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La Revolución

Francesa fue el
cambio político más
importante que se
produjo en Europa, a
fines del siglo XVIII. No
fue sólo
importante para
Francia, sino que sirvió
de ejemplo para otros
países, en donde se
desataron conflictos
sociales similares, en
contra de un régimen
anacrónico y opresor,
como era la
monarquía. Esta revolución significó el triunfo de un pueblo pobre, oprimido y
cansado de las injusticias, sobre los privilegios de la nobleza feudal y del estado
absolutista.
Fue la revolución que más afecto las cosas. El estado se deshizo del rey, la
cristiandad, la nobleza (parcialmente) y todo lo que estaba fundamentado antes
del nacimiento del Mundo Moderno.
Esta revolución trajo la democracia a Francia y un nuevo orden social, pero a un
precio muy alto, fue la revolución más grande y sangrienta de toda Europa.
La revolución marcó el final definitivo del absolutismo y dio a luz a un nuevo
régimen donde la burguesía, y las masas populares, se convirtieron en la fuerza
política dominante en el país.
La Revolución Francesa influyo en los países de América Latina por las ideas
liberales que surgieron y guiaron a varios líderes de México y otros países para
obtener su independencia.
La amonestación al despotismo de la monarquía española respecto al trato y
gobierno de sus colonias hispanoamericanas la formuló el abate Raynal en su
célebre Historia filosófica de las Indias, en estos términos: Monarcas españoles
les dijo, tenéis a vuestro cargo la felicidad de las más hermosas regiones de los
dos hemisferios. Mostráis dignos de tan altos destinos. Al cumplir con este deber
augusto y sagrado, repararéis el crimen de vuestros predecesores y de vuestros
súbditos. Exigía Raynal que España borrara su leyenda negra en las colonias y
la reemplazara por gobiernos justos, sensatos, racionales. No lo hizo y la
Independencia fue la respuesta.
Por ende, en Francia se concretó la democracia representativa, con base en el
sufragio o voto popular, al acogerse la tesis de El tercer estado proclamada por
el abate Sieyés. Desde entonces, la soberanía popular se manifestó en las
plazas públicas.
El siglo XVIII vertió desde Francia la fuente democrática de la revolución
universal. Con devoción y entusiasmo la acogieron los países que padecían bajo
la coyunda del coloniaje. Nadie entonces que se preciara de culto, ignoraba el
francés, dejaba de leer los libros afrancesados y se embriagaba con la ideología
liberal de la Ilustración y el ejemplo de aquel pueblo inmortal. Con la toma de La
Bastilla el 14 de julio de 1789, la Revolución que reclamaba el mundo se
personificó. Y encendió las barricadas populares, que con su impacto demolieron
el destartalado armazón de la Europa de sangre azul.
Libertad, igualdad, fraternidad, soberanía popular, democracia, ciudadanos,
constitución, etc., fueron palabras mágicas que penetraron hondamente en la
consistencia latina de América. El criollaje hispano, sobresaturado del nuevo
espíritu, pensó y realizó la emancipación. Por ejemplo, un criollo bogotano,
fervoroso practicante de la Ilustración, don Antonio Nariño, dio el grito precursor
de la Independencia en la mañana del domingo 15 de diciembre de 1793, cuando
tradujo y divulgó el evangelio de la doctrina democrática y liberal: la Declaración
de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, convertida hoy en la base
fundamental e inconmovible del Derecho Internacional Humanitario.
PRINCIPALES ACONTECIMIENTOS DE LA REVOLUCIÓN
FRANCESA

 La Francia después de la guerra de 7 Él fue afligido con un malestar y una


debilidad general, Además fue un fuerte descontento por el derroche y el lujo
de las clases altas y en particular de la corte (generalizado descontento en
ambos subclase eso borghesi ceti, cuyo crecimiento fue bloqueada por los
antiguos privilegios aristocráticos).
 La deuda nacional ya era irreversible y las medidas tomadas previamente,
como la moneda de amortización y el préstamo forzoso resultó insuficiente.
 El tercero se mantuvo casi en su totalidad la carga tributaria de la empresa y
se vio obligado a apoyar a la iglesia,que alesaje periódicamente ciertas
sumas de dinero, el supuesto “diezmos”. Clero y la aristocracia se negaron
en lugar de apoyar el peso de los impuestos y se opuso a participar en el
gasto público.
 Aprovechando los parlamentarios prerrogativas institucionales de París
exigió la convocatoria de la Los Estados generales (un encuentro donde se
reunieron los representantes de los diferentes órdenes sociales) estaban en
juego para la Introducción a cada nuevo impuesto, Sin embargo no fue así de
1614.
 En París hubo numerosos saqueos y motines para pan y otros productos
alimenticios, el rey despidió a un ministro popular con los ciudadanos, Necker,
y poner en alerta tropas resultando en el fortalecimiento del temor de un golpe
de estado.
 El 14 Julio una multitud de ciudadanos agredidos l ’ Hotel des Invalides y
agarrado sobre 30000 mosquetes, él fue más adelante a la Bastilla (la
fortaleza prisión con suministros de pólvora y ’ símbolo del absolutismo).
 El comandante de la guarnición de la fortaleza a la vista de los amotinados
ordenó disparar sobre la multitud, Sin embargo la multitud logró vencerlos,
para conquistar la fortaleza, para empezar a quemar y demolerlo. El rey
decidió retirar las tropas y a llamar a Necker. En todas las ciudades las
autoridades municipales se volcó y reemplazadas con nuevos órganos
funcionales también tenía local armado grupos llamados “Guardias
nacionales” que garantiza el orden y defendido la Asamblea.
 El 20 Enero 1793 King fue condenado a muerte por guillotina delante de un
numeroso grupo de ciudadanos.
 La revolución francesa se presentó entonces como unos acontecimientos
revolucionarios y sistema completo con la introducción de innovaciones y
cambios políticos, la desaparición de la figura absoluta del rey.
BIOGRAFÍA DE JORGE MARIO BERGOGLIO, EL PAPA
FRANCISCO

Jorge Mario Bergoglio nació en Buenos


Aires, el 17 de diciembre de 1936;
fue ordenado sacerdote en la
Compañía de Jesús el 13 de diciembre
de 1969 por monseñor Ramón José
Castellano, arzobispo emérito de
Córdoba.
Casi dos décadas después fue elegido
obispo titular de Auca y auxiliar de
Buenos Aires, el 20 de mayo de 1992,
siendo ungido entonces por Juan Pablo
II. Apenas un mes después
fue ordenado obispo el 27 de junio de
1992, en la catedral de Buenos
Aires por el cardenal Antonio
Quarracino, arzobispo de Buenos Aires
(co-consagrantes: Mons. Mario José
Serra, obispo auxiliar de Buenos Aires y monseñor Eduardo Vicente Mirás,
arzobispo de Rosario).
Cinco años después fue promovido a arzobispo coadjutor de Buenos
Aires (3 de junio de 1997), e inició su ministerio pastoral como undécimo
arzobispo de Buenos Aires el 28 de febrero de 1998.
Bergoglio es nombrado cardenal del título de San Roberto Belarmino de
nuevo por Juan Pablo II en el consistorio del 21 de febrero de 2001.
Entre sus funciones hasta la fecha se reconocen las de: Moderador del Tribunal
Eclesiástico Nacional de segunda instancia; miembro de las Congregaciones
para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; para el Clero y para
los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica;
miembro del Comité de la Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia
y del Consejo Post Sinodal; consejero de la Pontificia Comisión para
América Latina; en la Conferencia Episcopal es miembro de
la Comisión Permanente, presidente de la Comisión para la Universidad
Católica Argentina y delegado de la Pastoral de Santuarios de la Comisión
Episcopal de Liturgia. Su lema episcopal ha sido “miserando atque eligendo”.