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FIBROMIALGIA: FISIOTERAPIA Y REHABILITACIÓN

La fibromialgia es un síndrome caracterizado por dolor crónico musculoesquelético


(articulaciones, músculos, tendones, tejido blando) generalizado y debilidad muscular, y que
puede ir acompañado de otros síntomas como fatiga, dificultad en el sueño y cambios en el
estado de ánimo. Afecta principalmente a mujeres, de edad entre 20 y 50 años.

Su etiología (causa) es desconocida y objeto de investigación por parte de todos los


profesionales de la salud. En este blog pretendemos dar a conocer la dificultad en el
diagnóstico y explicar, desde el punto de vista de la neurociencia y las últimas investigaciones
en dolor crónico, cómo actúa y los criterios diagnósticos más adecuados.

DIAGNOSTICO:
El diagnóstico no es fácil. En el caso de la fibromialgia, las pruebas de imagen (resonancia
magnética, radiografía, etc.), no muestran alteraciones del sistema musculoesquelético en
relación con el dolor en los músculos o articulaciones, o bien, si estas alteraciones existen
(hernia discal, artrosis, por ejemplo), no justifican ni la intensidad o características del dolor, ni
los síntomas cognitivos presentes, ni el cuadro general de dolor e hipersensibilidad en distintas
partes del cuerpo. Tampoco se obtienen indicativos claros en pruebas como análisis de orina o
sangre.

El diagnóstico clásico, tras años de consultas médicas en el caso de muchos pacientes, es la


identificación de 11 de 18 puntos dolorosos hipersensibles (“tender points”), presentes
simétricamente en el cuerpo y localizados en áreas como el cuello, codos o rodillas.

Este diagnóstico se queda obsoleto, considerándolo un cajón de sastre, ya que no da una


respuesta clara al origen del dolor, y tampoco se centra en las investigaciones de los últimos
años en dolor crónico, que se realizan en países como Australia, atendiendo a los ya
mencionados procesos de sensibilización central a nivel del cerebro el cual “determina” el
dolor presente en el cuerpo sin que haya daño en el tejido, no sólo en base a la calidad del
mismo, sino también a otros factores de carácter cognitivo como pueden ser las creencias
previas ante el dolor, el contexto social, las conductas de evitación del dolor o las ideas
catastrofistas ante los síntomas.
IMPORTANCIA DE UN DIAGNÓSTICO GLOBAL:
Dado el importante papel que juega el cerebro en los procesos de dolor crónico y cómo el
paciente describe su dolor, el diagnóstico deber ser más amplio. El Colegio Americano de
Reumatología, en 2010,establece los siguientes criterios:

- Puntos dolorosos, “tender points”(mandíbula, codos, rodillas…).


- 41 síntomas y signos: dolor de cabeza, dolor de pecho, náuseas, fiebre, entre otros.
- Grado de importancia de la fatiga, calidad del despertar por la mañana y síntomas
cognitivos que influyan en nuestro día a día.

Esto nos permite tener un diagnóstico más acertado. Y en aquellos pacientes que no cumplan
los criterios, poder seguir buscando un diagnóstico que justifique sus síntomas, sin
introducirles en una enfermedad que no es la suya.

TRATAMIENTO, ABORDAJE Y ENFOQUE GLOBAL DE LA FIBROMIALGIA:


El tratamiento de la fisioterapia se centrará en controlar desde el cerebro el cuadro de dolor.
Para ello será importante trabajar desde:
1- La pedagogía del dolor (explicar y enseñar al paciente qué es el dolor y qué papel tiene
el cerebro). Se explicará al paciente que SU DOLOR ES REAL, pero que sus
articulaciones no están lesionadas y pueden utilizarlas. Por ello, debemos dejar a un
lado creencias propias de los profesionales de la salud como “se lo está inventando”,
“está deprimida”. Teniendo en cuenta cómo el dolor puede influir en el estado de
ánimo, lo tomaremos como un síntoma, no como una causa.

2- El miedo al movimiento o Kinesiofobia, que evita la actividad y el “posible daño”.


Trabajaremos el movimiento y su exposición gradual al dolor.

3- Las creencias Miedo – Evitación, sobre el dolor asociado a la actividad física y el


trabajo.

4- La Aceptación del Dolor: guiar y enseñar al paciente a enfocar sus intenciones, no en la


lucha contra el dolor, sino a la participación en las actividades y metas personales que
considera importantes.

Esto determinará el tipo de terapia manual y ejercicios indicados:

- Activación de musculatura profunda de toda la columna (multífidos).


- Activación del transverso del abdomen.
- Control del esquema corporal.
- Ejercicio terapéutico en agua.
- Actividad física aeróbica, ejercicios de fortalecimiento y flexibilización suaves, para así
mejorar tanto el estado de salud como su calidad de vida.