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PRESENTACION

INDICE

PRESENTACION ........................................................................................................................ 2
INTRODUCCION......................................................................................................................... 5
1. Concepto ............................................................................................................................. 6
2. funciones ............................................................................................................................. 7
3. Áreas de aplicación ............................................................................................................ 9
3.1. Psicología forense para derecho de familia ................................................................. 9
3.1.1. Guarda y custodia de los menores (capacidad de los cónyuges). .................... 9
3.1.2. Establecer régimen de visitas y seguimiento del mismo. ................................... 10
3.1.3. Adopción y tutela de menores............................................................................. 10
3.1.4. Efecto psicológico de la separación o el divorcio. ...............................................11
3.1.5. Procesos de nulidad. Privación patria potestad.................................................. 12
3.2. Psicología forense para derecho civil......................................................................... 13
3.2.1. Incapacitaciones legales. .................................................................................... 13
3.2.2. Internamientos psiquiátricos voluntarios e involuntarios. ................................... 14
3.2.3. Capacidad testamentaria e impugnación de testamentos. ................................ 15
3.2.4. Valoración de secuelas psicológicas. ................................................................. 15
3.3. Psicología forense para derecho penal ...................................................................... 16
3.3.1. Valoración de la imputabilidad. ........................................................................... 16
3.3.2. Trastornos psicopatológicos. .............................................................................. 17
3.3.3. Toxicomanías. ..................................................................................................... 17
3.3.4. Agresiones secuelas ........................................................................................... 18
3.3.5. Personalidad criminal .......................................................................................... 19
3.3.6. Daño moral – secuelas psicológicas .................................................................. 20
3.3.7. Situaciones de maltrato ...................................................................................... 20
3.4. Psicología forense para derecho laboral................................................................... 20
3.4.1. Accidentes laborales .......................................................................................... 20
3.4.2. Psicopatologías laborales. .................................................................................. 21
3.4.3. Situaciones de acoso .......................................................................................... 21
3.4.4. Incapacidad Laboral ............................................................................................ 22
3.5. Menores ...................................................................................................................... 23
3.5.1. Credibilidad de testimonio. .................................................................................. 23
3.5.2. Estado psicológico............................................................................................... 23
3.5.3. Evaluación maltrato. ............................................................................................24
3.5.4. Medidas alternativas al internamiento y su cumplimiento. .................................24
3.5.5. Bulling. .................................................................................................................24
3.5.6. Toxicomanías. ..................................................................................................... 25
3.5.7. Valoración de la inteligencia y el deterioro mental. ............................................ 25
3.6. Asesoramiento a profesionales del derecho .............................................................. 25
3.6.1. Reconstrucción de la demanda pericial. ............................................................. 25
3.6.2. Medios de prueba a solicitar. ..............................................................................26
3.6.3. Asesoramiento en la selección del jurado. .........................................................26
CONCLUSIONES ...................................................................................................................... 27
BIBLIOGRAFIA ......................................................................................................................... 28
INTRODUCCION

Un acto criminal suscita diversos interrogantes no solo en el discurso penal que lo


tiene por objeto de juzgamiento, sino también en el hombre común y por supuesto en
los discursos de lo humano que se ocupan de tratar de explicar porque un sujeto toma
la vía de la transgresión de la norma para cometer un acto delictivo. Entre estos
discursos, la psicología forense busca producir una verdad científica que pueda ayudar
al juez a establecer las motivaciones y los factores determinantes que llevaron a la
realización del acto criminal.

Desde lo forense, el delito es entendido como producto de una debilidad biológica o


psicológica, o como alteraciones del comportamiento que resultan de un ambiente
social que impide la formación en el criminal de las barreras que garantizan la sujeción
a las normas sociales que rigen cada cultura humana; la psicología forense trata
entonces de entender tanto el delito como a quien delinque.

Esperamos que este trabajo sea de su agrado, como así también esperamos críticas
constructivas hacia nuestras personas para así poder mejorar y aprender de nuestros
errores.
PSICOLOGIA FORENSE

1. Concepto

En Perú podemos afirmar que la violencia es una de las causas más relacionada con
pérdida de vidas humanas y consecuencias sociales.

Podemos admitir que pese a la abrumadora realidad cotidiana nutrida de hechos de


violencia de todo orden, entendemos poco de esa violencia y lo poco que entendemos
no lo entendemos bien.

Sin embargo, este incremento de la violencia global, así como de los delitos y actos
criminales, recibe ya atención prioritaria. Es así como la Convención Anual de
Psiquiatría, realizada en Pennsilvania en el 2002, estudio la relación de los trastornos
mentales con la violencia y la conducta agresiva. Otras profesiones, gobiernos,
países y organizaciones como la Organización Mundial de la Salud, se han visto
obligados a atender de manera urgente el fenómeno debido a su amenazante y
constante incremento.

En todo esto, la psicología jurídica cobra especial importancia. La psicología jurídica


es una rama de la psicología que aplica los conocimientos psicológicos a las leyes y
a la justicia; así la psicología jurídica abarca varias áreas de especialización dentro de
las cuales se encuentra la Psicología Forense.

Esta última es la rama de la psicología jurídica que auxilia a los órganos de la justicia
en su toma de decisiones. Esta rama se dedica al peritaje, es decir, a responder las
peticiones del juzgado, la capacidad psíquica, la perturbación psíquica, la veracidad
del testimonio, la peligrosidad y la reincidencia y de la psicología, y la determinación
de circunstancias de atenuación o agravación punitiva.

Etimológicamente, el término forense proviene de la palabra Foro: Lugar donde se


reunían los ciudadanos para discutir sus problemas comunes, sus derechos. La
psicología forense es entonces la intersección entre dos ciencias, la psicología y el
derecho. Aunque estas ciencias tratan el mismo objeto de estudio, la persona, sus
enfoques pero en diversos métodos, para ello utilizaremos la cita de una persona que
afirma:

“La psicología no puede juzgar, demandar o defender, y el derecho no puede dar


explicaciones a las motivaciones de la conducta. La psicología estudia la mente y el
comportamiento humano; el derecho tipifica una conducta estimada socialmente como
delito”. Dentro de todo esto, podemos sacar como conclusión lo siguiente “La
psicología forense es un área de investigación psicológica sobre el comportamiento de
los actores jurídicos en el ámbito del derecho, la ley y la justicia.”

La misión del psicólogo forense es la de ilustrar, asesorar y aportar conocimientos al


juez o tribunal; por lo tanto se convierte en auxiliar o colaborador de la administración
de justicia; así mismo se afirma que el psicólogo forense en su rol profesional puede
ejercer funciones de estudio que incluyen todo lo relacionado con evaluación,
investigación y diagnóstico, y por otra parte funciones de tratamiento, es decir
intervención psicoterapeuta individual y colectiva, consejería, tratamiento
penitenciario, intervención preventiva y rehabilitación; funciones de asesoramiento,
que incluyen capacitaciones, consultoría, evaluación e información, mediación.

2. funciones
Entonces, expondremos las principales áreas en las que el psicólogo forense puede
ejercer sus funciones:

1.- Evaluación y Diagnostico: La evaluación psicológica comprende un rol


fundamental en el proceso de toma de decisiones legales debido a la gran
variedad de situaciones que se enfrentan cotidianamente en distintos ámbitos de
la administración de justicia.

Consiste en la entrevista clínica, que no es más que solamente el dialogo con el


paciente en el que se explota el estado mental actual, experiencias pasadas y
metas hacia el futuro, información que permite elaborar el diagnostico, tal como
las pruebas psicológicas, se podría decir que ellos están entrenados para
recopilar y sintetizar datos complejos.
2.- Asesoramiento: Está en capacidad de orientar y asesorar como experto a
los órganos judiciales en cuestiones propias de su disciplina. Así mismo, puede
dotar al proceso judicial de unos principios, unas técnicas y unos instrumentos
psicológicos que permitan una valoración más objetiva de la conducta humana y
ayude al juez a dictar sentencias más acordes con las demandas de los
imputados.

En síntesis podemos afirmar que emite su juicio profesional acerca del estado
mental de las personas implicadas de alguna manera en el proceso legal
pertinente.

3.- Intervención: Diseño y realización de programas para la prevención,


tratamiento, rehabilitación e integración de los actores jurídicos en la comunidad,
así mismo también en casos de maltrato, abandono y negligencia infantil,
violencia de género, inasistencia alimentaria, etc.

4.- Supervisión: Esta área incluye, por una parte, entrenar y seleccionar
profesionales del sistema legal en contenidos y técnicas psicológicas útiles en
su trabajo. Por otra parte, incluye todo el trabajo relacionado con la elaboración
de campañas de información social para la comunidad en general y la población.

5.- Investigación: En cuanto a investigación embarca el tema del derecho


penal y la criminológica, en el estudio de la personalidad y todo su embarque.
También como campo el estudio del testimonio, en síntesis intentan determinar
la calidad, ósea exactitud y credibilidad de los testimonios que los testigos
presenciales manifiestan sobre los delitos.

6.- Victimologia: Estudio científico de las personas que son víctimas de


crímenes y otras acciones que causan sufrimiento y muerte, así mismo las
circunstancias de los casos, y el estudio acerca de cómo las agencias o los
aparatos estatales responden en la identificación de grupos vulnerables en la
actividad de prevención de la violencia.
3. Áreas de aplicación

3.1. Psicología forense para derecho de familia

3.1.1. Guarda y custodia de los menores (capacidad de los cónyuges).

El juez tratara de acordar el ejercicio compartido de la guarda y custodia de los hijos


cuando así lo soliciten los padres en la propuesta de convenio regulador o cuando
ambos lleguen a este acuerdo en el transcurso del procedimiento. El Juez, al acordar
la guarda conjunta y tras fundamentar su resolución, adoptará las cautelas
procedentes para el eficaz cumplimiento del régimen de guarda establecido,
procurando no separar a los hermanos.

En todo caso, antes de acordar el régimen de guarda y custodia, el Juez deberá


recabar informe del Ministerio Fiscal, y oír a los menores que tengan suficiente juicio
cuando se estime necesario de oficio o a petición del Fiscal, partes o miembros del
Equipo Técnico Judicial, o del propio menor, valorar las alegaciones de las partes
vertidas en la comparecencia y la prueba practicada en ella, y la relación que los
padres mantengan entre sí y con sus hijos para determinar su idoneidad con el
régimen de guarda.

No procederá la guarda conjunta cuando cualquiera de los padres esté incurso en un


proceso penal iniciado por atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la
integridad moral o la libertad e indemnidad sexual del otro cónyuge o de los hijos que
convivan con ambos. Tampoco procederá cuando el Juez advierta, de las alegaciones
de las partes y las pruebas practicadas, la existencia de indicios fundados de violencia
doméstica.

Una buena forma de enfrentarse al proceso judicial con más garantías es solicitar un
informe pericial. De ese modo, tras la evaluación correspondiente, el perito psicológico
emite un informe que se entrega a su abogado y al que, a su vez, tiene acceso el juez.
Teniendo en cuenta la cantidad de casos que deben atender los jueces cada día, y el
poco conocimiento que tienen sobre la psicología familiar, resulta de gran ayuda que
dispongan de un informe pericial realizado por un experto donde se concluya acerca
de la conveniencia de adoptar un tipo u otro de guarda y custodia.

La custodia se confía al padre que se considera más apto para hacerse cargo de los
niños e intenta proteger de la mejor forma los intereses que éstos tengan. Igualmente
es común que se la confiere a la madre. Hasta fines de los sesenta era difícil que un
padre consiguiera la tenencia de su hijo salvo por enfermedad psicológica de la madre,
dependencia de drogas o alcohol de ésta, etc.

3.1.2. Establecer régimen de visitas y seguimiento del mismo.

A la hora de establecer un régimen de visitas adecuado tras una separación es muy


importante tener en cuenta la edad de los menores que estén implicados en el mismo.
Cada etapa evolutiva tiene unas necesidades específicas por lo que afectará a la hora
de establecer la frecuencia y duración de las visitas así como la existencia o no de
pernoctas y cómo distribuir las vacaciones.

La frecuencia es uno de los factores más importantes, sobre todo en menores de corta
edad, de forma que cuanto menor sea el niño mayor debe ser la frecuencia. Los niños
pequeños, de 0 a 5 años, tienen una memoria a largo plazo muy limitada por lo que
su forma de entender el tiempo también lo está, de forma que una mayor frecuencia
es la mejor forma de garantizar el apego al progenitor que no ostente la custodia. De
igual forma, en niños pequeños es bueno que la frecuencia sea más bien rígida para
que se vaya estableciendo un hábito en el niño y así aportarle mayor estabilidad. Así
mismo psicológicamente, tenemos que ver dos aspectos, el niño, y la persona, si esa
persona está en disposición aceptar, visitar, ver su situación social.

3.1.3. Adopción y tutela de menores.

Los efectos psicológicos derivados de los estilos de crianza no dependen de las


preferencias sexuales de los tutores, padres o responsables de la crianza, dependen
básicamente del estilo de crianza que se ejerce.

Si un niño o una niña tienen un tutor, un papá o una mamá con un estilo de crianza,
por ejemplo, hostil, va a tener repercusiones psicológicas muy negativas; si tiene un
responsable de la crianza con un estilo afectuoso, democrático o flexible, los efectos
psicológicos van a ser más positivos.

Según el psicólogo, tampoco existe relación alguna entre los estilos de crianza y el
desarrollo de una preferencia sexual determinada en los infantes. “no porque un papá,
una mamá o un tutor tenga un estilo de crianza “X” eso va a determinar que el menos
vaya a ser homosexual, heterosexual o bisexual”.

En la actualidad, hay un problema, en este tema, ya que muchas parejas


homosexuales tratan de adoptar hijos, pero no todos llegan, ya que siempre existe un
porcentaje de marginación hacia estas personas.

3.1.4. Efecto psicológico de la separación o el divorcio.

Según M. Albarracín los hijos deben ser tenidos en cuenta en el momento previo y
posterior al divorcio. La solución ideal en un divorcio difícil es la que menos perjudique
a los niños, pero sin dejar de lado la que menos perjudique a toda la familia, ya que el
hecho de perjudicar a uno de los miembros hará que sufran todos los demás. El
principal problema que tienen los hijos cuando surge la separación o el divorcio, es
que los padres incurren en una serie de conductas erróneas para con ellos. Los padres
no deben utilizarlos como "espías" para que les informen qué está haciendo el otro
cónyuge, o como "corre ve y dile" o "mensajeros" para comunicarse entre ellos. Los
padres no deben presentar reacciones agresivas contra sus hijos para vengarse de la
pareja. No deben amenazar a la pareja en el sentido de que si se divorcian le harían
un daño tremendo a los hijos para tratar de evitar la separación. La custodia de los
niños debería ser compartida y que el niño tenga acceso a ambos padres, ya que el
hecho de mantener contacto regular con ambos progenitores les permite crecer y
desarrollarse mejor.

Según P. Hercovici dice que si la pareja marital no logra llevarse bien, vive
conflictuada por diferentes motivos y llega a divorciarse, es necesario que la pareja
parental o "función parental" permanezca unida. La función parental debe ser
compartida por ambos padres, de lo contrario causará ambivalencia en los hijos,
sabotaje y coaliciones con uno de sus progenitores, pudiendo llegar a causarle serios
daños psicológicos a éste. Es preciso que ambos padres estén de acuerdo en las
normas a impartir, que coordinen acuerdos básicos. Este último punto es el más difícil,
ya que esta función está más relacionada con las prohibiciones, por lo que resulta la
más frustrante y estresante. A esta función la llamamos "normativa". La función
nutritiva consiste en dar amor, cuidado, satisfacer las necesidades básicas de
alimentación, abrigo.

Carlos Díaz dice que es fundamental que los padres puedan lograr esta
discriminación, separando la crianza de los hijos de los resentimientos del post-
divorcio, siendo capaces de soportar las frecuentes comunicaciones con su ex-
cónyuge, cooperando en forma conjunta en la educación de los hijos.

La reacción del niño ante la separación o el divorcio va a depender de la edad que


tenga, ya que su manera de percibirlo va a ser distinta. Los niños de 3-6 años no
comprenden lo que sucede y se sienten culpables, en cierto modo, por la ruptura; los
de 7-12 años sufren consecuencias escolares, como ser un retroceso; los hijos
mayores entienden el divorcio, se sienten dolidos, críticos, pero consideran que los
padres pudieron haberlo evitado si hubieran intervenido sobre la situación. Los niños
necesitan de 3 a 5 años para recuperarse y readaptarse del divorcio, pero
alrededor de un tercio sufre un trauma psicológico persistente. El síntoma más
evidente que padecen es la agresividad.

3.1.5. Procesos de nulidad. Privación patria potestad.

En circunstancias específicas, se puede entablar una demanda para pedir la


suspensión o privación de la patria potestad del padre que haya incurrido en ciertas
causales que estipula el Código Civil.

La suspensión es temporal y se puede solicitar ante el juez invocando ciertas


causales que especifica el Código civil. La privación es indefinida, y las causales para
privar a un padre de la patria potestad son menos pero se refieren a faltas más
graves. El juez, según la causal que se pruebe, determinará si suspende o priva al
padre de este derecho.

Cuando alguno de los padres incurre en alguna de las siguientes causales, se le podrá
demandar para que el juez lo prive del derecho de la patria potestad. Estas son las
razones para privar del mencionado derecho:

 Maltrato habitual del hijo, hasta poner en peligro su vida o causarle grave daño.
 Condena del padre o los padres a pena de prisión superior a un año
 Abandono del hijo
 Depravación del padre que lo incapacite para ejercer la patria potestad.

3.2. Psicología forense para derecho civil

3.2.1. Incapacitaciones legales.

Para la realización de estas capacitaciones es primordial realizar una exhaustiva


investigación psicológica de la persona y del contexto en el que desempeña su vida
cotidiana para poder determinar su posible falta o limitación a cuanto a capacidad de
su autogobierno, y consecuentemente su incapacitación judicial.

Así, actualmente se considera primordial evaluar a la persona presuntamente incapaz


desde una amplia perspectiva eco-sistema que permita recoger la mayor información
posible del desempeño de esa persona en los contextos en los que habitualmente se
desenvuelven (familiar, escolar, laboral, social, etc.)

De forma general, la valoración o evaluación psicológica para llegar a determinar la


posible necesidad de incapacitar a una persona debe abarcar las siguientes áreas:
funcionamiento intelectual, y en 10 habilidades adaptativas, como son comunicación,
autocuidado, habilidades de vida en el hogar, habilidades sociales, utilización de los
recursos con la humanidad, autodirección, salud y seguridad, habilidades académicas,
ocio y tiempo libre y trabajo, así también como, funcionamiento emocional, salud física,
y consideraciones ambientales (apoyo familiar, de instituciones, etc.)

3.2.2. Internamientos psiquiátricos voluntarios e involuntarios.

Aunque hay variaciones menores de país a país, Tomémoslas una por una:
1. Enfermedad mental. El concepto de enfermedad mental es un anacronismo
científico y médico, y una cortina de humo para problemas económicos,
existenciales, morales y políticos. Hay, en pocas palabras, enfermedades
cerebrales y problemas en la vida.
2. Peligrosidad para sí mismo. Se trata del espinoso tema del suicidio. ¿Tiene una
persona derecho a acabar con su vida? ¿Tiene derecho la sociedad a
implementar medidas coercitivas para intentar evitar el suicidio de una
persona? ¿Son eficaces esas medidas? Estas son, por supuesto, preguntas
difíciles que han de ser debatidas por toda la sociedad.
3. Peligrosidad para los demás. Desde luego, esto es competencia de la
criminología, el derecho penal, la medicina legal y la política. Con este criterio,
tendríamos que internar en los psiquiátricos, por ejemplo, a los líderes políticos
que promueven las guerras, a los fabricantes y comerciantes de armas
convencionales y a los científicos y militares que trabajan en el diseño de
armas biológicas, químicas y nucleares.
4. Tratamiento psiquiátrico. Si la Psiquiatría Institucional (un término acuñado por
Thomas Szasz en 1970, en “La fabricación de la locura”, para distinguirla de
la Psiquiatría Contractual) es una agencia de control social y una rama de la
policía, entonces hablar de tratamiento psiquiátrico es tan científico y médico
como hablar de tratamiento inquisitorial al hablar de los herejes, o como hablar
de tratamiento nazi al hablar de los judíos. En otras palabras, no hay tal
tratamiento psiquiátrico forzado sino, sencillamente, coacción psiquiátrica.
5. Hospital mental. No hay tales hospitales mentales sino, simplemente, prisiones
psiquiátricas. Pero suponiendo que aceptemos la realidad del tratamiento
psiquiátrico como algo médico, sus dos principales formas son la conversación
(psicoterapia) y las drogas (farmacoterapia). Ninguna requiere internamiento.

3.2.3. Capacidad testamentaria e impugnación de testamentos.

En este tema, se trata de probar la capacidad mental y psicológica de la persona,


que esta esté en capacidad de discernir y diferenciar las cosas, de saber claramente
lo que hace y dar a cada quien lo que le corresponde, para ello debe pasar pruebas
psicológica.

En cuanto a impugnación de testamentos, se debe hacer un estudio avanzado hacia


el testador para probar que efectivamente esta persona no está en capacidad de
testar.

3.2.4. Valoración de secuelas psicológicas.

La importancia de las secuelas psíquicas en la Valoración Médico del Daño Corporal,


es conocida por todos. No sólo por la frecuencia de su aparición como consecuencia
de hechos violentos, sino también por la dificultad de su correcta valoración, tanto
desde el punto de vista clínico como médico legal, por la problemática particular que
algunas de estas secuelas plantean a diferencia de las secuelas somáticas. Su
relevancia queda constatada, por el hecho de que ellas sean materia de
discusión constante en muchas de las reuniones y congresos científicos sobre
Valoración del Daño a la Persona. A groso modo podemos recordar como ellas han
sido tratadas en el Congreso del Daño cerebral traumático organizado por Mapfre, en
el I Simposium de Valoración del daño corporal celebrado en Valencia, o el I Congreso
Hispano Luso de Valoración del daño corporal.

El diagnóstico clínico del trastorno mental se obtiene mediante el interrogatorio del


paciente en donde se irán analizando las diferentes funciones psíquicas, la utilización
de pruebas diagnósticas psiquiátricas complementarias, y la colaboración del
especialista siempre que sea necesario.

Los resultados de la entrevista psiquiátrica son el elemento principal de la elaboración


del diagnóstico de los trastornos mentales. Eliminaremos siempre que nos sea posible
los factores de la labor pericial que perjudican la obtención del diagnóstico clínico en
la entrevista clínica psiquiátrica, y por ello intentaremos: no dar límite de tiempo a la
consulta, realizar más de una consulta si es necesario, adoptar en todo momento
una posición médica-clínica puesto que en este momento nuestra actuación con el
paciente es meramente clínica.

3.3. Psicología forense para derecho penal

3.3.1. Valoración de la imputabilidad.

La Imputabilidad serían las condiciones del sujeto que le permitan comprender


(capacidad cognoscitiva) la licitud o ilicitud de las acciones y obrar (capacidad volitiva)
conforme a tal comprensión. El Informe Pericial Psicológico realizado por el perito
psicólogo puede ayudar a determinar si la persona es imputable, semi-imputable o
inimputable.

Capacidad cognoscitiva y capacidad volitiva. La Capacidad cognoscitiva hace


referencia a la capacidad de comprensión, es decir, la capacidad que tiene la
persona para entender lo que hace. La Capacidad volitiva hace referencia a la
capacidad de la persona a obrar o actuar en función de su comprensión, es decir, su
capacidad para controlar sus actos. Existen diferentes trastornos psicológicos que
pueden afectar tanto la Capacidad cognoscitiva como la capacidad volitiva.
El perito psicólogo estudia estas dos capacidades en la persona para así reflejar en el
Informe Pericial Psicológico si se han visto afectadas o anuladas en relación a la
comisión del acto por el que se juzga a la persona.
3.3.2. Trastornos psicopatológicos.

La psicopatología se ha definido en algunas ocasiones como la rama de la psiquiatría


y la psicología que se ocupa del estudio de las manifestaciones psíquicas anormales.
Etimológicamente, proviene del griego, donde "psique" es alma, "pathos" es
sufrimiento, y "logos" es saber o conocimiento, por lo que la psicopatología se definiría
por "un saber acerca del sufrimiento del alma"

En este sentido vamos a tratar diferentes trastornos psicopatológicos tratando de


explicar los diferentes factores (bioquímicos y otros) que los provocan o mantienen,
es decir, la descripción clínica. Tenderemos aquí en los diferentes modos de
evaluación de los mismos, así como en los tratamientos que se aplican o están en
fase de aplicación para cada una de estas psicopatologías.

3.3.3. Toxicomanías.

La definición de toxicomanía lleva implícita la utilización de un tóxico con propiedades


adictivas, que generan una dependencia en los pacientes. Supone uno de los
problemas de salud más importantes en el mundo. Las adicciones al alcohol y al
tabaco afectan a millones de personas, siendo la causa directa de muerte de cerca
del 65 por ciento de las enfermedades neoplásicas y de más del 50 por ciento de la
mortalidad por accidentes. Si tenemos en cuenta que los accidentes y las
enfermedades tumorales son algunas de las principales causas de mortalidad global,
podemos afirmar que un elevado número de muertes está causado directamente por
el alcohol y el tabaco.

Los estudiantes suelen dar diferentes razones sobre por qué toman drogas. Algunos
dicen que las consumen porque los demás compañeros también lo hacen y para
divertirse dentro del grupo. Otros las toman por simple curiosidad, para ver cómo se
sienten. Algunos las usan para evitar situaciones difíciles que pueden surgir en la
universidad, en el trabajo, con la familia o con los amigos. También hay gente que las
consume porque son adictos y no pueden dejar de consumirlas; en esos casos la
droga se convierte en algo más importante que la familia, los amigos o la escuela.
Incluso hay personas que usan las drogas atraídas por mitos como que su uso hace
estar más seguro de uno mismo, permite trabajar durante más horas, hace sentirse
menos cansado, mejora la vida sexual del individuo o hace que uno se lo pase mejor.

3.3.4. Agresiones secuelas

Nuestros adolescentes están potencialmente expuestos a múltiples acontecimientos


desagradables que pueden dejarles una marca indeleble que interfiera en su normal
desarrollo psicoemocional.

Todas estas situaciones son capaces de dejar en los adolescentes una triste
secuela: el trastorno por estrés postraumático. Consiste, fundamentalmente, en la
aparición de unos síntomas característicos después de acontecido el trauma. Uno de
ellos, habitualmente presente, es la re experimentación persistente y reiterativa del
acontecimiento estresante (flashback): a base de recordar la situación se producen
sueños angustiantes, conductas y sentimientos súbitos que aparecen como si el
agente estresante actuara de nuevo (sensación de revivir la experiencia, ilusiones,
alucinaciones), intenso malestar psicológico ante situaciones o lugares que recuerdan
algún aspecto del acontecimiento traumático o que lo simbolizan (por ejemplo,
cuando se celebran aniversarios, o cuando el recuerdo da lugar a la aparición de
fobias, como en el caso de la adolescente que ha sido violada en un ascensor y evita
con pánico utilizarlo de nuevo).

Por lo general, el joven efectúa esfuerzos deliberados para evitar sus pensamientos o
los sentimientos sobre el traumatismo sufrido, pudiendo llegar a una "amnesia
psicógena" (incapacidad para recordar algunos de los aspectos importantes del
trauma). Asimismo, la disminución de la capacidad de respuesta al mundo externo,
conocida con el nombre de "anestesia psíquica o anestesia emocional", empieza por
lo general poco después del acontecimiento traumático. Así, por ejemplo, el
adolescente puede expresar que se siente distanciado o extraño respecto a los
demás, que ha perdido el interés por actividades que anteriormente le atraían, o que
nota un descenso en su capacidad de sentir emociones, especialmente aquellas
asociadas con la intimidad, la ternura y la sexualidad.

También pueden presentarse síntomas persistentes de aumento de la actividad de


alerta (arousal) -que no se encontraban antes del traumatismo-, como son las
dificultades en conciliar el sueño o en mantenerlo (con pesadillas continuas sobre la
experiencia traumática), irritabilidad o explosiones de ira, y un estado de
hipervigilancia ante el entorno.

Uno de los síntomas del trastorno por estrés postraumático puede consistir en
marcados cambios en la orientación hacia el futuro del adolescente, como, por
ejemplo, una sensación de que el futuro se acorta (no se espera realizar una carrera,
casarse, tener hijos o una larga vida). Puede existir también lo que
se conoce como "formación de presagios", que es una creencia en la capacidad para
profetizar acontecimientos futuros. A todo ello pueden sumarse diversos síntomas
físicos, como molestias abdominales o dolor de cabeza, junto con un estado depresivo
y ansioso. Al tratamiento farmacológico (antidepresivo y ansiolítico) y psicoterapéutico
debería agregarse el soporte familiar y de las instituciones de ayuda social para poder
ayudar efectivamente a las víctimas del trastorno por estrés postraumático.

3.3.5. Personalidad criminal

Siguiendo a Garrido (2006), el perfil criminológico puede definirse como una


estimación acerca de las características biográficas y del estilo de vida del
responsable de una serie de crímenes graves y que aún no se ha identificado.

El objetivo de este perfil es delimitar las características del presunto culpable para
disminuir el rango de posibles culpables y ayudar a la policía focalizando y
restringiendo las posibilidades de investigación, posibilitándoles el centrarse en los
blancos realistas. Este punto es muy importante, ya que cuando se tratan de crímenes
violentos o seriales, la alarma social y las posibilidades de que se vuelvan a repetir los
hechos, hacen necesaria actuar con rapidez y detener cuanto antes al asesino.

3.3.6. Daño moral – secuelas psicológicas

El concepto de daño moral se fundamenta en el sufrimiento, en el trastorno


psicológico, en fin, en la afectación espiritual. Parte de la doctrina estima que el daño
moral se agota en el ámbito de la personalidad, que se limita al deterioro de los
sentimientos sin ninguna consecuencia pecuniaria

El daño moral afecta la paz espiritual y lesiona la faz anímica de una persona,
creándole una sensación de sufrimiento y dolor físico, psicofísico o
psicosomático, que deteriora la esfera sentimental, el equilibrio y la tranquilidad
espiritual que son los soportes que respaldan al ser humano para desarrollar su
personalidad en la búsqueda de la felicidad

3.3.7. Situaciones de maltrato

Los maltratos son en realidad situaciones y no, como se cree comúnmente, el


resultado de un estímulo o simple acción directa sobre la persona del sujeto. Ahora
bien, las situaciones son contextos de representaciones que tienen una significación
que provoca efectos en el individuo. El maltrato incide normalmente en forma
predominante en una de las tres áreas que constituyen la situación de maltrato
(interna, externa y extra personal) y afecta en base al contexto total. El conocimiento
de todo esto da posibilidades efectivas de enfrentar con éxito el síndrome de
emergencia y el estrés.

3.4. Psicología forense para derecho laboral

3.4.1. Accidentes laborales

Un accidente de trabajo es el que sucede al trabajador durante su jornada laboral


o bien en el trayecto al trabajo o desde el trabajo a su casa. En este último caso el
accidente recibe el nombre de in itinere.

La lesión a los trabajadores es sólo una de las consecuencias posibles de los


accidentes. Resulta que el accidente es un hecho inesperado que produce pérdidas,
y como tal tiene otras consecuencias algunas previstas y otras no. Incluso algunas
de estas posibles pérdidas se pueden asegurar.

3.4.2. Psicopatologías laborales.

El trabajo es uno de los aspectos más importantes en la vida de las personas. Es en


el puesto de trabajo donde el individuo pasa gran parte del día y donde se desarrolla
una parte fundamental de su vida de relación. Presenta una doble vertiente. Por un
lado la actividad laboral se puede concebir como fuente enriquecimiento personal,
reforzamiento de la autoestima y estímulo para la superación y realización del
individuo .Pero por otro lado, el estrés , la responsabilidad ,la toma de decisiones, la
insatisfacción derivada de las condiciones o de la organización del trabajo ,la "carga
psíquica" en suma, pueden constituir una fuente de preocupación, frustración o
sufrimiento ,e incluso desencadenar un trastorno psíquico.

3.4.3. Situaciones de acoso

Estas son algunas consecuencias después de alguna situación de acoso sexual:


 Lento deterioro de la confianza en sí misma y en sus capacidades profesionales
por parte de la víctima.
 Proceso de desvaloración personal.
 Desarrollo de la culpabilidad en la víctima (la propia familia suele cuestionarla
sobre su comportamiento).
 Creencia de haber cometido verdaderamente errores, fallos o incumplimientos.
 Somatización del conflicto: enfermedades físicas.
 Insomnio, ansiedad, estrés, irritabilidad, hipervigilancia, fatiga, cambios de
personalidad, problemas de relación con la
 pareja, depresión.
 Inseguridad, torpeza, indecisión, conflictos con otras personas e incluso
familiares.
 Bajas laborales que el acosador suele aprovechar contra el trabajador.
 Otras consecuencias: Agresividad con la familia.
 Aumento de la conflictividad con la familia.
 Aumento de las enfermedades de los hijos y problemas escolares. Retraimiento
de la víctima con la familia y amigos.
 Abandono de los amigos y rechazo por parte del entorno de la víctima,
cansados de la "obsesión" con el problema laboral.
 Falta de apoyo de los familiares ante los intentos de la víctima de hacer frente
a la situación, legal o psicológicamente.
 Estigmatización social en los sectores de actividad laboral próximos.

3.4.4. Incapacidad Laboral

La incapacidad se considera como la pérdida de funciones físicas o mentales,


pudiendo ser funcional o laboral (en relación directa a la actividad laboral), temporal o
permanente, también llamada Invalidez.

Algunos estudios indican que la restricción o ausencia de la capacidad para realizar


la actividad laboral, en la forma o dentro del margen que se considera normal, está
influenciada, en primer lugar, por factores específicos del trabajo, incluyendo las
organizativas, y, en segundo lugar, la valoración inadecuada de las capacidades de
los trabajadores.

Desde la perspectiva social, el Estado, a través de la Seguridad Social, garantiza a


las personas comprendidas en su ámbito de aplicación, ya sea por realizar actividades
profesionales en la modalidad contributiva, como en la modalidad no contributiva, la
protección adecuada cuando se den situaciones de incapacidad.
3.5. Menores

3.5.1. Credibilidad de testimonio.

En el caso de abuso sexual a menores, el testimonio adquiere una importancia


significativa y aún más cuando no existen otro tipo de evidencias. Cuando se trabaja
con niños en edades previas a la adolescencia, se torna particularmente difícil la
valoración del testimonio, ya que para estos casos no han sido desarrolladas del todo
estructuras de pensamiento que le permitan al niño comprender los hechos y
enmarcarlos en un contexto, dándole un juicio y comunicándolos de forma clara para
el observador. A lo anterior se suma una situación: en muchos de los casos el
victimario o agresor constituye una persona significativa en el entorno del menor; por
estas razones es que se hace necesario plantar modelos de evaluación para facilitar
el proceso.

También es indispensable y se requiere como factor primordial, que el perito


encargado de la evaluación sea un psicólogo experto, con sólidos conocimientos en
el tema. Al respeto Koppman y Chahuan, plantean: dada la complejidad de este tipo
de valoraciones, hoy se tiende a considerar esta actividad como de alta
especialización y solo debería ser ejecutada por profesionales especializados en la
materia.

3.5.2. Estado psicológico.

El estado psicológico de los menores debe ser el mejor, el niño por ser un ser mismo,
debe estar protegido ante cualquier daño, sea físico, emocional y psicológico, al
lesionar esto, pueden causarse daños y perjuicios que pudiesen afectar muchos años
e incluso una vida entera de una persona.

El traumatismo de estas, son severas y pueden traer consigo muchos efectos


secundarios, como la agresividad, alcoholismo, drogadicción, etc.
3.5.3. Evaluación maltrato.

En este punto se trata de demostrar si el niño ha sido víctima de algún maltrato, porque
él es el llamado a testificar, ya que muchas personas se niegan a que hayan hecho
alguna clase de lesión contra él.

Existe una gran variabilidad de síntomas que los niños pueden presentar como
consecuencia de la situación de maltrato, siendo la más frecuente la aparición de
problemas interiorizados (tales como la ansiedad, depresión, síntomas dicociativos o
las relaciones con el estrés post traumático) y exteriorizados, como problemas
sexuales, agresividad o la realización de conductas antisociales.

3.5.4. Medidas alternativas al internamiento y su cumplimiento.

Una medida alternativa al internamiento son terapias, que depende del problema del
niño y del modo terapéutico que el psicólogo proponga, así mismo trata de averiguar
el enfoque psicológico con el que trabaja esa psicóloga (humanista, conductista,
cognitivo- conductual, etc.) ya que dependiendo del enfoque, varía el método a utilizar
en la terapia

3.5.5. Bulling.

Bulling es una palabra inglesa que significa intimidación. Infelizmente, es una palabra
que está de moda debido a los innúmeros casos de persecución y de agresiones que
se están detectando en las escuelas y colegios, y que están llevando a muchos
escolares a vivir situaciones verdaderamente aterradoras.

El Bulling se refiere a todas las formas de actitudes agresivas, intencionadas y


repetidas, que ocurren sin motivación evidente, adoptadas por uno o más estudiantes
contra otro u otros. El que ejerce el bulling lo hace para imponer su poder sobre el
otro, a través de constantes amenazas, insultos, agresiones, vejaciones, etc., y así
tenerlo bajo su completo dominio a lo largo de meses e incluso años. La víctima sufre
callada en la mayoría de los casos. El maltrato intimidatorio le hará sentir dolor,
angustia, miedo, a tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias
devastadoras como el suicidio.

3.5.6. Toxicomanías.

Cuando hablamos de toxicomanía se habla de adicción a sustancias. La adicción a la


heroína es un problema que causa una gran alarma social. Se considera la
drogodependencia como una patología y no va a desaparecer porque:
 Es un buen negocio.
 Mucha gente no sabe vivir sin drogas.
 La droga existe desde que existe el hombre.

Muchos toxicómanos no son conscientes de que esa adicción es perjudicial. Las


anfetaminas, cocaína y cannabis son denominadas drogas traidoras puesto que no
avisan del daño cerebral. En el caso de la heroína bastan dos días para que se dé la
adicción.

3.5.7. Valoración de la inteligencia y el deterioro mental.

La valoración de la inteligencia consiste en la evaluación del autoconocimiento,


autocontrol, motivación, empatía y habilidades sociales.

El deterioro mental es la perdida de alguna de estas capacidades mentales

3.6. Asesoramiento a profesionales del derecho

3.6.1. Reconstrucción de la demanda pericial.

El objetivo de la psicología forense es dotar al proceso judicial de unos principios, unas


técnicas y unos instrumentos psicológicos que permitan una valoración más objetiva
de la conducta humana y ayude al juez a dictar sentencias más acordes con las
demandas de los imputados.

El trabajo del psicólogo forense como experto asesor en los procesos legales, es un
trabajo clínico y diagnóstico en el que emite su juicio profesional acerca del estado
mental de las personas implicadas de alguna manera en el proceso legal pertinente.

3.6.2. Medios de prueba a solicitar.

Son los medios que debería utilizar para su teoría del caso, psicológicamente
impresionar al juez para que este preste su atención sobre él.

3.6.3. Asesoramiento en la selección del jurado.

El jurado debe ser una persona calmada, que sepa de Derecho, y que no tenga
conflictos dentro del hogar, que no distingue o racionalice a algún grupo de personas,
ya que esto puede afectar el debido proceso y ejecución que contravenga la demanda
o denuncia.
CONCLUSIONES

Hoy en día la psicología juega un rol importante en el derecho, esto se debe a varios
motivos: Por ejemplo el abogado puede conocer el estado en el que se encuentre su
cliente, el juez, la otra parte, otro motivo es que ayude a ejercer el derecho como
fuente jurisdiccional de Poder, y pues efectivamente eso hace la psicología forense
estudia a los actores jurídicos, su relación, su comportamiento y sobre todo ayuda a
discernir e bien jurídico.

Consiste en ayudar al juez a emitir una decisión, asesorar, si estos actores se


encuentran con problemas, ayudarlos, busca la paz psicológica, que esté libre de
perjuicio y pueda vivir en un planeta donde menos se practica la paz.

Desde lo forense, el delito es entendido como producto de una debilidad biológica o


psicológica, o como alteraciones del comportamiento que resultan de un ambiente
social que impide la formación en el criminal de las barreras que garantizan la sujeción
a las normas sociales que rigen cada cultura humana; la psicología forense trata
entonces de entender tanto el delito como a quien delinque.
BIBLIOGRAFIA

 Psicología Forense – Estudio de la mente criminal por Edith


Aristizabal y José Andrés

 Psicología Forense – Principios fundamentales por Ronald Ling Ching


Céspedes

 Psicología Forense – Manual de técnicas y aplicaciones por Juan Carlos


Sierra

 http://www.cbp-psicologos.com/psicologia-forense.html

 http://www.centroguiadepsicoterapia.com/psicologia-juridica.php

 http://www.psicomed.net/juridica.html

 http://www.proyectopv.org/2-verdad/secuelasagres.htm

 http://www.dudalegal.cl/dano-moral.html

 http://www.relaciones-humanas.net/situaciones.html