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INTRODUCCIÓN

Durante la realización de ejercicio físico participan prácticamente todos los

sistemas y órganos del cuerpo humano. Así el sistema muscular es el efector

de las órdenes motoras generadas en el sistema nervioso central, siendo la

participación de otros sistemas (como el cardiovascular, pulmonar,

endocrino, renal y otros) fundamental para el apoyo energético hacia el tejido

muscular para mantener la actividad motora. En esta exposición nos

centraremos en los aspectos metabólicos y adaptaciones que se dan en los

diferentes órganos y sistemas de nuestro organismo, cuando realizamos

ejercicios de cualquier naturaleza. Las respuestas fisiológicas inmediatas al

ejercicio son cambios súbitos y transitorios que se dan en la función de un

determinado órgano o sistema o bien los cambios funcionales que se

producen durante la realización del ejercicio y desaparecen inmediatamente

cuando finaliza la actividad. Si el ejercicio (o cualquier otro estímulo) persiste

en frecuencia y duración a lo largo del tiempo, se van a producir

adaptaciones en los sistemas del organismo que facilitarán las respuestas

fisiológicas cuando se realiza la actividad física nuevamente.


1. Conceptualización de Hormona

Las hormonas son los mensajeros químicos del cuerpo que controlan

numerosas funciones y circulan a través de la sangre hacia los órganos y los

tejidos. Estos componentes químicos intervienen en los procesos del:

 Metabolismo.

 Crecimiento y desarrollo.

 Reproducción.

Además, afectan al estado de ánimo y al apetito sexual.

Algunas de las hormonas más importantes son la insulina, las hormonas

tiroideas, el cortisol, la hormona del crecimiento y la prolactina, entre otras.

1.1 Funciones

Entre las funciones más importantes reguladas por las hormonas se

encuentran el correcto funcionamiento de múltiples órganos, el crecimiento y

desarrollo del cuerpo humano, la reproducción, las características sexuales,

el uso y almacenamiento de energía y el control de los niveles en la sangre

de líquidos, sal y glucosa.

1.2 Tipos de hormonas

Las hormonas pueden ser naturales o sintéticas. Las naturales son

segregadas por las distintas glándulas del sistema endocrino. Además,


según su naturaleza química, pueden ser derivadas de aminoácidos:

peptídicas o lipídicas.

Origen- Sistema endocrino

Glándula pituitaria

También llamada hipófisis, es un pequeño órgano de secreción interna

localizado en la base del cerebro y conectada al hipotálamo que controla a

otras glándulas y produce muchos tipos de hormonas, entre

ellas, la hormona de crecimiento o GH (una hormona peptídica que estimula

el crecimiento, la reproducción celular y la regeneración en los humanos y

otros animales), la prolactina o PRL (que estimula el desarrollo de los acinos

mamarios y la traducción de los genes para las proteínas de la leche), y las

hormonas que estimulan la creación de hormonas en otras glándulas como

en las tiroideas y las suprarrenales.

Tiroides

Esta glándula regula el metabolismo del cuerpo, es productora de proteínas y

regula la sensibilidad del cuerpo a otras hormonas. Produce la hormona de

la Tiroxina o T 4¸que regula actividades metabólicas y laTriyodotironina o

T3, que estimula el metabolismo de los hidratos de carbono y grasas,

activando el consumo de oxígeno, así como la degradación de proteínas

dentro de las células.


Paratiroides

Son cuatro pequeñas glándulas con forma de lenteja situada en el cuello, en

la parte de atrás de la tiroides y que segrega la hormona paratiroidea o

PTH, que principalmente facilita la absorción del calcio, la vitamina D y el

fosfato.

Suprarrenales

Glándulas situadas encima de los riñones cuya función es regular las

respuestas al estrés. La parte externa se llama corteza, y es la que

produce hormonas esteroides como el cortisol, la aldosterona y

la testosterona.

Páncreas

Es un órgano peritoneal mixto, exocrino y endocrino. Una de las hormonas

más importantes que sintetiza es la insulina, que interviene en

el aprovechamiento metabólico de los nutrientes.

Ovarios y testículos

Estos órganos reproductivos segregan respectivas hormonas sexuales que

se sintetizan a partir del colesterol. El ovario segrega estrógenos y

gestágenos, y los testículos, andrógenos. Las hormonas sexuales


femeninas desempeñan una función esencial en la preparación del aparato

reproductor para la recepción del esperma y la implantación

del óvulo fecundado. Los andrógenos por su parte, son fundamentales en el

desarrollo del aparato genital masculino.

1.3 Modo de Acción de una hormona

Llamamos Modo de Acción Hormonal a la respuesta de un tejido, un órgano

o un organismo a la administración de una hormona. Esta acción puede ser

considerada bajo tres modalidades: función, mecanismo de acción, y el

efecto biológico. 1. La función se refiere al propósito o utilidad de la hormona

respecto a la regulación metabólica o a los cambios metabólicos que

produce. (Para qué lo hace?) 2. El mecanismo de acción se refiere a como

una hormona interactúa con un receptor específico y todos los eventos

intracelulares subsiguientes que conllevarán al efecto biológico. (Cómo lo

hace?) 3. El efecto biológico es la respuesta medible que produce la

hormona sobre un órgano o acción enzimática. (Qué hace?) Las hormonas

influencian los estados funcionales y morfogenéticos de tejidos que se

encuentran distantes de las glándulas endocrinas que las producen. Otras,

como los andrógenos participan en la diferenciación celular y la proliferación.

El sistema endocrino también regula el sistema inmunológico.


1.4 Órgano Blanco o Diana

Es un término aplicado a cualquier célula en la cual una hormona se une a

su receptor, se haya determinado o no una respuesta bioquímica o

fisiológica. En endocrinología, las células en donde las hormonas ejercen su

efecto son capaces de reaccionar a éstas porque contienen receptores

específicos con los que éstas pueden unirse; las hormonas nadan en el

torrente sanguíneo hasta que al encontrar una célula diana apropiada encaja

la primera en la segunda como una llave en su cerradura, y la célula es

impulsada a realizar una acción específica. Un ejemplo es la insulina,

hormona secretada por las células beta de los islotes de

Langerhans del páncreas, que actúa en las células musculares del

organismo.

Hay alrededor de 200 tipos de células diferenciadas en los seres humanos.

Sólo algunas producen hormonas, pero la mayor parte de los 75 billones de

células en un ser humano son blancos para una o más de las más de 50

hormonas conocidas. El concepto de la célula blanco es un modo útil de

analizar la acción hormonal.

Se creía que las hormonas afectaban a un solo tipo de célula —o tan sólo a

algunos tipos de células— y que una hormona desencadenaba una acción

bioquímica o fisiológica singular. Ahora se sabe que una hormona dada

puede afectar diferentes tipos de células, que más de una hormona puede
afectar a un tipo dado de célula, y que las hormonas pueden ejercer muchos

efectos distintos en una célula o en diferentes células. Con el descubrimiento

de receptores hormonales de superficie celular e intracelulares específicos, la

definición de un blanco se ha expandido.

1.5 Retroalimentación

La retroalimentación es un mecanismo de control de sistemas en el cual los

resultados obtenidos de una tarea o actividad son reintroducidos en el

sistema con la finalidad de incidir o actuar sobre las decisiones o acciones

futuras, bien sea para mantener el equilibrio en el sistema, bien para

conducir el sistema hacia uno nuevo. En este sentido, podemos hablar

de dos tipos de retroalimentación: la positiva y la negativa.

La retroalimentación negativa tiene como función el control y regulación de

los procesos de un sistema. Como tal, se encarga de mantener el equilibrio

dentro del sistema, contrarrestando o modificando las consecuencias de

ciertas acciones. De allí que se asocie a procesos homeostáticos o de

autorregulación.

La retroalimentación positiva, por su parte, se encarga de amplificar o

potenciar ciertos cambios o desviaciones introducidos en un sistema, para

que este pueda evolucionar o crecer hacia un nuevo estado de equilibrio,

diferente del anterior.


1.6 Fisiología del ejercicio

Fisiología del ejercicio. Es la respuesta del Organismo durante la Actividad

física, y comprende una serie de mecanismos destinados a proveer

la Energía necesaria a los Músculos funcionantes manteniendo

el Equilibrio de los restantes sistemas no involucrados directamente.

Utilización de sustratos metabólicos durante el ejercicio físico

La contracción muscular durante el ejercicio físico es posible gracias a un

proceso de transformación de energía. La energía química que se almacena

en los enlaces de las moléculas de los diferentes sustratos metabólicos (el

ATP es la molécula intermediaria en este proceso) es transformada en

energía mecánica (Figura1). Fig. 1: La ruptura de un enlace rico en energía

de la molécula de ATP proporciona energía química que provoca cambios en

la ultraestructura de la miosina para que se produzca el proceso de la

contracción muscular En esta transformación gran parte de la energía

liberada se pierde en forma de calor o energía térmica; esto tiene su ventaja

ya que el aumento de temperatura provoca variaciones en diferentes

reacciones metabólicas mediadas por complejos enzimáticos, posibilitando

que estas reacciones sean más eficientes desde un punto de vista

energético; por esta razón se recomienda realizar un adecuado

calentamiento antes de la ejecución de un entrenamiento.


Factores

Depende, entre otros factores, del sexo, la edad, el ritmo de ejercicio, los

grupos musculares involucrados, la posición del paciente y las condiciones

generales de salud del individuo.

Este equilibrio depende de la interacción de los aparatos cardiovascular,

respiratorio y musculo esquelético que junto con la acción de distintas neuro

hormonas, intentan suministrar un adecuado aporte de oxígeno y nutrientes a

los músculos activos y eliminar los desechos metabólicos.

Tipos de ejercicios

Según el tipo de Ejercicio físico realizado, este puede dividirse en estático o

dinámico.

Ejercicio estático

El ejercicio estático es el que se realiza con baja repetición de movimientos

contra una elevada resistencia. Esta forma deContracción muscular se

denomina isométrica y se caracteriza por el desarrollo de tensión con escaso

acortamiento muscular.

El aumento de la tensión muscular durante un ejercicio estático se acompaña

de restricción del flujo sanguíneo al músculo involucrado, lo cual genera una

mayor respuesta presora respecto del ejercicio dinámico. Los programas de


entrenamiento en los que predominan los ejercicios de tipo estático están

destinados a desarrollar la fuerza muscular; el ejemplo clásico es

el Levantamiento de pesas. La respuesta hemodinámica a este tipo de

ejercicios se caracteriza por incrementos bruscos de la Tensión arterial y

la Frecuencia cardíaca.

Ejercicio dinámico

Se entiende por ejercicio dinámico el realizado con alta repetición de

movimientos contra una baja resistencia. Este tipo de ejercicio se denomina

isotónico porque la tensión muscular durante la acción es constante; este

concepto es parcialmente correcto dado que durante la contracción muscular

la tensión desarrollada varía.

Los ejemplos de ejercicio dinámico son el ciclismo, la natación y el trote. Una

rutina de trabajo desarrollada sobre la base de ejercicios predominantemente

dinámicos promueve el entrenamiento de la resistencia y luego de un

determinado período, genera un aumento en la capacidad aeróbica.

Comportamiento fisiológico

Durante la Actividad física desarrollada en la vida diaria la mayoría de los

movimientos se realizan a partir de la combinación de ejercicios de tipo

estático y dinámico con mayor predominio de uno sobre otro de acuerdo con

el tipo de actividad.
En ciertas circunstancias, en reposo aun antes de comenzar un ejercicio

dinámico, se produce una aceleración de la frecuencia cardíaca, un aumento

de la ventilación pulmonar y un aumento en el retorno venoso como

resultado de la estimulación simpática; el efecto neto es un aumento del

gastocardíaco en condiciones basales antes de que se inicie el esfuerzo.

Esta situación se evidencia, por ejemplo, en deportistasde alto rendimiento y

se denomina fenómeno de prelargada.

Conforme progresa el ejercicio, se observa un incremento de la Presión

arterial sistólica y de la media mientras la presión arterial diastólica disminuye

o aumenta en forma ligera.

Existe una disminución marcada de la resistencia vascular periférica, que es

de mayor jerarquía en el ejercicio dinámico y en el post-esfuerzo. Ésta es

regulada por el balance entre estímulos, con acción vasoconstrictora y

vasodilatadora a nivel arteriolar. Los productos del metabolismo durante el

esfuerzo causan una caída del pH local y una elevación de la PCO2 y del

ácido láctico, con efecto vasodilatador, en oposición al efecto vasoconstrictor

del estímulo simpático.

El aumento de la tensión muscular durante un ejercicio estático se acompaña

de restricción del flujo sanguíneo al músculo involucrado, lo cual genera una

mayor respuesta presora respecto del ejercicio dinámico.


Durante un ejercicio extenuante la descarga simpática es máxima y se

suprime la actividad parasimpática, con lo que se obtiene como resultado

vasoconstricción en la mayor parte del organismo, con excepción de los

músculos activos y de la circulación cerebral y coronaria.

Se produce un aumento del flujo sanguíneo en los músculos funcionantes,

junto con una mayor extracción tisular de oxígeno, que hasta puede

triplicarse, con el consiguiente aumento de la diferencia arteriovenosa de

oxígeno durante la actividad.

Dado que el lecho vascular pulmonar es muy complaciente, puede contener

hasta seis veces el gasto cardíaco basal durante el esfuerzo, ello provoca

más que una elevación leve de la presión sistólica pulmonar, la presión

telediastólica del ventrículo izquierdo y la presión pulmonar en cuña, cambios

que no limitan la tolerancia al ejercicio.

Durante un esfuerzo máximo el gasto cardíaco aumenta de cuatro a seis

veces del valor basal y los principales determinantes del aumento son la

frecuencia cardíaca y el volumen sistólico. El volumen eyectado durante cada

contracción ventricular se incrementa, en condiciones normales. Hasta

aproximadamente el 50% de la capacidad máxima de ejercicio, punto a partir

del cual alcanza un período de meseta o plateau.

Cualquier aumento del gasto cardíaco luego de producirse esa meseta

dependerá del incremento de la frecuencia cardíaca.


Las variaciones del volumen sistólico dependen principalmente del aumento

de la contractilidad. Dicho aumento está mediado por el efecto del estímulo

simpático y por el volumen de fin de diástole del ventrículo izquierdo, a partir

del mecanismo de Frank Starling, así como por una propiedad de la fibra

miocárdica por la cual, ante el incremento de la frecuencia cardíaca,

aumentan la contractilidad, conocida como efecto Bowdith. Este último

mecanismo resulta de utilidad tanto para elevar la dP/dt como para

incrementar la velocidad de la fase activa de la relajación diastólica.

La alteración de uno o más de los mecanismos descritos modifica el volumen

eyectado durante cada contracción. El mejor ejemplo lo constituye la

insuficiencia cardíaca por disfunción sistólica, situación en la que el efecto

Bowditch se atenúa en un punto extremo de la relación presión-volumen y la

respuesta contráctil al estímulo simpático está deprimida y para peor resulta

deletérea en el largo plazo.

La masa muscular involucrada y la posición del cuerpo pueden modificar la

respuesta hemodinámica, como se evidencia en las evaluaciones realizadas

con ejercicio de brazos o piernas así como en posición erecta o supina.

Durante un ejercicio dinámico realizado con los brazos, en un esfuerzo

submáximo, se produce un incremento mayor del consumo de oxígeno, la

ventilación, la presión sistólica, la frecuencia cardíaca y el gasto cardíaco en

relación con una actividad equivalente realizada con las piernas. Esta
diferencia se debe a la participación de los músculos abdominales y del

tronco para estabilizar la posición del cuerpo. A pesar de estas

características, el consumo máximo de oxígeno alcanzado durante un

ejercicio realizado con los brazos habitualmente es del 70 % que el logrado

con el empleo de las piernas.

La posición del paciente también influye en la respuesta cardíaca. El

volumen sistólico y el volumen minuto en reposo se encuentran

incrementados en posición supina, por aumento del retorno venoso, respecto

de la posición erecta. Sin embargo, el aumento del volumen minuto en

respuesta al ejercicio en posición supina se produce casi exclusivamente a

expensa de la frecuencia cardíaca, ya que no se producen cambios de

relevancia en el volumen sistólico. Por el contrario, durante la ejercitación en

posición erecta el volumen minuto aumenta a expensas de sus dos variables

(volumen sistólico y frecuencia cardíaca) y el rendimiento físico es un 10 %

mayor.
BIBLIOGRAFIA

 www.solociencia.com

 fisiología del ejercicio 3° edición lopez chicharro.

 www.ecured.com
INVESTIGACIÓN

“FISIOLOGÍA DEL EJERCICIO”

PRESENTADO POR:

KEISA MOLINA CASTRO

LAUREN JARAMILLO PADILLA

DAYANA ARIAS JIMENEZ

FACULTAD DE FISIOTERAPIA

III SEMESTRE

BARRANQUILLA, AGOSTO DE 2016