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Desarrollo del aprendizaje

El desarrollo integral y el aprendizaje es el resultado de diversas y complejas


interrelaciones entre sus componentes de carácter biológico y las experiencias
recibidas del entorno físico, social y cultural en el transcurso de su vida. A lo largo
de este proceso, se avanza en el conocimiento y en el control de los aspectos de
expresión del lenguaje, del cuerpo, social, intelectual, moral y emocional
caracterizadores de la vida del ser social.

En este contexto, la práctica pedagógica procura aprendizajes significativos para


asegurar que los conocimientos adquiridos en los espacios educativos puedan ser
utilizados en circunstancias de la vida cotidiana.

PSICONEUROLOGÍA

La psiconeurología establece que nuestro cerebro requiere mantenerse en forma


para tener la capacidad de responder a los cambios del mundo actual que nos
rodea. Para mantener activo nuestro cerebro habrá que someterlo a desafíos, a una
exigencia, a los cambios y tenerlo siempre en movimiento. Si el cerebro no se
ejercita, pierde neuronas y conexiones, pierde capacidades y flexibilidad para
reaccionar a su entorno.

Nos gusta hacer las cosas como las hemos hecho siempre, y cuando el cerebro
crea rutinas, ya no necesita pensar, todo lo hacemos automáticamente. Por lo tanto,
para salir de la rutina se necesita confrontar al cerebro con información nueva. Es
así que tenemos la exigencia de acostumbrarnos a los cambios desde el lenguaje
hasta de la manera de pensar y con interactuar.

Aunque estamos expuestos a la necesidad de cambiar en todo momento, se nos


dificulta el poder hacerlo, pues en el momento de cambiar no siempre tenemos éxito,
pues sube nuestro nivel de ansiedad por estar frente a lo desconocido.

Si se logra tener habilidades para enfrentarnos a los cambios constantes, será más
fácil desempeñarnos en los diversos aspectos de nuestra vida y podremos llegar a
ser adultos conociendo, pero sobre todo utilizando nuestras capacidades.
DESARROLLO DE LA ABSTRACCIÓN

En lo que respecta a la abstracción como capacidad del razonamiento, ella es la


que permite separar a los objetos en partes y comprender lo esencial de cada una
de ellas. Según Jacques Maritain, para comprender lo fundamental de
las ciencias especulativas, es necesario investigar sobre el dominio de las ciencias
en su jerarquía y divisiones, las cuales pueden diferenciarse de acuerdo al grado
de inteligibilidad (aquello que puede ser entendido) que poseen en ellas los objetos
del conocimiento.

Por su parte, Santo Tomás de Aquino, estaba convencido de que la inteligibilidad


se desarrolla de forma paralela a la inmaterialidad, y es por eso que son más
comprensibles las cosas de carácter material que las espirituales; pese a ello las
cuestiones superiores del saber tienen que ver con el conocimiento espiritual.

La abstracción constituye un proceso que se desarrolla en tres niveles:

Abstracción de primer grado: Es conocida como la abstracción formal. Permite


conocer la materia móvil y sensible que forma a los objetos abstractos y captarlos
en una forma amplia. En este nivel la inteligencia comprende la esencia del objeto,
su materia (salvo raras excepciones, todas las cosas están formadas por materia).
En la antigüedad esta parte del proceso recibía el nombre de phisica, es decir física.

Abstracción de segundo grado: Conocida como la abstracción de la materia


sensible. Analiza el número, cantidad o extensión de la materia que forma el objeto;
es de tipo imaginaria y necesaria para comprender el funcionamiento del objeto. La
diferencia entre este grado y el primero se encuentra en la inmaterialidad de este
segundo. Es el mundo de la extensión y se resuelve a través de los números, es
decir las matemáticas.

Abstracción de tercer grado: Conocida como abstracción de toda materia, aquello


que se separa de la materia y de lo numérico en un objeto. Este nivel trata sobre
“ser como tal”, es decir, sobre el mundo del Ser y las realidades que no son
materiales, como el espíritu. Podría decirse que esa esencia se aprovecha de la
materia y de sus cualidades numéricas para manifestarse y que sólo puede
comprenderse este aspecto de la esencia a través de la metafísica.

LOS SENTIDOS Y EL CONTACTO DE LA REALIDAD

Al mismo tiempo, los sentidos constituyen también lo que nos permite dar algo de
nosotros a la realidad. Palabras, miradas, contactos, encuentros y todo viaja a
través de los sentidos y nos hacen no solo beneficiarios de lo que existe, sino
también colaboradores activos de su crecimiento y de su calidad. Nuestros sentidos
plasman o contribuyen a plasmar la realidad o al menos tienen el poder para eso.
El mundo exterior entendido en sentido amplio, es también como lo presentan
nuestros sentidos.

Pero sobre todo el otro, el que está a nuestro lado, está destinado a encontrarse
con nuestros sentidos y de ellos experimentará sin duda alguna influencia, así sea
leve, positiva o negativa, obviamente ligada, luego, también a variables personales.
De por sí, sin embargo, la acción de los sentidos es siempre eficaz y deja una señal,
es raro que sea totalmente no influenciable. Así que es doble sentido de la marcha,
de la realidad a nosotros y de nosotros a la realidad, aunque permanece idéntico el
elemento mediador, es decir, nuestros sentidos.

Pero precisamente en este contacto con la realidad los sentidos nos permiten
descubrir que la realidad no es nunca simplemente aquello que se toca, se ve o se
siente.

ABSTRACCIÓN APROPIACIÓN DE LA REALIDAD

La abstracción es una operación de la mente que tiene por objeto separar, de los
objetos percibidos por los sentidos, una característica, esencial o accidental, que no
existe independientemente del todo de donde se ha separado, pero que representa
o bien la naturaleza de un objeto o una propiedad suya, o bien lo que de común hay
entre varios objetos, y por cuyo medio decimos que entendemos qué son aquellas
cosas. El resultado de la abstracción (lo abstraído o lo abstracto) es el concepto o
la idea en sentido tradicional; aquello de donde se abstrae es el objeto o los objetos
percibidos por los sentidos. La cuestión de cómo los procesos cognoscitivos
superiores logran sus representaciones cuenta con una larga tradición filosófica,
que ha entendido la abstracción de dos maneras principales: como un poder del
entendimiento y como una operación mental. Mestressa de casa Asignatura:
Filosofía 1r Bachillerato Profesora: Àngels Varó Peral

a) Como un poder del entendimiento, con el que se capta la naturaleza de una cosa.
Esta manera de entender la abstracción la hallamos en Aristóteles (quien la opone
a la intuición de las esencias o captación directa de las ideas por la mente -posición
de Platón); puesto que toda idea o todo concepto universal de la ciencia debe
provenir de la experiencia, los conceptos universales se obtienen a partir de la
inducción, esto es, observando lo que hay de común o semejante en varios
individuos, o bien son resultado de la actividad iluminadora del entendimiento
agente, que capta la esencia del objeto en lo que llama imagen sensible (realismo).

b) Como una operación mental con la que se dejan de lado las características
individuales de varias cosas para tomar en consideración sólo lo que es común a
todas ellas. Este modo de entender la abstracción es propio de la tradición empirista.
Las ideas tomadas de las cosas particulares representan a todas las cosas de la
misma clase, con lo que abstraer consiste en otorgar un mismo nombre a todo lo
que se asemeja (nominalismo). En ambos casos, el resultado de la abstracción es
algo general, común a muchos objetos, que suele denominarse concepto. ¿Qué es
“pensar”? La Psicología actual entiende el pensar como resolución de problemas.
Entre las cuestiones que se han investigado, entre los problemas que se han
debatido respecto al “pensar” figura el de su relación con otras actividades psíquicas
o mentales. A este respecto se han elaborado las siguientes opiniones:

● El pensar va siempre acompañado de otras representaciones psíquicas, en


particular de imágenes (opinión tradicional que siguen la mayoría de las secuelas
psicológicas).

● El pensar carece de contenido sensorial: es un "pensar sin imágenes" (opinión de


la Escuela de Würzburgo).
● El pensar va acompañado de representaciones concomitantes (fenómenos
volitivos, emotivos, imágenes, etc.), pero no puede ser reducido a ninguna de ellas
(opinión intermedia entre las dos anteriores).