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MICROCRÉDITO EN COLOMBIA*

BERNARDO BARONA Z.
Ph.D. Decano Académico, Facultad de Ciencias Económi-
cas y Administrativas, Universidad Javeriana, Cali

Fecha de recepción: 15-12-2003 Fecha de aceptación: 1-4-2004

ABSTRACT forward recommendations to increase


The paper presents a cursory review the efficiency of this kind of interme-
of the main programs and activities diaries of micro credit, which are par-
conducted in Colombia in the last ticularly important to this sector giv-
decades to satisfy the need of finan- en their better prospects of being fi-
cial resources of micro businesses. It nancially sustainable in the long run.
also introduces a Research Program A secondary objective of the program
that two Colombian Universities is to asses if the credit services pro-
have been conducting on the subject vided by financial co-operatives have
of micro credit in association with contributed to reduce poverty. The
several universities and research cen- Research Program is still in progress
ters of North America, Asia and Afri- and the results so far are preliminary.
ca. The Program’s main objective is However, our findings suggest that
to improve our understanding of the small co-operatives are more efficient
way in which financial co-operatives than large ones. The potential bene-
operates and, based on this, to put fits of economies of scale are over-

* Reseña histórica y descripción de un programa de investigación internacional en el que participan dos


universidades colombianas y sus resultados parciales.

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come by the expense preference be- Una revisión de la historia y el esta-
havior of managers of large co-oper- do actual del microcrédito en Colom-
atives. In addition, financial co-op- bia indica que los esfuerzos hasta
eratives in general have not been ahora realizados parecen haberse
using credit assessment and moni- quedado muy cortos frente a las ne-
toring technologies that have been cesidades de financiación de los mi-
developed elsewhere and seems croempresarios: la cobertura de mi-
more appropriate in dealing with croemepresarios alcanzada por insti-
micro enterprises than the technol- tuciones gubernamentales, ONG y la
ogy of credit used by large banks. banca convencional ha sido muy baja.
With respect to the effect of micro En cuanto a los retos que afronta el
credit services provided by co-oper- movimiento microfinanciero en el
atives on poverty reduction our pre- mundo dos muy importantes son (i),
liminary results indicate that it has clarificar el efecto de los diferentes
not been important, although it has esfuerzos de microcrédito realizados
great potential, especially in rural en la reducción de la pobreza de la
areas. población del país y, (ii), identificar
mecanismos para lograr un aumento
KEY WORDS significativo de la cobertura median-
Microfinance, microcredit, coopera- te un balance adecuado entre regu-
tives, expense preference behavior, lación, supervisión y disciplina de
economics of scale, poverty alleviation. mercado.
Classification: A Los principales resultados (parciales)
obtenidos en la línea de investigación
RESUMEN descrita en este artículo son (i), con-
El artículo tiene como propósitos: pro- trario a lo que con frecuencia se asu-
porcionar una visión general de la for- me, a medida que una organización
ma en que el financiamiento de los cooperativa crece en tamaño no ne-
microempresarios y los estratos más cesariamente se torna más eficiente:
vulnerables de la población ha sido los posibles beneficios de la mayor
abocada en Colombia; resumir los escala fueron más que compensados
grandes retos que enfrenta en la ac- en las empresas estudiadas por no-
tualidad el programa de microfinan- sotros por la propensión al gasto ex-
zas en el mundo, presentar el progra- cesivo que exhiben los gerentes en
ma de investigación que están ade- caso de instituciones de mayor tama-
lantando las Universidades Icesi y del ño (ii), las cooperativas rurales colom-
Valle en Colombia en asocio con la bianas, a pesar de tener un gran po-
Universidad de Laval en Canadá y tencial para irrigar el crédito en cier-
con algunos centros de Investigación tas zonas del país, no parecen estar
de Filipinas, Marruecos y Benin y al- empleando tecnologías de microcré-
gunos resultados parciales de este es- dito desarrolladas y utilizadas de
fuerzo investigativo; y, presentar al- manera exitosa por instituciones
gunas recomendaciones tendientes a como el Banco Grameen en Bangla-
fortalecer a las organizaciones micro- desh o la Fundación WWB en Co-
financieras en el país. lombia.

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PALABRAS CLAVES
Microfinanzas, microcrédito, coopera-
tivas, preferencia al gasto, economías
de escala, reducción de pobreza.
Clasificación: A

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1. INTRODUCCIÓN bía recibido crédito de una institución
El término microfinanzas se ha tor- microfinanciera. Las anteriores cifras
nado muy popular en los últimos ponen de manifiesto la importancia
años, tanto entre académicos como en de aumentar la oferta de recursos cre-
los medios masivos de comunicación. diticios al sector microempresarial a
Lo anterior no es sorprendente ya que tasas razonables.1
en muchos países el sector microem- El presente artículo tiene como pro-
presarial ha ganado un peso impor- pósitos: proporcionar una visión ge-
tante en sus economías. Microfinan- neral de la forma en que el financia-
zas puede entenderse como las finan- miento de los microempresarios y los
zas de las microempresas. Sin embar- estratos más vulnerables de la pobla-
go, el término ha tendido a usarse en ción ha sido abocada en Colombia
el sentido más restringido del crédi- (sección 2); resumir los grandes re-
to a las microempresas, excluyendo tos que enfrenta en la actualidad el
otros servicios importantes, como fa- programa de microfinanzas en el
cilidades de ahorro y seguros. Estos mundo (sección 3); presentar el pro-
últimos han sido incorporados a la grama de investigación que están
discusión en años recientes por su adelantando las universidades Icesi
relación con el crédito y con la super- y del Valle en Colombia, en asocio con
vivencia y crecimiento de las organi- la Universidad de Laval en Canadá
zaciones microempresariales. y con algunos centros de investiga-
Por su misma naturaleza el tamaño ción de Filipinas, Marruecos y Benin
del mercado de microcrédito es muy y algunos resultados parciales de este
difícil de estimar. En uno de los po- esfuerzo investigativo (sección 4); pre-
cos estudios que ha hecho este inten- sentar algunas recomendaciones ten-
to, la firma Econometría estimaba dientes a fortalecer a las organizacio-
para el año 2001 un tamaño de mer- nes microfinancieras en el país (sec-
cado de US$3,817 (Ver un resumen ción 5).
de este estudio en Dinero, diciembre
17 de 2001). La misma fuente encon- 2. LOS ESFUERZOS
tró que sólo el 3.4% de los microem- PARA FINANCIAR
presarios se había beneficiado de un A LAS MICROEMPRESAS
crédito otorgado por una institución EN COLOMBIA. BREVE RESEÑA
formal. Una fuente diferente (Carpin- HISTÓRICA
tero, 1998: 82) estimó una cobertura Colombia no ha sido ajena al movi-
ligeramente superior: entre un 5% y miento que surgió desde mediados del
un 10%. En un estudio más reciente siglo XX en varios países, para apo-
Westley (2001) estimaba el número yar las necesidades financieras de la
de microempresas en Colombia en 6.5 población más pobre. Siguiendo a
millones; de éstas sólo el 3,37% ha- Kirkpatrick y Maimbo (2002) puede

1. Parra (1993: 96) señalaba que la tasa de interés cargado por agiotistas en el sector informal latinoameri-
cano llegaba a alcanzar tasas hasta del 10% diario; en un estudio más reciente conducido por la Univer-
sidad Icesi se encontró que una tasa de 1.2% por día era común en este mercado (en donde la tasa de
inflación era aproximadamente de 7% por año).

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decirse que tal movimiento ha tenido tró no ser sostenible y finalmente fue
las tres etapas que se describen a con- abandonada después de perder apo-
tinuación. yo político. El caso de la Caja Agraria
en Colombia se inscribe dentro de
Era del crédito subsidiado esta etapa.2 Esta institución fue es-
a la agricultura tablecida en 1931 como una entidad
Se extendió desde la década de los estatal. La nación invirtió en ella
años cincuenta hasta la de los seten- durante los casi setenta años de su
ta. Se caracterizó porque varias ins- existencia cuantiosos recursos públi-
tituciones formales, principalmente cos. Sin embargo, muchos estudios
del sector público, fueron las princi- pusieron en evidencia que las buenas
pales proveedoras de servicios finan- intenciones que se tuvieron con su
cieros a los pobres. El supuesto que creación no se estaban materializan-
prevalecía en los gobiernos de dife- do ya que los recursos subsidiados
rentes países era que la pobreza po- habían ido en su mayor volumen a
dría ser superada mediante un incre- personas que no los necesitaban y los
mento en productividad si se les otor- esperados efectos en el incremento en
la productividad y mejoramiento tec-
gaba crédito a los pequeños agricul-
nológico no se presentaron. Por esta
tores. Entidades gubernamentales,
razón, y por encontrarse a finales de
entonces, concedían crédito práctica-
la década de los años noventa en un
mente sin garantías, a bajas tasas de
estado de insolvencia originado en
interés, usualmente al sector agríco-
una cuantiosa cartera irrecuperable,
la. El sector bancario tradicional se
el gobierno de turno decidió liquidar
mantenía alejado de este segmento
esta institución y crear una mucho
porque lo consideraba de alto riesgo,
más pequeña, el Banco Agrario, cuya
sus miembros no disponían de cola-
sostenibilidad financiera según algu-
teral y por los altos costos de tran-
nos analistas está en duda ya que
sacción y los bajos montos de crédi- parece haber heredado clientes con
tos unitarios (y, en ciertas áreas, por muy malos hábitos de pago (Cuevas
la dificultad de acceso). and Taber, 2002). La creación de ban-
Problemas como el paternalismo, ar- cos de los pobres en Colombia, que
bitrariedad, prácticas corruptas, to- parece estar en la mira de muchos
pes a las tasas de interés y otros con- políticos (de hecho desde hace algún
dujeron a que las instituciones men- tiempo existe uno en Medellín), no
cionadas antes fallaran en prestar debería adelantarse sin una cuidado-
servicios financieros efectivamente a sa evaluación previa de los factores
los pobres. La provisión de servicios que llevaron al fracaso a muchas ins-
financieros subsidiados mediante tituciones públicas con objetivos si-
entidades financieras estatales mos- milares en el pasado.

2. Para una descripción de la situación en Ecuador véase Da Ros (2001, 133/5).

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La era de los microempresarios Desde finales de los años noventa las
actividades crediticias de las IMF
Instituciones semi-formales (conoci-
dejaron de considerarse marginales
das genéricamente como Institucio-
(la cartera consolidada de 206 insti-
nes Microfinancieras-IMF) se volvie-
tuciones incluidas en un estudio del
ron prominentes entre 1980 y 1996,
Banco Mundial se estimó en US$7
cuando se asoció a los pobres con
billones en septiembre de 1995, la
mujeres microempresarias que no
cual estaba distribuida entre catorce
tenían activos para dar en garantía.
millones de individuos y grupos (Más
Enfoques nuevos para financiar a los
información en Kirkpatrick y Maim-
pobres, denominados colectiva-
bo, 2002: 294/295).
mente como microfinanzas, co-
menzaron a emerger particularmen- En Colombia el esfuerzo más grande
te entre organizaciones registradas que se puede ubicar como pertene-
como sin ánimo de lucro o bancos con ciente a esta era es el Programa de
estructura jurídica especial (Ej. Ban- Crédito para la Microempresa, apo-
co Gramen en Bangladesh, Banco Sol yado por el Banco Interamericano de
en Bolivia, Banco Mundial de la Mu- Desarrollo, BID. Dicha institución
jer —WW Bank— en Colombia).3 Es- inició su programa de pequeños pro-
tas instituciones se concentraron en yectos inicialmente en asocio con la
prestar pequeñas cantidades a indi- Fundación Carvajal pero para 1984
viduos y grupos, empleando técnicas ya había ocho ONG comprometidas
muy básicas de crédito y una varie- con esta actividad. De acuerdo con
dad de mecanismos para incentivar Castañeda y Fadul (2002: 109/10) el
el pago. El concepto que prevalecía programa buscaba principalmente
entre estas organizaciones era que a acelerar la industrialización del país.
pesar de carecer de colateral, los po- El concepto que prevalecía era que
bres eran capaces de amortizar los por carencia de conocimientos y ca-
préstamos si se les proveía de incen- pacitación gerencial los microempre-
tivos apropiados, tales como acceso a sarios tenían mucha dificultad en
préstamos adicionales a una fecha hacer crecer sus negocios. La activi-
predeterminada. La oportunidad de dad de crédito se diseñó como un se-
los préstamos y la consistencia de la ñuelo para atraer a este tipo de em-
disponibilidad del crédito era consi- prendedores al programa: como con-
derada más importante para el pres- dición para recibir este servicio de-
tatario que la tasa de interés que ellos berían participar en actividades de
pagaban (Kirkpatrick y Maimbo). capacitación orientadas a desarrollar

3. El comienzo de la incursión de las ONG en microfinanzas en Colombia se puede rastrear al programa que
la Fundación Carvajal de Cali inició en 1978 adaptando un programa que Acción Internacional venía
desarrollando en Bahía (Brasil) (ver Castañeda y Fadul. 2002). En 1982 fue establecida en Cali la Funda-
ción WWB Colombia, afiliada a la red WWB cuya oficina principal estaba en los Países Bajos. La mencio-
nada oficina otorgó el primer crédito entre todas las IMF que conformaban esta red. A la fecha la red
WWBank tiene 39 organizaciones afiliadas en diferentes partes del mundo, cinco de ellas en Colombia.
Actualmente los recursos de la Fundación provienen de un conjunto diversificado de fuentes entre las que
se encuentran algunas internacionales como el BID, la CA y el BIRF y nacionales como el IFI y sus
propios recursos.

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habilidades gerenciales. A mediados y la Fundación WW Bank de Cali el
de la década de los años ochenta Ac- 10.43%.
ción Internacional comenzó a promo-
ver su metodología de crédito solida- La era de los servicios
rio en diferentes partes del país. Por microfinancieros
esa misma época se creó también en Hacia finales de los años noventa co-
el Departamento Nacional de Pla- menzaron a hacerse públicos algunos
neación (DNP) una unidad especia- estudios bastante críticos de las prác-
lizada cuyo propósito era dar conti- ticas de las IMF, en particular por su
nuidad a las políticas públicas rela- incapacidad de satisfacer las necesi-
cionadas con el microcrédito.
dades de los más pobres entre los más
La década de los años noventa se ini- pobres. Autores como Hulme, Ruther-
ció con profundos cambios políticos ford y Wrigth y Matin (ver Matin,
y económicos. En 1991 se promulgó Hulme and Rutherford, 2002) empe-
una nueva Constitución Política y la zaron a hacer ver que los pobres te-
reglamentación del sistema financie- nían también necesidades de otros
ro sufrió cambios radicales: por cons- servicios financieros como ahorros y
titución el Banco de la República se seguros, servicios que las IMF no ve-
constituyó como ente autónomo con nían prestando. Las críticas al modelo
una sola responsabilidad: preservar de microcrédito que se venía consoli-
el poder adquisitivo del peso. Se creó dando iban más allá de la no provi-
una nueva unidad para manejar los sión de ciertos servicios diferentes del
fondos gubernamentales asignados crédito y cuestionaban uno de los su-
a la capacitación y asesoría de los mi- puestos primarios sobre los cuales se
croemepresarios. El DNP y todas las venía promoviendo el microcrédito: su
organizaciones envueltas en activi-
habilidad para reducir la pobreza. La
dades de microcrédito fueron convo-
creciente conciencia en muchas de las
cadas a participar.
IMF, de su fragilidad al depender de
En 1993 el BID hizo un segundo cré- donaciones, las había llevado a la
dito grande para promover microcré- búsqueda de autosostenibilidad fi-
ditos (el primero se había realizado nanciera y ésta a su vez a concentrar-
en 1989); la responsabilidad de in- se en las capas más pudientes de los
termediar dichos recursos fue asig- microempresarios, ignorando a los
nada al Instituto de Fomento Indus- más necesitados.
trial, IFI. Algunas otras IMF como
la Fundación Santo Domingo y Fi- La búsqueda de la corrección de las
namérica comenzaron a jugar un anteriores falencias, así como el cre-
papel importante en el financiamien- ciente interés global en el campo de
to de los microempresarios. De las instituciones, introdujo a la agen-
acuerdo con el estudio de Castañe- da microfinanciera la discusión del rol
da y Fadul (2002), del total de recur- que debería jugar la regulación en la
sos prestados por todas las organi- promoción de IMF más flexibles y con
zaciones afiliadas al Programa en el portafolios más diversificados de ser-
año, Finamérica prestó el 43.27%, la vicios y que incentiven la provisión
Fundación Santo Domingo el 26.43% de crédito a los más pobres entre los

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pobres (Kirkpatrick and Maimbo, Bogotá en 1960. En 1985 comenzó su
2002). Otros autores (ver Westley and expansión a las áreas rurales de los
Branch (2000); Cuevas y Taber departamentos de Cundinamarca,
(2002)) han llamado la atención acer- Boyacá y Meta. De acuerdo con Cas-
ca del importante papel que han des- tañeda y Fadul (2002: 119-121) en
empeñado en el campo de las micro- 1996 Cupocrédito mostraba las si-
finanzas unos actores diferentes de guientes impresionantes cifras: nú-
las ONG: las cooperativas de ahorro mero de cuentas de ahorro: 447.370;
y crédito. número de asociados 486.272; valor
del patrimonio en US$113,3 millones;
Finalmente, ante el tamaño de la de-
valor de los créditos en US$302,5;
manda insatisfecha de servicios fi-
valor promedio del crédito en US
nancieros a las más pequeñas unida-
$2.483. Adicionalmente, 51% de los
des económicas, en los últimos años
créditos eran para empresas; 28%
se ha venido estudiando la creación
para vivienda y el resto para consu-
de condiciones que facilitarían que la
mo, salud y otros usos. Como resul-
banca convencional incursione de
tado de los eventos económicos del
manera masiva en este segmento.
final de la década de los años noven-
Para completar la descripción del
ta, Cupocrédito se vio forzada a fu-
panorama microfinanciero en el país,
sionarse con otras tres cooperativas
a continuación se reseñará tanto el
(Coopdesarrollo, Bancoop y Coopsiba-
rol del sector solidario como el del
té); de esta fusión nació Megabanco,
bancario institucional, dándole énfa-
institución que adoptó la figura legal
sis al papel que estos sectores desa-
de empresa limitada, aunque sus pro-
rrollarán en el futuro.
pietarios son los asociados de las cua-
Con respecto al sector solidario, éste tro cooperativas mencionadas. Mega-
tiene una larga historia en Colombia banco redujo su tamaño significati-
cuyos orígenes formales se remontan vamente, en relación con el tamaño
al año 1931 (Vesga y Lora, 1992). Al agregado de las cuatro cooperativas
igual que el sector bancario institu- que le dieron origen: el número de
cional, el sector cooperativo fue du- oficinas en el país pasó de 450 a 216
ramente golpeado por la recesión eco- y, aunque ha mantenido su orienta-
nómica y la crisis financiera de la úl- ción hacia los segmentos socioeconó-
tima parte de los años noventa: des- micos medios y bajos de la población,
pués de representar cerca del 9% de ha planeado abandonar la oferta de
los activos del sistema financiero co- créditos a los sectores más bajos, los
lombiano en 1996, en el 2000 esta ci- cuales tenían preferencia en Cupocré-
fra se había reducido al 3.3% (Cue- dito (Castañeda y Fadul, 2002). Va-
vas and Taber, 2003.) La cooperativa rias otras cooperativas grandes que
colombiana, que antes de la crisis lle- estaban en operación al final de los
gó a alcanzar el mayor tamaño tanto años noventa salieron de la crisis peor
por su número de asociados como por libradas que Cupocrédito: algunas
el valor de sus préstamos, fue la Coo- fueron intervenidas por el Gobierno
perativa de Ahorro y Crédito-Cupo- y otras fueron liquidadas; se estima
crédito, una institución creada en que el número de depositantes afec-

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tados asciende a 900.000.4 La estra- público para mejorar el acceso
tegia del gobierno colombiano para de los hogares y las microem-
hacer frente a la crisis financiera presas rurales a los servicios fi-
mencionada antes incluyó la redistri- nancieros. Más aún, las deno-
bución de la supervisión de las coo- minadas cooperativas financie-
perativas entre dos superintenden- ras, cuyo número alcanza va-
cias: la Bancaria y una nueva, la Su- rios millares,5 y cubren una di-
perintendencia de Economía Solida- versidad amplia, incluye mu-
ria (que había sido abolida hace al- chas organizadas alrededor de
gunos años). Aunque para la fecha en actividades agrícolas, las cua-
que fue escrito este artículo el sector les juegan un papel en el su-
cooperativo parecía estar bajo control, ministro de insumos, el merca-
no es claro todavía si recuperará la deo de productos y el procesa-
importancia y la senda expansionis- miento. Su presencia en las
ta que tuvo hasta 1996. Un estudio áreas rurales no puede ignorar-
reciente mostró que aunque los nive- se como un agente detallista
les de créditos y de activos en el 2001 actual o potencial de productos
eran ligeramente mayores que los de financieros tales como remesas
1997, los niveles de depósitos perma- y seguros [Cuevas and Taber
necían en términos reales bastante (2003:590)].
por debajo (Cuevas and Taber, 2003).
Westley and Branch (2000) compar-
A pesar de la contracción experimen- ten la visión optimista acerca del pa-
tada por el sector cooperativo en los pel de las cooperativas en las áreas
últimos años, algunos analistas lo rurales, particularmente de aquellas
consideran como una de las alterna- de tamaño pequeño, las cuales son
tivas más prometedoras para propor- mucho más flexibles y pueden disfru-
cionar servicios financieros a los más tar de costos menores que las sucur-
necesitados, particularmente en las sales de los bancos grandes y por es-
áreas rurales: tas razones prestar mejores servicios
A pesar de que sus actividades a sus propietarios/clientes. [Aunque
están concentradas en las mis- refiriéndose a la situación de Ecua-
mas regiones favorecidas por el dor y no a la de Colombia, Da Ros
sector financiero (Antioquia, el (2001) es también bastante entusias-
Distrito Capital y el Valle), sus ta con respecto al papel de las coope-
raíces locales y su base de clien- rativas rurales en la provisión de ser-
tes diversa puede proveer una vicios de crédito y, en general, en la
mejor plataforma que el sector promoción del desarrollo local].

4. La crisis del sector cooperativo colombiano ha sido descrita en varios estudios. Véase, por ejemplo, Cue-
vas and Taber, 2003; Castañeda y Fadul, 2002; Desrochers y Fischer, 1998; y Ruiz y López, 1998.

5. Esta estimación de los mencionados autores parece bastante optimista. Silva y Dávila (2002) empleando
datos de www. portalcooperativo.com a diciembre de 2001 afirman que en el país existían 1.928 coopera-
tivas; dentro de este total las de ahorro y crédito, multiactivas y especializadas sumaban 348. «Del total
de cooperativas aproximadamente 300 son de carácter rural» (Ibíd., p.18).

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El sector bancario institucional tenía 1.640.210 ahorradores, 99% de
y el microcrédito los cuales tenían un saldo en su cuen-
Hasta hace muy poco la mayor parte ta de ahorros inferior a US$2,406 (en
de las instituciones con la supervisión promedio, US$67). Con respecto a sus
de la Superintendencia Bancaria de actividades crediticias, la Caja tenía
Colombia se habían abstenido de en 1999 un número total de créditos
prestar masivamente servicios credi- de 204.745, 98% de los cuales eran
ticios al sector microempresarial. Las por una cantidad inferior a US$2.406
excepciones han sido la Caja Social (en promedio, US$1.821). Cuando el
de Ahorros y recientemente Finamé- análisis anterior se hace a partir del
rica S.A., Compañía de Financia- valor de los créditos US$471.832, y
miento Comercial. En los últimos no de su número, la situación es algo
meses, como respuesta al estanca- diferente. Del valor total indicado
miento en la demanda de crédito en antes, el 78% caía en la categoría de
actividades privilegiadas por el sec- un valor inferior a US$2.406 y 22%
tor bancario institucional (como el en la categoría de valores mayores a
crédito a vivienda) y a los estímulos esta cifra. A pesar de lo anterior, los
establecidos por el Gobierno, este sec- fondos asignados por la Caja Social a
tor ha comenzado a incursionar en el clientes pequeños es considerable-
segmento microempresarial.6 A con- mente mayor que los destinados al
tinuación se reseñarán las activida- mismo sector por el Programa de Mi-
des de la Caja Social y de Finaméri- croempresas reseñado antes (el valor
ca y se analizará el estado actual de total de los créditos de este progra-
la actividad de los intermediarios vi- ma en el año 2000 llegaba solamente
gilados por Superbancaria en el sec- al 5.8% de los recursos provistos por
tor de los negocios más pequeños. el Banco Caja Social).

La Caja Social de Ahorros fue funda- Con respecto a Finamérica, se creó


da en 1911 por el sacerdote jesuita como resultado de la reestructuración
José María Campoamor, con el pro- en 1997 de la ONG Finansol, entidad
pósito principal de promover ahorros que por algún tiempo fue considera-
entre el segmento más pobre de la da como una de las IMF modelo en
población. En 1984 se convirtió en la Colombia, pero que finalmente colap-
cabeza de un Holding que tomó el só debido a una expansión incontro-
nombre de Fundación Social. En lada (Steege, 1998). En la actualidad
1991, aprovechando la desregulación esta compañía de Financiamiento
del sistema financiero colombiano, se Comercial ofrece los siguientes pro-
convirtió en un banco. En el año 2000 ductos: Crédito en Grupo Solidario

6. Los préstamos a empresas que caen en las categorías Mipyme crecieron en el año 2002 en un 17.5% cuando
en 2001 habían crecido al 13.8% (Dinero, No. 183, p. 46). La cartera del sector microempresarial con los
bancos ascendía en abril del 2003 a $398.000 millones, lo cual representaba un incremento cercano al 25%
con respecto a la misma fecha del año inmediatamente anterior. Crecimiento tan acelerado tiene preocupa-
das a algunas de las organizaciones que tradicionalmente han atendido este sector ya que consideran que
muchos de los créditos han sido realizados sin tomar en cuenta los factores específicos de riesgo de la
actividad crediticia en este sector de la economía (Laura Charry, El Tiempo, junio 2 de 2003).

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para Microempresarios: cubre nece- de los bancos españoles,7 los cuales,
sidades de capital de trabajo y acti- aunque presentan diferencias impor-
vos fijos; Crédito Automático, Credia- tantes, apuntan al mismo mercado:
mérica: línea de crédito rotativo para el estrato de ingreso medio y bajo. La
clientes especiales; microleasing: ser- mayor competencia notada por Ma-
vicios de arrendamiento para maqui- rulanda, y que se observa en Colom-
naria o equipos; créditos individua- bia a través del interés manifestado
les: otorgados a microempresarios por los bancos comerciales de irrum-
para capital de trabajo y activos fi- pir en el microcrédito, significa un
jos; Crediamérica proveedores: línea gran desafío para las ONG como la
de crédito para clientes especiales con Fundación WWB Colombia y las coo-
el fin de aprovechar el cupo aproba- perativas de ahorro y crédito. «Si es-
do para la consecución de insumos a tas cooperativas van a mantener o a
través de una tarjeta inteligente (to- ampliar su participación en el mer-
mado de www.expopymes.com.co). cado, tendrán que volverse más efi-
Como resultado de la fusión de dos cientes, tanto hacia la clientela como
organizaciones financieras estatales, en relación con sus procesos internos,
el IFI y Bancoldex, el 46% de la pro- con el fin de ofrecer a su clientela una
piedad de Finamérica pasará a ser diversidad de productos, en forma
propiedad del Fondo de Garantías de ágil y en condiciones competitivas»
Instituciones Financieras, Fogafin, (Marulanda, 2000: 53).8
«el cual aspira a vender su participa-
ción antes de dos años al sector soli- 2.1 Ley 590 del 2000
dario y a las cajas de compensación» Esta ley constituye el más reciente
(El Tiempo, septiembre 2 de 2003, esfuerzo del Estado colombiano para
p.1-10). promover el desarrollo de las micros,
En un estudio que cubre la situación las pequeñas y las medianas empre-
de toda América Latina, Marulanda sas. Su intención es apoyar a estas
(en Westley y Branch, 2000, Capítu- organizaciones mediante un conjun-
lo 1) analiza el desafío que para las to amplio de mecanismos, entre los
cooperativas representa la incursión cuales los más importantes son:
de la banca comercial en las activi- (a) La creación del Fondo Colombia-
dades de microcrédito. La autora ana- no de Modernización y Desarrollo
liza dos casos diferentes, el de las Tecnológico de las Micro, Peque-
compañías financieras chilenas y el ñas y Medianas Empresas-FOMI-

7. Las financieras chilenas son instituciones especializadas, en tanto que los bancos españoles analizados
por Marulanda operan en la modalidad de banca universal. Las primeras ofrecen un portafolio de servi-
cios de crédito, en tanto que los segundos ofrecen una atención integral. Los dos tipos de organizaciones
tienen en común «su concentración en el crédito de consumo, el altísimo potencial de crecimiento de sus
operaciones y su dependencia en procesos altamente tecnificados con inversiones cuantiosas en hardware
y software» (Marulanda, 2000: 53).
8. Existe alguna evidencia de estudios de casos que muestra que ciertas cooperativas colombianas han
logrado alcanzar niveles de eficiencia satisfactorios. Véase Silva y Dávila (2002, Capítulo III).

Microcrédito en Colombia
ESTUDIOS
GERENCIALES 89
PYME, «cuyo objeto es la financia- tengan el respaldo de emisores de-
ción de proyectos, programas y bidamente inscritos y registrados,
actividades para el desarrollo tec- y de conformidad con las disposi-
nológico de este tipo de organiza- ciones que regulan dichos fondos
ciones y la aplicación de instru- (Artículo 37). (e) La autorización
mentos no financieros, dirigidos a «a los intermediarios financieros
su fomento y promoción» (Artícu- y a las organizaciones especiali-
lo 17). (b) La creación del Fondo zadas en crédito microempresa-
de Inversiones de Capital de Ries- rial,9 para cobrar honorarios y co-
go de las Micro, Pequeñas y Me- misiones, de conformidad con las
dianas Empresas Rurales, EM- tarifas que autorice el Consejo Su-
PRENDER, «cuyo objeto es apoyar a perior de la Microempresa, no re-
los micro, pequeños y medianos portándose tales cobros como in-
productores asentados en áreas de tereses, para efectos de lo estipu-
economía campesina, estimulan- lado en el artículo 68 de la Ley 45
do la creación y fortalecimiento de de 1990» (Artículo 39). En esta
M IPYMES rurales, mediante el parte del Decreto se reconoce que
aporte de capital social y el finan- la concesión de crédito a los mi-
ciamiento de la preinversión, en croempresarios puede requerir
asocio con los productores y las más costos a las entidades finan-
entidades territoriales» (Artículo cieras ya que el análisis de la ca-
24). (c) El otorgamiento de facul- pacidad de pago requiere el em-
tades al Gobierno para que, cuan- pleo de una tecnología que puede
do verifique la existencia de fallas ser más costosa que la tradicional
del mercado u obstáculos para la por ser más intensiva en el uso del
democratización del crédito, que tiempo de los analistas de crédito
afecten a las Mipymes, determi- [una descripción de los rasgos ge-
ne temporalmente, en coordina- nerales de tal tecnología se en-
ción con la Junta Directiva del cuentra en Westley, 2001. Carlos
Banco de la República, la propor- Ortiz y Clara Sierra de Akerman
ción mínima de los recursos del (2002) describen en algún detalle
sistema financiero que, en la for- los procedimientos empleados por
ma de préstamos o inversiones, la Fundación WWW Bank (cono-
deberán destinar los estableci- cida antes como Banco Mundial de
mientos de crédito al sector de las la Mujer), una de las IMF más
micro, pequeñas y medianas em- exitosas de Latinoamérica]; (f) La
presas (Artículo 34). (d) La auto- determinación de que «serán be-
rización a los Fondos de Pensio- neficiarios de los recursos desti-
nes para «adquirir títulos de emi- nados a la capitalización del Fon-
sión colectiva por grupos organi- do Nacional de Garantías, previs-
zados de MIPYMES, que a su vez ob- ta en el artículo 51 de la Ley 550

9. El artículo 39 establece que las actividades de microcrédito hacen referencia al sistema de financiamiento
a microempresas, dentro del cual el monto máximo por operación de préstamo es de veinticinco salarios
mínimos mensuales legales vigentes, sin que en ningún tiempo el saldo para un solo deudor pueda sobre-
pasar dicha cuantía.

90 ESTUDIOS
GERENCIALES No. 90 • Enero - Marzo de 2004
de 1999, todas las micro, peque- cercano al 25%, cifras provistas por
ñas y medianas empresas, sin que la ANIF (2003, p.7) indican que en-
para ello sea necesario que se aco- tre el año 2000 y el 2002 el apalanca-
jan a lo establecido en dicha Ley miento financiero 10 de las Pymes
(Artículo 41); (g) Para las empre- prácticamente se mantuvo constan-
sas que se «constituyan e insta- te (15.3% y 15.2%), mientras que para
len» a partir de la fecha de la pro- las empresas grandes aumentó de
mulgación de la Ley, la reducción 16.4% a 18.1%. La misma asociación,
transitoria de los aportes parafis- en un escrito de mayo de 2002 (ANIF,
cales destinados al SENA, el 2002, pp.8-10), manifiesta su des-
ICBF y las Cajas de Compensa- acuerdo con algunos de los apartes de
ción Familiar (Artículo 42); y, fi- la Ley y clama por un replanteamien-
nalmente, la indicación en el ar- to en la política para las Pymes con
tículo 45 de que el Instituto de el fin de trabajar en políticas ya pro-
Fomento Industrial y el Fondo badas con éxito en otros países, que
Nacional de Garantías establece- permitirían una mayor vinculación de
rán, durante el primer trimestre las Pymes con el resto de los sectores
de cada año, el monto y las condi- económicos». La Asociación sugiere
ciones especiales para las líneas que los costos de transacción relacio-
de crédito y para las garantías nados con los préstamos a este sector
dirigidas a los creadores de micro, son tan elevados que la banca priva-
pequeñas y medianas empresas. da sola no puede asumirlos y aconse-
ja la creación de una calificadora de
El tiempo transcurrido desde la emi-
riesgo especializada que «sería crea-
sión de la Ley es aún corto para que
da con recursos de todos los entes in-
muestre todos sus beneficios poten- teresados en apoyar a estas empre-
ciales. Esto posiblemente explica la sas y se encargaría de construir sis-
ausencia hasta la fecha de estudios temas de información financiera de
sistemáticos de evaluación de sus las empresas Pymes, así como de cer-
efectos. Basándonos en informes de tificarlas para tener acceso al crédito
algunos gremios y de la prensa popu- del sector financiero». Para un análi-
lar puede afirmarse que, a pesar del sis complementario que confirma lo
incremento notado antes en el valor expresado aquí que el problema de un
de la cartera, los principales benefi- adecuado suministro de recursos fi-
cios de la Ley aún no se han materia- nancieros a las microempresas (y
lizado. Aunque, como se anotó antes, también a las pequeñas y medianas
la cartera del sistema bancario con empresas) está todavía lejos de ser
los microempresarios se incrementó resuelto en el país (ver Dinero, No
en el último año en un porcentaje 183, pp. 46 y 47).

10. La definición que esta asociación da a este indicador es: Apalancamiento Financiero = obligaciones finan-
cieras de corto y largo plazo / Total de Activos.

Microcrédito en Colombia
ESTUDIOS
GERENCIALES 91
3. LOS PRINCIPALES RETOS QUE bres; algunos de estos son tan vulne-
ENFRENTA EL MOVIMIENTO DE rables que la provisión de crédito no
APOYO A LAS MICROFINANZAS aparece como una opción viable (en
Estos incluyen: (a) la determinación estos casos las donaciones podrían
de si efectivamente las microfinanzas cubrir los objetivos de los programas
han tenido éxito en reducir la pobre- sin tener efectos negativos sobre el
za, como claman muchos de sus pro- funcionamiento de los mercados fi-
ponentes; (b) el aumento significati- nancieros). «El desafío de servir a los
vo de la cobertura del sector micro- más pobres es determinar quién pue-
empresarial mediante el estableci- de beneficiarse solamente de los ser-
miento de un balance adecuado en- vicios financieros, quién necesita ser-
tre regulación, supervisión y discipli- vicios financieros a la par con no fi-
na de mercado en el sector financiero nancieros y quién necesita servicios
colombiano. Esto último, como se no financieros antes de participar en
enunció antes, es un problema del una financiación orientada hacia el
mercado financiero general y no ex- mercado» (Meyer 2002:30).
clusivo del microfinanciero (ver Cha-
Los autores no conocemos de estudio
mi, Khan and Sharma) pero es par-
alguno en Colombia que haya exami-
ticularmente relevante en la coyun-
nado de manera empírica el efecto del
tura actual del país a este último mer-
microcrédito sobre la pobreza. En el
cado.
estudio adelantado por las universi-
3.1 Efecto de las microfinanzas dades Icesi y del Valle, con el apoyo
sobre los niveles de pobreza de la Universidad de Laval y de otras
instituciones canadienses, esta rela-
La literatura que examina este tema
ción es un tema central de análisis.
es muy amplia. Por lo menos desde
Sin embargo, los datos recolectados
finales de la década de los años no-
están a la fecha en proceso de análi-
venta comenzaron a publicarse estu-
sis y discusión. Los resultados del
dios que pedían cautela y más inves-
estudio serán publicados próxima-
tigación, para medir con mayor pre-
mente, tanto haciendo referencia al
cisión los efectos de las microfinan-
país individual como teniendo en
zas sobre los niveles de pobreza (Ejs.
cuenta los hallazgos en otros países
Johnson & Rogaly, 1997; Khandker,
1998), asunto que aún hoy no es sufi- que recogieron datos equivalentes a
cientemente claro. Se admite que al- los nuestros empleando metodologías
gunas organizaciones en países como y cuestionarios similares.
Bangladesh y Bolivia han sido exito-
3.2 Aumento significativo de la
sas principalmente en aumentar la
cobertura de los servicios crediticios cobertura mediante un balance
en segmentos pobres de la población. adecuado entre regulación,
Sin embargo, grandes dudas existen supervisión y disciplina de
aún acerca de la autosostenibilidad mercado
de muchas IMF y su impacto sobre El bajo porcentaje de los microempre-
los más pobres entre los pobres. Se sarios que tradicionalmente se han
reconoce hoy en día la existencia de beneficiado de los servicios crediticios
varias capas o sustratos entre los po- del sistema financiero regulado, las

92 ESTUDIOS
GERENCIALES No. 90 • Enero - Marzo de 2004
ONG y las cooperativas ha llevado a puesto de manifiesto que las habili-
los gobiernos de turno a pensar en dades de los entes regulados para
mecanismos para aumentar la ofer- gerenciar sus cifras contables y finan-
ta de estos servicios. La relativamen- cieras es ilimitada (Ej. los índices de
te larga tradición que tiene el país en solvencia que se calculan de los esta-
supervisión bancaria (la Superinten- dos financieros —preparados con nor-
dencia Bancaria fue creada en 1923), mas contables escogidas por los ge-
y la reciente crisis del sector finan- rentes— resultan ser satisfactorios
ciero y cooperativo que afectó a un cuando los que resultarían de otras
porcentaje importante de la pobla- prácticas contables más sanas o me-
ción, han influido para que las solu- nos riesgosas serían preocupantes).
ciones que se hayan formulado reco- Adicionalmente, en una gran varie-
nozcan los peligros que una regula- dad de países, incluyendo Colombia,
ción laxa podría tener en la presen- la capacidad de las instituciones es-
tación de una crisis generalizada del tatales para supervisar apropiada-
sistema financiero. A raíz de los pro- mente a sus entes vigilados ha pro-
blemas del sector cooperativo de fi- bado ser bastante limitada, particu-
nales de los años noventa se modificó larmente en los países en desarrollo
la regulación pasándose las coopera- con déficit crónicos en sus finanzas
tivas de mayor tamaño a la supervi- públicas y con escasez de personal
sión de la Superintendencia Banca- adecuadamente capacitado para las
ria y colocándose a las otras coopera- complejas labores de supervisión de
tivas bajo la vigilancia de un nuevo entidades financieras. Además, en los
ente: la Superintendencia de Econo- países en los que el poder económico
mía Solidaria (Ley 454 de 1998). Esta está concentrado en unos pocos gru-
Ley y sus decretos reglamentarios pos es alta la posibilidad de que es-
buscaban dar mayor solidez al siste- tos capturen a los entes reguladores
ma financiero colombiano y alejar el y estos últimos terminen actuando en
fantasma del riesgo sistémico, pero beneficio de unos pocos y no de la so-
establecieron claras barreras de en- ciedad en su conjunto.
trada de nuevas cooperativas de na-
turaleza financiera, las cuales toma- El reconocimiento de las fallas del
ron la forma de montos mínimos de esquema regulación-supervisión ha
capital11 y de obligatoriedad de remi- hecho que se desvíe la atención más
tir con periodicidad frecuente infor- hacia el mercado, hacia la disciplina
mes y estados financieros a los entes que este provee en condiciones de
de vigilancia. Desarrollos recientes a competencia. Hoy se conoce, sin em-
nivel internacional, sin embargo, han bargo, que la competencia en los mer-

11. Según la mencionada Ley, las Cooperativas Financieras deben acreditar y mantener un monto mínimo de
aportes sociales pagados no inferior a $1.500 millones y las Cooperativas de Ahorro y Crédito y las
Multiactivas e Integrales con secciones de ahorro y crédito un monto mínimo de $500 millones (ambos
niveles se ajustan periódicamente con los índices de cambios en precios).

Microcrédito en Colombia
ESTUDIOS
GERENCIALES 93
cados no es algo que se dé en todos rían existir, mecanismos de entrada
los casos espontáneamente. Es nece- y salida de estos, y pros y contras de
sario crear las condiciones para que los seguros de depósitos en el caso de
la competencia florezca y se manten- este tipo de intermediarios (Kirkpa-
ga. La agenda para establecer un trick and Maimbo, 2002).
mercado de microfinanzas competido
en Colombia parece apenas estarse 4. DESCRIPCIÓN DE UN
construyendo. Esta debe incluir me- PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN
canismos como la extensión de los EN MICROFINANZAS EN DOS
servicios de las agencias calificadoras UNIVERSIDADES
de riesgo a instituciones microfinan- COLOMBIANAS
cieras, el fortalecimiento de institu- Formalmente el programa se inició
ciones como la revisoría fiscal y el con el convenio firmado entre la Uni-
mejoramiento de las prácticas conta- versidad de Laval del Canadá y la
bles y de revelación financiera de las Universidad Icesi en octubre del año
IMF.12 No debe olvidarse que una con- 2000, aunque con antelación a esa
dición necesaria para la estabilidad fecha se venían realizando algunos
de cualquier intermediario financie- trabajos aislados en ese campo (ver
ro es la existencia de un conjunto de Barona, 2000 y Barona y Valenzue-
incentivos operativos externos e in- la, 2001). El programa en Colombia,
ternos que sean coherentes con la en el que además de la Icesi partici-
gestión financiera prudente (Poyo, pa también la Universidad del Valle,
2000: 161).13 La adopción de prácti- se enmarca dentro de un programa
cas de supervisión delegada a orga- internacional liderado por el profesor
nismos de segundo nivel como las Klaus Fischer, en el que figuran ade-
empleadas en Alemania (Fischer, más universidades e institutos de in-
2001; ver también Desrochers and vestigación de Filipinas, Marruecos
Fischer, 2003) es algo que amerita y Benin (ver Abdelkhalek, Barona,
estudiarse con detenimiento ya que Fischer, Lamberte, Sinzongan y
se fortalecería la supervisión sin in- Coté). El programa busca explorar
crementar la carga administrativa de cinco grandes temas, de los cuales dos
las superintendencias. Finalmente, el fueron tratados en Colombia por in-
programa de desarrollo del mercado vestigadores de las dos universidades
de microcrédito debe también exami- antes citadas: (1) alivio de la pobreza
nar aspectos tales como el número y mediante financiación de microem-
tamaño de intermediarios que debe- presas: eficiencia y test; y, (2) gobier-

12. El Superintendente de Economía Solidaria calcula que en el país hay unas nueve mil cooperativas y
afirma que sólo la mitad de ellas son vigiladas por dicho organismo (El Tiempo: mayo 2, de 2003 p. 18).
13. Para el mismo autor, la introducción por parte del Gobierno de líneas de crédito dirigido y otras políticas
y programa generados externamente «son incompatibles con una buena gestión prudencial y, por lo tanto,
han contribuido a socavar la estabilidad de las cooperativas» (Poyo, 2000:162/161).

94 ESTUDIOS
GERENCIALES No. 90 • Enero - Marzo de 2004
no corporativo: regulación y supervi- proyectos que se enmarcan en el pro-
sión de intermediarios financieros grama. Un tema que se consideró
orientados hacia la comunidad particularmente relevante de explo-
(COFI). Los otros tres temas (moni- rar y se le dio bastante importancia
toreo delegado, estándares financie- fue el de la preferencia al gasto de los
ros y de capital para COFI y contra- gerentes de las cooperativas.14 Esta
tos financieros y resolución de costos expresión fue primero acuñada por
de agencia) fueron examinados en lo Oliver Williamson en el desarrollo de
teórico, principalmente por investiga- su enfoque de costos de transacción
dores de Canadá. Para estudiar el al estudio de las organizaciones. Se-
impacto de la financiación provista gún dicho autor, las personas exhi-
por ciertas IMF (cooperativas rura- ben en las transacciones en que par-
les) en Colombia se aplicó un cues- ticipan una conducta oportunista, lo
tionario diseñado conjuntamente por cual es el principal factor para que
los miembros del equipo internacio- los arreglos cooperativos de transac-
nal de investigación a 510 hogares ciones de negocios sean muy frágiles:
(255 de ellos habían sido beneficia- las organizaciones cooperativas son
dos de los servicios de crédito de las invadidas y explotadas por agentes
IMF y 255 no). Debido a limitaciones oportunistas; la gerencia de una fir-
presupuestales y de seguridad, los ma (cooperativa o no) que no asume
hogares seleccionados se limitaron a todos los costos de sus decisiones (es-
las zonas rurales de Puerto Tejada, tos son transferidos a los dueños o a
Buenaventura, Candelaria y Santan- otros actores) está propensa a incu-
der de Quilichao. Por lo tanto, nues- rrir en gastos que exceden sus nive-
tras conclusiones sólo tienen validez les óptimos. El ánimo de lucro, las
en dichas áreas y no en todo el país. características de propietarios con
Sin embargo, cuando los datos obte- derechos a todos los flujos residuales
nidos en esta parte de Colombia se de ingresos de las sociedades de per-
combinen con los de otros países se sonas y de capital y el mercado de
obtendrán resultados con un mayor control corporativo son, de acuerdo
grado de generalidad y será posible con este enfoque, incentivos más fuer-
obtener conclusiones más firmes so- tes para controlar los posibles gastos
bre el efecto de los créditos en el ali- excesivos de los gerentes que los in-
vio de la pobreza. Al momento de es- centivos que tienen las organizacio-
cribir este artículo se estaban reali- nes de naturaleza cooperativa cuya
zando unos análisis estadísticos pre- propiedad es difusa. La preferencia
liminares, razón por la cual no pode- al gasto de la gerencia tiende a acen-
mos anticipar en este escrito conclu- tuarse en organizaciones de mayor
siones sobre esta parte del estudio. tamaño, en las que la gran mayoría
El tema del gobierno corporativo de de sus propietarios está muy distan-
las COFI es examinado en diferentes te de la administración. En la litera-

14. Esta sección se basa en el artículo: Efficiency and Expense Preference Behaviour in the Colombian
Cooperative Sector (Barona, Caicedo y Zuluaga, 2003).

Microcrédito en Colombia
ESTUDIOS
GERENCIALES 95
tura de preferencia y en la, en mu- de cooperativas financieras y de aho-
chos aspectos similar a ésta, litera- rro y crédito.
tura de la agencia, se reconoce que
Para medir la eficiencia de las coope-
los niveles altos de endeudamiento
rativas, entre los varios conceptos que
pueden tornarse en mecanismos po-
podrían emplearse (Berger & Mester,
derosos para controlar la pérdida ori-
1997: 96), se escogió la eficiencia de
ginada en la falta de apropiados me-
costos. Este se basa en la discusión
canismos de control sobre los geren-
estándar económica de la producción,
tes (Jensen 1989). Estudios empíri-
la cual clasifica las variables de deci-
cos tanto en países desarrollados
sión en sólo dos categorías: insumos
como en países en vías de desarrollo
y productos. Académicos pioneros en
(Harvey, Lins, and Roper, 2001) con-
la medición de la eficiencia económi-
firman tentativamente esta hipótesis.
ca sugirieron que la eficiencia de una
Otro mecanismo para el control de la organización podría medirse en refe-
preferencia al gasto, que puede ser rencia a una frontera idealizada, la
particularmente relevante en el caso isocuanta. La literatura moderna
de las cooperativas, es la supervisión tiende a reemplazar tal frontera idea-
provista por organismos estatales. En lizada por otra basada en las organi-
Colombia la Superintendencia Ban- zaciones más eficientes del sector eco-
caria supervisa a las cooperativas fi- nómico. Esta frontera es derivada de
nancieras propiamente dichas y la una conceptualización a priori de la
Superintendencia de Economía Soli- conducta de la firma. Para el caso de
daria vigila a las cooperativas de aho- la firma financiera se han desarro-
rro y crédito. La Superbancaria es llado dos enfoques principales, el de-
una organización con mucha mayor nominado enfoque de producción y
tradición y experiencia en estas la- enfoque de intermediación. Reciente-
bores. Por esta razón, manteniendo mente este último ha sido el más fa-
todo lo demás constante, se podría vorecido por los académicos (ver Ber-
esperar que fuera más exitosa en el ger & Mester, 1997 y Whortington,
control de la conducta ineficiente de 1998).
los gerentes (para una discusión acer-
La frontera eficiente puede estimar-
ca del efecto de diferentes autorida-
se empleando técnicas paramétricas
des supervisoras véase Berger &
o no paramétricas (Einsenbeis et al.
Mester).
1999). En nuestro estudio se utilizó
A partir de los conceptos esbozados una técnica paramétrica: se estima-
antes, y teniendo en cuenta las opor- ron un conjunto de funciones trans-
tunidades y limitaciones que ofre- log y se empleó un test desarrollado
cían las bases de datos de la Super- por Mester (1989) para evaluar si hay
intendencia Bancaria, la Superin- diferencia entre cooperativas grandes
tendencia de Economía Solidaria y y pequeñas en su conducta de gastos
la Confederación de Cooperativas de y para examinar si el nivel de apa-
Colombia, Confecoop, se examinó si lancamiento parece o no tener efecto
el tamaño y el nivel de apalanca- sobre la eficiencia operacional. Nues-
miento financiero tenían algún efec- tros resultados sugieren que los ge-
to sobre la conducta de los gerentes rentes de cooperativas financieras y

96 ESTUDIOS
GERENCIALES No. 90 • Enero - Marzo de 2004
de ahorro y crédito grandes mostra- en los proyectos de grado y apalan-
ron conducta de preferencia al gasto. car el avance de la investigación pro-
Con respecto al efecto del apalanca- fesoral. Los estudiantes que se han
miento financiero, los gerentes de vinculado a la investigación en micro-
empresas poco apalancadas exhibie- finanzas han tenido que revisar al-
ron preferencia al gasto. Los investi- gunos artículos de frontera en el área
gadores no conocen de otros estudios (en el Proyecto de Grado I) y aplicar
sobre preferencia al gasto que se ha- algunos de los conceptos desarrolla-
yan llevado a cabo en el sector coope- dos en tales artículos a un problema
rativo colombiano. Es interesante colombiano relacionado con el tema
observar, sin embargo, que los resul- (Proyecto de Grado II). Hasta la fe-
tados antes descritos apuntan en la cha, doce estudiantes han realizado
misma dirección de otros llevados a su trabajo de grado sobre temas rela-
cabo en el sector bancario del país, cionados con microfinanzas (ver
acerca de la importancia del denomi- Reinstein y Zúñiga, 2003; Ávila y
nado factor X. Ignorando factores de Caicedo, 2003; Castañeda, 2003; Lo-
calidad de los servicios y focalizán- zada y Jiménez, 2003; y Cárdenas y
dose en la eficiencia de costos, los re- otros 2001). Adicionalmente otros tres
sultados indican que no hay bases estudiantes están en este momento
empíricas suficientemente sólidas finalizando su proyecto de grado: dos
para promover la fusión de pequeñas se encuentran adelantando un estu-
cooperativas. Las economías de esca- dio acerca del papel que juega el re-
la que potencialmente se derivarían visor fiscal en la solución de proble-
de dichos procesos posiblemente se mas de asimetría de información en
verán más que compensadas por la las cooperativas de servicios financie-
dificultad de controlar los gastos ex- ros colombianas y el tercero está exa-
cesivos de los gerentes, es decir, su minando el grado en el que algunas
preferencia al gasto en las cooperati- instituciones especializadas en el cré-
vas de mayor tamaño.15 dito a microempresarios en Colombia
emplean ciertas tecnologías de micro-
OTROS ESTUDIOS EN LA ICESI crédito recomendadas por expertos
En la Facultad de Ciencias Adminis- internacionales (Khandker, Khalily
trativas y Económicas de la Univer- and Khan, 1995; Ledgerwood, 1999;
sidad Icesi desde hace unos dos años Westley, 2001).
se comenzó a promover que los estu-
diantes desarrollaran sus proyectos 5. CONCLUSIONES
de grado dentro de las líneas de in- Y RECOMENDACIONES
vestigación que adelantan los profe- A pesar de que solamente en los últi-
sores. De esta forma se logró evitar mos años el tema del microcrédito se
la dispersión en los temas trabajados ha tornado popular, en Colombia, por

15. Da Ros (2001), sin mostrar resultados empíricos, pero apoyándose en sólidos argumentos conceptuales
argumenta vehementemente en favor de las cooperativas pequeñas, sin desconocer algunas de las limita-
ciones propias de dicho tamaño.

Microcrédito en Colombia
ESTUDIOS
GERENCIALES 97
más de medio siglo los gobiernos y estuvo acompañado de una mayor efi-
algunas entidades privadas (particu- ciencia. Los posibles beneficios de la
larmente cooperativas y ONG) han mayor escala fueron más que com-
intentado satisfacer las necesidades pensados por la propensión al gasto
financieras, particularmente crediti- excesivo que exhiben los gerentes en
cias, de las microempresas y los po- caso de instituciones de mayor tama-
bres en general. La baja cobertura ño. Aunque la calidad de la supervi-
alcanzada hasta ahora indica, sin sión provista por la Superintendencia
embargo, que tales esfuerzos se han Bancaria parece tener efecto positivo
quedado muy cortos. La revisión de en el control de los gastos de las coo-
la literatura internacional sobre el perativas de mayor tamaño, mal ha-
tema indica que la situación es simi- ría el Gobierno en presionar la fusión
lar en muchos otros países en vías de de pequeñas cooperativas (particular-
desarrollo, en los que un número cre- mente de ahorro y crédito) en organi-
ciente de microempresarios ha visto zaciones de mayor tamaño, sin tener
constreñidas sus operaciones por la en cuenta este resultado.
ausencia de mecanismos de financia- Con respecto a los estudios de casos
ción que respondan a sus caracterís- adelantados con estudiantes en la
ticas específicas. El propósito de la Universidad Icesi se pueden derivar
línea de investigación que lidera la algunas conclusiones interesantes.
Universidad de Laval en Canadá y En primer lugar, las cooperativas ru-
que cuenta en Colombia con la parti- rales no parecen estar adoptando las
cipación de las universidades Icesi y tecnologías que han demostrado efec-
del Valle, es contribuir a que los es- tividad en la satisfacción de necesi-
fuerzos de prestación de servicios fi- dad financiera de los microempresa-
nancieros a los pobres y a los micro- rios. Sus técnicas de análisis de cré-
empresarios tenga un mayor impac- dito parecen ser bastante convencio-
to en la reducción de la pobreza y a nales. Por esta razón y porque las
que las instituciones que atienden las cooperativas en su gran mayoría no
necesidades financieras de estas po- atienden a los más pobres entre los
blaciones lo hagan de manera más pobres ya que muchas han tenido su
eficaz y eficiente. Aunque a la fecha origen en fondos de empleados de
los principales resultados de los pro- empresas puede afirmarse que su
yectos de investigación realizados con efecto como mecanismo para ayudar
el auspicio de esta línea de investi- a superar la pobreza no parece haber
gación son analizados al interior de sido grande. Esto no significa desco-
los diferentes grupos de trabajo y por nocer el gran potencial que tienen
lo mismo no es posible presentar re- estas organizaciones de facilitar el
sultados definitivos, sí es factible an- alcance de niveles de vida más altos
ticipar ciertas conclusiones que pare- a grupos de personas (obreros y tra-
cen tener bases bastante sólidas. bajadores de ingresos medios y bajos
Entre éstas la de que, contrario a lo de empresas) que tradicionalmente
que con frecuencia se asume, el ma- han sido ignorados por los interme-
yor tamaño de ciertas cooperativas no diarios financieros institucionales.

98 ESTUDIOS
GERENCIALES No. 90 • Enero - Marzo de 2004
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