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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN

1954/2014
QUEJOSO: **********
VISTO BUENO
SR. MINISTRO

PONENTE: MINISTRO ALFREDO GUTIÉRREZ ORTIZ MENA


COTEJÓ
SECRETARIA: KARLA I. QUINTANA OSUNA

Ciudad de México. La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la


Nación, en sesión correspondiente al , emite la siguiente:

SENTENCIA

Mediante la cual se resuelve el amparo directo en revisión 1954/2014,


promovido contra el fallo dictado el 3 de abril de 2014, por el Segundo
Tribunal Colegiado en Materia Penal del Cuarto Circuito en el juicio de
amparo directo 382/2013.

El problema jurídico a resolver por esta Primera Sala de la Suprema Corte


de Justicia de la Nación consiste en analizar, en caso de que se cumplan
los requisitos procesales correspondientes, la constitucionalidad de la pena
pérdida de la patria potestad prevista en el artículo 280 del Código Penal
para el Estado de Nuevo León.

I. ANTECEDENTES DEL CASO

1. De las constancias de autos se desprende que el 27 de diciembre de 2002,


********** y ********** contrajeron matrimonio y procrearon dos hijos, quienes
nacieron el 20 de octubre de 20071.

2. El 7 de noviembre de 2011, ********** promovió juicio oral de alimentos


contra el padre de sus hijos, del que conoció el Juzgado Octavo de Juicio
Familiar Oral del Primer Distrito Judicial en el Estado y registró con el
número de expediente 1091/2008. El 15 de diciembre de 2008, las partes
llegaron a un convenio –con la categoría de cosa juzgada a partir de 16 del
1
Hoja 83 a 85, del tomo I del expediente 143/2012, del Juzgado Primero Penal del Tercer Distrito
Judicial San Nicolás de la Garza, Nuevo León.
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mismo mes y año− en el que el padre de los niños se comprometió, entre


otras cosas, al pago de la pensión alimenticia a favor de sus hijos, por la
cantidad de $********** pesos mensuales hasta marzo de 2009 y a partir de
abril de 2009, la cantidad de $********** pesos mensuales; además, se
comprometió a cumplir el pago de la guardería de sus hijos por la cantidad
de $********** pesos2.

3. Ante el incumplimiento a lo pactado, la madre de los niños promovió la


ejecución del convenio ante el juez familiar del conocimiento. Mediante
resolución de 23 de septiembre de 2009, se condenó a ********** al pago de
$********** pesos por concepto de las pensiones alimenticias
correspondientes al mes de abril y julio de ese año3.

4. El 22 de abril de 2010, la madre de los niños presentó denuncia penal por


el delito de abandono de familia contra ********** por el incumplimiento de
sus obligaciones alimentarias4.

5. De nueva cuenta la madre de los niños solicitó la ejecución del convenio,


por lo que el 18 de enero de 2011, se condenó al padre al pago de la
cantidad de $********** pesos, por concepto de las pensiones alimenticias
comprendidas del mes de agosto de 2009 a la fecha de resolución, así
como los gastos de la guardería5.

6. El Agente del Ministerio Público Investigador número seis de Justicia


Familiar inició la averiguación previa número **********6. Concluida la
indagatoria, el 19 de junio de 2012, la representación social ejerció acción
penal contra el quejoso, por considerarlo probable responsable de la
comisión del ilícito abandono de familia7.
2
Hojas 124 y 125, del tomo I del expediente 143/2012, del Juzgado Primero Penal del Tercer
Distrito Judicial San Nicolás de la Garza, Nuevo León.
3
Hojas 182 a 190, del tomo I del expediente 143/2012, op cit.
4
Hojas 11 a 15, del tomo I del expediente 143/2012, del Juzgado Primero Penal del Tercer Distrito
Judicial San Nicolás de la Garza, Nuevo León.
5
Hojas 249 a 255, del tomo I del expediente 143/2012, del Juzgado Primero Penal del Tercer
Distrito Judicial San Nicolás de la Garza, Nuevo León.
6
Hoja 1, del toca en definitiva 155/2013, del Juzgado Primero Penal del Tercer Distrito Judicial del
Estado.
7
Artículo 280 del Código Penal para el Estado de Nuevo León:
Al que sin motivo justificado abandone a sus hijo o a su cónyuge, incumpliendo sus obligaciones
alimentarias, se le aplicarán de seis meses a cinco años de prisión; multa de 180 a 360 cuotas,
pérdida de los derechos de patria potestad, tutela, hereditarios o de alimentos que pudiere tener
sobre el acreedor alimentario; y pago, como reparación del daño de las cantidades no
suministradas oportunamente por el acusado.

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7. La averiguación previa quedó radicada en el Juzgado Primero Penal del


Tercer Distrito Judicial en san Nicolás de los Garza, Nuevo León, con el
número de expediente 143/2012-I. Seguida la secuela procesal, el 30 de
mayo de 2013 se dictó sentencia que declaró la plena responsabilidad del
quejoso en la comisión del delito de abandono de familia, por lo que se le
condenó a una pena de 6 meses de prisión y al pago de una multa de 180
cuotas, equivalente a $********** pesos, al pago de $********** pesos a favor
de ********** en representación de sus hijos, por concepto de pago de
reparación del daño, así como a la pérdida de la patria potestad de sus
hijos, y de los derechos hereditarios y de alimentos que le pudieren
corresponden en relación con ellos8.

8. Inconformes con lo anterior, el sentenciado, su defensor particular, el


ministerio público y la parte afectada, interpusieron recurso de apelación
que conoció la Décima Tercera Sala Unitaria Penal del Tribunal Superior de
Justicia en el Estado de Nuevo León, radicando el asunto con el número de
toca penal en definitiva 155/2013. El 20 de septiembre de 2013 se emitió
resolución, en la que se determinó modificar la sentencia impugnada en el
apartado correspondiente a la reparación del daño para establecer el
quántum de la condena en ejecución de sentencia9.

II. TRÁMITE DEL JUICIO DE AMPARO

9. Juicio de amparo directo. Inconforme con la sentencia anterior, el 15 de


octubre de 2013, el quejoso, por conducto de su defensor particular,
promovió juicio de amparo el cual fue radicado por el Segundo Tribunal
Colegiado en Materia Penal del Cuarto Circuito, bajo el juicio de amparo
directo 382/2013. Seguido el procedimiento legal, el 3 de abril de 2014 se
dictó sentencia en la cual se le concedió el amparo.

10. Recurso de revisión. Inconforme con la resolución anterior, el 6 de mayo


de 2014, el quejoso interpuso recurso de revisión que fue remitido a la

8
Hojas 1 a 18, del toca en definitiva 155/2013, del Juzgado Primero Penal del Tercer Distrito
Judicial del Estado.
9
Hojas 106 a 140, del toca en definitiva 155/2013, del Juzgado Primero Penal del Tercer Distrito
Judicial del Estado.

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Suprema Corte de Justicia de la Nación mediante acuerdo de 7 de mayo de


201410.

11. El Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por acuerdo de


15 de mayo de 2014, admitió el recurso de revisión con reserva del estudio
de procedencia, ordenó registrarlo con el número 1954/2014 y lo turnó al
Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, para la elaboración del proyecto de
resolución11. El 21 de mayo de 2014, el Presidente de la Primera Sala tuvo
por recibido el expediente, señaló que la Sala se avocaba al conocimiento
del asunto y que, en su oportunidad, se enviarían los autos al Ministro
Ponente12.

III. COMPETENCIA

12. Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es


competente para conocer del presente recurso de revisión, en términos de
lo dispuesto por los artículos 107, fracción IX, de la Constitución Federal;
81, fracción II, de la Ley de Amparo, y 21, fracción III, inciso a), de la Ley
Orgánica del Poder Judicial de la Federación, así como conforme al Punto
Tercero del Acuerdo General Plenario 5/2013, publicado en el Diario Oficial
de la Federación el 21 de mayo de 2013. El recurso se interpuso contra una
sentencia dictada por un tribunal colegiado de circuito en un juicio de
amparo directo en materia penal, lo cual es competencia exclusiva de esta
Primera Sala y no es necesaria la intervención del Tribunal Pleno.

IV. OPORTUNIDAD

13. El recurso de revisión se interpuso dentro del plazo correspondiente. La


sentencia impugnada se notificó el miércoles 23 de abril de 2014, surtiendo
sus efectos al día hábil siguiente. El plazo de diez días que establece el
artículo 86 de la Ley de Amparo corrió del viernes 25 de abril al lunes 12 de
mayo de 2014. De conformidad con los artículos 19 de la Ley de Amparo y
163 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, en dicho

10
Foja 194 del Juicio de Amparo Directo 382/2013
11
Foja 28 del toca en que se actúa.
12
Foja 32 del toca en que se actúa.

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cómputo no se cuentan los días 26 y 27 de abril, así como los días 1º, 3, 4,
5, 10 y 11 de mayo por haber sido inhábiles. Dado que el recurso de
revisión se presentó el 6 de mayo de 2014, se promovió de manera
oportuna.

V. LEGITIMACIÓN

14. El quejoso está legitimado para interponer el presente recurso de revisión,


pues en el juicio de amparo directo se le reconoció esa calidad, en términos
del artículo 5, fracción I, de la Ley de Amparo. En consecuencia, la decisión
adoptada en la sentencia de amparo directo sí pudiera afectarle o
perjudicarle de forma directa.

VI. ELEMENTOS NECESARIOS PARA RESOLVER

15. A fin de dar respuesta a la materia del presente recurso de revisión es


imprescindible hacer referencia a los conceptos de violación, a las
consideraciones de la sentencia recurrida y a los agravios.

16. Demanda de amparo. El quejoso planteó los siguientes argumentos en su


apartado de conceptos de violación:

a) Primero. La resolución viola el artículo 14 constitucional en cuanto al


principio de exacta aplicación de la ley penal. El delito de abandono
de familia previsto en el artículo 280 del Código Penal para el Estado
de Nuevo León no encuadra en los hechos que fueron juzgados. Se
debió ubicar su conducta en el artículo 282 del citado ordenamiento,
ya que la sentencia interlocutoria que resuelve un incidente de
ejecución de convenio tiene efectos condenatorios.

b) El Ministerio Público ejerció acción penal por el incumplimiento a la


sentencia interlocutoria de enero de 2011, la cual es una sentencia
con efectos condenatorios, pues además de poner fin a una
contienda, en la acción lleva implícita una condena, y en el caso
concreto, una obligación de dar impuesta al demandado incidental.

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c) Segundo. El segundo de los elementos del delito no se encuentra


satisfecho al haberse acreditado el “motivo justificado” que establece
el artículo 280 del Código Penal para el Estado de Nuevo León.

d) La incorporación del “motivo justificado” por parte del legislador local


otorga al sujeto activo la oportunidad de explicar y justificar ante la
autoridad jurisdiccional penal la razón de su incumplimiento. Este
“motivo justificado” comprende conductas fácticas indeterminadas e
ilimitadas, como puede ser la falta de empleo y de recursos
económicos debidamente probada.

e) El hecho de que no se haya probado dentro del procedimiento


familiar la falta de empleo o de recursos, no implica que no puede
justificarse en el procedimiento penal.

f) El Ministerio Público incumplió con la carga de la prueba al no aportar


dato alguno que acredite que se incumplió dolosamente. Por el
contrario, existen pruebas suficientes para acreditar la falta de
empleo que provocó el incumplimiento generalizado de las
obligaciones.

g) La autoridad responsable, al sugerir la posibilidad de desarrollar


cualquier actividad informal, fomenta prácticas que conllevan a una
serie de ilícitos.

h) De igual forma, los niños no han sido abandonados. No puede


hablarse de una conducta dolosa que haya puesto en riesgo el bien
jurídico tutelado, pues el quejoso ha realizado diversos apoyos
económicos a título de alimentos, en la medida de sus posibilidades.

i) Asimismo, la madre de los niños cuenta con un empleo que le


permite satisfacer todas sus necesidades alimentarias. Por lo tanto,

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nunca se han encontrado en un estado de abandono que implique un


peligro en su subsistencia.

j) No se puede perder de vista que los alimentos deben ser


proporcionales a la posibilidad de quien deba darlos y a la necesidad
de quien debe recibirlos.

k) Tercero. La reparación del daño, en todo caso, únicamente puede


ascender al monto que se contiene en la sentencia interlocutoria,
pues únicamente dicha condena fue motivo del pliego de
consignación.

l) En la especie no se juzgó el incumplimiento de pensiones


alimenticias, sino el incumplimiento de la sentencia interlocutoria. En
este sentido, no es cierto que los hechos que fueron parte de la litis
incluyan el pago de guardería.

m) La autoridad responsable confunde el pliego de consignación con las


conclusiones. El juez de primera instancia estableció que el monto
por el cual el Ministerio Público ejerció acción penal fue de $**********,
pero el juez de origen jamás mencionó que dicha cantidad se haya
establecido en el pliego de conclusiones, como lo señaló la autoridad
responsable.

n) Cuarto. Las penas impuestas previstas en el artículo 280 del Código


Penal local son contrarias al artículo 22 constitucional, así como al
artículo 5.3 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
El legislador local no fijó los parámetros mínimos y máximos para la
imposición de las penas y, por ende, se vuelven privativas durante
toda la vida del sentenciado. Además, dichas sanciones no
solamente afectan a la persona que ha sido juzgada, sino también al
interés superior del niño al transgredir el sano esparcimiento familiar
para su desarrollo integral.

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o) Quinto. La Sala responsable rebasó flagrantemente la acusación del


Ministerio Público al decretar la pérdida de la patria potestad y las
penas relativas a la pérdida de los derechos hereditarios y de
alimento. El Ministerio Público no solicitó la pérdida de la patria
potestad y a pesar de ello, el Juez de primera instancia condenó al
quejoso a la pérdida de la patria potestad respecto de sus hijos y a la
pérdida de los derechos hereditarios y de alimentos.

p) El Ministerio Público únicamente solicitó que fuera impuesta la pena


prevista en el artículo 280 del Código Penal, sin embargo, no
estableció cuál de todas las penas solicitaba. Ni al juez de la causa
ni al Magistrado responsable le estaba permitido suplir la deficiencia
de la queja del Ministerio Público.

q) La autoridad responsable no argumenta ni acredita cómo con la


pérdida de la patria potestad se satisface o salvaguarda el interés
superior del niño.

r) El que se condene a la pérdida de la patria potestad de ninguna


manera favorece al interés superior del niño, sino, por el contrario,
dicha pena es excesiva y contraria a este interés.

s) Además, el artículo 280 del código penal prevé una “o” disyuntiva
entre las distintas penas; por lo tanto, la autoridad jurisdiccional solo
puede imponer una de dichas penas (pérdida de los derechos de
patria potestad, tutela, hereditarios o de alimentos).

17. Sentencia de amparo. Las razones del tribunal colegiado por las cuales
concedió el amparo al quejoso fueron las siguientes:

a) Señaló que el fallo reclamado se encuentra debidamente fundado y


motivado en cuanto a la comprobación del delito de abandono de
familia, ya que al emitir el acto reclamado, la autoridad responsable
plasmó los razonamientos que involucraron las disposiciones en que
fundó su resolución; asimismo, al momento de dictar la resolución se

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analizó y valoró razonadamente las pruebas que le fueron ofrecidas.

b) Por una parte, con el material probatorio presentado se justificó que el


quejoso abandonó a sus hijos menores de edad incumpliendo con sus
obligaciones alimentarias y de guardería convenidas desde abril de
2009 hasta enero de 2011, no obstante que así lo acordó mediante
convenio celebrado ante juez de lo familiar.

c) Por otra parte, se tuvo por acreditado el segundo elemento


constitutivo del ilícito en estudio, consistente en el incumplimiento sin
motivo justificado, pues se señaló que desde el momento de la
celebración del convenio ante la autoridad familiar, el activo del delito
tuvo conocimiento de la obligación contraída. Asimismo, no se indica
que no existía prueba que justifique la conducta omisa del
sentenciado.

d) Si bien el quejoso señaló que el incumplimiento se debió a su falta de


empleo, se indicó que esa circunstancia no constituye un motivo que
justifique la falta de pago de las pensiones alimentarias. Lo anterior es
así por haber transcurrido varios años en que el imputado ha dejado
de laborar. Asimismo, se estableció que la falta de empleo formal no
significa la falta de medios para cumplir con las obligaciones
alimentarias, puesto que el quejoso pudo haber realizado otro tipo de
trabajos.

e) En cuanto a la plena responsabilidad que se atribuye al quejoso, se


tuvo por acreditada con los elementos de prueba presentados,
principalmente con la querella de la madre de los niños, así como el
expediente 1091/2008 relativo al juicio de alimentos.

f) La violación al principio de exacta aplicación de la ley penal aducida


es infundada. El artículo 280 invocado sanciona el incumplimiento de
la obligación alimentaria sin motivo justificado, es decir, no establece
limitante respecto al acto jurídico de donde provenga dicha obligación.
El artículo 282 del mismo ordenamiento sí señala que la obligación
debe provenir de una condena. En el caso, la obligación alimentaria
no deriva de una sentencia condenatoria, sino que nace por el

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convenio celebrado entre el imputado y la querellante, que se elevó a


categoría de cosa juzgada; por ende, no se actualiza el artículo 282
invocado.

g) El quejoso parte de una premisa errónea, porque si bien la querellante


promovió un incidente de ejecución de convenio, en nada incide para
considerar que existe una sentencia de condena. La resolución
interlocutoria dictada en dicho incidente únicamente estableció que el
acusado había incumplido con su obligación. Se reiteró que la
obligación alimentaria derivó del convenio judicial. Desde el momento
en que el activo incumplió con dicha obligación sin motivo justificado
se ubicó en la hipótesis prevista en el artículo 280.

h) El Ministerio Público no ejercitó acción penal respecto del


incumplimiento a la sentencia interlocutoria, sino por estimar que se
configuró el delito previsto en el artículo 280 del código penal estatal.
El órgano acusador estableció los hechos y circunstancias sin señalar
que la obligación haya nacido por virtud de la resolución interlocutoria.

i) La falta de empleo como motivo justificado para incumplir con las


obligaciones alimentarias es infundado. Resulta ilógico el excesivo
tiempo que el quejoso dice haber estado sin laborar. Asimismo, el
hecho de no contar con un empleo formal no significa que realmente
no tenga medios para cumplir con su obligación alimentaria, puesto
que pudo haber realizado cualquier trabajo eventual.

j) Ante lo aducido por el quejoso en relación con la autonomía e


independencia del proceso civil y penal, se aclaró que el motivo
justificado al que alude el artículo 280 del código penal estatal puede
derivar también del mismo orden jurídico como es el Código Civil en
el que se establecen las causas por las cuales puede cesar la
obligación de otorgar alimentos.

k) Resulta infundado que el Ministerio Público no haya probado el


incumplimiento de pago de la pensión alimenticia. El órgano acusador
demostró que el sujeto activo del delito se comprometió a través de
un convenio a pagar pensión alimenticia, así como guardería en favor

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de los niños y que incumplió con dicha obligación, por lo que era al
imputado a quien correspondía demostrar lo contrario, es decir, que sí
cubrió los pagos.

l) La autoridad responsable, al señalar que el quejoso podía desarrollar


alguna actividad “informal”, hace referencia a que el hecho de que el
quejoso no tuviera un trabajo formal no constituía un motivo
justificado para el incumplimiento en el pago de pensiones
alimenticias, porque esto no demuestra plenamente que el activo no
tenía otro ingreso o que desempeñara algún otro oficio o trabajo
temporal.

m) Resulta infundado la falta de dolo aducido por el quejoso. Es evidente


que existió dolo porque el padre de los niños conocía plenamente su
obligación de pagar alimentos y, en forma deliberada, incumplió. Si
bien hizo diversos apoyos económicos y sigue conviviendo con sus
hijos, esto no lo exime de responsabilidad.

n) Si bien de autos se advierte que la madre de los niños cuenta con un


empleo, esa circunstancia no exime de responsabilidad al acusado.
Mediante convenio judicial el activo se obligó al pago de pensión
alimenticia e incumplió con dicha obligación. Aunado a lo anterior, el
riesgo de insubsistencia no es un elemento que se requiera para la
configuración del ilícito.

o) Ante el concepto de violación relativo a la proporcionalidad de los


alimentos, se señaló que resulta infundado. Lo que sanciona la norma
penal es que el activo, sin motivo justificado, abandone a sus hijos o a
su cónyuge, incumpliendo con sus obligaciones alimentarias, lo que
se actualizó en el caso.

p) En lo que atañe a la individualización de la pena, se estimó que la


impuesta en la sentencia reclamada no es violatoria de garantías,
puesto que se impuso la mínima.

q) Por lo que respecta a la reparación del daño decretada, se sostuvo


que ésta no resulta violatoria de garantías. En la resolución

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reclamada se consideró que se podía condenar al acusado al pago de


dicho concepto, sin embargo, el monto correspondiente podía
establecerse en ejecución de sentencia. Lo anterior resulta acertado,
pues el quántum de la reparación del daño no es parte de la
sentencia condenatoria, sino que es consecuencia de ésta. De ahí
que si en el caso no se contaba con los elementos necesarios para
fijar el monto correspondiente, esto puede hacerse en ejecución de
sentencia.

r) En concepto de violación relativo al monto de la reparación del daño


resulta infundado. El quejoso parte de una apreciación errónea, pues
en el pliego de consignación el representante social no estableció que
los hechos que le imputaban al quejoso derivaban de la sentencia
interlocutoria, sino que se le consignó por el incumplimiento de las
obligaciones alimentarias derivadas del convenio judicial.

s) Contrario a lo que el quejoso expone, el órgano acusador no consignó


por el incumplimiento de la sentencia interlocutoria. No fue ahí donde
nació la obligación alimentaria, sino en el convenio entre el imputado
y la madre de sus hijos. Con independencia de las cantidades que se
hayan establecido como adeudo por concepto de pensiones
alimenticias en el aludido incidente, para la reparación del daño
resulta acertado que la autoridad responsable resolverá fijar el monto
de dicha condena en ejecución de sentencia.

t) Si bien el quejoso transcribe una parte del pliego de consignación


donde estima que se advierten los hechos y el monto por el que le
Ministerio Público consignó, lo que se transcribe es una parte en la
que el órgano acusador señala con qué pruebas se acreditan los
elementos del delito, pero no es en ese apartado donde el fiscal
indagador establece los hechos por los que consigna al imputado.

u) Contrario a lo que se aduce, al analizar la condena de reparación del


daño en la sentencia de primera instancia, se advierte que el juez no
señaló el monto por el cual el Ministerio Público ejerció acción penal
ni la cantidad que se demostró dejó de cumplir, sino únicamente

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estableció el monto de la condena sin exponer motivo alguno. En


cambio, la autoridad responsable modificó el monto, sin que se
advierta que haya incurrido en alguna confusión o que la autoridad
responsable fuera más allá de lo peticionado por el órgano acusador.

v) Señaló que son inatendibles por una parte, infundados y fundados


por otra, los conceptos de violación en relación con la
inconstitucionalidad del artículo 280 del Código Penal estatal, por
cuanto a las penas de pérdida de patria potestad, tutela, derechos
hereditarios o de alimentos.

w) La inconstitucionalidad de la pérdida de los derechos de tutela es


inatendible, ya que en la sentencia reclamada no se aplicó dicha
pena.

x) Contrario a lo que se aduce el quejoso, del pliego de conclusiones se


advierte que el órgano acusador sí solicitó que se aplicara la pena
prevista en el artículo 280 del Código Penal del Estado. Además, la
imposición de penas es una facultad propia y exclusiva de la
autoridad judicial. Adicionalmente, si la fiscalía señala el dispositivo
que prevé la pena, conlleva implícito que se le deben imponer las
sanciones conforme al precepto legal que se citó. Lo anterior no
impide que el juzgador determine la pena.

y) Ante la disyuntiva de penas prevista por el artículo 280 del código


estatal, se indicó que el quejoso parte de una apreciación errónea,
pues la disyuntiva únicamente se presenta en la última parte del
precepto. Sin embargo, se sostuvo que esto no causa perjuicio, pues
el artículo 280 del código penal resulta inconstitucional.

z) En relación con la desproporcionalidad de las penas previstas en el


artículo 280 del código estatal, el concepto de violación esgrimido
resulta fundado. El artículo que se tilda de inconstitucional no alude
específicamente a la graduación de la pena privativa de la patria
potestad y privación de derechos hereditarios o de alimentos, pues no
establece tiempo o parámetro para ello, sino que se entiende
definitiva.

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aa) El legislador no dejó a la autoridad jurisdiccional la posibilidad de


graduar dicha medida, ni da la facultad de valorar la aplicabilidad
temporal de la sanción. De igual forma, de dicha medida deriva la
posibilidad de que se produzca un impacto sobre terceros vulnerables
e indefensos, al transgredir el sano esparcimiento familiar para el
desarrollo integral del niño.

18. Recurso de revisión. En su escrito de revisión, el quejoso sostuvo los


siguientes agravios:

a) Único. El Tribunal Colegiado inaplicó la jurisprudencia emitida por la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, según la cual el delito de
abandono previsto por el artículo 282 del Código Penal para el
Estado de Nuevo León exige para su integración la existencia de una
obligación alimentaria derivada de una sentencia condenatoria.
Conforme a la misma tesis, las sentencias de condena imponen
obligaciones de dar, hacer o no hacer a la parte que resulte culpable
en la controversia dirimida.

b) Contrario a lo que concluyeron los Magistrados, los hechos por los


que el Ministerio Público consignó al quejoso constituyen una
condena. La sentencia interlocutoria que resolvió el incidente de
ejecución de convenio sí tiene efectos condenatorios. Por lo tanto, el
acto reclamado conculca el principio de exacta aplicación de la ley
penal e inaplica la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación.

c) El Tribunal Colegiado varió los hechos materia de la consignación,


pues el único hecho por el que se ejercitó acción penal en contra del
quejoso fue por haber incumplido la sentencia interlocutoria antes
mencionada.

VII. ESTUDIO DE PROCEDENCIA DEL RECURSO

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19. De conformidad con la Ley de Amparo, el recurso de revisión en amparo


directo se distingue por ser un medio de impugnación extraordinario, el cual
sólo es procedente cuando se cumplen los requisitos señalados
expresamente por la Constitución Federal y la Ley de Amparo, motivo por el
cual deben ser analizados previamente al estudio de fondo de toda revisión
en amparo directo.

20. En ese sentido, tras un análisis de la demanda de amparo, la sentencia del


tribunal colegiado y el recurso de revisión, se considera que el presente
asunto satisface los requisitos de procedencia a los que hacen alusión los
artículos 107, fracción IX, de la Constitución Federal y 83, de la Ley de
Amparo, así como a lo establecido en el punto Primero del Acuerdo Número
9/2015 del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

21. De acuerdo con las citadas normas constitucionales y legales, esta


Suprema Corte puede conocer de la revisión de un amparo directo cuando,
además de acreditarse la oportunidad del recurso y la legitimación del
promovente, se cumplan los siguientes requisitos: a) que esté de por medio
una cuestión constitucional para la resolución del caso concreto, y b) su
estudio por parte de la Suprema Corte fije un criterio de importancia y
trascendencia para el ordenamiento jurídico.

22. En relación con el primer requisito, con base en lo resuelto por el Tribunal
Pleno en la contradicción de tesis 21/2011-PL, fallada el 9 de septiembre de
2013, esta Primera Sala entiende que una cuestión propiamente
constitucional se actualiza cuando se exige la tutela del principio de
supremacía constitucional para la solución de un caso, porque justamente
se presenta un conflicto interpretativo de la determinación normativa que
para ese supuesto otorga la Constitución, en tanto texto normativo, lo cual
implica la exigencia de desentrañar el significado de un elemento normativo
o de alguna norma fundamental o de un derecho humano reconocido en un
tratado internacional ratificado por México, mediante el despliegue de un
método interpretativo.

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23. Lo anterior es así, pues el Tribunal Pleno sostuvo que como consecuencia
de la reforma al artículo 1° de la Constitución Federal de 10 de junio de
2011, el principio de supremacía constitucional se desenvuelve en dos
concepciones distintas, cada una dando origen a un tipo de cuestión de
constitucionalidad: una relativa a la protección consistente del sistema de
fuentes y a su principio de jerarquía normativa y otra relacionada con la
protección coherente de la unidad de principios objetivos del ordenamiento
jurídico, a través del principio de mayor protección de los derechos
humanos.

24. Por tanto, una cuestión de constitucionalidad se puede definir, en términos


generales, mediante un criterio positivo y otro negativo. De manera positiva,
se origina por el ejercicio interpretativo de un elemento o norma
constitucional para la resolución del caso, entendiéndose con ello no sólo la
interpretación de los preceptos de la Constitución Federal, sino de los
derechos humanos reconocidos en los tratados internacionales de los que
México es parte de acuerdo a lo previsto en el artículo 1°, párrafo primero,
de la propia Constitución Federal.

25. Si bien el citado artículo 83, de la Ley de Amparo no establece de manera


expresa la procedencia del recurso cuando se tenga como parámetro de
regularidad constitucional un derecho humano reconocido en un tratado
internacional, lo cierto es que dicha condicionante se desprende de la
interpretación sistemática de los citados artículos 1°, párrafo primero, y 107,
fracción IX, constitucionales, los cuales ya se encontraban vigentes al
momento de la presentación de la demanda.

26. Por su parte, el criterio negativo radica en la identificación de su opuesto: la


cuestión de legalidad. En efecto, las cuestiones jurídicas relativas
exclusivamente a determinar la debida aplicación de una ley o la
determinación del sentido de una norma infraconstitucional, se encuadra
como una cuestión de legalidad en la que lo relevante es desentrañar el
sentido normativo de tales fuentes normativas13.
13
Véase, por ejemplo, la tesis de jurisprudencia 53/98, emitida por la Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, publicada en el Semanario Judicial de la Federación, Novena
Época. tomo VIII, Agosto de 1998, página 326, de rubro y texto: “REVISIÓN EN AMPARO

16
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

27. Lo anteriormente expuesto no implica que una cuestión de legalidad esté


desvinculada de la fuerza protectora de la norma fundamental, pues la
Constitución Federal, en sus artículos 14 y 16, reconoce el derecho
humano a la legalidad, lo cual conlleva evaluar la debida aplicación de la
ley; sin embargo, ello se trata de una violación “indirecta” a la Constitución
que no exige el ejercicio interpretativo de un elemento genuinamente
constitucional, sino sólo una referencia en vía de consecuencia14.

28. Por lo tanto, para que se actualice una cuestión de constitucionalidad para
la procedencia de un recurso de revisión en un juicio de amparo directo es
necesario que en la sentencia recurrida se haya realizado un
pronunciamiento sobre la constitucionalidad de normas generales o se
establezca la interpretación directa de una norma constitucional o de los
derechos humanos reconocidos en los tratados internacionales de los que
el Estado mexicano sea parte o que, habiéndose planteado alguna de esas
cuestiones en la demanda de amparo, se haya omitido su estudio en la
respectiva sentencia.

29. Respecto del segundo requisito, aun cuando exista una cuestión de
constitucionalidad, la procedencia del recurso se supedita
constitucionalmente a que se fije un criterio de importancia y trascendencia

DIRECTO. LOS AGRAVIOS DE LEGALIDAD SON INOPERANTES. Conforme a los artículos 107,
fracción IX, constitucional y 83, fracción V, de la Ley de Amparo, que regulan el recurso de revisión
en amparo directo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación en esta instancia deberá examinar
las cuestiones propiamente constitucionales; por consiguiente, si en el recurso se plantean, al lado
de agravios sobre constitucionalidad de normas generales o de interpretación directa de un
precepto de la Constitución, argumentos de mera legalidad, éstos deben desestimarse por
inoperantes”.
14
Véase, la tesis aislada de la extinta Tercera Sala de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación, Séptima Época, volumen 187-192, Cuarta
Parte, página 179, de rubro y texto: “REVISION. IMPROCEDENTE CONTRA SENTENCIAS
DICTADAS EN AMPARO DIRECTO POR TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO, CUANDO
SE IMPUGNA UNA LEY LOCAL POR CONTRAVENIR UNA LEY FEDERAL, ASI COMO UN
CONVENIO DE COORDINACION FISCAL. De acuerdo con lo dispuesto por la fracción IX, del
artículo 107 de la Constitución General, las resoluciones que en materia de amparo directo
pronuncien los Tribunales Colegiados de Circuito no admiten recurso alguno, salvo los casos
previstos por las dos hipótesis contempladas en la fracción V, del artículo 83 de la Ley de Amparo,
a saber cuando decidan sobre la constitucionalidad de una ley o cuando se haga una interpretación
directa de un precepto constitucional, hipótesis en la que no se encuentra un caso en el que el
problema resuelto por el Tribunal Colegiado no es de inconstitucionalidad de leyes propiamente
dichos, sino de contradicción entre una ley local, por un lado, y una ley federal y un convenio de
coordinación fiscal, por otro, no obstante que se aduzcan violaciones a los artículos 14 y 16
constitucionales, pues éstos deben entenderse, en todo caso, como violaciones en vía de
consecuencia”.

17
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

para el ordenamiento jurídico, a juicio de la Suprema Corte de Justicia de la


Nación y conforme a los acuerdos generales que emita el Tribunal Pleno.

30. Así, debe atenderse lo dispuesto por el punto Segundo del Acuerdo
Número 9/2015 antes citado, según el cual la resolución de un amparo
directo en revisión permite fijar un criterio de importancia y trascendencia,
cuando, una vez se surta el requisito relativo a la existencia de un tópico de
constitucionalidad:

a. se advierta que aquél dará lugar a un pronunciamiento novedoso


o de relevancia para el orden jurídico nacional, o

b. lo decidido en la sentencia recurrida implique el desconocimiento


de un criterio sostenido por la Suprema Corte de Justicia de la
Nación relacionado con alguna cuestión propiamente
constitucional, por haberse resuelto en contra de dicho criterio u
se haya omitido su aplicación.

31. Ahora bien, aplicando los referidos criterios al caso que nos ocupa, esta
Primera Sala considera que resulta procedente el recurso de revisión,
puesto que el quejoso, en su demanda de amparo, reclamó la
inconstitucionalidad de la pena pérdida de la patria potestad prevista en el
artículo 280 del Código Penal del Estado de Nuevo León, y el tribunal
colegiado dio una contestación al respecto, que implicó una postura
interpretativa sobre el mismo.

32. Así, en opinión de esta Primera esa interpretación constituye un tópico de


constitucionalidad sobre el cual debe pronunciarse.

VIII. ESTUDIO DE FONDO

33. De la demanda de amparo se desprende que el quejoso alegó la


inconstitucionalidad de la pena pérdida de la patria potestad contemplada
por el artículo 280 del Código Penal para el Estado de Nuevo León al violar
el artículo 22 de la Constitución Federal y el artículo 5.3 de la Convención

18
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

Americana sobre Derechos Humanos. Por una parte, estima que la pena en
cuestión es excesiva, pues el legislador local no fijó los parámetros
mínimos y máximos para su imposición, y por ende, se vuelve privativa
durante toda la vida del sentenciado. Por otra parte, señaló que la sanción
no solamente afecta a la persona que ha sido juzgada, sino que trasciende
a terceras personas, pues afecta el sano esparcimiento familiar para el
desarrollo integral de los niños.

34. Por su parte, el tribunal colegiado estimó que dicho concepto de violación
resulta esencialmente fundado. Advirtió que la norma impugnada no
establece tiempo o parámetro para la graduación de la pena: pérdida de
patria potestad sino que se entiende definitiva. En este sentido, el legislador
no dejó a la autoridad jurisdiccional la posibilidad de graduar dicha medida
atendiendo a las particularidades del caso. Asimismo, señaló que una vez
regularizados los pagos alimentarios, la norma que priva al quejoso del
ejercicio de la patria potestad perjudicaría la formación del niño, al
transgredir el sano esparcimiento familiar para su desarrollo integral.

35. En el caso se actualiza el supuesto contenido en el artículo 79, fracción III


inciso a), de la Ley de Amparo, por lo que procede suplir la deficiencia de
los agravios expresados por la parte recurrente, al tratarse de un asunto en
materia penal y así poder establecer la interpretación constitucional que
debe prevalecer en el caso concreto.

36. El estudio de esta Primera Sala se hará en el siguiente orden metodológico:


(i) análisis de la doctrina de esta Primera Sala sobre la patria potestad a la
luz del interés superior de los niños, niñas y adolescentes; y (ii) análisis de
la proporcionalidad de la pena prevista en el precepto que se impugna,
consistente en la pérdida de la patria potestad por abandono mediante
incumplimiento de las obligaciones alimentarias.

i. Doctrina de esta Primera Sala sobre la patria potestad a la luz del


interés superior de los niños, niñas y adolescentes.

19
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

37. De conformidad con el parámetro de regularidad constitucional respectivo,


el principio del interés superior de los niños, niñas y adolescentes 15 implica
que el desarrollo de éstos y el ejercicio pleno de sus derechos deben ser
considerados como criterios rectores para la elaboración de normas y la
aplicación de éstas en todos los órdenes relativos a su vida 16. Así, todas las
autoridades deben asegurar que en todos los asuntos, decisiones y
políticas públicas en las que se les involucre, garanticen y aseguren que
todos los niños, niñas y adolescentes tengan el disfrute y goce de todos sus
derechos humanos, especialmente de aquéllos que permiten su óptimo
desarrollo, esto es, los que aseguran la satisfacción de sus necesidades
básicas como alimentación, vivienda, salud física y emocional, el vivir en
familia con lazos afectivos, la educación y el sano esparcimiento, elementos
–todos– esenciales para su desarrollo integral17.

38. En ese sentido, el principio del interés superior del menor de edad implica
que la protección de sus derechos debe realizarse por parte de las
autoridades a través de medidas reforzadas o agravadas en todos los
ámbitos que estén relacionados directa o indirectamente con los niños,
niñas y adolescentes, ya que sus intereses deben protegerse siempre con
una mayor intensidad18. En esa lógica, cuando los juzgadores tienen que
analizar la constitucionalidad de normas o bien aplicarlas, y éstas inciden
sobre los derechos de los niños, niñas y adolescentes, es necesario realizar
15
Ver, entre otros: Artículo 4 constitucional, la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y
Adolescentes, el artículo 19 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 2, 3, 9, 12, 19,
20, 21 y 27 de la Convención sobre los Derechos del Niño, Artículo 24 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos; Corte IDH. OC 17/02 del 28 de agosto de 2002. Serie A No. 17; Corte
IDH. Caso Fornerón e hija vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Cosas. Sentencia de 27 de abril
de 2012 Serie C No. 242 Corte IDH. Caso Furlan y Familiares vs. Argentina. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012 Serie C No. 246.
Corte IDH. Caso Atala Riffo y Niñas vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 24 de
febrero de 2012. Serie C No. 239.
16
Amparo directo en revisión 2076/2012, resuelto en la sesión de diecinueve de septiembre de dos
mil doce, por unanimidad de cinco votos, bajo la ponencia de Guillermo I. Ortiz Mayagoitia.
17
Es aplicable la tesis 1a./J. 25/2012 (9a.), emitida por la Primera Sala de esta Suprema Corte de
Justicia de la Nación, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena
Época, tomo I, diciembre de 2012, página 334, de rubro y texto: “INTERÉS SUPERIOR DEL
MENOR. SU CONCEPTO” En el ámbito jurisdiccional, el interés superior del niño es un principio
orientador de la actividad interpretativa relacionada con cualquier norma jurídica que tenga que
aplicarse a un niño en un caso concreto o que pueda afectar los intereses de algún menor. Este
principio ordena la realización de una interpretación sistemática que, para darle sentido a la norma
en cuestión, tome en cuenta los deberes de protección de los menores y los derechos especiales
de éstos previstos en la Constitución, tratados internacionales y leyes de protección de la niñez.
Cuando se trata de medidas legislativas o administrativas que afecten derechos de los menores, el
interés superior del niño demanda de los órganos jurisdiccionales la realización de un escrutinio
mucho más estricto en relación con la necesidad y proporcionalidad de la medida en cuestión”.
18
Amparo directo en revisión 2293/2013, resuelto en sesión de veintidós de octubre de dos mil
catorce, por mayoría de tres votos, bajo la ponencia del Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.

20
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

un escrutinio más estricto en relación con la necesidad y proporcionalidad


de la medida de modo que se permita vislumbrar los grados de afectación a
los intereses de los menores y la forma en que deben armonizarse para
servir como herramienta útil para garantizar en todo momento el bienestar
integral del menor al que afecten19.

39. Esta Primera Sala estableció los criterios interpretativos del interés superior
de los niños, niñas y adolescentes en la tesis de jurisprudencia de rubro
“INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR. SU CONFIGURACIÓN COMO
CONCEPTO JURÍDICO INDETERMINADO Y CRITERIOS PARA SU
APLICACIÓN A CASOS CONCRETOS20”, en la que señaló que al ser un
concepto jurídico indeterminado, dificulta su aplicación, por lo que es

19
Tienen aplicación las siguientes tesis:
La tesis 1a./J.18/2014 (10a.), emitida por la Primera Sala de esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, tomo I,
marzo de 2004, página 406, de rubro y texto: “INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO. FUNCIÓN EN EL
ÁMBITO JURISDICCIONAL. En el ámbito jurisdiccional, el interés superior del niño es un principio
orientador de la actividad interpretativa relacionada con cualquier norma jurídica que tenga que
aplicarse a un niño en un caso concreto o que pueda afectar los intereses de algún menor. Este
principio ordena la realización de una interpretación sistemática que, para darle sentido a la norma
en cuestión, tome en cuenta los deberes de protección de los menores y los derechos especiales
de éstos previstos en la Constitución, tratados internacionales y leyes de protección de la niñez.
Cuando se trata de medidas legislativas o administrativas que afecten derechos de los menores, el
rinterés superior del niño demanda de los órganos jurisdiccionales la realización de un escrutinio
mucho más estricto en relación con la necesidad y proporcionalidad de la medida en cuestión”.
Es aplicable también la tesis 1a.LXXXIII/2015 (10a.), emitida por la Primera Sala de esta Suprema
Corte de Justicia de la Nación, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Décima Época, tomo I, febrero de 2015, página 1397, de rubro y texto: “INTERÉS SUPERIOR DEL
MENOR COMO ELEMENTO DE INTERPRETACIÓN EN EL ÁMBITO JURISDICCIONAL. El
interés superior del menor tiene un contenido de naturaleza real y relacional, que demanda una
verificación y especial atención de los elementos concretos y específicos que identifican a los
menores, por lo que el escrutinio que debe realizarse en controversias que afecten dicho interés,
de forma directa o indirecta, es más estricto que el de otros casos de protección a derechos
fundamentales. Particularmente, en el ámbito jurisdiccional el interés superior del menor es tanto
un principio orientador como una clave heurística de la actividad interpretativa relacionada con
cualquier norma jurídica que deba aplicarse a un niño en un caso concreto o que pueda afectar sus
intereses. Así, el interés superior del menor ordena la realización de una interpretación sistemática
que considere los deberes de protección de los menores y los derechos especiales de éstos
previstos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en los tratados
internacionales y en las leyes de protección de la niñez; de este modo, el principio del interés
superior del menor se consagra como criterio orientador fundamental de la actuación judicial; de
ahí que conlleva ineludiblemente a que el juzgador tome en cuenta, al emitir sus resoluciones,
algunos aspectos que le permitan determinar con precisión el ámbito de protección requerida, tales
como la opinión del menor, sus necesidades físicas, afectivas y educativas; el efecto sobre él de un
cambio; su edad, sexo y personalidad; los males que ha padecido o en que puede incurrir, y la
posibilidad de que cada uno de sus padres responda a sus posibilidades. En suma, el principio del
interés superior del menor debe informar todos los ámbitos de la actividad estatal que estén
relacionados directa o indirectamente con los menores, lo que necesariamente implica que la
protección de los derechos del niño se realice a través de medidas reforzadas o agravadas, ya que
los intereses de los niños deben protegerse siempre con una mayor intensidad.”
20
Tesis de jurisprudencia 1a./J. 44/2014 (10a.), emitida por la Primera Sala de esta Suprema Corte
de Justicia de la Nación, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima
Época, tomo I, junio de 2014, página 270, de rubro: “INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR. SU
CONFIGURACIÓN COMO CONCEPTO JURÍDICO INDETERMINADO Y CRITERIOS PARA SU
APLICACIÓN A CASOS CONCRETOS”.

21
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

necesario encontrar criterios para averiguar racionalmente en qué consiste


el interés del menor de edad y paralelamente determinarlo en concreto en
los casos correspondientes. En este sentido, se consideró que era posible
señalar que todo concepto indeterminado cabe estructurarlo en varias
zonas. Una primera zona de certeza positiva, que contiene el presupuesto
necesario o la condición inicial mínima. Una segunda zona de certeza
negativa, a partir de la cual nos hallamos fuera del concepto indeterminado.
En tercer lugar se encuentra la zona intermedia, más amplia por su
ambigüedad e incertidumbre donde cabe la toma de decisiones para la
obtención de un juicio de valor. Además, para determinar en la zona
intermedia cuál es el interés del menor de edad y obtener un juicio de valor
es necesario precisar los hechos y las circunstancias que lo envuelven. En
el interés del menor no será siempre el mismo, sino que podrá variar “en
función de las circunstancias personales y familiares”.

40. Por último, la Sala dispuso que el derecho positivo no puede precisar con
exactitud los límites del interés superior del menor, para cada supuesto de
hecho planteado, sino que serán “los tribunales quienes han de
determinarlo moviéndose en esa zona intermedia, haciendo uso de valores
o criterios racionales (…) en otras palabras, la determinación que se adopte
a la luz del interés superior del menor (de edad) deberá responder a las
circunstancias del caso en concreto, valoradas a partir de la doctrina que
sobre tal principio ha desarrollado esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación”.

41. Dicho lo anterior, es importante destacar que la Primera Sala estableció en


la resolución del Amparo directo en revisión 348/2012 21, criterios relevantes
relacionados con la patria potestad y a la interpretación que debe realizarse
de las causales para su pérdida. En tal precedente se determinó que para
abordar en nuestros días el estudio jurídico de las relaciones paterno-filiales
y, en particular, de la patria potestad, se requiere partir de dos ideas
fundamentales que son la protección del hijo menor de edad y su plena
subjetividad jurídica.
21
Amparo directo en revisión 348/2012, resuelto el 5 de diciembre de 2012, por unanimidad de
votos, bajo la Ponencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretario: Javier Mijangos y
González

22
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

42. En efecto, como ya se señaló en párrafos anteriores, los niños, niñas y


adolescentes requieren especial protección al encontrarse en un estado de
desarrollo y formación en el que se encuentra inmerso durante esta etapa
vital y su protección integral constituye un mandato constitucional que se
impone a los padres y a los poderes públicos. El niño, niña o adolescente,
como persona, es titular de derechos, dotado además de una capacidad
progresiva para ejercerlos en función de su nivel de madurez. Ambas ideas
constituyen los vectores en torno a los cuales se configura en nuestro
ordenamiento jurídico el régimen de la patria potestad22.

43. Asimismo, la Primera Sala, al resolver el amparo directo en revisión


553/201423, destacó que la configuración actual de las relaciones paterno-
filiales ha sido fruto de una importante evolución jurídica, ya que con la
inclusión en la Constitución del interés superior de las niñas, niños y
adolescentes, los órganos judiciales deben abandonar y superar la vieja
concepción de la patria potestad como poder omnímodo del padre o la
madre sobre los hijos. Hoy en día se debe entender que la patria potestad
no se configura como un derecho del padre o la madre, sino “como una
función que se les encomienda a los padres (y madres) en beneficio de los
hijos y que está dirigida a la protección, educación y formación integral de
los hijos, cuyo interés es siempre prevalente en la relación

22
Tesis de jurisprudencia 1a./J.42/2015 (10a.), emitida por el Tribunal Pleno, publicada en el
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, tomo I, junio de 2015, página
563, de rubro y texto: “PATRIA POTESTAD. SU CONFIGURACIÓN COMO UNA INSTITUCIÓN
ESTABLECIDA EN BENEFICIO DE LOS HIJOS. La configuración actual de las relaciones
paterno-filiales ha sido fruto de una importante evolución jurídica. Con la inclusión en nuestra
Constitución del interés superior del menor, los órganos judiciales deben abandonar la vieja
concepción de la patria potestad como poder omnímodo del padre sobre los hijos. Hoy en día, la
patria potestad no se configura como un derecho del padre, sino como una función que se le
encomienda a los padres en beneficio de los hijos y que está dirigida a la protección, educación y
formación integral de estos últimos, cuyo interés es siempre prevalente en la relación paterno-filial,
acentuándose asimismo la vigilancia de los poderes públicos en el ejercicio de dicha institución en
consideración prioritaria del interés del menor. Es por ello que abordar en nuestros días el estudio
jurídico de las relaciones paterno-filiales y en particular de la patria potestad, requiere que los
órganos jurisdiccionales partan de dos ideas fundamentales, como son la protección del hijo menor
y su plena subjetividad jurídica. En efecto, por un lado, el menor de edad está necesitado de
especial protección habida cuenta el estado de desarrollo y formación en el que se encuentra
inmerso durante esta etapa vital. La protección integral del menor constituye un mandato
constitucional que se impone a los padres y a los poderes públicos. Al mismo tiempo, no es posible
dejar de considerar que el menor es persona y, como tal, titular de derechos, estando dotado
además de una capacidad progresiva para ejercerlos en función de su nivel de madurez”.
Ver Amparo directo en revisión 553/2014, resuelto en sesión de 9 de abril de 2014, por unanimidad
de cinco votos bajo la ponencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretario: Javier
Mijangos y González
23
Ver Amparo directo en revisión 553/2014, op. cit.

23
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

paterno(materno)-filial, acentuándose asimismo la vigilancia de los poderes


públicos en el ejercicio de dicho instituto en consideración prioritaria del
interés del menor (de edad)”.

44. Además, la Primera Sala consideró que la decisión de cualquier cuestión


familiar suscitada en el marco de las relaciones de patria potestad se debe
valorar el beneficio del menor de edad como interés prevalente. La
aplicación de este principio rector se encuentra sometido a las siguientes
consideraciones fundamentales: (i) el contenido de la patria potestad
comprende a un conjunto de facultades y deberes, de ámbito personal y
patrimonial, enunciados legalmente en abstracto pero cuya adecuada
aplicación exige su ejercicio siempre de acuerdo con la personalidad de los
hijos; (ii) el principio del interés superior de los niños, niñas y adolescentes
se consagra como criterio fundamental orientador de la actuación judicial en
los procedimientos que les afecten, por lo que las estipulaciones y pactos
convenidos entre los progenitores no serán homologables si resultan
lesivos para los hijos; y (iii) la patria potestad tiene hoy un indudable
carácter de función tutelar establecida en beneficio de los hijos y, por ello,
cuando la conducta de los padres ponga o pueda poner en peligro la
integridad o formación del menor de edad, cabe privar o suspender a
aquellos del ejercicio de la patria potestad de conformidad a lo que
establezcan las leyes en la materia.

45. Expuesto lo anterior, es importante destacar que esta Primera Sala se ha


pronunciado con anterioridad en el sentido de que la medida de privación
de la patria potestad debe entenderse como excepcional, con la que se
pretende defender los intereses del menor de edad en aquellos casos en
que la separación de los padres sea necesaria para su adecuada
protección24.

46. De conformidad con el artículo 9.1 de la Convención sobre los Derechos del
Niño, el derecho de los padres biológicos no es reconocido como principio
absoluto cuando se trata de adoptar medidas de protección respecto de un
menor de edad desamparado y tampoco tiene carácter de derecho o interés

24
Amparo directo en revisión 553/2014, op cit.

24
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

preponderante, sino de fin subordinado al fin al que debe atenderse de


forma preferente, que es el interés superior de las niñas, niños y
adolescentes.

47. En este sentido, para poder decretar una medida de tal gravedad, los
órganos jurisdiccionales deben probar en forma plena y convincente que ha
ocurrido un efectivo y voluntario incumplimiento por parte de los padres, así
como establecer el alcance y gravedad de los incumplimientos imputados y
las circunstancias concurrentes como decisivas para poder atribuir las
consecuencias negativas de las acciones y omisiones denunciadas25.

48. Esta Primera Sala considera que dicha determinación debe ser
excepcionalísima y reservarse para los casos verdaderamente graves
donde el incumplimiento por parte de la padre o madre responsable ponga
en verdadero peligro el bienestar integral del menor de edad. Ello atiende a
que la pérdida de la patria potestad es una medida de la mayor gravedad
tanto desde el punto de vista civil, como penal, e impacta no sólo en el
padre o la madre responsable, sino sobretodo en el menor de edad.

ii. Proporcionalidad de la pena pérdida de la patria potestad

49. En atención a la causa de pedir, el objeto de análisis de la presente


sentencia se concentrará exclusivamente en la pena consistente en pérdida
de la patria potestad, pues de los agravios expresados por el quejoso se
advierte que es de dicha sanción la proporcionalidad impugnada. Sin que lo
anterior represente un pronunciamiento tácito sobre la constitucionalidad de
las sanciones restantes.

50. Los artículos 280 y 282 del Código Penal para el Estado de Nuevo León
establecen lo siguiente:

ARTICULO 280.- Al que sin motivo justificado abandone a sus hijo o


25
Los anteriores argumentos se encuentran en la tesis aislada XLIX/2013 de esta Primera Sala,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, tomo I, febrero
de 2013, de rubro “PRIVACIÓN DE LA PATRIA POTESTAD. SU FUNCIÓN COMO MEDIDA
PROTECTORA DEL INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR”

25
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

a su cónyuge, incumpliendo sus obligaciones alimentarias, se le


aplicarán de seis meses a cinco años de prisión; multa de 180 a 360
cuotas, pérdida de los derechos de patria potestad, tutela,
hereditarios o de alimentos que pudiere tener sobre el acreedor
alimentario; y pago, como reparación del daño de las cantidades no
suministradas oportunamente por el acusado.

ARTÍCULO 282.- Se perseguirá a petición de parte agraviada y se


sancionará con la pena señalada en el artículo 280 de este Código,
si el condenado al pago de la pensión alimenticia deja de cubrirla sin
causa justificada

51. Ahora bien, en relación al principio de proporcionalidad, esta Primera Sala


destaca que la Corte Interamericana ha señalado que la respuesta que el
Estado atribuye a la conducta ilícita del autor de la transgresión debe ser
proporcional al bien jurídico afectado y a la culpabilidad con la que actuó el
autor, por lo que se debe establecer en función de la diversa naturaleza y
gravedad de los hechos 26. Se trata de un equilibrio entre la reacción penal y
sus presupuestos, tanto en la individualización de la pena como en su
aplicación judicial27.

52. Por su parte, esta Suprema Corte, en el amparo directo en revisión


181/201128 estableció que la proporcionalidad a la que hace alusión el
artículo 22 constitucional recoge lo que en la doctrina penal se denomina
concepción estricta del principio de proporcionalidad en materia penal29. El
contenido de este derecho consiste en la exigencia de una adecuación entre
la gravedad de la pena y la gravedad del delito. Asimismo, se señaló que “la
gravedad de la pena debe ser proporcional a la del hecho antijurídico y del
grado de afectación al bien jurídico protegido, de manera que las penas más
graves deben dirigirse a los tipos penales que protegen los bienes jurídicos
más importantes”30.

26
Cfr. Corte IDH. Caso de la Masacre de La Rochela Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 11 de mayo de 2007. Serie C No. 163
27
Cfr. Corte IDH. Caso Mendoza y otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo y
Reparaciones. Sentencia de 14 de mayo de 2013 Serie C No. 260
28
Amparo directo en revisión 181/2011, resuelto en sesión de 6 de abril de 2011, por unanimidad
de cinco votos, bajo la ponencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretario: Bárcena
29
Cfr. Lopera Mesa, Gloria Patricia, Principio de proporcionalidad y ley penal, Madrid, 2006, p. 171.
30
Véase la siguiente tesis de rubro “PENAS. PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD CONTENIDO
EN EL ARTÍCULO 22 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS
MEXICANOS.” [Novena Época, Instancia: Primera Sala, Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, XXX, Diciembre de 2009, Página: 289, Tesis: 1a. CCXXVII/2009]

26
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

53. Se dijo que el derecho fundamental a una pena proporcionada constituye un


mandato dirigido tanto al legislador como al juzgador. El primero cumple con
ese mandato al establecer en la ley penal la clase y la cuantía de la sanción
atendiendo a la gravedad de la conducta tipificada como delito. Así, la
proporcionalidad en abstracto de la pena se determina atendiendo a varios
factores: la importancia del bien jurídico protegido, la gravedad del ataque a
ese bien, el ámbito de la responsabilidad subjetiva, etc. Por su parte, el juez
penal es el encargado de determinar la proporcionalidad en concreto de la
pena. El legislador debe proporcionar un marco penal abstracto que permita
al juzgador individualizar la pena teniendo en cuenta las circunstancias
concretas de cada caso, tales como la lesión o puesta en peligro del bien, la
intervención del agente para causar la lesión o crear el riesgo, así como
otros factores sociales o individuales que sirvan para establecer la menor
exigibilidad de la conducta31.

54. Por último, se agregó que además de la importancia de los bienes jurídicos
lesionados y la intensidad de la afectación, deben considerarse aspectos
relacionados con la política criminal instrumentada por el legislador. Dicho
de otra manera, para determinar la gravedad de un delito también hay que
atender a razones de oportunidad, que están condicionadas por la política
criminal del legislador32.

55. Tal como se destaca en el precedente referido, la proporcionalidad de las


penas exige al legislador establecer un marco penal genérico o penalidad
en función de la importancia del bien jurídico protegido, la gravedad del
ataque a ese bien o el grado de responsabilidad subjetiva del agente, y
consideraciones de oportunidad. En un segundo momento el juzgador
estará en posibilidad de individualizar la pena atendiendo a las
particularidades de cada caso.

56. De no cumplir con los anteriores requisitos, tal como se sostuvo en el


amparo directo en revisión 1378/2008, se estaría ante una “sanción fija”, la
cual, al establecer un mismo grado de reproche, regularía de manera

31
La distinción entre proporcionalidad en abstracto y proporcionalidad en concreto de las penas ha
sido recogida en la acción de inconstitucionalidad 146/2007.
32
Amparo directo en 181/2011, op. cit., p. 15

27
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

invariable e inflexible una serie de casos heterogéneos, lo cual genera un


tratamiento desproporcionado a los particulares33.

57. Si bien, al sentar este criterio se determinó que las leyes que establecen
multas “deben contener las reglas adecuadas para que las autoridades
impositoras tengan la posibilidad de fijar su monto o cuantía, tomando en
cuenta la gravedad de la infracción, la capacidad económica del infractor, la
reincidencia de éste en la conducta que la motiva y, en fin, todas aquellas
circunstancias que tiendan a individualizar dicha sanción”. Posteriormente,
se ha considerado que la facultad de la autoridad de individualizar la pena
en estos términos —que buscan la proporcionalidad— no necesita estar
reglada de forma explícita en la ley de la materia, sino que basta que en la
norma se establezca un mínimo y un máximo.34.

58. Cabe precisar que no obstante los precedentes previamente citados aluden
a la materia administrativa, el Pleno de esta Suprema Corte ha señalado
que tanto el derecho administrativo sancionador como el derecho penal son
dos inequívocas manifestaciones de la potestad punitiva del Estado35.
33
Tesis de jurisprudencia P./J. 10/95 emitida por el Tribunal Pleno de esta Suprema Corte de
Justicia de la Nación, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena
Época, tomo II, julio de 1995, página 19, de rubro y texto: “MULTAS FIJAS. LAS LEYES QUE LAS
ESTABLECEN SON INCONSTITUCIONALES. Esta Suprema Corte ha establecido que las leyes,
al establecer multas, deben contener las reglas adecuadas para que las autoridades impositoras
tengan la posibilidad de fijar su monto o cuantía, tomando en cuenta la gravedad de la infracción, la
capacidad económica del infractor, la reincidencia de éste en la conducta que la motiva y, en fin,
todas aquellas circunstancias que tiendan a individualizar dicha sanción, obligación del legislador
que deriva de la concordancia de los artículos 22 y 31, fracción IV, de la Constitución Federal, el
primero de los cuales prohíbe las multas excesivas, mientras el segundo aporta el concepto de
proporcionalidad. El establecimiento de multas fijas es contrario a estas disposiciones
constitucionales, por cuanto al aplicarse a todos por igual, de manera invariable e inflexible,
propicia excesos autoritarios y tratamiento desproporcionado a los particulares”.
34
Tesis aislada 2ª. CXXV/99, emitida por la Segunda Sala de esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, tomo X,
octubre de 1999, página 586, de rubro y texto: “MULTAS FIJAS. LAS LEYES QUE EMPLEAN LA
PREPOSICIÓN "HASTA", NO SON INCONSTITUCIONALES. Esta Suprema Corte ha establecido
que las leyes, al establecer multas, deben contener las reglas adecuadas para que las autoridades
impositoras tengan la posibilidad de fijar su monto o cuantía, tomando en cuenta la gravedad de la
infracción, la capacidad económica del infractor, la reincidencia de éste en la conducta que la
motiva y, en fin, todas aquellas circunstancias que tiendan a individualizar dicha sanción, obligación
del legislador que deriva de la concordancia de los artículos 22 y 31, fracción IV de la Constitución
Federal, el primero de los cuales prohíbe las multas excesivas, mientras el segundo aporta el
concepto de proporcionalidad. Por lo tanto, el hecho de que un precepto emplee la preposición
"hasta" no implica que contemple una multa fija, en virtud de que precisa un término de cantidad
que no puede exceder el juzgador al aplicar la multa y si bien es cierto que no se hace referencia a
la cantidad mínima, también lo es que en forma implícita, pero clara, sí está determinada, puesto
que, el mínimo a imponer resulta una unidad monetaria y el máximo hasta donde el artículo
autorice, por lo que sí se establece un sistema flexible para la imposición de las multas, cuenta
habida que contempla un mínimo y un máximo para que la autoridad haga uso de su arbitrio
judicial en la individualización de la fijación de su monto”.
35
Tesis de jurisprudencia P./J. 99/2006, emitida por el Tribunal Pleno, publicada en el Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, tomo XXIV, agosto de 2006, página 1565,

28
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

Asimismo, al tomar en consideración la magnitud de las sanciones en uno y


otro caso, las limitantes punitivas previstas para el legislador frente al
patrimonio, por mayoría de razón debe entenderse que protege también
cualquier tipo de privación injustificada y excesiva que afecte derechos de la
personalidad, que incida en las relaciones filiales y en la integridad psíquica
y afectiva de los individuos36.

59. En este sentido, esta Primera Sala considera que la pena pérdida de patria
potestad en el artículo penal impugnado no cumple con los requisitos
previamente señalados. Al respecto, la Primera Sala advierte que la pena en
cuestión no cuenta con mínimos ni máximos, ni establece tiempos o
parámetros para su individualización. Así pues, se considera que el
legislador se excedió al momento de establecer la sanción correspondiente
al abandono de familia, ya que decretó la pérdida de la patria potestad, sin
permitirle al juzgador poder graduar dicha medida atendiendo para ello a las
particularidades del caso, vulnerando con ello no sólo el derecho de quienes
se encuentren sujetos esa pena, sino afectando el interés superior de los
niños.

de rubro y texto: “DERECHO ADMINISTRATIVO SANCIONADOR. PARA LA CONSTRUCCIÓN


DE SUS PROPIOS PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES ES VÁLIDO ACUDIR DE MANERA
PRUDENTE A LAS TÉCNICAS GARANTISTAS DEL DERECHO PENAL, EN TANTO AMBOS
SON MANIFESTACIONES DE LA POTESTAD PUNITIVA DEL ESTADO. De un análisis integral
del régimen de infracciones administrativas, se desprende que el derecho administrativo
sancionador posee como objetivo garantizar a la colectividad en general, el desarrollo correcto y
normal de las funciones reguladas por las leyes administrativas, utilizando el poder de policía para
lograr los objetivos en ellas trazados. En este orden de ideas, la sanción administrativa guarda una
similitud fundamental con las penas, toda vez que ambas tienen lugar como reacción frente a lo
antijurídico; en uno y otro supuesto la conducta humana es ordenada o prohibida. En
consecuencia, tanto el derecho penal como el derecho administrativo sancionador resultan ser dos
inequívocas manifestaciones de la potestad punitiva del Estado, entendida como la facultad que
tiene éste de imponer penas y medidas de seguridad ante la comisión de ilícitos. Ahora bien, dada
la similitud y la unidad de la potestad punitiva, en la interpretación constitucional de los principios
del derecho administrativo sancionador puede acudirse a los principios penales sustantivos, aun
cuando la traslación de los mismos en cuanto a grados de exigencia no pueda hacerse de forma
automática, porque la aplicación de dichas garantías al procedimiento administrativo sólo es
posible en la medida en que resulten compatibles con su naturaleza. Desde luego, el desarrollo
jurisprudencial de estos principios en el campo administrativo sancionador -apoyado en el Derecho
Público Estatal y asimiladas algunas de las garantías del derecho penal- irá formando los principios
sancionadores propios para este campo de la potestad punitiva del Estado, sin embargo, en tanto
esto sucede, es válido tomar de manera prudente las técnicas garantistas del derecho penal”
En similar sentido se ha pronunciado la Corte Interamericana de Derechos Humanos en los
siguientes casos: Corte IDH. Caso López Mendoza Vs. Venezuela. Fondo Reparaciones y
Costas. Sentencia de 1 de septiembre de 2011 Serie C No. 233; Corte IDH. Caso Baena
Ricardo y otros Vs. Panamá. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de febrero de
2001. Serie C No. 72
36
Ver Contradicción de Tesis 21/2006 PL, resuelta en sesión de 28 de junio de 200, bajo la
ponencia de la Ministra Margarita Luna Ramos. Secretario: Fernando Silva García.

29
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

60. Es importante destacar que si bien en el Amparo directo en revisión


1236/201537 esta Primera Sala consideró que la gravedad de la medida
pérdida de la patria potestad se encontraba justificada, dicha conclusión se
apoyó en que la legislación en ese entonces analizada contemplaba la
posibilidad de recuperar la patria potestad tras comprobar el cumplimiento
de los deberes alimentarios por más de un año y, en su caso, otorgar
garantía anual sobre los mismos. Se sostuvo que lo anterior en lugar de dar
pie a valoraciones subjetivas por parte del juzgador establecía un
mecanismo objetivo para revertir la medida, sin dejar expuesto al menor. Lo
cual, se sostuvo, constituye la medida que mejor protege y garantiza el
interés superior del menor.

61. No obstante, en el Estado de Nuevo León, una vez perdida la patria


potestad esta no podrá volver a adquirirse a menos que la autoridad judicial
decida modificar o resolver dicha condena, estando dicha facultad sujeta a
que exista una causa superviniente que afecte el bienestar del menor 38. De
esta forma, la legislación neoleonesa se aparta de las consideraciones
establecidas en el citado precedente. Por una parte, da lugar a valoraciones
necesariamente subjetivas para determinar si existe o no afectación en el
bienestar del menor; por otra parte, expone al menor, al ser propiamente el
impacto en su bienestar lo que condiciona revertir la medida.

62. Desde otra perspectiva, el mecanismo que prevé el Estado de Nuevo León
para revertir la pérdida de la patria potestad genera una situación donde no
podrían coexistir en plenitud de derechos ambas partes del vínculo familiar.
Se presenta lo que en la teoría de juegos se conoce como “juego suma
cero”, es decir, un escenario donde la ganancia o pérdida de una de las
partes se equilibra con las pérdidas o ganancias de la otra parte. En el
presente caso las posibles alternativas son las siguientes:

37
Amparo directo en revisión 1236/2015, resuelto en sesión de 28 de octubre de 2015, por
unanimidad de cinco votos, bajo la ponencia del Ministro José Ramón Cossío Díaz. Secretaria: Luz
Helena Orozco y Villa
38
Art. 424 Bis.- Por causas supervinientes que afecten al bienestar del menor, el Juez, a petición
de parte interesada, o del Ministerio Público podrá en todo tiempo resolver o modificar las
resoluciones respecto a la patria potestad o custodia de los menores sujetos a ellas.

30
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

a. Por una parte, de no haber afectación al menor, la pena privativa


de quien tuvo la patria potestad subsiste indefinidamente. Lo
anterior se puede ejemplificar con los siguientes pagos o
utilidades: Menor (1), Persona con patria potestad (-1)

b. Por otra parte, de probarse una afectación al menor, el menoscabo


en los derechos de la persona que tuvo la patria potestad cesará,
al abrirse la posibilidad de recuperar la patria potestad. En este
caso los pagos o utilidades consisten en: Menor (-1), Persona con
patria potestad (1).

63. En cambio, el establecimiento de una penalidad que contemplara mínimos y


máximos daría lugar a que trascurrido el tiempo correspondiente al
cumplimiento de la pena, tanto el menor como quien recupere la patria
potestad estén en pleno goce de sus derechos. Continuando con el análisis
en términos de pagos o utilidades tanto el menor como el titular de la patria
potestad se encontrarían en (1,1), ya que la recuperación de la patria
potestad no se encontraría sujeta a que el menor sufriera una afectación.

64. Asimismo, la posibilidad de un nuevo pronunciamiento sobre la sentencia


condenatoria no contraría que en un primer momento, es decir, cuando se
decreté la pena, la pérdida de la patria potestad de manera indefinida
resulte desproporcional. Se reitera que el artículo impugnado otorga de
manera indiscriminada la misma sanción a cualquier tipo de abandono
mediante el incumplimiento de obligaciones alimentarias.

65. Ahora bien, esta Primera Sala ya se ha pronunciado en relación con la


pérdida de patria potestad como sanción civil cuando el que la ejerza sea
condenado por la comisión de un delito doloso en el que la víctima sea el
menor de edad39. En estos términos, se consideró justificada la pérdida de
la patria potestad en aquellos delitos donde se compruebe la afectación
indubitable de los niños, lo cual sólo ocurre en delitos cuya naturaleza no da
lugar a dudas de que en realidad sea así.
39
Amparo en revisión 390/2013, resuelto en sesión de 14 de agosto de 2013, por mayoría de
cuatro votos, bajo la ponencia del Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretaria: Cecilia
Armengol Alonso

31
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

66. No obstante, en el citado precedente, se consideró que la norma entonces


analizada presentaba un vicio de inconstitucionalidad. La regulación del
precepto hacía referencia a “todo delito doloso”, sin embargo, se precisó
que tal mención resultaba desproporcionada, pues no todo delito
comprueba por sí mismo que el progenitor o la progenitora ha incumplido
sus obligaciones derivadas del ejercicio de la patria potestad y con ello ha
causado un perjuicio a los intereses y bienestar del menor de edad. Así, la
Sala realizó una interpretación conforme de la norma impugnada para que
el juzgador pueda ponderar en cada caso si el delito doloso por el cual se
condena al progenitor comprueba fehacientemente el incumplimiento a las
obligaciones impuestas por la institución de la patria potestad.

67. Conforme a lo anterior, no todo delito doloso que tenga al menor de edad
como víctima denota una afectación evidente a los intereses de aquél. Bajo
esta misma lógica, no toda materialización del delito abandono conlleva un
mismo grado de incumplimiento y perjuicio a los intereses del menor de
edad, conforme al cual sea conveniente la pérdida total de la patria
potestad.

68. Esta Primera Sala considera que la norma reclamada en el presente asunto,
al generalizar un mismo nivel de afectación al bien jurídico para todo caso
de abandono de familia, desconoce la variedad y distintos niveles de
afectación que pudieran generarse, de manera que no permite vislumbrar
de acuerdo con las particularidades en que se dio el hecho si la pérdida
definitiva de la patria potestad resulta una pena adecuada o no.

69. Al respecto, debe tomarse en cuenta, tal como se hizo en el amparo en


revisión 390/2013, que la pérdida de la patria potestad no es una medida
que tenga por objeto castigar a los progenitores por el incumplimiento a los
deberes de la patria potestad, sino que la medida pretende defender los
intereses del menor de edad, de forma que ésta es una medida extrema que
debe comprobar plenamente que el progenitor no pretende buscar el

32
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

bienestar del niño, sino por el contrario, su perjuicio 40. Así, en la institución
de la patria potestad el interés del menor de edad es el único y exclusivo
fundamento sobre el cual se ejerce, de ahí que las causas para la pérdida
de la patria potestad deben estar dirigidas a satisfacer este principio y
buscar en todo momento su garantía.

70. Asimismo, se indicó que en la decisión de cualquier cuestión familiar


relacionada con el ejercicio de la patria potestad debe valorarse siempre el
beneficio del niño como interés prevalente, por lo que los juzgadores deben
tener presente, en todo momento, que la patria potestad también tiene la
función de garantizar el bienestar de los menores de edad en tanto los
progenitores deben cumplir con un conjunto de facultades y deberes
inherentes al cuidado y bienestar de los niños.

71. Por tales motivos, corresponde al juzgador verificar si de las circunstancias


en las que se comete el ilícito en cuestión se comprueba que el progenitor
ha sido falto en su obligación de cuidado y búsqueda del bienestar del
menor de edad, en grado tal que se justifique la pérdida de patria potestad
de manera conclusiva.

72. Por otra parte, en la contradicción de tesis 21/2006-PL este Alto Tribunal
sostuvo que la prohibición constitucional de sanciones excesivas, de penas
inusitadas y trascendentales, a que se refiere el precepto constitucional
proscribe, entre muchas otras, aquéllas que afecten a terceras personas
vulnerables y no involucradas, así como aquéllas que no contengan las
reglas adecuadas para que las autoridades impositoras tengan la posibilidad
de fijar su monto o cuantía según su gravedad.

73. En la referida contradicción de tesis se concluyó que la pérdida de la patria


potestad, como consecuencia del divorcio dictado por el abandono
injustificado del hogar conyugal por más de seis meses, es una sanción civil
excesiva, que resulta contraria al artículo 22 constitucional. No obstante que

40
Tesis aislada 1a. XLIX/2013 (10a.), emitida por esta Primera Sala, Décima Época, publicada en el
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Libro XVII, febrero de 2013, página 830, de
rubro: PRIVACIÓN DE LA PATRIA POTESTAD. SU FUNCIÓN COMO MEDIDA PROTECTORA
DEL INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR.

33
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

el pronunciamiento se hizo en relación a la pérdida de la patria potestad


como sanción civil, las consideraciones expuestas permiten llegar, mutatis
mutandi, a la misma conclusión en el presente caso penal.

74. En dicho precedente se sostuvo, en primer lugar, que la privación absoluta


de la titularidad de derechos de la patria potestad presenta el riesgo de
afectar el interés superior del niño, de tal manera que el carácter excesivo y
desproporcional de dicha medida derivaría del hecho consistente en que
existe la posibilidad abierta de que produzca un impacto sobre terceros
vulnerables e indefensos (menores de edad).

75. En segundo lugar, se indicó que el legislador estableció a priori la sanción


de pérdida de la patria potestad para todo abandono injustificado del
domicilio conyugal, sin dejar al juzgador la posibilidad de graduar dicha
medida (de imponer, por ejemplo una simple suspensión de la patria
potestad), cerrando también la posibilidad de valorar la pertinencia de la
aplicabilidad o no de dicha sanción según las particularidades de los casos
de su conocimiento, tomando en cuenta que el legislador no debe descartar,
en abstracto, la posibilidad de que la pérdida de la patria potestad afecte –y
no beneficie- los derechos del niño.

76. Para esta Primera Sala la pena pérdida de la patria potestad prevista en el
artículo 280 del Código Penal local impugnado por el quejoso resulta
desproporcional. Por una parte, existe una potencial afectación a terceros,
ya que conforme a la regulación actual, no sería posible el restablecimiento
de los lazos paternales o maternales entre el sujeto activo y su hijo tras ser
acatadas las obligaciones alimentarias. Recordando que la posibilidad de un
nuevo pronunciamiento sobre la sentencia condenatoria se encuentra sujeta
a que se verifique una afectación al menor, por lo que esta medida opera de
manera reactiva y no de forma preventiva. Esta Sala considera que ello
genera el riesgo de perjudicar al menor de edad y trasgrede, al ser un
absoluto y no permitir graduación, el sano esparcimiento familiar para su
desarrollo integral. Por otra parte, la falta de parámetros mínimos y máximos
para su imposición deja al juzgador sin la posibilidad de graduar las penas
según las particularidades del caso concreto. Por lo tanto, esta Primera Sala

34
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

estima que una misma penalidad que priva de derechos de manera


permanente, regula de manera homogénea una serie de casos dispares.

77. No pasa desapercibido lo resuelto en el Amparo directo en revisión


1573/2013 de donde surgió la tesis: “ABANDONO DE FAMILIA. EL
ARTÍCULO 282 DEL CÓDIGO PENAL PARA EL ESTADO DE NUEVO
LEÓN, QUE PREVÉ DICHO DELITO, NO VULNERA EL NUMERAL 14 DE
LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS
MEXICANOS”41. En dicho asunto si bien se declaró la constitucionalidad del
precepto impugnado, la discusión giro en torno a la taxatividad de la
disposición y su apego al principio de exacta aplicación de la ley, sin que se
hiciera el análisis respectivo a la proporcionalidad de la pena, mismo que
en la presente sentencia se realiza.

78. Por último, esta Primera Sala reitera que no se está pronunciando sobre la
proporcionalidad o falta de proporcionalidad de las restantes penas
previstas por artículo combatido, al no estar siendo impugnada por el
quejoso ni estar éste, de conformidad con lo que consta en el expediente,
en dicho supuesto.

79. En consecuencia, esta Primera Sala considera que la pena pérdida de


patria potestad contravienen el principio de proporcionalidad, reconocido en
el artículo 22 de la Constitución Federal. Por tanto, son fundados los
argumentos respectivos del quejoso sobre el particular.

41
Tesis aislada 1a. CCCXXI/2013 (10a.), emitida por esta Primera Sala, publicada en el Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, tomo I, noviembre de 2013, página 515 de
rubro y texto: “ABANDONO DE FAMILIA. EL ARTÍCULO 282 DEL CÓDIGO PENAL PARA EL
ESTADO DE NUEVO LEÓN, QUE PREVÉ DICHO DELITO, NO VULNERA EL NUMERAL 14 DE
LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS. El citado precepto
legal, al prever que se perseguirá a petición de parte agraviada y se sancionará con la pena
señalada en el artículo 280 del mismo ordenamiento, si el obligado mediante resolución judicial al
pago de la pensión alimenticia, deja de cubrirla sin causa justificada, no vulnera el artículo 14 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues contiene los supuestos de
individualización de la conducta que el legislador estimó reprochable; además, describe de forma
clara y precisa los elementos que lo configuran, lo que no da lugar a confusión en cuanto a su
aplicación ni disminuye el derecho de defensa del sujeto, en tanto que si bien el elemento
normativo "sin causa justificada" requiere de una valoración cultural, la cual puede apoyarse en
algún concepto que sirva para realizar dicha interpretación, tal circunstancia no torna
inconstitucional el artículo 282 del Código Penal para el Estado de Nuevo León, pues en ese caso
se estaría ante un problema de mera legalidad y no de constitucionalidad”.

35
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 1954/2015

80. Finalmente, esta Primera Sala determina que son inoperantes los demás
agravios hechos valer por el recurrente, ya que en ellos sólo alega
cuestiones de mera legalidad42.

IX. DECISIÓN

81. En virtud de todo lo anterior, resulta procedente confirmar la sentencia


recurrida y conceder el amparo al quejoso.

Por todo lo expuesto y fundado, se:

RESUELVE:

PRIMERO. En la materia de la revisión, se confirma la sentencia recurrida.

SEGUNDO. La Justicia de la Unión ampara y protege a **********, en contra


de la autoridad y acto precisados bajo las consideraciones presentadas en
esta ejecutoria.

Notifíquese. Con testimonio de esta ejecutoria; devuélvanse los autos


relativos al lugar de origen; y, en su oportunidad, archívese el toca como
asunto concluido.

En términos de lo previsto en los artículos 3º, fracción II, 13, 14 y 18, de la Ley Federal de
Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta versión pública se
suprime la información considerada legalmente como reservada o confidencial que encuadra en
esos supuestos normativos.

42
Tesis de jurisprudencia 1a./J.56/2007, emitida por esta Primera Sala, publicada en el Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, tomo XXV, mayo de 2007, página 730 de
rubro: “REVISIÓN EN AMPARO DIRECTO. SON INOPERANTES LOS AGRAVIOS QUE
ADUZCAN CUESTIONES DE MERA LEGALIDAD”

36