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CONTACTO

ARTÍCULOS | Experiencia analítica

Sujeto supuesto saber


por Silvia Elena Tendlarz

En el principio de la experiencia analítica "está la transferencia", dice Lacan[1], y añade luego


su relación con el saber dentro del dispositivo. Pero el saber, ¿está del lado del analista o del
lado del analizante?[2]

La expresión sujeto supuesto saber es introducida por Lacan en el Seminario 11 (1964),


formalizada en la "Proposición del 9 de octubre…" a través del "algoritmo de la
transferencia"[3], retomada luego en "La equivocación del sujeto supuesto saber"[4] (1967) y
reformulada en el Seminario 17[5] (1969) con el lugar del saber en el discurso analítico.

Tres términos quedan involucrados e interactúan entre sí: el sujeto, el saber y la suposición.
La suposición involucra una doble perspectiva: suposición de un saber inconsciente que no
tiene sujeto y suposición de un sujeto para ese saber como efecto de significado. El sujeto no
supone nada, es también supuesto. El énfasis está puesto en la suposición, efecto de
significación de la cadena significante. "No es real, es un semblante"[6].

Al sujeto se le supone saber un texto inconsciente que restituye el análisis. Al analista se le


supone un saber sobre el paciente. Saber que también está hecho de semblantes[7]. El sujeto
supuesto saber es una "significación de saber"[8], no un saber del analista o del analizante: se
sitúa entre ambos en la medida en que el saber inconsciente del sujeto se despliega bajo
transferencia.

¿Quién supone al sujeto? Un sujeto no puede suponer a otro: no hay intersubjetividad, hay
sujeto del inconsciente. El saber empalma con el deseo del analista que sostiene la cadena
significante.

Cuando el sujeto comienza la narración de su historia y del sufrimiento que lo lleva a la


consulta, la articulación significante produce una significación. Al hablar, el sujeto es
conducido por la asociación libre sustrayéndose así de los límites del discurso común y dando
lugar a la equivocación, al tropiezo con que emerge el inconsciente. El sujeto siempre dice
algo más de la que quiere decir en su intención de significación: emergencia de significantes
reprimidos, del sin sentido, de aquello que escapa a la significación, puesto que el
inconsciente es un significante a la espera de un significado. El sujeto supuesto saber es la
equivocación que consiste en creer que un sujeto sabe ese saber mientras que en realidad se
ubica en su hiancia. En esa equivocación del sujeto supuesto saber el saber se hurta y a la
vez se vuelve presente, sorprende, desarticula los dichos a través del decir porque el
inconsciente mismo es un saber, mientras que los efectos de sujeto que aparecen y
desaparecen en el discurso del paciente se acumulan a la espera de su realización.

La emergencia del sujeto supuesto saber corresponde al momento de alienación que posibilita
la apertura del inconsciente[9]. Se supone que siempre se puede decir algo más, es decir, la
alienación llama a la producción de sentido.

El amor se dirige hacia aquel que se le supone el saber en la medida en que sólo es supuesto
y no se puede ni explicar ni explicitar. Es un saber indefinidamente supuesto. Este es el
momento de separación, de "cierre del inconsciente"[10] en que la cadena significante se
detiene, el paciente calla y emerge el analista como objeto a. La vertiente imaginaria del amor
de transferencia es el punto de engaño que, paradójicamente, pone en acto lo real de la
presencia del analista. Y en una torsión moëbiana, en el punto donde se descubre la
presencia del analista como objeto a, en ese mismo lugar se le supone un saber produciendo
un entrecruzamiento epistémico y libidinal. El analista como objeto a ocupa el lugar del
semblante en el discurso del analista y sostiene la suposición de saber.

Con el algoritmo de la transferencia Lacan abandona la noción de cierre del inconsciente. La


relación entre el inconsciente y el sujeto supuesto saber es un efecto de la cadena significante
tal como está estructurada la experiencia analítica. La implicación de un significante a otro
significante supone un sujeto como significado y un saber tomado como significación.

En oposición al inconsciente ligado a la suposición del discurso analítico Miller sitúa el


inconsciente real que implica el funcionamiento de significantes solos[11]. El inconsciente
como saber existe gracias al amor en la medida en que logra establecer un lazo entre los
significantes.

En la medida en que el analista se ha despojado de sus identificaciones puede ocupar el lugar


del significante de la transferencia que en algoritmo se vuelve destinatario de las
particularidades del sujeto[12]. La suposición de saber posibilita que el objeto a pueda ser
localizado y velado a la vez.

El trabajo del inconsciente como suposición permite aislar el resto no significante, referente
latente de la operación analítica, el objeto a. El analista como objeto a, como semblante,
encarna la parte no simbolizada del goce, el partenaire goce del sujeto, volviéndose así
su sinthome, pareja artificial propia del dispositivo analítico que sostiene y funciona como
soporte de la narración del sujeto.

La suposición de saber tiene como destino el saber expuesto del final del análisis. Pero no hay
más allá del saber. El final de análisis no termina con el saber sino que implica la
transformación del amor al saber como transferencia al deseo de saber.

Entre semblante y sinthome el sujeto supuesto saber es una de las expresiones del recorrido
de un análisis.

Publicado en Silicet, volumen preparatorio al VII Congreso de la AMP a realizarse en París, Buenos Aires, 2009.

NOTAS

1. Lacan J., "Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela", Momentos cruciales de la
práctica analítica, Manantial, 1992, p. 11.
2. Véase los desarrollos acerca de este tema de Ana Ruth Najles y Silvia Elena Tendlarz en S. Tendlarz, Lacan y la
práctica analítica, Cuadernos del ICBA, Buenos Aires, 2002.
3. Lcan, J., "Proposición…", op. cit., p. 13.
4. Lacan, J., "La equivocación del sujeto supuesto saber" (1967), Momentos cruciales…, op. cit., p. 34.
5. Lacan, J., El Seminario, Libro 17 (1969-70), Paidós, Buenos Aires, 1992, p. 55, clase del 14 de enero de 1970.
6. Miller, J.-A., "La ex sistencia", Lo real y el sentido, Colección Diva, Buenos Aires., 2003, p. 65, clases del 9 y 16 de
mayo de 2001.
7. Miller, J.-A., De la naturaleza de los semblantes (1991-92), Paidós, Buenos Aires, 2002, p. 14, clase del 20 de
noviembre de 1991.
8. Lacan, J., "Proposición…", op. cit., p. 13.
9. Miller, J.-A., Donc (clase del 15 de junio de 1994), inédito.
10. Lacan, J. El Seminario, Libro 11 (1964), Paidós, Buenos Aires, 1992, p. 151, clase del 22 de abril de 1964.
11. Miller, J.-A., "Una fantasía", Lacaniana (2005).
12. Laurent, E., Las paradojas de la identificación, EOL-Paidós, Buenos Aires, 1992, cap. 9 y 10.

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