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GUÍA DE APRENDIZAJE

NOMBRE:___________________________ CURSO: ______ FECHA: ________

OBJETIVO: Identificar el proceso de democratización de la sociedad Chilena reconociendo el


acceso al voto y la participación femenina.

PARTICIPACIÓN DEMOCRATICA FEMENINA

Por el hecho de “encontrarse sometida al yugo del esposo quien podía ejercer su poder e
influencia sobre su esposa”, la ley electoral de 1884 prohibía expresamente el voto para la mujer.
Esta era una de las muchas razones de índole jurídica y social que impedían a las mujeres del
siglo XIX ejercer sus derechos civiles. Esta norma se basaba por el protagonismo que había
adquirido un grupo de mujeres que promocionaban sus libertades básicas, las que se inmiscuían
en debates de país, antes reservados solo para los hombres. En ese entonces, no era bien visto
que una dama saliera de sus labores domésticas y de abnegada crianza para participar en temas
públicos.

En 1877, se dictó el Decreto que autorizó el ingreso de las mujeres a los estudios universitarios. De
este modo, se impulsó la incorporación creciente de éstas en el espacio público, para desde allí,
promover sus aspiraciones de obtener la calidad de ciudadana con los mismos derechos civiles y
políticos que los hombres.

A la par de los cambios sociales y a nivel educacional, las mujeres comenzaron a cuestionar su
situación legal y las restricciones civiles que las afectaban. Ejemplo de ello fue que en 1875, un
grupo de ellas intentó inscribirse para votar en las elecciones parlamentarias y municipales de ese
año. Esta situación también alentó a un grupo de mujeres, especialmente de clase alta, a continuar
defendiendo su inclusión civil y en 1877 crearon una publicación denominada "La Mujer", cuyo
objetivo era promover su enseñanza y su igualdad legal y civil con los hombres.

Hubo que esperar varias décadas para que se retomara la idea de su participación en política. En
1913 sectores conservadores y liberales “concluían que la naturaleza no había capacitado a la
mujer para ejercer ese derecho” y se temía que su intromisión en materias políticas afectara
negativamente al hogar, considerado como el centro de la sociedad. Pero para entonces ya era
común que las mujeres de clase media se desempeñaran como secretarias, institutrices y
dependientas.

Los movimientos pro sufragio femenino presionaron para conservar el derecho a voto, lo que se
lograr con la Ley N°5.357 sobre elecciones municipales, permitiendo por primera vez, que las
mujeres ejercieran su derechos de elegir y ser elegidas. De este modo, en las municipales de 1935
se presentaron 98 candidatas, de las cuales triunfaron 25.

El 8 de enero de 1941, en un mensaje dirigido a la Cámara de Diputados, el entonces Presidente


de la República, Pedro Aguirre Cerda envió un proyecto de ley para apoyar la idea de legislar en
torno al tema del voto femenino. Las dirigentes del Movimiento de Pro emancipación de la Mujer
Chilena (MEMCH), Elena Caffarena y Flor Heredia, redactaron el proyecto que establecía un
registro electoral único, sin hacer distinciones entre hombres y mujeres, sin embargo la prematura
muerte del Presidente postergó la discusión.

El proyecto retomó fuerza en 1944, año en el cual se realizó el Primer Congreso Nacional de
Mujeres en Santiago que dio origen a la Federación Chilena de Instituciones Femeninas, (FECHIF),
organismo dedicado a sistematizar las demandas en contra de cualquier discriminación hacia la
mujer, que dicho sea de paso ya representaba el 51% del electorado potencial.

Las estrategias para obtener el derecho a voto se centraron en la presión a los parlamentarios,
mediante la fuerza de la articulación lograda entre las distintas organizaciones de mujeres,
convencidas de tener los argumentos necesarios para obtener los derechos políticos.

En junio de 1945 la FEFICH, presentó ante el Senado un proyecto de ley general de elecciones
que contó con el patrocinio de senadores de diversos partidos políticos, finalmente, el 15 de
diciembre de 1948 se despachó el proyecto para su último trámite. El 21 de diciembre, el Senado
acogió el proyecto con todas las modificaciones, quedando en condiciones de ser promulgado.
Esto ocurrió el 8 de enero de 1949, en un acto público en el Teatro Municipal, donde el Presidente
de la República, Gabriel González Videla, firmó la Ley No 9.292, que otorgó el sufragio pleno de la
mujer.

“El voto lo consiguieron las mujeres después de veinte años de duras y sacrificadas luchas. Don
Gabriel lo único que hizo fue cumplir con el trámite constitucional de promulgación”, señaló Elena
Caffarena.

Las mujeres participaron por primera vez en la elección presidencial de 1952, donde fue electo
Carlos Ibáñez de Campo. Desde entonces, su participación en los procesos electorales se fue
ampliando progresivamente hasta llegar en 1970 prácticamente a la paridad con los votantes
masculinos.

Extraído y adaptado de: http://www.senado.cl/mujeres-en-politica-los-derechos-con-corse-el-voto-


femenino-y-su- participacion-en-cargos-de-poder/prontus_senado/2013-12-13/120728.html
ACTIVIDAD

1.- Confecciona una línea de tiempo con los principales hitos referidos a la participación femenina
en la vida política del país.

2.- ¿Por qué fue importante ir avanzando en la participación de la mujer en la vida política del país?
Fundamenta tu respuesta

3.- ¿Cuáles fueron los principales contratiempos que tuvo que enfrentar el movimiento feminista?

De acuerdo a la presente imagen, responde las siguientes preguntas:

www.memoriachilena.cl


a) ¿Qué trata de representar el presente afiche?

b) ¿Qué tratan de expresar los ideales o valores que se observan en el afiche?


5.- Lee el siguiente planteamiento y respondan la pregunta que se señala a continuación.

“He luchado por el voto para la mujer, no porque sea una feminista a ultranza (sin dudar), ni porque
crea que las mujeres son mejores que los hombres o que el voto femenino sea en si panacea
(remedio) para solucionar los problemas nacionales, sino simplemente por convicción (certeza)
democrática. Creo en el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Pienso que todos los
habitantes de un país, cualquiera sea su color o su raza, su cultura y su sexo, su credo político o
religioso, tienen derecho a influir en los destinos de

su patria”.
 (Palabras escritas por Elena Caffarena en enero de 1949, en Eltit, Diamela (1949):
Crónica del Sufragio femenino en Chile. Santiago: Sernam. P.109 en www.memoriachilena.cl)

a) ¿Qué se proponía expresar la autora en el presente documento?

b) ¿De qué manera, a través del voto femenino se fortalecería la democracia en el país?

6.- En grupos, indaguen y confeccionen un tríptico sobre la vida de distintas mujeres destacadas
que han participado en la vida política y social del país como Eloísa Díaz, Inés Echeverría Bello,
Martina Barros de Orrego, Elena Caffarena, Olga Poblete, Amanda Labarca, entre otras.