Vous êtes sur la page 1sur 3

ENERGIA HIDRAULICA

La energía hidroeléctrica es una fuente de energía renovable que genera electricidad


a partir de la energía del agua cuando ésta desciende de nivel. Es una tecnología probada, madura,
predecible y competitiva en términos del costo.
La construcción de la primera central hidroeléctrica de 12,5 kW del mundo entró en funcionamiento sobre
el Río Fox, en la central Vulcan Street en Appleton, Wisconsin (Estados Unidos), el 30 de septiembre de
1882. Aunque actualmente la función principal de la energía hidroeléctrica en materia de suministro
mundial de energía consiste en generar electricidad en régimen centralizado, las centrales hidroeléctricas
pueden funcionar también de manera aislada y abastecer a sistemas independientes, a menudo situados
en las zonas rurales y apartadas de nuestro planeta.

Potencial del recurso


El potencial técnico mundial de la generación hidroeléctrica se cifra en 14.576 KWh anuales, con un
potencial de capacidad total estimado de 3.721 GW anuales, es decir, el cuádruplo de la capacidad
hidroeléctrica mundial actualmente instalada (véase la figura RT.5.1). La capacidad no aprovechada varía
entre un 47% en Europa y un 92% en África, porcentajes que denotan un amplio margen y una diversidad
geográfica de oportunidades de desarrollo hidroeléctrico en todo el mundo (véase la tabla RT.5.1). El
mayor potencial técnico y el mayor volumen de recursos no aprovechados
corresponden a Asia y América Latina. Gran parte del potencial total todavía
no aprovechado se encuentra en África. [5.2.1]
Cabe señalar que los valores relativos a la totalidad de la capacidad hidroeléctrica instalada de América
del Norte, América Latina, Europa y Asia son de un mismo orden de magnitud, mientras que en África y
Australasia y Oceanía son de un orden de magnitud menor: en África, a causa del subdesarrollo, y en
Australasia y Oceanía, debido a su extensión, al clima y a la topografía.

El potencial de recursos de la energía hidroeléctrica podría resultar alterado


por el cambio climático. Con base en un número limitado de estudios, se
espera que los efectos del cambio climático sobre los sistemas hidroeléctricos
existentes sea ligeramente positivo, aunque determinados países y
regiones podrían experimentar cambios positivos o negativos en sus precipitaciones
y escorrentías. La capacidad anual de producción eléctrica en 2050
podría aumentar en 2,7 TWh (9,72 PJ) en Asia, con arreglo al escenario A1B
del IEEE, y disminuir en 0,8 TWh (2,88 PJ) en Europa. En otras regiones,
los cambios serían aún menores. A nivel mundial, se estima que los cambios
ocasionados por el cambio climático en el sistema de la producción
hidroeléctrica actual son inferiores al 0,1%.
5.3 Tecnología y aplicaciones

Los proyectos hidroeléctricos suelen estar diseñados en respuesta a determinadas


necesidades y condiciones del emplazamiento concretas, y se clasifican en función del tipo de proyecto,
la altura del agua (es decir, la altura vertical del agua por encima de las turbinas) o la finalidad (única o
múltiple).
Las centrales hidroeléctricas reflejan básicamente tres tipos de proyectos: centrales de corriente fluvial, de
almacenamiento y de almacenamiento por bombeo.
Las centrales de corriente fluvial están situadas en pequeñas cuencas y carecen de capacidad de
almacenamiento. En ellas, por consiguiente, la producción eléctrica refleja el ciclo hidrológico de la
cuenca de drenaje. En las centrales de corriente fluvial, la producción de electricidad varía en función de
la disponibilidad del agua, por lo que pueden ser utilizadas como fuentes de energía variables en ríos
pequeños, o como centrales eléctricas de carga base en ríos de gran tamaño. Las centrales de corriente
fluvial de gran escala pueden adolecer de limitaciones para regular el caudal de agua, y si operan en
cascadas, al unísono con otras centrales hidroeléctricas de almacenamiento en tramos superiores de la
corriente, pueden contribuir a regular y equilibrar en conjunto un parque de centrales hidroeléctricas. Una
cuarta categoría, la tecnología "sobre río" (hidrocinética), está menos avanzada y funciona como la central
de corriente fluvial sin mecanismos de regulación. [5.3.2]
Los proyectos hidroeléctricos provistos de un embalse (energía hidroeléctrica de almacenamiento)
prestan diversos servicios energéticos (carga base, suministro en picos, almacenamiento de energía), y
operan como reguladores de otras fuentes. Además, ofrecen a menudo servicios que no se limitan al
sector de la energía, como el control de crecidas, el abastecimiento de agua, la navegación, el turismo y
el regadío. Las centrales de almacenamiento por bombeo almacenan agua como fuente de producción de
electricidad. Invirtiendo el flujo del agua es posible producir energía eléctrica en respuesta a la demanda,
con un tiempo de respuesta muy breve. El almacenamiento por bombeo constituye actualmente la
modalidad de almacenamiento de energía con mayor capacidad disponible en las redes eléctricas.
El transporte de sedimento y la sedimentación en los embalses son problemas que deben ser analizados
a fondo, ya que tienen varios efectos negativos sobre el rendimiento de las centrales, a saber, el eventual
agotamiento de la capacidad de almacenamiento del reservorio; un aumento de la degradación corriente
abajo; el aumento del riesgo de crecida corriente arriba del embalse; pérdidas de generación por merma
de la eficiencia de las turbinas; una mayor frecuencia de reparación y mantenimiento, y la reducción del
período de vida de la turbina y de la regularidad de la producción eléctrica. El problema asociado a la
sedimentación puede ser controlado, en último término, mediante políticas orientadas al uso de la tierra y
a la protección de la cubierta vegetal. La energía hidroeléctrica

ofrece la máxima eficiencia de conversión de todas las fuentes de energía conocidas (en torno a un 90%
de la eficiencia "de agua a cable"), y un cociente de rentabilidad energética muy elevado. [5.3.3]
Normalmente, una central hidroeléctrica dura entre 40 y 80 años. Los componentes eléctricos y
mecánicos, así como el equipo de control, se desgastan más rápidamente que las estructuras civiles (al
cabo de unos 30 ó 40 años, por lo general), después de lo cual deben ser renovados. La mejora de las
instalaciones o del rendimiento debe ser abordada sistemáticamente, ya que hay diversos factores
(hidráulicos, mecánicos, eléctricos y económicos) que desempeñan un papel esencial a la hora de decidir
la línea de actuación. Desde un punto de vista técnico-económico, la mejora del rendimiento debe ser
abordada conjuntamente con otras medidas de renovación y modernización. Frecuentemente, los
generadores de rendimiento mejorado pueden ser reacondicionados para dar respuesta a la demanda del
mercado, que requiere un funcionamiento más flexible y adaptado a los picos de demanda. La mayor
parte de los 926 GW del equipo hidroeléctrico actualmente en funcionamiento (2010) deberá ser
modernizado de aquí a 2030 ó 2040. La renovación de las centrales hidroeléctricas existentes mejora con
frecuencia la capacidad de generación, tanto en los casos en que se renueva o mejora el rendimiento de
las turbinas como en aquellos en que se introducen reformas en la infraestructura civil existente (presas
de derivación, represas, diques, túneles en canal, etc.) para incorporar nuevas instalaciones
hidroeléctricas. [5.3.4]
5.4 Situación mundial y regional de la implantación en el mercado y en el
sector
La energía hidroeléctrica es una tecnología madura, predecible y competitiva en términos de los precios y,
en la actualidad, proporciona un 16% aproximadamente de la producción eléctrica mundial y un 86% de
toda la electricidad obtenida de fuentes renovables. Aunque la energía hidroeléctrica
contribuye en mayor o menor medida a la producción de electricidad en 159 países, cinco de estos
(China, Canadá, Brasil, Estados Unidos y Rusia) representan más de la mitad de la producción
hidroeléctrica mundial. No obstante, la importancia de la energía hidroeléctrica en la matriz eléctrica de
esos países difiere considerablemente. Aunque Brasil y Canadá dependen, en gran medida, de la energía
hidroeléctrica, ya que generan el 84% y el 59%, respectivamente, la Federación de Rusia y China
producen, respectivamente, solo el 19% y el 16% de su electricidad por medios hidroeléctricos. A pesar
del aumento considerable de la producción hidroeléctrica en todo el mundo, el porcentaje de esta
modalidad de energía ha disminuido en los tres últimos decenios (de 1973 a 2008), pasando del 21% al
16%, ya que la carga de electricidad y otras fuentes de generación
han crecido más rápidamente que la energía hidroeléctrica. [5.4.1]
Los créditos de carbono benefician a los proyectos de energía hidroeléctrica, ya que ayudan a obtener
financiación y a reducir riesgos. La financiación es la etapa más decisiva de todo el proceso de desarrollo
de los proyectos. Los proyectos hidroeléctricos se cuentan entre los mayores contribuyentes a los
mecanismos flexibles del Protocolo de Kyoto y, por consiguiente, a los mercados de crédito de carbono
existentes. De los 2.062 proyectos registrados al 1 de marzo de 2010 por la Junta Ejecutiva del
mecanismo para un desarrollo limpio (MDL), 562 son hidroeléctricos.
Con un 27% del número total de proyectos, la energía hidroeléctrica es la principal fuente de energía
renovable del MDL implantada. China, la India, Brasil y México representan aproximadamente un 75% de
los proyectos acogidos. [5.4.3.1]
La Junta Ejecutiva del MDL de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
(CMNUCC) ha decidido que los proyectos de almacenamiento de las centrales hidroeléctricas deberán
ajustarse al indicador de densidad de potencia, vale decir, la capacidad instalada y el área
de embalse en W/m2, a fin de acceder a los créditos del MDL. Actualmente, la aplicación del indicador de
densidad de potencia parece excluir a la energía
hidroeléctrica de almacenamiento de la concesión de créditos del MDL (o
ejecución conjunta), y ello puede mermar las posibilidades de desarrollo de
los recursos hidroeléctricos, ya que se favorecerá la opción de las centrales
de corriente fluvial sin almacenamiento.
5.5 Integración en sistemas de energía más
amplios
El amplio intervalo de capacidades de la energía hidroeléctrica, su flexibilidad,
su capacidad de almacenamiento (en combinación con un embalse),
y su capacidad para operar en modo autónomo o en redes de cualquier
tamaño le permite prestar servicios muy diversos. [5.5]