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CESEDEN

LA SUBVEflSION
- Por ROGER MUCCHIELLI
(Traducción del CESEDEN)

Abril 1976 BOLETIN DE INFORMACION NUM. 100 -II


NOTAdelaSecci6ndeInformacin

Se publica por su interés los capítulos 1 y II del libro “LA SU


VERSION” de ROGER MUCCHIELLI. En Boletines sucesivos se completa -

r todo el trabajo.
SUMARIO

Introducci6n

Capítulo1. ELABORACION HISTORICA DE LAS TECNICAS DE LA SUB


VERSION.

- Los Panfletos Políticos


- Las propagandas
- La guerra psicol6gica

Capítulo2. SUBVERSJON Y GUERRA REVOLUCIONARIA


— Una nueva concepci6n de la revoluci6n
Una nueva concepci6n de la guerrilla

Capítulo3. CARACTERISTICAS GENERALES DE LA SUBVERSION


- La accin sobre la opini6n pública
- Situación de los agentes subversivos
- Papel indispensable de los medios de comunicacibn

Capítulo4. TECNICAS PARTICULARES DE LAACCION SUBVERSIVA


- Técnicas de acci6n sobre la opini6n pública
— Técnicas deflcci6n de los peque?íos grupos sobre los grupos ma
yores.

Capítulo5. LA LUCHA CONTRA LA SUBVERSION


- El obstáculo de las actitudes individuales
- Las disposiciones ordirEtarias de la Ley
- Los medios extraordinarios
— Contra—terrorismo y contra—subversi6n
Conclu sien
Notas
Bibliografía
INTRODUCCION

La palabra subversi6n es.t en la boca de todos y aparecé casi


todos los días en la prensa. Entresacamos al azar de entre los peri6dicos
de los meses de marzo yabril de 1971 —por no alargar la muestra- bastan
algunos p&rrafos para demostrarlo:

EnFrancia, el Rector Niveau, Presidente de la Comisi6n de EnsePianza del


VI Plán, denunci6 la agitaci6n subversiva en los colegios, institutos y uni
versidades y escribi6 (Le Monde, 1 de abril de 1971): “Esta bastante claro
que la Educacin nacional es utilizada por ciertos grupos como una máquina
de guerra para obtener objetivos políticos con el pretexto de defender los
intereses de los alumnos y estudiantes’’, Muchas personalidades políticas —

de la mayoría gubernamental decían y escribí&nidnticas cosas en la mis -

mapoca..

EnlosEstadosUnidos, después de la jornada de manifestaci6n de W&shing


ton el 26 de.:abril,. organizado por el grupo ttCoalicibn del pueblo para la
ay la jutiia” y quétena pb 1toár€Íizar los ministerios, déhtro
del marco de una campa?ía de desobediencia cívica y de denigración del
Gobierno, el Vicepresidente Agnew se indign6 contra la acci6n subversiva y
denuñci “la moda que consiste en hacer elogios de las virtudes de las na
ciones enemigas y en hacer frente a las decisiones de los responsables ele—
gidos” (Le Monde, 28de abril).

EnPortugal, después del atentado del mes de marzo que destruy6 once apa
ratos en la base area de Tancos, el quinto desde octubre de 1970, de los
atentados reivindicados por el grupo revolucionaria armada”, el
Presidente, en una declaracibn píiblica estigmatiza las “instigaciones sub—

EnTurquía, se conceden poderes especiales al Gobierno y se proclama el


estado de sitio el 26 de abril por el Primer Ministro Nihat Erim, justifica
do “por los indicios categ6ricos de la existencia de instigaciones subversi
vas, potentes y organizadas contra la Patria y contra la Repúblicalt, . .Y es
el 4 de marzo de 1971 ( es decir s6lamente 52 días ntes) que la poblaci6n
había conocido la existencia de un “Ejrcito de Liberación Popular turco “
al oir las retransmisiones de la radio y las noticias de la prensa sobre las
-6-

declaraciones hechas por los secuestradores de cuatro militares norteam


ricanos en Ankara.

EnelJa-p&n, el 14 de marzo de 1971, cuarenta mil policías participan en


una operaci&n antisubversiva contra los militantes del grupo “Ejrcto Ro—
jo ( el mismo que había organizado el secuestro del Boeing de la Jap&n
Air—Lines sobre la costa de Corea del Norte en la primavera de 1970), sos
pechosos de haber querido raptar al Primer Ministro Eisaku Sato,,,

EnCeilán, el Primer Ministro, la Sefiora Bandaranaike, anuncia ante el


Parlamento que el Gobierno ha encargado a las Fuerzas Armadas el man
tenimiento del orden contra la agitacibn subversiva, organizada por el gru
po la juventud maoista”, y por el grupo ‘Frente de Liberacibn
del ( Le Monde, 9 de marzo )

EnVietnamdel.Sur, el Gobierno hace retirar varios peri6dicos por subver


si6n ( !rnarzo-.-abrjl de 1971)..

EnVenezuela, el Gobierno del Sr. Rafael Caldera se inquieta ante re


pentina llamarada de violencia estudiantil que se extiende por todo el país
y que es la ms grave desde 1960. En pocos días, se han registrado al me
nos noventa des6rdenes en todas las ciudades de Venezuela; ochocientas —

personas han sido arrestadas y -ha habido díez heridos de balas, . ,Se temen
nuevos disturbios esta semana pues se han previsto manifestaciones de es
tudiantes de universidad e institutos en Caracas”- (Le Monde, 28 de abril de
1971). En-su conferencia de prensa, el Presidente Caldera hace alusi6n a
-la subversi6n,.,..

EnUruguay, Montevideo ha sido puesta bajo el estado de excepci6n a con


secuencia de un nuevo secuestro de personalidad por los tTupamaroshI; El
Presidente Pacheco Areco no quiere “ceder ni negocjarI con los agentes
de la subversj6n y del terror”, y se le conceden poderes excepcionales por
la vía parlamentaria, -

EnT(rnez9 “ la Facultad de Derecho est& cerrada a consecuencia de las huel


gas e incidentes que se registran desde el martes” ( Le Monde, 6 de marzo)
Un -comunicado del Ministro de Educaci6n Nacional denuncia la agi•taci6n —

subversiva y. anuncia orientadas a sanear de una vez la atm6sfe—


ra viciada, creada y mantenida por algunos grupos”, . -

EnelSenegal, después de los incidentes que obligaron a cerrar la Univer


sidad y ante la continuaci6n de la agitación subversiva, un comunicado, p
—7--

blicado en Dakar al final de una reunión celebrada bajo la presidencia de


Leopoid Sedar Senghor, Presidente d’ela Repcibliea., anuncia que “eitier
po de la clemencia y de las negociaciones culpables se ha terminado” y que
es conveniente hacer frente con vigor a los agitadores de todos los lados
teleguiados desde el (Le Monde, 6 de marzo) . Algunos días
ms tarde (Le Monde, 20 de marzo de• 1971), la oficina de la UPOSO
(Uni.6n Progresista Senegalesa, partido político en el poder en el Senegal)
en su comunicado da laexplicaci6n Los elementos subversivos
están orquestados desde el exterior por el imperialismo internacional cu
yos objetivos son conoci.dos (i) La baza en juego de la lucha no es el
Gobierno ni el régimen, sino la existencia misma de la nación senegalesa,
del Estado senegalés0 Nuestros adversarios tienen como objetivo evideQ
te minar los fundamentos del Estado y de la naci6n,

En Checoeslovaquia, t1el proceso de los diecinueve jóvenes ac


sados de subversi6n va a iniciarse ep Praga0 Estos muchachos han sido
acusados de haber pertenecido a unaorganizaci6n clandestina y subversiva0
denominada en un principio “Movimiento revolucionario de la juventud”
y luego revolucionario y de haber conspirado contrael
régimen socialista con el apoyo de diversos movimientos trotskistas y de
extrema izquierda franceses y de Alemania FederaL El artículo 96 del
código penal checoesiovaco por el que serén juzgados y que trata de la sub
versién,prevé penas que pueden llegar a los 10 aflos de pjsj6n (Le Mon
de, ide marzo de i971)

EnPolqpj_a, el nuevo Jefe de Estado, Gierek, ataca, en un discurso pro—-


nunciado ante la Conferencia deL Partido en Katowice, “a los medios sub-
versivos que tratan por todos los medios posibles de desorientar a la coma
nidad y de propagar una actitud (Le Monde, 9 de marzo de
197i)

EnlaUnibnSoviética, diversos procesos por subversión llegan a conoci——


miento de la opinibn ptiblica francesa0 (Le Monde de 5 de marzo de 1971 )
anunciaba la aparicién en Francia de la obra Rusiacontestataria en las
Ediciones Fayard0 En la parte documental de esta obra (pégs0 318 y si --

guientes), se puede leer los nuevos artículos deLC6digo Penal dela URSS0
Que permiten la represión de las actividades subversivasdenOmifladas ya
sea “agitación y propagaridá antisoviéticas” (Artículo 70), bien “la difusión
de contenidos premeditamente falsos que denigran el régimen político y so
cial soviético” (Artículo 190-1), cuya institución provocó los procesos so
nados que la obra relata), bien sea el ¿“hooliganismo”? (2) (Artículo 206)
—8—

Estas informaciones no son nada tendenciosas, y los meses de,.


marzo y abril de 1971, en que fueron difundidas tampoco son excepcionales.
Han sido incluso muy tranquilas en cornparaci6n a otras ( de antes y de des
pus ), Todos los días, a lo largo de meses o de años, el lector podr& enri
quecer la. lista

Aparece una cierta imagen de la subversi6n, a pesar de la ex—


tensión abusiva del término, que corre el riesgo de confundir esta activi -—

dad con I.a sedición bajo todas sus formas, la agitaci6n revolucionaria, la
contestacj6n, violenta, los atentados políticos y ataques diversos al ordenpú
blico, la propaganda antigubernamental o el complot contra la seguridaddel
Estado,

En cierta forma., todas estas actividades son Isubversivas1I,en


el sentido en quela subversión (del latín subvertere, trastornar, derribar)
significa etimolgicamente derribarelorden-establecido, Pero, en cuanto
técnica específica (lo quepor otro lado ladisocja de cualquier ideologí.a y
la pone al servicio de cualquier causa), la subversi6n no es una agitaci6nnj
siquiera una propaganda política propiamente dicha, no es un complot arma
do ni un esfue-rzo de movi.lizacjn de masas; esunatcnjcadedebiljtamjen
todelpoderydede.srnora.Ljzacjndelosciudadanos esta técnica se basa
en el conocimiento d&-las..leyes de la psicología y de la psicosociologia, -

porque su objetivo es tanto la opinión pitblica como el poder y las fuerzas


armadas de que dispone, E una acci6nsobre’ laopini6n con ios medios s
tiles y convergentes que se describjrn’ . -.

La subversj.n es pues m&s insidiosa que sediciosa, La des ——

truccin del Estado (cuando se trata de subversión interior) o la destruc-


ción del enemigo (cuando se trata de -subversión organizada desde el exte
rior) se persiguen y alcanzan por vías radicalmente diferentes de la revolu
ción (entendida en el sentido de sublevación popular) y de la guerra (enten
dida en el sentido de enfrentamiento entre los ejrcitos adversarios y de ba
talla territorial) El Estado atacado se. -hundjr por sí mismo, ante la mdi
ferencia de la “mayoría si1eflj51I (ya que ósta es un producto de la sub
versión); él Ejórcito enemigo cesarporsímismo de combatir, porque es
tar completaménte desmoralizado y enfermo debido al desprecio de que se
ve rodeado

Ahí esta la originalidad y el extraordinario


valorde la subver
sión, medio ‘‘económico” en el sentido en que no necjta grandes inversio
nes materiales y financieras, o. de que le hacen falta pocas armas y poco -
— 9—

personal para triunfar Es cuestibn de materia gris, en primer lugar, de


ciencia y de habilidad
NOTAS - INTRODUCCION

(1) Los desórdenes que aqu se citan, algaradas universitarias del ler. tri
mestre de 1971, habian sido provocadas por grupúsculos “maoistas”. Hay
que saber,por otra parte, que el Gobiernodel Senegal, se define sociali
ta progresista

(2)En su sentido nato, el hIhoo1iganh es un joven que rechaza el trabajo, el


papel social y la integración y que marcha hacia la delicuencia. La pala
bra toma hoy en dia un sentido polrtico y se hace sin6nim de contestatario
subversivo
- 11 -

USi es usted delicado sobre lo que se le


puede. pedir que haga contra sus propios com
patriotas, dígalo cuanto antes0 Lo comprende
Pero si usted cree que puede unirse a
nosotros, debo advertirle que en mi unidad
todos ejecutarnos los golpes’-m.s sucios ç que
podernos inventar,. Engafios,
, perfidias, cui
quier cosa

Sefton Delmer (Op,Cit,, pg. 237)

CAPITULO 1

LAELABORACIONHISTORICADELASTECNICASDELASUBVERSION

L- LOS PANFLETOS POLITICOS,

Desde que existe el hombre y desde que piensa (corno decía La


Bruyere), la idea de dominar al adversario organizando el desprecio a su
alrededor o desanimando a las gentes para que no combatan a su favor, sur
gi6 esponttneamente en muchas mentes y fue la base de la inspiración de
muchas empresas, De unmódo totalménte empírico, los genios maliciosos
o iiovidos por lafe en su propia causa, perféccionaron pronto y constituye
ron en sistema el comadreo, los cuentos, la calumnia, ( y otras pórfidas
explotaciones de los pequeos hechos de la vida diaria contra el vecino) que
debieron desarrollarse en la especie humana al propio tiempo que el lengua
je,

En el marco militar, se tuvo, desde los tiempos m&s remotos,


la idea de enviar a territorio adversario, unos individuos capaces de inte—
- 12

grarse en la poblacibn, y encargados, fuera d.e la mi.si6n de espionaje, de


difundir informes desmoralizadores o calumnias sobre los jefes locales
Esto formaba parte de lo que se denominaba “astucias de la guerra”, las
cuales incluían también y principalmente
— las estratagemas
— del campo —

de batalla,

La aparici6n de los imperios y los objetivos de conquista terrj


tonal a gran escala permitieron algunos perfeccionamientos en el mtodó
de. deteriórizacindelo.sEstado.saconquistar. Según Megret (Op. Oit. -

pg, 10), Filipo de Macedonia, padre de Alejandro Magno, merece ser rç


cordado en la Historia por la calidad de.su tácticapsicol6gica al servicio
de su ambician de conquista de Greciaanti.gua. Su primer gesto fue sobor
nar discretamente a los grupos políticos que, en Grecia, eran contrarios,
por principio, a la guerra; los agrupados en torno
a Eubulo, proclamaban que el tiempo de las aventuras y había pasado . y
que la Ciudad debía consagrarse únicam ente a obras de paz, Estas honra
das intenciones contrariaban alas ideas de Filipo, y sus agentes
el partido de los pacifistas,, Por otro lado, el rey de Macedonia
decidiú reforzar y acelerar. esta acción organizando la desmoralizaciún —

del pueblo ateniense: rumores, campa?ías de calumnias contra los jefes


que querían oponerse a la influencia macd6nica, corrupci6n de los peque.
os jefes, penetraci6n de todos los partidos políticos por sus agentes, to
do ello complement la propaganda de los pacifistas a sueldo y sumergi a
la opinión pública, “Sacudida, desintegraci6n y disoluci6n”, tales fueron
los efectos progresivos-de su acción psicol6gica sobre el Estado ateniense,
Se sabe que Filipo afíadi6 a ello la seduccin de los intelectuales de la épo
ca, poniendo a concurso entre ellos el pue,sto de preceptor de su hijo Ale
jandro. Entre los atenienses, Dem&stenes comprendiú súsin.t.encionds.El
conocimiento de la situaci6n, agudizado por su patriotismo y su idea de li
bertad, nos hacdejado los célebres discursos dontra Filipo, conocidos con
el nombre de Filípicas y de Olintianas (351-349 a

En términos modernos , puede deáirse que 1 intentú una con—


tra—subversin frente a la acci6n subversiva de Filipo, En sus discursos,
Dém6stenes pone al descubierto las intenciones reales de Filipo y analiza
su táctica psicol6gica. Después, sacude la inercia de los atenienses y vi]rj
pendia a los que, seducidos, tienen la intenci6n de “colaborar” con el Ma
ced6nico • Ataca con sus sarcamos a los generales, a los magistrados y a
los patricios, y en determinados pasajes, sus dis.dursos tienen el todo de
la propaganda, de la agitación y de la movilización,
— 13 —

Así pues, cuatro siglos antes de i,C, un hombre valienté y lt.i


cido trataba ya de luchar contra el imperialismo devorador y astuto de un
vecino peligroso Es interesante observar que, en 1938, justo antesde Mu
nich, en el momento enque Hitler se apoyaba en el pacifismo y en la des —

composición de las repúblicas para realizar sin disparar un tiro la invasn


de Checoeslovaquia, una revista anti.—hitleriana de París pudo hacer, sin -

que nadie se diera cuenta, un montaje de las Filipicas de Demóstenes, que


parecían bajo este ropaje, de la més dramitica actualidad,

Los Discursos de Cicerón. contra Marco Antonio, que secom


pararon con las F’ilipicas, ocupan también Ln lugar en esta visión histórica
de los modelos de subversión. El célebre orador romano decidió, hacia el
44 a, de J,C., a Marco Antonio, general brutal y perverso que,
después del asesinato de Cesar, se había hechor dueío del poder en Romá
Cicerón trató de suscitar la indignaci6n popular y descubrió las traiciones,
los sacrilegios y torpezas de Marco Antonio, Es probable que si Antonio -

fue declarado ?enemjgo público” por Octavio algunos afos ms tarde, sede
bió al efecto de los discursos de Cicer6n (el 13 discurso presenta a Anto
nio cómo “enemigo de la Patria”), El final del orador fue trágico como se
sabe,: ya que Antonio, vuelto al poder por su alianza con Octavio y Lépido ,

consiguió la cabza (1) de su acusador. También es cierto, y esto para con


solar a las almas pías, que el final de Antonio no fue menos atroz algunos
a•?íos ms tarde,

Cicerón había desarrollado con eso un nuevo género: ól panfle


topolítico (2), cuya finalidad es despreétiiar al poder y hacerlo derribar
con el único poder de la palabra actuando sobre la opinión.

De pasada, seítalemos la famosa ApologuintesisdelDivino —

Claudio de Séneca (que cirQuló anónima hacia el 556 54 d, de C. en oca


sión de la muerte del emperador Claudio) que es m&s bien una sétira bufo
na y macabra contra el emperador difuntó. Dentro de la línea del panfleto
auténticamente subversivo, otros autores maestros del género nos han le
gado obras maestras, Se saldría de este marco hacer aquí la genealogía.

Señalemos también a Lutero, con sus escritos ms sediciosos


que subversivos, que llaman a la insurrección contra la opresión romana
éontra los “verdaderos turcos que chupan la médula de la generosa Alema
nia”, especialmente los escritos de 1520: Llamamientoalanaciónalemana,
LacautividadbabilónicadelaIglesia, Lalibertadcristiana, y el panfleto
Alanoblezaalemana, en el que resucita par.a su utilización las viejas as—
- 14 -

piraci.ones gibelinas, con la finalidad de obtener la simpatía de los princi


pes independientes, y lanza una llamada general a la revuelta contra los ca
tólicos y el papado ¿Y por qu no nos podemos lavar las manos en su san
gre? , había respondido en Prieras, Ya se sabe el resultado de la Subleva
ción: una tercera parte de la Alemania desva.stada, m&s de mil conventos o
castillos arrasados , rns de cien mil muertos , despuós de lo cual Lutero
reanuda su acci6n,

Pero es en el siglo XVIII cuando el panfleto se convierte en un


arma púramente psicológica, En su obra KARL MARX Y SU DOCTRINA,tra
ducida al francis en 1937, Lenin aconsejaba a los jóvenes militantes que en
contraran de nuevo el- espítiru subversivo de los grandes enciclopedistas —

franceses: “Los escritos ardientes, vivos, iñg.eniosos, espirituále.s, de los


viejos ateos del siglo XVIII, que atacaban abiertamente al clericalismo rei
nante, se revelan mil veces. m&s aptos para sacar a las gentes de su sopor
religioso que las fastidiosas y ridas repeticiones del marxismo’.

La “propaganda filosófica” del siglo XVIII, alimentada mate --

rialm ente por las imprentas holandesas que organizaban el contrabando de


los libelos, es una vasta campaía subversiva contra las bases de la socio —

dad política y religiosa de laópoca Segcin D, Mornet (OpCit, pg, 78 )


los, enciclopedistas, con sus escritos, -prepararon la revolución francesa
Ellos mismos, por otra parte, describieron su téctica: habló —

de “tipos de semi—ataques, especie de guerra sorda, .que son los ms inte—


ligentes cuando se habita en los amplios epacios en que domina el error”;
Naigeon y Condorcet explicaron en que forma.” los artículos malihtenciona
dos permiten poner. a los pies los prejuicios reiigiososi “Los errores res
petados se exponen con pruebas dbiles o..tambaleantes por la sola proximi
dad de las verdades que minan los cimientos”, Despuós de haber expuesto
el problema con una aparente buena fe .hay ]s símbolos transparentes,los
paréntesis, las insinuaciones, las ironías y finalmente las emboscadas” Pa
rece que esta uno leyendo con antelación la t&ctica de ciertos peri6dicos —

franceses de hoy en día y de ciertas emisiones de televisión

Joseph de Maistre, el emigrado, consideró la “filósofía” y a


los filósofos del siglo XVIII (hoy diríamos “intelectuales comprometidos”),
como un poder “esencialmente desorganizador” y como teórico reacciona
rio de la Restauración, soitaba en un papel exterminador que aplastar.a t
dos los discipulos de los Enciclopedistas.

El campeón del panfleto subversivo es, sin discusión alguna, —

Voltaire, El tono general, como dice G, Lanson, es la irrespetuosidad,Na.


—15--

da se escapa ni nada se resiste a la irrespetuosidad, ni la realeza con su


majestad, ni la Iglesia con su santidad,. La duquesa de Choiseul irritada -

escribe: “ELuso del ingenio a costa del orden pttblico es una de las mayo —

res maldades, porque por su propia naturaleza es la ms difícil de casti—


gar o la menos castigada’ Lefevre de Beauiray, en 1770, en su Dicciona
rioSocialyPatri.6tico, en e,l artículo culpa también a este “es
pítiru de independencia y de libertad que conduce a la subversi6n de todoor
den socialU,

Mornet (Op,Cit, p&gs. 97-99) caracteriza & la guerra psicoi6—


gica llevada ‘a cabo por Voltaire: “La batalla ha sido pues en gran parte una
batalla oculta., Al amparo del anonimato, multiplica los ataques; hay m&s
-- de 200 de esta,s obras pequeftas, opiisculos, hojas sueltas Presiona a fondo,
La ironía volteriána .se hace spera, brutal, insolente. La influencia fu in
mensa,., Voltaire capt6 los vicios del sistema sin construir jamas una cer—
teza. El trabajo en su totalidad fue de destruccibn,

El resultado fue rápido, Desde los aflos 1758-1763 en Francia,


dice.Mornet, (Op. Cit. .pgs. 141 y 268), Uel poder real duda a’ la hora de
decidir la represi6n, Los obispos le presionan, ya que se dan cuenta deque
a partir del momentó en que se les deja libres, la audacia de los atacantes
aumenta, Pero a la hora de volver, al rigor, de las leyes, no se tardb en dar
se cuenta de que no se podí,a pensar en ello: las directivas ya ‘ no halla—
ban funcionarios resignados y d&ci1es En las oficinas de la Administraci.n
oplabaun,viento de indisciplina ‘qu hacia temblar todo el edificio.,. Los
asuntos de Calas.y Sirven habían suscitado la indignacién. Algunos Inten-
dentes, gobernadores., en Grenoble, Poitiers, Burdeos, Montauban, en
Languedoc, etc, piden al Ministro que apacigüe los nimos. El Parlamen
to de T.oulouse por su parte hace tantas concesiones que, en 1766, sus ex
cesos de tolerancia inquietan a la autoridad real. ., La policía y las autori
dades, tienen frehte a.ellas cada vez ms complacencias y complicidades
sostenidas por la opini6n en su totalidad, De ios m&s poderosos a los ms
humildes, ‘se da con una mano lo que .se quita con la otra. . A pesar de las
recogidas y de las pesquisas del. Prebostazgo,. . .los libros prohibidos se
• . vende en las galerías del Palacio de Versalles; se’venden ante la vista de
sus Majestades con la propia cmplicidad de los Grandes, del Principe de
Lambesc, por ejemplo. . La policía,
,. importunada sin cesar por las arde
nes severas y por las peticiones de hacer la vista gorda, actCa incoheren
temente, se desacredta y se

Est& de moda todo lo que es sedicioso; es de buen todo oponer


se a los actos del Gobierno, “declararse partidario y protector del pueblo;.
— 16 —

del cual se prociama y provoca la emancipaci6n La joven nobleza, la pri


mera en ser invadida, por el contagio del espíritu filos6fico, se mostraba dis
puesta a olvidarse del prejuicio de su nacimiento y de sus demás privile --

gios’t (Mornet, op,cit p&gs 273—274), La agitaci6n triunfa en la enserian


za: las escuelas se ven afectadas por la ir..re1igosi.dd; los maestros, al me
nos algunos, favorecen esta agitacin0 Mornet añade (op cit, p 335) UEs
imposible pensar en qué medida las osadías depensamiento de los alumnos,
son ci reflej’o del pensamiento de los profeso.res Es probable que los alum
nos, en la mayoría de las ocasiones no. los consultaban para leer Elsiste
madelanaturaleza o para burlarse de los sermones del cura Faucher, La
curiosidad, la discusiéñ y el escepticismo llegaban de todas partes y no sQ
lamente de los pastores encargados de conducir el rebao0 Pero es cierto
sin embargo que muchos de los maestros pensaban como los alumnos, no
hacían nada para controlarlos, y a veces les llevaban deliberadamente al
terr:eno de la filosofíaU, es decir de la nueva ideblogía subversiva, (4)
#L.a moda lanzada con tanta audacia y agudeza por Voltaire ylos

enciclopedistas, se extiende como una epidemia Las escaramuzas desgas


tan ‘a las autoridades, y los revoltosos estn prestos a apoderarse de los
problemas judiiales quetransforman en escandalosos, Con el model.o de
les prócesos de Calas, Sirven y Montbaill.y por la condenaci6n de inocen —

tes, y del proceso de Goezman por venalidad de los jueces,, se montan en


cadena docenas y docenas de ‘tescndalos”que dan lugar a libelos, panfle
tos y memorias llenas de elocuencia e’ insole:ncia, Para atacar al Poder to
do es bueno, y la violencia de las groser.ís alcanza y busca. al rey, a la
reina y a tilos principios del gobiernoU. S’e explotan las circunstancias ms
imprecisas, el chantaje se convierte en ún arma .pCiblica; los títulos de los
peri6dicos son edificante, La gaceta negra, El espía de los bulevares, El
observador, etc, Todos están ‘1extraFtamente desencadenadost’ como decía
Bayle,

Y puesto que estamos repasando la línea de los panfletarios sub


versivos, no dejemos de nombrar, dentro del siglo XIX, a Paul Louis Cou
rier, que codificó un cierto nCimero deprocedimientos En elpanfletode
lospanfletos (1824), ciltimo opcsculo antes de su muerte misteriosa, Cou
rier reivindica, para el género que est& perfeccionando, los derechos ms
amplios en literaturas Declara que el panfleto va a sustituir desde ese mo
mento a los antiguos discursos en la plaza p(iblica contra las leyes y decr
tos del poder establecido, Se trata, escribe, de coger el tema del panfle
to de un pequeño incidente de la vida diaria, incluso de las habladurías de
la vida local, y luego, considerando i.ntencionadam ente este hecho diverso
como altamente significativo, es preciso elevarse insensiblemente hasta
17 —

],as consideraciones políticas de orden. generala Naturalmente, en el telón


de fondo de esta transformación tendenciosa de un hecho diverso en
to es preciso mantener en permanencia tres principios bsi—
cos: en primer lugar, parecerdebuenafe, no dejar percibir el procedimi.
to, en segundo lugar, hablarennombredelsentidocomún, “la cosa del
mundo mejor compartida, de forma que sea leído y aprobado por la masa
de los lectores, y en tercer lugar, exigirsiemprelajusticiaylalibertad
y referirse a ellas, de forma que se provoque la indignáción del público -

contra la autoridad, sus ministros y sus funcionarios,

En esto, una vez ms el parelelismo con ciertos periódicos a


tuales es sorprendente0

Aplicando ól mismo con ingeniosidad, los procedimientos que


formuló, Paul Louis Couri.er escribió numerosos panfletos, sobre todo en
tre 1820 y 1824, contra la corte y contra el poder que se apoya esencial—-
mente en la policía0 Lafinalidadesdesprestigiarantelaopiniónalsiste
mpolíticoestablecio (en aquel momento, la Restauracin)0 En 1821,utj
liza incluso su proceso en el tribunal (que le upuso dos meses de prisión
y 200 francos de multa por un panfleto contra una suscripción ordenada por
el Ministro del interior) para transformar su banquillo de acusado en tribu
na pública (procedimiento que volveremos a encontrar en los tiempos actu
les), y luego para escribir un nuevo panfleto, ttEl proceso de Paui-Louis
Courier”

Los procedimientos de Voltaire y de Courier iban a encontrar


con la llegada de la prensa de gran tirada y de los medios de comunicación
dmasas,un alcance y una eficacia multiplicadas y siguen siendo uno de los
medios de la subversión moderna; volveremos a hablar de ellos, Pero por
otro lado se desarrollan otras dimensiones: por el camino de la propagan
da política y por la vía de los métodos de guerra,

II,- LAS PROPAGANDAS

(5)En otra dirección, en efecto, crecen y se diversifican las tc—


nicas de la propaganda política Este fenómeno ño ha aguardado a tener un
nombre para existir,, Se encuentran los princpio.s de la propagandadelre
clutamientoydelaexpansión en el proselitismo de todas las sectas reli
giosas y de todas las escuelas filosóficas desde que existen0 El orador po
lítico arengando al pueblo en el Agora de la antigua Grecia, igual que hoy
el tribuno en periodo electoral, el monje iluminado predicando una Cr
zada, igual que hoy el dictadorarabe llamando a la guerra santa,, . elm..j
— 18 —

sionero que funda una escuela y un hospital para crear un foco de conversión,
igual que hoy el delegado de propaganda que funda un centro cultural y U: ho
gar para jóvenes,.. todos tratan de inducir
* opiniones y conductas por méto
dos diversos de presión al cambio, de persuasión y de conversión de los es
píritus.

El manejo del sofisma ( o arte del razonamiento lógicamente fal


so pero que tiene todas las apariencias de la razón), el conocimiento de las
necesidades, pasiones y creencias dei-grupo de auditores para utilizar y ca
n€1izar las. motivaciones, el uso del miedo-y- de -la angustia, la explotación
de los valores humanos univer.sales habilmente asociadas a la causa que se
defiende.,. son procedi:m-ientos utilizados desde siempre.

La propaganda de reclutamiento y expansión se duplica natural


mente mediante una propagandade_adoctrinamientoodeintegración para
“colocar en el molde” (según la expresión moderna de Mao Tse Tung) los
grupos conquistados, unificar las opiniones, y crear una perfecta conformi
dad de actitudes y de acción. Intuitiva y empíricamente casi todos los proce
dimientos modernos entraron en servicio a partir del momento en que 1o s
detentores del poder quisieron moldear los espíritus dentro de una uniformi
dadideol6gica así es como la persecución de los oponentes y la recompensa
de los ‘buenos espíritus” forman parte de las tradiciones ms antiguas dela
autoridad política;- igual que la censura-de las. informaciones no oficiales
asociada a la amplia difusión de información oficial y de las Itexp1jacjonsI
conformes a la ideología reinante, la organización de un “ambiente sugesti—
ve”, la celebración colectiva de la fe oficial (cortejos, manifestaciones co-
- lectivas coros, himnos), la sustitución- de grupos naturales por grupos de
exaltabión ideológica, la creación de signos.-, insignias, símbolos, ritos co
lectivos, recitación del credo, etc, y finalmente el control de la educación
con la. finalidad de ddoctrLiar desde la m-s tierna infancia Todos los Esta
dos autoritarios y todas las religiones han empleado
- instintivamente estos
mótodos,

Pero es sobre todo una tercera forma de propaganda, desarro


llada en los tiempos modernos: lapagandadeaQitacj.óijón la que proporci
nar& a -la subversión nuevas ocasiones de progreso. La propaganda de agita
ción esta ligada históricamente a la idea de revolución como sublevación po
pular contra el poder opresivo, idea que implica el deseo de atraerse y ca—
nalizar las causas de descontento, de transformar óste en indignación y en
cólera, y sentimientos que desembocan rpidamente en la agresividad a po
co que se sepa designar a los responsab].es de. la situación intolerable, a los
— 19

“grandes frustadores”, causantes de miseria, de sufrimiento, de injusticia


y de expoliaciones,

Desde luego, los llamamientos al tiranicidio no son raros enla


historia de las ideas políticas, pero por una parte, su eco se limitaba a, la
categoría poco numerosa de las gentes que sabian escribi:r, y por otra era
necesario esperar la salida de una teoría nueva de la soberanía, que atri
buyera asta al pueblo, lo que no ocurrió históricamente de modo verdadera
mente si.stem&tico hasta la aparici6n de las filosofías políticas del siglo -

XVI. La difusión de la imprenta y la utilización de una lengua nacional, en


este mismo siglo XVI, iban dar a la propaganda de agitación un nuevo im
pulso,, 1-Ternos visto antes, por ejemplo, como con Lutero, la redacción de
panfletos políticos, iba paralela a la construcción de un sistema revolucio
nario y con la acción de propaganda de agitación que condujo a la guerra de
los campesinos y a la sublevación de los nobles contrala Iglesia Romana,

La propaganda de agitación supone la existencia de un. ‘partido”


con su jefe y una doctrina, e igualmente las,tócnicas de explotación de las
situaciones de descontentó que hernosbosquejado antes, Est& ligada, ya lo
hemos dicho, a una cierta idea de la revolución, Es este cónjunto el que to
ma cuerpo en vísperas de la Revolución francesa en relación con este con
junto. ( un partido, un jefe o jefes, una doctrina, una concepción de la revo
lución, unas tcnicasde agitación para movilizar a las masas), la subver
sión aparece como una propaganda o como una sub—propaganda si se convie
ne en denominar de esta manera a laacciónpreparatoriaóconcominante
destinada(inidamenteadesprestigiarelpoderyasepararde1alosque
hubieranteñidolaintencióndedefenderloencasodepeligro.

Esta funciónauxiliardelasubversión en relación con el gran


complejo: ideologa-sublevaci6n popular-agitación política, carecteriza lo
que yo llamaría la concepción arcaida de la subversión y de la revoluci6n
Sucedió en la Revolución francesa, y también en la gran Revolución rusa,

Veremos que esta concepción caracteriza tarnbin la acción sub


versiva en la guerra, enla que, una vez m&s y durante mucho tiempo, la
subversión fue utilizada como auxiliar de las armas clsicas,

Dentro de la penumbra de esta concepción, un resplandor anun


cia la concepción moderna: la idea de Babeuf entre 1793 y 1797 (fecha dó
su muerte en la guillotina), A pesar de lo que se ha dicho de ól, no fue un
agitador en el sentido de amotinar y movilizar a las masas, y de preparar
las para su adoctrinamiento, Tuvo por el bontrario la idea, muy moderna,
-20-

del golpe de Estado preparado paralizandopreviamentealaopini6npúbli


ca, La acci6ri subversiva para l, consistía por una parte en hacer despre
ciar a los detentores del poder, acusados de traici6n y de todas las infa --

mias (Babeuf disponía de su peridico E].-tribunodelpueblo), y por otra


•en sacudir a la opinión creandoelespanto, según la f6rmula de su adjunto
Buonarotti, Dentro de este clima psico’l-gico, conseguido con la separaci6n
de la opini6n respecto a las autoridades y de terror mudo, la toma d.el po——
der debía hacerse.tcnicamente, y.ahí estaba la finalidad del complót pro—
piam ente dicho; La con.cepcin leninista: es comparativamente una vuelta a
la idea de la agitaci6n como auxiliar de. la propaganda de expansi6n, y por
consiguiente, de la subversin corno pre-propaganda o sub—propaganda. (7)

Por el contrario, los mútodos de Hitler antes de latoma del p


der representan el primer sistema coherente de subversi6n met6dica, al —.

servicio de una concepción voluntarist&de la revoluci6n ( lo que es radical


mente diferente de la concepci6n marxista.y leninista), Y no es por azar —

que la teoría y la practica de la subversi6n se desarrollan justamente en el


marco de un.a concepci6n voluntarista de la revolución. (8)

Chacotin, testigo ocular e informado de este periodo, escribe


(op,cit, pág. 260): Qué hacia Hitler.? Con discursos inflamados, libres
de toda traba, atraía la atenci6n .sobre sí; atacaba violentamente al gobier
no republicano, lo criticaba, lo inuriaba y prof ería.amenazas inauditas:las
cabezasrodaran, la noche de los largos cuchillos , el documento de Box—
heim,(.9J. tales eran las amenazas de la propaganda nazi que tenían y debían
tener una enorme influencia sobre las masas; esto es por dos razones: en
primer lugar estas masas prestaban su oÍdo a todas las críticas; en se
gundo lugar, el hecho de que esta propaganda se hiciera punemente, des
pertaba la convicción de que los poderes represivos y los medios de defen
sa del Estado estaban totalmente paralizados, y que por este lado ya no ha
bía nada que esperar”,

Se trataba pues, para Hitler, de obtener simult&neamente dos


resultados psicol6gicos: por una parte hacerse conocer y presentarse como
campe6n de un nuevo orden, por otra desprestigiaralgobiernolegítimo,de
sacreditarlomediantelaUdemostraci6nttdesuindignidadydesuimpoten
cia,

La t&ctica es simple: primero, presentarse como campebn de


una causa justa; secTt.pdo, atacar violentamente, criticar, injuriar, amena
zar al gobierno y a sus representantes, colectiva o individualmente, lo que
expande la certeza de la podredumbre delgobierno y lo descalifica como tal
— 21. —

tercero, demostrar que las violencias precedentes se hacen impunemente.


lo que extiende la convicción de la impotencia del Estado.

Utilizar a fondo la menor ocasión política o el menor hecho di


verso, caer sobre los errores del adversario, transformarlo todo en es-
cndalo público con el lenguaje de la indignación y de la virtud ultrajada,,.
eran procedimientos copiados de los panfletarios, pero erigidos en siste—
ma electoral gracias a los medios de comunicación de masas y al conoci-
miento intuitivo de ios resortes de las muchedumbres,, Despuós de la toma
del poder, con la indiferenciageneralhaciaelEstadorepublicanoquese —

hunde, la propaganda subversiva se transforma brutalmente en propaganda


de integración en el interior de las fronteras, con el genio de ].a propagan
da que.fue Goebbels, la subversión se coloca al servicio de los proyectos
militares, es decir,, que se utiliza para pudrir a los Estados codiciados,

Nos vemos así remitidos a otra línea de desarrollo de la sub


versión, que tambión tiene su historial: la guerra psicológica.

III,- LA GUERRA PSJCOLOGICA,

La guerra psicológica, noción que engloba la de guerra subver


siva., se ha considerado, en los comienzos de su conceptualización, como
auxiliar de la guerra tradicional.

Hay que remontarse, como siempre, a Clausewitz para hallar


la teoría de esta nueva forma de guerra. General prusiano, contemporáneo
de las guerras de la Revolución francesa y del Imperio, el autor del trata
do De la guerra aparecido en 1833, extrae la lección de lo que ha visto en
su ópoca yformula las conclusiones que se imponen cuando se ha observa
do, como lo hizo l, los fenómenos militares de este periodo. :(1O)

La guerra tiene una esencia política y no solamente militar


es decir, que es absurdo confiaria a militares apolíticos y a soldados pro
fesionales; es una voluntad política que pone en servicio los medios milita
res, y los pueblos implicados en el conflicto juegan en éste un papel espe—
cífico. . .

- Es preciso por consiguiente ligar al Ejrcito al medio social


del que emana; el ambiente psico—sociai de los soldados militantes tiene -

una importancia capital . Un Ejórcito que cuente con el entusiasmo y con —

las esperanzas populares tendrá su moral al grado ms elevado. Esta mo—


— 22 —

ral ser& muy baja si se ve rodeado de la desconfianza, del desprecio y dela


desconsideración públicas

La guerra
- debe ser total, es decir que la propaganda, la ac—
ción sobre la población, el contagio ideológico juegan en ella su papel . LAS
ARMAS PSICOLOGICAS SON SUPERIORES AL ARMAMEMTO MILITAR.

Según Claus-ewitz, la era de los mercenarios ha concluido; las


guerra-s del futuro serán guerras populares nacionales en las que los sol
dados estarn: politicamente formados y encuadrados La acción psicológi
ca se hacia así esencial para el arte de la guerra: acción psicológica de re
fuerzo de la moral de la nación,- acción subversiva de desmoralización so
bre- las poblaciones a conquistar.

La verificación de estos hechos se hizo esperar, no tanto a cau


sa de la c1sica resistencia a las nuevas teorías (sobre todo por parte de
los militares) , sino porque faltaba la ciencia psicológica y psicosocialczn
ca capaz de proporcionar los medios pr.cticos. La introducción de la ac—
ción psicológica como ayudaenlaguerratradicional comenzó antes de la
Primera Guerra Mundial con la inauguración, en la Escuela de Guerra de
París, de un curso sobre la psicológía de- las muchedumbres, según la obra
de Gustavo Le Bon, -

Durante la Primera Guerra Mundial, el recurso a la acción


psicológica y a la subversi6n no fue olvidado. Antes incluso de la creació-n
tardía del Ministerio de la Propaganda de guerra, que debía dirigir Lord
Northcliffe en febrero de 1918, ya- se habían- organizado algunas acciones
psicológicas: gramófonos instalados entre las trincheras, en latierrade
- nadie, difundiendo alocuciones en alem&n para invitar a la rendición, o can
- ciones populares de sus países para las tropas checas y húngaras del ejr
- cito enemigo. - -

- Selanzaron millares de octavillas, por aviones y globos, para


hacer conocer la situación militar real y suscitar en el enemigo la certeza
de que- la guerra estaba perdida. -

- Esta propaganda no fue inútil, pues Hindenburg en sus Memo


rias, admite que dichas acciones intensificaron al grado ms elevado la
desmoralización de las fuerzas alemanas, pero era una propagandablanca
( es decir, las fuentes eran abiertamente inglesas ) que aplicaba unos prin
cipios del. “-fair play” muy britnico (nada de mentiras, nada de equivoca
ciones, cifras y pruebas exactas), -
— 23 —

Hay que admitir que se trataba de una acción psicológica, pero


debe ob-servarse por una parte, el enlace con ios medios tradicionales deia
guerra, y por otra parte -la ingenuidad d- 1-os mótodos de la propaganda —

blanca, esa que no tiene en cuenta las ideas del adv-ersario, que expresa -

directamente las intenciones de sis organi.zadores y que por consiguiente


inmediatamente-reconocible, Era propaganda de captación o de deserción
basada en-un-a Usabia combinación del razonamiento y de la amenaza”; no
era subve:rsión, -

Netamente mejorada en el plano técnico fue la subversión orga


nizada por los especialistas hitlerianos entre-1933 y 1939 (inflitración de
agentes subversivos reclutando almas buenas por persuasión en nómbre de
- los intereses: supremos de la patria, insinundose pronto dentro de los. gru
pos, al punto de parecer viejos participantes o portavoces autorizados ) y
durante la trara. guerra” de 1939 a•rnayo de, 1940. “Durante este periodo
dice Megret (op cita p..65),. 1-a radio alemana había puesto a punto un pro
cedirniento de intoxicación mediante indiscrecciones sabiamente dosifica-
- das, para insinuar poco a poco en los oyentes franceses el complejo de la
traición y aceptar la infalibilidaddel adversario, En la línea del frente, la
- utilización de altavoces sirvió para mantener la irrealidad de la guerra y
para recalcar lo absurdo de un conflicto sin fundamento y sin accióntt. En
el frente-interior, Radio Stuttgart reforzaba también, la certeza desmora
lizante--de 1-as rrraida’des de los gobernantes, del conocimiento por el enemi
go de todos los actos y gestos de los franceses, y de la locura del combate-
por una causa per-dida de antemano. Las finalidades de la acción psicológi
ca nazi sobre ‘. .1 os. territorios aconquistár, hoy son fáciles de ‘.re——

constituir: minarlacapacidad,deresistenciadeladversario, sabotearlas


decisionesgubernamentales gracias a una inflitración metódica de los en
granajes administrativos, utilizarensuignoranciaalosintelectuales siérn
pre inclinados a plantearse casos de conciencia y a alimentar escrúpulos
esparcirelmiedode,latraición ‘en el público y en los cuerpos armados
“CincoaPios ‘de guerra psicológica sin descanso, y enseguida cincosema
nas de guerra
- convenciona]» concluye Megret (ibid,, p,-66), Goebbels ha
bía asimilado-y ampliamente desbordado las tesis del coronel Blau en Pro
pagandaalsWaffe (La -propaganda como arma de guerra) publicado en 1935.
Había estudiado con detalle el punto psicológico esencial de la actividad sub
- — - -ve-rsiva, es decir , lascondicionesdecredibilidaddelospersonajes que —

trabajaban para 1 en Francia, ylascondicionesdecredibilidaddelasin


-‘ - formacionestendenciosas,

Sobre esté último pUnto, sin embargo, Sefton Delmer, el cr


dor de la- radio negra, fue al menos tan poderoso como Goebbels, Su tarea
-24-

supero las operaciones en curso ya imaginadas por los ingleses y los norte&
mericanos, e inventé gracias a su ingenio , numerosos procedimientos hoy
codificados.

Es cierto que el objetivo general de la subversién en la guerra


psicolégica estratégica estaba bastante bien definido: debía ser la incitacibn
de la poblacién enemiga ( ouna de sus fracciones ) a actuar contra su pro
pio Gobierno, pero los medios seguian siendo extraiíam ente retrgraios y ar
caicos: 32 millones de octavillas, el lanzamiento en paracaidas de salvocon
ductos para ser recogidos por los aliados, las instigaciones directas a la
sublevacién. . . , el montaje sonado de una sublevacién de una ciudad de Re
nania contra Hitler y las S s.(1,4), el difunto haciendo uso de la palabraan
te el micréfono,.. así eran las ideas dela O.SS(1Fuera de estas misio
nes de propaganda blanca o gris, también existía el viejo artificio o truco —

del ttcomité de Alémania libre” Los rusos también tenían la suya. Se ha—
cía hablar por radio a los responsables de lo que se llamaría hoy “Frente —

de Liberacién nacional”, yesta propaganda (que ya no es negra, ni b1arca


ni gris) era en sí subversiva, según las leyes propias de las que volvere—
rnos a habla-r.

Sefton Delmer quiso instituir algototalmente nuevo. “La B,B.


C., escribe él (Op. cit., pégs. 75 y siguientes) desarrollaba charlas que
contenían informacién y un diariohablado bien confeccionado y claro, con
destino a los oyentes alemanes, en idioma alem&n naturalmente. Durante —

las charlas y el diario hablado, se multiplicaban las discusiones sobre la


ideología nazi, se rechazaban las noticias que daban, y .se afirmaban por el
contrario los valores de los El anMisis de las emisiones de la B.
B.C. hecha por el autor entre octubre y diciembre de 1941 demostré quelas
orientaciones principales eran: la exhortaci6n humanitaria e ideolégica, la
discusién de las te1s nazis, el estimulo para conseguir una oposici6n ac
tiva en el interior de Alemania. Estos aspectos de la propagandablanca le
parecieron “conversaciones de emigrados”, sin ningún impactó real,

Al exponer su plan a las autoridades, escribe: debe—


mos probar un nuevo tipo de radionegra sóbre los alemanes,.,, una ra
dio que minaría el poder de Hitler no oponiéndose a él, sino pareciendo por
el contrario estar totalmente de acuerdo con él y con su guerra... Con una
plataforma de “superpatriotisrno”, nuestra radio conseguiría hacer acep
tar toda clase de rumores bajo la m&scara de clichés nacionalistas y patri6
ticos. Hablemos a los alemanes de su Ftihrer y de su Patria y de temas p
recidos, y al propio tiempo inyectemos en su alma noticias que les hagan -

reaccionar si es posible de manera perjudicial para la correcta conduccién


— o —

de la guerra por Hitler... Otra ñovedad: las emisiones no deben dai’ la im


presi’on de que se dirigen al público.., Querría hacer creer a los oyentes -

que están. sorprendiendo emisiones que no van dirigidas a ellos(.16)Al girar


los botones de su aparato, se encontraban repéntinamente con las seíales
de una organización clandestina.., Estas voces difundir-ían un montén de
informes confidenciales, de parte de un fiel y leal partidario de Hitler,de
preciando a los canallas que gobernaban lal patria en nombre de Hitler. . .

Veremos al pasar revista a las técnicas de la subversi6n , el de


talle de los hallazgos intuitivos de Delmer, que se han convertidor en téc—
nicas oienti’ficamente justificadas y que se utilizan todavía hoy por la sub
versién mundial. Digamos únicamente aquí que la eficaci.a de la propaganda
negra de Delmer(17)ue tan grande que éste se vié ehia ohligacin, después
de la guerra, de escribir su libro para luchar contra los cuchés que élmi,
mo había inventado y proyectado. La creencia general, por ejemplo, deque
había habido en el ejército alemn una oposici’on interna activa contra Hit -

ler fue el resultado de un rumor difundido al principio por la radio negra


Fue el escuchar sus propias noticias falsas afirmadas como verdades en el
proceso de Nuremberg cuando Delmer se decidié a publicar su libro.

La proyeccién de la operaci6n radio negra de Delmer, no hay


que buscarla en las numerosísimaS radios clandestinas que funcionan hoy
en el mundo 18 que no utilizan sus proçedimientos y , de hecho, hacen pr
paganda blanca. Incluso las emisoras piratas(1’)de las que veremos su pa
pel específico en la subversibn,no emplean la propaganda negra. Hoy en -

día, las técnicas de Delmer, perfeccionadas por el propio desarrollo de la


psicología social y de las investigaciones sobre la formaci6n de las opinio
nesc utilizan en el interiordelosEstadosliberalesoccidentale por los
agentes subversivos que se han inflitrado en la Prensa y en la Radio de es
tos Estados.

Lo que importa aquí, al tratar de la historia de la subversién


en la guerra, es recalcar que hasta el desarrollo de la Segunda Guerra Mi
dial, la subversi6n se ha utilizado como auxiliardelaguerraclésica, la
que se desarrolla a su vez sobreel terreno y concluye en él y por las ar—
mas.

Desde hace veinte afios, parece que se ha producido un cambio


radical: una nueva concepcibn de la guerra extranjera, difumina poco á po
co la concepci6n tradicional, y en esta nueva forma de guerra, lasubvei—
siénsehaconvertidoenelarmaprincipal. En efecto, la estrategia de la
- 26 -

gúerra total de hoy, excluye el recurso a la intervenci6n extranjera arma—


da jiJugar c çmplearQpassobrelasfronterasdelanaci5nacongujs
se provocar en el interior de ese Estado mediante la acci6n deaQen
tes subversivos nun proceso e podredumbre e la autoridad1 mientras
pqos grupos de partidarios,presentadoscomosiHemanarandelpro—
io puebloH constituldos llevaran a cabo un nuevo tj
obre• el propio terreno con la intenci6n alardeada ç comenzar
rerra revolucionariadeliberación, y con el prop6sito real de acele
proceso podredumbre del Estado enel país previsto y de tomar -

luepelpoder,

La concepción cl&sica hacía de la subversión y de la guerra psi


col6gica una mquina de guerra-entre los dem.&s., durante el tiempo de las
hostilidades, y se detenían.al término de ella, Los Estados actuales, inmo
vilizados por esta distinción arcaica, no han comprendido que la guerra psi
cológica hace romper la distinción entre guerra y paz. Es una guerra no
convencjonal extr•afja -a las normas del derecho internacional y de las le——
yes conocidas de la guerra, es una guerra total que desconcierta a los ju
ristas y que persigue sus objetivos al abrio de su código. Como dice Me—
gret (op cit. p&g, 20): “La distinción clásica entre la paz y la guerra seré
desde ahora barrida por la guerra psicológica,,,, libre de las barreras de
los tiempos , de los lugares y de los tratados y convencione, fuerza mme
terial y, por ello, no alcanzable, y susceptible de todas las encarnaciones
y de todas las metamorfosis U

La finalidad de la guerra sigue siendo la misma: expansión te


rritoria-l y ocupación de otro país o instalación dentro de éste, de un go——
bierno aliado o sometido,,,, pero los medios han cambiado. Heredera de
Von Clausewitz y de Hitler, puesta al día por Mao Tse Tung, laguerramo
dernaes, _fl_pX’imerlugar, .pjcol6gjca, y su relación con las armas clési
cas se ha invertido, Hoy en día es el combate sobre el terreno (la guerri
lla) el auxiliar de la subversión,
NOTAS Capflulo 1(1)

(1) En su sentido más sirnp1e pues ANTONIO expuso la cabezáde CICERÓN


en la Tribuna de las arengas

(2) Se sabe que esta palabra inglesa proviene del francés Ilpaumefeujilétil
péqüeña hoja de papel que pue’de tenerse en la mano, Luciano y Menipo ya
habran utilizadó este género en lá Grecia antigua.

(3) Es decir, el tribunal, que juzgó este asunto y condenó al suplicio en Ma


zo de 1762, al padre Calas, acusado de haber asesinado a su hijo de”3OaFtos
(quién eñ lá realidad se habia suicidado por otros motivos) para Írnpedirle
su conversión al catolicismo

(4) Se trata del libro antireligioso del enciclopedista de Holbach.,

(5) La misma palabra propaganda yiene del vocabulario religioso: De,propa


ganda fide dei:aFe) congregación fundada en 1597 por
el Papa Clemente VII y organizada eficazmente como acción por el Papa —

Gregorio XV en 1622.

(6) Cf R Mucchielh, en HistoridelaFiloof(aydelasCienciasHuma


nas (Bordas Ed ) la historia de las ideas poirticas

(7) Cf. R.Mucchielli, Psico1ogia de la publicidad y de la propaganda, op.


cit. Cáp. 1 y 5, las propagandas,

(8) Esté punto.será demostrado a continuación.; cf. págs. 35 y siguientes.

(9) Esta expresión que se hizo célebre enseguida, era al principio una del
imágenes de las campañas de propaganda subversiva de Hitler,

(10) Desde 1 9l, la ideologra se alra coñ las armas en la dirección de la


guerra, observa Domenach (op. cit,, pág. 17);“La propaganda séconvier—
te en auxiliarde la estrategia.Se tratade crear en nuestras filasel.enti.—
siasmo y’la cohesión, y en el enemigo el desorden y el miedo. Aboliendo ca
da vez ms la distinciónentre y retaguardia” laguerratotal ofrece
como campo de acción para la propaganda no solo los Ejércitos sino tarn——
bién la población civil.,,dado que se puede llegar a la sublevación de’ eh——
tas poblaciones y a hacersurgir en la retaguardia del enemigo nuevos tipos
de combatientes, hombrés , mujeres, niños: espias, saboteadores, guerri—
NOTAS Capftulo 1 (2)

Por un decreto de 1792, “la Convención declara, en nombre de


la Nación francesa, que proporcionará apoyo y fraternidad a todos los pue
bios que quieran recobrar su libertad”. En 1793, en Alsacia, se forma una
asociación, bajo la denominación de Upropaganda, para difundir las ideas
revolucionarias. Los de los EjércitosU fueron también éncar—
gados de la doble misión de propaganda: vigilancia poirtica de los Ejérci
tos, y organizaciónde la guerra de propaganda.

(11) Citemos de pasada el opúsculo que hizo publicar en Payot en 1927 el


Mariscal Foch (Ensayo de Psicologra Militar) y que se centra sobre las ccri
diciones de la moral y de la desmoralización del soldado de los dos cam-
pos. Kurt Hesse que, en 1922, publica en Alemania “Feldherr Psycholo——
gos” (El Seítor Psicólogo) analiza las condiciones psicológicas de la derro
ta alemana y, como admirador de Von Clausewitz, pide con fervor la apa
rición de un “Salvador”, que devolverá la fe patriótica y la. moral a un —

ejército popiilar nuevo, y volverá a dar a Alemania su eterna grandeza.

(12) W. Steed, Seton-Watson y el célebre H.G. Wells organizaron el tra


bajo bajo la dirección lejana de Lord Northcliffe,

(13)Asr fué elbóleti’n que’i lddp’d lá egundaGiierra M’iiridiln


zaba por !aqú Londresl!... para los oyentes continentales. La propaganda
blanca no hace impacto más que en sus aniigos y en las personas vacilan
tes.

(14) Se trataba de H. Becker desempePiando el papel del Coronel Beck eje


cutado personalmente por Hitler después del Putsch de los militares.

(15) Office of Strategic Services (norteamericano).

(16) Se sabe, - 1 yo por las experiencias


-,, de laboratorio de psicoio—
gra social, que la credibilidad de una información se ve incrementada cu
do el oyente o receptor cree que no va dirigida a él y que es él quien sor
prende confidencias entre terceros.

(17) Se llama propaganda mnegraI la que trata de engañar al enemigo sobre


el origen o pet’tenencia de la acción de propaganda (ejemplo: la estación de
SoldatensenderCalais de Sefton Delmer empezaba por uaqur radio Cala—
is. Ejército Alemán. Emitiendo sobre 360 m., retransmitida sobre onchs
cortas por Radio Arlantik. Transmitimos música y boletines de noticias pa
NOTAS Cap’tulo 1(3)

ra nuestros camaradas de la Wehrmacht en los sectores Oeste y Norte;”)


La propagandd’ grist se contenta con interponer una pantalla de indeterrni
mación, es decir, que no se sabe cuales son el origen ni la perteneñciade
la acción de la propaganda

Se concibe que la creación de la propaganda “negra” sea elre


sultado del análisis psico—social de 1 as condiciones de credibilidad de las
noticias, Se ha observado, cuando se ha estudiado este punto de vista psi
cológico la influencid sobre las opiniones, que la propaganda blanca no era
en razón de que los oyentes, prevenidos, movilizaban sus deferi
sas contra las informaciones o no se exponi’an a su influencia La propagan
da Inegra tiene como base psicosocial el estudio de las condiciones den
tro de las cuales no existen las condiciones precedentes

(18) En 1970 se elaboró una lista provisional de 16 emisoras clandestinas


en cia corta y media transmiti.id 2ara Europa y Oriente Próximo, d e
ellas, tres están situadas fuera del continente europeo: “La voz de la re
sistencia vasca” que transmite en vasco y español está situada en Argenti
na, “Radio Portugal libr&’ está instalada en Argelia, “La voz de Servia li
no pudo localizarse; su apartado d e correos figura en Chicago. En
Irlanda hay 7 emisoras de las que 5 pertenecen al I.R,A, (Ejórcito Repu
blicano irlandés! y dos a los católicos de Irlanda del Norte. “Radio España
jndependient& funciona desde 1938 y está en algún lugar de Checoslova-
quia o en Rusia Meridional . “Rusia libre” , antisoviética, transmite desde
camiones que cir(:u1an por Europa Occidental y tiene un apartado de co——
rreos en Rotterdam. “Radjo Bizjn”, emisora del partido comunista turco,
está en Alemania del Este, la emisora del partido comunista griego está
en Bulgaria, “Radio Tirbi libre”, dirigida a los tirolenses del Sr, fomen
ta el separatismo contra Italia. La emisora del Parti’o comunista persa —

(que transmite en árabe, kurdo, iraniano y en ezerbayanés) está en Alema


nia del Este. Radio Tirana, en Albania, tiene un papel clandestino, en la
medida en que se transmiten y se difunden por su ondas las :cines
de los dirigentes chinos a los grupos maoistas de Europa Occidental

(19) Se denomina pirataI a una emisión de radio o de televisión


que se mezcla por sorpresa con una emisión de radio o televisada oficial
y que ocupa durante un corto tiempo la longitud de onda de la estación ofi
cial gracias a su potencia superior. Sefton Delmer tomó de esta manera,
durante algunas horas, las funciones de Radio Colonia sin que nadie sea
cibiera de ello pero el. contenido de la emisión era también propaganda ne
gra.
NOTAS Caprtulo 1(4)

(20) Cf. R, Mucchielli, “Opiniones y cambio de opiniones”, E.S.F.1970.


El sargento argelino observ6 la modes
ta reserva de armas apiladas en el suelo:tPUn
suefio, es un sueíío, dijo con su gruesa voz
sarc&stica SoPiamos No tenemos gente, ni
armas., ni dinero ni comida, y queremos ha—
cer larevoluci6nT’ ULa hacemos, corrigi6 -

Boudiaf., y no nos queda mucho tiempo para


desencadenarla: una semana1

Y, Courriere LoshijosdeTodoslos
Santos, p:g, 25O

CAPITULO2

SUBVERSIONYGUERRAREVOLUCIONARIA

Megret sostiene (op. cita., pg., 28) que Ues la seriede las re— -

velaciones de la psicología de la profundidad, asociando a Jung, Freud y -

Pavlov, lo que ha puesto al descubierto los resortes humanos y ofrece iguaj


dad de oportunidadesal-psicoanalista y al propagandista” Esta opinión es
poco convincente, no porque mezcle indebidamente psicoanálisis y ttreflexo
logía”, ni tampoco porque acepte siñ críticaia tesis cMebre de Ch.aconin
sino porque no tiene ninguna utilidad para comprender la subversi6n de hoy,
muy diferente de la publicidad y dé la propaganda

Freud y Pavlov han permitido desde luego la puesta a punto de


procedimientos eficaces, pero el impulso de la subversión, de sus tcnices
y de su influencia, viene de otra partee
- 28 —

En el origen del desarrollo en. este campo hay dos fenómenos —

modernos:

En primer lugar, la expansión de los medios de comunicación


de masas (mass media), capaces de llegar individualmente a losciudada-
no.s alcanzkndoios simultanearneñte en inmensos conjuntos, lo que los hace
unos medios extraordinarios de sugestión: diariamente se difunden in.form
ciones del mundo sin que nadie tenga tiempo de ejercer su control, aunque
si para satisfacer su necesidaddesaber, es decir, exponiéndose volunta——
riamente a esta sugestión.

En segundo lugar, eldesarrollode-4apsicologiasocial ,del an


li:sis del cambio de opinión y de sus, condiciones, ónica ciencia que va a dar
a los medios citados anteriormente la orientación subversiva eficaz y unas
técnicas adaptadas

La conjunción de estos dos medios formidables, los massme


dia y la psicologíasocial, no podía dejar de interesar a quienes, por ca
minos diversos, habían llegado.a una nueva concepción de la guerra y de la
revolución,

I- UNA NUEVA CONCEPCION DE LA REVOLUCION

A mediados del siglo XIX, Karl Marx, en su crítica del libro de


Chenu ULas conspiraciones , expresé sin rodeos su desacuerdo con los que
tienen una concepción voluntarista de la revolución, con los que creen posi
ble-acelerar mediante I.a conspiración y el golpe de Estado la marcha de la
Historia hacia la liberación de la humanidad: “Estos alquimistas de la revo
lución, escribe, creen. en milagros” ‘y no se dan cuenta de que “hay condico
nes enias que cualquier revolución es-imposible porque no tiene bases” ,En
la reunión de la Liga comunista del 15 de septiembre de 1850, declaré con
energía una vez m&s que el motor de la revolución no es solo la voluntad
de los revolucionarios, sino las condiciones socio-económicas reales”, opo
niendo su concepción materialistaycrítica a la concepción idealistaydog
mtica de sus adversarios, Se sabe que esta sesión Marx fue tratado de re
formista y traidora’la revolución por Bakunin, Willich y el grupo de anar
quistas, y que fue excluído de la Liga al igual que Engels,

En 1920, Lenin, fiel a Marx, considera a su vez al “izquierdis


mo como una enfermedad infantil de la revolución, Lo denuncia como “es
píritu revoluciónario pequefo-burgués que roza el anarquismo o copia algo
— 29

de el, y que, para todo lo que es esencial, ataca las condiciones y necesi—
.dades de una lucha de clases proletaria consecuente” Una vez extraída la
lección de la revolución fallida de 1905, Lenín denomina “lucha de clases
consecuentetJ’a la que garantiza que se reunen, las “condiciones objetivas
Confirmando la idea de que la revolución no es posible ms que apoyada en
el descontento del mayor nómero de personas y en la sublevación “general”,
Trotsky decía a su vez, al hablar de la revolución de Octubre de 1917: “La
pobi’eza de los medios de que disponía la agitación bo].chevique era asom
brosa0 ¿Cómo es posible, pues, que con un aparato tan. dóbil y dado el nú—
mero insignificante de las ediciones de prensa, las ideas y consignas del
bolchevismo hayan podido imponerse al pueblo? El secreto es muy senci—
ho: lasconsignasquecorrespondenalasnecesidadesagudasdeunaclase
o’deunaópoca crean miliares de canales0 El medio revolucionario lleva
do a la incandescencia se distingue por una alta conductibilidad de las -

“Ls masas.. sentían .lo que nosotros no podíamos formular cons——


dijo Lenin en un discurso, y Merleau—Ponty, comentando es
te texto (op, cit0, pgs, .121—122) escribe: ‘E1 sentimiento de las masas
para un marxista, es siempre verdadero., no porque ellas tengan siempre
una idea clara de.la revolución en el mundo, sino porque tienen el instinto,
por ser su motor, y.por que ellas saben mejor que nadie lo que están. dis
puestas a intentar, lo cual constituye una competencia esencial de la situa
ción histórica”

Esta concepción marxiana, “materialista y crítica’1, de la Re


volución corresponde a la imagen tradicional; contiene en filigrana la jus
tificación del gran trastorno0 Es ella la que se encuentra en todos los an&
lisis de la legitimidad de la sublevación desde antes de los filósofos políti
cos del siglo XVI (quienes han hablado mucho de ella), y es lo que.. hace el
“valor” de esta imagen, su potencia motivadora tanto como su verdad0(i)-
Pues bien, en el plano teórico, esta deiinición.delárevoluciónsevecon
testadahoy_porunretorneenfuerzadelvoluntarismorevolucionario0 La
revolución prescindirá de su justificación, prescindir. del análisis socio -

económico y de sus condiciones objetivas, se hará con el consentimiento —

de unopormil de la población iporque las tócnicas psicosociales y la utili


zación de los Massmedia permiten este reto

Si’, como hemos visto en el capítulo anterior, la guerra total


y permanente se ha convertido por sí misma en la organización de la revo
lución interior en los países a conquistar, se comprende la importancia
hist&rlica y estratgica de la nueva concepción0
—30

Sus argumentos tebricos se resumen en cuatro principios:

- Comprobación del fracaso definitivo de la concepcién econé—


mico-político de Marx,

Comprobación de la extinci6n del espíritu revolucionario de


los soviéticos,

An&lisis nuevo dela revolucién que pone de manifiesto sus con


diciones esenciales, que son psicol6gicas,

An&lisis de los modelos de revoluciones (china, argelina y cu


bana) que han tenido éxito en estas condiciones,

COMPRO BACION DEL FRACASO DEFINITIVO DE LA CONCEPCION MAR


XISTA.

Ms de medio siglo después de Octubre de 1917, se puede corn


probar que la predicci6n de Karl Marx era errénea, El capitalismo, lejos
de ir de crisis en crisis hacia una contradicci6n desgarradora, se ha adap
tado victoriosamente, ajustadó, transformado, perfeccionado y fortificado,
La teoría marxista ha sido tan desmentida por los hechos como la profecía
de Augusto Comte o las predicciones delirantes de Fourier Se deduce de
ello que dejando que la Historia siga su curso, los fan&ticos de la revolu——
cibn tienen pocas probabilidades de ver aparecer las condiciones tbobjeti_.
vastt, socio—econ6mjcas, de la revolución. El aforismo de Marx ttel tiempo
de las revoluciones con golpes de mano realizadas por minorías conscien
tes a la cabeza de masas incoscientes se ha acabado” debe archivarse en el
museo de las verdades muertas

paradadesucontextote6rico, la praxis marxista se conser


va y se magnifica Se encuentra
, en efecto en Marx la recomendacién de la
lucha, lucha política ante todo, al igual que hallamos en Lenín la justifica
ci6n de la violencia, en Engels la apología de Maquiavelo, y en Trotsky la
llamada a la lucha a muerte sin preocupaciones por la moral

COMPROBACION DE LA EXTINCION DEL ESPIRITU REVOLUCIONARIO


EN LOS SOVIETICOS,

Es el XX Congreso del P.C. de la UR.S.S. (febrero de


1956) el que desencadena las acusaciones y especialmente las de Mao Tse
—31—

Tung, el cual iba a dar el tono y los estímulos necesarios a un coro interna
cional Aunque no es hasta 1962 que estalla ‘ptublicamen.te el conflicto ideo
lógico entre los parti.dos comunistas de la. URSS, y de China, este confucio
se inició realmente en 1956. cuando Mao compréndió que Kruchef, porlac.
trinadelacoexistenciapacífica, eliminaba, la guerra y por consiguiente la
esperanza’ ‘de la provocaci6n de la revoluci6n internacional, China se con
vierte, segúnla expresión de Mavrakis ( en trotskismo p&g, 245 ), en
base roja mundialU y toma la dirección, vacante, de la organización de la
revolución internacional,

Enseguida,en todo el mundo,’ surgen ‘verdaderos revoluciona—


riosU que condenan a, la URSS, y al,XX9 Congreso, y que en sus países -

respectivos, acusan a los, partidos comunistas ortodoxos de traicinar la re


volución, ‘

EnCríticadelarazóndialéctica ( aparecido en 1960, tomo 1


pág. 25 ), Jean—Paul Sartre escribe:

11lDespués de ,habernos lanzado’ a l como la luna se crea


las mareas, después de haber transformado todas nuestras ideas
y des.pus de haber liquidado en nosotros todas las categorías del
pensamiento burgus, el marxismo, bruscamente,
. nós dejaba en sus
penso El marxismo se ha parado’0 En virtud de esta constata --

ción, Sartre denuncia el marxismo burocrático e inmovilista de ,la


URSS. y hace un llamamiento a la acción revolucionaria directa,

Sobre el terreno, los nuevos revolucionarios ddc].aman


el mismo discurso: tiComo movimiento auténticamente revoluciona
rio, nosostros hemos rechazado las vías del compromiso y del.
acuerdo con los explotadores ( ,) Hembs abandonado el mótodo tra
dicional y burocr&tico del trabajo de masas, mtodo que se ha trar
formado progresivamente en pasatiempos, en factor de confusión
en serie de fracasos, y en pretextos para el politiqueo tradicional —

(,,,) Nosotros no pretendemos dirigir a las masas, cómodamente


instalados en una oficina o alejados de la misma lucha, Nuestro mo
vimiento posee su dirección y sus mejores cuadros sobre el terre —

no (,. ,)Nuestro proceso revolucionario comienza (.). mientras qi


los partidos llamados de izquierdas sufren las funestas consecuen—
cias de los caminos sin salida que han elegido” (Proclamación del
Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, M,I,RO, julio de 1965
en Peru ), .
— 32 —

Incluso Fidel Castro mientras se acerca econ6micamente en


el rea militar a la URSS,, (mico país capaz de darle, lauda financiera -

que necesita, defiende el mismo punto de vista ideol6gico:

“Felizmente la revoluci(m ha llegado antes de la madui’


reztt Porque a fin de cuentas, los maduros, los super—maduro
han madurado de tal• manera que se han podrido. En cuanto a
los que creen, que la vía pacífica es posible2 nosotros no vemos
de que clase de vía pacífica hablan., como no sea de una vía pa
cífica de acuerdo con los imperialistas (, )i punto esencial
de la cuesti(m es saber si se va a hacer creer a las masas que
el socialismoilegar al poder sin lucha, que liegar. al poder
pacÍficamente, Esto es una mentira, Los que afirman que van
a llegar pacíficamente al poder est.n angañando a las masas”,
(Fidel Castro, DiscursodelaClausuradelaprimeraconfe
cia.delaOrqanizacj&nlatino-am ePicanadesolidaridad, La Ha
bana, 10 de agosto de 1.967).

Todas estas declaraciones y sus inumerables copias en todas


las lenguas implican una crítica del Ureformismoui y del t1revision:ismo U
y no tienen -sentid’o’m&s que como denuncias de la política de coexistencia
pacífica formulada por la URSS, desde 1956.

ANALISIS NUEVO DE LA REVOLUCION QUE PONE DE MANIFIESTO SUS


CONDICIONES €SENGIALM ENTE PSICOLOGICAS,

Hay que señalar que las condiciones so.cio—econ.6micas de la r


voluci6n ( expiotacin del trabajo, miseria2 desempleo, poder que no tiene
en cuenta el bien comCin y que se mete al servicio de los intereses de una
clase posesiva minoritaria, etc, )e incluso las condiciones polít:icas (priva
ci6n de las libertades públicas, terror policiaco2 ideología impuesta, des
posesiún de los derechos legítimos2 etc,) no se hacen motores de la revo—
luci&n ms que enelcasodeque.existaunestadodeespíriturevoluciona
rio, una voluntad de lúcha, Es este estadodeespíritu el que hace la revo
luci6n, sino2 hay resignaci6n porque hay miedo o respeto, Se puede y se
debe trabajar al nivel psicol6gico, vencer el miedo y el respeto, crear la
agresividad en unos y la complicidad en otros,

Pues bien2 etasactitudyestasconductáspuedenserindu


cidasofabricadas de muchas maneras, y se trata de saber aplicar
,. las
leyes psicol6gicas y psicosociales i0 Lo importante no es
— 33 —

la realidad de la vida sino 1.o que las gentes creen. El momento de la revo—
lución no tiene porqué tener en cuenta lo que los comunistas y marxistasor
todoxos denominan tIlas condiciones objetivas, determinables mediante un
an&lisis socio—económico—político” Este-iomento” ebe determinarse en
función de una estrategia psicológica y partiendo de una voluntad revolucio
naria.

Ms aún, el análisis’ histórico de las revoluciones demuestra —

que éstassonobradeunamuypequefiaminoríaactiva, Incluso dúrante la


gran Revolución francesa de 1789, los historiadores han descubierto quelas
‘tsecciones’t de Paris, que agrupaban en principio a los ciudadanos que te—
nían’ derecho a voto (cada una, de unos efectivos teóricos de 3.000 personas
aproximadamente) no eran frecuentadas ms que por 200 6 300 ciudadanos
cada uria, es decir, por menos de un décimo de la población activa. En el
momento del éxito de la campaña de propaganda nazi en Hesse, según las
cifras de Chakotin, había un 90% de electores “pasivos y solamente u.n
10% de electores “activos”, es decir, militando en un clan u otro, lo que,
aún concediendo a los partidarios de Hitler la superioridad numérica, 1 e s
concede entre un décimo y 1/20 de la población electoral, (6)

Finalmente, es preciso. constatar que las motivaciones que mo


vilizan a los espíritus y a los corazones no tienen nada que ver con las rea
lidades objetivas; son los, mitos los que hacen que los hombres se le’nten
y marchen, se expongan ‘y se hagan matar, o por el contrario se detengany
se oculten, Los mismos son im&genes-fuerzas, imaginaciones colectivas ca
paces de fascinar las conciencias de un grupo o’ de una masa porque éstas en
cuentran en aquéllassatisfacciones o valoraciones profundas, “La raza ale
mana” era un. mito nazi que costó la vida a seis millones de judíos; “la Re
volución internacional” es un mito, igual que ttel pueblo” o t1ia justicia del
pueblo”.,, Hallar las palabras que mueven es ms importante que analizar
lo.s datos objetivos.

ANALISIS DE LAS REVOLUCIONES QUE HAN TENIDO EXITO EN ESTAS


CONDICIONES.

Estás concepciones nuev’as se apoyan en el an&lisis7).(demasia-


do somero pero suficiente para sus partidarios) de las revoluciones que han
tenido éxito en ausencia de todo fundamento socio—económico y con la única
aplicación de las técnicas de la psicología social y de los “mass-media”,
— 34 —

Larevolucióncomunistachina

Esta revolución no debería ser considerada como un modelo -

internacionalizableU, ya que pr&cticamente. la guerra civil duró deun mo


do ininterrumpido de 1.927 a 1949, y a condici6n de que olvidemos ios tr&gi
cos conflictos que comenzaron en 1911. con la gran sublevación contra los
ManchCi, conflictos reanimados desde 1921. por las ingerencias sovóticas,y
la movilización del Kuomintang ( partido comunista dirigido entonces por —

Sun Yat-Sen ), Se sabe que después de la muerte de Sun, en 1926, el jefe


comunista fue Chang Kai—Chek, quien, en 1927, convertido y omnipotente
comenzó una guerra de exterrninio.de sus antiguos amigos, Fue en 1927 —

cuando Mao Tse-tung, al igual que Chu Teh, pasó a J.a guerrilla, uniéndose
sus tropas respectivas en 1928.

Es cierto que, todavía en 1935., estas tropas retmidas eran dé—


biles ya que después de la Ularga marchafl de 10,000 kilómetros que habÍa
durado d.os años, con los ejércitos nacionalistas permanentemente detrs
de ellas, no contaban més que con 40,000 hombres, pero la guerra civil
no había concluído y eran300,000 al iniciai’se, Las cosas se complicanms,
en esta revolución, debido a la invasión japonesa de 1931, que mezcla la.
guerra extranjera con la guerra civil hasta 1945, fecha de la intervención
norteamericana en China para ttliqujdar a los ejércitos japoneses Mien
tras tanto, la URSS, había interrumpido en 1927 toda su ayuda a las tropas
comunistas, manteniendo su ayuda material a Chang Kai Chek con quien fir
ma un acuerdo en 1945,

En 1945, en el momento en que la guerra civil va a incendiarsq


Mao y Chu Teh, jefes supremos de las tropas comunistas, disponen de
400,000 hombres en fuerzas regulares ( de una alta calidad militar, es cier
to, y fanticamente politizadas ) y de 700000 UmiiicianosU ( campesinos yo
luntariosY, es decir, de m&s de un millón de s.oldados encuadrados, a quie
nes se añaden innumerables grupos de guerrilleros instalados en las regio
nes montañosas (Shantung, China meridional, Hainan, Kuantu, Kuangi. y
Fukien ) que hostigan a las fuerzas nacionalistas, cortan las comunicacio—
nes y desarrollan una intensa propaganda entre la población.

En frente, un ejército nacionalista de ms de 3 millones deha


bres, equipado por ios norteamericanos, dotado de artillería, de medios —

acorazados, de aviación y de marina, pero incoherente, mal pagado y ah——


mentado, y habiatuado a vivir a costa de la población y sin ninguna moral
La administración nacionalista, ademés , estaba corrompida y era incom —

petente, y sus funcionarios habituádos a reservarse para sí, a su voluntad,


—35—

una parte variable de los fondos e ingresos del Estado y.a multiplicar los
abusos; la organizaci6n central estaba en plena confusión económica (70 %
del presupuesto estaba reservado a la guerra, la inflación alcanzaba su pun
to culminante: los precios por ejemplo aumentaron en un 700% en 1946).

Se conocen las fases de la victoria de Mao en cuatro afios ,sal.—


picadas de m(iltiples tentativas de.reconciliaci6n bajo la dirección de los
EE0ULL’ (en especial del general conciliador Marshall), e incluso práctica
mente en dos auios,de 1947a 1949

Esta guerra revolucionaria no es un modelo a causa de sus ci


custancias.hist6ricas y políticas excepcionales, y sobre todo a causadel
apoyopopularreal, apoyo de la masa numerosa de los agricultores no-pro
pi.etarios. reducidos a la miseria por un. sistema administrativo incoherente
( en particular. los famosos impuesto.s variables sobre los productos del
terreno alquilado), apoyo de la poblaci6n toda en la guerra contra el “ex-
tranjero” ( los japoneses primero, los nortemaericanos despus)

Tampoco en el marco te6rico es un modelo internacionaliza——


ble, ya que Mao adaptndose a la situaci6n moi’ai, cultural y socio— econ6—
mica, se desvib algo del estereotipo marxista comenzando no por la dict
dura del proletariado sino por un liberalismo económico muy U popular

( buscando fuera agradable a todós), asociado a una forma de rep(b1ica


en la que todo ciudadano se convertía en propietarios

S.in embargo, en. el marco practico, la Revoluci6n china es —

m&s que un modelo, es un prototipo y una sacudida de la revoluci6n inter -

nacional. Es un prototipo porque el vocabulario, las ideas, las tcnicas


psicolgicas son precisadas de un modo definitivo por Mao, como veremc
y constituye una sacudida de la revoluci6n internacional porque la idea de
la revoluci6n mundial ( vieja idea de Trotsky y de Lenin ) es a partir de -

ahora ( despus de la “traici6n” de la URSSJ lamisióndeChinacomuni


tae . . . .

“Con la gran revolución cultural del proletariado”, puede de


cirse siguiendo a Mavrakis (op cita, p&ge .115), Ttlo que había de nuevo en
la enseuianza de Mao se ha revelado con el máximo de fuerza y de claridad
y se ha transformado en un hurac&n que barri6 las viejas ideas, las viejas
.constumbres, los viejos fetiches La irradiaci6n ideol6gica libertadora
de esta .revolucin sin precedentes se extiende al mundo entero “
— 36 —

(12)Vendr el día” proclama el Partido comunista chino (en 1965)


Uen que se librará un gran combate en Europa occidental y en América del
Norte, cuna del capitalismo y centro nervioso del imperialismo, Frase —

capital, ya que designa claramente a los EE,UU. como reducto que hay que
abatir, lo que va a desencadenar la Uiucha.a muerte”, es decir la guerrato
tal contra los EE-, UU y sus guerra que utilizar& la
subversión como arma principal y especialmente eficaz, ante la mirada de
los gobiernos liberales y de los jefes de Estado Mayor muy tradicionales -

de]. mundo occidental, que siguen vigilando las fronteras esperando a los ca
rros y a ios aviones del enemigo, porqueconsideran a los medios psicol6y
cos simplemente como embustes sin potencia alguna

Larevoluciónargelina,

Aunque velada en parte por la revolucibn cubana de 1960, la r


volución argelina merece figurar como un modelo del voluntarismo revolu
cionario que se desarrolla y triunfa gracias a los medios psicológicos y a
los medios de comunicación de- masas-. Recordemos sus comienzos:

- El 10 de Octubre de 1954, los seis hombres que iban a conver,—


tirso en “los jefes históricos de la Revolución” estaban buscando un nombre
nuevo para su movimiento. Ocho aflos despuós estaban en el poder aclama
dos por diez millones de ciudadanos,

El 12 deNoviembre de 1954, en el momento en que se iniciaba


la acción, las “tropas” comprendían menos- de 800 combatientes y 400 ar——
mas, y las condiciones socio—económicas, políticas e históricas, no eran
en absoluto, en toda Argelia,-las de una situación revolucionaria, En ello
esta el valor del modelo y la gloria—merecida- de los jefes que lo realiza
ron, -

ItEl desencadenamiento de la revolucion-


debe crear —

una psicosis de miedó y de inseguridad en los europeos y pro


clamar ante el mundo la voluntad de independencia de Argelia”,
décía en Ben BellaU3)Krim medios no son
potentes, Es preciso compensar esta deficiencia material con
la- importancia-de los objetivos, Si atacamos a las fuerzas ar—

madas , si incendiamos los depósitos,- sorprenderemos la ima


ginación de las autoridades y de los europeos que se dirán “no
retroceden ante nada” El pueblo, tambión, sabr& que estamos
dispuestos a i-r muy lejos b Laacciónpsicológica,eldíadela
insurrecciónserálacosamsimportante, No lo olviden”:
- 37 -

Así el atentado debe evaluarse únicamente en funci6n de su ca


r&cter espectacular, Adem&s, debe ser conocido de todos y es ahí donde
entran en juego los t1mass El 2 de noviembre de 1954, a la mafia—
na siguiente de ios catorce atentados simultáneos, repartidos por los.tres
departamentos,. audazmente ejecutados, todos espectaculares, que habían
exigido en total movilizar a menos de 100 hombres, y producido 7 muertos
entre ios europeos y un centenar de millones de francos antiguos de destro
los periódicos de Argel aparecieron con grandes títulos, con fotos
y textos indignados, Estas fotos y, textos fueron recogidos por la prensa
mundial, dando a conocer al universo la existencia del Frente de Libera
ción nacional con una próyección netamente superior a lo que se había cal
culado, dando a las masas musulmanas “trabajadas” desde hace varias se
manas por Radio El CaÍro ( que aplicaba las buenas técnicas de propaganda
hitieriana) la certeza e que la radio decía la verdad al anunciar una insu—
rrección y porconsiguientesiempredecíalaverdad. Y así se hizo natural
mente en todas las operaciones posteriores,

La enormidad y. la inutilidad del dispositivo militar establecido


( proporcional al miedo de las autoridades y a la falsa idea sobre el nCime
ro de los terroristas ) , dio lugar simult&nemente al ridículo de las tropas
y a la invulnerabilidad del IEjrto de Liberación nacional” ( 800 hombres
para 10 millones), La represión ( prevista y calculada por los revoluciona-
nos) se abatió sobreelconjuntodelapoblaciónmusulmana, de los que
surgieron injusticias y descontentos, explotados hábilmente enseguidapor
los agitadores, por las !carnpafis de explicacjón” en los pueblos y en oca
sión de ciertas reuniones,,., y tambión el desencadenamiento de las cam
pañas de culpabilización entre las tropas francesas por los y la
desviación de las campañas de intoxicación en Francia metropolitana, por
los agentes subversivos aliados del F,L,N,

Y comienza la guerra de guerrillas, elemento indispensable en


la guerra psicol6gica. totaU (14) “ :

Ben Boulaid, que desarrollaba para los jefes de grupos del F.


‘de guerrilla”, inculcaba los tres “principios sagrados” de ‘

los guerrilleros: móvi’lcomounamariposaenelaire,r.pidocomótinaan


guilaenelagua,prestocomountigrehambriento .(15)

Que la acción psicológica y la guérrilla que, era su punta de lan


za, hicieron ganar la guerra de Argelia al F,L,N,, es algo que ya no nece
sita demostración, Incluso las mejores contraofensivas francesas fueron -
— —

las operaciones psicol6gicas y el contra terrorismo, que en un momento da


do estuvieron a punto de invertir la victoria0

Lo esencial para nosotros era indicar sucintamente la forman


que la Revoluci.6n argelina puede servir de modelo a las acciones revoluci
nanas que se desarrollan en todo el mundo occidental0

Larevolucibncubana.

El mode1o es el que ms invocan los revolucionarios


en ejercicio. Oficialmente, es incluso la teoría sacada de esta experiencia
la que corre por Europa y por Amrica latina

La revolucin cubana, tal como la reaiiz el “Movimiento del


26 de Julio”, tiene poco que ver con la presen.tacin y mitificaci6n de esta
revoluci6n que circula ahora, ‘En la memoria de los participantes en las
primeras tentativas insurreccionales del “Movjmjento del 26 de Julio” no
se halla la mínima formulaci6n, incluso aproximativa, de lo que se presen
ta hoy en día como “la teoría” o el (Luis Mercier e—
ga, op. cit, págs. 87 y sig.),

Por otro lado, en el plano político interior , es necesario saber


que el ejército y las autoridades que iban a combatir contra Castro, se ve-
an-ipoco animadas por la poblaci6n, mucho menos que el régimen de Macha
do que Batista había anulado,

Durante el período de entrenamiento y de preparaci6n en Mji—


co, se trataba, dentro del espítiru de los “revolucionarios”, de efectuar en
primer lugar un desembarco con éxito, siguiendo la buena tradici6n de los
infantes de Marina norteamericana, y fueron solamente las necesidades de
la conquista del país, las que obligaron a las tropas poco numerosas y que
encontraron una resistencia inesperada, a desarrollar una guerra de guerri
llas.

Los primeros contactos con el suelo nacional, después del de


sastroso desembarqúe del “Granma”, el 2 de diciembre de 1956, fueron dj
fíciles, y fue en la dura experiencia de-esta guerra que se definieron las r
comendaciones del Comandante Ernesto Guevara, las cuales encuentranuna
vez mas, en el marco estrictamente militar, los viejos principios de lagu
rra de guerrillas:
—39—

UUnos núcleos relativamente pequefos de personal eh


gen lugares favorables para la guerra de guerrillas, ya sea —

con la:intenciún de lanzar un contraataque, o bien para huir, y


ahí recomienza la acción, Es preciso establecer claramente lo
siguiente: en el primer período la debilidad relativa de la gue
rrilla es tal, que no debe pensar en otra cosa que en aferrarse
al terreno, en conocer el ambiente en que se mueve, en esta——
blecer relaciones con la población y en reforzar los lugáres —

que podrían transformarse, en caso necesario, en bases,

Existen tres condiciones para la supervivencia de una


guerrilla que empieza en las condiciones sefialadas aquí: movi
lidad constante, vigilancia constante, desconfianza constante
( Comandante E Guevara, Laguerradeguerrillas,unmto —

do, impreso en Cuba por el Ministerio de las Fuerzas Arma —

das, La Habana 1960),(18)

Por el contrario, en Cuba, como en China y en Argelia,se su


.braya. el papel políticoypsicológico de la guerrilla, elemento nuevo,

TILa guerrilla ya pose una organización, una estruct


ra nueva, Es la cabeza de un gran movimiento con todas las
características de un gobierno reducidos Se establece un tribu
nal para la administración de la justicia, se promulgan algunas
leyes si es posible, y se prosigue el trabajo dé adoctrinamien
to de las masas campesinas y obreras si existen a proximidad,
para atraerlas a la causa”, (E. Guevara, ibid,)(19)

En el plano psicológico, siempre esencial: por una parte utili—


zación de los “mass para actuar sobre la opinión públicanacionale
internacional , por otra parte subversión activa contra las autoridades y(20
fuerzas gubernamentales, creando en torno a ellas el desprecio y la adver
sión gracias a la explotación de las represiones ciegas, de las faltas pohí—
ticasy de diversos hechos,

En cuatro aíios, de 1956 a 1960, fecha del hundimiento del go


bierno de Batista y de la toma del poder por Fidel Castro, el minúsculo -

grupo original, bautizado según la buena tradición de la úpoca como Ejrci


to de Liberación, incrementado en el transcurso de esos aíios, conquista —

la isla e instaura en ella el socialismo que se sigue manteniendo hoy gra—


cias a la aplicación posterior de la propaganda de integración.
- 40 -

Así, tres modelos, depuradosdelascondicioneshistóricasrea


lesdesu-éxito, participan en la construcción del modeio internacionalUque
numerosos gropC1sculos van a intentar aplicar a partir de 1960 en .sus pal——
ses respectivos, “Es preciso hacer dos, tres, cuatro Vietnams,,,” reco
mendaba Guevara, antes de llegar’él mismo, de forma clandestina, en No
viembre de 1966 a Bolivia para iniciar la acción según su teoría (21)

II,- UNA NUEVA CONCEPCION DE LA GUERRILLA,

Los estrategas y t&cticos de la guerra subversiva, analizando


metódicamente sus fracasos, han hecho progresos desde la muerte de Gu
vara y han rectificado su concepción, Es el momento de pasar revista a la
teoría actual y de definirla acción revolucionaria subversiva en su proyec
to general, según loshechos y palabras de los revolucionarios “izquierdjs
tas.” de hoy) admitiendo el principio b&sico (el voluntarismo revoluciona
rio antimarxista )(23)

LA NOCION DE REVOLUCIONARIOS ESPECIALISTAS

Surge con frecuencia la cuestión, en los folletos de propagan


da, de los ‘1revolucionarios profesionales”, Enlalargamarcha, Regis De
bray dice d&ndolo como por sentado que “de 10 a 30 revolucionarios profe
sionales, consagrados enteramente a la causa y con vista a la toma del po—
pueden bastar para crear la situación psicológica revolucionaria, Es
ta concepción desciende directamente de otra de Trotsky, pero en éste, se
apoyaba en-una idea general ( compartida por Lenin ) según la cual no se
trataba ms que de la “punta de lanza” de un movimiento de masas; el par
tido erá esta “punta de lanza, Era una concepción tan racional como revo
lucionaria en la misma medida en quie el paso de una situación revolucione. -

ria auténtica ( descontento general y sublevación espontánea de las masas)


a la revolución como toma de poder exige unatécnicadelgolpedeEstado
La concepción de Regis Debray es a la vez próxima y alejada de la deTrcts
ky en la medida en que este pequef’io “niícleo” yanonecesitalazosjustifica
tivosconeldescontentopopulargeneral• el cual, en la tesis racionalista
y materialista, debe históricamente precederle, Por esta causa es por lo
qtie la acción se convierte en pura técnica, y que las teorías de referencia
pueden ser cualesquiera, (24)

La fórmación de estos “revolucjonarjos profesionales” ya no


se hace en el marco de un partido ya existente,, I5 puede prescindir de
un partido marxista—leninista de vanguardia de la clase obrera”, dice en
- 41 -

la misma obra, Regis Debray, Dado que, a su juicio, hace falta una or—
ganizacin minoritaria de revolucionarios profesionales, te6ricam ente for
mados y précticamente entrenados siguiendo todas las reglas del arte”,se
r. suficiente disponer de algunos instigadoresc clandestinos que habrán re
cibido una formacién especial en campamentos organizados, y que for—
marén a su vez grupúsculos en la propia escuela de la guerrilla, es decir,
durante una actizidad de guerrilla revolucionaria.

RENOVACION RECIENTE DE LA NOCION DE GUERRILLA.

Hemos visto antes, que la imagen tradicional de la revolucién,


como término político de una sublevación popular espontánea, contra una
situacién colectiva intolerable de injusticia y de opresién, como revuelta
animada por los valores de libertad, de seguridad y de justicia,, ,, ya no
tiene nada en común con la concepciún voluntarista de la revolucién, salvo
en que ésta, por necesidades de su propaganda, se presenta siempre y, a
sabiendas sobre los rasgos de aquélla. Ocurre lo mismo con la guerrilla
Histbrica y tradicionalmente, la guerrilla o guerra de partisanos es laema
naci6n espontánea de peque?ios grupos armados de dentro de un pueblo so —
metido a la ocupacién y a la opresién de un ejército y de una administrac
extranejeros. Así fue la guerrilla de los espaí’íoles contra los Ejércitos de
Napole6n, y también las acciones ,militares de los maquis en Francia en la
ocupacién y en los primeros días del desembarco aliado en 1944. La guerri
lla revolucionaria busca conservar —con el mismo nombre de “guerrilla
de guerra de partisanos” o de maquisards”- todoslosvaloresemociona
lescolectivosdelaimagentradicional, que tratar de reforzar siempre ha
blando de “ocupante “, de “opresién del extranjero” y de “liberacibn del
pueblo” (25) peró en realidad, es una guerrillavoluntarista, es decir, sin
soporte histbrico y creada de aquí y de allá con la finalidad de servir a la
acci6n subversiva llevada a cabo por otro lado con la ayuda de los
de Esta concepcibn moderna se ha ido deduciendo lentamente de
las primeras teorías de la guerra revolucionaria, que estaba todavía im——
pregnada de nociones arcaicas, aunque la intenci6n política esencial ya se
hubiera puesto de relieve en ella,

Para Mao, el hecho de que la guerra de sus partidarios se efqç


tuara durante largos aíios contra los invasores japoneses al propio tiempo
que se desarrollaba contra las tropas de Chan Kai—Chek, sirvió la nueva
concepcién sin depurarla del todo, En la segunda parte de Laguerrarevo
lucionaria (trad, francesa, Ediciones Sociales, 1955, col, 10/18), Mao —

describe de un modo preciso a la guerrilla en su sentido ms tradicional -


- 42 -

y, págs., 137—138 ) en particúlar. Construye la teoría militar’ (estrategia


y tctica ) de la guerra de partisanos contra el invasor, en la hipótesis de -

que no hay ningtin ejército regular con quien contar Las inicas innovaciones
( importantes, es cierto, ) son: en primer lugar, es suficiente considerar a
los adversarios enlaguerracivil ucomo invasores’, y todo lo dicho de la
guerrilla normal, es valido para la guerrilla revolucionaria, en el plano es
tratégico y tctico; en segundo lugar, es preciso por el contrario, desarro
llar e intensificar la integraciónpolítica de los combatientes y de las regio
nes ‘conquistadas”

Se ve en qué y cómo se efectCia el paso de una guerrilla a la otra:


los sentimientos populares espontneos que animan al pueblo chino contra el
adversario japonés, han de ser reemplazados por sentimientos nuevos in -—

culcados por la propaganda y la educación, pero igualmente agresivos, con


tra el adversario chino, Al nivel de las proclamas, de los discursos y de la
acción verbal “horizonta1’:)seguiré siendo necesario hacer pasar a los ad
versarios políticos por ocupantes o, en su defecto, por servidoresdelex—
tranjero, “fantoches a sueldo del ocupante extranjero”, preferentemente ame
ricano, (27)

Para Mao, la operación se vio facilitada por el hecho de que —

Chang Kai—Chek, aunque estaba en guerra con los japoneses, era apoyado —

por los EE,UU. y por la URSS,

De todas formas, es a partir de Mao y de su continuación,cuan


do todos iós revolucionarios de la nueva generación cuidar&n de que se haga
consideraralpoderquehayquederribar,como‘extranjeroalasociedada
laquedomina, Y es en relación a este Estado, aunque haya sido aprobado
por plebiscito, que existe ‘1el pueblo”, en nombre del cual se emprenderla
“guerra de liberáción”,(28)

Las ideás de Ernesto Guevara se desprendían también de laima


gen tradicional pero estaban todavía demasiado impregnadas de ellas,En la
guerradeguerrillas,unmétodo (pg. 15) el “Che” escribía: “La guerra de
guerrillas es una guerra del pueblo Pretender realizar esta guerra sin el
apoyo de la población, es ir al fracaso (.,,) El guerrillero debe poder con
tar ‘con el apoyo total de la población de la zona, esto es una condición indis
pensab1I, Oponiendo a, estos combatientes gloriosos, los bandidos (bandole
ros) dice que éstos, aunque actuan de la misma forma, no tienen la simpa
tía del pueblo y inevitablemente capturados o exterminados por las
autoridades”, Se ve pues, en estos textos, las huellas de la imagen tradiciD
nal de la guerrilla, y ‘estas afirmaciones del “Che” son tanto ms trégi
— 4.3 —

cas, cuanto que, en su agenda hallada sobre él después de su muerte, de


claraba su decepción ante la impermeabilidad de los campesinos bolivia——
nos ‘9.os campesinos demostraron ser unos chivatos Ii) Sin embargo, e1
germen de las ideas nuevas se hal].a en su obra, y en especial tres de ellas
que se desarrollan hoy en día en primer lugar, esprecisoenseguidaco——
menzarlaorganizaciónylaeducaciónpolítica (idea ya expuesta por Mao
y aplicada tanto .en Cuba como en Argelia); en segundo lugar, la qyerrilla
eselpartidoengestación, idea importante que vuelve a hallarseen e]. re
chazo de la dependencia en relación con un partido revolucionario estable
cido, y la intención de unir indisoJublemente la formación política y la for
mación de combatiente sobre el propio terreno.( final de la formación teó—
rica U en o en Ilanfiteatroli); en tercer lugar: este apoyo popu
lar indispensable, eslapropiaguerrillaguiendebecrearlo, y esto nos
remite a las técnicas muy precisas de influencia sobre las actitudes y las
opiniones,

Sin embargo, la propia idea de que la guerrilla debe ser rural,


es una supervivencia de la imagen tradicional. En efecto, en los campos y
en los pueblos, en las montafias y en los valles que se conocen bien, donde
los verdaderos guerrilleros, punta de lanza y esperanza de las poblaciones
ocupadas se encuentran cómodos y escapan fécilmente a las operaciones de
envergadura montadas para capturarlos

Este óltimo arcaismo se derrumba hoy con la teoría de la gue


rrillaurbana, la Cinica coherente respecto a la concepción voluntarista de
la revolución y de la guerrilla revolucionaria

El desarrollo de la guerrilla urbana es, de hecho, el resultado


de los fracasos de la guerrilla rural, fracasos que procedían de la contra
dicción interna entre la imagen de la guerrilla histórica auténtica y las con
diciones mismas de la guerrilla voluntarista, Los guerrilleros artificial---.
mente implantados no podían evitar ser ( trégico giro de la situación espe
rada ) confundidos con “extranjeros”por los rurales transformados a su
pesar en tibase roja’’ (29)

En la ciudad, el apoyo de la población es menos vital y se en-


cuentra siempre donde organizarse clandestinamente,

Las ventajas de la guerrilla urbana, descubiertas por los Tupa


maros en Uruguay , son indudables: (30)
- 44 -

Es fácil ocultarse
- en una gran ciudad. Todos los perseguidos
del mundo lo han demostrado, El campo y los pueblos no ofrecen la misma
facilidad, sobre todo cuando los habitantes son hostiles a los guerrilleros.

Es m&s fácil conseguir


— dinero, operando en ataques de ban —

cos, robos de las oficinas de correos, o apoder&ndose sencillamente de la


caja de los comerciantes. Todos los recursos de los truhanes son de posi.—
ble aplicación.

-El secuestro de personalidades y los atentados contra perso


nas destacadas son m&s fáciles, También son aprovechables los procedi——
mientos conocidos del rapto (31)

—La publicidad de estas acciones (de las que veremos ms ad


lante su car&cter indispensable a toda guerrilla) se ve asegurada cuando -

mayor es la poblaci6n en donde ocurren,. en la que se hallan, por otro lado,


las personalidades ms importantes que hay que secuestrar o matar.

— En una ciudad, se pueden utilizar muchos margjnadosl que


son como tpecesn el agua”, determinadós estudiantes en particular, que
resisten mal las marchas en montafla, actczan con facilidad en aceras y pa
sillos de edificios,(32)

Esta “urbanización” de la guerrilla busca, también, la elecci6n


de intelectuales como reclutas . Cada p&gina. de los textos de Debray (se——

gcin Luis Merciar Vega) “confirma el. origen social de los .révolucionarios
profesionales: estudiantes y universitarios, pequefía burguesía”. Es tam-
bién lo que se deduce del estudio del sociélogo Orlando Albornoz, quien ci
ta a Umberto Cuenca y sus obras “Universidad revolucionaria y ejército
y “Universidad y revoluci6n” (Caracas 1964, Buenos Aires 1962). (33)

ARTICULACION DE LA SUBVERSION Y DELA GUERRILLA

En dentro de la Regis Debray escri


be:

“Toda línea aparentemente revolucionaria debe poder dar con—


testacién concreta a esta pregunta: ¿Cémo se puede derribar el
poder del Estado capitalista, es decir , cbmo se puede romper
su esqueleto, el ejército, reforzado cada vez ms por misio
nes militares norteamericanas? La revoluci,n cubana ofrece a
- 45 -

los paises hermanos una respuesta que es preciso estudiar en


Los deta11es de su historia: por la construccién ms o menos -

lenta, a través de la guerra de guerrillas llevada a cabo en las


zonas ms propicias, de una fuerza móvil estratégica, núcleo
del futuro Estado socialista y del Ejército popular”.

En este manifiesto hay desde luego puntos nuevos que ahora se


han integrado, como es la necesidad de pasar a la acción directa, que el
reformismo esté abocado al fracaso en el plan político, que la guerrilla es
el “partido en pero el matiz principal se ha desplazadoLos
grupos revolucionarios que actúan en guerrillas urbanas, ha perdido ‘el prj
mer papel y no pueden en ningún caso constituir el núcleo del futuro ejérci
to popular, porque, en definitiva, ya noesnecesario di’sponerdeunejér
citopopularparaconseguirapoderarsedelpoder, Es la subversión lo que
pasa a un primer plano,,

Antes de definir sus características, digamos que su papel si


gue siendo inseparable de la guerrilla Y esto de tres formas fundamental
mente necesarias:

— Laguerrillacreael“climapsicológico”. Por sus acciones,


que han de ser espectaculares, engendra el terror y el nico mudo; reu
ne también a los oportunistas que con su éxito y la subvencionan.
Este efecto, se obtiene, est& claro, por los “relés” de los medios de ma—
sas que sacuden a la opinión pública nacional e internacional, y dan base a
la creencia sobre la existencia de un ejército de liberación potente e inca
turable Esta acción producida por los medios de masas, gracias a los con
tenidos o argumentos facilitados por los actos y acci.ones de las guerrillas,
es una de las operaciones de la subversión,

- Laguerrdiacrealaagitacióngeneral y, si es posible, la
anarq4a.. Con ello,provoca a su vez, por una reacción en cadena, laen —

tradaenlizadenuevosgru_pg. que esperan poderse aprovechar del clima


creado, lo que aumenta la agitación y la anarquía y así sucesivamente. La
intoxicación por los massmedia resalta la impotencia del Gobierno, favo
rece la impunidad, aumenta el número de contestatarios y crea el desor
den en los defensores del Orden.

Laguerrillaprovocalareacciónrepresiva
— y la acción sub
versiva se aprovecha de esta reacción para provocar la unidad defensiva en
todos los grupos considerados como aliados posibles, y la indignación en la
- 46 -

opini6n pitblica Esta acci6n permite, siempre a través de los medios de ma


sas, desprestigiar a la autoridad y a sus auxiliares, ttdenuncindo1osU cano
opresivos-represivos

De esta forma, con un aparato min(isculo de partida, pero con


un arte consumado de la manipu].aci6n psicolbgica, es como se desarrolla
la actividad revolucionaria voluntarista La violencia sirve de detonador a
un explosivo mucho m&s potente que es la propia subversi6n, orquestaci6n
y canalizacibn de los efectos, de por sí mínimos, de la violencias

Yaque, finalmente, eslaopiniónpCiblicaloquecuenta, son las


reacciones de la opinión ptiblica respecto al Gobierno (que hay que derribar)
y de la sociedad ( que hay que destruir ); y esto permite extender las misio
nes de J.a subversión ms ail de la exp1otaciñ de las violencias y fuera de
ellas, es decir, antes de su desencadenamiento o en el intervalo de sus ex—
plosiones,
NOTAS Caprtuloll (1)

(1) Digo ‘feórico ya que, en lá pr4ctica de la subversión, esta “imagen” tra


dicional será explotada como imagen motivadora.

(2) V. Max Gallo, “Una tumba para la Comuna”, Ed. R, Laffton, 1971.

(3) Lo que explica que los grupos ultra-izquierdistas puedan hoy declararse
o auhque ya no crean absolutamente en
los análisis socio-económicos de Marx.

(4) En ‘1su moral y la nuestra” (p.. 71), Trotsky escribió: “La. lucha a muer
te nose concibe sin astucia, en otros trm.inos, sin enga?ios o mentiras”.

(5) Este texto solo se cita a trtulo de ejemplo. La misma idea y las mismas
acusaciones se hallan en todos los manifiestos de los nuevos revoluciona-—
nos,

(6) Veremos a continuación las consecuencias de estas consideraciones so


bre la táctica revolucionaria nueva.

(7) El ,voluntaris,mo revoluci9nario no..es, nuevo pues se halla en Babeuf, :efl


Blariqui, en Bakunin, al”igual’que en Hitler, Mussolini, Nasser y otros mu
chos. La coñcepción parece aqur nueva ‘en relación con la guerra convencio
nal y con la revolución internacional tanto, o más como respecto a la revo
lución interior de un Estado.

(8) Puede pensarse que el resintimiento de Mao contra la URSS, proviene


de estas primeras traiciones. El, acuerdo de 1945 con Chang—Kai—Chek era
un efecto de los acuerdos de Yalta entre los aliados en su guerra común cori
tra’ el eje Roma-Berlrn—Tokio. . ‘ .

(9) Ya netamente refutado’por la Historia puesto que esta revolución, como


la de Rusia, se produjo en un pafs prácticamente no industrializado.

(10) Es la teoría de las tres etapas interiores del socialismo, ya conocida


por todos. ‘

(11).Salvo el mismo Mao, naturalmente.’ .

(12) Debate sobre la Rnea general del movimiento comuñita internacional


,Pekin, 1965, p. 216.
NOTAS Caprtulo 11(2)

(13) El no se imaginaba evidentemente, que algunos a?íos más tarde iba a


ser arrestado y encerrado a perpetuidad en las prisiones de Argel . Krim
no se imaginaba tampoco el triste destino que le preparaban sus compa?ie
ros.

(14) Solo elemento, ya que, como veremos, la guerrilla rural o urbana no


es, aunque lo parezca, lo esencial de la guerra revolucionaria. Es la fuen
te y el trampolrn de las acciones psicológicas.

(15) Principios coherentes en relación con las cuatro reglas de Mao—Tse—


Tung que codifican lo que ya se sabra desde siempre de las guerras de gue
rrillas:

— cuando el enemigo avanza en fuerza, yo me retiro,


— cuando se detiene y acampa, lo hostigo,
— cuando trata de evitar la batalla, lo ataco,

— cuando se retira, le persigo y le destruyo.

(16) Es cierto —pero el anlisis no e ha proftindizado en este sentido— que


las circunstancias muy favorables, locales y metropolitanas, contribuyeron
invisible y potentemente al éxito. También lo es que las siglas F.L.N. y
E.L.N. , creadas por los seis primeros jefes argelinos, se han hecho uni—
versales.

(17) Se sabe que después del dictador Machado, se instaló un presidente pro
visional: Carlos Manuel de Céspedes, y fue bajo el gobierno de este último
cuando Fulgencio Batista, entonces Sargento del Ejército , ejerció por pri
mera vez el poder en 1933. Batista retiró a los viejos generales, ascendió
a los jóvenes oficiales y favoreció asr la creación de una nueva jerarqura -

militar que ya no tenra contactos con los grandes terratenientes como ocu—
rrra con el Ejército anterior.

(18) Hay sin embargo un detalle táctico original en las instrucciones de Che:
la exterminación sistemática de las vanguardias durante la marcha del ene
migo en columna. “Después de unos cuantos ejemplos de esta clase, dice —

él, nadie quiere formar parte de la vanguardia, lo que inmoviliza al enemi—


go”.
NÓTAS CapftulII (3)’

(19) Conviene naturalmente leer entre lfneas e imaginarse que esta implan
tación necesaria no se hace sin recurrir al terror, como en el caso argeli
no. 1 , ‘ ‘

(20) Como veremos a ‘conti]’iiación’ (Cf. El papel indispensable de los “mas


Jia) ,‘la, utilización de estos medios no es solamente la inflitr’aci’ón:
de los medios de información por agentes subversivos. Los medios de co
municación social, por su propia existencia y por el hecho de que hablan de
los atentadós, emboscadas y demás acóiones espectaculares organizadas —

por los guerrilleros, hacen la publicid.d’ y propaganda de la revolucián y .

crean la psicosis que favorece a los objetivos de los revolucionarios

(21) Este pa!s fue elegido —hoy se sabe bien- por su posición geográfica Bo
lilia tiene en efecto’fronteras comunes con Chile, Argentina, Paraguay, —

Brasil y Pefú El carnpafrierito’deNancahnazu que’ funcionaba desde .1966,


dirigido por dos jefes forrnado én Vietnam. del Norte’, fue el lugár al que: —

llegó Regis Debray. Che Guevara fue muert6 por las tropas gubernamenta
les el 7 de Octubre de 1967.

I (22) Reagrupamos bajA iomrd? iuaionartds ultra-i zqi ¿rditas’ ‘‘

(su diferenciación no es tan importante al nivel del proyecto general en que


nos hemos situado) a los’grupos dive’sos trotskistas, guevaristas, castris—
tas, maoistas, en acción por todo el mundo actualménte. Por otra parte,dé
finiremos las acciones revolucionarias subversivas según sus ejemplos , ya

que son más conocidos, pero es évidente que la ideoloqtarealnotienenada


verconeltema y que la acóión subversiva en la toma’ del poder puede
acomodarse a cualquierideologra y ponerse al servicio de cualquier tipode
¿ornplot’ contra el Estaao, ‘•‘ .‘ ‘ ‘‘‘‘ ‘

(2.3) Podemos preguntarnos porque, en estas condiciones, todos los grupos


revolucionarios partidarios de la acción directa se confiesan
nirnstas” Es preciso creer que.’este estandarte es útil ya que el propio Hit
ler, en el programa qie’ presentaba antes de su toma del poder, fijaba el
socialismo como un objetivo. Esta etiqueta y esta invocación son suficien
tes, en el s. XX, para ‘presen.tar la aureola de la justicia social y dé la
autenticidad de los ideales revolucionarios, Bajo este señuelo, además,los
conspiradores’ se ahorran ‘tener que ho’narun programa definido y pueden
denunciar a cualquier adversario como “reaccionario”. ‘ ‘
NOTAS Capi’tu1oII(4)

(24) Precisemos que se trata, dentro de este “cualquiera”, de las concep


ciones filosóficas rntimas de los agentes revolucionarios que están en el
origen del movimiento. Naturalmente, lo que es necesario deciryprocla
mar no es una cosa cualquiera. Las tesis sefia1adas, al igual que los —-

slogans, han sido determinadas en función de su impacto psicológico sobre


el grupo atacado, y de acuerdo con el tipo de efecto que se quiere obtener.

(25) Sobre estas técnicas de presentación por la subversión, cf. más aba
jo.

(26) Vease más adelante la distinción entre propagandas verticales (forma


común, procedente del exterior y de los dirigentes de partidos) y horizon
tal.

(27) Se sabe que tomando al pie de la letra esta consigna, ciertos agentes
subversivos franceses, bajo el pretexto del regionalismo, tratan de hacer
pasar al poder central de Francia por ‘‘ocupant&’

(28) Obs también los sucedáneos: y “colonialista” que


vienen a. dar el mismo contenido afectivo negativo que “ocupante” Los mo
.

vimientos de liberación de la mujer se utilizan para hacer admitir que es


tán por los hombres.

(29) Esto confirma unas observaciones antiguas según las cuales el reflejo
contra “los extranjeros” es más fuerte que las ideas y los ideales. Los
ejércitos de la revolución francesa estaban seguros de provocar la revolu
ción en cadena en los países conquistados al grito de libertad —Igualdad -

Fraternidad; Napoleón se vió sorprendido, al parecer, por el hecho de que


los campesinos rusos que deberían haberse unido a sus tropas, le hicieran
el vacro. La Internacional esperaba en 1914 que la huelga general univer——
sal impedirra la guerra, y es Jaurés quien fue asesinado. Lenin estaba se
guro de que en 1917 el ejemplo ruso desencadenaría la revolución mundial.
Che Guevara se imaginaba que los campesinos le acogeran como a un sal
vador.

(30) Los Tupamaros (así denominados en honor de Tupac Amaru, jefe de


una rebelión legendaria de los indios contra los espafioles en 1780) se for
maron a partir de 1962 por la alianza de los ultra—izquierdistas, castris
tas , trotskistas y maoistas . Su de la guerrilla urbana procede
probablemente del hecho de que el Paraguay es un país enteramente llano y
NOTAS Caprtulo 11(5)

qe un 80% de sus habitantes viven en las ciudades (de ellos un 50% en la


capital de Montevideo)

(31) As los tupamaros asesiñaron en 1970, al norteamericano Mitrione que


habran raptado y luego secuestrarona numerosas personalidades. El presi
dente Aramburu fue asesinado en Argentina, el Ministro Laporte fue muer
to en el Canada., el Embajador israelita Elrom fue ejecutado en Ankara, to
dos ellos por grupos de guerrilleros urbanos con denominaciones parecidas,
formaciones idénticas y objetivos comunes bajo la pantalla de su implanta
ción local.

(32) Se ha cogido la costumbre de denominar Iguerrilleros de pasillos” a


los que han elegido la Universidad como medio de propaganda y de acciÓn.

(33) El hecho de que los universitarios sean el grupo preferido por los age
tes revolucionarios reclutadores se interpreta de un modo distinto: para L.
Mercier-Vega, es la utilización natur.i de individuos de la pequefia burgue
s’a ansiosos por la’ falta de salidas y que quieren destacarse o triunfar por
la violencia. Para otros, es el viejo estereotipo del intelectual—encargado—
de—iluminar—al—pueblo lo que sigue alimentando la voluntad de poder de los
universitarios . Para otros, finalmente (3 . Monnerot) la Universidad ha si
do designada como centro vital dé la sociedad y por consiguiente como la
primera institución que hay que demoler.
C ES E D E N

LA SUBVERSION
- PorROGERMUCCHIELLI
(Traducción del CIESEDEN)
Caprtulos III y IV.

Mayo 1976 BOLETIN DE INFORMACION NUM. 101 - II


NOTAS Caprtulo III (1)

(1) As? por ejemplo “para imponer su concepción de paz, el Presidente Ni.
•xon se vio obligado a extender la guerra” deca el periódi LM2fl .

un editorial de marzo de 1971.

(2) De ello se deduce claramente el sentido y el alcance de este terrori.s—


mo .No tiene nada que ver con el terror engendrado, por ejemplo, por
las ejecuciones y exterminaciones salvajes de pueblos enteros llevadas a
cabo por los alemanes en la Francia bajo ocupación, o por los bombardeos
en masa realizados sobre las ciudades alemanas por los aliados0 Es simq
tneamente muy rest:ringido y muy ‘psicológico • Su papel en efecto no es
Debe ser difundido y amplificado por los medios de comunica.
ción,

(3) Con este trtulo se creo en Francia una asociación en febrero de 1970
pór un profesor de la Universidad de Paris, que no se confundiera a
la gran mayorta de los jóvenes que quieren trabajar çon una minorra deagj,
tadores y aprendices revolucjonarj.os”... “Es ilusorio y vano dijo en un
comunicado el presidente deesta asociación fantasma, querer garantizar
el orden en la calle o en las clases sise deja que sean ensefladas las ideas
de desorden y de subversión’1 que rechaza la inmensa mayori’a del pas -

(ic).

(4) Cf. R. Mucchielli, Psicologia de la publicidad y de láPropaganda, coe_


ditáda por Editions E.SF., editions E.M .E. y las Librairies Techniques,
Parrs, 1970.

(5) Cf. a continuación.

(6) Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la


Cultura, Esta publicación se hizo con motivo del 202 aniversario de la De
claración, con el ti’tulo “El derecho de ser un hombre”.

(7) Esto sigue palabra por palabra las recomendaciones de P,L0 Courier
en su tócnica del panfleto poltico, Cf. m.s arriba, el Caprtuio 1.

(8) Cf. a continuación.

c ellO c
. 1r — de
:.esiÓn que se ejercerá sobre él: el de los medios de comunicación social.
y el de las violencias directas,
‘NOTAS Capitulo III (2)

(1d)’Este plural y la éxtensiónqié implica para todos los jóveñes es en si


msmoel signo del éxito de la subversión. Se dice ordinariamente 1 Los
(sin embargo incluso en mayo de 1968 en la calle de Parrs ha.
bra solo 566.000 de los 140.000 matriculados). Se habla también de”asarn
Meas generales” con 300 estudiantes de una facultad de 6.000 a 10.000 ma..
‘triculados,

(i1):”El mito de laciudad ideal”, P.U.F., 1960, part. Libro 1, cáp. 1 “La
revolución”, y libro III cáp.2 “fracaso de la reducción
, psicológica del mi
to”. ‘

(12) En “El rebelde”, 1885.

(13) El catálogo completo de los com-plejos y gérmenes beuróticos de, los


contestatarios fue cbborida por Añdre Stephane en L’univers contestata——
tinoñnaire,

(14)Es decir —recordémoslo-- en ausencia de las condiciones históricas’ o


ecónómicas de una sublevación general de la mayorra de la población.

(15) Digo indirectamente pues no hago alusión aquí a las acciones especta—
cúlares,ysimultáneas que tienen por finálidad esencial provocar directa——
mente su ‘difusión por’ la prensa y actuar por ‘este medio sobre el pueblo p.
• ra obtener un determinado efecto.

(16) Hasta el punto de que los medios de ...presi6n se buscan en primer lu


gar para este fin. ‘

(17) Se sabe que el diplomático J. Cross fue “liberado” algún tiempo des——
pués, una vez que el gobierno hubo aceptado las exigencias de los secues——
tradores (liberación, de detenidós polrticos amigos que se dirigirran a Cuba
o a Argelia, y difusión óficial de un manifiesto del F.L.Q. pór la prensa
la radio ‘la televisión). Pierre Laporte fue asesinado el 17 de Octubre,al
no ser aceptado, esta vez, el ultimatum delF.L.Q,

Ç18) Existe la tendencia a creer que esta necesidad de 1tmass medja” es uná
necesidad de autopublicidad. Esto no es falso en la medida en que, como se
vio a propósito del de Marzo de 1971 en Ankara, el F.LP. no era
conocido de antes, y su existencia fue revelada en esta ocasión. Pero esta
publicidad se la hace automáticamente la prensa lard.1o al dar cuenta sii
NOTAS Caprtulo III (3)

plemente del secuestro. Es preciso pues ver la significación suplementaria


de la exigencia: muestra la audacia, la determinación (Cf. más abajo), ‘y
por el mismo texto comienza la doble acción de descréditode la autoridad ,.

(ya impircitamente desacreditada por el hecho de que acepta e] ultimatum


los terroristas) y de neutralización—inhibición de la población,

(19) Entre las pruebas más convincentes de esta táctica citemos ( conEllul,
op. cit., p. 25) el proceso de la red Jeanson en 1960, próceso que sirvió
extraordinariamente para propaganda a la insumisión y que ayudó vigorosa
mente al Frente de Liberación Nacional argelino en aquélla época.

(20) Serra un error creer que Rose y sus amigos se interesaban por la “iri—
dependencja1 de Quebec, o que el Frente de Liberación turco se interesa por -

la “independencia” de Turqura. Se trata de implantaciones nacionales de los


agentes de la revolución internacional.

(21) Todos los detalles de los “ultrajes” yde las declaraciones hechas por
el acusado fueron difundidas, está claro, porlprensacanadiense, pues no
era otra la finalidad de estos inóidentes: actuar sobre lá opinión pública.

(22) Algunos grupos de cineastas “independientes” eligieron el cine como me


dio de acción, tal es el caso en Francia del CRP (Cineastas revolucionarios
proletarios), el grupo Dynadia, el colectivo Dziga—Vertov (maoista), el
grupo Sión.

(23) La ley psicológica aplicada aqur es ésta: “un texto violento, que provo.
que un shock, conduce a una menor participación y convicción que un texto
más más razonable... La reacción favorable del léctor o de
un oyente es tanto más fuerte cuanto más racional y meños violento sea el
mensaje de propaganda” (Ellue, op. cit., p. 100).

(24) Cf. R. Mucchielli, Opiniones y cambio dé opinión, E.S.F. 1970, en es


pecial el Cáp.5,2.

(25) Sefton Delmer, op. cit., p.1i1..

(26) “Los métodos clásicos están evidentemente en contradicción con los


datos cientrficos. Su propaganda toma a menúdo formas entristecidas: se —

queja, acusa al enemigo de atrocidadés, de espfritu agresivo, hace resal——


tar, en otros términos, su audacia y su fuerza. Es una mala táctica ya que
NOTAS Caprtulo III (4)

;riride de esta manera una contribución a la propaganda adversarias Es el


principio que denominaremos de intimidación al rev6s’ (Chakotrn, op.cit.
p. 286).

(7Yn un artfculo de LeMonde del 28 de Febrero’ de 1971, el diputado re


publicano independiente Christian Bonnet se quejaba amargamente de que
Francia se hubiera convertido “en un pars mentalménte frágil”.. !Qué cons
gración para los agentes subversivos de este pars!
CAPITULO 3

CARACTERISTICASGENERALESDELASUBVERSION

Si, como hemos visto, subversión significa “vuelta al revés”.


la palabra tiene una identidad semántica con IolucióntI. Y en cierta mar
nera se puede atribuir a los agentes de una y otra lamismaintención. Sin
embargo, teniendo en cuenta su sentido. más estricto, la subversión se dif e
rencia de la revolución, en tres aspectos:

La revolución
— es el momento crrtico final de un largo perrodo
de injusticias y de exacciones sufridas. La subversión puede organizarse,
como seha visto, en ausencia .de cualquier condición objetiva de la revuel
ta popular.

—La revolución implica, en su imagen más común, Ía virtuali


dad de un nuevo orden, de un nuevo sistema socio-poirtico destinado a su
tituir al antiguo orden. Nada hay de ello en la subversión, que tiene:por oh
jeto ladestrucciónpuraysimplemente.. En esta irnea, la subversión es nc
gativa y no contiene ninguno de los elementos. constructivos-positivos espe
rados de larevolución. .

— La revolución va asociada —por el hecho mismo de su refor


mismo— con la idea de violencia en su significado fuerte de. violencias ma
teriales, (desórdenes, combates, sefwidumbres ftsicas, heridas, muertes,
destrucciones diversas, sufrinü.ertbs frsicos y morales. . ..)., y p.:elló en
una gran escala (al nivel de una nación entera, por ejemplo) y en un tiempo
relativamente limitado. Nada hay de ello en la subversión que explotará, —

desde luego, acciones limitadas de violencia y de terrorismo, que utilizará.


también y con más fuerza, la violencia verbal..., pero que es más fta y
más calculadora, se extiende a lo largo de varios afios si es necesario y se:
desarrolla de modo insidioso, al abrigo o amparo del “tiempo de paztt.
4.8

Si se observa hoy en dra una subversiónrevolucionaria ( y no —

hay en ello ningún pleonasmo),es pórque la subversión como conjunto detéc


nicas está al servicio de una guerra revolucionaria, de una voluntad revolu
ionaria

Orientada asr por esta intención, la acción subversiva es una


ción preparatori.a del momento decisivo de la toma del poder por una mino—
‘ria rnfima, Si tiene &xito, la toma del poder se hará sin disparar un tiro
por un peque?ío grupo que se habrá preparado adecuadamente.

Se trata, aqur, de la propia postura de la subversión dentro del


conjunto del voluntarismo revolucionario, Distingamos bien. las dos fases
de las que la primera es muy larga (fase de subversión) y la seguñda (fase
de toma del poder) muy corta, La primera serra inútil si la segunda no vi
fiera concluyéndola— a ‘darle sentido, La segunda seria imposible sin su
fase preparatoria. Durante la fásé de subversión, las acciones violentas de
. los pequeííos grupos (bien espontáneos, bien suscitados y animados por los
agentes subversivos) formanpartedelasubversiónyaquesuministranlos
incidentes explotables. En la fase de toma del poder, que sehará sin dispa
rar un tiro y sin los enfrentamientos violentos con las fuerzas gubernamen—
talés o con los partidos de la oposición, porque precisamente la subversión
habrá desempeítado su cometido, estos mismós pequeítos grupos ya no tie—
nen razón de existir y debérán posteriormente ser reducidos al silencio ó in
tegrados, ya que el grupo minoritario que tomará el poder no estará forma
do, obligatoriamente formado, por los que han desarrollado realmente las
acciones precedentes. Será, como es lógico, ‘el grupo de los que han orga
nizado y dirigido la totalidad del proceso. ‘ , ‘

Dada esta posición central de la ‘subversión en el desarrollo de


conjt.tnto, se comprende qe hoy pueda hablarse de ‘la subversión revolució—
nana. Es dentro de esta perspectiva donde la subversión se’ presenta con ‘

objetivos y medios especrficos.

1.- LA ACCION SOBRE LA OPINION PUBLICA

Los objetivos de la áubversión soñ triples. Su diferenciaci6nes


sólo didáctica, ya que de hecho, se apoyan y refuerzan mútuamente, Son

-Desmoralizar a la nación prévistay desintegrar a los grupos


que la componen, ‘ . ‘ . . . ‘ .
49

—Desacreditar a la autoridad, a sus defensores, a sus uncio-


rarios y a süs personalidades.

Neutralizar a las masas para impedir cualquier intervención


espontánea general en favor del orden establecido, en el. momento efegido
para la toma no violenta del poder por una peque?ía minoria.

Estasfinalidadesuobjetivossoluedenalcanzarsepor lauti
lizacióndelosmediosdecomunicacióndemasas sin prensa, sin radio
si.n televisión, la subversión es impotente; sin especialistas de la psicolo—
gra social, como veremos al estudiar los métodos en caprtulo siguiente,es
incoherente. Analicemos ahora los tres objetivos:

DESMORALIZAR A LA NACION PREVISTA Y DESINTEGRAR A LOS GRU


POS QUE LA COMPONEN,

Como dice Reguert (op. cit, p. 129), “el vencedor es el que


puede y quiere seguir combatiendo mientras el adversario ya n.o quiere o
no puedeU .Vn GOLTZ subrayó igualmente que en ‘1un combate no se
trata tanto de aniquilar a los combatientes enemigos como de destruir su

La desmoralización, es la disolución del valor, la carda del


tono mental que proporcionan la fe en los valores del grupo nacional y la
confianza en el porvenir.

El análisis (muy adelantado hoy a cargo de la psicologia so --

cial) de los factores de la permite conocer los factores de la des


moralización. Citemos en particular: .

- la destrucción de los valores por los que combate el enemigo


la inducción de dudas;

— la intoxicación sobre el propio valor del combatiente enemi


go, la inyección de una duda sobre sr mismo, acompaitando a las.dudasso
bre lo que crera;

la culpabilización,
— “Es preciso llegar”, dice Ellul a propósi
to de la propaganda (op. cit. pág., 210) —y esto se aplica a la subversión—
“a que el enemigo pierda la confianza en 1a. justicia de su propia causa,de
su propia patria, de su ejército y de su grupo. El hombre que se sienta cu
- 50 —

páble pierde simultáneamente su eficacia y la razón de su combate. Conven


cer al hombre de que, sino él mismo, al menos los que están a su lado, co
meten actos inmorales, injustos, es llevar la desintegración al grupo alqi
.ertenece”;

la impresión
— dada al enemigo de su soledad y de la reproba—
ción que la opinión pública siente hacia él, y “a fortiori” de la reprobación
de la opinión pública mundial;

— el rrdfculo, la falta de lógica, la burla (1);

—la anulación de la confianza del adversario en sus medios de


ataque y de defensa;

- la impresión de eternización del combate;

— la certeza de tener en frente a un enemigo duro y seguro de


la victoria, y decidido a todo;

- la impresión de la inutilidad de la lucha,

Aplicándose sobre el adversario mediante técnicas sutiles , la


subversión busca pues su desmoralización. Trata también de disociarlo;’de
desintegrarlo. En esto, esunartedeladiscordia. Aqur una :vez más el
análisis psicológico de los factores de cohesión y de unidad de los grupos
permite deducir los factores de disociación y de discordia, para inyectar-—
los en la nación o en los grupos que se quieren destruir.

DESACREDITAR A LA AUTORIDAD. A SUS DEFENSORES Y A LAS PE


SONALIDADES DE LA NACION O DEL GRUPO QUE SE QUIERE 1 DES-
TRUIR.

La autoridad; del Estadol se fundamenta esquemáticamente ,por


un lado, en el consenso de la nación a la que encarna (o al menos a su rna—
yorra), y por otro en un sistema de derechos que le han sido delegados por
la Cónstitución y por las leyes (especialmente el derecho de decisión), apQ
yados en las fuerzas de mantenimiento del orden (o de represión de los de
sórdenes) y en un sistema de sanciones (código), en ciertas instituciones —

claves, aquellas de lás que saldrán los futuros cuadros de la nación, y finel
mente en la respetabilidad de las personalidades que garantizan de una for—
ma t otra el funcionamiento de la sociedad. La subversión atacará todas es
tas charnelas .
- 51

La subversi6n, desprestigiando el poder a los ojos de la opi


nión pciblica, es decir, de la masa de los ciudadanos, quierei llegar al
descenso de la autoridad moral delEstado0 Esta disminución de autoridad
se utilizará a su vez como prueba de la incapacidad de los gobernantes y
como incitación a la desobediencia civica Una red tnue y apretad.a d.e fal
ta de respeto y d.e desconfiañza generalizadas, paraliza simultánearnehte
el. poder central y la opinión pública.

NEUTRALIZAR A LAS MASAS PARA IMPEDIR TODA 1NTERVEN-


ClON ESPONTANEA GENERAL EN FAVOR DEL ORDEN ESTABLECIDO.

Nos encontramos ante el efecto más insólito y más original de


la subversión0 Se ha hablado mucho, y se sigue hablando, de la “mayorra
silenciosa’1, es decir, de la enorme mayorfa de los ciudadanos de cada -

uno de los parses UtrabajadosU por la subversión, y sorprende su pasivi—-


dad. Constituye la esperanza miti ca de los gobiernos sometidos a los ata
ques subversivos

Pues bien, lamayorrasilenciosaesunacreacióndelasubver


sión0 Uno de los objetivos subversivos es, en efectos el adormecimiento y
la inhibición de las masas Si el lector ha seguido hasta aqur ].as concep——
ciones de los revolucionarios vol.untaristas, no puede haber dejado de de—
du.ci la lógica de la neutralización de la inmensa mayorra de los ciudada
nos por la subversión: en oposición con la concepción materialista y rea
lista de la revolución, la concepción voluntarista, como se ha visto, no
necesita la sublevación general ni la participación activa del hlpuebloU. La
toma del poder será cosa de un pequeío grupo, de una rnfima minorra, la
que precisamente sabe lo que quiere y lo que hace (es por otra parte la
única que lo sabe)0 Loimportante es, pues, que en el momento de la torre
del poder, no haya _ni1gunaintervencióncontraria0 La acción subversiva
implica por consiguiente imponer el silencio a la mayorfa, silencio que ex
presa l.a apatra y no la reprobación de los revoltosos (como se cree comun
mente)

Algunos hombres polrticos clarividentes lo han subrayado:

Chacotin escribe (op0 cit. p, 411) a propósito de la opinión pÚ


blica en Alemania en Julio de 1932, en la vrspera del golpe de fuerza de
Hitler:

IlLo que se vera ahora por todas partes era muy lamentable —

(después del 20 de julio): la depresión reinaba en las organizaciones obre-


52

ras todoelmundoparecrapaiiza ( i La depresión se manifestaba


de forma tan intensa que se observaban sus efectos psicofisioJ.6gi.cos mme
di.atos: las manifestaciones ya no eran más que una sombra miserable de la.
fuerza que toda’v’ia recientemente triunfaba por todas partes (,°.) El caos
ye1. pánico reinaban, en todas las organizaciones centrales (,.,), cada un.o
rompa sus compromisos (, J, ya no se d,e proyectos de a.cción,se
¿‘ontentaba cori cambiar noticias, opiniones, hip6tesis,

En 1971, ciertos gobernantes, menos ilusionados que los


demás en. 1.a mayorra silenciosa, lo hacen notar asf es como —

Emilio Colombo, presidente del Consejo d.e la República Italia.—


naq decra en un discurso pronunciado en el. Capitolio de Roma
en ocasión del 26 aniversario de la Liberación d.e Italia (26 de
abril de 1971):

UAtravesamos hoy un momento que no es fácil (. El


)

peligro es que frente a nuestras dificultades surge la indiferen


cía y la aversión por. la libertad’(.. j La indiferenci.a y la ayer
sión por la libertad, pueden nacer frente a una libertad que es in
sensible a las realidades sociales al igual que frente a la que es
insensible a ].as exigencias de un ord.en (. ,). Una democracia
que enmascara el conservadurismo dentro de un falso progre
sismo, al igual que una democracia que enmascara el desorden
llamándolo progreso, es una democraci.a que prepara su final
(,..). Hay una fatiga incierta y confusa de la democracia(,.. ).
Esta fatiga termina por expresarse en una apatfa general que
está atrayendo los juegos del aventurismoU

;En quó consiste este estado de ánimo mayoritario? Cuáles


son los rasgos constitutivos de una opinión pública convertida en manzana
madura’ para los prgan.izad.ores de la subversión? La, lista de estas carac—
terrsticas señala simultáneamente los diversos objetivos convergentes de la
acción subversiva:

Sentimiento de aislamiento y de impotencia de los partidos po


lfticos capaces de oponerse al golpe de Estado

Acentuando las disensiones de los partidos que constituyen la


mayorra polftica, aprovechando la divergencia de sus tomas de posición o la
incoherencia de estas tomas de posición sucesivas, enfrentando a unos con—
trar otros a la vez que les acusan en bloque de convivencia con el poder es—
tá’blecido, la subversión expiota a fondo el descródito de los partidos polrti—
53

cos tradicionales, minados por otra parte desde un punto de vista inter-
no por las acciones de disociación llevadas a cabo por agentes subversi
vos enmascarados o por las ‘almas buenas ligadas a ciertas tesis de co
bertura producidas por la subversi6n

Privatización e individualización de los ciudadanos0

Cada uno al sentirse aislado y habiendo perdido 1a confianza


en el Estado, en sus medios y en sus defensores, ya no se preocupa m.s
que de sus intereses privados ( privatiaci,6ú.tY. Esto provoca la negativa
a c.omprorneterse en. una acción, a exponerse, y también, por un medio re
troactivo, la negación de sus compromisos anteriores, el deseo de salvar
se y de ponerse al abrigo mediante una no intervención posterior’.

Asf la indiferenci.a y apatia aparentes ocultan una decisión. bien


tomada de no comprometerse0 Esta actitud se ve reforzad.a y fijada por lo
que se d,enomina, segctn Baschwi.tz, elpánicomuda, producto directo del
terroris:mo metódicamente organizado en la impunidad por los grupos de
acción violenta

Baschwitz creó en 1945 el concepto de pánico mudoT para ca


racterizar la forma de miedo colectivo engendrado por el. terrorismocuaB.
do los ciudadanos no tienen ninguna esperanza ni esperan socorro-alguno de
las autoridades establecidas.

Hasta entonces, no se conocra,


. en psicologta social, más que
elnico, desencadenamiento del instintó individual de conservación por
el miedo colectivo, contagioso y motor, y ejecución de actos absurdos (des
trucción de los obstáculos en l.a hurda, muerte de los más débiles, autodes
trucción ciega) por la muchedumbre presa de la angustia de muerte inmi-
nente

Esta imagen habitual del pánico que se expresa en violencias


colectivas ciegas hace creer a los observadores idella?tmayorrasilenciosau
que ésta, por el hecho de su calma aparente, está en el lugar opuesto del
pánico0 Pues bien, esta calma aparente, oculta la inhibición y la parálisis
que caracterizan otraformadepánico.

El tipánico mudott existe sin una expresión. motriz colectiva qEs


la expresión colectiva de la yuxtaposición aislada delas inseguridades mdi
viduales Este pánico, en efecto, aisla a las personas, fenómeno excepcio
nal y absolutamente carácterrstico. La conducta individual, que conserva
- 54 -

las apariencias de la rutina, de la sangre frra e incluso de la conciencia re


flexiva adaptada, está en realidad enteramente dominada por la evitación de
cualquier manifestación personal y de toda iniciativa por miedo a hacer des
tacar

este estado, dice Chakotin en 1951, se pueden ver a comi—


iones o asambleas que toman decisiones horribles o indignas a poco que
sean sugeridas por algún personaje aliado a los terroristas.

Del mismo orden son: la negativa a prestar testimonio, a denun


ciar a identificar a sus agresores cuando se ha sido personalmente vctima
de ellos, el abandono a su suerte del amigo ignominiosamente tratado por los
terroristas.,, el iaparentar que no se ve nada” cuando se cruza con ungru
po de terroristas que arrastra a una vrctima, aún cuando el grupo sea poco
numeroso y los testigos pasan de cien.

Todos estos comportamientos de pánico mudo son objeto de auto


justificaciones y racionalizaciones secundarias: se dice ‘que se quieren man
tener fuera del juego”, ?que no se está suficientemente informado para po—
der juzgar”, que en estas acciones hay cosas buenas y malas”, y que “estos
terroristas tal vez no se equivocanI o incluso que no hay que dramati —

zar’ -

Asr, la mayorra silenciosa, tanto si es muda como si es moros


e’manece y permanecerá silenciosa, porque es el resultado de una neutra
lización activa del público, del pueblo real (por oposición al “pueblo” mi’tico
que defienden los complotadores), neutralización producida por los efectos
combinados del descrédito de las autoridades, de la disolución de los gru——
pos y partidos capaces de sostener las voluntades, del pánico mudo creado y
mantenido por la violencia de los pequeños grupos terroristas (2).

No puede uno sino sonreir cuando se oye a los dirigentes apoyar


se en la mayorra silenciosa, o más aún, cuando unos ingenuos fundan asocia
ciones del género de “Llamamiento a la mayorra (3). Y los agen
tes subversivos no se engañan respecto al valor real de esta gran muda, lo
que les da este aire desenvuelto, nacido de la certeza de su impunidad. ——

“Cuando secuestran a un directivo, escribra Jean Paul Sartre en su perrodi


- coizquierdista en 1971, se carcajean”.

II.- SITUACION DE LOS AGENTES SUBVERSIVOS.

El agente subversivo está en una posición cómoda por la simple


55 —

razón de que no se ve para quien. Htrabaja?I l. Es muy distinto para el po—


i.rtico profesional preocupado por sus alianzas, por el futuro por los posi
bies ataques contra su persona, y por la opinión de los de su partido, Esta
fuera de la propaganda poirtica habitual debido al hecho de que no busca pat -

ticuiarmente reclutar o convertir a una ideologfa positiva a nadie.. No hay


una electoralH a la que adaptarse maquiavelicame-nte. Tampoco
puede comparársele al agitador, tal como lo define Leni.n ya que n.o hay nin
guna relación con el propagandista encargado de organizar la integración
es decir, la unanimidad popular futura en torno a las teori’as y al progra——
ma de un nuevo Estado.

Es una especie de agitador en el estado puro, que remueve a


la opinión pública de. un modo aparenternen.te desinteresado, dado que no
desarrollaningunaideaptiva.

Por esta razp,ei agente subversivo npuedeseospgchoso


Reune todas las apariencias de la buena fe y se encierra dentro de su d.iyni
dad ultrajada cuando, por casualidad., se le acusa de ser un agente subver
sivo, No se le puede desenmascarar fácilmente, Utiliza su derechodecr
tica contra lo que ól estima son iijustidias o suciedades (!hay tantas O
gjendenunciesumaniobrasehallaráautomát menteadode Jjus
tici.aydelasuciedad,

Las violencias de los grupos encargados de algunas acciones di


rectas se presentan como actos ?tdesesperadosU de persónas que ya n.o pue
den ms y que no hacen sino devolver la violencia que se ha abatido sobre
ellos tanto tiempo .,, personas en una situación de legftima defensa, en
cierta manera,

Las injusticias que denuncia. el agente subversivo, los decretos


que critica, los hechos menores que transforma en asuntos de Estado, on
clavados a 1.a picota del oprobio público ennombredelabuena.concienciy
delosderechosuniversalesdelsonahumana. Y esto es lo que hace cÓ
moda su situación y eficaz su actuación.

EXPLOTACION DE LOS DERECHOS UNIVERSALES DE LA PERSONA HU


MANA Y DE LOS IDEALES DE LA CONCIENCIA MORAL COMUN.

Estamos habituados desde hace un siglo y medio, a considerar =


la Uéxplotación del hombre por el hombreo como la tara original del capita
lismo. No solamente las almas fuertes del siglo XX entran en trance pre——
revolucionario a,l óir estas palabras, sino que la manipulación de esta fór—
56 —

mula mágica tienta cada vez ms a grupos que se sienten uexplot.ados o


mejor acm, Ualienados por el sistemaU o

Otra explotación del hombre por el. hombre, sin embargo, exis
te de una manera ms sucil. y m.s despreciable: la explotación d.e los i.dea—-
ls y de los valores humanos universales, con la simple finalidad de manipu
laci.6n de las personas

Los agentes subversivos encuentran los motivos ms contagio


sos de l.a iddi.gna.ci.ónpermanente para denunciar, desenmascarar y desa——
creditar, presentándose como defensores de la justicia, de la paz, de la
libertad y de los derechos sagrados de la persona humana La subversión
tiene esto en. común con. la propaganda polrtica,

Ya he demostrado en esta obra (4) que las motivaciones manipu


ladas por cualquier propaganda son de tres órdenes: 1) los intereses y re -

ivindicaciones de un pequeio grupo bien definido cuando se trata de hacer —

caer a este grupo o a sus dirigentes en las redes del manipulado:r, o de mo


vilizar al grupo con vistas a una acción determinada; 2) los mitos y aspira
ciones colectivas d.e un gran grupo cuando se trata de arrastrar a masas —

ms numerosas como por ejemplo, a grupos étnicos o religiosos; 3) los idea


les comunes a toda la humanidad y, los valores universales cuando se rata
de alcanzar al mayor número de un modo indi.stintq,siendo indispensable la
utilización de estas motivaciones morales cuando se “trabajafl al nivel, de la
opinión pública mundial (5).

La subversión manipular& estas tres clases de motivaciones se


gún el lugar y momento de su acción, pero sobre todo la tercera en la medí
da en que como ya se ha visto, es panfl.etaria,

Si el vademcumU del perfecto publicitario, es la lista de las


necesidades y deseos que constituyen el ‘nivel de motivaciones’ de una clien
tela bien determinada con antelación (e:emplo: las amas de casa, los “brico
ieurs, las jóvenes mam.s, los TsnobsU, etc,), por el contrario, el
mécum’ del perfecto agente subversivo debe necesariamente incluir la lista
de las aspiraciones humanas universales, porque también son
nes” (y por definición las ms generales) Por ello, me parece que este va
demécum’ es la Declaraciónuniversaldelosderechosdel.hombre, suscri—
ta el 10 de diciemRre de 1948 por todos los Estados miembros de laO,N,U,
La prueba de la universalidad de estos valores (en la Historia y en la super
,ficie de la tierra) la ha dado recientemente la publicación,.bajo los auspi-—
cios de la UNESCO (6), de un compendio de textos de todas las épocas (del
57

3 milenio a. de JC. hasta nuestros dtas) y de todos los parses, en los que
se demuestra de una manera sórprendente el parentesco de las a.spiracio
nes y de los valores supremos de los humanos. Asimismo los derechosfun
damental, fundados en la reivindicación de la dignidad de la persona hu.m
na, y los valoressociomoralesuniversaiq. (la seguridad y la paz; la vida,
el derecho a la vida, a las condiciones óptimas de existenciaq a la felicidad
la libertad, la justicia; la humanidad y la primacra d.e los valores humanos -

conta todas las formas de inhumanidad), serán las motivaciones invocadas


por los agentes subversivos y cçnstituirán los puntos de vista permanentes
en que se situarán para denunciar, denigrar y desacreditar al poder esta.
biecido (7),

.N.B Que se cómprenda bien l.o que yo quiero decir, Por


mi parte, yo çreo firmemente en estos valores y pienso que la
acción. moral social y polftica consiste en defenderlos y pr
moverlos, Lo que yo hago destacar en todo lo precedente es
que los agentes subversivos son absolutamente indiferentes a
estos valores por sr mismos y que solo tratan de utilizarlos p
ra alcanzar otros objetivos y otros valores los suyos,

Asr como el agente de publicidad se burla pesonalmente


de las necesidades del ama de casa pero debe conocerlas para
manipui.arlas en sus textos publicitarios as:r también él agente
subversivo considera ibs4rechos universales, de la persona y’
los valores supremos de pa de libertad, de justicia y de hun
nidad como resortes intereéantes del alma humana que debe y .

va a utilizar para alcanzar sus fines especr’ficos. En ello es en


lo que h.ay plotaci.6ndelhombreporelhombre, Esta manipu-
lación y esta burla que consiste en utilizar los valores supre
mos de la ‘existencia humana como medios para alcanzar otras
finalidades, ocultas y particulares, suponen que los valores y
lo.s derechos en cuestión.no se consideran supremos. .

Al. nivel de los procedimientos, como lo veremos a contiriua


ción, la astucia,consistirá en silenciar (además, y naturalmente, las ver—
daderas finalidades) los dramas, injusticias y exacciones de los que son.’
culpables los aliados polrticos, y en explotar a fondo los menores hechos di
versos si pueden servir para alcanzar uno de los tres objetivos generales.
reales de la subversión,
—58—

EL MANIQUEISMO MORAL Y SUS. VENTAJAS

El rnaniquismo consiste en dividir el mundo, a las personas y


.las tesis en das campos o dos clases: el bien y el mal, los buenos y los
malos Este procedimiento tiene le ventaja de responder a un viejo arqueti.
po humano, a la vez religioso, primitivo e infantil, reduciéndolo todo a dos
Tormas contrarias como el dfa y la noche, J.a luz y las tinieblas, Dios y el
diablo, la vida y la muerte, la verdad y la mentira.

Uno de los objetivos principales de la acción subversiva será


utilizar este maniquismo simplificador, para atribuir al poder establecido
y a sus posibles defensores los valores negativos. El interés de la lista de
los valores positivos supremos se hace aquí una vez más evidente, ya que
no solamente el poder y SUS defensores deben ser presentados como el mal,
la muerte y la mentira, sino que a sus nombres, a sus intenciones y a SUS
acciones y programas, sólo serán asociadas las antitesis de la lista de los
derechos y valores universales Reprsentarán pues exclusivamente:

Lainsequridadylaguerra: la voluntad de guerra0 0

muerteytodassusformas: la.miseria, el miedo, la ‘an=


gustia, los sufrimientos, la aniquilación, las matanzas

Laesclavitud: la opresión, la ti.ranra, la arbitrariedad0.

Lainjusticia: el desprecio de los derechos sagrados, la ex


plotación del hombre por el hombre, el abuso de poder , el abuso de con——
fianza, la primacra secreta de los intereses personales, el engavio, la de
sigualdad.

— Lainhumanidad: las torturas, el egoísmo, el sadismo, el


desprecio del hombre, la indiferencia ante los valores humanos

Este método es muy fácil y muy cómodo; no olvidemos que es


ttinstintivamentefl utilizado por cualquiera de nosotros cuando queremos de
mostrar nuestra inocencia acusando a otro, y cuando buscamos en un diálo
go suscitar la indignación de nustro interlocutor contra un tercero ausente,
presentado como el ‘mayor de los sinvergiienzas’ Delmer explicó por sr
mismo que es suficiente extrapolar las leyes psicosociales del !lcuentofl y
= del Ucomadreo”, cuando éstos tienen por efecto provocar contra el tercero
ausente el horror moral, la indignación, el desprecio, el rechazo social y
la ruptura de relaciones,
59

De esta construcción (en relación. con. la comodidad. de ].a posi


ci.6n crrti.ca) pueden deduci.rse tres ventajas suplementarias:

Aut,qistificaci6ntificaci6ndelasviolenciasauesyposibles.

Si e]. poder y sus seguidores son el ma]., la muerte, la menti


ra, la injusticia y la tirani’a, ,, quienes ].os denuncian y les atacan son
automáticamente e]. bien, ].a vida, la verdad, ].a justi.cia y la libertad del
pueblo. Los militantes de estos valores universales, disfrazados de heo
justicieros de cuentos ilustrados, se transforman ipsofacto en. héroes d.c
la humanidad, y oyen. permanéntemente este canto exaltado: Túeresjusta,
Lgçupgqiepertenecesesjusto, Jaacciónqueseteexjjaea
,

cualfuerejua. •,, connosotrostuparticipas(siobedecesfielmente)


allogro,delapaz’9de1ajusticia,delalibertad.

De esta manera, la acción final exigida, es decir, el asesina


to, aparece siempre en su bagaje de valores, y se convierte, por este he
cho, en legrtimo, El discurso a los grupos que van a partir para una ac ——

ción violenta adopta siempre esta forma silogrstica: Nuestra causa es jus
ta, es la causa de la humanidad, de la paz, de la libertad, de la verdad
etc..,, tú luchad por esta causa,, por consiguiente, tú eres justo, quien
luche contra cesto:- comete un crimen.. con.tra la humanidad, por consigui.en
te es un criminal de guerra.

Los nuestros luchan hasta la muerte porque sirven a


una causa justa y popular, porque saben, y lo sabemós todos
que poseemos la verdad, la única verdad, Es ésta la que hace
invencibles a nuestros soldados, Y dado que vosotros no te
neis estas razones, sereis vencidos (... .) Perteneceis a una
sociedad anticuada y podrida (,.,)Sois oscurantistas, mercena
nos incapaces de decir por qué luchais’ (Propaganda del Viet
cong a los oficiales franceses prisioneros durante la guerra de
Indochina).

La forma y fondo de esta declaración son excelentes y aplica


bles a cualquier operación subversiva de descrédito del enemigoU, y per
mite además legitimar la violencia contra él. Este mismo texto, por ejem
pb, sirvió de base a la campaña de opinión organizada por los maorstas en
Francia en 1971 contra la policra del Estado (8).
6.0 -

— Des:moraiizaci6nypánicode].adversario.

El adversario siente la sensación de culpabilidad y si se ve pren


¿ido en la red d.e esta propaganda (9)q se sentirá desposedo de valores Y
- transformado contra su vo],untad en agente de Satán o en criminal incons—
ciente e El. llamamiento a su conciencia moral, multiplicado por la presión
delila:mamie.nto a la opinión pública nacional o mundial, le hace poner en
d,u,d.a los axiomas de su. conducta, y por i.o menos, crea la inhibición y la in
solidaridad., lo que se corresponde con la finalidad de neutralización. i.ndi.vi
dual y de disociación de los grupos, como ya se. ha visto antes.

La ausencia de contrapropaganda favorece estos efectos No es


necesario deáir que la sospecha del comienzo de una contrapropaganda ( la
que proceda del Estado, por ejemplo, o de los jefes del grupo intoxicado )
se acoge enseguida por los agentes subversivos como un “incalificable ata
que al derecho sagrado de la libertad de conciencian, o como duna intolera
ble presión moral ejercida sobre las personas”. . e

aptaci6ndea].masbuenas

No se habla aqut de las captaciones interesadas provenientes de


personajes influyentes que, especulando sobre la victoria posible d.e los
grupos revolucionarios, y a fin de salvaguardar su futuro personal subven
cionan secretamente al enemigo de hoy pensando en el aliado de mañana, Y
lo hacen tanto más cuanto que en un r&gimen democrático verdadero ellos
no arriesgan nada

Hablamos d.e las Ualmas buenas” que, subyugadas por J.a invoca
ción de los Valores ete:rnos, convencidos intimamente (lo que constituye el
signo del. éxitó perfecto de la campaña subversiva) de la buenaf e de los
nuevos héroes trágicos de l.a humanidad, se un.en a sus manifiestos ya sus
manifestaciones Es una extraña presencia la de estos bobalicones ( más
o menos poetas y utopistas) em medio de los agitadores y de los agitados
que toman por idealistas—hermanos y por constructores de la Ciudad d e
DiOS,

Los agentes de la subversión se sirven enseguida de ellos co


mo escudos ante las autoridades , como pantallas para cubrir sus manio——
- bras, o como argumentos ante otros ingenuos que hay que convencer0 Su —

captación no se efectúa siempre de un modo repentino por la misteriosa se


ducci6n de una revuelta que no hubieran jamás osado desear, Para muchas
otras almas buenas, las proclamas de los grupos subversivos “obligan a
6i

pensara y tratan de modo tr&gico, d.e buscar’ tod.o lo que eso significa y
expresafl, tod.o lo que la violencia contestataria significa re.alrnent&’.

Así, en.un congreso de higiene mental, en Octubre de 1970,un -

aima.buena, deseosa de descubrir ‘ias causas objetivas de la rebelión de


todas las juventude&’ (10), citaba:

la ausencia de toda moral polrtica en los adultos;

la esclerosis de las universidades;

- las. incoherencias de la planificación y la cobardía de los po


lfticos subvencionistas;

la discordancia entre las aspiraciones que se suscitan y la


indigencia de los medios puestos a .diosici.ón de los jóvenes obreros y —

empleados.

Analizando lo que él denominaba TIlos mecanismos de la contes


taci.6n el autor evocaba en primer lugar la angustia, la ambivalencia en
tre la reivindicación de la autonomra y la búsqueda de la seguridad, el con
flicto de las generaciones, el valor nulo de los padres que imposibiiita la
identificación. con J.as imgen.es tradicionales, la prolongación anormal de
la adolescencia escolarizada, .y finalmente la crisis de las civilizaciones.
Y el autor conclura pidiendo a los adultos que comprendieran “la demanda
codificada, pero al fin y al cabo demanda, que debemos descifrar sobreto
do cuando toma la forma de evasión en la imaginación o en la revolución

Observemos que esto es desde luego cierto y juto para al gu—


nos jóvenes nbarcados por. el contpgio de la subversión. Pero elpsicoan.
lisisd.ealunoscomparsasnopuedeagotarlaacciónsubversivaensudi—
merisiónpolifico—internacional.

Por mp.y brillantes que sean su. inteligencia y su renombre,la


almas buenas son inocentes perdidos en medio de una guerra que no com-
prenden.

CONTAGIO DE LA SUBVERSION Y REACCIONES EN CADENA.

La comodidad de l.a postura subversiva armada con estos va


,. -

lores—tabús. y protegida çon estos escudos, se deriva también de que la ac


titud de rebelión es contagiosa, tanto ms cuando la desmoralización y la.
— 62 —

debilidad de los adversarios garantizan la mayor impunidad0

Daniel Mornet (op. cit. p 105) ya señalaba, a propósito de la


gu.erra de los panfletos en el siglo XVIII y especialmente de los ataques de
lbs Enciclopedistas contra la religión, que en el combate, los espfritus se
calientan; los adversarios de la religión se sienten cada vez rn..s sosteni——
dos por la opinión pública, protegid.os por elJ.a contra los castigos demasia
da’; graves; se enardecen y se multiplican Se podrran enumerar por dece
nas los escritos1’np.sno ya oscuros sino ampliamente difundidos, no me
surados y educados sino ihjuriosos y feroces. Obras de jefes, (..) y obras
de veinte discrpulos o jefes de bandas’,

En otra obra, (11), ya he ha hablado de todos los impuros que


vienen enseguida a engrosar las filas apenas oyen hablar de revolución..
“!Vamos, es la escribta el mismo Jules Valles (12), ‘hela ahr
a la pequeña esperada y anhelada desde la primera crueldad del padre, des
de la primera bofetada del pedante, desd.e el. primer dra pasado sin pan,des
de la primera noche pasada sin posada! He aquf la revancha del colegio, de
la miseria y de diciembre!”

Están todos presentes esos en quienes los psicoanalistas des


cubren el complejo de Edipo y la muerte simbólica del padre, las expresio
nes clásicas de la anal.idad, el fetichismo del falo o las aspiraciones regre
sivas al edón intra—uterino, esos y esas en quienes los deseos
, sexuales
se exacerban y se exhiben en proporción a la ruina de los tabús (13).

Pero tambión llegan los agriados de carácter, los desgraciados


perseguidos y otros paranóicos, y la masa de los psicbpatas en estado de
agresividad cr6nic,a contra el prójimo0

Sigen con alegrra los que son los primeros buscados en la tar
de movilización de los grupos “recuperables”: los adolescentes en perrodo
de crisis de oposición, todos felices de poder gritar su odio a todos los va
lores Igerontográticos, muy entusiasmados por la lUamada al desencadena.
miento de su Iespontaneidad! sin control, . . y a ellos se les unen numero
sos “adolescentes prolongados! que no han aceptado jamás entrar en 1 a vi
da,

Todos los violentos que trabajan por su cuenta “se enardecen y


;se mu1tjp1jcanI; todos los resintimientos personales contra un capataz, un
ingeniero, un jefe de negociado, un vigilante, un profesor, un administra——
dor, un oficial etc. , fecundados por el ejemplo de la irrespetuosidad sub
J 63

versiva, se desencadenan en proporción directa a i.a inhibición que paraliza


a los que d,eberan defenderles Los grupúsculos proliferan, cada un.o d e
ellos con. un lider que se cree un Babeuf..

Los agentes bversivos autn.ticos, los verdaderos, los ini.cia


dores—soldados del. enemigo sobre el territorio nacion:al, observan con de—’
iectación guasona, habitual en ellos, las reacciones en cadena que su. cien
cia ha provocado. No tienen miedode ninguna competencia, y todos estos -

grupOs3 nuevos se conv:ierten en. sus aliados, a los que ofrecen. protección
apoyo en caso de necesidad, y siempre la ideológica”, lo cual
constituye el señuelo absoluto ya que se admiten todas las ideologras con
tal de que tengan como primera exigencia la destrucción total

Losobjétivbs.sémantierien el poder se pudre, la autoridad se


debilita, la opniónúb1ica se disgréga, la anarqura aumenta, los clamo—-
res se amplifican, y. éllos, los. aut&ñticos artesanos de la subversión, se
ahogan y. e derritén, de placer en una agitación. qçdesarrollaapartir
deeste-momentoporssola.

Eran 15 6 30 al principio, si nos atenemos a las recomendaciQ


nes de Regis Debray para desencadenar la guerra revoiucionari.a con obje—
ti.vos polrticos precisos. Y..ahora,son10, 20, 50 grup.úsculos de todas las
denominaciones, de todas las; téndenci&s (cada uno compartiendo las ideas
desepequ.eño jefe local) que entran en combate, comenten violencias, des
deñan y desacreditan a las autoridades y a sus representantes. Aunque fue
ran 20.0.000 en Francia, no representárran ms que la doscientas cincuanta
avapai’te’ de la población total, 1 a centésima parte de la población activa
pero dado que la “rnayorra se encierra en el silencio de su ex-—
clusivismo , de su inhibición y de su pánico mudo , la décima parte incluso
de este número es suficiente para cumplir la misión militar fundamental
derribar el. poder Iflernigo?I. establecido en el pars, desorganizar cualquier
resistencia posible de los grupos constiturdos o del Estado, y neutral izar a
la opinión pública. . . . . .

IILi4 EL PAPEL INDISPENSABLE DE LOS MEDIOS DE COMUNICACION.


DE MASAS.

Es imposible.comprender como unos objetivos de esta ampli—-


tud pueden alcanzarse con tan pocos “medios” materiales, financieros y hu
manos, si no ée admite el pepel. dé los medios de difusión de masa en la es
trategia general.
64

Ya he dicho que no hay subersióh posible, en. ci marco y lape


pectiva de una revolución volunta:rista (14), sin, el recurso de los mass m
dia’!

Los medios de comunicación de masas son por sr solos capaces


de fabricar una opinión pública, y de crear una psicosis colectiva sin que ha
-ya una muchedumbre reunida0Esta es una de las caracterfsticas especrfi.cas
de nuestros medios de difusión de la informaci6n Actúan sobrecadaindivi
duoenparticular ai,sdamente, creando al mismo tiempo fenómenos co
lectivos

Es preciso considerar aqur el. material que va a alirrientar a los


medios de difusión de masa y por otra parte la explotación de este mriai
por los mediosd.ecomunicacióndemasas

Elmateri-albásico procede de cinco fuentes:

Las acciones violentas de los pequeños grupos de acción direc


ta, de dondequiera que procedan (ya se trate de aliados normales o inespera
dos: huelgas salvajes, atentados, manifestaciones y proclamas, acciones di
versás de la guerrilla rural o urbana), sobreelterritori.onacional

— Las informaciones sobre las acciones directas de los grupos


de combate amigos en otros territorios distintos al territorio nacional;

los errores y fallos del adversario, la propaganda enemiga


los hechos y gestos de las autoridades de sus representantes y de sus alia
dos;

los hechos y gestos


— de las autoridades, de sus representantes
y de sus aliados enotrosEstados, cuando estos Estados también son objeti
vos de la subversión;

los hechos diversos diarios y las informaciones generales,de


aqur y de all

‘Los ‘mass mediaU (radio, televisión, films, diarios de gran


tirada) se pueden dividir en dos tendencias, los que son el apoyos oficial o’
seci-etde las acciones subversivas, y los que no lo son directamente. Se
tratará de utilizar los dosconjuntosdemediosde-comunicacióndemasas-
de un modo diferente desde luego, como amplificadores y difusores del ma
terial de base”.
65

En el próximo caprtulo analizaremos los numerosos medios de explotación


posible d.e los diferentes- materiales obtenidos Lo esencial aqur es mos
trar lasinergfafuncionaldelosdosm’e4j (el material y su instrumen
to de explotación), dad que el objetivo es manipular la.opinión pública.Dj.
cho de otra manera y esto consti.tuyeei centro de nuestra concepción de
la subversión-: lasdiversas&ccionesdirectasyviolentasrioconstituyenJ
jtadelalanzadeu.n.movimieo que-, desarroilndose y genera1izándo
se representarra un movimiento revolucionario popular. Esta visión es
arcaica y está superada:0 Lasacciones- directas-- nsirvenmás-que -para al
mentar1.averdadera ,iacual-se-fundaentera—
- mente Est’a--su-bvers-ión-delasmas para separarlas
completamente del poder establecido desacreditado, para hacer1pasivas
e inhibidas (aterrorizadas o vagamente consentidas o ambas cosas a la -

vez) sehará1pormdi,ode-los-“ma-ss.medjyaqu:elosmediosdecomuni
cacióndemasasson-el- i-nstr u-monto-mdomoidealde- manipulacióndela
- pjni6npbiica

Esta concepción puede sorprender, y el. lector se cverá condu


cido a evocar casos contrarios a. la idea desarrollada aqur, como es el ca
so actual- de la lucha del Frente de Liberación de Palestina contra Israel,
A primera vis.t, en efectos este ejemplo-niega nuestra tesis en el sentido
de que el Frente es una organización militar comprometida en una lucha
a muerte contra el Estado de Israel; s-us comandos desarrollan operacior
nes de guerra en sus fronteras, atacan los barcos y aviones de Israel, -—-
llevan acabo incursiones de sabotaje y de destrucción en el interior, del
territorio del enemigo, • y todo esto. parece una verdadera guerra - so
bre el terreno. Aítadamos que el Frente-es la expresión oficial de un Ipue
(el pueblo palestino) que rei-vindióa un territorio, y que se considera
expoliado por un “ocupante extranjéro” Asr, al. primer examen del pro
blema, las operaciones militares dominan amplia y únicamente la-escena,-
y la, subversión por los “mass media11- no tienen iingún papel. Sin embar
go, es fácil demostrar en que medida la subversión,tiizando los mass—
pja, -marcha sobre las. operaciones’ militares, en este-ejemplo aparen—
tementedesfavor’able, lo que busca el Frente, no es una imposible victo—.
n.a militar sobre el terreno; busca crear ‘una-opiniónpública’mundialdes
favorable-a’Israel’ y dar a esta misma opinión pública una cierta ujrnagenuf
-‘del m,ovimiento de formá que, a su vez, esta opinión pública actúa como
fuerza de presión obligando a capitular a Israel. De ahr las operaciones
pectaculares contra aviones de--lrnea extranjeros, -las- acciones de guerri
llas sobre el terreno, los. movimientos, de simpatizantes suscitados en to
dos los pai’ses, las amplias “entrevistas” concedidas a todos los periodi
tas, etc, - . - -
66

Igualmente, es absurdo creer que las guerrillas de Amér:ica del


Sur son. el comienzo de una sublevación generaj.; nohabráningunasuhlev-a
cióngeneral,. los organizadores de la revolución no tienen ninguna necesi
- de esta sublevación general Las guerrillas existen para crear el. clima que
han de explotar los ‘mass media° El fenómeno en su estad.o puro se d.esa
rrolió y tuvo éxito en Argelia (ver más arriba el cap’rtulo 2).

Sin los. medios de comunicación de masas, ningún voluntari.smo


rei’o].ucinario tendr:ra el menor resquicio d.e éxito, También se observa un
extraordinario apetito” de. I±assmedia en todos los pequeños grupos de
acción directa.

LA NECESIDAD DE LOS MEDIOS DE COMUNICACION DE MASAS

Las pruebas de esta necesidad en los grupos de acción nos las


proporcionan todos los d.ras indirectamente ].a prensa (15): en efecto, es par
ticularmente notabl.e que entre las exigencia.s de un grupo de acción uecuen’
teconunmediogj•r.esióncualquiera (ocupación d.e un local, detención o
secuestro de un.a personalidad, o de rehenes inocentes) (16) figura siempre
la lectura en i.a televisión dos o tres ‘veces despus! de una proclama o de
un comunicado, asr como su publicación en la prensa. cualesquier-aquesean
loscomentariosquesigan.aestadifusión,

Ejemplos:
1) LeMonde del 5 de marzo de 1971 anuncia: Ankara, Cuatro
militares han.sido raptados en Ankara, Su vehrculo fue deteni-
do en una carretera cerca de Golbaschi al sur de la capital tur
ca, por un grupo armado y enmascarado que les obligó a mon
tar. en una camioneta que se alejó inmediatamente después . El
9onductor turco del vehrculo americano previno a 1 as autorida-.
çles, Una octavilla con la firma del ‘Ejército de Liberación Po-O
puIr turco” llegado &mcdiodra a Radio Ankara precisaba que
os cuatro militares serran fusilados si el gobierno americano
no entregaba 400,000 dólares antes del viernes a las 16 horas, -
Las tarjetas de identidad de los militares estaban unidas con
alfileres a la octavilla, Los autores del rapto exigen además co
mo condición ladifusiónporlaradionacionalde-su-textode
cuatropágina,enelquese--atacaatodas1-as--instituciones-del
pars. En Ankara se ignora todo acerca de este lVEjércjto de u—
beración popular turco”,, . -Al parecer se trata de una nueva ac
ción de guerrillas, urbanas de los estudiantes izquierdistas,
67

2) el 10 de Octubre de 1970, el ‘Frente de Libe


ración. de Quebec” raptaba al ministro Pierre Laporte, cin.
co dras despuós del secuestro de J Cross, dip1omtico in
glós, En el escrito de condiciones llegadoalaprensa, los
autores exi.gian, para la liberación del ministro, ladiusi.6n
enlaradiocnadienseyentodoslosdiarios de un texto en
el que exponran sus objetivos y se estigmatizaban las institu
ciones del pafs (17).

Siguiendo el ejemplo de las grandes acciones modMicas de los


militantes de los diversos Frentes de Liberación popular, otros gupos ms
modestos pero animados de iguales intenciones , tienen presente la misma
preocupación por los ‘mass mediafl,

• LeMonde, 26 de Marzo d.e 1971. Poit.iers los


11huelguistasde-l:harnbrecbtienenlapublicaciónde ‘suco
municadoenlaprensa-local, (Este era el trtulo de la noti
cia). Los 11 estudiantes que hacran la huelga de hambre en
Poitiers en dos salones parroquiales de las iglesias de Saint
Cyprien y de Saint. Pau]. desde hace 15 dras han cor.clurdo el
movimiento el pasado 15 de marzo, Los huelguistas obtuvie
ron de los directores de periódicos lo que ellos exigran: la
plcacióndeuncomunic4g en el que daban. su versión de
los incidentes ocurridos en el campus el 5 de febrero últi
mo. Por su parte la estación regional de la O ,R,T ,F. ha
citado en su diario de noticias de la tarde del 25 de marzo
varios pasajes del comunicado, precisando que este texto s
rra publicado en su totalidad a la mañana siguiente en la pren
sa local, La delegación de los huelguistas del hambre que ha
sido recibida en dos ocasiones estos últimos dras por el di
rector de la estación local ha tenido a bien reconocer ‘! La
honestidad de la información dada por la O ,R,T’,F,!”,

Para ilustrar una vez más este apetitb de prensa, de radio yde
televisión de los agentes subversivos (apetencia que está ligada a la lógica
interna de la indispensable acción sobre la opinión (18), citemos otros ejem
plos diversos:

1. de prensa salvaje”. Burdeos


1 de marzo de 1971. Una veintena de militantes trotskystas
ocuparon el jueves por la tarde los salones del nuevo hotel
de lujo Aquitania, para celebrar una “conferencia de pren—.
68

sa0. Los periódicos la denpminaron a la mariana siguiente —

Hconferencia de prensa saivaje

2, Intento de emisiones piratas Le Monde, 30 de


marzo de 1971. Roma, El asesinato d.e un empleado d.e banca
en Génova y el arresto de dos hombres que acababan de des-
vali.jarlo antes d.e matarlo ha proporcionado a la poiica la cia
ve de una serie de atentados cometidos desde hace algunos m
ses en la región. Un registro del domicilio de uno de los ase—
sin.os ha puesto al descubierto adéms de explosivos varios
- aparatos emisores de radio sintonizados en la misma longitud
• de onda que la Televisión, En la misma habitci6n se hallé
una biblioteca de obras revolucionarias sobre la guerrilla ur
bana y el empleo de armamento. Este ataque de malhechores
podrfa ser la acción de un grupo formado, ‘gÚn la prensa
por maofstas o tuparnaros las emisoras de radio podrran
haber sido utilizadas para dar emisiones piratas de carácter
izquierdista, que en distintas ocasiones 1 hn interferido el.
diario televisado de la estación de Génova,

3. Búsqueda de la acción subversiva sobre el pú


blico por transformación del banquillo de acusados en tribuna
en ocasión de un proceso (19). Montreal (LeMonde9 16 de
marzo de 1971). Condena a cadena perpétua de Paul Rose,
asesino del ministro Pierre Laporte en Montreal, Wor una
nimidad consideramos al acusado culpable de simple homici—
dio declara el Presidente del jurad.o.. Paul Rose escucha
el veredicto y luego dice UViva Quebec libre, Viva el pod.er
del pueb],o, vencerernos (20). Asf concluyó después de 45
dfas de sesiones movidas, entrecortadas por múltiples mci—
dentes, el proceso de quien era considerado el jefe de la célu
la del F,LOQ. respónsable del rapto y d.e la muerte de Pierre
Laporte... 45 dfas durante los cuales fueron ofdos 206 testi,—
gos Varios testigos fueron condenados por ultrajes a la ma
gistratura, y el propio acusado, después de numerosas dispu
tas con el juez, fue expulsado en diversas ocasiones de la sa
la (21).

Asr pues, y otras numerosas manifestaciones también lo con—


firman(t campafías urbanas de explicación de las acciones, distribución de
panfletos en las calles, solicitud :erMrevistas, etc,), lautilizacióndelosme
diosdecomunicacióndemasasesunanecesidadabsolutaparala.subversión.
— 69 —

La hhlógicaU de esta necesidad, deducida en primer lugar del análisis de los


objetivos generales, se halla confirmada por los hechos.

MODO DE ACCION PROPIO DE LOS “MASS MEDIA!I.

Hemos visto antes que los medios de difusión de la información


pueden dividirse, desde el punto de vista de la subversión, en un pals libre,-
en dos categorras: los que son directamente subversivos y los demás.

Los que son directamente subversivos se subdividen en varios


géneros

Losperiódicospublicadosporlosgruposdeaccióndirec
ta., Tienen tres objetivos:

Mantener el estado de ánimo de los mismos grupos y, por


ello, quedan limitados a su auditorio directo, que es mrnimo, ya que estos
grupos por definición, son muy restringidos.

Servir de medios de propaganda en caso de necesidad en los


grupos que se trata de 1’recuperar, es decir, de atraer. Asr por ejemplo
el periódico Rouge en Francia, distribuye 18.000 ejemplares de un número
especial con el trtulo “Juventud rebelde” a la salida de los institutos en Mar
zo de 1971 a la mai%ana siguiente del “affaire ( arresto de un manifes
tarite estudiante de bachillerato). , /

Proporcionar
a los órganos de prensa que llegan a la opinión
pública, para publicar. As!’ por ejemplo, LeMonde repro
duce en un número de Abril de 1971 un art!’culo de Sartre de La’causedu
peupjç, en el que invita a los militantes a la “acción directa” contra los pe
riodistas que intenten publicar editoriales desfavorables a las ideas revolu-
cionarias.,

Del mismo orden de ideas ser!’an las 1emisiones pirts de


propaganda directa, en la radio y en la televisión, y los films de lo que se
cine de opinión” (22).

2Q. Los..periódicosyrev-ista-s degrandifusiónqueparticipan


directamente-eintencionalmenteénlaacciónsubversiva. Estas publicacio
nes que, por vocación son de gran difusión adoptan métodos más sutiles que
las anteriores, Suj papel es-important!’simo para la subversión ya que tod
ellas tienen la apariencia de la buena fe y de la objetividad, a fin de conser
70

ar y extender’ el número de sus lectores , y por consiguiente modelar un


sector suficiente d.e la opinión pública (23). Entre los artrcul,os y reportajes
de cultura general o de amplia información, la intoxicación subversiva es
-mss o menos masiva y más o menos bie.n hecha según sean las revistas y se
gn la calidad de los redactores,

- Sus mátodos en los artfcuios e informes de intención subversiva,


dependen de lo que se ha venido en llamar ‘informaci6n tendenciosa.

Del mismo orden son las emisiones de radi.o o televisadas ofi.cia


les confiadas a realizadores o a periodistas que sir%en a la subversión,

Recordemos ssucin.tamente los procedimientos de la informa


ción tendenciosa (24):

A) Principiogenerales. La información tendenciosa


debe ser en primer lugar crefbie, lo que se consigue bien por
las caracterrsti.cas personales de[ informador, formadas por la
manera de presentarla y por el enmascaramiento de sus móviles,
bien por 1.a misma información que debe colocarse y modelar
se dentro d.e los hábitos de pensamiento del grupo apuntado, pro
porcionar prueba.s concretas (fotos, cartas, grabaciones, etc,),
o bien situarse fuera de cualquier detección a priori por parte de
los receptores, o finalmente llenar una necesidad de explicación
lógica. El peligro número 1 es el efecto UbumerangU que consiste
en el hecho de que una acentuación demasiado perceptible de la.
intención tendenciosa produce un efecto contrario en el oyente (se
i,nclina hacia la creencia inversa de la que se querra Usgerjr),

B) Algunosprocedimientos: 1) la noticia absolutamen


te falsa para cuya verificación el oyente o el lector no tienén nin
guna referencia, El mentis por otro liado puede dars-e posterior
mente sin disminuir el efecto de la primera noticia, 2) la selec
ción de las informaciones, una a una ciertas, pero elegidas con
la misma intención, 3) la mezcla de noticias verificables y dein—
formaciones subversivas, 4)el comentario tborientadoU después
de una información verdadera, 5) 1.a situación de una información
verdadera con pruebas concretas dentro de un contexto que cam
bia su sentido, 6) la información ináidente tendenciosa, dada sin
concederle importancia, en el curso de una información que:tiie—
ne ót.r. obj etiyo, :7Laiñpliaci6.n 1y.Aes.figuráci6n de una informae-T
ción verdadera de forma que suscite sentimientos fuertes en el
71

lector-oyente, 8) distribución desigual de la longitud y de las


cualidades de las informaciones a favor y en. contra, en prove
cho dei aspecto elegido para orientar al lector-oyente (Ejempid:
amplia publicidad dada a una represión y db:ii a la provocación)
9) de una información subversiva con unh
cho real: 10) información si.n conclusión pero dada de forma tal
que el lector-oyente saca por si’ mismo la “conclusión que se -‘

desprender.

“Lasinformacionescuidadosamenteelegidasypresentadasin
geniosamentecónstituyenelarmadepropagandasubversivamáspotenteq
existefl dijo Sefton Delmer que conoci’a a fondo la materi.a (25).

3 — Losperi6dicosrevistasyemisionesdegrandifusión que
son Son. generalmente de la segunda categori’a con un grado de
sutileza superior. Al presentar con una imparcialidad ostensible las infor—
macioñes de todas las fuentes, no descuidan situar en un mismo plano por
ejemplo J.a entrevista de un ministro r esponsable o de un diputado y la en—
trevistacde un pequeíto jefe de banda que explica los ideales humanitarios —

universales que dan sentido a su acción salvaje, o incluso el texto de una


condena de un tribunal y el de una proclama distribui’da a la salida del mis
mo.

L’parte igual 1 dedicada a las “diversas tendencias de opiniónhi


hace ocultar discretamente que una determinada tendencia representa el 1
por 1.000, y que otra representa al 95% de los ciudadanos.

Las “almas buenas” de que hemos hablado (p, 45) encuentran —

una acogida calurosa en estos periódicos y emisiones.

Otro objetivo no despreciable lo constituye el hecho, de que es


tos periódicos proporcionan a los grupos revolucionarios la ocasión de dar—
se a conocer y de ser reconocidos.

4 . Losperiódicos9revistasyemisionesdegrandifusiónque

estánIflcontra”delasaccionesrevolucionarias. Naturalmente existen to


dos los grados de esta oposición, pero dejaremos de lado las publicaciones
netamente marcadas por el militantismo extremista opuesto. Estas serán el
obj ét iod&”acciones divectasi’ (atentados con explosivos, ataques persona
les frsicos de las personas amigas y de su domicilio) por parte de los gru— -

pos u0 -
— 070W) —

Hablamos de los periódicos que, al expresar abiertamente los


sentimientos fntimos de su público, se indignan contra las maniobras sedi
cfosas y subversivas y las repudian0 Aqui se produce u.n fenómeno que Cha—
kotfn ya hab:ra reconocido y analizado en su época (26); para demostrar la
g’avedad de las diversas acciones subversivas o terroristas, estos periódi
- cos les conceden amplios espacios, las recogen a todas, las comentan con
horror e indignación, y protestan enérgicamente contra la falta de autori——
dad, la debilidad e incluso la compJic:idad de quienes debe cran reprimirlas.

Puesbien aiactuardeestafonprovocanenloslectores
üñefectoimprevisto, es decir, la doble certeza,’.de que por un lado los
grupos de guerrilla o de acción di.recta tienen una potencia temible, que no
retroceden ante nada, y por otro, que las fuerzas del fordenti y las autori
dades son débiles e impotentes0 Estas d.os imágenes que se consolidan y
se agravan proporcionalmente a la insistencia misma del periodista sqpe
cisamen.telasimgenesqelosagentessubversivosbuscancrear0

Un pequeño ejernp1 significativo ser& suficiente0En


su n.cmero 1.801 de Junio de 1971, el semanario moderado pero
antiizquierdista Valeuers Actuelles, publicó en una gran página,
ilustrada con dos fotos, un artfcuio titulado ‘los policras izquier
distas de Grenobie, en el que se, podra leer entre otras cosas:

Grenobie vive en un clima de guerra civil ( i


, El
campu.s universitario, en el que los revolucionarios se prote-
gen detra de una concesión real de 1290, se ha convertido en
u.n Estado dentro del Estado0 En Grenoble, el Prefecto, la poli.—
cra, han capitulado ante la violencia .)[El 2 de Junio,
(00 los ‘tpo
licrasT’ de Socorro Rojo proceden en. plena ciudad a efectuar dos
arrestos ( 0)Una hora después, la sección de Grenoble de So
corro Rojo difundra un comunicadoU Una de las dos fotos pu
0 0 0

blicadas :representa un cartel izquierdista que lleva las cuatro


fotógrafras de los Sres0 Ceccai.di, Lenoir, Tomasini y Souste—
ile, cartel titulado estos hombres son peligrososU. Arrestad—
les y con un texto que es un llamamiento apenas enmascarado a
la violencia y al asesinato0

En su número 1802 de Junio de 1971, el mismo se


manario, a propósito de los robos cometidos el 5 de Junio en el
barrio latino, terminaba de este modo un artrculo de. una página
ilustrado con dos fotografras (una de ellas representando a los
huelguistas del tthambr&t instalados encima de un colchón en el
— 73 —

vestfbulo del Ayuntamiento d.e Grenoble): ‘la existencia de un.a


piana mayor terrorista ya no puede ponerse en duda. El hecho de
que en la noche del 7 al 8 de Junio, se hayan producido dos atenta
dos absolutamente idénticos contra dos cafés de la Courneuve y
de Saint—Etienne, a 400 Kms de distancia , revela que el misrn.o
grupo puede desde ahora operar sobre la totalidad del territorio.

Se conpnende fácilmente el peligro de estas presentaciones,


que acreditan. las imágenes inductoras del dsprestigio del poder y de la
potencia de los grupos revolucionarios, produciendo el efecto inverso de lo
que deseaba el periodista, y suscitando en el incónsciente de los lectores el
pánico mudo y la inhibici6n, objetivos de estos grupos

De este modo, realizandoaccionesespectaculares ( y esto es


lo esencial ) los pequeños. grupos de acción violenta no tienen más que de—
jaralos“massmej para que todas las categorras de la opinión públi
ca sean informadas como ellos desean y en el sentido que ellos quieren.Su
propaganda se hace con un mrnimo de militantes (son suficientes por ejem:—1
pb cuatro individuos que se han puesto de acuerdo para producir los dos —

atentados simultáneamente en la Courneue y en Saint—Etienne; del mismo


modo, son suficientes 300 de los 30.000 de Grenoble para ha
cer creer que la ciudad está en “manos d.e los terroristas”) y sin esfuerzo
especial (es cierto que hay que tpensarl las acciones en sus relaciones con
los objetivos psicológicos y tener a algunos agentes subversivos bien situa
dos en el aparato universitario) . ya que la enorme máquina de los medios
de comunicación de masas seponeenfuncionamientoporsupropiaorgani
zación. La opinión pública nacional. vacila y basculará un dra hacia el lado
del pánico mudo, de la inhibición y del desprecio de las autoridades (27).

Se llega a la opinión pública mundial del mismo modo. A milia


res de kilómetros unas de otras, estallan manifestaciones ?espontáneas 1

de solidaridad con tal y cual acción revolucionaria, y todos los periódicos


del mundo dan cuenta de ellas con fotos;, entrevistas de los agitadores, pu
blicaciones de manifiestos (desplazándose equipos de la TV. Oficial), crn
do e intensificando el “clima” psicológico que hay que fabricar. Durante es
te tiempo, cesando por un momento de reirse a carcajada suelta por todos
estos áxitos con su docena de comparsas , un determinado agente subversi
vo declara en la TV, del Estado, con el aire grave del pensador (que provo
ca los asentimientos de cabeza sugestivos de su entrevistador oficial):” Yo
creo que entramos en estos momentos en un periódo revolucionario”.
NOTAS Caprtulo IV (1)

(1) Véase más abajo cómo los grupos subversivos rechazan el recurso del
sufragio universal (elecciones-Traición) y la significación de este rechazo,
P. 64.

(2) Por oposición, eñ el março apriorrstco del maniqueismo, ya visto,los


agentes subversivos aparecen como los únicos representantes auténticos —

del “pueblo” y los elementos más lúcidos de la nación,

(.3) Luis Mercier—Vega escribe (op. cit,,, p. 12) que esta confusión de to-—
dos los regrmenes en la misma acusación no tiene “niflgufla justifiaciónteó
rica”. Este autor considera “caricatural” y en un cierto sentido escandalo
so que se coloque en el mismo bando el sistema parlamentario venezolano,
el Estado Militar de Bolivia, y añadirémos nosotros, la República france
sa, él Estado japonés, el franquismo español, etc. El asombro de este au—
tor de que no ha comprendido que se.tratadeunpuntodevistadeguerra
Solo, es ‘dentro de la, psicologta dé guerra que se da una simplificación tal
de los datos poirtico—sociales y una asimilación igual de los diferentes gr
pos enemigos en un único enemigo a destruir.

(4) Según Levi-Strauss el fenómeno social se caracteriza esencialmente —

por cambiosregulados, lo que constituye el fundamento común de la len——


gua, de las leyes de los cambios económicos y de las reglas del matrimo
ñio El tabú del incesto, según este autér, simbolizari’a el paso a la socie—
dad humana.

(5) Conviene resaltar cÓmo se explotaa fondo lo que R. Ardrey denomina


(en su libré La ley natural) inaugurada’ por los Discursos de
Ji. Rousseau, y que consiste en imputar toda la responsabilidad del mal
alasociedad, ya que la naturalezahumana —yla espontáneidad- esdivj
namentebellaybuena. ‘

(6) “Feredal Bureau of Investigation”, Policra del Estado Norteamericano


(análoga a la “Suret francesa).

(7) Lo que prueba la’ eficacia de la’ acción subversiva orquestada anterior——
mente. , ‘ ‘ ‘ ‘

(8) El M’inistro del Interior R. Marcellin habra leido en la tribuna’ del Par
lamento, el jueves 14 de Noviembre de 1968 (Dia’rio Oficial de los Debates,
del 15 de, Noviembre, págs.’ 4404-4409) un informe muy documentado, ilem
NOTAS Caprtulo IV (2)

de hechos, citas y nombres propios, en el que demostraba la estrategia yr


los procedimientos de los grupos de acción en Mayo de 1968 en Francia, y
revelaba sus enlaces y su organización a nivel internacional. Este docu—-
mento que demuestra, y define a 1 a subversión no tuvo ningún eco ni fue
objeto de publicidad alguna. Un ahogo misterioso,, Serta doloroso creer
que los agentes subversivos tentan complicidades en el propio seno del
Gobierno en esa época.

(9) Cf. más arriba, pág. 11.

(10) Para Lenin los objetivos eran muy difeientes, ya que setrataba dei
sibilizar a las masas para una doctrina positiva precisa y de educar al pu
blo después de la toma del poder, con vistas a obtener su apoyo para la po
lttica del Estado.

(11) Alusin &l “affaire” ‘de la revista “La Meche” (Le Monde, 5 de Marzo
de 1971) distriburda “fortuitamente (dijo Le Monde) en Millau el 20 de
Mayo de 1970 al final de un recital de Georges Brassens.

(12’) El ejemplo más ttpi’co, ya visto, es la invocación de las “franquicias


universitarias” concedidas por una ley del siglo XIII, gracias a las cuales
los estudiantes y profesores de extrema izquierda declaran “contraria a
la ley” la presencia de la policta en los recintos universitarios.

‘(13) Sirviendo ésto de escudo y de Ijn_trusthI a aquéllos.

(14), Lo que fue hecho en un plazo muy corto ‘por las autoridades responsa
bles.

(15) Véase más abajo, pág. 88.

(16) Según un texto de la época, firmado por Duveyrier.

(17)Es evidente que nada de esto tendrta sentido ni alcance alguuo si los
“mass media” no les dieran 1aliçidadindispensable.

(18) Es evidentemente derisorio ver agitarse al Ministro de la Justicia con


todas las apariencias de indignación contra estos tribunales. El Ministro
es tanto más cómico por cuanto se ve radicalmente impotente, ya que el
Código Penal no prev& este tipo de delito.
NOTAS Caprtulo EV (3)

(19) Se sabe que la concepci6n de la guerrilla revolucionaria implica la


existencia y la manifestación de un poder poirtico paralelo (Cf.p. ).

(20) Se sabe que las elecciones tuvieron lugar con una participación muy —
fuerte y que Leoni fue elegido presidente. Algunos polrticos qué habran he
cho sus cálculos sobre la base de un triunfo del Frente, se reintegraronr
pidamente “dentro del sistema.

(21) “El pueblo” es solamente una invocación mrstica. En el discurso del


cura Camilo Torres, jefe de los guerrilleros, el pueblo colombiano es el
grupo. de guerrilleros cosmopolitas que él manda.

(22) Es cierto que en su mayor parte no disponen de ellos.

(23) La prueba de ello es que para las elecciones en las universidades la


participación de los estudiantes es de un 20% aproximadamente. En las uni
versidades, en efecto, los pequeños grupos revolucionarios han inhibido a
la mayorra.

(24) Cf. R. Mucchielli, “La dinámica de los grupos’, E.S.F. 1968 5 Edi
ción 1971.

(25) La denominación es muy importante. Se trata aqur del delegado del


Ejército del Vietnam del Norte y de las guerrillas,pero su trtulo da idea
de que existe en Vietnam del Sur un nuevo Estado, que responde a los de—
seos del pueblo, y del cual se define su delegado.

(26) El nombre de “propaganda operativa? que se aplica ,a esta acción sub’-’


versiva coórdinada, lo dio Leonard Ingrams (según Delmer, op. cit. ,p. —

103) a cualquier información subversiva que incita indirectamente a los in


dividuos a ejecutar una determinadá acción qué podrra ser perjudicial para
el éxito del grupo. Delmer da varios ejemplos. .

(27) La CitédeDieu (ciudad de Dios), evidentemente, revisada y corregi—


da por Mao Tse
- - Tung.

(28) Aunque sean estos mismos curas que, un dra, hicieron voto de obedien
cia y que reciben todos los medios para abandonar sus hábitos.
‘NOTAS Caprtulo Iv (4)

(29) Paul Sandersque, disgustado por la presencia de los Ijudros, emigró


áingMterra en 1938.

‘ (3O) J. Reinhoiz, casado con una juda y refugiado en Inglaterra en 1939.

(31) El agente subversivo debe ser dentro del grupo, 11como un pez dentro
del agua”, según la hermosa expresión de Mao—Tse—Tung.

(32) Método Pert, Aplicación de la teorl’a Ie los grafos, etc.

(‘33) Es inútil decir que la Dirección de Vigilancia del Territorio (DST) no


-se ocupa de “centros vitales” de este tipo y concibe la defensa del territ.o—
rio en términos militares y poifticos tradicionales, con dos guerras de re—
traso, como de costumbre.

(34) Los que no serán simult.neamente detectados como ppo ——

nentes y habr.n de ser desacreditados.

(35) A condicion- de que sean de IjzqujerdashI o de “extrema izquierda”.

(36) Jean—Paul Sartre hace en su de la razón dialéctica” (Tomo 1


págs. 384 y sig.) un análisis psicosocial. muy bueno del mecanismo repre—
sien—revolución, sobre el ejemplo histórico de Júlio del 1789 en Francia
Sin decirlo, establece
- las condiciones sociales y generales de la subleva——
ción y presenta las condiciones psicológicas como i - -

(37) Es decir, si los esfuerzos externos e internos para extender la eferv


vencia fracasan. ‘ ‘ - - - - - -

(38) De ahr, los carteles Iquieren matar” que aparecen en las campañas re
cientes de propaganda subversiya contra la policra. -

(39). De ahr se derivan también, en las mismas campañas orientadas a la -

movilización de los estudiantes de universidades y de los institutos, el


Slogan 11van a cazar a los jóvenes”, dirigido a todos los jóvenes sin discrj
minación. -
En. una pelea,
“ es mejor arrancarle un
dedo al adversario que hacerle dado en diez”
Mao Tse Tung, Laguerrarevoluciona-
ria.
Ed. Sociales, 10-48, p. 123,

No hablamos para decir alguna cosa


sino para obte.ner un cierto
Goebbels,

CAPITULO4

LASTECNICASPARTICULARESDELAACCIONSUBVERSIVA

La multiplicidad. de las técnicas adoptadas por los agentes de la


su.bve:rsión no permite desde luego escribir un.a lista exhaustiva. Deberemos
pues contentarnos con exponer las principales e incluso con los simples prin
cipios, El hecho de que cada acción particular, con su objetivo bien. limita—
d.o y su intención, de obtener pn efecto preciso y fijo, sea objeto de una discu
sión previ.a de los responsables, y luego después de la operaci6n, de una
discusión autocrftica de los resultados, quita a todos los casos que veremos
aqu!, como ejemplos, cualquier valor de “modeIo’, Describiremos pues so
lamente algunos procedimientos generales o, en cierto modo, las principa
les “directivas técnicas” que permiten preparar las diversas acciones sub
versivas concretas

1. LAS TECNICAS DE ACCION SOBRE LA OPINION PUBLICA,


Abordaremos aqui’, principalmente, tres grandes ejes: 1) la or

ganización del descrédito y del desprecio en relación con el poder, sus re— -

presentantes, sus aliados y suspiiareshi ; 2) la utilización de los incidentes,


faltas y errores; 3) la situación de “tribunal del pueb1oi y su interés para la
subversión

Todos implican el ‘cultivo de la indignaci6n.

LA ORGANIZACION DEL DESCREDITO DE LAS AUTORIDADES ESTA——


:BLEA

En esta estrategia general pueden utilizarse diversas varieda—


des tácticas:

Modelar laimaendelpodercomoopresorydelEstadocomo
flti.mo.

es más .pensible para un pueblo, escribe Ellul (op. cit,


p. 147) como el tener la sensación de ser dirigido por mandarines que,des
delo alto de sus sillones, dejan baer sus decisiones, y esto tanto más
cuanto en la mentalidad occidental la soberanfa pertenece al pueblo y la
voluntad del. pueblo es sagrada.

Se trata, apoyándose en estos dos sentimientos comunes e ig—


norando deliberadamente que los responsables del Estado han salido d el
sufpagiouniversal. (1), de demostf’ar por mil procedimientos que el gobier
no es una oli.garqura de mandarines.,, que hay, en los problemas impor—
taritesti (seleccionados y dramatizados) una !conspjraci6n de silencioU y
que estos significa que use engaña al pueblo.

En. la medida que sea posible, se recomendará que se conside—


re —y se haga considerar— al poder (que hay que derribar y sustituir) co——
mo extraño a la nación a la qu,e domina. La subversión insistirá sobre uno
cualquiera de los temas siguientes: El poder va a remolque de una oli.gar
qura que le dicta sus decretos en su exclusivo beneficio, ,el poder , ,está
sometido a una potencia extranjera (aqut insistir sobre el papel secreto de
los EE,UU Ubastión del capitalismo imperialismo
— provocador de gue
y debe ser tratado de Ufantoche a sueldo del extranjeroU que existe
solo por la voluntad dél militarismo yanqui, y “servidor del extranjero”
la representatividad del poder (o de las autoridades elegidas en gene—
ral) es nula o es el fruto de una (2).

Esto es válido indistintamente para todos los regrmenes deno—


- minados capitalistas (3)
77 —

Modelarlaimagendelpodercomopoliciacoylasociedadco
morepresiva.

Dejando aparte la acción (por medio de informaciones tenden


ciosas) que consiste en seleccionar y dramati’zar las represiones de 1o s
desórdenes públicos, la proyección de una imagen. del Ipoder_policiacot y
de la sociedad represiva)’ en los pa.rses de regimen liberal es más fáci.l ce
los que se cree. Dado que, por definición, la sociedad y la vida en socie
dad exigen el abandono y el rechazo de un cierto número de Iimpulsos! in
dividuales (toda sociedad establece necesariamente reglas impuestas a sus
miembros, sin las cuales los lazos sociales serran reemplazados por la
Hley de la será suficiente siempre ponerse al lado de los intere——
sés particulares y de la “espontaneidad (5) para hacer apa
recer el carácter represivo de la sociedad, entendiéndose que no se habla
rá de la. sociedad corno te.])’ (puesto que toda sociedad y grupo social or
ganizado para supervivir comportan unas reglas), sino del sistema social
previsto, es decir, del poder establecido, acusado de organizar, enlasom
bra, una i.nte,gración social forzada.

Se insistirá sobre la “integración previamente defini


da como robotización, anulación de la personalidad, reducción de la exis
tencia y, naturalmente, alienación. Invocando entoncés, en este punto del
sofisma, el derecho universal a la vida, se rechazará esta integración y
se indignará contra la sociedad unidirnensional, siempre encarnada por el
poder establecido.

Contra él, se reivindicará el Icontra_poder,, definido única


mente corno fuerza de destrucción (sin ningún programa positivo, de forrria
que se utilicen los impulsos agresivos y oposicionales en su estado bruto):
poder negro”, “poder “poder estudiantil” ,“poder
der

De esta forma cuando Carmichal inventa en 1964 el Ipoder ne


gro (Black Power) declara que comprendido la trampa de la integra—
cjón”, El Movimiento de los “musülmanes. rjos, fundado un poco más tar
de por Mel Thom (denominado Mao—Tse Thom) hace un llamamiento a la
acóión directa con la misma “plataforma jdeológica (según el eufeismo —

de los complacientes entrevistadores).

Yendo un poco más lejos, se presentará la socialización, es


decir la integración social y la culturización, como una propaganda inten
cional disimulada poder establecjdo”, y se subrayará su fuerza de ser
— 78

vidumbre y su violencia oculta en el modelado de las conciencias Es lo que


Lefebvre por ejemplo, en Francia, en 1968, denominaba el ‘terrorismo de
la integraci6nI justificando asf a priori, el terrorismo d.e los grupos de ac
ción directa a los que excita y justifica simultáneamente.

Pero la imagen del Estado-policiaco será todav’i’a más eficaz-—


mente difundida si se “obliga al Estado a desenmascararse corno Estado po
liciaco”, es decir, si se sabe provocar la represión y explotar a continua-—
ción psicológicamente los hechos y los efectos de esta represión, tácticas —

que serán desarrolladas más abajo.

Organizareldescréditodelpoderporeldescréditodelospila
resdelpoder,

SeftonDelmer da un excelente ejemplo de esta técnica de su ra


dio negra subversiva durante la guerra.

Escribe (op. cit. p. 102 y sig.): “Convertr a los funcio


narios del Partido Nacional —socialista, estos funcionarios actua
ban de un modo asombrosamente eficaz como fuerza motriz del esfj
fuerzo de guerra del pueblo alemán., Si conseguimos desprestigiar
a estos hombres ante los ojos del pueblo alemán (..,) habremos da
do un golpe mortal a la moral de Alemania, Además, darramos al
alemán ordinario una excusa magnrfica para el relajamiento de 1
esfuerzo”.

Una primera apiiáación de esta técnica consistirá pues en iden


tificar a las organizaciones del Estado que constituyen el motor o el reduc
to del esfuerzo nacional, y en concentrar sobre ellas el fuego del descrédito
(siempre, desde luégo, por intermedio de los l55 y en primer
lugar sobre la policra:

Asi’ el 8 de Marzo de 1971 , según la prensa, un grupo


izquierdista clandestino que trabajaba para una “Comisión de inves
tigación de ciudadanos sobre el F.B,I.” (6), análoga a las comisio
nes de Socorro Rojo en Francia, consiguió penetrar en una oficina
local del F,B,I, y se apoderó de algunas circulares confidenciales
del Servicio encargado de los asuntos poirticos (Información Gene
ral), La comisión envió estas hojas a tres periódicos (Wáshington
Post, New York Times, y los Angeles Post), acompaíadas de una
nota explicativa”, La prensa hostil a la administración del Presi
dente Nixon, se ocupó del “asunto” y lo presentó como un escánda—
79

lo reclamó la apertura de uña investi.gaci6n pública sobre el F . B .1, acusa


do d espiar la vida privada de los miembros del Congreso, de adoptar los
métodos de la Gestapo, de muttipii.car los medios de escucha teief6nica
etc, Y se orquestó una campaña de denigración y de d.escrdito, utiizan.do
la indignación y dirigida en particular contra Edgar Hoover, director’ del
FOB.1., jefe eficaz de un organismo no menos efica.z de la seguridad na—
ciona]..

Se sabe qu.e al vi.ejo Gman a los procedimientos


de investigación que M utilizaba (es decir, sigui.ndoio por todas partes
interrogando a. sus vecinos, registrando los cubos de basura, persiguien
do a los miembros de su familia), los izquierdistas y los periodistas alia
dos publicaron un gran número de “informes” sobre E.Hoover con la fina
lidad de desacreditar al hombre y a su organización, todo ello con el. obje
tivo rns general d.e desacreditar el poder establecido ante los ojos del pÚ
biico8

En Francia, de Octubre de 1.969 a Febrero de 1971, el tiro de


descrd.ito desencadenado y orquestado por los agentes subversivos se con
centró en la policra Se sabe que ésta “enferma de tanto desprecio” orga
nizó el 4 de Marzo de 1971 una “jornada d.e acción”a iniciativa de i.a Fede—
ración aut6nom.a de los indicatos de la policra, En. el debate del 3 de Mar
zc, organizado por uno de los sindicatos de la Policra, algunos oradores
expresaron las razones de su descontento (7): “la prensa es ampliamente
responsable del divorcio que existe entre la población y ],a poljcI,,•
comen a los policras en todos lados y de todas las f9rmas”, 0 “la policra
francesa hab!a sido ya burlada y escarnecida, pero nunca habra sido tan
ultrajada como lo es ahora” En el editorial del “Journal de la pol.ice n.a
tionale” (del número de Mayo de 1971) el ministro en funciones (M. Marce
hin), hablando de”la campaña innoble de denigración sistemática” escribra:
verdaderos responsables de la campaña son los agitadores revolucio—
narios que la han lanzado (...) Su prensa está aM’ para convencernos: per
siguen un objetivo polftico (,,.) Los estrategas del desorden se cubren con
el manto de la justicia para minar mejor las instituciones y preparar su re
vanchaU (8).

La “jornada de acción de la policra” del 4 de Marzo de 1971 en


Parrs fue objeto de una preparación, con vistas a su sabotaje, por los agen.
tes subversivos, Las dos tácticas seguidas fueron por una parte el acapara
miento de cada agente de policra y el “diálogo” por un pequeño grupo iz———
quierdistas para aislar al policra del público, y por otra la explotación de -

los puntos de aglomeracióñ para distribuir octavillas y desviar la atención,


— 80 -.

Estos proced.i.:miento.s tuvieron un éxito perfecto0 LeMonde dei 6 de Marzo


hac’fa notar que ‘1os mirones reunidos en torno de estos concilibuios, se
separaban y luego se marchaban como si no tuviera para ellos el menor in—
ter&sn

Se sabe que la acción subversiva de gran. envergadura empren


dida para desacreditar a la policra se duplicaba con acciones locales muy
intensas aplicadas sobre los agentes de un modo individual, Los alumnos :y
prof esores izquierdistas de determinados institutos, por ejemplo, perse——
guian en la.s escuelas a los hijos de ambos sexos de los funcionarios de la
policra.

Extendiendo los principios de estas operaciones a otros cuer——


pos profesionales, los grupos de acción directa se enfrentan tambi&n con
los profesores que no com parten sus opiniones, con los funcionarios de mi
nisterios o de las prefecturas, con la magistratura, con los cuadros e in—
ciuso con los periodistas de la oposición0

En su número del 8 de Abril, el diario inaoist;a La—


Causedupeuple, incitaba a los militantes a una campaíta de ac
ción directa de un nuevo tipo: si en. un periódico descubrrs a al
gunos elementos particularmente deshonestos, es preciso tomar
los nominalmente como blancos: convocarlos en asambleas gene
rales de tipos diversos para que se justifiquen0 Si es necesario
habrá que ‘retener1os, Se puede tambión (..) ir a buscarlos a
su periódico, pero hay que tener en cuenta que la policfa le prote
gerá y habrá que tomar disposiciones’ en consecuenciaTt

Estamos dispuestos a distinguir entre ei periodista—


policra y el nperiodist.a simplemente reaccionariott . Solamen
te el primero recibirá el tratamiento reservado a la policfa fas—
cistatt , deci’a el autor del artfculo,

Estas tcn.icas se han citado aqur en el marco de la organiza——


ción del descrdi.to del poder , pero ellas producen otros impactos: por ejem
pb al nivel de creación de un clima de terror, y al nivel de disociación de
los enemigos, de lo que volveremos a hablar más abajo.

El resultado global buscado se obtiene. Al Umalestar?t de la prj


iicfa y de los funcionarios del Estado sigue hoy “el malestar en el Ejército,
formas especiales, en definitiva, del “malestar” de la población, denomina
81

do “ morosidad55 o lasitud51,
o La escisión, entre la opinión pÚ
blica y el poder, objetivo de la subversión, va por buen camino, La campa
ha de “desobediencia civiP’ podr& pronto ampliarse y sehaiar. la ruina de
finitiva de la autoridad del Estado atacado, Facilitar la deserción ha. sido
una de las formas ms antiguas de la subversión en tiempo de guerra0

A-tacaralaspersonas

Ya se han seña:lado arriba algunas aplicaciones de este princi


pio en el &mbito de las campañas de descródito contra los cuerpos profe-
sionales del Estado, Pero conviene considerarlo separadamente, ya que,en
tre sus numerosas ventajas, tiene la de inducir por un lado el aislamiento
y el descrédito de una personalidad-piioto que habrfa podido ser peligrosa,
y por otro, el terror (bajo el aspecto del pánico mudo) en otras person.aii
dades, De ah, el enorme i.nterós de esta “neutralización” de las personas0

Una operación de este tipo exige disponer de “un fichero de las


personalidades” ¿ Cómo conseguirlo?

Sefton Delmer, que se enfrentó -con este proble:maan


tes que nuestros militantes izquierdistas, ha dado la soiuci6n;es.-
cribe (op, cit, p, 104) nombres y direcciones las halla—
mos en los diarios y semanarios y en las revistas en general,Mu
cho antes de que lvtax Braun (uno de- sus colaboradores) se uniera
a nosotros en la época en que necesitaba recurrir a mis informa
ciones y archivos personales, yo habra organizado un fichero de
personalidades del rgimen Las sacaba de las co].umnas de in-
formación de la prensa alemana”,

Otra fuente no despreciable que Delmer utilizó poste


riormente, para el espionaje de los grupos y la localización de
los lrderes de opinión de estos grupos fue gracias’a los informes
obtenidos en el interior de estos grupos, -

La personalidad influyente asr identificada, con una pequeña en


cuesta tipo Ipoiica privadaI, llevada a cabo por uno o dos militantes, pro
porciona rápidamente una amplia cosecha de información y de detalles,

- El ataque adhominen podrá , en un momento oportuno, des--—


truir iniciativas peligrosas, servir para un posible chantaje y reducir a la
defensiva a la persona esclavizada de este modo, El ataque adhominem tie - -

ne múltiples ap’tilóaciones:en una reunión pública, contra un orador o un -


82

contrincante oral que puede dar la vuelta a la sala, en los peri6dicos


contra una personalidad-piloto que pudiera ser simpática a la opinión públi
a aún siendo contrarevolucionaria, en un grupos contra el dirigente
- que intente denutciar’ las manipulaciones subversivas, etc

..LJ.UTILIZACION DE INCIDENTES FORTUITOS, DE FALTAS Y ERROR


• DEL ENEMIGO

Veremos más abajo la creación de los incidentes y la expJ.ota


ción de las represiones provocadas Aquf nos, limitaremos a la utilización.
de los incidentes fortuitos y errores adversos, con la finalidad constante de
actuar sobre la opinión pública para di.sociarla del poder establecido y. de
sus cuerpos defensivos constitufdos.

Para la parte negativa o destructiva de la propaganda, escri


be Chakotfn (op cit o 540, y este aspecto de la propaganda es trpicamen
te la subversión) son los adversarios los que proporcionan a menudo los ar
gumentos cada vez más evidentes (, ) Se puede decir francamente que,
gracias a sus torpezas, este tipo de propaganda se hace cada vez más fá——
cjl

La misma técnica no ha variado mucho desde lo que decaPL0


Courier en sus escritos (9), y de 1 que decta, al principio del siglo XX ,Le
nin en sus recomendaciones a los agitadores , en particular la técnica de la
revelación polrtica’, que explota políticamente lo que ocurre en un momen
to dado en torno a nosotros, o sea aquello de lo que se habla o murmura co
rri.entemente (10).

• Es dentro de este espft’itu, con sus métodos de montaje y de


cultivo cuidadoso de la indignación y del disgusto como la prensa subversi
va (repetida por la otra prensa, la radio del Estado y las informaciones te-O
levisadas) va a explotar los incidentes de la calle, las faltas de un agente
de policra, la declaración intempestiva de un miembro elegido o del gobier
no, un escándalo polftico o social o un motivo de huelga,

Naturalmente la elección de estos incidentes es minuciosa. —

Nuestros héroes trágicos defensores de los valores humanos y de los dere—


- chos universales no se interesan por el asesinato de un niño o por los dra
mas de los ancianos abandonados, como no se interesan por el genocidio de
los biafreíios o por el exterminio de los benyalres. Por el contrario, e1
- cambio de destino forzoso de un profesor de instituto por organización de
la agitación poirtica en el establecimiento o la suspensión por las mismas
83

razones de un profesor auxiliar de cátedra (ocultando que su. sueldo se man


tiene integralmente) se convertirán en “affai.res” a los que se dedicarán nu
merosos artrculos llenos de indignación.

Afortunadamente, dentro del, campo grisáceo de los esc&nda]os


menores diftciies otros magntficos y estupendos escándalos
o asuntos” d.e Estado vienen a dar un nuevo impulso a los instrumentistas:
los 22 muertos civiles del poblado vietnamita ljrnpiado por el Teniente
Cailey (se habla en principio de 200) UserviránU durante varios meses y
arrastrará-o. a numerosas almas buenas

Naturalmente, si. e]. drama se produce por faltas de los arnis,


no se hablará de ello: cuando los periodistas franceses fueron asesinados
en. Camboya en 1970 por soldados regulares del Vietnam del Norte ( en una
época en que se creta que no habta soldados nordistas en Camboya, solo Ma
quis locales), la televisión francesa se contentó con un discurso fúnebre y
una recla.:rnación sole:mne para “garantizar i.a vid.a de los periodistas en mi
sión de servicioU La prensa, discreta y condolida, hizo lo mismo.

Otros dos procedimientos merecen. citarse: 1) la uti.lizacióndel


derecho y de las reglas de la sociedad misma. a J.a que se trata d.e derribar;
2) la denunci.a de cualquier maniobra contraofensiva como formando parte
de la. propagan.d.a enemiga0

Laexplotacióndelosderechosyde].osreglamentos.

De un modo general., seatacarán los reglamentos: asr, cuan


do dos profesores izquierdistas de Marsella en Febrero de 1971 se negaron
a ser objeto de un.a inspección de acuerdo con el reglamento, el Comitéde
apoyoI constitutdo inmediatamente denunció en comunicado a la prensa”
este reglamento como .uno d.e los ejemplos ttpicos de la opresión, y la carn
paFia comenzó por obtener una sanción contra0 el inspector general.. Cuan
do se iniciaron las investigaciones legales por atentado contra las buenas —

costumbres e incitación al asesinato contra un profesor y contra el direc


tor del periódico que habi’a facilitado sus columnas para las “experiencias”
de este profesor sobre los nifos (11), .. se organizó un de lucha
de los profesores” para denunciar el “carácter represivo de la escuela y
de la familia en relación con la y las intolerables demandas ju
diciales emprendidas contra uno de los suyos , Para todas las ocasiones
,

que sea útil, seinvocaránlosreglamentos y la ley para justificar la india


nación: de esta forma, cuando el 6 de Abril, un profesor de Savigny surOr
ge fue objeto de un cambio de destino forzoso a Pont—a—Mousson por haber
84

convertido su clase en catecismo :maoista, los mismos “comités de apoyo


invocan la Ijpreguiaridad de esta medida que ro habra tenido en considera—
cÇ6n. el reglamento, el cual prevé conocer la opinión del interesado1-Iay
- indignación por la separación del marido y’ de su esposa, tam—
bíén profesora ya que en virtud de ios.rglarnen ella tiene derecho a la
de los cónyuges funcionarios”

• Puesto que la iegislaci.6n burguesa garantiza la libertad de opi—


ni6n se reivindicará la libertad de opinión para desencadenar todas las cri-
ticas subversivas y se exigirá, en caso de que haya sanciones, que sean de
nominados “deljtos de opjnión los atentados o los delitos de derecho común
cometidos por la guerrilla urbana en el marco de la subversión, Igualmen
te, se cuidará mucho la utilización al máximo, por los abogados, de las dis
posiciones de la ley para la protección de los detenidos, utilizando al pro——
pio tiempo la defensa y sus, alegaciones como tribunas polticas, De un. mo
do g eneral, pues, se recurrirá a la ley y. a sus disposiciones cuando éstas
sean explotables (1.2)

La. .denunciadecualquiercontraofensivacomomaniobradelaproppda
enemiq.

De esta forma, cuando las autoridades, al tratar de proteger a


la famosa irnayora silenciosa de los estudjantes” contra las perturbacio——
nes fomentadas por un 5 % de entre ellos y por un 10% de los profesores —

(13), reclutan “vigilantes” çon la finalidad de formar un servicio de orden


interior, los agentes subversivos denuncian con indignación “esta manio
y “esta provocaci6ni y unas comisiones sindicales exigen el licencia
miento inmediato de estos vigilantes” (14L

Cuando el Presidente Senghor hizo un llamamiento a la pobla—


ción trabajadora para que desfilara por las facultades y viera las depreda
ciones y las inscripciones izquierdistas (15), su iniciativa fue estigmatiza
da como propaganda del’Estado,

Los periódicos y cadenas de televisión de los EEUU, (cuya in


formación se retransmite por la prensa mundial, y, LeMonde del 3 de
Marzo de 1971)denunciabanen Febrero de 1971, la máquina de.propaganda
del Pentágono y especialmente la propaganda mediante pelrculas patrióticas
y anticomunistas, “Emisión agobiante para el Pentágono”, comenta JacqtEs
Amaine en LeMonde.

P. Reiwald ya habra definido, hace 25 atios (en Delesprritude


85 —

lasmasas) la propaganda proyectivaI que consiste en “atribuir al enemi


go los defectos propios y los actos que está cometiendo uno mismo, lo que
permite la acusación y justifica IQfl los medios que habrá que
emplear, a título de. precaución ‘o d,e leqrtime. defensa”, -

LA SITUACION DE ‘TRIBUNAL POPULAR’,

Ya en el siglo XVIII, si se cree a Daniel Mornet (op. cit, p. -

2 77): todas partes se oyen invectivas y gritos de furor contra los minis

tros de la Iglesia; se les cita en el tribunal de la razón, y se exige que de

muestren a la religión como se demuestra una verdad o idea matemática “

(16) La revolución francesa hizo célebre el tribunal revolucionario, domi

nado por la sinistra máquina del doctor Guillotin, y ante la cual los delato

res y celadores de todos los colores ‘hicieron arrastrar a los ‘en.emigos

del puebio,

La misma denominación de ‘tribunal del puebi& es un haliaz -

go: utiliza al máximo la cobertura vaga pero suficiente de los valores uni

versales y de la moral común, lleva en sr mismo una cierta referencia a

la conciencia de la humanidad, y es un sustitutivo moderno de la justicia de

Dios0

En realidad, nadie de buena fe considerari°a hoy como válidos

los “juicios de Dios” ‘de otros tiempos ni el linchamiento, que es auténtica

mente popular, por el hecho de que diez o doce barbudos se constituyan en

“tribunal del pueblo desencadena el terror (lo cual es el objetivo) por el

único hecho de que lacertezadeseracusadoesserculpable, de que la

permite ninqúnrecurso0

Es en las obras de Mao Tse Tung donde (Tomo 1, p 56) se en

cuentra .la entrada de nuevo en servicio de este viejo arquetipo en el marco

de la guerra revolucionaria: se trata, dice él, de organizar sesionesdeacu

sación de los explotadores y de los ricos . Esta acusación se hará, dice —

Mao,’ conelmáximodepublicidad0 Se dará a conocer el rostro del acusado

temblando, se resaltarán sus asi’ como las acusaciones que

hará, para defenderse, contra otras personas de su especie0 Después deha

ber demostrado la fuerza de los revolucionarios por el mismo secuestro,se

encenderá la cólera del mayor número posible, de personas dando a conocer

las “confesiones” del acusado, es decir del condenado, Se permitirá al Ipue -

blo” informado de esta manera, injuriar al prisionero, cubrirle de escupita

jos, de basura,, de pintura y esto durante paseos con pancartas hasta el lu

gar del suplicio,


86 —

A partir de 1960, en los parses occidentales y americanos, han


venido creándose tribunales de este tipo a iniciativa de los agentes subversi
vos y el número de operaciones de los grupos revolucionarios que onducen
- a la situación de “tribunal popular” obliga a considerar esta acción corno es
pecialmente significativa e importante para la subversión0 ¿Porqué?

En primer lugar, es preciso destacar que este no es


sino la materialización d.e una situación—tipo, que es estructural y fundamen
talmente la operación subversiva en. su generalidad0 Quiero decir que, con
la finalidad de desacreditar a la autoridad., de hacer que se desprecie el po
der establecido, cualquier acción subversiva esunareguisitori en nombre
de los valores humanos universales, contra el sistema y contra sus defenso
res0

No hay pues , más que un paso a lo concreto, mediante la rea .

lización deicto de la acusación de las personas y de las instituciones0

De la operación Utribunal del pueblo” se deducen siete ventajas:

12 Comodidad y facilidad de la acusación, ya que esta acusación


es un decreto libre del tribunal que no tiene que rendir cuentas a nadie0 Una
variante de esta situación destinada a darle una apariencia de seriedad, es
la institución, de las Ucomisiones de investigación” , (comisiones igualmente
llpopuiaresU) formadas por otro lado con las mismas personas que constitu
yen el tribunal,

Los miembros del jurado son los fiscales, y cada uno de ellos
se considera ur. justiciero, lo cual es la posición más cómoda, Nadie pre——
yunta a estos acusadores—justicieros cuales son sus poderes ni sus manda——
tos. El único a quien se le piden “explicaciones” es al acusado,

22 Los acusadores representan al “pueblo” por su propia deci


sión y por consiguiente se consideran los campeones de la conciencia morli
en su divina soberanra, No son ni “investigadores—polrcras, ni “jueces—poli—
cras”, sino que animados por la Santa Cólera de Dios, son el juicio”0

32 Desde esta posición cómoda, negativa y divinizada, pueden


-manipular la opinión pública nacional y mundial, por intermedio de osIm
media” (17)

42 La desconsideraci6n del individuo juzgado es completa, y -

cuando se le deja libre, lo es a cambio de garantras sustanciales, ya sean


— 87

morales polfticas o financieras (no se excluyen) De todas for:rnas aun


que. solo sea por efecto dei. terror, el acusado queda ‘neu.t.ra1.izado’ dura-
ble.mente y por el mismo efecto del terror, un cierto número de sus
gosu cesan. todas las relaciones con ól despu6s d.e su Ucomparecencie!!e.spec
tacui.ar

5Q El individuo cuenta poco, y, a través d.e ói, es el. poder el


rgi.rnen, el sistema del Estado que hay que derr:ibar los que son. ataca—
dos El. individuo se convierte en el punto concreto desd.e d.ond.e se levanta
i.a .requistoiia para denunciar el sistema, para desenmascara.rlo para es
tigmatizario y para vituperario con la finalidad de d.isocia.rI[o de la pobla
ci.6n,

6 La despreocupada y total impunidad. con que estos tribuna—


].es arrestan, hacen comparecer, convocan, juzgan y ejecutan, se refleja
en. la certeza popular de la debilidad de]. Estado, y por consiguiente d.e su
final pr6xirn o (1.8).

7 El hecho de que estos tribunales se. reunan. y funcionen. dala


sensación de que existe una. organización polrtico—ad.ministrativa simu].t—
nea.rnen.te a la guerrilla (19) y de que e]. un.u,evo poderH est& ah.t mism.o,Es
importante dar esta sensación si se quiere sacudir las mentes e inmovili
zar al pueblo en el p.nico mudo.

Una ventaja adicional no despreciable: a partir de un. cierto um


bral crrtico de saturación., se produce una especie d.e contagi.o d.e cu.ipabili
dad mitad seria (la idea ‘Todos somos culpablesU se difunde, lo cual cons
tituye una excelente fuerza de desmoralización popular), mitad representa
da (algunas personas acuden “espontáneamente” a acusarse para no ser acu
sados o para implorar circunstancias atenuantes , lo qu.e es excelente tam
bién, corno fuerza de inhibición de las conciencias).

II.- LAS TECNICAS DE ACCION DE LOS PEQUEÑOS GRUPOS SOBRE


LOS GRUPOS MAYORES.

En la presentación de este nuevo conjunto de técnicas, hay que


comprender bien tres puntos para situar el, “espfritu general de las diver
sas técnicas propuestas: . .

12 Queda entendido que no se trata absolutamente de rj1j


zar a las masas populares” y que sr se trata, al contrario, de inmovilizar
las. Elvoluntarismorevolucionarionotienenadaqueverconunasubleva
— 88 —

y su “recurso al pueblo” es solamente una fórmula-verbalde


222da, válida cuando se mantiene marginado a]. pueblo. De ahr la ne—
gativa absoluta a recurrir a una consulta electoral.

22 La acción de disociaci6n de los grupos constiturdos es una


operación indispensable, ya que se sabe, por las investigaciones en psicolo
gra socia]., que cuant seadhierenlos
a 1p a and .su bversión Es preciso pues
disociar o neutralizar a los grupos referenciai.es para individualizar a las
gentes y separarlas individualmente de sus valores de grupo0

32 Existe por el. cont:rario grupos—clave del sistema, grupos so


ojales económicos, culturales polrticos etc. , que es preciso “nucleari—
zar de forma que se pueda neutralizar todo el sistema actuando, en el mo-
mento adecuado sobre dichos grupos0

Es teniendo en cuenta, pues, estos tres ejes que definen la es—


trategi.a respecto a los grupos cómo deberán determinarse los tácticasopor
tunas de cada acción particular o de envergadura0

NEUTRALIZACION DEL RECURSO A LA CONSULTA POPULAR, BOICOT


DE LAS ELECCIONES LIBRES CUALESQUIERA QUE SEAN ESTAS.

Hay un slogan de los militantes de la guerra psicológica en el


interior de las naciones occidentales, que ha asombrado sobremanera abs
partidos democráticos y sindicatos (firmes defensores del sufragio univer
sal); es el s’logan anidemocr&tico: traición”.

En su libro Técnicadelcontra—Est0adodo Luis Mercia’


Vega da los textos de las proclamas o manifiestos de los revolu
cionarios de América del Sur, textos que se hallan, ajustados a
la lengua de cada nación, en todos los manifiestos y panfletos iz
quierdistas de todos los paises en los que reina la libertad de ex
presión.

En 1962, en Venezuela, el “Frente revolucionario


denuncia lo que denomina una farsaelectoral (las elecciones par
lamentarias y la elección de Betancourt Presidente de la Repú
blica, elecciones previstas para Diciembre de 1963) y se movili
zan con fuerzaprahacerimposibledichaconsulta (20).
— 89.—

Camilo Torres en Enero de 1966 declaraba a los Co


lombianos: El pueblo sabe que las vras legales se han agotado
El pueblo sabe que no queda más que el camino de las armas
(21)

En Julio de 1966, el Movimiento de la Izquierda Re


volucionaria proclama a los peruanos: ‘Como movimiento autén
ticamen.te revolucionario, hemos rechazado las vras del. compro
miso y del acuerdo con los explotadores hemos rechazado los
métodos electorales burgueses . II

Hemos visto antes que está desconfianza hacia el sufragio uni


versal ,rcionlizb con toda clase de justificaciones, eslaconsecuencia 16
gicadelaconcepciónvoluntaristadelarevoluci6n.

Recojamos, de pasada, la dura acusación qie los partidos de


mocráticos de oposición hacen a los izquierdistas, acusándoles de
vir11 objetivamente al poder con sus violencias , ya que los electores, in ——

tranquilos ante los desmanes, pueden votar masivamente en favor del po


der establecido. Es una mala acusación por dos razones:

por una parte, la acusación que luego se hace a los elegidos


de la mayorfa (“habéis sido elegidos a causa del miedo general, por ello
habéis sido mal elegidos y no sois representativos”) alcanza- su objetivo y
les afectad Bajo esta acusación, los elegidos de la mayorra sienten “un -

complejo” de culpabilidad y no se atreven a decidir ninguna medida eficaz


para salvar a la República. No se les ocurre (22) responder que su elec—
ción enestasmismascondiciones ha sido un verdadero referendum naci.o
nal enfavordelordenrepublicano

por otra, la participación electoral, en las condiciones en


que ha tenido lugar, prueba únicamente que los peque?íos grupos revolucio
narios, en contacto con la empresa subversiva, nohanhechoelmiedosu
ficiente. Organizando mejor. la subversión y el terror, harán efectivameri
te que la consulta sea imposible según la expresión del Frente venezolano
habrán engendrado la inhibición popular, y la mayorra será definitivamen
te silenciosa (23).

TECNICAS DE .DISOCIACION DE LOS GRANDES GRUPOS O DE LOS GRU


POS QUE PUEDEN RESISTIR LA SUBVERSION,

Hemos visto antes que la pertenencia a grupos cohesivos sirve


90 —

de muro contra la propaganda (por la resistencia del sistema de las opinio


ries individuales cuando se ve sostenido por la seguridad de la pertenencia
y sometido9 gracias a los intercambios socio—efectivos, a un refuerzo, per
manente) Pues bien, estos mismos grupos integrados en la gran sociedad
(i& que hay que derribar)9 tienen un papel importante de apoyo a la misma0

- La disociación de estos grupos se convierte en una exigencia en


la estrategia general de la subversión0 Dentro de esta categorra están inclur
dos: las comunidades regionales o nacionales, los grupos religiosos, los par
tidos poifticos, los cuerpos profesionales, las agrupaciones socio-profesio
nales, los indicatos, las comunidades de vecinos, las asambleas, los con
sejos o comités, y las familias,

Por hipótesis, se trata de crear , dentro d.e estos grupos, la dis


cordia y la disociación, de engendrar en ellos la anarqufa, para obtener la
disociación del flmuroU colectivo que abriga a los individuos, y para llevar
al grupo a la impotencia y a la ineficacia en su. función respecto a la socie
dad en que se i.ntegra,

Las técnicas que se citan a continuación, se eligen y emplean


dentro de esta estrategia global, en función de la envergadura del grupo y
de su papel. social, Es evidente, por ejemplo, que la disociación del grupo en
pequeíias reun.iones técnica que supone la introducción previa del agente sub
versivo en el grupo y l,a utilización de la Dinmica de los grupos’ (24), se—
r. diferente de la disociación de grupos ms amplios tales como la Iglesia
Católica, ya que seré..preciso crear focos de contestación y apoyarlos
ideológicamente, y distinta también de la manipulación de los grupos locales
que buscan defender intereses locales,

Dentrodelenemigohayquedistinguirellideryaquellossobrelosqueejer
cesuautoridad;atacarallider•ymostrarsegenerosoconlosmiembrosde
sugrupo,

Es la disociación elemental de los grupos enemigos , un procedi


miento muy antiguo, muy parecido al de la desconsideración del lider para
desmoralizar a todo el grupo0

Según LeMonde del 27 de Abril de 1971, !ÍChu. en.


Lai, Primer Ministro chino, haasegurado el domino 25 de Abril,
ellfirmeapoyo de la China PopularLpueb1oamericanoensulu
chajustacontra la poirtica de agresión y de guerra asr como de
discriminación racial practicada por el gobiernonortéamerica
— 91

El jefe del gobierno ch.i.ri.o hizo esta dec].aración durante un ban—


qu.ete ofrecido por’ el Príncipe Sihan.ukU

Al dra siguiente, 26 de Abrii., en. Pa.rfs, (informe de


LeMonde, del 28 d.e Abril de 1971.), e]. portavoz de la de].egacin
del gobierno de la república popu].ar (25) celebraba en. Pari’s una
conferencia d.e prensa durante la cual presentó el orden de]. d..ta
de]. Frente de. liberación nacional, Este documento (..,) promete
que los soldados norteamericanos que, individualmente o cons-—
titufdos en unidades, se nieguen a seguir la. poltti.ca de Wáshiig-
ton.. y a luchar contra el F . N L , noserán.atacados,

Le Monde, comentand.o este l!docurnen.toII (que la ra


dio de los frentes de combate difundió el lunes anterior), declara.
que esta propuesta se relaciona de tres maneras al menos, con.
la actualidad.: 1) se produce en el momento en que en. los, LE. UU.
comienzan las manifestaciones contra la continuación de la gue
rra, (. .) manifestaciones que han sido fomentadas por e], E . N.
L. E]. orden del dra del 26 de Abril proporciona argunentosnue
vos a los movimientos norteamericanos: argumentos poirticos(el
Vietcong no es hostil. a tod.os los norteamericanos, sino solamen
te a los que obedecen a Nixon), argumentos rns militantes en la
medida en q.ue son recogidos por los periódicos arriericanos de
rrotistas enviados regularmente al Cuerpo expedicionario nortea
mericano; 2) el F,N,L. ha tomado en cohsid.eración. e]. bajo ni—’
vel de la moral d.el Ejército norteamericano en Vietnam, y su —

portavoz subrayó el tunes citado la nueva situación. creada por los


incidentes que se multiplican entre soldados y oficiales; 3) el do
cumento del lunes declara que no ser&n atacados los soldados que
n.o apoyen al grupo en el poder en Saigón

El mismo artfculo de LeMonde informa al público


que varios norteamericanos ya combaten en las filas del F.N,
L»’, y que el gobierno de la República va a establecer desde aho
ra relaciones de Upueblo a pueblo— con los norteamericanos, a
pesar de la continuación de la guerra

Esta cita demuestra, con base en un ejemplo particular, el va


lor de una coordinación de las acciones subversivas que se ejerzan sobre un
gran grupo constitutdo Serra conveniente, si tuvieramos espacio, seguir c
da una de las acciones y ver como cada una de ellas concurre exactamente
al éxito de la operación de disociación, incluyendo la dosificación discreta
— 92 —

de las informaciones falsas sobre la mora]. de las tropas y la proyecci.ón


de toda ].a operación subversiva a trave de los periódicos norteamerica——
nos, El artrculo deLeMonde se integra a su vez en esta notable orquesta
ción de la “propaganda operativa (26),,

Utilización,dentrodelsentidodelaacciónrevolucionat.ia,deciertosvalo
resoficialesdelgrupoatacado,

Más exactamente, se trata de crear en el interior de los gru


pos ideológicos que existen, unos pequerios grupos que, apoyándose en. de
terminados valores del grupo superiora deduzcan”los principios de acción
susceptibles de aFiadirse, a un nivel práctico, a lo.s principios de la subver
sión,

Tomemos algunos ejemplos en las acciones de diso


ciación d.e los medios católicos de Francia, En el cuadro de los
valores comunes a estos medios figuran la exigencia de las obr
(lila Fe que no actúa, es una Fe sincerafl, exigra Polyeucte), la
igualdad de los hombres, la rectificación de ls’injusticias dela
sociedad secular, etc, al lado de otros valores tales corno el
respeto de las personas, el amor al prójimo, la prohibici.ón de
matar, 1 a evangeiizac:ión, etc,Se tratará de dar un relieve es
pecial a determinado valor neutralizando los demás valores,Los
agentes subversivos llegan a conseguir tomas de posesión de sub
grupos católicos que les sirven a su rñás alto grado

Asf, la Acción Católica Universitaria declaraba’ en


su comunicado de stntesis de la reunión nacional de Dijon ( 15—
18 de Abril de 1971): Nosotros pensamos hoy que la Universidad
y la Sociedad no son reformables: toda lucha y todo proyecto que
no se incluyan en el rechazo global del sistema capitalista refuer
zan la lógica de este sistema que siguesiendo fundamentalmente
alienante’1 La conclusión es pues , una ‘incitación de los miem—’
bros a comprometerse en la acción directa violenta,

En un libro reciente titulado, TeologradelaRevolu


ción (publicado por Editions Universitaires), el Padre Joseph
Comblin expone, en este mismo sentido, que “el Cristianismo es
revolucionario por naturaleza” y el autor termina prometiendo
una segunda parte sobre las tres fases de la acción revoluciona
ria: la preparación de la revolución, la conquista del poder y la
instalación de una sociedad nueva (27).
— 93 —

Se sabe que la explotación de la animosidad del clero


bajo, contra la autoridad de la jerarquta (28) es igualmente un me
dio para crear y extender el famoso “malestar en los medios ca
tólicos.

En los medios de la enseñanza, para citar otro ejemplo, los


agentes subversivos utilizarán valores reconocidos, tales como “la liber—
tad de expansión de la personalidad de los alumnos, necesidad de ejercer su
creatividad, e]. peligro de una disciplina que ahoga, la utilidad del enlace es
cuela—vida, etc.’, para alzar aun subgrupo de profesores contra el resto
del grupo que trate de ponderar estos valores con otros valores tales como
“necesidad de seguridad en los alumnos, necesidad del orden, primacta de
las enseñanzas básicas necesarias a la reflexión y a la creatividad poste
riores, etc,” En cada ambiente que hay que desmoralizar, la disociación
de los valores, a fin de- promover solamente aquellos que sirven a los obje
tivos de los agentes subversivos, seguirá una ltnea original de penetración.

El interés de esta técnica procede •de qu.e los miembros leales


del grupo nopuedendejardereconocerestosvalorescomovalorespropios,
puesto que son realmente los suyos; sin embargo, la promoción práctica de
estos- valores pierde el contrapeso de otros valores, y el cuadro en conjun
to se desorganiza. El grupo, en su totalidad, sufre un malestarU, señal
de su desorientación y de su descomposición.

Podredumbredelamoralidadenlosgruposquehayquedisociar.

Hay que señalar que por los mass media” que se definen como
revolucionarios e izquierdistas (revistas, publicaciones, films, emisiones),
se hace de manera regular y persistente una determinada propaganda en fa
vor de lo:: que la conciencia común denominarta inmoralidad y de lo que no
sotros podrtamos llamar disolucióndelascostumbres.

Esta labor busca tres objetivos: por una parte, pudrir a cier——
tos medios , por otra, disociar a estos mismos medios inyectando en ellos
la discordia y el conflicto en ocasión de la podredumbre de una fracción rrús
o menos importante (aqut serán principalmente atacados los grupos familia
res), y finalmente hacer, en esta ocasión, que las normas de estos ainbien
tés parezcan opresivas-o represivas en la misma medida en que son efecti
vamente barreras o prohibiciones en relación con la. disolución de las cos
tumbres de sus miembros. - . -
94

Partamos de un pequeFio ejemplo. En LeMonde del


6 de Marzo de 1971, se pudo leer el suelto siguiente: VLa difusión
del Pegue.oLibroRjpdelosescolares está prohibida en Fran
cia, ElDiarioOficial del 5 de Marzo publica un decreto del Minis
tro del Interior por el que se prohibe ia distribución y la venta de
este documento en todo el territorio (, . ), ElPequeioLibroRoj9
en su origen fue redactado en Dinamarca por dos profesores y un
psicólogo. Luego fue traducido al francos por Ernest Bolo y su es
posa. En Suiza, el trabajo (..,) provoc6 numerosas reacciones —

hostiles por parte de los medios traumatizados en particular


por los pasajes relativos a la educación sexual, En Francia, el
documento era difundido por un editor y un semanario izquierdis—
tasU

La relación establecida de este modo se vuelve a encontrar en


todas las formas de la misma empresa: en las revistas, en las ernisioñes
en las peirculas de propaganda poirtica (Maoista, trotskista, o castrista )
se halla regularmente una propagandapublicidad corruptora de lo que se
d.enomina moralidad, y esta asociación es demasiado sistemática para ser
fortuita, Como, por otra parte, la misma propaganda de disolución de las
costumbres está prohibida en China Popular, en Cuba o en Albania, se dedu
ce que es un aspecto de la subversión para uso de los pafses denominados

La presentación de la marijuana corno una sustancia


agradable no más perjudicial que el tabaco, (,.,)de la feria del
sexo de Copenhague como un signo de la deseable evolución de las
costumbres, (... )de las “sex—shops” como lugares ejemplares de
la cultura moderna, (...) de los Vpasatiempo& colectivos como
la más hermosa expresión del amor frsico, (...) “es al parecer
según la revista VaieursActuelles (Abril. de 1971), una.propagan
da que opera en sinergradoni las violencias cometidas por 1o s
grupos poirticos revolucionarios,

Sin llegar a la hipótesis de una doble acción combinada, puede


pensarse que el estrmulo a todas las formas de rebeldra contra lo que cons
tituye un obstáculo a la completa realización de todos los deseos y necesida
des egocéntricas (liberación asimilada a la espontáneidad, a la creatividad
y a la libertad) marcha en el sentido de la disociación de los grupos y del
refuerzo de la imagen d.e la sociedad como opresiva o represiva.
95 —

Desarroi],odelain.ter—sospechaenlosgruposorganizadoscapacesde.opo
nersealasubersih

La sospeche. interna desroraliza, paraliza y finalmente diso—


cia a los grupos.

Para logra.r esta finalidad son eficaces varios p’oced:imientos,


y todos el].os fueron experimentados por Sefton Delmer

—introducción, de la idea ‘hay traidores entre nosotros ,Esta


idea soio puede suge.r:irse (ya que, en buena psicologfa, debe ser ‘descu-
bierta por los que tienen que padecerla) Y lo será. mediante i.nformacio=
nes tendenciosas mediante ‘documentos’ provenientes d.e los enemigos y
que demuestren su conocimiento de los proyectos o d.e los secretos del gru
po, por el’d.oble juego de la ‘filtraci6n intencional y de la. acusación del.
grupo despuós de]. descubrimiento de la Ufiltraciónfl

Insinuación (y si. es posible demostración partiendo de i.nfor


mes o hechos fabricados) d.e que los jefes persiguen intereses pei’s6na}es
o que se sirven del grupo,

intensifi.cacián
— de las necesi.dades e intereses de los subgru
pos en el sen.o de un grupo, Acentuación y dramatización de las luchas ordi
nanas por la dirección del grupo, y esto con la finalidad de escindir almis.
mo,

— Informaciones re].ativas a. reiaions personales (familia.re


profesionales, de vecindad., de club, etc.) de tal o cual miembro influyen
te del grupo, que le colocan, en relaciones con los ene.migos de]. puebi&
El registro, del. tipo de investigación policiaca, del pasado individual de
los miembros constituye una verdadera mina de información, explotable.

— Montaje inteligente de un fracaso del grupo, con la insinua


ción de que este fracaso ha sido debido a la acción personal secreta de uno
de sus miembros o a una decisión que ya sabra serfa fatal. Esta sub—tcni—
ca. es interesante ya que, en una situación de fracaso (es preciso aprove——
char la ocasión) todo el grupo está desmoralizado y predispuesto a delibe
rar sobre las causas del fracaso, La información tendenciosa encuentra en
ello un terreno propicio.
-96-

A) Casodequeelagentesubversivopermanezcafueradelgrupo.

Los problemas enfrentados y resueltos por Sefton Delmer per


miten formular las condiciones de eficaci.a del manipulador en esta situa-
c6n Los éxitos de la propaganda del Vietcong contra las tropas francesas
y luego contra las norteamericanas en Indochina permiten completar la lis
- ta.

El éxito exige una organización extraordinaria, minuciosidad,


tiempo, inforrnadores y gran conocimiento de la psicologia. Espreciso
antetodotenerunconocimientoperfectodelamentaliddelascostum—
bresdelasnormasdeconductasdelosvaloresydelalenguaydelas
psonasdel_.

Se sabe que Sefton Delmer, que reconoció haber pasado en


primer lugar dos arios escuchando atentamente le. radio de Goebbels, tenfa
por otro lado un conocimiento perfecto de los medios que queri’a manipular.
En lo que le concierne personalmente, escribe: UYo hablaba alemán como
un alemán, Habra ido a la escuela en Berltn, como un muchacho inglés ais
lado en la capital en la que nos moriamos de hambre durante 1a Primera
Guerra Mundial. Habi’a dado, en calidad de periodista, la vuelta a
Alemania en compa?ta de Hitler y de su séquito, durante la marcha de los
nazis hacra el poder. Conocfa personalmente a Goering, a Goebbeis, a —

Hess, a Himmier y a otros numerosos dirigentes nazis. Además, yo habfa


pasado un cierto tiempo en los Balcanes desde áomienzos de la Segunda —

Guerra Mundial, y habia observado a los agentes alemanes en su trabajo..

Luego, durante el desarrollo y montaje de las diferentes esta


ciones emisoras de propaganda negra, tomó en su equipo a un auténtico Cfi
cial desertor de las Waffen S .S., a un autor de novelas policiacas alema
nas (29), y a un periodista alemán (30); utilizó el contenido de las cartas
de los prisioneros, enviadas o recibidas por la Cruz Roja, captó las comu
nicaciones teléfónicas y telegráficas entre los civiles alemanes o entre tri
pulaciones, examinó todos los informes de los agentes secretos ingleses
que actuaban en Alemania, y finalmente se registraron y utilizaron todas
las conversaciones de los prisioneros alemanes mantenidas entre s, gra—
pias a la perfecta instalación de micrófonos invisibles en todos los rinco—
- nes de los campos

Se ve la amplitud del dispositivo necesario; las informaciones


útiles aqur no tienen nada que ver con los planes militares secretos: a 1
- 97 -

a g e nt e s u b y e r s i y o le interesa información sobre la vida de los indivi


duos, sobre las peque?ias irregularidades de los personajes, sobre sus se-O
cretos sentimentales, sobre sus puntos débiles y sobre todo lo que les in—
dividualiza, al mismo tiempo que necesita información sobre el grupo,sus
problemas, sus tensiones, sus discusiones, sus esperanzas, sus temores
y sus mitos

Nohaymanipulaciónposiblesin,elperfectoconocimiento (inte
lectual, psicológico y emptico) delgrupoquesepretendesubvertiryde
susmiembros Esto, y se entiende, con la- maFia y el dominio de las téc—
n.icas de l.a manipulación, permite garantizar lacredibilidaddeloquese
quierehacercreer,

B) Casodequeelagentesubversivoactúeenelinteriordelgrupo,Esta si
tuación implica que el agente manipulador haya podido penetrar en el seno
del grupo sin despertar sospechas, que se la haya admitido, y que .adquie-
ra del grupo (y de los miembros) el mismo perfecto conocimiento que en
el caso anterior,

Se denomina entrismo la técnica de penetración en los grupos


que hay que parasitar., Exige un conocimiento previode las normas deacep
tación del tinuevoil por el grupo, y de sus criterios formales e informales.
de evaluación,

Exige tambi&n en determinados casos, una preparación púra-—


mente tecnológica (este es el caso para introducirse en un grupo profesio
nal) que requiere tiempo y aptitudes para dicha profesión u oficio. Final—-
mente, y de un modo imperativo, exige que el entrante no pueda despertar
sospechas, y por consiguiente que no haya sido detectado anteriormente y
que siga una vra normal de introducción (por ejemplo, procede de otro gru
po que alimenta normalmente al primero en ttentrantesU o es presentado pr
un miembro antiguo y apreciado del grupo, etc. ) , proceso que necesita una
preparación Udesde lejos que puede requerir —para grupos muy formados
varios años.

Una vez dentro del grupo, las técnicas psico—sociales de obser


vación—participación son indispensables para el conocimiento rntimo de la
vida del grupo en todas sus formas (31), y es solamente después de ello, —

cuando comenzar. el trabajo subyersivo, con todas las caracterrsticas y


con todos los riesgos inherentes a un agente dob1e
98

El entrismo es común a muchas operaciones posteriores que


hayan. de ejercerse sobre el grupo (propagandanuc1eamiento, disolución
nianipulación o propaganda horizontal utilizaci6n del grupo para cometidos
que le desbordan, etc.), y desde luego, precede a cualquier acción orienta
d hac:ta los grupos—clave, acción en la que nos vamos a extender un poco,

LAACCIONSOBRELOSGRUPOS-CLAVE.

Convenimos en denominar ?gruposclave, a los grupos socia


les que presentan para los agentes subversivos una importancia estrat&gica
o táctica especial,

Ya n.o se trata en absoluto, en este caso, de disociarlos o de


paralizarlos sino por el contrario , de organizarlos estructurarlos , dina—

mizarlos y de hacer de ellos unos grupos_arietes o Ugrupos_starterYi pa


ra determinadas operaciones de envergadura nacional,

Para aclarar nuestro propósito tomemos tres problemas estra—


t&gicos de niveles diferentes:

1) En una cierta fábrica de determinada empresa, ¿cúal es el


centro vital que si se detiene, arrastra necesariamente el paro t&cnico de
toda la empresa?A esta pregunta (suponióndo que la hagan), los gerentes
- y directores generales responden, con su soberbia ignorancia, que el único
centro vital de la empresa es su propio cerebro, Los agentes subversivos
más inteligentes, estudian con métodos precisos (32) el puito más circuns
crito que constituye uno de los centros de circulación de los productos o de
las informaciones, ccentro en el que la huelga o el sabotaje provoca inevita
blemente el paro técnico de los demás talleres. Es dentro de este peque?ío
grupo de trabajadores asr définido d.onde habrá que infiltrarse.

2) En las redes que cubren todo el territorio (Ferrocarriles,Co


rreos, Electricidad, carreteras, administración, etc.) ¿ cúal es la red, y
dentro de ella, el centro operativo crrtico que, si es paralizado o destrutdo,
provoca la paralización de la vida nacional? Un estudio cibernético del con
junto puede demostrar perfectamente que, por ejemplo, determinado dep6—
sito excentrico de los FF,CC. o cierto sindicato de inscritos marrtimos
pueden, si entran en huelga, provocar rápidamente la paralización de todo
el sistema. Al igual que los estrategas de la guerra tradicional calcula las
destrucciones por bombardeo que paralizarán más gravemente o por más
tiempo los movimientos del enemigo (una estación de clasificación, deter—
99

minados puentes depósitos de carburantes, una fbrica de ciertas piezas


d.e repuesto, etci, as:r también, nuestros estrategas de la subversión d.e
tectan metódicamente los centros vitales de la econom re d.c la administra
ción., d.e la distribución0 , para practicar en ellos el e.n.tri.smo y. conc.enL
trar su. acción subterr’énea.

Estos mis:mos centros vitales, si no son considerados como


tales por los servicios denominados corrpeten.tes d.e la Defensa del Terri
torio (33), no son. objeto de especia]. vigilancia, lo que facilita la acción —

subversiva,

3) En determinada sociedad, ¿ciSai. es el grupo cuya conquista


perrnitir& la destrucción més completa del sistema social en su totalidad?
Se sabe que, según Jules Monnerot, se habia elegido a i Universidad co
mo grupo clave dentro de esta perspectiva. Sea de ello 10 que fuere, la po
sibi.e multiplicidad de los grupos—clave no es un obstcul.o para esta estra
tegia ya que ésta se ap].icar a hacer su enumeración y a practicar el en
trismo por todas partes en que sea útil para la continuidad del programa
se podrá. hacer un an&lisi.s (pero no interesa a los dirigentes
y gobernantes) con báse en las paralizaciones conseguidas después d.e tal
o cual huei.ga saivaje, desencadenada inopinada y hIespontneamenteU en.
determinado punto aparentemente excentrico del sistema..

Las acciones desarrolladas sobre los grupos—clave, y luego


por ellos mismos , pueden reducirse a cuatro tipos

Intensificación y explotación de los sentimientos colectivos,


de las ncacionçgi.masdg las necgidad o deja ideo q:rde
i2=pos previstos. Por este principio, las acciones sobre los grupos —

clave recortan lo que se denominaba propaganda de taca, y aqut se


ve la diferencia con las acciones de dislocación realizadas en otros luga
res, aunque unas y otras sean igualmente subversivas. Del mismo princi.—
pio se deduce el cultivo de los sentimientos negativos: indignación, cólera,
resentimiento y decepción. En cualquier lugar en que haya un grupo enco
lerizado, ahf habrá un agente sul2versivo.

—Accióndirectayviblentadeunsub—rupoqueformaparte
deungrupoatacadoqsepresentacomocp6ndelosinteresesdel
Esta técnica es muy rentable pero necesita un trabajo bastante lar
gd .de preparación después del ehtrismo0 lado, la penetráci&i
. del
grupo debe ser efectuada por varios agentesibversivos que parezcan ais
lados (aparentemente no se conocen en absoluto); por otro lado, el sub-gry
— loo -

po debe formarse con motivo de reivindicaciones del


grupo, y entonces, arrastrar a otros miembros por la verdad y el valor de.
lás formulaciones propuestas. De esta forma, seguro de ser considerado
dinámico, decidido y el sub—grupo subversivo profundiza en la
• ¿cción o re de todo el 9rupo y con los objetivos que serán los del
upocqeto, Esta acción será entonces necesaria y automáticamente se
- guid.a por todo el grupo, Aprovechando esta ocasión, se hará un excelénte
reclutamiento por el sub—grupo, que se abrigará tras las buenas almas ad
heridas (34),

Movilización
recto efectuado odi ido ntra él o contra unuo aliado El 11am ami
to a la venganza y a la solidaridad es también rentable, Se sabe que si la
polici’a arresta a un profesor por sus opiniones poirticas, (35), el conjunto
del cuerpo docente considerará su deber entrar en huelga. En ciertos ca ——

sos, un sub—grupo campeón puede conducir a una asa:mblea a efectuar cier


tas acciones ms violentasde lo deseado por la mayorra, El miedo a iapa—
recer timorato, escrupuloso o aliado de los atacantes exteriores,—y la igno
rancia completa de la técnica del sub—grupo de los duros”— arrastra a la
totalidad del rebaño a la acción, Esta técnica se combina fácilmente con la
anterior y se sistematiza d.e un modo muy puro en la siguiente:

Latécnicacontrala
represión. Para tener éxito en las operaciones proyectadas por esta técni
ca, incluso sin conocer las leyes psico-sociales que rigen el conjunto de
los fenómenos (36), es preciso lograr que las cinco condiciones sucesivas
esenciales siguientes se realicen, metódicamente:

a) Actos de “bandidaje” (según la denominación de Sartre) del


tipo de atentados terroristas, provocacioiies diversas respecto al poder es
tablecido , realizados por un subgrupo que forma parte ofi.cialrnenté de
un grupo social mayor (según la técnica descrita anteriormente), . , y pro
.,

seguidos de manera continuada hasta que se organice y entre en acción un


dispositivo

Saber graduar los actos de bandidaje de forma que la provoca


ción se haga para el poder y sus representantes. Durante el
perrodo de inercia del poder, al principio, demostrar la impunidad para
atraer a otros elementos en la tentación del bandolerismo, conservar toda
-la sangre frfa e incluso “carcajearse” (según otra expresión de Sartre )
- Estimular todas las iniciativas de este tipo,
- 101 -

b) A partir del momento en que entre en acción el.dispositivo


de represión, difundir esta información dentro del gran grupo al que se.
quiere arrastrar ,.., interpretando el dispositivo represivo como una an-e
naza . Un punto importante: insistir bien en el carácter colecti
vo de la amenaza; si es preciso, confirmarlo con “informes” sobre los cd
mienzos de una represión dirigida a personas no comprometidas del grupo
o incluso a extranjeros simpatizantes del grupo. Esto es tan importante
que en el caso de que los responsables del orden rectifiquen precisando -

que limitan expresamente sus acciones a los culpables de desórdenes o de


delitos, es preciso inmediatamente t?denunciarU esta rectificación califi——
cndo1a de.”maniobra del poder para dividir al grupo” ¿Porqué esta con
dición es tan primordial? —porque sielgrangruponocreeestarcolectivar:..
menteamenazado,colaborar.alaneutralizacióndelosterroristas. La
buena aplicación de este procedimiento exige pues que se establezca siem
pre un proceso de .intención a quienes organizan la represión.

e) Creación e intensificación por todos los medios (octavillas,


altavoces, carteles, de radio
los informadorós apoyo complácienteso
táctico masivP de los periódicos
amigos,,.) de un aliados
clima de
de re-.

beldra y de recriminación en el grupo que hay que movilizar. Utilización:


de la dóble tecla del miedo y de .la cólera. Esta condición es igualmente —.

muy importante. Permite los que Sartre denomina “el paso del colectivo,
practicó—inerte, al grupo en efervescencia”. Con ello, impone a las fuer
zas represivas un cambio de intención y una aplicación de la operaciÓn a
todo el gran grupo, lo que se presenta por el subgrupo provocador como
prueba de sus interpretaciones anteriores, Por una casualidad circular
esta intención refuerza la solidaridad del gran grupo con el subgrupo pro—
vocadQr., Asr.se consigue el objetivo deseado de solidarización.

d). Acciones diversas y múltiples de provocaciÓ de la. repr—.


sión. En esta ocasiÓn las provocaciones debendesencadenar la represión
o simplemente actos de represión (cargas, contraataques de la policIa o
del Ejército, arresto de personas sospechosas). Los incidentes se multipli
can, Los agentes subversivos pueden tener la suerte., en ciertos casos,de
deplorar la muerte de uno o varios miembros del grupo. Cuando la repre

sión es ciega, las vrctimas son generalmente inocentes, lo que será exce
lente desde el punto de vista en que nos hallamos, Un punto importante ——

aqur: hay que dejar desarrollar la represión hasta un cierto umbral crrti—
co.

e) Llamamiento a un “Frente común contra la represión” , Es


la fase esencial de todo el proceso, con la orquestación de todos los
102 -

media’ para fomentar la indignación, la cólera, y el sentimiento de legrti


ma defensa y, por una parte, con la culpabilización masiva de los autores
de la represión y, por otra, la desculpabilización a priori de todos los ac—
* to violentos realizados por el grupo movilizado, Organización del frente
común con vistas a la uunidad de acci6n” Utilización del principio d&’uni&
sagrada frente al enemigo común. En este momento se inicia un proceso
que debe encaminarse solo hacia la agravación de la situación. UE1 grupo
ha cometido un acto, dice Sartre, y el colectivo lo constata con sorpresa
como un momento de su actividad: hasidoagrupado, y este grupo se ha de
finido por una acción revolucionaria que hace el proceso (op.
cit, p. 389),, Si todo va bien (37) el grupo entra en estado de Ufusiónfl, A
partir de este momento, se ha dado algo que no es ni ;eTn e]. grupo ni la se
ríe, sino lo que Malrauxdenominó, en L’espoir, el ItApocalipsisU (Sartre,
- op. cit., p. 391). El grupo o los grupos afectados por la represión descu
bren sirnuitneamente la libertad, la violencia y la urgenci.a de la organiza
ción práctica. La integración se hace por la praxis. Evidentemente, es pre
ciso que estos esprritus en fusión estón persuadidos de que la-intenciónde
lasfuerzasrepresivasesladematar (38), y de que la represiónnohará
discriminaciones (39).

Elevemos un escalón la Última t&cnica descrita, la de la provo


cación— represión llamamiento
— a la unidad contra la represión, y consi—
derómosla al nivel nacional e internacional.

- Desde este punto de vista, las acciones de guerrillas no apare


cen como la expresión directa de una sublevación popular (hemos visto que
dentro de la óptica del voluntarismo revolucionario, las condicioes racio
nales socio—económicas o históricas, digamos materialistas, se niegan )
sino como la acción de los pequéfios grupos provocadores destinada a dese
cadenar la represión masiva, utilizándose entonces esta represión (ciega
muchas veces) para movilizar grupos—clave, para culpabilizar al poder y a
sus defensores, y para acabar de aislar del sistema establecido a la pobla
ción en su gran mayorra.

En’el lrmite extremo, ha ocurrido que algunos revolucionarios


especialmente interesados por este aspecto psicológico ,han declarado que
era útil tal vez promover, mediante desórdenes yatentados, la instaura—
ción de un poder militar dictatorial y represivo, a fin de poder, en una se
-,gunda fase, aislar ms fácilmente de esta forma de gobierno a la población
entera y realizar la revolución, Esta teorra es arriesgada (ya que un poder
fuerte puede tambión tener éxito y exterminar a los agentes subversivos —

así como a los grupos muy minoritarios ‘que son sus aliados); es igualmen
— 103 -

te, en un cierto sentido, la negación misma del voluntarismo revoluciona


rió, ya que trata de lograr para sr el apoyo popular auténtico del cual es
ta concepci6n parecra prescindir.

Sea lo que sea, hay una eficacia cierta en el calculo subversj


yo de la explotación de la represión provocada, al igual que en las otras
técnicas de acción sobre grupos. Gracias a estas técnicas., los tres tipos
o géneros de grupos enfocados, cada uno de rnanera diferenciada (según
se trate de neutralizarlos, de disociarlos o de arrastrarlos dentro de una
acción en la que serran los arietes), caen muy a menudo en las trampas
de la subversión,
CES EDEN

LA SUBVERSION

• • -• Por RÓGER MUCCHIELLI


(Traducción del CESEDEN)

(yV)

Junio - Julio 1976 BOLETIN


DE INFORMACION NUM. 102-II
“El envenenamiento es un crimen cas
tigado por las leyes de la colectividad hurn
na. Es hora de que comprendamos que pue
de haber situaciones en que las grandes ma
sas, cuyo voto lo determina todo en un Es
do democrático, pueden sucumbir en un ver
dadero envenenamiento psrquico, en su sen
tido más

Chakottn (op. cit. p. 296)

CAPITULO5

LALUCHACONTRALASUBVERSION

La lucha contra la sibversión supone, con tod evideñcia, 1a


conciencia clára, por una parte, de la ausencia de las condiciones socic—-
económicas e hist6ricaS reales de una revolución (sino la situación es radi—
calmente diferente), y, por otra, de la potencia de. las t6cniáas de la sub——
versión al servicio de las finalidades poirticas de sus organizadores clan——
destinos (1). .

Esta toma de conciencia es de por sr difrcil debidó a la sutilidad


de los procedimientos empleados, y por la existencia de una cantida4 impofl
tanta de personas que vandebuenafe aunque están manipuladas por los —

agentes subversivos.

Además, y en lo que concierne a la actividad actual de la sub


versión en Occidente, cuesta mucho creer que, en un perrodo de paz, es d
cir dentro de una cierta orientación de los esprritus y de una cierta manera
de vivir de los ciudadanos, caracterrsticas del tiempo de paz, haya que ha—
cer frente a unaguerra.fortiori cuando no se la puede ver,
- 106—

1 - EL O BSTACULO DE LAS ACTITUDES INDIVIDUALES

El primer obstáculo que se presenta a cualquier organización


de la lucha antisubversjva procede de las personas. Hablando de la subver
sión actual que hay en el entorno, se puede hacer una especie de
de las actitudes o de las reacciones de los interlocutores (2):

LOS INCREDULOS Y ESPIRITUS FUERTES

Informados o creyéndolo estar, esta categorra “no cree” en la


subversi6n, Para ellos la subversión, como si Euera el ogro de las fábulas,
el hombre-lobo de los cuentos de ni?ios o el monstruo de Loch-Ness, esurn
UimagjflcjfltI de los obsesos Orgullosos de su esptritu fuerte y de su pers
picacja en descubrir los “embustes”, se consideran inteligentes y, cuando
no ridiculizan al interlocutor por amistad, dicen que Conviene “desdrama
tizar” la situación,

Los desórdenes para ellos no son ni más ni menos significati


vos que la turbulencia de todas las épocas; los manifiestos revolucionarios
son groseras fanfarronadas ‘tque no engaíían a nadie” , y que se renuevan
desde siempre. Insisten complaciéntementé en el peligro de tomar lo ima
ginario por real. Subrayan, a modo de ‘1explicacit el conflicto de las
generaciones, la necesidad de expansión de todos los jóvenes, los comple
jos personales, y la oposición polftica normal.

Para ellos, las violencias de las que son teatro todos los pat
ses occidentales, deben considerarse corno barullos de estudiantes y uni——
versitarios o como manifestaciones reivindicativas que se hacen violentas
porque el “estado de ánimo actual es la vioiencjI, La sorprendente sin—
cronización de las acciones es pura coincidencia e incluso exageración teñ
denciosa,

Este tipo de interlocutor no prestará pues, en el mejor de los


casos, más que una atención educada y entristecida a la idea de luchar con
tra la subversión,

LOS CALCULADORES - OPORTUNISTAS.

Ya hemos tratado de los individuos (3) (incluso altas personalj


dades) que habituados a ver cada ma?iana de d6nde sale el sol para organi
zar su forma de comportamiento durante el dta, se interesan por la subver
sión en la medida de que, pensando eñ la victoria posible de sus beneficia—
— 1O7 —

nos, “toman sus precauciones” y llegan hasta subvencionar secretamente a


los grupúsculos y a los peri6dicos más “comprornetidos La idea de lucha
contr.a la subversión desencadenará ensu espnitu un nuveo cálculo con vis
tas a decisiones preventivas egorstas No hay pues que esperar n a d a de
ellos.

LOS CREDULOS EN EXCESO.

Lo,s crédulos son las buenas” cuyos cargos de concien


cia ya hemos comentado antes (4) Por oposición a los incrédulos merecen
bien el apelativo de “crédulos” Al igual que un determinado hombre poirti
co ajeno a los desórdenes declaró en Mayo de 1968 que “él estaba de acuer
do con la revoluci6nU y se vera conducido a la presidencia de la República
por una sublevación popular que él se imaginaba, también nuestras “almas
buénas”, enámoradas de los derechos imprescriptibles de la persona huma
na y de todos lós valores invocados por la acción psicológica subversiva, —

valoresinvocadosporsupropaganda.

Consideran con respeto “la prodigiosa creatividad” de esta ju


ventud, con nostalgia su dinamismo conquistador, con simpatra ‘tsus esf.uer
zos por salir de una civilización tecnocrática opresiva”, Los “bobalicones”
créen que “la policra ha empleado gases de cuando Cohn—Bendit
lanza con su pi’cara seguridad esta enorme patraíia, Creen que la sociedad
es sólo consumo” y que en ello está su vicio fundamental (5), a partir
del momentó en que se inventó este siogan ariti—americano; creen que la so
ciedad está blóqueadaI , cuando este slogan sustituye al anterior; creen -

en el izquierdismo profundo deJesucristo, cuando un cura católico, rodea


dode sus esposas y en lugar en el que figura bien visible su Trinidad (Maó,
Ho—Chi—Minh, y Che Guevara), hace para ellos una nueva, exégesis de los
textos básicos de la religión.

¿Hay en ellos una preocupación oscura por su seguridad que les


impulsa en la dirección del viento que sopla? Es muy improbable, ya queso
lo son unos bobalicones.

Los crédulos en.exceso se enrolarán, se harán militantesy lan


zarán bombas con lealtady buena conciencia, Son los únicos creyentes de
esta aventura, Serán los porta—estandartes y luego el escudo que necesitan
los grupos, los ‘cuales desarrollan seriamente la guerra con objetivostotal
mente distintosdel angelismo de los ingenuos.
- 108 -

Sin embargo es preciso guardarse de transponér la inocencia


móral de estos bobalicones en innocuidad polttica Los “tontos útiles” son
la fuerza de choque de la subversi6n en la medida en que constituyen proba
blemente ms del 30% de los efectivos lanzados a la acciÓn (6) y ms d e 1
80% de los “simpatizantes” por idealismo polrtico, los cuales realizan en
los puestos en que se encuentran y de un modo benévolo, un trabajo’consi—
derable de zapa del poder en beneficio de la subversión,

Para los “tontos”, la idea de lucha contra la subversión es úna


movilización reaccionaria y conservadora que hay que’ denunciar,

LOS DERROTISTAS,

Estos no tienen ni siquiera la conciencia aguda de su cobardra,


conciencia que tenra Edouard Deladier, al parecer, al regresar de Munich
después de haber abandonado Checoslovaquia a Hitler (7),

Lo que se denominaba, en aquel tiempo, “el esprritu de Munich!1


y luego refiriéndose a las personas, los es un deseo de paz
tal, que consiste en abandonarlo todo al agresor con la esperanza de que —

este gesto le valdr&.a su autor, como compensación, el respeto y la consi


deración al propio tiempo que sella la promesa del agresor de no desenca
denar la guerra.

A diferencia de los “tontos útjles”, los derrotistas no compar


ten la concepción, las motivaciones ni los objetivos de los agentes subver
sivos . Los considera solamente como socios leales en un contrato que se
va a establecer, y.toma los excesos de furor, las reivindicaciones vehe——
mentes.y los valores ,invocados, como signos verdaderos de una firme ópo
sición ideológica y poirtica, respetable como toda opinión,

1-lay sin embargo estulticia, en su actitud, ya que cree al otro


de buena fe y admite, por consiguiente, laposibi.lidad de negociar con vis
tas a lograr un compromiso que satisfaga a ambas partes, La magnrfica de
mostraci6n de Hitler a Chamberlain y a Daladier en 1938 no edific6U a na
die. “El bluff triunfó una vez escribió Chakotrn (°, Ct, , 421 )
Hy esta vez sobre el escenario internacionalU, A partir de este momento
podramos estar seguros de que siempre ocurrirra lo mismo; solamente los
dirigentes de los parses democráticos se obstinaban en no comprender los
principios de acción de Hitler, Esperaban,,ganar la partida con pequeños me
dios, con expedientes, recurriendo a viejos métodos anticuados a la diplo
- 109 -

macia.., El bluff triuxfaba sobre el razonamiento, paralizando la respues


ta con la misma moneda, realzando casi el embrujamiento”.

Como lo dijo Fabre—Luce (en Historia secreta de la conciliación


de.Munich, 1938) “porque se ha llegado por fin a celebrar una conferencia
se considera que los aliados han tenido éxito, si bien la conferencia en cues
tión ha consistido en esencia en aceptar las propuestas del adversario”.

En relación con los atentados y con los secuestros, podrra.n ci—


terse algunos ejemplos, menos benignos. Lo esencial es caracterizar el es
prritu de Munich en sus aplicaciones modernas a las situaciones amenazan
tes y a lbs chantajes creados por la subversión. El derrotista ignora una
sola cosa, y es que su capitulación no evitará la progresión de las exigen--
-cias y que finalmente no impedirá la guerra (8). La astucia fundamental es
la insinuación, por los agentes subversivos, de que hay dos partidos en el
seno del adversario, el partido de la paz y el partido de la guerra. Perte
necen al bando de la guerra todos. los que se oponen a sus exigencias; son
del bando de la paz lo,s que ceden a estas mismas exigencias. Esos mismos
son en cualquier-caso “inocentes y desesperados”.

El derrotista es sinceramente un amigo de la paz; contempla —

con terror los trjesgoshI que hacen correr los !partjdariosIt de la guerra,y
acepta asr impircitamente la categorización impuesta a la opinión por la
propia subversión. Gracias a este procedimiento, Duff Cooper, por ejem
plo, fue acusado.de violencia, acusación que fue coreada por los agentesde
la subversión hitleriana y por los “tontos útjles” , todos “agobiados e india
nados” por su actitud.

Los derrotistas rechazarán pues la idea de lucha contra la sub


versión como manifestación de una voluntad de guerra que pone en peligro
su negociación.

LOS CINIICOSO

Con una sonrisa sardónica., los crnicos esperan del futuro el


gran desengatio de los revolucionarios y de sus aliados . Conscientes de la
existencia de- una actividad subversiva, de sus técnicas y de su poder de fas
- cinación de- los esprritus, ponen su oposición en las manos de una especie
de Providencia e imaginan el estupor de los militantes cuando, despuésde
laconquistadelpoderporlosgruposrevolucionarios, la propaganda de in
tegración y el terror policiaco pondrán brutalmente fin a su suefio.
-1-jo-

Recuerdan con satisfacción.., el minuto de desilusión de Ro——


hem y de sus muchachos cuando tuvieron que darse cuenta de que sus ami-O
gos de la vrspera venran a asesinarlos por haber crerdo demasiado en el so
cialismo. ,, la vuelta a la realidad de los cubanos después de diez aFiosde
castrjsmo, .,, los sentimientos extratios que deben experimentar los “fie
les compa?ierosTl cuando son arrestados y encarcelados después de la victo
ria del partido.

En su papel de observadores vigilantes y pesimistas, los ci’ni—


cos comprueban hasta que punto la excitación de la crrtica subversiva y de
la agitación, efectuada en primer lugar pór los agentes subversivos, se
vuelve contra los primeros objetivos de la guerra psicológica, Dirigiéndo
se a los medios estudiantiles, a los jóvenes obreros, los dirigentes de la
actual subversión han hallado, desde luego, un terreno de maniobras ideal
unos ánimos muy predispuestos a la oposición, a la sublevación, a la des
consideración, pero la operación ya no es Mcii de controlar, Los grupos
contestatarjos se ponen a a sus dirigentes, a fraccionarse, a
construir una multitud de ideologras, Cualquier “peque?ío jefe” quiere con
vertirse en jefe, y si tiene cuatro seguidores, produce una escisión tan es
pectacular como leposible, comi.ehza a nuclearizar su antiguo grtipo de
filiación y rompe la unidad,

Después de la revolución internacional, cuado cada pars o ca


da región gracias a un jefe ms poderoso que los dem.s, haya sido coloca
do en mediante la integración forzada y el terror, el ci’nicopre
vé lo que Spengler denominaba “la guerra de los Césares”, perrodo en el
que los dictadores de igual ideologra de referencia se hacen la guerra a
muerte entre si’ en nombre de la fidelidad al córnún y para exter—
minar a los

Dentro de esta perspectiva, las irritaciones y manifestaciones


de los j6venes o los manifiestos pomposos de los
tés de Paz” y otros movimientos subversivos, son con toda evidencia corn
pietamente ridi’culas,

Para los ci’nicos, la lucha contra la subversión es inútil, Re


fugiados en su imaginación consoladora, no actúan y con ello dejan el carn
po libre a la subversión, viendo cómo se extiende sin desagrado,
— lii —

LOS CONVENCIDOS’

Existe toda una.gama de intensidades entre los convencidos y


los que podrran denominarse “obesos”, Estos tienen “subversioni.ti.s’.’, de
un modo similar a como en 1939 se tenra uespionitislt, Todo lo que pasa es
expresivo y significativo de una acción subversiva. La debilidad de carc—
ter de un cierto Ministro, incrédulo y amorfo., lo convierte en agente sub—
versivo. Todo estudiante que arme desorden esta “teleguiado” por los gru
pos maoistaS.

Para los púramente ‘ la subversión está en todas


partes y su ?!gaizaciónI tiene proporciones tentaculares Determinados
periodistas nacionalistas la denuncian vigorosamente:

“Al nivel de la acción en los liceos de Francia, existe


un Comité de coordinación de las luchas estudiantiles” se
reagrupa principalmente a los militantes del P.S.U, de lajuven—
tud estudiante cristiana (J.E.C.) y otros. Este Comité parece de
sempeñar en Parrs, pero sobre todo en provincias, el papel de
agente de enlace de los diversos institutos., Sus miembros se reu
nen varias veces por semana en la sede de’ la J.E.C., de la calle
Linné, en la que hay organizado un servicio en permanencia. Se
ha constiturdo un fichero. En’ la sede de la J .E .C. se reune el Co
mité de cooridinación intertécnica que desempeña unpapel análogo
en relación con los alumnos de los institutos y colegios técnicos —

(...) Él enlace con los ‘partidos révolucionarios propiamente di ——

chos se hace de varias formas: por un lado por los profesores de


filiación P.S.U. de todos los establecimientos que actúan de ínter
medianos con el Comité Central del P.S.UI, en íntimo enlace con
la Asociaci6n de jóvenes para el socialismo (A.J.S.; por otro, a
través de los religiosos de’ los liceos que, en su mayorra ( como
‘lo atestiguan los trabajos de los Estados generales de los Capella_
‘nes de la Enseñanza pública) garantizan y apoyan las violencias de
extrema izquierda...

A un nivel internacional, la coordinación para Europa


se hace a través de Albania, y para el mundo occidental en su co
junto, por los organizadores de las conferencias tricontinentales
de la Habana , quienes son también responsables de los centros y
cursos deformación poirtica y militar, etc., etc.,”.
112

r os e Nnc o n t r a m os pues en los boides de la psicosis, peli


grosa en sr misma. pues puedé conducir a reacciones’ ciegas, Tampoco pue
de corikolarnos saber que la psicosis es general, que las organizaciones iz
quierdistas. v:en.la mano de la CI.A. en todas las operaciones de la poli—
cra’, y que Stalin? en sus tiempos, como muchos comunistas ortodoxos de
hoy, también vera por por todas partes, trotskystas (banda de saboteado..
res ), agentes de diversión, espias y asesinos tta sueldo de los servicios
de espionaje extranjeros (9),

Mantengámonos dentro de la hipótesis de una relativa obj etivi—


dad y obsérvemos que en este caso, la idea de lucha contra la subversión
(que-será aceptada con entusiasmo) depénde prácticamente del poder real
o de la audiencia de que dispone el interlocutor, asr como de los irmites
impuestos por el Derecho a su posible acción, -

No es pues solamente difrcil hacerse oir cuando se habla de lu


cha contra la subversión, es difi’cil no pasar por partidario ciego de la gue
rra o por “obeso’! del problema, lo que se encuentra es la inercia de las
masas ya neutralizadas por’ la subversión, y también la existencia de leyes
y de códigos que no han previsto una defensa adecuada. -

II. -LAS’ DISPOSICIONES: ORDINARIAS ‘bE LA LEY.

La República es, en primer lugar, la 1ibetad de opirlión y de.


exprésión, Restringir o prohibir la propaganda serfa’ ‘violar la libertad de’
información, Eñ nombre de este principio, que paraliza las reacciones de
los Estados, la subversión reivindica la libertad de actuar y de extenderse,

La f6rmula “no hay libertad para lbs enemigos de la libertad”,


fórmula que podrra servir a los Estados para limitar su liberalismo mor—: -

tal, no conviene, en buena lógica, a la lucha, contra la subversión pues és


ta, como propaganda tendenciosa para desacreditar el poder y preparar — -

(por la acción sobre la opinión pública) su debilitamiento y su carda, se


presentacomoluchacontralosenemigosdelalibertad. La actividad crr—
tica y negativa, aliada al estrmulo de la espontaneidad individualista y a-n- --

tisocial, fose acepta del mismo módó que la propaganda blanca en favor
de un régimen dictatorial o de una se dición propiamente dicha

“Los hombres libres están contra el Estado’; los defensores de


la República son opresores, enemigos de la libértad”, este siogan, del que
hemos visto su sfl mecanismo, se convierte en evidencia por efecto de
su repetición, Si la libertad, para los soldados que actúan en la guerrasi-
— 113 —

:co].ógica contra los estados de. tipo occidental, es la libertad para desarro—
llar la guerra de la manera que quieren, es evidente que todo Loque se opon
ya a. su libertad ha de combatirse o rechazarse, para el propio éxito de su .

misión.

Desgraciadamente, los Estados ignoran que. están en guerra. —

uNo parece, escribe Ellul (op. cit., p. 261) que las democracias hayan cor
prendido todavra que la guerra fr!a (10) ya no .es un estado excepcional, un
estado análogo a las: guerras calientes , sino que se ha convertido en un esta
do permanente y edémic&t, Para los gobernantes de los Estados de tipo oc
cidental, no estamos en guerra; tal vez estamos entre dos guerras, pero de
momento, hay paz. Esperan la declaración 6fiilde guerra, y los. Estados
mayDres siguen calculando el número de cinturones para el caso de una mo
vilización general.

Y sin embargo estamos volensnolens en guerra, pero .con un cÓ


dig.o, unas leyes, un derecho... de tiempos de paz.. Domina el ridulo en
esta situación definida.

“Nadie ha pensado nunca en lo que habrta que hacer ante una si


tuación comó la que prevalece hoy en TurquiaU, deda el 24 de abril de 1971,
el Presidente turco Nihat Erim (entrevista concedida al periódico francés
Monde).

Se sabe por ejemplo que los secuestros de aviones -

no están previstos en el Código Penal , luego sus autores solo pue


den ser perseguidos por “llevar armas”. Más aún, cuando laag
sión y secuestro se produce (cosa que es lo más frecuente) des
pués del despegue del avión y por encima de un .territorio extran
jero, el Derecho estima que la agresi6n se ha cometido fuera del
territorio nacional y no .se puede perseguir al agresor. ¿Corres
ponde al pars sobrevolado en el momento de la agresión el plan
tear y désarrollar la acusación.?

Se llega a sr a verdaderos callejones sin salida jur


dica, a unos embrollos delirantes.

Y. Courriere nos da (op. cit,, p. 425) otro ejemplo:


!Como.qi.iera que en Argelia en 1954 no se desarrollaban más
que operaciones de policra, y dado que lo civil primaba sobre lo
militar (11) , cada soldado muerto era considerado vrctima deun
crimén, y pór óonsiguiente, su cadaver debra ser objet9 de una
114 -

autopsia (de acuerdo con la ley). El juez de instrucción (encarga


do normalmente del asunto) podra incluso y se hizo más de una
vez— solicitar la reconstjtucjón del crimen, Las primeras vrcti
mas del “Todos los Santos Rojo füeron examinados de esta for
ma escrupulosa” (12).

“Antés incluso deque el proceso se abra5 escribran


Pierre y Renée Gosset el 5 de Junio de 1971, se sabe que la justi
cia. será incapaz de llevar ante 1ós tribtnales a los hermanos. Be—
rrigan, los dos curas acusados de haber querido dinamitar los sÓ
tanos del Congreso y de secuestrar a uno de los colaboradóres
del Presidente Nixon0 Más que demostrar su inocencia, su deÍn
sor ha anunciado su intención de impedir la acusaci6n de probar
su culpabilidad0 Sostieneque el expediente del Fiscal ha sido
constiturdo con documentos ilegalmente interceptados o con notas
de escucha telefónica que no autoriza la ley, Ironra de la situa —

ción, este abogado, Ramsey Clark, es él ex-Ministro de Justi—


Cuando, siguiendo dentro de esta irnea irónica, 450


• estudiantes (13) firman un dociimento en el que se acusan de ser
los autores del secuestro arbitrario del rector y del decano, los
juéces, que tienen cinco culpables notorios, se preguntan si es
tas declaraciones (que vienen a reforzar las declaraciones dé
inocencia de los cinco arrestados) no presentan un caso jurfdico
difrcil, ya que el derecho considera las declaraciones espontáns
de un culpable., pruébas maestras de la inculpacióñ pero.no hay
nada previsto para el caso de que existan 450 autores de declara
ciones éspontáneas pára: un mismo cargo.

Está
claro que el Código penal contiene disposiciones ordina-
rias contra las organizaciones sediciosas, los complots contra la seguri-—
dad del Estado, la reconstitución de ligas disubltás, los atentadós polrticos,
etc, Aqur y allá, se llevan a cabo acciones de represión con los medios dis
ponibles pero es preciso esperar a que. se presente una que justi—
fique legalmente la operación de la policra,,

Tokio (según LeMonde del 15 de Marzo de 1971): -

t1Más de 40 000 policras lanzaron el vier nes pasado una serie de


operaciones contra los lugares de reuniÓn y los locales del Ejr
cito , organización de extrema izquierda estudiantil sospe
chosa de querer raptar al Primer Ministro Eisaku Sato y a otras
115 —

personalidades La intervención de rá
Pólicra se hizo tomando co
mo pretexto una serie de ataques a bancos y oficinas de Correos
algunos de ellos causantes de la muerte de personas, des encaden
dos por el “Ejr1cito Rojo” al objeto de reunir fondos . “El Ejr—
cito Rojo habra organizado el secuestro, en la Primavera de 1970
de un Boeing 707 de las Japan Air Lines sobre Corea del Norte”

El clamor indignado de la prensa izquierdista mundial


contra el girnen “militarista fascista del Japón que actúa conme
ras sos pechas (probabi ementéprefabricadas) con desprecio de los
Derechos universales del hombre” , solo se calmaron cuando se
supo que la policra no habra arrestado a nadie,

Montreal (LeMonde, 16 de Abril de 1971). Raymond


Cormier, que habi’a sido arrestado durante la “crisis de Octubre”
(14) y estaba acusado de pertenecer al Frente de Liberación de
Quebec, de haber encomiado sus objetivos y de haber distribufdo
su manifiesto, ha sido declarado inocente por el tribunal. Sigue
bajo la acusación de Iconspiración sediciosa” pero ha obtenido su
puesta en libertad bajo una fianza de 950 dólares. Ha sido defendi
do por el Abogado Lemieux, acusado a sü vez de pertenecer al F.
L. de O. Por el contrario (sic), dos personas, Richard Therrien
y su hermana, que habran dado cobijo en su apartamento a los se
cuestradores de Pierre Laporte (ejecutado por el F.L.Q.) han Sj
do condenados a un año de prisiónt

Londres. La hermosa Leila Khaled, soldado del Fren


te de Liberación de Palestina, miembro de los comandos que se
cuestraron en septiembre de 1970 los Boeing de la Swissair y de
la T .W ,A., ha sido puesta en libertad y entregada a sus amigos
que amenazaban a los pasajeros—rehenes de los tres aviones rap
tados posados en pleno desierto de Jordania si no era puesta en
libertad inmediatamente. “Nuestra causa ha triunfado por que es
justa, comenzó el jefe del F.L.P., “y los acusadores tenran un
mal Y para citar solamente un ejemplo, un serna—
nario francés en apariencia neutro, comenta en estos términos la
captura de unos 300 rehenes civiles: “Qué quieren los palestinos?.
Deteriorar por la violencia y la desmesura las oportunidades de
una paz que les ha olvidado, y de un mismo golpe, imponerse,ell
los parias, portadores de un terror ingenuo, como interlocutores
de las grandes potencias”. (L’Express).
— 116 —

París. En la f&brica Renault-Billancourt, el ‘gru


•po obrero anti-policiaco” oranizado por los maoistas saquea
el 27 de Enero las oficinas de un encargado Sr. ,, En ios días
que siguen, el peribdico Lacausedupeuple comenta esta ac-—
ciún: El Sr, ,. se ha tomado díez días de vacaciones, los de—
m&s jefes se anonadan. Ningún muchacho ha sido arrestado ni
tan siquiera molestado, V!Es la victoria! ,

Lens (Pas-de-Calais), 12 de Diciembre de 197Q,Ei


1SOCOrrO Rojo” (organismo de enlace y de coordinaci6n de ios
movimientos de extrema izquierda) ha instituído un tribunal del
pueblo, Seis militantes maoistas debían comparecer anteuntrí
bunal el 14 de Diciembre para responder de uh atentado con ex
plosivos cometido contra las oficinas de las Houilleres de He——
nin—.Lietard En nombre de “Socorro Rojo , Jean Paul Sartre,
ante el tribunal del pueblo constituído el 12 de Diciembre, acu
s6 de con premeditacj6ri a las Houilleres (Hullerías),
culpables de una catástrofe ocurrida el 4 de Febrero de 1970 en
un pozo, hecho que ocasionú la muerte de 16 mineros”,

Epílogo: el 20 de Diciembre, después détres días


de audiencia, los maoistas que comparecieron ante el tribunal
de Seguridad del Estado fueron absueltos, Todos los per6dicos
aliados comentaron esta noticia corño política ,

Los ejemplos son diarios. La legalidad repúblicana dispone de


unos medios irrisorios para luchar y no parece darse cuenta de que se tra
ta de su propia supervivencia, Sin embargo, no faltan las advertencias,
trata de romper el juego dé la legalidad burguesa” sé lee en ji1968v,ensa
yogeneral, obra editada por Maspero y escrita por un profesor (designado
por la República) de la Universidad de Vincennes,

Dentro de esta misma línea aparecen las tentativas, llevadas a


cabo por los Estados amenazados, para luchar contra las guerrillas revolu
cionarias, Según el especialista norteamericano S. Griffith, no hay armas
modernas capaces de liquidar alas guerrillas”, James Eliot Gross (en Ui
tadasguerrillas, Río de Janeiro, 1965) examina largamente por su parte,
lo que M denomina ‘las guerras no , pasando revista con
minuciosad a los medioslogísticós de quedisponen las fuerzas guberna-
m enties: sistema de comunicacioñes por carretera, fer’roviarias, telfoni—
cas, etc,,., y observa que todos estos mediós pueden ser saboteados por
pequePios grupos de tres o cuatro personas, e incluso por elementos aisla——
— 117 —

dos actuando con un plan preestablecido0 Se pierde en detalles sobre el ar


mamento utilizable, en particular los helic6pteros, para concluir demos——
trando su ineficacia,

Las tres operaciones—clave a las que recurren Griffith y Gross


son: localizaci6n, aislamiento, estirpacin, Al igual que todos los milita
res encargados de misiones antiguerrillas, nuestros autores éstn obnubil
dos por el terreno y por la organizaci6n, casi obsesiva, de una tácticaso
breelterreno. Hemos demostrado, ampliamente, en este trabajo, que los
medios de acci6n de la subversi6n son psicól6gicos, Los militares parecen
también prisioneros del al igual que lo son los jueces del “c6digo
de tiempo de paz”,

III,- LOS MEDIOS EXTRAORDINARIOS.

Para hacer frente a tal o cual acci6n que afecta repntinamente


a un punto sensible del sistema politico establecido, es decir, en primer lu
gar a la seguridad de las personalidades o si se quiere a la seguridad del
Estado, ciertos gobernantes, muy recientemente ,han recurrido a medios e
traordinarios,

Digamos inmediatamente que el empleo de estos medios es ac


gido por la prensa mundial (escrita y hablada) como “incalificables atenta
dos a las libertades individuales”, lo que arrastra a la protesta a una parte
de la opini6n pública. En ello hay, evidentemente, una aplicación de la t€c
nica descrita antes: provocacin—represi6n— llamamientos indignados a la
unidad contra la represi6n. Esta situaci6n psicol6gica arrastra a los gober
nantes (siempre preocupados de la opini6n) a tres tipos de reacciones: bien
a decretar leyes nuevas, de un contenido ruidoso, con la sola finalidad de
intimidar a los agentes de la subversi6n (asi por ejemplo, tenemos en Fran
cia la ley sobre “los gamberros” en 1970, o la ley antiterrorista de Abril
de 1971 de Suecia), ya sea anunciando, con muchas garantías, que las me
didas extraordinarias son eminentemente provisionales, o bien entrando en
un proceso de agravaci6n progresiva de las medidas de autoprotecci6n,que
conducen a la dictadura,

Eñ el primer caso, suponiendo que la ley sea efectivamente pro


mulgada, es inmediatamente denunciada y los jueces son poco predispues-—
tos a aplicarla, Los especialistas de extrema izquierda en materia legisla
tiva se dedican a estudiarla y conocerla para soslayarla y ponerla en ridcu
lo, En el segundo caso, el gobierno es acusado de aprovechar los des6rde
— 18 —

fles’1 (e incluso de producirlos ) para alcanzar otros objetivos políticos,

El ejemplo m&s típico es el recurso provisional a


lalégislaci6n de guerra, puesto en vigor por la Provincia de Que
bec después del rapto del Ministro Laporte, Esta soluci6n impli
caba la entrada de tropas federales y la entrega de la autoridad
al Gobierno de Ottawa, Se sabe que el gobierno de Quebec fue
entonces acusado (incluso ante4as cámaras de Radiotelevisjbn
francesas) de haber aprovechado esta ocasién para atentar con
tra la relativa independencia de Quebec y de haberse Usometi__
do” políticamente a los ingleses de Ottawa, Toda la poblaci6n -

franc6fona acepté esta interpretacién,

Otro ejemplo: El Gobierno turco (gobierno nuevo —

creado bajo la i3i’esiéñ’del Ejército) proclamé en la tarde dellu


nes 26 de Abril de 1971 el estado de sitio para una duracién de
un mes en 11 de los 67 departamentos del país. Comentando es
ta medida el Ministro de Justicia, portavoz del Gobierno , de

claré que se trataba de “hacer frente a un estado de sublevacién


activa contra la Reptiblicá y la Patria. El Gobierno sería autorL
zado a actuar mediante decretos-leyes, La legislacién correspai
diente al estado de sitio sería reforzada, E1 cédigo penal se ve
ría modificado con vistas a agravar las penas y a acelerar e1
funcionamiento de la Justicia. Se crearían Tribunales de Seguri
dad del Estado».

En la prensa subversiva, la indignacién torné el to


no épico para denunciar la abusiva de los aconte
cimientos”y el “finl de las libertades tradicionales de la Repci
blica”, El Gobierno fue acusado de haber explotadá los inciden
tes para obedecer a una presibn de los Estados Unidos (sierripre
los mismos) tendente a impedir el trénsito por carretera. .y por
aire sobre el territorio turco de material de guerra indispensá!-1
ble para la lucha heréica de los pueblos arabes contra el impe—
rialismo sionista responsable de la guerra.

La tercera reaccién, la ms radical y la ms peligrosa condu—


a uptotalitarismo del que uno puede preguntarse (15) si en el fondo no
es deseado por la subversién, como etapa intermedia de su misi6n, pero —

que es por definicién y con certeza el final de la República,


— 119 -

IV, - CONTRATERRORISMO Y CONTRASUBVERSION.

Hitler escribi6 en alguna parte dentro de MeinKampf a pró


p6sito de la eficacia de la violencia y del terror como medios de subver—
si6n: ‘1el terror en el trabajo, en la fabrica, tendrá siempre plenó éxito —

mientras un terror igual no le haga frente. Ante las dificultades que expe
rimentan los estados occidentales para.defenderse, y en virtud de estaQ
tencia tan cierta de Hitler se piensa de una mañera natural en el contrate
rrorismo para combatir el terrorismo con las mismas armas que M.

El contraterrorismo consiste en una organizaci6n muy minori—


tana que emplea las mismas t€cnicas que los grupos terroristas, la mis
ma capacidad de guerrilla urbana o rural, y la misma preocupaci5n por la
influencia sobre la opini6n públicas Naceespont.neamente por otra parte,
cuando se reunen tres condiciones:

1) Neto divorcio entre la poblaci6n y los grupos terroristas,es


decir, cuando, a pesar de su propaganda, los grupos de acci6n revolucion
ria no actúan sobre la poblaci6n ni sobre una clase de la poblaci6n.

2) Nivel elevado de inseguridad en la poblacibn, como conse—


ciiencia del “dinamismo” de los grupos terroristas (activos y eficaces) y
de la incapacidad de las fuerzas represivas (por una u otra raz6n) para ga—
rañtizar esta segunidad

3) Existencia, dentro de la masa abocada al pnico mudo, de


subgrupos o de grupos que resistan ante este p.nico y capaces (de un modo
u otro) de entrar a la acción directa.

As pues, el contraterrorismo es ante todo una autodefensa dQ


bida a lá carencia del Estado para procurar la protecci6n, o a la debilidad
de los medios jurídicos legáles, Existe toda una gama de acciones de aüto—
defensa, que va de los grupos organizados de autoprotecci6n local (como es
el caso cuando algunos habitantes de un núcleo de póblaci6n suburbano deci
de organizar un equipó de autodefensa contra los ladrones -decchs,p.e.
porque la policía se vá impotente), hasta la organizaci6n de una policía na
cional paralela y expáditiva (como el “escuadran de la muerte en Brásil
especializado en el asesinato de los bandidos tratados demasiado generosa
mente por los jueces o que escapan a la policía regular), o, para centrar
el problema, hasta la organizaci6n de un ejúrcito secreto (que escapa al
control del Estado impotente o cómplice), y que toma a su cargo la guerra
— 120-

no—convencional contra la subversi6n (caso de la OIAOS. en Argelia entre


1960 y 1962).

Las acciones de contraterrorismo se calcan del esquema mis


mo de las acciones terroristas: hacer reinar la inseguridad, hacer saltar
el escudo de la legalidad que juega a favor de ios terróristas debido a su -

inadaptacibn, ecuestrar personalidades preparar atentados contra los


focos y sedes de la subversi6n, asesinar a los dirigentes enemigos,. ejecu
tar represalias espectaculares despus de cada acci6n del enemigo, arras
trar con su ejemplo a otros grupos independientes para que actuen por su
cuenta en el mismo sentido, desacreditar el poder oficial y a sus defenso
res.

El contraterrorismo permite soslayar la situaci6n aberrante


de las operaciones de guerra perpetradas en tiempo de paz

La organizaci6n del contraterrorismo, sin embargo, encuen


tra numerosos obstáculos, interiores y exteriores:

—Alniveldelasconciencias, la dificultad procede de que los


contraterroristas deben tener las mismas “cualidades y aptitudes” que los
terroristas: ausencia total de escrúpulos, autojustificaci6n absoluta (auseri
cia de culpabilidad), superáci6n de todos los obstculos incluídos los huma
ños, insensibilidad, etc.•, poseer adem.s las cualidades físicas necesarias
para la guerrilla y una disciplina de tipo militar, Todo esto no es fcil;con
sangre fría y sin un fanatismo particular, :. , no se puede pasar del esta
do de ciudadanos sociable al de asesino, autor de raptos,de atentados con
bombas, o incendiarios

— Delexterior, a los, comandos contraterroristas les esperan


nun-ierosas dificultades: aunque, por definici6n, cuenten con la simpatía de
la poblaci6n (cuando se retinen las condiciones. enumeradas arriba), no de—
ben esperar un apoyo incondicional, dado que esta poblaci6n se halla inse—
gura. Ademas, y esto es lo principal, larepresibnporpartedelEstadoy
desusfuerzasser.muchomsdurayperseverantecontralosantiterro—
ristasquecontralosterroristas1 Este Isegndo se hace difícil ——

mente sostenible para los comandos0

Debemos preguntarnos sobre los rn6viles de la violenta reac——


ci6n del Estado (16) . Parece ser que la existencia de una organizaci6n cori
traterrorista inglige. a los gobernantes una humillaci6n superior a la que le
121. —

producen las organizaciones subversivas, en la misma medida en que un


grupo le reemplaza con el consentimiento de la poblaciún; por otro lado,
el riesgo de contagio en las filas de los defensores del orden establecido in_,
cita al Estado a mostrarse sin piedad: los contraterroristas son consid’er&
dos mientras que los militantes de la subversi6n son tratados —

como delicntes (cuando no es como simples adversarios poltticos); pues


bien los rebelde,s son siempre peor y mas: duramente tratados que los
simples delicuentes por las autoridades a causa del. posible contagio de su
ejemplo,

Por todas estas razones, el contraterrorismo-, aunque sea un


medio adaptado para el combate de la subversión y de la guerrilla, no pue
de desarrollarse bien sino es con la complicidad (muy improbable) de los
dirigentes de los ms elevados escalones del Estado.

Queda la contrasubversi6n, Consiste ésta, al margen, de tódo


contraterrorismo, en una nueva movilizacibn de la opinibn pública y en el
aislamiento de los grupos subversivos respecto de la poblaci5n. Es a la
vez, curativa y prof ilctica. . .

. ‘Recogeremos cinco tcnicas que no perturban el orden republ


cano y que tienen valor y alcance variables: . .

VOLVER..EL ARMA DEL RIDICULO CONTRA EL ENEMIGO.

Ya en el siglo XVIII en que el arma de la iron’a era manejada


• con tanto ingenio por Voltaire, Diderot y ‘los Enciclópedi’tas., los adversa
rios de los itfil6sofos?t intentaron, con menos ingenio, detener mediante la
misma ironía la influencia de los panfletos sobre la opini6n pública- de su
tiempo. Según D. Mornet (op. cit., p, 209), la palabra “cacouacs” para
desinar a los fil6sofos cierta fortuna”. Después de la Memoria pa
ra serivir a la historia de los Cacóuacs, se publicaron’el “Catecismo y de
cisiones de casos de conciencia para uso de los Cacouacs”, el Discurso —

del Patriarca ,de los Cacouacs para la recepcibn de un nuevo discipulo” —

etc. Son una especie de contra-panfletos en los que los autores de publica
ciones subversivas son puestos, en rMiculo (17),

En nuestro tiempo, €ste género desgraciadamente se pierde;


la guerra no fnspira el humor. Sin embargo, algunos trabajos siguen esta
línea, as tenemos “La escuela de los engañabobos” de Jean Dutourd, “El
lexic6n”por el R.P. Maurice Lelong, “Carta abierta a las gentes felices’
—122-

de Louis Pauwels, o “El pequeño l&xico de la subversj6n” de B. Kornprdd,


J.F. Bazin y J.L. Foncine.

LA OPERACION VERDAD.

Es una contra—campaña de denigraci6n que para tener éxito ne


cesita una preparaci6n psicol6gica delp(iblico, una orquestaci&n de tipo -

Icampaa publicitaria” y buenos actores.

La lampa de explicaci6n”, tan buscada por los agentes sub—


versivos , porque es un medio de engañar ingeniosamente a la opini6n, es
hecha en esta ocasi6n por las víctimas de los anteriores.

La operaci6n—verdad de la Policía realizada en París en Marzo


de 1971, era una intenci6n de este tipo. Fue objeto de una contra—operaci6n
de la extrema izquierda que, segCtn parece, no estaba prevista (18).

En EE.UU. de América se montaron operaciones—verdad para


responder a las campañas de difamación del Ej€rcito en Vietnam. Se reu
nieron documentos filmados, pruebas de convicci6n y testifnonios (declara
ciones de prisioneros, relatos de supervivientes o de trans fugas) y se pre
sentaron al pCiblico para demostrar las atrocidades cometidas por los nor——
vietnamitas, las destrucciones de poblados con exterminaci6n de todos los
habitantes, el clima de terror, el “tratamiento psicól6gico” dé losprisio—
neros de guerra, etc.

Estas presentaciones parecen reservadas a las unidades comba


tientes y, en todo caso, gracias a una prohibici6n t.cita, no llegan nunca a
Europa.

ÉL CONTRA-LLAMAMIENTO AL PUEBLOO

Una iniciativa del Presidénte de la Reptiblica del Senegal, Leo


poldo Senghor, serWr aquí de ejemplo. Despu€s de una acci6n particuiar
mente violenta de los grupos revolucionarios que habían degradado y des——
truído parcialmente un ala de la Universidad de Dakar en 1971, el Presiden
te organiz6 un desfile de la poblaci6n de esta capital por los locales desvas—
tados en nombre del pueblo. De esta forma el verdadero pueblo fue llamado
a verificar y a juzgar.
-12’3 -

Naturalmente, una operacibn de este género, para ser eficaz y


completa, debe ir acompaftada de la amplificaci6n adecuada de los -.

mediafl (largos informes en los peri6dicos, televisi6n entrevista yrecogi—


da de comentarios “populares).

Esta orquestacibn sería imposible en Frandia, Sin embargo,el


s&bado 24 de Abril de 1971, fue organizada una mini-operaci6n de este tipo
por los consejeros municipales comunistas de Ivry-sur-Seine y de Vitry- -

sur—Seiñe: organizada por los padres de alumnos, enel liceo técnico Jean
Mac de Vitry, donde grupos de extrema izquierda habían cometidos desa-—
fueros y roturas por valor de 15 millones de francos antiguos, tuvo lugar —

una visita guiada (19). Lbs medios de comunicación social no le dieron la


ms mínima resonancia. Una iniciativa de este mismo tipo en el Centro Ce
sier de París encontro la misma discrecion.

LA CONTRA-INFORMACION,

Esta tcnica, que por sí sola podría contrarrestar la subver-—


si6n, consiste en utilizar con la finalidad de informar los mismos procedi
mientos de la Agit—Prop descritos pór Lenin: denunciar, desenmascarar
explicar en relaci6n con la teoría, e interpretar al nivel de las intenciones
del adversario.

El objetivo es desmontar el “mecanismo de las operaciones —

subversivas” y de las acciones directas, de forma que se puedan demos——


trar claramente su estructura y las técnicas. Enefecto,essolamenteel
conocimientodelosmétodosyprocedimientosdelasubversibn,delaac——
cibnpsjcol6gicayfinalmentedelaguerrapsicolbgicaloquepermitir&,en
lamedidaenqueseapuestoalalcancedelamayoríadelapoblaci6n9pro
vocarlosmecanismosdedefensainteriores9individualesydegrupo9con—
tralasugesti6nsubversiva.

Este modo de lucha exige un cambio completo de orientaóiónde


la reflexi&n y del an&lisis en aquéllos que estén encargados de la contra—i
formaci6n. En efecto, nos vemos naturalmente tentados a responder a las
acusaciones, a desmentir las falsas informaciones, a aportar pruebas con
tra la falsedad.

Pues bien, todas estas actitudes terminan cayendo en la trampa


tendida por el adversario que, en cada momento y para cada persona, inten
ta crear la situaci6ndetribunalpopular (20). Explicar en que forma la pos

tura de acusador proporciona el mejor papel y dispensa de cualquier refe


rencia, de qu manera la denominacj6n de popular permite la explotaci6n
de los valores humanos como pantalla de la intenci6n subversiva, porque
es forzosamente publicitaria, etc, etc., exige una orientaci6n especial del
espíritü de respuesta.

Igualmente, en el caso de falsa informaci6n, “desmontar” la


estructurade la falsa informaci6n, desvelar su intenci6n, medir el impac
te tal como ha sido calculado, desenmascarar la manipulaci6n poniendo en
claro el objetivo y la técnica..., exige también otra Ipresflja de animo
distinta del simple mentís. Se podría explicar tambin la forma en que a
su vez se utilizar& el desmentido.

Una vez precisada de esta forma la idea general de la contra—


informaci6n, la organizacibn metbdica de este medio de lucha exige: 1) es
pecialistas de la subversi6n y de la contrasubversi6n, 2)medios, tales co
mo la centralizacjbn de la informacj6n sobre las actividades subversivas
y las diversas acciones de la guerrilla rural o urbana, as como lautiliza—
ci6nrnet6dicadelosmediosdecomunicaci6ndemasas, —prensa, radio
televisi6n— paradifundirlacontrainformaci6n, 3) finalmente, medidas de
protecci6n eficaz de esta organizaci6n que se va a convertir rpidamente
en el blanco de las reacciones violentas de parte de los grupos subversi—.—
vos descubiertos.

Ellul (op. cit., p. 279) escribe: “Así pues, la única actitud se


ra (sen4 porque el peligro de la destrucci6n del hombre por la propagan
da es serio y porque es la única actitud responsable) consiste en advertir
a laspersonas de la eficacia de lo que esta dirigido contra ellos, a incitar
les á defenderse haci€ndoles tomar conciencia de su fragilidad, de su vul
nerabilidad, en lugar de hacer creer en ellos la peor ilusi6n,. la de una se
guridad que ni la naturaleza del homhre. ni la tcnica de la propaganda per
miten conseguir”. Parece que un organismo especial, constituido de acuer
do con los principios antes definidos y orientados ala y a la
movilizaci6n de la poblacibn, responderia a esta advertencia con mayor efi
cacia que la propaganda del Estado, considerada por Ellul como autodef en
sa publicitaria del Estado, Pero el Estado prefiere evidentemente hacer su
propia publicidad antes que organizar la contra-subversi6n. Esta exige ,por
otro lado, unos medios que el Gobierno no quiere ni puede darle,
-425 —

LA ORGANIZACION DE MILICIAS LOCALES POLITICAMENTEFORMA


DAS Y ENCUADRADAS

Es d.e prever que un proyecto de esta naturaleza desencadene


por’ su simple ledtur un sobiesalto de indignación en las almas buenas(sin
hablar de las reacciones de los agentes subversivos responsables),Sin en
bargo, si quisieran pararse a considerar lo que ocurre a nivel de la organ
zaci6n de los grupos ofensivos de la guerra revolucionaria, comprobarían
que son realmeñte usoldadosU actuando en un medio social y geogrfico qu.e
conocen bien, políticamente formados y políticamente encuadrados

Es este mismo principio el qué daría forrnaa las milicias, pe


ro alservicio dé la contrasubversi6n Este m6todo por otra parte ha sido
experimentado con €xito durante la guerra de Argelia; constituye también
uno de los aspectos de lo que el Presidente Nixon denominaba la Uvietnamj.
zaci6n de la defensa de Vietnam; ha sido aplicada recientemente en el ——

Tchad por los consejeros militares franceses del Gobierno de ese país,etc.

El sito de las milicias se basa en tres condiciones:

1) Deben funcionar como gruposdeautodefensainstitucionales


el.Imar.cod vida de sus miembros Institucionales, es decir (al contra
rio de los grupos espontáneos de autodefensa surgidos de la impotencia del
Estado) que estos grupos est&n organizados por el Estado con voluntarios
de todas las edades y de los dos sexos, y en su mismo ambiente de vida,un
poco como “home—gards, pero creados en las f&bricas, en las obras, en
la universidad, etc,

2) Deben disponer de una garantía suficiente respecto a los me


dios ofensivos—defensivos, a los recursos, a los apoyos y auxilios t&cticos
disponibles, Las milicias argelinas, por ejemplo, fueron abandonadas a,
la venganza de los comandos terroristas una vez creadas, lo que provoc6
que poblaciones completas se sumieran en el p.nico mudo y en la descori——
fianza, en proporción al descrédito de las autoridades de tutela. Es pues
necesaria una organizaci6n que disponga de redes de. comunicaciones, dpo
sibilidades de concentraci6n, de cooperaci6n táctica, etc.

3) Deben estar políticamente formadas y encuadradas, y ser rr


ralmente fuertes, es decir, que debern conocer entre otras cosas, los ob
jetivos políticos reales, los valores a defender, y las técnicas y t&ctica de
la subversi6n.
— 126 -

Y terminamos con este capftulo. Luchar contra la subversi6n,


arma principal de una empresa revolucionaria voluntarista, no es nada f—
cil, y los Estados sienten repugnancia a organizar esta lucha por temor a
atentar contra los principio de lá democracia autntica y lós’v&lores in
critos en las constituciones o en las declaraciones de los derechos de ios
ciudadanos.
1 • .1 1
Desde luego, se podria subrayar que cualquier declaracion ae
derechos condena la utilizaci6ndeestosderechosparadestruÇrlos (21).

Pero estas- disposiciones se dirigen y se basan, como buenas


oraciones, en el coraz6n de los individuos y de los grupos. Nada hay pre
visto para controlar los formidables medios de manipulaci6n de las masas,
para definir por ejemplo, la objetividad de lá informaci6n y para exigir y
garantizar esta objetividad.

Gracias a esta difuminaci6n en torno a la defensa moral y poli


tica de los valores humanoá, los agentes subversivos pueden utilizarlos co
mo seíiuelos y como atractivos.
—127—

CONCLUSIONES

La subversi6n es pues el conjunto de medios psicól6gicos que


tienen por finalidad el descrédito y la caída del poder establecido, del r—
gimen o del sistema social, en territorios política y militarmente codicia
dos, y esto dentro de un Iciirna!general que excluye las condiciones mate
rialistas y racionales de la sublevaci6n y afortióri de la revoluci6n.

Estos medios consisten en dar forma met6dicamente a la opi—


ni6n pCiblica. Las acciones sediciosas (guerrillas, comandos urbanos, tri
bunales populares, raptos, etc.) no son sino alimentos para la acción sub
versiva, la cual se ejerce exclusivamente por intermedio de los “inass
Se moldea de esta forma a uña Imayoría silenciosa” considerada —

unas veces morosa, otras apática, y la cual, refugiada en la indiferencia


hacia el Estado o las autoridades próximas, y estrangulada por el pánico
mudo, asistir. sin reaccionar, cuando estará “madura”, a la ca’da del si
tema completo. Este sistema se derrumbará s6lo, comounafrutamadura.
Su Ejército arrojar& sus armas con mala conciencia, su Policía, enferma
del desprecio de que es objeto, no se atrever. a actuar, y la poblacibn, la
gran manipulada, se hallar& pasivamente bajo la acci6n de la propaganda —

de integraci6n que se hará en su nombre.

Frente a la empresa general y actual de subversi6n en el mun


do occidental, se encuentran pocos partidos y pocas personas simplemente
conscientes y resueltos.

Sin embargo, hoy en día se impone una clarificaci6n política a


nivel nacional, y probablemente también a nivel internacional: la definici6n
sin ambigüedades de la acci6n revolucionaria voluntarista. qué. se ha fijado
como objetivo, fabricar artificialmente una situaci6n de golpe de Estado en
ausencia de cualquier soporte real, al nivel socio-hist&rico, y mediante la
sola utilizaci6n de las armas psicol6gicas.

Dicha clarificación es indispensable al menos por dos. razones:

- Har.desaparecer la dura, sospecha que pesa actualmente s


bre los partidos auténticamente democráticos, los cuales se ven como fas
cinados por esta empresa dé la que esperan, m&s o menos oscuramente —

ser los beneficiarios. Ilusibn fatal, Ademas, su mísi6n política no tienen


da que ver con una guerra revolucionaria internacional suscitada artificiaL
mente en diversos puntos del globo, La misi6n política de los partidos dei’
- 128 -

mocrticos es importante. Ellos solos son factores de cambio, d.e progre


so, de promoci6n y de organizaci&n del bien común aut’entico Solo ellos -

tienen con el pueblo una relaci6n viva real, absolutamente distinta de la


forma que adopta la mayoría silenciosa, de la disoóiaci6n de los grupos pri
manos, y de la exp1otacin de los grupos—clave.

-El moldeamiento artificialde una poblaci6n inhibida y aislada


de política, gracias a las técnicas psicolbgicas de la subversi6n, abre de
hecho las puertas a cualquiertipodegolpedeEstado, Con ello se justifica,
desde otro punto de vista, la acusaci6n de aventurismo que los partidos po
líticos ms serios y ms conscientes dirigen a los grupos extremistas de
izquierdas.

Ya seria hora —deseo piadoso final— de que los Estados, si no


quieren morir, iniciaran la contrasubversin,

Por mi parte, he querido defender también a la psicología de


nunciando su monopolio como arma de guerra o de acoñdicionamiento de
las conciencias. Y esta última tarea, ¿a qui€n incumbiría, sino a los pro
pios psic6logos?.
NOTAS Caprtulo V (1)

(1) Recordemos que la subversión puede ponerse al servicio decualquier —

conspiración. Desde este punto de yista, el libro de Lutwak, “Teor’ra y pr


tica del golpe de Estado” merécera sr completado pór un Mánueldela
subversión. Demuestra que la pasividad o la inhibición de la opini6n es uno
de los factores esenciales, . .

(2.)Dejemos de lado a los propiosagentes de la súbversión ya sus reclutas..


conscientes que, cuando se les hábla de lucha cntra la subversión, evaluan
metÓdicamente el peligro en función de la situación, (por ejemplo, dentroc
un grupo o en una reunión pública, entrevista, . . ) y tornan las medidas ade
cuadas (decisión, aislamiento, diversión, acusación, ataque adhominern.. —

violencia frsica:; etc.). Dejemos aparte también a las personas que no es-—
tán al óorrienté de ñadá y queno saben de que se trata, masa amorfadesti—
nada a ser manipulada a su capricho.

(3) Cf. pág. 44.

(4) Cf, pág. 45 .

(5:) Cf. R. Mucchielii, “Psicoiógra de la publicidad y de la Propaganda”, E.

S..F. 1970 cáp. 1—4 “La sociedád de consumo como tema de propaganda”.

(6) Es preciso contar aparte la cantidád importante de “militantes” comprQ


metidos por las razones psicoanaliticas enumeradas por Andre Stephaneen
la obra citada; cf. pág. 99.

(7) La historia. cuenta en efecto que Daladier, viendo antes de su aterrizaje


a la enorme muchedumbre que esperaba en el campo, tuvo miedo al pensar
que lé aguardaba para lincharlo. Se sintió estupefacto por las aclamacioñes
que saludaron su descenso del avión.

(8), Duff Cooper, Primer Lord del AlmiPantazgo en su discurso de dimisi


después de Munich, dijo: Se nos decra siempre que, bajo ningún pretexto,no
debramos irritar al Sr. Hitler; era particularmente peligroso irritarlo an
tes que diera un discurso público, pórque si se:.:entra verdaderamente irri
- tadó podrra decir cosas terribles háciendo imposible todo retroceso poste
rior. Me parece que el Sr. Hitler no hizo nuñca discurso como no fuera ba
jo la. influencia de una irritación considerable, y la adicción de un nuevo mo
tivo de irritación a mi juicio, no hubiera significado una gran diferencia,en
tanto que la comunicación de un hecho solemne habrra producido un efecto -

calmante. El Primer Ministro creyó que era necesario hablar al Sr. Hitler
NOTAS Caprtulo y (2)

con un lenguaje dulcemente razonable. Yo he crerdo que él era más abierto


allenguaje del puño cerrado. Hubo dras en que solicité la movilización de
la Flota británica; habra pensado que era este la clase de idioma que el Sr.
Hitler comprendra más fácilmente que el lenguaje mesurado de la diploma
cia o las frases en condicjonal de los funcionarios”. Es inútil decir que Duff
Cooper era considerado del “ partido de la guerra”.

(9) Bajo el espionaje de Stalin, respecto a los trotskistas, cf. entre otros a
Mavrakis(op. cit. págs. 102—104).

(10) Ellul denomina “guerra frra” lo que nosotros hemos denominado guerm
psicológica, cuya arma principal es hoy la subversión realizada dentro de
los Estados que se quieren destruir para conquistarlos.

(11).Caracterrstica. del tiempo de paz.

(12) Los militares terminaron negándose a entregar a la autoridad civil los


cadáveres de los soldados muertos en combate. Entonces fueron inculpados
de !“encubrjmjento de

(13) Poitiers, 5 de marzo de 1971.

(14) Cf. pág. 84.

(15) Cf. pág. 75.

(16) Él caso del “escuadrón de la muerte”, en Brasil, es un caso particu—


lar, ya que sus miembros forman parte de la Policra Oficial. A pesar de
ello, el fiscal general de la República de Rro de Janeiro ha hecho abrir una
investigación e intenta perseguir legalmente a los miembros de esta organi
zación.

(17)Mornet cita por ejemplo a Thorel de Cahmpigneulles en “Cleon o el pe


timetre esprritu fuerte’!: “Del 13: he encontrado en casa de la vieja barone
sa a dos hombres mal vestidos que con sus ojos huraños, con su aire som
brio, sus maneras enfermizas, he identificado sin dificultad cmo filóso
fos..

(18) Cf. pág. 58.


NOTAS Capitulo V (3)

(19) Esta operación no entra en los modos de actuar de nuestros gobernan


tes que prefieren pagar (con el dinero de los contribuyentes) y cerrar los
ojos. En el caso citado, el rector no habra autorizado formalmente esta ini
ciativa, al no verse “ubjértá porcel Ministro. Al mismo tiempo, el provj
sor al no estar respaldado por el rector se mostró reticente. Salió del apu
ro transformándola en “operación puertas abiertas” para dar a conocer al
Liceo(informe de LeMonde del 4 de mayo de 1971).

(0) Cf. pág. 62.

(21) La Declaración universal de los Derechos del Hombre de 1948,por ej


plo,.dice expresamente, en su articulo 30:

INinguna disposición de la presente declaración puede interpr


tarse en el sentido de implicar para un Estado, un grupo o un individuo, el
derecho dedeiicar:secauna actividad o de ejecutar un acto orientado:.:a lade
trucción de los derechos y libertades que en ella se reconocen”.
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