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DEFINICIÓN DE TELEMÁTICA

El concepto de telemática refiere a la combinación de la informática y de la tecnología de la


comunicación para el envío y la recepción de datos. La noción se asocia a diferentes técnicas,
procesos, conocimientos y dispositivos propios de las telecomunicaciones y de la computación.

Telemática

Aquello que se entiende por telemática, por lo tanto, es muy amplio ya que abarca el diseño,
el análisis y la aplicación de todos los servicios y de la infraestructura que permiten procesar,
almacenar y transmitir información.

El intercambio de mensajes a través de aplicaciones como WhatsApp forma parte de la


telemática. La persona que ingresa a la aplicación desde su teléfono celular (móvil), escribe
un mensaje y se lo envía a otro usuario está haciendo uso de la telemática.

Lo mismo ocurre con quien envía y recibe correos electrónicos. Supongamos que, a lo largo
de una jornada de trabajo, el dueño de una empresa intercambia cinco emails con el gerente
de marketing acerca de un proyecto a desarrollar. Dichas comunicaciones son posibles gracias
a la telemática.

Los servicios de comercio electrónico (conocidos como e-commerce), las transmisiones


digitales de televisión, el posicionamiento geográfico mediante GPS y las herramientas que
permiten el desarrollo de un proceso educativo a distancia también forman parte del ámbito de
la temática.

Las personas que se especializan en estas cuestiones pueden formarse como técnicos en
telemática o ingenieros en telemática, de acuerdo al plan de estudio. Esta formación habilita a
trabajar en diversas áreas de las telecomunicaciones y en la gestión de redes, por ejemplo.

MPACTO DE LA TEMÁTICA A NIVEL MUNDIAL, NACIONAL Y REGIONAL

Es innegable el valor estratégico que hoy en día se atribuye al control de la tecnología de la


información, como factor decisivo para el desarrollo económico de un país. El
concepto Autopistas de la Información denota de forma gráfica el carácter dinamizador de este
concepto. Se considera que, en un escenario a nivel mundial cada vez más competitivo, el
control de esta tecnología resulta vital, no sólo como elemento catalizador en el sector
industrial, sino como factor imprescindible para asegurar elevados niveles de calidad de vida,
al impactar decisivamente en aspectos básicos de una sociedad, como son la enseñanza, la
asistencia sanitaria, la administración pública, el ocio y esparcimiento, etc.

Recientemente, la Unión Europea, a través del Libro Blanco sobre Crecimiento, Competitividad
y Empleo en Europa, ha reconocido este papel decisivo de las Tecnologías de la Información
en el desarrollo de la sociedad del siglo XXI (sociedad de la información), tratando, mediante
el lanzamiento de programas de I+D (ACTS y Telematics for RTD) de impulsar la capacidad
tecnológica de la Unión frente a USA y Japón. Se estima, en recientes estudios llevados a
cabo por la CEC, que el personal en la Europa comunitaria dedicado parcial o totalmente a
actividades de I+D, en entidades públicas y privadas, asciende a unos 700.000 profesionales,
segmentados por razones de su ubicación geográfica o por la falta adecuada de recursos para
el necesario intercambio de ideas y experiencias, es decir, del conocimiento científico o
tecnológico. Es quizás esta falta de coherencia en el impulso tecnológico lo que está lastrando
muchos de los esfuerzos industriales europeos frente a sus competidores mundiales. Se
considera, pues, que un esfuerzo en aumentar ese grado de coherencia en el impulso
innovador, podría aumentar cuantitativamente, de forma muy significativa, la productividad
industrial. De ahí el caracter altamente estratégico atribuido a la tecnología de la información,
como medio indispensable para conseguir este objetivo.

Generalmente se reconoce un gran desarrollo de las tecnologías básicas en materia de


comunicaciones, propiciado, sin duda, por la evolución de la micro- electrónica, la opto-
electrónica y la tecnología Software, por una parte, y el conocimiento y desarrollo de las
técnicas de procesado de la información e implementación de sistemas de comunicaciones,
por otra. Sin embargo, es en el área del desarrollo de aplicaciones telemáticas en donde,
comparativamente, la capacidad de evolución y crecimiento puede ser, a corto plazo, mayor,
y donde el impacto social puede producir mayores sinergias a distintos niveles. Es por ello por
lo que los programas, a nivel mundial en curso, hacen especial énfasis en los aspectos de
reutilización de las tecnologías existentes, desarrollo de aplicaciones y realización de
experimentos que validen tales desarrollos, en presencia de usuarios, con objeto de implantar
tales tecnologías con un objetivo netamente pragmático: El beneficio directo y contrastable de
los sectores sociales implicados a los que se dirigen los programas.

En España, en los últimos ocho años, y emulando las directrices tecnológicas de los programas
RACE I y RACE II de la CE, el Programa Nacional de Tecnologías de la Información y de las
Comunicaciones ha basado sus objetivos técnicos en el desarrollo de tecnologías, sistemas y
arquitecturas, además de financiar proyectos integrados en estos contextos. Como
continuación de la estrategia de dicho Programa, es necesario plantearse la reutilización y
optimización de las tecnologías desarrolladas en el campo telemático con objeto de llenar de
contenido las autopistas de la información, es decir, el desarrollo de aplicaciones y servicios
telemáticos avanzados que puedan ser usables por usuarios finales, poniendo a su alcance
recursos o información que mejoren los procesos actualmente existentes. Tal estrategia resulta
coherente con la esgrimida en el IV Programa Marco de la CE y materializada en el Programa
europeoTelematics for RTD, actualmente en curso.

No obstante, además de las innegables ventajas de las que pueden beneficiarse los distintos
sectores sociales implicados en las aplicaciones y servicios telemáticos avanzados, a corto
plazo, las mayores sinergias se prevén en el área de investigación y desarrollo en los sectores
de las telecomunicacionesa y la informática (es decir, la telemática), dadas las características
aglutinadoras y de eliminación de barreras físicas que supone el adecuado aprovechamineto
de estas tecnologías. En el campo industrial, el impacto de la revolución de la información, va
a ser doble: Por una parte, los ciclos de desarrollo de productos van a acortarse, debido a la
reutilización de elementos y procesos y a la eficiencia de las nuevas herramientas de control.

Por otra parte, las estructuras productivas darán cabida a un número creciente de pequeñas y
medianas empresas que, adecuadamente dotadas de estos recursos emergentes, van a poder
competir eficientemente en subsectores específicos de negocios.

Por último, hay que destacar el importante cambio en el modelo de adquisición y difusión del
conocimiento científico y técnico, tradicionalmente aceptado, que el desarrollo de las nuevas
tecnologías de la información va a provocar, acortando los ciclos de aprendizaje y favoreciendo
el acceso a nuevos recursos a aquellos grupos de trabajo adecuadamente formados y dotados
de estos nuevos medios.

La utilización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ha abierto


el paso a la denominación red telemática para aludir al "tejido" o medio que la soporta: el de la
informática (almacenaje y procesamiento) y las telecomunicaciones (transporte).

Aunque en la práctica no se puede separar el proceso de tratar y difundir la información, existen


dos espacios en los cuales estas tecnologías tienen su aplicación. El primero, cuando una
persona trata información y cono cimiento en el ámbito individual, sin interacción, y el segundo,
cuando ésta se relaciona con otro actor.

El primer espacio es el de la informática y el segundo es el de la telemática (palabra derivada


de la contracción de telecomunicaciones e informática), definida como "una amplia telaraña
electrónica formada por computadoras conectadas en redes que tiene a la información como
el elemento principal de su actividad, la cual transporta de manera económica y
multiescalonada, ofreciendo al usuario un uso interactivo al integrar espacio y tiempo" (Cartier,
1992: 121) y que se ha convertido en un nuevo medio de comunicación.

Los medios telemáticos se distinguen de los anteriores porque además de que "la
interconexión de todas las redes significa la aparición de nuevas formas de transmisión y de
intercambio de información (...) estos permiten el acceso a un tipo de información antes no
vehiculizado por medio masivo alguno (la información-conocimiento o información-saber),
disponible en los bancos de datos interconectados" (Pineda, 1996: 63).

La integración del computador, las telecomunicaciones y los sistemas audio-visuales se


considera "el pilar fundamental de una nueva revolución, denominada la revolución del
conocimiento, porque está generando transformaciones en los paradigmas convencionales de
enseñanza-aprendizaje, trabajo y comunicación" (Montilva, 1995: 1).
En tal sentido, el concepto de red telemática no se ha mantenido imperturbable. Actualmente
se observa la tendencia a equipararlo con el de comunicación mediante computadoras (CMC)
"con lo cual se enfatiza que lo fundamental es la aplicación de la herramienta para la
comunicación" (Pimienta y Liendo, 1993: 79), puesto que el concepto designa al "uso de
conexiones directas o remotas entre computadoras para facilitar la comunicación entre
personas distantes" . (Chacón, 1994: 101). (Las negritas son nuestras).

Colombia

Los grandes avances que se han producido en las tecnologías de la información y las
comunicaciones han propiciado que los tradicionales sistemas de telecomunicaciones se
transformen en sofisticadas redes que ofrecen una gran variedad de servicios telemáticos, los
cuales constituyen un soporte cada vez más indispensable para el desarrollo tecnológico y por
ende económico y social de los países y las regiones. Con el fin de aprovechar las inmensas
oportunidades que ofrecen estas tecnologías, es necesario disponer de personal con
formación avanzada en estas áreas.

Partiendo del principio de que el conocimiento es una fuerza productiva de primer orden, y
entendiendo que el propósito fundamental de la Universidad es la generación de conocimiento,
se concluye que es un compromiso de ésta aprovechar las mejores mentes en el desarrollo
científico y tecnológico de su zona de influencia. Para lograrlo, debe crear los ambientes
propicios para vincular a los jóvenes más sobresalientes como elementos fundamentales en
este proceso productivo.

En concordancia con lo anterior y como parte de las acciones encaminadas a consolidar su


capacidad de investigación en el campo de la ingeniería telemática y lograr a través de esta
disciplina un impacto efectivo en el desarrollo social y económico de su entorno.