Vous êtes sur la page 1sur 2

La agresión a los campesinos

Alejandro Calero Dávila*

Los campesinos que luchan por sus tierras, sus derechos, por su familia, están
siendo hostigados por el órgano que se supone esta para protegerlos de esos
odios racistas, esta es la policía de Nicaragua. El órgano que se fundó
supuestamente para defender al campesino, ahora es su peor enemigo.
¿Cómo explicar que un jefe policial retenga y destruya los vehículos de una
mujer campesina solo por defender sus tierras que son su patrimonio familiar?

Doña Francisca Ramírez vale mucho más que ese jefe policial que se mantiene
de los impuestos que paga doña Francisca, esta señora trabaja la tierra con
sus manos, sus cosechas sirven para que la mesa de la policía este siempre
llene de alimentos.
Además este policía es acusado de destruir y retener los vehículos de trabajo
de la señora Ramírez. ¿Por qué lo hace?
Este señor ha cometido un delito en contra del patrimonio económico y familiar
de doña Francisca Ramírez, sin embargo no habrá castigo para el por qué
precisamente esa era la orden que recibió. ¿Qué vergüenza obedecerla?
¿Cómo explicar que la propia autoridad destruyera un puente para evitar que
los campesinos vinieran a Managua?
Es una paranoide colectiva desde la presidencia hasta el jefe policial. La jefa de
policía como puede permitir que a una mujer campesina sin más estudios que
los de la propia vida, un subordinado machista se empaje en esa mujer
luchadora de la tierra.
El movimiento campesino va a tomar otro rumbo porque ese es el lugar que le
deja el régimen de facto. Tienen que asegurar sus vidas y solo hay una forma
de lograrlo. El régimen actuó con dolo al aprobar una serie de leyes represivas
pero un pueblo decidido no lo para ninguna ley por muy represiva que esta sea.
Esta es la realidad en Nicaragua, los que no simpatizan con el régimen
estamos en serios problemas, es una muerte civil y en el campo es muerte
física para la eternidad.
La mañana del miércoles 30 de noviembre el comisionado general que camina
con aires de primer comisionado y es segundo jefe de la Policía Nacional, dijo
que un “grupos vandálicos” obstruyeron una vía de acceso y bajaron a
conductores para despojarlos de sus camiones, pero omitió decir que la policía
no tenía ninguna función que realizar en ese lugar pues se trataba de una
marcha organizada por campesinos y sin colores políticos. Este comisionado
que no dice nada sobre el daño que le causa la policía a doña Francisca
Ramírez ahora habla con aires de fiereza para que lo “respeten” este mismo
señor era una mansa paloma en tiempos de los gobiernos neoliberales a los
que ahora acusa de que nunca apoyaron a la policía.
El flamante comisionado no se dio cuenta que los indefensos policías usaron
fusiles de guerra contra los campesinos, que dispararon e hirieron a varios de
ellos y que no los dejaban trasladar a un hospital fuera de Juigalpa porque la
policía quería que murieran desangrados, de esto no se dio cuenta.
Las represalias en contra de los campesinos es despojarlos de sus licencias de
conducir, destruir sus vehículos o negarles permiso de trabajo para operar en
su propia zona donde habitan.
Estos grupos vandálicos son el futuro de nuestra patria.

*Analista Político.