Vous êtes sur la page 1sur 2

La manera de maquillar la cruel realidad

Para muchas personas que conozcan la trayectoria del autor y con tan sólo leer el título se puede
intuir que es uno de los tantos acercamientos que se encuentran con la prensa, acerca de el caso
de Yuliana Samboni en el que se ven involucrados los Uribe Noguera, aunque un aspecto causa
curiosidad y para muchos pasa desapercibido, la frase “sus amigos pedófilos” genera una división
de pensamientos, mientras que pasa unos para por un toque amarillista al cual estamos
“acostumbrados”, en mi caso abre un cuestionamiento acerca de la intención del autor al nombrar
esos “amigos” y qué tan involucrados se encuentran en éste tema de la pedofilia.

Al principio, Daniel expone con astucia en cada metáfora su intención de querer abrir los ojos del
lector, de cómo la sociedad colombiana se encargó de darle una cobertura superficial a un hecho
tan aberrante como lo fue el asesinato de Yuliana Samboni, dejando apartado el oscuro mundo
que se esconde tras este hecho. No se puede justificar este suceso simplemente por ser una
sociedad con memoria volátil, también, de acuerdo con las palabras de Daniel somos una sociedad
que se rinde a los pies de aquellos que tienen el poder, personas que pretenden dar un estrato a
un problema que no respeta ninguna clase social. Casos como el de Garavito, “el monstruo de los
Andes” entre muchos más, son comparables con el caso de Yuliana, el cuál le mostró a una
sociedad tan subjetiva, que en la clase alta también existen ovejas negras.

Es preciso señalar que, por medio de conjeturas, Daniel lograr inquietar al lector exhibiendo como
la familia y demás personas con cierto nivel social que son afines a la familia Uribe Noguera aluden
el caso como un desliz mental de Rafael, algo que ha sido evidente para el público general por
medio de las muestras en medios públicos que se dieron con respecto al caso. La Fiscalía actúa en
un papel risible al mostrar su falta de autoridad y su parcialidad por tratarse de un caso aislado y
diferente al que la comunidad está acostumbrado a ver, acciones como pasar por alto detalles del
dictamen médico de Yuliana y la evidente complicidad de un tercero en ésta historia para provocar
el trágico suceso, justificar como un fetiche el hecho de cubrir con aceite el cuerpo de una niña
deja mucho que desear por parte del máximo ente de Justicia del país, la muerte ilógica, repentina
y aislada de la propia realidad del vigilante, dando como justificación una culpa y tristeza
profunda, dejándolo ver como un suicidio realizado con la mayor experiencia del caso lo cual no
encaja con la historia personal de aquella persona que sabía un poco más de lo que se le mostró a
la sociedad. Se puede concluir con esto que el hecho de tener un condenado y dos personas en
investigación es un premio para la justicia y un capítulo cerrado para una sociedad sin memoria,
hecho con el que no estoy de acuerdo.

Así mismo el artículo se convierte en un documento inquietante y relevante, adquiriendo el poder


de crear y analizar escenarios en la mente del lector, reunir situaciones que no pasan de una
simple reacción momentánea, situaciones que pasan día a día como la desaparición de menores,
pero que ya se han vuelto el diario de la sociedad colombiana que no pasa de un ligero y para nada
progresivo impacto, dejando mucho que desear a la reflexión, concluyendo sin antes indagar
acerca del porqué puede presentarse dicha situación, afirmando irrefutablemente que la culpa es
de unos padres descuidados y no de una sociedad que ve en los menores una perfecta e inocente
máquina de hacer dinero.
Añadiendo a lo anterior, es posible crear una hipótesis de que personas como Rafael Uribe son un
simple cliente del mercado tan grande que se mueve dentro del tráfico sexual de menores, un
mercado que se mantiene funcionando como un reloj debido a la obsesión de la gente y el poco
valor que le dan a la vida de una persona al momento de imponer un precio sólo por obtener un
placer pasajero. Éste precio se puede inferir que no es bajo por ende personas menos favorecidas
no pueden ser la base de esta pirámide delictiva y que si bien cuya existencia es reconocida por la
sociedad y expuesta en casos como el que se menciona, es un cuerpo de grandes dimensiones que
atrapa a todo aquel que se atreva a acercarse a él.

Cabe resaltar que además de lo mencionado anteriormente, los entes con más poder hacen lo
posible por acomodar la verdad a su favor e impedir que casos como el de Yuliana sigan su curso
natural hasta impartir la justicia que tanto se anhela. A los que Daniel Daniel llama “ Amigos de los
pedófilos” se les puede atribuir el hecho de que la correcta y alabada clase social mantenga el
nivel que sin derecho alguno le pertenece, ocultando los pequeños errores que puedan tener para
evitar cualquier mala fama, errores que destruyen la vida de personas inocentes que son tomadas
como juguetes con el fin de personificar a un dios con la habilidad de manipular la vida de las
personas a su acomodo, tal como lo dice Daniel en más de una ocasión.

Se puede concluir que, por medio de este artículo, Daniel logra crear en el lector ciertas
emociones, le da un impulso a los temas que caen en el olvido para que se queden en la memoria
de las personas, da a conocer que las situaciones no son excluidas por una simple falta de interés
de la sociedad, sino por una manipulación de la verdad a cargo de las personas cuyo poder
sobrepasa el de la justicia y la verdad. Daniel invita al análisis respecto a las situaciones e
irregularidades que se presentaron en el caso, impidiendo el correcto ejercicio de la justicia en el
caso, creando el ideal de oveja negra que no pertenece al rebaño, sin entender que cabe la
posibilidad de que sea un rebaño completo de ovejas negras que usan su mejor disfraz para salir
del mismo, hecho el cual no puedo afirmar pero tampoco se tienen la suficiente convicción como
para negarlo, creando una estigmatización acerca de la temática de la pedofilia cuyos casos se
presentan exclusivamente en personas de clase baja mientras que aquellos que han tenido los
mayores privilegios son indultados completamente de éste problema. Este análisis al que se invita
se limita a un poco número de personas que son capaces de cuestionarse y cuestionar a la
sociedad, un número que para hacer lucha a una clase que manipula los medios a su modo es
insignificante.