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Expediente 3339-2015 1

APELACIÓN DE SENTENCIA DE AMPARO


EXPEDIENTE 3339-2015
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD: Guatemala, veintiuno de enero de dos mil
dieciséis.
En apelación y con sus antecedentes, se examina la sentencia de dos de
julio de dos mil quince, dictada por la Corte Suprema de Justicia, Cámara de
Amparo y Antejuicio, en la acción constitucional de amparo promovida por Sarvelia
Esperanza Lima contra la Sala Primera de la Corte de Apelaciones de Trabajo y
Previsión Social. La postulante actuó con el patrocinio de la abogada Victoria José
Valle Corzo. Es ponente en el presente caso la Magistrada Presidenta, Gloria
Patricia Porras Escobar, quien expresa el parecer de este Tribunal.
ANTECEDENTES
I. EL AMPARO
A) Interposición y autoridad: presentado el veintiuno de noviembre de dos mil
catorce, en la Corte Suprema de Justicia, Cámara de Amparo y Antejuicio. B)
Acto reclamado: sentencia de tres de septiembre de dos mil trece, dictada por la
Sala Primera de la Corte de Apelaciones de Trabajo y Previsión Social, que
confirmó la emitida por el Juzgado Undécimo de Trabajo y Previsión Social del
departamento de Guatemala, y declaró parcialmente con lugar la demanda
ordinaria laboral promovida por Sarvelia Esperanza Lima contra la Embajada de
España. Consecuentemente, condenó a la empleadora al pago de aguinaldo,
compensación económica por vacaciones no disfrutadas y bonificación anual para
los trabajadores del sector privado y público; y la absolvió de la obligación
pecuniaria referente al cobro de la indemnización por el período que duró la
relación laboral, horas extraordinarias y bonificación incentivo y lo relativo a daños,
perjuicios y costas procesales. C) Violaciones que denuncia: al derecho de
defensa y a los principios jurídicos del debido proceso, tutelaridad,
irrenunciabilidad de derechos, in dubio pro operario, seguridad y certeza jurídicas.
D) Hechos que motivan el amparo: lo expuesto por la postulante se resume:
D.1) Producción del acto reclamado: a) en el Juzgado Segundo de Trabajo y
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Previsión Social para la Admisión de Demandas, del departamento de Guatemala


promovió juicio ordinario laboral en contra de la Embajada del Reino de España,
en el que reclamó el pago de indemnización, vacaciones, aguinaldo, bonificación
anual para trabajadores del sector privado y público, bonificación incentivo, horas
extraordinarias y lo relativo a daños, perjuicios y costas procesales,
correspondientes al período que duró la relación laboral, aduciendo haber sido
despedida de manera injustificada del puesto que ocupó como Encargada de
Limpieza para la demandada; b) el juez referido le dio trámite a la demanda y
señalo día y hora para la comparecencia a la audiencia del juicio oral y, además,
se les hizo saber a las partes que la prosecución del proceso sería conocido por el
Juzgado Undécimo de Trabajo y Previsión Social del departamento de Guatemala;
c) la Embajada del Reino de España contestó la demanda en sentido negativo e
interpuso las excepciones perentorias de “prescripción”, “inexistencia de obligación
a pagar indemnización reclamada”, “pago de vacaciones reclamadas del año dos
mil once”, “inexistencia de la obligación de pagar la bonificación incentivo”,
“inexistencia de obligación de pagar horas extraordinarias que reclama en su
demanda”, “inexistencia de pagar los daños y perjuicios, costas judiciales que la
actora reclama”, “falta de veracidad en los hechos expuestos por la parte actora”;
d) el juez de mérito, al proferir sentencia, acogió algunas de las excepciones
perentorias promovidas por la demandada y, como consecuencia, declaró
parcialmente con lugar su pretensión, y la condenó a pagar aguinaldo,
compensación económica por vacaciones no disfrutadas y bonificación anual para
los trabajadores del sector privado y público; y la absolvió de la obligación
pecuniaria referente al cobro de la indemnización por el período que duró la
relación laboral comprendido del veinticuatro de agosto de mil novecientos
ochenta y nueve al treinta y uno de enero de dos mil doce, horas extraordinarias y
bonificación incentivo y lo relativo a daños, perjuicios y costas procesales; y e)
apeló, y la Sala Primera de la Corte de Apelaciones de Trabajo y Previsión Social,
mediante la resolución que constituye el acto reclamado, confirmó el fallo que
conoció en alzada. D.2) Agravios que se reprochan al acto reclamado:
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denuncia la postulante: a) la Sala cuestionada, al emitir la resolución que


constituye el acto reprochado omitió considerar que su derecho para promover la
demanda ordinaria laboral por despido directo e injustificado y, como
consecuencia, el pago de la indemnización respectiva no prescribió, puesto que el
acudir a la Inspección General de Trabajo, luego de que la empleadora dio por
terminada la relación laboral, interrumpió el plazo de treinta días que establece el
Código de Trabajo para plantear su acción ante los órganos jurisdiccionales
respectivos, por lo que el argumento relativo a que la solicitud formulada ante la
autoridad administrativa no interrumpió el período de prescripción, debido a que la
reclamación formulada se originó por un motivo distinto de la causa por la cual
promovió el juicio que antecede al amparo -injusticia del despido-, carece de
fundamento legal. Por lo considerado, procede el pago de los daños, perjuicios y
costas judiciales, al concurrir el supuesto que origina la sanción relacionada; b) la
Sala absolvió a la entidad patronal de la obligación pecuniaria referente al pago de
la bonificación incentivo, sin que haya presentado documentación idónea que
comprobara que el rubro referido le fue cancelado. En ese sentido, consta en
autos que la autoridad reprochada confirmó la improcedencia del reclamo de la
bonificación aludida, al estimar que la demandada en el juicio que subyace al
amparo manifestó verbalmente que se le incluyó en el salario que mensualmente
devengó, otorgándole valor probatorio a lo aseverado, con lo cual violó el principio
jurídico del debido proceso; c) quedó demostrado en el proceso que antecede a la
instancia constitucional que laboró para la entidad patronal fuera del límite de
jornada de trabajo, lo anterior fue demostrado por la empleadora en el juicio
laboral mediante la exhibición de libros internos de marcaje de entrada y salida de
los trabajadores y por medio de los cuales demostró las horas que laboró para el
órgano internacional relacionado; d) la Sala cuestionada no aplicó los principios
que informan al Derecho del Trabajo y, derivado de esa situación, no consideró
que las leyes laborales le protegen como trabajadora, de manera que lo resuelto
por la autoridad reclamada viola el derecho a una tutela judicial efectiva. D.3)
Pretensión: solicitó que se otorgue el amparo y, como consecuencia, se deje en
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suspenso en forma definitiva la resolución que constituye el acto reclamado y se le


restituya en la situación jurídica afectada. E) Uso de recursos: ninguno. F) Casos
de procedencia: invocó los contenidos en las literales a), b), y d) del artículo 10
de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad. G) Leyes
violadas: citó los artículos 2º, 4º, 12, 101, 102 y 106 de la Constitución Política de
la República de Guatemala; y 266 inciso a); y 353 del Código de Trabajo.
II. TRÁMITE DEL AMPARO
A) Amparo provisional: no se otorgó. B) Terceros interesados: a) Embajada del
Reino de España; y b) Inspección General de Trabajo. C) Remisión de
antecedentes: copias certificadas parciales de: a) juicio ordinario laboral cero un
mil ciento setenta y tres – dos mil doce – dos mil ochocientos cinco (01173-2012-
2805), del Juzgado Segundo de Trabajo y Previsión Social para la Admisión de
Demandas del departamento de Guatemala; b) juicio ordinario laboral cero un mil
ciento setenta y tres – dos mil doce – cero dos mil ochocientos cinco (01173-2012-
02805), del Juzgado Undécimo de Trabajo y Previsión Social del departamento de
Guatemala; y c) apelación cero un mil ciento setenta y tres – dos mil doce – cero
dos mil ochocientos cinco (01173-2012-02805), de la Sala Primera de la Corte de
Apelaciones de Trabajo y Previsión Social. D) Medios de comprobación: se
prescindió del período probatorio. E) Sentencia de primer grado: la Corte
Suprema de Justicia, Cámara de Amparo y Antejuicio, consideró: “…Esta
Cámara considera que el contradictorio que motiva la presente garantía
constitucional surge como motivo de los reclamos directos que la amparista dirige
a fin de lograr la tutela constitucional solicitada, siendo en este caso el pago de la
bonificación incentivo, el pago de horas extraordinarias y la interrupción de la
prescripción. Los principios generales del Derecho del trabajo son reglas
imperativas e ideas esenciales que forman las bases sobre las que se sustenta
todo el ordenamiento jurídico laboral, cuya finalidad es proteger la dignidad del
trabajador, que proyectan su eficacia al inicio, en el desarrollo y al momento de la
extinción del vínculo laboral. Dentro de las características ideológicas del Derecho
de Trabajo y en consecuencia, las del código de trabajo, se hacen mención, el
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Derecho de trabajo es un Derecho tutelar de los trabajadores, puesto que trata de


compensar la desigualdad económica de éstos, otorgándoles una protección
jurídica preferente. Lo antes expuesto merece una explicación y en ese sentido
nos da a entender que el derecho laboral se conceptúa como un instrumento
compensatorio de la desigualdad económica que se da entre las partes de la
relación laboral, a contrario sentido no habría igualdad y por lo mismo se
sucederían los abusos de la parte considerada fuerte. Asimismo, el artículo 106 de
la Constitución Política de la República de Guatemala (principio de
irrenunciabilidad) uniforma como nulas todas las estipulaciones que impliquen
disminución o tergiversación de los derechos de los trabajadores, aunque se
expresen en un convenio o contrato de trabajo, o en cualquier otro documento; lo
anterior se completa con lo regulado en el artículo 12 del código de trabajo. De los
antecedentes de primer grado que informan la presente garantía constitucional, se
corrobora que la Embajada de España en Guatemala y la señora Servelia
Esperanza Lima celebraron un contrato de trabajo, bajo las leyes de la República
de Guatemala, el que se desarrollaría en la Embajada de España en Guatemala,
como encargada de limpieza. De dicho contrato se extrae en su cláusula tercera:
„… El trabajador tendrá una retribución anual bruta de tres mil noventa y cuatro
Dólares (US$.3,094.00) por todos los conceptos incluidas las pagas
extraordinarias.‟. Transcrito esto se puede establecer que si bien es cierto se habla
de una retribución anual en la misma no se individualiza el concepto de los demás
rubros de las prestaciones laborales, únicamente se limita a mencionar que
incluye „…todos los conceptos incluidas las pagas extraordinarias…‟, no pudiendo
aplicarse a toda prestación en particular. Con relación al reclamo que hizo la
trabajadora a la autoridad recurrida en el sentido de que el a quo no resolvió a
conciencia lo relativo al pago de la bonificación incentivo, dicha Sala al resolver se
apoyó en la declaración de la demandada, que dentro del salario devengado iba
incluida dicha prestación laboral, pero no repara en cómo quedo probado tal
extremo, es decir, cómo le fue cancelada o con base a qué documento se
respaldaba lo aseverado; por lo que, a la parte patronal le asistía la obligación de
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probar tal circunstancia con fundamento en la inversión de la carga de la prueba,


en el sentido de que quien afirma los hechos ante un tribunal debe tener los
elementos de prueba que confirmen su acierto. Por último, con relación al pago de
horas extraordinarias y la interrupción de la prescripción, es pertinente indicar a la
amparista, que resulta inviable trasladar al plano constitucional la plataforma
sustentada por la Sala recurrida máximo cuando dichos alegatos fueron
debidamente conocidos, resueltos y ajustados a la ley que regula la materia por el
ad quem; variar dicho procedimiento sería motivar una instancia revisora lo que
constitucionalmente es prohibido. En conclusión, en el caso de marras la autoridad
reclamada vulneró los derechos de la amparista en detrimento al principio
probatorio de inversión de la carga de la prueba y de igualdad que ha de
prevalecen en el proceso, por lo que la Sala recurrida deberá emitir nuevamente
resolución la cual deberá ajustarse a la ley y actuaciones procesales; en razón de
lo cual el amparo solicitado ha de otorgarse parcialmente en cuanto a que deberá
pronunciarse de manera motivada y fundamentada con relación al tema de la
bonificación incentivo. El artículo 45 de la ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad, establece que la condena en costas es obligatoria cuando el
amparo se declara con lugar, pero también prevé la posibilidad de exonerar al
responsable cuando se haya actuado de buena fe. En el presente caso que nos
ocupa, esta cámara exonera en costas a la autoridad impugnada dada la
presunción de buena fe que revisten las actuaciones judiciales, salvo prueba en
contrario…” Y resolvió: “…I) OTORGA PARCIALMENTE el amparo solicitado por
Sarvelia Esperanza Lima en contra de la Sala Primera de la Corte de
Apelaciones de Trabajo y Previsión Social; en consecuencia: a) deja en
suspenso, en cuanto al reclamante, parcialmente la sentencia de fecha tres de
septiembre de dos mil trece, solo en base a lo considerado, dictado por la Sala
Primera de la corte de Apelaciones de trabajo y Previsión social, dentro del
expediente número cero un mil ciento sesenta y tres- dos mil doce – cero dos mil
ochocientos cinco (001173-2012-02805); b) restituye a la postulante en la
situación jurídica anterior a esa resolución; c) ordena a la autoridad impugnada
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resolver conforme a derecho y a lo aquí considerado, respetando los derechos y


garantías de la postulante, bajo apercibimiento de imponer la multa de quinientos
quetzales a cada uno de los magistrados, en caso de no acatar lo resuelto dentro
del plazo de tres días siguiente de haber recibido la ejecutoria y sus antecedentes,
sin perjuicio de las responsabilidades legales correspondientes. II) no hay condena
en costas …”
III. APELACIÓN
La postulante y la Embajada del Reino de España, tercera interesada, apelaron.
a) La postulante reiteró los argumentos expuestos en su escrito de interposición
de amparo, especialmente lo relativo a que dentro del proceso que antecede a la
instancia constitucional, demostró que el derecho para promover la demanda
laboral ante los órganos jurisdiccionales no prescribió, de acuerdo a lo dispuesto
en el artículo 260 del Código de Trabajo, debido a que el plazo fue interrumpido
mediante gestión efectuada ante la Inspección General de Trabajo como lo
establece el artículo 266 inciso a) ibídem. Agregó que las solicitudes que se hagan
ante la autoridad administrativa de trabajo, permiten inicialmente interrumpir la
prescripción a favor del trabajador, ya sea que acuda con auxilio de abogado o no,
puesto que puede ser hasta en la instancia judicial que se planteen las
reclamaciones correctas, por contar con una asesoría jurídica adecuada. Por los
motivos expuestos, es suficiente para interrumpir el período de prescripción,
promover una gestión ante la instancia administrativa referida, por lo que el a quo,
al otorgar parcialmente la protección constitucional solicitada, permite que
continúen los agravios denunciados, debido a que llegó a esa conclusión sin tomar
en cuenta los argumentos expuestos y la prueba aportada. Solicitó que se tenga
por interpuesto el recurso de apelación.
b) La Embajada del Reino de España, tercera interesada, manifestó que no
comparte el criterio del Tribunal de Amparo de primera instancia al otorgar
parcialmente el amparo relativo al agravio denunciado por la postulante referido al
pago de la bonificación incentivo que reclamó la accionante. Indicó que en la
instancia que subyace al amparo demostró que el rubro pretendido fue cancelado
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mensualmente junto con el salario que le pagó a la ahora postulante. Por ese
motivo no le es aplicable el principio de la inversión de la carga de la prueba,
puesto que en el contrato de trabajo quedó establecido el salario devengado por la
interesada en el que se incluyeron todos los demás rubros, entre ellos la
bonificación incentivo pretendida, de esa cuenta, quedó probado que le pagó a la
ex trabajadora la multicitada bonificación referida. Solicitó que se tenga por
interpuesto el recurso de apelación.
IV) ALEGATOS EN EL DÍA DE LA VISTA
A) La amparista reiteró los motivos de inconformidad manifestados en su escrito
de interposición del amparo y los que expuso al apelar. Solicitó que se declare con
lugar el recurso de apelación y, como consecuencia, se revoque parcialmente la
sentencia de primera instancia, otorgándose el amparo respecto del pago de la
indemnización por el período laborado, la bonificación incentivo y las horas
extraordinarias reclamadas. B) La Embajada de España, tercera interesada,
reiteró los argumentos expuestos en su escrito que motivó la apelación. Solicitó
que se declare con lugar el recurso de apelación interpuesto y, como
consecuencia, se revoque el numeral I) de la sentencia de primera instancia, y se
deniegue el amparo respecto del pago de la bonificación incentiva pretendida. C)
El Ministerio Público argumentó que en el caso que se analiza, se advierte que
la autoridad denunciada, al emitir la resolución que constituye el acto reclamado,
actuó ajustada a Derecho, sin evidenciarse violación a los derechos de la
accionante. De esa cuenta, el amparo no puede constituirse en una instancia
revisora de lo resuelto en la jurisdicción ordinaria, tal como lo pretende la
amparista, porque a los tribunales comunes corresponde con exclusividad valorar
o estimar las proposiciones de fondo. Solicitó que declare con lugar el recurso de
apelación interpuesto por la Embajada del Reino de España -tercera interesada- y,
como consecuencia, se revoque el numeral I) de la sentencia de primera instancia,
y se deniegue el amparo respecto del pago de la bonificación incentivo pretendida.
CONSIDERANDO
--- I ---
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A) Causa agravio la decisión del Juez de Trabajo y Previsión Social que


deniega el pago de indemnización por tiempo laborado con el argumento de que el
derecho del actor para promover la demanda laboral por despido injustificado
prescribió, aunque de acuerdo a lo normado en el artículo 266 inciso a) del Código
de Trabajo el término de prescripción se interrumpe, por demanda o gestión ante
autoridad competente. Por ese motivo la actora interrumpió el plazo, al acudir a la
Inspección General de Trabajo, puesto que es esta la autoridad administrativa
competente para formular reclamo de prestaciones laborales o asunto relacionado
con un despido injustificado.
B) Causa agravio la decisión de los tribunales de trabajo que reconocen el
pago mensual de bonificación incentivo a la trabajadora, aunque no quedó
probado fehacientemente ese extremo. Situación que afectó a la trabajadora
puesto que el referido rubro incrementa el salario para el cálculo de la
indemnización, motivo por el que el agravio sólo puede ser reparado mediante el
amparo, puesto que ambos Tribunales en la Instancia ordinaria debieron
determinarlo de acuerdo a lo dispuesto en el Convenio 95 de la Organización
Internacional del Trabajo y con respaldo en el principio protectorio que informa al
Derecho Laboral, específicamente en su regla de aplicación de la norma más
favorable al trabajador.
C) De acuerdo al artículo 78 del Código de Trabajo, los daños y perjuicios
son producto sancionador para el patrono por el tiempo que éste tarde en cancelar
las prestaciones laborales o la indemnización a que está obligado de conformidad
con la ley, cuando el trabajador se ve obligado a acudir a la vía ordinaria para
requerir el pago de ésta, por lo que se puede establecer que no son producto de
una prestación laboral para el trabajador. En lo relativo a la condena a las costas
procesales, esta Corte en reiteradas ocasiones ha reconocido que, en materia
laboral, la condena al pago de costas procesales según el artículo 78 ibídem
deriva de la circunstancia de que el empleador no acreditó en juicio la causal justa
de despido.
--- II ---
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Sarvelia Esperanza Lima, acude en amparo contra la autoridad reclamada,


señalando como lesiva la sentencia de tres de septiembre de dos mil trece, que
confirmó la emitida por el Juzgado Undécimo de Trabajo y Previsión Social del
departamento de Guatemala, y declaró parcialmente con lugar la demanda
ordinaria laboral promovida en contra de la Embajada del Reino de España,
consecuentemente, condenó a la empleadora a pagarle aguinaldo, compensación
económica por vacaciones no disfrutadas y bonificación anual para los
trabajadores del sector privado y público; y la absolvió de la obligación pecuniaria
referente al pago de la indemnización por el período que duró la relación laboral,
horas extraordinarias y bonificación incentivo y lo relativo a daños, perjuicios y
costas procesales.
Arguye la postulante que la autoridad cuestionada, al proferir la resolución
que por esta vía se enjuicia, le produjo agravio, situación que fue expuesta en el
apartado de Antecedentes de este fallo.
La Corte Suprema de Justicia, Cámara de Amparo y Antejuicio, otorgó
parcialmente la protección constitucional solicitada, al considerar que la autoridad
reclamada violentó el principio probatorio de inversión de la carga de la prueba y
de igualdad que ha de prevalecer en el proceso, y le ordenó a la Sala denunciada
dictar nueva resolución, motivando y razonando el tema relacionado a la
bonificación incentivo. Con respecto a las horas extraordinarias y la interrupción de
la prescripción, el Tribunal de amparo de primer grado expuso que el acto
reclamado fue emitido con fundamento en las atribuciones que poseen las
autoridades judiciales, sin que se vislumbren los agravios que le atribuye la
accionante, debiendo denegarse el amparo en lo antes manifestado.
--- III---
Esta Corte analizará los agravios denunciados en la presente acción de
amparo y que la amparista expuso tanto al promoverla como al apelar lo resuelto
por el Tribunal de Amparo de primera instancia, al igual que lo hizo la Embajada
del Reino de España -tercera interesada-, con el objeto de determinar si es
procedente o no el otorgamiento de la protección constitucional instada.
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Con relación al motivo de inconformidad denunciado por la Embajada en la


apelación de la sentencia de Amparo de primer grado, esta Corte respalda la
decisión proferida por el a quo, porque será la autoridad denunciada luego de un
nuevo análisis la que resolverá el asunto, que por ser cuestión de fondo no puede
producirse un pronunciamiento por parte de este Tribunal.
La ahora postulante denuncia que se vulneran sus derechos y principios
jurídicos enunciados, debido a que la Sala cuestionada omitió considerar que su
derecho para promover la demanda ordinaria laboral por despido directo e
injustificado y, como consecuencia, el pago de la indemnización respectiva no
prescribió, puesto que al presentar gestión ante la Inspección General de Trabajo,
luego de que la empleadora dio por terminada la relación laboral, interrumpió el
plazo de treinta días que establece el Código de Trabajo para plantear su acción
ante los órganos jurisdiccionales respectivos, por lo que el argumento relativo a
que la solicitud formulada ante la autoridad administrativa no interrumpió el
período de prescripción, debido a que la reclamación formulada se originó por un
motivo distinto de la causa por la cual promovió el juicio que antecede al amparo -
injusticia del despido- carece de asidero legal. Por lo considerado, procede el pago
de los daños y perjuicios y costas judiciales, al concurrir el supuesto que origina la
sanción relacionada. Esta Corte manifiesta que el referido agravio trasciende en el
ámbito constitucional en afectación de los derechos de la postulante, porque tanto
el Juez de primera instancia ordinario como la Sala cuestionada desconocieron el
contenido del artículo 266 inciso a) del Código de trabajo, el cual establece “… El
término de la prescripción se interrumpe: a) Por demanda o gestión ante autoridad
competente…” La norma del Código de Trabajo, precedentemente citada
establece dos formas concretas de interrumpir la prescripción que son la
interposición de la demanda o la gestión ante autoridad competente. En cuanto al
agravio denunciado por la postulante, esta Corte considera que al haber
presentado su solicitud ante la Inspección General de Trabajo el veintidós de
febrero de dos mil doce, interrumpió la prescripción, puesto que es ésta, la
autoridad administrativa competente para formular reclamos referentes a
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prestaciones laborales que devienen por considerar que su despido fue


injustificado. En la instancia que subyace al amparo, ambos tribunales
determinaron que la solicitud formulada por la actora a la autoridad administrativa
referida, fue para requerir su intermediación con el objeto de que la Embajada del
Reino de España, autorizara un reajuste a su pensión por jubilación, debido a que
la cantidad que el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social pagaría
mensualmente en ese concepto es menor a la que ella devengó durante el tiempo
que laboró. Aunque la pretensión de la actora en el juicio laboral que subyace a la
instancia constitucional es respecto a la injusticia de su despido, motivo por el cual
era improcedente el pago de indemnización y demás prestaciones laborales,
debido a que la solicitud formulada ante la Inspección General de Trabajo se
originó por un motivo distinto de la causa por la cual promovió el juicio que
antecede al amparo, por lo que ambos tribunales decidieron que no acaeció la
interrupción de la prescripción. Ante tal situación la Corte no comparte los
argumentos expresados, puesto que el artículo 266 inciso a) ibídem, no hace
distinción a qué tipo de reclamo debe ir dirigida una denuncia, y como ha quedado
establecido en el caso que nos ocupa, la simple gestión efectuada ante la
autoridad competente -Inspección General de Trabajo- interrumpió el plazo de
prescripción referido. Asimismo, para esta Corte es importante destacar que lo
solicitado por Sarvelia Esperanza Lima ante la autoridad administrativa -reajuste
de su pensión por jubilación-, guarda relación estrecha con la pretensión
formulada posteriormente, mediante el juicio laboral promovido, puesto que su
solicitud de pensión por jubilación, se originó luego de que su patrono diera por
finalizado el vínculo laboral.
Al haberse reconocido que la gestión formulada por Sarvelia Esperanza
Lima ante la Inspección General de Trabajo interrumpió el plazo de prescripción,
para promover la demanda laboral y, por consiguiente, el derecho a solicitar el
pago de la indemnización respectiva por un despido injusto. Se impone determinar
cómo se computa el plazo de prescripción y cuáles son los actos o circunstancias
que determinan el inicio y la consumación del plazo referido, de acuerdo al artículo
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260 del Código de trabajo -norma aplicable- el cual dispone que el término de un
empleado para demandar contra su patrono el despido prescribe en treinta días
hábiles, contados a partir de la terminación del contrato. De igual manera, el
artículo 266 ibid, preceptúa que el término de la prescripción se interrumpe al
realizar gestiones ante autoridad competente, norma que omitieron aplicar el Juez
de primera instancia de Trabajo y la Sala cuestionada, para reconocer que la
empleada acudió ante la Inspección General de Trabajo, para interrumpir el
término de prescripción. Es preciso señalar que ambos tribunales determinaron
que la interesada sostuvo relación laboral con la Embajada del Reino de España
del veinticuatro de agosto de mil novecientos ochenta y nueve al treinta y uno de
enero de dos mil doce, por lo que a partir de esta última fecha se empezó a
computar el plazo de treinta días que indica la norma ibidem. Dentro del plazo
establecido en la norma aludida, la actora acudió a la Inspección General de
Trabajo a interponer la denuncia respectiva el veintidós de febrero de dos mil
doce, habiéndose dado por agotada la vía administrativa el nueve de mayo de dos
mil doce de acuerdo al acta de adjudicación número R uno – cero uno cero uno –
cero un mil setecientos veintidós – dos mil doce (R1-0101-01722-2012) proferida
por la autoridad administrativa. Posteriormente, Sarvelia Esperanza Lima planteó
la demanda ordinaria laboral el veinte de junio de dos mil doce, de acuerdo al sello
de recepción puesto por el Centro de Servicios Auxiliares de la Administración de
Justicia Laboral en el escrito de interposición de la demanda respectiva, por lo que
se encontraba en tiempo para presentar su solicitud. Motivo por el cual, esta Corte
concluye en que no había operado prescripción respecto de los derechos que
pretendía la empleada, porque accionó dentro del plazo legal establecido. Habida
cuenta, el tiempo durante el que se llevó a cabo el procedimiento administrativo
ante la Inspección General de Trabajo, interrumpió el tiempo establecido para el
efecto, por lo que a partir de la decisión que lo resolvió, inició a contabilizarse el
período de treinta días establecido en el artículo 260 relacionado, puesto que a
partir de ese momento, <inutilización del tiempo transcurrido a efecto de que no
prescriba el derecho, en virtud del efecto provocado por aquella interrupción>
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empieza a contar el plazo de prescripción establecido en la ley; por lo que al


haberse presentado el escrito que motivó la demanda laboral que antecede al
amparo el veinte de junio de dos mil doce, denota que se realizó dentro del
período que establece aquella norma.
En lo que respecta al agravio señalado por la ahora accionante con relación
a que si es procedente la demanda ordinaria laboral por despido injustificado debe
condenarse al pago de daños y perjuicios, esta Corte advierte que la denuncia es
consistente, debido a que el pago de daños y perjuicios son consecuencia de
declarar con lugar la demanda ordinaria laboral por despido injustificado, esto en
concordancia con los derechos sociales mínimos que fundamentan la legislación
del trabajo, de esa cuenta, se aplica el contenido del inciso b) del artículo 78 del
Código de Trabajo, porque como quedó establecido, el trabajador que sea
despedido directamente, goza del derecho de demandar de su patrono que pruebe
la justa causa del despido, antes de que transcurra el plazo de prescripción, por lo
que en atención a que la Sala deberá pronunciarse nuevamente respecto a la
procedencia en el pago de indemnización por el tiempo laborado,
consecuentemente, si procede, deberá condenar a la Embajada del Reino de
España -empleadora- al pago de los daños y perjuicios a que alude la norma
referida, derivado del despido injustificado. En ese sentido, es importante destacar
que los daños y perjuicios en materia laboral son producto sancionador para el
patrono por el tiempo que éste tarde en cancelar las prestaciones laborales o la
indemnización a que está obligado de conformidad con la ley, cuando el trabajador
se ve obligado a acudir a la vía ordinaria para requerir el pago de éstas, por lo que
deviene de la tardanza en que incurre el empleador en efectuar el pago referido,
de lo cual se puede establecer que no son producto de una prestación laboral para
el trabajador, motivo por el cual lo decidido por la autoridad reclamada no se
encuentra apegado a Derecho y a las constancias procesales. De manera que, si
la Sala cuestionada determina que existe el derecho de la empleada al pago de
indemnización por despido injustificado, debe condenar a la entidad nominadora al
pago de los daños y perjuicios ocasionados por el retraso en el pago de aquélla,
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puesto que ésta es una consecuencia jurídica prevista en la ley de la materia, que
está vinculada directamente a la declaratoria de aquel derecho -indemnización-,
atendiendo al retardo por parte del patrono para hacer efectivo ese rubro, sin
hacer distinción a qué tipo de despido se deba si es directo o indirecto,
simplemente es consecuencia de la condenatoria al patrono al pago de
indemnización. Este criterio ha sido sostenido por este Tribunal en las sentencias
de once de noviembre de dos mil catorce, veintisiete de enero y veinte de marzo,
ambas de dos mil quince, en los expedientes cuatrocientos treinta y seis - dos mil
catorce, dos mil seiscientos sesenta y tres - dos mil catorce y tres mil ciento
sesenta y siete - dos mil catorce (436-2014, 2663-2014 y 3167-2014),
respectivamente.
En lo relativo a la condena a las costas procesales, esta Corte en reiteradas
ocasiones ha reconocido que, en materia laboral, la condena al pago de costas
procesales según el artículo 78 ibídem deriva del hecho de que el empleador no
acredite en juicio la causal justa de despido; aunado a ello, tomando en
consideración la teoría del hecho objetivo del vencimiento, el juez deberá decretar
la condena en costas respectiva contra la parte que haya visto desestimadas sus
pretensiones en juicio, de tal forma que la otra podrá cobrarlas para reembolsarse
los gastos del litigio, es decir, tal condena recaerá sobre quien resulte vencido en
juicio. Este aspecto también deberá ser analizado y resuelto por la autoridad
denunciada al momento de emitir nueva decisión en el antecedente de esta
acción. Esta Corte se pronunció en igual sentido en sentencias de dieciocho de
julio de dos mil trece, uno de abril de dos mil catorce y veinte de marzo de dos mil
quince, en los expedientes tres mil trescientos noventa y seis – dos mil doce, dos
mil seiscientos diez – dos mil trece y tres mil ciento sesenta y siete – dos mil
quince (3396-2012, 2610-2013 y 3167-2015) respectivamente.
También denunció como agravio lo relativo a que la Sala absolvió a la
entidad patronal de la obligación pecuniaria referente al pago de la bonificación
incentivo, sin presentar documentación idónea que comprobara que el rubro
referido le fue cancelado, puesto que la Sala reprochada confirmó la
Expediente 3339-2015 16

improcedencia del reclamo de la bonificación aludida, al estimar que la


demandada en el juicio que subyace al amparo manifestó verbalmente que se le
incluyó en el salario que mensualmente devengó, otorgándole valor probatorio a lo
aseverado, con lo cual violó el principio jurídico del debido proceso. Esta Corte
advierte que el agravio relacionado sustenta la tutela constitucional pedida, porque
al efectuar el análisis respectivo determinó que el Tribunal de primer grado
ordinario manifestó que la actora en su escrito de interposición de demanda afirmó
que mensualmente había recibido la prestación referida, juntamente con el salario
devengado. Ante lo expuesto por el Juez de conocimiento, esta Corte determina
que los argumentos expresados carecen de fundamento, debido a que la
empleada en el escrito de interposición de demanda no manifestó lo afirmado por
ambos tribunales, contrario a lo expuesto, textualmente indicó: “bonificación
incentivo (…) toda vez que no me fue pagada por el patrono…”. Por su parte la
Sala reprochada, al denegar el pago del rubro descrito, afirmó que la referida
bonificación se encontraba incluida en el pago mensual del salario que se le
cancelaba mensualmente a la empleada. Empero para esta Corte resulta
importante destacar que no refrenda los argumentos expuestos con
documentación idónea que lo demuestre, situación que hace desacertada la
decisión de ambos tribunales de Trabajo y, consecuentemente, improcedentes los
argumentos expuestos por la Embajada del Reino de España al apelar la
sentencia de Amparo de primer grado. Asimismo, el análisis de la decisión de
autoridad que constituye el acto reclamado, impone a esta Corte considerar que el
artículo 102 literal t) de la Constitución Política de la República de Guatemala
establece que: “… El Estado participará en convenios y tratados internacionales o
regionales que se refieran a asuntos de trabajo y que concedan a los trabajadores
mejores protecciones o condiciones. En tales casos, lo establecido en dichos
convenios y tratados se considerará como parte de los derechos mínimos de que
gozan los trabajadores de la República de Guatemala”. En ese contexto resulta
oportuno citar lo que esta Corte ha argumentado en casos similares respecto de la
interpretación del Convenio Sobre la Protección del Salario (Convenio 95),
Expediente 3339-2015 17

señalando que Guatemala lo ratificó el trece de febrero de mil novecientos


cincuenta y dos, el cual cobró vigencia desde el veinticuatro de septiembre de mil
novecientos cincuenta y dos, y en cuyo artículo 1º se prevé: “…A los efectos del
presente Convenio, el término salario significa remuneración o ganancia, sea cual
fuere su denominación o método de cálculo, siempre que pueda evaluarse en
efectivo…”. De conformidad con el precepto normativo contenido en el artículo 1º
del Tratado Internacional precitado, se advierte que dentro de la denominación de
salario deberán incluirse todas aquellas retribuciones que sean recibidas por el
trabajador, sea como parte del salario ordinario, como del extraordinario y, siendo
que el Convenio mencionado es ley de la República con carácter constitucional de
conformidad con el artículo 46 de la Constitución Política de la República, el
mismo tiene preeminencia sobre el derecho interno, que en el caso concreto, se
refiere específicamente al Decreto 78-89 del Congreso de la República de
Guatemala, por lo que en atención a lo señalado este Tribunal debe resolver de
conformidad con lo dispuesto en el Tratado Internacional aludido. Asimismo, esta
Corte considera que la decisión asumida por las autoridades de trabajo respecto a
que la entidad patronal no se encuentra obligada a efectuar el pago de la
bonificación incentivo, no está ajustada a Derecho, porque resolvieron el caso
particular sin efectuar un análisis intelectivo de la prueba aportada al proceso.
Además, este Tribunal invocando los principios del Derecho del Trabajo,
principalmente en el de irrenunciabilidad de los derechos laborales, así como en el
protectorio -en su regla de aplicación de la norma más favorable-, que enuncia que
si se presentan dos o más normas aplicables a una misma situación jurídica, el
juez de trabajo debe, necesariamente, inclinarse por la más favorable al
trabajador; en este caso, la que resulta de reconocer que la bonificación incentivo
integra el salario y lo incrementa para el cálculo de la indemnización, de
conformidad con lo establecido en los artículos 82 y 88 del Código de Trabajo, y
no aquella disposición contenida en el artículo 2º, del Decreto 78-89 ibídem que
contempla lo contrario. De esa cuenta, es subsistente el reclamo que formula la
postulante en cuanto a que los Tribunales de Trabajo debieron condenar a la
Expediente 3339-2015 18

empleadora al pago de la bonificación incentiva relacionada, pero no solo por los


motivos indicados por aquella, sino por los motivos considerados en este fallo,
puesto que lo acotado con antelación, permite establecer que los Tribunales de
trabajo omitieron realizar una actividad intelectiva para resolver la controversia
sometida a su conocimiento, la que debió ser orientada por los principios del
Derecho del Trabajo y cuya aplicación esta Corte estima pertinente para dilucidar
esta controversia, lo que es inherente a la facultad que la ley le confiere. (El
criterio concerniente a reconocer la integración del salario según lo establecido en
el artículo 1 del Convenio 95 de la Organización Internacional del Trabajo, se
encuentra contenido, entre otras, en las sentencias de treinta de julio y cinco de
noviembre, ambas de dos mil trece y catorce de mayo de dos mil quince,
proferidas en los expedientes 4796-2012, 5239-2012 y 5339-2014,
respectivamente. En este último además, se sostuvo que la bonificación debe
tomarse en cuenta como parte del salario para el cómputo de la indemnización).
La ahora postulante también denuncia que se vulneraron los principios
jurídicos enunciados debido a que quedó demostrado en el proceso que antecede
a la instancia constitucional que laboró para la entidad patronal fuera del límite de
jornada de trabajo, habiéndolo probado el juicio laboral mediante la exhibición de
libros internos de marcaje de entrada y salida de los trabajadores y por medio de
los cuales demostró las horas que laboró para el órgano internacional relacionado.
Este Tribunal advierte que el agravio relacionado sustenta la tutela constitucional
pedida, porque el Juez de primera instancia de Trabajo y la Sala cuestionada al no
otorgar valor probatorio al documento presentado por la Embajada del Reino de
España -libro de marcaje de entradas y salidas de los empleados-, omitió realizar
las valoraciones y consideraciones jurídicas pertinentes que la llevaran a concluir
que por medio del referido documento demostró que la ahora postulante laboró
fuera del límite de la jornada laboral. Cabe destacar que la decisión asumida por el
Juez de conocimiento y absolver a la empleadora de la obligación pecuniaria
relativa al pago aludido, no fue acertada, porque resolvió que el contenido del
contrato suscrito por ambas partes no es claro respecto de la jornada de trabajo
Expediente 3339-2015 19

que la empleada debía laborar y, además, no especifica que las labores realizadas
por la trabajadora estuvieran sujetas a los regímenes especiales que dispone el
Título cuarto del Código de Trabajo; aunque esta Corte al efectuar el análisis
respectivo evidenció que el referido documento sí establece que la ex trabajadora
debía cumplir una jornada laboral de un mil ochocientos veintiséis horas, debiendo
ser computadas anualmente y distribuidas en la jornada que estableciera el Jefe
de la representación de acuerdo a la legislación, costumbres del país y las
necesidades del servicio (folios 6, 7 y 8 del antecedente de primera instancia). En
igual sentido resolvió la Sala denunciada al confirmar el fallo que conoció en
alzada. Esta Corte advierte que ambas autoridades de trabajo dejaron de valorar
prueba irrefutable con la cual Sarvelia Esperanza Lima demostró que laboró para
la entidad patronal fuera del límite de jornada de trabajo. Es importante destacar
que este Tribunal ha manifestado en reiteradas oportunidades que corresponde al
trabajador demostrar haber laborado horas extraordinarias lo cual ha quedado
expuesto en el análisis respectivo de acuerdo a la prueba aportada al juicio
ordinario y que ambos tribunales de trabajo dejaron de valorar. De manera que la
autoridad reclamada al confirmar que la ex trabajadora no laboró más allá de los
límites de la jornada de trabajo, o que se le haya requerido expresamente por su
patrono para que trabajara tiempo extraordinario, omitió realizar un análisis
intelectivo de los medios de prueba aportados al proceso laboral, con los cuales la
ex empleada demostró haber trabajado en exceso de la jornada laboral
determinada. Por lo anterior, este Tribunal considera que la conclusión de la
autoridad reclamada respecto de absolver a la empleadora de la obligación
pecuniaria relativa al pago aludido, no fue acertada, porque quedó probado dentro
de la dilación procesal que la interesada laboró de forma extraordinaria de acuerdo
a la prueba documental aportada al juicio ordinario, motivo por el que la autoridad
cuestionada deberá emitir nuevo pronunciamiento, tomando en cuenta lo aquí
considerado.
Todo lo considerado evidencia la existencia de agravio que lesionó los
derechos y garantías constitucionales de la accionante, debiendo ser reparado por
Expediente 3339-2015 20

esta vía, razón por la cual, el amparo planteado deviene procedente. Al haber
resuelto en distinto sentido el tribunal a quo procede revocar la sentencia apelada,
por las razones aquí consideradas, tal como se indicará en la parte resolutiva del
presente fallo, sin condenar en costas a la autoridad reclamada por presumirse
buena fe en sus actuaciones.
LEYES APLICABLES
Artículos citados y 265, 268 y 272, inciso c), de la Constitución Política de la
República de Guatemala; 1º, 5º, 6º, 8º, 49, 50, 60, 61, 62, 63, 64, 149, 163, inciso
c) y 185 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad; y 35,
36 y 46 del Acuerdo 1-2013 de la Corte de Constitucionalidad.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad con base en lo considerado y leyes citadas
al resolver declara: I) Sin lugar el recurso de apelación promovido por la
Embajada del Reino de España -tercera interesada- II) Con lugar el recurso de
apelación promovido por Sarvelia Esperanza Lima -postulante del amparo - y,
como consecuencia, revoca la sentencia venida en grado y, resolviendo conforme
a derecho: a) otorga el amparo a Servelia Esperanza Lima y, como
consecuencia, deja en suspenso definitivamente, en cuanto a la accionante, la
resolución de tres de septiembre de dos mil trece, dictada por la autoridad
reclamada en el juicio ordinario laboral cero un mil ciento setenta y tres – dos mil
doce – cero dos mil ochocientos cinco (01173-2012-02805); b) para los efectos
positivos de este fallo, el Tribunal deberá dictar nueva resolución tomando en
cuenta lo aquí considerado, para lo cual se le fija el plazo de cinco días contados a
partir de que reciba la ejecutoria del presente fallo, bajo apercibimiento de que, en
caso de incumplimiento, se le impondrá la multa de dos mil quetzales a cada uno
de los magistrados, sin perjuicio de las demás responsabilidades legales; c) no
condena en costas a la autoridad denunciada por el motivo considerado. III)
Notifíquese y, con certificación de lo resuelto, devuélvanse los antecedentes.
Expediente 3339-2015 21

GLORIA PATRICIA PORRAS ESCOBAR


PRESIDENTA

MAURO RODERICO CHACÓN CORADO HÉCTOR HUGO PÉREZ AGUILERA


MAGISTRADO MAGISTRADO

ROBERTO MOLINA BARRETO CARMEN MARÍA GUTIÉRREZ DE COLMENARES


MAGISTRADO MAGISTRADA

JUAN CARLOS MEDINA SALAS RICARDO ANTONIO PEDRO DE JESUS ALVARADO SANDOVAL
MAGISTRADO MAGISTRADO

MARTÍN RAMÓN GUZMÁN HERNÁNDEZ


SECRETARIO GENERAL

ACLARACIÓN Y AMPLIACIÓN
EXPEDIENTE 3339-2015
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD: Guatemala, treinta de mayo de dos mil
dieciséis.
Se tiene a la vista para resolver, las solicitudes de aclaración y ampliación
formuladas por la Embajada del Reino de España –tercera interesada–, por medio
de su Mandatario Judicial con Representación, Edgar Osberto Cabrera Juárez, del
fallo dictado por esta Corte el veintiuno de enero de dos mil dieciséis, dentro del
expediente arriba identificado, en el amparo que promovió Sarvelia Esperanza
Lima contra la Sala Primera de la Corte de Apelaciones de Trabajo y Previsión
Social.
ANTECEDENTES
I) DEL PLANTEAMIENTO DE AMPARO Y RESOLUCIÓN DE PRIMER GRADO:
en la acción constitucional de amparo dentro del cual se plantean los correctivos
que se resuelven, se señaló como acto reclamado la sentencia de tres de
septiembre de dos mil trece, dictada por la Sala Primera de la Corte de
Apelaciones de Trabajo y Previsión Social, que confirmó la emitida por el Juez
Undécimo de Trabajo y Previsión Social del departamento de Guatemala y declaró
parcialmente con lugar la demanda ordinaria laboral promovida por Sarvelia
Esperanza Lima contra la Embajada del Reino de España. Consecuentemente,
Expediente 3339-2015 22

condenó a la empleadora al pago de aguinaldo, compensación económica por


vacaciones no disfrutadas y bonificación anual para los trabajadores del sector
privado y público; y la absolvió de la obligación pecuniaria referente al cobro de la
indemnización por el período que duró la relación laboral, horas extraordinarias y
bonificación incentivo y lo relativo a daños, perjuicios y costas procesales.
La Corte Suprema de Justicia, Cámara de Amparo y Antejuicio, el dos de
julio de dos mil quince otorgó parcialmente la protección constitucional solicitada,
al considerar que la autoridad reclamada violó el principio probatorio de inversión
de la carga de la prueba y de igualdad que ha de prevalecer en el proceso y le
ordenó a la Sala denunciada dictar nueva resolución, motivando y razonando el
tema relacionado a la bonificación incentivo. Con respecto a las horas
extraordinarias y la interrupción de la prescripción, el Tribunal de Amparo de
primer grado expuso que el acto reclamado fue emitido con fundamento en las
atribuciones que poseen las autoridades judiciales, sin que se vislumbren los
agravios que le atribuye la accionante, debiendo denegarse el amparo en lo antes
manifestado.
II) DE LA APELACIÓN PROMOVIDA Y LA RESOLUCIÓN DE SEGUNDO
GRADO: la postulante y la Embajada del Reino de España, tercera interesada,
apelaron. Esta Corte, al resolver en alzada el veintiuno de enero de dos mil
dieciséis, revocó la denegatoria dispuesta en primera instancia. Para el efecto,
consideró que la autoridad denunciada, al emitir el acto reclamado, produjo
agravio a la amparista, para el efecto consideró: a) que la autoridad denunciada
omitió considerar que el derecho de la referida trabajadora para promover la
demanda ordinaria laboral por despido directo e injustificado y, como
consecuencia, el pago de la indemnización respectiva no prescribió, puesto que de
conformidad con el artículo 266, inciso a) del Código de Trabajo, la gestión
presentada ante la Inspección General de Trabajo sí interrumpe el plazo de la
prescripción; b) asimismo, que los Tribunales en la Instancia ordinaria debieron
determinar el pago mensual de bonificación incentivo a la trabajadora de acuerdo
a lo dispuesto en el Convenio 95 de la Organización Internacional del Trabajo y
Expediente 3339-2015 23

con respaldo en el principio protectorio que informa al Derecho Laboral,


específicamente en su regla de aplicación de la norma más favorable al
trabajador; c) que el Juez de primera instancia de Trabajo y la Sala cuestionada, al
no otorgar valor probatorio al documento presentado por la Embajada del Reino de
España -libro de marcaje de entradas y salidas de los empleados-, omitieron
realizar las valoraciones y consideraciones jurídicas pertinentes que los llevara a
concluir que por medio del referido documento demostró que la postulante laboró
fuera del límite de la jornada de trabajo. De tal manera, ambas autoridades de
Trabajo dejaron de valorar prueba irrefutable con la cual Sarvelia Esperanza Lima
demostró que laboró para la entidad patronal, horas extraordinarias; d) además,
que en lo relativo a la condena a las costas procesales, este Tribunal en reiteradas
ocasiones ha reconocido que, en materia laboral, la condena al pago de costas
procesales según el artículo 78 ibídem deriva de la circunstancia de que el
empleador no acreditó en juicio la causal justa de despido. Por lo anteriormente
considerado, al encontrar esta Corte vulneración a los derechos fundamentales de
la postulante que debieron ser reparados por vía constitucional, por no haberse
juzgado el caso conforme a la ley, el amparo promovido devino procedente y
siendo que el tribunal de primer grado resolvió en distinto sentido, esta Corte
revocó la sentencia apelada.
III) DE LOS ARGUMENTOS DE LA ACLARACION Y AMPLIACIÓN: en el
presente caso, la solicitante considera que la sentencia emitida por este Tribunal
debe aclararse debido a que: i) en cuanto a la prescripción: existe contradicción en
lo resuelto por el Tribunal en el expediente 9737-2013 sentencia de veinticinco de
febrero de dos mil catorce y la decisión recurrida, debido a que, aquel fallo resolvió
que los efectos de una acción administrativa diferente al reclamo judicial, no
interrumpe la prescripción y en la sentencia que ahora se recurre, se decidió que
cualquier gestión formulada ante la Inspección General de Trabajo sí suspende el
plazo de prescripción. Por lo manifestado, resulta imperativo que este Tribunal
exponga los motivos que la llevaron a resolver de esta manera, provocando una
falta de certeza y seguridad jurídica, porque como resultado de este fallo, pretende
Expediente 3339-2015 24

que se ordene el pago de la indemnización a la que la ex trabajadora no tiene


derecho; ii) en cuanto a la bonificación incentivo: estima que la Corte entró a
valorar prueba, cuando existe abundante doctrina legal en el sentido que de la
valoración de la prueba únicamente compete a los tribunales ordinarios, de
acuerdo a lo dispuesto en el artículo 203 de la Constitución Política de la
República de Guatemala. De esa manera, condenó a la Embajada del Reino de
España a pagar el rubro denominado bonificación incentivo aplicando el Convenio
Sobre la Protección del Salario (Convenio 95 de la OIT), cuando en la instancia
ordinaria quedó resuelto este asunto, al haber determinado ambos tribunales de
trabajo que el rubro referido se pagó juntamente con el salario mensual; iii) en
cuanto a las horas extraordinarias: se indique qué norma constitucional les facultó
para valorar en forma distinta la prueba respecto a las horas extraordinarias y
cómo se llega a ese análisis por medio del amparo, proceder que infringe el
artículo 203 de la Ley Fundamental y su propia doctrina legal, tal como la señalada
en los expedientes 1110-99, 685-00, 22-01, 1366-00, 40-01, entre otros; iv) en
cuanto al derecho de indemnización: si bien en el fallo constitucional se ordena a
la Sala denunciada que se haga un nuevo análisis al respecto, esto debe de incluir
si le asiste o no el derecho de acuerdo a lo establecido en la literal e) del artículo
82 del Código de Trabajo, así como lo relativo a la prescripción, ya que de no
hacerlo, se dejaría a la Embajada de España en Guatemala en estado de
indefensión.
Por último, solicitó que se amplíe el pronunciamiento objetado, debido a que
se omitió resolver los argumentos expuestos en el escrito que motivó la apelación
en esta instancia, ya que consideró que se trataba de cuestiones de fondo y que
por ello no podía hacerlo; sin embargo, sí procede a considerar las cuestiones de
fondo de la postulante en violación al artículo 203 de la Constitución Política de la
República de Guatemala, por lo que, en aras de una igualdad procesal, es
necesario que se aclaren los motivos por los cuáles a la amparista sí le resuelven
y a la Embajada de España en Guatemala, no.
CONSIDERANDO
Expediente 3339-2015 25

---I---
Conforme el artículo 70 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
constitucionalidad, cuando los conceptos de un auto o de una sentencia, sean
obscuros, ambiguos o contradictorios, podrá pedirse que se aclaren. Si se hubiere
omitido resolver alguno de los puntos sobre los que versare el amparo, podrá
solicitarse la ampliación.
---II---
La aclaración, según la norma invocada en el considerando anterior, tiene
por finalidad corregir las ambigüedades, contradicciones y obscuridades que los
términos de un mismo fallo contengan. De igual forma, de acuerdo a la norma
referida en el considerando anterior, la ampliación, tiene por objeto resolver sobre
algún punto que se hubiere omitido solventar.
En el presente caso, de la lectura del escrito contentivo de los correctivos
instados y del estudio del fallo aludido, esta Corte advierte que el pronunciamiento
cuestionado no es ambiguo, porque está resuelto de conformidad con los hechos
reclamados y su aplicación jurídica; no es obscuro, porque sus términos son
claramente comprensibles; ni es contradictorio, en tanto que los puntos de lo
decidido son coherentes entre sí.
Asimismo, se establece que no existe cuestión alguna sometida a
conocimiento del Tribunal que no haya sido resuelta, puesto que este Tribunal, al
resolver, respecto de lo alegado por la recurrente razonó las circunstancias
particulares del caso concreto, emitiendo las consideraciones jurídicas respecto de
cada uno de los puntos sobre los cuales versó el amparo; además, esta Corte
arribó a la convicción de que, en el caso concreto se evidenció agravio que lesionó
los derechos y garantías constitucionales de la postulante, razón por la que, el
amparo devino procedente y, como consecuencia, legal el pago de indemnización
y demás prestaciones laborales pretendidas, luego de efectuar el análisis
intelectivo del caso objeto de estudio.
Finalmente, cabe agregar que los remedios procesales instados tienen
como finalidad corregir las deficiencias acaecidas en un mismo fallo; por el
Expediente 3339-2015 26

contrario, no constituyen mecanismos establecidos para realizar objeciones, ni


cotejar lo resuelto entre el pronunciamiento que se cuestiona con otro que haya
dictado este Tribunal previamente.
Por lo considerado en los párrafos precedentes, los correctivos sub iudice
deben ser declarados sin lugar.
LEYES APLICABLES
Artículo citado y 268 y 272, inciso i) de la Constitución Política de la
República de Guatemala; 7º, 71, 149, 163 inciso i) y 185 de la Ley de Amparo,
Exhibición Personal y de Constitucionalidad; 33, inciso h) y 34 del Acuerdo 1-2013
de la Corte de Constitucionalidad.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad, con fundamento en lo considerado y leyes
citadas, resuelve: I. Por haber cesado a la presente fecha en sus cargos los
licenciados Ricardo Alvarado Sandoval y Juan Carlos Medina Salas, se integra
este Tribunal con los Magistrados María Cristina Fernández García y José Mynor
Par Usen. II. Sin lugar las solicitudes de aclaración y ampliación promovidas por
la Embajada del Reino de España –tercera interesada–, por medio de su
Mandatario Judicial con Representación, Edgar Osberto Cabrera Juárez, contra la
sentencia de veintiuno de enero de dos mil dieciséis. III. Notifíquese.

NEFTALY ALDANA HERRERA


PRESIDENTE

JOSE FRANCISCO DE MATA VELA HENRY PHILIP COMTE VELASQUEZ


MAGISTRADO MAGISTRADO

BONERGE AMILCAR MEJIA ORELLANA GLORIA PATRICIA PORRAS ESCOBAR


MAGISTRADO MAGISTRADA

MARIA CRISTINA FERNANDEZ JOSE MAYNOR PAR USEN


MAGISTRADA MAGISTRADO

MARTÍN RAMÓN GUZMÁN HERNÁNDEZ


SECRETARIO GENERAL