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ABORTO

El Aborto se puede definir como la culminación de un embarazo antes de que el feto


pueda vivir de forma independiente fuera
del vientre de la madre. La Organización
Mundial de la Salud (OMS) hace una
definición de una forma de aborto
denominado inseguro y lo califica como
un procedimiento para terminar un
embarazo realizado por personas que
carecen de las habilidades necesarias o en un ambiente que no esté en
conformidad con los estándares médicos mínimos, o ambas cosas.
De forma tal que para la OMS, existen dos formas; una segura y otra insegura. En
algunos países, si ocurre antes de las 24 semanas de embarazo, por causas
naturales, es considerado espontáneo y se le denomina involuntario.
El aborto espontáneo según SEGO (Sociedad Española de Cirugía y Obstetricia),
se define como la expulsión o extracción de un feto o embrión que tenga por peso
menos de 500 gramos o unas 22 semanas de embarazo. También queda dentro de
la definición cualquier producto de gestación de edad o de peso de embarazo
que no sea viable, como un huevo no embrionado, una mola hidatiforme u otras.
Esto sin importar si es deliberado o no. Incluso si hay vida.
Este tipo presenta varias formas clínicas que van desde la amenaza de aborto,
pasando por el inevitable, el completo, el
retenido, el séptico y el de repetición. La
calificación no está estandarizada; pero estos
son, de forma aproximada, los términos más
usados.
Pero existe otro tipo de procedimiento que es
conocido como inducido y es causado
deliberadamente con el fin de interrumpir el
embarazo (ya sea bajo la observación médica o no).
Tomar la decisión para terminar un embarazo es extremadamente personal y varía
drásticamente de un individuo a otro, en
algunas sociedades es aceptada bajo
determinadas circunstancias; pero en otras
puede ser considerado un acto criminal. Si
se está considerando, se debe pensar
cuidadosamente acerca de lo que es
correcto antes de tomar la decisión.
Se debe consultar a padres, médico u otro adulto de confianza que pueda ayudar
con esta elección. Hay que considerar que esto tendrá una repercusión muy
importante en la vida actual y futura. Los consejeros en las clínicas de salud de la
mujer, como la Planificación Familiar, pueden proporcionar información acerca
de las diferentes opciones (como la interrupción del embarazo, la adopción o la
crianza de los hijos) y el efecto que cada uno pueda tener.
Toma en cuenta que la OMS estimó que para 2008 se realizaron 22 millones de
abortos inseguros, una cifra alarmante indudablemente. De esos 22 millones,
47.000 provocaron muertes y más de 5 millones llevaron a serias complicaciones.
Complicaciones como: abortos incompletos, hemorragias, infecciones, perforación
del útero, entre otras.
El aborto (del latín abortus) es la interrupción y finalización prematura
del embarazo de forma natural o voluntaria, hecha antes que el feto pueda
sobrevivir fuera del útero.12 Un aborto que ocurre espontáneamente también se
conoce como aborto espontáneo.3 Cuando se
toman medidas deliberadas para interrumpir
un embarazo, se llama aborto inducido.4 Se
diferencia del parto prematuro o pretérmino,
pues en este último sobrevive el feto.

El aborto espontáneo es un aborto no


provocado intencionalmente. Es la muerte no
deseada y expulsión de un embrión o feto antes de las semanas 205 o 246 del
embarazo. Cuando la pérdida es posterior, ya se habla de muerte fetal.5 Al criterio
del tiempo gestacional, la Organización mundial de la Salud (OMS) añade como
criterio el peso: debe pesar menos de 500
gramos. Sin embargo, este criterio ha de ser
interpretado con prudencia, ya que a veces
un feto de menos de 500 g. expulsado puede
ser reanimado y sobrevivir.7 Si falleciera
posteriormente, se registra como muerte
neonatal.7 Se distingue el aborto precoz,
cuando tiene lugar antes de las 12 semanas de gestación, y el aborto tardío, con 12
o más semanas.7

Los factores que pueden producir aborto espontáneo son muy variados: genéticos
o cromosómicos del mismo feto, la exposición a toxinas ambientales, problemas
hormonales de la madre, y otros como el tabaquismo, la drogadicción o el
alcoholismo.5

Entre los signos y síntomas se encuentran el sangrado vaginal, el lumbago, dolor


abdominal sordo, agudo o cólico o la presencia de coágulos que salen de la vagina.
Todos ellos deben ser valorados por un ginecólogo 5 y muchas veces requieren de
atención inmediata. Ante los síntomas, existen diversas pruebas y exámenes para
verificar o prevenir este tipo de abortos, como son el ultrasonido vaginal o abdominal
que ayuda a examinar el desarrollo del embrión/feto, los latidos cardíacos y la
cantidad de su sangrado. En caso de aborto, es fundamental para la salud de la
mujer comprobar si queda algún resto
fetal o de tejido placentario en el útero.
El producto expulsado debe ser
analizado para determinar si la causa
del aborto espontáneo es tratable y
prevenirlo en el futuro.

El aborto inducido es la finalización del embarazo mediante la eliminación de


un embrión o feto antes de que pueda sobrevivir fuera del útero.1 Puede tratarse de
un aborto terapéutico cuando se realiza desde razones médicas, o de un aborto por
decisión personal (interrupción voluntaria del embarazo8), cuando se realiza a
petición de la mujer embarazada.9

A su vez, según la técnica


empleada para inducir el aborto, se
puede hablar de aborto médico o
de aborto con medicamentos10 y
de aborto quirúrgico.11

Dependiendo de los países, existen diversas legislaciones sobre el aborto inducido,


desde aquellas que lo permiten con pocas restricciones por considerarlo como una
ampliación de los derechos reproductivos hasta legislaciones que lo prohíben por
considerarlo una forma de homicidio.
La palabra aborto proviene del término latino (abortus), ab: privación, y ortus:
nacimiento. Su traducción sería: sin nacimiento.
Por lo tanto, el aborto es la interrupción del desarrollo del embrión durante el
embarazo, cuando aún no ha alcanzado la madurez fetal, o capacidad suficiente
para vivir por fuera del útero.
La Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) o aborto legal es el procedimiento
donde se busca terminar de manera consciente con un embarazo en curso. Muchos
países son restrictivos sobre estas prácticas, lo que hace que algunas mujeres
recurran a interrupciones o abortos de forma ilegal e insegura, poniendo en grave
peligro su vida y su salud.
En cambio, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los países donde
las mujeres tienen acceso a servicios seguros, la probabilidad de muerte como
consecuencia de un aborto o interrupción es de 1 por cada 100.000 procedimientos.
Hablar de aborto y de Interrupción voluntaria del embarazo (IVE) pareciera, en
principio, lo mismo, pero hay que tener en cuenta que detrás de la palabra ABORTO,
se esconden una serie de imaginarios relacionados con la ilegalidad, el miedo y, en
el peor de los casos, el delito. La expresión IVE, Interrupción Voluntaria del
Embarazo, permite analizar una realidad desde el campo de la ética, la libertad y la
autonomía de las mujeres y posibilita una decisión desde la mirada de los derechos
sexuales y reproductivos que, ante todo, son derechos humanos.
El aborto espontáneo ocurre cuando un embrión o feto es expulsado del útero de la
mujer por causas naturales relacionadas, en la mayoría de los casos, con la salud
y la edad de la mujer gestante.
El aborto inducido, en cambio, es aquél que se realiza de manera voluntaria con
asistencia médica o sin ella. Es recomendable que este tipo de aborto se realice
siempre con asistencia médica para evitar prácticas inseguras que pongan en riesgo
la vida de la mujer.
El otro problema, es quizás, que si se es menor
de edad se requiere de la autorización y
presencia de los padres para poder
practicarse legalmente. Lo que en el caso de
adolescentes puede hacer que huyan de esta
opción por miedo a reprimendas y rechazo social.
Esta es una realidad de todas las clases
sociales; pero cuando no se tienen los recursos económicos se está en
desventaja y muchos recurren a lo que pueden manejar, como procedimientos al
margen de la ley, con personas no cualificadas que se valen de la desesperación
de quien sufre el problema. Nunca falta quien ofrece una solución natural al
embarazo no deseado y en algunos casos, proponen remedios caseros.
Algunas personas con discapacidad que argumentan que ellos preferirían estar
vivos antes que haber muerto en el útero. Sección 1 (1) d de la Ley de Aborto de
1967 el Reino Unido, permitió la terminación de un embarazo en cualquier momento
si había un riesgo significativo de que el bebé naciera con una discapacidad grave.
En otras circunstancias debía tener lugar durante los primeros 6 meses del
embarazo.
Para las personas con discapacidad, el argumento de esos especialistas en ética
sobre el particular, es irrelevante. Dicen que el argumento es erróneo porque ataca
el principio de que todos los seres humanos tienen el mismo valor a vivir una
vida como cualquier otra persona humana. Consideran que es incorrecto decir que
una vida vale menos que otra. ¿Estás de acuerdo con esta afirmación?
Otros activistas provida se han opuesto a este argumento, porque piensan que es
una justificación para permitir el aborto eugenésico, que es el usado para eliminar
genes incapacitantes de la raza humana. En otras épocas se usó para detener el
crecimiento de los grupos de población, o grupos raciales considerados como
genéticamente “inferiores”. A día de hoy, esto se considera como una violación
grave de los derechos humanos y como un acto criminal. También se ha usado
en el pasado para no dejar que la gente con defectos genéticos pueda tener hijos.

Es importante que se conozcan las plantas que contengan químicos y puedan


ayudar en este proceso; pero se debe tener cuidado, la reacción de las personas
a esos químicos es diferente y pueden ocasionar graves daños a la salud, así como
conducir a la muerte. Quizás no se logre este
propósito, pero si puede ocasionar
malformaciones al feto, así que
hay recomendamos encarecidamente
pensarlo varias veces antes de tomar esta
opción.
Algunas sociedades lo prohíben casi por
completo, mientras que otros lo permiten en
ciertos casos. Tales sociedades por lo
general establecen una edad máxima después de lo cual el feto no debe ser
abortado, independientemente de las circunstancias. ¿Cómo saber si es legal o no?
¿Cómo se relaciona con la moral?
En algunas sociedades se ha permitido por algunas de estas razones:

 En aras de la salud de la madre, incluyendo la salud mental.


 Cuando el embarazo es el resultado de un crimen como: violación,
incesto o abuso infantil.
 Cuando el niño tendría una “calidad de vida inaceptable“, tales como:
graves minusvalías físicas, serios problemas genéticos y graves defectos
mentales.
 Por razones sociales, incluyendo la pobreza.
 Incapacidad de la madre de hacer frente a un niño, ya sea por su edad
o por su condición mental.
 Cuando es parte de la política de un gobierno.
 Para regular el tamaño de la población.
 Para regular los grupos dentro de una población.
 Para mejorar la población.
La mayoría de quienes se oponen a su legalización, están de acuerdo que si es por
el bien de la salud de la madre puede
ser moralmente aceptable si hay un
riesgo real de efectos graves para ella.
Existen algunos textos argumentativos
donde se expone que este es
considerado como un sustituto para
la anticoncepción. Algunos métodos
anticonceptivos suponen una acción en una etapa muy temprana del embarazo.
Algunas sociedades lo han utilizado para la adecuada prestación de anticoncepción
o para regular el tamaño de la población.
Aunque parezca insólito, en 1965, una Conferencia de las Naciones Unidas sobre
la Población Mundial en Belgrado, se dijo que “el aborto era el principal método de
control de natalidad en el mundo en ese momento”. Algunos médicos argumentan
que debe ser parte de la política de anticonceptivos de un país.
Dicen que una sociedad que cree que la gente debe planificar sus familias, debería
permitir que las mujeres pusiesen fin a sus embarazos no deseados, con el fin de
hacer frente a fallos de control de la natalidad.
Por otro lado, el debate no se detiene. Hay que tomar en cuenta un aspecto muy
interesante de este tema y es el que tiene que ver con la relación existente con la
discapacidad. Algunos expertos en ética no están de acuerdo con el argumento de
que debe permitirse cuando el feto, si nace, podría sufrir de discapacidades físicas
o mentales. Dicen que permitir esto, como una razón, es ofensivo para las
personas con discapacidad; porque implica que tanto ellos y como sus vidas, son
de menor valor si se les compara con la vida de las personas consideradas
“normales”.
Algunas personas prejuzgan y asumen que es siempre negativo bajo cualquier
circunstancia. Otras piensan que es correcto cuando la vida de la madre está en
riesgo. También están los que piensan que hay una serie de circunstancias en
las que es moralmente aceptable. ¿Qué piensas tú?
Todo tiene que ver con la concepción de “Ser Humano”. Para algunos pensadores
un feto no es humano porque no tiene sus características, se hace humano al
nacer y ser criado como tal. En algunas sociedades puede abortarse legalmente si
se descubre que no es un varón, por ejemplo. Quizás suene para algunos algo atroz;
pero la realidad cultural de algunos entornos resulta incomprensible para otros.
Cuando la madre es primeriza, es más vulnerable al dolor emocional y vale decir
que la pareja de la embarazada, también puede tener las mismas
emociones porque también está conectada de una forma a la criatura. Por lo que
la recomendación de acudir por ayuda psicológica, es para la embarazada y para
su pareja, en caso de que la tenga.
Para el caso de las mujeres o parejas que enfrentan un aborto espontáneo
recomendamos la lectura de un
reciente ensayo sobre el tema que
puede leer en: de Silvia Copado Salido,
del Servicio de Obstetricia y
Ginecología Hospital Universitario
Virgen de las Nieves Granada.
Titulado: Muerte fetal intrauterina.
El aborto consiste en la interrupción del
embarazo y se puede producir tanto de forma espontánea como inducida. Sea cual sea
el caso, el aborto concluye con la expulsión del fetoa través del canal vaginal.
El aborto espontáneo es aquel que no se da de forma intencionada, sino a causa de una
serie de complicaciones en el feto o en la madre. Generalmente ocurre durante las 12
primeras semanas de gestación y no precisa de ningún tipo de intervención quirúrgica,
pero a partir de la semana 20 pasa a denominarse muerte fetal. La tasa de aborto
espontáneo se encuentra entre el 15 y el 20
por ciento entre aquellas mujeres que saben
que están embarazadas.
Causas de un aborto espontáneo
Hay que tener en cuenta que más de la
mitad de los óvulos fecundados no son
viables y se expulsan de forma espontánea;
para la mayoría de las mujeres esto pasa desapercibido ya que los únicos signos que se
dan de este hecho es un sangrado ligeramente mayor del habitual durante
la menstruación.
Las causas de un aborto espontáneo pueden ser varias, aunque lo más común es que
se deba a problemas en los cromosomas u otros factores como niveles hormonales
anómalos, diabetes no controlada, incompetencia del cuello uterino o algunos
medicamentos. Otro tipo de causas pueden ser infecciones, obesidad, problemas
físicos en los órganos reproductores de la madre, problemas con la respuesta inmunitaria
o enfermedades graves.
La edad también puede ser un factor determinante: a mayor edad, mayor es la
probabilidad de sufrir un aborto espontáneo, especialmente a partir de los 40 años. El
haber sufrido un aborto espontáneo anteriormente también puede aumentar las
posibilidades de volver a sufrirlo.
Este es un tema muy doloroso para las mujeres y los hombres que se encuentran
frente al dilema moral de si debe o no interrumpir el embarazo. Es uno de los
asuntos donde todos suelen tener un bando marcado, pocos son los indecisos.
Por un lado, están los que se denominan “provida”. Dicen que intencionadamente
nunca está justificado y por otro, están los que se llaman a sí mismos los partidarios
del derecho al aborto “pro-elección” y consideran al aborto intencional como
aceptable en algunas circunstancias.
¿Es cualquier otro derecho más importante que el derecho a la vida? ¿Qué pasa
con el derecho de la mujer a decidir qué hacer con su propio cuerpo? No son
preguntas fáciles de responder.
Una de las causas de la prohibición de la interrupción voluntaria del embarazo es la
siguiente: matar deliberadamente a seres humanos inocentes. Si un feto es un ser
humano inocente y el aborto es la eliminación deliberada de un feto, entonces
hablamos de la eliminación deliberada de un ser humano inocente (según esta
lógica), lo que puede llevar a pensar que va contra natura. Sin embargo, esta
lógica parte de un principio no absoluto: ¿Consideramos al feto un ser humano?
Algunos filósofos han argumentado que puede justificarse moralmente, si no hay
riesgo para la salud física o mental de la madre.

Los abortos espontáneos son más comunes de lo que se cree popularmente. Solo en
Estados Unidos se producen casi un millón al año, lo que significa uno de cada cuatro
embarazos, tal y como recoge una encuesta realizada por investigadores de la Escuela
de Medicina Albert Einstein de la Universidad Yeshiva, en Nueva York, y publicada en
mayo de 2015 en Obstetrics & Gynecology. El estudio, en el que participaron un millar
de adultos estadounidenses, revela algunas de las falsas creencias que hay en torno a
este tipo de abortos. Así, el 22 por ciento de los encuestados creía incorrectamente que
opciones de estilo de vida durante el embarazo
(como fumar o consumir drogas o alcohol) son
la causa más común de aborto espontáneo. Un
76 por ciento pensaba que el estrés puede ser
el desencadenante y, un 64 por ciento, que
levantar objetos pesados durante la gestación
puede malograr un embarazo, al igual que el
uso previo del dispositivo intrauterino (28 por ciento) o de anticonceptivos orales (22
por ciento).
Sin embargo, no hay evidencias científicas que demuestren que las circunstancias
anteriores aumenten el riesgo de un aborto involuntario. Sí está probado, en cambio, que
los motivos genéticos están detrás del 60 por ciento de los casos. Otras causas
establecidas son anomalías estructurales del útero, trastornos endocrinos como
el hipotiroidismo, y autoinmunes como anticuerpos antitiroideos.
Los primeros síntomas de una muerte fetal se suelen mostrar al detectar un menor
movimiento del bebé o espasmos y dolores en la pelvis, la espalda o el vientre. Factores
como el tabaquismo, la hipertensión arterial o la diabetes pueden aumentar las
probabilidades de que esto ocurra, pero también
se puede producir por preclampsia y eclampsia,
enfermedades infecciosas, anomalías
congénitas graves, posmadurez o lupus, entre
otras patologías.
El aborto inducido es aquel que se realiza por
propia voluntad de la mujer. Hay dos formas
de interrumpir un embarazo:
Aborto médico
Se toma un medicamento para llevar a cabo el aborto. Sólo se puede hacer durante las
nueve primeras semanas de embarazo. El más común es la mifepristona,
una hormona que bloquea la progesterona. Este y otros medicamentos se toman
durante tres sesiones en una clínica bajo la supervisión de un médico, y pueden surgir
algunos sangrados vaginales a causa de los medicamentos. Otros efectos de este
tratamiento son cólicos, diarrea o malestar estomacal, y en raras ocasiones,
fiebre alta. El aborto médico tiene una efectividad aproximada del 97 por ciento.
Aborto quirúrgico
Se realiza una cirugía para extraer el feto. Existen dos métodos frecuentes de aborto
quirúrgico.
La aspiración con vacío manual se puede hacer durante las 12 primeras semanas de
embarazo y consiste en la extracción de todo el tejido que contiene el útero con un
instrumento succionador de manera manual.
Existen síntomas que pueden indicar un aborto espontáneo como lumbalgia, dolor
abdominal, cólicos o sangrados vaginales.
Si el aborto se da durante las primeras semanas, normalmente el tejido se expulsa por
la vagina de forma natural sin necesidad de intervención. En el caso contrario, se puede
precisar de una cirugía como el legrado o medicamentos para terminar de expulsar los
restos que queden en el útero. Asimismo a los tipos de aborto mencionados hay que
añadir también el que se conoce como aborto farmacológico que se basa en el empleo
de la mifepristona o RU 486. Una medicación esta que, de manera frecuente, necesita
complementarse de apoyo de tipo instrumental, en concreto con lo que se conoce como
raspado.

De igual forma es importante subrayar que la mujer que ingiera dicho fármaco debe ser
consciente del conjunto de síntomas que tendrá y que se asemejan a los que sufre toda
fémina que tiene un aborto de tipo espontáneo. Entre ellos se pueden encontrar
hemorragias, dolores fuertes de tipo menstrual, vómitos, diarreas o fiebre.

La mayoría de las legislaciones nacionales distingue entre dos clases de abortos


inducidos: los terapéuticos y los electivos. Los abortos terapéuticos se justifican a partir
de la intención de preservar la vida de la madre que, en caso de continuar el embarazo
o producirse el nacimiento, podría estar en riesgo de vida. Este tipo de aborto también
es ordenado por un médico cuando el bebé por nacer acarrea una enfermedad genética
o congénita de gravedad.
Los abortos electivos, en cambio, suelen ser decididos cuando el embarazo es causado
por un delito sexual (una violación) o cuando la mujer no puede o no desea mantener a
su hijo por razones económicas y sociales. En la mayoría de los países, esta práctica
está prohibida por la ley con la excepción de
unos pocos casos (violación de una menor
de edad, por ejemplo).

Existen dos tipos de abortos: el espontáneo


o natural, y el inducido. El aborto espontáneo
ocurre cuando un feto se pierde por causas
naturales. Las estadísticas señalan que entre el 10% y el 50% de los embarazos finalizan
a causa de un aborto natural, que suele estar condicionado por la salud y la edad de la
madre.
El aborto inducido, en cambio, es aquel provocado adrede con el objetivo de eliminar el
feto, ya sea con asistencia médica o sin ella. Se calcula que cerca de 46 millones de
mujeres al año recurren a esta práctica en todo el mundo. De ese total, cerca de 20
millones practican abortos inseguros, que ponen en riesgo la vida de la mujer.

En el caso de que el aborto sea inducido y mediante la asistencia médica necesaria hay
que subrayar que este sigue diversos procedimientos que suponen que se acometan
con todas las garantías para la paciente. Así, en los centros médicos que vayan a realizar
la operación se siguen una serie de pasos vitales y previos como son la recogida de
datos, la ecografía, el análisis, la consulta psicosomática y el consabido y necesario
reconocimiento médico.

Estos pasos también son los que se acometen en pacientes que se encuentran en el
segundo trimestre quienes de forma habitual son sometidas a la técnica de dilatación y
evacuación. Un procedimiento que se caracteriza, entre otras cosas, porque es poco
lesiva para la mujer lo que supone que incluso el mismo día de la intervención se pueda
marchar a su casa sin necesidad de tener que quedar hospitalizada.

Se denomina aborto a la interrupción prematura del embarazo en todas sus formas,


cuando el mismo no ha cumplido aún las veinte semanas de gestación. Ahora bien, cabe
hacer la distinción entre dos tipos de abortos, por un lado, el espontáneo o natural y por
otra parte el provocado artificialmente o también denominado aborto inducido.
CAUSAS
>Causas fetales:

Las abortos relacionados con los problemas del feto suelen asociarse a
mutaciones cromosomáticas, anomalías
congénitas, infecciones o efectos ajenos
causados por medicamentos o radiaciones
ionizantes (como la de los rayos X, por
ejemplo).
>Causas maternas:

En este caso las causas se asocian a problemas relacionados con la madre.


Entre ellos se encuentran:

- Trastornos en el desarrollo de la placenta


- Deformidades o tumores en el cuello uterino, como miomas, sinequias o
insuficiencia cervical.
- Traumatismos producidos por alguna caida.
- Infecciones
- Enfermedades sistemáticas como diabetes, hipertensión o hipertiroidismo.
- Intolerancia de Rh, que se produce cuando existe una incompatibilidad con la
sangre de la madre y del feto.
- Insuficiencia del cuerpo lúteo
- Consumo excesivo de cafeína
- Abuso de sustancias nocivas como alcohol, drogas o tabaco.

>Causas paternas
Los probemas que se asocian al padre suelen
estar relacionados con alteraciones genéticas o
algún tipo de anomalía en el esperma.

Síntomas asociados a un aborto

Los síntomas que se pueden asociar con un aborto natural pueden ser
las hemorragias vaginales, especialmente durante el primer trimestre de
embarazo, dolor lumbar, un dolor similar a las contracciones o, si la gestación
está avanzada, pérdida del líquido ambiótico.

También es posible que se produzca un aborto silencioso en el que no se


presenten ninguno de los síntomas anteriores. En estos casos se diagnosticará en
la consulta del ginecólogo con una ecografía y después comprobar que faltan
signos de vida como movimiento, sonidos cardíacos, ultrasonido o que el útero no
ha crecido desde la anterior revisión.

Es importante tener en cuenta que los síntomas mencionados (hemorragias


vaginales y dolores) no siempre tienen por
qué significar que un aborto se ha producido,
puede que ni siquiera tengan consecuencias
negativas para el embarazo, por eso es
necesario consultarlo siempre antes con
nuestro médico y seguir sus
recomendaciones.

Es muy difícil identificar por qué se


produce la interrumpción del embarazo. Las causas pueden ser multifactoriales,
y la mayoría de las veces no se llegan a saber, pero hablaremos de las más
frecuentes.

 Problemas hormonales.

 Infección.

 Deficiencias nutricionales.

 Enfermedades graves de la madre, como diabetes, problemas


renales, hepatitis, SIDA...
 Consumo de alcohol o drogas.

 Las consecuencias de esas


lesiones son:
• peritonitis
• abdomen agudo
• hemorragias
• infecciones agudas
• resecciones intestinales
• extirpaciones uterinas y esterilidad
• fístulas recto vesicales con incontinencia urinaria y fecal
• muerte por shock hipovolémico o por shock séptico

 A muchas mujeres estos métodos les provocaran pavor y buscarán la


interrupción de esos embarazos no deseados a través de lavados
vaginales con sustancias variadas, o por vía oral con distintas
medicaciones.

 En esos casos, las consecuencias y complicaciones más frecuentes


serán:
• Quemaduras químicas graves
localizadas con lesiones
deformantes y con esterilidad
• hipertensión
• edema pulmonar y parada
cardíaca
• embolismos que según el vaso donde impactan generarán infartos
pulmonares cardiacos o cerebrales, provocando graves secuelas y en
algunos casos la muerte.

 Todos los organismos internaciones nos recuerdan machaconamente que


la práctica de abortos auto-inducidos -los únicos no punibles según el
anteproyecto-, generalmente en malas condiciones higiénicas sanitarias, o
la realización de abortos por personas que carecen de las habilidades y
conocimientos necesarios y que no garantizan estándares médicos
mínimos, es una de las causas más importantes de mortalidad materna y
morbilidad materna en el mundo.

 ¿Ha calculado el Gobierno el número de muertes de mujeres como


consecuencia de abortos clandestinos? ¿Ha calculado el número de casos
de incapacidad permanente o transitoria o infertilidad como consecuencia
de las secuelas de abortos practicados con instrumentos punzantes?
 Traumatismos graves.

Se estima que aproximadamente la mitad de los óvulos fecundados mueren y son


expulsados de manera espontánea, generalmente antes de que la mujer advierta
que está embarazada. Además, entre un 15 y un 20% de las mujeres que tienen
conocimiento de su embarazo aborta de forma espontánea, la mayoría en el
transcurso de las primeras siete semanas
del embarazo.

El riesgo de sufrir un aborto espontáneo


aumenta cuando la mujer tiene más de 35
años, o si ha tenido abortos de este tipo
con anterioridad (si se trata de tres o más
abortos espontáneos consecutivos se considera aborto recurrente).

Los motivos por los que se produce un aborto son muy amplios y en muchas
ocasiones incluso se desconocen. Para clasificarlos se distinguen tres categorías:
causas fetales, maternas o paternas.

Más de la mitad de los abortos se deben a causas fetales, por anomalías


congénitas del feto, con frecuencia fallos cromosómicos en los primeros estadios de
gestación. Pero también debido a anomalías genéticas no cromosómicas,
anomalías del trofoblasto (una capa de células formada alrededor del huevo entre
el quinto y el séptimo día después de la fecundación) u otro tipo de anomalías.

El aborto también puede producirse por causas maternas, ya sea por alteraciones
uterinas (miomas, sinequias, insuficiencia cervical, anomalías congénitas,etc.),
infecciones, endocrinopatías (patología tiroidea, déficit de progesterona, etc.),
agresiones externas (radiaciones, toxicomanías, factores ambientales,
traumatismos), inmunológicas (síndrome antifosfolípido, etc), estados de
desnutrición, enfermedades sistémicas o infecciosas (diabetes, nefritis,
toxoplasmosis, brucelosis
CONSECUENCIAS
La ley en materia de Derechos Sexuales y Reproductivos (DSyR) e Interrupción
Voluntaria del Embarazo (IVE) de 2010 buscaba la reducción de los embarazos
no deseados y se construyó sobre una fórmula de probada eficacia que consiste
en la combinación de tres elementos:

1. La implementación de la educación sexual como materia curricular.


2. El acceso real a la anticoncepción con la liberalización de la píldora poscoital y
la inclusión de anticonceptivos de última generación entre los fármacos
financiados por la Seguridad Social.
3. El reconocimiento del libre acceso al aborto en un plazo limitado de 14
semanas.

A diferencia de estas políticas


estratégicas las del PP eliminan los tres
elementos clave de una buena política
pública en materia de DSyR porque
limitan el acceso a información
preventiva, limitan la financiación a los anticonceptivos más eficaces y pretende
imposibilitar el acceso a una atención sanitaria segura para la interrupción
voluntaria del embarazo.

Diferentes organizaciones profesionales han realizado análisis detallados del


Anteproyecto y han realizado proyecciones sobre del número de mujeres que
estarán abocadas a poner en riesgo su salud y su vida como consecuencia de
prácticas clandestinas e inseguras.

Con la Ley del PP, España dejará de garantizar condiciones higiénico-sanitarias


adecuadas para la interrupción del embarazo. Decenas de miles de mujeres se
verán abocadas a realizar la IVE en otros países o en entornos de clandestinidad.
Las perspectivas son pavorosas:
• 100.000 abortos quedarán en la ilegalidad
• Unas 50.000 mujeres viajarán al extranjero
• 50.000 recurrirán a prácticas clandestinas
• 20.000 de ellas sufrirán graves consecuencias para su salud. (40 %)

Aborto clandestino significa que 50.000 mujeres recurrirán a instrumentos


punzantes o al uso de sustancias peligrosas por vía oral o perfusión vaginal. El
catálogo de métodos para interrumpir el embarazo es conocido y sus secuelas
también.

Para los abortos practicados con


instrumentos punzantes (como las
agujas de punto) lo más común será:
• Perforación uterina
• Perforación de vejiga urinaria, recto y
asas intestinales
• Desgarros del cuello del útero

La proyección realizada para España por la Sociedad Española de


Contracepción calcula que 20.000 mujeres sufrirán complicaciones o daños
irreparables y aplicando la tasa estimada de la OMS sobre muertes como
consecuencia de un aborto inseguro-entre 20 a 520 fallecimientos anuales por
cada 100.000 intervenciones-, con la ley del PP hasta 260 mujeres podrían morir
por aborto inseguro.

Es competencia del Ministerio de Sanidad, política social e igualdad la ejecución


de la política del Gobierno en materia de salud, de planificación y asistencia
sanitaria, y por tanto le compete el análisis sobre los resultados y efectos que
tendrá en la vida de mujeres esa norma, valorando si supondrá un incremento de
la inseguridad, la morbilidad y la mortalidad de las mujeres.

El ministro de Justicia, que ha asumido en tono mesiánico la puesta en marcha


de este bárbaro anteproyecto, no ha recabado del Ministerio de Sanidad
información sobre cuántas mujeres españolas pasarán a engrosar esa estadística
de mortalidad y morbilidad. En el Ministerio se practica la alevosía del silencio
propuesta por el presidente Rajoy aún a costa de poner en riesgo la vida de las
mujeres.

Médicos respondiendo a una cuestión médica


Prevenir la mortalidad y el sufrimiento causados por un aborto no seguro requiere
tres acciones principales: proporcionar anticonceptivos para evitar embarazos no
deseados, ofrecer servicios de interrupción sin riesgos (incluyendo proporcionar
asesoramiento a la mujer) y tratar las complicaciones resultantes del aborto.

MSF incluye los servicios de atención para la interrupción voluntaria del embarazo
dentro de sus programas de atención
materna, después de estudiar las
disposiciones legales y la percepción
de la comunidad y del personal
sanitario.

MSF no tiene una posición política ni


ética sobre el aborto. Como
organización médico-humanitaria,
MSF considera las consecuencias de los abortos no seguros como una cuestión
médica a la que hay que responder. Los riesgos de un aborto no seguro son bien
conocidos y pueden prevenirse prestando una atención adecuada a estas mujeres.

Las muertes a causa de abortos no seguros se reducen enormemente cuando la


mujer puede acceder a servicios médicos. Por ejemplo, tras la legalización del
aborto en Sudáfrica en 1996, diversos estudios confirmaron que, para el año 2000,
la mortalidad materna por abortos no seguros se había reducido en un 91%;
además, el número de mujeres con infecciones causadas por estos procedimientos
se había reducido a la mitad.
Complicaciones del aborto no seguro
MSF no alienta el aborto en absoluto. La interrupción del embarazo es,
exclusivamente, elección de la mujer. El único objetivo de MSF es evitar las
consecuencias del aborto no seguro.

Cuando una mujer está decidida a interrumpir su embarazo, buscará la forma de


someterse a un aborto independientemente
de si el procedimiento es seguro y legal o no.
Y si no le es posible acceder a un aborto en
condiciones médicas seguras, arriesgará la
vida para interrumpir el embarazo. Cuando
ocurren complicaciones derivadas de un
aborto no seguro, la mujer suele renunciar a
buscar ayuda médica profesional por temor a las consecuencias sociales que esto
le pueda acarrear.

Las principales complicaciones de un aborto no seguro son sangrado severo,


infección, peritonitis, lesiones en vagina y útero e incluso la muerte; también pueden
darse consecuencias a largo plazo que afecten a embarazos futuros, entre ellas la
infertilidad.

MSF y el aborto no seguro


No todos los proyectos de salud sexual y reproductiva de MSF cuentan con un
componente de atención a las consecuencias de abortos no seguros. Sin embargo,
dado el impacto que los abortos no seguros tienen en la mortalidad, MSF quiere
implementar todas las medidas posibles para responder a esta cuestión.

Durante 2016, en sus programas de salud sexual y reproductiva, MSF atendió unos
250.300 partos (de los cuales más de 24.00 fueron cesáreas) y realizó 360.000
consultas prenatales, 178.000 posnatales y 253.000 de planificación
familiar. Además, la organización asistió a 13.800 víctimas de violencia sexual y a
1.170 mujeres en la interrupción voluntaria del embarazo.
TIPOS DE ABORTO
Es posible realizar una clasificación de diferentes tipos de aborto en función de
diferentes criterios, tales como si es
natural o provocado, los mecanismos
empleados para interrumpir el
embarazo o las razones que provocan
su realización.

1. Aborto espontáneo
Se denomina aborto espontáneo a aquel tipo de aborto o interrupción del embarazo
debido a causas naturales, no siendo voluntario ni provocado. Puede deberse a
alteraciones cromosómicas del feto,
enfermedades o malformaciones de la
madre, infecciones (como en el aborto
séptico). La aparición de este tipo de abortos
suele ocurrir en las doce primeras semanas.
Cuando se da de manera muy inicial de
forma que aún no estamos ante un
feto sino ante un embrión pueden no
presentarse síntomas e incluso pasar
desapercibido el hecho de haber quedado
embarazada (se estima que una gran cantidad de embarazos terminan así sin ser
detectados).
Sin embargo, si el desprendimiento o muerte del feto se produce a lo largo del
desarrollo del feto suele aparecer junto a una hemorragia importante y dolor en el
útero, el cual se abre para abrir paso a los restos. En algunos casos los restos del
feto no son completamente expulsados (especialmente si son abortos tardíos), en
cuyo caso será necesario realizar una intervención.

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2. Aborto por infección o séptico
Se trata de un subtipo de aborto en el que se genera una infección que afecta a
placenta o feto y termina con la
muerte del segundo. También se
denomina así al resultado de un
aborto en que el sistema reproductor
femenino sufre una infección por la
presencia de restos de un aborto o
por lesiones derivadas de la
realización de uno.

3. Aborto fallido o retenido


Se trata de un tipo de aborto natural en el que por algún motivo el feto en gestación
fallece naturalmente, pero permanece en el
útero materno durante semanas sin ser
expulsado por el cuerpo de la mujer. La
gestante sigue creyendo estar embarazada y
tiene los síntomas típicos, pero sin embargo
el corazón del gestado ha dejado de latir.
Únicamente es posible detectarlo mediante
ecografía. Tras la detección, si el cuerpo no
expulsado el feto o no lo hace por completo
será necesario intervenir con fármacos o
quirúrgicamente.

4. Aborto inducido
Se trata del aborto provocado voluntariamente, es decir el resultado de aplicar
determinados procedimientos de
manera voluntariapara interrumpir la
gestación. Dentro de éste pueden
encontrarse otros como el terapéutico,
los que son resultado de violación o los
que se deciden libremente.
5. Aborto terapéutico
Se denomina aborto terapéutico aquel que se realiza bajo el supuesto de que el
embarazo supone un riesgo para la
salud e incluso la supervivencia de la
madre. También se denominan del
mismo modo aquellos abortos que se
practican ante la presencia de
alteraciones o enfermedades graves
del feto que imposibilitan su
supervivencia o su desarrollo
normativo.

6. Aborto legal
En referencia a los abortos voluntarios, se considera aborto legal aquel que puede
realizarse según la legislación
vigente. Si bien originalmente sólo
podía abortarse de manera legal en
los casos de violación,
malformaciones severas o riesgo
para la vida de la embarazada, en la
actualidad en muchos países puede
abortarse legalmente sin necesidad
de que se cumplan estos supuestos
(si bien dentro de un marco
temporal específico que varía
según la región.
En España, el aborto es libre hasta las catorce semanas y posteriormente a ello solo
podrá interrumpirse legalmente en casos de riesgo para la vida de la embarazada,
anomalías en el feto graves y/o incompatibles con la vida o determinadas
enfermedades o malformaciones.
7. Aborto ilegal
Se trata del conjunto de abortos que se llevan a cabo al margen de la ley, en la
clandestinidad. Este tipo de aborto supone
además de un delito un grave riesgo para
la salud de la embarazada, debido a
que no se cuenta con ninguna garantía
respecto al procedimiento y
condiciones de la intervención a llevar a
cabo.
8. Aborto precoz
Se refiere a aquella interrupción del embarazo que se produce antes de las doce
semanas.

9. Aborto tardío
Aquel aborto en el que la interrupción se produce después de las doce semanas de
gestación.

10. Aborto por medios mecánicos/quirúrgicos


Se refiere al tipo de aborto inducido en que el método de interrupción es
mecánico, removiendo al feto a través
de procedimientos como la aspiración,
el raspado o la inyección de sustancias
que generan quemaduras al feto y le
provocan la muerte.
11. Aborto químico o farmacológico
El aborto químico es el tipo de aborto inducido en el se le suministra a la gestante
determinados medicamentos con tal de
finalizar la gestación. Suele
considerarse más seguro que el
quirúrgico.

12. Aborto completo


Se entiende como tal aquel aborto en el que se expulsan o son retirados la totalidad
de restos biológicos del feto y placenta.

13. Aborto incompleto


En el aborto incompleto parte del feto o de los productos de la gestación
permanecen dentro del útero, quedando restos en el interior. Puede ser inducido
o natural (en este último suele ser más
frecuente cuanto más avanzada está la
gestación antes de su interrupción).