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APITULO III

3. MARCO PROPOSITIVO. -

3.1. ELABORACIÓN DE LA PROPUESTA.

Con la difusión y socialización de lo que es el peculado y cuales sus consecuencias jurídicas lo


que queremos es propender a que en la administración pública sus operadores piensen una y
mil veces antes de cometer estos ilícitos en perjuicio del interés del estado de prestar un
adecuado servicio a la colectividad por lo que queremos lograr el interés y participación de los
servidores públicos, especialmente de las personas que desarrollan sus funciones dentro de
estas instituciones y que conforman una estructura fundamental al momento de prestar un
servicio a la sociedad y así también como el interés de toda la sociedad ya que se beneficiara al
tener una mejor prestación de servicios por parte de los principales operadores de los mismos
pues constituye nuestro trabajo en una forma de poder prevenir este tipo de delitos al dar a
conocer sus sanciones en el sistema de justicia penal, ya que la ley penal antes de ser
sancionadora tiene un carácter de preventorio para así mantener el control social en la
convivencia humana que ha existido desde la antigüedad e incluso desde la sociedad Romana
pues el mayor problema del estado ha sido la corrupción y más todavía agravado por el
desconocimiento de la ley, del derecho que son fundamentales para la búsqueda de la
armonía y convivencia social, solamente posible a través su conocimiento.

Nosotros como estudiantes de la Escuela de Derecho, de la Universidad autónoma de los


andes “ UNIANDES ” por medio del conocimiento obtenido mediante el estudio e
investigaciones realizadas para determinar las consecuencias legales que tiene la perpetración
de estos ilícitos en la administración pública frente al interés del estado de brindar adecuados
servicios a la sociedad, proponemos desarrollar la difusión y socialización de las consecuencias
legales del delito de peculado pues el cometimientos de estos no solo perjudica a la
administración pública sino a la vez a la confianza depositada por el estado en los operadores
de la administración como principio de una estructura adecuada para la realización de los fines
del estado, en especial los sociales por lo que hemos querido llevar a cabo la propuesta de
nuestro proyecto en el Gobierno Provincial de Imbabura, para que obtengan el suficiente
conocimiento al respecto, y se sienta realmente satisfechos y beneficiados en su totalidad.

3.2. TEMA DE LA PROPUESTA

Difundir las consecuencias legales que se originan al cometer el peculado como delito en la
administración pública.

3.3. OBJETIVO

Diseñar un tríptico que promueva el conocimiento de las consecuencias o efectos legales que
acarrearía el cometimiento de estos ilícitos en la administración publica en virtud de que se
constituye en una forma de perjudicar la administración del estado, siendo una forma de
corrupción que implicaría la deficiencia y detrimento patrimonial del estado en consecución de
sus fines por lo que existen vínculos jurídicos y de hecho entre los servidores públicos y el
estado.
3.4. ESQUEMA DE LA PROPUESTA

3.4.1. PREAMBULO

Los delitos de los funcionarios públicos han afectado sobremanera al Estado. Esta ha sido una
detonante para que a nuestro país se lo catalogue como uno de los más corruptos, no solo en
la región, sino a escala mundial.

No es un reconocimiento que merezca orgullo sino más bien la condena de la población.

Bajo esta premisa, hemos querido plantear el dilema moral que enfrentan los funcionarios
públicos, servir a la sociedad o servirse de ella. Nuestro código penal tipifica y sanciona los
delitos que cometen los funcionarios públicos. Caso similar ocurre en casi todas las
legislaciones internacionales. En algunos estados de Asia, podemos citar a China, estos delitos
son sancionados hasta con la pena de muerte.

Se analizará en este trabajo el delito de peculado cometido por funcionarios públicos como
contempla nuestra legislación en el código penal ecuatoriano y de los abusos en el ejercicio de
su función, delito contra la administración pública, así, lo que justificada y posteriormente se
denominan de participación indebida del funcionario en negocios, ejercicio de actividades
incompatibles con la función pública y uso indebido de secreto o información privilegiada.

Se trata de uno de los delitos a los que se ha dedicado una insuficiente atención por parte de la
doctrina científica en consonancia, quizá, con las también escasas ocasiones en que la Corte
Nacional ha tenido oportunidad de pronunciarse sobre ellos. Sin embargo, es más que
probable que muchos de estos delitos se hayan cometido sin que nuestras Cortes y tribunales
hayan llegado a tener constancia y estos delitos hayan quedado en la impunidad.

3.4.2. ANTECEDENTES

Entre las leyes más antiguas de la humanidad que hablan del tema conocemos, el Código de
Manú o Leyes de Manú, dedica algunas de sus disposiciones al peculado o concusión.

De este enunciado estipulamos que hace más de tres mil años ya se castigaba el ilícito de
peculado o concusión, en la clase dominante, como en la de los dominados.

Por lo que vemos que desde antes que el Imperio Romano estuviera en su esplendor, la
apropiación, desviación o utilización indebida de los fondos públicos, por parte de quienes
tenían en sus manos la administración de la cosa pública, se los ha considerado como actos
reprochables, los cuales se han constituido en verdadero azote a través del tiempo en la
sociedad, lo que ha incidido en el desarrollo de los pueblos.

Sin embargo, de ello en el esplendor del imperio romano se designó con el nombre de
peculado al hurto de las cosas muebles pertenecientes al Estado. (Peculatus) viene de pecus:
ganado, se le dio este nombre por cuanto antes de que se difundiera el uso del dinero, los
animales destinados a los sacrificios constituían los bienes muebles más importantes entre los
bienes públicos, por lo tanto, el hurto de esa clase de bienes era el delito más castigado dentro
de la legislación romana). El delito de peculado revistió después, a través del tiempo, diversas
modalidades: así tenemos por ejemplo la sustracción de metales o monedas del erario de la
comunidad romana, constituyó la forma frecuente y más importante de este ilícito, también la
apropiación por parte de los jefes militares del botín de guerra, su artificiosa o falsa
evaluación, así como la de acuñar más monedas públicas que la autorizada, todos éstos actos
eran considerados como delito de peculado.

En el derecho romano, la palabra peculado, se utilizó también para calificar el delito, que
consistía en el hurto de dineros o cosas pertenecientes al pueblo romano, a los que
consideraban como sacras, delito cometido por quien estuviese encargado de su
administración.

Luego esta denominación se reservó para el peculado propiamente dicho, que podía recaer
sobre cualquier dinero o valor custodiado en el arca pública, aunque no fuere del pueblo
romano, sino de una ciudad o de otra administración pública.

Es por esto que hoy en la actualidad cuando los servidores de los organismos, entidades del
sector público, toda persona encargada de un servicio público, que en beneficio propio o de
terceros, hubiere abusado de dineros públicos o privados, de efectos que los representen,
piezas, títulos, documentos, bienes muebles o inmuebles que estuvieren en su poder en virtud
o razón de su cargo, ya consista abuso, desfalco, disposición arbitraria o cualquier otra forma
semejante comete delito de peculado según nuestra legislación.

Estos actos indebidos de malos servidores públicos, se ha convertido en práctica común hoy en
día, lo que ha generado un gran impacto social, en ciertos casos ha trascendido las fronteras,
varios son los presidentes y funcionarios de alto rango que se han refugiado en estados que les
abren las puertas, los protegen con el llamado asilo político, tenemos casos emblemáticos
como los de Bucaram, Mahuad entre otros grandes personajes de la política como del sector
financiero.

El desconocimiento de la norma jurídica en lo relacionado a este tipo de delito como lo es el


peculado y las consecuencias legales que acarrearía puede hacer que funcionarios, servidores y
empleados públicos lo cometan tan a la ligera sin considerar la gravedad del mismo y provocar
así una inadecuada administración pública por parte de los organismos del Estado.

Por lo que hemos decidido mediante nuestro trabajo crear una guía escrita apropiada con la
cual se explique el delito de peculado y sus efectos legales al cometerse por los funcionarios,
servidores y empleados públicos del Gobierno Provincial de Imbabura y así dar a conocer dicho
delitos y evitar la mala administración pública.

3.4.3. DESARROLLO DEL CUERPO CENTRAL

DISPOSICIONES CONSTITUCIONALES REFERENTES A LA FUNCIÓN PÚBLICA

EL PECULADO

SU CLASIFICACION

RESPONSABILIDAD

REFERENCIA

EN LA CONSTITUCION
3.4.4. IMPACTO JURIDICO Y DIFUSION

3.4.4.1. IMPACTO JURIDICO

El impacto jurídico con el desarrollo de esta propuesta ya que promueve el conocimiento de la


norma jurídica en lo relacionado a este tipo de delito como lo es el peculado y las
consecuencias legales que acarrearía, esperamos sea el de propender a disminuir la
perpetración de este delito tipo, así como el de otros que se dan en contra de la
administración pública e invitarles a pensar una y mil veces al tratar de aventurarse en la
consumación de estos y así no sacrificar la administración, los intereses del estado y la
consecución de sus fines en pro de la colectividad.

3.4.4.2. DIFUSIÓN

Con la difusión de este tríptico lo que queremos es que las personas que se encuentran
inmersas en la administración y que son los principales operadores de la misma como lo
habíamos dicho anteriormente, es el de propender a que delitos como el peculado
especialmente y demás en contra de la administración pública disminuyan, pues queremos
dejar muy en claro que los delitos de los funcionarios públicos han afectado sobremanera al
Estado. Esta ha sido una detonante para que a nuestro país se lo catalogue como uno de los
más corruptos, no solo en la región, sino a escala mundial.

No es un reconocimiento que merezca orgullo sino más bien la condena de la población.

Bajo esta premisa, hemos querido plantear el dilema moral que enfrentan los funcionarios
públicos, servir a la sociedad o servirse de ella

3.5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES. -

3.5.1. CONCLUSIONES. -

Después de este apretado recorrido por el amplio capítulo que merecería el peculado como
uno de los delitos contra la administración pública, se puede decir de manera resumida lo
siguiente:

1.- La doctrina penal y la legislación penal reciente ha emprendido la tarea de adecuar los
delitos contra la administración pública a un entendimiento moderno del Estado constitucional
Derecho. En este sentido debe entenderse como bien jurídico tutelado al “correcto
funcionamiento de la administración pública” y, en cada caso concreto, verificar la “lesividad”
dirigida a los distintos “objetos de protección” que tal bien jurídico englobe.

2.- No obstante, todavía existen una serie de problemas técnicos que solucionar.
Particularmente problemático es el concepto de “funcionario público” y los problemas de
autoría y participación que se derivan de él. Pero también tienen que solucionarse aún
cuestiones de la parte especial. Para ello, por lo visto, hay ya una corriente internacional,
basada en una serie de Convenios, que está influyendo en la legislación penal nacional, sobre
todo en lo que respecta al tratamiento de la “corrupción de funcionarios” (introducción de la
“corrupción transnacional”, la “corrupción privada” y la “corrupción política”).

3.- Pero, en mi opinión, al igual de lo que se observa con los delitos económicos, hay hasta
ahora un “déficit de valoración” penal en cuanto a la gravedad e incidencia social de los delitos
contra la administración pública, en especial, en el caso de los tipos de “corrupción”. Y es que
los países parecen vivir bajo la ilusión de no ser afectados mayormente por este grupo de
delitos o de que el instrumental legal sería suficiente para controlarlos. En muchos casos
terminan o bien con la absolución o bien con una pena meramente simbólica.

Aunque se es consciente del grave problema que se tiene con estos delitos y, gracias a la
coyuntura política, ha habido últimamente una ardua labor judicial, la técnica penal ha sido
deficiente por todos los lados: se ha pecado por “exceso” introduciendo exageradamente tipos
penales que dificultan la interpretación, se han cometido fallas técnicas que dejan vacíos de
punibilidad, y subsisten posibilidades de lograr la impunidad aplicando una serie de medidas
procesales y materiales previstas en la legislación vigente (p. ej. la inmunidad, las medidas
alternativas a la pena, etc.)

3.5.2. RECOMENDACIONES

1.- Se hace necesario adecuar un sistema de fiscalización acorde con la realidad de las
disposiciones constitucionales vigentes relacionadas al caso, así como de su intervención y no
causar una verdadera casería de brujas, sino que permita una adecuada administración de
justicia al momento de encontrar delitos contra la administración pública.

2.- En consideración a la existencia de cifras que indican el alto grado de afectación al estado
por las prácticas de corrupción que se dan en la administración, solo uno de los múltiples
problemas que afronta el estado para lograr el buen vivir, todos los organismos encargados de
la solución de los mismos y que a veces han visto con frustración en el cumplimiento de su
deber, en especial los jueces competentes, deben aportar con su experiencias a fin de
conseguir una legislación clara y precisa en esta materia.