Vous êtes sur la page 1sur 13

Aristote’s thesis and Ockham’s conditional analysis of

prophecy
José David Garcı́a Cruz
Institute of Philosophical Research-Faculty of Philosophy, UNAM
0010x0101x0000x0110@gmail.com
June 29, 2018

1 Introduction
El objetivo de este trabajo es analizar desde un punto de vista lógico el concepto de profecı́a
bı́blica, partiendo de lo que hemos denominado “la tesis de Ockham”, que consiste en considerar
que las profecı́as sobre futuros contingentes son expresiones condicionales [9, p. 44]. Para cumplir
este objetivo partimos de las siguientes preguntas: a) ¿Qué resultados surgen al interpretar el
concepto de profecı́a como un condicional material? Y b) ¿qué resultados se pueden obtener al usar
condicionales de lógicas conexivas?
Consideramos que estas dos cuestiones son importantes, en primer lugar, porque podemos
obtener resultados sobre la comparación entre lógicas conexivas, aunque en este caso desde la
perspectiva de la tesis de Ockham. Además, en segundo lugar, porque al reconsiderar al concepto
de profecı́a desde un punto de vista lógico, podemos obtener resultados que sean un especie de
“leyes” sobre las profecı́as. En ese sentido, los principales resultados obtenidos son los siguientes:
1) Una profecı́a implica a la autocondicionalización del consecuente ((A ⊃ B) (B ⊃ B)) en CL,
M RS P , M V 3, CC1 y CN .
2) La autocondicionalización (B ⊃ B), es una verdad lógica en CL, M V 3, CC1, pero no lo es en
M RS P y CN .
3) La condicionalización negativa (B ⊃ ¬B), es una falsedad lógica en CC1 y M RS P , en CL, CN
y M V 3, es una contingencia lógica.
4) La tesis de Aristóteles en sus dos variantes es una verdad lógica en M RS P , M V 3, CC1 y CN ,
y es una contingencia lógica en CL.
El plan del trabajo es como sigue. En la segunda sección presentaremos un breve esbozo de la
propuesta de Ockham, culminando con la idea a la que hemos denominado tesis de Ockham. Poste-
riormente, en la sección tres analizaremos algunas consecuencias que se desprenden de concebir a las
profecı́as como condicionales en la lógica clásica (CL), en especı́fico nos enfocaremos en las fórmulas:
(A ⊃ A), (A ⊃ ¬A), ¬(A ⊃ ¬A). En la sección cuatro, introduciremos varias lógicas conexivas, en
especı́fico M RS P , M V 3, CC1 y CN , con las cuales analizaremos las fórmulas anteriores, y algunas
otras que consideramos como candidatos a “leyes” o esquemas formales que describen el compor-
tamiento de las profecı́as como entidades conceptuales. Finalmente, en la sección cinco analizamos
los resultados.

1
Las principales limitaciones de nuestro trabajo son, únicamente tomar cuatro casos de lógicas
conexivas: M RS P , M V 3, CC1 y CN ; además, sólo enfocarnos en un lenguaje proposicional.
Además no ahondaremos en la discusión sobre la plausibilidad de la tesis de Ockham, únicamente
presentaremos como resultados lo que puede desprenderse de su verdad.

2 El análisis de Ockham
En esta parte hablaremos brevemente el análisis condicional del concepto de profecı́a, que William
of Ockham presenta en su Tractatus de Praedestinatione et de praescientia Dei et de futuris contin-
gentibus [9]. La discusión dentro de la cual Ockham presenta su tesis es la conocida problemática
de los futuros contingentes y su relación con el conocimiento divino. Ockham mantiene que hay dos
tesis igual de plausibles en torno a este debate [10, p. 97]:

1. Dios conoce todos los futuros contingentes


2. El ser humano puede escoger entre posibilidades alternativas con respecto a los futuros con-
tingentes

El problema surge si consideramos ambas en conjunto. Si Dios conoce todos los futuros contin-
gentes entonces no importa lo que el ser humano elija, pues el futuro está determinado a causa de
que Dios sabe cuál futuro contingente se actualiza. Por otro lado, si el ser humano puede escoger
entre posibilidades alternativas –ejerciendo su libre albedrı́o– el conocimiento de Dios se ve con-
trastado con estas elecciones. Dios debe saber qué elegirá el ser humano, pero ¿sı́ Dios sabe cuál
es la elección humana en realidad el ser humano elige? Ockham mantiene que ambas tesis pueden
hacerse compatibles si consideramos algunas cuestiones relativas a la manera en que adquirimos
conocimiento sobre el futuro. Para esto, él introduce el concepto de “comunicación”, en especı́fico,
“comunicación proveniente de Dios hacia el ser humano” [10, p. 97]. Dios nos comunica la verdad
acerca del futuro, pero esto no implica que el enunciado sobre el futuro en cuestión adquiera la
calidad de necesario. La manera en que Dios nos comunica información acerca del futuro es a
travez de las profecı́as. El ejemplo que Ockham presenta es: “De aquı́ a cuarenta dı́as Niniveh será
destruida”1 . Para Ockham la información emitida por medio de esta profecı́a sobre Niniveh no es
necesaria, sino, al igual que todo lo que versa sobre el futuro, contingente. Pero de este hecho no
se sigue que no podamos acceder en cierto modo a dicha información. La estrategia de Ockham
consiste en mantener la siguiente tesis:

a) “Todas las profecı́as acerca de futuros contingentes son condicionales” [9, p. 44]

En ese sentido las profecı́as sobre futuros contingentes tienen una forma condicional en donde
el antecedente – alguna tesis relevante– se mantiene implı́cito en el consecuente – en este caso la
propia profecı́a–. Es decir, Ockham considera que debemos entender la profecı́a de Jonás (y todas
las similares) presuponiendo la condición “a menos que los ciudadanos de Niniveh se arrepientan”
[10, p. 97] (o la condición especı́fica y relevante en cada profecı́a); justamente como asumieron los
ciudadanos de Niniveh [10, Íbid.]. Esto implica que la única forma en la que Dios revela la verdad
sobre el futuro a los seres humanos es de manera condicional, estableciendo que cierto estado de
1 (Jonás, c.3 v. 4)

2
cosas será el caso, si se cumplen algunas condiciones relevantes. Ockham mantiene que si Dios revela
la verdad por medio de enunciados incondicionales entonces el futuro serı́a inevitable, ya que la
revelación deberá ser verdad necesariamente [10]. En ese sentido, podemos decir, que Dios nos revela
información acerca del futuro de forma “codificada” por medio de condicionales cuyo antecedente
se mantiene implı́cito en la profecı́a pero no enunciado de forma explı́cita. La clave del análisis
de Ockham se encuentra en descubrir o formular de manera explı́cita la expresión antecedente,
esto es, la condición. A nuestro modo de ver, lo que se busca es presentar una explicación de por
qué las tesis 1 y 2 son tesis compatibles, y si lo son, cómo entender esta compatibilidad. Esto no
debe confundirse con la idea de que Ockham pretenda mantener que su análisis condicional es un
mecanismo de predicción o de descubrimiento del futuro, algo que, a nuestro modo de ver, serı́a
erróneo adjudicarle a Ockham.
Una de las principales crı́ticas en forma de contra ejemplo es la que presenta A. Edidin [4, p.
184]. La idea es que con el ejemplo de Jonas la tesis de Ockham se satisface, puesto que el ejemplo
parece esta pensado para que esto funciono ası́. Si, por el contrario, consideramos alguna otra
profecı́a que no tenga una forma tan sencilla de formalizar con un condicional, la interpretación de
Ockham vuelve trivial a la profecı́a o vuelve falso al condicional, veamos por qué. Edidin presenta
el siguiente ejemplo:

2
CH) “De cierto te digo que esta noche, antes de que el gallo cante, me negarás tres veces”

Edidin mantiene que no es posible ofrecer un antecedente para esta profecı́a proferida por Cristo
hacia Pedro, y además que de intentar hacerlo, se generan consecuencias indeseables [4, p. 184].
Su propuesta de antecedente es la expresión “Pedro elige negar a Cristo”, por esa razón la profecı́a
adquiere la forma ”si Pedro elige negar a Cristo, Pedro negará a Cristo”. Esto implica, en palabras de
Edidin, que el condicional es trivial, o el antecedente es muy fuerte y por ello es posible desplegarlo,
o finalmente, que el condicional es falso [4, Íbid.]3 .
Intentar solucionar este debate se encuentra fuera de los objetivos de este trabajo, únicamente
deseamos destacar los principales elementos de la tesis de Ockham, asumiendo que nada en nue-
stros mecanismos formales cancela el hecho de que las profecı́as puedan ser condicionales. Por esa
razón, asumiremos que efectivamente las profecı́as son condicionales e intentaremos ofrecer algunas
consecuencias que se desprenden de esta tesis.

3 Algunas consecuencias del análisis de Ockham en CL


En esta sección presentaremos un análisis lógico de la tesis de la siguiente tesis de Ockham extraı́da
de su célebre Tractatus de Praedestinatione et praescentia Dei et de futuris contingentibus:

OC) “Todas las profecı́as acerca de futuros contingentes son condicionales” [9, p. 44]

2 (Marcos, c. 14, v. 72)


3 Una posible salida alternativa que no implica eliminar la tesis de Ockham puede ser mirar en las propias escrituras
para encontrar el antecedente de la profecı́a de Cristo. Consideramos que un mejor candidato para fungir como
antecedente puede ser: “Pedro es cohesionado por el pueblo”. Una referencia a esto puede encontrarse unas lı́neas
abajo de la propia profecı́a (Mateo, c. 26, v. 69). Por tanto la profecı́a adquiere la forma “Si Pedro es cohesionado
por el pueblo, entonces Pedro negará a Cristo”. Algo que es perfectamente compatible con la tesis de Ockham y
satisface las exigencias de Edidin.

3
Usaremos los propios ejemplos citados previamente para elaborar nuestro análisis. Eso significa
que tomaremos como ejemplos las siguientes profecı́as:

1. “De aquı́ a cuarenta dı́as Niniveh será destruida”4 (a menos que los ciudadanos de Niniveh
se arrepientan).
5
2. “De cierto te digo que esta noche, antes de que el gallo cante, me negarás tres veces” (si
Pedro es cohesionado por el pueblo)6 .

Nuestra propuesta de formalización es la siguiente:

1. (A ⊃ B) ::= “Si los ciudadanos de Niniveh no se arepienten, entonces Niniveh será destruida.”

2. (p ⊃ q) ::= “Si Pedro es cohesionado por el pueblo, entonces Pedro negará a Cristo.”

En ese sentido destacaremos dos elementos en la forma de una profecı́a, el primero será denom-
inado el antecedente de la profecı́a (la condición), mientras que el segundo será el consecuente de
la profecı́a (en algunos casos llamaremos “la propia profecı́a”, la profecı́a sin más, etc.), aunque
también nos referiremos al condicional en conjunto como “la profecı́a”. El primer hecho a destacar
es que las profecı́as son expresiones contingentes, hecho que le da más peso a la tesis 2 de la sección
27 , cancelando la idea de que las profecı́as son necesarias. La siguiente tabla ilustra está situación:

A ⊃ B
> > >
> ⊥ ⊥
⊥ > >
⊥ > ⊥
De esta tabla podemos extraer lo siguiente. En primer lugar, como el condicional es clásico,
el único caso en que la profecı́a es falsa es cuando el antecedente es verdadero y el consecuente
falso. En ese sentido podemos establecer que las profecı́as – al menos las que hablan sobre futuros
contingentes– tal y como son enunciadas en las escrituras, son falsas si la propia profecı́a es falsa y su
cláusula antecedente es verdadera. A nuestro modo de ver, esto ilustra parcialmente la idea de que
las profecı́as son contingentes, debido a que la profecı́a en forma condicional es verdadera cuando
el antecedente y el consecuente son falsos8 . En segundo lugar, la forma en la que los condicionales
contingentes – como los que representan profecı́as– se relacionan con otras expresiones condicionales
es interesante. Una de las que analizaremos inicialmente es la siguiente:

(A ⊃ B) (B ⊃ B)
4 (Jonás,c.3 v. 4)
5 (Marcos, c. 14, v. 72)
6 Asumiremos nuestro análisis de la nota 3.
7 El ser humano puede escoger entre posibilidades alternativas con respecto a los futuros contingentes.
8 Más adelante analizaremos esta cuestión a detalle.

4
Esto significa que cuando una profecı́a es verdadera también lo es la autocondicionalización 9 del
consecuente. Por otro lado, la propia autocondicionalización del consecuente es una verdad lógica:
(B ⊃ B). Bajo nuestro análisis esto significa que a pesar de que las profecı́as son contingentes, la
autocondicionalización de la misma es una verdad lógica, ya que la propiedad de autocondicional-
ización es una verdad lógica en la lógica clásica. Por ejemplo, la oración “si Niniveh es destruida,
entonces Niniveh es destruida” es una verdad lógica, independientemente de que la expresión “si los
ciudadanos de Niniveh no se arepienten, entonces Niniveh será destruida” es contingente; aunque
la primera sea trivial10 . Más adelante veremos que esto no siempre es el caso. Una de las cosas a
destacar – contra Edidin– es que no es el caso que v(A ⊃ B) 6= v(B ⊃ B), a causa de que v(A) = >
y v(B) provocan que v(A ⊃ B) = ⊥. Por ello las profecı́as no son triviales, ya que, para que
sean realmente útiles, su elemento condicional (el antecedente de la profecı́a) debe ser distinto de
la propia profecı́a. Continuando con las consecuencias, considérese lo siguiente:

1 (B ⊃ ¬B)
Esto significa que la autocondicionalización del consecuente sobre su negación no es una verdad
lógica. Esto no resulta contraintuitivo si consideramos que la autocondicionalización sı́ lo es, pero
lo que se esperarı́a es que esta última fuese una falsedad lógica, pero de forma interesante no lo es,
sino que es una fórmula contingente como se puede ver en la tabla siguiente:

B ⊃ ¬B
> ⊥ ⊥
⊥ > >
> ⊥ ⊥
⊥ > >
Esta última fórmula es falsa sólo cuando es el caso que v(B) = >, y además este condicional
es equivalente a la negación de B, es decir, v(B ⊃ ¬B) = v(¬B). Intuitivamente esto significa
que si Niniveh es destruida es falso el condicional anterior, pero si no es destruida el condicional es
verdadero. Además, cuando este ultimo condicional es falso el condicional (A ⊃ B) es verdadero,
porque sólo cuando v(A) = > y v(B) = ⊥ este condicional es falso. En otras palabras, el condicional
(B ⊃ ¬B) sólo es verdadero en caso en que el consecuente de la profecı́a es falso, y el condicional
es falso en el caso contradictorio. Por último, y tomando como referencia estos casos analizados,
consideraremos un caso paradigmático en la lógica clásica que ha generado innumerables debates
en trono a los condicionales, a partir de los cuales han surgido las lógicas conocidas como conexivas.
La principal idea de fondo en las lógicas conexivas es que ninguna fórmula implica o es impli-
cada por su negación, en especı́fico puede identificarse esta idea con el hecho de que las siguientes
fórmulas deben ser verdades lógicas:

A1)¬(A ⊃ ¬A)
A2)¬(¬A ⊃ A)
La primera fórmula es conocida como la tesis de Aristóteles [7, p. 216], y aunque la segunda
tesis es comúnmente citada de la misma forma la llamaremos la variante de la tesis de Aristóteles.
9 Esta es nuestra terminologı́a para el esquema (ϕ ⊃ ϕ), que usualmente se denomina ley de identidad.
10 Trivial como Edidin mantiene de acuerdo a nuestro análisis lı́neas ariba.

5
La historia de esta fórmula se remonta al siglo IV d. c. con Sexto Empı́rico en su análisis de los
condicionales en los Esbozos Pirrónicos, y además a ciertos pasajes de los Analı́ticos Primeros de
Aristóteles. En la siguiente sección discutiremos a profundidad las principales tesis conexivistas y
su relación con nuestra discusión, por ahora continuaremos nuestro análisis limitándonos a la tesis
de Aristóteles en sus dos variantes. Siguiendo la motivación conexivista podemos considerar que
parece muy plausible que en una lógica no se satisfaga que una fórmula implique a su negación,
pero como vimos, la fórmula (B ⊃ ¬B) es contingente. A partir de este hecho es obvio que la tesis
de Aristóteles no es una verdad lógica de la lógica Clásica. Abajo podemos observar las tablas de
las fórmulas analizadas.

(A ⊃ B) (B ⊃ B) (B ⊃ ¬B) ¬ (B ⊃ ¬B)
> > > > > ⊥ > ⊥ ⊥ > > ⊥ ⊥
> ⊥ ⊥ ⊥ > ⊥ ⊥ > > ⊥ ⊥ > >
⊥ > > > > > > ⊥ ⊥ > > ⊥ ⊥
⊥ > ⊥ ⊥ > ⊥ ⊥ > > ⊥ ⊥ > >
Desde nuestro análisis, tomando como referencia lo que dice Ockham, podemos concluir lo
siguiente. Podemos enunciar algunos principios que cumplen las profecı́as, asumiendo que estas
tengan forma condicional, y algunas tesis que deben cancelarse si se pretende obtener un análisis
condicional coherente. Uno de esos principios es que los elementos de una profecı́a, que llamamos
antecedente y consecuente, deben ser mutuamente consistentes. Por ejemplo, intuitivamente parece
poco plausible mantener que si Niniveh será destruida, entonces Niniveh no será destruida –aunque
como vimos esto es contingente–, por esa misma razón parece muy plausible mantener la negación
de este condicional. Pero lamentablemente en la lógica clásica esto no es una verdad lógica, y
por ello, un principio que parece necesario para el análisis de las profecı́as debe cancelarse. En
ese sentido, un principio importante para elaborar un análisis adecuado de las profecı́as es que se
satisfaga la tesis de Aristóteles. Por esa razón, consideramos que para elaborar una colección de
tesis que caractericen lógicamente a las profecı́as debemos optar por una lógica conexiva. En a
siguiente sección veremos varios sistemas, y analizaremos algunas de la consecuencias presentadas
en esta parte, para poder elaborar una comparación con la cual podamos presentar al sistema más
adecuado para formalizar la tesis de Ockham y con ello caracterizar de manera general a partir de
ciertas tesis al concepto de profecı́a.

4 Profecı́as en lógicas conexivas


En esta sección analizaremos inicialmente las fórmulas analizadas en la sección anterior en las lógicas
conexivas que gozan de mayor popularidad en la literatura. Posteriormente consideraremos algunas
otras tesis y por medio de la interpretación que presentemos consideraremos la plausibilidad de las
mismas frente a la propuesta de Ockham. Seguiremos de manera cercana el trabajo “A Comparison
of Connexive Logics” [6] de L. Estrada y E. Ramı́rez, en el cuál se analizan cuatro sistemas y se
proponen algunas condiciones para definir un sistema totally connexive.

4.1 Maquinaria formal


Por medio de L0 identificaremos al lenguaje proposicional que usaremos, formado como es usual
a partir de una colección no vacı́a de variables V ar = {A, B, C, ...} y una colección de conectivas

6
lógicas C = {∧, ∨, ⊃, ¬, ≡}. La semántica se compone de modelos de la forma M = hL0 , V, D+ , vi,
donde L0 es un lenguaje proposicional, V = {⊥, >}, D+ = {>}, y v : V ar −→ V . Las definiciones
de consecuencia lógica y verdad lógica son las mismas que en lógica proposicional clásica. Sea M
una colección de modelos, diremos que una fórmula ϕ es una verdad lógica (y escribiremos ϕ) si
v(ϕ) ∈ D+ , ∀v ∈ M11 . Dada una colección de formulas Σ, diremos que una fórmula ϕ es conse-
cuencia lógica de Σ, y escribiremos Σ ϕ, si v(β) ∈ D+ (∀β ∈ Σ), entonces v(ϕ) ∈ D+ , ∀v ∈ M.
Una definición alternativa y equivalente es la siguiente12 :

Σ ϕ ssi v(β) ≤ v(ϕ), ∀β ∈ Σ


En otras palabras, el valor de verdad de las premisas no debe exceder el valor de verdad de la
conclusión. Con estas definiciones en mente, pasaremos a presentar las lógicas que usaremos.

4.2 Algunas lógicas conexivas


A continuación presentaremos cuatro lógicas conexivas por medio de las cuales analizaremos las
fórmulas presentadas lı́neas arriba. Comenzaremos por la lógica CC1. Como se menciona en
[6], esta lógica es introducida en “A propositional logic with subjunctive conditionals” de Richard
Bradshaw. En esta lógica la colección de valores de verdad es V = {⊥− , ⊥− , >− , >+ }, mientras
que la colección de valores designados es D+ = {>+ , >− } y el orden de los mismos es el siguiente:
⊥− < ⊥− < >− < >+ . Las tablas de la Fig. 1 muestran la definición de cada conectiva.
La siguiente lógica es M V 3, introducida en [8]. En esta lógica la colección de valores de verdad es
V = {⊥, >∗ , >}, mientras que la colección de valores designados es D+ = {>∗ , >}, con el siguiente
orden: ⊥ < >∗ < >. Nuevamente el significado de cada conectivas queda determinado por las
tablas de la Fig. 2.
La siguiente lógica en la lista es CN es introducida en [2]. En esta lógica la colección de valores
de verdad es V = {⊥, −, >}, mientras que la colección de valores designados es D+ = {−, >}, con
el siguiente orden: ⊥ < − < >. En este caso las tablas pueden consultarse en la Fig. 3.
Finalmente, la última lógica que estudiaremos es M RS P , una lógica que es presentada en [5].
En esta lógica la colección de valores de verdad es V = {⊥, ∗, >}, mientras que la colección de
valores designados es D+ = {>}, con el siguiente orden: ⊥ < ∗ < >. Las tablas de la Fig. 4
presentan el significado de cada conectiva.
Ahora pasaremos al análisis de algunas fórmulas que representan las principales propiedades de
las lógicas conexivas, y con ello pasaremos a considerar la colección de tesis que caracterizarán, a
nuestro modo de ver, a las profecı́as.

4.3 Aristotle’s thesis and Ockham’s analysis of prophecy


El primer hecho que destacamos en nuestro análisis clásico es:

(A ⊃ B) (B ⊃ B)
11 De manera derivada podemos definir falsedad lógica y contingencia lógica como sigue: Sea M una colección de

modelos, diremos que una fórmula ϕ es una falsedad lógica si v(ϕ) ∈ D− , ∀v ∈ M. Además, diremos que una
fórmula ϕ es una contingencia lógica si no es ni verdad lógica ni falsedad lógica. Alternativamente escribiremos
“1 ϕ” y “1 ϕ, (ϕ 1 ψ)∀ψ”, para falsedad lógica y contingencia lógica respectivamente.
12 Asumiremos que el conjunto de valores V = {⊥, >} es parcialmente ordenado, en ese sentido la relación de orden

a la que la siguiente definición se refiere es un preorden.

7
Figure 1: Tablas de CC1

Figure 2: Tablas de MV3

8
Figure 3: Tablas de CN

Figure 4: Tablas de M RS P

9
Esta consecuencia se mantiene en todas las lógicas anteriores, y en ese sentido no hay mucho
que decir al respecto, sólo que este esquema de consecuencia puede representar uno de los elementos
de la colección de tesis que caracterizan la idea de que las profecı́as son condicionales. Otra tesis
importante que se mantiene en CL y en las lógicas conexivas presentadas es la siguiente:

1 (A ⊃ B), ((A ⊃ B) 1 ϕ)∀ϕ

Lo anterior en consonancia con la tesis de que toda profecı́a (sobre el futuro), además de ser
condicional, es contingente. La siguiente propiedad es la denominada autocondicionalización del
consecuente. En este caso es posible observar algunos aspectos interesantes y las primeras dis-
tinciones entre los sistemas arriba presentados. Como hemos mencionado arriba, esta fórmula
representa la idea de que a pesar de que el elemento consecuente de una profecı́a es contingente,
el condicional formado por dicha fórmula (B ⊃ B), es una verdad lógica en CL, lo mismo sucede
en M V 3, CC1 y CN , pero no en M RS P , ya que, en esta última, la autocondicionalización es
contingente. Las siguientes tablas muestran este hecho.

CN M RS P MV 3 CC1
(B ⊃ B) (B ⊃ B) (B ⊃ B)(B ⊃ B)
> > > > > > > >∗ >>+ >+ >+
− − − ∗ ∗ ∗ >∗ >∗ >∗
>− >+ >−
⊥ − ⊥ ⊥ ∗ ⊥ ⊥ >∗ ⊥⊥ +
> +
⊥+

⊥ > +
⊥−
En la tabla es claro que el condicional (B ⊃ B) es designado sólo cuando lo es B, en los casos
de CN y M RS P y la causa de esto, a nuestro modo de ver, radica en la forma en que los valores
de verdad se encuentran distribuidos entre la colección de valores designados y antidesignados, y
en las definiciones de las negaciones en cada lógica. Además, en el caso de M RS P , (B ⊃ B) es
contingente debido a que sólo es verdadera cuando B lo es, esto significa que no es “trivialmente”
verdadera, en el sentido en que lo es en CL. En otras palabras, si v(B) = ⊥ o v(B) = ∗ entonces,
v(B ⊃ B) 6= >, puesto que debe de haber una razón sólida para la verdad de (B ⊃ B), y no
sólo es vacuamente verdadero a causa de que el antecedente es no verdadero. En otro sentido más
especı́fico, esto se debe a que este condicional no acepta que v(ϕ ⊃ ψ) = > ssi, v(ϕ) = v(ψ) = ⊥.
La siguiente tesis hace referencia al esquema que denominamos condicionalización negativa:

1 (B ⊃ ¬B), ((B ⊃ ¬B) 1 ϕ)∀ϕ


Esto se mantiene sólo para las lógicas M V 3 y CN y no se satisface para CC1 y M RS P . En estas
últimas nos encontramos frente a una falsedad lógica, esto puede constatarse en las siguientes tablas:

CN M RS P MV 3 CC1
(B ⊃ ¬B) (B ⊃ ¬B) (B ⊃ ¬B) (B ⊃ ¬B)
> ⊥ ⊥ > ⊥ ⊥ > ⊥ ⊥ >+ ⊥− ⊥−
− − − ∗ ∗ > >∗ >∗ >∗ >− ⊥− ⊥+
⊥ − > ⊥ ∗ > ⊥ >∗ > ⊥+ ⊥− >−
⊥− ⊥− >+
Por último nos encontramos frente al esquema denominado tesis de Aristóteles:

10
¬(B ⊃ ¬B)
Este esquema resulta ser una verdad lógica en las lógicas M RS P , CC1, M V 3 y CN . El hecho
de que se satisfaga en las primeras dos se debe principalmente a que el esquema (B ⊃ ¬B) repre-
senta una falsedad lógica, pero además. a la definición de la negación en cada una de esas lógicas.
En los casos de M V 3 y CN podemos citar algunas otras razones, por ejemplo, la definición de
los condicionales, la distribución de los valores de verdad y el número de valores de verdad. Las
siguientes tablas muestran cómo queda validado el esquema en cada una de las lógicas:

CN M RS P MV 3 CC1
¬ (B ⊃ ¬B) ¬ (B ⊃ ¬B) ¬ (B ⊃ ¬B) ¬ (B ⊃ ¬B)
> > ⊥ ⊥ > > ⊥ ⊥ > > ⊥ ⊥ >+ >+ ⊥− ⊥−
− − − − > ∗ ∗ > >∗ >∗ >∗ >∗ >+ >− ⊥− ⊥+
− ⊥ − > > ⊥ ∗ > >∗ ⊥ >∗ > >+ ⊥+ ⊥− >−
>+ ⊥− ⊥− >+
Finalmente, en la siguiente sección se comparan estos resultados con el análisis en CL para
intentar dar algún apoyo a la tesis de Ockham y a la comparación entre lógicas conexivas.

5 Algunas conclusiones
Las fórmulas presentadas arriba únicamente toman el elemento consecuente de la profecı́a, i.e., la
fórmula B. Tomando en consideración la crı́tica de Edidin, para que una profecı́a sea tal, debe
existir un elemento antecedente de manera explı́cita, por ello, en esta última parte presentaremos
una extensión del análisis anterior, con las siguientes fórmulas, que consideraremos como esquemas
de leyes sobre profecı́as:

1. ((A ⊃ B) ⊃ (A ⊃ B)) Autocondicionalización

2. ¬((A ⊃ B) ⊃ (A ⊃ B)) No-Autocondicionalización


3. ((A ⊃ B) ⊃ ¬(A ⊃ B)) Condicionalización negativa
4. ¬((A ⊃ B) ⊃ ¬(A ⊃ B)) Tesis de Aristóteles (versión tesis de Ockham)

La validez o invalidez de estos teoremas depende de la orientación y los objetivos filosóficos que se
pretenda establecer. Mencionaremos una explicación intuitiva de ellos y finalmente compararemos
cada uno en las lógicas presentadas. El primer teorema es una ampliación de autocondicionalización,
al igual que éste es una verdad lógica clásica. En términos intuitivos, una profecı́a es contingente,
pero su autocondicionalización es una verdad lógica. Si los intereses filosóficos nos orientan a
preservar la contingencia de este teorema, se puede optar por la lógica M RS P , y si se desea
conservar la idea clásica de que este teorema debe ser verdad lógica se puede elegir cualquiera de
las restantes lógicas, CC1, M V 3, CN , e incluso CL.
El segundo teorema es una ampliación de la negación de autocondicionalización, intuitivamente
presenta la negación de lo que dice autocondicionalización, y en ese sentido, depende de la con-
cepción que se pretenda establecer de la negación. Si nuestros intereses filosóficos con respecto a
las profecı́as y a la negación, nos orientan a cancelar el hecho de que no-autocondicionalización

11
sea una falsedad lógica, podemos optar por CN , CC1, o CL, pero si preferimos conservar a au-
tocondicionaliazación y a su negación como contingentes, podemos optar por M SRP ; pero si, en
cambio, preferimos que tanto autocondicionalización como su negación sean verdades lógicas, pode-
mos optar por M V 3. Este último hecho es interesante desde el punto de vista de la relación entre
profecı́as y sus negaciones. A pesar de que se establezca que una profecı́a es contingente, es posible
mantener que el condicional formado por la profecı́a condicionándose a sı́ misma es verdad lógica y
simultáneamente la negación de este condicional lo es, en ese sentido, podemos tolerar cierto tipo
de contradicciones acerca de profecı́as.
Los siguientes dos teoremas son ampliaciones de condicionalización negativa y la tesis de Aristóteles,
que como vimos son contingencias lógicas en CL. Parece plausible que la primera sea de menor
agrado filosóficamente hablando, y en ese sentido, se preferirı́a que ésta fuese contingencia lógica o
falsedad lógica. Para ambos intereses existen alternativas, en el primer caso se puede optar por CN
al igual que CL, y para el segundo caso por M RS P y CC1, tal y como vimos en la sección anterior,
pero de manera interesante, también hay alternativas para el lógico paraconsistente, puesto que,
si se pretende aceptar la validez de condicionalización negativa, podemos optar por M V 3. Final-
mente, la tesis de Aristóteles puede ser un esquema de ley para las profecı́as, y para esta orientación
podemos tomar las lógicas M RS P y CC1. Otro hecho interesante es que a pesar de ser lógicas
conexivas, en M V 3 y CN este teorema es contingencia lógica, al igual que en CL.
Retomando el debate, ofrecemos dos alternativas. La primera la llamaremos alternativa no triv-
ial y la segunda alternativa clásica. Si nuestros intereses nos orientan a mantener únicamente como
ley la tesis de Aristóteles y sus variantes, a mantener autocondicionalización y su negación como
contingencias lógicas, y a mantener condicionaliazación negativa como falsedad lógica, entonces la
lógica que más se ajusta a este análisis es M RS P . En esta lógica lo siguiente vale:

1. 1 ((A ⊃ B) ⊃ (A ⊃ B)) Autocondicionalización (contingente)

2. 1 ¬((A ⊃ B) ⊃ (A ⊃ B)) No-Autocondicionalización (contingente)


3. 1 ((A ⊃ B) ⊃ ¬(A ⊃ B)) Condicionalización negativa
4. ((A ⊃ B) ⊃ ¬(A ⊃ B)) Tesis de Aristóteles (versión tesis de Ockham)

Esta alternativa pretende preservar la idea de que no existan condicionales sobre profecı́as trivial-
mente verdaderos, evitando caer en la crı́tica de Edidin y conservando la idea de que la contingencia
es algo caracterı́stico de las profecı́as. En esta alternativa, observamos una fuerte incompatibilidad
con respecto a CL, en ese sentido, esta alternativa serı́a las menos clásica.
La segunda alternativa se encuentra entre la alternativa clásica y la no-trivial. En esta, se acepta
que las profecı́as son contingencias lógicas, algo que tienen en común todas las lógicas presentadas;
pero, se acepta también que una profecı́a puede generar una verdad lógica con autocondicional-
ización, y por ende su negación será una falsedad lógica. En esto coinciden CL, CC1 y CN . Una
posible variación a esta alternativa es la que presenta M V 3, en donde no-autocindicionalizción
también es una verdad lógica. Por último, la forma en que se considere a la tesis de Aristóteles
y condicionalización negativa, nos ofrece dos alternativas más. Una la que presenta CL y CN ,
en donde ambas son contingencias, y en ese sentido, esta última lógica serı́a la más clásica, desde
esta perspectiva. De manera interesante en M V 3 la tesis de Aristóteles en esta versión no es una
verdad lógica, y por ello, tanto esta lógica como CN son las “menos” conexivas, desde este análisis.

12
Esto último no es el caso en CC1, puesto que, la tesis de Aristóteles es verdad lógica y condicional-
ización negativa es falsedad lógica. Como vemos, las lógicas que conservan más elementos conexivos
son M RS P y CC1, por ello, consideramos que ambas podrı́an ser tomadas como representantes
de la alternativa no-trivial y la alternativa clásica, respectivamente, en donde las lógicas restantes
producen variaciones a la alternativa clásica.

References
[1] Bradshaw, R. “A propositional logic with subjunctive conditionals”. Journal of Symbolic Logic,
27 (3): 327–343, 1962.

[2] Cantwell, J. “The logic of conditional negation”. Notre Dame Journal of Formal Logic, 49(3):
245–260, 2008.
[3] Davison, S. A. “Prophecy”, The Stanford Encyclopedia of Philoso-
phy (Summer 2014 Edition), Edward N. Zalta (ed.), URL = <
https://plato.stanford.edu/archives/sum2014/entries/prophecy/>

[4] Edidin, A. Ockham on prophecy. International Journal of Philosophy of Religion, 13: 179–189,
1982.
[5] Estrada-González, L. “Weakened semantics and the traditional square of opposition”. Logica
Universalis, 2(1): 155–165, 2008.

[6] Estrada-González, L. and Ramı́rez-Cámara, E. “A comparison of connexive logics.” IfCoLog


Journal of Logics and their Applications, 3 (3): 341–355, 2016.
[7] McCall, S. “A history of connexivity”. In Dov Gabbay and Franz Guenthner, editors, Handbook
of the History of Logic. Vol. 11. Logic: A History of its Central Concepts. 415–??449. Elsevier,
Amsterdam, 2012.

[8] Mortensen, C. “Aristotle’s thesis in consistent and inconsistent logics”. Studia Logica, 43(12):
107–116, 1984.
[9] Ockham, W. Tractatus de Praedestinatione et de praescientia Dei et de futuris contingen-
tibus. Translated, introduction, notes and appendices by Marilyn McCord Adams and Norman
Kretzman. Hackett Publishing Company, 1983.

[10] Øhrstrøm, P. and Hasle, P. F. Temporal Logic: From ancient Ideas to Artificial Intelligence.
Kluwer Academic Publishers. The Netherlands, 1995.
[11] Wansing, H. “Connexive Logic”, The Stanford Encyclopedia of Phi-
losophy (Spring 2016 Edition), Edward N. Zalta (ed.), URL =
<https://plato.stanford.edu/archives/spr2016/entries/logic-connexive/>.

13