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Kuhn y su conflictivo relacionamiento con las ciencias sociales: algunas tensiones

esenciales

Lucía Alonso (lucia_alonso_@hotmail.com)


Luis Noble (luisnoble_2012@hotmail.com)
Ignacio Saraiva (ignaciosaraiva_90@hotmail.com)
Facultad de Información y Comunicación, Universidad de la República, Uruguay

I. Introducción
Se presenta, como disparador a la discusión, el curioso caso que tuvo lugar en el
Vassar College, situada en New York, Estados Unidos, protagonizado por Thomas S.
Kuhn y un conjunto de cientistas sociales, ocurrido por el año 1974, en el marco de una
invitación realizada a Kuhn para participar en un simposio que tenía como eje central La
estructura de las revoluciones científicas, llevado a cabo bajo el programa de “Science,
Technology and Society”, con la idea de introducir las nuevas temáticas de historia y
filosofía de la ciencia.
En este simposio, Kuhn expone una conferencia titulada “Puzzles vs. Problems
in scientific development”, con la cual trata de clarificar algunos elementos de su obra
más renombrada. La reacción del auditorio compuesto básicamente por integrantes de
las ciencias sociales, no fue la que él esperaba, retirándose del mismo y mostrándose
realmente molesto con la situación.
Si bien esto es apenas una anécdota, representa de buena manera la confusión y
controversia que se da en las ciencias sociales al emplear las ideas de Kuhn, en orden de
esclarecer sus pretensiones de cientificidad. Dado lo cual, luego de este inicio, se
analizarán algunas de las problemáticas que tienen lugar más frecuentemente en el seno
de las ciencias sociales a la hora de justificar su status científico por medio de los
conceptos kuhnianos. Así como también las reacciones que tuvo Kuhn frente a esas
problemáticas.
Particularmente, se lleva a cabo un pequeño análisis sobre la repercusión que
tiene el uso del concepto paradigma en las ciencias sociales, así como también, la
aplicación de la noción expuesta por Margaret Masterman sobre las ciencias
multiparadigmáticas.
Finalmente, se esbozan un breve conjunto de conclusiones al respecto de lo
discutido, en base al relacionamiento de Thomas S. Kuhn y las ciencias sociales.

II. Sobre Kuhn y su experiencia en Vassar

Thomas S. Kuhn (1922-1996) fue un físico, filósofo e historiador, que en 1962


publicó La estructura de las revoluciones científicas, obra que causó gran impacto entre
filósofos de la ciencia y científicos. Su análisis implicó un giro historicista en la
filosofía de la ciencia. Junto con esto, es considerado un destacado referente del
descriptivismo.
Si bien su obra fue pensada, en primera instancia, para las ciencias naturales, por
su relevancia fue también utilizada en las ciencias sociales. Un dato que llama la
atención, es que La estructura de las revoluciones científicas, tuvo un peso muy
relevante en el análisis de las ciencias sociales. Esto le pareció muy curioso a Kuhn, ya
que sus ideas fueron mejor recibidas en este ámbito que por historiadores y filósofos de
la ciencia (Marcum, 2005: 21; Guillaumin, 2012: 77).
La concepción kuhniana de la ciencia, establece que existe un ciclo por el que
pasa la disciplina antes de consolidarse como una ciencia. En una primera instancia, una
rama del saber pasa a ser disciplina científica cuando asciende un paradigma. Para
Kuhn, los paradigmas son aquellas “realizaciones científicas universalmente
reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y
soluciones a una comunidad científica” (Kuhn, 1971: 13). Por lo cual, el concepto de
paradigma se vuelve central en la teoría kuhniana de la ciencia, ya que la asunción de un
paradigma es determinante a la hora de considerar una disciplina como científica.
Este concepto tuvo un gran impacto en diversos ámbitos de la sociedad,
trascendiendo el mundo académico. Y siendo uno de los más difundidos, estudiados y
criticados dentro de la obra de Kuhn. Al respecto Thomas Nickles (2003: 1) considera
que:
Whether one is pro-Kuhn, anti-Kuhn, or neutral, no one can deny that the
work of Thomas Kuhn has been a lightning rod for debates about
science, culture, and policy across many academic fields – and even in
the political arena and the business world… The wide reception of his
work, [The Structure of Scientific Revolution] which greatly surprised
Kuhn himself, has elevated the terms “paradigm,” “paradigm change,”
and “paradigm shift” to household phrases and the stuff of advertising
slogans, corporate boardrooms, and Washington bureaucratese.
Although diverse individuals and groups have read and used (or
misused!) it very differently, each according to their own abilities and
needs, Kuhn’s work has the merit, in these fragmented times, of serving
as a common reference point and of generating cross-disciplinary
discussion.

Sobre este punto, se pueden realizar dos observaciones. En primera instancia, el


concepto de paradigma ha sido utilizado y mal utilizado desde diversas esferas, desde
las ciencias sociales hasta en ámbitos políticos-culturales, muchas veces alentados por la
inconsistencia propiciada por el mismo Kuhn, y por la flexibilidad que este término
posee en su libro más renombrado (Masterman, 1975: 162). En segunda instancia, es de
destacar la gran influencia de la obra de Kuhn sobre la filosofía de la ciencia, desde la
publicación de La estructura de las Revoluciones Científicas hasta la actualidad, siendo
utilizado en varias disciplinas, permitiendo que se lo tome como un punto de referencia
ineludible a la hora de tratar la temática.
Por otro lado, Stephen Rousseas (1921-2012), nació en el año 1921, en Estados
Unidos. Se graduó en Economía en 1948, y obtuvo el doctorado en 1954. Dio clases en
diversos centros universitarios como ser Columbia, University of Michigan, Yale
University, Cornell, New York University y el Vassar College, donde fue muy
respetado por sus estudiantes. Fue un teórico monetario, y se avocó durante mucho
tiempo a estudiar la Economía desde una perspectiva crítica y analítica. (The New York
Times, 2012)
El Vassar College es una universidad privada de los Estados Unidos, fundada
por Matthew Vassar en 1861. En sus inicios era una universidad solo para mujeres. La
universidad se transforma en mixta en el año 1969. Es considerada una de las
universidades más selectivas y prestigiosas de Estados Unidos. (Vassar College, 2015c)
En el Vassar College, tuvo un gran desarrollo de su carrera, siendo miembro
fundador del programa multidisciplinario “Man and the Human Community”. Este
programa fue creado en la primavera de 1970 por la facultad de Vassar. La aprobación
de este programa era una experiencia piloto, por lo cual solo se concedió el mismo por
dos años, para luego realizar una evaluación de la experiencia. (Vassar College, 2015a)
La generación de este programa tenía por propósito generar un nuevo espacio en
el cual estudiar a la sociedad, así como también dedicarse al establecimiento nuevos
modelos basados en una postura crítica frente a las nuevas soluciones para los
problemas sociales existente.
En sus inicios el programa consistía únicamente en dos cursos los cuales se
denominaban “The Structure of Hell” y “The Structure of Paradise”. Estos cursos eran
desarrollados en clases interdisciplinarias en las cuales participaban profesionales tales
como James Farganis (Sociólogo), Morton Tavel (Físico), George Frangos
(Historiador), Michael Murray (Filosofo) y Eugen Loebl (Economista). ¿Por qué se
escogieron esos nombres para los cursos? Se eligieron para evidenciar que en ellos no
iban a presentarse artículos y contenidos tradicionales, sino que serían cursos en
formato de debates y discusiones. Algunos estudiantes calificaron a los cursos de este
programa como los más desafiantes de toda su carrera, y hasta especificaron que “no
eran cursos para gente con egos sensibles”. (Vassar College, 2015b)
Luego de los dos años de experiencia piloto, el programa continuó pero con un
nuevo nombre, ahora denominado “Science, Technology and Human Values”.
Finalizando el año 1972, se propone una nueva estructura para el programa la cual es
aprobada bajo el nombre “Science, Technology and Society.” El programa se estabiliza
en los años 1973-1974, permaneciendo con este nombre, enfocado en la teoría crítica de
la escuela de Frankfurt, incorporándose algunos cursos con temáticas como política,
ciencia y tecnología, e historia y filosofía de la ciencia. (Vassar College, 2015b)
Ahora bien, ¿De qué manera se relacionan Thomas S. Kuhn y Stephen Rousseas
como director del programa Science, Technology and Society del Vassar College? Para
entender dicha relación debemos remontarnos al año 1974 en Estados Unidos, cuando
Stephen Rousseas invita a Kuhn a participar de un Simposio centrado en La estructura
de las Revoluciones Científicas, en el marco de las nuevas temáticas de historia y
filosofía de la ciencia, que habían sido incorporadas al programa del Vassar College.
En el contexto de esta universidad se llevó a cabo el mencionado simposio, al
cual Rousseas invita a Kuhn “…to address the application of paradigm to disciplines
like the social sciences.” (Marcum, 2005: 21)
A tales efectos, Kuhn presenta en noviembre de 1974 una conferencia titulada
“Puzzles vs. problems in scientific development”, hasta el momento inédita, la cual
inicia con el reconocimiento, por parte de Kuhn, de que los entusiastas que “La
estructura de las revoluciones científicas” engendró entre los sociólogos son “part of
the audience that seemed most easily able to find in it anything they pleased.”
(Marcum, 2005: 21)
Si bien Kuhn se atribuye parte de la responsabilidad de la flexibilidad de su obra,
que permitía que pudiese ser aplicada en sentidos distintos a los que él le había
otorgado, se encontraba contrariado por el mala comprensión de su obra, por lo que,
realiza un esfuerzo por clarificar sus dichos e ideas vertidas en La estructura… en la
conferencia que presentara en el Vassar College. Para hacerlo dedica su conferencia a
explicar qué significado le otorgaba al concepto de transición hacia la madurez de la
disciplina y a su vez, a establecer la diferencia entre la concepción de lo que es la
resolución de problemas y la resolución de rompecabezas
Sobre el primero de los dos aspectos, Kuhn indica: “I speak of the transition to
maturity as the transition from the pre-paradigm to the post paradigm period, all of
which now seems to me wrong”. Esto significa que durante el periodo pre-
paradigmatico cada una de las escuelas existentes apoyan un determinado paradigm. Sin
embargo, si esto fuera así, Kuhn agrega: “then the notion of paradigm, whatever it's
[sic] other virtues, is irrelevant to the transition from an underdeveloped to a developed
or mature state” (Marcum, 2015: [126])
Así, Kuhn, le quita protagonismo al concepto de paradigma en el proceso de
transición de un estado pre-paradigmático a uno post-paradigmático. Por lo cual, Kuhn
le atribuye otros elementos a una disciplina a la hora de consolidarse como científica y
pasar a un estado de ciencia normal. Esto, parece un intento de restarle importancia al
concepto de paradigma, que había tomado vida propia. Kuhn establece que el camino de
una disciplina para convertirse en ciencia pasa por otros caminos, que no son el
establecimiento de paradigmas. Por lo cual, considera que la investigación basada en
ciencia normal sólo es posible cuando se adquiere y se da con la solución de
rompecabezas.
Para continuar con la explicación, lleva adelante, una discusión acerca de las
diferencias y distinciones existentes entre los conceptos problema y rompecabeza. Para
Kuhn los problemas “are vexing questions, often urgent ones, to which one scarcely
knows what an answer would look like, much less how to go about finding one”, siendo
la resolución de problemas, generalmente pragmática. (Marcum, 2015: [126]).
En este sentido, Kuhn le atribuye a la solución de problemas un carácter práctico
sin un desarrollo teórico, y sin carácter predictivo siendo soluciones practicas.
Por otro lado, los rompecabezas:
“…occupy the attention of scientists involved in a mature science.
Although they have guaranteed solutions, the methods for solving puzzles
are not obvious. Scientists, who solve them, demonstrate their ingenuity
and are rewarded by the community. Puzzle-solutions are also
immediately evident to the community; no one debates whether they are
correct because of “a shared body of rules” (Marcum, 2015: [127])
Kuhn parece indicarnos que una disciplina se convierte en ciencia y pasa a
trabajar bajo un estado de ciencia normal, cuando da con la solución de rompecabezas.
Estos rompecabezas aportan soluciones y claves a los cientistas, dependiendo de ellos la
forma de aplicarlo, y el éxito consiste en la capacidad de los practicantes de armar el
rompecabezas. Sobre este entendido, Kuhn marca la diferencia entre los problemas de
carácter práctico y los rompecabezas, que necesitan la atención de los practicantes, y el
éxito en la solución de los rompecabezas garantiza el éxito de las predicciones aportadas
por este. Por lo cual, esta tarea pasa a ser central en la cientificidad de una disciplina,
quedando relegada la idea de paradigma.
Luego de diferenciada la resolución de problemas de la resolución de
rompecabezas, Kuhn, redefine la transición de una disciplina desde un estado
subdesarrollado a uno desarrollado como "the transition from a problema-solving to a
puzzle-solving tradition” (Marcum, 2015: [127])
A continuación, en su conferencia, Kuhn, retoma la relación de las ciencias
sociales con el concepto de paradigma y considera que, debe responderse, para
comprender mejor dicha relación, la pregunta: ¿de qué manera el punto de vista de
Kuhn sobre el desarrollo científico puede adecuarse a las ciencias sociales?
A lo cual, parecería evidente, que la respuesta viene dada, por analizar y
comprender en qué medida se encuentran procesos de resolución de rompecabezas
dentro de las ciencias sociales.
Kuhn, por su parte, manifestó, en varias oportunidades (Kuhn, 2002a; Kuhn,
2002b) que, no encontraba en las ciencias sociales casos de asunción de una tradición
de resolución de rompecabezas, dado lo cual, a la pregunta anteriormente planteada,
respondendería que este tipo de procesos no existen en el seno de estas disciplinas.
Kuhn, finaliza su conferencia realizando una última pregunta: ¿Cómo se logra la
transición desde una tradición de resolución de problemas a una tradición de resolución
de rompecabezas?
La primera respuesta que podría plantearse es la que se desprende de la La
estructura de las revoluciones científicas, y es que para alcanzar dicha transición debe
adoptarse un paradigma. No obstante eso, Kuhn, desestima esa aseveración y llega a una
respuesta diferente en su conferencia presentada en el Vassar College, al expresa que los
paradigmas no son exclusivos de las ciencias, y se pregunta ¿ayuda articular la cuestión
en términos de resolución de rompecabezas? ¡Al parecer no! (Marcum, 2015: [127-
128])
Expuesta su conferencia Kuhn se retira del simposio un tanto contrariado, al
punto de calificar su viaje a la Universidad de Vassar como una pesadilla, escribiéndole
a Rousseas, para transmitirle que: “the trip to Vassar was for me a nightmare, unlike
and far more severe than any I have encountered in a large number of similar trips to
college campuses during the past ten or more years.”. (Kuhn en Marcum, 2005: 21). A
lo que Marcum agrega:

“The nightmare was Kuhn’s perception that people at Vassar thought he


had no responsibility or obligation to correct the misuse and
misunderstanding by others of his ideas in Structure. He characterized
his host’s attitude towards him as, ‘You have done your job; leave the
rest to us; and don’t rock the boat.’ Kuhn considered this a moral issue
and resented the attitude at Vassar… He thought it smacked of “anti-
intellectualism.” (Marcum, 2005: 21)

Se nota claramente que los sociólogos esperaban que Kuhn les diese en este
simposio respuestas sobre como aplicar las ideas de La estructura de las revoluciones
científicas a su disciplina. Por lo cual, Kuhn identifica claramente lo que él entiende
como un mal uso de sus ideas. Kuhn intentó aclarar los malos entendidos y no lo
consiguió. Estos intentos no prosperaron, ya que los sociólogos necesitaban las ideas
kuhnianas para poder legitimar a su disciplina como científica. El hecho de no poder
aclarar el malentendido generó en Kuhn una frustración que lo hizo denominar su
experiencia en Vassar como la peor de todas.
De esta manera, el acercamiento de Kuhn con las ciencias sociales en esta
instancia no le generó más que malestar. Si bien esto es apenas una anécdota, representa
de buena manera la confusión y controversia que se da en las ciencias sociales al
emplear de manera incorrecta las ideas de Kuhn en orden de esclarecer sus pretensiones
de cientificidad.

III. Kuhn y las ciencias sociales: algunas tensiones esenciales las


problemáticas o los malos usos de Kuhn en las ciencias sociales.
Luego de haber revisado la anécdota biográfica de Thomas S. Kuhn en el Vassar
College, es necesario considerarla en perspectiva de algunas problemáticas surgidas de
los diversos abordajes de su obra más reconocida, La Estructura de las Revoluciones
Científicas, por parte de las ciencias sociales.
En este sentido, como ya fue expuesto, la obra de Kuhn fue adoptada de muy
buena manera en el ámbito de las ciencias sociales. Este recibimiento fue acompañado
de un gran uso de su obra para comprender y exponer el funcionamiento de estas
ciencias. Es sobre este punto, que la noción de paradigma se convierte en un elemento
de gran relevancia a la hora de abordar y analizar a las ciencias sociales desde una
óptica kuhniana.
Es bajo la premisa de que el modelo kuhniano puede arrojar luz y aclarar las
legitimas pretensiones de cientificidad de las ciencias sociales, que es interpretada y
reinterpretada para estos fines. Son muchos los ejemplos que ilustran estos esfuerzos
teóricos. Se trabaja sobre la premisa asumida tácitamente de que un adecuamiento de la
historia y teoría de la disciplina a la idea kuhniana del desarrollo científico, y
específicamente la identificación de paradigmas de forma explicita, puede aportarle un
status de mayor cientificidad. En este sentido Guillaumin aporta que:
hubo varios intentos para usar el modelo de Kuhn como criterio de
cientificidad en la evaluación de las ciencias sociales, específicamente
con el fin de reivindicar un estatus científico de tales ciencias. Uno de
los supuestos utilizados en tales tentativas fue que si se mostraba que
algunas ciencias sociales concordaban con algunas de las ideas de
Kuhn, entonces tales ciencias adquirirían el estatus de científicas…
(Guillaumin, 2012: 77)
Es dentro de estas tareas, que se destaca la idea de identificar paradigmas
explícitamente dentro de las ciencias sociales, tarea que dentro de la literatura se
encuentra trabajada de forma intensa1. De fondo, esta idea trae como supuesto que si
dentro de las ciencias sociales se puede encontrar paradigmas tal cual Kuhn los plantea
para las ciencias naturales, estas consolidaran sus pretensiones de cientificidad. Por lo
cual, los problemas epistemológicos se estarían pensando a partir de las concepciones
referidas por Kuhn.
Parece operar la idea de que si las ciencias sociales logran adecuarse a las ideas
kuhnianas, estas pasarán a ser más científicas. En este sentido, consideramos que estos
intentos no han sido fructíferos y que han generado diversos errores y
malinterpretaciones a la hora de plantear las pretensiones de cientificidad de estas
ciencias desde una perspectiva y adecuación del modelo kuhniano. Haciendo referencia
a los diversos intentos tanto de adecuar la teoría de Kuhn, como también la tarea de
identificar paradigmas, se puede aportar que:
Tales proyectos… no prosperaron, no porque algunas ciencias sociales
no fueran científicas o maduras, sino en gran medida porque tales
proyectos no eran científicos, entre otras razones porque concebían
equivocadamente tanto la naturaleza teórica del propio trabajo histórico
de Kuhn como su alcance. (Guillaumin, 2012: 77)
Los problemas surgidos a partir de la introducción del concepto paradigma,
evidencian que en su aplicación se incurre en una mudanza de niveles de análisis

1
La naturaleza paradigmática de las ciencias sociales, Gómez Rodríguez (2014); Ritzer (1975); González (2005);
Álvarez (1997).
conceptual. Dentro de las ciencias sociales, se comprende a los paradigmas como
aquellas teorías, pertenecientes al campo, que han adquirido cierto grado de
organización, y han permitido un desarrollo de la disciplina. La mudanza de niveles de
análisis conceptual, refiere entonces, a un error que se da en el seno de estas ciencias,
que consiste en atribuirle la condición de paradigma a elementos que no lo son, por
ejemplo, las teorías. Para Kuhn, los paradigmas son estructuras más amplias y
complejas, integrados por esos elementos, a los que desde las ciencias sociales se les
asigna carácter de paradigma.
Más allá de que Kuhn (1971) identificó más de un significado para el concepto
de paradigma, parecería que en las ciencias sociales, se deja a un lado la acepción de
paradigma como la asunción de una tradición exitosa de resolución de problemas.
Por lo cual, se entiende que desde las ciencias sociales, de forma implícita, se
intenta dotar de sentido epistemológico a la disciplina. Sin embargo, se considera que al
realizar un abordaje desde la perspectiva kuhniana, y al introducir el concepto de
paradigma como modelo de análisis, esto produce diversas problemáticas para el
campo. Como consecuencia, resulta dificultoso esclarecer sus pretensiones de
cientificidad.
Algunos problemas identificados a la hora de esclarecer las pretensiones de
cientificidad de las ciencias sociales bajo el modelo kuhniano son, en primer lugar, que
se parte del hecho de que los conceptos establecidos por Thomas S. Kuhn son
pertinentes para dar cuenta de su situación epistemológica; y en segunda instancia, se
trata de un supuesto, en general no fundamentado, y asumido tácitamente. Esto implica
suponer que en las ciencias sociales se dan los mismos procesos paradigmáticos que
Thomas S. Kuhn atribuyó a las ciencias naturales.
Cabe mencionar los aportes realizados por Follari (2003) respecto de la
utilización del término paradigma dentro de las ciencias sociales:

Es notorio que la noción de paradigma incorporada por las ciencias


sociales no resulta del todo fiel a la propuesta kuhniana sin que –por
otra parte– desde tales ciencias se haya construido alguna otra
concepción alternativa. Se usa el término en un sentido intuitivo para
señalar diversas entidades que son más abarcantes que una simple
teoría: una serie de teorías concatenadas, una tradición teórica, una
cierta forma de organización de la conceptualización con consecuencias
para la investigación, etc.” (Follari, 2003: 31).

Los aportes realizados por Follari, ilustran lo que sucede en las ciencias sociales.
Dentro de la disciplina, se utiliza el término paradigma para referir a un conjunto de
teorías con cierta organización conceptual, bajo el supuesto de que esto la dotará de
mayor madurez disciplinar.
Sobre esta problemática se pueden realizar dos apreciaciones, en una primera
instancia, se considera que, se mal utiliza el concepto de paradigma. Mientras que en
una segunda instancia, se entiende que, aunque el término se utilizara de manera
correcta, se incurre en un error, al considerar que, la introducción del concepto en las
ciencias sociales es un proceso válido, homólogo al proceso histórico que Kuhn le
atribuyó a las ciencias naturales. En este sentido, y apuntando a lo que aquí se planteó
como mudanza de niveles conceptuales, Follari aclara que:

Se usa el término en un sentido intuitivo para señalar diversas entidades


que son más abarcantes que una simple teoría… Pero también es visible
que el uso indiscriminado del término «paradigma» muestra
desinformación o incapacidad conceptual para captar qué significa el
vocablo en la teoría kuhniana, y para determinar cuáles serían sus
consecuencias precisas para las ciencias sociales. (Follari, 2003: 31)

Se considera que los ejercicios llevados a cabo dentro de las ciencias sociales
sobre la idea de identificar paradigmas, apuntan a esclarecer sus supuestos teóricos, bajo
la premisa de que este tipo de trabajo contribuye a la hora de consolidar a las ciencias
sociales en sus pretensiones de cientificidad. De esta manera, parece presuponerse que
si se identificaran paradigmas, entonces esta se consolidaría científicamente. Sin
embargo, si se analiza la obra de Kuhn, es difícil rastrear elementos que permitan tomar
este tipo de trabajos como una condición preponderante a la hora de que las ciencias
sociales se consoliden como disciplina científica.
Al hacer una lectura de la obra de Kuhn sobre este aspecto, se puede apreciar la
idea de que el status científico de una disciplina, no se logra mediante los intentos de
fundamentación del área, sino que dicho status se adquiere cuando una comunidad logra
resolver un conjunto de problemas de forma exitosa. Es decir, una disciplina adquiere
status de ciencia en los “procesos de aparición de ejemplares paradigmáticos, esto es,
cuando las comunidades logran darle forma a procedimientos exitosos para la
resolución de problemas” (Melogno, 2012: 19).
Sobre esto, en palabras de Kuhn, se puede establecer que:

What changes with the transition to maturity is not the presence of a


paradigm but rather its nature. Only after the change is normal puzzle-
solving research possible. Many of the attributes of a developed science
which I have above associated with the acquisition of a paradigm I
would therefore now discuss as consequences of the acquisition of the
sort of paradigm that identifies challenging puzzles, supplies clues to
their solution, and guarantees that the truly clever practitioner will
succeed. (Kuhn, 1970: 179)

De esta manera, según Kuhn, una disciplina se consolida, adquiere un status


científico, no mediante la adaptación de la teoría disciplinar al concepto de paradigma,
ni realizando continuos debates sobre sus bases fundamentales, sino que a través de la
resolución de rompecabezas dentro del campo.
Por lo cual, sobre la base de lo expuesto hasta aquí, se puede considerar que, a la
hora de traer el concepto de paradigma en las ciencias sociales resulta dificultoso y no
posee un impacto directo sobre las pretensiones de cientificidad del campo. Sobre este
punto, Follari expresa:
Esperamos que con lo dicho se advierta cuánto de distorsión aparece
entonces en el difundido uso de la noción de «paradigma» dentro de las
ciencias sociales. La categoría pierde toda especificidad, y su uso sirve
precisamente para ocultar y desconocer aquello para lo cual fue
producida. (Follari, 2003: 37)

Se puede observar la dificultad de identificar de forma adecuada estructuras


paradigmáticas dentro de las ciencias sociales. Parecería que el uso de este término
como modelo de análisis no aporta demasiadas luces a la hora de aclarar sus
pretensiones de cientificidad. En este sentido, es legítimo cuestionar hasta que punto las
ciencias sociales pueden ser paradigmáticas o tener un funcionamiento como el que
Kuhn atribuyó e identificó para las ciencias naturales. En base al razonamiento y
mecánica que funciona dentro de las ciencias sociales a la hora de adaptar el modelo
kuhniano, también es valido cuestionar, si las ciencias sociales poseen paradigmas, ¿por
qué no se han identificado? ¿Es por nuestra incapacidad de detectarlos o por otros
motivos? Sobre este punto, comentando sobre los paradigmas en la sociología, Gómez
Rodríguez discurre que:
No son paradigmas exclusivos, y, por tanto, no dan lugar a etapas de
ciencia normal. Carecen de investigación normal y de puzles de
problemas cuyas soluciones sean modelos para la formulación y
resolución de nuevos problemas en la disciplina... No se tiene en cuenta
la importancia de la generación de puzles de problemas, y el paradigma
se centra en el tratamiento de los puzles surgidos de otras fuentes...
(Gómez Rodríguez, 2014: 261-263).

Por lo cual, los paradigmas que son identificados dentro de las ciencias sociales
presentan diversas dificultades a la hora de ser contrastados con la obra de Kuhn, y en
responder a los elementos fundamentales que les atribuyó, como lo puede ser la
resolución de problemas y de puzles dentro del campo. Sobre este respecto, cabe
considerar hasta que medida el concepto de paradigma dentro de las ciencias sociales no
funciona como un elemento normativo y prescriptivo metodológico, a la hora de tratar
las pretensiones de cientificidad del campo. Por lo cual, parecería operar la idea de que
existe algo como una definición de ciencia o de elementos con los cuales debe cumplir
una disciplina científica, y si se logra amoldar y contrastar a las ciencias sociales con
esto, pasaran a ser más científicas. En este sentido, Kuhn marcando algunas diferencias
entre las ciencias que él creía maduras y las que no, menciona que:

las protociencias, como las artes y la filosofía, carecen de algún


elemento que, en las ciencias maduras, permite las formas más obvias de
progreso. Sin embargo, no se trata de algo que una prescripción
metodológica pueda aportar… no propugno una terapia para ayudar a
la transformación de una protociencia en una ciencia, ni creo que vaya a
conseguirse algo así. (Kuhn, 2002a, 168)

Kuhn parece indicar que no hay elementos normativos ni prescripciones


metodológicas que permitan a una disciplina determinar su cientificidad. Esto habilita a
dudar seriamente si la utilización del concepto paradigma dentro de las ciencias
sociales, no termina funcionando de elemento prescriptivo y normativo por el cual se
trata de justificar las pretensiones de cientificidad.
Retomando la anécdota de la participación de Kuhn en el simposio del Vassar
College, organizado por el programa de Science, technology and society, en el cual se
evidenció el mal uso y la mala comprensión de los sociólogos de las ideas kuhnianas, y
teniendo en cuento lo expuesto anteriormente, cabe cuestionarse ¿Hasta que punto todas
estas consideraciones no afectaron en el espíritu y animosidad de la experiencia de
Kuhn en el Vassar College? ¿Por qué interpretaron de esa forma a la obra de Kuhn?
¿Qué tipo de influencias recibieron los integrantes del coloquio sobre la estructura para
analizar de esa forma el modelo kuhniano?
Estas preguntas nos llevan a examinar uno de los aportes y críticas más
significativas sobre la obra de Kuhn. Tales aportes son los realizados por Margaret
Masterman, quien en su reconocido trabajo de 1965, "The Nature of a Paradigm",
expone 21 distintos sentidos que Kuhn le atribuye al concepto paradigma en su obra. De
esta forma, evidencia uno de los puntos más flacos en el planteamiento de Kuhn,
mostrando que uno de sus pilares primordiales estaba mal formulado. Pero el aporte que
marcaría el funcionamiento de las ciencias sociales, sobre sus pretensiones de
cientificidad es su idea de que, estas ciencias, poseen paradigmas y que estos pueden
convivir y desarrollarse. Por lo cual, establece que en las ciencias sociales hay
paradigmas que conviven y estos progresan, sin que un paradigma domine el accionar
del campo. Masterman apunta que:

Hay, sin embargo, un profundo contraste entre este estado de cosas


precientífico y filosófico y la ciencia con múltiples paradigmas, ese otro
estado de cosas en el que, lejos de no haber ningún paradigma, hay, por
el contrario, demasiados. (Ésta es la situación general actual en las
ciencias psicológicas, las ciencias sociales y las ciencias de la
información.)… Este estado de cosas llega a su fin cuando alguien
inventa un paradigma más profundo, aunque más tosco (página 23; ed.
cast., pág. 51), que lleva a una penetración más clara en la naturaleza
del dominio en cuestión, aunque restringiéndolo y haciendo más rígida,
esotérica y precisa la investigación en ese dominio (págs. 18 y 37; ed.
cast., págs. 46 y 71)... Así que, con arreglo a los criterios de Kuhn, la
ciencia múltiplemente paradigmática es verdadera ciencia; a condición
de que estos criterios se apliquen tratando cada subdominio como un
dominio separado (Masterman, 1975: 180)
Por lo cual plantea que esto no es una problemática, afirmando que el carácter
“múltiplemente paradigmático” de las ciencias sociales no es un síntoma de un área no
consolidada científicamente o pre paradigmática. Si no que, la naturaleza
poliparadigmático de las ciencias sociales es un rasgo de su carácter de ciencia madura.
Estas ideas tuvieron un gran peso en las ciencias sociales, siendo bien acogidas
desde un principio. La concepción de que las ciencias sociales eran en parte científicas y
que en ellas existían diversos paradigmas que podían convivir y que cada uno se
desarrollaba por su parte, se volvió una idea muy atractiva.
Esta idea se convirtió en central a la hora de defender la cientificidad de estas
disciplinas. Parece obrar la noción dentro de las ciencias sociales, que la tarea de
esclarecer las pretensiones de cientificidad, por tanto, pasan por identificar los diversos
paradigmas que la componen. Cuantos más paradigmas, más ciencia se es. En este
sentido Noguera considera que:

La feliz ocurrencia de Masterman hizo fortuna inmediatamente en


disciplinas como la sociología, y habrá pocos que discutan, hoy en día,
que resulta un lugar común, en el inicio de cualquier texto o curso
introductorio a la sociología, la teoría social o la epistemología de la
ciencia social (Noguera, 2010: 32).

A todo esto cabe cuestionarnos ¿por qué no son debatidas las ideas vertidas por
Masterman al respecto de la cientificidad de las ciencias sociales?, ¿No merecen un
análisis crítico? Parecerían aplicarse de manera natural sin cuestionamiento, ¿es esto
correcto? Y respondiendo a esto podemos compartir la siguiente cita:
En suma, ¿qué se gana en la sociología con el «pluralismo
paradigmático»? De por sí, éste no aporta ni mayor informatividad a la
disciplina, ni más capacidad explicativa o predictiva, ni mucho menos
una mayor claridad y precisión en sus aportaciones. (Noguera, 2010: 47)
¿Puede una ciencia “polipardigmática” adoptar una tradición de resolución de
rompecabezas como Kuhn planteó en su conferencia presentada en el Vassar College?
¿Puede la condición de ser multiparadigmáticas ser justificada atribuyéndole a las
ciencias sociales mayor complejidad que las ciencias naturales?
Bajo estos planteamientos, y sobre la necesidad de cuestionar lo expresado por
Masterman y la idea de que las ciencias sociales son multioaradigmaticas, se vuelve
indispensable considerar si realmente Kuhn quiso indicarnos que una ciencia podía
funcionar con diversos paradigmas paralelamente. En este sentido, es legitimo objetar
¿El modelo kuhniano puede plantearse este tipo de cosas? ¿Las ciencias que a priori
pueden ser consideradas como tales, presentan el tipo de funcionamiento que
Masterman intenta esbozar?
Si bien es claro que las disciplinas sociales y naturales presentan diferencias,
¿realmente estas diferencias están marcadas por la complejidad de las problemáticas
abordadas? ¿La química es menos compleja que la sociología? ¿La complejidad de las
disciplinas sociales lleva a que están funcionen de forma poliparadigmática?
¿Realmente existen este tipo de diferencias? ¿Las ciencias poliparadigmaticas progresan
de la misma forma que las que Kuhn identificó como maduras? ¿Si no lo hacen por qué
motivo es?
Sobre esto, se considera muy difícil de establecer que Kuhn pudiera afirmar o
acompañar una noción de ciencias poliparadigmatica. En este sentido, parecería que las
ciencias sociales legitiman las estrategias de buscar e identificar diversos paradigmas
dentro de la disciplina, con la finalidad de dotar y fundamentar un status de mayor
científica. Por lo cual, el modelo kuhniano y el concepto paradigma explícitamente,
obran como elementos prescriptivos por los cuales consolidarlas como ciencia.
En este entendido, es justificado discurrir sobre ¿Hasta que punto no existe un
mal entendido sobre los planteamientos kuhnianos, y sobre cuanto estos mal entendidos
no afectar la visita de Kuhn en el Vassar College?
Es muy difícil imaginar la situación en la cual practicantes de las ciencias
sociales, que estaban siendo formados en torno a las corrientes defendidas por la escuela
de Fráncfort (muy alejadas del pensamiento filosófico de Kuhn), sientan la necesidad de
interpreten de esa forma tan particular la obra de Kuhn. ¿Qué llevó a que estos
practicantes con un lenguaje tan lejano a la estructura, buscaran legitimar a sus
disciplinas como científicas bajo un modelo pensado en primera instancia para las
ciencias naturales? Y en última instancia, ¿Qué es lo que lleva a los cientistas sociales a
malentender a Kuhn de esta forma? Sobre este punto, Guillaumin ilustra que:
La obra de Kuhn tuvo una gran influencia fuera del ámbito de la
historia de la ciencia y de la filosofía de la ciencia… esto se debió a dos
razones: la primera es que la imagen de la ciencia que Kuhn dibuja
parece permitir una concepción más liberal y amplia; al grado que
parece permitir que disciplinas que originalmente no analizó… se
ajusten a los principales parámetros de su teoría de cambio científico:
La segunda razón tiene que ver con el rechazo de Kuhn de la noción
tradicional de regla metodológica como determinante de los resultados
científicos… (Guillaumin, 2012: 78)
Parecería que Guillaumin indica que, uno de los elementos que llevó a la mala
interpretación y mala utilización de Kuhn en el ámbito de las ciencias sociales viene
dado por su punto de vista epistemológico muy distinto a los modelos de Popper y al
Círculo de Viena. En este sentido, es adecuado recordar que las ciencias sociales salían
muy mal paradas al ser analizadas por ambos modelos epistémicos anteriormente
mencionados.
Siguiendo en esta línea, y para poder comprender y entender lo sucedido en
Vassar, es necesario tener presentes algunos de los principales hitos, en el entendido de
poder reconstruir este puzle. En 1962, Kuhn publica La estructura de las revoluciones
científicas, siendo muy bien acogido por la esfera de las ciencias sociales; mientras que
ya para el año 1965, Masterman marca las 21 distinciones del concepto de paradigma y
esboza la idea de las ciencias multiparadigmáticas. Este hecho lleva a que Kuhn escriba
una posdata a su libro en 1969, en donde intenta reconstruir parte de su posición. Pero
ya en 1974, Kuhn expone su famoso artículo “Algo más sobre paradigmas”, marcando
algunas diferencias en cuanto a la importancia e interpretación de su obra, mencionando
que:
“Hay, sin embargo, un aspecto de esa reacción que no deja de
desalentarme a veces. Al escuchar conversaciones, particularmente entre
los entusiastas del libro en ocasiones, me es difícil creer que todos los
representantes hayan leído el mismo libro. Pues debo concluir con pesar,
que parte de su éxito se debe a que casi toda la gente puede encontrar
casi todas las cosas que quiere” (Kuhn, 1977: 317).
Para analizar este extracto y la implicancia que posee para entender lo sucedido
en Vassar, es imprescindible marcar que esta cita fue expuesta con anterioridad de lo
acontecido a Kuhn.
Todos estos hechos, mencionados con rapidez, por un lado, permiten
comprender la interpretación, animosidad y percibir el espíritu que existía por parte de
los cientistas presentes en Vassar; mientras que por otro lado, también permite
contextualizar la reacción de Kuhn frente a este tipo de acontecimientos que su obra
propició, y las diversas derivaciones que tomó. Sobre este punto, y considerando las
numerosas ramificaciones y nociones que adquirió la visión kuhniana de la ciencia en
las ciencias sociales, Francisco Álvarez apunta que:
La obra de Kuhn, además de sus merecimientos propios, refleja
sin duda la importancia de decir algo adecuado en el momento preciso…
La obra… en relación con la ciencia social caía en un terreno bien
abonado, para el éxito de sus propuestas, tanto en lo social como en lo
científico… Algunas situaciones avalan nuestra hipótesis del uso
oportunista que se hizo de la obra de Kuhn… hicieron uso
indiscriminado de Kuhn para legitimar productos que difícilmente
podían ya entonces sostenerse con los criterios de calidad científica
normal… (Álvarez, 1997: 168-169).
Por lo cual, ¿cuanto de lo anterior denunciado no sucede en las ciencias
sociales? ¿Cuánto de lo expuesto hasta aquí no influyó de manera directa en el simposio
al que concurrió Kuhn en el Vassar College? Sobre este entendido, es necesario explorar
algunas de las reacciones de Thomas S. Kuhn a lo largo de su carrera.
Con respecto a la actitud que adoptó el auditorio de Kuhn en la conferencia que
expusiese en el Vassar College, Marcum citando a Fuller indica que, para este el
impacto de La estructura de las revoluciones científicas fue mayoritariamente negativa,
en el entendido de que, para él se da una Kuhnificación de las disciplinas, lo que trae
como consecuencia una condición patológica que denominó “paradigmitis”:
According to Fuller, Kuhn’s legacy is the “Kuhnification” of
disciplinary horizons. The result is a pathological condition he calls
“paradigmitis,” in which a discipline to legitimate itself conforms to the
paradigmatic structure of Kuhn’s image of science.11 The problem with
the condition is that members of the affected disciplines lose their critical
edge and become politically impotent. (Marcum, 2005: 164)
Para Fuller, esta patología genera que los científicos renuncien a su postura
crítica en la práctica de la ciencia normal
…in the Kuhnified vineyard, claims Fuller, have surrendered
their “prescriptive, legislative, and critical attitudes that had marked
philosophy’s traditional relationship to the natural sciences.” Scientists
too are duped into an acritical attitude, especially in terms of normal
science practice. (Marcum, 2005: 164)
Sobre este respecto, cabe considerar hasta que punto los conceptos kuhnianos y
en particular la noción de paradigma no funcionan como un mecanismo de prescripción
bajo el cual las ciencias sociales intentan legitimar su status de ciencia. Parecería que la
idea de kuhnificación y paradigmitis han triunfado dentro de las disciplinas de las
ciencias sociales.
IV. Conclusiones
En una primera instancia, se concluye que la anécdota presentada en el trabajo al
respecto de la participación de Kuhn en el simposio del Vassar College en el año 1974,
permite vislumbrar las tensiones esenciaales existentes entre el modelo kuhniano y la
aplicación del mismo en el seno de las ciencias sociales.
En una segunda instancia se considera que, la tensión que existe entre Kuhn y las
ciencias sociales no radica únicamente en el mal uso que estas hacen de los conceptos
kuhnianos, sino que también, en que existen funcionamientos muy distintos dentro de
las disciplinas sociales en relación a las ciencias naturales, para las cuales Kuhn pensó
su modelo.
Para finalizar, se entiende que las ciencias sociles no alcanzarán un status de
ciencia a través de las estrategias de establecer paradigmas.
Insertar de esta forma la noción de paradigmas para poder determinar la
cientificidad de las ciencias sociales es muy problemático, ya que se parte de la idea de
que ocurren los mismos procesos históricos y paradigmáticos que sucedieron en las
ciencias naturales. Parecería que el concepto de paradigm opera dentro de las disciplinas
sociales como una prescripción metodológica a la hora de esclarecer sus pretensiones de
cientificidad.

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