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La definición de lo urbano (Horacio Capel)

Lo urbano posee diferencias sustanciales con lo rural. La distinción antes de la Revolución Industrial
entre campo y ciudad es más clara que en la actualidad por razones multifactoriales.

El problema de la diferenciación urbano-rural comprende 2 puntos diferentes: la definición teórica


del hecho urbano en contraposición a lo rural, y la enumeración de los rasgos esenciales de la ciudad.
Los rasgos más frecuentes para caracterizar el hecho urbano han sido el tamaño y la densidad, el
espectro del núcleo, la actividad no agrícola, el modo de vida, la heterogeneidad, la “cultura urbana”
y el grado de interacción social. En relación al número de habitantes, vale decir que es una
característica fundamental; La forma y el aspecto de la aglomeración ha sido utilizado como criterio
esencial por algunos autores sin mucho éxito. En algo en que coinciden los teóricos es que para definir
lo urbano es necesario que exista un predominio de la actividad no agrícola. Los sectores rurales son
los sectores que poseen una relación de distancia mayor que el sector urbano y los que se extienden
en la región y se dedican a la producción de los artículos primarios que rinde la tierra. Lo urbano está
vinculado a los transportes, industrias, comercio, entre otros. Por lo tanto, se podría decir que existe
una contraposición entre lo rural y lo urbano.

Es posible apreciar que la economía del dinero que se solidifica en el sector urbano estimula la
abstracción y favorece el desarrollo de las facultades intelectuales provocando una despersonalización
de las relaciones humana. Además, podemos mencionar otras características de la ciudad que nos
llevan a pensar que en una gran ciudad la vida es más intelectual; en ellas hay un ritmo de vida más
rápido, por lo tanto hay una intensificación de la vida nerviosa. La gran ciudad estimula las
individualidades de los rasgos de personalidad, lo que lleva a la diferenciación del trabajo y a la
actividad parcelada, como también a la atrofia de la cultura individual. Otras diferencias subrayan la
función política y militar, la presencia de instituciones y una organización social diferenciada. El
modo de vida urbano es un sistema específico de normas, valores, comportamientos, actitudes y
opiniones. Para Wirth, la cultura urbana sería el resultado de 3 factores esenciales: dimensión,
densidad y heterogeneidad de la aglomeración.

La ciudad es un lugar privilegiado desde el punto de vista de la comunicación, ya que es un lugar de


mayor riqueza de intercambios. El campo o lo rural posee una mayor y mejor calidad de actividades
personales, individuales y privadas. Aun así podemos señalar que la ciudad es un elemento esencial
del sistema económico por ser este lugar de intercambio, de elección y de innovación. Desde el punto
de vista del empresario, la ciudad es un conjunto de economías urbanas estrechamente asociadas entre
sí, y mientras estas concentran los bienes producidos colectivamente, los cuales son consumidos de
la misma forma. Desde la sociología cabe plantearse el problema de si se debe seguir hablando de la
ciudad como contrapuesto de lo rural en las regiones de elevado desarrollo tecnológico.

Se puede definir también una ciudad por ser una aglomeración de personas, por su aspecto exterior y
por su paisaje urbano que no es uniforme. Es evidente la existencia de servicios altamente
especializados y de una división interna del espacio urbano: edificios, viviendas, así como centros
coordinadores de la región y más. Hay elementos reconocidos por todos dentro de la ciudad:
continuidad de aglomeración y dimensión suficiente.

En base a las definiciones estadísticas, los criterios cualitativos presentes responden al aspecto y las
características urbanas. Y según los cuantitativos estas características corresponden al tamaño del
núcleo expresado en el número de habitantes, la densidad y el predominio de la actividad económica
no agrícola.

En cuanto a las áreas urbanizadas y metropolitanas, son ocupados criterios de población, densidad,
actividad e integración en relación a la existencia de unidades urbanas que rebasan los límites
administrativos del municipio. Dicho todo lo anterior, debemos tener en cuenta que la variedad de
criterios utilizados para definir lo urbano en los diferentes países se une, lo que hace más complejo el
problema, modificándose en cada país.

Nos hemos dado cuenta a lo largo de este resumen que existen aún dificultades para establecer
definiciones por la diversidad de las situaciones sociales; y que de igual manera lo urbano es una
realidad cambiante con modificaciones a lo largo de la historia, partiendo por las funciones que poseía
antes de la Revolución Industrial como posterior a esta y de la manera en que ha extendido sus
dimensiones, entendiendo que cada modo de producción y cada formación social da lugar a un tipo
de ciudad y forma específica de urbanización.

Ante la antigua y tradicional dicotomía que distinguía entre lo rural y lo urbano, debemos aceptar hoy
una diversidad de situaciones caracterizadas por una complejidad creciente desde el punto de vista de
la organización espacial, donde conceptos como “unidad hábitat” (núcleo de poblamiento urbano)
designa a todos los puntos de concentración de la población sedentaria. Por último, cabe mencionar
que si bien la ciudad posee intrínsecamente las características que la definen desde su materialidad,
como comunidad humana y desde si sentido político, aun criterios esenciales para definir lo urbano
es la densidad y la morfología.