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CONTRATOS ADMINISTRATIVOS

Concepto y elementos

Es un acuerdo creador de relaciones jurídicas.

La caracterización del contrato resulta de:

· EL objeto del contrato constituye los fines de la Administración

· Requiere de la participación de un órgano estatal o ente no estatal en ejercicio de la


función administrativa.

· De las prerrogativas especiales de la Administración para su interpretación,


modificación y resolución.

Es toda declaración bilateral o de voluntad común, productora de efectos jurídicos


entre dos personas, de las cuales una está en ejercicio de la función administrativa.

- Declaración de voluntad comúnà requiere la voluntad concurrente del Estado (o de


otro ente en ejercicio de la función administrativa) y un particular u otro ente público.
Es un acto bilateral con manifestación de voluntad coincidente de las partes.

- Productora de efectos jurídicos determina recíprocamente atribuciones u


obligaciones con efectos jurídicos propios, directos e inmediatos y de manera
individual para cada una de las partes.

- Entre un ente estatal o no estatal en ejercicio de la función administrativa de


cualquiera de los 3 órganos.

- Y un particular u otro ente público un particular (persona física o jurídica) u otro


ente público (contrato interadministrativo)

Elementos

Al igual que en los actos administrativos: sujetos, voluntad, objeto y forma. Atañen a
la existencia y validez del contrato.

Sujetos: partes del contrato. Es la Administración Pública en cualquiera de sus


grados y los particulares, individual o colectivamente, o también la Administración.

Si el contratista es otro órgano o ente estatal o público no estatal, estaremos en


presencia de contratos interadministrativos (el contrato tiene lugar entre dos entes de
la Administración).

El contratista tiene siempre un propósito distinto al del Estado, relacionado con la


colocación productiva de sus productos o actividad. Si el contrato se celebra entre 2
entes públicos no habrá voluntades opuestas y concurrentes, ni contrato, sino un acto
complejo, una unión.
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Ahora si existe un fin distinto (Ej. Prestación de servicio público), aunque sean dos
entes estatales hablaremos de contrato interadministrativo.

Competencia y capacidad: integran el elemento del sujeto y atañen a la validez del


contrato siendo la aptitud legal para celebrar y ejecutar el contrato. En las entidades
autárquicas y empresas del Estado, sus respectivas normas estatutarias establecen la
competencia contractual. Entre las condiciones de competencia del órgano estatal
debe incluirse la capacidad subjetiva del órgano y la capacidad de obrar en el sentido
del Cód. Civil.

A) Capacidad jurídica del contratista: podrán ser contratistas las personas


naturales o jurídicas que se hallen en plena posesión de su capacidad jurídica y de
obrar. Las restricciones sobre la capacidad jurídica pueden ser: penales (procesados y
condenados); económicas (quebrados, concursados, interdictos); administrativas
(culpables de la recisión de contratos administrativos); éticas (funcionarios públicos).

B) Competencia de la Administración contratante: alcance. Se extiende a las


siguientes facultades: aprobar y modificar pliegos de condiciones; suspender
procedimientos de selección; adjudicar; acordar recepción definitiva; resolución y
recisión contractual.

C) Órganos colegiados: la voluntad se forma por la concurrencia de más de un


sujeto (acto colegiado), ya que las declaraciones de varios individuos concurren a
formar una declaración de voluntad imputable a un solo órgano institución distinto de
los agentes que lo integran.

D) Vicios en la capacidad y competencia: se rigen por las normas propias del acto
(Administración), y por las normas del derecho privado (contratista particular).

Voluntad. Consentimiento: para que haya contrato se requieren dos voluntades


validas y opuestas que concurran a su formación. EL consentimiento es la conjunción
de la declaración de la voluntad unilateral de cada uno de los contratantes (común o
negocial). Generalmente las clausulas están prefijadas por el Estado y se genera una
“adhesión del administrado” sin discusión. Estas cláusulas de adhesión se caracterizan
por estar pre-redactadas y por ser cláusulas para contratos en general.

a) Voluntad contractual tácita: el consentimiento puede ser expreso o tácito. Para los
contratos administrativos el consentimiento de la Administración debe ser expreso,
salvo que así haya sido pactado por las partes y se halle en vías de ejecución.

b) Aprobación o autorización administrativa o legislativa del contrato. Control.: en


ciertos casos la voluntad contractual Administrativa requiere de una ley autorizante
(autorización legislativa). Cuando se requiere la aprobación de otro órgano
administrativo ara la perfección del contrato, la intervención del órgano superior
completa la voluntad administrativa.

Objeto: es la obligación por la que se constituye. Tiene por contenido una prestación
de dar, de hacer o no hacer, querida por las partes. Es decir, es la consecuencia de
celebrar el contrato.
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Los contratos de la Administración tienen por objeto una prestación que tiene por
finalidad el fomento de los intereses y la satisfacción de necesidades generales.

Las cosas que no están en el comercio no pueden ser objeto de los contratos privados
pero sí de la Administración (ej. Bienes del dominio público). Durante la ejecución del
contrato el objeto puede ser variado unilateralmente por la Administración. EL objeto
debe ser cierto, posible, determinable o determinado y lícito.

EL contrato ilícito por objeto puede ser: contrato ilegal (contrario a normas
imperativas); contrato prohibido (contrario al orden público); y contrato inmoral
(contra las buenas costumbres).

La causa o motivo de los contratos de la Administración debe ser siempre satisfacer


un fin público. Cuando la ley exige esa motivación, su omisión provoca la nulidad del
acto o contrato que realice o ejecute.

Forma: las formalidades son los recaudos para la celebración del contrato, las que
podrán ser anteriores o concomitantes al mismo. Las formas, en cambio, es el modo
concreto de cómo se materializa, exterioriza i instrumenta el vinculo contractual. Rige
el principio de libertad formal, por el que se puede utilizar la forma que los
interesados juzguen mas conveniente, aunque generalmente se requiere que sea
escrita.

El perfeccionamiento de los contratos depende del derecho positivo. Podemos señalar


las siguientes formas: la manifestación reciproca de la voluntad; la notificación; la
formalización escrita; la autorización o aprobación.

Caracteres y régimen jurídico

Formalismo: se supedita la validez y eficacia de los contratos al cumplimiento de las


formalidades de forma y procedimientos de contratación, a través de una serie de
actos preparatorios del contrato.

Prerrogativas de la administración: los principios de la autonomía de la voluntad


e igualdad jurídica entre las partes quedan subordinadas en el contrato
administrativo. La libertad de las partes se ve limitada por la norma que fija el
procedimiento para elegir al contratista, la aprobación legislativa y la subordinación al
objeto de interés público. EL contratista solo puede aceptar o rechazar las condiciones
del contrato y las prerrogativas de la Administración manifiestan la desigualdad en la
relación con los contratistas.

De esta forma existe una desigualdad jurídica, con una superioridad por parte de la
Administración, quien además puede modificar el contrato cediendo el principio de
inalterabilidad ante el “ius variandi”. La administración podrá: adaptar el contrato a
las necesidades públicas (unilateralmente); ejecutar el contrato por sí o por un 3° en
caso de incumplimiento o mora del contratista; y decidir unilateralmente la rescisión.

También existen en estos contratos cláusulas exorbitantes, derogatorias del derecho


común e inadmisibles en los contratos privados. EN virtud de ellas, la Administración
puede ejercer un control excepcional sobre el contratista. Podrán ser virtuales o
implícitas; y expresas o concretas.
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Derechos y obligaciones personales: en principio, los mismos son de carácter


personal (intuitu personae) con la imposibilidad de ceder, transferir o negociarlos,
salvo autorización o pacto expreso.

El contratista no podrá ceder o transferir los derechos y obligaciones pues no hay


“impersonalidad” en los contratos públicos. Existe prohibición también respecto de la
subcontratación, por la que un 3° ejecute el contrato por cuenta y orden del
contratista, salvo precia autorización de la Administración. La misma no exime al
contratista de sus responsabilidades.

Efectos respecto de terceros: en el derecho público los contratos de la


Administración pueden ser, en ciertos casos, opuestos a terceros (que no son partes).
A su vez, los terceros pueden invocar el contrato administrativo.