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3.2.

LOS FACTORES DE PRODUCCION EN EL CULTIVO DE ESPARRAGO

3.2.1. EL AGUA

a) LA CALIDAD DEL AGUA

Conviene tener presente en todo programa de iniciación, la calidad del agua a emplearse, ya
que la salinidad es perjudicial para el cultivo. La aparición de quemaduras en los brotes
tiernos suele ser síntoma de excesiva salinidad del agua. FUNDEAGRO (1983).

La calidad del agua generalmente no es un factor limitante en el crecimiento de los


espárragos. Pareciera ser que es minimizada por la habilidad de la planta para controlar la
absorción de sodio. Se ha producido con mucho éxito en Chile bajo riego a goteo donde la
conductividad eléctrica (CE) del agua de riego fue de 9 dS/m, y el afluente desde el terreno
era de 18 dS/m. Para aliviar cualquier stress en la planta la relación de absorción de sodio
(RAS) debe ser inferior a 9 y preferiblemente menor a 3. El espárrago también es tolerante
al boro en el agua; niveles de hasta 3 ppm de este elemento no causa mucho daño. BENSON
(1987).

El agua tiene en su composición cantidades variables de sales y son estas las que gobiernan
el equilibrio de sales en el sistema suelo-agua. La calidad del agua tiene vital importancia.
Teóricamente agua con una CE entre 2.7 y 3.5 dS/m, entrarían en equilibrio de sales (4.1
dS/m para el Umbral del espárrago) en suelos francos y arenosos respectivamente. La RAS
debe ser lo más baja posible para evitar posterior sodificación de suelos francos y arcillosos
principalmente. El nivel de boro no debe exceder las 3 ppm. Afortunadamente en nuestro
medio las aguas que se usan en riego no tienen carbonato de sodio residual (CSR), que
podría acentuar aún más el problema de sodicidad. Aunque la planta es tolerante, está
demostrado que 4.1 dS/m es el Umbral a partir del cual disminuyen los rendimientos, pero
muy lentamente que a veces pasa desapercibido. SANCHEZ (1992).

CUADRO 3.5.: RESUMEN DE LOS FACTORES HIDRICOS


b. Características química
 El pH del agua de riego
Indica la acidez o alcalinidad del agua de riego el pH mayor que 8.0, es una limitante
en el fertirriego, ya que hay peligro que se presenten precipitados de calcio y
magnesio o de contribuir a que se incremente el pH del suelo a niveles en que los
nutrientes no puedan aprovecharse.
 Contenido de Sales

El contenido total de sales trae como peligro la acumulación de sales solubles en el


suelo, que puede generar problemas de presión osmótica, es decir producen
dificultades de absorción de agua por las plantas.
La dureza del agua es otro factor que esta relacionada con la presencia de iones de
calcio y magnesio; es la suma de las concentraciones de calcio y magnesio expresada
en miligramos de carbonato de calcio por litro (mg CaCO3/l) o partes por millón de
carbonato de calcio (ppm CaCO3).
Finalmente el contenido de iones tóxicos afectan la susceptibilidad de un cultivo.
Afectan el área foliar y disminuyen la capacidad fotosintética de la planta. Dentro de
los iones más comunes tenemos el Sodio, Cloro y Boro.

Problemas causados por la dureza del agua de riego El efecto más conocido en aquellos
lugares en los que la fuente de agua para riego presenta una elevada dureza es la formación
de incrustaciones calcáreas. Es importante conocer la dureza del agua de nuestra región, ya
que ese dato nos permite ajustar el funcionamiento de los equipos de riego por goteo para
que trabajen en forma más eficiente y así evitar muchos problemas de manejo. En el manejo
de la fertirrigación, la elección del fertilizante y la calidad del agua de riego son los dos
factores más importantes. Las características de la calidad del agua de riego que más
influyen en las operaciones son la composición iónica, el nivel de salinidad, el pH, la
concentración de bicarbonatos y el potencial redox. Asimismo, deben considerarse tanto el
efecto de la calidad del agua en la nutrición del cultivo como las interacciones fertilizante-
agua en el sistema de riego.
Altas concentraciones de calcio, magnesio y bicarbonatos en el agua de riego (alta dureza
total) aumentan el riesgo de taponamientos y el mal funcionamiento del sistema (Feigin et
al., 1991), especialmente cuando se introducen fertilizantes fosfatados en el sistema de
riego por goteo. El precipitado de carbonato de calcio es común en aguas alcalinas (pH
elevado) y ricas en calcio (Ca2+) y bicarbonatos (HCO3-). Es más probable que ocurran los
problemas de acumulación con aguas de pH mayor a 7.5 y contenido de bicarbonatos mayor
a 5 mmol/L. Las deposiciones aumentan con la subida del pH por los fertilizantes aplicados
a través del sistema de riego.
El hierro y los carbonatos también pueden generar serios problemas de obturación de
emisores de riego localizado dado que precipitan con bastante facilidad. Para evitar este
problema, se recomienda que el agua de riego no tenga contenidos superiores a 0.5 mg/L
de hierro o 100 mg/L de carbonatos. Si los contenidos son superiores y no es posible utilizar
otro tipo de agua para riego, se debe realizar algún tipo de medida correctora como
embalsar el agua antes de regar para que depositen los precipitados de hierro o de
carbonatos, o bajar el pH aplicando ácido para disminuir la posibilidad de que alguno de
ellos precipite.

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