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DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO

22 de Setiembre de 2018
- Ciclo B -

INTRODUCCIÓN: Hermanos, sean todos bienvenidos a esta celebración eucarística. La liturgia de hoy nos
presenta un camino de sabiduría y de auténtica libertad. Los mandamientos no son para esclavizar al
hombre, sino para otorgarle su auténtica libertad y brindarle un camino de sabiduría por el que puedan
conducirse con rectitud. Iniciemos esta Santa Misa cantando

LITURGIA DE LA PALABRA
Primera Lectura Deut 4,1-2.6-8:
La primera lectura nos invita a poner por obra los mandatos del Señor, ellos son justos y nos dan
sabiduría e inteligencia.

Segunda Lectura: Stgo 1,17-18.21b-22.27:


El apóstol Santiago nos enseña a reconocer que todo don viene de Dios y el don mayor que nos hizo fue su
Palabra; nuestra salvación está en ponerla por obra .

Evangelio: Mc 7,1-8.14-15.21-23:
Jesús, en su evangelio, corta de raíz la tendencia a dar más importancia a los ritos exteriores que a las
disposiciones del corazón. Hoy existe mucha preocupación por la contaminación exterior pero un silencia
absoluto sobre la contaminación interior y moral. El Señor hoy nos propone un programa de ecología del
corazón. Escuchemos con atención.
Nos ponemos de pie para aclamar el evangelio cantando Aleluya

ORACIÓN DE LOS FIELES


1. Oremos por el Santo Padre, Obispos y Sacerdotes, para que con fidelidad a la Palabra de Dios
conduzcan a nuestra Iglesia por los caminos de la buena nueva del reino. Roguemos al Señor.
2. Oremos por los gobernantes de todas las naciones, para que alejados de todo interés personal y
económico, hagan del bienestar de la población su principal preocupación e interés. Roguemos al
Señor.
3. Oremos por todos nosotros que estamos aquí presentes viviendo esta Eucaristía, para que seamos
fieles a las enseñanzas del Evangelio y nos preocupemos por vivir la ecología del corazón. Roguemos
al Señor.
4. Oremos por el aumento de santas vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa para que los jóvenes
dejen que el Señor Jesús toque sus corazones colmándolos con su misericordia y amor. Roguemos al
Señor.
5. Por nuestros hermanos difuntos, especialmente por aquellas almas por las que nadie reza, para que
alcancen la misericordia del Señor y gocen pronto de la felicidad de estar en la gloria del Señor.
Roguemos al Señor.

PRESENTACIÓN DE DONES
Iniciamos la Liturgia Eucarística. Pongamos en el altar del Señor, junto con el pan y el vino nuestra
decisión de ser uno con Cristo, entregándonos con Él al Padre, agradecidos por obrar nuestra salvación.

COMUNIÓN
Sólo quien conoce a Jesús y se alimenta con su Cuerpo puede vivir verdaderamente el evangelio que nos ha
sido dado para nuestra salvación. Acerquémonos a recibirlo con verdadero fervor.

DESPEDIDA
Volvamos a nuestros hogares siendo portadores gozosos de lo que hoy hemos aprendido.
Nos despedimos cantando.