Vous êtes sur la page 1sur 16

REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005 47

REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005

¿Hay espacio para


el desarrollo local en
la globalización?

Sergio Boisier

E ste artículo trata de responder a la pregunta del título, tarea nada

de fácil, como es posible entrever. Será necesario, en primer lugar, dejar

en claro qué se entenderá por “globalización” en este contexto; en se-

gundo lugar, habrá que develar las relaciones entre el proceso de

globalización y el territorio, asunto para algunos ambiguo o resuelto fal-

samente por la “muerte” del territorio y de la geografía; en tercer lugar,

será necesario establecer si algo como el “desarrollo local” pertenece a

la lógica globalizadora, aclarando de paso las diversas interpretaciones

del concepto y, por último, se tendrá que examinar las contribuciones

—si las hubiera— de las universidades y del mismo desarrollo local a la

globalización, al funcionamiento de bloques supranacionales (como el


Sergio Boisier
Mercosur, por ejemplo), a la competitividad y al desarrollo como tal.
Economista,

Presidente Ejecutivo

del Centro de Anacción Territorio y

Sociedad

Ex Director de Planificación y Políticas

Regionales

del Instituto Latinoamericano y del Caribe

de Planificación Económica y Social (ILPES)

CEPAL

✒ sboisier@vtr.net

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


48 REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005

I
Globalización: ¿una caja de Pandora?

La globalización es un tema importante en el debate ciones, principalmente el Banco Mundial, el Fondo


sobre la naturaleza del orden internacional posterior a Monetario Internacional (FMI), la Organización Mun-
la guerra fría. No se trata de un concepto ligado a una dial del Comercio (OMC). Los primeros quieren tapar
teoría claramente articulada, pero se ha transformado el sol con una mano y los segundos quieren imponer
de todos modos en una metáfora poderosa para des- un marco ideológico y político mal llamado Consenso
cribir numerosos procesos universales en curso. Des- de Washington. Hay mucho de folclor, mucho desco-
de nuestro punto de vista, una característica relevante nocimiento y mucho autoritarismo en todo este espec-
de la globalización reside en las múltiples dialécticas tro. Desde un punto de vista estructural, propio de una
que ella provoca: por ejemplo, en la geografía políti- visión más científica, y en el espacio disponible aho-
ca, al generar diacrónicamente fuerzas que apuntan a ra, sólo cabe aclarar —quizás si lo más importante—
la creación de cuasi Estados supranacionales y cuasi que el término “globalización” es un descriptor de la
Estados subnacionales, o en la modificación de la ubi- actual fase tecnocognitiva del desarrollo del capitalis-
cación geográfica de la industria manufacturera, po- mo, y como tal está incrustado en la lógica del siste-
niendo frente a frente la creación de un único espacio ma capitalista, mucho más allá de cualquier presunción
de mercado global y un enorme abanico de lugares simplista sobre la “maldad” o “perversidad” de perso-
productivos discontinuos en la superficie terráquea. La nas específicas: especuladores como Soros, intelectua-
primera y específica dialéctica macro produce una les como Stiglitz, tecnoindustriales como Gates, polí-
suerte de esquizofrenia micro en los individuos, al ticos como Bush, Blair o Chirac, o, muy modestamen-
tensionarlos entre la necesidad de ser universal y la
te, intelectuales de variado pelaje.
simultánea necesidad de ser local; la segunda, en tan-
Como se sabe, el sistema de relaciones sociales
to, da lugar a un modo de producción en red, a una
de producción llamado “capitalismo”—que es eso pre-
geografía física y económica discontinua en el plano
cisamente y no una ideología— nace en el siglo XVI
de la producción manufacturera.
como “protocapitalismo” predominantemente comer-
Como es conocido, existen por lo menos dos
cial, se desenvuelve sobre todo en Holanda (Maddison,
maneras de referirse a la globalización: una metafórica
y otra más científica; esto no niega el carácter cientí- 1991) y será en la Inglaterra de mediados del siglo
fico que puede tener toda metáfora, sólo que ella es XVIII, vía revolución industrial, donde abrirá espacio
siempre “circunloquial” y a veces hay que descubrir a una modalidad “industrial”, la que a su vez dará
la verdad oculta o disimulada en el lenguaje. En la cabida a una modalidad “financiera,” y ésta, finalmente
perspectiva metafórica, García Canclini (1999) se ha —parafraseando a Francis Fukuyama— entrará al fin
referido magistralmente a la globalización como “un de la historia como una modalidad “tecnocognitiva”.
objeto cultural no identificado”; Bauman (2000) lo Cada una de estas etapas o modalidades coexiste con
hace apuntando a ella como “un fetiche, un conjuro las otras, pero mostrando la hegemonía de una de ellas.
mágico, una llave destinada a abrir todas las puertas a La característica central de la etapa tecnocognitiva del
todos los misterios presentes y pasados”; Boisier, recor- capitalismo está dada por la simultaneidad de dos fe-
dando al cineasta Luis Buñuel, se ha referido a ella como nómenos, que pueden imaginarse como dos curvas en
“un oscuro objeto de deseo” y como “el discreto encanto un cuadrante: primero, un ciclo de vida cada vez más
de la burguesía” y, nuevamente, García Canclini (1999) corto para cada generación de productos y, segundo,
ha sostenido que “todo lo que no es culpa de la Co- un costo en investigación, desarrollo e innovación cada
rriente del Niño, es culpa de la globalización”, frase vez mayor para pasar del producto de generación n al
lapidaria y ciertamente bien humorada. de generación n+1. Una curva exponencialmente de-
Se sabe que ya el mundo se encuentra dividido creciente y otra exponencialmente creciente. Por cier-
entre los antiglobalización y los pro globalización, más to, la velocidad de generación de nuevo conocimiento
radicales los primeros y con líderes emblemáticos se encuentra detrás.
como Michel Bové o Ignacio Ramonet, y más con- El sistema capitalista, como cualquier sistema
servadores los segundos, cuyos líderes son organiza- biológico o social, tiene un imperativo más que

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005 49

“kantianamente” categórico: su reproducción perma- actividades como las productivas o las de investigación
nente. Para ello debe recuperar a la mayor velocidad y desarrollo (I+D) determinan en gran medida qué tipo
posible los recursos gastados en invención, diseño, de actividad económica se aglomera en qué lugar. Así,
fabricación y comercialización del producto de gene- el territorio se transforma en una suerte de “variable
ración n+1 y frente a tal exigencia el sistema no tole- dependiente” en la función de crecimiento innovador.
ra ni tolerará fronteras, aduanas, aranceles, prohibicio- Otro lado del argumento, representado por auto-
nes ni mecanismos que entraben el comercio: el siste- res como Piore y Sabel; Porter, Scott y Storper; Stöhr,
ma requiere un espacio único de comercialización.1 A Vázquez-Barquero, Garofoli, Cuadrado-Roura y mu-
la luz de este argumento se entiende la frenética ca- chos especialistas latinoamericanos —este autor entre
rrera por firmar acuerdos de variada naturaleza entre ellos— y del Tercer Mundo en general, es que los
países y se comprende qué es lo que quiere decir la lugares y localidades están siendo más y no menos
CEPAL cuando habla del “regionalismo abierto”, un jue- importantes en su contribución a la innovación y a la
go practicado con entusiasmo por Chile, por ejemplo, alta tecnología.
que en su calidad de economía pequeña debe hacer Los “globalizadores” se apoyan en el hecho evi-
apuestas en todas las mesas de la sala de juego de esta dente de que una fracción importante del capital se está
suerte de casino mundial. concentrando y centralizando a nivel de la economía
A manera de síntesis cabe señalar que la apertura internacional y hay abundantes datos que confirman
externa, quizás si la manifestación más visible de la este hecho. Se sigue de este tipo de línea argumental
globalización, obliga a países y regiones a utilizar di- que las localidades, regiones e incluso países, están
cha apertura para colocar sus productos transables en dos siendo rediseñados de acuerdo a la economía global y
nichos del comercio internacional: el nicho de la mo- a sus principales actores: las empresas transnacionales.
dernidad de lo transado y el nicho de la competitividad Los “localistas” se apoyan en una supuesta reacción del
de lo transado.2 Obsérvese de paso que la “modernidad consumo frente a la homogeneización de los bienes y
productiva” es algo intrínsecamente asociado a la “in- servicios transados y a la respuesta de una parte de las
novación”, que a su vez, lo mismo que la “competiti- empresas a través de la “especialización flexible”, una
vidad”, ahora se liga más y más al territorio.3 estrategia de permanente innovación que trata de aco-
Globalización y territorio configuran un par so- modarse al cambio incesante, en vez de intentar con-
bre cuya interacción y existencia misma hay posicio- trolarlo. Tal especialización flexible va de la mano con
nes encontradas entre quienes sostienen que la escalas pequeñas de producción y con la necesidad de
globalización devalúa el territorio y los que sostienen “aprendizaje colectivo”, fuertemente facilitado por la
que, por el contrario, lleva a una revalorización terri- cercanía geográfica; de aquí, en parte, la revalorización
torial. Según Simmies (1997), los especialistas en esta del territorio.
materia tienden a agruparse entre aquellos preocupa- Es un hecho que ambos argumentos comparten la
dos por los papeles cada vez más significativos que verdad. La globalización afecta el tamaño (e inevitable-
desempeñan las grandes empresas y aquellos interesa- mente la localización) de las unidades productivas de dos
dos en las empresas más pequeñas, y ambos grupos en maneras opuestas y simultáneas. Las economías de es-
las causas de la aglomeración espacial de las activida- cala respaldan el gran tamaño y la concentración terri-
des económicas innovadoras. torial en tanto que las economías de flexibilidad mos-
Un lado del argumento —que sostienen por ejem- tradas por Storper (1997), y las de diferenciación, res-
plo Froebel, Heinrichs y Kreye; Henderson y Castells; paldan el pequeño tamaño y la dispersión; pero como
Amin y Robins— es que ha surgido una economía glo- el tamaño pequeño aislado tiene una alta probabilidad
bal dominada por las grandes empresas transnacionales. de fracaso, estas economías empujan también la confor-
Las decisiones de estas empresas sobre la ubicación de mación de los llamados nuevos distritos industriales.
Desde otro punto de vista, cabe anotar por lo me-
nos tres argumentos que avalan la tesis de una revalo-
1 Y paradójicamente, como se verá, múltiples espacios de produc-
rización del territorio, precisamente en el contexto de
ción. Naturalmente que la lógica del sistema no coincide plena-
mente en el corto plazo con la lógica de la defensa de las econo-
la globalización.
mías nacionales, pero es fácil adivinar cuál será el contendor que Comencemos por un argumento sociológico. Como
impondrá su modo de organización del mundo. lo señalara alguna vez Edgar Morin, la modernidad
2 Véase el excelente estudio de Silva (2003).
3 Estas interrelaciones fueron analizadas por el autor en Boisier generó en el hombre una metástasis del ego, que lo ha
(2003a). llevado a creer en una nueva ciudadanía para él, la de

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


50 REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005

“ciudadano del mundo”, desprovisto de cualquier lazo No hay que confundir entonces la inevitable
atávico que lo identifique con su “terruño”, chico o desnacionalización industrial comentada por Reich
grande. “I´ve Been Moved”, la conocida interpretación (1993), ex Secretario del Trabajo de los Estados Uni-
de la sigla IBM, es una expresión de esta vanidad (de dos, con una devaluación del territorio. Se trata de dos
no ser de aquí ni ser de allá ni tener edad ni color de cuestiones distintas: industrias sin patria, pero con te-
identidad, como en la canción del cantautor argentino rritorios.
Facundo Cabral) porque, por el contrario, la mayoría Desde el punto de vista cultural y de identidad el
de nosotros ni siquiera somos “ciudadanos nacionales” territorio también se valoriza; eso sí, dentro de una dia-
(salvo en la acepción jurídica del término). Somos, en léctica globalizadora producida por la confrontación
la generalidad de los casos, “ciudadanos locales”, via- entre las tendencias a la homogeneización tanto tecno-
jeros de la proximidad, habitantes de lo cotidiano. lógicas como culturales y la defensa del ser individual
Bastaría hacer una pequeña investigación empíri- y colectivo. ¿Quién se quedaría impávido ante una pér-
ca para mostrar que la abrumadora mayoría de la gente dida completa de la identidad, reemplazada por una alie-
hace uso de su tiempo de vida en un espacio geográfico nación total? ¿Quién vería con indiferencia la pérdida
que, imaginariamente, no supera un radio de 500 kiló- de la nacionalidad a favor de una imaginaria ciudada-
metros. Allí vive, forma familia, trabaja, obtiene edu- nía corporativa? ¿Quién preferiría ser “ciudadano de la
cación y salud, allí se recrea, y generalmente termina Coca-Cola o de la Mitsubishi” en vez de ser chileno, o
por ser enterrado en ese mismo espacio, que es el te- argentino, por ejemplo? Entre la alienación total y la
rritorio de la cotidianeidad. Es fácil inferir que para marginación completa surgen el sincretismo y la cul-
cualquier individuo, la realización de su propio proyec- tura “híbrida” de García Canclini. Al contrario de lo que
to de vida depende críticamente de lo que acontezca a sostiene Bauman, ser local en un mundo globalizado no
lo largo del tiempo en su entorno cotidiano. Por lo es una señal de penuria y degradación social. La sínte-
tanto, para todos es de vital importancia que al entor- sis se encuentra más bien en el neologismo de
no cotidiano “le vaya bien”, ya que así la probabili- Robertson, el término “glocal”: piensa global y actúa
dad de tener éxito en el proyecto individual de vida local (para la empresa) y piensa local y actúa global
aumenta in situ. Razón demás para involucrarse como (para el territorio). Si bien Aristóteles nos recuerda que
ciudadano en la gestión de su propio territorio. Obsér- el hombre es un “animal político”, no es menos cierto
vese que un argumento semejante es válido para las que es primariamente un “animal territorial” y tal ca-
microempresas y las pequeñas y medianas empresas. racterística de la persona humana aflora con fuerza en
Obsérvese también el uso de la “recursividad” la contemporaneidad. Por algo el exilio es considerado
sistémica en este argumento, de tal manera que causas como una pena extrema. Si alguien todavía tiene du-
y efectos se trastocan en el tiempo. das acerca de nuestra irrenunciable naturaleza de “ani-
Desde el punto de vista tecnoeconómico, la valo- mal territorial”, puede preguntar a israelitas y palestinos
rización del territorio es clara e importantísima. Uno si acaso el territorio “importa” o no.
de los efectos más gravitantes de la revolución cientí- Pero las vinculaciones entre globalización y te-
fica y tecnológica es el de permitir, por la vía de la rritorio no se agotan en las cuestiones recién mencio-
microelectrónica y otros mecanismos, la segmentación nadas.
funcional y territorial de los procesos productivos sin El conocimiento, bien se sabe, es quizá el eje
pérdida de eficacia ni de rentabilidad. Esta es una cues- central de la globalización o de la fase tecnocognitiva
tión clave, ya que al ser posible desagregar un proce- del capitalismo y de la paulatina conformación de una
so productivo en partes componentes, la empresa (aho- “sociedad del conocimiento”. Ahora sabemos que exis-
ra casi un holding) que piensa localizar dichas partes ten nuevas y complejas articulaciones entre conocimien-
en diferentes lugares discontinuos en el globo, debe to y territorio, que incluyen temas como innovación y
examinar cuidadosamente las características de cada territorio, aprendizaje colectivo, conocimiento tácito y
lugar para que su apuesta tenga un resultado positivo. codificado, surgimiento de regiones “cognitivas”, am-
¡El territorio puede hacer la diferencia entre el éxito y plia categoría que incluye nociones tales como regio-
el fracaso en el modo de producción posfordista, en nes aprendedoras, regiones inteligentes, medios
red, o como se llame! Por ello es que la globalización innovadores (Boisier, 2003b y 2002).
exige ahora finos análisis sociales —aparte de econó- La conclusión de esta sección es doble: la
micos y tecnológicos— de los múltiples territorios de globalización corresponde a una fase del desarrollo del
producción. capitalismo y como tal, tiene una conducta sistémica

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005 51

que opera por encima de las voluntades individuales o en el pasado. No hay que confundir el territorio con la
colectivas, pero tal característica no la hace ingober- distancia, ni la geografía con el mapa. Con toda razón,
nable; el territorio desempeña en la globalización, o en Bateson (2002) decía: “el nombre no es la cosa nom-
esta etapa del capitalismo, un papel más importante que brada ni el mapa es el territorio”.

II
Desarrollo local: ¿hay algo detrás
de la tautología?

El vocablo “desarrollo” denota un concepto que tiene co y también sistémico, y no nacional en el mismo
“completud”,4 no necesita nada más para su cabal en- sentido, y que el concepto de desarrollo global es sólo
tendimiento. En este sentido habría que contradecir a una abstracción construida sobre promedios. Además,
Bateson diciendo: “el nombre es la cosa nombrada”, aquello que usualmente se denomina como “un país
para agregar a continuación que todos los adjetivos que desarrollado” rara vez lo es en toda su superficie y bien
suelen acompañar al sustantivo no hacen sino crear se podría decir que un país desarrollado es aquel que
redundancias. En efecto, como lo veremos enseguida, tiene una elevada proporción de su superficie territo-
el desarrollo no puede ser sino local, de igual modo rial y de su población en tal condición.
que no puede ser sino “humano”, o “sustentable”, o Si el razonamiento puro no fuese suficiente, ha-
“endógeno”, o lo que se quiera, porque de otro modo bría que preguntar a cualquier interlocutor si el desa-
¿qué entelequia sería? rrollo —en su país— es un fenómeno presente de
No es del caso repetir acá largos argumentos que manera homogénea a lo largo y ancho del territorio.
se han dado para avalar tales afirmaciones; estas tau- ¿No? Entonces convengamos en que hablamos de un
tologías probablemente tienen su origen en la crecien- fenómeno local, es decir, localizado e incrustado en las
te necesidad de separar aguas entre las nociones de características económicas, técnicas, sociales y cultu-
“crecimiento” y de “desarrollo” (Boisier, 2003b), o a rales de ese lugar en particular. De aquí que pueda
lo sumo, sirven para marcar un énfasis, pero no para sostenerse que el desarrollo es un fenómeno dependien-
hacer diferenciación. te de la trayectoria5 e históricamente evolutivo y que,
Hay que hacer justicia retrospectivamente y reco- como tal, se inicia siempre en un lugar (o en varios,
nocer la enorme sagacidad de Perroux (1950) al seña- pero nunca en todos), siempre como un proceso esen-
lar en aquella frase famosa: El hecho, burdo pero só- cialmente endógeno (aunque su base material puede ser
lido, es este: el crecimiento no aparece en todas par- considerablemente exógena), siempre descentralizado,
tes a la vez; se manifiesta en puntos o polos de creci- y siempre con una dinámica de tipo capilar “de abajo
miento, con intensidades variables; se esparce por hacia arriba y hacia los lados”, que terminará por pro-
diversos canales y con efectos terminales variables ducir, en función de la dialéctica territorio/función
para el conjunto de la economía (traducido del inglés propia de la modernidad, una geografía del desarrollo,
por el autor, el subrayado es del original). Una obser- rara vez uniforme, comúnmente con la forma de archi-
vación como esta, viniendo de quien viene, debiera piélago o, en el extremo, con la forma de la dicotomía
bastar para sostener inequívocamente que el desarro- centro/periferia.
llo (y obsérvese que Perroux hablaba del crecimiento, Un importante trabajo (PNUD/OIT/UNOPS/EUR, 2002)
una cuestión mucho más simple que el desarrollo) es destaca algunos puntos relevantes sobre el desarrollo
claramente un fenómeno local en un sentido geográfi- local: i) el desarrollo de un territorio está fuertemente

4 “Completud” pareciera ser un sacrilegio lingüístico. Si Octavio


5 Rl concepto de path dependence como se le conoce en inglés,
Paz usa esta palabra cuando dice: “somos seres incompletos y el
deseo amoroso es perpetua sed de ´completud´” (Paz, 1993, p. 41), está asociado a la irreversibilidad del tiempo, algo propio de la fí-
todos los simples mortales estamos autorizados a usarla. sica no newtoniana.

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


52 REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005

condicionado por la voluntad y capacidad de los acto- La globalización es una matriz tecno-socioeco-
res locales; ii) el desarrollo de un territorio gira alre- nómica de alta complejidad, tanto por el número de sus
dedor de la valorización de las potencialidades loca- elementos como por el número de interacciones y
les; iii) en todas partes se ha comprobado la importan- dialécticas que ella contiene. Como se dijo, en parte
cia de la pequeña y mediana empresa; iv) el desarro- es más una metáfora de la contemporaneidad que una
llo depende de la capacidad de integrar las iniciativas teoría bien establecida. En el campo de las activida-
empresariales; v) el territorio debe dotarse de instru- des que requieren economías de escala favorece las
mentos adecuados, y vi) el secreto del éxito reside en fusiones, el gigantismo, la concentración y la homo-
la capacidad de interacción activa entre lo local, lo geneización. En el campo de las actividades que requie-
nacional y lo internacional. ren economías de la diferenciación favorece la peque-
Admitido el carácter territorialmente local(izado) ña escala, la producción flexible y en red, la localiza-
del desarrollo, habría entonces que preguntar: ¿qué se ción múltiple y el anclaje territorial.
quiere decir al emplear la expresión “desarrollo local”, Es en este último sentido que se abre un espacio
más allá de subrayar lo evidente y lo tautológico? ¿Hay para el desarrollo local en la globalización. Surgen tres
algo sustantivamente rescatable en emplear tal expre- enfoques complementarios de ese desarrollo, que no
sión? Sí, lo hay. son necesariamente independientes unos de otros y que
Un examen de la literatura sobre el tema muestra cobijan modalidades diferentes y sustantivas de desa-
una considerable confusión en torno a este concepto. rrollo local, más allá de su indesmentible dimensión
Quizás si en parte tendría razón Guimaraes (1997) al geográfica: el enfoque del desarrollo local como una
comentar que “desarrollo económico local” describe matriz de estructuras industriales diversas, el enfoque
una práctica sin mucho basamento teórico (traducido del desarrollo local como un proceso endógeno de
del inglés por el autor). En una rápida búsqueda en cambio estructural y el enfoque del desarrollo local
dicha literatura resalta por su interés la definición de como el “empoderamiento” de una sociedad local.
Buarque (1999): El desarrollo local es un proceso
endógeno registrado en pequeñas unidades territoria- 1. El desarrollo local como una matriz de estruc-
les y asentamientos humanos capaz de promover el turas industriales
dinamismo económico y la mejoría en la calidad de
vida de la población. A pesar de constituir un movi- Krugman (1991) habla de la “resurrección de la geo-
miento de fuerte contenido interno, el desarrollo lo- grafía económica” debida al reconocimiento de la exis-
cal está inserto en una realidad más amplia y comple- tencia de rendimientos crecientes, que lleva a replan-
ja, con la cual interactúa y de la cual recibe influen- tear las teorías de localización a partir del estudio de
cias y presiones positivas y negativas. El concepto las ventajas económicas que traen consigo los proce-
genérico de desarrollo local puede ser aplicado a di- sos de aglomeración espacial de los agentes económi-
ferentes cortes territoriales y asentamientos humanos cos.6 Forma parte asimismo de esta resurrección la
de pequeña escala, desde la comunidad (…) al muni- relectura de Alfred Marshall y el redescubrimiento de
cipio e incluso a microrregiones de tamaño reducido. los “distritos industriales” y de la “atmósfera indus-
El desarrollo municipal es, por lo tanto, un caso par- trial”, la importancia creciente de garantizar la “com-
ticular de desarrollo local con una amplitud espacial petitividad” global de las actividades industriales, tema
delimitada por el corte administrativo del municipio”. claramente asociado a Porter, así como las evidencias
Y agrega Buarque: El desarrollo local dentro de la que respaldan la importancia de un “entorno” territo-
globalización es una resultante directa de la capacidad rial que facilite las innovaciones, a partir de Pierre
de los actores y de la sociedad local para estructurarse Aydalot.
y movilizarse con base en sus potencialidades y en su El enfoque del desarrollo local centrado en la
matriz cultural, para definir, explorar sus prioridades estructura industrial ha cristalizado en tres visiones
y especificidades en la búsqueda de competitividad en para el análisis, la investigación y la diseminación,
un contexto de rápidas y profundas transformaciones basadas respectivamente en i) el distrito industrial “a
(traducido del portugués por el autor).
Otras referencias importantes al tema se encuen-
tran en trabajos de Antonio Vázquez-Barquero, José 6 La revista española Investigaciones Regionales reproduce un no-
Arocena, Augusto de Franco, Pierre Muller, Pierre table diálogo, relajado e informal, entre P. Krugman y M. Fujita
Veltz y Michel Savy, Francisco Alburquerque y otros. que merece una atenta lectura (véase Krugman y Fujita, 2004).

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005 53

la italiana”; ii) el medio innovador “a la francesa”, y Porter, tales concentraciones no tienen límites geográ-
iii) los clusters “a la americana”. ficos definidos en un sentido político (son “manchas”
Supongo que todos ya estamos más o menos de actividad en el mapa y como tales se superponen a
interiorizados en el contenido de estas visiones. En el las fronteras nacionales o internacionales) y sus dos
distrito industrial, como se muestra empíricamente en características principales son las siguientes: posibi-
el norte de Italia, el elemento central reside en la es- litar el surgimiento de actitudes empresariales simul-
pecialización y en la “coopetencia”, neologismo inven- táneas de competencia y de cooperación, y permitir
tado para describir una modalidad de conducta empre- que cada integrante de la aglomeración se beneficie
sarial en la cual coexisten la cooperación en ciertos como si operase a una escala mayor o como si se
eslabones de la cadena de valor y la competencia en hubiese asociado con otros sin sacrificar su flexibili-
otros. Están suficientemente probadas tanto la fuerte dad. El mismo Porter cita a manera de ejemplo las
base cultural de estas conductas colectivas como la concentraciones de empresas en torno al vino en
importancia del capital social.7 California, el cuero en Italia o la industria química en
Respecto del “medio innovador”, concepto inven- Alemania y Suiza.
tado por el grupo GREMI (Groupe de Recherche La fortaleza de las concentraciones de empresas
Européen sur les Milieux Innovateurs), se afirma que especializadas pequeñas y medianas reside, según
el “medio” es un operador colectivo que reduce los Helmsing (2000), en las economías externas de escala
grados estáticos y dinámicos de incertidumbre que y alcance. Este mismo autor cita estudios recientes que
enfrentan las empresas mediante la operación tácita y muestran, primero, la gran variedad de aglomeracio-
explícita de la interdependencia funcional entre los nes existentes y, segundo, su heterogeneidad interna.
jugadores (actores) locales, realizando funciones de De hecho, hay algunas ligadas a actividades que están
investigación, transmisión, selección, decodificación, bajo el control de empresas transnacionales a gran
transformación y control de información. La noción de escala, como podría ser el caso de una potencial aglo-
“medio innovador” o entorno local, tiene, según meración cuprífera en Chile.
Vásquez-Barquero (1999), tres características: i) en Ramos (1997), sostiene que la conformación de
primer lugar, hace referencia a un territorio sin fronte- clusters, a los que llama complejos productivos, tiene
ras precisas pero que forma una unidad y que es el mucho que ver con el hecho de que la competitividad
lugar en que los actores se organizan, utilizan los re- de una empresa es potenciada por la competitividad del
cursos materiales e inmateriales y producen e intercam- conjunto de empresas y actividades cercanas. Tal
bian bienes, servicios y comunicaciones; ii) los actores competitividad del conjunto deriva de importantes
locales forman, además, una red a través de relaciones externalidades, economías de aglomeración, derrames
y contactos, con lo que se establecen los vínculos de tecnológicos e innovaciones que surgen de la fuerte
cooperación e interdependencia, y iii) el entorno local interacción de empresas que se hallan en la misma lo-
contiene procesos de aprendizaje colectivo que le per- calización. Así, el concepto de clusters forma parte del
miten responder a los cambios del entorno a través de amplio campo de las teorías de localización industrial.
la movilidad del trabajo en el mercado local, los inter- Un trabajo emanado de la CEPAL (Buitelaar, 2000),
cambios de tecnología de producto, proceso, organi- contiene una de las revisiones más claras y exhausti-
zación y comercialización, la provisión de servicios vas de ese concepto e introduce una interesante clasi-
especializados, los flujos de información de todo tipo ficación de los clusters, originada en un trabajo de los
o las estrategias de los actores. holandeses Roelandt y den Hertog (1999). Dicha cla-
El concepto de clusters fue introducido en el aná- sificación distingue los niveles nacional-macro, secto-
lisis económico territorial por Michel Porter (1998), rial-meso y empresarial-micro, y tres correspondientes
quien los definió como concentraciones geográficas conceptos de clusters: enlaces sectoriales en una estruc-
de empresas e instituciones interconectadas en un tura económica, enlaces interindustriales e
campo (o sector) particular” (traducido del inglés por intraindustriales, y contactos empresariales, respectiva-
el autor). Conforme a lo sostenido en el artículo de mente. Para Buitelaar, los clusters son, entonces, con-
centraciones geográficas de grupos de empresas e ins-
tituciones enlazadas que constituyen un sistema de
7 Véase un enfoque crítico acerca de la replicabilidad de los distri- valor y cuya posición en el mercado se explica por la
tos italianos, en Bianchi y Miller (1999). capacidad de aprendizaje del conjunto.

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


54 REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005

2. El desarrollo local como un proceso endógeno llo endógeno significa, en efecto, la capacidad para
de cambio estructural transformar el sistema socio-económico; la habilidad
para reaccionar a los desafíos externos; la promoción
El concepto de desarrollo endógeno es tan popular de aprendizaje social, y la habilidad para introducir
ahora como el de desarrollo local. No resulta fácil dis- formas específicas de regulación social a nivel local
tinguirlos, pero es casi imprescindible hacerlo. que favorecen el desarrollo de las características an-
En primer lugar, hay que separar aguas nueva- teriores. Desarrollo endógeno es, en otras palabras, la
mente entre los conceptos de crecimiento y de desarro- habilidad para innovar a nivel local”.
llo, puesto que en la corriente dominante en materia de Desde otro punto de vista también podría afir-
teorías del crecimiento económico y a partir de los tra- marse que la endogeneidad de los procesos de cambio
bajos de P. Romer, R. Lucas, X. Sala y Martin, y otros, territorial habría que entenderla como un fenómeno que
se ha impuesto el concepto de “crecimiento endógeno” se presenta en por lo menos cuatro planos que se cor-
para describir un proceso global en el cual el gasto en tan, se cruzan entre sí.
investigación científica y tecnológica —principal fac- En primer lugar, la endogeneidad se refiere o se
tor de progreso a través del conocimiento— obedece manifiesta en el plano político, donde se la identifica
a la racionalidad económica, es decir, se gasta en I + como una creciente capacidad local para tomar las
D porque resulta rentable, como tan expresivamente se decisiones relevantes frente a diferentes opciones de
muestra en relación al genoma humano. El factor resi- desarrollo, a diferentes estilos de desarrollo, y al uso
dual de Solow se internaliza en la función de produc- de los instrumentos correspondientes, o sea, la capaci-
ción. Sin necesidad de suponer crecimientos exógenos dad de diseñar y ejecutar políticas de desarrollo, y
de alguna variable, en los modelos de esta especie se sobre todo, la capacidad de negociar con los elemen-
generan tasas positivas de crecimiento de largo plazo tos que definen el entorno del territorio. Detrás de esta
de la economía. capacidad hay necesariamente un arreglo político des-
Efectivamente, entonces, el crecimiento global es centralizador.
ahora considerado como un proceso endógeno; pero En segundo lugar, la endogeneidad se manifiesta
extrapolar tal situación global a una escala geográfica en el plano económico, y se refiere en este caso a la
menor, como una localidad, resulta a todas luces con- apropiación y reinversión local de parte del excedente
fuso ya que, a lo menos desde el punto de vista de las a fin de diversificar la economía local, dándole al
decisiones (y hay que concordar que un proceso de mismo tiempo una base permanente de sustentación en
crecimiento económico es necesariamente el resulta- el largo plazo. En el plano económico, endogeneizar
do de una matriz de las decisiones que toman diversos el crecimiento local significa en la práctica intentar
agentes), el crecimiento local (cualquiera sea su esca- conciliar la propuesta estratégica de largo plazo del
la precisa) asume en la globalización, inexorablemen- territorio con las estrategias de largo plazo de los seg-
te, un cariz cada vez más exógeno, debido al carácter mentos de capital extralocal presentes en el territorio.
crecientemente alienígeno de quienes toman las deci- La reinversión local dependerá —naturalmente— de
siones. Esto es, los decisores, aun actuando con la ra- las expectativas económicas del territorio y del pacto,
cionalidad económica más pura, no son, en su gran y acuerdo o proyecto político entre las fuerzas sociales
creciente mayoría, habitantes de ese lugar. En este que se interesan en el futuro y que actúan en función
sentido entonces es lícito hablar de un crecimiento de ello.
exógeno subnacional. En tercer lugar, la endogeneidad es también in-
Es verdadero, sin embargo, que todo proceso de terpretada en el plano científico y tecnológico como la
desarrollo constituye, por definición, un proceso capacidad interna de un sistema —en este caso, de un
endógeno que solo compete, en su concepción, en su territorio organizado— para generar sus propios impul-
diseño y en su implementación, a una comunidad que sos tecnológicos de cambio, capaces de provocar mo-
habita determinada localidad. Esto no parece ser dis- dificaciones cualitativas en el sistema mismo. La exis-
cutido por especialista alguno, pero hay que ser cui- tencia de un sistema local de ciencia y tecnología —a
dadoso y preciso en el lenguaje y, desde luego, esca- la Sábato— es una condición de trasfondo.
par de la sinonimia entre crecimiento y desarrollo. En cuarto lugar, la endogeneidad se plantea en el
Garofoli (1995), uno de los más notables expo- plano de la cultura, como una suerte de matriz genera-
nentes del “nuevo regionalismo” europeo, define el dora de la identidad socioterritorial, cuestión ahora con-
desarrollo endógeno de la manera siguiente: “Desarro- siderada como fundamental desde el punto de vista de

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005 55

un desarrollo bien entendido. La cultura local, recupe- procesos de cambio social, ya sea el crecimiento o el
rada y simultáneamente construida, requiere de una desarrollo. Es interesante comprobar que la dinámica
retórica colectiva aristotélica: un ethos, un pathos y un globalizadora hace que las hipotéticas curvas de de-
logos. manda (social) de autonomía local y de oferta (esta-
Así pues, el enfoque del desarrollo local como un tal) de autonomía local se crucen aquí y ahora y no casi
proceso endógeno de cambio cabalga a horcajadas en en el infinito. Es clara la importancia que este fenó-
el crecimiento y en el desarrollo. Por lo tanto, com- meno adquiere en los procesos de configuración de
parte elementos de exogeneidad propios del crecimien- asociaciones supranacionales, como el Mercosur, por
to local con otros de endogeneidad propios del desa- ejemplo. No obstante, nada es automático y todo re-
rrollo, puesto que crecimiento y desarrollo, si bien quiere de una “inteligencia” colectiva que ha de ser
estructuralmente diferentes, no son fenómenos inde- potenciada.
pendientes, aunque su articulación sea compleja y no Puede concluirse que la globalización, en tanto
del todo conocida. Las instituciones, las organizacio- proceso que busca simultáneamente formar un solo
nes y los actores, categorías todas que pertenecen al espacio de mercado y múltiples territorios de produc-
lugar, pasan a ser los elementos relevantes desde el ción, contiene fuerzas que empujan la diseminación
punto de vista del diseño de políticas. territorial de segmentos de variadas cadenas de valor,
al tiempo que hace surgir fuerzas de descentramiento
3. El desarrollo local como empoderamiento de y de descentralización, así como de centralización y
la sociedad local concentración. Dada esta combinación de efectos, pue-
de afirmarse que la globalización estimula el surgi-
Desde la Organización de Cooperación y Desarrollo miento de procesos de crecimiento local, lo que no
Económicos (OCDE, 2001) ha surgido una nueva pro- significa que estimule también procesos de desarrollo
puesta de desarrollo local fundada en la devolución de local. La localización de segmentos de cadenas de valor
competencias ejecutivas a los estamentos locales. Se en forma discontinua sobre el territorio mundial pue-
sostiene que la globalización exige la devolución de de potenciar estructuras latentes o puede crear estruc-
capacidades hacia el ámbito local. turas a partir de las cuales se configuren distritos in-
La gente suele ver la devolución y la globalización dustriales, medios innovadores o clusters, pero no
como dos fenómenos opuestos. Uno es un proceso de parece haber nada de mecánico en ello. Potenciados o
aumento de la localización de las decisiones; el otro creados, fenómenos como los descritos pasan a ser
es un proceso de incremento de la internacionalización condiciones del entorno para sostener procesos de
de las interacciones económicas. Sin embargo, ambas desarrollo, los cuales requerirán —más que los proce-
tendencias son interdependientes, puesto que para com- sos de crecimiento— intervenciones sociales inteligen-
petir exitosamente en una economía globalizada, los tes. Que la globalización estimule o no procesos de
territorios necesitan cada vez más políticas que ayu- cambio social altamente endógenos en algunos terri-
den a construir y a explotar las capacidades endógenas. torios, dependerá de las dialécticas que se pongan en
La globalización supone crecientes flujos interna- juego y ello estará ligado a la devolución de capacida-
cionales de capital y tecnología y una ampliación de des y competencias que las exigencias de la competi-
los mercados internacionales y de la competencia. Esto tividad harán recaer en el Estado. Lo que parece claro
está creando la necesidad de ajustes económicos más es la necesidad de contar con sociedades locales infor-
rápidos y más profundos que en el pasado. Al mismo madas, motivadas, poseedoras del conocimiento míni-
tiempo, el desempeño de las regiones y ciudades apa- mo para entender el propio proceso globalizador, y
rece como menos ligado a la suerte de la economía consensuadas para actuar proactivamente, o sea, social-
nacional y más afectado por los acontecimientos inter- mente organizadas.
nacionales. La globalización está cambiando la racio- Haddad (s/f), basándose en Boisier (1991), seña-
nalidad de la intervención pública en términos de cómo la en un informe sobre el desarrollo humano en el
regular la economía y cómo colocar las políticas pú- Mercosur que esta capacidad de organización social de
blicas en su lugar es decir, cómo reconocer competen- la región es el factor endógeno por excelencia para
cias subnacionales. transformar el crecimiento en desarrollo, a través de
Queda abierta la puerta para que las propias so- una compleja malla de instituciones y agentes del de-
ciedades territoriales asuman (o recuperen) competen- sarrollo articulados por una cultura regional y por un
cias que las capaciten para intervenir en sus propios proyecto político (traducido del portugués por el autor).

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


56 REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005

III
La conformación de espacios supranacionales
en la globalización latinoamericana:
efectos sobre los procesos locales de
crecimiento y desarrollo

A partir de la década de 1980 la integración económi- Evidentemente, el resultado inmediato más bus-
ca latinoamericana ha resurgido con un dinamismo cado mediante los diversos tipos de acuerdos surgidos
notable. Este proceso ha tenido lugar en un contexto al amparo de la globalización es el aumento de los
económico nacional e internacional radicalmente dis- flujos de comercio de bienes y servicios dentro de los
tinto del pasado. En efecto, mientras que antes se pri- nuevos espacios económicos. Al desaparecer las barre-
vilegió una estrategia sustitutiva de importaciones, en ras y al unificarse el mercado se modifican o pueden
un entorno mundial donde el proteccionismo era un modificarse tres conjuntos de precios: el precio relati-
fenómeno de importancia relativa mayor, en la actua- vo entre bienes transables y no transables, el de la
lidad los diferentes países profundizan la apertura, divisa, y el del salario real. Unificado el mercado, el
desregulación y privatización de sus economías, en un comercio de bienes y servicios homólogos dependerá
marco externo de creciente globalización. En este estrictamente de las competitividades relativas, en parte
marco, a comienzos del decenio de 1990, Argentina, basadas en ventajas comparativas estáticas y en parte
Brasil, Paraguay y Uruguay constituyeron el Mercosur en ventajas comparativas dinámicas. Por ejemplo, es
con el objeto de formar un espacio económico a fines difícil para el sector cárneo de la actividad pecuaria
del año 1994, donde fuese libre la circulación de bie- chilena y de sus regiones de base competir con la pro-
nes, servicios y factores productivos entre los países ducción de la pampa húmeda argentina, si tal compe-
miembros y hubiese un sistema de aranceles externos tencia se basa solo en ventajas estáticas; es más fácil
comunes, con coordinación de las políticas o más amplia la competencia cuando entran en juego
macroeconómicas y sectoriales y con armonización de algunas ventajas dinámicas, como por ejemplo, la
las legislaciones de los países miembros. En 1994 se tipificación o la capacidad para controlar la fiebre
firmó el Tratado de Ouro Preto, dando origen formal- aftosa, como de hecho ocurre.
mente al MERCOSUR, una unión aduanera semicompleta En todo caso, es claro que la emergencia de un
(95% del comercio intrarregional circula sin derechos nuevo patrón de comercio, que no sólo resulta de
aduaneros) y también una unión aduanera imperfecta ampliar una relación comercial previa sino principal-
(los aranceles externos comunes cubren cerca del 85% mente de introducir nuevos productos y de modificar
las proporciones del intercambio, tiene un impacto
de los productos comercializados por el bloque con
definido sobre las “antiguas” regiones y sobre su pro-
terceros países). En 1996, el Mercosur y Chile firma-
ceso de reconfiguración, al generar nuevos espacios de
ron un Acuerdo de Complementación Económica
comercio y obligar a muchas regiones a enfrentar pro-
(ACE), que agregó al programa de liberación para el
cesos de reconversión productiva que no se encontra-
comercio de los bienes que cumpliesen con el requisi-
ban en su horizonte inmediato. Difícilmente, por ejem-
to de origen, un Protocolo de Integración Física desti-
plo, las regiones o los territorios chilenos productores
nado a promover el desarrollo y la utilización de la
de arroz podrán soportar a largo plazo la competencia
infraestructura física, haciendo particular hincapié en
uruguaya.
el establecimiento de corredores bioceánicos.8
Aquí el abanico se despliega en procesos simul-
táneos de aumento y reducción de producción. Nue-
vamente, y en forma similar al surgimiento de un nue-
8 La implementación de corredores bioceánicos tiene de por sí con-
vo ordenamiento territorial, ahora lo que se está pro-
siderables impactos territoriales, pero en este tema se avanza con duciendo, con el empuje del capital que compite en un
lentitud debido a restricciones financieras y de otra índole. espacio ampliado, es un proceso generalizado y

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005 57

exógeno de reconversión productiva. Esto replantea un Una consecuencia sutil y al mismo tiempo muy
interrogante: si los países aceptarán la reconversión importante de la globalización es la incorporación de
generalizada de manera reactiva o proactiva. países, regiones, empresas y personas a una red mun-
Un aspecto de particular interés en relación a los dial que se configura como la función generatriz del
efectos territoriales del Mercosur en algunos países es crecimiento económico en el siglo XXI: si se está en
el hecho de que la eliminación de las barreras al co- la red, se crece; si no se está, no se crece. Pero tam-
mercio tiende a integrar completamente las regiones bién puede agregarse una sutileza a una afirmación tan
fronterizas9 y a cambiar la magnitud y las fuerzas de gruesa: hay que estar y hay que saber estar.
aglomeración que operaban dentro de las fronteras na- La Internet ilustra claramente el argumento ante-
cionales. Regiones pequeñas o periféricas pueden pa- rior: hay que estar conectado, qué duda cabe, pero hay
sar a integrarse y conformar espacios mayores, que que saber usar la conexión. Para un territorio organi-
operen como centros de aglomeración. En este senti- zado bajo cualquier modalidad (comuna, provincia,
do, afirma Vaillant (1997), “la evolución en la espe- región), estar acoplado institucionalmente a la Internet
cialización productiva no tiene una trayectoria es vital, pero si no se tiene la capacidad de crear una
parsimoniosa. (…) por lo tanto empiezan a pesar otras página web, se está desaprovechando casi todo el po-
consideraciones al momento de definir el lugar de lo- tencial de la globalización.
calización”. Demás está recordar que en el peculiar La conformación de nuevos espacios suprana-
caso chileno, todas las regiones son de frontera, algo cionales al amparo de la globalización pone frente a
poco internalizado en el difuso discurso oficial sobre frente dos tendencias opuestas de localización. Haddad
regionalización y desarrollo. (s/f) cita varios argumentos a favor de una reconcen-
De la globalización emergen cuestiones nuevas, tración espacial: i) las innovaciones más rápidas y los
como si fuera una caja de Pandora. Por ejemplo, ciclos de productos más cortos estimulan una mayor
emergen nuevos códigos, así como una nueva geogra- proximidad espacial entre las actividades de I+D y de
fía (ya descrita), nuevos patrones de comercio, nuevos manufactura; ii) las economías de mano de obra en la
idiomas (mejor dicho, se consolida un megaidioma, el producción flexible hace que los costos salariales sean
inglés), nuevas tecnologías de interconexión. Confor- un factor de interés menor para el traslado a áreas con
me a la lexicografía común, “código” es tanto un con- mano de obra más barata; iii) la mano de obra poli-
junto de reglas y preceptos sobre cualquier materia, valente y de alta calificación está concentrada en los
como un libro en el que se insertan las palabras más centros más complejos, y iv) la necesidad de proxi-
comunes en el comercio, poniendo junto a cada una midad física entre productores y sectores
un grupo arbitrario de letras o números. Sirve para subcontratados estimula la concentración. Pero el mis-
comunicarse… en secreto. En cualquiera de estas acep- mo Haddad también presenta argumentos a favor del
ciones, parece claro que la globalización está introdu- traslado hacia áreas periféricas: i) la fricción de la dis-
ciendo un nuevo código, que es precisamente el códi- tancia se ha reducido, como subproducto de la revo-
go de la globalización, sin cuyo entendimiento o lución científica y tecnológica; ii) la fuerza de traba-
decodificación no es posible beneficiarse de este pro- jo en las áreas más complejas, por historia y cultura
ceso. sindical, es más reacia a la flexibilización laboral; iii)
En la perspectiva de los nuevos códigos de la hay mercados potenciales en las áreas menos desarro-
globalización hay que llamar la atención al papel de lladas; iv) las grandes empresas que se instalan en
la pedagogía y de la educación, con el fin de capacitar áreas periféricas ejercen fuerzas de atracción sobre los
a las personas para comprender las nuevas lógicas en proveedores para su localización cercana; v) el eleva-
juego, única forma de ser sujeto y no objeto de la do nivel de competencia internacional fuerza la bús-
globalización, única posibilidad de transformar en in- queda de costos cada vez menores, incluidos los de
cluyente un proceso globalizador que hasta ahora mano de obra.
muestra de preferencia su naturaleza excluyente. La En síntesis, es difícil hacer predicciones de me-
globalización produce más riqueza que pobreza, es diano plazo sobre la geografía resultante de los acuer-
cierto, pero también produce más pobres que ricos. dos supranacionales. Hay, como se dijo, tendencias
que podrían considerarse como de apoyo al surgimien-
to de procesos localizados de crecimiento que pudiesen
9 Sobre el tema de las regiones fronterizas puede verse Boisier (1987) ser asimilados a las formas analizadas de crecimiento
y Torrijos (2000). local, que a su vez constituirían bases para un desarrollo

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


58 REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005

local futuro; pero también hay tendencias que apoyan tración es el momento generador de la concentración”,
el aumento de la concentración allí donde ya existe, tanto más verdadero cuanto más evidentes sean los
conforme al viejo principio que señala que “la concen- rendimientos crecientes.

IV
¿Qué pueden aportar las universidades
a estos procesos?

Metafóricamente, se puede decir que la globalización cambios necesarios, sino de hacer los cambios con la
es una “caja negra” y que para posicionarse adecua- velocidad necesaria. Porque en realidad hoy día ya no
damente en ella es imprescindible conocer la clave. Esa es un problema decir vamos a cambiar o no vamos a
clave es un marco cognitivo, en gran medida nuevo y cambiar. Tal vez cambiar 10 años después de lo que
que cambia a una velocidad asombrosa. Jacques era necesario ya no sirve; es una cosa muy dramáti-
Boudeville, el notable geógrafo francés, solía decir que ca, pero en realidad, por primera vez ahora el mundo
la universidad es el cerebro de toda región, para apun- está conectado de tal manera que la velocidad de los
tar tempranamente a la necesidad de todo territorio de procesos de cambio tiene una importancia esencial.
recibir, adecuar y crear conocimiento. Probablemente Eso al final tiene un solo test, y es, si en las institu-
hoy día, en que hablamos de conocimiento distribui- ciones de Educación Superior, en cada una de las
do, habría que hacer compartir el protagonismo universidades uno ve o no, que hay el predominio de
cognitivo de la universidad con todo un sistema una dinámica de cambio por sobre una dinámica de
cognitivo y de innovación territorial (Méndez, 1993). conservación o de cerrazón corporativa o de temor
De todos modos, el papel de las universidades locales frente a la sociedad” (citado en Medina, 2002).
sigue siendo fundamental para apoyar el desarrollo de A esta preocupación de Brunner se sobrepone
su propio entorno territorial. todavía lo que he denominado la ley universal de la
La globalización está poniendo en jaque a muchas descentralización: la eficacia y velocidad de decisión
instituciones (normas, arreglos jurídicos, leyes, tradi- de todo organismo público es inversamente proporcio-
ciones informales) y a muchas organizaciones. Peter nal al cuadrado de la distancia al centro nacional de
Drucker ha dicho, quizás con exageración pero no decisiones; esta es una forma irónica de referirse a la
equivocadamente, que las universidades no sobrevivi- parsimonia fatal de las organizaciones —universidades
rán al paso del siglo XXI. Esto podría derivar de la en primer lugar— ubicadas en “la periferia de la peri-
enorme magnitud y crecimiento exponencial del cono- feria”, es decir, en las lejanas provincias. No hay du-
cimiento en redes virtuales; del uso de entornos y pla- das de que en el contexto de la globalización, cualquier
taformas virtuales, así como de programas computa- organización ubicada en “la periferia de la periferia”
cionales para el diseño de material educativo digital; está obligada —si quiere sobrevivir— a ser por lo
del empleo de portafolios y equipos distribuidos que menos el doble de eficaz y veloz que sus competido-
permiten estudiar a distancia, principalmente progra- ras más centrales, que se benefician mucho más de su
mas de posgrado, y, sobre todo —en mi opinión— de propio entorno.
la bajísima velocidad de respuesta al cambio de estas Estando la globalización profundamente ligada al
instituciones que en el occidente datan del siglo XI. proceso de innovaciones y siendo este último el resul-
Brunner (2002) escribe al respecto: “El gran tado de la ampliación del conocimiento, parece claro
riesgo es que realmente América Latina se quede ex- que la condición básica para que una organización
cluida del orden global emergente de una economía —sea ella funcional como una empresa o una univer-
basada en conocimientos, de la sociedad de la infor- sidad, sea territorial como una región o país— pueda
mación, simplemente porque no hemos tenido la ca- acoplarse al “centro” de la globalización, es decir, a su
pacidad en uno de los sectores claves para la incor- núcleo dinámico cognitivo, reside en disponer del saber
poración a ese nuevo orden, no solamente de hacer los necesario y pertinente para ello. Se ha sostenido, por

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005 59

ejemplo, que para los países latinoamericanos “la ven- universidad nacional,11 importante a la hora de captar
tana” de las manufacturas microelectrónicas ya se ce- “clientes” y recursos.
rró con un candado cuya llave está en manos de algu- Según Pérez (2004), los factores que refuerzan o
nos pocos países asiáticos y europeos y que, por lo debilitan el aporte de las universidades a la
tanto, acoplarse ahora al núcleo dinámico de la competitividad de su entorno son:
globalización presupone intentar abrir “ventanas” to- Las características del entorno: nivel de desarro-
davía más complejas, tal vez biogenéticas, de servicios, llo económico y tecnológico; entorno empresarial y
de nuevos materiales. ¿Cómo pretender hacerlo sin organizativo; dotación y uso de capital humano; espe-
disponer del conocimiento necesario? cialización de la economía e intensidad tecnológica.
Como se dijo, suponer que la generación de ese — Las características de las universidades: recursos
conocimiento pudiese ser todavía responsabilidad única humanos y financieros; especialización científica;
de la universidad sería un error fatal, en una época en cultura organizacional y valores predominantes;
que hablamos de conocimiento distribuido, comunida- eficiencia, productividad y calidad docente y de
des de conocimiento, redes cognitivas, sinergia investigación.
interorganizacional, y en general, de nuevos tipos de — El funcionamiento de los enlaces: sistema de in-
aprendizaje. vestigación, desarrollo e innovación; difusión de los
Admitiendo entonces que las universidades de los resultados; financiamiento de dichas actividades.
nuevos espacios (como la Unión Europea o el La pregunta clave es, por cierto, en qué pueden
Mercosur) tienen hoy un papel importante, pero lejos contribuir las universidades a que “su” territorio, so-
de aquel propio del pasado, hay que exigirles que cum- bre la base del conocimiento, se posicione mejor en la
plan a cabalidad con sus funciones centrales —de in- globalización. La respuesta es múltiple, como se verá
vestigación, docencia y extensión— pero en un nuevo a continuación.
entorno de gran exigencia, altamente competitivo y i) En materia de formación
cooperativo al mismo tiempo, en el cual la velocidad es — Preparar a más ciudadanos para asimilar más
un elemento crucial. Para ello las universidades —so- conocimientos y para participar en un pro-
bre todo las subnacionales (regionales, departamentales, ceso de cambio permanente y rápido.
provinciales e incluso comunitarias, como en el sur de — Mejorar el capital humano, formando más
Brasil)— deben reafirmar su pertenencia y su pertinen- científicos e ingenieros fuertemente imbuidos
cia (Boisier, 1994). La “pertenencia”, entendida como de valores.
la incrustación en una comunidad local, es clave para — Mejorar la inserción laboral de los egresados,
afianzar la identidad de la universidad; en un mundo dándoles una formación que fomente la vo-
abierto y competitivo la “marca”, la “denominación de cación empresarial y que les prepare para
origen”, contribuye de manera crucial a que se la dis- contribuir al proceso de innovación.
tinga entre miles de competidores10 y es clave para ob- ii) En investigación y desarrollo (I+D)
tener apoyo y respaldo económico de la comunidad, — Reforzar la investigación: más investigación
que “siente” como suya una universidad que ha sido y de mejor calidad.
capaz de poner de relieve su “pertenencia”. La “perti- — Reforzar la conexión entre innovación y em-
nencia”, entendida como la adecuación entre el que- presa.
hacer universitario y las necesidades de corto y largo iii) En relación con el cambio estructural de la eco-
plazo de la localidad en la cual está inserta y a la cual nomía
pertenece socialmente, se relaciona con la “excelencia”, — Apoyar la creación de empresas de base tec-
otra palabra clave en este ámbito. Difícilmente la Uni- nológica mediante “incubadoras” y otros me-
versidad del Comahue (Argentina) o la Universidad canismos.
Austral (Chile) o la Universidad de Santa Cruz do Sul
(Brasil) pueden ser centros de excelencia académica en
todos los campos disciplinarios. Necesariamente la
11 Por ejemplo, un brillante egresado de la educación media en Chile
especialización será la vía para alcanzar el estatus de
que quisiese estudiar Medicina Veterinaria, elegiría con toda segu-
ridad como primera opción la Universidad Austral de Chile en la
ciudad de Valdivia, porque es un establecimiento que en esa carre-
ra profesional ostenta el más alto rango académico del país y, por
10 Nadie sabe más de esto que los productores de vino. lo tanto, se constituye en ese campo en una “universidad nacional”.

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


60 REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005

— Apoyar la mejora tecnológica de las empre- En segundo lugar, hay que abrir espacio mental
sas y los sectores existentes mediante pro- para un segundo marco cognitivo, nuevo, que permite
gramas sistemáticos de transferencia tecno- entender cuáles son hoy día los factores determinan-
lógica. tes tanto del crecimiento como del desarrollo y bajo
iv) En relación al desarrollo regional qué modalidad de relación sistema/entorno ellos se
— Contribuir a las estrategias locales y regio- producen.
nales para el desarrollo del territorio en la con- Esto lleva, en apretada síntesis, a sostener que el
temporaneidad (conocimiento más valores). crecimiento de un territorio depende ahora de seis fac-
Este último punto requiere ampliación y tores: i) la acumulación de capital; ii) la acumulación
profundización. ¿Qué significa “contribuir a las estra- de progreso técnico; iii) la acumulación de capital
tegias…”? ¿Cuál puede ser este aporte? Parece eviden- humano; iv) la demanda externa; v) los efectos territo-
te que no puede limitarse a contribuciones a nivel rialmente diferenciados del cuadro de política macro-
microeconómico, esto es, a nivel de empresas o acti- económica, y vi) el proyecto nacional o proyecto país
vidades; el nivel mesoeconómico parecería ser el apro- y su desdoblamiento territorial. Como se anticipó más
piado para concretar los aportes. atrás, siendo los agentes decisores, en su mayoría,
Si se admite que tanto el crecimiento económico externos al territorio, es legítimo sostener que desde
de un territorio como su desarrollo son procesos co- este punto de vista el crecimiento subnacional consti-
lectivos y sinérgicos, se sigue que el logro de ambos tuye esencialmente un proceso exógeno. Puede agre-
presupone una forma de coordinación de los diversos garse, desde el punto de vista sistémico, que el creci-
agentes involucrados (tomadores de decisiones), de miento territorial es una función de la interacción del
manera que la matriz de decisión resultante muestre sistema y su entorno.
una elevada coherencia interna y una dirección Por otro lado, y considerando el carácter estricta-
preestablecida. mente endógeno del desarrollo territorial, puede sos-
Esta coordinación es por definición horizontal y tenerse que este proceso depende de la sinapsis y de
heterárquica, ya que de otra forma sería una imposición. la sinergia que opera entre seis subsistemas pertene-
¿Cómo llegar a ese resultado? La respuesta parece en- cientes al sistema territorial en cuestión y que definen
contrarse en el campo de la lingüística, es decir en el su complejidad: i) el subsistema de acumulación; ii) el
uso de la palabra, el discurso y la conversación para subsistema axiológico; iii) el subsistema de toma de
crear un futuro y para generar consenso social. decisiones; iv) el subsistema de procedimientos; v) el
Esto no puede sino ser el resultado de un com- subsistema organizacional, y vi) el subsistema subli-
plejo proceso para introducir en el cuerpo colectivo una minal. El desarrollo es visto entonces como una emer-
energía externa, una forma de “negentropía” que he- gencia sistémica o como una propiedad evolutivamente
mos denominado “sinergia cognitiva”, definida como emergente de un sistema territorial complejo.
un conocimiento científico compartido por la mayoría En tercer lugar, como ha sido insinuado en varias
(aunque no necesariamente por la totalidad) de los oportunidades, ambos procesos territoriales de cambio
agentes sociales, acerca de la naturaleza y dinámica de están profundamente articulados con el nuevo entorno
los procesos de cambio social que se dan en el territo- territorial, en un complejo de procesos que están cris-
rio: el crecimiento y el desarrollo, estructuralmente talizando en la actualidad y que se asocian al surgi-
diferentes pero no del todo independientes (Boisier, miento de tres nuevos escenarios para los territorios:
2000). En síntesis, esto equivale a descubrir y a adop- un nuevo escenario contextual (apertura externa e in-
tar dos cuerpos cognitivos que “empoderan” al colec- terna), un nuevo escenario estratégico (nueva geogra-
tivo para intervenir contemporáneamente en la promo- fía y nuevas modalidades de gestión) y un nuevo es-
ción tanto del crecimiento como del desarrollo. cenario político (modernización del Estado y nuevas
Se trata en primer lugar de adoptar en la práctica funciones de gobierno subnacional).
diaria una visión territorial que permite entender el Parece evidente, admitida incluso a priori la va-
territorio, cualquiera sea su escala, como i) un siste- lidez de las hipótesis anteriores, que entender estos
ma; ii) un sistema abierto, y iii) un sistema abierto y temas es un requisito indispensable para minimizar los
complejo. No es muy sencillo, pero en definitiva no errores de las intervenciones o, a la inversa, para
hay nada que inventar desde el punto de vista maximizar las probabilidades de éxito de ellas.
cognitivo, sólo adaptar conocimiento ya creado, ven- En la práctica, todo esto se transforma en un
ciendo por cierto toda clase de rigidez mental. verdadero imperativo docente, de investigación y de

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005 61

extensión para las universidades locales. Son ellas las Dror (1994) tiene mucha razón al sostener que se “re-
instituciones privilegiadas, pero no las únicas, para de- quieren elites de gobernación democráticas, y adecua-
sarrollar permanentemente estos conceptos, para entre- damente cualificadas para representar el futuro y los in-
garlos en programas contemporáneos de formación de tereses de la humanidad, y para perfeccionar el eslabón
pregrado y posgrado —en este último caso, en progra- entre conocimiento y poder. Al mismo tiempo deben ha-
mas dirigidos al tema del desarrollo territorial— y para cerse vigorosos esfuerzos para elevar el nivel de enten-
difundirlos a un público más amplio. Después de todo, dimiento popular en relación con temas complejos”.

V
Conclusiones

El proceso de globalización produce importantes cam- tración geográfica de empresas, cambio endógeno—
bios en la geografía de la producción, no sólo manufac- dependerá de la calidad de la respuesta local,
turera, sino en su acepción más amplia, incluyendo ac- influenciada a su vez por la catálisis que los sistemas
tividades como la agricultura y el turismo. La libre cir- locales de investigación y desarrollo, principalmente
culación del capital en nuevos espacios ampliados de las universidades, puedan introducir en el medio local.
comercio y los procesos de reconversión a los que se El papel de las universidades subnacionales, es-
ven empujados los territorios, sumados a las innovacio- pecialmente, resulta de la mayor importancia, no sólo
nes tecnológicas, generan nuevos mapas productivos, en términos de la transferencia tecnológica a procesos
con sus inevitables balances de pérdidas y ganancias. fabriles y organizacionales. El aporte crucial de las
Las nuevas actividades en nuevos espacios abren universidades debe manifestarse en su contribución a
posibilidades ciertas de generar procesos de crecimien- la creación y difusión de marcos cognitivos nuevos,
to local, los cuales pueden servir de base y entorno para contemporáneos y pertinentes para dar respaldo cien-
procesos más complejos de desarrollo local endógeno. tífico a las intervenciones de la propia sociedad sobre
Que los procesos de crecimiento se asimilen o no a los los dos procesos de cambio social más importantes para
modelos comentados —distritos industriales, concen- ella misma: el crecimiento y el desarrollo territorial.

Bibliografía

Bauman, Z. (2000): Globalization: The Human Consequences, información, Santiago de Chile, Instituto de Geografía,
Nueva York, Columbia University Press. Pontificia Universidad Católica de Chile.
Bateson, G. (2002): Espíritu y materia, Buenos Aires, Amorrortu. _______ (2003b): Knowledge society, social knowledge, and terri-
Bianchi, P.y L.M. Miller (1999): Innovación y territorio, México, torial management, Regional Development Studies, vol. 9,
D.F., Editorial JUS. Nagoya, Japón, Centro de las Naciones Unidas para el Desa-
Boisier, S. (1987): Notas en torno al desarrollo de regiones fronte- rrollo Regional.
rizas en América Latina, Estudios internacionales, Nº 78, _______ (2003c): El desarrollo en su lugar: el territorio en la so-
Santiago de Chile, Universidad de Chile, abril-junio. ciedad de la información, Santiago de Chile, Pontificia Uni-
_______ (1991): Política económica, organización social y desa- versidad Católica de Chile.
rrollo regional, quinta edición, Santiago de Chile, Instituto Brunner, J.J. (2002): Conclusiones de la Reunión técnica “El futuro
Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y de la educación superior en Colombia”, Bogotá, D.C., Aso-
Social (ILPES). ciación Colombiana de Universidades (ASCUN)/Instituto Co-
_______ (1994): Universidad, desarrollo regional e inteligencia lombiano para el Fomento de la Educación Superior (ICFES)/
social, EURE, vol. 20, Nº 60, Santiago de Chile, Pontificia Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técni-
Universidad Católica de Chile. cos en el Exterior (ICETEX), borrador.
_______ (2000): Conversaciones sociales y desarrollo regional, Talca, Buarque, S. (1999): Metodología de planejamento do
Editorial de la Universidad de Talca. desenvolvimento local e municipal sustentable, Recife, Bra-
_______ (2002): El lenguaje emergente en desarrollo territorial, sil, Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricul-
Santiago de Chile, inédito. tura (IICA).
_______ (2003a): Desarrollo (local): ¿de qué estamos hablando?, Buitelaar, R. (2000): ¿Cómo crear competitividad colectiva?, San-
El desarrollo en su lugar: el territorio en la sociedad de la tiago de Chile, CEPAL, enero, inédito.

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER


62 REVISTA DE LA CEPAL 86 • AGOSTO 2005

Dror, Y. (1994): La capacidad de gobernar. Informe al Club de instituciones de ciencia y tecnología” (Valencia, España, 31
Roma, México, D.F., Fondo de Cultura Económica. de mayo de 2004).
García Canclini, N. (1999): La globalización imaginada, Buenos Perroux, F. (1950): Economic space: theory and applications, The
Aires, PAIDOS. Quarterly Journal of Economics, vol. 64, Cambridge,
Garofoli, G. (1995): Desarrollo económico, organización de la Massachusetts, The MIT Press.
producción y territorio, en A. Vázquez-Barquero y G. Garofoli PNUD/OIT/UNOPS/EUR (Programa de las Naciones Unidas para el
(comps.), Desarrollo económico local en Europa, Madrid, Desarrollo/Organización Internacional del Trabajo/Oficina de
Colegio de Economistas de Madrid. las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos/EUR) (2002):
Guimaraes, J.P. (1997): Local economic development: the limitation Las agencias de desarrollo local, Nueva York.
of theory, en B. Helmsing y J. Guimaraes (comps.), Locality, Porter, M. (1998): Clusters and the new economics of competition,
State and Development, La Haya, Instituto de Estudios So- Harvard Business Review, vol. 76, Nº 6, noviembre-diciem-
ciales (ISS). bre, Boston, Harvard Business School.
Haddad, P.R. (s/f): Relatorio sobre o desenvolvimento humano do Ramos, J. (1997): Una estrategia de desarrollo a partir de los com-
MERCOSUL, Belo Horizonte, Brasil. plejos productivos (clusters) en torno a los recursos natura-
Helmsing, B. (2000): Externalities, Learning and Governance les, LC/R.1743, Santiago de Chile, CEPAL.
Perspectives on Local Economic Development, La Haya, Ins- Reich, R. (1993): El trabajo de las naciones. Hacia el capitalismo
tituto de Estudios Sociales (ISS). del Siglo XXI, Buenos Aires, Javier Vergara Editor S.A.
Krugman, P. (1991): Geography and Trade, Cambridge, Roelandt, T.J.A. y P. den Hertog (1999): Cluster analysis and clus-
Massachusetts, MIT Press. ter-based policy making in OECD countries: introduction to the
Krugman, P. y M. Fujita (2004): The new economic geography: past, theme, Boosting Innovation: the Cluster Approach, París, Or-
present and the future, Investigaciones regionales, Nº 4, Bar- ganización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
celona, Asociación Española de Ciencia Regional. Silva, I. (2003): Disparidades, competitividad territorial y desarro-
Maddison, A. (1991): Historia del desarrollo capitalista. Sus fuer- llo local y regional en América Latina, serie Gestión pública,
zas dinámicas, Barcelona, Ariel Historia. Nº 33, LC/L.1882-P, Santiago de Chile. Publicación de las
Medina, J. (2002): Por un nuevo liderazgo para facilitar el desa- Naciones Unidas, Nº de venta: S.03.II.G.47.
rrollo de comunidades y cultura del conocimiento en la forma- Simmies, J. (1997): Innovation, Networks and Learning Regions?,
ción avanzada, Cali, Colombia, Universidad del Valle, inédito. Regional Policy and Development, Nº 18, Londres, J. Kingsley
Méndez, R. (1993): Las políticas regionales de innovación en la Publishers.
promoción del desarrollo, EURE, vol. 19, Nº 58, Santiago de Storper, M. (1997): The Regional World, Londres, The Guilford Press.
Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile. Torrijos, V. (2000): La diplomacia centrífuga. Preámbulo a una
OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos) política exterior de las regiones, Desafíos, Nº 2, Bogotá, D.C.,
(2001): Devolution and Globalisation. Implications for Local Universidad del Rosario.
Decisión-Makers, París. Vaillant, M. (1997): Pradera, frontera y puerto, otra vez, Cuader-
Paz, O. (1993): La llama doble, Barcelona, Seix Barral. nos del CLAEH, Nº 78-79, Montevideo, Centro Latinoameri-
Pérez, F. (2004): La mejora de la competitividad: la contribución cano de Economía Humana (CLAEH).
de las universidades, ponencia presentada en la Jornada sobre Vásquez-Barquero, A. (1999): Desarrollo, redes e innovación,
“La competitividad en la sociedad del conocimiento y las Madrid, Ediciones Pirámide.

¿HAY ESPACIO PARA EL DESARROLLO LOCAL EN LA GLOBALIZACIÓN? • SERGIO BOISIER