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¿POR QUÉ TODO ES MOVIMIENTO?

Aunque esa enorme roca parece que esté quieta dentro de ella
todo se mueve, todo se transforma lentamente

Todo es dinamismo

¿Por qué todo se mueve?: Todo se mueve porque todo es existencia


en movimiento en la que cualquier tipo de existencia es una
existencia compuesta de existencias compuestas en movimiento, y
así sucesivamente, hasta llegar a las existencias indivisibles más
pequeñas posibles, las cuales saturan de existencia en movimiento al
universo.
Sólo se puede surgir de la nada de la forma más pequeña posible
surgiendo como movimiento porque el movimiento no es existencia
real. Es decir, para que la existencia pueda ser existencia necesita
moverse, por eso la primera existencia que surgió de la nada
originando así el universo era puro movimiento, existencia que no
era existencia pero gracias a su movimiento adquirió cuerpo como
movimiento, de esta manera adquirió una forma de existir
transformándose en existencia.
Para que algo pueda existir, ese algo debe moverse, así puede
adquirir una forma de existir como movimiento equivalente a ser
existencia. El universo es un compuesto de existencias más pequeñas
posibles, las cuales individualmente se mueven rotatoriamente sin
cesar, sólo así cada una de esas existencias adquiere cuerpo, adquiere
existencia. Cada una de las existencias más pequeñas posibles que
saturan de existencia el universo, se mueven rotatoriamente porque
de qué otra manera se pueden mover sin fin si no es rotatoriamente.
La primera existencia que existió surgió de la nada como
movimiento rotatorio sin fin. Esa primera existencia que surgió de la
nada estaba obligaba a moverse rotatoriamente sin fin porque estaba
rodeada por la nada y porque moverse rotatoriamente sin fin era la
única manera posible de existir eternamente como existencia
dinámica más pequeña posible. Una vez que se ha surgido como
existencia ya no se puede dejar de existir, ya no se puede volver a ser
la nada porque la nada no existe, existir significa estar eternamente
moviéndose rotatoriamente.
Cuando surgió de la nada la primera existencia dinámica como
movimiento, surgió rotando permanentemente sobre sí misma porque
no tenía otra opción ya que surgió de la nada. Eso a esa primera
existencia le debería causar una fuerte presión porque rotar
eternamente sobre sí misma rodeada de la nada sin poder salir de ese
espacio rotatorio significaba constantes roces contra la nada tratando
de dejar de existir sin poder. Esa necesidad constante de salir de la
cárcel de la nada, induciría a esa primera existencia a engrandecerse
constantemente, pero como eso no podía ser porque nada puede
engrandecerse así como así. Con lo cual, a esa primera existencia la
única opción que le quedaba era la duplicación, es decir tratar de
engrandecerse de la única forma posible: la duplicación constante,
puesto que era la única forma de crecer y necesitaba crecer para salir
de esa presión, pero por mucho que se duplicase nunca dejaría de
crecer, era un crecimiento sin fin, pero estaba obligada a ese
crecimiento sin fin ya que no podía dejar de ser existencia.
A través de la duplicación, que acabaría siendo una duplicación
constante sin fin, porque a medida que surgían nuevas existencias
todas se agrupaban en un mismo espacio dinámico, adoptando todas
las mismas opciones creando un espacio dinámico cada vez más
grande en un mismo espacio dinámico llamado universo, porque
fuera estaba la nada, la cual no se podía ocupar. Y es que el universo,
como es un universo dinámico sólo puede crecer como dinamismo, y
eso le permite crecer en un mismo espacio sin ocupar espacios de la
nada. Es como si todas las existencias fuesen una ya que todas se
atraen en un mismo espacio dinámico, con lo cual sufrirán todas
juntas la misma presión de la nada que sufría la primera existencia
que surgió de la nada, con lo cual no cesarían de duplicarse. Cada
existencia dinámica que nacía se duplicaría sin fin, con lo cual el
universo crecería y se expandiría rápidamente. Por eso el universo es
una saturación constante de existencias dinámicas semejantes entre
sí, que sólo se diferencian unas de otras en que cada una ocupa su
espacio propio.
Sólo la primera existencia que originó el universo fue la única que
surgió de la nada, las demás existencias son duplicaciones exactas de
las propias existencias duplicadas.
A medida que surgían nuevas existencias saturando constantemente
el universo de existencia, al estar todas rodeadas por la nada no
tenían más remedio que atraerse entre sí y agruparse todas en un
mismo espacio dinámico dando nacimiento a la gravedad universal.
Como todas las existencias son existencias en movimiento pueden
agruparse todas en un mismo espacio ya que el dinamismo en sí no
es existencia real, con lo cual ese crecimiento universal es un
crecimiento dinámico que no ocupa espacios de la nada, es un
crecimiento sin fin hecho de dinamismo que no afecta a la nada, la
nada es y será siempre la misma que rodea por todas partes al
universo. Esa saturación constante de existencia dinámica del
universo hace que la existencia se pueda agrupar formando todo tipo
de existencias dinámicas.
La existencia tiene la propiedad de transformarse continuamente
como existencia compuesta pero no la de dejar de existir. Al no
poderse transformar la existencia en la nada porque la nada no existe,
obliga a todo tipo de existencia a existir eternamente como existencia
dinámica con su correspondiente tiempo, porque el tiempo es el
transcurrir dinámico de todo lo existente.

La nada también es absolutamente inodora, incolora, insípida, quieta,


etc. Sólo la existencia se mueve.
LA JUSTICIA DE LA NADA

La nada y su justicia

Aunque no exista la nada, al originarse la existencia de la nada la


propia existencia no podría existir sin la nada; por tanto, la nada sin
existir no tiene más remedio que existir como contrariedad de la
existencia. He dicho, y es importante que se sepa, que la nada no
existe como nada pero existe como contrariedad de la existencia.

Por eso la existencia al estar tan influenciada por la nada y


necesitarla para poder existir, necesitaba parecerse a la nada pero sin
poder llegar nunca a ser la nada porque no podía y porque dejaría de
ser existencia. Todo eso obligaba a la existencia a adquirir una
permanente tendencia a poseer las cualidades de la nada que nunca
conseguiría porque la nada no existe.

Las cualidades de la nada son: La justicia, la perfección y la pureza.


La nada es absolutamente justa como nada por ser totalmente nada.
La nada es absolutamente perfecta como nada por ser totalmente
nada. La nada es absolutamente pura como nada por ser totalmente
nada.

Y aunque la nada sí que existe como contrariedad de la existencia, la


propia nada posee unas cualidades que nunca podrá poseer la
existencia; porque esas cualidades de la nada son absolutidades y las
absolutidades son imposibilidades, por ejemplo: la justicia absoluta
de la nada como nada es una imposibilidad para la existencia pero no
para la nada, la cual es plenamente justa como nada; la perfección
absoluta de la nada como nada es una imposibilidad para la
existencia pero no para la nada, la cual es plenamente perfecta como
nada; la pureza absoluta de la nada como nada es una imposibilidad
para la existencia pero no para la nada, la cual es plenamente pura
como nada; además la nada posee otras cualidades inferiores las
cuales expondré en otro artículo.

Es decir que la existencia ya se originó con la inevitable tendencia a


necesitar adquirir las cualidades de la nada, que son: la plena justicia,
la plena perfección y la plena pureza. Esa tendencia de la existencia
de necesitar adquirir las cualidades de la nada es lo que se llama
evolución, y es una evolución sin fin porque nunca se llegará a
conseguir. Esa evolución sin fin está transmitida a toda la existencia,
y donde más se percibe es en la evolución viviente, que por ejemplo
en el caso terrestre es el ser humano la cabeza viviente evolutiva que
evoluciona más.

La evolución viviente inteligente sin fin a través de la evolución


inteligente universal sin fin está constantemente inducida a tratar de
alcanzar esas tres cualidades de la nada, que nunca se conseguirá
porque son cualidades propias de la nada, pero es una necesaria
tendencia evolutiva que posee la existencia para poder existir. Por
eso la evolución inteligente sin fin es una evolución sin fin.

En eso consiste la evolución universal, en una constante tendencia


sin fin tratando de conseguir la plena justicia, la plena perfección y la
plena pureza de la nada, esa evolución sin fin la vemos
continuamente en nuestro planeta en las constantes luchas del bien
contra el mal y viceversa, que es una forma de evolucionar aunque
muchas veces se involuciona más que se evoluciona, pero al final la
humanidad va evolucionando aunque sea paulatinamente.

El fin de la evolución universal sin fin no es alcanzar esas cualidades


de la nada ya que son imposibilidades, el fin de la evolución
universal sin fin es que el universo evolucione siempre sin fin, que el
universo crezca sin fin y eso se está consiguiendo y se conseguirá
siempre porque todo es movimiento y el movimiento por mucho que
crezca no ocupa lugar, por tanto el universo existirá siempre y
evolucionará sin fin siempre.

En cada planeta que disponga de vida las vidas más evolucionadas se


salvarán a través de las almas que también tienen esa tendencia a
evolucionar sin fin, y al final de esa evolución viviente sin fin de
cada planeta se salvarán todas las almas de esos planetas, entonces el
bien habrá vencido al mal en esos planetas. Mientras eso sucede
nacerán constantemente nuevos planetas que puedan albergar vida, e
iniciarán sus correspondientes evoluciones en una lucha entre el bien
y el mal. El mal será vencido por cualquier civilización extraterrestre
cuando lleguen a sus propias metas evolutivas de sus
correspondientes planetas. Sin embargo el bien y el mal existirán
siempre en el universo porque siempre surgirán nuevas civilizaciones
que necesitarán esa lucha del bien contra el mal para poder
evolucionar.

No importa repetirlo otra vez más: Esa permanente tendencia de la


existencia queriendo ocupar la nada, hace que la propia existencia
adquiera la tendencia evolutiva que posee, porque querer ocupar
permanentemente la nada no sólo es querer ocupar lo que no existe,
es querer poseer las cualidades de la nada, que son: la perfección (la
nada es absolutamente perfecta como nada), la justicia (la nada es
absolutamente justa como nada) y la pureza (la nada es
absolutamente pura como nada). Esa permanente búsqueda de la
perfección, de la justicia y de la pureza de la nada es lo que hace que
todo lo que exista tienda a la evolución sin fin, que consiste en
evolucionar sin fin tratando de ser la nada. Esas cualidades de la
nada nunca se podrán conseguir porque conseguirlas sería llegar a ser
la nada, y eso no puede ser porque la nada no existe. Por eso la
existencia es una evolución sin fin, es como si el universo fuese una
esfera que siempre rota en un mismo sitio queriendo llegar a otro
sitio distinto sin poder salir de su sitio, pero que esa insistencia a
querer salir de su sitio es lo que le ayuda a moverse y a existir
eternamente, más o menos así es el universo.

La existencia universal está rotando sin fin como universo de una


manera perfecta porque no puede moverse de otra manera ya que la
nada que rodea a la existencia la rodea esféricamente de una manera
perfecta.

Teniendo en cuenta que el universo es un orden, esa primera


existencia que originó el universo, además de ser una existencia
totalmente dinámica, irrompible, indivisible y eterna además
también es evolutiva.

Autor: Salvador Sánchez Melgar


Artículo de mi libro "La jerárquía universal"
http://www.evolucioninteligentesinfin.com