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COLEGIO NUEVO SAN ANDRES DE LOS ALTOS I.E.D.

Área ciencias sociales


Prof. Carlos Morales
NOMBRE CURSO FECHA
FICHA ANALITICA #
TITULO AUTOR AÑO/NUM-VOLUMEN

TIPO PUBLICACION EDITORIAL No PAGINAS DIRECCION WEB

PALABRAS CLAVE

IDEAS PRINCIPALES

CONCLUSION PERSONAL
Colombia: los ochenta, la década del miedo. de 104 civiles y 59 militares, con un total de 163 personas dedicadas al asesinato.
Por Carlos Fajardo Fajardo. Periodico Le monde diplomatique. 11 de diciembre de 2013 Y apenas comenzaba la nombrada "Guerra Sucia".

En 1980, entre el 27 de Febrero y el 27 de Abril, el M-19 toma la Embajada de la El ministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla, en abril del 84, cayó acribillado cerca
República Dominicana y retuvo como rehenes a varios diplomáticos y de su casa por sicarios del narcotráfico. En el edificio Diners de Cali, en plena Plaza
embajadores del continente, cosa jamás vista en nuestro hemisferio. Nuestras de Caycedo y Cuero, centro de la ciudad, siete secretarias y dos vigilantes fueron
mentes cumplieron con el encargo de ponerle cuidado a aquel movimiento que encerrados en los baños, torturados y asesinados por tres desquiciados jóvenes de
surgía como novedad y sensación. Algunos compañeros de generación se unieron nuestra generación, mientras los ciudadanos de una Colombia sangrienta, como
a sus filas, y de estos muchos murieron años más tarde, otros, huyeron del país perdidos sonámbulos, deambulaban a sus alrededores. "Todos matamos y nos
llevando consigo una mochila de fracasos y nostalgias. Pero fue cierto en todo pasábamos el cuchillo, porque matar cansa", dijo uno de ellos días después, con
caso, que nos toca padecer la guerra en las ciudades, la sangre corriendo por las aterradora indiferencia. El médico Carlos Toledo Plata, cofundador del
calles, las gentes apresuradas ante el disparo. Movimiento 19 de abril (M19), murió asesinado en las calles de Bucaramanga en
agosto 10 de 1984. Las ciudades eran tomadas por la guerrilla, la paz y sus
Si las generaciones del cincuenta y del sesenta sintieron la guerra en las montañas acuerdos hechos trizas, en este sacrificado país, y el presidente callado. Todo esto
colombianas, a nosotros, que tuvimos una infancia casi tranquila, soportamos en hizo que, al mediar la década, frecuentábamos la desilusión y el odio.
la juventud la guerra en las esquinas de nuestros barrios, en la tienda del vecino,
en el muchacho de al lado que se alista en el ejército y en su amigo que tomaba Unos asumieron la respuesta guerrera; otros, los más, el miedo y el silencio.
las armas del bando contrario. Quizás ambos habían jugado fútbol y estudiado la Éramos una generación que lentamente la desaparecían del ambiente político y
primaria. Vimos cómo eramos un campo de fuego y las ciudades un tiro al blanco social; una generación que vio la desaparición de su acción participativa en las
permanente. Así comenzó otra década. soluciones del país, como la del sentido de nacionalidad, del significado de ser
colombiano.
En diciembre de 1980, mientras borrachos tal vez cantábamos, nos estremece una Ante un gobierno que, el 5 y 6 de noviembre de 1985, permitía que incineraran en
dura y triste noticia: ocho de diciembre de 1980, los cables de prensa informaron el Palacio de Justicia a ciento cincuenta personas, entre ellas a once magistrados
que el poeta e inspirador de nuestros primeros amores, John Lennon, fue de la República, y dejaba, por su negligencia, que un volcán sepultara a 25.000
asesinado por el psicópata Mark David Chapman de veinticinco años, quien, seres humanos; que permitía el incremento de las escuelas de sicarios, que
cuando los Beatles saltaron a la fama, contaba con siete años. Así que un asesinaron a periodistas tan demócratas como Don Guillermo Cano Isaza, director
muchacho de nuestra generación cometió tan horroroso crimen en la Nueva York del periódico El Espectador, y que aumentaran las desapariciones... nosotros,
de la degradación y la fama. Un muchacho producto del miedo y del asesinato, jóvenes, ¿qué podamos esperar de un país en esas condiciones? ¿Qué podíamos
rebelándose contra su ídolo, pidiendo salvación o perdón, una inmortalidad, un exigirle? ¿Con cuáles valores éticos íbamos a escribir y amar y luchar por su
nombre, en esta sociedad que desaparece nuestro rostro, nos vuelve anónimos. reestructuración?
Muchos teníamos su misma edad y habíamos escuchado a Lennon a los diez o Y allí estábamos con poemas en mano, con el amor y los ojos lelos, solos ante
quince años, tarareando sus canciones, sin entender su inglés, en la esquina del semejante chimenea.
barrio.
Con el presidente Virgilio Barco no mejoraron las cosas. Tuvimos la desgracia de
En aquel año (1980) Reagan tomó las riendas del país del norte haciéndonos presenciar la masificación de los asesinatos colectivos en pueblos, campos y
pensar en el gran peligro; Somoza era asesinado en Asunción; el Monseñor ciudades. Noches y madrugadas de asesinatos terribles en Cali entre septiembre y
Romero dado de baja por la ultraderecha en el Salvador; Jean Paul Sartre moría octubre de 1986, como también en Medellín, Bucaramanga, y el Magdalena
como los mayores, en su París, un 15 de abril a los 75 años, y Pambele, el gran Medio. Estos muertos llenaban la mochila de una memoria llena de sudarios,
"Kid", caía a la lona derrotado en su primer asalto, y aún más, Mohammad Alí, cuando ya teníamos la concha del indiferente que suele crecer en estos casos, y el
nuestro ídolo, daba su corona a Larry Holmes para jamás volver a conquistarla. Tal slogan de "aquí todo es natural".
vez, también caímos aquel año ante tanta derrota y sentimos que la década no iba
acorde con nuestras dichas. Un 4 de diciembre, un excombatiente del Vietnam acribilló treinta personas y
como un sicario más, quemó a su madre y entró igual al legendario Ringo, héroe
Muchos escribamos ya por aquel entonces y queríamos publicar los primeros del Oeste a un restaurante del norte de Bogotá a abalear cuanta sombra vio.
textos con el afán de la primera infancia poética. Y publicamos y nos alegramos Campo Elías Delgado fue el símbolo de toda la muerte que vendría después.
quizá. Luego, nos emborrachábamos con nuestros amigos y creíamos ser los
mejores. Leíamos en las cafeterías, escribíamos en los parques, nos divertíamos Mientras "Lucho" Herrera, nuestro Jardinerito, ganaba con mucho sacrificio la
viendo pasar a las muchachas, nos desgarrábamos. vuelta a España y los premios de montaña en el Tour de Francia, en las carreteras
colombianas abatieron al líder de la oposición que tenía apoyos y vítores en la
Pero al mismo tiempo, dos presidentes demócratas eran asesinados en simulados ciudad y el campo, el Doctor Jaime Pardo Leal junto a muchos de los activistas y
accidentes de aviación: Omar Torrijos de Panamá y Roldas de Ecuador. Colombia dirigentes de su movimiento, la Unión Patriótica, UP.
rompía relaciones de nuevo con Cuba, y un día de marzo de 1981, Gabriel García
Márquez entre oculto en la embajada de México pidiendo asilo político, con el En esta era espacial de la Guerra de las Galaxias y del descubrimiento de otras,
temor a ser detenido por las fuerzas militares. Entrabamos a la década del miedo. caía el precio del dólar. Un presagio de las crisis de un sistema que no tiene nada
que ofrecer, y los dueños de esta pelota terrestre hacían nuevos y mentirosos
acuerdos para el desarme de un mundo al cual no le caben más armas. En tanto,
Con el "presidente poeta" Belisario Betancur (quien llama al Palacio de Nariño a América, El Nacional y Millonarios, con un fútbol inflado por el narcotráfico,
pintores, escultores, compositores, poetas, escritores y renombradas consecutivamente quedaban campeones.
personalidades de la cultura; quien puso a los viejos y jóvenes poetas de distintos
territorios a viajar por las ciudades de este "País que suena") aumento en En la década del miedo nadie podía comer tranquilo sin ver algún joven abandonar
Colombia la muerte por asesinato. Según un informe de junio 5 de 1983 del el país llorando. Cuatro precandidatos presidenciales asesinados, ¿donde se había
Departamento de la Policía Nacional, ocurría un asesinato cada hora en Colombia visto eso? Narcotráfico, atentados terroristas, ejército de oficiales y uniformes con
y un atraco otro tanto; siete mil locos solamente en Cali deambulaban a su suerte. mancha, paramilitares, guerrilla, exiliados, amenazados de muerte, extraditados,
Así, vivir en paz en un país como el nuestro era cuestión de milagro. boleteados, secuestrados; todo esta rueda chorreante y de dolor, junto a los
boxeadores "Happy" Lora, "Sugar" Baby Rojas, Fidel Bassa, la muerte en los ruedos
Sin embargo, hubo alegría y celebramos con demasiado folclorismo costeño, un del torero Pepe Cáceres, las reinas de belleza y Pacheco, todos reunidos en la gran
premio Nobel dado a este Macondo, y con el triunfo del "Jardinerito" de familia del país del alboroto.
Fusagasugá, Luis Herrera, para todos Lucho, en las carreteras de Francia.
El caer del muro de Berlín en 1989, derrumbó más de cien años de la mayor utopía
(…) En Popayán, la histórica, la blanca, la colonial, un 31 de marzo de 1983 cayeron de los tiempos modernos. Sin embargo, Colombia clasificó para el mundial de
piedras sobre piedras, destruyendo sus hermosas calles "inclinadas hacia el cielo" fútbol en Italia 90, y su participación trajo alegría en medio de tan grandes
y aquel tradicional Café Alcázar "sin bufones ni reinas". Doscientos cincuenta abismos. Al finalizar la década, los asesinatos de Luis Carlos Galán, candidato a la
personas aquel día no abrirían más sus ojos al viernes santo. presidencia de la República, y de varios dirigentes de la UP, nos dejaron los labios
con un sabor de no futuro. De un camino abierto hacia la desesperanza. La nueva
Según cifras dadas por el Procurador de la República Carlos Jiménez Gómez, en década nos aguardaba su tiempo con muy pocas promesas.
1983 formaban parte del grupo paramilitar MAS (Muerte a Secuestradores) cerca Fuimos sin duda la generación de la muerte, la de los hombres desaparecidos.

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