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En lo principal: Querella por infracción a la Ley 19.496.

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Primer otrosí: Demanda civil por indemnización de perjuicios.
Segundo Otrosí: Patrocinio y poder.-

S.J.L de Policía Local de Los Ángeles


:
MARÍA DE LOS ANGELES VICENCIO CONTRERAS, asistente social, domiciliad(a)
en San Pablo 0147, Villa Todos Los Santos, de la ciudad de Los Ángeles, a US.,
respetuosamente digo:

Que, interpongo querella infraccional en contra del proveedor,


SUPERMERCADO UNIMARC, o también conocido como BIGGER MARCONI, O
TAMBIÉN COMO RENDIC HERMANOS S.A., rut: 81.537.600-5, ubicado en Avenida
Marconi 1177, representado por Rodrigo Novoa Marchant o por quien sus derechos
represente, conforme lo dispuesto en el artículo 50 C inciso final y 50 D de la Ley
19.496, en virtud de los siguientes fundamentos de hecho y derecho que a continuación
expongo:

1.- LOS HECHOS:

Ingresamos al establecimiento siendo las 20 horas de ese día 1 de abril para


comprar pan y algunos insumos y productos para mi hogar. Apenas ingresamos nos
dirigimos a la zona de panadería del supermercado donde se encontraban otras
personas donde esperamos para realizar la compra. En eso nos encontrábamos
cuando se me acercó un guardia del establecimiento, vestido e identificado como tal, en
compañía de un joven adolescente, quien además se encontraba acompañado de su
madre. A continuación el guardia me acusa a viva voz de que yo había hurtado el
teléfono del joven, de modo que toda la gente alrededor tanto consumidores como
dependientes salieron a ver y oír qué ocurría, formándose inmediatamente un incidente
dada la acusación que se me hacía.
En ese momento entonces le pregunto al guardia: “¿están seguros de lo que
están diciendo?-porque es una acusación grave...”. A lo que los guardias me
respondieron que si, porque me habían visto sacarle el celular al joven. Desde ya me
señalaron que no me podía mover del lugar sin autorización de ellos.

Tanta fue la humillación que sufrí y el menoscabo de mi persona que mas de una
vez el guardia me señaló que mejor entregara el teléfono celular ya que seguramente
me había “tentado”. Demás está decir SSA. que soy una profesional, empleada pública
y no tengo la más mínima necesidad de hurtar o robar artefacto alguno, cuestión que
hice presente en reiteradas oportunidades al guardia que me detuvo, sin ser
consideradas mis palabras lo que me extraña y me perturba mucho dado que tanto mi
presentación como mi lenguaje corresponden a una persona del nivel educacional y
cultural que efectivamente tengo.

A estas alturas el escándalo había subido de tono y cada vez había más gente
viendo y escuchando lo que ocurría y como me tenían detenida la gente me miraba
como si fueran verdad las aseveraciones en mi contra. Es en ese momento el guardia
me señala que debo acompañarlo a otra área del supermercado, con el fin de
registrarme tanto mis vestimentas como mi cuerpo en definitiva.

Frente a lo cual por supuesto me negué enfática y totalmente, por cuanto lo


considere, en grado sumo una humillación y abuso a mis derechos ciudadanos y como
consumidora. Durante todos estos acontecimientos mi amiga, quien no podía creer lo
que ocurría, les reiteraba a el guardia que yo era una persona profesional y que no
había hurtado nada ni menos un teléfono como se me acusaba, a lo cual nunca fue
escuchada y se le respondía en forma prepotente que no se metiera.

Después de lo anterior el guardia me conminó a acompañarlo, en forma


obligatoria ya que de otra manera me revisaría allí mismo. Fui llevada entonces hasta
una zona cerca de la entrada del establecimiento. Donde se me indicó que tendría que
esperar hasta que llegara Carabineros, siendo tratada precisamente como una
delincuente.
Como una manera de poder esclarecer los hechos sobre los cuales me
acusaban y así poder irme del establecimiento, que a estas alturas era lo único que
quería, repetidamente pedí a los guardias que me mostraran las cámaras de vigilancia
del supermercado, para que así se apreciara y se probara mi total inocencia. Siempre
me las negaron y respecto de su contenido solo me dieron ambiguas y contradictorias
respuestas. Nunca las vi.

Allí tuve que esperar, a vista y paciencia de todas las personas que circulaban,
supuestamente hasta que llegara Carabineros. Transcurrieron dos horas en que los
guardias del supermercado se negaron a que yo abandonara el mismo. Tuve que
esperar en compañía de mi amiga y su pololo que había llegado cuando fui detenida,
sin poder moverme ni salir del local, situación que para mí fue más que violenta y me
menoscabo como mujer y profesional.

Quiero subrayar a V.S. que en ningún momento ninguna persona que


representara a la gerencia o administración superior del supermercado se acercó a mí
como para saber qué ocurría, intentar clarificar las cosas, dado el tiempo que
permanecí detenida, ni ningún interés hubo en saber si mi detención se ajustaba a
derecho.

Finalmente, transcurridas mas de dos horas de lo relatado, después de mis


reiteradas solicitudes de que se aclarara luego esta situación, se me acerca
nuevamente el guardia que había empezado este incordio y al preguntarle yo que hasta
cuándo iba a tener que esperar, él con toda calma me dice: “Si tú no has hecho debiste
haberte ido hace rato …”

A mi indignación ahora se sumó mi sorpresa por lo expresado por el guardia. ¡Me


retuvieron sin justificación alguna ni menos derecho para hacerlo!

Recién después de eso me pude retirar a mi hogar en compañía de mis amigos.


Al llegar a mi departamento rompí a llorar porque estoy segura de que todo esto se
debió al abuso que hicieron de mi condición de mujer.
2.- DERECHO:

Al tenor de los hechos descritos se configuran las siguientes infracciones a la


ley 19.496:
Al artículo tercero de la Ley del Consumidor, letras c), d) y e); en conformidad a
los hechos narrados.

POR TANTO,
En mérito de lo expuesto y disposiciones legales citadas, y artículos 1° y 7° y demás
pertinentes de la Ley N° 18.287,
RUEGO A SS., tener por interpuesta esta querella infraccional en contra del
proveedor, SUPERMERCADO UNIMARC, o también conocido como BIGGER
MARCONI, O TAMBIÉN COMO RENDIC HERMANOS S.A., rut: 81.537.600-5, ubicado
en Avenida Marconi 1177, representado por Rodrigo Novoa Marchant o por quien sus
derechos represente, acogerla a tramitación y en definitiva condenar a la contraria al
máximo de las multas señaladas en el artículo 24 de la ley 19.496, con costas.

PRIMER OTROSI: Demanda por indemnización de daños y perjuicios.

MARÍA DE LOS ANGELES VICENCIO CONTRERAS, asistente social, domiciliada en


San Pablo 0147, Villa Todos Los Santos, de la ciudad de Los Ángeles, en estos autos
por infracción a la Ley N° 19.496, a US. respetuosamente digo:

En virtud de lo dispuesto en los artículos 3° e), 50 a), b) y c) de la Ley 19.496,


deduzco demanda de indemnización de perjuicios en contra de BIGGER MARCONI, O
TAMBIÉN COMO RENDIC HERMANOS S.A., rut: 81.537.600-5, ubicado en Avenida
Marconi 1177, representado por Rodrigo Novoa Marchant o por quien sus derechos
represente, conforme lo dispuesto en el artículo 50 C inciso final y 50 D de la Ley
19.496en virtud de los siguientes fundamentos de hecho y derecho que a continuación
expongo:
Por razones de economía procesal y no ser redundante en cuanto a la
descripción de los hechos, PIDO A V.S. se tengan por expresamente reproducido lo
expuesto en lo principal de este escrito, incluyendo aquellos antecedentes normativos
que sean pertinentes.

Pido a S.S. tener presente en este caso, de abuso desmedido, violento y


sobre todo pasando por encima de mi dignidad como mujer, aun mas, justamente
por lo mismo aprovechándose de mi inferioridad física como condición propia de
mi género, cuestión que NO importó ni tuve ayuda de NINGÚN empleado,
administrativo ni mucho menos gerente del mismo, socavando mi autoestima
personal e imagen social frente a los demás clientes del Supermercado, que la Ley del
Consumidor expresamente establece que:

“Artículo 3º.- Son derechos y deberes básicos del consumidor:

c) El no ser discriminado arbitrariamente por parte de proveedores de bienes y


servicios;

d) La seguridad en el consumo de bienes o servicios, la protección de la salud y


el medio ambiente y el deber de evitar los riesgos que puedan afectarles;

e) El derecho a la reparación e indemnización adecuada y oportuna de todos los


daños materiales y morales en caso de incumplimiento de cualquiera de
obligaciones contraídas por el proveedor, y el deber de accionar de acuerdo a los
medios que la ley le franquea,

Artículo 15:

Los sistemas de seguridad y vigilancia que, en conformidad a las leyes que los
regulan, mantengan los establecimientos comerciales están especialmente
obligados a respetar la dignidad y derechos de las personas.
En caso que se sorprenda a un consumidor en la comisión flagrante de un delito
los gerentes, funcionarios o empleados del establecimiento se limitarán, bajo su
responsabilidad, a poner sin demora al presunto infractor a disposición de las
autoridades competentes.

Cuando la contravención a lo dispuesto en los incisos anteriores no fuere


constitutiva de delito, ella será sancionada en conformidad al artículo 24.”

Por tanto,
Pido a S.S. acoger a tramitación la presente demanda, ordenar se notifique a la
denunciada y demandada Supermercado BIGGER MARCONI ya individualizado, la
presente denuncia y demanda, para en definitiva declarar que ha raíz de las
infracciones a la Ley del consumidor cometidas por aquel establecimiento comercial, se
le han causado daños y perjuicios a doña MARIA DE LOS ANGELES VICENCIO
CONTRERAS, en su calidad de consumidora respecto del mismo local, amparada por
tanto por la ley antes citada, daños que en este caso calificaremos como daño moral,
condenando a Supermercado BIGGER MARCONI, ya individualizado, a pagar a la
demandante ya individualizada, la suma de $3.000.000.-, mas costas e intereses que
se devengaren a partir de la ejecutoria de la sentencia definitiva; o en SUBSIDIO, la
suma que V:S. estime pertinente a la luz de las probanzas que acrediten los hechos
motivos de la denuncia, que se rendirán en su oportunidad procesal. Todo ello con
costas, e intereses que se devengaren a partir de la ejecutoria de la sentencia.

Segundo otrosí: Pido a S. S. tener presente que me patrocina en estos autos el


abogado habilitado para el ejercicio de la profesión don Rogelio Martínez Escobar, con
domicilio en calle San Martín 270, departamento 33, de esta comuna de Los Ángeles, a
quien confiero poder con todas las facultades del artículo séptimo del Código de
Procedimiento Civil, expresamente la de avenir y transigir.-