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Traducido y adaptado de Classroom Managment de Evertson y Emmer, Pearson 2013

Introducción al manejo de aula


La gestión de aula es un concepto amplio qué incluye una serie de conductas y estrategias que los
maestros usan para guiar a sus estudiantes mostrar una conducta adecuada para aprender en el salón
de clases. Sus objetivos incluyen asegurar que los estudiantes se comprometan y cooperen de forma
tal que la enseñanza y el aprendizaje puedan ocurrir. La gestión de aula incluye tanto la planificación
como otros aspectos interactivos. Los aspectos de planificación incluyen algunas áreas tales como
organizar el espacio físico del salón, identificar las expectativas para la conducta de los estudiantes,
desarrollar incentivos para animar a la conducta deseada, establecer las consecuencias para
desmotivar a la conducta inaceptable, organizar las actividades de aprendizaje para que los estudiantes
se animen a comprometerse a envolverse. La gestión de aula También incluye un conglomerado de
conductas interactivas irreales, así como estrategias de parte del maestro, incluye monitorear e
interactuar con los estudiantes, proveerles apoyo y retroalimentación, intervenir para dirigir la conducta
de los estudiantes, trabajar con los estudiantes para estimular su interés, cooperación involucramiento.
Las horas de nuestra vida que hemos agotado siendo estudiantes, nos han ayudado a entender cómo
Debería ser el manejo de aula, parecería que no necesitamos tanto esfuerzo y dedicación para hacer
la transición de ser maestros a estudiantes. Pero asumir la responsabilidad de enseñar a un grupo de
25 o más jóvenes es una tarea muy diferente a la de ser un estudiante en el salón. Como estudiantes,
nosotros observamos los maestros sin importarnos las decisiones que ellos toman o la planificación que
desarrollan a la hora de enseñar. Como estudiantes entramos en un ambiente que ya ha sido arreglado,
participamos en las actividades diseñadas, interactuamos o también observamos a los compañeros y a
los profesores sin estar viendo lo que ocurre detrás de la escena. Por ejemplo, nosotros hemos
probablemente observado maestros manejando a los estudiantes que se han comportado en
adecuadamente en el salón de clases. Como estudiantes, no necesitamos pensar acerca de estrategias
alternativas para manejar tal conducta o qué factores necesitan ser considerados para tomar una
decisión acerca del estudiante que no se comporta adecuadamente.
Una de las metas de este curso es ayudarte en la transición de ser estudiante a maestro. Muchas
habilidades, atributos y acciones contribuyen en que un maestro sea excelente. La habilidad para
diseñar una lección que estimule e interese a los estudiantes así como una enseñanza que promueve
el aprendizaje debe ser una de las expectativas de todo buen maestro. Otra cualidad importante es que
el buen maestro pueda establecer y tener una conexión con sus estudiantes, forma tal que ellos se
sientan apoyados y motivados, los ayuda a desear aprender. Un buen maestro necesita habilidades de
comunicación oral y escrita adecuadas para poder transmitir el mensaje, a diversos grupos de
estudiantes y sus padres. Añadido a esta lista de habilidades, es importante tener la habilidad de manejo
de aula, no para manejar la conducta del estudiante sino para garantizar el aprendizaje. Todas estas
competencias contribuyen en el manejo general de la conducta de los estudiantes y por ende en el
manejo de aula.
El aula: Un lugar complejo
Es importante entender que la gestión de aula, significa simplificar el ambiente complejo del aula. La
idea de que los salones de clases son lugares complicados ha sido presentada por distintos autores
(Doyle, 2006). Los investigadores y observadores han notado Que los salones de clase así como sus
diferentes maestros tienen agendas variadas, que los maestros tienen que planificar distintas
actividades, y que en ocasiones tienen que tomar decisiones rápidas y múltiples. Todo lo que ocurre en
el aula, ocurre de forma rápida e ineludible, dándoles a los maestros una cantidad limitada de tiempo
para manejar las necesidades y preocupaciones de los estudiantes. De esta forma, la mayoría de las
cosas que los maestros y los estudiantes dicen y hacen son públicas, esto hace que cada uno esté
constantemente consciente y reactivo a distintos eventos. En otras palabras los maestros no tienen el
suficiente tiempo para pensar cómo pudieran variar una actividad, las cosas ocurren muy rápidamente
y no hay chance para la reflexión espontánea e inmediatas.

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Traducido y adaptado de Classroom Managment de Evertson y Emmer, Pearson 2013
Conexiones del manejo de aula con otras facetas de la enseñanza.
Un buen manejo de aula no es el fin en sí mismo. Es importante porque establece las condiciones que
ayudan a los estudiantes a aprender mejor, siendo qué un pobre manejo de aula crea las condiciones
que interfieren con los logros de aprendizaje esperados. Los resultados de la investigación, establecen
que es importante y que existe una relación estrecha entre un buen manejo de aula y el aprendizaje de
los estudiantes. Está que un buen manejo de aula consistente desarrolla y ayuda al estudiante en ser
competente (Hattie, 2009).
También es importante reflexionar acerca de cómo el maestro gestiona el aula. Aunque un aula con
estudiantes enganchados en realizar las distintas actividades es lo deseable, en se confunde con un
ambiente rígido. Inflexible, silencioso de trabajo. Es importante entender que si un procedimiento o una
actividad no funcionan, él debe modificarla. Si un estudiante no responde bien a una intervención,
entonces es necesario buscar otra nueva. En ocasiones los maestros desea que se haga todo a su
manera, no es así es necesario darle tiempo al estudiante que se calme, reflexiones y pueda volver al
grupo. El énfasis de la gestión de aula debe ser en la cooperación, no sólo en la exigencia. Trabajar de
manera efectiva con los estudiantes requiere que el maestro esté consciente de sus motivaciones e
intereses. Los investigadores afirman que los maestros necesitan crear sistemas de trabajo en las aulas
donde los estudiantes puedan trabajar de forma autónoma, desarrollando competencias y con
confiabilidad (Reeve, 2006). El manejo de las estrategias incluye proveer a los estudiantes con
oportunidades, para que puedan elegir en un Rango de opciones, discutir razonar acerca de una regla,
dar a los estudiantes más responsabilidad, animarse, autorregularse, provee mucha retroalimentación
en del aprendizaje, trabajar con actividades que promuevan la colaboración, no la comparación. Es
importante que como maestros pensemos en que el estilo que usemos como gestión de aula sea
motivador.
Desarrollar buenas relaciones con los estudiantes es otro aspecto corolario y significativo, en la gestión
de aula. La investigación demuestra que las conexiones que sienten los estudiantes hacia la escuela
son un factor importante y significativo, que los estudiantes se sientan motivados y sean sobresalientes
académicamente (Hattie, 2009). Hay una relación recíproca, el maestro apoya y asegura el compromiso
y motivación de los estudiantes; y los estudiantes muestra mayor compromiso, tienden a recibir más
apoyo del maestro (Skinner, 1993). Los maestros necesitan trabajar en construir relaciones positivas y
favorables con sus estudiantes, pero debes saber que mientras más favorable sea la relación con estos
estudiantes más estarán animados motivados y comprometidos. En este aspecto es importante aclarar
que el maestro es un adulto que apoya y motiva, no un amigo, pana o padre.
Un buen manejo de aula provee una estructura para que los estudiantes puedan participar en
actividades de aprendizaje y mostrar progresos en la adquisición de habilidades y competencias. Como
maestros nuestra labor es proveer una estructura, asegurarnos de los intereses de los estudiantes y de
conocerlos para poder integrarlos en nuestras lecciones de clase. Eso es debido a que la mayoría de
los estudiantes no muestran deseo ni interés en los contenidos qué trabaja El currículo (Brophy. 2009).
El contenido de la lección, las actividades y las asignaciones son aspectos que deben ser regulados de
acuerdo a los intereses que tengan los estudiantes en función de su edad. Si el gestor de aula considera
esto, enganchar a los estudiantes y comprometerlos será más fácil. Una buena gestión de aula hace el
trabajo de la enseñanza y del aprendizaje más fácil. En otras palabras el desarrollo de lecciones
interesantes y un buen sistema de gestión de aula sirven para complementarse uno al otro.