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qué eso?, dime más sobre tu padre, porque a lo mejor yo descubro algo en tu papá, que es
más importante de lo que tú estás diciendo". Esta es la cuestión. Paradójicamente diríamos
que la verdadera construcción, la que realmente importa, es la construcción que daría al
final el analizante; todas las otras construcciones serian subrogados, en el sentido de Freud.
Yo digo esto porque el tema es muy complejo, lo que no puedo recomendar es decir:
"ustedes que están aprendiendo y que han visto un caso dos veces, cuéntenme el caso en
cinco minutos". Tenemos que hablar más porque lo que tenemos que garantizar es que
podemos presentar lo esencial de un caso, mostrando, cómo hemos sido capaces de
seleccionar lo esencial. Es un trabajo en comunidad.

Segunda Sesión del Seminario


Vamos a empezar recapitulando algunos puntos para luego introducir el comentario de las
viñetas clínicas que nos permitirá poner en práctica algunas de las cuestiones que hemos
estado trabajando, para demostrar que no se trata de ninguna abstracción, sino de algo que
tiene consecuencias muy concretas.
Quería retomar algunos puntos que ayer enuncié muy rápidamente que me parecen
importantes porque constituyen el marco de referencia epistémico al que tenemos que
referirnos en todo momento.
Ayer dije en la última parte de mi exposición una serie de cosas sobre el uso de la teoría en
un caso. Y dije una frase muy sucinta que está extraída de toda una reflexión que hace
Lacan en discusión con Daniel Lagache sobre el uso de la teoría. Y, lo que yo planteaba a
partir de este debate con Lagache, que para Lacan la teoría no es un modelo.
Voy a explicar esto porque puede parecer un slogan. ¿Qué quiere decir eso? Sencillamente,
que hay una epistemología subyacente en toda la enseñanza de Lacan, que ha sido puesta en
relieve por todo el trabajo de lectura de Jacques - Alain Miller, y que consiste en una
posición que de hecho es muy precoz en los escritos de Lacan, y que se puede formular en
que no hay en Lacan la creencia que la teoría sea una especie de metalenguaje, que es capaz
de describir mejor que el lenguaje común, algo de la realidad. Es decir, esta idea de la teoría
como una especie de lenguaje más sofisticado que tiene la capacidad de entrar en una
relación de correspondencia biyectiva, entre realidad y teoría, Lacan no la comparte.
Esto es muy importante, porque no todo el mundo piensa lo mismo. En ciertas
orientaciones del psicoanálisis muy difundidas como el kleinismo, tuvo mucho peso la idea
de que el psicoanalista traduce los fenómenos de la clínica a través de un metalenguaje. Y,
por ejemplo, en la realidad de la sesión, van ocurriendo cosas, y encontramos que en la
descripción que hace el analista hay en efecto una especie de traducción.
Entonces, entra el paciente, se tumba en el diván y dice no sé qué, y entonces el analista
habla: en ese momento se produce una introyección, es como si devorara el objeto en trozos
y luego lo expulsa. Y, aunque yo no soy un experto en klenismo puedo decir que es una
traducción, o sea, cuando el niño hacia así con un coche y lo hacía pasar por un túnel, ello
se traducía en que el coche representaba x cosa, y el túnel, el cuerpo de la madre, y eso era
una traducción. Entonces la construcción, muchas veces, en Melanie Klein es una
traducción a un lenguaje teórico. Es decir, la noción kleiniana de la teoría sería que se
puede establecer una correspondencia entre la realidad de la sesión y el lenguaje teórico.
Esto nos lleva a la pregunta: ¿Por qué pensar que ese metalenguaje teórico es mejor que el
lenguaje común? Es una pregunta, y de alguna manera la respuesta de Lacan es que, eso a
lo que verdaderamente lleva es a un desconocimiento de algo que en cierto modo darla la
lógica de lo que se produce en la realidad de la sesión, pero que justamente es algo que se
caracteriza por ser de otro orden, que es la dimensión de un Real. Y este Real no se puede
traducir en los términos de la teoría, porque en realidad, Lacan parte de la idea de que hay
un punto de incompatibilidad entre Simbólico y Real.

Lacan piensa que el problema es que hay algo que es del orden de un Real que no permite
la traducción. Este Real que está implícito en algún lugar, incluido en la realidad de lo que
ocurre en la sesión, es algo que no se traduce. Y no se traduce porque para Lacan hay una
dificultad radical, de base, y es que lo Simbólico y lo Real son en algún punto
fundamentalmente incompatibles. Uno podría traducir toda la realidad que quisiese a la
teoría pero lo Real no se deja traducir. Por eso Lacan resalta que la teoría no se puede
plantear como un modelo, porque en ese modelo lo Real no va a tener nunca traducción.
¿Cuál sería, entonces, la salida? Podríamos decir que, en vez de partir de que hay una
traducción posible, más bien hay que partir de la base de que ese imposible adquiere una
forma particular, adquiere una forma que en cierto modo si se puede nombrar. Para Lacan,
la teoría acaba siendo más bien una forma de nombrar, no una forma de traducir. Y en si,
esto es lo que está presente en nuestro uso de la teoría para construir casos.

En realidad, ¿qué es construir un caso? A veces decir las cosas de la manera más simple es
útil, construir un caso es una forma de hablar sobre el caso que también incluye cierta
forma de escribir sobre el caso, pero no tenemos la ilusión que nosotros estamos
traduciendo las cosas a un lenguaje más puro, sino que tratamos de nombrar lo que
consideramos los puntos no-dales de esa experiencia, que son precisamente los que se arti-
culan en torno de esos puntos de Real que se caracterizan por su resistencia a ser
articulados en lo Simbólico.
Es así como nuestra práctica de construcción de casos es más bien una forma de poner
nombres, de escribir lo imposible de decir, pero, ¿por qué? Porque precisamente es eso lo
que se pone en juego para el propio sujeto. Y en cierto modo, la indicación es que muchas
veces se usa mal un lenguaje lacaniano para hacer de la teoría una especie de metalenguaje
que traduce la experiencia. Por ejemplo, decir de una secuencia clínica: "¡Ah, esto es así
por el complejo de Edipo! , es una especie de traducción del lenguaje a la teoría. Pero para
Lacan descubrir que alguien tiene el complejo de Edipo, no sirve realmente, sino más bien
lo que le interesa es la forma en que el complejo de Edipo en cada sujeto fracasa en una
forma sintomática particular. Es decir, la articulación no se hace en torno del complejo de
Edipo sino de la insuficiencia del complejo de Edipo para descubrir el Real en juego. Esto
quiere decir que las descripciones del tipo: "¡Ah! ¡Mira! ¡Es que tiene el complejo de
Edipo!" son descubrimientos que en realidad lo que ocultan es una forma de hablar. Yo en
vez de decir "Complejo de Edipo" puedo decir: "es que está muy encariñado con su mamá y
le tiene manía a su papá".
Todo esto nos lleva a preguntarnos, entonces, para qué sirve traducir eso en un
metalenguaje teórico. La verdad es que no sirve. Eso lo que es en realidad es una forma de
cubrir un goce del que describe, hay una satisfacción en la posición del observador
científico que se alza como Charcot en la Salpetriere.
Eric Laurent planteaba hace unos años en París en su seminario, algo que para mi fue muy
útil, que era que en última instancia, el debate que está detrás de estas cosas es pensar qué
es el lenguaje, y qué es el lenguaje teórico. Y Laurent afirmaba, basándose en los
desarrollos de un lógico finlandés que tiene un nombre terrible, que se escribe así: Jaakko
Intikka, que de hecho el lenguaje no es algo que entra en la correspondencia bi-unívoca con
el mundo, no es una imagen del mundo, sino que el lenguaje se puede pensar más bien a
partir de la idea del cálculo. Voy a explicar brevemente lo que yo entendí de ese curso y del
trabajo que se hizo en ese momento de esta referencia, lamentablemente como no tenía
pensado nombrar esto no recuerdo ahora exactamente el título de este libro de Intikka, pero
bueno en todo caso ya lo enviaré a los colegas para que lo difundan, es un libro pequeño
que no está traducido al español, aunque se lee muy fácil porque es un finlandés traducido
al francés y esto quiere decir que la cuestión no tiene la sutileza del lenguaje, es un lenguaje
lógico, muy estructurado que se entiende perfectamente bien. La cuestión es que este señor
viene a decir que, cuando decimos que el lenguaje es un cálculo, en realidad a lo que nos
estamos refiriendo es a que es una forma de tratar de circunscribir algo de lo Real. No de
describirlo realmente, ni de traducirlo porque no habrá ninguna construcción simbólica que
sea equivalente realmente a eso Real. Por ejemplo, una fórmula sirve a lo mejor para que un
cohete vaya a la luna, pero en esa fórmula no está contenido, ni copiado, ni duplicado lo
Real, sino que simplemente se consigue un efecto sobre lo Real. Y en cierto modo, eso es lo
que ocurre con esa teoría, la cuestión es ver que si una construcción sirve para tener efectos
¿Cuáles serían estos efectos?

En última instancia, se puede describir un caso de muchas maneras, lo que se dirime para
discutir cuál es la descripción que más nos interesa tiene mucho que ver con la dimensión
de los efectos que esa descripción puede causar, porque cada caso es una realidad
sumamente compleja y confusa, y hay que decir que realmente construirlo es organizarlo de
una forma determinada para producir unos efectos determinados. Es para que el cohete
llegue a la luna, si la descripción no sirve para que el cohete llegue a la luna, puede ser muy
bonita pero inservible. Entonces, en cierto modo, nuestra construcción tiene que renunciar
de entrada a esta idea de que nosotros estamos traduciendo, y que hay una traducción
perfecta que no deja nada por fuera, porque en realidad lo que estamos haciendo sólo tiene
como ambición encontrar el mejor nombre para algunos nódulos que hay en el caso, que
por una serie de aspectos de nuestra experiencia y de la teoría, apostamos a que son los ejes
en torno de los cuales la elaboración del sujeto se está produciendo.
En una construcción lo que tratamos de ubicar es en torno de qué Real la operación del
sujeto se produce. Vemos que esa operación del sujeto se produce a través de una serie de
construcciones del propio sujeto, nombrar esas construcciones en nuestra construcción, en
realidad, es un intento por encontrar su estructura formal, pero no por un afán de estos
naturalista de descripción de un objeto, sino precisamente para encaminar esos esfuerzos de
construcción del sujeto en la dirección que consideramos que es la más adecuada. Por
ejemplo, no tiene ningún sentido decir que el sujeto construye mal su caso y que nosotros lo
construimos mejor, porque nuestra clínica es una clínica sobre la construcción del sujeto. Si
en la construcción de nuestro caso no tocamos para nada la construcción del sujeto,
entonces es nuestro caso, no es el del sujeto.
Es cierto que hay descripciones que realmente pueden ser formidables, y que además como
hay una dimensión de sugestión, de transferencia, pueden llevar incluso al paciente a dar-
nos la razón; y a pesar de que esté funcionando de otra manera, termina, por identificación
o por sugestión, admitiendo nuestras construcciones, pero sin tocar lo Real en juego.
Es decir, no es lo mismo construir un caso pensando que vamos a dar una traducción de lo
que ocurre, a pensar que el lenguaje es una forma de hablar y la teoría es una forma de
hablar y no es un metalenguaje que está en una especie de paraíso russeliano. Porque
podríamos decir que en realidad, si hay lógica en nuestras construcciones es porque
también hay lógica en las construcciones del sujeto, y que nuestro trabajo es justamente
tratar de poner de relieve la estructura de eso que el sujeto está produciendo bajo la
perspectiva únicamente de examinar de qué forma estas construcciones que están en lo sim-
bólico también participan de algún modo de un Real.

El sujeto dice muchas cosas, muchas de esas cosas son palabras vanas que no tienen
muchas consecuencias, otras de esas palabras que dice el sujeto, sí tienen más importancia,
porque realmente son las formas que él tiene de nombrar algunos puntos de una densidad
particular en su historia. Por ejemplo, podemos distinguir aquí lo que son las ocurrencias de
un sujeto, lo que le ocurre en función de no sé que discursos: sociales, comunitarios etc., de
otras formas suyas de hablar, que tienen que ver con significantes que verdaderamente
condensan algo de lo Real de su experiencia.
Fundamentalmente hay dos tipos de construcciones del sujeto, que son formas de
circunscribir algo de lo Real de su aventura de sujeto. Una es un tipo de elaboración que es
la que tiene que ver con el fantasma. Y otra, la elaboración que podemos distinguir, aunque
por supuesto de una forma articulada con la anterior, que es la que tiene que ver con el
síntoma y sus formas.
Finalmente, otro punto más, que me parece que falta aquí, es que en psicoanálisis no hay
modelo teórico, es decir que no hay paralelo entre simbólico y real, y esto es lo que lo
distingue del real de la ciencia. Finalmente, acaba dándole una forma más precisa y más
operativa, planteando que en el caso particular de la práctica que nos ocupa, hay un punto
de intersección entre real y simbólico. Y esto es lo que se puede ver claramente en las
elaboraciones de los años 70 de Lacan sobre el síntoma, que justamente lo que plantean es
que nuestra salvación es el hecho de que simbólico y real no están totalmente
desconectados, porque hay cierto tipo de formaciones particulares que participan a la vez
del lenguaje y de lo real, y esto es el síntoma.
Hubo una época en que Lacan no pensaba eso, y que lo podemos ver muy bien en el
recorrido que hace Miller en su trabajo sobre "Los Seis Paradigmas del Goce", a lo largo de
la enseñanza de Lacan. A partir de este recorrido podemos ver que hay momentos en que
Lacan plantea más bien la idea de que o bien no hay relación, o bien hay una relación de
oposición. También plantea, a veces, cierta modalidad, como lo es la idea de que existe una
incidencia de lo simbólico sobre lo real, en el sentido de que lo simbólico estructura lo real.
También explora las otras vías, como por ejemplo, seria el pasaje de algo de lo real del
goce a la dimensión del sentido. Pero realmente hay, en los años 70, un énfasis por parte de
Lacan en que el punto de anudamiento posible entre real y simbólico es problemático. Y
que siendo problemático, no es inexistente en la medida en que precisamente el síntoma es
una formación que participa del lenguaje, pero no únicamente en el registro de la
significación, sino en la medida que allí algo del significante vale como real.
Podemos ver que el colofón de esta idea de Lacan es que finalmente se puede situar el
síntoma como una especie de eje de gravitación de lo que seria la problemática del sujeto,
en la que real y simbólico están en una articulación que no es descriptible simplemente en
términos de pura disyunción. De ahí el valor que da cada vez más a la dimensión del
síntoma.
Esto lo vemos en el testimonio de Tarrab que comentamos ayer. El síntoma está hecho con
palabras que vienen del Otro, sin embargo, en el momento en que éstas se introducen para
el sujeto ya tienen un valor que van más allá de la dimensión del sentido, porque se anudan
primordialmente con algo del goce del sujeto, es decir, esos significantes funcionan como
nombres de goce. Y lo interesante es que van a hacer que el sujeto haga toda una
construcción para darle sentido. En realidad, lo que Lacan llama el fantasma en gran parte
es el intento que hace el sujeto para incluir esos nombres de goce en una construcción que
le da sentido.
Cuando decimos nombres de goce no hay que olvidar que no se trata de una forma de
nombrar al goce sino que en ese nombre hay un goce. Por ejemplo, siguiendo con este caso,
cuando el analizante cuenta el efecto que sobre él tiene la frase de la madre: "Esto es un
soplo al corazón", la interpretación de Miller, que es divertida, es: "esta palabra de su
madre lo penetró". Lo que trata de nombrar es que "soplo" está ya en el cuerpo, y está antes
que la significación, el niño no sabe qué es..., y toda su vida es darle vueltas ¿Y esto del
soplo qué es? Allí hay una interrogación del sujeto. Pero realmente la verdad del asunto, es
que esa palabra no es nada, es fundamentalmente el efecto que tiene sobre el cuerpo de ese
ser hablante. O sea, hay un impacto: ¡soplo!, es un impacto, lenguaje y no significación.
Justamente, lo que tratamos de buscar es que hay palabras que para el sujeto son totalmente
ajenas al sentido, y sin embargo, eso no impide que tengan un efecto, es decir, hay un
efecto real sobre el cuerpo, una dimensión de acontecimiento que se produce. Hubiera
podido pasar por ejemplo, que la madre hubiera dicho: esto es un soplo al corazón y el niño
hubiera oído eso y...no le hubiera producido ningún efecto, hubiera podido ser. Lo que
nunca podemos deducir es que la madre dijo soplo y entonces se produjo el efecto. ¡No! La
madre dijo soplo y resultó que por una contingencia absoluta, impredecible, aquello marcó
al sujeto y luego el sujeto va a hacer una serie de construcciones para darle algún tipo de
sentido a eso. Por ejemplo, una primera construcción es tomando un significante de la
historia del padre y allí ya se produce una construcción mínima.
Vemos entonces, que en el testimonio de Tarrab de lo que se trata, es que el sujeto instala
su fantasma, tomando un significante que viene de la madre, pero que vale, no porque lo
haya dicho la madre solamente, sino porque ese dicho de la madre produce un impacto que
lo marca. Y en un segundo paso, construye una cadena asociando este S1 con un S2 que
viene de la historia del padre y pasa que para el sujeto hay un: ¡Aja! entonces... Es decir, el
sujeto toma ese primer impacto significante y va a construir algo, poniéndolo en cadena con
otro significante y esa es una construcción.
A partir de ese momento, para el sujeto, lo que va a haber en su vida es este núcleo de su
fantasma que va a desarrollarse con todas las tentativas de dar sentido a este real primero y
por supuesto que está en construcción. Esta instalación del fantasma va a dar lugar a
muchos desarrollos de la vida del sujeto, muchas cosas se van a organizar en torno de esto,
pero en realidad lo que pasa, es que secretamente, por mucho que el fantasma quiera
reducir lo real de ese impacto del significante primordial, eso no se reduce nunca del todo,
y en cada uno de los elementos de esta cadena va a seguir valiendo como un significante
aislado, que vale por el impacto que produce. Es decir? el anudamiento de los significantes
en la cadena, que básicamente es el fantasma, nunca va a reducir el impacto real que cada
uno de estos significantes primordiales produce en lo Real para el sujeto. Esta es la
dimensión de significante en lo Real. Un significante que vale como real es algo que se va a
mantener siempre como un ruido de fondo y en cierto modo, todos los intentos que van por
el lado del fantasma de dar sentido no van nunca a reducir lo que sería el impacto de esta
dimensión del significante como real.

Podemos decir que, en torno a lo que Lacan llama el fantasma fundamental, hay un intento
de anudamiento de las dos series. La serie de significación y la serie del síntoma se entre-
cruzan en la zona que Lacan llama el fantasma fundamental, pero en realidad la serie del
síntoma sigue su curso, es decir el síntoma siempre excede toda reducción en términos de
sentido.
Entonces, ¿construir un caso qué es? Es, poder ubicar, poder nombrar, de la mejor manera,
estas construcciones del sujeto, construcciones que van del lado del fantasma, y luego lo
más difícil, es ver que hay una construcción que es mucho más latente, si ustedes quieren,
que es la que está implícita en el síntoma. Además, vamos a mostrar los puntos de
discordancia entre la construcción fantasmática y la construcción sintomática, sabiendo que
esas series se entrecruzan en el fantasma fundamental pero que tienen consistencias
distintas. Por eso, un principio de la construcción del caso es poder situar estos puntos de
discordancia entre el síntoma y el fantasma del sujeto.
Termino esta introducción, para pasar a las viñetas. Comenzaremos con una viñeta mía, que
se publicó en Ornicar? Digital con el nombre "El Reto de la Perversión". Publicar en la red
es una figura de real, porque lo que uno hace no se borra, a veces pasa que alguien dice,
puse tu nombre en Google y uno dice: Ay, Dios mío! Ahí hay una serie de marcas, es una
especie de real para mí porque parece ser que uno no puede ni siquiera olvidar. En este
caso, como el artículo no me parece malo, no me parece nada mal la construcción, no me da
pena, como se dice en Colombia, que lo lean. La esencia de la construcción del caso es muy
sencilla, fue una construcción en la que lo que me guió fueron las entrevistas preliminares
de esta muchacha, que viene muy atribulada presentándose como homosexual, y yo simple-
mente le dije que eso no era un motivo para analizarse.
Es a partir de este no recibir, no admitir, de no aceptar lo que sería esta demanda que
aparece algo que yo describiría simplemente en tres frases: primero, que ella había querido
ser la mujer que mejor tratara a las mujeres del mundo, ¡la mejor! Ella fantasmáticamente
se situó como la mejor cuidadora de mujeres, la que mejor las podía amar. No está mal
como proyecto, es bonito. Pero le pasaba una cosa y es que en esta construcción ella no
describía que sus relaciones con mujeres siempre acaban a bofetadas con un grado de
maltrato terrible y para mí la construcción del caso en estas entrevistas fue, simplemente,
puntuar esta paradoja: Que raro! Usted que pretendía... ser la mujer que de verdad tratara
bien a una mujer, acabó maltratándolas. Finalmente esta construcción tenía una frase más,
que enigmáticamente este maltrato acababa siempre en su propia destrucción, porque ella,
en el fondo, maltrataba a mujeres pero las mujeres acababan hartándose, yéndose y la que
acababa estragada era ella precisamente.
Esta fue la construcción del caso, ¡no hay más! Podría aquí contarles muchísima literatura,
pero lo Real en la construcción del caso son estas tres frases que guían realmente la cura.
Por supuesto, para hacer esta construcción yo tuve que escuchar muchas cosas, se entiende,
que hay una condensación. Yo les podría contar por supuesto que esta muchacha tenía una
hermana que nació cuando ella tenía una año y medio, y que ella tiene toda una serie de
recuerdos muy precisos de que muy tempranamente ella había sido señalada en la familia
por una serie de cosas muy extrañas que ella hacía, como lo era por ejemplo hacer pipí de
pie. Y que recuerda que cierta época de su vida ella había distribuido los papeles y pensaba
que la niña era su hermana y ella en el fondo tenía la creencia fantasmática de que poseía
un falo. Les podría contar también, que en esta determinación de lo que le ocurría hay el
papel fundamental de una madre que transmitía permanentemente una posición de queja, de
decepción contra el padre. Y también podría decir que esta madre había hecho una serie de
manifestaciones clarísimas en las que, el cuerpo de sus hijas aparecía realmente como una
especie de objeto metonímico de la madre, que eran propiedad de la madre. La madre se
sentía autorizada a palpar los pechos de las hijas para comprobar su crecimiento y cuando
la hija decía: ¡oye! por qué me tocas, y sentía vergüenza, la madre contestaba: bueno, yo te
puedo tocar los pechos porque los he hecho yo, en el sentido de parido. Lo importante es
que de todo estos datos, lo que yo hago como construcción operativa, lo que está en juego
en mi interpretación para esta muchacha, es que hay un fantasma que ella ha construido y
su hermana había hecho otro; su hermana también tenía la misma madre, también tenía el
mismo padre, también tenía una madre que le tocaba los pechos pero la hermana dedujo
otra cosa, construyó otra cosa.

¿Qué hacemos nosotros si no hay un síntoma que desmienta algo de la construcción


fantasmática? Imaginemos que viene esta muchacha y dice: "buenas, yo soy homosexual y
además quiero informarle que soy la mejor amante, la mujer que mejor trata a las mujeres
del mundo" —Oiga, ¡qué bien!, ¿y lo ha conseguido? "Si".
Lo que hacemos es descubrirle al sujeto que en él hay dos construcciones que se llevan de
la patada, que entran en conflicto. Es a partir de allí que yo tengo la autoridad analítica de
decir, de acuerdo pero hay una paradoja en lo que usted me dice. Realmente esto es la
construcción en lo que tiene de operativo, porque me sirve para interpretar, y no hay que
olvidar que la construcción de un caso no es realmente un relato formidable, sino que es un
relato que está hecho para producir una serie de efectos, por ejemplo, para saber cómo
manejar las primeras entrevistas, para saber lo que yo puedo interpretar y lo que no. Yo, en
este caso, hubiera podido decidir fascinarme por: Así que usted es la mujer que mejor trata
a las mujeres. Hubiera podido no convocar lo que me parece fundamental que es el
síntoma, en tanto motor mismo de la cura.
Sabemos que hay entrevistas con analizantes guiadas por cierto interés. Por ejemplo, en
algún momento a Lacan le habrían preguntado ¿El deseo del analista es puro? Y bueno
quizás no, no es por casualidad que en vez de dedicarnos a las finanzas estemos escuchando
estas cosas. Uno se puede fascinar: ¡Que interesante! Y bueno, ¡cuente... cuente! Esta chica
en las primeras entrevistas me contó unas cosas que en catalán nosotros decimos: es para
mojar pan. Porque realmente, uno puede gozar de eso, y gran parte del reto ahí era, gozar
de eso o poder interpretarlo. Es decir, no vamos a decir todo sobre un caso, no estamos
traduciendo todo, estamos nombrando unas cosas precisas y eso implica una elección
porque, obviamente, eso tiene consecuencias ya que dejamos fuera una serie de cosas, y en
el acto de dejar fuera hay una toma de posición. Esta muchacha, por ejemplo, me contaba
toda esa serie de historias escabrosas que ella montaba. Ella se reunía con una amiga con la
que hacia pareja y entonces se iban a los parques de Barcelona y se ponían delante de unos
muchachos jóvenes y se ponían a toquetearse y montaban una escena cargadísima, erótica
para angustiar a los pobres desgraciados que estaban ahí hablando de fútbol. Había un goce
tremebundo en este relato; una opción es no darse por aludido, imaginemos una
construcción que diga, es que todo lo que me dice el paciente tiene que ser retomado por
mí, tomar nota, hacerme cargo, admitir eso, dar la dignidad de un hecho fundamental y
traducirlo a un lenguaje. Es quedar atado de pies y manos, porque nuestra construcción
implica la transferencia, implica la transferencia en acto, quiere decir que yo allí no estoy
como un observador, estoy diciendo por aquí no voy a ir. Y esto realmente es una elección
que parte de un cálculo, que puede ser provisional, que luego habría que rectificar. Por
ejemplo, otro día estas escenas de tortura de los muchachos en el banco de enfrente, las
vamos a poder hablar en otro contexto, y eso va a tomar una dirección distinta y eso no
quiere decir que quede completamente olvidado. Es dejado de lado por decisión del
analista, y en cierto modo tenemos que ser también elásticos y pensar en un momento
determinado si la construcción que hicimos al principio de un caso no dejó fuera cosas que
luego habrá que retomar y por eso hay que supervisar, hay que revisar porque posiblemente
hay que completar eso, hay que criticarlo, hay que decir esa construcción que yo hice
acentuó tal cosa, pero dejó de lado un real que seguro que si uno está atento, va a reaparecer
de otra manera.
Eso quiere decir que la construcción de uno es relativa, o que es de un momento, incluye la
transferencia porque ella me estaba hablando a mi, y si me contaba esas cosas
evidentemente había un goce en esa explicación, incluye el acto analítico que incluye un no
a ciertas cosas y un sí a otras. Es una orientación a un momento de la cura y la
interpretación, posiblemente luego de tres años habrá que revisar eso y seguro habrá un real
que está fuera de esa interpretación. No podemos tener la loca fantasía de que lo que
nosotros pudimos construir en las primeras entrevistas contiene todos los elementos, es la
deducción de lo que decía al principio, que la teoría no e. un modelo. El cálculo es una idea
mucho más sencilla, es simplemente pensar en que tenemos la necesidad de situar una serie
de elementos de real, aparte de la idea de que hay una serie de construcciones del sujeto que
tocan algo de ese real, esa es la cuestión. Eso no quiere decir que podamos pensar que la
interpretación se calcula en el sentido de que hay una formula definida. Hablo de cálculo en
el sentido más bien de dificultad, es decir como algo que resiste, no que luego se puede
calcular la interpretación, la interpretación es un acto, parte de estas hipótesis porque una
construcción es una hipótesis. La interpretación no se calcula simplemente lo que se
delimita es sobre qué significantes debe poder operar, cuáles debe dejar fuera, pero la
interpretación como tal es contingente, es un acto y solamente sabremos de su justeza por eI
desarrollo de la cura, no es que podemos decir vamos a calcular y seguramente el cohete
llega a la luna. En el caso de nuestra construcción, que es mucho más humilde de la
que hace llegar a un cohete a la luna, simplemente podríamos decir una ubicación de puntos
de referencia, pero luego hay un corte, porque la interpretación es incalculable, como tal
pertenece al orden del acto y en realidad vamos a necesitar un tiempo para poder escuchar
sus efectos, verificar no si al paciente le ha gustado o no le ha gustado, si está de acuerdo o
no está de acuerdo, sino si eso toca algo de su goce. Por ejemplo, en el caso de esta
muchacha, me parece que esta interpretación tuvo un efecto bastante rápido, en el sentido
de que ella pudo descubrir algo que evidentemente ha venido tomando en el análisis una
serie de formas, descubrir algo de lo pulsional en ella, es decir, cómo más allá de sus
intenciones habla una verdadera pulsión en juego y que esas formas de maltratos que ella
cometía contra sus partenaires estaban relacionadas con esa pulsión, con algo que ella
nombró como una extraña satisfacción que lograba produciendo dolor al otro y es por ese
lado que llegué a pensar que era una interpretación feliz —no la interpretación verdadera
sino la interpretación que fue feliz—, en el sentido de que pareció tocar algo, porque una
interpretación nuestra puede ser formidable pero no tocar nada. Un ejemplo de la
interpretación formidable cuál es, la madre que dice: ¡es un soplo al corazón! Oye es
formidable porque hace diana, la interpretación realmente hay que pensarla sobre esta idea:
un decir que produce un efecto sobre el goce. La palabra de este decir de la madre tiene un
efecto sobre el goce del sujeto, la cuestión es que la interpretación tenemos que pensarla
también bajo este lado, en cómo estos decires pueden producir algún tipo de elaboración,
transformación del goce, aunque sea muy discreto. No nos basta con una convicción
intelectual sino con algo de tu\ punto de significación del sujeto, aunque puede ser
realmente muy mínimo.

Bueno esta es la introducción que quería plantear, me gustaría entonces que pudiéramos
comentar una viñeta que presenta Hilema Suarez.
Hilema Suárez:
Este es un paciente que fue visto en la presentación de enfermos del CID-Las Mercedes.
"O" es un sujeto masculino de 26 años de edad, soltero, TSU en contabilidad, trabaja en
esta área en una empresa.
Es ingresado a la hospitalización del Seguro Social debido a ideas que giran en torno al
suicidio, la ideación aparece luego de una ruptura amorosa. Para el momento de la
entrevista se encuentra hospitalizado desde hace nueve días.
En la entrevista O. relata cómo se suscitaron, lo que él llama "sus problemas". Estos
problemas comienzan con la separación de sus padres hace más o menos dos años. Cuenta
que en esa época ocurren frecuentes discusiones, agresiones verbales entre su madre y su
padre, acota que lo que más le molesta es que lo llamen para escucharlos hablar mal de
cada uno, `Ambos intentaban que yo me pusiera de su parte, ponerme en contra del otro.
Me molesta tener que meterme, hasta que llegó un momento que estallé!".
Describe a su padre como un hombre altanero, agresivo aunque no lo parezca. Acerca de su
madre, cuenta: ella es cerrada, callada, más bien reservada, igual que yo!. Cuando se le
pregunta: ¿Cómo es usted? Responde, yo soy reservado, no me gusta contar mis cosas a los
demás, soy más bien tímido, reflejo mi rabia a través de las caras que pongo, pongo una
carota.
Como resultado de la separación, el padre abandona la casa de la familia, se viene a
Caracas a vivir en la casa del hermano
mayor suicidado, al tiempo que se desentiende de las obligaciones económicas, no pasa
más el dinero para los gastos de manutención, no paga más el colegio del hermano menor.
A partir de ese momento O. comienza a soportar económicamente a su madre y hermano
menor, pagando el colegio y ayuda con los gastos de la casa.
Cuenta que se ve afectado por su malestar en el trabajo: "me sentía cansado, estaba de
malhumor, tenía siempre una carota". Empiezan las quejas en el trabajo: "no era muy
amable, no aguantaba más, yo trabajaba con personas".
Habla de su relación de pareja: "Ella es una mujer divorciada con dos hijos, teníamos
planes de casarnos, yo había comprado cosas para la casa, pagábamos entre los dos las
cuotas para comprarnos un apartamento en la ciudad G", no obstante O. admite que esta
mujer lo tenía escondido, que nunca lo presentó como su novio. Respecto a la relación con
los hijos de su pareja, agrega: "yo era como un papá para sus hijos, los cuidaba, les compra-
ba cosas':
En otro momento de la entrevista apunta: "yo en los últimos meses estaba con una carota,
sin embargo yo la invitaba a salir."
Existe entonces un encuentro en donde conversan y la pareja le dice que ya no quiere seguir
junto a él, porque tiene demasiados problemas, siempre hay un rollo. Le reprocha que
siempre está molesto por todo.
Seguidamente viene un período de tiempo, donde él le reprocha a esta mujer su desamor, la
interpela: "¿por qué yo ya no existo para ti?, le dice palabras fuertes, se torna agresivo, al
mismo tiempo que le dice que "él es un caballero". En ese momento
se angustia, se horroriza al verse actuar de una manera diferente a lo que para él es ser un
caballero. La mujer le propone que sean amigos, él la rechaza categóricamente alegando
que esta mujer le ha hecho demasiado daño, "cada día sale un bobo a la calle, yo he sido
bobo".
Paralelamente, se aviva la rivalidad con el ex esposo de su pareja, lo describe como un
"patán", dice: "El la agredía verbalmente, le pegaba". Recuerda una llamada que le hizo
este hombre (el ex-esposo), en el tiempo en que estaban juntos, para amenazarlo de muerte.
Relata los intentos por parte de este hombre por poner a los niños en su contra. Se pregunta
si está mujer ha vuelto con su ex marido, el cual no habla dejado de buscarla.
Para ese momento O. se encuentra, como él mismo se define "deprimido", "no sé por qué
me pega en el estómago, la rabia", "estaba desconcentrado en el trabajo, no comía, ni
dormía". "Yo estaba muy aferrado a ella, quería suicidarme. Fue como un pensamiento al
final, me dije: así le doy un susto a ella y a él".
O. advierte que necesita ayuda, va entonces con un Médico que le ofrece un tratamiento
para parejas, "el Dr. me dijo que él tenía dos modos de trabajar de acuerdo a lo que
quisieran las parejas, si estas querían seguir juntas o si querían separarse. Mi pareja y yo
fuimos dos veces, nos dijimos todo Io que pensábamos allí frente al Dr. Yo fui para
separarme':
Al salir de la última sesión en la que va con la pareja tiene un accidente automovilístico, en
donde sale moderadamente lesionado. Relata en la entrevista las fantasías de suicidio: "he
pensado en matarme manejando en la autopista regional del centro".
Es ingresado al servicio de psiquiatría, por indicación del médico que lo trataba. Indicación
que O. desestima en un primer momento para luego ser él mismo quién se la sugiere al
tratante.
Pertenece a una familia en donde el hermano mayor se suicidó hace 3 años, este consumía
sustancias ilícitas, presentó conductas delictivas, era el centro de atención familiar por su
mala conducta. Deja una carta, con un mensaje dirigido a los padres, les pide que sean más
cariñosos, más protectores. El suicidio también fue contemplado por el segundo de los her-
manos, este hizo un intento fallido de suicidarse hace 6 años, asociado a un fracaso
económico.
Observamos en este sujeto como queja fundamental la ruptura con su pareja, es imperativo
para O. contabilizar todo lo que le ha dado a esta mujer. Este dar las cosas de la casa, darle
cosas a los hijos de la mujer, darle el dinero para pagar un apartamento, lo podríamos
definir desde la perspectiva lacaniana como la tendencia a la oblatividad en el Obsesivo.
Tomando en cuenta lo desarrollado por J.C. Indart, en su seminario "La Clínica de la no
relación sexual, a propósito de la neurosis obsesiva", en donde trabaja, en la página 124, la
oblatividad como una de las aristas sintomáticas de la estructura obsesiva. Tenemos
entonces que la oblatividad es el término que utilizó Lacan para dar cuenta de los valores de
goce que toma el objeto anal, en el sistema de los regalos, de los dones.
O. intenta por todos los medios taponar el deseo del Otro, como lo dice Lacan: la
instalación en el Otro representa para el obsesivo su máxima defensa. Se defiende de verse
a sí mismo en falta, de verse como deseante. De esta manera O. intenta colmar al Otro
materno, al Otro sexo en el plano de la necesidad. Como bien claramente lo expone Indart,
el obsesivo resuelve el enigma de su deseo, ubicando su deseo a y averiguar qué es lo que
Otro pide.
En el discurso de O. no aparece su deseo, él no aparece como descante. Es un sujeto que le
cuesta reconocerse en falta. Todo gira alrededor del Otro. Este aspecto toma matices tan
patéticos que elige la muerte antes que su deseo. En relación a la deuda paterna, en el
momento de la separación de sus padres, él asume la falta del padre, sostiene al padre en
sus funciones. Se coloca también como padre de los hijos de la pareja, sustituyendo al
padre faltante. Se ve también como compensa lo que le Falta al padre, sí el padre es
altanero, grosero, él en cambio es un caballero. Acto de compensación de lo que le falta al
padre, se esfuerza para ser un caballero. "A partir del fantasma, es decir de la relación del
sujeto con el deseo del Otro, se puede discernir en la estructura obsesiva la negación del
deseo del Otro al formar su fantasma acentuando lo imposible del desvanecimiento del
sujeto", ante desvanecerse como completo, antes de aceptarse como castrado, la muerte.
¿Qué lo estabilizaba en relación a la deuda paterna?, ¿Cuál es la respuesta fantasmática que
da este sujeto ante el enigma del deseo del Otro? Daremos una respuesta tentativa, su res-
puesta es ser un caballero para esta mujer, en oposición también del "patán" de su ex
esposo. De esta manera, la relación con esta mujer lo estabilizaba, de modo que con la
ruptura el fantasma se le tambalea. Responde entonces con la ideación de no existir, de
muerte, de resto.
Podríamos ver las ideas suicidas y la hospitalización (consecuencia de las primeras), como
un acting out, como un mensaje dirigido a los padres. Esta hipótesis la confirma el cese a
las agresiones entre los padres, hasta un acercamiento entre ellos que se produjo durante la
hospitalización de O.

Enric Berenguer:
Bueno brevemente, voy a decir que la construcción está bien, yo solamente diría las cosas
que yo me pregunto, es decir las cosas que a mi me faltan, por supuesto en la descripción,
destacando que este circuito de la oblatividad me parece impecable.
Lo que si se ve en este caso, porque recuerda un poco al caso de la Joven homosexual, es
que este señor quiere ser un caballero pero que si la dama no se presta, ya no es tan caballe-
ro (risas), entonces digamos que ahí está la paradoja, digamos que él en realidad en su
fantasma se sitúa siendo un caballero pero hay algo de su síntoma que realmente le induce
paradójicamente al maltrato, entonces pienso que para mi es lo paradojal, es una paradoja
fundamental de este caso. Y esto se relaciona, e insisto que son temas de énfasis porque
todo lo que estoy diciendo esta ya incluido en tu construcción.
Yo lo que diría es que me llama mucho la atención lo que es en este caso, esta modalidad
de suicidio porque no es cualquiera, tu has destacado un aspecto que es del acting out que si
que es correcta, pero me parece que siempre que se trata de una acting out o algo que
bordea la posibilidad de un pasaje al acto, hay algo más porque me parece realmente que
una particularidad de este intento de suicidio, es también hacer daño al otro con su muerte.
Y esto me parece un rasgo particular, este señor quiere hacer daño al otro con su muerte, o
con su tentativa o con su amenaza. Y esto es un aspecto que va más allá del acting out, es
un cierto pasaje al acto. Hay algo del acto, del hacer daño en eso (Lacan dice que los
fenómenos clínicos son como sólidos, los puedes mirar desde aquí y desde aquí, yo puedo
decir es una redonda y tu dices no perdón, es una campana. Bueno es un mismo sólido
mirado de una forma o de otra), yo creo que mirar este fenómeno y decir acting out es
totalmente
legitimo no es que esté mal, pero hay que tener también detrás otra dimensión que es la del
pasaje al acto que es un poco más asesino, es algo de matar algo en el Otro con su mismo
intento de suicidio, y eso hace serie con el maltrato y con esas escenas.
Es realmente interesante, porque sería, hablando de ese impacto, igual que en el caso de
Tarrab el dicho de la madre, algo que marca el goce del sujeto. Podemos decir que algo de
esas cosas vistas y oídas de la violencia entre los padres ha marcado el goce del sujeto, eso
esta ahí, esto es algo de lo que el propio sujeto tendrá que hacerse cargo. Quizás, no en este
momento, ha ido muy bien, a mi me parece que este señor ha hecho un acting out, se ha
podido interpretar como un acting out, ha tenido sus efectos interesantes, pero yo creo que
lo que quizás va a tener que escucharse más allá, es precisamente lo que él alude como su
síntoma "es que me tratan como un bobo", y no sé, yo creo que hay algo mucho más
profundo y es que él acaba maltratando al otro. Y esto es algo que tiene que ver con unas
marcas de goce relacionadas con el impacto de lo traumático que alude a cuando oía a sus
padres discutiendo, hay algo del goce del sujeto que queda allí atrapado, es decir esos gritos
se anudan con algo de lo pulsional del sujeto. ¿Qué hacemos con eso ahora? Esta
construcción en términos de acting out es buena en la medida que ha permitido encaminar
algunas cosas, ha permitido dialectizar a este sujeto, sin embargo, yo creo que hay algo ahí
que es una marca de goce más profunda que está vinculada con esta dimensión más
enigmática, que está en lo más opuesto de la construcción fantasmática del sujeto. Y la
pregunta será cómo en su fantasma fundamental se entrecruzan las dos cosas, esa cosa tan
idealizada del amor y de ser un caballero para terminar maltratando, porque en realidad este
señor puede acabar descubriendo que la idealización es algo que se aproxima a veces muy
peligrosamente al maltrato.
Se ve muchas veces que justamente en las relaciones basadas en una versión tan ideal del
amor, en realidad, incluyen secretamente como su anverso, el maltrato del otro. ¿Por qué?,
porque el otro nunca va a ser ideal y entonces siempre va a llegar la decepción y lo
interesante del amor es cuando llega la decepción, el amor real con otro empieza con la
decepción, o sea no hay amor ideal, sino que el amor que interesa es precisamente en el
momento en que la dama lo decepciona, allí hay dos posiciones, una es responder con odio,
otra es responder con amor, entonces hay una elección de goce del sujeto, el odio es una
elección de goce, odiar es una condición de goce entre otras posibles, se puede amar a
alguien por lo mismo que se le odia. Bien puede decir él hizo eso y entonces sentí odio, se
podría decir con la misma legitimidad lógica, él hizo eso y entonces sentí amor; y si no,
compruébenlo, hay enunciados que escuchamos en un neurótico en los que se ve justamente
cómo de la aparición de la falta en el Otro se deduce el amor, mientras que hay otros en los
que es el odio, y aquí la respuesta es una forma de goce. Entonces, yo pienso que a la larga,
lo interesante de un caso así, que insisto no sé en qué momento en la dirección de la cura
está, es ir mostrando lo pulsional de ese desencadenamiento de odio, ¡me mato! ¿a quién
está matando usted ahí? Es el tipo de contrapeso que podemos hacer a veces, tu haces una
construcción que me parece correcta, simplemente yo te respondo, quizás es un tema de
énfasis que a la larga en este caso nos permitiría situar, cuando se considere que es la
coyuntura oportuna, mostrar la dimensión más de goce, es decir lo que hay allí lo que de un
pasaje al acto y no de acting out. Insisto, que haya algo de un pasaje al acto no quiere decir
que no haya un acting out, no es decir esto esta mi y esto esta bien; pueden estar las dos
cosas porque los recorridos que hace el sujeto en torno de ese núcleo de lo real son
múltiples, variados, justamente porque esta recorriendo una misma cosa desde án-
gulos distintos. Y bueno, es la opacidad que supone en esta familia el tema del suicidio es
algo que puede tener ocupado al sujeto toda su vida, evidentemente no se va a agotar con
una interpretación feliz, no se trata de eso, se trata de un recorrido y ver qué se hace con
eso.

Sesión de preguntas y respuestas


Luigi Luongo: Me parece muy interesante la introducción de esta cuestión del pasaje al
acto, porque uno creería que este paciente cuando piensa que se va a matar pide ayuda, es
tanta la angustia que tiene frente a eso que, es un llamado a que lo paren, a que le pongan
un límite. Ahora usted tiene razón, en la cuestión que a nosotros se nos había pasado y es
que cuando el piensa el suicidio, lo piensa en la autopista Regional del Centro, que está
llena de carros y entonces se va a suicidar allí y por supuesto, me parece que hay algo más
allá del pobre hombre que lo da todo para todos, pero que en el momento de suicidarse no
lo hace a la forma limpia de un samurai, que se mata él solito, sino que en una autopista que
se puede llevar por delante una multitud. Y me parece que hay que poner atención a esas
cosas, que a veces se le pasan a uno.

Enric Berenguer: La cuestión es pensar no que estuvo mal la construcción, sino que ahora
revisando el caso podemos iluminarlo desde una perspectiva distinta. Lo interesante es que
hubo un pasaje al acto imaginado y en cierto modo hay el horizonte de un pasaje al acto
posible, esto es lo interesante. Hubo acting out, por supuesto, pero es legítimo decirlo así
porque no hubo pasaje al acto, lo interesante es que en el horizonte de este paciente si está,
porque esta inscrito en el fantasma fundamental de este tipo. En el que, justamente, se pasa
de caballero a esta cuestión mortífera que esta ahí presente. Y realmente se ve que es una
marca de goce que los distintos hermanos han tomado cada uno, digamos se ve la
fascinación, es decir, hasta qué punto la figura de unos padres puede ser fascinante para el
sujeto. Fascinante en el sentido de que lo quieras o no, eso atrapa el goce.
Por ejemplo, hay una cuestión que tiene que ver con la ética del sujeto. Uno frente a las
imágenes de horror siempre tiene distintas alternativas, en un momento determinado uno
puede decidir que no quiere ver algo y el problema es que ver algo es participar de ello con
tu goce, el problema es que un niño que mira ciertas escenas, participa con su goce de lo
que está viendo y eso se incrusta en su circuito pulsional, este es el drama. Por eso, muchas
veces dicen los psicólogos que hacen estadísticas y tienen razón algunas estadísticas, que es
increíble con qué frecuencia los niños maltratados acaban maltratando a sus hijos. Y te
preguntas cómo puede ser, es una repetición, ¡es eso!. Quiere decir que un hombre dice: yo
nunca haría lo que yo tuve que sufrir con mis padres, y todo su programa de vida esta hecho
para evitar eso, y sin embargo eso ocurre, y vemos justamente que para una persona que ha
sido objeto de maltrato durante su infancia el momento clave es cuando toda una vida de
decir: yo por supuesto soy completamente distinto de mi padre, yo nunca lo haría, pero un
día viene al psicoanalista horrorizado porque su hijo de cuatro años se hizo caca fuera de la
bacinilla y entonces él sintió realmente el deseo de romperle la cara y empezó a golpearle y
se dijo: lo voy a matar. Entonces es ahí donde empieza realmente el análisis, es decir, todas
esas construcciones que tu has hecho de ser el padre más maravilloso del mundo, querido,
eso no toca un real tuyo que está ahí. Y el momento interesante es que realmente mi deseo
de ser el mejor padre del mundo también pasa por poder reconocer que yo también estoy
marcado por ese goce. Y si no, realmente es una denegación, y qué pasa con las
denegaciones, que a lo mejor tú no le vas a pegar a tu hijo pero lo vas a maltratar de una
manera más sutil.
Entonces cuando hablamos de marcas de goce, hablamos de estas cosas que están ahí y que
tiene que ver con la repetición, y con la oposición entre el programa fan tasmático aparente
del sujeto y su síntoma y esto es una de las paradojas que realmente hay que tener en cuenta
y que a veces nos obliga a pensar que en el sujeto existen dos Iíneas de construcción dis-
tintas, una es la del fantasma y esta dimensión más superficial de su fantasma que tiene que
ver con el acting out: "yo pobre de mi, el bobo, caballero, y el otro me maltrata y yo me
suicido. Pero, además, hay detrás otra cosa que no tiene tanto que ver con su fantasma, sino
que tiene que ver con algo del goce que un día enigmáticamente se suscita en esa escena
familiar de violencia. Esto último tiene mucho que ver con lo que antes mencionaba de la
ética frente a las escenas. Por ejemplo, Lacan había dicho muchas veces que él no quiso
publicar durante la ocupación nazi; tiene que ver con que uno, muchas veces, se hace
cómplice de las cosas y a veces en una posición simplemente de observación. No hay una
observación pura, cuando un sujeto mira una escena de violencia hay algo de lo pulsional
en juego que de alguna manera queda disfrazado bajo la idea de la pasividad: no yo no
estoy haciendo nada... ¡Sí, estás mirando! Por eso, es muy importante, a veces, el tema de la
televisión, de la violencia etcétera. Hemos llegado a una cultura en la que se niega lo
pulsional; o sea, es como si mirar fuera inocente, no es porque la televisión es un ojo que
llega a todos los rincones del mundo, sino porque qué pasa con el goce del que mira.
Entienden el tipo de ejercicio, no es desmentir esa construcción, sino poner un suplemento
que quizás sea interesante para las cosas que vendrán luego.
Participante del CID: Mi pregunta era por un significante que se repite en el relato que nos
hace Hilema que es este significante de "Carota", es decir, yo me preguntaba ¿Qué estatuto
darle a ese significante?

Enric Berenguer: Hilema, ¿Qué dirías?

Hilema Suárez: Parece un significante que conlleva algo del goce del sujeto, porque la
carota, el mal humor le desarticula el fantasma, le hace problema.

Enric Berenguer: La carota es la huella en el carácter de esa identificación, digamos es todo


lo contrario, me evocaba la frase esa de Lacan, del Seminario tres, cuando habla de la metá-
fora en relación al padre (y citando unos versos de Victor Hugo dice: "su gavilla no era
avara ni odiosa"). Y aquí podíamos decir hay esa carota odiosa, carota odiosa como el
emblema, como la insignia del odio en su cara, es lo que vuelve de ese goce pulsional en la
mirada. Es decir cuando mira, ve la carota en el Otro, pero se le pone la cara de eso mismo
que él mira y eso acaba siendo como una huella de goce en su ser, o sea hay una
identificación muy profunda. Es muy interesante, esta bien la pregunta, en este significante
hay algo de este goce que le parasita, es una especie de parasitación que es realmente el
retorno de lo pulsional, la mirada vuelve, es el retorno de lo pulsional, le parasita porque de
cierto modo desmiente su construcción fantasmática.
Lo interesante en la dirección de la cura es atrapar este significante "carota", como una
marca de goce profunda. El tema es cómo usar estos elementos en nuestras intervenciones e
interpretaciones, en nuestro acto, sabiendo que 10 que no podemos hacer es arrojar todo
este material sobre la cabeza de este señor, porque no podría hacer nada con ello.
Participante: Justamente sobre ese significante, si se tratara de un caso a seguir y no fuera
una entrevista de una presentación. Es un significante a interrogar, para ver el valor que
tendría, para ver qué valor tiene esto de "yo pongo mi carota", o sea, que él lo usa como un
valor allí.

Enric Berenguer: Sí, por supuesto, la interrogación de este significante a través de la


interpretación no se puede plantear en términos de: Ah, hemos encontrado el real en
cuestión, vamos hacer una interpretación que lo va a resolver. No se trata de eso, es en el
trabajo a lo largo del tiempo que habrá interpretaciones que intentarán tocar, hacer resonar
esto de diferentes maneras. Por ejemplo, la "carota" es algo que se pone, se tiene, como
situar la dimensión de algo de la acción del sujeto, poder ubicarla en la serie de las
identificaciones imaginarias: un día que el padre hizo tal carota, o la cara que ponía, un día
mi padre abrió la puerta y vi por la cara que mi padre hizo, que iba a discutir con mi madre.
La idea no es tocar a este significante de buenas a primeras, no vamos a decir: "hemos
encontrado la llaga y meteremos nuestro dedito" Se trata de pensar, de hacer el cálculo que
es un punto de densidad en donde hay algo de lo real en juego. Es decir, hacemos el
cálculo, quizás equivocado, pero es una conjetura válida, que no es un significante
cualquiera, sino que marca algo, es un S1 que de alguna manera tiene una densidad
particular, en la medida en que, es un nombre de goce. Nombre de goce implica, no
solamente que sea una manera de nombrar, en el sentido de "esto se llama así", sino que en
el nombre mismo hay un goce suplementario. Ese significante es en sí mismo algo que
causa un goce y evidentemente esto es una construcción, lo cual quiere decir que la serie de
las interpretaciones .y de los efectos que esto tenga a lo largo del tiempo nos dirá, si
realmente esto es lo más esencial. Hacemos el cálculo, a partir de la presentación del caso,
de que esto es algo fundamental, pero de todas maneras, seguramente puede haber sorpresa.
Probablemente el significante "carota" entre en serie con otro, de la misma forma que el
significante "soplo al corazón" pronunciado por la madre, entra en serie con el "soplar del
padre en el balón". La cuestión será ver si este significante "carota" hace serie con otros
significantes de la historia, y ese es un tema de paciencia.
Ahora bien, el punto es cómo tener en cuenta esto desde el principio. Y también, partir de la
idea de que como se trata en ese nombre de un tratamiento de lo real, lo que no podemos
pensar es que la interpretación venga a disolver eso por una especie de transmutación, una
especie de significación. No es un significante a explicar, es más bien un significante a
recortar, a aislar. Lacan, pone el acento en que la interpretación no es explicar, sino que es
más bien puntuar o cortar la sesión en un momento determinado, por ejemplo, dice el
paciente: Aquel día vi la cara de mi padre, y allí viene un corte de sesión, para aislar ese
significante como tal. Es una hipótesis porque evidentemente este no es un caso que
estemos atendiendo.

Hilema Suárez: Me parece que este significante tiene toda su importancia porque el padre
es altanero, grosero pero no lo aparenta. Es un caballero que pone una carota, o que hará
ese semblante con la "carota".

Enric Berenguer: Bueno, pero también podemos decir que ser un caballero es un semblante,
la cuestión de semblante y real se van a articular en este caso de una manera muy compleja.
Bien, ahora daremos paso a otra viñeta, que nos presentará Allana Santana.

Allana Santana: Realmente no traigo una viñeta preparada sino que voy a tratar de hacer
uso de lo que recuerdo. Son dos personas que se acercan a CAPSI, estas dos personas piden
ser atendidas inmediatamente, recibidos por la urgencia, es lo que llamamos en el Centro de
Atención un caso CAPSI-SOS, cuando no hay tiempo para darle cita para mañana, ni para
pasado, ¡es para ya! Y hay siempre en el Centro un analista de guardia, y bien, en esta
oportunidad me tocó a mi atenderlos. Llegó esta pareja, un matrimonio, un señor y una
señora casados, esta pareja la presenta un ex paciente de CAPSI que es quien los lleva de la
mano para que se les ayude. Invito al señor primero, el señor llora desde que entra. Es
importante destacar que esta pareja los atendí cuatro veces nada más por separado. Y luego
egresan del Centro.
Bien, ¿Cuál era el problema de este hombre?, en una frase de él mismo: "Dra. estoy aquí
muy mal, estoy angustiado, el hecho que mi esposa me haya comunicado que no me ama,
me volvió loco" Esa es la presentación de este hombre, de la angustia de este hombre y del
llanto de este hombre.
Por otro lado, la esposa se presenta en la primera cita, no muy preocupada, no muy
angustiada. Simplemente, dice que ella está asustada por la reacción que ve en su marido
ante lo que ella le ha informado. Le informó que ella estaba pensando en separarse de él.
Bien, otro punto que me parece que hay que pescar del discurso de esta pareja, es que en el
hombre ese llanto y esa desesperación se presenta en una segunda sesión, en el cuerpo.
Este hombre llega con las manos totalmente vendadas y explica en esa sesión que la noche
anterior había tomado demás y había llegado a su casa borracho. Y se había caído en el
cuarto donde dormía su esposa. Su esposa lo despertó, Io levantó, lo llevó a la ducha, el
hombre lloraba y lloraba, mientras discutía con la mujer. Trató de salirse de la ducha y
"¡ay! doctora. Me resbalé, me caí y me llevé un mueble de vidrio que había allí en el baño".
Se cortó severamente ambas manos.
En esa sesión específica, la mujer se refiere a ese accidente, como: "la verdad, es que yo
creo que todo lo que el hace es para manipularme... Todo el daño que se está haciendo". En
esa sesión la mujer habla de lo que estaba pasando realmente. La primera pregunta que se le
hace es: ¿Pero es verdad que usted dejó de amar a este hombre?, ¿Usted se quiere separar
de su esposo?
En la tercera sesión a la que asiste el hombre, éste comienza a hablar de su infidelidad, él
dice que nunca le ha sido infiel a su mujer, jamás! Cuando el analista le pregunta por que
dice eso así, como tan seguro, el paciente responde: "Dra. Jamás, porque a pesar de haber
estado con muchas mujeres, a ninguna de ellas yo las he penetrado. Si yo no penetro a una
mujer, yo no soy infiel, cualquier otra cosa es válida".

Enric Berenguer: Creo que Clinton dijo algo parecido.

Aliana Santana: Es importante explicar que para este momento este hombre había
informado al analista que había descubierto en el Internet, copias de unas conversaciones,
vía Chat de la esposa con otro hombre. Esto fue lo que realmente desató la discusión y la
pelea durante la cual la señora le dijo que no le amaba.
El hombre venía hablando de que, efectivamente, descubrió que su mujer le estaba
"montando cachos" con otro hombre, pero la montada de cachos es bien particular, propia
del año 2006, pues era una montada de cachos por Internet. Este hombre descubre unas
conversaciones en el Chat, que habla mantenido esta señora con el hombre. Efectivamente
en ese momento fue realmente muy cómico, este hombre se abre la chaqueta, cuando yo le
digo: ah las descubrió! —este hombre es un TSU en computación, sabe de computación, es
experto en eso, trabaja en eso-. En ese momento dice: "y yo no le digo esto nada más
porque lo escuché o me lo imagino, yo tengo pruebas", y se abre la chaqueta y saca un
sobre con copias de todas las conversaciones de la mujer. Eso es lo que da pie justamente,
para que él hable de cuán no infiel se considera. Esta sesión termina cuando él me cuenta
todo esto y le digo: "ah, muy bien, entonces su mujer si es infiel, ella si es!" Termino la
sesión, el hombre se va.
En la cuarta y última sesión, este hombre llega y me dice que esa pregunta que yo le he
hecho qué significaba, porque entonces su mujer si era infiel y él no lo era, si a ella
tampoco la hablan penetrado. Y empieza a hablar de ese tema, sobre la penetración. Y por
último dice: "Dra. Me acabo de dar cuenta que la angustia que no me ha dejado vivir, es la
de pensar, imaginarme que mi esposa sí pudiese ser infiel dejándose penetrar por otro
hombre". Efectivamente, yo no veo más a este señor, él no vuelve más, sino una semana
después me llaman por teléfono para decirme que la relación están intentando salvarla, que
han vuelto a sus trabajos, que todo va bastante bien, "muchísimas gracias Dra". Yo ahí me
pregunto ¿Por qué será?
Con la Señora lo que más le sorprendió realmente, fue cuando en una interpretación, en
algo que yo le dije quedó al descubierto su participación en el haberse puesto para ser des-
cubierta en su affaire cibernético con este hombre en otro país. La pregunta realmente que
ella se hace es el cómo es posible que ella haya dejado huellas para que su esposo
descubriera la relación que ella tenía con este hombre. Esto la llevó también a pensar, que
ella estaba haciendo todo eso para mandarle un mensaje, para que eso que ella había estado
diciéndole desde hacía doce años, como ¡quiéreme, hazme cariñitos, háblame bonito! No
había servido, y dice "¡qué manera de mandarle un mensaje!" Este fue el trabajo muy
sucintamente de esta mujer y de este hombre, cuatro sesiones, en el CAPSI-SOS.

Enric Berenguer: muy brevemente, lo que quería decir es que me recuerda a un caso de
Lacan. Es un caso que está en los escritos, es una cura de un tipo que comenta un sueño de
su partenaire, de su amante. Y es interesante, porque el hombre tiene como síntoma una
impotencia, y entonces resulta que este hombre viene y le dice: mi amante soñó que ella
tenía un falo bajo sus faldas.
Lo interesante aquí es que de lo que se trata, tal como Lacan dice en este caso, es la
interpretación que la partenaire ha hecho a este hombre. Porque este hombre le había
pedido a su amante como una forma de tratar su síntoma de impotencia, que ella accediera
a acostarse con otros hombres mientras él miraba. Y entonces la mujer responde con un
sueño que es una interpretación de algo del deseo de este hombre. Es decir que ella tenga el
falo bajo sus faldas, aunque sea bajo la forma de que sea otro hombre, el que ponga el pene
para hacer existir el falo bajo las faldas.
Aquí realmente lo que hay es un acting out de esta mujer, que es una interpretación. Es muy
interesante porque el inconsciente de esta mujer interpreta algo de lo que le ocurre a este
hombre. Es que este hombre tomándolo al pie de la letra, no puede pensar que su mujer le
pueda ser infiel, no puede pensarlo. Es decir, hay ahí la idea de una mujer que en su forma
de ser toda, en todos Ios sentidos, de ser toda para él, pero también de toda para ella misma,
no incluye el deseo. Y bueno es verdad, esta mujer parece que había tomado la vía de la
demanda amorosa, pero su inconsciente le conduce más bien a un acting, que es mostrar
que ella también puede desear algo, más allá de la demanda de amor.
Y en efecto, yo creo que la interpretación que tú haces, es buena porque en cierto modo
tiene una estructura muy sencilla, pero es muy complejo lo que tu estás diciendo. Porque tu
estás diciendo: su mujer si puede! En realidad, es una interpretación inexacta desde eI
punto de vista de la realidad, es formidable porque lo que tu dices no tiene nada que ver con
lo que ha pasado, has tocado lo que está en juego en el fantasma. Es decir, que justamente
lo que él viene a traer como material confirma lo acertado de la inexactitud, o sea hay una
diana, el que ella si puede ser infiel, trae como respuesta un sujeto conmocionado, ya que
en cierto modo él trataba de seguir sosteniendo fantasmáticamente que la mujer no podía. A
pesar de que hubiera descubierto las conversaciones, él seguía con la creencia fantasmática
que por definición la mujer no puede serle infiel.
Es interesante, en el fondo este sujeto estaba dispuesto a todo con tal de seguir sosteniendo
esa imagen de la mujer toda que no incluye el deseo. Incluso está dispuesto a hacerse daño.
Simplemente para no admitir verdaderamente que en esa mujer pueda existir el deseo. Y
esto me parece realmente interesante, porque es cierto que en algunos momentos en la
construcción de un caso tal como lo hace Lacan, hay que orientarse por la respuesta del
partenaire. Orientarse no quiere decir realmente interpretar la respuesta del partenaire. Hay
que orientarse debido a que muchas veces la respuesta del partenaire es fundamentalmente
una respuesta sintomática, es una interpretación. En realidad, hay que pensar que una
manera de construir este caso es que eso que la mujer hace como un acting out, es una
interpretación. Es una demanda de interpretación, pero que en realidad implica al hombre,
es: "interprétate", no es interprétame. Ese interprétate tú, realmente sostiene la idea de una
mujer toda que no puede incluir el deseo.
Este me parece un ejemplo de construcción en el sentido de plantear exactamente como
hace Lacan que hay una respuesta sintomática, es una respuesta y lo ideológico no interesa,
lo que diga el partenaire no interesa. Lo que interesa en el caso de Lacan es: ¡soñó! Y el
hombre trae como material el sueño de su partenaire. Aquí este hombre lo que trae como
material es algo que es un acting out de su mujer, que en realidad es una propuesta a que él
interprete algo de su deseo.

Ronald Portillo: Quería agradecer a Enric Berenguer, esta formidable introducción sobre la
construcción de un caso. Porque efectivamente centra, y es muy didáctico el centrar la
construcción de un caso en lo Real, en los puntos de no coincidencia, en los detalles. En eso
que habitualmente Freud llamaba lo insignificante, aparentemente insignificante. La
construcción de un caso a partir de lo Real y mostrado y ejemplificado en la conversación
que ha podido sostener después de la presentación de estos casos, deja muy en claro
efectivamente esos dos ejes a los que él se refiere. Que hay un eje que nombra al goce, pero
hay que saber que en ese nombre de goce hay un goce mismo. Esto es de verdad, las dos
caras de un fantasma, un fantasma cuando se instala y otro fantasma a partir de la cadena
asociativa, es decir diversos aspectos que se remiten a lo que pudiésemos llamar la
construcción a partir del agujero. Y efectivamente, la diferencia a establecer entre una
identificación simbólica, agregaría yo a partir de lo que ha planteado Enric, y una marca de
goce. La idea es construir el caso, es la invitación que nos hace Enric Berenguer y es
también la actualidad de la Orientación Lacaniana, es la construcción a partir de lo Real, a
partir de la marca de goce. No quiere decir que la identificación no sea importante, luego la
identificación nos deja en falta. Es necesario ir más allá, sin olvidar por ejemplo, que
debajo de toda identificación hay un objeto de goce, tal como lo planteaba Freud en
Psicología de las Masas y Análisis del Yo. Eso me parece bien fundamental, bien capital. Y
en nombre de los docentes y participantes quería agradecer particularmente por este punto
que abre toda una dimensión, no sólo en la construcción del caso sino también en la
investigación. Realmente la verdadera investigación creo yo, se presenta por el lado del
trabajo de aproximación, de circunscripción en la medida de lo posible de lo Real. Y esto
abre una relectura de la elaboración psicoanalítica misma, por ejemplo una noción tan
elemental, como es la noción de conflicto, no está dado el conflicto entre cualquiera de las
instancias, sino el conflicto mismo responde a esta no correspondencia entre lo simbólico y
lo Real. Es la esencia misma del conflicto, del conflicto neurótico, del malestar en lo social,
del malestar en la cultura etc., etc. Así que me parece que de verdad este abordaje nos abre
un campo que espero que sepamos aprovechar todos. Nos encontramos en la tarde para
continuar con el seminario.
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