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Capítulo 3 fuentes del Derecho de la seguridad social

1- Fuentes de la seguridad social. Enumeración la seguridad social y el


constitucionalismo social. Codificación.

Uno de los temas de mayor trascendencia para abordar el estudio


de una rama jurídica es la relación que ésta tiene con la
Constitución Nacional.
En la República Argentina, tanto el Derecho Público nacional
como el provincial han sido prolíficos en instituir normas que se
refieren de manera específica a la Seguridad Social.
La Constitución de 1853 tuvo la característica de organizar al
Estado sobre la base de un sistema representativo, Repúblicano
y federal, y en ese aspecto, el constituyente fue tajante en determinar
que el poder originario estaba en las provincias y que éstas
simplemente delegaban en el poder central facultades expresamente
determinadas en la Carta Magna. Esa Constitución fue
la verdadera "constituyente" de la organización jurídico-política
del país, y al mismo tiempo, la que expresó el sentir de ese momento
al consagrar, entre los derechos y garantías, los derechos
individuales de cada persona.
Las reformas introducidas en la pasada centuria fueron signadas
por mantener, en lo sustancial, la estructura organizativa
del país adoptada por el primer constituyente, pero incluyendo
entre sus normas fundamentales los principios rectores que dominaban
el sentir de la sociedad en el momento de la sanción,
representados éstos, no tanto por las instituciones básicas -las
provincias-, cuanto por el sentir de los partidos políticos, cuyos
representantes formaban parte del poder constituyente.
El historial constitucional, a partir de la reforma de 1949, fue
abundante en determinar y, en muchos casos, en reglamentar
los derechos sociales que fueron el fundamento de una profusa
legislación, tanto en el ámbito del Derecho del Trabajo como de
la Seguridad Social.
En 1949, la Constitución en materia de derechos sociales fue
la demostración del contenido ideológico que sustentaba el partido
político que, en ese momento, dominaba el poder constituyente,
el Justicialismo.
En 1957, en medio de la convulsión jurídica que significó derogar
la Constitución vigente por decreto, y haber sido convocado
el poder constituyente por un gobierno de facto -situación
ésta que ha motivado la expresión "que la Constitución de 1957
resulta inconstitucional- se debatió la Carta Magna que simplemente
introdujo un nuevo art. 14, expresión del sentir social
de los partidos políticos que pudieron participar de ese evento
con la proscripción del justicialismo del quehacer político.
La Constitución de 1994 fue el producto de un acuerdo político
entre los dos partidos mayoritarios que en ese momento ocupaban
la escena del país, y, en el aspecto social, esos acuerdos
trajeron como resultado la inclusión de una serie de tratados internacionales,
con carácter de cláusulas constitucionales y que,
como lo analizaremos, contienen específicas disposiciones que
enriquecen al constitucionalismo social . En esta Constitu- .
ción, se ratificó constitucionalmente el art. 14 bis.
Podemos decir que, en el constitucionalismo argentino del
siglo xx, se utilizaron "procedimientos compartidos" y "valores
consensuados" para alcanzar un arden social deseable.
El orden social constituido y existente en cada uno de los momentos
en que se producen las reformas constitucionales ha sido
el causante del ordenamiento jurídico institucionalizado. En el
consenso de los partidos políticos, se encontró el modo jurídico
de representar a una sociedad.
La Constitución viene a conformar la expresión de la estructura
social, la cual le proveyó sus bases culturales, sus designios,
su sentir.
El sistema social general y el orden constitucional particular
estáñ esencialmente relacionados a tal punto que puede hablarse
del sistema social de la Constitución, o mejor aun, un sistema
social en la Constitución .
Estas consideraciones nos permiten visualizar la Constitu- l
1 ción desde diversos puntos de vista:
a) La Constitución normativa en sentido estricto: "es el conjunto
de artículos y cláusulas incluidos en el documento rotulado
como Constitución.
b) La Constitución normativa en sentido amplio: "es el conjunto
de reglas que organizan la estructura fundamental del Estado
y que no solamente se hallan en el texto constitucional propiamente
dicho sino también en numerosas normas inferiores".
c) La Constitución real: "es la suma de factores reales de
poder que rige a un país.
La Constitución normativa y la Constitución real deben actuar
armónicamente, sobre todo, en la mente del intérprete,
quien, basado en la dikelogía inserta en la letra de la Constitución
y en la realidad imperante en cada momento histórico, busca
encontrarle valor real a la norma escrita que debe ser aplicada
en el caso concreto.
El concepto totalizador del sistema jurídico románico de dura
lex, sed lex, que fue asumido gozosamente por el positivismo jurídico,
debe estar superado por el concepto finalista que reporta
el orden social justo, y que tiene como epicentro la búsqueda
permanente de la participación del bien por parte de cada hombre
en un momento histórico determinado, pero siempre guiado
por los valores metafísicos que informan su ser, que son inmutables
y que, a la postre, en el orden jurídico, traen aparejada la
Seguridad Jurídica.
"[ ...] el constitucionalismo sólo puede ser constitucionalismo
social que encara al hombre, no como un individuo aislado, sino
en cuanto y en función de miembro de la comunidad" Esta
expresión que acabamos de citar nos plantea el dilema de si hablar
con cierta precisión de "constitucionalismo social" o no.
El constitucionalismo social aparece como un gran avance
en el mundo jurídico ya que está basado fundamentalmente en
el reconocimiento de la dignidad humana, lo cual hace que se
conciba el derecho no sólo en el campo relacional-intersubjetivo-exteriorizado,
sino que lo está en el propio sujeto independientemente
de vinculación jurídica alguna. El constitucionalismo
clásico en sus primeras manifestaciones se preocupa por
garantizar los derechos de la persona frente a otras personas;
también estuvo basado en el ejercicio de la libertad en el mundo
de las relaciones. Es decir, que hasta la aparición del reconocimiento
de los derechos sociales, se privilegiaba la libertad.
Pero con la aparición del derecho social, que luego fue introducido
en el ámbito del constitucionalismo, aparece también
una nueva concepción de derecho donde encontramos, restricción
a la autonomía de la voluntad de las partes, intervencionismo
estatal y caracterización de las normas de "orden público",
característica ésta que también limitaba la libertad de contratación
a las obligaciones máximas o a los derechos mínimos,
andariveles estos últimos que estaban vedados prescindir en
virtud de la libre contratación.
El constitucionalismo social aparece precedido -por una
normatividad infraconstitucional que, si bien tuvo iniciales expresiones
en el año 1917, en México, y 1919 en Alemania con la
Constitución de Weimar, tuvo su gran evolución después de la
Segunda Guerra Mundial. Podemos decir que el constitucionalismo
social es la consagración en el más alto nivel jurídico positivo
de los derechos humanos.
Quiroga Lavié, Benedetti y Cenicaleya aclaran respecto de la
denominación de constitucionalisweo social:
Se indica la etapa posterior al constitucionalismo clásico o liberal
en la cual se produce una doble transformación: del Estado gendarme
se pasa al Estado intervencionista en lo económico-social,
y se complementan los derechos individuales con estos nuevos derechos
correspondientes a protagonistas o titulares sectorizados,
con "nombre propio" (trabajadores, mujeres, niños, ancianos, gremios,
familia) para corregir, remediar o morigerar las injusticias
sociales más notorias engendradas bajo el Estado liberal burgués.
Zarini-Ekmekdjian señalan:
Del anterior constitucionalismo clásico-moderno al constitucionalismo
social, media todo un cambio en la sociedad y se
registra una doble transformación al nivel del Estado y transformación
de las personas: a) del Estado abstencionista se pasó
al Estado intervencionista, y b) se complementaron los derechos
individuales con la incorporación de derechos sociales y econó-
micos.
Germán J. Bidart Campos, al referirse al constitucionalismo
social dice:
Se maneja con una pluralidad de lineamientos que, sin pretender
agotar taxativamente podemos clasificar así: a) inclusión
en las constituciones formales de una declaración de derechos
"sociales" y "económicos", que abarcan el ámbito de la educación,
la cultura, la familia, el trabajo, la asociación profesional o
sindical, la propiedad, la economía, la minoridad, la ancianidad,
la seguridad social, etc.
Regulaciones en torno de la llamada cuestión social, que se
refiere a: b') la situación del hombre en función del trabajo; b")
las relaciones entre capital y trabajo, clases sociales y factores
de producción, empleadores y trabajadores, sindicatos y Estado.
Por un lado, el constitucionalismo acusa una tendencia a
marcar la función social de los derechos individuales; por el
otro, se preocupa por estructurar un orden social y económico
a efectos de que la remoción de obstáculos permita a todos los
hombres una igualdad de oportunidades y un ejercicio real y
efectivo de las libertades y los derechos subjetivos.
Al clarificar estos conceptos, el citado autor considera que los
derechos sociales:
No es tanto la naturaleza intrínsecamente social de todo derecho
subjetivo, sino más bien la adjudicación justa de potencia
a los hombres considerados como miembros o partes de grupos
sociales (familia, sindicato, empresa).
El constitucionalismo social considera
que el Estado debe estructurar y promover un orden económico
justo, que permita el acceso de todos los hombres a las fuentes
de trabajo y de producción, y que haga posible una distribución
equitativa de la riqueza y de los bienes de producción y de consumo.

2-La Constitución nacional y la seguridad social: cláusulas de seguridad social


en los tratados internacionales incorporados en la Constitución nacional a partir
de la Reforma de 1994.

La constitucion nacional 1949

Con el dictado de esta Constitución, teniendo en cuenta las


circunstancias políticas reinantes en la Argentina en ese momento,
se incluyen en la norma fundamental principios rectores
denominados "fundamentales': que fueron los rectores de la política
social de ese entonces.
Se entra de lleno en el campo del constitucionalismo social,
en el sentido clásico de esta expresión, que partió de la concepción
que tanto la propiedad como la actividad económica tienen
un sentido social (arts. 37 y 38 de la CN); los que se denominan
derechos especiales se plasman en el Capítulo 111 y luego son enumerados
en el art. 37; consisten en el "derecho de trabajar, derecho
a una retribución justa, derecho de capacitación, derecho a
condiciones dignas de trabajo, derecho a la preservación de la
salud, derecho al bienestar, derecho a la protección de la familia,
derecho al mejoramiento económico, derecho a la seguridad
social que lo define el derecho de los individuos a ser amparados
en los casos de disminución, suspensión o pérdida de su capacidad
para el trabajo, promueve la obligación de la sociedad a tomar
a su cargo las prestaciones correspondientes o de promover
regímenes de ayuda mutua obligatoria destinados, unos y otros,
a cubrir o complementar las insuficiencias o inaptitudes propias
de ciertos períodos de la vida o las que resulten de infortunios
provenientes de riesgos eventuales".
También tiene un capítulo especial referido a la protección
de la ancianidad y le otorga el "derecho a la asistencia, a la vivienda,
a la alimentación, al vestido, al cuidado de la salud física,
al cuidado de la salud moral, al esparcimiento, al trabajo, a
la tranquilidad, al respeto". Le asigna una atención especial a la
familia, como núcleo primario y fundamental de la sociedad.

REFORMA DE FACTO 1957 LA INTRODUCION


DEL ARTe 14 BIS A LA CONSTITUCION NACIONAL

En la Constitución Nacional Argentina, encontramos un sin número


de disposiciones que son el fundamento del Derecho de
la Seguridad Social.
En el Preámbulo, se encuentra el primer principio de "promover
el bienestar general'), que es el nudo gordiano de la Seguridad
Social.
El art. 14 bis consagra también los derechos implícitos y explícitos
que son regulados por el Derecho de la Seguridad Social.
Finalmente, el art. 75, inc. 22, incluye como normas constitucionales
una serie de tratados que también contienen normas de la
Seguridad Social.
1. Derechos implícitamente enumerados: la expresión gené-
rica "beneficios de la Seguridad Social que tendrá carácter integral
e irrenunciable", contiene implícitamente todos los derechos
de que puede gozar una persona a lo largo de su vida y que
está afectada por una contingencia.
2. Derechos explícitamente enumerados: son "jubilaciones y
pensiones móviles, la protección integral de la familia; la defensa
del bien de familia; la compensación económica familiar; el
acceso a una vivienda digna".
3. Normas de creación de estructura:
La estructura de los medios esa través del seguro social
obligatorio sobre la base, a su vez, del rol supletorio del Estado
en el protagonismo de entidades nacionales o provinciales y en
la potestad de administración que tienen los propios interesados.
La Constitución Nacional, como punto de partida de toda la
estructura jurídica, nos da elementos para poder definir cada
una de las ramas del Derecho o, al menos, caracterizarlas.
En el caso concreto del Derecho de la Seguridad Social, el
constitucionalismo argentino ha sido tan profuso que nos per-
, mite describir el concepto de esta rama jurídica con expresiones
de la propia Constitución. Así podemos decir que la Seguridad
Social es el sistema ideado para "promover el bienestar general",
a través del otorgamiento de los beneficios de la seguridad social
que tendrán carácter integral e irrenunciable.
El bienestar al que hace alusión la Constitución tiene por objeto
otorgar jubilaciones y pensiones móviles en forma particularizada,
proteger integralmente la familia, a través de la defensa
del bien de familia, la compensación económica familiar y el
acceso a la vivienda digna.
NORMAS CREADORAS DEL SISTEMA JURIDICO DE LA SEGURIDAD
SOCIAL
El art. 75, al asignarle atribuciones al Congreso de la Nación,
en el inciso 12 entre otras obligaciones que le impone, es la de
dictar un código "de trabajo y seguridad social".
el inciso 23 de dicha norma también dispone que
se debe "dictar un régimen de seguridad social especial e integral
en protección del niño en situación de desamparo, desde
el embarazo hasta la finalización del período de enseñanza elemental
y de la madre durante el embarazo y el tiempo de lactancia".
Esta clara disposición constitucional, contiene dos elementos
esenciales de nuestra materia, por una parte la necesidad de
legislar y por otra parte, que esa legislación específica esté basada
en el valor trascendental del derecho humano de la vida de la
persona por nacer.
NORMAS DE LA SIEGUIRIDAD SOCIAL EN LOS TIRATADOS
INTERNACIONALES
INCLUIDOS EN LA REFORMA CONSTITUCIONAL DE 1994.

La reforma constitucional de 1994 introduce entre las cláusulas


constitucionales con jerarquía de tales, una serie de tratados
que los enumera taxativamente en el art. 75, inc. 22
De esta forma, se advierte que los tratados
se jerarquizan a un grado tal que forman parte de la Ley Fundamental
de la Nación; ellos se encuentran en la base de la pirámide
legislativa y las ulteriores leyes que se puedan dictar deben
respetarlos y ajustarse a sus cláusulas.
Tal afirmación tiene también su aval en la norma constitucional
del art. 75, inc. 22, que establece: "tienen jerarquía constitucional,
no derogan artículo alguno de la primera parte de esta
Constitución y deben entenderse complementarios de los derechos
y garantías por ella reconocidos".
Estos derechos reconocidos
por la Constitución, con la naturaleza y alcance apuntados,
no son absolutos, sino relativos.
La relatividad de los derechos surge: del artículo 14 que
se refiere al goce de los derechos sociales "conforme a las leyes
que reglamenten su ejercicio"; del principio ínsito en la Constitución,
que la determinación de sus normas habilita la reglamentación
por parte de los órganos de poder (arts. 14, 18)etc. en cuanto prevén leyes que
reglamentan derechos); del art.
28 que consigna la reglamentación razonable; del derecho
judicial, en cuanto la jurisprudencia de la Corte Suprema tiene
establecido, de modo tradicional y uniforme, que no hay derechos
absolutos.
La relatividad tiene, no obstante, su propio límite: toda reglamentación
que limita los derechos debe ser razonable, conforme
al art. 28 y a su vez, conforme a las leyes, reglamentaciones
e interpretaciones tampoco pueden limitar los derechos apartándose
del sentido teleológico que tienen las normas constitucionales.
Podemos agrupar a los tratados incorporados precisamente
en los conceptos de la Parte Primera de la Constitución. Son declaraciones,
garantías y derechos los consagrados en ellos. En
este trabajo, explicaremos los que tienen relación específica con
el campo de la Seguridad Social:
a) Declaración:
1. Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre (aprobada en la IX Conferencia Internacional
Americana en Bogotá, en 1948).
2. Declaración Universal de los Derechos Humanos.
3. Convención sobre los Derechos del Nifio (Nueva York,
20/11/1989, ratificada por Ley N" 23.849 del 27/9/1990).
b) Derechos:
1. Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto
de San José de Costa Rica, suscrito el 23/11/1969, ratificado
por Ley No 23.054).
2. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales y Pacto Internacional de Derechos Civiles
y Políticos y su protocolo facultativo (aprobado por Ley
No 23.313).
c) Garantías:
1. Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer (Ratificado por Ley No 23.179
del 8/5/1985).
2. Convención contra las torturas y otros tratos o penas crueles,
inhumanos o degradantes (ratificado por LeyNO 23.338,
sancionada el 30/7/1986).
3. Convención Internacional sobre eliminación de todas las
formas de discriminación racial (celebrada el 13/7/1967,
ratificada por Ley No 17.222 del 26/4/1968).
4. Convención para la prevención y la sanción del delito de
genocidio (aprobada por la III Asamblea General de las
Naciones Unidas el 11/12/1946, ratificada por Decreto ley
No 6286 el 9/4/1956).
La introducción de tales cláusulas en la Constitución Nacional
está indicando a las claras que el Poder Constituyente orienta
de una manera especial la actividad del Estado hacia aspectos
que ha privilegiado. También indica la orientación que debe
tener la política social y la forma de protagonismo que le cabe
al Estado al crear vías adecuadas para una correcta implementación.
En definitiva, el objetivo práctico de la Seguridad Social será
estimular a los ciudadanos de la sociedad a tener actitudes solidarias;
aunar esfuerzos públicos y privados para contribuir a la
cobertura de contingencias sociales; promover el bienestar social;
mejorar la calificación profesional y el incremento de puestos de trabajo para
instaurar una sociedad de pleno empleo; alcanzar dignos niveles de bienestar
social para las familias.
Por la jerarquía y naturaleza de las nuevas normas constitucionales,
estas serán la base para el accionar armónico de los
tres poderes del Estado:
El Poder Legislativo: deberá inspirarse en los principios
consagrados en los tratados para poder explicitar, a través
de los cuerpos legislativos y en forma operativa, los derechos
de cada persona enunciados en ellos.
El Poder Ejecutivo: a través del ejercicio del poder administrador
también deberá inspirarse en estas normas y en
estos principios para no apartarse de la finalidad tuitiva
de la ley y eliminar trabas burocráticas que impidan el
normal y efectivo ejercicio de los derechos.
El Poder Judicial: tendrá en cuenta el valor hermenéutico
que contienen las cláusulas de los tratados, que, amén de
la jerarquía constitucional, tienen la de ser principios rectores
para el conocimiento práctico y sentido de la ley y
para la aplicación a los casos concretos, y como norte del
fin tuitivo que contienen las leyes de Seguridad Social.

Análisis de las cláusulas de Seguridad Social en los Tratados


Para un mejor ordenamiento de la exposición, analizaremos,
en el orden indicado en el art. 75, inc. 22, las cláusulas sobre Seguridad
Social incluidas en cada uno de ellos.
. Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre

La declaración en cuestión, aprobada en la IX Conferencia


Internacional Americana celebrada en 1948, acepta, en los considerando~,
uno de los principios básicos de la Seguridad Social
cual es el reconocimiento de la dignidad de la persona humana,
y ello trae también el reconocimiento del derecho que tienen todos
los hombres a que se creen circunstancias que le permitan
progresar espiritual y materialmente y alcanzar la felicidad.
Estos reconocimientos son el fundamento y los idearios de
la Seguridad Social. En el Preámbulo también acepta uno de los
principios básicos de la Seguridad Social, cual es el de la solidaridad,
cuando afirma que "todos los hombres nacen libres e
iguales en dignidad y derechos y dotados como están por naturaleza
de razón y conciencia y deben conducirse fraternalmente
los unos con los otros".
En el Capítulo I al referirse a los derechos, en forma específica
menciona los típicos derechos del hombre en el campo de la
Seguridad Social: "constituir familia es el bien específicamente
protegido por la Seguridad Social, nucleo de la sociedad y sustento
primigenio y natural del hombre.
Luego consagra el derecho de la mujer a ser protegida durante
la época de gravidez y lactancia y el derecho de los niños a ser
protegidos, cuidados y ayudados.
El Derecho de la Seguridad Social, justamente, es la rama jurídica
que vela por la protección de la persona desde antes del
nacimiento y a lo largo de toda su vida. Por ello decimos que
estos derechos son esencialmente derechos de la Seguridad Social,
puesto que la gravidez le genera a la mujer necesidades especiales,
y el niño, por naturaleza, es indigente y también debe
ser protegido por la familia y por la sociedad.
La salud es un bien esencial del hombre, y todo lo relativo a
su protección, prevención de enfermedades, asistencia al enfermo,
rehabilitación y cura de las dolencias es una forma de asistir
a la persona que está en estado de necesidad.
Este valor del ser humano está protegido por el tratado en
análisis cuando en su art. 11 dice que "toda persona tiene derecho
a que su salud sea preservada por medidas sanitarias y
sociales relativas a la alimentación, el vestido, la vivienda, la
asistencia médica".
El texto del art. 16 determina: "Toda persona tiene derecho a
la Seguridad Social que la proteja contra la consecuencia de la
desocupación, de la vejez y de la incapacidad que, proveniente
de cualquier otra causa ajena a su voluntad, la imposibilite física a o
mentalmente para obtener los medios de subsistencia".
Como vemos en el análisis de las cláusulas de la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, se consagra
el Derecho de la Seguridad Social que tiene por objeto la cobertura
de las diversas circunstancias especiales generadoras de
necesidad de la persona a lo largo de toda su vida, esto es, desde
el momento anterior a su existencia, cual es la protección de la
familia, siguiendo por el embarazo, la niñez, el trabajo, la desocupación,
la enfermedad y la vejez.
El segundo marco está dado por el deber que tienen todas las
personas de ('cooperar con el Estado y con la comunidad en la
asistencia y seguridad sociales de acuerdo con sus posibilidades
y con las circunstancias)), esto es, que el sistema de Seguridad
Social consagrado en el tratado está basado en que la financiación
está a cargo de los interesados.

3- El derecho internacional como fuente de la seguridad social.

. Declaración Uitiversal de Derechos Humanos


Esta declaración fue aprobada por la Asamblea General de
las Naciones Unidas el 10/12/1948. En su Preámbulo, se reconoce
como derecho fundamental del hombre la dignidad y el valor
de ser persona y se considera como obligación el promover el
progreso social y elevar el nivel de vida dentro de un concepto
amplio de libertad.
Asimismo dentro de su articulado se destaca la importancia
de la familia, como elemento natural y fundamental de la socie
dad y el derecho de ésta a su protección por parte de la sociedad
y del Estado (art. 16, inc. 3).
A su vez, el art. 22 declara que toda persona, por el simple
hecho de pertenecer a la sociedad, tiene derecho a la Seguridad
Social y a obtener mediante el esfuerzo nacional y la cooperación
internacional, habida cuenta de la organización y los recursos,
la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica
y los servicios sociales necesarios. Tiene asimismo derecho a los
seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez,
vejez o por pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias
independientes de su voluntad.
La maternidad y la infancia también se hallan protegidas por
parte de las Naciones Unidas y los países signatarios, en cuanto
le reconocen iguales derechos que los enunciados anteriormente.

. Convención Americana sobre Derechos Humanos


Esta Convención es más conocida como Pacto de San José
de Costa Rica, suscrito el 22/11/1969, ratificado por la Ley No
23.054.
Específicamente consagra la protección del hombre en su relación
familiar cuando reconoce que "la familia es el elemento
natural y fundamental de la sociedad y debe ser protegida por la
sociedad y el Estado".
También estipula específicamente el derecho del niño: "Todo
niño tiene derecho a las medidas de protección que su condición
de menor requiere por parte de la familia, de la sociedad y del
Estado" (art. 19).
Expone también el principio básico de la Seguridad Social de
igualdad ante la ley: "Todas las personas son iguales ante la ley.
En consecuencia tienen derecho sin discriminación a igual protección
de la ley" (art. 24). En este mismo orden de ideas, crea una correlatividad de
derechos y obligaciones; por ello dice que "toda persona tiene
deberes para con la familia, la comunidad y la humanidad9' (arte
32), consagrando el principio típico y básico de la Seguridad Social:
la solidaridad.

Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y


Culturales
Celebrado el 19/12/1986 y ratificado en la Argentista por la
Ley No 23.313, contiene numerosos conceptos referidos a la Seguridad
Social. En primer lugar, debemos destacar que sefiala
los idearios de la Seguridad Social, que son la justicia y la paz, y
ellos se logran teniendo por base "el reconocimiento de la dignidad
inherentes a todos los miembros de la familia humana y de
sus derechos iguales e inalterables)); que se obtienen mediante
el reconocimiento de tales derechos; que los ideales del ser humano
y libre no se pueden obtener, sino liberando al hombre del
temor y de la miseria.
Reconoce la obligación de los Estados de asegurar a los hombres
y a las mujeres igual título a gozar de todos los derechos
sociales (art. 3O), la obligación que se le impone a los Estados a
reconocer a todas las personas '(condiciones de existencias dignas
para ellos, para su familia" (art. 74 inc. a), 11).
Específicamente los Estados miembros del pacto "reconocen
el derecho de toda persona a la Seguridad Social, incluso al Seguro
Social" (art. 9').
En particular reconoce el derecho a la protección amplia y a
la asistencia de la familia, que es el elemento natural y fundamental
de la sociedad; otorga protección a las madres durante el
período del embarazo con especial derecho a licencia con remuneración
y prestación adecuada de Seguridad Social: asistencia
médica, farmacéutica, hospitalaria, servicios sociales, etc.; pro-
tección a los niños; la salud, de tal modo que se reconoce "a toda
persona el disfrute del más alto nivel posible de salud física y
mental (art. 12), y la creación de condiciones que aseguren a todos,
asistencia médica y servicios médicos en casos de enfermedad"
(art. 12, inc. 2, d)).
También consagra la relatividad de los derechos; el art. 2') inc.
3, establece específicamente: "Los países en vías de desarrollo,
teniendo debidamente en cuenta los derechos humanos y su economía
nacional, podrán determinar en qué medida garantizarán
los derechos económicos reconocidos en el presente pacto a
personas que no sean nacionales suyos". De esta expresión pactista
internacional, con rango constitucional, se infiere también
la intima relación que tiene la prestación concreta de servicios de
la Seguridad Social al hecho de las economías nacionales.

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y su protocolo


facultativo
Distingue el principio básico de la Seguridad Social cual es el
reconocimiento de la dignidad inherente a todos los miembros
de la familia humana y sus derechosiguales e inalienables.
Reconoce el ideario de la Seguridad Social para alcanzar la
plenitud del hombre, que es liberarlo del temor y de la miseria y
otorgarle el pleno goce de los derechos sociales.
En forma específica, ampara el derecho a la constitucibn de
la familia y a su defensa, y con respecto a los niños, refuerza el
derecho a una protección por su calidad de menor, tanto por
parte de la familia como de la sociedad y del Estado, sin discriminación
alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión,
origen nacional o social.
Finalmente también consagra el principio básico de la Seguridad
Social de la igualdad de toda persona ante la ley.

Convención sobre la Prevención y Sanción del Derecho de


Genocidio .
Esta Convención se aprobó el 9 de diciembre de 1948 en la 111
Asamblea General de Naciones Unidas y fue ratificada por Decreto
ley No 6286 del 9/4/1956.
El fin que tuvo la Organización de Naciones Unidas en esta
Convención fue la de proteger la vida humana y la dignidad de
las personas de cualquier grupo ante situaciones extremas.
Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las
Formas de Discriminación Racial
Esta Convención fue celebrada el 13/7/1967, ratificada por
Ley No 17.222 del 26/4/1968.
Los Estados partes se obligan, cuando las circunstancias lo
aconsejen, a tomar medidas especiales y concretas en la esfera
social, económica, cultural para asegurar el adecuado desenvolvimiento
y protección de ciertos grupos raciales o de personas
pertenecientes a éstos, con el fin de garantizar, en condiciones
de igualdad, el pleno disfrute por dichas personas de los derechos
humanos y de las libertades fundamentales contemplados
en la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU.
Se extrae de todo ello la aceptación del principio de igualdad.

Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de


Discriminación contra la Mujer
Esta Convención fue aprobada por la Asamblea General de
las Naciones Unidas el 18/2/1979 y ratificada por Ley No 23.179.
Establece que los Estados partes deben adoptar medidas no
discriminatorias entre hombres y mujeres, entre otros, en el
campo del derecho a la Seguridad Social, en particular, en caso
de jubilación, desempleo, enfermedad, invalidez, vejez u otra
incapacidad para trabajar, así como el derecho a vacaciones pagas;
el derecho a la protección de la salud y la seguridad en las
condiciones de trabajo, y la salvaguarda de la función de reproducción.

Concretamente reconoce el derecho de licencia de maternidad


con sueldo pagado o con prestaciones sociales comparables
sin pérdida del empleo, la antigüedad o beneficios sociales.
Trae una innovación en cuanto que alienta el suministro de
los servicios sociales de apoyo necesarios para permitir que los
padres combinen las obligaciones para con la familia con las responsabilidades
del trabajo y la participación en la vida pública;
consagra una protección especial durante el embarazo en aquellas
tareas que puedan resultar perjudiciales para ellas; reconoce
el derecho de servicios de atención médica; y puntualmente
consagra la protección al embarazo, al parto y al período posterior
al parto, proporcionando servicios gratuitos cuando fueran
necesarios y asegurándoles una nutrición adecuada durante el
embarazo y la lactancia.

Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles,


Inhumanos o Degradantes
Fue celebrada el 10/12/1984 y ratificada por Ley No 23.338.
Si bien esta Convención no trata en forma específica de derechos
típicos de la Seguridad Social, el sustractum es el mismo de
la Seguridad Social, es decir, el reconocimiento de la dignidad
de la persona que en ningún momento puede ser vejada ni menospreciada.

Convención sobre los Derechos del Niño


Dictada por la Asamblea General de Naciones Unidas el
20/11/1989, ratificada por Ley No 23.849, en ella los Estados partes
se obligan a proteger al niño, en todas sus esferas: social, psí-
quica, física, hasta familiar.
- Asimismo prevé que los Estados tendrán a su cargo adoptar
medidas legislativas, sociales y educacionales para garantizar la
protección de los menores.
Reconoce a todos los niños el derecho a beneficiarse de la Seguridad
Social, incluso del seguro social, y adoptar las medidas
necesarias para lograr la plena realización de este derecho de
conformidad con la legislación vigente en cada Estado.
También se les reconoce el derecho al disfrute del más alto
nivel posible de salud y a los servicios para el tratamiento de las
enfermedades y la rehabilitación de la salud, dejando en cabeza
del Estado la obligación de garantizar que ningún niño sea privado
de su derecho al disfrute de esos servicios sanitarios.

4- La OIT y la seguridad social.


Organización Internacional del Trabajo (OIT): La Organización
Internacional del Trabajo (OIT) está consagrada a la promoción
de oportunidades de trabajo decente y productivo para
mujeres y hombres, en condiciones de libertad, igualdad, seguridad
y dignidad humana. Sus objetivos principales son promover
los derechos laborales, fomentar oportunidades de empleo
dignas, mejorar la protección social y fortalecer el diálogo al
abordar temas relacionados con el trabajo.
Al promover la justicia social y los derechos humanos y laborales reconocidos a
nivel internacional
La OIT es la única agencia de carácte "tripartito" de las Naciones Unidas ya
que reúne representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores para la
elaboracion conjunta de politicas y programas.

5- enumeración y contenido de los principios tratados y recomendaciones.


En materia de seguridad social, la mayoría de los Convenios o
Tratados Internacionales celebrados por la Argentina establecen
reglas recíprocas que deben cumplir las personas que prestaron
servicios tanto en nuestro país como en otros, a fin de obtener
las prestaciones previstas en las legislaciones de cada uno de los
Estados con los que suscribieron dichos acuerdos.

Tratados Bilaterdes
Argentina-Brasil
La Argentina y el Brasil celebraron su convenio de reciprocidad
en agosto de 1980, en el cual, se establece que regirá en
materia de jubilaciones y pensiones (invalidez, vejez y muerte),
régimen de obras sociales (prestaciones médico-asistenciales),
régimen de accidente de trabajo y enfermedades profesionales, y
finalmente en lo relativo al régimen de asignaciones familiares.
En su art. 2 se decreta que el convenio regirá para los trabajadores
argentinos en el Brasil y para los trabajadores brasilefios en
la Argentina, los cuales tendrán los mismos derechos y obligaciones
que los nacionales del Estado contratante en cuyo territorio
se encuentren. Finalmente decreta que las disposiciones
de este convenio se aplicarán a los trabajadores de cualquier
otra nacionalidad que presten o hayan prestado servicios en la
Argentina y en el Brasil cuando residan en uno de los Estados
contratantes.
Por otra parte, el art. 6 dispone que los beneficiarios de jubilaciones
o pensiones debidas en virtud de la aplicación de las legislaciones
de ambos Estados contratantes, tienen derecho a prestaciones
médico-asistenciales para sí y sus familiares por parte y
a cargo de la institución del Estado contratante donde se encuentran
residiendo temporaria o definitivamente (en nuestro caso
no habría dudas que la institución del estado sería el PAMI).
El art. 10 dispone que el interesado podrá optar por el reconocimiento
de sus derechos -en los términos del artículo 70,
separadamente, de acuerdo con la legislación de uno de los Estados
contratantes, independientemente de los períodos cumplidos
en el otro.
En el convenio se acordó que las solicitudes y documentos
presentados por los interesados ante las autoridades competentes
o las entidades gestoras de uno de los dos Estados contratantes
surtirán efecto como si se hubieran presentado ante las autoridades
o entidades gestoras correspondientes del otro Estado
contratante (art. 21).
Las autoridades consulares de los dos Estados contratantes
podrán representar, sin autorización gubernamental especial, a
los nacionales de su propio Estado ante las autoridades competentes,
entidades gestoras y organismos de enlace en materia de
Seguridad Social del otro Estado.
Finalmente, el acuerdo concluye disponiendo que las autoridades
competentes de los Estados contratantes resolverán, de
común acuerdo, las diferencias o controversias que puedan surgir
en la aplicación del presente Convenio.
Finalmente, dispone que los beneficiarios tienen la obligación
de dar las informaciones solicitadas por las entidades gestoras,
así como informar de oficio los hechos nuevos que pudieran
acaecer y que pudieran alterar la percepción total o parcial
de las prestaciones.

Argentina- Chile
Entre Argentina y Chile se celebró un primer convenio de reciprocidad
en el año 1971. Este primer acuerdo tenía incidencia
en lo que se refiere al régimen de jubilaciones y pensiones, así
como al régimen de asignaciones familiares. Este primer convenio
se vio reglamentado a través de una Acuerdo Administrativo
suscripto en el año 1972, en el cual se fijaban que organismos de
cada país iban a intervenir en la tramitación y otorgamiento de
las prestaciones. A su vez se señalan los trámites administrativos
que los futuros beneficiarios deben realizar para obtener sus
beneficios. Finalmente indicaba las pautas para la calificación y
determinación del grado de invalidez.
Con posterioridad -en el año 1996- nuestro país rubrica un
nuevo convenio de reciprocidad con el país trasandino, derogando
al anterior celebrado en 1971. Este nuevo acuerdo comienza
definiendo una serie de términos específicos, tales como 'autoridad
Competente" (respecto de la República de Chile, el Ministerio
del Trabajo y Previsión Social y respecto de la República
Argentina, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social); "Institución
Competente" (designa la Institución u Organismo responsable
de la aplicación de la legislación a que alude el artículo 2 de
este Convenio, en cada caso); "Organismo de Enlace" (oficina o
dependencia que en cada Parte Contratante será designada por
la autoridad Competente respectiva para efectos de coordinar la
aplicación del presente Convenio entre las Instituciones Competentes);
etc.
En torno a la legislación aplicable, el tratado instituye que el
trabajador estará sometido a la legislación de la parte contratante
en que ejerza la actividad laboral, independientemente de la
Parte en que tenga su domicilio o de la parte en que el empleador
tenga su sede.
La legislación dispone que los trámites administrativos necesarios
para obtener alguna de las prestaciones previstas en el
mismo, deben ser iniciados en el país de residencia.
Con posterioridad, el acuerdo fija la legislación aplicable por
cada país (arts. 13, 14, y 15). Finalmente, contiene una serie de
directivas relativas a la exención de impuestos de los beneficios
otorgados en virtud de este convenio (art. 18)) la moneda de pago
de las prestaciones (art. 19), etc.

3. Argentina-Colombia
En el ano 2003 el gobierno de Argentina entregó al gobierno
de Colombia, un proyecto administrativo para la aplicación del
Convenio Iberoamericano de Seguridad Social de Quito (1978).
Luego de sucesivas reuniones de comisiones integradas por ambos
países, en abril del 2008, se rubricó el convenio en cuestión,
siendo sus disposiciones más relevantes las siguientes:
En primer lugar, se definen distintos términos, tales como
'@ersonas protegidas" (beneficiarios de los sistemas de seguridad
social); "periodos cotizados" (períodos de aportes o servicios
computables); "autónomo" (para Colombia es la persona natural
que realiza una actividad económica o presta sus servicios de
manera personal y por su propia cuenta y riesgo. Mientras que
para la Argentina es toda persona que por su cuenta ejerza una
actividad lucrativa), etc.
En segundo lugar, se fija el ámbito de aplicación del presente
acuerdo en cada uno de los estados firmantes. Básicamente, po-
demos indicar que se extiende a la contingencia vejez, invalidez
y sobrevivencia (muerte).
En tercer lugar, se determina que aquellas personas protegidas
por un de los estados contratantes que presten o hayan prestado
servicios en el otro estado contratante, tendrán en el país
receptor, los mismos derechos y obligaciones.
En cuarto lugar, se dispone que el trabajador de una empresa
con sede en uno de los estados contratantes, que fuere enviado
al territorio del otro estado, quedara sujeto a la legislación del
primero siempre que su estadía no fuera superior a un período
de 2 años -el cual podrá extenderse excepcionalmente por un
año más-.
Por otra parte, se señala que el trabajador que haya estado sometido,
sucesiva o alternadamente, a la legislación de una y otra
parte tendrá derecho a las prestaciones reguladas en el acuerdo
bajo análisis -de conformidad con las pautas fijadas en el art.
lo-.
Otras disposiciones relevantes son: 1) Que las prestaciones
no serán objeto de reducción, ni modificación alguna, por el hecho
de que el beneficiario se encuentre o resida en el territorio
de la otra parte; 2) Que los trabajadores a quienes les sea aplicable
el Convenio, estarán sujetos exclusivamente a la legislación de
la parte contratante en cuyo territorio ejerza la actividad laboral;
3) Que en caso de las pensiones de invalidez y de sobrevivencia,
éstas estarán a cargo de la entidad en la cual el trabajador hubiere
estado afiliado en la época que se produce la invalidez o
muerte; 4) Que se podrá tener en cuenta períodos cotizados en 1
una determinada profesión sometida a un régimen especial si
son cumplidos en el otro país en un régimen de igual naturaleza
o en una misma profesión; 5) Que para el reconocimiento de la
pensión se podrán tener en cuenta periodos de cotización efectuados
con anterioridad a la entrada en vigencia del convenio, sin
embargo, el pago de la prestación no será retroactivo; 7) Que de
corresponder, el pago del haber será abonado por ambos estados
a prorrata; 8) Que las pensiones a prorrata se revalorizarán con
la misma periodicidad y en la misma cuantía que las pensiones
. reconocidas al amparo de la legislación de cada una de las partes;
9) Que el acuerdo tendrá una duración indefnida.

Argentina-España
Argentina y el Reino de España celebraron su actual convenio
de reciprocidad en el año 1997. En dicho convenio se estableció
quesu ámbito de aplicación serían: 1) Los regímenes de
jubilaciones y pensiones basados en los sistemas de reparto o en
la capitalización individual, 2) El régimen de Asignaciones Familiares
en lo que se refere exclusivamente a la Asignación por maternidad,
y 3) El régimen de Riesgos del Trabajo. Por otra parte, el
convenio señala la legislación española y argentina aplicable en
cada caso.
Por otra parte, el pacto define una serie de términos necesarios
para su correcta interpretación y aplicación. Así, aparecen
definidos términos como "Partes Contratantes" (designa a la
República Argentina y al Reino de España); "Territorio" (respecto
a la Argentina, el territorio argentino; respecto a Espafia, el
territorio español); Zegislación" (designa las leyes, reglamentos
y demás disposiciones de Seguridad Social vigentes en el
territorio de cada una de las Partes Contratantes); 'Xutoridad 1 Competente"
(en lo que se refiere a la Argentina, el Ministerio
de Trabajo y Seguridad Social; en lo que se refiere a España, el
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales); "Institución Competente"
(designa la Institución y Organismo que deba entender
en cada caso, de conformidad con la legislación aplicable); "Organismo
de enlace" (organismo de coordinación e información
entre las Instituciones de ambas Partes Contratantes que intervengan
en la aplicación del Convenio, y en la información
a los interesados sobre derecho y obligaciones derivados del
mismo); "Trabajador" (toda persona que como consecuencia
de realizar o haber realizado una actividad por cuenta ajena o
propia está, o estuvo sujeta a las legislaciones enumeradas en
el art. 2), etc.
trabajadores de una de las Partes Contratantes, que ejerzan
una actividad por cuenta ajena o por cuenta propia en el territorio
de la otra Parte, estarán sometidos y se beneficiarán de la
Seguridad Social, en las mismas condiciones que los trabajadores
de esta última Parte, sin perjuicio de las disposiciones particulares
contenidas en este Convenio.
A los pocos meses del dictado del convenio sometido a estudio,
ambos países suscribieron el acuerdo administrativo reglamentario
del mismo, en el cual se establecieron los organismos
de cada país que van a intervenir en la tramitación y concesión
de los beneficios, así como los trámites y formularios necesarios
para alcanzar las prestaciones analizadas en los párrafos precedentes.
Entre lo más saliente, podríamos indicar que se designan
como organismos de enlace a la ANSES por el lado de Argentina,
y al Instituto Nacional de la Seguridad Social y al Instituto Social
de la Marina para el Régimen Especial de los Trabajadores del
Mar, por el lado del Reino de España.
A su vez, se fija como instituciones competentes a la Administración
Nacional de la Seguridad Social (ANSES), las Cajas o
Institutos Provinciales o Municipales de Previsión, la Superintendencia
de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo, por el lado de
Argentina, y en lo que respecta a España, a la Tesorería General
de la Seguridad Social, las Direcciones Provinciales del Instituto
Nacional de la Seguridad Social, y al Instituto Social de la Marina.

Argentina-México
En el año 1990 la República Argentina y México suscribieron
un convenio sobre transferencias de pensiones entre los gobiernos
de los países mencionados.
En el se establece que las limitaciones impuestas por el artículo
126 de la Ley del Seguro Social de los Estados Unidos Mexicanos
en materia de pensiones no se aplicarán a los nacionales
argentinos pensionados de acuerdo con la propia Ley mexicana
y, por lo tanto, será posible continuar el pago a dichos pensionados
de todas las pensiones, incluyendo las eventuales asignaciones
familiares y las demás prestaciones económicas previstas en
la Ley, cuando éstos abandonen el territorio mexicano y trasladen
su residencia a la República Argentina.
Por su parte, la Argentina no pondrá limitación alguna a
la transferencia y pago en México de las pensiones de vejez,
invalidez y supervivientes, incluyendo las eventuales asignaciones
familiares y demás prestaciones económicas, así como
de las pensiones derivadas de accidentes de trabajo y enfermedades
profesionales reconocidas por la legislación argentina,
a los nacionales mexicanos, cuando éstos dejen el territorio
argentino y trasladen su residencia a los Estados Unidos
Mexicanos.

Argentina-Perú
En el año 1979, Argentina y Perú celebraron su convenio de
reciprocidad,-el cual no está vigente por falta de un acuerdo administrativo
que lo reglamente. Brevemente podemos indicar
que en el mismo -por el convenio-, se señala que será de aplicación
a los regímenes de: 1) jubilaciones y pensiones, 2) asignaciones
familiares, 3) obras sociales, 4) accidentes de trabajo,
y 5) Enfermedades Profesionales.

Argentina-Portugal
Argentina y Portugal suscribieron su convenio de reciprocidad
en el año 1966, el cual resultaba aplicable a: 1) las prestaciones
de invalidez, vejez y muerte, 2) A las indemnizaciones y otras
prestaciones en casos de accidentes de trabajo y enfermedades
profesionales, 3) al seguro obligatorio de maternidad, y 4) a los
servicios de medicina preventiva, curativa y rehabilitación que
se establezcan en el INPS (art. 1).
En otro orden de cosas, el artículo quinceavo enumera las autoridades
de competentes a los fines de este convenio. En nuestro
caso, en la actualidad es la ANSES, y la Superintendencia de Aseguradoras
de Riesgos del Trabajo.
Por su parte, el art. 24 define como organismos de enlace al
Instituto Nacional de Previsión Social -hoy ANSES- para el
lado de Argentina, y la Caixa Central de Seguranca Social dos
Trabalhadores Migrantes, por el lado portugués.
Como complemento del tratado analizado, ambos gobiernos
celebraron un acuerdo administrativo destinado a reglamentarlo.
En éste se sefíalan los organismos de cada país encargados de
intervenir en la tramitación y concesión de los beneficios -actualmente
el ANSeS-. Asimismo, se establecen los trámites y
documentos que deben presentar los futuros beneficiarios para
obtener la prestación. Al respecto el art. 6 ordena que los mismos
-por los trámites administrativos- deberán iniciarse ante
el organismo de enlace del país de residencia, que deberá notificarlo
al organismo de enlace del otro país firmante, cuando el
trabajador solicitante presente aportes, en este segundo último
estado.
En lo que se refiere a los accidentes laborales y enfermedades
profesionales, el art. 10 informa que la calificación y determinación
del grado de invalidez corresponderán al instituto asegurador
del Estado en el cual reside el interesado al tiempo de la
presentación de la solicitud.
La citada norma agrega que para calificar y determinar el estado
y grado de invalidez del interesado, el instituto asegurador
de cada Estado tendrá en cuenta los informes médicos producidos
por el instituto asegurador del otro Estado, sin perjuicio
de la facultad de designar una autoridad médica con el objeto
de examinar al interesado. Los gastos en concepto de exámenes
médicos y los que se efectúen a fin de determinar la capacidad
de trabajo o de ganancia, así como los gastos de traslado y viáti-
cos y todo otro gasto inherente, por el instituto asegurador que
los solicitó.
Asimismo dispone que la prestación por invalidez estará a
cargo del instituto asegurador del Estado en el que se produjo la
incapacidad. Si la cuantía de la prestación debiera determinarse
en función del periodo de servicio y10 de seguros cumplidos en
el otro Estado, los haberes se determinarán a prorrata en la proporción
que corresponda según la totalización de los períodos
cumplidos en el país respectivo.

Argentina- Uruguay
El convenio comienza ordenando que será de aplicación a los
uruguayos que presten o hayan prestado servicios en la Repú-
blica Argentina y a los argentinos que presten o hayan prestado
servicios en la República Oriental del Uruguay y a sus causahabientes,
siempre que residan en uno de estos países; así como a
las personas de cualquier otra nacionalidad que presten o hayan
prestado servicios en la República Argentina o en la RepGblica
Oriental del Uruguay y a sus causahabientes, siempre que residan
en uno de estos países.
Del los artículos 17 y 19 se extrae que en lo relativo a las prestaciones
médicas por enfermedad o accidente, y asignaciones
familiares, los trabajadores uruguayos en el territorio de la República
Argentina, y viceversa, tendrán los mismos tratos que se
acuerde a los nacionales del país receptor.
El convenio agrega que las prestaciones económicas de la seguridad
social acordadas en virtud de las disposiciones legales
de una o de ambas Partes Contratantes, no serán objeto de reducción,
suspensión, extinción, descuentos, quitas ni gravámenes,
fundados en el hecho de que el beneficiario resida en el otro país
signatario.
En lo que se refiere al acuerdo administrativo destinado a reglamentar
el convenio "ut supra" analizado, podrían extraerse
como sus puntos más salientes:
A) Que las entidades gestoras en la República Argentina son:
1) La Administración Nacional de la Seguridad Social, las
Cajas o Institutos Provinciales y Municipales de Previsión,
las Cajas de Previsión Social para Profesionales de
las distintas provincias, las Administradoras de Fondos
de Jubilaciones y Pensiones, en lo relativo a las prestaciones
por vejez, invalidez y muerte, basadas en el sistema de
reparto o en la capitalización individual.
2) La Superintendencia de Servicios de Salud, la Administración
Nacional del Seguro de Salud, el Instituto Nacional
de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados y
las Obras Sociales, en lo referente a las prestaciones mé-
dicas.
3) Las Administradoras de Riesgos del Trabajo, en lo relativo
a las prestaciones por accidentes del trabajo y enfermedades
profesionales.
4) La Administración Nacional de la Seguridad Social, en lo
referente a las prestaciones o asignaciones familiares.
B) Mientras que en la República Oriental del Uruguay son:
1) El Banco de Previsión Social y los organismos estatales,
paraestatales y privados de previsión, en lo relativo a las
prestaciones por invalidez, vejez y muerte, basadas en el
sistema de reparto o en la capitalización individual.
2) El Banco de Previsión Social, en 10 relativo a las prestaciones
médicas.
3) El Banco de Seguros del Estado y el Banco de Previsión
Social, en lo referente a las prestaciones por accidentes de
trabajo y enfermedades profesionales.
4) El Banco de Previsión Social, en lo referente a las prestaciones
familiares.
C) Que los trámites administrativos deben iniciarse ante la
entidad gestora del pais de residencia.
D) Que el pago de las prestaciones por vejez y muerte se hará
a prorrata.
E) La calificación y determinación del grado de incapacidad
estarán a cargo de la entidad gestora competente del país en el
cual el trabajador se encuentre prestando o haya prestado los ú1-
timos servicios.
F) La determinación de la calidad de causahabiente y pago de
prestaciones a sobrevivientes se hará con arreglo a la legislación
de cada entidad gestora. Así, si el solicitante no tuviera derecho
a la prestación en uno de los estados, la entidad gestora del otro
país, sólo abonará el importe proporcional que resulte de relacionar
el período que hubiere computado, con el totalizado.

Argentina-Italia
Entre el estado argentino y la República Italiana, se celebró el
convenio de reciprocidad, que fuera refrendado legislativamente
mediante la ley 22.861 el 29/07/83.
Como en la totalidad de los convenios analizados hasta ahora,
se comienza definiendo una serie de términos que resultan
indispensables para la aplicación del mismo. Así definen palabras
como "trabajadores" (designa las personas que puede hacer
valer los períodos de seguro de acuerdo con las legislaciones a
que se refiere el Artículo 2 del presente Convenio); 'Ifamiliares"
(designa las personas definidas reconocidas como tales por la legislación
aplicable); "supérstites" (designa las personas definidas
reconocidas como tales por la legislación aplicable); "residencia"
(designa el lugar donde habita ordinariamente una persona);
"habitación" (designa el lugar donde habita temporariamente
una persona); f[legislación'f (designa las leyes, decretos, reglamentos
y toda otra disposición existente o futura concerniente
a los regímenes de seguridad social indicados en el Articulo 2
del presente Convenio); '2utoridad Competente" (designa la Autoridad
con competencia para la aplicación de las legislaciones
indicadas en el Artículo 2 del presente Convenio y particularmente:
en lo que concierne a la Argentina, el ministro de Acción
Social; en lo que concierne a Italia, el ministro de Trabajo y Previsión
Social y el ministro de Sanidad); "Institución Competente"
(designa la Institución en la cual el interesado está comprendido
al momento de la solicitud de prestaciones, o la institución la
cual el interesado tiene derecho a prestaciones o tendrá derecho
a ellas si él o sus familiares residieran en el territorio del Estado
Contratante en el que se encuentra dicha institución); "Estado
Competente" (Estado Contratante en cuyo territorio se encuentra
la institución competente); "organismo de enlace" (indica las
oficinas que serán designadas por las Autoridades Competentes
las cuales estarán facultadas para comunicarse directamente
entre sí para servir de enlace con las instituciones competentes
en el diligenciamiento de los expedientes relativos a las solicitudes
de prestaciones); etc.
Por su parte, el art. 2 dispone que el convenio será aplicable
en la Argentina a los regímenes de 1) Jubilaciones y pensiones,
2) Obras Sociales, 3) de accidentes de trabajo y enfermedades
profesionales, y 4) Asignaciones familiares. Por otra parte, dispone
que en la República Italiana se aplicará: 1) al seguro por
invalidez, vejez y supérstite, para los trabajadores en relación de
dependencia y las gestiones especiales relativas a los trabajadores
autónomos, 2) al seguro contra los accidentes del trabajo y
las enfermedades profesionales, 3) al seguro contra las enfermedades
y por maternidad, 4) al seguro contra la tuberculosis,
5) a las asignaciones familiares, 6) a los regímenes especiales
de seguros para determinadas categorías de trabajadores en lo
que concierne a los riesgos y a las prestaciones cubiertas por las
legislaciones indicadas en los incisos precedentes.
El artículo 11, indica que el titular de una jubilación,
pensión o renta debida en virtud de la legislación de
uno o ambos Estado Contratantes, como también sus familiares,
tienen derecho a recibir las prestaciones en especie por parte de
la institución del Estado donde residan o habiten, y a cargo ésta.
La norma agrega que en el primer caso -beneficio obtenido en
virtud de la legislación de uno de los estados contratantes- las
prestaciones otorgadas serán reembolsadas por la institución
del Estado deudor de la jubilación, pensión o renta a la institución
que las ha otorgado.