Vous êtes sur la page 1sur 6

Impugnación Administrativa de la Resolución 777/07

Ana María Izarcelaya, argentina, DNI 13659970, con domicilio real en… y

constituyendo domicilio procesal en …., en mi carácter de Presidenta de la empresa

ORIENTALES SA, me presento ante el Presidente del SENASA y digo:

Que vengo a Impugnar formalmente la Resolución N° 777/07 que impuso una

sanción de multa a la empresa ORIENTALES S.A., por estar sustentada en un

proceder infundado y arbitrario.

-I-

Que el día 12 de marzo de 2006, a la hora 13.25 los inspectores del SENASA en un

operativo de control en la intersección de la Ruta Provincial N° 6 y la Ruta Nacional

N° 8 , detuvieron un camión de transporte de hacienda requiriendo la documentación

al conductor y que ante la no presentación, procedieron a la Interdicción de 60

animales bovinos, según Acta N° 1000 serie B, sosteniendo la falta de

documentación sanitaria (DTA) y desconociendo el establecimiento de origen y

destino de los animales. Asimismo a la hora 19.00 labraron otra acta N° 4000 Serie

A, donde determinaron el transporte y depósito de los vacunos secuestrados (al

Establecimiento Oficial N° 000, Frigorífico Santa Federación) “para su posterior

decomiso, por representar un alto riesgo sanitario y proceder a su faena”,

sustentado su decisión en la Resolución SENASA N° 488/02, artículos 6°, 10°, 16° y

18°.
Finalmente a la hora 21.06, labraron otra Acta N° 1500 Serie C, donde asentaron la

recepción de la hacienda interdictada, su cantidad, marcas visibles y el lugar de

depósito de la misma y que por orden de la superioridad se dispuso “el decomiso y

su posterior faena, … sin perjuicio del trámite administrativo correspondiente”

También es dable explicar que el 13 de marzo de 2006 (el día siguiente) se

efectuaron análisis en el laboratorio sobre los animales decomisados, los que

determinaron que los mismos estaban en perfecto estado.

El día 14 de marzo de 2006 la empresa ORIENTALES SA acreditó en un escrito

adjuntando la documentación correspondiente, la titularidad de los animales

secuestrados y manifestando que el transporte de dichos animales obedecía a un

traslado temporario, dentro de la provincia de Buenos Aires, entre dos

establecimientos propiedad de la empresa ORIENTALES SA.

Sin perjuicio de ello, el día 15 de marzo, los animales fueron vendidos por el

SENASA al Frigorífico Santa Federación, percibiendo el organismo el precio

resultante de dicha operación comercial.

- II -

Que de la normativa esgrimida en las Actas labradas surge que: del acta de

constatación de la interdicción de 60 animales bovinos presenta un vicio manifiesto

ya que no se encuentra motivada la interdicción de los animales en los términos del

art. 4° de la Resolución 488/2002 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad

Agroalimentaria:
Art. 4°: “La aplicación de las medidas preventivas a que se refieren los artículos

precedentes deberá instrumentarse a través de la confección de un acta de

constatación en la cual conste el motivo que sustenta la restricción”

Asimismo el Acta N° 4000 Serie A del día 12 de marzo de 2006, hora 19.00 donde

determinan el transporte y depósito al Establecimiento Oficial N° 000 “para su

posterior decomiso, por representar un alto riesgo sanitario y proceder a su

faena”( Resolución SENASA N° 488/02, artículos 6°, 10°, 16° y 18°.), debemos

oponer lo siguiente: dicha Resolución 488/2002 fue dictada en un contexto de

aparición de focos de fiebre aftosa ocurridos en el año 2001, situación ya superada a

la época de las constataciones, además que de las actas labradas no surge que el

procedimiento se hubiere encuadrado en la Ley N° 24.305 (Programa Nacional de

lucha contra la fiebre aftosa).

Artículo 2°- El Servicio Nacional de Sanidad animal es la autoridad de aplicación y

organismo rector encargado de planificar, ejecutar y fiscalizar las acciones de lucha

contra la fiebre aftosa. En tal carácter le corresponde:

f) Adoptar y ejecutar todas las medidas técnicas apropiadas, incluso el sacrificio

inmediato de los animales expuestos a un foco de fiebre aftosa, en caso de

presentarse la enfermedad en una zona declarada libre y/o en áreas con condiciones

sanitarias en las que el organismo de aplicación previamente así lo haya dispuesto

En este mismo orden de ideas, se hace necesario recalcar que de los propios análisis

efectuados a los animales (al día siguiente de su interdicción), se determinó que los

mismos estaban en perfecto estado, por lo que se descarta toda posibilidad de


riesgo sanitario, por lo tanto, el SENASA no enunció ni justificó debidamente su

decomiso ni posterior venta comercial.

Es más, en la propia Ley 24.305 se establece que de procederse al sacrificio, se

indemnizará a los productores:

Artículo 14.- El SENASA indemnizará a valor de mercado a los productores que se

vean afectados por las medidas adoptadas en el marco del artículo 2° inciso f) de la

presente ley o en su caso por la determinación de destino exclusivo a faena por

razones sanitarias. La Ley Nacional de presupuesto preverá en cada ejercicio anual

una partida específica para atender dichas erogaciones.

La reglamentación establecerá el plazo para ser efectivas dichas indemnizaciones,

plazo que no podrá exceder de treinta (30) días, contados a partir de la resolución

que disponga el sacrificio o la venta para faenamiento. Si posteriormente, agotadas

las vías legales correspondientes, se determinase fehacientemente el o los

responsables del problema que origina la medida, los mismos deberán cargar con

los costos de las indemnizaciones”

Como se desprende de lo arriba expuesto, al no darse el alto riesgo sanitario de los

animales decomisados, no configuran motivaciones suficientes para el accionar del

SENASA, por lo que es oponible el artículo 8° de la Resolución 488/2002: “ en los

casos en que la cosa fuere intervenida y no se dieren los supuestos de riesgo del

artículo 6° de la presente resolución, quien acredite su propiedad podrá, dentro de

los TRES (3) días hábiles desde su intervención, solicitar en forma fehaciente su

reinspección y reintegro. Este último se efectuará previo pago de : el arancel que a

tal fin se establezca. Todos los gastos que se hubiesen ocasionado correspondientes
al traslado, depósito y análisis. Todos aquellos gastos necesarios para la

manutención o conservación de la cosa. En caso de que habiendo transcurrido

TRES (3) días hábiles desde su intervención y no se hubiese solicitado en forma

fehaciente su reinspección y/o reintegro, se entenderá que ha mediado abandono de

la cosa, pudiéndose en tal caso disponer el decomiso de la misma.”

Como se explicara en el punto I la empresa ORIENTALES SA se presentó con la

documentación respaldatoria al día siguiente de constatado el buen estado de los

bovinos, pero no se hizo lugar a la mayoría de la prueba ofrecida en el descargo y lo

que es más, el SENASA procedió a la venta de los animales decomisados, en notable

perjuicio patrimonial para la empresa ORIENTALES SA, por lo que amparándose

también en normativa que evita el perjuicio a los productores, podemos citar a la Ley

N° 3.959, que en su artículo 24 dice: “Los propietarios de animales, objetos y

construcciones que el poder Ejecutivo hubiese mandado destruir en virtud de la

autorización que esta Ley le confiere, tendrán derecho a exigir una indemnización

en dinero igual al valor de los animales, objetos o construcciones, en el momento en

que la medida hubiese sido ejecutada.

Si alguna parte del animal, objeto o construcción pudiera aprovecharse, el valor de

esa parte será descontado. Si la enfermedad de que estaba atacado el animal

destruido fuese necesariamente mortal, no habrá lugar a indemnización”

-III –

Acompañamos a esta presentación, Actas N° 1000, serie B ; N° 4000, serie A ; N°

1500, serie C. Análisis de laboratorio de los animales del día 13 de marzo de 2006,
escrito del día 14 de marzo de la empresa ORIENTALES SA con el descargo, Ley N°

3.959, Ley 24.305, Resolución N° 488/2002 y Resolución 777/2007

- IV-

Por todo lo expuesto : que tengo por IMPUGNADA la Resolución 777/2007 con la

multa impuesta, la reserva de ampliar los fundamentos y de adoptar el camino

recursivo administrativo y/o judicial que se ajuste a derecho para exigir la

indemnización correspondiente por los daños patrimoniales provocados.

Centres d'intérêt liés