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Para aprender un idioma correctamente, tenemos que desarrollar la habilidad de

hablar, escuchar, escribir y leer en ese idioma, es decir, tenemos que dominar
las cuatro habilidades lingüísticas: expresión oral, comprensión auditiva,
expresión escrita y comprensión lectora.

A veces, dependiendo del contexto en el que estemos aprendiendo el idioma,


desarrollamos mucho una o dos de las habilidades y las otras las dejamos un
poco olvidadas. Por ejemplo, si estudiamos un idioma de forma autodidacta, es
muy probable que desarrollemos mucho mejor la expresión escrita y la
comprensión lectora, que las otras dos habilidades. Si vamos a vivir a un país y
nunca antes hemos estudiado el idioma, al estar relacionándonos con nativos, lo
más seguro es que la expresión oral y la comprensión auditiva las desarrollemos
mucho más que las otras dos habilidades.

LAS CUATRO HABILIDADES LINGÜISTICAS

ESCUCHAR

Escuchar es un verbo que hace referencia a la acción de poner atención en algo


que es captado por el sentido auditivo. La palabra, que proviene del
latín ascultāre, indica que la persona apela a las facultades de su oído para oír
lo dicho.

El hecho de escuchar, por lo tanto, está vinculado a la audición y contempla un


entramado psíquico y fisiológico que permite que una persona oiga.

HABLAR
Como hablar se denomina el acto de emitir o articular palabras. La palabra,
como tal, proviene del latín fabulāri.
Hablar nos permite comunicarnos con otras personas por medio de
palabras, es la forma natural de expresar nuestras ideas, manifestar nuestros
sentimientos o intercambiar puntos de vista con otras personas
ESCRIBIR
Escribir es la acción de representar palabras o ideas con letras o signos en
papel o cualquier otra superficie.

Se le llama escribir al ejercicio de la escritura con el propósito de transmitir


ideas, redactar un tratado, documento o texto de ficción, trazar notas y signos
musicales, inscribir datos o cualquier otra acción de transposición de letras y
símbolos en una superficie dada.

LEER
Leer es situarnos frente a un texto escrito y decodificar el mensaje que nos
quiere transmitir el autor.

La lectura es un proceso mental y visual. En este proceso se deduce el


significado de un texto, se interpreta su contenido, se comprende el mensaje,
se realizan inferencias y cuestionamientos.

¿Cómo podemos llevar un aprendizaje equilibrado que nos ayude a


dominar las cuatro habilidades lingüísticas?

Simplemente debemos tener siempre en cuenta que tenemos que practicar las
cuatro, no una ni dos, sino las cuatro habilidades lingüísticas para dominar un
idioma. Y si dejamos de lado alguna de ellas, porque nos resulta más difícil o
más aburrida, tarde o temprano tendremos que dedicarle tiempo, así que mejor
practicar las cuatro desde que comenzamos a aprender un idioma. Además, esto
crea un aprendizaje más variado y ameno.

Lo más importante para dominar con éxito las cuatro habilidades lingüísticas, es
disfrutar aprendiendo.
HABILIDAD LINGÜÍSTICA: HABLAR
La habilidad de hablar es la expresión oral en una lengua, interés de manifestar
el individuo sus sentimientos, según Fonseca, Correa, Pineda y Lemus dicen
que: expresar es simplemente sacar; es manifestar los pensamientos y las
impresiones de nuestra realidad por medio de la palabra, gestos o actitudes; es
la representación, a través de símbolos e imágenes de 23 una manifestación de
nuestra propia individualidad, y puede estar dirigida o no a otro sujeto. A través
de esta habilidad del habla se puede transmitir información oral usando el mismo
código, con esta habilidad es importante la práctica para mejorar nuestro
vocabulario durante todo el proceso de formación académica.

Hablar un idioma es usualmente el objetivo principal de quien decide estudiarlo.


El desarrollo de la habilidad de hablar se beneficia del desarrollo de las otras
habilidades. Es la suma de las 4 habilidades lo que dará el mejor resultado ya
que al contar con un amplio vocabulario y cultura proveídos por el desarrollo de
la lectura y escritura, la comunicación verbal será mucho más eficiente y
adecuada.

QUÉ ES EL HABLA:

El habla es la realización de una lengua, es decir, el acto individual por medio


del cual una persona hace uso de una lengua para poder comunicarse,
elaborando un mensaje según las reglas y convenciones gramaticales que
comparte con una comunidad lingüística determinada. La palabra proviene,
como tal, del latín fabŭla.
El habla es el medio oral de comunicación entre los seres humanos. En este
sentido, supone la materialización individual de los pensamientos de una
persona y, por ende, la manera específica en que cada individuo hace uso de su
lengua para expresarse y mostrar quién es.
Como tal, el habla se compone fundamentalmente de los siguientes elementos:
 La articulación, que es la realización de los sonidos de la lengua.
 La voz, que es el uso de nuestras cuerdas vocales y nuestra respiración
para producir sonidos.
 La fluidez, que es el ritmo con que hablamos.
PRINCIPALES TIPOS DE HABLA

HABLA COLOQUIAL

Como habla coloquial se denomina la realización oral de una lengua que se


emplea en registros más informales, con familiares o amigos. En este sentido,
es un tipo de habla más espontáneo y expresivo, que se permite ignorar o no
apegarse demasiado a ciertas reglas del lenguaje. Como tal, es un tipo de habla
que no se considera apropiado para situaciones formales.

HABLA CULTA

Como habla culta se denomina la realización oral de la lengua que más se


apega a la llamada norma culta, y que es usada, por lo general, en situaciones
formales de habla. En este sentido, es un tipo de habla más cuidado, que evita
incorrecciones, y que es fundamentalmente usado en conferencias, clases
magistrales, alocuciones públicas o medios de comunicación.

¿CUANDO INICIA A DESARROLLARSE EL HABLA?


Piense en un bebé y recuerde sus arrullos, cómo gorjea y gorgotea, antes de
haber dicho su primera palabra. Este practica para comunicarse más adelante,
ya que ni su cerebro ni su aparato vocal están todavía desarrollados como para
que usara las palabras para transmitir sus necesidades. Sin embargo, a medida
que los niños crecen, llegan a darse cuenta de que un conjunto de sonidos
específicos, organizados de determinada manera, tiene un significado. Poco a
poco, también aprenden que las palabras se combinan de muchas formas y que
sirven para transmitir sus ideas a otras personas. La mayoría desarrolla estas
habilidades lingüísticas automáticamente escuchando a sus familiares y
hablando regularmente con ellos.

De hecho, los estudios demuestran que es importante hablarles a los niños


pequeños y que cada familia es diferente respecto de cuánto les habla a sus
bebés. Las investigaciones que estudiaron cómo se comunican las familias antes
de la edad de 18 meses indican que los niños cuyos padres les han hablado
mucho tienen mejores habilidades al empezar la escuela que los niños cuyos
padres les han hablado menos. Para el niño promedio, la mejor base para el
éxito académico es una mayor exposición al lenguaje.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EL HABLA?

Para destacar su importancia, cabe señalar en primer lugar, que los seres
humanos vivimos inmersos en un verdadero océano verbal, en un mundo o una
realidad social eminentemente competitiva, donde la palabra, en especial la
expresada verbalmente, es un factor decisivo que viene a constituir el puente, el
lazo, el arma, el medio o instrumento importante de unión o desunión; de
comprensión o incomprensión; de éxito, reconocimiento o indiferencia; de
fracaso, frustración o marginación entre los seres humanos. En otros términos,
el habla viene a ser un proceso vital que posibilita la comunicación con los
demás, aumentando la oportunidad de vivir mejor en una sociedad como la
actual.

Así pues, todos los seres humanos necesitamos del lenguaje verbal para
expresar nuestras necesidades, pensamientos, sentimientos y emociones; lo
necesitamos incluso para solucionar lo más elemental de nuestra vida: hambre,
sed, abrigo, trabajo. También lo necesitamos para adquirir conocimientos, para
abstraer y proyectarnos simbólica y realmente en el tiempo y espacio, así como
para comunicarnos y adaptarnos al medio.

Todo esto podemos hacer gracias al lenguaje verbal; pero cuando hay defectos
en esta cualidad se generan una serie de problemas que pueden limitarnos y
marginarnos socialmente.

El lenguaje verbal, entonces, es un aspecto instrumental imprescindible para la


vida de relación. Sin él, el hombre es un ser socialmente mutilado, sin capacidad
para proyectarse simbólicamente. También se le considera como un aspecto
fundamental para el desarrollo de la inteligencia y para toda actividad
cognoscitiva relacionada con la vida. Empero, es bueno señalar que esta
cualidad no se refiere a un hecho puramente "mecánico", ni tampoco a algo que
se adquiere o se da de una manera natural, como aprender a caminar, sino que
es algo mucho más complejo, y que detrás de todo esto está el hecho de sentir
y pensar bien, el tener personalidad y ser hombre.

¿QUÉ SUCEDE CUANDO HAY DEFECTOS EN EL HABLA?

Esta pregunta nos induce a interrogarnos en una forma extrema, ¿qué pasaría
si no pudiéramos hablar con nuestra pareja, hijos u otras personas? ¿qué
sucedería si le estuvieran acusando de terrorista y usted no pudiera decir que no
es verdad? Y si estuviera enfermo, ¿qué pasaría si no pudiera decir lo que le
duele o lo que siente?

Todas estas preguntas nos hacen tomar conciencia sobre lo importante e


imprescindible que es el lenguaje verbal en la vida de los seres humanos. Es por
medio del lenguaje que podemos comunicarnos, informarnos, leer y comprender,
trabajar y aprender todo lo relacionado con nuestra vida. Sin embargo, cuando
hay defectos o trastornos en esta cualidad se producen serias interferencias y
limitaciones en el desenvolvimiento y ajuste psicológico del afectado a su medio
social.

Es el caso, por ejemplo, de los tartamudos, para quienes el defecto no sólo


constituye un impedimento para el habla, sino también para sus vidas, ya que
les impide seguir sus aspiraciones educacionales, vocacionales y su
desenvolvimiento y reciprocidad social.