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Periodo Paleo-Indio[editar]

10000 a. C.–3500 a. C.
El periodo Paleo-Indio (también llamado, Lítico) es el que comienza desde los primeros
signos de presencia humana en la región, hasta el establecimiento de la agricultura y otras
prácticas (por ejemplo: cerámica y establecimientos sedentarios) y técnicas de
subsistencia características de las proto-civilizaciones. En Mesoamérica, el término de esta
fase y su transición hacia el Arcaico generalmente se puede reconocer entre el 10000 y el
8000 a. C., aunque esta fecha es meramente aproximada y diferentes escalas de tiempo
pueden ser usadas entre campos y sub-regiones.

Periodo Arcaico[editar]
3500 a. C.–2000 a. C.
Durante el Arcaico se desarrolló la agricultura y se establecieron pueblos definitivos. Más
tarde en este periodo, el uso de la cerámica y el telar fueron comunes, y la división en
clases comenzó a aparecer. Muchas de las tecnologías básicas de Mesoamérica como la
perforación y cerámica fueron establecidas durante este periodo.

Periodo Preclásico[editar]
Artículo principal: Periodo Preclásico mesoamericano

2000 a. C.–200 d. C.
Durante la Preclásico se desarrolló la arquitectura ceremonial a gran escala, la escrituras,
las ciudades y los estados. Muchos de los elementos distintivos de la civilización
mesoamericana se pueden rastrear hasta este periodo, incluyendo el dominio del maíz, la
construcción de pirámides, el sacrificio humano, la adoración del jaguar, el calendario
complejo y la mayoría de los dioses.1 La civilización Olmeca desarrolló y floreció en
ciudades como La Venta y San Lorenzo Tenochtitlán. La Cultura Zapoteca floreció en el
valle de Oaxaca, la civilización Teotihuacana en el valle de México y la Cultura Maya en
el Istmo de Tehuantepec en lo que ahora es Chiapas, para posteriormente expandirse
hacia Guatemala y la península de Yucatán.234

Periodo Clásico[editar]
Artículos principales: Período Clásico mesoamericano y Período Epiclásico mesoamericano.

200–1000
El Clásico estuvo dominado por numerosas ciudades-estado independientes en la región
maya y también se dio el principio de la unidad política en el centro de México y Yucatán.
Diferencias culturales entre culturas se hicieron manifiestas. La ciudad-estado
de Teotihuacán dominó el valle de México hasta principios del siglo VIII, pero sabemos
muy poco acerca de la estructura política de esta región porque sus habitantes no dejaron
registros. La ciudad-estado de Monte Albán dominó el valle de Oaxaca hasta finales del
Clásico, dejando pocos registros con su escritura casi sin descifrar. Arte altamente
sofisticado como arquitectura, relieves escultóricos, pintura mural, cerámica y lapidaria
fueron desarrolladas y difundidas durante el periodo Clásico.
En la región maya, numerosas ciudades-estado
como Tikal, Calakmul, Copán, Palenque, Uxmal, Cobá y Caracol alcanzaron su cenit.
Cada una de ellas era en general independiente, aunque con frecuencia formaban alianzas
y algunas veces se convertían en estados vasallos de las otras. El conflicto principal
durante este periodo fue entre Tikaly Calakmul, quienes tuvieron una serie de guerras por
más de medio milenio. Cada uno de estos estados fue declinando a finales del Clásico y
eventualmente fueron abandonados.

Periodo Posclásico[editar]
Artículo principal: Período Posclásico mesoamericano
1000–1697
En el Posclásico muchas de las grandes naciones y ciudades del Clásico colapsaron,
aunque algunas continuaron, como Oaxaca, Cholula y las ciudades mayas
de Yucatán tales como Chichén Itzá y Uxmal. Es visto algunas veces como un periodo de
caos y guerras. El Posclásico es a menudo visto como un periodo de declive cultural. Sin
embargo, fue un tiempo de avances tecnológicos en arquitectura, ingeniería y armamento.
La metalurgia (introducida en el 800) vino a ser usada para joyería y algunas herramientas,
con nuevas aleaciones y técnicas, siendo desarrollada en solo unos pocos siglos. El
Posclásico vio rápido movimiento y crecimiento de la población, especialmente en el centro
de México después del 1200. También fue una época de experimentación en el gobierno.
En primera instancia, en Yucatán, la 'doble regencia' aparentemente reemplazó a los
gobiernos teocráticos del periodo Clásico, mientras que consejos oligárquicos operaban en
la mayoría del centro de México. De la misma manera, parece que los pochtecas
adinerados (clase comerciante) y las órdenes militares fueron más poderosas de lo que
aparentemente eran en el Clásico. Esto le trajo a algunos mesoamericanos un grado de
movilidad social.
Los Toltecas dominaron por un tiempo el centro de México entre los siglos XI–XIII, para
después colapsar. Los mayas del norte estuvieron unidos por un tiempo como Mayapán, y
Oaxaca estuvo unida brevemente bajo los Mixtecas entre los siglos XI–XII. El
Imperio Azteca floreció a principio del siglo XV y parecía estar en camino de asegurar una
dominancia sobre la región del Valle de México no vista
desde Teotihuacán. Mesoamérica fue descubierta por España, sin embargo, aunque hubo
conquistadores también tuvieron alianzas con los nativos. Hacia los 1400s, el
'resurgimiento' maya en Yucatán y el sur de Guatemala y el florecimiento del
Imperio Azteca evidentemente permitieron un renacimiento de las artes finas y la ciencia.
Ejemplos incluyen el estilo 'Poblano-Mexica' en la cerámica, iluminación códice, trabajo en
oro, el florecimiento de poesía Náhuatl y los institutos botánicos establecidos por la elite de
los Aztecas. Podría decirse que el Posclásico continuó hasta la conquista del último estado
nativo independiente de Mesoamérica, Tayasal, en 1697.

Cronología[editar]
Resumen de la Cronología y Culturas en Mesoamérica

Period Intervalo
Importantes culturas y ciudades
o de tiempo

10000 a.
Paleo-
C.–3500 Honduras, Guatemala, Belice, obsidiana y puntos de pirita, Iztapán
Indio
a. C.

3500 a.
Arcaic
C.–2000 Asentamientos agrícolas, Tehuacán
o
a. C.

2000 a.
Preclá
C.–200 d. Cultura desconocida en La Blanca, Ujuxte, Monte Alto y Mokaya
sico
C.

Preclá
2000 a. Área Olmeca: San Lorenzo Tenochtitlán; Centro de
sico
C.–1000 México: Chalcatzingo; Valle de Oaxaca: San José Mogote. Área
tempra
a. C. maya: Nakbé, Cerros
no
Área Olmeca: La Venta, Tres Zapotes; área Zoque: Chiapa de
Preclá
950 a. C.– Corzo; área maya: El Mirador, Izapa, Lamanai, Naj Tunich, Takalik
sico
400 a. C. Abaj, Kaminaljuyú, Uaxactun; valle de Oaxaca: Monte
medio
Albán, Dainzú

Área Zoque: Chiapa de Corzo; Área maya: Kaminaljuyú, El


Preclá
400 a. C.– Mirador, Uaxactun, Tikal, Edzná, Cival, San Bartolo, Altar de los
sico
200 d. C. Sacrificios, Piedras Negras, Ceibal, Río Azul; centro de
tardío
México: Teotihuacán; costa del Golfo: Cultura epiolmeca

200&ndas
Clásic
h1000 d. Centros clásicos mayas, Teotihuacán, Zapotecas
o
C.

Clásic Área
o 200–600 maya: Calakmul, Caracol, Chunchucmil, Copán, Naranjo, Palenque,
tempra d. C. Quiriguá, Tikal, Uaxactún, Yaxha; apogeo de Teotihuacán; apogeo
no de los Zapotecas; apogeo de El Bajío.

Área maya: Uxmal, Comalcalco, Moral


Clásic
600–900 Reforma, Tortuguero, Toniná, Cobá, Xunantunich, Waka',
o
d. C. Pusilhá, Xultún, Dos Pilas, Cancuén, Aguateca, La Blanca; Centro
tardío
de México: Xochicalco, Cacaxtla, Cholula; Costa del golfo: El Tajín.

Clásic
800–
o Área maya: Puuc – Uxmal, Labná, Sayil, Kabáh; Petén – Ceibal, El
900/1000
termin Chal
d. C.
al

Posclá 1000– Aztecas, Tarascos, Mixtecas, Totonacas, Pipil, Itzá, Ko'woj, K'iche',
sico 1697 d. C. Kaqchikel, Poqomam, Mam

Posclá
sico 1000–
Tula, Mitla, Tulum, Topoxté
tempra 1200 d. C.
no

Posclá
1200– Tenochtitlán, Cempoala, Tzintzuntzan, Mayapán,
sico
1519 d. C. Ti'ho, Q'umarkaj, Iximché, Mixco Viejo, Zaculeu, Potonchán.
tardío

Post-
Hasta
conqui Centro de Petén: Tayasal, Zacpetén
1697 d. C.
sta

Horizontes culturales de Mesoamérica[editar]


La civilización mesoamericana es una red compleja de diferentes culturas. Como se ve en
la línea de tiempo abajo, éstas no necesariamente tuvieron lugar al mismo tiempo. Los
procesos que dieron lugar a cada uno de los sistemas culturales en Mesoamérica fueron
muy complejos y no estuvieron determinados solamente por la dinámica interna de cada
sociedad. También factores externos influenciaron en su desarrollo. Junto con estos
factores, por ejemplo, hubo relaciones entre grupos humanos y entre humanos y el medio
ambiente, migraciones humanas y desastres naturales.
Historiadores y arqueólogos dividen la historia mesoamericana en tres periodos, cada uno
de los cuales está descrito abajo. Es importante notar que las fechas mencionadas son
aproximadas, y que la transición de un periodo a otro no ocurrió al mismo tiempo ni bajo
las mismas circunstancias en todas las sociedades. De hecho, algunos autores han
desafiado la visión euro-céntrica de esta cronología, que es muy análoga a la de la Antigua
Grecia.

Línea del tiempo[editar]

Periodo Preclásico[editar]
Vasija de la cultura Capacha, encontrada en Acatitán, Colima.

El periodo preclásico corrió del 2000 a. C. al 200 d. C. Sus principios estuvieron marcados
por el desarrollo de las primeras tradiciones cerámicas en el oeste, específicamente en los
sitios como Matanchén, Nayarit y Puerto Marqués en Guerrero. Algunos autores sostienen
que el temprano desarrollo de la cerámica en esta área está relacionada con los lazos
entre la gente de Sudamérica y de la costa de México. El advenimiento de la cerámica se
toma como un indicador de una sociedad sedentaria, y señala la divergencia
de Mesoaméricade las sociedades del cazador en el desierto hasta el norte.
El periodo preclásico (también conocido como el periodo formativo) está dividido en tres
fases: la temprana (2000 a. C.–1000 a. C.), la media (950 a. C.–400 a. C.) y la tardía (400
a. C.–200 d. C.). Durante esta primera fase, la manufactura de cerámica se extendió por la
región entera, el cultivo del maíz y otros vegetales fueron bien establecidos, y la sociedad
empezó a convertirse en estratificada en un proceso que concluyó con la aparición de las
primeras sociedades jerárquicas por la costa del Golfo de México. Al principio del periodo
preclásico, la Cultura de Capacha actuó como motor del proceso de civilización
de Mesoamérica, y su cerámica se extendió por toda la región.
Por el 2500 a. C., pequeños establecimientos se fueron desarrollando en las tierras bajas
del Pacífico de Guatemala; lugares como Tilapa, La Blanca, Ocós, El Mesak, Ujuxte, y
otras, donde la cerámica más antigua de Guatemala ha sido encontrada. Desde el 2000 a.
C. se ha documentado una alta concentración de cerámica en la costa del Pacífico.
Excavaciones recientes sugieren que las tierras altas fueron un puente temporal y
geográfico entre las villas del preclásico temprano en la costa del Pacífico y las ciudades
de Petén. En Monte Alto, cerca de La Democracia, Escuintla, en las tierras bajas del
Pacífico en Guatemala, algunas cabezas gigantes de piedras y "barrigones" fueron
encontrados alrededor del 1800 a. C., correspondientes a la llamada cultura de Monte
Alto. [1]
Algunos de los más prominentes sitios en la planicie del centro de México y regiones de la costa del
Golfo.

Alrededor del 1500 a. C., las culturas del oeste entraron a un periodo de decadencia,
acompañada de una asimilación a los otros pueblos con los que habían mantenido
conexiones. Como resultado de ello, la Cultura de Tlatilco emergió en el Valle de México, y
la Cultura Olmeca en el Golfo. Tlatilco fue uno de los principales centros de población
de Mesoamérica en este periodo. Su gente fue experta en el aprovechamiento de los
recursos naturales del Lago de Texcoco y cultivando maíz. Algunos autores postulan que
Tlatilco fue fundada y habitada por los ancestros del hoy pueblo Otomí.
Los Olmecas, por otro lado, había entrado en una fase expansionista que los llevó a
construir sus primeros trabajos de arquitectura monumental en San Lorenzo y La Venta.
Los Olmecas intercambiaban bienes entre su misma área núcleo y con sitios tan lejanos
como Guerrero y Morelos y lo que hoy es Guatemala y Costa Rica. San José Mogote, un
sitio que también muestra la influencia olmeca, cedió la dominancia de la planicie
oaxaqueña a Monte Albán hacia el fin del preclásico medio. Durante este mismo tiempo, la
cultura de Chupícuaro floreció en El Bajío, mientras que los olmecas del Golfo entraron en
un periodo de decadencia.
Uno de los grandes hitos culturales que marcaron el preclásico medio es el desarrollo del
primer sistema de escritura, ya sea por los Mayas, Olmecas o los Zapotecas. Durante este
periodo, las sociedades mesoamericanas fueron altamente estratificadas. Las conexiones
entre los diferentes centros de poder permitieron que se alzaran elites regionales que
controlaban los recursos naturales y la labor campesina. Esta diferenciación social estaba
basada en la posesión de ciertos conocimientos técnicos, como la astronomía, la escritura
y el comercio. Aún más, el preclásico medio vio los principios del proceso de urbanización
que vendrían a definir las sociedades del periodo clásico. En el área maya, ciudades
como Nakbé en el 1000 a. C., El Mirador en el 650 a. C., Cival en el 350 a. C. y San
Bartolo mostraron la misma arquitectura monumental del periodo clásico. De hecho, El
Mirador es la ciudad maya más grande. Se ha argumentado que los mayas
experimentaron un primer colapso en el 100 D.C., y resurgió hacia el 250 en el periodo
clásico. Algunos centros poblacionales como Tlatilco, Monte Albán y Cuicuilco florecieron
en las épocas finales del preclásico. Mientras tanto, los Olmecas se encogieron en tamaño
y dejaron de ser los principales jugadores del área.
Hacia el final del periodo preclásico, la hegemonía política y comercial cambió a los
centros poblacionales del Valle de México. Alrededor del Lago de Texcoco existió un
número de villas que crecieron hasta ser verdaderas ciudades: Tlatilco y Cuicuilco fueron
ejemplos de ello. La anterior hegemonía la podíamos encontrar en el banco del norte del
lago, y la última en las laderas de la región montañosa del Ajusco. Tlatilco mantuvo fuertes
relaciones con las culturas del oeste tanto, que Cuicuilco controló el comercio en el área
maya, Oaxaca y la costa del Golfo. La rivalidad entre las dos ciudades terminó con la
decadencia de Tlatilco. Mientras tanto en Monte Albán en el valle de Oaxaca,
los Zapotecashabían empezado a desarrollar independencia cultural de los Olmecas,
adoptando aspectos de ésta pero con sus propias contribuciones también. En la costa del
sur de Guatemala, Kaminaljuyú avanzó en la dirección de la que sería la Cultura Maya
Clásica, aunque sus lazos con el centro de México y del Golfo, proveerían inicialmente sus
modelos culturales. Aparte del oeste, donde la tradición de las tumbas de fosa había tenido
sus raíces, en todas las regiones de Mesoamérica las ciudades habían crecido en riqueza,
con construcciones monumentales llevadas a cabo de acuerdo a planes urbanos que eran
sorprendentemente complejos. La pirámide circular de Cuicuilco data de este tiempo,
como también la plaza central de Monte Albán, y la Pirámide de la Luna en Teotihuacán.
Alrededor del principio de la era común, Cuicuilco había desaparecido, y la hegemonía
sobre la Cuenca de México había pasado a Teotihuacán. Los dos siguientes siglos
marcaron el periodo en el que la llamada Ciudad de los Dioses consolidó su poder,
convirtiéndose en la primaria ciudad mesoamericana del primer milenio, y el principal
centro político, económico y cultural por los siguientes siete siglos.
Los Olmecas[editar]
Artículo principal: Olmecas

El corazón de la cultura Olmeca.

Por muchos años, la Cultura Olmeca fue pensada como la 'cultura madre' de
Mesoamérica, debido a la gran influencia que ejerció a través de la región. Sin embargo,
perspectivas más recientes consideran a esta cultura como resultado de un proceso al cual
contribuyeron personas contemporáneas, y que eventualmente cristalizó en las costas
de Veracruz y Tabasco. La identidad étnica de los Olmecas aún es debatida. Basados en
evidencia lingüística, arqueólogos y antropólogos generalmente creen que fueron
hablantes de una lengua otomangue o bien (más verosímilmente) eran los ancestros de la
hoy etnia Zoque ubicada en el norte de Chiapas y Oaxaca. De acuerdo a esta segunda
hipótesis, las tribus Zoque emigraron hacia el sur después de la caída de los principales
centros de población de las llanuras del Golfo. Sea cual sea su origen, estos portadores de
la cultura olmeca llegaron a la orilla de sotavento unos ocho mil años antes de nuestra era,
entrando como una cuña entre la franja de los pueblos proto-mayas que vivieron a lo largo
de la costa, una migración que explicaría la separación de los Huastecas del norte
de Veracruz del resto de los Mayas en la península de Yucatán y Guatemala.
La Cultura Olmeca representa un hito en la historia mesoamericana, en el que varias
características que definen la región aparecieron en ella. Entre ellas están la organización
de estado, el desarrollo de un calendario ritual de 260 días y el calendario secular de 365
días, el primer sistema de escritura y planeación urbana. El desarrollo de esta cultura
empezó entre el 1600 y el 1500 antes de nuestra era, ,5 aunque continuó consolidándose
hasta el siglo XII a. C. Sus principales sitios fueron La Venta, San Lorenzo y Tres
Zapotes en su núcleo. Sin embargo, a través de toda Mesoamérica hay numerosos sitios
que muestran evidencia de ocupación olmeca, especialmente en la cuenca del Río Balsas,
en donde se ubica Teopantecuanitlán. Este sitio es bastante enigmático, pues data desde
algunos siglos atrás que las principales poblaciones del Golfo, un hecho que ha continuado
causando controversia y dando lugar a la hipótesis de que la Cultura Olmeca se originó en
esa región.
Cabeza Olmeca, La Venta.

Entre las mejor conocidas expresiones de la Cultura Olmeca están las cabezas de piedras
gigantes, monolitos esculpidos de hasta tres metros de altura y varias toneladas de peso.
Estas hazañas de trabajo en piedra por parte de los Olmecas es especialmente
impresionante si se considera que los mesoamericanos carecían de herramientas de hierro
y que las cabezas están en sitios a decenas de kilómetros de las canteras de donde se
extraía el basalto. La función de estos monumentos es desconocida. Algunos autores
proponen que eran monumentos conmemorativos para jugadores notables del juego de
pelota, y otros sostienen que eran imágenes de la elite gobernante olmeca.
Los Olmecas también eran conocidos por sus figuras hechas de jade y otras piedras
preciosas. Muchas de las figuras y esculturas olmecas contienen representaciones
del jaguar, que de acuerdo a José María Covarrubias, podía ser precursor de la adoración
del dios de la lluvia, o tal vez un predecesor del que sería Tezcatlipoca en su
manifestación de Tepeyolohtli, el "corazón de la montaña". Las causas precisas de la
decadencia olmeca son desconocidas.
Hacia el final del periodo preclásico, la hegemonía política y comercial cambió a los
centros poblacionales del Valle de México. Alrededor del Lago de Texcoco existió un
número de villas que crecieron hasta ser verdaderas ciudades: Tlatilco y Cuicuilco fueron
ejemplos de ello. La anterior hegemonía la podíamos encontrar en el banco del norte del
lago, y la última en las laderas de la región montañosa del Ajusco. Tlatilco mantuvo fuertes
relaciones con las culturas del oeste tanto, que Cuicuilco controló el comercio en el área
maya, Oaxaca y la costa del Golfo. La rivalidad entre las dos ciudades terminó con la
decadencia de Tlatilco. Mientras tanto en Monte Albán en el valle de Oaxaca,
los Zapotecas habían empezado a desarrollar independencia cultural de los Olmecas,
adoptando aspectos de ésta pero con sus propias contribuciones también. En Petén, las
grances ciudades mayas de Tikal, Uaxactún y Ceibal empezaron a crecer alrededor del
año 300 antes de nuestra era.

Periodo Clásico[editar]
Importantes establecimientos del periodo clásico, aproximadamente en el año 500 de nuestra era.

Plaza central de Monte Albán, ciudad construida en lo alto de una colina, que dominaba el valle
central de Oaxaca.

Templo 2, Tikal, Guatemala.

El periodo clásico de Mesoamérica incluye los años del 200 al 1000 de nuestra era. El
punto final de este periodo varía de regíon a región: por ejemplo, en el centro de México
está relacionado con la caída de los centros regionales del Clásico tardío (algunas veces
llamado Epiclásico), hacia el año 900; en el Golfo, con la decadencia de El Tajín en el año
800; en el área maya, con el abandono de las ciudades en las tierras altas en el siglo IX; y
en Oaxaca con la desaparición de Monte Albán alrededor del año 850. Normalmente, el
periodo clásico en Mesoamérica está caracterizado por una etapa en la que las artes,
ciencias, urbanismo, arquitectura y organización social alcanzaron su apogeo. Esto es
cierto, pero no menos importante para nuestro entendimiento es el hecho de que es un
periodo dominado por la influencia de Teotihuacán a través de la región, y que la
competencia entre los diferentes estados mesoamericanos llevaron a una guerra continua.
Este periodo de la historia mesoamericana puede ser dividido en tres fases: Del temprano
250 al 550, Medio del 550 al 700 y Tardío del 700 al 900, de nuestra era. El Clásico
Temprano estuvo dominado por Teotihuacán. De hecho, empezó con la política
expansionista de la ciudad, que la llevó a controlar las principales rutas de comercio del
norte de Mesoamérica. Durante este tiempo, el proceso de urbanización que empezó en
los últimos siglos del Preclásico Temprano fue consolidado. Los principales centros de
esta fase fueron Monte Albán, Kaminaljuyú, Ceibal, Tikal y Calakmul, y
después Teotihuacán, en el que 80 por ciento de los 200 000 habitantes de la cuenca
del Lago de Texcoco estaban concentrados. Las ciudades de este periodo estuvieron
caracterizadas por su naturaleza cosmopolita, es decir, por su composición multi-étnica, lo
cual implicó la que personas con diferentes lenguas, prácticas culturales y lugares de
origen cohabitaran en los mismos centros poblacionales. Durante este periodo las alianzas
entre las elites políticas regionales fueron fortalecidas, especialmente para aquellos
aliados con Teotihuacán. También, la diferenciación social se hizo más pronunciada: un
pequeño grupo dominante gobernó sobre la mayoría de la población. Esta mayoría fue
forzada a pagar tributo y participar en la construcción de las estructuras públicas, tales
como los sistemas de irrigación, edificios religiosos y los medios de comunicación. El
crecimiento de las ciudades no podría haber ocurrido sin avances en los métodos
agrícolas y sin el fortalecimiento de las redes de comercio involucrando no solo a los
habitantes de Mesoamérica, sino también a las culturas distantes en Oasisamérica.
El arte de Mesoamérica alcanzó su punto más alto durante este periodo. Especialmente
notable fueron las estelas mayas, exquisitos monumentos conmemorando las historias de
las familias reales, el rico cuerpo de la cerámica policrómica, y pintura mural, aunque
sobresalieron también en la música[2]. Mientras tanto en Teotihuacán, la arquitectura tuvo
grandes avances: en esta ciudad el estilo Clásico fue definido por la construcción de
basamentos piramidales que se inclinaban hacia arriba de manera gradual. El estilo
arquitectónico teotihuacano fue reproducido y modificado en otras ciudades a través de
Mesoamérica, los más claro ejemplos se dieron en la capital de los Zapotecas Monte
Albán y Kaminaljuyú en Guatemala. Siglos después, mucho más tarde de que Teotihuacán
fuera abandonada alrededor del 700 de nuestra era, ciudades del Posclásico siguieron el
estilo teotihuacano en sus construcciones, especialmente Tula, Tenochtitlán y Chichén
Itzá.
Este periodo también vio muchos avances científicos. Los Mayas refinaron su calendario y
escritura, así como las matemáticas, a su más alto nivel de desarrollo. La escritura
comenzó a ser usada a través de toda el área maya, aunque aún se veía como una
actividad noble y practicada solo por escribas nobles, pintores y sacerdotes. Usando un
sistema similar de escritura, otras culturas desarrollaron sus propios escritos, los más
notables ejemplos fueron los de las culturas Ñuiñé (Sistemas de escritura de
Mesoamérica) y de los Zapotecasen Oaxaca, aunque el sistema maya fue el único
desarrollado totalmente en la América Precolombina. La astronomía permaneció como
materia de vital importancia para la agricultura, las bases económicas de la sociedad
mesoamericana, y para predecir eventos en el futuro tales como eclipses lunares y
solares, una característica muy importante para los gobernantes de Mesoamérica, lo que
le demostraba a los plebeyos sus vínculos con el mundo celestial.
El periodo Clásico medio terminó en el norte de Mesoamérica con la decadencia
de Teotihuacán alrededor del año 700 de nuestra era. Esto permitió que otros centros de
poder regionales florecieran y compitieran por el control de las rutas de comercio y
recursos naturales. De esta manera comenzó el clásico tardío. Como se dijo
anteriormente, este fue un periodo de fragmentación política durante el cual ninguna
ciudad tenía completa hegemonía. Varios movimientos poblacionales ocurrieron durante
este periodo, causados por la incursión de grupos desde Aridoamérica y otras regiones del
norte, quienes empujaron a las poblaciones más viejas de Mesoamérica hacia el sur. Entre
estos grupos estuvieron los Nahuas, quienes fundaron ciudades como Tula y Tenochtitlán,
las dos capitales más importantes del Posclásico. En adición a las migraciones del norte,
la gente del sur finalmente se establecieron en el centro de México. Entre éstos estuvieron
los Olmecas-Xicalancas, quienes vinieron de la península de Yucatán y
fundaron Cacaxtla y Xochicalco.
Mural de la batalla en Cacaxtla, Tlaxcala.

En la región maya, Tikal, viejo aliado de Teotihuacán, experimentó un declive, después de


haber sido derrotada por Dos Pilas, y El Caracol, aliado de Calakmul, duró al menos otros
100 años. Durante este tiempo, las ciudades de Dos Pilas, Piedras Negras, El Caracol,
Calakmul, Palenque, Copán y Yaxchilán se consolidaron. Estas y otras ciudades-estado de
la región se encontraron envueltas en guerras sangrientas con alianzas cambiantes, hasta
que Tikal venció, en orden, a Dos Pilas y El Caracol, con ayuda de Yaxhá y El Naranjo,
después Waká, último aliado de Calakmul y al final a Calakmul misma, evento que tuvo
lugar en el 732 de nuestra era, con el sacrificio del hijo de Yuknom Cheen en Tikal, lo que
llevó a la construcción monumental de arquitectura en esta misma ciudad, del año 740 al
810, siento documentada la última en el 899. La ruina de la Civilización Maya clásica en
las tierras bajas de norte, empezó en estados tales como Dos
Pilas, Aguateca, Ceibal y Cancuén en el año 760, seguida por el sistema de ciudades
del Usumacinta en Yaxchilán, Piedras Negras y Palenque, siguiendo un camino de sur a
norte. Hacia el final del clásico tardío, los Mayas dejaron de registrar los años usando el
calendario de cuenta larga, y muchas de sus ciudades fueron quemadas y abandonadas a
la selva. Mientras tanto, en las tierras altas del sur, Kaminaljuyú continuó creciendo, hasta
el año 1200. En Oaxaca, Monte Albán alcanzó el apogeo de su esplendor en el 750,
aunque sucumbió finalmente hacia el final del siglo IX por razones que permanecen poco
claras. Su destino no fue muy diferente del que tuvieron otras ciudades como La
Quemada en el norte y Teotihuacán en el centro: fue quemada y abandonada. En el último
siglo del clásico, la hegemonía del valle de Oaxaca pasó a Lambityeco, a varios kilómetros
al este.
Teotihuacán[editar]
Artículo principal: Teotihuacán

Vista de la Calzada de los Muertos desde la Pirámide de la Luna. Teotihuacán, Estado de México.

Teotihuacán (“La Ciudad de los Dioses” en Náhuatl) tuvo sus orígenes hacia el final del
periodo preclásico, año 100 de nuestra era. Muy poco se conoce acerca de sus
fundadores, pero se cree que el pueblo Otomí tuvo un importante papel en el desarrollo de
la ciudad, como lo tuvieron en la cultura antigua del Valle de México, representada
por Tlatilco. Al principio, Teotihuacán compitió con Cuicuilco por la hegemonía del área. En
esta batalla política y económica, Teotihuacán estuvo ayudada por su control sobre los
depósitos de obsidiana en las montañas de Navaja en el Estado de Hidalgo. La
decadencia de Cuicuilco aún es un misterio, pero es sabido que una gran parte de sus
antiguos habitantes se volvieron a establecer en Teotihuacán varios años antes de la
erupción del volcán Xitle, que cubrió a la parte sur del pueblo en lava.
Una vez libre de competencia en el área del Lago de México, Teotihuacán experimentó
una fase de expansión que la hizo una de las más grandes ciudades de su tiempo, no solo
en Mesoamérica, sino en todo el mundo. Durante el periodo de crecimiento, atrajo a la
mayoría de los que entonces vivían en el Valle de México.
Teotihuacán era completamente dependiente de la actividad agrícola, primariamente el
cultivo del maíz, frijol y calabaza, la trinidad agrícola mesoamericana. Sin embargo, su
hegemonía política y económica estaba basada en bienes externos por el cual disfrutó de
un monopolio: cerámica, producida en el valle Puebla-Tlaxcala, y los depósitos minerales
de las montañas de Hidalgo. Ambos fueron altamente valuados a través de Mesoamérica,
y fueron intercambiados por mercancía lujosa del mayor calibre, de lugares tan lejanos
como Nuevo México y Guatemala. Por esta razón, Teotihuacán se convirtió en el centro de
la red de comercio mesoamericana. Sus asociados fueron Monte Albán y Tikal en el
sureste, Matacapán en la costa del Golfo, Altavista (Zacatecas) en el norte
y Tingambato en el oeste.
Teotihuacán refinó el panteón mesoamericano de deidades, cuyos orígenes datan del
tiempo de los Olmecas. De especial importancia fue la adoración de Quetzalcóatl y Tláloc,
deidades agrícolas. Vínculos comerciales promovieron el esparcimiento de estos cultos a
otras sociedades mesoamericanas, quienes los tomaron y las transformaron. Se pensaba
que la sociedad teotihuacana no tenía conocimientos para escribir, pero como Duverger
demuestra, el sistema de escritura teotihuacano era extremadamente pictográfico, hasta el
punto de que la escritura era confundida con el dibujo.
La caída de Teotihuacán está asociada con la emergencia de ciudades-estado dentro de
los confines del área central de México. Se piensa que éstos fueron capaces de florecer
gracias a la decadencia teotihuacana, aunque las cosas pudieron haber ocurrido en orden
opuesto: las ciudades de Cacaxtla, Xochicalco, Teotenango y El Tajín pudierón haber
primero incrementado su poder, y después fueron capaces de estrangular
económicamente a Teotihuacán, atrapada como lo era, en el centro del valle sin acceso a
rutas comerciales. Esto ocurrió alrededor del año 600, y aunque la gente siguió viviendo
ahí por otro siglo y medio, la ciudad fue eventualmente destruida y abandonada por sus
habitantes, quienes tomaron refugio en lugares tales como el Pueblo
Culhuacán y Azcapotzalco en las orillas del Lago de Texcoco.
Los Mayas en el periodo Clásico[editar]
Artículo principal: Cultura Maya

Mapa que indica la ubicación de los pueblos mayas y sus principales ciudades.

Los Mayas fueron los creadores de las más desarrolladas y mejor conocidas culturas
mesoamericanas. Algunos autores como Michael D. Coe, piensan que la Cultura Maya es
completamente diferente de las otras que le rodeaban. Sin embargo, muchos de los
elementos presentes en esta cultural son compartidos por el resto de Mesoamérica,
incluyendo el uso de dos calendarios, el sistema de números de base 20, el cultivo de
máiz, el sacrificio humano, y cierto mitos, como el del quinto sol, y adoración de culto,
incluyendo a Quetzalcóatl y el dios de la lluvia, que en lengua maya yucateca es
llamado Chaac.

Bajo relieve en el museo de Palenque, Chiapas.

Los principios de la Cultura Maya datan desde el desarrollo de Kaminaljuyú en las tierras
altas de Guatemala, en el preclásico medio. Takalik Abaj, en las tierras bajas del Pacífico,
y sobre todo la Cuenca del Mirador en Petén, donde las principales ciudades de El
Mirador, Nakbé, Cival y San Bartolo, entre otras, formaron el primer verdadero estado
político en Mesoamérica, de acuerdo al Dr. Richard Hansen, así como otros
investigadores, como Dr. Saturno. Sin embargo, arqueólogos creían que este desarrollo
ocurrió siglos más adelante, pero las recientes investigaciones en Petén
y Belice demostraron lo contrario. La evidencia arqueológica indica que los Mayas nunca
formaron un imperio unido; en vez, estuvieron organizados en pequeños cacicazgos que
estaban constantemente en guerra. De hecho, López Austin y López Luján han dicho que
si hubiera una sola cosa que caracterizara al preclásico Maya sería su naturaleza belicosa.
Ellos fueron probablemente gente con una más grande maestría en el arte de la guerra
que Teotihuacán, aunque la idea de que eran una sociedad pacífica debido a la
contemplación religiosa, que persiste hoy en día, fue particularmente promovida
por Sylvanus G. Morley y Eric S. Thompson a mediados del siglo XX. No fue sino hasta
más tarde que fue confirmado (por ejemplo, por los murales de Bonampak) que los Mayas
practicaban el sacrificio humano y canibalismo ritual.
Las grandes ciudades mayas en el año mil, la escritura y el calendario maya fueron
desarrollos un tanto tempranos, y algunos de los más viejos monumentos conmemorativos
son de sitios en la región maya. Arqueólogos pensaban que los sitios maya funcionaban
solo como centros ceremoniales, y que la gente común vivía en las villas alrededor. Sin
embargo, excavaciones más recientes indican que los sitios mayas disfrutaban de
servicios urbanos tan extensos como aquellos en Tikal, que se creía tenía 400 000
habitantes en su apogeo, Copán en el año 750 y otros, drenaje, acueductos y pavimento,
que unía los centros principales desde el preclásico. La construcción de estos sitios se
llevó a cabo basado en la sociedad estratificada, dominada por la clase noble, quien al
mismo tiempo era la elite política, militar y religiosa.
Esta elite controlaba la agricultura, practicada por medio de sistemas de mezcla de tierra, y
plataformas intensivas alrededor de las ciudades; y, como en el resto de Mesoamérica,
impuso en las clases más bajas de la población impuestos, que permitieron concentrar los
recursos suficientes para la construcción de monumentos públicos, que legitimaron el
poder de las elites y la jerarquía social. Durante el periodo clásico temprano, en el año
370, la elite política maya sostuvo fuertes lazos con Teotihuacán, y es posible que Tikal,
una de las más grandes ciudades mayas en este periodo, haya sido un importante aliado
de ésta y que controlaba el comercio con la costa del Golfo y las tierras altas. Finalmente,
parece que la gran sequía que arrasó con América Central en el siglo IX, guerras internas,
desastres ecológicos y hambrunas, destruyeron el sistema político maya, que llevó a
levantamientos populares y la derrota de los grupos políticos dominantes. Muchas
ciudades fueron abandonadas, quedando desconocidas hasta el siglo XIX, cuando los
descendientes de los mayas condujeron a un grupo de arqueólogos europeos y
norteamericanos a estas ciudades, que habían sido tragadas a través de los siglos por la
selva.

Periodo Posclásico[editar]

Vasija con códex de la Cultura Mixteca. Fue encontrado en Xayacatlán, Puebla.

El Periodo Posclásico es el tiempo comprendido entre el año 900 y la conquista


de Mesoamérica por los españoles, que ocurrió entre 1521 y 1697. Fue un periodo en el
que la actividad militar adquirió gran importancia. Las elites políticas asociadas con la
clase de sacerdotes fueron relevadas del poder por grupos de guerrero. A su vez, por lo
menos medio siglo antes de la llegada de los españoles, la clase guerrera fue cediendo
posiciones privilegiadas a un grupo muy poderoso que era ajeno a la nobleza:
los Pochtecas, que eran comerciantes que obtenían gran poder político en virtud de su
poder económico. El Periodo Posclásico se divide en dos fases. La primera es el
posclásico temprano, que incluye del siglo X al XIII, y que está caracterizado por la
hegemonía tolteca de Tula. El siglo XII marca el comienzo del posclásico tardío, que
comienza con la llegada de los chichimecas, lingüísticamente relacionado con los Toltecas
y los Mexicas, quienes se establecieron en el Valle de México en 1325, seguido de un
peregrinaje de dos siglos desde Aztlán, cuya ubicación exacta es desconocida. Muchos de
los cambios sociales de este periodo final de la civilización mesoamericana están
relacionados con los movimientos migratorios de los habitantes del norte. Estas personas
venían de Oasisamérica, Aridoamérica y la región norte de Mesoamérica, llevados por el
cambio climático que amenazaba su supervivencia. Las migraciones desde el norte
causaron el desplazamiento de las personas que llevaban siglos en Mesoamérica; algunos
de ellos partieron hacia Centroamérica.
Hubo muchos cambios culturales durante este tiempo. Uno de ellos fue la expansión de la
metalurgia, importada desde Sudamérica, y cuyos más viejos remanentes
en Mesoamérica vienen del oeste, que también es el caso de la cerámica. Los
mesoamericanos no lograron gran facilidad con los metales, de hecho, su uso fue más
bien limitado (hachas de cobre, agujas y sobre todo joyería). Las técnicas más avanzadas
de la metalurgia mesoamericana fueron desarrolladas por los Mixtecos, quienes
produjeron finos artículos hechos a mano. La arquitectura vio avances muy marcados
también. El uso de clavos en la arquitectura fue introducido para soportar los lados de los
templos, el mortero fue mejorado, el uso de columnas y techos de piedra fue difundido —
algo que solo los mayas habían usado durante el periodo clásico. En la agricultura, el
sistema de irrigación se convirtió en algo más complejo; en el Valle de
Méxicoespecialmente, las chinampas fueron usados extensivamente los Mexicas, quienes
construyeron una ciudad de 200 000 habitantes a su alrededor.

Vista actual de las chinampas de Xochimilco, Distrito Federal.

El sistema política también sufrió importantes cambios. Durante el posclásico temprando,


las elites políticas afines a la guerra legitimaron su posición por medio de su adherencia a
un complejo conjunto de creencias religiosas que López Austin llamó zuyuanidad. De
acuerdo a este sistema, las clases gobernantes se proclamaron descendientes
de Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, una de las fuerzas creativas, y un héroe cultural
en la mitología mesoamericana. Asimismo se declararon herederos de una ciudad no
menos mítica, llamada Tollan en náhuatl, y Zuyuá en maya (de la cual López Austin deriva
el nombre para el sistema de creencias). Muchas de las importantes capitales del tiempo
se identificaron con este nombre (por ejemplo, Tollan Xicocotitlán, Tollan Chollollan, Tollan
Teotihuacán. El mito de Tollan estuvo mucho tiempo identificado con Tula, en el Estado de
Hidalgo, pero Enrique Florescano y López Austin argumentaron que esto no tenía una
base. Florescano declara que el mítico Tollan era Teotihuacán; López Austin argumenta
que Tollan era simplemente un producto de la imaginación religiosa de Mesoamérica. Otra
característica del sistema zuyuano fue la formación de alianzas con otras ciudades-estado
que eran controladas por grupos que tenían la misma ideología; tal fue el caso de la Liga
de Mayapán en Yucatán, y la confederación mixteca de Ocho Venado, basada en las
montañas de Oaxaca. Estas sociedades del posclásico temprano pueden ser
caracterizadas por su naturaleza militar y poblaciones multi-étnicas.
Pilares de Tula, Hidalgo.

Sin embargo, la caída de Tula comprobó el poder del sistema zuyuano, que finalmente
terminó con la disolución de la Liga de Mayapán, el estado Mixteca y el abandono de
Tula. Mesoamérica recibió nuevos inmigrantes del norte, y aunque algunos de estos
grupos estaban relacionados con los antiguos Toltecas, tenían una completamente
diferente ideología que los residentes existentes. Los últimos en llegar fueron los Mexicas,
quienes se establecieron en una pequeña isla en el Lago de Texcoco bajo el dominio de
los Tepanecas de Azcapotzalco. Este grupo, en las siguientes décadas, conquistaría una
gran parte de Mesoamérica, creando un unido y centralizado estado cuyos únicos rivales
fueron los Tarascos de Michoacán. Ninguno de ellos pudo vencer al otro, y parece que
algún tipo de pacto no agresivo fue establecido entre los dos pueblos. Cuando los
españoles arribaron mucha de la gente controlada por los Mexicas ya no deseaban seguir
bajo su mando. Por ello, tomaron ventaja de la oportunidad presentada por los europeos,
acordando apoyarlos, pensando que a cambio obtendrían su libertad, y no sabiendo que
esto llevaría a la subyugación de todo el mundo mesoamericano.
Los Mexicas[editar]
Artículo principal: Mexicas

Mesoamérica y Centroamérica en el siglo XVI antes de la llegada de los españoles.

De todas las culturas de la Mesoamérica Precolombina, tal vez la mejor conocida es la de


los Mexicas, también llamados Aztecas. Entre otras cosas, su fama se debe a que el
estado Mexica fue el más rico y más poderoso en la región, que vino con el costo de la
explotación de todos los pueblos alrededor. Al tiempo de la conquista mexicana, muchos
misioneros estaban preocupados por preservar la historia cultural del pueblo de
los Nahuas, y por esa razón, nuestro cuerpo de conocimiento acerca de ellos es mucho
más grande y de mayor calidad. Los Mexicas vinieron del norte o del oeste de
Mesoamérica. Los Nayaritas creían que la mítica Aztlán estaba ubicada en la isla
de Mexcaltitán. Algunos hipotetizan que esta isla mítica pudo haber estado ubicada en
algún lado del Estado de Zacatecas, y se ha propuesto incluso que estaba tan lejos como
Nuevo México. Cualquiera que sea el caso, no estaban probablemente tan cerca de la
tradición mesoamericana clásica y tan lejos de la chingada. De hecho, compartían muchas
características con la gente del centro de Mesoamérica. Los Mexicas hablaban Náhuatl, la
misma lengua hablada por los Toltecasy los Chichimecas que habían venido antes que
ellos.
La partida desde Aztlán se deduce que ocurrió en las primeras décadas del siglo XII
(1311), con base en el documento conocido como la Tira de la Peregrinación, un códice en
el que notables eventos migratorios fueron registrados de acuerdo al calendario Nahua.
Después de mucho deambular, los Mexicas arribaron a la cuenca del Valle de México en el
siglo XIV. Se establecieron en varios puntos a lo largo del río (por ejemplo Culhuacán y
Tizapán), antes de establecerse en la isleta de México protegida por Tezozómoc, rey de
los Tepanecas. La ciudad de Tenochtitlán fue fundada en el 1325 como una alianza
de Azcapotzalco, pero en menos de un siglo en el 1430, los Mexicas se unieron
con Texcoco y Tlacopan para levantarse en guerra contra Azcapotzalco y resultaron
victoriosos. Esto dio nacimiento a la Triple Alianza que reemplazó la antigua confederación
gobernada por los Tepanecas (que incluía Coatlinchán y Culhuacán).

Escena de la conquista de México, en 1521.

En los tempranos días de la Triple Alianza, los Mexicas iniciaron una fase expansionista
que los llevó a controlar buena parte de Mesoamérica. Durante este tiempo solo algunas
regiones mantuvieron su independencia: Tlaxcala (Nahua), Meztitlán (Otomí), Teotitlán del
Camino (Cuicateco), Tututepec (Mixteco), Tehuantepec (Zapoteca), y el noroeste
(gobernado en ese tiempo por sus rivales, los Tarascos). Las provincias controladas por
la Triple Alianza fueron forzadas a pagar tributo a Tenochtitlán; estos pagos fueron
registrados en otro códice conocido como la Matrícula de Tributos. Este documento
especifica la cantidad y tipo de cada objeto que cada provincia tenía que pagar a
los Mexicas. El estado Mexica fue conquistado por las fuerzas españolas de Hernán
Cortés y su alianza con Tlaxcala y los Totonacas en 1521. La derrota de Mesoamérica fue
completada cuando, en 1697, Tayasal fue quemada y arrasada por los españoles.

Véase también[editar]
 Cronologías de Mesoamérica
 Culturas Precolombinas
 Conquista de México
 Conquista de Yucatán
 Historia de Centroamérica

Referencias[editar]
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