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Apuntes de Matemática Discreta

1. Conjuntos y Subconjuntos

Francisco José González Gutiérrez


Cádiz, Octubre de 2004
Lección 1

Conjuntos y Subconjuntos

Contenido
1.1 Generalidades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.1.1 Conjuntos y Elementos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.1.2 Determinación por Extensión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.1.3 Determinación por Comprensión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
1.1.4 Conjunto Universal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
1.1.5 Conjunto Vacı́o . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
1.1.6 Axioma de Extensión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
1.2 Inclusión de conjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
1.2.1 Subconjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
1.2.2 Inclusión Estricta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
1.2.3 Proposición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
1.2.4 Proposición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
1.2.5 Caracterización de la Igualdad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
1.2.6 Corolario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
1.2.7 Transitividad de la Inclusión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
1.3 Diagramas de Venn . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13

Un conjunto es la reunión en un todo de objetos de nuestra in-


tuición o de nuestro pensar, bien determinados y diferenciables
los unos de los otros.
Georg Cantor (1845-1918)

El concepto de conjunto es de fundamental importancia en las matemáticas modernas. La mayorı́a de los


matemáticos creen que es posible expresar todas las matemáticas en el lenguaje de la teorı́a de conjuntos.
Nuestro interés en los conjuntos se debe tanto al papel que representan en las matemáticas como a su
utilidad en la modelización e investigación de problemas en la informática.

Los conjuntos fueron estudiados formalmente por primera vez por Georg Cantor1 . Después de que la
teorı́a de conjuntos se estableciera como un área bien definida de las matemáticas, aparecieron con-
tradicciones o paradojas en la misma. Para eliminar tales paradojas, se desarrollaron aproximaciones
más sofisticadas que las que hizo Cantor. Un tratamiento introductorio de la teorı́a de conjuntos se
ocupa, generalmente, de la teorı́a elemental, la cual es bastante similar al trabajo original de Cantor.
Utilizaremos esta aproximación más simple y desarrollaremos una teorı́a de conjuntos de la cual es posible
1 Georg Cantor. Matemático alemán de origen ruso (San Petesburgo 1845-Halle 1918). Después de estudiar en Alemania,

fue profesor de la universidad de Halle (1879). Escribió numerosas memorias, pero es especialmente conocido por ser el
creador de la Teorı́a de los conjuntos.

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derivar contradicciones. Parece extraño el proponerse tal cosa deliberadamente, pero las contradicciones
no son un problema si, como es nuestro caso, el universo del discurso se define convenientemente. Aún
más, la existencia de las paradojas en la teorı́a elemental no afecta a la validez de nuestros resultados ya
que los teoremas que presentaremos pueden demostrarse mediante sistemas alternativos en los que las
paradojas no ocurren.

1.1 Generalidades

Definimos los conceptos fundamentales del tema como conjunto, elemento, determinación de un conjunto
por extensión, por comprensión y estudiamos la igualdad de dos conjuntos.

1.1.1 Conjuntos y Elementos

Intuitivamente, un conjunto es cualquier colección de objetos que pueda tratarse como una entidad.
A cada objeto de la colección lo llamaremos elemento o miembro del conjunto.

A los conjuntos los designaremos con letras mayúsculas y a sus elementos con letras minúsculas. La
afirmación “el elemento a pertenece al conjunto A” se escribe

a∈A

y la negación de este hecho, ¬(a ∈ A), se escribe

a∈
/A

La definición de un conjunto no debe ser ambigua en el sentido de que pueda decidirse cuando un objeto
particular pertenece, o no, a un conjunto.

1.1.2 Determinación por Extensión

Un conjunto está definido por extensión cuando se especifican todos los elementos que forman el
mismo.

Ejemplo 1.1 Los siguientes conjuntos están definidos por extensión.

(a) El conjunto de las vocales del alfabeto.

A = {a, e, i, o, u}

(b) El conjunto formado por los números enteros pares no negativos y menores que diez.

B = {0, 2, 4, 6, 8}

Obsérvese que los elementos del conjunto están separados por comas y encerrados entre llaves.

Ejemplo 1.2 Definir por extensión los siguientes conjuntos.

(a) El conjunto de los enteros no negativos menores que cinco.

(b) El conjunto de las letras de mi nombre.

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(c) El conjunto cuyo único elemento es el primer Presidente de Gobierno de la democracia.

(d) El conjunto de los números primos entre 10 y 20.

(e) El conjunto de los múltiplos de 12 que son menores que 65.

Solución

(a) A = {0, 1, 2, 3, 4}

(b) B = {p, a, c, o}

(c) C = {Adolfo Suárez}

(d) D = {11, 13, 17, 19}

(e) E = {12, 24, 36, 48, 60}

Ejemplo 1.3 Definir, por extensión, los conjuntos siguientes:

(a) A = {x : x ∈ Z ∧ 3 < x < 12}

(b) B = {x : x es un número de un dı́gito}

(c) B = {x : x = 2 ∨ x = 5}

Solución

(a) A = {4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11}

(b) B = {0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9}

(c) C = {2, 5}

Nota 1.1 Los elementos de un conjunto infinito no pueden especificarse de una forma explı́cita; con-
secuentemente, necesitaremos una forma alternativa de describir tales conjuntos implı́citamente.

1.1.3 Determinación por Comprensión

Se dice que un conjunto está definido por comprensión cuando se especifica una propiedad que carac-
teriza a todos los elementos del mismo.

Esta propiedad o especificación implı́cita, se hace a menudo mediante un predicado con una variable
libre. El conjunto estará determinado por aquellos elementos del universo que hacen del predicado una
proposición verdadera. De aquı́ que si p(x) es un predicado con una variable libre, el conjunto

A = {x : p(x)}

denota al conjunto A tal que a ∈ A si, y sólo si p(a) es verdad. 

Ejemplo 1.4 Definir por comprensión los siguientes conjuntos:

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(a) El conjunto de los enteros mayores que diez.


(b) El conjunto de los enteros pares.
(c) El conjunto {1, 2, 3, 4, 5}

Solución

(a) A = {x : x ∈ Z ∧ x > 10}


(b) B = {x : x ∈ Z ∧ ∃y ∈ Z ∧ x = 2y}
(c) C = {x : x ∈ Z ∧ 1 6 x 6 5}

Ejemplo 1.5 Definir por extensión el siguiente conjunto dado por comprensión.

A = x ∈ R : x2 − 3x + 2 = 0


Solución

Dado que las soluciones de la ecuación son 1 y 2, podemos escribir

A = {1, 2}

Nota 1.2 Muchas veces se utilizan significados algo menos formales para describir conjuntos.

Por ejemplo, el conjunto de los números enteros mayores que diez, suele escribirse:

A = {x ∈ Z : x > 10}

y el conjunto de los enteros pares,


B = {x : x = 2y, y ∈ Z}
A veces tanto en conjuntos finitos demasiado grandes como en conjuntos infinitos, se utiliza la elipsis
matemática para caracterizar a los elementos de un conjunto. Por ejemplo, el conjunto de los números
enteros del 1 al 100,
C = {1, 2, 3, . . . , 100}
o el conjunto de los enteros pares no negativos,

D = {0, 2, 4, 6, . . .}

Algunos conjuntos aparecerán muy frecuentemente a lo largo del curso y se usan sı́mbolos especiales para
designarlos.

Z: Conjunto de los números enteros.


N = Z+ : Conjunto de los números naturales o enteros positivos.
Z+
0 : Conjunto de los enteros no negativos.

Q: Conjunto de los números racionales.


R: Conjunto de los números reales.
C: Conjunto de los números complejos.

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Incluso si podemos especificar todos los elementos de un conjunto puede que no sea práctico hacerlo.
Por ejemplo, no definirı́amos por extensión el conjunto de los estudiantes de la Universidad de Cádiz que
estudien Informática, aunque teóricamente es posible definirlo.

Ası́ pues, describiremos un conjunto mediante un listado exhaustivo de sus elementos sólo si contiene unos
pocos elementos, en caso contrario describiremos un conjunto mediante una propiedad que caracterice a
los mismos. 

1.1.4 Conjunto Universal

En cualquier aplicación de la teorı́a de conjuntos, los elementos de todos los conjuntos en consideración
pertenecen a un gran conjunto fijo llamado conjunto universal. Lo notaremos por U .

Ejemplo 1.6 Para cada uno de los conjuntos siguientes, elegir un conjunto universal y un predicado
apropiados para definirlo.

(a) El conjunto de los enteros entre 0 y 100.

(b) El conjunto de los enteros positivos impares.

(c) El conjunto de los múltiplos de 10.

Solución

(a) A = {x : x ∈ Z ∧ x > 0 ∧ x < 100} ó A = {x ∈ Z : 0 < x < 100}

(b) B = {x : ∃y ∈ Z+ , x = 2y − 1} ó B = {x : x = 2y − 1, y ∈ Z+ }

(c) C = {x : ∃y ∈ Z, x = 10y} ó C = {x : x = 10y, y ∈ Z}

1.1.5 Conjunto Vacı́o

Al conjunto único que no contiene elementos, lo llamaremos conjunto vacı́o. Lo notaremos con el
sı́mbolo ∅ que proviene del alfabeto noruego.

1.1.6 Axioma de Extensión

Dos conjuntos A y B son iguales si, y sólo si tienen los mismos elementos. Es decir, cada elemento
del conjunto A es un elemento de B y cada elemento de B es un elemento de A.

Su expresión formal en notación lógica es:

A = B ⇐⇒ ∀x [(x ∈ A =⇒ x ∈ B) ∧ (x ∈ B =⇒ x ∈ A)]

o bien,
A = B ⇐⇒ ∀x (x ∈ A ⇐⇒ x ∈ B)

Nota 1.3 El axioma de extensión asegura que si dos conjuntos tienen los mismos elementos, ambos
son iguales, independientemente de como estén definidos.

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Como todo conjunto tiene los mismos elementos que él mismo, se sigue que si un conjunto está definido
por extensión, el orden el que los elementos figuren en él es intrascendente. Ası́ pues, los conjuntos
{a, b, c}, {b, c, a} y {c, b, a} son iguales.

También se sigue del axioma de extensión que la aparición de un elemento más de una vez en un conjunto,
es igualmente intrascendente. Por ejemplo, los conjuntos {a, b}, {a, b, b} y {a, a, a, b} son iguales ya que
todo elemento de cualquiera de ellos está en los demás, por tanto, son especificaciones diferentes del
mismo conjunto. 

Ejemplo 1.7 Determinar, en el conjunto de los números enteros, cuáles de los siguientes conjuntos son
iguales.


A = x : x es par y x2 es impar
B = {x : ∃y, y ∈ Z ∧ x = 2y}
C = {1, 2, 3}
D = {0, 2, −2, 3, −3, 4, −4, . . .}
E = {2x : x ∈ Z}
F = {3, 3, 2, 1, 2}

G = x : x3 − 6x2 − 7x − 6 = 0

Solución

Sea x cualquier número entero, entonces

X
x es par =⇒ x = 2y, y ∈ Z
=⇒ x2 = 4y 2 , y ∈ Z
=⇒ x2 = 2(2y 2 ), 2y 2 ∈ Z
=⇒ x2 es par
Por lo tanto, la proposición ∀x(x es par ∧ x2 es impar) es falsa o dicho de otra forma no hay
ningún número par cuyo cuadrado sera impar y, por lo tanto, A no tiene elementos es decir es el
conjunto vacı́o.
X x ∈ B ⇐⇒ ∃y : y ∈ Z ∧ x = 2y ⇐⇒ x es par, luego B = {x ∈ Z : x es par}
X x ∈ C ⇐⇒ x = 1 ∨ x = 2 ∨ x = 3
X E = {0, 2, −2, 4, −4, 6, −6, . . .} = {x ∈ Z : x es par}
X x ∈ F ⇐⇒ x = 1 ∨ x = 2 ∨ x = 3
X x ∈ G ⇐⇒ x3 − 6x2 − 7x − 6 = 0
Pero no existe ningún número entero que satisfaga la ecuación anterior, por lo tanto, G es el
conjunto vacı́o.

De todo lo anterior, se sigue que

∗ A=G
∗ B=E
∗ C=F
∗ El conjunto D no es igual a ninguno de los otros.

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Ejemplo 1.8 Dar una condición necesaria y suficiente para que dos conjuntos sean distintos.

Solución

Sean A y B dos conjuntos cualesquiera de un universal arbitrario U . Entonces, por el axioma de


extensión
A = B ⇐⇒ ∀x [(x ∈ A =⇒ x ∈ B) ∧ (x ∈ B =⇒ x ∈ A)]
de aquı́ que por asociatividad (??), tengamos que

A = B ⇐⇒ [∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ B) ∧ ∀x (x ∈ B =⇒ x ∈ A)]

y si ahora negamos ambos miembros, tendremos

¬(A = B) ⇐⇒ ¬ [∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ B) ∧ ∀x (x ∈ B =⇒ x ∈ A)]

por lo tanto,

A 6= B ⇐⇒ ¬ [∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ B) ∧ ∀x (x ∈ B =⇒ x ∈ A)]
⇐⇒ [¬∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ B)] ∨ [¬∀x (x ∈ B =⇒ x ∈ A)] {De Morgan}
⇐⇒ [∃x : ¬ (x ∈ A =⇒ x ∈ B)] ∨ [∃x : ¬ (x ∈ B =⇒ x ∈ A)] {Regla General}
⇐⇒ [∃x : ¬ (¬(x ∈ A) ∨ (x ∈ B))] ∨ [∃x : ¬ (¬(x ∈ B) ∨ (x ∈ A))] {Implicación}
⇐⇒ [∃x : (¬¬(x ∈ A) ∧ ¬(x ∈ B))] ∨ [∃x : (¬¬(x ∈ B) ∧ ¬(x ∈ A))] {De Morgan}
⇐⇒ [∃x : (x ∈ A ∧ x ∈
/ B)] ∨ [∃x : (x ∈ B ∧ x ∈
/ A)] {Doble Negación}

Ası́ pues, una condición necesaria y suficiente para que dos conjuntos A y B sean distintos es que exista
un elemento en A que no esté en B o que exista un elemento en B que no esté en A. 

1.2 Inclusión de conjuntos

1.2.1 Subconjuntos

Sean A y B dos conjuntos. Diremos que A está contenido en B o que es un subconjunto de B, y lo


notaremos por A ⊆ B, si cada elemento de A es un elemento de B, es decir,

A ⊆ B ⇐⇒ ∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ B)

También puede decirse que B contiene a A, en cuyo caso escribiremos B ⊇ A.



Ejemplo 1.9 Probar que el conjunto A = x ∈ R : x2 − 3x + 2 = 0 es subconjunto del B = {1, 2, 3}

Solución

En efecto, sea a un elemento cualquiera de R, o sea, un número real arbitrario. Entonces,

a ∈ A ⇐⇒ a2 − 3a + 2 = 0 ⇐⇒ a = 2 ó a = 1 =⇒ a ∈ B

luego ∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ B) y según la definición anterior, A ⊆ B. 

Ejemplo 1.10 Dar una condición necesaria y suficiente para que un conjunto A no esté contenido en
otro conjunto B.

Solución

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A*B ⇐⇒ ¬(A ⊆ B)
⇐⇒ ¬ [∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ B)]
⇐⇒ ∃x : [¬ (x ∈ A =⇒ x ∈ B)]
⇐⇒ ∃x : [¬ (¬(x ∈ A) ∨ (x ∈ B))]
⇐⇒ ∃x : [¬¬(x ∈ A) ∧ ¬(x ∈ B)]
⇐⇒ ∃x : (x ∈ A ∧ x ∈
/ B)
es decir, una condición necesaria y suficiente para que A no esté contenido en B es que exista, al menos,
un elemento en A que no esté en B. 

Ejemplo 1.11 ¿Es B = {1, 2, 3} un subconjunto de A = x ∈ R : x2 − 3x + 2 = 0 ?

Solución

No, ya que 3 ∈ B y, sin embargo, 32 − 3 · 3 + 2 = 2 6= 0, luego 3 ∈


/ A, es decir, hemos encontrado un
elemento en B que no está en A, por tanto, B * A. 

1.2.2 Inclusión Estricta

Si A ⊆ B y además B tiene un elemento que no está en A, diremos que A está estrictamente incluido
en B o que A es un subconjunto propio de B y lo notaremos por A ⊂ B.

A ⊂ B ⇐⇒ A ⊆ B ∧ [∃x : (x ∈ B ∧ x ∈
/ A)]

Ejemplo 1.12 Dar una condición necesaria y suficiente para que un conjunto esté estrictamente con-
tenido en otro.

Solución

Sean A y B dos conjuntos cualesquiera de un universal arbitrario U . Entonces, según acabamos de ver
A ⊂ B ⇐⇒ A ⊆ B ∧ [∃x : (x ∈ B ∧ x ∈
/ A)]
de donde, teniendo en cuenta el resultado del ejemplo 1.8, se sigue que
A ⊂ B ⇐⇒ A ⊆ B ∧ A 6= B


Nota 1.4 Los conjuntos también son objetos, luego pueden ser elementos de otros conjuntos, por
ejemplo, el conjunto
A = {{a, b} , {a, c} , {b} , {c}}
tiene cuatro elementos que son los conjuntos {a, b} , {a, c} , {b} y {c}. Si tuviéramos una caja con tres
paquetes de caramelos, la considerarı́amos como una caja con paquetes antes que una caja con caramelos,
por lo que se tratarı́a de un conjunto (la caja) con tres elementos (los paquetes).

Análogamente, si A es un conjunto, entonces {A} es un conjunto con un único elemento, A, sin impor-
tarnos cuantos elementos tenga A.

Un caso curioso ocurre con el conjunto vacı́o, ∅. Una caja con un paquete vacı́o de caramelos no es una
caja vacı́a ya que contiene algo, un paquete. De la misma forma {∅} es un conjunto con un elemento
mientras que ∅ no contiene elementos, ası́ que ∅ y {∅} son conjuntos distintos. Tendremos que ∅ ∈ {∅} e
incluso ∅ ⊆ {∅}, pero ∅ =
6 {∅}. 

Ejemplo 1.13 Describir brevemente la diferencia entre los conjuntos {a} y {{a}} y entre los conjuntos
∅, {∅} y {∅, {∅}}.

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Solución

{a} es un conjunto cuyo único elemento es el a.


{{a}} es un conjunto cuyo único elemento es el conjunto {a}.
∅. Conjunto único que no tiene elementos (definición 1.1.5).
{∅}. Conjunto con un único elemento que es el ∅.
{∅, {∅}}. Conjunto con dos elementos, el ∅ y el {∅}. 

1.2.3 Proposición

Sea U el conjunto universal y A un conjunto cualquiera. Entonces A ⊆ U .

Demostración

La demostración es un ejemplo de demostración trivial basada en la definición de conjunto universal que


nos permite afirmar que la proposición ∀x, x ∈ U es una tautologı́a, es decir es verdad siempre.

El conjunto A es un subconjunto de U si, y sólo si la implicación

x ∈ A =⇒ x ∈ U

es verdad para cada x de U . Pero x ∈ U es verdad para todos los x, luego la implicación también es
verdad independientemente de que x ∈ A sea verdadero o falso. Como x es un elemento arbitrario de
U , se sigue que
∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ U )
es verdad y, por lo tanto,
A⊆U


1.2.4 Proposición

Sea A un conjunto cualquiera, entonces ∅ ⊆ A.

Demostración

Esta demostración es un ejemplo de demostración vacı́a ya que la definición de conjunto vacı́o nos permite
afirmar que la proposición ∃x : x ∈ ∅ es una contradicción, es decir siempre es falsa.

Pues bien, sea x un elemento arbitrario del universal. Como x ∈ ∅ es falsa para todos los elementos de
U tendremos que la implicación
x ∈ ∅ =⇒ x ∈ A
es verdadera.

De la arbitrariedad de x se sigue que

∀x (x ∈ ∅ =⇒ x ∈ A)

y, consecuentemente,
∅⊆A


Ejemplo 1.14 Determinar los subconjuntos de un conjunto.

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(a) Veamos cuantos subconjuntos tiene el conjunto {a, b}.


De la proposición 1.2.4 se sigue que el conjunto vacı́o, ∅ es uno de ellos. Por otra parte, a ∈ A
y b ∈ B luego por la definición de inclusión (1.2.1), {a}, {b} y {a, b} son subconjuntos de {a, b}.
Consecuentemente, el conjunto propuesto tiene cuatro subconjuntos distintos:

∅, {a} , {b} , y {a, b}

Obsérvese que {a} ⊆ {a, b} y a ∈ {a, b}, pero a * {a, b} y {a} ∈


/ {a, b}. También ∅ ⊆ {a, b}, pero
∅∈
/ {a, b}
(b) El conjunto {{a}} es un conjunto unitario ya que tiene un único elemento, el conjunto {a}. Sus
subconjuntos son el ∅ y el {{a}}. 

Ejemplo 1.15 Determinar todos los subconjuntos de los siguientes conjuntos:

(a) {1, 2, 3}
(b) {1, {2, 3}}
(c) {{1, {2, 3}}}
(d) {∅}
(e) {∅, {∅}}
(f) {{1, 2} , {2, 1, 1} , {2, 1, 1, 2}}
(g) {{∅, 2} , {2}}

Solución

Utilizaremos la definición de subconjunto (1.2.1),

A ⊆ B ⇐⇒ ∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ B)

(a) {1, 2, 3}
∅ ⊆ {1, 2, 3} (Proposición 1.2.4).
1 ∈ {1, 2, 3}, luego {1} ⊆ {1, 2, 3}.
2 ∈ {1, 2, 3}, luego {2} ⊆ {1, 2, 3}.
3 ∈ {1, 2, 3}, luego {3} ⊆ {1, 2, 3}.
1 ∈ {1, 2, 3} y 2 ∈ {1, 2, 3}, luego {1, 2} ⊆ {1, 2, 3}.
1 ∈ {1, 2, 3} y 3 ∈ {1, 2, 3}, luego {1, 3} ⊆ {1, 2, 3}.
2 ∈ {1, 2, 3} y 3 ∈ {1, 2, 3}, luego {2, 3} ⊆ {1, 2, 3}.
1 ∈ {1, 2, 3}, 2 ∈ {1, 2, 3} y 3 ∈ {1, 2, 3}, luego {1, 2, 3} ⊆ {1, 2, 3}.
por lo tanto, los subconjuntos de {1, 2, 3} son

∅, {1} , {2} , {3} , {1, 2} , {1, 3} , {2, 3} y {1, 2, 3}

(b) {1, {2, 3}}. Aquı́ tenemos que 1 y {2, 3} son los dos elementos que tiene este conjunto, luego
razonando igual que en el apartado anterior, sus subconjuntos son:

∅, {1} , {{2, 3}} y {1, {2, 3}}

(c) {{1, {2, 3}}}. Este conjunto tiene un único elemento que es {1, {2, 3}}, por lo tanto sus subconjuntos
son:
∅ y {{1, {2, 3}}}

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(d) {∅}. Este conjunto tiene un elemento que es ∅, por lo tanto tiene dos subconjuntos,

∅ (por 1.2.4) y {∅} (por 1.2.1)

(e) {∅, {∅}}. Este conjunto tiene dos elementos, ∅ y {∅}, por lo tanto sus subconjuntos son

∅ (por 1.2.4) y {∅} , {{∅}} y {∅, {∅}} (por 1.2.1)

(f) {{1, 2} , {2, 1, 1} , {2, 1, 1, 2}}. Obsérvese que

{1, 2} = {2, 1, 1} = {2, 1, 1, 2}

luego el conjunto propuesto es


{{1, 2}}
y, por lo tanto, sus subconjuntos son
∅ y {{1, 2}}

(g) {{∅, 2} , {2}}. Siguiendo un razonamiento idéntico a los anteriores apartados, sus subconjuntos son

∅, {{∅, 2}} , {{2}} y {{∅, 2} , {2}}

1.2.5 Caracterización de la Igualdad

Sean A y B dos conjuntos cualesquiera de un universal arbitrario U . Entonces A = B si, y sólo si


A ⊆ B y B ⊆ A.

Demostración

“Sólo si.” A = B =⇒ A ⊆ B ∧ B ⊆ A

En efecto, supongamos que A = B. Entonces por el axioma de extensión, cada elemento de


A es un elemento de B luego por definición de subconjunto, A ⊆ B. Ası́ pues, si A = B,
entonces A ⊆ B. Utilizando los mismos argumentos, aunque intercambiando los papeles de
A y B, tendremos que si A = B, entonces B ⊆ A. De aquı́ que

(A = B =⇒ A ⊆ B) ∧ (A = B =⇒ B ⊆ A)

lo cual equivale a
A = B =⇒ A ⊆ B ∧ B ⊆ A

“Si.” A ⊆ B ∧ B ⊆ A =⇒ A = B

En efecto,

(A ⊆ B) ∧ (B ⊆ A) =⇒ [(∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ B)] ∧ [(∀x (x ∈ B =⇒ x ∈ A)]

consecuentemente, por el axioma de extensión

A=B

Este teorema lo utilizaremos con mucha frecuencia para comprobar que dos conjuntos son iguales, es
decir, para probar que A = B, probaremos que A ⊆ B y B ⊆ A. 

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1.2.6 Corolario

De la caracterización anterior se sigue que para cualquier conjunto A, se verifica que A ⊆ A.

1.2.7 Transitividad de la Inclusión

Sean A, B y C tres conjuntos cualesquiera de un universal arbitrario U . Si A ⊆ B y B ⊆ C, entonces


A ⊆ C.

Demostración

Sea x un elemento arbitrario del universal U .

De A ⊆ B, se sigue que x ∈ A =⇒ x ∈ B
De B ⊆ C, se sigue que x ∈ B =⇒ x ∈ C

De la transitividad de la implicación lógica se sigue que


x ∈ A =⇒ x ∈ C
y al ser x arbitrario, tendremos
∀x (x ∈ A =⇒ x ∈ C)
por lo tanto,
A⊆C


Ejemplo 1.16 Sean A, B y C tres conjuntos. Si A ∈ B y B ∈ C, ¿es posible que A ∈ C?, ¿es siempre
verdad que A ∈ C?. Da ejemplos de tus afirmaciones.

Solución

En efecto, es posible. Por ejemplo, sean


A = {a}
B = {{a}}
C = {{{a}} , {a}}
entonces, A ∈ B, B ∈ C y A ∈ C. Ahora bien, esto no es verdad siempre. En efecto, sean
A = {a} , B = {{a}} y C = {{{a}}}
entonces,
A∈B yB∈C
y sin embargo,
A∈
/C

Ejemplo 1.17 Estudiar la relación que existe entre los siguientes conjuntos:

A = {1, 2}
B= {1, 3}
C = x ∈ R : x2 − 4x + 3 = 0
D = x ∈ R : x2 − 3x + 2 = 0
E = {x ∈ Z+ : x < 3}
F = {x ∈ Z+ : x es impar y x < 5}

12
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Solución

A y B son distintos, ya que 2 ∈ A y 2 ∈


/By3∈By3∈ / A. Ası́ pues, hemos encontrado un elemento en
A que no está en B y un elemento en B que no está en A. Por tanto, por el resultado del ejemplo 1.8,
A 6= B.

Ahora observemos lo siguiente:

Sea x un número real arbitrario. Entonces,

x ∈ C ⇐⇒ x2 − 4x + 3 = 0 ⇐⇒ x = 1 ∨ x = 3 ⇐⇒ x ∈ B

o sea, C = B

x ∈ D ⇐⇒ x2 − 3x + 2 = 0 ⇐⇒ x = 1 ∨ x = 2 ⇐⇒ x ∈ A

es decir, A = D.
Sea x un entero positivo cualquiera. Entonces,

x ∈ E ⇐⇒ x < 3 ⇐⇒ x = 1 ∨ x = 2 ⇐⇒ x ∈ A

por lo tanto, A = E.
Sea x un entero positivo cualquiera. Entonces,

x ∈ F ⇐⇒ x es impar x < 5 ⇐⇒ x = 1 ∨ x = 3 ⇐⇒ x ∈ B

por lo tanto, F = B.

Consecuentemente,

A 6= B
A 6= C 2 B=C
A=D 2 B 6= D 2 6 D
C=
A=E 2 B 6= E 2 C=6 E 2 D=E
A 6= F 2 B=F 2 C=F 2 D 6= F 2 E 6= F

Nota 1.5 Con el conjunto vacı́o puede construirse una sucesión infinita de conjuntos distintos.

En la sucesión,
∅, {∅} , {{∅}} , {{{∅}}} , . . .
el primer conjunto no tiene ningún elemento y cada uno de los restantes tiene, exactamente, un elemento
que es el conjunto que le precede en la sucesión.

En la sucesión,

∅, {∅} , {∅, {∅}} , {∅, {∅} , {∅, {∅}}} , {∅, {∅} , {∅, {∅}} , {∅, {∅} , {∅, {∅}}}}

cada conjunto tiene como elementos todos los conjuntos que le preceden en la sucesión. Ası́, contando
desde cero, el conjunto que ocupa el lugar k tiene k elementos. 

1.3 Diagramas de Venn

Una representación gráfica para los conjuntos son los diagramas de Venn. El conjunto universal se
representa por el interior de un rectángulo y todos los demás conjuntos se representan por regiones
cerradas incluidos en el mismo.

13
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

U U U

A
B B B A
A

(a) A ⊆ B (b) A y B son disjuntos (c) A y B no son disjuntos

Diagramas de Venn

− Si A es un subconjunto de B, A ⊆ B, entonces la región que representa a A, estará contenida en


la que representa a B (apartado (a) de la figura).

− Si A y B no tienen elementos en común (A y B son disjuntos), entonces la región que representa


a A estará separada completamente de la región que representa a B (apartado (b) de la figura).
− Si A y B son dos conjuntos arbitrarios, entonces es posible que algunos elementos estén en A pero
no en B, algunos en B pero no en A, algunos en los dos, A y B, y algunos ni en A, ni en B
(apartado (c) en la figura). 

14
Apuntes de Matemática Discreta
2. Operaciones con Conjuntos

Francisco José González Gutiérrez


Cádiz, Octubre de 2004
Lección 2

Operaciones con Conjuntos

Contenido
2.1 Definiciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
2.1.1 Unión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
2.1.2 Intersección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
2.1.3 Diferencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
2.1.4 Complementario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
2.1.5 Diferencia Simétrica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
2.2 Algebra de conjuntos. Dualidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
2.2.1 Leyes Idempotentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
2.2.2 Leyes Conmutativas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
2.2.3 Leyes Asociativas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
2.2.4 Leyes Distributivas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
2.2.5 Leyes de Identidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22
2.2.6 Ley Involutiva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
2.2.7 Leyes del Complementario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
2.2.8 Leyes de De Morgan . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
2.3 Conjunto de las Partes de un Conjunto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
2.3.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29
2.4 Producto cartesiano de conjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
2.4.1 n-tupla ordenada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
2.4.2 Igualdad de n-tuplas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
2.4.3 Producto cartesiano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
2.4.4 Propiedades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32

Introduciremos las operaciones con conjuntos que nos van a permitir obtener nuevos conjuntos, partiendo
de conjuntos ya conocidos. A y B serán dos conjuntos cualesquiera de un universal arbitrario U .

2.1 Definiciones

Definiremos las principales operaciones entre conjuntos.

15
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

2.1.1 Unión

La unión de dos conjuntos A y B es el conjunto formado por todos los elementos que pertenecen a A
o a B. Se nota A ∪ B.
A ∪ B = {x : x ∈ A ∨ x ∈ B} .
La disyunción, ∨, se utiliza en el sentido inclusivo, es decir, significa “y/o”.

2.1.2 Intersección

La intersección de dos conjuntos A y B es el conjunto formado por todos los elementos que pertenecen
a A y a B. Se nota A ∩ B.
A ∩ B = {x : x ∈ A ∧ x ∈ B}
Si A y B no tienen elementos en común, es decir, si A ∩ B = ∅, entonces diremos que A y B son
conjuntos disjuntos.

Ejemplo 2.1 Sean A, B y C tres conjuntos.

(a) Demostrar que si C ⊆ A y C ⊆ B, entonces C ⊆ (A ∩ B), es decir, A ∩ B es el mayor conjunto que


contiene a A y a B.

(b) Demostrar que si C ⊇ A y C ⊇ B, entonces C ⊇ (A ∪ B), es decir, A ∪ B es el conjunto más


pequeño que contiene a A y a B.

Solución

(a) Supongamos que C ⊆ A y C ⊆ B, entonces la proposición

∀x (x ∈ C =⇒ x ∈ A) ∧ ∀x (x ∈ C =⇒ x ∈ B)

es verdad. Esta proposición es equivalente a

∀x [(x ∈ C =⇒ x ∈ A) ∧ (x ∈ C =⇒ x ∈ B)]

la cual, a su vez, equivale a


∀x, [ x ∈ C =⇒ (x ∈ A ∧ x ∈ B)]
de aquı́ que
∀x, x ∈ C =⇒ x ∈ [(A ∩ B)]
y, por lo tanto,
C ⊆A∩B

(b) Supongamos que C ⊇ A y que C ⊇ B, y sea x un elemento arbitrario de A ∪ B entonces,

x ∈ (A ∪ B) ⇐⇒ x∈A ∨ x∈B {Definición de unión}


=⇒ x∈C ∨x∈C {Por hipótesis}
⇐⇒ x∈C {Idempotencia de ∨}

luego,
∀x, (x ∈ A ∪ B =⇒ x ∈ C)
de aquı́ que
C ⊇ (A ∪ B)


16
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

2.1.3 Diferencia

La diferencia entre dos conjuntos A y B es el conjunto formado por todos los elementos que pertenecen
a A y no pertenecen a B. Se nota por A \ B.

A \ B = {x : x ∈ A ∧ x ∈
/ B}

El conjunto A \ B se lee “A menos B” y recibe también el nombre de complementario relativo del


conjunto B respecto del conjunto A.

2.1.4 Complementario

El complementario de un conjunto A es el conjunto formado por todos los elementos del conjunto
universal que no pertenecen a A. Se nota Ac .

Ac = {x : x ∈ U ∧ x ∈
/ A}

Obsérvese que el complementario de A es igual a la diferencia entre U y A, es decir, Ac = U \ A.

2.1.5 Diferencia Simétrica

La diferencia simétrica entre dos conjuntos A y B es el conjunto formado por todos los elementos que
pertenecen a A o a B pero no a ambos. Se nota por A 4 B.

A 4 B = (A \ B) ∪ (B \ A)

A∪B
A B

A\B A∩B B\A

Operaciones con conjuntos

17
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Ejemplo 2.2 Sean los conjuntos

A = {n ∈ Z+ : n 6 13}
B = {n ∈ Z+ : n es par y n 6 20}
C = {n ∈ Z+ : n es par}

Hallar A ∪ B, A ∩ B, Ac , B c , A \ B, B \ A, A 4 B, B ∩ C y B \ C.

Solución

18
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

A∪B = {n ∈ Z+ : n 6 13} ∪ {n ∈ Z+ : n es par y n 6 20}


= {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13} ∪ {2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18, 20}
= {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 16, 18, 20}

A∩B = {n ∈ Z+ : n 6 13} ∩ {n ∈ Z+ : n es par y n 6 20}


= {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13} ∩ {2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18, 20}
= {2, 4, 6, 8, 10, 12}

Ac = {n ∈ Z+ : n ∈
/ A}
= {n ∈ Z+ : n > 13}

Bc = {n ∈ Z+ : n ∈
/ B}
= {n ∈ Z+ : ¬(n ∈ B)}
= {n ∈ Z+ : ¬ [n es par ∧ (n 6 20)]}
= {n ∈ Z+ : ¬(n es par) ∨ ¬(n 6 20)}
= {n ∈ Z+ : (n es impar) ∨ (n > 20)}
= {1, 3, 5, 7, 9, 11, . . .} ∪ {21, 22, 23, 24, . . .}
= {1, 3, 5, 7, 9, 11, 13, 15, 17, 19, 21, 22, 23, 24, . . .}

A\B = {n ∈ Z+ : n ∈ A ∧ n ∈
/ B}
= {n ∈ Z+ : n ∈ A ∧ n ∈ B c }
= {n ∈ Z+ : n 6 13 ∧ n ∈ B c }
= {1, 3, 5, 7, 9, 11, 13}

B \ A = {n ∈ Z+ : n ∈ B ∧ n ∈
/ A}
= {n ∈ Z+ : n ∈ B ∧ n ∈ Ac }
= {n ∈ Z+ : n es par y n 6 20 y n > 13}
= {n ∈ Z+ : n es par y 14 6 n 6 20}
= {14, 16, 18, 20}

A4B = (A \ B) ∪ (B \ A)
= {1, 3, 5, 7, 9, 11, 13} ∪ {14, 16, 18, 20}
= {1, 3, 5, 7, 9, 11, 13, 14, 16, 18, 20}

B∩C = {n ∈ Z+ : n es par y n 6 20} ∩ {n ∈ Z+ : n es par}


= {n ∈ Z+ : n es par y n 6 20 y n es par}
= {2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18, 20}

B\C = {n ∈ Z+ : n ∈ B y n ∈
/ C}
= {n ∈ Z+ : n es par y n 6 20 y n es impar}
= ∅

19
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

2.2 Algebra de conjuntos. Dualidad

Bajo las operaciones definidas en los apartados anteriores, los conjuntos satisfacen varias leyes o identi-
dades. Observaremos que existe una dualidad entre las leyes que utilizan la intersección y las que utilizan
la unión.

2.2.1 Leyes Idempotentes

Dado cualquier conjunto A en un universal arbitrario U , se verifica:


1. A ∪ A = A
2. A ∩ A = A

Demostración

En efecto, sea x un elemento arbitrario del universal U . Entonces,

1.
x ∈ (A ∪ A) ⇐⇒ x ∈ A ∨ x ∈ A {Definición de unión}
⇐⇒ x∈A {Idempotencia de ∨}
De la arbitrariedad de x se sigue que
∀x [x ∈ (A ∪ A) ⇐⇒ x ∈ A]
de aquı́ que
A∪A=A
2. Análogamente se prueba que A ∩ A = A. 

2.2.2 Leyes Conmutativas

Dados dos conjuntos A y B de un universal arbitrario U , se verifica:


1. A ∪ B = B ∪ A
2. A ∩ B = B ∩ A

Demostración

En efecto,

1. Sea x cualquier elemento de U . Entonces,


x ∈ (A ∪ B) ⇐⇒ x∈A∨ x∈B {Definición de unión}
⇐⇒ x ∈ B ∨ x ∈ A {Commutatividad de ∨}
⇐⇒ x ∈ (B ∪ A) {Definición de unión}
Como x es cualquiera de U , se sigue que
∀x [x ∈ A ∪ B ⇐⇒ x ∈ B ∪ A]
por lo tanto,
A∪B =B∪A
2. De una forma similar se demuestra que A ∩ B = B ∩ A. 

20
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

2.2.3 Leyes Asociativas

Dados tres conjuntos A, B y C de un universal arbitrario, U , se verifica:


1. A ∪ (B ∪ C) = (A ∪ B) ∪ C

2. A ∩ (B ∩ C) = (A ∩ B) ∩ C

Demostración

En efecto, sea x es un elemento arbitrario de U . Entonces,

1.
x ∈ A ∪ (B ∪ C) ⇐⇒ x ∈ A ∨ [x ∈ (B ∪ C)] {Definición de unión}
⇐⇒ x ∈ A ∨ (x ∈ B ∨ x ∈ C) {Definición de unión}
⇐⇒ (x ∈ A ∨ x ∈ B) ∨ x ∈ C {Asociatividad de ∨}
⇐⇒ (x ∈ A ∪ B) ∨ x ∈ C {Definición de unión}
⇐⇒ x ∈ (A ∪ B) ∪ C {Definición de unión}
De la arbitrariedad de x se sigue que

∀x [x ∈ A ∪ (B ∪ C) ⇐⇒ x ∈ (A ∪ B) ∪ C]

de aquı́ que
A ∪ (B ∪ C) = (A ∪ B) ∪ C

2. Análogamente se demuestra que

A ∩ (B ∩ C) = (A ∩ B) ∩ C

2.2.4 Leyes Distributivas

Dados tres conjuntos A, B y C de un conjunto universal arbitrario, U , se verifica:

1. A ∪ (B ∩ C) = (A ∪ B) ∩ (A ∪ C)
2. A ∩ (B ∪ C) = (A ∩ B) ∪ (A ∩ C)

Demostración

En efecto,

1. En efecto, sea x cualquier elemento del conjunto universal U , entonces

x ∈ A ∪ (B ∩ C) ⇐⇒ x ∈ A ∨ [x ∈ (B ∩ C)] {Definición de unión}


⇐⇒ x ∈ A ∨ (x ∈ B ∧ x ∈ C) {Definición de intersección}
⇐⇒ (x ∈ A ∨ x ∈ B) ∧ (x ∈ A ∨ x ∈ C) {Distributividad}
⇐⇒ x ∈ (A ∪ B) ∧ x ∈ (A ∪ C) {Definición de unión}
⇐⇒ x ∈ (A ∪ B) ∩ (A ∪ C) {Definición de intersección}

Al ser x cualquier elemento de U , se sigue que

∀x [x ∈ A ∪ (B ∩ C) ⇐⇒ x ∈ (A ∪ B) ∩ (A ∪ C)]

21
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

consecuentemente,
A ∪ (B ∩ C) = (A ∪ B) ∩ (A ∪ C)
2. De una forma similar se prueba que
A ∩ (B ∪ C) = (A ∩ B) ∪ (A ∩ C)


2.2.5 Leyes de Identidad

Dado un conjunto cualquiera de un universal arbitrario, U , se verifica:


1. A ∪ ∅ = A
2. A ∪ U = U

3. A ∩ ∅ = ∅
4. A ∩ U = A

Demostración

1. A ∪ ∅ = A. En efecto, sea x es un elemento arbitrario de U . Entonces,


x ∈ (A ∪ ∅) ⇐⇒ x∈A ∨ x∈∅ {Definición de unión}
⇐⇒ x∈A {x ∈ ∅ es falso siempre}
luego,
∀x [x ∈ (A ∪ ∅) ⇐⇒ x ∈ A]
de aquı́ que
A∪∅=A
2. A ∪ U = U . Sea x un elemento cualquiera de U . Entonces,
x ∈ (A ∪ U ) ⇐⇒ x∈A ∨ x∈U {Definición de unión}
⇐⇒ x∈U {x ∈ U es verdad siempre}
luego,
∀x [x ∈ (A ∪ U ) ⇐⇒ x ∈ U ]
es decir,
A∪U =U
3. A ∩ ∅ = ∅. Si x es cualquiera de U , entonces
x ∈ (A ∩ ∅) ⇐⇒ x∈A ∧ x∈∅ {Definición de unión}
⇐⇒ x∈∅ {x ∈ ∅ es falso siempre}
luego,
A∩∅=∅
4. A ∩ U = A. Sea x un elemento arbitrario de U . Entonces,
x∈A∩U ⇐⇒ x∈A ∧ x∈U {Definición de intersección}
⇐⇒ x∈A {x ∈ U es verdad siempre}
luego,
A∩U =A


22
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

2.2.6 Ley Involutiva

Dado un conjunto cualquiera A de un universal U , se verifica:

(Ac )c = A

Demostración

Sea x cualquiera de U . Entonces,


c
x ∈ (Ac ) ⇐⇒ / Ac
x∈ {Definición de complementario}
c
⇐⇒ ¬(x ∈ A ) {Negación}
⇐⇒ ¬(x ∈
/ A) {Definición de complementario}
⇐⇒ ¬¬(x ∈ A) {Negación}
⇐⇒ x∈A {Doble negación}

luego,
c
∀x [x ∈ (Ac ) ⇐⇒ x ∈ A]
es decir,
c
(Ac ) = A


2.2.7 Leyes del Complementario

Dado un conjunto cualquiera A de un universal arbitrario U , se verifica:


1. A ∪ Ac = U
2. U c = ∅

3. A ∩ Ac = ∅
4. ∅c = U

Demostración

1. A ∪ Ac = U . En efecto, sea x cualquier elemento de U . Entonces,

x ∈ (A ∪ Ac ) ⇐⇒ x ∈ A ∨ x ∈ Ac {Definición de unión}
⇐⇒ x∈A ∨ x∈
/A {Complementario}
⇐⇒ x ∈ A ∨ ¬(x ∈ A) {Negación}
⇐⇒ x∈U {Tautologı́a}

luego,
∀x [x ∈ (A ∪ Ac ) ⇐⇒ x ∈ U ]
por lo tanto,
A ∪ Ac = U

2. U c = ∅. En efecto,

U c = {x ∈ U : x ∈ U c } = {x ∈ U ∧ x ∈
/U}=∅

23
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

3. A ∩ Ac = ∅. En efecto,

A ∩ Ac = {x ∈ U : x ∈ A ∧ x ∈ Ac } = {x ∈ U : x ∈ A ∧ x ∈
/ A} = ∅

4. ∅c = U . En efecto,

∅c = {x ∈ U : x ∈ ∅c } = {x ∈ U : x ∈
/ ∅} = {x ∈ U } = U

2.2.8 Leyes de De Morgan

Dados dos conjuntos A y B en un universal U , se verifica:


1. (A ∪ B)c = Ac ∩ B c

2. (A ∩ B)c = Ac ∪ B c

Demostración

1. (A ∪ B)c = Ac ∩ B c
En efecto, sea x un elemento arbitrario del conjunto universal U . Entonces,

x ∈ (A ∪ B)c ⇐⇒ x∈
/ (A ∪ B) {Definición de complementario}
⇐⇒ ¬ [x ∈ (A ∪ B)] {Negación}
⇐⇒ ¬ [(x ∈ A) ∨ (x ∈ B)] {Definición de unión}
⇐⇒ ¬(x ∈ A) ∧ ¬(x ∈ B) {De Morgan para ∨}
⇐⇒ (x ∈
/ A) ∧ (x ∈
/ B) {Negación}
⇐⇒ (x ∈ Ac ) ∧ (x ∈ B c ) {Definición de complementario}
c c
⇐⇒ x ∈ (A ∩ B ) {Definición de intersección}

y al ser x un elemento arbitrario de U , se sigue que


c
∀x [x ∈ (A ∪ B) ⇐⇒ x ∈ (Ac ∩ B c )]

luego,
(A ∪ B)c = Ac ∩ B c

2. Análogamente se prueba que


(A ∩ B)c = Ac ∪ B c


Ejemplo 2.3 Sean A, B, C y D subconjuntos arbitrarios de un conjunto universal arbitrario, U .


Entonces,

(a) A \ B ⊆ A
(b) Si A ⊆ B y C ⊆ D, entonces (A ∪ C) ⊆ (B ∪ D)
(c) Si A ⊆ B y C ⊆ D, entonces (A ∩ C) ⊆ (B ∩ D)
(d) A ⊆ (A ∪ B)
(e) A ∩ B ⊆ A

24
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(f) Si A ⊆ B, entonces A ∪ B = B

(g) Si A ⊆ B, entonces A ∩ B = A

(h) A \ ∅ = A

(i) A ∩ (B \ A) = ∅

(j) A ∪ (B \ A) = A ∪ B

(k) A \ (B ∪ C) = (A \ B) ∩ (A \ C)

(l) A \ (B ∩ C) = (A \ B) ∪ (A \ C)

Solución

(a) A \ B ⊆ A
En efecto, sea x un elemento arbitrario de U ,

x∈A\B ⇐⇒ x∈A ∧ x∈
/B {Definición de diferencia}
=⇒ x∈A {Simplificación}

luego,
∀x [x ∈ A \ B =⇒ x ∈ A]
consecuentemente,
A\B ⊆A

(b) Si A ⊆ B y C ⊆ D, entonces (A ∪ C) ⊆ (B ∪ D)
En efecto, supongamos que A ⊆ B y C ⊆ D y sea x un elemento arbitrario de U , entonces

x∈A∪C ⇐⇒ x∈A ∨ x∈C {Definición de unión}


=⇒ x∈B ∨ x∈D {Hipótesis}
⇐⇒ x ∈ (B ∪ D) {Definición de unión}

luego,
∀x [x ∈ (A ∪ C) =⇒ x ∈ (B ∪ D)]
por lo tanto,
A∪C ⊆B∪D

(c) Si A ⊆ B y C ⊆ D, entonces (A ∩ C) ⊆ (B ∩ D)
Se prueba de forma análoga a la anterior.

(d) A ⊆ (A ∪ B)
En efecto, si x es cualquiera de U , entonces

x∈A =⇒ x∈A ∨ x∈B {Adición}


⇐⇒ x∈A∪B {Definición de unión}

luego,
∀x [x ∈ A =⇒ x ∈ (A ∪ B)]
de aquı́ que
A ⊆ (A ∪ B)

25
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(e) A ∩ B ⊆ A
En efecto, sea x un elemento cualquiera de A ∩ B. Entonces,

x∈A∩B ⇐⇒ x∈A ∧ x∈B {Definición de intersección}


=⇒ x∈A {Simplificación}

luego,
∀x [x ∈ (A ∩ B) =⇒ x ∈ A]
de donde se sigue
A∩B ⊆A

(f) Si A ⊆ B, entonces A ∪ B = B
En efecto, sea x cualquiera de U y supongamos que A ⊆ B.

x ∈ (A ∪ B) ⇐⇒ x∈A ∨ x∈B {Definición de unión}


=⇒ x∈B ∨ x∈B {Hipótesis}
⇐⇒ x∈B {Idempotencia de ∨}

luego,
∀x [x ∈ (A ∪ B) =⇒ x ∈ B]
por lo tanto,
A∪B ⊆B
y por (d)
B ⊆ (A ∪ B)
De la doble inclusión se sigue la igualdad que buscamos.
(g) Si A ⊆ B, entonces A ∩ B = A
Por el apartado (e), tenemos que
A∩B ⊆A
Veamos la inclusión contraria.
Supongamos que A ⊆ B y sea x un elemento arbitrario de U , entonces

x∈A =⇒ x∈A ∧ x∈B {Hipótesis}


⇐⇒ x ∈ (A ∩ B) {Definición de intersección}

luego,
∀x [x ∈ A =⇒ x ∈ (A ∩ B)]
de aquı́ que
A ⊆ (A ∩ B)
Tenemos, pues, que
A ⊆ (A ∩ B) y (A ∩ B) ⊆ A
por lo tanto,
A=A∩B

(h) A \ ∅ = A
Sea x cualquiera de U . Entonces,

x∈A\∅ ⇐⇒ x∈A ∧ x∈
/∅ {Definición de diferencia}
⇐⇒ x∈A {Por ser x ∈
/ ∅ verdad, siempre}

luego,
A \ ∅ = {x : x ∈ A} = A

26
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(i) A ∩ (B \ A) = ∅
En efecto,
A ∩ (B \ A) = A ∩ (B ∩ Ac ) {Diferencia de conjuntos}
= A ∩ (Ac ∩ B) {Conmutatividad de la unión}
= (A ∩ Ac ) ∩ B {Asociatividad de la intersección}
= ∅∩B {Leyes del complementario}
= ∅ {Leyes de identidad}

(j) A ∪ (B \ A) = A ∪ B
En efecto,
A ∪ (B \ A) = A ∪ (B ∩ Ac ) {Diferencia de conjuntos}
= (A ∪ B) ∩ (A ∪ Ac ) {Distributividad}
= (A ∪ B) ∩ U {Leyes del complementario}
= A∪B {Leyes de identidad}

(k) A \ (B ∪ C) = (A \ B) ∩ (A \ C)
c
A \ (B ∪ C) = A ∩ (B ∪ C) {Diferencia de conjuntos}
c c
= A ∩ (B ∩ C ) {De Morgan}
= (A ∩ A) ∩ (B c ∩ C c ) {Idempotencia de la intersección}
= (A ∩ B c ) ∩ (A ∩ C c ) {Commutatividad y asociatividad}
= (A \ B) ∩ (A \ C) {Diferencia de conjuntos}

(l) A \ (B ∩ C) = (A \ B) ∪ (A \ C)
La demostración es similar a la del apartado anterior. 

Ejemplo 2.4 Probar las identidades siguientes:

(a) A ∪ (A ∩ B) = A
(b) A ∩ (A ∪ B) = A
(c) A \ B = A ∩ B c
(d) A ∪ (Ac ∩ B) = A ∪ B
(e) A ∩ (Ac ∪ B) = A ∩ B

Solución

(a) A ∪ (A ∩ B) = A
Sea x un elemento cualquiera del universal U , entonces
x ∈ A ∪ (A ∩ B) ⇐⇒ x ∈ A ∨ x ∈ (A ∩ B) {Definición de unión}
=⇒ x∈A

luego ∀x, x ∈ A ∪ (A ∩ B) =⇒ x ∈ A es decir,

A ∪ (A ∩ B) ⊆ A

27
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Por otro lado, siempre se verifica que

A ⊆ A ∪ X, ∀X ∈ U

en particular,
A ⊆ A ∪ (A ∩ B)
De la doble inclusión se sigue el resultado,

A = A ∪ (A ∩ B)

(b) A ∩ (A ∪ B) = A
En efecto,

A ∩ (A ∪ B) = (A ∩ A) ∪ (A ∩ B) {Distributividad}
= A ∪ (A ∩ B) {Idempotencia de la intersección}
= A {Apartado (a)}

(c) A \ B = A ∩ B c
En efecto, sea x cualquiera del conjunto universal U , entonces

x∈A\B ⇐⇒ x∈A ∧ x∈
/B {Definición de diferencia}
c
⇐⇒ x∈A ∧ x∈B {Definición de complementario}
⇐⇒ x ∈ (A ∩ B c ) {Definición de intersección}

luego,
∀x, x ∈ A \ B ⇐⇒ x ∈ (A ∩ B c )
por lo tanto,
A \ B = A ∩ Bc

(d) A ∪ (Ac ∩ B) = A ∪ B En efecto,

A ∪ (Ac ∩ B) = (A ∪ Ac ) ∩ (A ∪ B) {Distributividad}
= U ∩ (A ∪ B) {Leyes del complementario}
= A∪B {Leyes de identidad}

(e) A ∩ (Ac ∪ B) = A ∩ B

A ∩ (Ac ∪ B) = (A ∩ Ac ) ∪ (A ∩ B) {Distributividad}
= ∅ ∪ (A ∩ B) {Leyes del complementario}
= A∩B {Leyes de identidad}

2.3 Conjunto de las Partes de un Conjunto

Dado un conjunto A, si nos referimos a algunos de sus subconjuntos estarı́amos considerando un conjunto
de conjuntos. En tales casos hablaremos de una clase de conjuntos o colección de conjuntos en vez de
un conjunto de conjuntos. Si quisiéramos considerar algunos de los conjuntos de una clase dada de
conjuntos, entonces hablaremos de una subclase o de una subcolección.

28
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Ejemplo 2.5 Sea A = {a, b, c, d, e} y sea A la clase de subconjuntos de A que contienen exactamente
tres elementos de A. Entonces,

A = {{a, b, c} , {a, b, d} , {a, b, e} , {a, c, d} , {a, c, e} , {a, d, e} , {b, c, d} , {b, c, e} , {c, d, e}}

siendo los elementos de A los conjuntos:

{a, b, c} , {a, b, d} , {a, b, e} , {a, c, d} , {a, c, e} , {a, d, e} , {b, c, d} , {b, c, e} y {c, d, e}

2.3.1 Definición

Dado un conjunto A, llamaremos conjunto de las partes de A a la clase o colección de todos los
subconjuntos de A y se nota por P(A).

Obsérvese que de acuerdo con esta definición, si X es un conjunto cualquiera de U , entonces

X ∈ P(A) ⇐⇒ X ⊆ A

Ejemplo 2.6 Sea A = {1, 2, 3}. Entonces,

P(A) = {∅, {1} , {2} , {3} , {1, 2} , {1, 3} , {2, 3} , {1, 2, 3}}

Nota 2.1 Si el conjunto A es finito y tiene n elementos, entonces P(A) también es un conjunto finito
y tiene 2n elementos.

En efecto, sea X un elemento arbitrario de P(A). Para cada a ∈ A, hay dos opciones a ∈ X ó a ∈
/ X;
como hay n elementos en A, habrá
n veces
z }| {
2 · 2 · 2 · · · · · · 2 = 2n
diferentes conjuntos X. Es decir, P(A) tiene 2n elementos.

Veremos otra demostración en una lección posterior. 

Ejemplo 2.7 Especificar el conjunto de las partes para cada uno de los conjuntos siguientes:

(a) {a, b, c}
(b) {{a, b} , {c}}
(c) {{a, b} , {b, a} , {a, b, b}}

Solución

(a) {a, b, c}
P ({a, b, c}) = {∅, {a} , {b} , {c} , {a, b} , {a, c} , {b, c} , {a, b, c}}

(b) {{a, b} , {c}}


P ({{a, b} , {c}}) = {∅, {{a, b}} , {{c}} {{a, b} , {c}}}

(c) {{a, b} , {b, a} , {a, b, b}}

P ({{a, b} , {b, a} , {a, b, b}}) = P ({a, b}) = {∅, {a, b} {{a, b}}}

29
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

2.4 Producto cartesiano de conjuntos

El concepto matemático de relación está basado en la noción de relación entre objetos. Algunas relaciones
describen comparaciones entre elementos de un conjunto: Una caja es más pesada que otra, un hombre
es más rico que otro, etc. Otras relaciones involucran elementos de conjuntos diferentes, tal como “x
vive en y”, donde x es una persona e y es una ciudad, “x es propiedad de y” donde x es un edificio e y
es una empresa, ó “x nació en el paı́s y en el año z”.

Todos los ejemplos anteriores son de relaciones entre dos o tres objetos, sin embargo, en principio,
podemos describir relaciones que abarquen n objetos, donde n es cualquier entero positivo. Cuando
hagamos una afirmación que relacione n objetos, será necesario no solamente especificar los objetos en sı́
mismos sino también una ordenación de los mismos. Por ejemplo, la posición relativa de 3 y 5 da lugar
únicamente a dos afirmaciones “5 < 3” y “3 < 5”, siendo una de ellas falsa y la otra verdadera.

Usaremos las n-tuplas ordenadas de elementos para especificar una sucesión finita de objetos no nece-
sariamente distintos; la posición relativa de los objetos en la sucesión nos dará la ordenación necesaria
de los mismos.

2.4.1 n-tupla ordenada

Llamaremos n-tupla ordenada a una sucesión de n objetos a1 , a2 , . . . , an dados en un cierto orden y


la notaremos por (a1 , a2 , . . . , an ).

Obsérvese que es fundamental el orden en que escribamos los elementos de la n-tupla, ası́

(a1 , a2 , . . . , an ) 6= (a2 , a1 , . . . , an )

Si n = 2, una n-tupla ordenada se llama “par ordenado” y si n = 3, “terna ordenada”. 

2.4.2 Igualdad de n-tuplas

Diremos que dos n-tuplas ordenadas son iguales si, y sólo si, sus i-ésimas componentes son iguales
para todo i, 1 6 i 6 n, es decir,

(a1 , a2 , . . . , an ) = (b1 , b2 , . . . , bn ) ⇐⇒ ai = bi , ∀i, 1 6 i 6 n

Muchas veces trataremos con colecciones de n-tuplas donde la componente i-ésima de cada n-tupla es
un elemento de un conjunto Ai . Definimos el conjunto de todas las n-tuplas ordenadas. 

2.4.3 Producto cartesiano

Dada una colección arbitraria de conjuntos A1 , A2 , . . . , An , llamaremos producto cartesiano de los


mismos y lo notaremos por A1 × A2 × · · · × An , al conjunto formado por todas las n-tuplas ordenadas,
(a1 , a2 , . . . , an ), donde ai ∈ Ai , 1 6 i 6 n, es decir,

A1 × A2 × · · · × An = {(a1 , a2 , . . . , an ) : ai ∈ Ai 1 6 i 6 n}

En el caso de dos conjuntos A y B, tendremos

A × B = {(a, b) : a ∈ A ∧ b ∈ B}

y este producto se llama binario si A = B, o sea,

A × A = {(a, b) : a ∈ A ∧ b ∈ A}

30
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

y suele notarse por A2 .

Su extensión a n conjuntos se define como


(n
A × A× · · · ×A = {(a1 , a2 , . . . , an ) : ai ∈ A, 1 6 i 6 n}

y lo notaremos por An .

Nota 2.2 Obsérvese que A × ∅ = ∅. En efecto, si A × ∅ no fuese vacı́o, entonces existirı́a, al menos, un
par (a, b) ∈ A × ∅ de aquı́ que a ∈ A y b ∈ ∅, lo cual es imposible.

Ejemplo 2.8 Considerando el conjunto R de los números reales, el producto cartesiano R2 = R × R


es el conjunto de todos los pares ordenados de números reales.

R × R = R2 = {(x, y) : x, y ∈ R}

Cada punto P representa un par ordenado (x, y) de números reales y viceversa. A R2 se le llama
normalmente plano cartesiano. 

Ejemplo 2.9 Sean A = {x ∈ R : 1 6 x 6 2} y B = {y ∈ R : 0 6 y 6 1}. Hallar A × B y B × A.

Solución

A × B = {(x, y) : 1 6 x 6 2 ∧ 0 6 y 6 1}
B × A = {(y, x) : 0 6 y 6 1 ∧ 1 6 x 6 2}

3 • 3 •

2 • 2 •

B×A

1 • 1 •

A×B

• • • • • • • •
0 1 2 3 0 1 2 3

Ejemplo 2.9

Cuando A y B son, como en este caso, conjuntos de números reales, su producto cartesiano puede
representarse como un conjunto de puntos en el plano cartesiano. 

Ejemplo 2.10 Sea A = {1, 2} y B = {a, b, c}. Entonces

A × B = {(1, a), (1, b), (1, c), (2, a), (2, b), (2, c)}

B × A = {(a, 1), (a, 2), (b, 1), (b, 2), (c, 1), (c, 2)}

31
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

también,
A × A = {(1, 1), (1, 2), (2, 1), (2, 2)}
B × B = {(a, a), (a, b), (a, c), (b, a), (b, b), (b, c), (c, a), (c, b), (c, c)}


Nota 2.3 En los ejemplos anteriores se observa que el producto cartesiano de dos conjuntos no es
conmutativo. Es decir, en general, A × B 6= B × A

Ejemplo 2.11 Sean A1 = {1, 2}, A2 = {a, b} y A3 = {x, y}. Calcular A1 × A2 × A3 , A2 × A1 × A3 y


A23 .

Solución

A1 × A2 × A3 = {(1, a, x), (1, a, y), (1, b, x), (1, b, y), (2, a, x), (2, a, y), (2, b, x), (2, b, y)}

A2 × A1 × A3 = {(a, 1, x), (a, 1, y), (a, 2, x), (a, 2, y), (b, 1, x), (b, 1, y), (b, 2, x), (b, 2, y)}

A23 = A3 × A3 = {(x, x), (x, y), (y, x), (y, y)}

2.4.4 Propiedades

El producto cartesiano es distributivo respecto de la unión y la intersección de conjuntos, es decir, si


A, B y C son tres conjuntos cualesquiera, se verifica:
(a) A × (B ∪ C) = (A × B) ∪ (A × C)

(b) A × (B ∩ C) = (A × B) ∩ (A × C)
(c) (A ∪ B) × C = (A × C) ∪ (B × C)
(d) (A ∩ B) × C = (A × C) ∩ (B × C)

Demostración

(a) A × (B ∪ C) = (A × B) ∪ (A × C)

En efecto, sea (x, y) un elemento arbitrario de A × (B ∪ C), entonces,

(x, y) ∈ A × (B ∪ C) ⇐⇒ x ∈ A ∧ y ∈ (B ∪ C) {Def. producto cartesiano}


⇐⇒ x ∈ A ∧ (y ∈ B ∨ y ∈ C) {Def. de unión}
⇐⇒ (x ∈ A ∧ y ∈ B) ∨ (x ∈ A ∧ y ∈ C) {Dist. de ∧ respecto de ∨}
⇐⇒ (x, y) ∈ (A × B) ∨ (x, y) ∈ (A × C) {Def. producto cartesiano}
⇐⇒ (x, y) ∈ (A × B) ∪ (A × C) {Definición de unión}
luego,
∀(x, y) ((x, y) ∈ A × (B ∪ C) ⇐⇒ (x, y) ∈ (A × B) ∪ (A × C))
es decir,
A × (B ∪ C) = (A × B) ∪ (A × C)
Los apartados (b), (c) y (d) se demuestran de una forma similar. 

Ejemplo 2.12 Si U = Z+ , A = {1, 2, 3, 4}, B = {2, 5} y C = {3, 4, 7}, determı́nense los conjuntos
siguientes:

(a) A × B

32
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(b) B × A

(c) A ∪ (B × C)

(d) (A ∪ B) × C

(e) (A × C) ∪ (B × C)

Solución

(a) A × B = {(a, b) : a ∈ A ∧ b ∈ B}
luego,
A × B = {(1, 2), (1, 5), (2, 2), (2, 5), (3, 2), (3, 5), (4, 2), (4, 5)}

(b) B × A = {(b, a) : b ∈ B ∧ a ∈ A}
luego,
B × A = {(2, 1), (2, 2), (2, 3), (2, 4), (5, 1), (5, 2), (5, 3), (5, 4)}

(c)
A ∪ (B × C) = {1, 2, 3, 4, (2, 3), (2, 4), (2, 7), (5, 3), (5, 4), (5, 7)}

(d)
(A ∪ B) × C = {(1, 3), (1, 4), (1, 7), (2, 3), (2, 4), (2, 7), (3, 3),
(3, 4), (3, 7), (4, 3), (4, 4), (4, 7), (5, 3), (5, 4), (5, 7)}

(e)
(A × C) ∪ (B × C) = {(1, 3), (1, 4), (1, 7), (2, 3), (2, 4), (2, 7), (3, 3),
(3, 4), (3, 7), (4, 3), (4, 4), (4, 7), (5, 3), (5, 4), (5, 7)}


Ejemplo 2.13 Sean A = {a, b, c}, B = {b, c, d} y C = {a, d}. Encontrar A × B × C utilizando un
diagrama en árbol.

Solución

a• b• •c

b• c• d• b• c• d• b• c• d•

• • • • • • • • • • • • • • • • • •
a d a d a d a d a d a d a d a d a d

Ejemplo 2.13

33
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

La figura muestra el diagrama en árbol. Recorriendo cada una de las ramas obtenemos las distintas
ternas que integran el producto cartesiano de los tres conjuntos, es decir,
A×B×C = {(a, b, a), (a, b, d), (a, c, a), (a, c, d), (a, d, a), (a, d, d), (b, b, a), (b, b, d), (b, c, a)
(b, c, d), (b, d, a), (b, d, d), (c, b, a), (c, b, d), (c, c, a), (c, c, d), (c, d, a), (c, d, d)}


Ejemplo 2.14 Dados tres conjuntos arbitrarios A, B, C ⊂ U , probar A × (B ∩ C) = (A × B) ∩ (A × C)

Solución

A × (B ∩ C) = (A × B) ∩ (A × C) En efecto,
∀(a, b) ∈ A × (B ∩ C) ⇐⇒ a ∈ A ∧ b ∈ (B ∩ C)
⇐⇒ a ∈ A ∧ (b ∈ B ∧ b ∈ C)
⇐⇒ (a ∈ A ∧ b ∈ B) ∧ (a ∈ A ∧ b ∈ C)
⇐⇒ (a, b) ∈ A × B ∧ (a, b) ∈ A × C
⇐⇒ (a, b) ∈ (A × B) ∩ (A × C)
luego,
∀(a, b) ((a, b) ∈ A × (B ∩ C) ⇐⇒ (a, b) ∈ (A × B) ∩ (A × C))
es decir,
A × (B ∩ C) = (A × B) ∩ (A × C)


Ejemplo 2.15 Se consideran los conjuntos A = {x ∈ Z : 3 6 x 6 8} y B = {x ∈ Z : −6 < x 6 −4}.


Hallar A × B

Solución

A = {x ∈ Z : 3 6 x 6 8} = {3, 4, 5, 6, 7, 8}

B = {x ∈ Z : −6 < x 6 −4} = {−5, −4}


luego,
A×B =
{(3, −5), (4, −5), (5, −5), (6, −5), (7, −5), (8, −5), (3, −4), (4, −4), (5, −4), (6, −4), (7, −4), (8, −4)}


Ejemplo 2.16 Demostrar que


(A1 × B1 ) ∩ (A2 × B2 ) = (A1 ∩ A2 ) × (B1 ∩ B2 )

Solución

En efecto, sea (a, b) un elemento arbitrario de (A1 × B1 ) ∩ (A2 × B2 ). Entonces,


(a, b) ∈ (A1 × B1 ) ∩ (A2 × B2 ) ⇐⇒ (a, b) ∈ (A1 × B1 )) ∧ (a, b) ∈ (A2 × B2 ) {Def. de ∩}
⇐⇒ (a ∈ A1 ∧ b ∈ B1 ) ∧ (a ∈ A2 ∧ b ∈ B2 ) {Def. de ×}
⇐⇒ (a ∈ A1 ∧ a ∈ A2 ) ∧ (b ∈ B1 ∧ b ∈ B2 ) {Asoc. y conm.}
⇐⇒ a ∈ (A1 ∩ A2 ) ∧ b ∈ (B1 ∩ B2 )
⇐⇒ (a, b) ∈ (A1 ∩ A2 ) × (B1 ∩ B2 )

34
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

luego,
∀(a, b) ((a, b) ∈ (A1 × B1 ) ∩ (A2 × B2 ) ⇐⇒ (a, b) ∈ (A1 ∩ A2 ) × (B1 ∩ B2 ))
es decir,
(A1 × B1 ) ∩ (A2 × B2 ) = (A1 ∩ A2 ) × (B1 ∩ B2 )


Ejemplo 2.17 Dados los conjuntos A = {a, b, c, d} , B = {1, 2, 3} y C = {α, β, γ}, hallar

(a) A × B × C
(b) A × (B ∩ C)
(c) A × (B ∪ C)

Solución

(a)
A×B×C = {(a, 1, α), (a, 1, β), (a, 1, γ), (a, 2, α), (a, 2, β), (a, 2, γ), (a, 3, α), (a, 3, β),
(a, 3, γ), (b, 1, α), (b, 1, β), (b, 1, γ), (b, 2, α), (b, 2, β), (b, 2, γ), (b, 3, α),
(b, 3, β), (b, 3, γ), (c, 1, α), (c, 1, β), (c, 1, γ), (c, 2, α), (c, 2, β), (c, 2, γ),
(c, 3, α), (c, 3, β), (c, 3, γ), (d, 1, α), (d, 1, β), (d, 1, γ), (d, 2, α), (d, 2, β),
(d, 2, γ), (d, 3, α), (d, 3, β), (d, 3, γ)}

(b) A × (B ∩ C) = A × ∅ = ∅
(c) A × (B ∪ C)
Según hemos visto en la lección,
A × (B ∪ C) = (A × B) ∪ (A × C)
luego,
A × (B ∪ C) = {(a, 1), (a, 2), (a, 3), (b, 1), (b, 2), (b, 3), (c, 1), (c, 2), (c, 3), (d, 1), (d, 2), (d, 3)
(a, α), (a, β), (a, γ), (b, α), (b, β), (b, γ), (c, α), (c, β), (c, γ), (d, α), (d, β), (d, γ)}


Ejemplo 2.18 Para A, B, C ⊆ U , probar que A × (B \ C) = (A × B) \ (A × C).

Solución

En efecto,
∀(a, b) ∈ A × (B \ C) ⇐⇒ a∈A ∧ b∈B\C
⇐⇒ a ∈ A ∧ (b ∈ B ∧ b ∈
/ C)
⇐⇒ (a ∈ A ∧ b ∈ B) ∧ (a ∈ A ∧ b ∈
/ C)
⇐⇒ (a, b) ∈ A × B ∧ (a, b) ∈
/ (A × C)
⇐⇒ (a, b) ∈ (A × B) \ (A × C)
luego,
∀(a, b) ((a, b) ∈ A × (B \ C) ⇐⇒ (a, b) ∈ (A × B) \ (A × C))
es decir,
A × (B \ C) = (A × B) \ (A × C)


35
Apuntes de Matemática Discreta
3. Principios Básicos de Conteo

Francisco José González Gutiérrez


Cádiz, Octubre de 2004
Lección 3

Principios Básicos de Conteo

Contenido
3.1 Partición de un Conjunto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37
3.1.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37
3.1.2 Recubrimiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38
3.1.3 Cardinal de un conjunto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39
3.2 Principio de Adición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39
3.2.1 Teorema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39
3.2.2 Regla de la Suma . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40
3.3 Principio de Multiplicación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41
3.3.1 Teorema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41
3.3.2 Regla del Producto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42
3.4 Principio de Inclusión-Exclusión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45
3.4.1 Teorema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45
3.4.2 Teorema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
3.4.3 Generalización del Principio de Inclusión-Exclusión . . . . . . . . . . . . . . . . 59
3.5 Principio de Distribución . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
3.5.1 Teorema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
3.5.2 Corolario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70

Desarrollamos en esta lección los principios básicos para contar elementos de un conjunto, el de Adición,
el de Multiplicación, el de Inclusión-Exclusión y finalizaremos con el de Distribución.

3.1 Partición de un Conjunto

3.1.1 Definición

Dado un conjunto A, diremos que los subconjuntos de A, A1 , A2 , . . . , An , constituyen una partición


del mismo si se cumplen las siguientes condiciones:
1. Ai 6= ∅; ∀i = 1, 2, . . . . . . , n
2. Ai ∩ Aj = ∅; ∀i 6= j, i, j = 1, 2, . . . . . . n
3. A1 ∪ A2 ∪ · · · · · · ∪ An = A

37
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

3.1.2 Recubrimiento

Si los subconjuntos B1 , B2 , . . . . . . , Bn de un conjunto A cumplen las condiciones 1. y 3. de la


definición anterior, diremos que B1 , B2 , . . . . . . , Bn constituyen un recubrimiento de A.

Ejemplo 3.1

A2 A3

A1 A4

Partición del conjunto A. Ejemplo 3.1

Los subconjuntos A1 , A2 , A3 y A4 constituyen una partición de A. 

Ejemplo 3.2 Si A = {a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k}, los conjuntos

A1 = {a, b, c, d}

A2 = {c, d, e, f, g}

A3 = {g, h, i}

A4 = {j, k}

constituyen un recubrimiento del conjunto A.

Solución

En efecto,

Ai 6= ∅; i = 1, 2, 3, 4

A1 ∪ A2 ∪ A3 ∪ A4 = {a, b, c, d} ∪ {c, d, e, f, g} ∪ {g, h, i} ∪ {j, k} = {a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k} = A

38
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Sin embargo no es una partición ya que, por ejemplo,

A1 ∩ A2 = {a, b, c, d} ∩ {c, d, e, f } = {c, d} =


6 ∅

3.1.3 Cardinal de un conjunto

Si A es un conjunto finito no vacı́o, designaremos por cardinal de A al número de elementos que tiene
A. Si A es el conjunto vacı́o, entonces su cardinal es cero. Lo notaremos |A|.

3.2 Principio de Adición

Estudiamos el más básico y simple de los principios para contar elementos de un conjunto.

3.2.1 Teorema

Si A1 , A2 , . . . , An es una colección de conjuntos finitos no vacı́os, disjuntos dos a dos, entonces

|A1 ∪ A2 ∪ · · · ∪ An | = |A1 | + |A2 | + · · · + |An |

Demostración

Procederemos por inducción sobre el número de conjuntos n.

Paso básico. Veamos que el teorema es cierto para n = 2.

En efecto, sean A1 y A2 dos conjuntos finitos tales que A1 ∩ A2 = ∅. Pues bien, si

A1 = {a1 , a2 , . . . , aq } y A2 = {b1 , b2 , . . . , br }

al ser disjuntos no tendrán elementos comunes, de aquı́ que

A1 ∪ A2 = {a1 , a2 , . . . , aq , b1 , b2 , . . . , br }

luego,
|A1 ∪ A2 | = q + r = |A1 | + |A2 |

y el teorema es cierto para n = 2.

Paso inductivo. Supongamos que el teorema es cierto para n = p, es decir, si A1 , A2 , . . . , Ap son una
familia de conjuntos finitos y disjuntos dos a dos, entonces
p p
[ X
Ai = |Ai |


i=1 i=1

Veamos que el teorema es cierto para n = p + 1. En efecto, sea A1 , A2 , . . . , Ap , Ap+1 una familia de
conjuntos finitos y dos a dos disjuntos, entonces por la asociatividad de la unión de conjuntos,

p+1 p
!
[ [
Ai = A1 ∪ A2 ∪ · · · ∪ Ap ∪ Ap+1 = (A1 ∪ A2 ∪ · · · ∪ Ap ) ∪ Ap+1 = Ai ∪ Ap+1
i=1 i=1

39
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

siendo,
p
!
[
Ai ∩ Ap+1 = (A1 ∪ A2 ∪ · · · ∪ Ap ) ∩ Ap+1
i=1

= (A1 ∩ Ap+1 ) ∪ (A2 ∩ Ap+1 ) ∪ · · · ∪ (Ap ∩ Ap+1 )


= ∅ ∪ ∅ ∪ ··· ∪ ∅
= ∅
luego, p+1 p !
[ [
Ai = Ai ∪ Ap+1



i=1 i=1
p
[
= Ai + |Ap+1 | {Paso básico}


i=1
p
X
= |Ai | + |Ap+1 | {Hipótesis de inducción}
i=1
p+1
X
= |Ai |
i=1
Consecuentemente, por el primer principio de inducción, la propiedad es cierta para todo entero positivo
n y,
|A1 ∪ A2 ∪ · · · ∪ An | = |A1 | + |A2 | + · · · + |An |


Obsérvese que en este tipo de problemas, la palabra “o” aparece o se sobrentiende implı́citamente. En
cualquier caso en el que tengamos una acción simple a realizar y que debe satisfacer una condición u otra
siendo las condiciones mutuamente excluyentes, utilizaremos normalmente el principio de adición. Este
primer principio del conteo puede expresarse como sigue:

3.2.2 Regla de la Suma

Si una primera tarea puede realizarse de m formas distintas, mientras que una segunda tarea puede
realizarse de n formas distintas, y no es posible realizar ambas tareas de manera simultánea, entonces,
para llevar a cabo cualquiera de ellas pueden utilizarse cualquiera de m + n formas.

Ejemplo 3.3 Se lanza al aire una moneda cuatro veces. ¿De cuántas formas distintas pueden obtenerse
una, dos, tres o cuatro caras?

Solución

Sea Ai el conjunto formado por todos los resultados posibles en los que aparezcan, exactamente, “i caras”
al lanzar cuatro veces la moneda. Entonces,
A1 = {(c, x, x, x), (x, c, x, x), (x, x, c, x), (x, x, x, c)}
A2 = {(c, c, x, x), (c, x, c, x), (c, x, x, c), (x, c, c, x), (x, c, x, c), (x, x, c, c)}
A3 = {(c, c, c, x), (c, c, x, c), (c, x, c, c), (x, c, c, c)}
A4 = {(c, c, c, c)}
y el conjunto A1 ∪ A2 ∪ A3 ∪ A4 estará formado por todos los resultados en los que aparecen una, dos,
tres o cuatro caras, por tanto el número pedido es el cardinal de dicho conjunto. Al ser los Ai dos a dos
disjuntos, por el principio de adición, tendremos que habrá
|A1 ∪ A2 ∪ A3 ∪ A4 | = |A1 | + |A2 | + |A3 | + |A4 | = 15

40
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

formas distintas de obtener una, dos, tres o cuatro caras. 

3.3 Principio de Multiplicación

Este principio nos va a permitir resolver con más comodidad situaciones que involucren procesos que
consistan en acciones sucesivas.

Supongamos una acción que consista en una secuencia de pasos. Por ejemplo tirar un dado, luego otro
y a continuación un tercero. Diremos que los pasos son independientes si el número de formas en que
puede hacerse cada uno de ellos no depende del número de formas en que pueden realizarse cada uno de
los otros.

3.3.1 Teorema

Si A1 , A2 , . . . , An es una colección de conjuntos finitos no vacı́os, entonces

|A1 × A2 × · · · × An | = |A1 | · |A2 | · · · · · |An |

Demostración

Procederemos por inducción sobre el número de conjuntos, n.

Paso básico. Veamos si el teorema es cierto para n = 2. En efecto, sean A1 y A2 dos conjuntos finitos
no vacı́os,
A1 = {a1 , a2 , . . . , aq } y A2 = {b1 , b2 , . . . , br }
Por definición de producto cartesiano,
A1 × A2 = {(ai , bj ) : ai ∈ A1 y bj ∈ A2 }
para cada uno de los ai , 1 6 i 6 q, tendremos los pares distintos,
(ai , b1 ), (ai , b2 ), . . . , (ai , br )
es decir, r pares o r elementos de A1 × A2 . Haciendo lo mismo para cada uno de los ai ∈ Ai , 1 6 i 6 q,
tendremos
(a1 , b1 ), (a1 , b2 ), . . . , (a1 , br )
(a2 , b1 ), (a2 , b2 ), . . . , (a2 , br )
...........................
(aq , b1 ), (aq , b2 ), . . . , (aq , br )
o sea, un total de q · r pares distintos en A1 × A2 , luego
|A1 × A2 | = q · r = |A1 | · |A2 |
por tanto, la proposición es cierta para n = 2.

Paso inductivo. Supongamos que es cierta para n = p, es decir si A1 , A2 , . . . , Ap es una colección de


conjuntos finitos no vacı́os. Entonces,
|A1 × A2 × · · · × Ap | = |A1 | · |A2 | · · · · · |Ap |
Veamos si la proposición es cierta para n = p + 1. En efecto, si A1 , A2 , . . . , Ap , Ap+1 es una colección de
conjuntos finitos no vacı́os, entonces
|A1 × A2 × · · · × Ap × Ap+1 | = |(A1 × A2 × · · · × Ap ) × Ap+1 | {Asociatividad de ×}
= |A1 × A2 × · · · × Ap | · |Ap+1 | {Paso básico}
= |A1 | · |A2 | · · · · · |Ap | · |Ap+1 | {Paso inductivo}

41
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Consecuentemente, por el Principio de inducción matemática, el teorema es cierto para todo entero
positivo, n, es decir,
|A1 × A2 × · · · × An | = |A1 | · |A2 | · · · · · |An |


Ejemplo 3.4 ¿Cuántos resultados distintos son posibles al tirar tres dados diferentes?

Solución

Sean A1 , A2 y A3 los conjuntos formados por los posibles resultados que podamos obtener al tirar cada
uno de los tres dados, entonces |Ai | = 6, i = 1, 2, 3 y cada resultado es un elemento del producto
cartesiano A1 × A2 × A3 , luego por el principio de multiplicación, habrá
|A1 × A2 × A3 | = |A1 | · |A2 | · |A3 | = 6 · 6 · 6 = 216
resultados distintos.

Obsérvese que al ser diferentes los dados, podemos etiquetarlos como primero, segundo y tercero y tratar
la tirada como una acción con tres pasos sucesivos, cada uno de las cuales tiene seis resultados posibles.
El número de posibilidades será, por tanto,
6 · 6 · 6 = 216
Obsérvese también que si los dados no fueran diferentes, la respuesta serı́a distinta. Por ejemplo serı́a
imposible distinguir entre el resultado 152 y el 251. 

Ejemplo 3.5 Un número de teléfono consta de siete dı́gitos. Si la primera ha de ser un número entre
2 y 9, ambos inclusive, la segunda y la tercera han de ser números entre 1 y 9 ambos inclusive. ¿Cuántos
números de teléfono distintos pueden formarse con estas condiciones?

Solución

Sean los conjuntos,

A1 = {2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9}
A2 = A3 = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9}
A4 = A5 = A6 = A7 = {0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9}

El número de teléfonos con numeraciones distintas que pueden formarse son los del conjunto
A1 × A2 × A3 × A4 × A5 × A6 × A7
Por el principio de multiplicación,
|A1 × A2 · · · × A7 | = |A1 | · |A2 | · |A3 | · |A4 | · |A5 | · |A6 | · |A7 |
= 8 · 9 · 9 · 10 · 10 · 10 · 10
= 6.480.000


3.3.2 Regla del Producto

Si un procedimiento puede descomponerse en las etapas primera y segunda, y si existen m resultados


posibles de la primera etapa y si, para cada uno de estos resultados, existen n resultados posibles para
la segunda etapa, entonces el procedimiento entero puede realizarse, en el orden dado, de mn formas.

Ejemplo 3.6 Se dispone de una baraja de 40 cartas de la cual extraemos cuatro de dos formas difer-
entes:

42
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(a) Sin devolución de cada carta extraı́da.

(b) Con devolución de la carta en cada extracción.

Calcular el número de formas diferentes de obtener cuatro cartas en cada caso.

Solución

Consideraremos el experimento como una acción con cuatro pasos independientes.

(a) Para el primer paso tenemos 40 opciones posibles y como la carta extraı́da no se devuelve quedarán
39 opciones para el segundo paso y, por la misma razón, 38 y 37 opciones para el tercero y el cuarto,
respectivamente. Ası́ pues el experimento podrá hacerse de

40 · 39 · 38 · 37 = 2193360

formas distintas.

(b) Cada carta extraı́da se devuelve a la baraja. Por tanto, para cada una de las cuatro extracciones
dispondremos de las cuarenta. Ası́ pues, el número de formas diferentes de obtener las cuatro cartas
es
40 · 40 · 40 · 40 = 2560000

Ejemplo 3.7 Se lanzan dos dados, uno azul y otro rojo, a continuación se registra el resultado de cada
tirada.

(a) ¿En cuántos resultados la suma es 7 u 11?

(b) ¿En cuántos resultados uno y sólo uno de los dados muestra un 2?

(c) ¿En cuántos resultados ninguno de los dados muestra un 2?

Solución

(a) Sean a y b los resultados de los dados azul y rojo, respectivamente. Entonces,

a, b ∈ {1, 2, 3, 4, 5, 6}

y el par (a, b) puede considerarse como un par ordenado.


Pues bien, si A es el conjunto formado por todos los pares ordenados cuya suma sea 7 y B el
formado por aquellos que suman 11, entonces,

A = {(1, 6), (2, 5), (3, 4), (4, 3), (5, 2), (6, 1)}
B = {(5, 6), (6, 5)}

y el número de resultados en los cuales la suma es 7 u 11 será igual al cardinal de A ∪ B. Al ser A


y B disjuntos, por el principio de adición, habrá

|A ∪ B| = |A| + |B| = 8

resultados que cumplan las condiciones requeridas.

43
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(b) Sean
A1 = {2}
B1 = {1, 3, 4, 5, 6}
y
A2 = {1, 3, 4, 5, 6}
B2 = {2}
donde Ai y Bi , i = 1, 2, representan, respectivamente, los resultados de los dados azul y rojo.
Entonces, todos los resultados en los cuales aparece un 2 en uno sólo de los dados, son los elementos
del conjunto
(A1 × B1 ) ∪ (A2 × B2 )
siendo A1 × B1 y A2 × B2 , disjuntos.
Consecuentemente, por el principio de adición y luego por el de multiplicación tendremos que el
número de resultados en los que uno sólo de los dados muestra un 2 es
|(A1 × B1 ) ∪ (A2 × B2 )| = |A1 × B1 | + |A2 × B2 |
= |A1 | · |A2 | + |B1 | · |B2 |
= 1 · 5 + 1 · 5 = 10

(c) Utilizando los mismos conjuntos que en el apartado anterior, los resultados en los que ninguno de
los dos dados muestra un 2 son los elementos de A2 × B1 . Por el principio de multiplicación, habrá

|A2 × B1 | = |A2 | · |B1 | = 5 · 5 = 25

resultados que cumplen la condiciones pedidas. 

Ejemplo 3.8 Un viajante de comercio ha de visitar n ciudades sin pasar dos veces por ninguna de
ellas. ¿Cuántas rutas distintas puede tomar si el viaje ha de empezar y terminar en la ciudad A?

Solución

El viajante elige cualquiera de las n − 1 ciudades restantes para la primera visita, las opciones para la
segunda serı́an n−2 y n−3 posibilidades para la siguiente. Seguimos ası́ sucesivamente y por el principio
de multiplicación, el número de rutas distintas serı́a:

(n − 1)(n − 2) · · · 3 · 2 · 1

Obsérvese que al contar de esta forma, el orden en que se visitan las ciudades es importante, es decir una
ruta tal como ABCDEFA es distinta de la AFEDCBA. Si las rutas que se recorren en sentidos inversos
las consideramos iguales, el número de posibilidades se reducirı́a a:
(n − 1)(n − 2) · · · 3 · 2 · 1
2
es decir, la mitad de opciones. 

En el siguiente ejemplo, veremos una situación en la cual se mezclan los principios de adición y multipli-
cación.

Ejemplo 3.9 El viajante de comercio del ejemplo anterior ha de visitar cinco ciudades A,B,C,D y E,
teniendo su base en la ciudad A. ¿Cuántas rutas distintas puede tomar si no puede visitar la ciudad E
hasta después de haber visitado la B o la C?

Solución

Como la ciudad E no puede ser visitada hasta después de visitar B o C, la primera visita deberá ser a B
o a C o a D.

44
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

− Si la primera visita es a la ciudad B, entonces el viajante tiene tres opciones para la segunda, dos
para la siguiente y una para la última, luego por el principio de multiplicación hay

3·2·1=6

rutas distintas teniendo a B como la primera ciudad visitada.

− Si la primera ciudad visitada es C, un razonamiento idéntico al anterior ofrecerá al viajante el


mismo número de opciones, es decir, seis rutas distintas.

− Si la primera ciudad visitada es la D, entonces hay dos opciones para la segunda (B y C), dos
opciones para la siguiente y una para la última. Consecuentemente, el número de opciones distintas
es, en este caso, por el principio de multiplicación

2·2·1=4

Ası́ pues, por el principio de adición existen un total de

6 + 6 + 4 = 16

rutas posibles que puede tomar el viajante. 

3.4 Principio de Inclusión-Exclusión

El principio de adición establecı́a que si X es la unión de una colección de conjuntos A1 , A2 , . . . , An ,


disjuntos dos a dos, entonces

|X| = |A1 | + |A2 | + · · · + |An | .

En muchas ocasiones, necesitaremos calcular el número de elementos de un conjunto X que es la unión


de una colección de conjuntos A1 , A2 , . . . , An que no sean disjuntos. El principio de inclusión-exclusión
nos dice como hacerlo en función del número de elementos de los conjuntos A1 , A2 , . . . , An .

En sı́ntesis, este principio nos dice que si sabemos contar elementos de intersecciones de conjuntos,
entonces podremos determinar el tamaño de la unión de dichos conjuntos.

3.4.1 Teorema

Sean A y B dos subconjuntos de un conjunto universal arbitrario, U . Entonces,

|A ∪ B| = |A| + |B| − |A ∩ B|

Demostración

45
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

U
A∪B
A B

A\B A∩B B\A

Principio de Inclusión-Exclusión

Intuitivamente, podemos justificar este teorema examinando la figura. Si sumamos el número de elemen-
tos que hay en A y en B, entonces contamos los elementos de A ∩ B dos veces. Ası́ pues, para encontrar
el |A ∪ B| deberı́amos sumar |A| a |B| y restar |A ∩ B|. Veamos una demostración formal.

Sea x un elemento cualquiera de U . Entonces,

x ∈ (A ∪ B) ⇐⇒ (x ∈ A) ∨ (x ∈ B). (3.1)

Ahora bien, si un elemento x está en A, puede estar en A y no en B o en A y en B, es decir,

x ∈ A ⇐⇒ [(x ∈ A) ∧ (x ∈
/ B)] ∨ [(x ∈ A) ∧ (x ∈ B)]

o sea,
x ∈ A ⇐⇒ [x ∈ (A \ B)] ∨ [x ∈ (A ∩ B)] (3.2)
de aquı́ que
A = (A \ B) ∪ (A ∩ B) (3.3)
También, si un elemento x está en B, razonando exactamente igual, tendremos

x ∈ B ⇐⇒ [x ∈ (B \ A)] ∨ [x ∈ (A ∩ B)] (3.4)

luego
B = (B \ A) ∪ (A ∩ B) (3.5)
Llevando los resultados (3.2) y (3.4) a (3.1), obtenemos

x ∈ (A ∪ B) ⇐⇒ [x ∈ (A \ B)] ∨ [x ∈ (A ∩ B)] ∨ [x ∈ (B \ A)] (3.6)

es decir, si un elemento pertenece a A ∪ B, entonces puede estar en A y no en B o en B o en A y en B


o en B y no en A.

46
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

De (3.6) se sigue directamente que


A ∪ B = (A \ B) ∪ (A ∩ B) ∪ (B \ A) . (3.7)
Además,
(A \ B) ∩ (A ∩ B) = (A ∩ B c ) ∩ (A ∩ B)
= A ∩ (B c ∩ B)
= A∩∅
= ∅

(A \ B) ∩ (B \ A) = (A ∩ B c ) ∩ (B ∩ Ac )
= A ∩ B c ∩ B ∩ Ac
= A ∩ ∅ ∩ Ac
= ∅

(A ∩ B) ∩ (B \ A) = (A ∩ B) ∩ (B ∩ Ac )
= A ∩ B ∩ Ac
= A ∩ Ac ∩ B
= ∅
es decir, los tres conjuntos son disjuntos dos a dos, por lo tanto (3.3), (3.5) y (3.7) son, respectivamente,
descomposiciones de los conjuntos A, B y A ∪ B en unión de subconjuntos disjuntos, de aquı́ que por el
principio de adición,
|A| = |A \ B| + |A ∩ B| =⇒ |A \ B| = |A| − |A ∩ B|
|B| = |B \ A| + |A ∩ B| =⇒ |B \ A| = |B| − |A ∩ B|
|A ∪ B| = |A \ B| + |A ∩ B| + |B \ A|
y sustituyendo los dos primeros resultados en la tercera igualdad,
|A ∪ B| = |A| − |A ∩ B| + |B| − |A ∩ B| + |A ∩ B| = |A| + |B| − |A ∩ B|


Ejemplo 3.10 De un grupo de programadores, 35 están familiarizados con ordenadores del tipo A, 41
con ordenadores del tipo B y 46 con algunos de los dos. ¿Cuántos están familiarizados con ambos?

Solución

Sea P el conjunto de todos los programadores y sean A y B los subconjuntos de P formados por los
que están familiarizados con los ordenadores de tipo A y tipo B, respectivamente. Los que lo están con
ambos son, por tanto, los del conjunto A ∩ B. Pues bien, según los datos del enunciado,

|A| = 35
|B| = 41
|A ∪ B| = 46.

Aplicando el principio de inclusión-exclusión,


|A ∪ B| = |A| + |B| − |A ∩ B| =⇒ |A ∩ B| = 35 + 41 − 46 = 30
Hay, por tanto, 30 programadores que están familiarizados con ambos tipos de ordenadores. 

Ejemplo 3.11 Los 100 alumnos de una facultad se han examinado de Matemática Discreta y de Lógica
Matemática, obteniendo los siguientes resultados en los exámenes.

47
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

20 alumnos no han aprobado ninguna de las dos asignaturas.

Han aprobado las dos asignaturas un total de 25 personas.

El número de alumnos que han aprobado Matemática discreta es el doble de los que han aprobado
el Lógica Matemática.

¿Cuántos alumnos aprobaron únicamente Matemática discreta?

¿Cuántos alumnos aprobaron únicamente Lógica Matemática?

Solución

Un diagrama de Venn que refleja la situación planteada en el ejercicio es el de la figura, donde D y


L son los conjuntos cuyos elementos son los alumnos que han aprobado Matemática Discreta y Lógica
Matemática, respectivamente.

D L

D ∩ Lc D∩L Dc ∩ L

Dc ∩ Lc

Ejemplo 3.11

Los alumnos que han aprobado una de las dos asignaturas puede que no hayan aprobado la otra o que
si la hayan aprobado, luego
D = (D ∩ Lc ) ∪ (D ∩ L),
L = (D ∩ L) ∪ (Dc ∩ L)
y
D ∪ L = (D ∩ Lc ) ∪ (D ∩ L) ∪ (Dc ∩ L)
donde
(D ∩ Lc ) ∩ (D ∩ L) = D ∩ Lc ∩ L = D ∩ ∅ = ∅

48
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

y
(D ∩ L) ∩ (Dc ∩ L) = D ∩ Dc ∩ L = ∅ ∩ D = ∅
de aquı́ que por el Principio de Adición,

|D| = |D ∩ Lc | + |D ∩ L|
|L| = |D ∩ L| + |Dc ∩ L|
|D ∪ L| = |D ∩ Lc | + |D ∩ L| + |Dc ∩ L| .

Por otra parte, si llamamos U al conjunto formado por los 100 alumnos,

U = (D ∪ L) ∪ (D ∪ L)c

donde,
(D ∪ L) ∪ (D ∪ L)c = ∅
de aquı́ que nuevamente por el Principio de Adición,
c
|U | = |D ∪ L| + |(D ∪ L) |

Pues bien, según los datos aportados por el enunciado:

X 20 alumnos no han aprobado ninguna de las dos asignaturas, es decir,


c
|(D ∪ L) | = 20.

luego
|D ∪ L| = 100 − 20 = 80.

X Han aprobado las dos asignaturas un total de 25 personas, o sea,

|D ∩ L| = 25

X El número de alumnos que han aprobado Matemática discreta es el doble de los que han aprobado
el Lógica Matemática, es decir,
|D| = 2 |L| .

Datos que sustituidos en las ecuaciones anteriores, nos llevan a

2 |L| = |D ∩ Lc | + 25
|L| = 25 + |Dc ∩ L|
80 = |D ∩ Lc | + 25 + |Dc ∩ L| .

de aquı́ que
|D ∩ Lc | = 45
c
|D ∩ L| = 10
luego hay 45 alumnos que han aprobado únicamente la Matemática Discreta y 10 que aprobaron únicamente
el Lógica Matemática. 

3.4.2 Teorema

Sean A, B y C tres subconjuntos de un conjunto universal arbitrario, U . Entonces,

|A ∪ B ∪ C| = |A| + |B| + |C| − |A ∩ B| − |A ∩ C| − |B ∩ C| + |A ∩ B ∩ C|

Demostración

49
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Apoyándonos en el teorema anterior y en la distributividad de la intersección respecto a la unión de


conjuntos,

|A ∪ B ∪ C| = |A ∪ (B ∪ C)|

= |A| + |B ∪ C| − |A ∩ (B ∪ C)|

= |A| + |B| + |C| − |B ∩ C| − |(A ∩ B) ∪ (A ∩ C)|

= |A| + |B| + |C| − |B ∩ C| − (|A ∩ B| + |A ∩ C| − |(A ∩ B) ∩ (A ∩ C)|)

= |A| + |B| + |C| − |A ∩ B| − |A ∩ C| − |B ∩ C| + |A ∩ B ∩ C|

Ejemplo 3.12 ¿Cuántos números existen entre 1 y 1000, ambos inclusive, que no sean ni cuadrados
perfectos, ni cubos perfectos ni cuartas potencias?

Solución

Sea Z el conjunto de todos los enteros entre 1 y 1000 y sean A1 , A2 y A3 los subconjuntos de Z formados
por los cuadrados perfectos, los cubos perfectos y las cuartas potencias, respectivamente. Entonces,

A1 = x : x = n2 , n ∈ Z

A2 = x : x = n3 , n ∈ Z

A3 = x : x = n4 , n ∈ Z

Pues bien,

312 = 961 < 1000 y 322 = 1024 > 1000, luego |A1 | = 31
103 = 1000, luego |A2 | = 10
54 = 625 y 64 = 1296, luego |A3 | = 5

Observemos ahora lo siguiente:

A1 ∩ A2 = x : ∃n ∈ Z+ ; x = n2 y x = n3 = x : ∃n ∈ Z; x = n6
 

y al ser 36 = 729 < 1000 y 46 = 4096 > 1000, tendremos que |A1 ∩ A2 | = 3.

Por otra parte,


2
x ∈ A3 ⇐⇒ x = n4 , n ∈ Z =⇒ x = n2 , n ∈ Z ⇐⇒ x ∈ A1
es decir cada cuarta potencia es también un cuadrado, luego A3 ⊆ A1 y, por tanto, A1 ∩ A3 = A3 y
|A1 ∩ A3 | = 5. También,

A2 ∩ A3 = x : x = n3 y x = n4 , n ∈ Z+ = x : x = n12 , n ∈ Z+
 

luego el conjunto A2 ∩ A3 estará formado por todos los números que son a un tiempo, cubos y cuartas
potencias, es decir son de la forma n12 para algún entero n y al ser 212 = 4096 > 1000, tendremos que
|A2 ∩ A3 | = 1.

Finalmente,
2
x ∈ A2 ∩ A3 ⇐⇒ x = n12 =⇒ x = n6 , n ∈ Z ⇐⇒ x ∈ A1
luego las doceavas potencias son también cuadrados, es decir, A2 ∩ A3 ⊆ A1 de aquı́ que

A1 ∩ A2 ∩ A3 = A2 ∩ A3

50
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

y
|A1 ∩ A2 ∩ A3 | = 1
Con todos estos datos,
|A1 ∪ A2 ∪ A3 | = |A1 | + |A2 | + |A3 | − |A1 ∩ A2 | − |A1 ∩ A3 | − |A2 ∩ A3 | + |A1 ∩ A2 ∩ A3 |
= 31 + 10 + 5 − 3 − 5 − 1 + 1
= 38
Consecuentemente, el número de enteros entre 1 y 1000 que no son cuadrados, cubos o cuartas potencias
son 1000 − 38 = 962. 

Ejemplo 3.13 Demostrar que


|A ∪ B ∪ C| = |A \ (B ∪ C)| + |B \ (A ∪ C)| + |C \ (A ∪ B)|
+ |(A ∩ B) \ C| + |(A ∩ C) \ B| + |(B ∩ C) \ A|
+ |A ∩ B ∩ C|
donde A, B y C están incluidos en un universal arbitrario U .

Solución

En efecto, sea x un elemento arbitrario de U . Entonces


x ∈ (A ∪ B ∪ C) ⇐⇒ (x ∈ A) ∨ (x ∈ B) ∨ (x ∈ C) .
Pues bien, si x está en A, entonces puede estar en A y no estar en B ni en C, o estar en A y en B pero
no estar en C o estar en A y en C pero no en B o estar en A, en B y en C (la situación planteada puede
apreciarse con claridad en la figura), es decir,

A
A \ (B ∪ C)

(A ∩ C) \ B (A ∩ B) \ C

A∩B∩C

C B

C \ (A ∪ B) (B ∩ C) \ A B \ (A ∪ C)

Ejemplo 3.13

51
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

x ∈ A ⇐⇒ [(x ∈ A) ∧ (x ∈
/ B) ∧ (x ∈
/ C)] ∨ [(x ∈ A) ∧ (x ∈ B) ∧ (x ∈
/ C)]
∨ [(x ∈ A) ∧ (x ∈
/ B) ∧ (x ∈ C)]
∨ [(x ∈ A) ∧ (x ∈ B) ∧ (x ∈ C)]
⇐⇒ [(x ∈ A) ∧ (x ∈ B c ) ∧ (x ∈ C c )] ∨ [(x ∈ A) ∧ (x ∈ B) ∧ (x ∈ C c )]
∨ [(x ∈ A) ∧ (x ∈ B c ) ∧ (x ∈ C)]
∨ [(x ∈ A) ∧ (x ∈ B) ∧ (x ∈ C)]
⇐⇒ [x ∈ (A ∩ B c ∩ C c )] ∨ [x ∈ (A ∩ B ∩ C c )] ∨ [x ∈ (A ∩ B c ∩ C)] ∨ [x ∈ (A ∩ B ∩ C)]
de aquı́ que
A = (A ∩ B c ∩ C c ) ∪ (A ∩ B ∩ C c ) ∪ (A ∩ B c ∩ C) ∪ (A ∩ B ∩ C)
y razonando de forma análoga para los conjuntos B y C, tendremos

B = (Ac ∩ B ∩ C c ) ∪ (A ∩ B ∩ C c ) ∪ (Ac ∩ B ∩ C) ∪ (A ∩ B ∩ C)

y
C = (Ac ∩ B c ∩ C) ∪ (A ∩ B c ∩ C) ∪ (Ac ∩ B ∩ C) ∪ (A ∩ B ∩ C) .
Si ahora unimos los tres, tendremos que

A∪B∪C = (A ∩ B c ∩ C c ) ∪ (A ∩ B ∩ C c ) ∪ (A ∩ B c ∩ C) ∪ (A ∩ B ∩ C)
∪ (Ac ∩ B ∩ C c ) ∪ (Ac ∩ B ∩ C) ∪ (Ac ∩ B c ∩ C) .

Además, en cada pareja de conjuntos que tomemos, en uno de sus miembros aparece un conjunto y en
el otro su complementario, por lo tanto su intersección es vacı́a. Por ejemplo,

(A ∩ B c ∩ C c ) ∩ (A ∩ B ∩ C c ) = A ∩ B c ∩ C c ∩ A ∩ B ∩ C c = A ∩ B c ∩ B ∩ C c = A ∩ ∅ ∩ C c = ∅.

Consecuentemente, la igualdad que obtuvimos anteriormente es una descomposición de A ∪ B ∪ C en


unión de conjuntos disjuntos y aplicando el principio de adición, tendremos que

|A ∪ B ∪ C| = |A ∩ B c ∩ C c | + |A ∩ B ∩ C c | + |A ∩ B c ∩ C| + |A ∩ B ∩ C|
+ |Ac ∩ B ∩ C c | + |Ac ∩ B ∩ C| + |Ac ∩ B c ∩ C|

y ahora bastarı́a aplicar las leyes de De Morgan y la definición de diferencia de conjuntos para obtener
el resultado,

|A ∪ B ∪ C| = |A \ (B ∪ C)| + |B \ (A ∪ C)| + |C \ (A ∪ B)|


+ |(A ∩ B) \ C| + |(A ∩ C) \ B| + |(B ∩ C) \ A|
+ |A ∩ B ∩ C|

Ejemplo 3.14 Una encuesta realizada entre 200 personas arrojó el resultado siguiente:

40 leen Diario de Cádiz.


42 leen El Mundo.
45 leen El Paı́s.
13 leen Diario de Cádiz y El Mundo.
20 leen El Mundo y El Paı́s.
18 leen Diario de Cádiz y El Paı́s.
7 leen los tres periódicos.

52
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(a) ¿Cuántas personas no leen ninguno de los tres periódicos?

(b) ¿Cuántas personas leen únicamente el Diario de Cádiz?

(c) ¿Cuántas personas leen un sólo periódico?

Solución

Un diagrama de Venn de la situación planteada se muestra en la figura.

D
D ∩ Mc ∩ Pc Dc ∩ M c ∩ P c

D ∩ Mc ∩ P D ∩ M ∩ Pc

D∩M ∩P
P M

Dc ∩ M c ∩ P Dc ∩ M ∩ P Dc ∩ M ∩ P c

Ejemplo 3.14

Sea U el conjunto formado por todas las personas encuestadas y sean D, M y P los conjuntos formados
por las personas que leen Diario de Cádiz, El Mundo y El Paı́s, respectivamente. Según los datos del
enunciado

|D| = 40

|M | = 42

|P | = 45

|D ∩ M | = 13

|M ∩ P | = 20

|D ∩ P | = 18

|D ∩ M ∩ P | = 7

53
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(a) Veamos cuántas personas no leen ninguno de los tres periódicos.


El conjunto D ∪ M ∪ P está formado por las personas que leen, al menos, uno de los tres periódicos,
luego el conjunto de las personas que no leen ninguno de los tres periódicos será su complementario
c c
(D ∪ M ∪ P ) y al ser D ∪ M ∪ P y (D ∪ M ∪ P ) disjuntos, por el principio de adición, tendremos
c c
|U | = |(D ∪ M ∪ P ) ∪ (D ∪ M ∪ P ) | = |D ∪ M ∪ P | + |(D ∪ M ∪ P ) |

de aquı́ que
c
|(D ∪ M ∪ P ) | = |U | − |D ∪ M ∪ P | .
Por el principio de inclusión-exclusión para tres conjuntos, tendremos

|D ∪ M ∪ P | = |D| + |M | + |P | − |D ∩ M | − |M ∩ P | − |D ∩ P | + |D ∩ M ∩ P |
= 40 + 42 + 45 − 13 − 20 − 18 + 7
= 134 − 51
= 83

por lo tanto,
c
|(D ∪ M ∪ P ) | = 200 − 83 = 117

(b) Calculemos ahora el número de personas que leen únicamente Diario de Cádiz.
Las personas que leen únicamente Diario de Cádiz serán aquellas que lean Diario de Cádiz y no
lean El Mundo ni El Paı́s, es decir las del conjunto D ∩ M c ∩ P c . Para calcular el número de
estas personas, y teniendo en cuenta los datos que proporciona el enunciado, habrá que hacerlo en
función de |D|, |D ∩ M |, |D ∩ P | y |D ∩ M ∩ P |.
Pues bien, las personas que leen Diario de Cádiz puede que lean alguno de los otros dos periódicos
c
(D ∩ (M ∪ P )) o que no lean ninguno de los otros dos (D ∩ (M ∪ P ) ), es decir,
c
D = [D ∩ (M ∪ P )] ∪ [D ∩ (M ∪ P ) ]

siendo esta descomposición en unión de disjuntos. Aplicando el principio de adición y, posterior-


mente, el de inclusión-exclusión,
c
|D| = |D ∩ (M ∪ P )| + |D ∩ (M ∪ P ) |
= |(D ∩ M ) ∪ (D ∩ P )| + |D ∩ M c ∩ P c |
= |D ∩ M | + |D ∩ P | − |D ∩ M ∩ P | + |D ∩ M c ∩ P c |

de donde,

|D ∩ M c ∩ P c | = |D| − |D ∩ M | − |D ∩ P | + |D ∩ M ∩ P | = 40 − 13 − 18 + 7 = 16

(c) Veamos ahora cuántas personas leen un sólo periódico.


Las personas que leen únicamente un sólo periódico serán aquellas que lean únicamente Diario de
Cádiz (ni El Mundo, ni El Paı́s) o que únicamente lean El Mundo (ni Diario de Cádiz ni El Paı́s)
o que lean únicamente El Paı́s (ni Diario de Cádiz ni El Mundo), es decir las del conjunto

(D ∩ M c ∩ P c ) ∪ (Dc ∩ M ∩ P c ) ∪ (Dc ∩ M c ∩ P )

y como estos tres conjuntos son disjuntos dos a dos, por el principio de adición, tendremos

|(D ∩ M c ∩ P c ) ∪ (Dc ∩ M ∩ P c ) ∪ (Dc ∩ M c ∩ P )| = |D ∩ M c ∩ P c | + |Dc ∩ M ∩ P c |

+ |Dc ∩ M c ∩ P | (3.8)

El primero de los sumandos lo hemos calculado en el apartado anterior.


Si seguimos un camino análogo para calcular los otros dos, tendremos:

|Dc ∩ M ∩ P c | = |M | − |M ∩ P | − |D ∩ M | + |D ∩ M ∩ P | = 42 − 20 − 13 + 7 = 16 (3.9)

54
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

|Dc ∩ M c ∩ P | = |P | − |M ∩ P | − |D ∩ P | + |D ∩ M ∩ P | = 45 − 20 − 18 + 7 = 14. (3.10)

Sustituyendo (3.9) y (3.10) junto con el resultado obtenido en el apartado anterior en (3.8) ten-
dremos que el número de personas que leen únicamente un periódico es

|(D ∩ M c ∩ P c ) ∪ (Dc ∩ M ∩ P c ) ∪ (Dc ∩ M c ∩ P )| = 16 + 16 + 14 = 46

Ejemplo 3.15 Se ha comprado un lote de banderas monocolores, bicolores y tricolores. En todas ellas
figura, al menos, el blanco, el rojo o el negro. Además, en ocho de ellas no figura el blanco, en diez
no figura el rojo y en cuatro no figura el negro. Por otra parte, cinco banderas tienen, al menos, los
colores rojo y blanco, siete el blanco y el negro y seis el rojo y el negro. Finalmente, cuatro tienen los
tres colores. Averiguar:

(a) Número total de banderas.

(b) Número de monocolores rojas.

Solución

Sean

B: Conjunto formado por las banderas en las que figura, al menos, el blanco.

N : Conjunto formado por las banderas en las que figura, al menos, el negro.

R: Conjunto formado por las banderas en las que figura, al menos, el rojo.

(a) Número total de banderas.


Como en todas las banderas figura, al menos, uno de los tres colores, el número total de banderas
será el cardinal del conjunto B ∪ R ∪ N .
Veamos que datos aporta el enunciado.

X En ocho de ellas no figura el blanco. Entonces,

|B c | = 8

X En diez de ellas no figura el rojo, es decir,

|Rc | = 10

X En cuatro de ellas no figura el negro, luego,

|N c | = 4

X Cinco tienen, al menos, los colores rojo y blanco. Pues bien,

|B ∩ R| = 5

X Siete tienen, al menos, los colores blanco y negro, o sea,

|B ∩ N | = 7

55
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

X Seis tienen, al menos, los colores rojo y negro, es decir,


|R ∩ N | = 6

X Cuatro tienen los tres colores, es decir,


|B ∩ R ∩ N | = 4.

A la vista de estos datos parece que lo más lógico es utilizar el principio de inclusión-exclusión
para 3 conjuntos:
|B ∪ N ∪ R| = |B| + |N | + |R| − |B ∩ N | − |B ∩ R| − |N ∩ R| + |B ∩ N ∩ R|
y utilizando el principio de adición,
B ∪ Bc = B ∪ N ∪ R =⇒ |B| + |B c | = |B ∪ N ∪ R| =⇒ |B| = |B ∪ N ∪ R| − |B c |
N ∪ Nc = B ∪ N ∪ R =⇒ |N | + |N c | = |B ∪ N ∪ R| =⇒ |N | = |B ∪ N ∪ R| − |N c |
R ∪ Rc = B ∪ N ∪ R =⇒ |R| + |Rc | = |B ∪ N ∪ R| =⇒ |R| = |B ∪ N ∪ R| − |Rc |
Si ahora sustituimos estos resultados en la igualdad anterior,
−2 |B ∪ N ∪ R| = − |B c | − |N c | − |Rc | − |B ∩ N | − |B ∩ R| − |N ∩ R| + |B ∩ N ∩ R|
de donde se sigue que el número total de banderas es
|B c | + |N c | + |Rc | + |B ∩ N | + |B ∩ R| + |N ∩ R| − |B ∩ N ∩ R|
|B ∪ N ∪ R| =
2
8 + 10 + 4 + 5 + 7 + 6 − 4
=
2
= 18

B
B \ (N ∪ R)

(B ∩ N ) \ R (B ∩ R) \ N

B∩R∩N

N R

N \ (B ∪ R) (R ∩ N ) \ B R \ (B ∪ N )

Ejemplo 3.15

56
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(b) Número de monocolores rojas.


El conjunto de banderas que tienen únicamente el color rojo es R \ (B ∪ N ) o B c ∩ N c ∩ R. Pues
bien las banderas que tienen el color rojo, puede que tengan, además, uno de los otros dos colores
o ninguno de los dos, es decir,
c
R = [R ∩ (B ∪ N )] ∪ [R ∩ (B ∪ N ) ]

siendo ésta una descomposición de R en unión de subconjuntos disjuntos. Aplicando el principio


de adición y el principio de inclusión-exclusión,
c
|R| = |R ∩ (B ∪ N )| + |R ∩ (B ∪ N ) |
= |(B ∩ R) ∪ (N ∩ R)| + |B c ∩ N c ∩ R|
= |B ∩ R| + |N ∩ R| − |B ∩ N ∩ R| + |B c ∩ N c ∩ R|

si ahora sustituimos |R| por |B ∪ N ∪ R| − |Rc | y despejamos,

|B c ∩ N c ∩ R| = |B ∪ N ∪ R| − |Rc | − |N ∩ R| − |B ∩ R| + |B ∩ N ∩ R|
= 18 − 10 − 6 − 5 + 4
= 1

luego hay una sola bandera de color rojo. 

Ejemplo 3.16 En una muestra de 1000 individuos elegida para el estudio las preferencias gastronómicas
de una población, se observa que sesenta comen pescado y carne pero no huevos, cuarenta comen pescado
y huevos pero no carne, treinta carne y huevos pero no pescado, cincuenta comen únicamente pescado,
cuarenta sólo carne y treinta comen únicamente, huevos. Todos comen al menos, una de las tres cosas.

(a) ¿Cuántos comen las tres cosas?

(b) ¿Cuántos comen pescado?

Solución

Sean C, H y P los conjuntos formados por los individuos que comen, respectivamente, carne, huevos y
pescado.

(a) Los individuos que comen las tres cosas serán los del conjunto C ∩ H ∩ P es decir, tenemos que
calcular |C ∩ H ∩ P |.
Descompondremos el conjunto C ∪H ∪P en unión de conjuntos disjuntos, para lo cual razonaremos
igual que en los ejercicios anteriores. En efecto, si un individuo come una de las tres cosas, puede
que coma también las otras dos, una o ninguna. Por ejemplo, si come carne, puede que también
coma huevos y pescado o huevos y no coma pescado o pescado y no coma huevos o que no coma
huevos ni pescado. Esto en términos de los conjuntos C, H y P quiere decir lo siguiente:

C = (C ∩ H) ∪ (C ∩ H c )
= (C ∩ H ∩ P ) ∪ (C ∩ H ∩ P c ) ∪ (C ∩ H c ∩ P ) ∪ (C ∩ H c ∩ P c )
H = (C ∩ H) ∪ (C c ∩ H)
= (C ∩ H ∩ P ) ∪ (C ∩ H ∩ P c ) ∪ (C c ∩ H ∩ P ) ∪ (C c ∩ H ∩ P c )
P = (C ∩ P ) ∪ (C c ∩ P )
= (C ∩ H ∩ P ) ∪ (C ∩ H c ∩ P ) ∪ (C c ∩ H ∩ P ) ∪ (C c ∩ H c ∩ P )

57
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

y si ahora unimos los tres, tendremos que

C ∪H ∪P = (C ∩ H ∩ P ) ∪ (C ∩ H ∩ P c ) ∪ (C ∩ H c ∩ P ) ∪ (C ∩ H c ∩ P c )
∪ (C c ∩ H ∩ P ) ∪ (C c ∩ H c ∩ P ) ∪ (C c ∩ H ∩ P c ) .

Donde, como siempre, los conjuntos que integran el segundo miembro son disjuntos dos a dos ya
que en cada pareja que elijamos figura un conjunto en uno de sus miembros y su complementario
en el otro. Tenemos, por tanto, una descomposición de C ∪ H ∪ P en unión de conjuntos disjuntos,
luego por el principio de adición,

|C ∪ H ∪ P | = |C ∩ H ∩ P | + |C ∩ H ∩ P c | + |C ∩ H c ∩ P | + |C ∩ H c ∩ P c |
+ |C c ∩ H ∩ P | + |C c ∩ H c ∩ P | + |C c ∩ H ∩ P c | .

La situación se refleja en la figura.

C
C ∩ Hc ∩ P c

C ∩ Hc ∩ P C ∩ H ∩ Pc

C ∩H ∩P
P H

Cc ∩ Hc ∩ P Cc ∩ H ∩ P Cc ∩ H ∩ P c

Ejemplo 3.16

Observemos ahora los datos que proporciona el enunciado.


> Sesenta comen pescado y carne pero no huevos. Entonces,

|C ∩ H c ∩ P | = 60

> Cuarenta comen pescado y huevos pero no carne, es decir,

|C c ∩ H ∩ P | = 40

> Treinta comen carne y huevos pero no comen carne, o sea,

|C ∩ H ∩ P c | = 30

58
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

> Cincuenta comen únicamente pescado. Entonces,


|C c ∩ H c ∩ P | = 50

> Cuarenta comen sólo carne, o sea,


|C ∩ H c ∩ P c | = 40

> Treinta comen sólo huevos. Entonces,


|C c ∩ H ∩ P c | = 30

> Todos comen, al menos, una de las tres cosas.


|C ∪ H ∪ P | = 1000

Sustituyendo estos datos en la expresión de |C ∪ H ∪ P | que tenı́amos al principio,


|C ∪ H ∪ P | = |C ∩ H ∩ P | + |C ∩ H ∩ P c | + |C ∩ H c ∩ P | + |C ∩ H c ∩ P c |
+ |C c ∩ H ∩ P | + |C c ∩ H c ∩ P | + |C c ∩ H ∩ P c | .
se sigue que
1000 = |C ∩ H ∩ P | + 30 + 60 + 40 + 40 + 50 + 30
de aquı́ que los individuos que comen las tres cosas sean,
|C ∩ H ∩ P | = 750

(b) Los individuos que comen pescado son los del conjunto P , y según vimos anteriormente, una
descomposición de este conjunto en unión de subconjuntos disjuntos era:
P = (C ∩ H ∩ P ) ∪ (C ∩ H c ∩ P ) ∪ (C c ∩ H ∩ P ) ∪ (C c ∩ H c ∩ P )
luego por el principio de adición,
|P | = |C ∩ H ∩ P | + |C ∩ H c ∩ P | + |C c ∩ H ∩ P | + |C c ∩ H c ∩ P |
= 750 + 60 + 40 + 50
= 900
Ası́ pues, son 900 los individuos que comen pescado. 

En los dos teoremas anteriores hemos probado el principio de inclusión-exclusión para dos y tres con-
juntos. Se puede generalizar a n conjuntos, aunque para hacerlo se necesitan coeficientes binomiales.

3.4.3 Generalización del Principio de Inclusión-Exclusión

Sean A1 , A2 , . . . , An subconjuntos de algún universal U . Entonces,


n n
n
[ X X X \
n−1
Ai = |Ai | − |Ai ∩ Aj | + |Ai ∩ Aj ∩ Aj | + · · · + (−1) Ai


i=1 i=1 i,j i,j,k i=1

Ejemplo 3.17 En una encarnizada batalla al menos el 70% de los combatientes pierde un ojo, al menos
un 75% pierden una oreja, como mı́nimo un 80% pierde un brazo y al menos el 85% una pierna.

¿Cuántos han perdido por lo menos, las cuatro cosas?

Solución

Sean

59
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U . Conjunto de todos los combatientes en la batalla.


O. Conjunto de los combatientes que pierden un ojo.
J. Conjunto de los combatientes que pierden una oreja.
B. Conjunto de los combatientes que pierden un brazo.
P . Conjunto de los combatientes que pierden una pierna.

Según los datos del ejercicio,

70 |U |
~ Al menos el 70% pierde un ojo =⇒ |O| >
100
75 |U |
~ Al menos el 75% pierden una oreja =⇒ |J| >
100
80 |U |
~ Como mı́nimo el 80% pierden un brazo =⇒ |B| >
100
85 |U |
~ Al menos el 85% pierden una pierna =⇒ |P | >
100

Tenemos que calcular el tanto por ciento mı́nimo del |O ∩ J ∩ B ∩ P |.

Pues bien, por el principio de inclusión-exclusión,

|(O ∩ J) ∪ (B ∩ P )| = |O ∩ J| + |B ∩ P | − |O ∩ J ∩ B ∩ P |

de aquı́ que
|O ∩ J ∩ B ∩ P | = |O ∩ J| + |B ∩ P | − |(O ∩ J) ∪ (B ∩ P )| (3.11)
Ahora bien, es obvio que
|(O ∩ J) ∪ (B ∩ P )| 6 |U |
y
70 |U | 75 |U |
|O ∩ J| = |O| + |J| − |O ∪ J| > + − |U |
100 100
análogamente,
80 |U | 85 |U |
|B ∩ P | = |B| + |P | − |B ∪ P | > + − |U |
100 100
y llevando estos resultados a (3.11), tendremos

310 |U | 10 |U |
|O ∩ J ∩ B ∩ P | > − 3 |U | =
100 100
luego al menos un 10% de los combatientes han perdido las tres cosas. 

Ejemplo 3.18 Se lanzan tres monedas simultáneamente al aire, realizándose este experimento 100
veces. La de 100 ptas. muestra cara en 70 ocasiones, la de 50 ptas. muestra cara 50 ocasiones y 56 veces
ha salido cara en la de 25 ptas. Las de 100 ptas. y 50 ptas. obtienen cara simultáneamente 31 veces, y
las de 50 y 25 ptas. han dado cara simultáneamente en 28 ocasiones. Demostrar que las tres monedas
mostraron cara simultáneamente en 9 veces al menos, y que las tres han mostrado simultáneamente cruz
11 veces como máximo.

Solución

Llamaremos Ai , i = 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 al conjunto cuyos elementos son los posibles resultados del lanza-
miento de las tres monedas en cada uno de los 100 lanzamientos. La tabla siguiente muestra la situación.
(c significa cara y x cruz)

60
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

100 50 25
A1 c c c
A2 c c x
A3 c x c
A4 c x x
A5 x c c
A6 x c x
A7 x x c
A8 x x x

Si |U | es el conjunto formado por todos los resultados posibles en los 100 lanzamientos, tendremos que
8
[
U = Ai : Ai ∩ Aj = ∅, ∀i 6= j
i=1

luego por el principio de adición,


8 8
[ X
|U | = Ai =⇒ |Ai | = 100


i=1 i=1

Pues bien, de los datos del ejercicio,

} La de 100 ptas. muestra cara en 70 ocasiones, luego

|A1 ∪ A2 ∪ A3 ∪ A4 | = 70 =⇒ |A1 | + |A2 | + |A3 | + |A4 | = 70

} La de 50 ptas. muestra cara en 50 ocasiones, luego

|A1 ∪ A2 ∪ A5 ∪ A6 | = 50 =⇒ |A1 | + |A2 | + |A5 | + |A6 | = 50

} 56 veces ha salido cara en la de 25 ptas., luego

|A1 ∪ A3 ∪ A5 ∪ A7 | = 56 =⇒ |A1 | + |A3 | + |A5 | + |A7 | = 56

} Las de 100 ptas. y 50 ptas. obtienen cara simultáneamente 31 veces, luego

|A1 ∪ A2 | = 31 =⇒ |A1 | + |A2 | = 31

} Las de 50 y 25 ptas. han dado cara simultáneamente en 28 ocasiones, luego

|A1 ∪ A5 | = 28 =⇒ |A1 | + |A5 | = 28

Pues bien, 
|A1 | + |A2 | + |A5 | + |A6 | = 50 


|A1 | + |A2 | = 31 =⇒ |A1 | − |A6 | = 9


|A1 | + |A5 | = 28

de aquı́ que al ser |A6 | > 0,


|A1 | = 9 + |A6 | =⇒ |A1 | > 9
es decir, las tres monedas mostraron cara simultáneamente, al menos, en nueve ocasiones.

Análogamente,
8
X 7
X
|Ai | = 100 =⇒ |A8 | = 100 − |Ai | .
i=1 i=1

61
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Ahora bien,

|A1 | + |A2 | + |A3 | + |A4 | = 70 

 X6
|A1 | + |A2 | + |A5 | + |A6 | = 50 =⇒ |Ai | = 89

 i=1
|A1 | + |A2 | = 31

luego,
6
X
|A8 | = 100 − |Ai | − |A7 | =⇒ |A8 | = 100 − 89 − |A7 |
i=1

=⇒ |A8 | = 11 − |A7 |
{|A7 | > 0}
=⇒ |A8 | 6 11

es decir, las tres monedas han mostrado cruz simultáneamente once veces, como máximo. 

Ejemplo 3.19 En un estudio sobre las posibilidades de obtener madera entre los robles y pinos de dos
parcelas, una de la sierra de Gredos y otra de la serranı́a de Villuercas, se obtuvieron entre otros, los
siguientes datos: robles, 529; pinos, 484; árboles de la sierra de Gredos, 408; árboles maderables, 158;
robles de la sierra de Gredos, 236; árboles de la sierra de Gredos no maderables, 328; robles maderables,
76; robles o árboles de Gredos o maderables, 738.

(a) Hallar el número de robles maderables de la sierra de Gredos.

(b) Hallar el número de pinos no maderables de la serranı́a de Villuercas.

Solución

En este ejemplo hay dos particiones naturales del conjunto de todos los árboles, por un lado los que están
en la Sierra de Gredos no pueden estar en la Serranı́a de Villuercas y viceversa y, por otro, los robles
no son pinos y viceversa. Sin embargo, árboles maderables y no maderables los habrá tanto en Gredos
como en Villuercas y, aún más, podrán ser robles o pinos. Ası́ pues, si llamamos

G: Árboles de la Sierra de Gredos.

V : Árboles de la Serranı́a de Villuercas.

R: Robles.

G: Pinos.

M : Maderables.

tendremos que G ∩ V = ∅ y R ∩ P = ∅, es decir, en ambos casos, cada uno es complementario del otro.
La situación puede resumirse gráficamente en el diagrama siguiente.

62
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

G V

R R ∩ G ∩ Mc R ∩ V ∩ Mc

R∩G∩M R∩V ∩M

P ∩G∩M P ∩V ∩M

P P ∩ G ∩ Mc P ∩ V ∩ Mc

Ejemplo 3.19

Veamos que datos que proporciona el enunciado.

~ Robles, 529, es decir, |R| = 529.

~ Pinos, 484, o sea, |P | = 484.

~ Árboles de la sierra de Gredos, luego |G| = 408.

~ Árboles maderables, por lo tanto, |M | = 158.

~ Robles de la sierra de Gredos, es decir, |R ∩ G| = 236.

~ Árboles de la sierra de Gredos no maderables, o sea, |G ∩ M c | = 328.

~ Robles maderables, luego |R ∩ M | = 76.

~ Robles o árboles de Gredos o maderables, o sea, |R ∪ G ∪ M | = 738.

(a) Calculemos el número de robles maderables que hay en la Sierra de Gredos.


A la vista de los datos que proporciona el enunciado, podemos aplicar el principio de inclusión-
exclusión para 3 conjuntos:

|R ∪ G ∪ M | = |R| + |G| + |M | − |R ∩ G| − |R ∩ M | − |G ∩ M | + |R ∩ G ∩ M | (3.12)

63
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

y el único dato que no conocemos es |G ∩ M |. Ahora bien, los árboles de la sierra de Gredos pueden
ser maderables o no maderables, es decir,

G = (G ∩ M ) ∪ (G ∩ M c )

siendo, ésta, una descomposición de G en unión de subconjuntos disjuntos. Aplicando el principio


de adición,
|G| = |G ∩ M | + |G ∩ M c |
de donde,
|G| − |G ∩ M | = |G ∩ M c |
sustituimos en (3.12) y

|R ∪ G ∪ M | = |R| + |M | − |R ∩ G| − |R ∩ M | + |G ∩ M c | + |R ∩ G ∩ M |
= 738 − 529 − 158 + 236 + 76 − 328
= 35

(b) Pinos no maderables hay en la Serranı́a de Villuercas.


c
Lo que nos piden es el número de elementos del subconjunto (R ∪ G ∪ M ) . Pues bien, si tenemos
en cuenta que el conjunto universal puede descomponerse en unión de disjuntos como R ∪ P y,
c
también, como (R ∪ G ∪ M ) ∪ (R ∪ G ∪ M ) , aplicando las leyes de De Morgan y el principio de
adición, tendremos
c
R ∪ P = (R ∪ G ∪ M ) ∪ (R ∪ G ∪ M ) =⇒ R ∪ P = (R ∪ G ∪ M ) ∪ (Rc ∩ Gc ∩ M c )
=⇒ R ∪ P = (R ∪ G ∪ M ) ∪ (P ∩ V ∩ M c )
=⇒ |R| + |P | = |R ∪ G ∪ M | + |P ∩ V ∩ M c |
=⇒ |P ∩ V ∩ M c | = |R| + |P | − |R ∪ G ∪ M |
=⇒ |P ∩ V ∩ M c | = 529 + 484 − 738
=⇒ |P ∩ V ∩ M c | = 275 

Ejemplo 3.20 En un estudio sobre sus prácticas deportivas hecho entre 150 estudiantes de la Univer-
sidad de Cádiz, se observa que los que juegan al fútbol no juegan al tenis ni al ajedrez y ninguno de los
ajedrecistas juega al baloncesto.

La encuesta arrojó además, los resultados siguientes:

25 juegan al fútbol.
52 juegan al baloncesto.
11 juegan únicamente al tenis.
15 juegan al fútbol y al baloncesto.
25 juegan al tenis y al baloncesto.
Los que juegan al ajedrez son el cuádruple de los que juegan únicamente al baloncesto.

¿Cuántos de los estudiantes encuestados no practican ninguno de estos cuatro deportes?

Solución

Los estudiantes que practican alguno de los cuatro deportes son los del conjunto F ∪ B ∪ T ∪ A por lo
c
tanto los que no practican ninguno son los de su complementario, es decir, (F ∪ B ∪ T ∪ A) o lo que es
igual F c ∩ B c ∩ T c ∩ Ac .

64
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Por otra parte, si U es el conjunto universal formado por todos los estudiantes encuestados, tendremos
que |U | = 150 y

U = (F ∪ B ∪ T ∪ A) ∪ (F ∪ B ∪ T ∪ A)c

luego por el principio de adición,

c
|U | = |F ∪ B ∪ T ∪ A| + |(F ∪ B ∪ T ∪ A) |

de aquı́ que
c
|(F ∪ B ∪ T ∪ A) | = |U | − |F ∪ B ∪ T ∪ A| = 150 − |F ∪ B ∪ T ∪ A| . (3.13)

Nuestro problema es, por tanto, calcular |F ∪ B ∪ T ∪ A| es decir, cuántos estudiantes practican alguno
de los cuatro deportes.

Además, del enunciado se sigue lo siguiente:

X Los que juegan al fútbol no juegan al tenis ni al ajedrez, luego

F ∩T =∅ y F ∩A=∅

de aquı́ que

(F ∩ T ) ∪ (F ∩ A) = ∅

es decir,

F ∩ (T ∪ A) = ∅

X Ninguno de los ajedrecistas juega al baloncesto, luego

B∩A=∅

de aquı́ que

(F ∩ A) ∪ (B ∩ A) = ∅

o sea,

(F ∪ B) ∩ A = ∅

Además,

(F ∪ B) ∩ (T ∪ A) = [(F ∪ B) ∩ T ] ∪ [(F ∪ B) ∩ A]
= (F ∩ T ) ∪ (B ∩ T ) ∪ [(F ∪ B) ∩ A]
= ∅ ∪ (B ∩ T ) ∪ ∅
= B∩T

La situación puede resumirse de forma gráfica en la figura siguiente:

65
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U
F B T A

F c ∩ B c ∩ T c ∩ Ac

Ejemplo 3.20

Utilizando el principio de inclusión-exclusión para dos conjuntos F ∪ B y T ∪ A, tendremos

|F ∪ B ∪ T ∪ A| = |(F ∪ B) ∪ (T ∪ A)|

= |F ∪ B| + |T ∪ A| − |(F ∪ B) ∩ (T ∪ A)|

= |F ∪ B| + |T ∪ A| − |B ∩ T | (3.14)

y como el enunciado proporciona, entre otros, los datos |F |, |B|, |F ∩ B| y |T ∩ B|, aplicamos de nuevo
el principio de inclusión-exclusión a F ∪ B, es decir,

|F ∪ B| = |F | + |B| − |F ∩ B|

que sustituido en (3.14), nos lleva a que

|F ∪ B ∪ T ∪ A| = |(F ∪ B) ∪ (T ∪ A)|

= |F ∪ B| + |T ∪ A| − |(F ∪ B) ∩ (T ∪ A)|

= |F | + |B| − |F ∩ B| + |T ∪ A| − |B ∩ T | (3.15)

y el único dato que nos falta es |T ∪ A|.

Pues bien, como conocemos los que juegan únicamente al tenis y los que juegan al ajedrez, descompon-
dremos los que juegan al tenis o al ajedrez (T ∪ A) en los que juegan al tenis y no al ajedrez y los que
juegan al ajedrez, es decir,
T ∪ A = (T ∩ Ac ) ∪ A
y entre los que juegan al tenis y no juegan al ajedrez los hay que también juegan al baloncesto, es decir,

(T ∩ Ac ) = (T ∩ Ac ∩ B) ∪ (T ∩ Ac ∩ B c ) .

Sustituyendo este resultado en la igualdad anterior,

T ∪ A = (T ∩ Ac ∩ B) ∪ (T ∩ Ac ∩ B c ) ∪ A

y al ser los tres conjuntos disjuntos dos a dos, por el principio de adición,

|T ∪ A| = |T ∩ Ac ∩ B| + |T ∩ Ac ∩ B c | + |A|

66
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

y como los que juegan al ajedrez no juegan al baloncesto,

|T ∩ Ac ∩ B| = |T ∩ B|

de aquı́ que
|T ∪ A| = |T ∩ B| + |T ∩ Ac ∩ B c | + |A|
donde |T ∩ Ac ∩ B c | son los que juegan únicamente al tenis.

Sustituyendo en (3.15),

|F ∪ B ∪ T ∪ A| = |F | + |B| − |F ∩ B| + |T ∩ B| + |T ∩ Ac ∩ B c | + |A| − |B ∩ T |

= |F | + |B| − |F ∩ B| + |T ∩ Ac ∩ B c | + |A| (3.16)

y sólo nos queda saber cuántos juegan únicamente al baloncesto ya que |A| es el cuádruple de ése número.

Pues bien, según el enunciado los que juegan al baloncesto no juegan al ajedrez, luego sólo podrán jugar
al fútbol o al tenis y como los que juegan al fútbol no juegan al tenis, tendremos que

B = (B ∩ F ) ∪ (B ∩ F c ∩ T c ) ∪ (B ∩ T )

es una descomposición de B en unión de conjuntos disjuntos. Aplicando el principio de adición,

|B| = |B ∩ F | + |B ∩ F c ∩ T c | + |B ∩ T |

siendo |B ∩ F c ∩ T c | el número de estudiantes encuestados que juegan únicamente al baloncesto, luego

|A| = 4 |B ∩ F c ∩ T c | = 4 |B| − 4 |B ∩ F | − 4 |B ∩ T | .

Sustituyendo en (3.16) este resultado y, posteriormente, los datos del enunciado,

|F ∪ B ∪ T ∪ A| = |F | + |B| − |F ∩ B| + |T ∩ Ac ∩ B c | + 4 |B| − 4 |B ∩ F | − 4 |B ∩ T |
= |F | + 5 |B| − 5 |F ∩ B| + |T ∩ Ac ∩ B c | − 4 |B ∩ T |
= 25 + 5 · 52 − 5 · 15 + 11 − 4 · 25
= 25 + 260 − 75 + 11 − 100
= 121

Finalmente, llevando este resultado a (3.13),


c
|F ∪ B ∪ T ∪ A| = 150 − 121 = 29

es decir, 129 estudiantes de los encuestados no practican ninguno de estos cuatro deportes. 

Ejemplo 3.21 En una reunión hay más hombres que mujeres, más mujeres que beben que hombres
que fuman y más mujeres que fuman y no beben que hombres que no beben ni fuman. Demostrar que
hay menos mujeres que no beben ni fuman que hombres que beben y no fuman.

Solución

Sea

H: Conjunto formado por los hombres de la reunión.

M : Conjunto formado por las mujeres de la reunión.

F : Conjunto formado por las personas de la reunión que fuman.

B: Conjunto formado por las personas de la reunión que beben.

67
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H M

H ∩ F ∩ Bc M ∩ F ∩ Bc

H ∩F ∩B M ∩F ∩B

H ∩ Fc ∩ B M ∩ Fc ∩ B

H ∩ F c ∩ Bc M ∩ F c ∩ Bc

Ejemplo 3.21

Según los datos aportados por el enunciado,

X hay más hombres que mujeres, es decir,

|H| > |M | (3.17)

Descompondremos los conjuntos H y M en unión de conjuntos disjuntos.


H = (H ∩ F ) ∪ (H ∩ F c )
= (H ∩ F ∩ B) ∪ (H ∩ F ∩ B c ) ∪ (H ∩ F c ∩ B) ∪ (H ∩ F c ∩ B c )

M = (M ∩ F ) ∪ (M ∩ F c )
= (M ∩ F ∩ B) ∪ (M ∩ F ∩ B c ) ∪ (M ∩ F c ∩ B) ∪ (M ∩ F c ∩ B c )
Aplicando el principio de adición,
|H| = |H ∩ F ∩ B| + |H ∩ F ∩ B c | + |H ∩ F c ∩ B| + |H ∩ F c ∩ B c |

|M | = |M ∩ F ∩ B| + |M ∩ F ∩ B c | + |M ∩ F c ∩ B| + |M ∩ F c ∩ B c |

Sustituyendo estos resultados en (3.17)

|H ∩ F ∩ B| + |H ∩ F ∩ B c | + |H ∩ F c ∩ B| + |H ∩ F c ∩ B c | >

|M ∩ F ∩ B| + |M ∩ F ∩ B c | + |M ∩ F c ∩ B| + |M ∩ F c ∩ B c | (3.18)

68
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

X hay más mujeres que beben que hombres que fuman, es decir,
|M ∩ B| > |H ∩ F | (3.19)
Al igual que antes, escribimos los conjuntos M ∩ B y H ∩ F como unión de conjuntos disjuntos
M ∩B = (M ∩ F ∩ B) ∪ (M ∩ F c ∩ B)
H ∩F = (H ∩ F ∩ B) ∪ (H ∩ F ∩ B c ) .
Aplicando nuevamente el principio de adición,
|M ∩ B| = |M ∩ F ∩ B| + |M ∩ F c ∩ B|
|H ∩ F | = |H ∩ F ∩ B| + |H ∩ F ∩ B c | .
y sustituyendo en (3.19)
|M ∩ F ∩ B| + |M ∩ F c ∩ B| > |H ∩ F ∩ B| + |H ∩ F ∩ B c | (3.20)

X hay más mujeres que fuman y no beben que hombres que no beben ni fuman. Entonces,
|M ∩ F ∩ B c | > |H ∩ F c ∩ B c | . (3.21)

Pues bien, sumando miembro a miembro las desigualdades (3.18), (3.20) y (3.21)
|H ∩ F ∩ B| + |H ∩ F ∩ B c | + |H ∩ F c ∩ B| + |H ∩ F c ∩ B c | +
|M ∩ F ∩ B| + |M ∩ F c ∩ B| +
|M ∩ F ∩ B c | >
|M ∩ F ∩ B| + |M ∩ F ∩ B c | + |M ∩ F c ∩ B| + |M ∩ F c ∩ B c | +
|H ∩ F ∩ B| + |H ∩ F ∩ B c | +
|H ∩ F c ∩ B c |
y simplificando,
|M ∩ F c ∩ B c | < |H ∩ F c ∩ B|
luego hay menos mujeres que no fuman ni beben que hombres que beben y no fuman. 

3.5 Principio de Distribución

Supongamos que deseamos introducir m objetos en n cajas siendo mayor el número de aquellos que de
éstas, es decir, m > n. Obviamente, alguna de las cajas deberá contener más de un objeto. El principio
que estudiamos ahora prueba este resultado y lo generaliza. Este principio se conoce, también, con el
nombre de principio del cajón de Dirichlet, matemático alemán que lo usó para probar algunos resultados
en teorı́a de números.

3.5.1 Teorema

Sean m, n y p tres números enteros positivos. Si se dispone de np + m objetos para distribuir entre n
cajas, entonces alguna caja deberá contener, al menos, p + 1 objetos.

Demostración

Supongamos que cada caja contiene, como máximo, p objetos; entonces el número de objetos contenidos
en la totalidad de las cajas será, como máximo, np. Por tanto nos sobran m objetos y como por hipótesis
m > 1, tendremos que
np < np + m
luego, en efecto, alguna de las cajas ha de contener, al menos, p + 1 objetos. 

69
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

3.5.2 Corolario

Si m1 , m2 , . . . , mn son n números naturales tales que


n
X
mi
i=1
>p
n
entonces, para algún i entre 1 y n, se tiene que mi > p.

Demostración

Veamos que, al menos, alguno de los números dados es mayor que p.

En efecto,
n
X
mi n
i=1
X
> p =⇒ mi > np
n i=1
de aquı́ que exista m > 1 tal que
n
X
mi = np + m
i=1
si ahora hacemos la suposición de que disponemos de n cajas y que mi es el número de elementos de
cada caja, por el teorema anterior alguno de los mi debe ser estrictamente mayor que p. 

Obsérvese que en términos de conjuntos, el principio de distribución puede expresarse de la forma sigu-
iente: Si se efectúa una partición de un conjunto finito A en n partes, entonces una de las partes posee,
al menos, |A| /n elementos.

Ejemplo 3.22 Se asignan de forma aleatoria a diez puntos de una circunferencia los números del 1 al
10. Demostrar que al menos una de las sumas asignadas a tres puntos consecutivos es mayor que 16.

Solución

p1
• p2
p10
4 •

2
9
3 • p3

p9 • 8 7 • p4

p8 • 6 5 • p5
10 1
• •
p7 p6

Ejemplo 3.22

70
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

En la figura hemos dibujado una circunferencia con los diez puntos pi , 1 6 i 6 10 y un ejemplo de
asignación de los números.

Sea ni el número asignado al punto pi y

si = ni + ni+1 + ni+2 , 1 6 i 6 8
s9 = n9 + n10 + n1
s10 = n10 + n1 + n2

Cada uno de los ni aparece en tres sumas, luego


10
X 10
X 10
X
si = 3ni = 3 ni = 3(1 + 2 + 3 + 4 + 5 + 6 + 7 + 8 + 9 + 10) = 3 · 55 = 165
i=1 i=1 i=1

Pues bien, por el corolario 3.5.2 existirá, al menos, una suma que vale
10
X
si
i=1 165
= = 16, 5 > 16
10 10

Ejemplo 3.23 Sea T un triángulo equilátero de 2 cms. de lado. Demostrar que si se eligen cinco
puntos en su interior, hay al menos dos de ellos que distan entre sı́ menos de 1 cm.

Solución

Dividimos el triángulo en cuatro triángulos uniendo los puntos medios de sus lados.

Ejemplo 3.23

Tenemos, pues, cinco puntos a distribuir entre cuatro triángulos. Por el principio de distribución alguno
de ellos ha de contener al menos, dos puntos. Dado que la distancia máxima entre dos puntos dentro de
cualquiera de los triángulos es 1 cm, la proposición está probada. 

71
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Ejemplo 3.24 En un ordenador hay almacenadas 500.000 palabras de cuatro o menos letras. ¿Son
todas distintas entre sı́? (Se considera un alfabeto de 26 letras).

Solución

Para la primera letra de cada palabra hay 26 opciones y para cada una de ellas 26 para la segunda y ası́
sucesivamente. Por el principio de multiplicación habrá un total de

26 · 26 · 26 · 26 = 264

palabras de cuatro letras.

Razonando de forma análoga habrá 263 palabras de tres letras, 262 de dos letras y 26 de una sola letra.

Por el principio de adición, el número total de palabras de cuatro o menos letras será

264 + 263 + 262 + 26 = 475.254

Dado que hay 500.000 palabras almacenada, no pueden ser todas distintas entre sı́ ya que por el principio
de distribución, al menos una palabra se repite. 

Ejemplo 3.25 Sea A un conjunto formado por 25 números enteros positivos. Probar que A contiene,
al menos, dos números que dan el mismo resto al dividirlos entre 24.

Solución

Por el Algoritmo de la división, al dividir cualquier entero positivo por 24, existirán un cociente q y un
resto r tales que
n = 24q + r
donde 0 6 r < 24.

Hay, pues, 24 restos distintos y como el conjunto A contiene 25 números, por el principio de distribución
habrá, al menos, dos que den el mismo resto al dividirlos entre 24. 

Ejemplo 3.26 ¿Cuántos habitantes debe tener una ciudad para asegurar que hay al menos dos habi-
tantes cuyas iniciales del nombre y de los dos apellidos coincidan?

Solución

Sea A el conjunto de las letras del alfabeto y supongamos que |A| = 26. Entonces, el número de opciones
para la primera letra del nombre y cada uno de los dos apellidos es el número de elementos del conjunto
A × A × A. Por el principio de multiplicación,

|A × A × A| = |A| · |A| · |A| = 263 = 17576

Ahora, por el principio de distribución, el número mı́nimo de habitantes para asegurar la existencia de
dos de ellos con las mismas iniciales es 17577. 

Ejemplo 3.27 En una oposición, cada opositor debe contestar a tres temas distintos elegidos por
sorteo entre diez. Si se han presentado 721 opositores, demostrar que

(a) Al menos a diecisiete opositores les tocaron los dos primeros temas iguales.
(b) Al menos nueve opositores deberán contestar el mismo primer tema y el mismo tercer tema.
(c) Al menos a dos opositores les coincidieron los tres temas y en el mismo orden.

Solución

Calculamos el número de resultados distintos que son posibles en el sorteo.

72
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Para el primer tema hay diez opciones posibles, nueve para el segundo y, finalmente, hay ocho opciones
para el tercero. Por el principio de multiplicación, el número de resultados distintos es:

10 · 9 · 8 = 720

(a) Si consideramos únicamente los dos primeros temas, el número de resultados distintos posibles en el
sorteo es de 90. Observamos que el orden de los temas no influyen, es decir, el resultado de segundo
y cuarto temas es idéntico al de cuarto y segundo. Consecuentemente, el número de resultados
distintos posibles es 45. Pues bien,
721 = 45 · 16 + 1
luego, por el principio de distribución, habrá al menos, 17 opositores que se han examinado de los
mismos dos primeros temas.
(b) En este caso el orden de los temas en el sorteo si influye. En efecto, si a un opositor le tocase el
tema seis como primero y el tema ocho como segundo, y a otro el tema ocho como primero y el
tema seis como segundo serı́an resultados distintos desde el punto de vista en que se plantea la
pregunta. Por el principio de multiplicación habrı́a 10 · 9 = 90 resultados posibles del sorteo para
los temas primero y tercero. Al ser
721 = 90 · 8 + 1
por el principio de distribución hay, al menos, un subconjunto con nueve opositores que deberán
contestar al mismo primer tema y al mismo tercer tema.
(c) Razonando igual que en el apartado anterior, el orden influye, luego el número de resultados posibles
es 10 · 9 · 8 = 720, y al ser
721 = 720 · 1 + 1
el principio de distribución asegura que al menos, dos opositores se examinaron de los mismos tres
temas y en el mismo orden. 

73
Apuntes de Matemática Discreta
4. Permutaciones y Variaciones

Francisco José González Gutiérrez


Cádiz, Octubre de 2004
Lección 4

Permutaciones y Variaciones

Contenido
4.1 Permutaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75
4.1.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76
4.1.2 Número de Permutaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76
4.2 Permutaciones con Repetición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 80
4.2.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 82
4.2.2 Número de Permutaciones con Repetición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 82
4.3 Variaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 93
4.3.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 94
4.3.2 Formación y Número de Variaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 94
4.4 Variaciones con Repetición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 96
4.4.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 96
4.4.2 Formación y Número de las Variaciones con Repetición . . . . . . . . . . . . . 97

Estudiamos en esta lección las distintas colecciones que pueden formarse con los elementos de un conjunto
con un número finito de ellos. Estableceremos los conceptos de permutación y variación, calculando su
número. Algunos ejemplos ilustrarán las situaciones en las que se plantea la necesidad de calcular
permutaciones y variaciones.

Supongamos que a1 , a2 , . . . , am son m objetos. Plantearemos problemas tales como cuántas ordenaciones
distintas de los mismos pueden hacerse o cuántos grupos de n objetos pueden extraerse de ellos en
determinadas condiciones.

4.1 Permutaciones

Supongamos que los objetos aludidos al principio de la lección son cinco, es decir, m = 5 y que son
personas, es decir disponemos de un conjunto de cinco personas y nos planteamos la siguiente cuestión:

¿De cuántas formas diferentes pueden situarse estas cinco personas en la cola de un cine?

La primera posición de la cola puede estar ocupada por cualquiera de ellas, luego habrá para la
misma cinco opciones posibles.
Una vez ocupada la primera posición de la cola, quedarán cuatro personas para la segunda, luego
habrá cuatro opciones posibles para la misma. Por el principio de multiplicación las dos primeras
posiciones de la cola pueden ocuparse, por tanto, de 5 · 4 formas distintas.

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Para cada una de estas formas quedarán tres personas para ocupar la tercera posición. Por el
principio antes citado, las tres primeras posiciones de la cola podrán ocuparse de 5 · 4 · 3 formas
diferentes.
Una vez ocupadas las tres primeras posiciones, quedarán dos personas para ocupar la cuarta. Un
razonamiento análogo a los anteriores nos permite concluir que las primeras cuatro posiciones
pueden ocuparse de 5 · 4 · 3 · 2 formas distintas.
Finalmente, queda una persona y una posición libre en la cola, por tanto, el número total de formas
posibles de situarse las cinco personas en la cola es:
5 · 4 · 3 · 2 · 1 = 120

Este ejemplo nos servirá para introducir, definir y calcular las permutaciones de n elementos.

4.1.1 Definición

Dada una colección de n objetos a1 , a2 , . . . , an , llamaremos permutación a cualquier ordenación de los


mismos. Por tanto, dos permutaciones serán distintas si los objetos están colocados en orden diferente.

Por ejemplo, en una colección de cinco objetos, a1 , a2 , a3 , a4 y a5 , dos permutaciones distintas de ellos
serán
a1 a3 a5 a2 a4 y a2 a3 a5 a1 a4

4.1.2 Número de Permutaciones

El número de permutaciones de n objetos lo designaremos por Pn y su valor es, por el principio de


multiplicación,
Pn = 1 · 2 · 3 · · · · · (n − 1) · n.
A este número se le llama factorial de n y se nota n!, es decir,

n! = n · (n − 1) · · · · · 3 · 2 · 1

Obsérvese que
n! = (n − 1)! · n
Ejemplo 4.1 Calcular el número de ordenaciones posibles que pueden hacerse con las cinco vocales y
decir cual de ellas ocupa el décimo lugar en el supuesto de que se ordenen alfabéticamente.

Solución

Consideramos las cinco vocales a, e, i, o, u. Según hemos visto, el número de ordenaciones posibles es
P5 = 5! = 5 · 4 · 3 · 2 · 1 = 120
Veamos ahora cual de ellas ocupa el décimo lugar en orden alfabético.

Fijando la a en la primera posición y permutando las otras cuatro vocales, tendremos que habrá
P4 = 4! = 1 · 2 · 3 · 4 = 24
ordenaciones que comienzan por a, luego la que buscamos tendrá la forma
av2 v3 v4 v5 .
De estas 24 ordenaciones distintas, fijando cualquiera de las otras vocales en la segunda posición y
permutando las tres restantes, habrá
P3 = 3! = 1 · 2 · 3 = 6

76
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

ordenaciones que comienzan por a y continúan por cada una de las restantes vocales en orden alfabético
esto significa que desde la primera a la sexta comienzan por ae y de la séptima a la duodécima por ai,
por tanto nuestra permutación es una de las seis de la forma:

aiv3 v4 v5 .

De estas seis, y por un razonamiento idéntico al anterior, habrá

P2 = 2! = 2

ordenaciones que comienzan por ai y siguen con cualquiera de las tres vocales que restan. En orden
alfabético significa que la séptima y la octava empiezan por aie, la novena y la décima por aio y las dos
restantes por aiu, por tanto la permutación que andamos buscando es

aiov4 v5

De las dos ordenaciones posibles para las vocales v4 y v5 , la primera en orden alfabético es eu y la segunda
ue, consecuentemente
aioue
es la que ocupa el décimo lugar en el orden alfabético. 

Ejemplo 4.2 Calcular cuántos números de cuatro cifras distintas pueden formarse con los dı́gitos 2, 4, 6
y 8 ası́ como la suma de todos ellos. Decir que lugar ocupará el número 6248 si los suponemos ordenados
en orden creciente.

Solución

♦ El total de números de cuatro cifras distintas, será el número total de ordenaciones que puedan hacerse
con los cuatro dı́gitos dados, es decir,

P4 = 4! = 1 · 2 · 3 · 4 = 24

♦ Calculemos la suma de todos ellos. De los veinticuatro números distintos habrá P3 que terminen en
dos (bastarı́a fijar el 2 y permutar los otros tres), y lo mismo podemos decir de los números que terminan
en 4,6 y 8, luego habrá
P3 = 3! = 1 · 2 · 3 = 6
números que terminen en cada uno de los cuatro dı́gitos. El mismo razonamiento puede aplicarse a cada
una de las tres posiciones restantes. Esquemáticamente, serı́a:

Primera cifra Segunda cifra Tercera cifra Cuarta cifra


6·2 6·2 6·2 6·2
6·4 6·4 6·4 6·4
6·6 6·6 6·6 6·6
6·8 6·8 6·8 6·8
133 3 2 0

Consecuentemente, la suma de todos los números serı́a 133320.

♦ Veamos ahora en que posición se encuentra situado el número 6248, supuesto que están ordenados en
orden creciente.

Obsérvese que 6248 es el número más pequeño de los que empiezan por 6, luego será el primero de todos
ellos.

Fijando el 2, tendremos P3 = 6 números que empiezan por 2 y si fijamos el 4, tendremos, también, P3 = 6


números que empiezan por 4, luego desde el primero hasta el duodécimo empiezan por 2 los seis primeros
y por 4 los seis restantes. El decimotercer número empezará por 6 y es, precisamente, nuestro número.

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Consecuentemente, la posición que ocupa el 6248 en una ordenación creciente de las permutaciones es la
decimotercera. 

Ejemplo 4.3 Los trabajos de los ordenadores a, b, c, d y e van a una cola de impresión que no establece
prioridades entre los mismos. Calcular de cuántas formas distintas pueden imprimirse los trabajos en los
casos siguientes:

(a) El que procede del ordenador a ha de imprimirse en primer lugar.

(b) El que procede del ordenador b ha de imprimirse en tercer lugar.

(c) El que procede del ordenador a ha de imprimirse primero y el procedente del b en tercer lugar.

(d) El que procede del ordenador a ha de imprimirse primero o el procedente del b en tercer lugar.

(e) El que procede del ordenador a no ha de imprimirse en primer lugar ni el procedente del b en tercer
lugar.

(f) El que procede del ordenador a no ha de imprimirse en primer lugar o el procedente del b no ha de
imprimirse en tercer lugar.

Solución

Llamaremos A y B a los conjuntos formados por todas las ordenaciones posibles en las que los trabajos
procedentes de los ordenadores a y b figuren en primera y tercera posición, respectivamente.

Si llamamos U al conjunto formado por todas las ordenaciones posibles de los trabajos procedentes de
los cinco ordenadores, es claro que

|U | = P5 = 5! = 5 · 4 · 3 · 2 · 1 = 120

También es obvio que A y B son subconjuntos de U .

(a) Hay que calcular |A|. Pues bien, dejando fijo en el primer lugar el trabajo procedente del ordenador
a, los otros cuatro pueden llegar a la cola de

P4 = 4! = 24

formas distintas, es decir,


|A| = 24

(b) En este caso tendremos que calcular |B|. Bastarı́a razonar exactamente igual que en el apartado
anterior y obtendrı́amos que
|B| = 24

(c) Ahora nos piden |A ∩ B|.


Dejando fijos en los lugares primero y tercero los trabajos procedentes de los ordenadores A y B,
respectivamente, los otros tres pueden llegar a la cola de

P3 = 3! = 6

formas distintas, luego


|A ∩ B| = 6.

(d) Ahora hemos de calcular |A ∪ B|.


Por el principio de inclusión-exclusión y utilizando los resultados de los apartados anteriores,

|A ∪ B| = |A| + |B| − |A ∩ B| = 24 + 24 − 6 = 42

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(e) En este caso nos piden |Ac ∩ B c |.


Pues bien, por el principio de adición,
c
|A ∪ B| + |(A ∪ B) | = |U |

o lo que es igual
|A ∪ B| + |Ac ∩ B c | = |U |
de aquı́ que
|Ac ∩ B c | = |U | − |A ∪ B| = 120 − 42 = 78

(f) Finalmente, hay que calcular |Ac ∪ B c |.


De nuevo, por el principio de adición,
c
|A ∩ B| + |(A ∩ B) | = |U |

o lo que es igual
|A ∩ B| + |Ac ∪ B c | = |U |
de aquı́ que
|Ac ∪ B c | = |U | − |A ∩ B| = 120 − 6 = 114


Ejemplo 4.4 Un profesor de informática tiene siete libros distintos sobre programación en una es-
tanterı́a. Tres de los libros tratan de FORTRAM y los otros cuatro de BASIC. Calcular de cuántas
formas puede el profesor ordenar los libros en la estanterı́a, si

(a) no hay restricciones.

(b) deben alternarse los lenguajes.

(c) todos los libros de FORTRAM deben estar juntos.

(d) todos los libros de FORTRAM deben estar juntos y los de BASIC también.

(e) los tres libros de FORTRAM están colocados en la estanterı́a con dos libros de BASIC a cada lado.

Solución

Llamaremos f1 , f2 y f3 a los tres libros de FORTRAM y b1 , b2 , b3 y b4 a los cuatro de BASIC.

(a) Al no haber restricciones, el número total de formas en que el profesor puede colocar los libros en
la estanterı́a serı́an todas las ordenaciones posibles de los mismos y esto puede hacerse de

P7 = 7! = 1 · 2 · 3 · 4 · 5 · 6 · 7 = 5040

formas distintas.

(b) Observamos que al haber tres libros de FORTRAM y cuatro de BASIC, para que los lenguajes
se alternen las ordenaciones han de empezar y acabar con un libro de BASIC. Ordenamos, pues,
los cuatro libros de BASIC de todas las formas posibles, lo cual puede hacerse de P4 formas, y
para cada una de ellas alternamos las P3 formas distintas en que pueden ordenarse los libros de
FORTRAM. Por el principio de la multiplicación, habrá

P4 · P3 = 4! · 3! = 144

maneras diferentes de colocar los siete libros en la estanterı́a de forma que se alternen los lenguajes.

79
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(c) Llamamos f al bloque formado por los tres libros de FORTRAM y ordenamos los elementos
b1 , b2 , b3 , b4 y f de todas las formas posibles, cosa que puede hacerse de P5 formas distintas. Ahora,
para cada una de ellas ordenamos los tres libros de FORTRAM que hay en f de P3 formas, nueva-
mente por el principio de la multiplicación habrá

P5 · P3 = 5! · 3! = 720

formas diferentes de ordenar los siete libros de forma que los de FORTRAM estén juntos.
(d) Razonando igual que en en el apartado anterior, si f es el bloque formado por los tres libros de
FORTRAM y b el formado por los cuatro de BASIC, entonces los bloques f y b pueden ordenarse
de P2 formas distintas. Dentro de f los libros f1 , f2 y f3 pueden ordenarse de P3 formas y para
cada una de ellas, los cuatro libros del bloque b pueden ordenarse de P4 formas diferentes. Bastará
aplicar la regla del producto para concluir que hay

P2 · P3 · P4 = 2! · 3! · 4! = 288

formas distintas de colocar los siete libros en la estanterı́a, estando los tres de FORTRAM juntos
y los dos libros de BASIC también.
(e) Ordenamos los cuatro libros de BASIC de todas las formas posibles, es decir, de P4 formas y en
cada una de ellas introducimos entre el segundo y el tercer libro una de las P3 posibles ordenaciones
de los tres libros de FORTRAM. Aplicando la regla del producto, habrá

P4 · P3 = 4! · 3! = 144

formas distintas de colocar los siete libros en la estanterı́a, estando los tres de FORTRAM juntos
y con dos libros de BASIC a cada lado. 

Ejemplo 4.5 ¿De cuántas maneras pueden ordenarse las letras a, b, c, d, e, e, e, e y e de forma que
ninguna e sea adyacente a otra?

Solución

Dado que hay cinco e y cuatro letras distintas entre sı́ y distintas de la e, para que éstas no sean adyacentes
las ordenaciones han de empezar y acabar con e, es decir, serán de la forma

e 1 e 2 e 3 e 4 e

donde las posiciones 1, 2, 3 y 4 pueden estar ocupadas por las cuatro letras restantes de

P4 = 4! = 24

formas distintas. 

4.2 Permutaciones con Repetición

Supongamos ahora que disponemos de cinco objetos, a1 , a2 , a3 , a4 y a5 y que son letras del alfabeto.

¿Cuántas palabras distintas pueden formarse con las cinco letras?

Parece evidente que según hemos razonado en el apartado anterior, el número de palabras diferentes serı́a
P5 es decir, 120.

Pues bien supongamos ahora que la letra a1 está repetida tres veces, la a2 cuatro veces y la a4 dos veces.
La pregunta anterior podrı́a formularse ahora en los siguientes términos:

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Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

¿Cuántas palabras distintas pueden formarse con las once letras?

Podrı́amos pensar que el problema es idéntico al anterior y contestar que hay un total de P11 palabras
distintas. Sin embargo, un análisis algo más detallado de la situación nos permite ver que, aunque
parecida, la situación es distinta a la anterior.

Supongamos para fijar ideas, que a1 , a2 , a3 , a4 y a5 son las cinco primeras letras del alfabeto, es decir,
disponemos de las letras,
A, A, A, B, B, B, B, C, D, D, E
si le añadimos un subı́ndice a cada una de ellas para distinguirlas y suponemos que son distintas, entre
las P11 ordenaciones que hemos hallado antes figurarán, por ejemplo, las tres palabras siguientes:

A1 A2 A3 B1 B2 B3 B4 CD1 D2 E
A2 A1 A3 B2 B4 B1 B3 CD2 D1 E
A1 A3 B1 A2 B2 CB4 D1 D2 EB3

Si ahora eliminamos los subı́ndices, tendremos

AAABBBBCDDE
AAABBBBCDDE
AABABCBDDEB

y las dos primeras palabras son iguales y la tercera distinta. Como en P11 las estamos contando todas,
es obvio que hay muchas palabras que están contadas varias veces, luego la respuesta ofrecida no es, en
absoluto, correcta.

Observamos que dos palabras serán diferentes, únicamente cuando se diferencien, al menos, en el lugar
que ocupan dos letras distintas.

Nuestro problema ahora es saber cuántas palabras repetidas hay dentro de las P11 ordenaciones que
pueden hacerse con las once letras. Por ejemplo, ¿cuántas veces se repite la palabra AAABBBBCDDE?

Pongamos nuevamente los subı́ndices y dividamos la palabra en cinco bloques.

1 2 3 4 5
A1 A2 A3 B1 B2 B3 B4 C D1 D2 E

El bloque 1 podrá ordenarse de P3 formas distintas. Fijando el primero, el bloque 2 admite P4 orde-
naciones distintas y fijando los dos primeros, el tercero puede ordenarse de una sola forma. Una vez
fijados los tres primeros, habrá P2 ordenaciones distintas para el cuarto y una sola para el quinto. Por
el principio de multiplicación, el número de ordenaciones distintas será:
P3 · P4 · P1 · P2 · P1
obviamente al eliminar los subı́ndices todas las palabras serán iguales, luego este es el número de veces
que se repite la palabra propuesta. Lo mismo ocurre con cada una de las P11 ordenaciones que pueden
formarse con las once letras. Consecuentemente, el número de palabras distintas por el número de veces
que se repite cada una será igual al número total de palabras. Ası́ pues, si llamamos N al número total
de palabras distintas, tendremos que
N · P3 · P4 · P1 · P2 · P1 = P11
de aquı́ que
P11 11!
N= =
P3 · P4 · P1 · P2 · P1 3! · 4! · 1! · 2! · 1!
Generalizamos y formalizamos estos conceptos. 

81
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4.2.1 Definición

Sea una colección de n objetos entre los que hay n1 iguales entre sı́, n2 iguales entre sı́ pero distintos
de los n1 , n3 iguales entre sı́, pero distintos de los n1 y n2 y ası́ sucesivamente hasta nr iguales entre
sı́, pero distintos de todos los anteriores. Llamaremos permutaciones con repetición a las distintas
formas de ordenarlos.

Obsérvese que dos permutaciones cualesquiera serán diferentes, cuando se diferencien, al menos, por el
lugar que ocupan dos elementos distintos.

Las notaremos por


P Rnn1 ,n2 ,...,nr
donde, obviamente, n1 + n2 + · · · + nr = n

4.2.2 Número de Permutaciones con Repetición

El número de permutaciones con repetición de n elementos en las condiciones de la definición anterior,


es
Pn n!
P Rnn1 ,n2 ,...,nr = =
Pn1 · Pn2 · · · · · Pnr n1 ! · n2 ! · · · · · · · nr !

Demostración

Supongamos que tenemos formadas todas las permutaciones con repetición:

P Rnn1 ,n2 ,...,nr

si sustituimos los n1 elementos iguales por otros distintos y luego los ordenamos de todos los modos
posibles conservando en sus puestos los n − n1 restantes, de cada grupo de este cuadro se deducirán n1 !
distintos y obtendremos un nuevo cuadro compuesto por n1 ! · P Rnn1 ,n2 ,...,nr . Si en este cuadro sustituimos
los n2 elementos iguales por otros distintos y procedemos de la misma forma, obtendremos otro cuadro
de n1 ! · n2 ! · · · nr ! · P Rnn1 ,n2 ,...,nr grupos.

Si continuamos con este proceso hasta llegar al último grupo de elementos iguales, resultará un total de

n1 ! · n2 ! · · · · · nr ! · P Rnn1 ,n2 ,...,nr

grupos que constituyen las permutaciones de n elementos distintos, luego,

n!
n1 ! · n2 ! · · · · · nr ! · P Rnn1 ,n2 ,...,nr = n! =⇒ P Rnn1 ,n2 ,...,nr =
n1 ! · n2 ! · · · · · · · nr !


Ejemplo 4.6 Con las letras A, A, M, B, B, E, E,

(a) ¿Cuántas palabras pueden construirse?

(b) ¿Cuántas empiezan y acaban en E?

Solución

(a) Observemos que dos palabras distintas cualesquiera

AM ABEBE y BEBEAM A

82
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

sólo se diferencian en el orden de colocación de las letras, por tanto el número de palabras distintas
será igual al de ordenaciones que puedan hacerse con las siete letras dadas, es decir permutaciones
de orden siete. Dado que las letras están repetidas serán permutaciones con repetición de las siete
letras donde tres de ellas se repiten dos veces cada una, luego el número total de palabras es

7! 3·4·5·6·7
P R72,1,2,2 = = = 630
2! · 1! · 2! · 2! 4

(b) Como todas las palabras han de empezar y terminar con E, el problema serı́a equivalente a fijar
una E delante y otra detrás, permutando con repetición las restantes letras, luego el resultado es

5!
P R52,1,2 = = 30
2! · 1! · 2!


n!
Ejemplo 4.7 Demostrar que si n y p son enteros positivos y n es el doble de p, entonces p es un
2
número entero.

Solución

En efecto, si consideramos los n = 2p sı́mbolos x1 , x1 , x2 , x2 , . . . , xp , xp , entonces el número de formas de


ordenarlos es un entero igual a
(p n! n!
P Rn2,2,......,2 = = p
2! · 2! · · · 2! 2


Ejemplo 4.8 Determinar el número de soluciones enteras de la ecuación

x1 + x2 + x3 + x4 = 32

en los casos siguientes:

(a) xi > 0, 1 6 i 6 4

(b) xi > 0, 1 6 i 6 4

(c) x1 , x2 > 5, x3 , x4 > 7

(d) xi > 8, 1 6 i 6 4

(e) xi > −2, 1 6 i 6 4

(f) x1 , x2 , x3 > 0, 0 < x4 6 25

Solución

(a) xi > 0, 1 6 i 6 4
Obsérvese que al ser todas las xi no negativas, ninguna de ellas puede ser mayor que 32, es decir,

0 6 xi 6 32, ∀i = 1, 2, 3, 4

Pues bien, sea A el conjunto formado por todas las soluciones enteras de la ecuación dada, es decir,

A = {(x1 , x2 , x3 , x4 ) : x1 + x2 + x3 + x4 = 32, xi > 0, 1 6 i 6 4}

y sea B el conjunto formado por todas las sucesiones de x y 1, construidas de la forma siguiente:

83
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Dada una solución cualquiera de la ecuación dada, escribimos una x para cada una de las incógnitas
seguido de un número de unos igual al valor de la misma. Por ejemplo a la solución

x1 = 7, x2 = 9, x3 = 8, x4 = 8

le corresponderı́a una secuencia formada por una x seguida de siete unos, a continuación otra x
seguida de nueve unos, una tercera x seguido de ocho unos y terminarı́a la secuencia con una x
seguida de ocho unos.
El siguiente cuadro ilustra algunos ejemplos de la correspondencia ası́ definida.

A B
(7, 9, 8, 8) x1111111x111111111x11111111x11111111

(0, 0, 4, 28) xxx1111x1111111111111111111111111111

(10, 4, 18, 0) x1111111111x1111x111111111111111111x

Obsérvese que a cualquier solución de la ecuación le corresponderá una secuencia de la forma


anterior y, recı́procamente, dada cualquier secuencia de este tipo existe una solución de la ecuación
a la cual representa. Quiere decir, por tanto, que la correspondencia ası́ definida entre A y B es
biunı́voca y ambos conjuntos tienen el mismo número de elementos.
Consecuentemente, el problema de calcular el número de soluciones que tiene la ecuación dada es
equivalente al de calcular el número de elementos que hay en el conjunto B y esto es relativamente
fácil.
En efecto, los elementos de B se diferencian unos de otros únicamente en el orden de colocación de
sus elementos, luego serán todas las ordenaciones posibles que puedan hacerse con los 35 elementos
(no contamos la primera x ya que todas empiezan por x y no influye en el conteo) donde uno de
ellos (la x) se repite tres veces y el otro (el 1) se repite treinta y dos veces. Por lo tanto, el número
de soluciones enteras no negativas que tiene la ecuación propuesta es

3,32 35!
P R35 = = 6545
3! · 32!

(b) xi > 0, 1 6 i 6 4
Observemos lo siguiente:
xi > 0 =⇒ xi > 1 =⇒ xi − 1 > 0
y haciendo
yi = xi − 1, ∀i = 1, 2, 3, 4
tendremos que
yi > 0, ∀i = 1, 2, 3, 4
sustituimos en la ecuación propuesta, y

y1 + 1 + y2 + 1 + y3 + 1 + y4 + 1 = 32

es decir,
y1 + y2 + y3 + y4 = 28 : yi > 0, 1 6 i 6 4
luego el problema propuesto equivale a calcular el número de soluciones enteras de esta ecuación.
Bastarı́a aplicar el mismo razonamiento que en el apartado (a) para llegar a que el número buscado
es
3,28 31!
P R31 = = 4495
28! · 3!

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Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(c) x1 , x2 > 5 y x3 , x4 > 7.


Razonamos igual que en (b) y hacemos

y1 = x1 − 5, y2 = x2 − 5, y3 = x3 − 7, y4 = x4 − 7

sustituimos en la ecuación original y resulta

y1 + y2 + y3 + y4 = 8 : yi > 0, 1 6 i 6 4

razonamos igual que en (a) y tendremos que el número de soluciones enteras de la ecuación prop-
uesta que cumplen las condiciones dadas es

3,8 11!
P R11 = = 165
3! · 8!

(d) xi > 8, 1 6 i 6 4
Razonando igual que en los apartados (a) y (b), hacemos

yi = xi − 8, 1 6 i 6 4

sustituimos en la ecuación original, y nos queda

y1 + y2 + y3 + y4 = 0 : yi > 0, 1 6 i 6 4

la cual, obviamente, sólo admite la solución trivial,

y 1 = y2 = y 3 = y 4 = 0

luego la ecuación general tiene una única solución entera no negativa que cumpla las condiciones
dadas.
(e) xi > −2, 1 6 i 6 4
Razonamos igual que en los apartados anteriores, y hacemos

yi = xi + 2, ∀i = 1, 2, 3, 4

sustituimos en la ecuación original y resulta la ecuación

y1 + y2 + y3 + y4 = 40 : yi > 0, 1 6 i 6 4

Utilizando nuevamente los argumentos del apartado (a), el número de soluciones enteras no nega-
tivas de esta ecuación y, consecuentemente, de la ecuación original con las condiciones impuestas
es
3,40 43!
P R43 = = 12341
3! · 40!
(f) x1 , x2 , x3 > 0, 0 < x4 6 25
Observemos lo siguiente: si S es el conjunto formado por todas las soluciones que nos piden, es
decir,
S = {(x1 , x2 , x3 , x4 ) : x1 , x2 , x3 > 0 y 0 < x4 6 25}
y S1 y S2 son los conjuntos:

S1 = {(x1 , x2 , x3 , x4 ) : x1 , x2 , x3 > 0 y 0 < x4 6 32}


S2 = {(x1 , x2 , x3 , x4 ) : x1 , x2 , x3 > 0 y 25 < x4 6 32}
entonces,
S1 = S ∪ S2 y S ∩ S2 = ∅
luego por el principio de adición,

|S1 | = |S ∪ S2 | = |S| + |S2 |

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Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

es decir,
|S| = |S1 | − |S2 |
3,28
donde |S1 | = P R31 , calculado en el apartado (b).
Para calcular |S2 |, tenemos que x1 , x2 , x3 > 0 y x4 > 25. Entonces,

xi > 0 =⇒ xi > 1 =⇒ xi − 1 > 0, ∀i = 1, 2, 3


y
x4 > 25 =⇒ x4 > 26 =⇒ x4 − 26 > 0

luego haciendo
yi = xi − 1, ∀i = 1, 2, 3 y y4 = x4 − 26
y sustituyendo en la ecuación original, tendremos

y1 + y2 + y3 + y4 = 3 yi > 0, 1 6 i 6 3 : yi > 0, 1 6 i 6 4

Utilizando el mismo razonamiento que en apartados anteriores, el número de soluciones enteras de


la ecuación original cumpliendo las condiciones impuestas es P R63,3 .
Por lo tanto, el número de soluciones enteras de la ecuación propuesta con las condiciones x1 , x2 , x3 >
0 y 0 < x4 6 25 es,
3,28
|S| = P R31 − P R63,3 = 4495 − 20 = 4475


Ejemplo 4.9 Un camino avanza por el plano XY paso a paso bien a la derecha, bien hacia arriba. Si
la longitud de cada paso es de una unidad,

(a) ¿cuántos caminos distintos pueden tomarse para ir desde el origen hasta el punto (7, 7)?

(b) ¿cuántos caminos hay entre los puntos (2, 7) y (9, 14)?

(c) ¿puede formularse una proposición general que incorpore estos dos resultados?

Solución

Notaremos por a un paso hacia arriba y por d un paso a la derecha, entonces un camino cualquiera
vendrá representado por una sucesión de aes y des siendo su longitud el número de letras que tenga. Por
ejemplo,
adddaaaadda
representa un camino de longitud once.

(a) Para ir desde el origen (0, 0) hasta el punto (7, 7) hay que andar un total de

(7 − 0) + (7 − 0) = 14

pasos, siete hacia arriba y siete hacia la derecha. El siguiente esquema representa tres posibles
caminos.

(1) adadadadadadad

(2) aaaaaadadadada

(3) ddddddadaaaddd

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Obsérvese que los tres caminos son distintos y lo único que varı́a de uno a otro es la ordenación de
las siete aes y las siete des, por tanto, un camino es una permutación con repetición de orden 14
de las dos letras repetidas siete veces cada una.
El número total de caminos distintos que pueden tomarse para ir desde el origen al punto (7, 7) es,
por tanto,
7,7 14!
P R14 = = 3432
7! · 7!
(b) Veamos cuantos caminos diferentes hay entre los puntos (2, 7) y (9, 14).
El número de pasos que hay que dar es

9 − 2 = 7 a la derecha
y
14 − 7 = 7 hacia arriba

es decir, catorce en total. Consecuentemente, el número de caminos diferentes que hay entre los
dos puntos dados es, al igual que en el caso anterior,

7,7 14!
P R14 = = 3432
7! · 7!

(c) El razonamiento hecho en los apartados anteriores, puede generalizarse para calcular el número de
caminos de este tipo que hay entre dos puntos cualesquiera del plano XY , p1 y p2 de coordenadas
(a1 , b1 ) y (a2 , b2 ), respectivamente. Los pasos que habrá que dar serán,

a2 − a1 pasos a la derecha
y
b2 − b1 pasos hacia arriba

luego para ir de p1 hasta p2 habrá que dar un total de (a2 − a1 ) + (b2 − b1 ) pasos, consecuentemente
el número de caminos distintos que pueden tomarse son:

(a −a ),(b −b ) [(a2 − a1 ) + (b2 − b1 )]!


P R(a22 −a11 )+(b22 −b11 ) =
(a2 − a1 )! · (b2 − b1 )!

Ejemplo 4.10 ¿Cuántas permutaciones de la palabra M ISSISSIP P I no tienen S consecutivas?

Solución

Consideremos la palabra M IIIP P I es decir, la que resulta eliminando las cuatro eses en la palabra
dada. Dejamos un hueco en blanco antes y después de cada una de las letras,

M I I I P P I

si ahora ordenamos éstas de P R71,4,2 formas distintas, tendremos todas las palabras que pueden formarse
con las siete letras. Para cada una de ellas introducimos en los ocho huecos en blanco cuatro eses y
cuatro bes, significando esto que el espacio en blanco desaparece, por ejemplo,

S M S I b I b I S P b P b I S

87
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es la palabra,
SM SIIISP P IS
y todas las ası́ construidas no tienen eses consecutivas. Pues bien, para cada una de las P R71,4,2 de
que disponı́amos, esto último puede hacerse de P R84,4 formas distintas, consecuentemente, el número de
permutaciones de la palabra dada que no tienen eses consecutivas es

8! 7!
P R71,4,2 · P R84,4 = · = 7350
4! · 4! 4! · 2!


Ejemplo 4.11 ¿Cuántos números hay entre el 1 y el 1000 que tengan la propiedad de que la suma de
sus dı́gitos sea cinco?

Solución

Si exceptuamos el 1000 que, obviamente, no tiene la propiedad requerida, podemos transformar los 999
números restantes en números de tres cifras anteponiendo dos ceros y un cero a los de una y dos cifras,
respectivamente. Por ejemplo,

el 3 se transformarı́a en el 003
el 72 se transformarı́a en el 072

Planteamos el esquema siguiente: a cada uno de los números solución del problema le hacemos corre-
sponder una palabra formada por una c para cada cifra del mismo seguida de un número de x igual a su
valor. La siguiente tabla muestra algunos ejemplos

230 cxxcxxxc
221 cxxcxxcx
005 cccxxxxx

De esta forma a cada número de los que buscamos le corresponderı́a una palabra de éstas y cada una
de las palabras representará a un número cuyas cifras sumen cinco. Calculemos, pues, el número de
palabras distintas que pueden formarse.

Serı́an todas las ordenaciones posibles de 7 elementos (la primera c no la contamos porque se repite en
todos), donde la c se repite dos veces y la x cinco, es decir hay

7!
P R72,5 = = 21
2! · 5!
números entre el 1 y el 1000 con la propiedad de que la suma de sus cifras sea cinco. 

Ejemplo 4.12 Calcular de cuántas formas pueden distribuirse diez monedas idénticas entre cinco niños
si

(a) no hay restricciones.

(b) cada niño recibe una moneda como mı́nimo.

(c) el niño mayor recibe, al menos, dos monedas.

Solución

Designaremos a los niños por n1 , n2 , n3 , n4 y n5 .

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(a) Emplearemos un esquema similar al utilizado en el ejercicio anterior. Representaremos cada forma
de repartir con una n para cada niño seguida de un número de x igual al de monedas que reciba.
La tabla siguiente muestra algunos ejemplos:

n1 n2 n3 n4 n5
1 3 4 1 1 nxnxxxnxxxxnxnx
2 5 3 0 0 nxxnxxxxxnxxxnn
8 0 1 0 1 nxxxxxxxxnnxnnx

Siguiendo un razonamiento análogo al del ejercicio anterior, habrá tantas formas de repartir como
ordenaciones distintas de 9 letras, donde la n se repite 4 veces y la x diez, es decir, las diez monedas
pueden repartirse entre los diez niños de

4,10 14!
P R14 = = 1001
4! · 10!
formas distintas.

(b) Si cada niño recibe una moneda como mı́nimo, entonces damos una moneda a cada uno y repartimos
las cinco restantes. Por un argumento idéntico al del apartado anterior las diez monedas pueden
repartirse entre los diez niños con las condiciones requeridas, de

9!
P R94,5 = = 126
4! · 5!
formas distintas.

(c) Si el niño mayor recibe, al menos, dos monedas, quedarán ocho para repartir entre los cinco niños.
El mismo razonamiento que en los apartados anteriores nos lleva a la conclusión de que la repartición
pedida puede hacerse de
4,8 12!
P R12 = = 495
4! · 8!
formas distintas. 

Ejemplo 4.13 ¿De cuántas maneras puede distribuir un profesor ocho pasteles de chocolate y siete de
canela entre tres de sus alumnos si cada uno quiere como mı́nimo un pastel de cada tipo?

Solución

El profesor darı́a un pastel de chocolate y otro de canela a cada alumno y le quedarı́an por repartir cinco
de la primera clase y cuatro de la segunda.

El problema serı́a ahora distribuir sin restricción de ningún tipo, los cinco pasteles de chocolate y los
cuatro de canela entre los tres alumnos, para lo cual calcuları́amos el número de formas posibles en que
se pueden distribuir los de chocolate y luego, para cada una de ellas, de cuántas formas distintas pueden
distribuirse los de canela.

Si designamos a los tres alumnos por x1 , x2 y x3 , el problema de repartir los cinco pasteles de chocolate
es equivalente al de calcular el número de soluciones enteras de la ecuación

x1 + x2 + x3 = 5

con la condición de que xi > 0 para i = 1, 2, 3, número que siguiendo el método del ejemplo 4.8 es P R72,5 .

El problema de repartir los cuatro pasteles de canela equivale al de calcular cuántas soluciones enteras
tiene la ecuación
x1 + x2 + x3 = 4
con la condición de que xi > 0 para i = 1, 2, 3. Nuevamente por el ejemplo 4.8, la solución es P R62,4 .

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Consecuentemente, la distribución de los cinco pasteles de chocolate y los siete de canela, puede hacerla
el profesor de
7! 6!
P R72,5 · P R62,4 = · = 315
2! · 5! 2! · 4!
formas distintas. 

Ejemplo 4.14 Calcular de cuántas formas pueden distribuirse ocho pelotas blancas idénticas en cuatro
recipientes distintos de modo que

(a) ningún recipiente quede vacı́o.

(b) el cuarto recipiente contenga un número impar de pelotas.

Solución

Seguiremos aplicando el método del ejemplo 4.8 para resolver este ejercicio. Si los cuatro recipientes
son x1 , x2 , x3 y x4 , el problema de distribuir las ocho pelotas en los cuatro recipientes es equivalente a
calcular el número de soluciones enteras que tiene la ecuación

x1 + x2 + x3 + x4 = 8

(a) Si ningún recipiente ha de quedar vacı́o, entonces ponemos una pelota en cada recipiente y dis-
tribuimos las cuatro pelotas restantes en los cuatro recipientes, es decir, calculamos cuántas solu-
ciones enteras tiene la ecuación
x1 + x2 + x3 + x4 = 4
con la condición de que xi > 0 para i = 1, 2, 3, 4. El método aludido anteriormente nos dice que
las pelotas se pueden distribuir de
7!
P R73,4 = = 35
3! · 4!
formas distintas.

(b) Si en el cuarto recipiente hay un número impar de pelotas, entonces contendrá 2k + 1 pelotas,
donde k = 0, 1, 2, 3, por tanto, para cada uno de estos valores de k, quedarán 8 − (2k + 1) pelotas
para distribuir entre los restantes recipientes y esto puede hacerse, aplicando el famoso método del
2,8−(2k+1)
ejemplo 4.8, de P R10−(2k+1) formas, consecuentemente, por el principio de adición la distribución
pedida podrá hacerse de
3
2,8−(2k+1)
X
P R10−(2k+1) = P R92,7 + P R72,5 + P R52,3 + P R32,1
k=0
9! 7! 5! 3!
= + + +
2! · 7! 2! · 5! 2! · 3! 2! · 1!
= 118

formas distintas. 

Ejemplo 4.15 Un mensaje consta de doce sı́mbolos y cuarenta y cinco espacios en blanco entre los
sı́mbolos.

(a) Si los sı́mbolos son todos distintos entre sı́, calcular

(i) el número de mensajes distintos que pueden realizarse.


(ii) el número de mensajes distintos que pueden realizarse con la condición de que entre dos
sı́mbolos consecutivos debe haber un mı́nimo de tres espacios en blanco.

90
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(b) Responder a los dos apartados anteriores, en el caso de que el conjunto de sı́mbolos esté formado
por las letras A, B y C repetidas, cada una, cuatro veces.

Solución

(a) Sean
S1 , S2 , S3 , S4 , S5 , S6 , S7 , S8 , S9 , S10 , S11 , S12
los doce sı́mbolos, todos distintos entre sı́.

(i) Detrás de cada uno de ellos, excepto del último habrá un número determinado de espacios en
blanco que oscilará entre cero y cuarenta y cinco. Un esquema de tal situación es el siguiente
S1 S2 S3 S4 S5 S6 S7 S8 S9 S10 S11 S12
Es obvio que cualquiera que sea el número de blancos que hay entre los sı́mbolos, si inter-
cambiamos dos o más sı́mbolos entre ellos se produce un mensaje diferente, luego atendiendo
solamente a los sı́mbolos habrá un total de P12 mensajes distintos. Ahora bien, para cada uno
de ellos los huecos que hemos dejado entre los sı́mbolos pueden estar ocupados por espacios
en blanco. Observemos el siguiente esquema:

S1 x1 S3 x2 S5 x3 S7 x4 S2 x5 S4 x6 S6 x7 S10 x8 S8 x9 S11 x10 S12 x11 S9

Para una ordenación cualquiera de los sı́mbolos hemos llamado xi a cada uno de los once
espacios en blanco que hay entre ellos. Dado que el total de blancos es cuarenta y cinco el
número de formas distintas de repartirlos entre los espacios es igual al de soluciones enteras
de la ecuación

x1 + x2 + x3 + x4 + x5 + x6 + x7 + x8 + x9 + x10 + x11 = 45

siendo xi > 0 para 1 6 i 6 11, que como ya sabemos por el ejemplo 4.8 es permutaciones
con repetición de 55 elementos donde 10 son iguales entre sı́ y distintos de otros 45 también
iguales entre sı́.
Consecuentemente, el número de mensajes distintos que pueden realizarse es

10,45 55!
P12 · P R55 = 12! ·
10! · 45!

(ii) Como entre dos sı́mbolos consecutivos ha de haber un mı́nimo de tres espacios en blanco,
nos quedarán 12 blancos a repartir entre los once espacios xi , lo cual puede hacerse según el
ejemplo famoso (4.8) de
10,12
P R22
formas distintas. Para cada una de ellas, al igual que en (i), los sı́mbolos podrán ordenarse de
P12 maneras diferentes, por tanto, el número de mensajes distintos en este caso es,

10,12 22! 22!


P12 · P R22 = 12! · =
10! · 12! 10!

(b) Ahora los sı́mbolos son


A, A, A, A, B, B, B, B, C, C, C, C
es decir, son iguales entre sı́ cuatro a cuatro.

(i) El razonamiento es idéntico al apartado (i) del apartado (a) con la salvedad de que los sı́mbolos
4,4,4
se pueden ordenar de P R12 formas distintas.
Por tanto, el número de mensajes distintos es

4,4,4 10,45 12! 55!


P R12 · P R55 = ·
4! · 4! · 4! 10! · 45!

91
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(ii) Razonamos igual que en (ii) de (a) con la salvedad que acabamos de exponer luego

4,4,4 10,12 12! 22!


P R12 · P R22 = ·
4! · 4! · 4! 10! · 12!
es el número de mensajes distintos que pueden realizarse en este caso. 

Ejemplo 4.16 Calcular de cuántas maneras pueden distribuirse veinticuatro tizas entre cuatro aulas,
si

(a) todas las tizas son blancas y no hay restricciones.


(b) todas las tizas son blancas y todas las aulas han de tener tiza.
(c) hay seis tizas blancas, ocho rojas y diez amarillas y cada aula ha de tener una, al menos, de cada
color.
(d) hay seis tizas blancas, ocho rojas y diez amarillas y el aula primera sólo debe tener dos blancas,
una roja y dos amarillas.

Solución

Nuevamente se trata de distribuir un número determinado de objetos. El método aprendido en el ejemplo


4.8 sirve de nuevo a nuestros propósitos. Sean x1 , x2 , x3 y x4 el número de tizas que se asignan a cada
una de las cuatro aulas.

(a) Al ser todas las tizas iguales y no haber restricciones, el número de distribuciones coincidirá con el
de soluciones enteras de la ecuación

x1 + x2 + x3 + x4 = 24 : xi > 0, ∀i = 1, 2, 3, 4

que como ya sabemos es


3,24 27!
P R27 = = 2925
3! · 24!
(b) Todas las tizas son iguales y como todas las aulas han de tener tiza, depositamos una en cada aula
y nos quedarán veinte tizas a repartir entre las cuatro aulas. El mismo razonamiento del apartado
anterior nos permite afirmar que se pueden distribuir de

3,20 23!
P R23 = = 1771
3! · 20!
formas distintas.
(c) Depositamos en cada aula una tiza blanca, una roja y una amarilla, por tanto nos quedan dos tizas
blancas, cuatro rojas y seis amarillas para repartir entre las cuatro aulas.
Razonando igual que en los apartados anteriores tendremos que las dos tizas blancas pueden repar-
tirse de
P R53,2
formas distintas y para cada una de estas distribuciones las cuatro tizas rojas pueden repartirse
entre las cuatro aulas de
P R73,4
formas diferentes, luego por el principio de multiplicación, las tizas blancas y las rojas pueden
repartirse de
P R53,2 · P R73,4
maneras distintas, para cada una de las cuales las seis tizas amarillas podrán repartirse entre las
cuatro aulas de
P R93,6

92
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

formas diferentes.
En definitiva, por el principio de multiplicación el total de distribuciones de las tizas en este caso
es
5! 7! 9!
P R53,2 · P R73,4 · P R93,6 = · · = 24400
2! · 3! 3! · 4! 3! · 6!

(d) Depositamos dos tizas blancas, una roja y dos amarillas en el primer aula y repartimos las tizas
que quedan, es decir, cuatro blancas, siete rojas y ocho amarillas entre las tres aulas que restan.
Un razonamiento idéntico al apartado anterior nos dice que la distribución puede hacerse de

8! 9! 10!
P R82,6 · P R92,7 · P R10
2,8
= · · = 45360
2! · 6! 2! · 7! 2! · 8!
formas diferentes. 

4.3 Variaciones

Disponemos ahora de siete objetos a1 , a2 , a3 , a4 , a5 , a6 y a7 y supongamos que son números de una sola
cifra, es decir, dı́gitos. ¿Cuántos números de cuatro cifras pueden formarse con los mismos sin que se
repita ninguno?

Supongamos, para fijar ideas, que los dı́gitos propuestos son 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7. Con los conocimientos de
que disponemos hasta el momento, lo único que podemos hacer es calcular cuántos números de siete cifras
pueden formarse con ellos sin que se repita ninguna, que sabemos son P7 . Ahora bien, si de cada uno de
estos números elegimos cuatro cifras cualesquiera (las mismas en todos), tendrı́amos todos los números
de cuatro cifras distintas que puedan formarse con los siete dı́gitos. Parece, pues, que el problema está
resuelto y que la solución es P7 . Observemos, sin embargo, que esto no es cierto. En efecto, algunas de
las P7 ordenaciones obtenidas son, por ejemplo,

1234567

1234657

1234765

2341567

2345176

3245167

si ahora elegimos las cuatro primeras cifras en cada uno de ellos, los números obtenidos serı́an:

1234

1234

1234

2341

3245

3245

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es decir, empleando este sistema algunos números los estamos contando más de una vez. El problema
ahora es, por tanto, averiguar cuántas veces está repetido cada uno de ellos.

Este problema es fácil de resolver. En efecto, si fijamos cuatro números cualesquiera y permutamos los
restantes, tendremos todos los números que tienen las mismas primeras cuatro cifras. Consecuentemente,
el número de veces que se repite cada uno de los números es P(7−4)

Ası́ pues, si llamamos N al número que buscamos, tendremos que

N · P(7−4) = P7

luego el total de números que cumplen las condiciones del enunciado es:
P7 7!
N= = =7·6·5·4
P(7−4) (7 − 4)!

Formalizamos y generalizamos estas cuestiones.

4.3.1 Definición

Dada una colección de m objetos a1 , a2 , . . . , am−1 , am distintos y un número entero positivo n 6 m,


llamaremos variación de orden n a cualquier subcolección, a1 , a2 , . . . , an de n objetos de la colección
dada.

Obsérvese que dos variaciones serán diferentes cuando difieran en algún o algunos elementos o bien
cuando teniendo los mismos elementos difieran en el orden de colocación de los mismos.

4.3.2 Formación y Número de Variaciones

Al número de variaciones de orden n de una colección de m objetos lo notaremos Vm,n , diciendo que
es el número de variaciones de m elementos tomados n a n y

Vm,n = m · (m − 1) · · · · · (m − n + 1)

Demostración

Procederemos por inducción para formar las variaciones de orden n que pueden formarse con los m
objetos a1 , a2 , . . . , am , siendo n 6 m.

Paso básico. Para n = 1, las variaciones de orden 1 serı́an:

a1 a2 a3 a4 ... am

Para obtener las de orden dos (n = 2), añadimos a cada una de las de orden 1, cada uno de los restantes
elementos, o sea,

a1 a2 a2 a1 a3 a1 ··· am a1
a1 a3 a2 a3 a3 a2 ··· am a2
a1 a4 a2 a4 a3 a4 ··· am a3
.. .. .. .. ..
. . . . .
a1 am a2 am a3 am ··· am am−1

En total habrá m columnas de m − 1 grupos cada una de ellas.

Paso inductivo. Supongamos formadas las de orden m − 1.

94
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Formaremos las de orden n. Procedemos de la misma forma que antes. A cada una de las variaciones de
orden n − 1 añadimos cada uno de los m − (n − 1) elementos restantes.

Supongamos que no se obtienen las variaciones de orden n. Entonces, atendiendo a la definición de


variación, puede ser por dos razones:

(a) Falta alguna variación.

(b) Alguna variación está repetida.

pero no puede faltar ninguna ya que eso significarı́a que faltan algunas variaciones de orden n − 1, que
se han supuesto formadas. Además tampoco puede haber ninguna repetida pues las que provienen de la
misma variación de orden (n−1) se diferencian en el elemento añadido y si proceden de distinta variación
de orden (n − 1), se diferencian, al menos, en lo que estas se diferenciaban.

Consecuentemente, el proceso de formación es correcto.

Calculemos, ahora, cuántos grupos son, es decir, cuánto vale el número Vm,n .

Siguiendo el proceso de formación indicado anteriormente, tendremos

Vm,1 = m

Para calcular las Vm,2 , habrá que añadir a cada una de las Vm,1 uno de los m − 1 elementos restantes,
luego,
Vm,2 = Vm,1 · (m − 1)
análogamente,
Vm,3 = Vm,2 · (m − 2)
Vm,4 = Vm,3 · (m − 3)
y siguiendo ası́ sucesivamente,

Vm,n−1 = Vm,n−2 · [m − (m − 2)]


Vm,n = Vm,n−1 · [m − (m − 1)]

O sea, tendremos
Vm,1 = m
Vm,2 = Vm,1 · (m − 1)
Vm,3 = Vm,2 · (m − 2)
Vm,4 = Vm,3 · (m − 3)
··· ··· ·········
Vm,n−1 = Vm,n−2 · [m − (n − 2)]
Vm,n = Vm,n−1 · [m − (n − 1)]
Multiplicando miembro a miembro estas igualdades, resulta

Vm,1 · Vm,2 · · · · · Vm,n−1 · Vm,n = m · Vm,1 · (m − 1) · · · · Vm,n−2 [m − (n − 2)] · Vm,n−1 [m − (n − 1)]

de donde simplificando llegamos a

Vm,n = m(m − 1)(m − 2) · · · (m − n + 1)

que es el número de variaciones de orden n que se pueden formar con m elementos. 

Ejemplo 4.17 Con los dı́gitos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9,

95
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¿Cuántos números diferentes de cuatro cifras pueden formarse sin que se repita ninguna cifra?

¿Cuántos de estos números contienen al 1?

Solución

Tendremos que calcular el número de grupo de cuatro elementos que pueden formarse con los nueve
elementos propuestos.

(a) Observemos que uno de los posibles números a formar es el 1234 que, obviamente, es distinto del
1245 y también distinto del 3214.
Es decir, dos grupos de cuatro elementos elegidos entre los nueve dados son distintos cuando
se diferencian en algún o algunos elementos y también cuando los colocamos en distinto orden.
Consecuentemente, son variaciones de nueve elementos tomados cuatro a cuatro, de aquı́ que el
número pedido sea:
V9,4 = 9 · 8 · 7 · 6 = 3024

(b) Veamos ahora cuántos de los 3024 números que pueden formarse cuentan al 1 entre sus cifras.
El problema es idéntico al de construir números de tres cifras con los dı́gitos 2,3,4,5,6,7,8 y 9 y
añadir, posteriormente, el 1 a cada uno de ellos. Razonando igual que en el apartado anterior, este
número es V8,3 . Ahora bien, para cada uno de los números de tres cifras, el 1 puede colocarse en
cuatro posiciones distintas, originando cuatro números diferentes. Tendremos, pues, que el número
pedido es
4 · V8,3 = 4 · 8 · 7 · 6 = 1344


4.4 Variaciones con Repetición

Supongamos ahora que disponemos de cinco objetos a1 , a2 , a3 , a4 y a5 , que son números de una sola cifra
y que nos planteamos la siguiente cuestión:

¿Cuántos números de tres cifras pueden formarse con los cinco dı́gitos propuestos?

Para fijar ideas, supondremos que los números son 1, 2, 3, 4 y 5 y observamos que ahora no se hace
referencia a la repetición de las cifras, luego hay que suponer que pueden repetirse.

El resultado a la pregunta es una sencilla aplicación del principio de multiplicación. En efecto, para la
primera cifra tendremos cinco opciones y como pueden repetirse, habrá también cinco para la segunda
y para la tercera. El citado principio asegura que el total de números que pueden formarse en las
condiciones pedidas es:
5 · 5 · 5 = 53
Definimos y calculamos el número de las variaciones con repetición.

4.4.1 Definición

Dada una colección de m objetos a1 , a2 , . . . , am−1 , am distintos y un número entero positivo n, lla-
maremos variación con repetición de orden n a cualquier subcolección de n objetos de la colección
dada pudiendo repetirse los mismos.

Obsérvese que dos variaciones con repetición serán diferentes cuando difieran en algún o algunos elemen-
tos o bien cuando teniendo los mismos elementos difieran en el lugar que ocupan elementos distintos.

96
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

4.4.2 Formación y Número de las Variaciones con Repetición

Al número de variaciones con repetición de orden n de una colección de m objetos lo notaremos V Rm,n ,
y diremos que es el número de variaciones con repetición de m elementos tomados n a n y

V Rm,n = mn

Demostración

Procederemos por inducción para formar las variaciones con repetición de orden n que pueden formarse
con los m objetos a1 , a2 , . . . , am .

Paso básico. Para n = 1, las variaciones con repetición de orden 1 serı́an:

a1 a2 a3 a4 ... am

es decir, V Rm,1 = m.

Para obtener las de orden dos (n = 2), añadimos a cada una de las de orden 1, cada uno de los demás
elementos, incluido el mismo, o sea,

a1 a1 a2 a1 a3 a1 ··· am a1
a1 a2 a2 a2 a3 a2 ··· am a2
a1 a3 a2 a3 a3 a3 ··· am a3
.. .. .. .. ..
. . . . .
a1 am a2 am a3 am ··· am am

Entonces, por cada variación con repetición de orden 1, habrá m variaciones con repetición de orden 2,
luego,
V Rm,2 = m · V Rm,1
Paso inductivo. Supongamos obtenidas las de orden m − 1.

Para obtener las de orden m añadimos a cada una de ellas, cada uno de los demás elementos, incluido el
mismo. Entonces,
V Rm,n = m · V Rm,n−1
tendremos, por tanto,
V Rm,1 = m
V Rm,2 = m · V Rm,1
V Rm,3 = m · V Rm,2
··· ··· ······
V Rm,n−1 = m · V Rm,n−2
V Rm,n = m · V Rm,n−1
Multiplicando miembro a miembro estas igualdades, tendremos

V Rm,1 · V Rm,2 · · · · · V Rm,n−1 · V Rm,n = m · m · V Rm,1 · m · V Rm,2 · · · · · m · V Rm,n−2 · m · V Rm,n−1

de aquı́ que
V Rm,n = mn
sea el número de variaciones con repetición de orden n que pueden formarse con m elementos dados. 

Ejemplo 4.18 Calcular cuántas palabras de tres letras pueden formarse con las letras A, B, C, D y E
en los siguientes casos:

97
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(a) Comienzan por A.

(b) No contienen la letra A.

(c) Contienen la letra A.

Solución

Observamos que las palabras ABC y BAC son distintas, luego el orden influye en el hecho de que dos
grupos de tres elementos elegidos entre los cinco dados sean diferentes, además ABC y ADE también
son palabras distintas, luego el cambio de algún o algunos elementos es, asimismo, relevante.

Consecuentemente, las palabras de tres letras serán variaciones de orden tres elegidas entre las cinco
letras dadas.

(a) Veamos cuántas palabras comienzan por A.

Bastarı́a anteponer la letra A a cada una de las variaciones con repetición de segundo orden de las cinco
letras dadas. Consecuentemente, el número de palabras de tres letras construidas con las cinco dadas y
que empiezan por A es
V R5,2 = 52 = 25
(b) Calculamos cuántas palabras no contienen a la letra A.

En este caso, bastarı́a calcular el número de palabras de tres letras que pueden formarse con B, C, D y
E, es decir,
V R4,3 = 43 = 64
(c) Veamos, finalmente, cuántas palabras contienen la letra A.

El número total de palabras de tres letras es V R5,3 y el número de palabras que no contienen la letra A
es, según el apartado (b), V R4,3 , consecuentemente el número pedido es

V R5,3 − V R4,3 = 53 − 43 = 125 − 64 = 61

Ejemplo 4.19 Dado el conjunto de dı́gitos D = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9}, calcular cuántos números pueden
formarse en los siguientes casos:

(a) Números de cinco cifras distintas.

(b) Números de cinco cifras distintas e impares.

(c) Números divisibles por dos y que tengan cuatro cifras.

(d) Números de cinco cifras tales que los lugares impares estén ocupados por cifras impares.

(e) Números de cinco cifras tales que los lugares pares estén ocupados por cifras pares.

(f) Números capicúas de cinco cifras.

(g) Números de cinco cifras con el uno repetido, exactamente dos veces.

Solución

Dado que dos números cualesquiera serán distintos si cambiamos el orden de colocación y si cambiamos
algún o algunos dı́gitos, los números de k cifras que pueden formarse con los nueve elementos de D serán
variaciones de orden k elegidas de entre ellos, siendo 1 6 k 6 9.

98
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(a) Como los números han de tener cinco cifras todas distintas, k será cinco y el total de números
buscado es
V9,5 = 9 · 8 · 7 · 6 · 5 = 15120

(b) Dado que hay cinco cifras impares, aplicando el mismo razonamiento anterior los números serı́an
las variaciones de orden cinco elegidas entre cinco elementos, es decir, las permutaciones de cinco
elementos. Consecuentemente, el total de números de cinco cifras todas distintas e impares es

P5 = 1 · 2 · 3 · 4 · 5 = 120

(c) Para que los números sean divisibles por 2, han de terminar en 2, 4, 6 u 8. Fijando cada una de
estas cuatro opciones, tendrı́amos para cada una de ellas que las tres posiciones restantes pueden
cubrirse con cualquier terna de dı́gitos elegidos de entre los nueve del conjunto D, luego el número
buscado es
4 · V R9,3 = 4 · 93 = 2916

(d) En los lugares primero, tercero y quinto, puede situarse cualquier grupo de tres dı́gitos elegidos de
entre los cinco impares que hay en D, lo cual puede hacerse de V R5,3 formas distintas, para cada
una de las cuales podemos situar en las posiciones segunda, tercera y cuarta, cualquier grupo de dos
cifras elegidas entre las de D y esto puede hacerse de V R9,2 formas distintas. Consecuentemente,
por el principio de multiplicación el total de los números buscados será:

V R9,2 · V R5,3 = 92 · 53 = 10125

(e) Aplicamos un razonamiento idéntico al del apartado anterior cambiando los impares por los pares
y el resultado será:
V R4,2 · V R9,3 = 42 · 53 = 11664

(f) Para construir un número capicúa de cinco cifras, basta repetir a continuación y en orden inverso,
las dos primeras de un número de tres. Consecuentemente, el total de números de este tipo es igual
al de números de tres cifras, es decir,

V R9,3 = 93 = 729

(g) Si eliminamos el uno del conjunto D con las ocho cifras restantes pueden formarse V R8,3 números
distintos de tres cifras.
Veamos de cuantas formas pueden añadirse dos unos para formar número de cinco cifras. El
esquema siguiente, siendo ccc cualquiera de los números de tres cifras, simboliza la situación.

x1 c x2 c x3 c x4

Los espacios ocupados por las xi pueden estar ocupados por cero, uno o dos unos. Calcular cuántas
opciones distintas hay es equivalente a repartir dos objetos entre cuatro o lo que es igual calcular
el número de soluciones enteras que tiene la ecuación

x1 + x2 + x3 + x4 = 2

que como ya sabemos es


P R52,3
Consecuentemente,
5!
V R8,3 · P R52,3 = 83 · = 5120
2! · 3!
es el total de números de cinco cifras que tienen el uno repetido, exactamente, dos veces. 

Ejemplo 4.20 Sea S el conjunto de todos los códigos de diez dı́gitos que pueden formarse con los
números 0, 1 y 2. (Por ejemplo, un elemento de S serı́a 0211012201). Se pide:

99
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(a) ¿Cuántos elementos tiene S?

(b) ¿Cuántos elementos de S tienen exactamente cinco ceros y cinco unos?

(c) ¿Cuántos elementos de S tienen exactamente tres ceros, cuatro unos y tres doses?

(d) ¿Cuántos elementos de S tienen exactamente tres ceros?

(e) ¿Cuántos elementos de S tienen, al menos, tres ceros, dos unos y cuatro doses?

Solución

(a) Veamos cuántos elementos tiene S.


Dos elementos cualesquiera de S serán distintos cuando dos elementos distintos cambien entre sı́
de posición y también cuando cambiemos algún(os) elementos por otros, por tanto, los distintos
elementos de S serán las variaciones con repetición de orden diez de los elementos 0,1 y 2, por
tanto,
|S| = V R3,10 = 310 = 59049

(b) Si nos quedamos solamente con el cero y el uno para formar códigos de diez dı́gitos donde cada uno
de los dos se repita cinco veces, tendremos códigos de la forma

0101010101

los cuales diferirán unos de otros cuando cambiemos de sitio dos elementos distintos, por tanto
los códigos buscados son las permutaciones de diez elementos donde cinco son iguales entre sı́ y
distintos a los cinco restantes, también iguales entre sı́. Consecuentemente, habrá

5,5 10!
P R10 = = 252
5! · 5!
códigos que tengan exactamente, cinco ceros y cinco unos.

(c) El razonamiento es idéntico al del apartado anterior y el total de códigos que cumplen las condiciones
pedidas es
3,4,3 10!
P R10 = = 4200
3! · 4! · 3!

(d) El número de códigos de siete dı́gitos que se pueden construir empleando únicamente el uno y el
dos es, razonando igual que en (a), V R2,7 . Para cada uno de ellos distribuimos los tres ceros entre
los siete dı́gitos según el esquema siguiente:

x1 d x2 d x3 d x4 d x5 d x6 d x7 d x8

donde d es 1 ó 2 y cada uno de los ocho xi puede estar ocupado por ninguno, uno, dos o tres ceros.
Calcular cuántas opciones distintas hay equivale a distribuir tres objetos entre ocho lugares o lo
que es igual calcular el número de soluciones enteras que tiene la ecuación

x1 + x2 + x3 + x4 + x5 + x6 + x7 + x8 = 3 : xi > 0, ∀i = 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8
3,7
que es, como ya sabemos, P R10 .
Consecuentemente, por el principio de multiplicación el número de códigos que tienen exactamente
tres ceros es
3,7 10!
V R2,7 · P R10 = 27 · = 15360
3! · 7!

100
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(e) El número de grupos de nueve dı́gitos que tienen tres ceros, dos unos y cuatro doses es, por un
razonamiento análogo al utilizado en (a) y (b), P R93,2,4 . A cada uno de ellos le falta un dı́gito para
completar un código y éste podrá ocupar uno cualquiera entre diez lugares (ocho entre los nueve
dı́gitos, uno al comienzo y otro al final), luego de cada una de estos grupos de nueve, se pueden
construir diez códigos para cada uno de los dı́gitos 0,1 y 2, consecuentemente S tiene

9!
3 · 10 · P R93,2,4 = 3 · 10 · = 37800
3! · 2! · 4!
elementos con, al menos, tres ceros, dos unos y cuatro doses. 

Ejemplo 4.21 Con los dı́gitos 0 y 1 pueden formarse un total de 256 bytes. Decir cuántos hay que

(a) comiencen por 1100.

(b) tienen el segundo o el cuarto dı́gito igual a uno.

(c) tienen exactamente dos bits iguales a uno.

(d) se lean exactamente igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda.

Solución

Un byte está formado por ocho bits que son los dı́gitos 0 y 1.

Los bytes 01001001 y 10001001 son distintos, y el byte 11111111 es distinto de los dos anteriores, luego
dos grupos de ocho bits serán distintos cuando se diferencien en el orden de colocación de los mismos o
en dos o más dı́gitos que ocupen la misma posición, por tanto el número de bytes serán variaciones con
repetición de orden ocho de los dı́gitos 0 y 1.

(a) Veamos cuántos de ellos comienzan por 1100.


A cada uno de los grupos de cuatro bits que puedan formarse le anteponemos 1100 y tendremos
todos los que comienzan por dicho número. Por tanto, habrá tantos como las variaciones con
repetición de orden cuatro de los dı́gitos 0 y 1, es decir,

V R2,4 = 24 = 16

(b) Calculamos ahora cuántos tienen el segundo o el cuarto dı́gito igual a 1.


Si A y B son los conjuntos formados por todos los bytes que tienen un uno en la segunda posición
y otro en la cuarta, respectivamente, entonces el número pedido será |A ∪ B|, es decir,

|A ∪ B| = |A| + |B| − |A ∩ B|

donde A ∩ B son todos los bytes que tienen un uno en la segunda posición y otro en la cuarta.
Pues bien, fijando el uno en las posiciones segunda o cuarta, tendremos que

|A| = |B| = V R2,7

y dejando fijo un uno en la segunda posición y otro en la cuarta,

|A ∩ B| = V R2,6

Consecuentemente, el número de bytes que tienen el segundo o el cuarto dı́gito igual a uno es

|A ∪ B| = V R2,7 + V R2,7 − V R2,6 = 2 · 27 − 26 = 192

101
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(c) Veamos cuántos bytes tienen, exactamente, dos bits iguales a uno.
Serán todos aquellos que estén formados por dos unos y seis ceros, es decir, todas las ordenaciones
posibles que puedan hacerse con los dı́gitos
1, 1, 0, 0, 0, 0, 0, 0
por tanto, habrá
8!
P R82,6 = = 28
2! · 6!
bytes con dos de sus bits iguales a uno.
(d) Veamos ahora cuántos bytes se leen exactamente igual de izquierda a derecha que de derecha a
izquierda.
Para construir un byte que cumpla estas condiciones bastarı́a añadir a un grupo de cuatro bits él
mismo en sentido contrario. Por ejemplo, si a
1010
le añadimos
0101
tendremos el byte
10100101
que cumple las condiciones exigidas. Por tanto, calcular el número pedido equivale a calcular
cuántos grupos de cuatro bits pueden formarse con los dı́gitos 0 y 1. Consecuentemente, habrá
V R2,4 = 24 = 16
bytes que cumplan estas condiciones. 

Ejemplo 4.22 Una sucesión de letras de la forma abcba donde la expresión no se altera al invertir el
orden, es un ejemplo de palı́ndromo de cinco letras. Calcular cuántos palı́ndromos de cinco y de seis
letras hay en caso de que

(a) una letra pueda aparecer más de dos veces.


(b) ninguna letra aparezca más de dos veces.

Solución

Supondremos que el alfabeto consta de 26 letras.

Para construir un palı́ndromo de cinco o seis letras escribirı́amos tres letras cualesquiera del alfabeto y
a continuación repetirı́amos las dos o las tres primeras, respectivamente, en orden inverso. Por ejemplo,
con las letras m, o y r construimos la palabra mor la cual produce el palı́ndromo de cinco letras morom
y el de seis letras, morrom. Por tanto, en ambos casos, el número de palı́ndromos será igual al número
de sucesiones de tres letras que podamos elegir entre las veintiséis del alfabeto, ası́ pues si calculamos el
número de sucesiones que hay de este tipo, tendremos también el número de palı́ndromos.

Observamos que la sucesión mor es distinta de la rom ya que dan lugar a palı́ndromos diferentes.
También, y por la misma razón, la sucesión mol es distinta de las dos anteriores. Consecuentemente,
tanto el orden en el que estén colocadas las letras como el cambio de algún o algunas letras influye en el
hecho de que dos palı́ndromos sean diferentes, luego tendremos que calcular el número de variaciones de
orden tres que podamos elegir entre las veintiséis letras del alfabeto.

(a) En el caso de que una letra pueda aparecer más de dos veces, las variaciones de orden tres serı́an
con repetición, ası́ que el número total de palı́ndromos de cinco y seis letras es
V R26,3 = 263 = 17576

102
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(b) Si ninguna letra puede aparecer más de dos veces, las variaciones de orden tres serı́an sin repetición
y, en tal caso,el resultado serı́a
V26,3 = 26 · 25 · 24 = 15600

Ejemplo 4.23 En cierta versión del lenguaje PASCAL, un identificador consta de una letra o de una
letra seguida de hasta siete caracteres que pueden ser letras o dı́gitos. Se supone que el ordenador no
distingue entre letras minúsculas y mayúsculas y que hay 26 letras y 10 números. ¿Cuántos identificadores
diferentes pueden utilizarse en esta versión de PASCAL?

Solución

Observemos que los identificadores constan de una letra o de una letra seguida de hasta siete caracteres,
luego los habrá con una letra y cero caracteres, y un carácter, y dos caracteres y ası́ sucesivamente, hasta
siete. Si Ik representa un identificador que tiene k caracteres, entonces el número total de identificadores,
I, será
X7
I= Ik
k=0

Dos identificadores con el mismo número de caracteres serán distintos cuando difieran en el orden de
colocación de los mismos o en algún o algunos elementos, por tanto los identificadores con k caracteres
serán las variaciones con repetición de orden k elegidas entre los 36 caracteres disponibles. Como todos
han de empezar con una letra, habrá 26 opciones distintas para cada uno de ellos, consecuentemente

Ik = 26 · V R36,k = 26 · 36k , 0 6 k 6 7

y
7
X 7
X 7
X
I= Ik = 26 · 36k = 26 36k
k=0 k=0 k=0

el número total de identificadores. 

103
Apuntes de Matemática Discreta
5. Combinaciones. Teorema del Binomio

Francisco José González Gutiérrez


Cádiz, Octubre de 2004
Lección 5

Combinaciones. Teorema del


Binomio

Contenido
5.1 Combinaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105
5.1.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
5.1.2 Formación y número de combinaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
5.2 Teorema del Binomio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 112
5.2.1 Proposición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 119
5.2.2 Fórmula de Pascal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 119
5.2.3 Triángulo de Pascal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 121
5.3 Combinaciones con Repetición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 121
5.3.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 122
5.3.2 Número de combinaciones con repetición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 123

Los elementos a combinar en estas cuestiones no tienen más


propiedades que su diversidad. No tienen valor o capacidad ar-
itméticos, salvo que se pueden contar. No se puede operar con
ellos, sumarlos o restarlos, multiplicarlos o dividirlos. Simple-
mente, se pueden combinar.
Thomas Kirkman (1857)

5.1 Combinaciones

Supongamos que disponemos de una baraja de 52 cartas. ¿Cuántas manos de cinco cartas diferentes
pueden obtenerse de dicha baraja?

Supongamos calculadas todas las ordenaciones posibles de las 52 cartas de la baraja. Tendrı́amos P52
ordenaciones distintas. Parece que si elegimos cinco cartas cualesquiera en cada una de las ordenaciones
(las mismas en cada ordenación), el problema estarı́a resuelto. Sin embargo, no es ası́, ya que por ejemplo
dos de los grupos elegidos podrı́an ser

a1 a2 a3 a4 a5 y a1 a3 a4 a2 a5

pero estas dos manos son iguales desde el punto de vista que se plantea la pregunta, es decir, el orden
en que nos den las cinco cartas es irrelevante. Entre las P52 ordenaciones habrá P5 que serán iguales.

105
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Además cada una de ellas estará repetida P52−5 veces, luego por la regla del producto, dentro de las P52
ordenaciones habrá un total de P5 · P(52−5) ordenaciones iguales. Ası́ pues, el número de manos distintas,
M , por el número de veces que se repite cada una será igual al total de ordenaciones posibles de las 52
cartas, es decir,
M · P5 · P52−5 = P52
de aquı́ que
P52 52!
M= =
P5 · P(52−5) 5! · (52 − 5)!
sea el número de manos diferentes de cinco cartas que pueden obtenerse. La nueva situación nos sitúa
ante la definición de combinación que ahora veremos.

5.1.1 Definición

Dada una colección de m objetos a1 , a2 , . . . , am−1 , am distintos y un número entero positivo n 6 m,


llamaremos combinación de orden n a cualquier subcolección, a1 , a2 , . . . , an de n objetos de la colección
dada.

Dos combinaciones serán distintas si algún o algunos elementos de uno de los grupos no se encuentra en
el otro, es decir, si difieren en algún o algunos elementos.

5.1.2 Formación y número de combinaciones

Al número de combinaciones de orden n de una colección de m objetos, lo designaremos por Cm,n y


diremos que es el número de combinaciones de m elementos tomados n a n. Su número es
m!
Cm,n =
n!(m − n)!

Demostración

Procederemos por inducción para formar las combinaciones de m elementos tomados n a n y calcular su
número.

Paso básico. Para n = 1, las combinaciones de orden 1, serán:


a1 a2 a3 . . . . . . an
para n = 2, obtendremos las combinaciones de orden dos de m elementos. Estas podrán obtenerse
añadiendo a cada combinación de orden 1 los elementos que le siguen, uno a uno, es decir,

a1 a2 a1 a3 a1 a4 ······ a1 an
a2 a3 a2 a4 ······ a2 an
a3 a4 ······ a3 an
..
.
an−1 an

Supuestas formadas las de orden n − 1, de modo que en cada una aparezcan los ı́ndices ordenados de
menor a mayor, las combinaciones de orden n, se obtienen añadiendo a cada combinación de orden n − 1
cada uno de los elementos posteriores al último de los que en ella figuren.

De esta forma, todas las combinaciones n-arias ası́ formadas son distintas, bien porque proceden de
combinaciones de orden n − 1, o bien, por tener diferente el último elemento.

106
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Además se obtienen todas las posibles, pues si faltara alguna, separando en una cualquiera de ellas el
último elemento nos quedarı́a una combinación de orden n − 1 que no habrı́a figurado entre las que nos
habı́an servido de partida de orden n − 1 en contra de la hipótesis.

Calculemos ahora el número de combinaciones.

Supongamos formadas todas las combinaciones de orden n de m elementos, es decir, Cm,n . Si en cada
combinación permutamos de todos los modos posibles los n elementos que figuran en ella, obtendrı́amos
todas las variaciones posibles de esos m elementos tomados n a n. Ası́ pues, cada combinación da lugar
a Pn variaciones, por tanto,
m!
Vm,n (m−n)! m!
Vm,n = Cm,n · Pn =⇒ Cm,n = = =
Pn n! n!(m − n)!
Al número resultante se le llama número combinatorio y se nota en la forma
 
m m!
=
n n!(m − n)!

Ejemplo 5.1 Se dispone de doce puntos en un plano de tal manera que tres cualesquiera de ellos no
están alineados.

(a) ¿Cuántas rectas determinan dichos puntos?


(b) ¿Cuántas de las rectas anteriores pasan por un determinado punto a?
(c) ¿Cuántos triángulos contienen al punto a como vértice?

Solución

Recordemos que dos puntos cualesquiera del plano determinan una recta y que un tercer punto, o bien
está alineado con los otros dos, en cuyo caso pertenece a la recta que ambos determinan, o bien no lo
está, y en tal caso, determina con los otros puntos, dos rectas, una con cada uno de ellos. Dado que
disponemos de doce puntos y tres cualesquiera de ellos no están alineados, podremos asegurar que cada
dos de ellos determinan una recta distinta de las demás.

(a) Supongamos que los puntos son a, b, c, d, e, f, g, h, i, j y k y notemos ad como la recta que determinan
los puntos a y d.
Pues bien, ad y por da son iguales ya que la recta que determinan a y d es la misma que la
determinada d y a, por tanto el orden en que tomemos los puntos no influye en la recta que ambos
determinan.
Sin embargo, los puntos a y d determinan una recta distinta de la que determinan d y e que, a su
vez, es distinta de la que determinan a y f , por tanto el cambio de algún o algunos puntos influye
en el hecho de que las rectas que determinan sean distintas.
Consecuentemente, las rectas que determinan los doce puntos serı́an combinaciones de orden dos
elegidas entre ellos y  
12 12! 11 · 12
C12,2 = = = = 66
2 2! · 10! 2
será el número de rectas distintas que hay.
(b) Bastarı́a dejar fijo el punto a y trazar una recta a cada uno de los restantes once puntos, luego
habrá, en total, once rectas que pasan por dicho punto.
(c) Cada tres puntos no alineados en el plano determinan un triángulo que los tiene como vértices.
Dejando fijo el punto a, bastarı́a calcular las combinaciones de orden dos de los once puntos
restantes y obtendrı́amos
 
11 11! 10 · 11
C11,2 = = = = 55
2 2! · 9! 2

107
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

triángulos diferentes que tienen al punto a como uno de sus vértices. 

Ejemplo 5.2 Un estudiante tiene que responder siete preguntas de un cuestionario de diez. ¿de cuántas
formas puede hacer su elección si

(a) no hay restricciones?


(b) debe responder a las dos primeras preguntas?
(c) debe responder, como mı́nimo, a tres preguntas de las cinco primeras?

Solución

Supongamos que las diez preguntas son:


p1 , p2 , p3 , p4 , p5 , p6 , p7 , p8 , p9 , p10
y elegimos un grupo cualquiera de siete de ellas,
p1 p3 p5 p7 p8 p9 p10
es claro que si cambiamos el orden entre ellas el grupo elegido es el mismo, sin embargo si cambiamos
alguna o algunas preguntas, el grupo es distinto, por tanto los grupos de siete preguntas serán combina-
ciones de orden siete elegidas entre las diez del cuestionario.

(a) Al no haber ningún tipo de restricciones la elección podrá hacerse de


 
10 10!
C10,7 = = = 120
7 7! · 3!
formas distintas.
(b) Si el estudiante debe responder a las dos primeras preguntas, hallamos todos los grupos distintos
de cinco preguntas que pueden elegirse entre las ocho restantes y a cada uno de ellos le añadimos
las dos primeras. Por tanto, la elección puede hacerse de
 
8 8!
C8,5 = = = 56
5 5! · 3!
formas distintas.
(c) El estudiante debe responder, como mı́nimo, a tres preguntas de entre las cinco primeras.
Hallamos todos los grupos distintos de k preguntas, con k = 3, 4 ó 5 que pueden elegirse entre
las cinco primeras y para cada uno de ellos elegimos 7 − k preguntas entre las cinco restantes. El
número total de formas distintas de hacer la elección será, por tanto,
5 5    
X X 5 5
C5,k · C5,7−k = ·
k 7−k
k=3 k=3
           
5 5 5 5 5 5
= · + · + ·
3 4 4 3 5 2
 
5
= 11 ·
2

5!
= 11 ·
2! · 3!

= 110


108
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Ejemplo 5.3 Para hacer un apuesta de la Loterı́a Primitiva hay que marcar seis números elegidos
entre el 1 y el 49. ¿De cuántas formas diferentes puede marcar una persona 6, 5, 4 ó 3 números?

Solución

Supongamos que marcamos los números 2, 3, 5, 7, 11 y 13 en este orden. Si los hubiéramos marcado
en cualquier otro orden la apuesta serı́a la misma. Sin embargo, cambiando algún o algunos números de
éstos por otros, tendrı́amos una apuesta distinta.

Por tanto, las apuestas que pueden hacerse serán combinaciones de orden seis elegidas entre los cuarenta
y nueve números disponibles.

♦ Marcando seis números, el resultado será

 
49 49! 44 · 45 · 46 · 47 · 48 · 49
C49,6 = = = = 13.983.816
6 6! · (49 − 6)! 2·3·4·5·6

formas diferentes.

♦ Cinco números se podrán marcar de

 
49 49! 45 · 46 · 47 · 48 · 49
C49,5 = = = = 1.906.884
5 5! · (49 − 5)! 2·3·4·5

formas diferentes.

♦ Análogamente, cuatro números se podrán marcar de

 
49 49! 46 · 47 · 48 · 49
C49,4 = = = = 211876
4 4! · (49 − 4)! 2·3·4

formas distintas.

♦ Finalmente, podremos marcar tres números de

 
49 49! 47 · 48 · 49
C49,3 = = = = 18424
3 3! · (49 − 3)! 2·3

formas diferentes. 

Ejemplo 5.4 Demostrar que si n es un número entero positivo, entonces

1
C2n,n + C2n,n−1 = C2n+2,n+1
2

Solución

109
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

   
2n 2n
C2n,n + C2n,n−1 = +
n n−1
2n! 2n!
= +
n! · n! (n − 1)! · (n + 1)!

2n! · (n + 1) 2n! · n
= +
n! · (n + 1)! n! · (n + 1)!

2n! · (2n + 1)
=
n! · (n + 1)!

(2n + 1)!
=
n! · (n + 1)!

(2n + 1)! · (2n + 2)


=
(2n + 2) · n! · (n + 1)!

1 (2n + 2)!
= ·
2 (n + 1)! · (n + 1)!
 
1 2n + 2
=
2 n+1
1
= C2n+2,n+1
2


Ejemplo 5.5 Se quiere elegir un comité de doce personas de un grupo formado por diez hombres y
diez mujeres. Decir de cuántas formas puede hacerse la elección

(a) Si no hay restricciones.


(b) Si debe haber 6 hombres y 6 mujeres.
(c) Si debe haber un número par de mujeres.
(d) Si debe haber 8 hombres como mı́nimo.

Solución

Se quieren elegir doce personas de entre las veinte que forman el grupo. Obviamente, el orden en el que se
elijan no influye en la composición del comité, aunque éste si varı́a cuando cambiamos alguna o algunas
personas. Se trata, por tanto, de combinaciones de orden doce escogidas de entre las veinte personas.

(a) Si no hay restricciones, quiere decir que la composición del comité puede ser cualquiera, luego la
elección puede hacerse de  
20 20!
C20,12 = = = 125970
12 12! · 8!
(b) Si en el comité debe haber seis hombres y seis mujeres, elegimos seis hombres de entre los diez
que hay en el grupo y para cada uno de ellos se eligen seis mujeres de entre las diez que hay en el
mismo.
Los seis hombres pueden elegirse de C10,6 formas distintas y para cada una de estas combinaciones
habrá C10,6 formas distintas de elegir a las mujeres, consecuentemente, por la regla del producto, la
elección del comité podrá hacerse de
   
10 10 10! 10!
C10,6 · C10,6 = · = · = 210 · 210 = 44100
6 6 6! · 4! 6! · 4!

110
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

formas distintas.
(c) Si debe haber un número par de mujeres, entonces podemos representar su número en el comité
por 2k y el número de hombres por 12 − 2k, donde k = 1, 2, 3, 4, 5.
Razonando igual que en el apartado (b), para cada k tendremos C10,2k · C10,12−2k comités con un
número par de mujeres, por tanto el número total de formas de hacer la elección será
5 5    
X X 10 10
C10,2k · C10,12−2k = ·
2k 12 − 2k
k=1 k=1
           
10 10 10 10 6 6
= · + · + · +
2 10 4 8 6 6
       
10 10 10 10
· + ·
8 4 10 2

= 45 · 1 + 210 · 45 + 210 · 210 + 45 · 210 + 45 · 1

= 63090

(d) Sea k el número de hombres que integran el comité, entonces k = 8, 9 ó 10, siendo el de mujeres
12 − k, razonando igual que en el apartado anterior, habrá
10            
X 10 10 10 10 10 10
C10,k · C10,12−k = · + · + · = 10695
8 4 9 3 10 2
k=8

formas distintas de hacer la elección. 

Ejemplo 5.6 Un comité de selección entrevista a cinco candidatos para un puesto de trabajo, entre-
gando al final una lista con las personas que propone. Decir cuántas listas distintas puede entregar el
comité en los casos siguientes:

(a) La lista ordena a los candidatos del uno al cinco.


(b) El comité selecciona un primer candidato, un segundo y un tercero.
(c) El comité decide proponer a un candidato para el puesto y seleccionar un grupo de dos suplentes.

Solución

(a) El número de listas, en estas condiciones, coincide con el número de formas de ordenar un conjunto
con cinco elementos, por tanto, habrá
P5 = 1 · 2 · 3 · 4 · 5 = 120
listas distintas.
(b) Si el comité selecciona un primer candidato, un segundo y un tercero, entonces es como seleccionar
ordenadamente tres personas de entre un grupo de cinco, por tanto, el número de listas distintas
es, en este caso,
V5,3 = 5 · 4 · 3 = 60
(c) Proponemos cualquiera de los cinco candidatos para el puesto y nos quedarı́an cinco personas para
elegir a los dos suplentes. Dado que no importa el orden de éstos, las distintas formas de elegirlos
serı́an combinaciones de orden dos elegidas entre las cuatro personas que restan. Por la regla del
producto, el número de listas distintas es
 
4 4!
5 · C4,2 = 5 · =5· = 30
2 2! · 2!


111
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5.2 Teorema del Binomio

Si n es un número entero positivo, entonces,


n  
X
n n
(a + b) = ak bn−k
k
k=0

Demostración

Observemos lo siguiente:

(a + b)2 = (a + b)(a + b) = a · a + a · b + b · a + b · b

donde hemos multiplicado el primer sumando (la a) del primer factor (a + b) por los dos del segundo y
luego el segundo sumando (la b) del primer factor por los dos del segundo. De esta forma vemos que
en cada uno de los cuatro sumandos que configuran el resultado figura uno, y sólo un elemento de cada
factor. El siguiente diagrama resume la situación.

a b
• •

a • • b a • • b
a2 ab ba b2

(a + b)2 = a2 + 2ab + b2

Procediendo de forma idéntica,

(a + b)3 = (a + b)(a + b)(a + b) = a · a · a + a · a · b + a · b · a + a · b · b + b · a · a + b · a · b + b · b · a + b · b · b

y un diagrama similar al anterior serı́a,

a b
• •

a b a b
• • • •

a • • b a • • b a • • b a • • b
a3 a2 b a2 b ab2 a2 b ab2 ab2 b3

(a + b)3 = a3 + 3a2 b + 3ab2 + b3

112
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

y el siguiente árbol nos permitirı́a escribir el desarrollo de (a + b)4 .

a b
• •

a b a b
• • • •

a• •b a• •b a• •b a• •b

a• •b a• •b a• •b a• •b a• •b a• •b a• •b a• •b
a4 a3 b a3 b a2 b2 a3 b a2 b2 a2 b2 ab3 a3 b a2 b2 a2 b2 ab3 a2 b2 ab3 ab3 b4

(a + b)4 = a4 + 6a2 b2 + 4ab3 + b4

Obsérvese que al elegir una letra, y sólo una (la a o la b), de cada factor, todos y cada uno de los factores
resultantes han de tener el mismo número de letras, dos en (a + b)2 , tres en (a + b)3 , cuatro en (a + b)4
y ası́ sucesivamente. Veamos un ejemplo de lo que decimos e intentemos sacar alguna conclusión.

Supongamos que queremos saber el coeficiente de alguno de los sumandos del desarrollo de (a+b)7 . Como
hemos visto todos tendrán siete letras. Consideremos por ejemplo ababaaa, es decir a5 b2 y fijémonos
únicamente en las aes. Teniendo en cuenta que cada una de ellas pertenece a un único factor y llamando
a éstos f1 , f2 , f3 , f4 , f5 , f6 y f7 para calcular todas las opciones posibles, podemos utilizar el siguiente
esquema:

a a a a a
f1 f2 f3 f4 f5
f2 f1 f5 f3 f5
f7 f6 f3 f2 f4
.. .. .. .. ..
. . . . .

Por lo tanto, el número de veces que se repetirá a5 (y, consecuentemente, a5 b2 ) es igual al número de
grupos de 5 factores que podamos elegir entre los 7 de que disponemos y de tal forma que el orden no
influye en el hecho de que dos grupos sean distintos, es decir, el coeficiente de a5 b2 en el desarrollo de
(a + b)7 es C7,5 .

Un razonamiento idéntico nos permite decir que el coeficiente de a3 b4 en el mismo desarrollo es C7,3 , y
ası́ podemos calcular los coeficientes de todos los sumandos.

Este mismo razonamiento puede utilizarse para calcular el coeficiente de cualquier sumando en el desar-
rollo de (a + b)n . Si k es cualquier número entero entre 0 y n, el sumando ak bn−k tiene la a repetida k
veces correspondiendo una, y sólo una, a cada factor, luego son grupos de k elementos (factores) elegidos
entre n (total de factores) y donde el orden no importa. Por lo tanto su número es Cn,k .

113
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De acuerdo con todo lo expuesto, ya estamos en condiciones de escribir el desarrollo de (a + b)n .


(a + b)n = Cn,0 · a0 bn + Cn,1 · a1 bn−1 + Cn,2 · a2 bn−2 + · · · + Cn,n−1 · an−1 b + Cn,n · an b0
         
n 0 n n n−1 n 2 n−2 n n−1 n
= a b + ab + a b + ··· + a b+ an b0
0 1 2 n−1 n
n  
X n
= ak bn−k
k
k=0

Nota 5.1 Plantearemos ahora el mismo problema de forma ligeramente distinta. En el cálculo que
hicimos del coeficiente de a5 b2 en el desarrollo de (a + b)7 nos hemos fijado únicamente en las aes. ¿Qué
pasarı́a si nos fijamos tanto en las aes como en las bes? El esquema siguiente refleja la situación.

f1 f2 f3 f4 f5 f6 f7
a b a a b a a
b b a a a a a
a a b a b a a
.. .. .. .. .. .. ..
. . . . . . .

El número de productos posibles de la forma a5 b2 tal que cada a y cada b esté en uno y sólo un factor
serı́a igual al de palabras de siete letras que podamos formar con cinco aes y dos bes o lo que es igual
todas las ordenaciones posibles que puedan hacerse con ellas, es decir, P R75,2 .

En general, el número de productos del tipo ak bn−k serı́a igual al número de palabras distintas que
pueden escribirse de tal forma que cada una tuviera n veces repetida la a y n − k veces repetida la b, es
decir,  
k,n−k n! n
P Rn = =
k! · (n − k)! k
Por lo tanto,
(a + b)n = P Rn0,n · a0 bn + P Rn1,n−1 · a1 bn−1 + · · · + P Rnn−1,1 · an−1 b + P Rnn,0 · an b0
n
X
= P Rnk,n−k · ak bn−k
k=0
n
X n!
= · ak bn−k
k! · (n − k)!
k=0
n  
X n
= ak bn−k
k
k=0

Ejemplo 5.7 Se lanza una moneda al aire n veces. ¿De cuántas maneras pueden obtenerse una, dos,
tres, cuatro, . . . . . ., o n caras?

Solución

Sea Ak con 1 6 k 6 n el conjunto formado por todos los resultados posibles en los que aparezcan,
exactamente, k caras al lanzar la moneda n veces, es decir,
A1 = {(c, x, x, . . . , x), (x, c, x, . . . , x), . . .}
A2 = {(c, c, x, . . . , x), (x, c, c, . . . , x), . . .}
..
.
An = {(c, c, c, . . . , c)}

114
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

El conjunto
n
[
A1 ∪ A2 ∪ · · · ∪ An = Ak
k=1
estará formado por todos los resultados en los que aparezcan una, dos,. . ., o n caras. Por tanto, el número
pedido es el cardinal de dicho conjunto. Como los Ak son disjuntos dos a dos, por el principio de adición,

[n X n
Ak = |Ak |



k=1 k=1

El esquema siguiente nos ayudará a calcular |Ak | para 1 6 k 6 n.

(k
c c c ··· c c
1 2 3 ··· k−1 k
2 3 k ··· 1 k−1
2 n 3 ··· n−1 1
.. .. .. .. .. ..
. . . . . .

Serán todos los grupos de k lanzamientos que podamos elegir entre los n, de tal forma que el orden no
influye en el hecho de que dos grupos sean distintos (obsérvese que las dos primeras filas de la tabla
anterior significan lo mismo aunque estén en distinto orden). Por lo tanto,
|Ak | = Cn,k .
De aquı́ que
[n n
X
Ak = |Ak |



k=1 k=1
n
X
= Cn,k
k=1
n  
X n
=
k
k=1
n    
X n k n−k n
= 1 ·1 −
k 0
k=0

= 2n − 1

Ejemplo 5.8 ¿De cuántas maneras puede elegir un profesor a uno o más estudiantes entre seis?

Solución

Sean a, b, c, d, e y f los seis estudiantes y supongamos que el profesor elige a un grupo de tres, abc. Es
obvio que el orden en que los escoja no influye en el grupo elegido, sin embargo el cambio de algún o
algunos estudiantes si influye ya que los grupos abc y ade son distintos.

Por tanto, las formas de elegir los estudiantes serán combinaciones de orden k seleccionadas de entre los
seis estudiantes, siendo 1 6 k 6 6, por tanto el profesor dispone de
6 6   X 6     X 6    
X X 6 6 6 6 6
C6,k = = − = 1k 16−k − = (1 + 1)6 − 1 = 26 − 1 = 63
k k 0 k 0
k=1 k=1 k=0 k=0

maneras distintas de elegir a uno o más estudiantes entre seis. 

Ejemplo 5.9 Para elaborar una pizza podemos utilizar, además de queso y tomate, los siguientes
ingredientes: carne, champiñones, pimientos, cebolla, salami y anchoas. Decir cuántas pizzas diferentes
es posible elaborar en los casos siguientes:

115
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(a) pueden tener desde todos a ningún ingrediente.

(b) tienen al menos, champiñones y anchoas.

(c) no tienen ni carne ni salami.

Solución

Dos pizzas serán distintas cuando en su elaboración utilicemos, además de queso y tomate, diferentes
ingredientes. El orden en que se utilizan los mismos no es relevante, por tanto las diferentes pizzas serán
combinaciones de orden n elegidas entre los seis ingredientes de que se disponen.

(a) Si pueden tener desde todos a ningún ingrediente, entonces n variará entre seis y cero, por tanto,
el número total de pizzas diferentes
6 6   X6  
X X 6 6
C6,n = = 1n · 16−n = (1 + 1)6 = 26 = 64
n n
n=0 n=0 n=0

(b) Si han de intervenir en su composición, champiñones y anchoas, entonces le añadimos estos dos
ingredientes a todas las posibles pizzas que puedan elaborarse con los otros cuatro. El total de
pizzas diferentes será, utilizando el mismo razonamiento que en (a),
4 4   X4  
X X 4 4
C4,n = = 1n · 14−n = (1 + 1)4 = 24 = 16
n n
n=0 n=0 n=0

(c) Al no tener carne ni salami, el total de pizzas diferentes será igual al anterior ya que tendrı́amos
cuatro ingredientes, luego
X4
C4,n = 16
n=0

es el total de pizzas diferentes que no llevan carne ni salami. 

Ejemplo 5.10 ¿Cuántos subconjuntos tiene un conjunto con n elementos?

Solución

Elegido cualquier subconjunto del conjunto dado, el orden en que estén situados los elementos en el
mismo es irrelevante luego dos subconjuntos serán distintos si, y sólo sı́ se diferencian en, al menos, un
elemento, de aquı́ que los subconjuntos con k elementos sean las combinaciones de orden k que puedan
elegirse entre los n elementos del conjunto dado, siendo 0 6 k 6 n.

Obsérvese que k = 0 se corresponde con subconjuntos con cero elementos, es decir, el conjunto vacı́o.

Pues bien, de acuerdo con este razonamiento, el número de subconjuntos que tiene un conjunto con n
elementos será
n   X n   X n  
X n n n
1+ Cn,k = + = 1n 1n−k = (1 + 1)n = 2n
0 k k
k=1 k=1 k=0

Ejemplo 5.11 Dado el conjunto A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7}, determinar el número de

(a) subconjuntos de A.

(b) subconjuntos no vacı́os de A.

116
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(c) subconjuntos de A que contienen tres elementos.


(d) subconjuntos de A que contienen a los elementos 1 y 2.
(e) subconjuntos de A con un número par de elementos.
(f) subconjuntos de A con un número impar de elementos y que incluyan al elemento 3.

Solución

(a) Veamos cuantos subconjuntos tiene A.


Directamente del ejemplo anterior, el número de subconjuntos que tiene A será
7   7   X7  
X 7 X 7 7
1+ C7,k = + = 17 17−k = (1 + 1)7 = 27 = 128
0 k k
k=1 k=1 k=0

(b) El número de subconjuntos no vacı́os de A se calcula directamente del punto anterior,

128 − 1 = 127

es decir, al total le hemos restado uno ya que hay un sólo subconjunto vacı́o en A. (Se corresponde
con k = 0).
(c) El número de subconjuntos de A que contienen tres elementos también se sigue directamente del
apartado (a) para k = 3, luego es
 
7 7!
C7,3 = = = 35
3 3! · 4!

(d) Para hallar todos los subconjuntos que contienen al 1 y al 2, hallamos todos los subconjuntos de
{3, 4, 5, 6, 7} y a cada uno de ellos le añadimos el 1 y el 2. Por tanto, el número de subconjuntos
de este tipo será
5 5  
X X 5
C5,k = 15 15−k = (1 + 1)5 = 25 = 32
k
k=0 k=0

(e) Siguiendo el mismo razonamiento que en (a), bastarı́a calcular el número de subconjuntos de A
para k = 2, 4 y 6, es decir habrá
     
7 7 7
C7,2 + C7,4 + C7,6 = + + = 63
2 4 6

subconjuntos de A que tengan un número par de elementos.


(f) Bastarı́a hallar todos los subconjuntos de {1, 2, 4, 5, 6, 7} que tengan cero, dos, cuatro y seis ele-
mentos y añadirle a cada uno de ellos el 3, por tanto, habrá
     
6 6 6 6!
1 + C6,2 + C6,4 + C6,6 = 1 + + + =1+2· + 1 = 32
2 4 6 2! · 4!
subconjuntos de A con un número impar de elementos entre los cuales se incluya el 3. 

Ejemplo 5.12 ¿De cuántas formas distintas puede descomponerse el número 8 como suma de enteros
positivos?

Solución

Una posible descomposición serı́a


5+2+1=8

117
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

que consideraremos distinta de la


1+5+2=8

y otra podrı́a ser


7+1=8

Las descomposiciones más extremas serı́an en un único sumando

8=8

y en ocho sumandos
1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 = 8.

Ası́ pues habrá que calcular cuántas descomposiciones pueden hacerse con 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8 sumandos
y luego sumarlas todas. Calcularemos el número de descomposiciones con k sumandos donde k varı́a
entre 1 y 8.

El número de descomposiciones que hay con k sumandos será igual al número de soluciones de la ecuación,

x1 + x2 + · · · · · · + xk = 8, 1 6 k 6 8

donde xi > 0, i = 1, 2, . . . , k, ya que si alguna de las xi fuese cero, entonces no habrı́a k sumandos sino
k − 1. Pues bien,
xi > 0 =⇒ xi > 1 =⇒ xi − 1 > 0

y haciendo yi = xi − 1 y sustituyendo, tendremos que

y 1 + 1 + y2 + 1 + · · · · · · + yk + 1 = 8

es decir,
y1 + y2 + · · · · · · + yk = 8 − k, con yi > 0, i = 1, 2, . . . , k

luego el problema se reduce a calcular el número de soluciones enteras no negativas de la ecuación anterior
que, como ya sabemos, es
k−1,8−k
P Rk−1+8−k = P R7k−1,8−k , para 1 6 k 6 8

Por lo tanto, el número total de descomposiciones, será

8 8
X X 7!
P R78−k,k−1 =
(k − 1)!(8 − k)!
k=1 k=1
8  
X 7
=
k−1
k=1
7  
X 7
=
k
k=0
7  
X 7
= 1k · 17−k
k
k=0

= (1 + 1)7
= 27
= 128

118
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

5.2.1 Proposición

Si n y k son dos números enteros no negativos tales que 0 6 k 6 n, entonces,


     
n+1 n n
= +
k k k−1

Demostración

Sea A un conjunto con n elementos y B un conjunto con un sólo elemento, por ejemplo, B = {b} y tal
que b no pertenezca a A. Entonces, A ∩ B = ∅ y si C = A ∪ B, por el principio de adición, tendremos
que
|C| = |A| + |B| = n + 1.
Pues bien, sea P el conjunto formado por todos los subconjuntos de C con k elementos, es decir,

P = {X ⊆ C : |X| = k}

y sea X cualquiera de P . Hay dos opciones:

Los k elementos de X son de A, es decir X es un elemento de

Q = {X ⊆ A : |X| = k}

o
los k elementos de X son k − 1 de A y b es elemento que le falta, o sea es un elemento de

R = {X = D ∪ B : D ⊆ A, |D| = k − 1} .

Además,
P = Q ∪ R, con Q ∩ R = ∅
luego por el principio de adición,
|P | = |Q| + |R|
pero,
|P | = Cn+1,k
|Q| = Cn,k
|R| = Cn,k−1
de aquı́ que
Cn+1,k = Cn,k + Cn,k−1
es decir,      
n+1 n n
= +
k k k−1


5.2.2 Fórmula de Pascal

Si n y k son dos enteros positivos tales que 1 6 k 6 n − 1, entonces


     
n n−1 n−1
= +
k k k−1

Demostración

119
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Para obtener la fórmula de Pascal1 , basta sustituir n por n − 1 en la igualdad anterior. 

Ejemplo 5.13 Demostrar la proposición 5.2.1 efectuando los números combinatorios.

Solución

En efecto, desarrollando los números combinatorios del segundo miembro,


   
n n n! n!
+ = +
k k−1 k!(n − k)! (k − 1)!(n − k + 1)!
n!(n − k + 1) + n!k
=
k!(n − k + 1)!
n!(n − k + 1 + k)
=
k!(n − k + 1)!
n!(n + 1)
=
k!(n − k + 1)!
(n + 1)!
=
k!(n − k + 1)!
 
n+1
=
k

1 Blaise Pascal, matemático, fı́sico, filósofo y escritor francés (Clermont-Ferrand 1623-Parı́s 1662). Hijo de una familia de

la alta burguesı́a auvernesa, que, en 1631, fijó su residencia en Parı́s, donde los medios literarios y cientı́ficos que frecuentó
le ayudaron a crear una vocación precoz. Se dice que su padre trató de mantenerlo, al principio, alejado de los libros de
matemáticas, con objeto de estimular al joven Blaise a desarrollar otros intereses, pero a la edad de doce años el muchacho
demostraba ya tal grado de inteligencia geométrica que, en adelante, se favoreció su inclinación matemática. A los catorce
años ya acompañaba a su padre a las reuniones informales de la “Academia de Mersenne” en Parı́s. Aquı́ fue donde se
familiarizó con las ideas de Desargues, y dos años más tarde, en 1640, el joven Pascal publicó su Essay pour les coniques.
A la edad de dieciocho años aproximadamente cambió de tema y para ayudar a su padre en un trabajo fiscal, se dedicó a
diseñar una máquina calculadora; en unos pocos años construyó y vendió unas cincuenta de estas máquinas. Durante este
tiempo la familia Pascal entró en relación con los jansenitas Saint-Cyran y Antoine Arnauld. Durante esta época, Pascal
continuó sus investigaciones y tuvo dos entrevistas con Descartes, pero sin que al parecer pudieran encontrar ambos un
camino de inteligencia común; sin duda les separaron, entre otras cosas, sus teorı́as sobre el vacı́o. A continuación, en 1648,
se interesó Pascal en la hidrostática, y los resultados de sus investigaciones fueron el famoso experimento de Puy-de-Dôme
que confirmaba el peso del aire, y los experimentos acerca de la presión ejercida por un fluido, que clarificaron la aparente
paradoja hidrostática. Su padre murió en 1651 y su hermana Jacqueline ingresó en 1652 en el convento de Port-Royal.
Entonces Pascal se dedicó más febrilmente a las ciencias. Comenzó a frecuentar algunos amigos, si no libertinos, al menos
bastante independientes, el duque de Roannez, Mitton y el caballero de Méré. Fue en esta época cuando Pascal, buscando
soluciones a un problema propuesto por Méré, se interesó por el Cálculo de Probabilidades. Pascal relacionó el estudio de las
probabilidades con el triángulo aritmético, superando en sus discusiones la obra de Cardano en tal medida que la conocida
distribución triangular de números ha venido recibiendo, desde entonces, el nombre de triángulo de Pascal. Durante la
noche del 23 de noviembre de 1654 (del que queda emocionante testimonio en su Memorial), experimentó Pascal una
especie de éxtasis religioso que lo impulsó a abandonar la ciencia y la matemática para dedicarse a la teologı́a. Siguiendo
los M. Singlin, que tomó como director espiritual en 1655, se retiró a Port-Royal des Champs, donde, sin convertirse en
miembro activo de la abadı́a, se dedicó a la penitencia. Cuando Arnauld fue amenazado con la condenación en la Sorbona,
Pascal le defendió revelándose como un excepcional polemista. Desde enero de 1656 a marzo de 1657 bajo el seudónimo de
MONTALTE publicó las dieciocho cartas conocidas con el nombre de Provinciales donde ataca a la Sorbona, a los jesuitas
y, sobre todo, los abusos de la casuı́stica. Ya sólo volverı́a a los estudios matemáticos durante un breve perı́odo de tiempo
en 1658-1659. Una noche de 1658 en que un dolor de muelas un otra dolencia le impedı́a dormir, decidió, como distracción
contra el dolor, dedicarse al estudio de la cicloide. Milagrosamente, el dolor cesó, lo que interpretó Pascal como un signo de
que el estudio de la matemática no desagradaba a Dios. En 1661 intervino en el drama de conciencia en que se debatı́an los
jansenitas obligados a firmar la condenación de Jansenio. La hermana de Pascal (que murió aquel mismo año) influyó en su
hermano para que tomará partido por la intransigencia y ası́ lo hizo contra los propios maestros jansenitas Arnauld y Nicole
inclinados a firmar. Ante la resistencia que encontró, Pascal se retiró de la lucha, dedicándose desde entonces a una vida de
piedad personal. Su obra fundamental quedó incompleta. En el contexto de una integración de la función seno en su Traité
des sinus du quart de cercle, de 1658, Pascal se aproximó extraordinariamente a lo que pudo haber sido el descubrimiento
del cálculo; tan cerca estuvo de ellos que Leibniz escribirı́a más tarde que fue leyendo esta obra de Pascal cuando se le
mostró súbitamente la luz. Si Pascal no hubiera muerto poco después de cumplir 39 años, o bien si su mentalidad hubiera
sido más exclusivamente matemática, no cabe prácticamente duda de que se hubiera anticipado a Newton y a Leibniz en
sus más grandes descubrimientos.

120
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

5.2.3 Triángulo de Pascal

Con la fórmula de Pascal puede obtenerse un método para el cálculo de los coef icientes del desarrollo
de (a + b)n .

En efecto, si tenemos en cuenta que para cualquier entero no negativo n se verifica que
   
n n
= =1
0 n

y los tomamos como valores inicial y final, respectivamente, los coeficientes de las sucesivas potencias de
(a + b)n pueden distribuirse en una figura que se conoce como triángulo de Pascal.2
 
0
0
   
1 1
0 1
     
2 2 2
0 1 2
       
3 3 3 3
0 1 2 3
         
4 4 4 4 4
0 1 2 3 4
           
5 5 5 5 5 5
0 1 2 3 4 5

que desarrollando los números combinatorios, resulta

1
1 1
1 2 1
1 3 3 1
1 4 6 4 1
1 5 10 10 5 1
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

Todas y cada una de las filas empiezan y terminan con 1 y cualquier otro número en el triángulo es suma
de los dos que están encima suya. 

5.3 Combinaciones con Repetición

Supongamos que disponemos de m objetos a1 , a2 , . . . , am y que son bocadillos.

Supongamos, también, para fijar ideas supongamos que m = 4, es decir, hay cuatro clases distintas de
bocadillos, por ejemplo a1 es de jamón (j), a2 de chorizo (c), a3 de salchichón (s) y a4 de tortilla (t).
2 Figura en el Traité du Triangle Arithmétique publicado por Pascal en 1665. También recibe el nombre de triángulo

de Yang Hui’s, en honor al matemático chino que lo descubrió en 1261. El matemático Chu Shih-Chieh, también chino, lo
incluye en su libro El espejo precioso de los cuatro elementos de 1303.

121
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Supongamos que diez estudiantes de Matemática Discreta entran en la cafeterı́a de la Escuela dispuestos
a comerse un bocadillo cada uno.

¿De cuántas maneras distintas pueden pedir los bocadillos los estudiantes?

Designaremos con las letras c, j, s y t a los bocadillos de chorizo, jamón, salchichón y tortilla, respectiva-
mente. Uno de los pedidos puede ser cccjjstttt que, obviamente, es igual al pedido ccjcstttt y distinto al
ccjjssttt. El orden, por tanto, es irrelevante y lo único que hace a dos peticiones distintas es el cambio
de algún o algunos elementos entre los que no sean iguales entre sı́.

Estamos, pues, ante un problema de combinaciones, aunque los elementos pueden repetirse, luego no
podremos utilizar lo estudiado en el apartado anterior.

Calcularemos este número con el método siguiente: a cada grupo de diez elementos le hacemos corre-
sponder otro de catorce elementos escribiendo tantos unos como elementos distintos haya en los grupos,
seguidos de tantos ceros como veces se repita el elemento en el mismo.

En nuestro ejemplo, hay cuatro clases de bocadillos que lo supondremos ordenados en la forma csjt,
luego habrá cuatro unos, ası́, la petición, cjjtttccss se corresponderá con el grupo, 10001001001000. La
siguiente tabla representa alguna de las peticiones y los grupos de ceros y unos correspondientes.

A B
cccjjcjctt 10000011000100

cccjjtttss 10001001001000

ssssjjjjjj 11000010000001

tttttttttt 11110000000000

En la columna A tenemos todas las combinaciones con repetición de cuatro elementos tomados diez a
diez y su número coincidirá con el número de grupos distintos que haya en la columna B.

Obsérvese que los grupos de la columna B comienzan todos con un uno. Para calcular cuántos grupos
hay podemos prescindir de la primera posición y quedan, por tanto, trece elementos, de los cuales tres
son unos y los diez restantes son ceros. Consecuentemente, el número total de grupos es igual al de
permutaciones con repetición de trece elementos donde hay tres iguales entre sı́ y distintos a otros diez,
también iguales entre sı́, por tanto, el número será
3,10
P R13
Ası́ pues,  
3,10 13! (4 − 1 + 10)! 4 − 1 + 10
CR4,10 = P R13 = = = = 286
3! · 10! (4 − 1)! · 10! 10
Las combinaciones con repetición se definen de la misma forma que las combinaciones simples, salvo que
ahora, no es necesario que todos los elementos sean distintos. Por tanto, dos combinaciones con repetición
serán iguales cuando estén formadas por los mismos elementos repetidos igual número de veces.

5.3.1 Definición

Llamaremos combinaciones con repetición de orden n definidas en un conjunto A con m elementos,


a los diferentes grupos de n elementos, iguales o distintos, que pueden formarse con los m elementos
dados, de modo que dos grupos sean distintos cuando difieran, al menos, en un elemento.

El orden n de una combinación con repetición puede ser mayor que el número de elementos con los cuales
se forma. Cuando n 6 m, entre las combinaciones con repetición figuran las combinaciones simples del
mismo orden.

122
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

5.3.2 Número de combinaciones con repetición

El número de combinaciones con repetición de orden n de una colección de m objetos lo simbolizaremos


por CRm,n y lo llamaremos combinaciones con repetición de m elementos tomados n a n. Su valor es
 
m−1+n
CRm,n =
n

Demostración

Disponemos los elementos que forman cada una de las CRm,n (combinaciones con repetición de m
elementos a1 , a2 , . . . , am tomados de n en n) de manera que sus ı́ndices respectivos sigan el orden natural.
Entonces, una combinación genérica se puede expresar mediante una sucesión de sı́mbolos de dos clases,
1 y 0 en la forma siguiente:

Para representar el elemento a1 se escribe un uno seguido de tantos ceros como veces se repite dicho
elemento en la combinación considerada; a continuación se escribe otro uno, que representará el elemento
a2 y se le hace seguir de tantos ceros como veces figure dicho elemento en la citada composición y ası́
sucesivamente, conviniendo que si faltase algún elemento se expresará esta circunstancia escribiendo un
uno por cada uno de ellos sin ir seguido de ningún cero.

Por ejemplo, la combinación de orden tres a1 a1 a3 elegida entre los cuatro elementos a1 , a2 , a3 , a4 se
escribirá:
1001101
De este modo cada combinación que estamos considerando viene representada por una expresión que
comienza por uno y contiene en forma ordenada m veces uno y n veces cero.

Recı́procamente, toda expresión de este tipo representa una de tales combinaciones.

Consecuentemente, para determinar el número de estas combinaciones lo que haremos es calcular el


número de expresiones del tipo 100 . . . . . .. Pues bien, el primer sı́mbolo es uno, luego si lo dejamos fijo,
nos queda por disponer en cualquier orden los m − 1 unos restantes y los n ceros, lo cual puede hacerse
de
m−1,n
Pm−1+n
formas distintas. Por tanto,
 
m−1,n (m − 1 + n)! m−1+n
CRm,n = Pm−1+n = = = Cm−1+n,n
(m − 1)! · n! n


Ejemplo 5.14 Se dispone de tres bolsas iguales con caramelos de fresa, de menta y de limón. Cada
una de las bolsas contiene, al menos, diez caramelos. Decir de cuántas formas pueden seleccionarse diez
caramelos en los siguientes casos:

(a) sin ninguna restricción.


(b) en cada selección deben figurar, al menos, un caramelo de fresa, dos de menta y tres de limón.
(c) en cada selección han de figurar exactamente, uno de fresa y, al menos, uno de menta.

Solución

(a) Veamos de cuántas formas pueden seleccionarse diez caramelos si no hay ninguna restricción.
Una de las posibles distribuciones de los diez caramelos es
f f mf lmmf ll

123
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

donde f, m y l representan los sabores fresa, menta y limón, respectivamente. Observamos que
si en esta distribución elegida al azar, intercambiamos entre sı́ uno o varios sabores, la misma no
varı́a, sin embargo si cambiamos uno o varios caramelos por otros de distinto sabor, tendremos una
distribución diferente, por tanto, las distribuciones de los diez caramelos son combinaciones con
repetición de orden diez elegidas entre los tres tipos de caramelos distintos. Consecuentemente, los
diez caramelos pueden seleccionarse de
   
3 − 1 + 10 12 12!
CR3,10 = = = = 66
10 10 10! · 2!
formas distintas.
(b) En cada selección fijamos un caramelo de fresa, dos de menta y tres de limón, quedarán, por tanto,
cuatro caramelos de entre los tres sabores para elegir, el mismo razonamiento del apartado anterior
nos conduce a que el número de selecciones distintas es
   
3−1+4 6 6!
CR3,4 = = = = 15
4 4 4! · 2!

(c) Ahora fijamos en cada selección un caramelo de fresa y uno de menta. Entonces, quedarán por
elegir ocho caramelos de entre dos sabores, menta y limón, ya que ha de haber, exactamente, uno
de fresa en cada selección, luego el número de selecciones distintas es
   
2−1+8 9 9!
CR2,8 = = = =9
8 8 8! · 1!


Ejemplo 5.15 Hallar de cuántas maneras pueden distribuirse cuatro pelotas de golf en diez cajas
numeradas, si

(a) todas las pelotas son diferentes y en ninguna caja cabe más de una pelota.
(b) las pelotas son indistinguibles y en ninguna caja cabe más de una pelota.
(c) todas las pelotas son diferentes y en cada caja caben cuantas pelotas se desee.
(d) las pelotas son indistinguibles y en cada caja caben cuantas pelotas se desee.

Solución

Sean ci para i = 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10 las diez cajas disponibles.

(a) Como las pelotas son diferentes, las distinguiremos con un subı́ndice, es decir, designaremos a las
pelotas por p1 , p2 , p3 y p4 .
Fijamos las cuatro pelotas y calculamos el número de grupos distintos de cuatro cajas que podemos
elegir entre las diez. El esquema siguiente nos muestra la situación.

p1 p2 p3 p4
c1 c2 c3 c4
c1 c2 c4 c3
c1 c2 c5 c6
.. .. .. ..
. . . .

El grupo c1 c2 c3 c4 significa, pues, que las pelotas p1 , p2 , p3 y p4 se asignan a las cajas c1 , c2 , c3 y


c4 , respectivamente. El grupo c1 c2 c4 c3 que tiene las mismas cajas que el anterior, significa que la
pelota p1 va a al caja c1 , la p2 a la c2 , la p3 a la c4 y la p4 a la c3 , por tanto ambos grupos son

124
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

distintos, es decir, el orden el que situemos los elementos en el grupo influye para que éstos sean
diferentes.
Además, el grupo c1 c2 c5 c6 también es distinto de los anteriores, luego el cambio de algún o algunos
elementos también hace distintos a dos grupos.
Consecuentemente, el número total de grupos distintos que pueden formarse son las variaciones de
orden cuatro de diez elementos, de aquı́ que, en este caso, haya

V10,4 = 10 · 9 · 8 · 7 = 5040

formas diferentes de distribuir las pelotas de golf en las diez cajas.

(b) Al ser iguales las cuatro pelotas, el esquema del apartado anterior podrı́a escribirse en la forma:

p p p p
c1 c2 c3 c4
c1 c2 c4 c3
c1 c2 c5 c6
.. .. .. ..
. . . .

donde hemos eliminado los subı́ndices de las pelotas. Ahora los grupos c1 c2 c3 c4 y c1 c2 c4 c3 son
iguales, luego el orden en que se sitúen los elementos dentro de un grupo es irrelevante. Sin
embargo, el grupo c1 c2 c5 c6 es distinto, es decir, el cambio de algún o algunos elementos si hace a
dos grupos diferentes.
Consecuentemente, el número total de grupos distintos que pueden formarse son las combinaciones
de orden cuatro elegidas entre diez elementos, por tanto, en este caso, hay
 
10 10!
C10,4 = = = 210
4 4! · 6!

maneras de distribuir las cuatro pelotas de golf en diez cajas numeradas.

(c) Las pelotas vuelven a ser diferentes. Un esquema de este caso es

p1 p2 p3 p4
c1 c1 c1 c1
c1 c1 c2 c2
c1 c2 c1 c2
.. .. .. ..
. . . .

donde el grupo c1 c1 c1 c1 significa que a la caja c1 se le asignan cuatro pelotas y ası́ con todos los que
repitan caja. El razonamiento es idéntico al del apartado (a) con la salvedad de en que cada caja
podemos introducir cuántas pelotas queramos, por tanto las variaciones de orden cuatro elegidas
entre las diez cajas serán con repetición, es decir, el número de distribuciones distintas es

V R10,4 = 104 = 10000

(d) Ahora son, otra vez, todas las pelotas iguales. El esquema es,

p p p p
c1 c1 c1 c1
c1 c1 c2 c2
c1 c2 c1 c2
.. .. .. ..
. . . .

125
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Ahora los grupos c1 c1 c2 c2 y c1 c2 c1 c2 son iguales, ya que ambos significan lo mismo, es decir, dos
pelotas en la caja c1 y otras dos en la caja c2 , es decir, el orden es irrelevante.
Sin embargo, los grupos c1 c1 c1 c1 y c1 c1 c2 c2 son distintos ya que el primero significa que en la caja
c1 hay cuatro pelotas y el segundo que hay dos pelotas en la caja c1 y otras dos en la c2 , por tanto,
el cambio de algún o algunos elementos si hace distintos a dos grupos.
Consecuentemente, en este caso, hay
   
10 − 1 + 4 13 13!
CR10,4 = = = = 715
4 4 4! · 9!

formas distintas de distribuir las cuatro pelotas en las diez cajas. 

Ejemplo 5.16 Dada la siguiente lista de números:

−5, −4, −3, −2, −1, 1, 2, 3, 4

se seleccionan cuatro de ellos.

(a) ¿De cuántas maneras pueden hacerse las selecciones de modo que el producto de los cuatro resulte
positivo y

(a.1) los números sean distintos?


(a.2) cada número pueda seleccionarse hasta cuatro veces?
(a.3) cada número pueda seleccionarse, a lo sumo, tres veces?

(b) Contéstese el apartado (a) siendo el producto de los cuatro números, negativo.

Solución

Sean a, b, c y d los cuatro números, las distintas opciones que pueden presentarse atendiendo al signo del
producto de los cuatro se reflejan en el cuadro siguiente:

opciones a b c d Signo del producto


1 + + + + +

2 + + + − −

3 + + − − +

4 + − − − −

5 − − − − +

(a) Las opciones en que el signo del producto es positivo son la 1, la 3 y la 5.

(a.1) Los números son distintos.


− En la primera opción sólo hay una posibilidad ya que hay, únicamente cuatro números
positivos.
− En la tercera opción podremos elegir dos números de entre los cuatro positivos y dos de
entre los cuatro negativos.
Obsérvese que para el signo del producto el orden en que elijamos los números es irrele-
vante, luego dos grupos serán distintos cuando cambiemos algún(os) elementos, por tanto,
serán combinaciones de orden dos tanto para los cuatro positivos, como para los cinco
negativos.

126
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Los dos positivos pueden elegirse, pues, de C4,2 formas y para cada una de ellas hay C5,2
maneras diferentes de elegir los dos negativos. El número de formas de hacer la selección
de los números en la tercera opción es, por la regla del producto,

C4,2 · C5,2

− Para la quinta opción, los cuatro números han de ser negativos, luego razonando igual
que en la opción anterior y teniendo en cuenta que hay cinco números negativos, habrá

C5,4

formas distintas de seleccionar los cinco números negativos y que el producto de ellos sea
positivo.
Consecuentemente, el número de maneras distintas en que pueden hacerse las selecciones de
modo que el producto de los cuatro números resulte positivo es, por la regla de la suma,
     
4 5 5
1 + C4,2 · C5,2 + C5,4 = 1 + · + = 66
2 2 4

(a.2) Cada número puede seleccionarse hasta cuatro veces. El razonamiento es idéntico al del
apartado anterior con la salvedad de que al poder repetirse los números las combinaciones
serán con repetición.
− En la opción primera las selecciones pueden hacerse de

CR4,4

formas distintas.
− En la tercera opción, las formas distintas de hacer las selecciones es

CR4,2 · CR5,2

− Para la quinta opción las selecciones pueden hacerse de

CR5,4

maneras diferentes.
Consecuentemente, el número de formas diferentes en que pueden seleccionarse cuatro números
de entre los dados de forma que el producto sea positivo, pudiendo seleccionar cada número
hasta cuatro veces es
CR4,4 + CR4,2 · CR5,2 + CR5,4 = 180

(a.3) Cada número puede seleccionarse, a lo sumo, tres veces


Al no poder seleccionar ninguno de los números cuatro veces, el resultado serı́a igual al anterior
descontando los productos en los que un número se repita cuatro veces que son cuatro para
los positivos y cinco para los negativos, luego el resultado es

CR4,4 + CR4,2 · CR5,2 + CR5,4 − 9 = 180 − 9 = 171

(b) Las opciones en las que el producto es negativo son, según el cuadro del principio, la 2 y la 4.

(b.1) Los números son diferentes.


− Para la segunda opción hay que elegir tres números positivos y uno negativo. Los tres
positivos pueden elegirse de C4,3 formas distintas y para el negativo hay cinco opciones
ya que son cinco los propuestos. Por la regla del producto, la elección puede hacerse de
5 · C4,3 formas distintas.
− Para la cuarta opción, hay que elegir un número positivo y tres negativos. Razonando
exactamente igual, la elección puede hacerse de 4 · C5,3 formas distintas.

127
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Consecuentemente, el número de maneras en que puede hacerse la selección de los cuatro


números de forma que todos sean distintos y el producto resulte negativo es, por la regla de
la suma,    
4 5 4! 5!
5 · C4,3 + 4 · C5,3 = 5 +4 =5 +4 = 60
3 3 3! · 1! 3! · 2!
(b.2) Cada número puede seleccionarse hasta cuatro veces.
− Para la opción 2, los tres positivos pueden elegirse de CR4,3 formas distintas y para el
negativo, al igual que en el apartado anterior, hay cinco opciones. La elección puede
hacerse, por tanto, de 5 · CR4,3 formas distintas.
− Para la cuarta opción y razonando exactamente igual, la elección puede hacerse de 4·CR5,3
formas distintas.
Por la regla de la suma, habrá
   
4−1+3 5−1+3
5 · CR4,3 + 4 · CR5,3 = 5 · +4· = 240
3 3

formas distintas de hacer la selección en la forma pedida.


(b.3) El resultado es el mismo que el del apartado anterior, ya que no han podido seleccionarse
nunca los cuatro números.


Ejemplo 5.17 Resolver las siguientes cuestiones:

(a) ¿De cuántas formas puede distribuirse cinco dulces diferentes entre diez personas si ninguna de
ellas puede recibir más de uno?
(b) ¿De cuántas formas pueden distribuirse cinco dulces diferentes entre diez personas si cualquiera de
ellas puede recibir cualquier número de dulces?
(c) ¿De cuántas formas puede distribuirse cinco manzanas idénticas entre diez personas si ninguna de
ellas puede recibir más de una?
(d) ¿De cuántas formas pueden distribuirse cinco manzanas idénticas entre diez personas si cualquiera
de ellas puede recibir cualquier número de manzanas?

Solución

(a) Sea
D = {d1 , d2 , d3 , d4 , d5 }
el conjunto de los dulces, y

P = {p1 , p2 , p3 , p4 , p5 , p6 , p7 , p8 , p9 , p10 }

el conjunto de las personas. El esquema siguiente muestra algunos ejemplos de la situación que se
plantea.

d1 d2 d3 d4 d5
(1) p1 p3 p5 p7 p9
(2) p3 p1 p5 p7 p9
(3) p1 p3 p6 p8 p10
.. .. .. .. .. ..
. . . . . .

Veamos lo que ocurre:

128
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

− Los grupos (1) y (2) son distintos ya que en el primero a la persona p1 le corresponde el dulce
d1 y a la p3 el d1 y en el segundo es al contrario, por tanto, el orden influye en el hecho de
que dos grupos sean distintos.
− El grupo (3) es, asimismo, distinto de los anteriores ya que hemos cambiado las personas, luego
el cambio de algún o algunos elementos también es relevante para discernir si dos grupos son
iguales o distintos.
Consecuentemente, los distintos grupos son las variaciones de orden cinco elegidas de entre las diez
personas y el número de formas pedido es:

V10,5 = 10 · 9 · 8 · 7 · 6 = 30240

(b) La situación es idéntica a la del caso anterior, aunque ahora las variaciones de orden cinco elegidas
entre las diez personas, serán con repetición. El número total de formas distintas será, por tanto,

V R10,5 = 105 = 100000

(c) Como ahora las manzanas son idénticas, el esquema serı́a

m m m m m
(1) p1 p3 p5 p7 p9
(2) p3 p1 p5 p7 p9
(3) p1 p3 p6 p8 p10
.. .. .. .. .. ..
. . . . . .

Los grupos (1) y (2) son iguales, luego el orden no es relevante para que dos grupos sean distintos.
Sin embargo, el tercer grupo si es distinto de los dos anteriores luego el cambio de algún o algunos
elementos es lo único que influye para que dos grupos sean distintos. Consecuentemente, éstos son
combinaciones de orden cinco elegidas entre de las diez personas, ası́ pues, habrá
 
10 10!
C10,5 = = = 15120
5 5! · 2!

formas distintas de distribuir las manzanas.


(d) Dado que cada persona puede recibir cualquier número de manzanas, el planteamiento seria idéntico
al del apartado anterior, aunque en este caso los grupos serı́an combinaciones con repetición de
orden cinco elegidas entre las diez personas, luego
   
10 − 1 + 5 14 14!
CR10,5 = = = = 2002
5 5 5! · 9!

será el total de formas en que pueden distribuirse cinco manzanas idénticas entre las diez personas
si cualquiera de ellas puede recibir cualquier número de manzanas. 

129
Apuntes de Matemática Discreta
6. Relaciones

Francisco José González Gutiérrez


Cádiz, Octubre de 2004
Lección 6

Relaciones

Contenido
6.1 Generalidades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 131
6.1.1 Relación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 132
6.1.2 Igualdad de Relaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 132
6.2 Relaciones Binarias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 132
6.2.1 Dominio e Imagen . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 133
6.3 Matriz de una Relación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 135
6.3.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 135
6.4 Grafo Dirigido de una Relación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 136
6.4.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 136
6.4.2 Representación Gráfica de un Grafo Dirigido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 136
6.5 Propiedades de las Relaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 138
6.5.1 Reflexividad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 138
6.5.2 Simetrı́a . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 139
6.5.3 Asimetrı́a . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 141
6.5.4 Antisimetrı́a . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 142
6.5.5 Transitividad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 145

Las matemáticas aparecen como la ciencia que estudia las rela-


ciones entre ciertos objetos abstractos.
Emile Borel

En esta lección estudiaremos algunas estructuras básicas que pueden representarse a través de la relación
entre elementos de conjuntos. Las relaciones tienen una importancia fundamental tanto en la teorı́a como
en las aplicaciones a la informática.

Una estructura de datos tales como una lista, una matriz o un árbol, se usan para representar conjuntos
de elementos junto con una relación entre los mismos.

Las relaciones que son parte de un modelo matemático están a menudo implı́citamente representadas por
relaciones en una estructura de datos.

Aplicaciones numéricas, recuperación de información y problemas de redes son algunos ejemplos donde
las relaciones ocurren como parte de la descripción del problema, y la manipulación de relaciones es
importante en la resolución de procedimientos.

Las relaciones también juegan un importante papel en la teorı́a de computación, incluyendo estructuras
de programas y análisis de algoritmos.

131
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

En esta lección desarrollaremos algunas de las herramientas fundamentales y los conceptos asociados a
las relaciones.

6.1 Generalidades

Hemos estudiado ya dos relaciones importantes entre proposiciones: la implicación y la equivalencia.


También hemos estudiado la relación de subconjunto para conjuntos. En álgebra y cálculo son impor-
tantes las relaciones entre variables; en geometrı́a lo son las relaciones entre figuras. Hasta el momento
no hemos necesitado una definición precisa de la palabra relación. Sin embargo, sin una definición formal
es difı́cil responder preguntas sobre relaciones. ¿Qué se quiere dar a entender, por ejemplo, cuando se
dice que dos relaciones aparentemente diferentes son iguales?

En la realidad que nos circunda existen relaciones entre elementos, entre conjuntos y entre elementos y
conjuntos. Existen relaciones de parentesco, de amistad, de paisanaje, etc., entre personas; relaciones
diplomáticas, económicas, etc., entre paı́ses; relaciones de paralelismo o de perpendicularidad entre rectas
de un plano; relaciones de inclusión entre conjuntos; relaciones como “mayor que” o “menor o igual que”
entre números, etc. La matemática intenta, como ahora veremos, hacerse eco de tales sucesos y, mediante
un proceso de abstracción, expresarlas y estudiarlas cientı́ficamente.

6.1.1 Relación

Sean los conjuntos A1 , A2 , . . . , An . Una relación R sobre A1 × A2 × · · · × An es cualquier subconjunto


de este producto cartesiano, es decir,

R ⊆ A1 × A2 × · · · × An

Si R = ∅, llamaremos a R, la relación vacı́a.

Si R = A1 × A2 × · · · × An , llamaremos a R la relación universal.

Si Ai = A, ∀i = 1, 2, . . . , n, entonces R es una relación n-aria sobre A.

Si n = 2, diremos que R es una relación binaria y si n = 3, una relación ternaria.

6.1.2 Igualdad de Relaciones

Sean R1 una relación n-aria sobre A1 ×A2 ×· · ·×An y R2 una relación n-aria sobre B1 ×B2 ×· · ·×Bm .
Entonces R1 = R2 si, y sólo si n = m y Ai = Bi , ∀i = 1, 2, . . . , n y R1 y R2 son conjuntos de n-tuplas
ordenadas iguales.

6.2 Relaciones Binarias

La clase más importante de relaciones es la de las relaciones binarias. Debido a que este tipo de relaciones
son las más frecuentes, el término “relación” denota generalmente una relación binaria; adoptaremos este
criterio cuando no haya confusión y especificaremos las que no sean binarias con términos tales como
“ternaria” o “n-aria”.

Si (a, b) ∈ R diremos que a está relacionado con b y lo notaremos por aRb.

/ R, escribiremos aR
Si (a, b) ∈ / b y diremos que a no está relacionado con b.

132
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Ejemplo 6.1 Sea A = {huevos, leche, maı́z} y B = {vacas, cabras, gallinas}. Escribir la relación R
de A a B definida por:
(a, b) ∈ R ⇐⇒ a es producido por b

Solución

La relación serı́a:
R = {(huevos,gallinas),(leche,vacas),(leche,cabras)}


Ejemplo 6.2

(a) Sea R la relación “menor que” definida en el conjunto Z de los números enteros.
Escribiremos 3 < 5 para indicar que (3, 5) ∈ R y 5 < /R
/ 3 para indicar que (3, 5) ∈

(b) Sea R la relación “es un múltiplo de” en el conjunto de los enteros positivos.
Entonces, 4R2 pero 2R / 4. Más generalmente, xRy si, y sólo si x = ky para algún k ∈ Z+ . Ası́
para todo x, xR1. Si p > 1, entonces p es primo si xRp implica que x = 1 ó x = p. Un número x
es impar si xR
/ 2.

(c) Cuando un compilador traduce un programa informático construye una tabla de sı́mbolos que
contiene los nombres de los sı́mbolos presentes en el programa, los atributos asociados a cada
nombre y las sentencias de programa en las que están presentes cada uno de los nombres. Ası́ pues,
si S es el conjunto de los sı́mbolos, A es el conjunto de los posibles atributos y P es el conjunto de
las sentencias de programa, entonces la tabla de sı́mbolos incluye información representada por las
relaciones binarias de S a A y de S a P .

(d) Como dijimos anteriormente, una relación binaria sobre el conjunto de los números reales puede
representarse gráficamente en el plano cartesiano. La figura siguiente es la gráfica de la relación

R = {(x, y) ∈ R × R : |x| + |y| = 1}

x
−1 1

−1

|x| + |y| = 1

133
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Ejemplo 6.3 Sea A = {1, 2, 3} y R = {(1, 2), (1, 3), (3, 2)}. R es una relación en A ya que es un
subconjunto de A × A. Con respecto a esta relación, tendremos que

1R2, 1R3, 3R2, pero 1R


/ 1, 2R
/ 1, 2R
/ 2, 2R
/ 3, 3R
/ 1, 3R
/3

6.2.1 Dominio e Imagen

Llamaremos dominio de una relación R al conjunto formado por todos los primeros elementos de los
pares ordenados que pertenecen a R, e imagen o rango al conjunto formado por los segundos elementos.
Es decir, si R es una relación de A a B, entonces

Dom (R) = {a ∈ A, ∃b : b ∈ B ∧ (a, b) ∈ R}


Img (R) = {b ∈ B, ∃a : a ∈ A ∧ (a, b) ∈ R}

Ası́ en el ejemplo anterior, el dominio de R es Dom (R) = {1, 3} y la imagen Img (R) = {2, 3}

Ejemplo 6.4 Para los conjuntos U = {1, 2, 3, 4, 5}, A = {1, 2, 3}, B = {2, 4, 5}, determinar:

(a) |A × B|.

(b) El número de relaciones de A a B.

(c) El número de relaciones binarias en A.

(d) El número de relaciones de A a B que contengan al (1,2) y al (1,5).

(e) El número de relaciones de A a B que contengan exactamente cinco pares ordenados.

(f) El número de relaciones binarias en A que contengan siete elementos como mı́nimo.

Solución

(a) |A × B| = |A| · |B| = 3 · 3 = 9

(b) Sea N el número de relaciones de A a B.


Como una relación es cualquier subconjunto del producto cartesiano de A por B, el número de
relaciones de A a B será igual al número de subconjuntos que tenga A × B, es decir, el número de
elementos del conjunto de las partes de este conjunto, por tanto,

N = |P(A × B)| = 2|A×B| = 29

(c) Igual que en el apartado anterior, si N es el número pedido, entonces

N = |P(A × A)| = 2|A×A| = 29

(d) Si eliminamos del producto cartesiano de A y B los pares (1,2) y (1,5), quedarán 7 pares, luego
el número de posibles relaciones que pueden establecerse sin ellos será 27 igual al número N de
relaciones que contienen a los dos pares dados ya que bastarı́a con añadirlos a cada una de las
relaciones que no los tienen, por tanto,
N = 27

134
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(e) Dos subconjuntos con cinco pares del producto cartesiano de A y B, serán distintos sólo si se
diferencian en algún par sin que el orden en que los mismos figuren en el subconjunto influya para
nada, por tanto, el número de subconjuntos de A×B con cinco pares será igual al de combinaciones
de nueve elementos tomados cinco a cinco, es decir, si N es el número pedido, entonces
 
9
N = C9,5 = = 126
5

(f) Sea Ni el número de relaciones que contienen i elementos y sea N el número pedido. Entonces,

N = N7 + N8 + N9

y razonando igual que en el apartado anterior,


 
9
Ni = C9,i =
i

luego,      
9 9 9
N = C9,7 + C9,8 + C9,9 = + + = 46
7 8 9


Ejemplo 6.5 Para U = Z+ , A = {2, 3, 4, 5, 6, 7}, B = {10, 11, 12, 13, 14}, escribir los elementos de la
relación R ⊂ A × B, donde

aRb si y sólo si a divide (exactamente) a b.

Solución

R = {(2, 10), (2, 12), (2, 14), (3, 12), (4, 12), (5, 10), (6, 12), (7, 14)}


6.3 Matriz de una Relación

En este apartado veremos una de las formas de representar una relación entre dos conjuntos finitos, como
es su matriz booleana.

6.3.1 Definición

Dados dos conjuntos finitos, no vacı́os,

A = {a1 , a2 , . . . , am } y B = {b1 , b2 , . . . , bn }

y una relación R cualquiera de A a B, llamaremos matriz de R a la matriz booleana siguiente:

1, si (ai , bj ) ∈ R
(

MR = rij : rij =
/R
0, si (ai , bj ) ∈

donde i = 1, 2, . . . . . . , m; j = 1, 2, . . . . . . , n.

Directamente de la definición dada se deduce que la matriz de una relación binaria es cuadrada.

135
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Ejemplo 6.6 Sea A = {1, 2, 3, 4} y definimos la relación

aRb ⇐⇒ b es múltiplo de a, ∀a, b ∈ A

Calcularemos la matriz de la relación R.

Solución

La relación vendrá dada por el conjunto

R = {(1, 1), (1, 2), (1, 3), (1, 4), (2, 2), (2, 4), (3, 3), (4, 4)}

y la matriz será, por tanto,  


1 1 1 1
 0 1 0 1 
MR =
 
0 0 1 0 
0 0 0 1


Nota 6.1

− Obsérvese que la matriz de una relación caracteriza a la misma, o sea, si se conoce la relación se
conoce la matriz y si se conoce la matriz sabremos de que relación trata.
− Obsérvese también lo siguiente: si MR es la matriz de una relación R de A a B, cada fila se
corresponde con un elemento de A y cada columna con un elemento de B. Para calcular el dominio
de R bastará ver en que filas hay, al menos, un uno y para calcular la imagen bastará con ver en
que columnas hay, al menos, un uno.

En el ejemplo anterior,
Dom (R) = {1, 2, 3, 4} e Img (R) = {1, 2, 3, 4}


Existe otra forma de representar una relación cuando es de un conjunto en si mismo, es decir, cuando la
relación es binaria.

6.4 Grafo Dirigido de una Relación

Los grafos nos ofrecen una forma bastante conveniente de visualizar cuestiones relativas a una relación
binaria. Por esta razón desarrollaremos algunos conceptos de grafos dirigidos paralelamente a nuestro
tratamiento de las relaciones binarias.

6.4.1 Definición

Un grafo dirigido o digrafo es un par ordenado D = (A, R) donde A es un conjunto finito y R es una
relación binaria definida sobre A. Al conjunto A lo llamaremos conjunto de nodos o vértices de D. A
los elementos de R los llamaremos arcos o aristas del digrafo D.

− Un grafo dirigido caracteriza a una relación, es decir, conociendo la relación se conoce el digrafo y
conociendo el digrafo, puede establecerse la relación.
− Si GR es el grafo dirigido de una relación en un conjunto finito A, entonces el dominio y la imagen
de R están formados por los puntos que son, respectivamente, extremo inicial y final de algún arco.


136
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

6.4.2 Representación Gráfica de un Grafo Dirigido

Tomaremos los elementos de A como puntos del plano y cuando dos elementos x e y de A estén
relacionados, es decir, xRy, trazaremos un arco dirigido desde x hasta y.
A x lo llamaremos vértice inicial y al y, vértice final de la arista (x, y).
A una arista que una un punto consigo mismo, la llamaremos bucle.
A un vértice que no sea inicial ni final de ninguna arista, lo llamaremos aislado.
Grado de entrada de un vértice es el número de aristas que llegan hasta él. Representaremos por
gre (a) al del vértice a.
Grado de salida de un vértice es el número de aristas que salen de él. Representaremos por
grs (a) al del vértice a.

Ejemplo 6.7 En la figura mostramos una representación gráfica del digrafo D = (A, R), siendo A el
conjunto {a, b, c, d} y R = {(a, a), (a, c), (b, c)}.

a b
• Bucle •

Aislado
• •
c d

Ejemplo 6.7

Las aristas son (a, a), (a, c) y (b, c).

d es un vértice aislado.

Los grados de entrada son:

gre (a) = 1, gre (b) = 0, gre (c) = 2, gre (d) = 0

y los de salida,
grs (a) = 2, grs (b) = 1, grs (c) = 0, grs (d) = 0


Ejemplo 6.8 Representar gráficamente el digrafo D = (Z+ , R), donde R es la relación definida sobre
el conjunto de los números naturales consistente en todos los pares de números de la forma (x, x + 2).

137
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Solución

R = (x, x + 2) : x ∈ Z+


• • • • • ······
1 2 3 4 5

Ejemplo 6.8

Como Z+ es un conjunto infinito, en la figura hemos hecho un diagrama que, necesariamente, es incom-
pleto. 

6.5 Propiedades de las Relaciones

Las relaciones binarias, es decir definidas sobre un único conjunto A, satisfacen ciertas propiedades que
expondremos en este apartado.

6.5.1 Reflexividad

Una relación binaria R sobre un conjunto A se dice que es reflexiva, cuando cada elemento de A está
relacionado consigo mismo. Es decir,

R es reflexiva ⇐⇒ ∀a (a ∈ A =⇒ aRa)

Nota 6.2 La equivalencia anterior,


R es reflexiva ⇐⇒ ∀a (a ∈ A =⇒ aRa)
puede escribirse también, en la forma:
R es reflexiva ⇐⇒ ∀a [¬ (a ∈ A) ∨ aRa]
y si ahora negamos ambos miembros, tendremos
¬ (R es reflexiva) ⇐⇒ ¬∀a [¬ (a ∈ A) ∨ aRa]
es decir,
R no es reflexiva ⇐⇒ ∃a : ¬ [(¬ (a ∈ A) ∨ aRa)]
luego,
R no es reflexiva ⇐⇒ ∃a : (a ∈ A ∧ aR
/ a)
Consecuentemente, si podemos encontrar, al menos, un elemento a en el conjunto A que no esté rela-
cionado consigo mismo, la relación R no es reflexiva. 

Ejemplo 6.9 Sea A = {1, 2, 3, 4} y R = {(1, 1), (1, 2), (2, 2), (3, 3), (3, 2), (4, 4)} una relación definida
en A.

¿Es reflexiva? Dibujar el digrafo y escribir la matriz de la relación

Solución

138
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

• •
1 2  
1 1 0 0
 0 1 0 0 
MR =
 0

1 1 0 
0 0 0 1
3 4
• •

Relación Reflexiva

En efecto, R es reflexiva ya que para cada a ∈ A, el par (a, a) está en la relación. La figura anterior nos
muestra el digrafo y la matriz de R. 

Nota 6.3 Obsérvese lo siguiente:

− El digrafo de una relación reflexiva se caracteriza por tener un bucle (ciclo de longitud uno) en
cada uno de los vértices.

− La matriz de una relación reflexiva se caracteriza por tener todos los elementos de su diagonal
principal iguales a uno. Es decir, si MR = (rij ), entonces

R es reflexiva ⇐⇒ rii = 1, ∀i

y
R no es reflexiva ⇐⇒ ∃i : rii = 0

Ejemplo 6.10 Consideremos en el conjunto Z de los números enteros las relaciones “menor o igual
que” y “menor que”. Estudiar la reflexividad de ambas relaciones.

Solución

(a) “Menor o igual que”. aRb ⇐⇒ a 6 b


Sea a cualquier número entero, entonces
a=a
luego,
a=a ∨a<a
es decir,
a6a
por tanto,
∀a (a ∈ Z =⇒ aRa)
Consecuentemente, la relación propuesta es reflexiva.

139
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(b) “Menor que”. aRb ⇐⇒ a < b.

Sea a cualquier número entero, entonces

a=a

es decir, a no es menor que a, de aquı́ que

aR
/a

por tanto,

∃a : (a ∈ Z ∧ aR
/ a)

luego R no es una relación reflexiva. 

6.5.2 Simetrı́a

Una relación binaria R sobre un conjunto A es simétrica si cada vez que a está relacionado con b se
sigue que b está relacionado con a. Es decir,

R es simétrica ⇐⇒ ∀a, b ∈ A (aRb =⇒ bRa)

Nota 6.4 La equivalencia

R es simétrica ⇐⇒ ∀a, b ∈ A (aRb =⇒ bRa)

puede escribirse en la forma

R es simétrica ⇐⇒ ∀a, b ∈ A [¬ (aRb) ∨ bRa]

y si ahora negamos ambos miembros, tendremos

¬ (R es simétrica) ⇐⇒ ¬∀a, b ∈ A [¬ (aRb) ∨ bRa]

es decir,

¬ (R es simétrica) ⇐⇒ ∃a, b ∈ A : ¬ [¬ (aRb) ∨ bRa]

de aquı́ que

R es no simétrica ⇐⇒ ∃a, b ∈ A : (aRb ∧ bR


/ a)

O sea, si podemos encontrar dos elementos a y b en A tales que a esté relacionado con b y b no lo esté
con a, entonces R es no simétrica. 

Ejemplo 6.11 Sea A = {1, 2, 3, 4} y R = {(1, 1), (1, 2), (2, 1), (2, 3), (3, 2), (3, 3)} una relación definida
en A.

¿Es simétrica? Dibujar el digrafo y escribir la matriz de la relación.

Solución

140
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez


1  
1 1 0 0
 1 0 1 0 
•2 •4 MR =
 0

1 1 0 
0 0 0 0
3

Relación Simétrica

En efecto, R es simétrica ya que para cada par (a, b) ∈ R, el par (b, a) también pertenece a R.

El digrafo y la matriz de R se muestran en la figura anterior 

Nota 6.5 Obsérvese lo siguiente:

− Si D es el digrafo de una relación simétrica, entonces entre cada dos vértices distintos de D existen
dos aristas o no existe ninguna.
− La matriz MR = (mij ) de una relación simétrica, satisface la propiedad de que todo par de
elementos colocados simétricamente respecto de la diagonal principal son iguales. Luego si MR =
(rij ) es la matriz de R, entonces

R es simétrica ⇐⇒ rij = rji , ∀i, j

y
R es no simétrica ⇐⇒ ∃i, j : rij 6= rji


6.5.3 Asimetrı́a

Una relación binaria R definida en un conjunto A se dice que es asimétrica si cada vez que aRb se
sigue que bR
/ a. Es decir,

R es asimétrica ⇐⇒ ∀a, b ∈ A (aRb =⇒ bR


/ a)

Nota 6.6 La equivalencia

R es asimétrica ⇐⇒ ∀a, b ∈ A (aRb =⇒ bR


/ a)

puede escribirse en la forma

R es asimétrica ⇐⇒ ∀a, b ∈ A (aR


/ b ∨ bR
/ a)

de donde negando ambos miembros, resulta

R no es asimétrica ⇐⇒ ∃a, b ∈ A (aRb ∧ bRa)

141
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Ejemplo 6.12 Sea A = {1, 2, 3, 4} y R = {(1, 2), (1, 4), (2, 3), (2, 4), (3, 1), (4, 3)} una relación definida
en A.

¿Es asimétrica? Dibujar el digrafo y escribir la matriz de la relación.

Solución

R es, en efecto, asimétrica ya que para cada par (a, b) que pertenece a R, el par (b, a) no pertenece.

1 2
• •

 
0 1 0 1
 0 0 1 1 
MR =
 1

0 0 0 
0 0 1 0

• •
3 4

Relación Asimétrica

El digrafo y la matriz se muestran en la figura anterior. 

Nota 6.7 Obsérvese lo siguiente

− Si D es el digrafo de una relación asimétrica, entonces entre cada dos vértices distintos del mismo,
existe un arco o no existe ninguno.
− La matriz MR = (rij ) de una relación asimétrica, satisface la propiedad de que si i 6= j, entonces
rij = 0 ó rji = 0.

6.5.4 Antisimetrı́a

Una relación binaria R sobre un conjunto A se dice antisimétrica si cuando (a, b) ∈ R y (b, a) ∈ R,
entonces a = b. Es decir,

R es antisimétrica ⇐⇒ ∀a, b ∈ A(aRb ∧ bRa =⇒ a = b)

Obsérvese que en virtud de la equivalencia lógica entre una proposición condicional y su contrarrecı́proca,

142
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

otra forma de expresar esta definición es

R es antisimétrica ⇐⇒ ∀a, b ∈ A (a 6= b =⇒ aR
/ b ∨ bR
/ a)
⇐⇒ ∀a, b ∈ A [a 6= b =⇒ (aR
/ b ∧ bRa) ∨ (aRb ∧ bR
/ a) ∨ (aR
/ b ∧ bR
/ a)]

Nota 6.8 La equivalencia

R es antisimétrica ⇐⇒ ∀a, b ∈ A(aRb ∧ bRa =⇒ a = b)

la podemos escribir en la forma

R es antisimétrica ⇐⇒ ∀a, b ∈ A [¬ (aRb ∧ bRa) ∨ (a = b)]

de donde, negando ambos miembros, resulta

R es no antisimétrica ⇐⇒ ∃a, b ∈ A : (aRb ∧ bRa ∧ a 6= b)

O sea, si podemos encontrar dos elementos a y b en A tales que a esté relacionado con b y b relacionado
con a, siendo ambos distintos, entonces la relación es no antisimétrica. 

Ejemplo 6.13 Sea A = {1, 2, 3, 4} y sea R = {(1, 2), (2, 2), (3, 4), (4, 1)} una relación definida en A.
¿Es antisimétrica? Dibujar el digrafo y escribir la matriz de R.

Solución

1 2
• •

 
0 1 0 0
 0 1 0 0 
MR =
 0

0 0 1 
1 0 0 0

• •
3 4

Relación Antisimétrica

Observemos lo siguiente:

1 6= 2 y (1, 2) ∈ R, pero (2, 1) ∈


/ R, es decir 1R2 ∧ 2R
/ 1.
/ R y (3, 1) ∈
1 6= 3 y (1, 3) ∈ / R, es decir 1R
/ 3 ∧ 3R
/ 1.

143
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

1 6= 4 y (4, 1) ∈ R, pero (1, 4) ∈


/ R, es decir 4R1 ∧ 1R
/ 4.

/ R, (3, 2) ∈
2 6= 3 y (2, 3) ∈ / R, es decir 2R
/ 3 ∧ 3R
/ 2.

/ R, (4, 2) ∈
2 6= 4 y (2, 4) ∈ / R, es decir 2R
/ 4 ∧ 4R
/ 2.

3 6= 4 y (3, 4) ∈ R, pero (4, 3) ∈


/ R, es decir 3R4 ∧ 4R
/ 3.

luego,
/ R ó (b, a) ∈
si a 6= b, entonces (a, b) ∈ /R
de aquı́ que R sea antisimétrica.

El digrafo y la matriz de R se muestran en la figura anterior. 

Nota 6.9 Obsérvese lo siguiente:

− Si D es el digrafo de una relación antisimétrica, entonces entre cada dos vértices distintos de A,
existe un arco o no existe ninguno.

− La matriz MR = (rij ) de una relación antisimétrica, satisface la propiedad de que si i 6= j, entonces


rij = 0 ó rji = 0. Es decir,

R es antisimétrica ⇐⇒ ∀i 6= j, rij = 0 ∨ rji = 0

y
R es no antisimétrica ⇐⇒ ∃i, j : rij = 1 ∧ rji = 1 ∧ i 6= j


Ejemplo 6.14 En el conjunto Z de los números enteros, consideramos la relación

R = {(a, b) ∈ Z × Z : a 6 b}

es decir, la relación “menor o igual que”. ¿Es simétrica?, ¿Es antisimétrica?

Solución

Simetrı́a.

Considerando los enteros 1 y 2, tendremos que

1 es menor que 2 y 2 no es menor que 1

es decir,
1R2 y 2R
/1
luego,
∃a, b ∈ Z : (aRb ∧ bR
/ a)
de aquı́ que por 4, la relación propuesta sea no simétrica.

Antisimetrı́a.

Sean a y b dos enteros cualesquiera. Entonces,

a 6= b =⇒ a < b ∨ b < a
=⇒ ¬ (b 6 a) ∨ ¬ (a 6 b)
/ b ∨ bR
=⇒ aR /a

144
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Consecuentemente, tendremos que

∀a, b ∈ A (a 6= b =⇒ aR
/ b ∨ bR
/ a)

de aquı́ que la relación propuesta sea antisimétrica.

Veamos otra forma de probar la antisimetrı́a.

aRb ⇐⇒ a 6 b =⇒ ∃p ∈ Z+

0 :b=a+p  

y =⇒ a = a + p + q =⇒ p + q = 0 =⇒ p = q = 0 =⇒ a = b

+

bRa ⇐⇒ b 6 a =⇒ ∃q ∈ Z0 : a = b + q

Ejemplo 6.15 En el conjunto Z de los números enteros se considera la relación R definida por:

xRy ⇐⇒ |x| = |y|

Estudiar la simetrı́a y la antisimetrı́a de R.

Solución

Si x e y son dos enteros cualesquiera, entonces

xRy =⇒ |x| = |y| =⇒ |y| = |x| =⇒ yRx

es decir la relación propuesta es simétrica.

Por otra parte, si x es un entero cualquiera distinto de cero, entonces

x 6= −x y |x| = |−x| y |−x| = |x|

es decir,
(xR(−x) ∧ (−x)Rx) ∧ x 6= −x

luego R no es antisimétrica. 

6.5.5 Transitividad

Se dice que una relación R definida en un conjunto A es transitiva si cuando (a, b) ∈ R y (b, c) ∈ R,
entonces (a, c) ∈ R. Es decir,

R es transitiva ⇐⇒ ∀a, b, c ∈ A (aRb ∧ bRc =⇒ aRc)

Nota 6.10 Negando los dos miembros de la equivalencia anterior, tendremos

R es no transitiva ⇐⇒ ∃a, b, c ∈ A : aRb ∧ bRc ∧ aR


/c

es decir, la relación R no es transitiva, si podemos encontrar elementos a, b, c en A tales que aRb y bRc,
pero aR / c. 

Ejemplo 6.16 Sea A = {1, 2, 3, 4} y R = {(1, 2), (1, 3), (1, 4), (2, 3)} una relación definida sobre A.
¿Es transitiva? Dibujar el digrafo y escribir la matriz de la relación.

Solución

145
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1 2
• •

 
0 1 1 1
 0 0 1 0 
MR =
 0

0 0 0 
0 0 0 0

• •
3 4

Relación Transitiva

En efecto, R es transitiva porque si (a, b) ∈ R y (b, c) ∈ R, también está en R el par (a, c).

El digrafo y la matriz de R se muestran en la figura. 

Nota 6.11 Obsérvese lo siguiente:

− Si D es el digrafo de una relación transitiva y existen arcos desde a hasta b y desde b hasta c,
entonces existirá un arco desde a hasta c. Por lo tanto, y existe un camino de longitud mayor que
cero desde a hasta b, entonces existe un arco (camino de longitud uno) desde a hasta b.

− Es posible caracterizar la relación transitiva por su matriz MR = (rij ),

R es transitiva ⇐⇒ (rij = 1 ∧ rjk = 1 =⇒ rik = 1)

R es no transitiva ⇐⇒ rij = 1 ∧ rjk = 1 ∧ rik = 0

Ejemplo 6.17 Estudiar las propiedades de las relaciones definidas en el conjunto A = {1, 2, 3} cuyos
digrafos son los de la figura siguiente.

146
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

a a
• • •
a

b c
• • b • • c • •
b c

R1 R2 R3

a a
• •

• • b • • c
b c

R4 R5

Ejemplo 6.17

Solución

(a) R1 es la relación de igualdad sobre A. Es reflexiva, simétrica, antisimétrica y transitiva.

(b) R2 es simétrica. No es reflexiva, ni antisimétrica, ni transitiva.

(c) La relación R3 es antisimétrica y transitiva. No es reflexiva, ni simétrica.

(d) La relación R4 es la relación vacı́a. Es simétrica, antisimétrica, y transitiva, pero no es reflexiva.

(e) R5 es la relación universal. Es reflexiva, simétrica y transitiva, pero no es antisimétrica. 

147
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Ejemplo 6.18 Para las siguientes afirmaciones sobre relaciones en un conjunto A, donde |A| = n,
determinar si la proposición es verdadera o falsa. Si es falsa dar un contraejemplo.

(a) Si R es una relación reflexiva en A, entonces |R| > n.


(b) Si R es una relación en A y |R| > n, entonces R es reflexiva.
(c) Si R1 y R2 son dos relaciones en A, tales que R1 ⊆ R2 , se verifica

Si R1 es reflexiva, simétrica y transitiva, entonces R2 también lo es.

(d) ¿Se verifica el recı́proco del apartado anterior?

Solución

(a) Verdadera.
Para todo a ∈ A ha de cumplirse que (a, a) ∈ R, luego en R hay, al menos, el mismo número de
elementos que en A.
(b) Falsa.
Por ejemplo, sea A = {1, 2} y R = {(1, 1), (1, 2), (2, 1} el |R| > |A| y, sin embargo, R no es
reflexiva.
(c) Reflexiva. Verdadero.
En efecto, si R1 es reflexiva, entonces (a, a) ∈ R1 para cada a de A, luego como R1 ⊆ R2 , tendremos
que (a, a) ∈ R2 , ∀a ∈ A y R2 también será reflexiva.
Simétrica. Falso.
En efecto, si A = {1, 2} , R1 = {(a, a)} y R2 = {(a, a), (a, b)}, entonces R1 es simétrica, R1 ⊆ R2
pero R2 no es simétrica.
Transitiva. Falso.
En efecto, sea A = {a, b, c} , R1 = {(a, b), (b, c), (a, c)} y R2 = {(a, b), (b, c), (a, c), (c, a)}. Entonces,
R1 es transitiva, R1 ⊆ R2 , pero R2 no es transitiva.
(d) Reflexiva. Falso.
En efecto, si A = {a, b} , R1 = {(b, b)} y R2 = {(a, a), (b, b)}, entonces R2 es reflexiva, R1 ⊂ R2 ,
pero R1 no es reflexiva.
Simétrica. Falso.
En efecto, si A = {a, b} , R1 = {(a, b)} y R2 = {(a, b), (b, a)}, entonces R2 es simétrica, R1 ⊆ R2 ,
pero R1 no es simétrica.
Transitiva. Falso.
En efecto, si A = {a, b, c} , R1 = {(a, b), (b, c)} y R2 = {(a, b), (b, c), (a, c)}, entonces R2 es
transitiva, R1 ⊆ R2 , pero R1 no es transitiva. 

Ejemplo 6.19 Determinar las propiedades de las siguientes relaciones

(a) R es la relación definida en Z, donde xRy si y sólo si x + y es par (impar).


(b) R es la relación definida en Z × Z, donde (a, b)R(c, d) si y sólo si a 6 c.

Solución

(a) xRy ⇐⇒ x + y es par (impar)

148
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Reflexividad .
Dado x ∈ Z cualquiera, se verifica que x + x = 2x es par, luego xRx, es decir la relación “par” es
reflexiva.
La relación “impar”, obviamente, no es reflexiva.
Simetrı́a.
Dados x e y cualesquiera de Z, se verifica:

xRy ⇐⇒ x + y es par (impar) =⇒ y + x es par (impar) ⇐⇒ yRx

luego la relaciones “par” e “impar” son simétricas.


Antisimétrica.
Sean x e y dos enteros distintos cualesquiera tales que x + y sea par. Entonces, y + x también es
“par”, luego
∃x, y ∈ Z : xRy ∧ yRx ∧ x 6= y
y la relación “par” no es antisimétrica.
Lo mismo puede decirse de la relación impar.
Transitiva.
Dados x, y, z cualesquiera de Z, tendremos:
)
xRy ⇐⇒ x + y par =⇒ ∃p ∈ Z : x + y = 2p
=⇒ x + z = 2(p + q − y) =⇒ x + z par =⇒ xRz
yRz ⇐⇒ y + z par =⇒ ∃q ∈ Z : y + z = 2q

Luego la relación “par” si es transitiva. Veamos la “impar”.


)
xRy ⇔ x + y impar ⇒ ∃p ∈ Z : x + y = 2p + 1
⇒ x+z = 2(p+q −y)+2 ⇒ x+z par ⇒ xR
/z
yRz ⇔ y + z impar ⇒ ∃q ∈ Z : y + z = 2q + 1

por tanto, la relación “impar” no es transitiva.


(b) (a, b)R(c, d) ⇐⇒ a 6 c
Reflexiva.
Para cualquier a entero, se verifica que a = a, luego a 6 a, es decir, (a, b)R(a, b)
Simétrica.
Sean a, b, c y d cuatro números enteros tales que a 6 c. Entonces, (a, b)R(c, d), sin embargo el par
(c, d) no está relacionado con el (a, b) ya que c
a. Por tanto,

∃(a, b), (c, d) ∈ Z × Z : (a, b)R(c, d) ∧ (c, d)R


/ (a, b)

es decir, la relación no es simétrica.


Antisimétrica.
Sean (a, b) y (c, d) dos elementos de Z × Z tales que a = c y b 6= d. Entonces (a, b)R(c, d) y
(c, d)R(a, b), sin embargo (a, b) 6= (c, d), es decir,

∃(a, b), (c, d) ∈ Z × Z : (a, b)R(c, d) ∧ (c, d)R(a, b) ∧ (a, b) 6= (c, d)

por lo tanto, la relación no es antisimétrica.


Transitiva.
Dados tres elementos (a, b), (c, d) y (e, f ), cualesquiera de Z × Z, se verifica:
 
(a, b)R(c, d)   a6c  
 
∧ ⇐⇒ ∧ =⇒ a 6 e =⇒ (a, b)R(e, f )

 

(c, d)R(e, f ) c6e
 

luego la relación dada es transitiva. 

149
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Ejemplo 6.20 Sea R = {(a, b), (a, c), (b, c), (a, a), (b, b)} una relación definida en A = {a, b, c}. Decir
que propiedades tiene, dibujar un digrafo de la misma y escribir su matriz.

Solución

/R
− No es reflexiva, ya que (c, c) ∈

− No es simétrica, ya que por ejemplo (a, b) ∈ R y, sin embargo (b, a) ∈


/ R.

− Es antisimétrica. En efecto,

a 6= b y bR
/a
a 6= c y aR
/b
b 6= c y cR
/b

luego,
∀x, y ∈ A (x 6= y =⇒ xR
/ y ∨ yR
/ x)
y, por tanto, R es antisimétrica.

− Es transitiva, ya que
∀x, y, z ∈ A(xRy ∧ yRz =⇒ xRz)

El digrafo y la matriz de la relación se muestran en la figura siguiente:

a

 
1 1 1
MR = 0 1 1 
0 0 0

b • • c

Ejemplo 6.20

150
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Ejemplo 6.21 Una relación R definida en un conjunto A, ¿puede tener las propiedades simétrica y
antisimétrica?

Solución

La relación R = {(a, a) : a ∈ A} definida en cualquier conjunto A es simétrica y antisimétrica. 

Ejemplo 6.22 Dibujar el digrafo de las relaciones siguientes:

(a) La relación R = {(1, 2), (2, 1), (3, 3), (1, 1), (2, 2)} definida en el conjunto A = {1, 2, 3}.

(b) La relación R = {(1, 2), (2, 3), (3, 4), (4, 1)} definida en A = {1, 2, 3, 4}.

(c) La relación R sobre el conjunto A = {1, 2, 3, 4} definida por x2 > y.

Solución

1 2
• 1 • • 1 • • 2

2 • • 3 • • 3 • • 4
3 4

(a) (b) (c)

Ejemplo 6.22

Ejemplo 6.23 Estudiar la relación en Q dada por

aRb si y sólo si |a − b| < 1

Solución

Veamos que propiedades tiene la relación dada.

Reflexividad . Dado cualquier número racional a, se verifica que |a − a| = 0 < 1, luego aRa.

Simetrı́a. Dados dos racionales cualesquiera a y b,

aRb ⇐⇒ |a − b| < 1 =⇒ |b − a| < 1 =⇒ bRa

luego la relación es simétrica.

151
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Transitividad . Sean a, b y c tres números racionales tales que aRb y bRc. Entonces

aRb ⇐⇒ |a − b| < 1
bRc ⇐⇒ |b − c| < 1

sin embargo,
|a − c| = |a − b + b − c| 6 |a − b| + |b − c| < 2
por tanto,
∃a, b, c ∈ Q : aRb ∧ bRc ∧ aR
/c
por tanto, R no es transitiva. 

Ejemplo 6.24 Escribir la relación cuyos digrafos son los de la figura siguiente, como conjunto de pares
ordenados.

a b 2
• • • 3 • • • d •
1 2
c •

4
c • • • • 5 • b •
d 1
a •

(a) (b) (c) (d)

Ejemplo 6.24

Solución

(a) R = {(a, b), (a, c), (b, d), (b, a), (c, d), (c, c)}
(b) R = {(1, 1), (2, 2), (3, 3), (3, 5), (4, 3), (4, 4), (5, 4)(5, 5)}
(c) R = ∅
(d) R = {(b, c), (c, b), (d, d)} 

152
Apuntes de Matemática Discreta
7. Relaciones de Orden

Francisco José González Gutiérrez


Cádiz, Octubre de 2004
Lección 7

Relaciones de Orden

Contenido
7.1 Generalidades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 154
7.1.1 Relación de Orden . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 154
7.1.2 Relación de Orden Estricto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 155
7.1.3 Proposición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 157
7.1.4 Proposición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 158
7.2 Conjuntos Ordenados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 159
7.2.1 Elementos Comparables . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 159
7.2.2 Orden Parcial y Total . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 159
7.2.3 Conjuntos Ordenados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 163
7.3 Producto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 163
7.3.1 Orden del Producto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 164
7.3.2 Orden Lexicográfico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 166
7.4 Representación Gráfica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 171
7.4.1 Diagrama de Hasse . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 171
7.5 Ordenación Topológica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 176
7.6 Elementos Caracterı́sticos de un Conjunto Ordenado . . . . . . . . . . . . . 177
7.6.1 Elemento Maximal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 177
7.6.2 Elemento Minimal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 178
7.6.3 Existencia del Maximal y Minimal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 178
7.6.4 Algoritmo para la Ordenación Topológica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 178
7.6.5 Elemento Máximo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 180
7.6.6 Elemento Mı́nimo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 181
7.6.7 Unicidad del Máximo y el Mı́nimo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 183
7.6.8 Cota Superior . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 183
7.6.9 Cota Inferior . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 183
7.6.10 Conjunto Acotado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185
7.6.11 Supremo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185
7.6.12 Ínfimo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185
7.6.13 Unicidad del Ínfimo y el Supremo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185

Estudiamos en esta lección una de las relaciones binarias más importantes que pueden definirse en un
conjunto, las relaciones de orden.

153
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

7.1 Generalidades

Una relación de orden es una relación definida en un conjunto que verifica las propiedades reflexiva,
antisimétrica y transitiva.

Cuando en un conjunto hayamos definido una relación de orden, diremos que el conjunto está ordenado
con respecto a dicha relación.

Los retı́culos y las álgebras de Boole son conjuntos ordenados con caracterı́sticas especiales. Estas
estructuras algebraicas juegan un importante papel en la teorı́a de conjuntos, ası́ como en problemas
de ordenación y búsqueda (problemas éstos de especial interés en la informática), y en particular las
álgebras de Boole son importantes para la representación de circuitos lógicos.

Antes de comenzar fijaremos ideas con un par de ejemplos sencillos.

Ejemplo 7.1 Dado el conjunto A = {a, b, c}, consideramos la relación de inclusión en el conjunto de
las partes de A.
P(A) = {∅, {a} , {b} , {c} , {a, b} , {a, c} , {b, c} , {a, b, c}}
La inclusión es una relación de orden ya que posee las propiedades reflexiva, antisimétrica y transitiva.

Podemos, por tanto, ordenar el conjunto P(A):


∅ ⊆ {a} ⊆ {a, b} ⊆ {a, b, c}
∅ ⊆ {b} ⊆ {a, b} ⊆ {a, b, c}

y ası́ sucesivamente. Ahora bien, considerando dos elementos de P(A), por ejemplo {a} y {c}, ni {a}
está incluido en {c} ni {c} en {a}, luego la relación de inclusión no sirve para ordenar todos los elementos
de P(A), diremos en tal caso que este conjunto está parcialmente ordenado. 

7.1.1 Relación de Orden

Una relación binaria R sobre un conjunto A se dice que es de orden, si es reflexiva, antisimétrica y
transitiva.

Los órdenes más comunes son las relaciones 6 y > en Z y en R. Por esta razón cuando nos refiramos
en general a una relación de orden en un conjunto A, usaremos lo sı́mbolos 4 y < para R. Estos son
similares a los 6 y > que seguiremos utilizando cuando el conjunto sea Z o R.

Si 4 es una relación de orden sobre un conjunto A, entonces

a 4 b se lee “a precede a b” o “a es anterior a b”.


Si a 4 b y a 6= b, emplearemos a ≺ b y diremos que “a precede estrictamente a b” o “a es
estrictamente anterior a b”.
a < b se lee “a sucede a b” o “a es posterior a b”
a  b se lee “a sucede estrictamente a b” o “a es estrictamente posterior a b” . 

Ejemplo 7.2 Probar que la relación “menor o igual” definida en el conjunto Z de los números enteros
es de orden.

Solución

Sean a y b dos enteros cualesquiera. Entonces,

a 6 b ⇐⇒ b − a > 0

154
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

o lo que es igual
a 6 b ⇐⇒ b − a ∈ Z+
0

es decir,
a 6 b ⇐⇒ ∃k ∈ Z+
0 :b−a=k

Veamos si esta relación cumple las condiciones exigidas.

Reflexividad. En efecto, sea a elegido arbitrariamente en el conjunto de los enteros. Entonces,

a = a =⇒ a − a = 0; 0 ∈ Z+
0 =⇒ a 6 a

Antisimetrı́a. Sean a y b dos enteros cualesquiera. Entonces,

a 6 b ⇐⇒ ∃k1 ∈ Z+

0 : b − a = k1 


y =⇒ k1 = −k2 , con k1 y k2 en Z+
0 =⇒ k1 = k2 = 0

b 6 a ⇐⇒ ∃k2 ∈ Z+

0 : a − b = k2

por lo tanto,
b−a=0 y a−b=0
es decir,
a=b
y, consecuentemente, la relación es antisimétrica.

Transitividad. En efecto, si a, b y c son tres números enteros cualesquiera. Entonces

a 6 b ⇐⇒ ∃k1 ∈ Z+

0 : b − a = k1 

y =⇒ b − a + c − b = k1 + k2 k1 , k2 ∈ Z+
0

+

b 6 c ⇐⇒ ∃k2 ∈ Z0 : c − b = k2

=⇒ c − a = k, k = k1 + k2 ∈ Z+
0

=⇒ a 6 c.

Por lo tanto, la relación es transitiva.

7.1.2 Relación de Orden Estricto

Una relación R sobre un conjunto A se dice que es de orden estricto si es asimétrica y transitiva.

Ejemplo 7.3 Probar que la relación “menor que” es una relación de orden estricto en Z.

Solución

Sean a y b dos enteros cualesquiera. Entonces,

a < b ⇐⇒ b − a > 0

o lo que es igual
a < b ⇐⇒ b − a ∈ Z+
es decir,
a < b ⇐⇒ ∃k ∈ Z+ : b − a = k
Veamos si esta relación cumple las condiciones exigidas para el orden estricto.

155
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Asimetrı́a. En efecto, si a y b son dos enteros cualesquiera.

a < b ⇐⇒ ∃k ∈ Z+ : b − a = k
⇐⇒ ∃k ∈ Z+ : a − b = −k
⇐⇒ / Z+
a−b∈
⇐⇒ a − b 6= k; ∀k ∈ Z+
=⇒ b≮a

Por lo tanto, la relación propuesta es asimétrica.

Transitividad. En efecto, si a, b y c son tres números enteros cualesquiera. Entonces


a < b ⇐⇒ ∃k1 ∈ Z+ : b − a = k1 


y =⇒ b − a + c − b = k1 + k2 k1 , k2 ∈ Z+


b<c ⇐⇒ ∃k2 ∈ Z+ : c − b = k2

=⇒ c − a = k, k = k1 + k2 ∈ Z+
=⇒ a < c.

Por lo tanto, la relación es transitiva. 

Nota 7.1 Observemos que la relación de orden definida en Z como “menor o igual” puede definirse a
través de la relación de orden estricto “menor que”. En efecto, si a y b son dos enteros arbitrarios,

a 6 b ⇐⇒ a < b ∨ a = b

y también

a
b ⇐⇒ a ≮ b ∧ a 6= b

Teniendo en cuenta esto veamos que la antisimetrı́a de la relación “menor o igual” puede probarse de
otra forma, es decir, probaremos que si a y b son dos enteros distintos cualesquiera, entonces a no es

156
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

menor o igual que b o b no es menor o igual que a. En efecto,


a 6= b ⇐⇒ b − a 6= 0
⇐⇒ b − a ∈ Z \ {0}
⇐⇒ b − a ∈ Z− ∪ Z+
b − a ∈ Z−




⇐⇒ ∨


b − a ∈ Z+

b − a ∈ Z−




⇐⇒ ∨

a − b ∈ Z−




 b − a 6= k; ∀k ∈ Z+

⇐⇒ ∨


a − b 6= k; ∀k ∈ Z+



 b≮a

⇐⇒ ∨


a≮b



 b
a

⇐⇒ ∨


a
b

A continuación veremos que a partir de una relación de orden puede definirse una de orden estricto y
viceversa.

7.1.3 Proposición

Sea 4 una relación de orden definida sobre un conjunto A y sea ≺ otra relación sobre A definida en
la forma
a ≺ b si, y sólo si a 4 b y a 6= b.
Entonces ≺ es una relación de orden estricto sobre A.

Demostración

a ≺ b ⇐⇒ a 4 b ∧ a 6= b, ∀a, b ∈ A (7.1)
Asimétrica. En efecto, si ≺ no fuera asimétrica, entonces existirı́an dos elementos a y b en A tales que
a≺b ∧ b≺a
es decir,
(a 4 b ∧ a 6= b) ∧ (b 4 a ∧ b 6= a)
luego,
(a 4 b ∧ b 4 a) ∧ a 6= b
de donde, por la antisimetrı́a de 4, resulta que
a = b ∧ a 6= b

157
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

lo cual es imposible. Por lo tanto, ≺ es asimétrica.

Transitiva. En efecto, sean a, b y c tres elementos arbitrariamente elegidos en A. Pues bien, si

a≺b ∧ b≺c

por (7.1), tendremos que


(a 4 b ∧ a 6= b) ∧ (b 4 c ∧ b 6= c)
es decir,
(a 4 b ∧ b 4 c) ∧ (a 6= b ∧ b 6= c) .
Veamos que si a 6= b ∧ b 6= c, entonces a 6= c. En efecto, si fuese a = c, tendrı́amos

(a 4 b ∧ b 4 a) ∧ (a 6= b ∧ b 6= a)

lo cual, por la antisimetrı́a de 4 nos llevarı́a a la contradicción,

a = b ∧ a 6= b.

Ası́ pues,
(a 4 b ∧ b 4 c) ∧ a 6= c
y por la transitividad de 4, resulta
a 4 c ∧ a 6= c
es decir,
a≺c
y, consecuentemente, ≺ es transitiva. 

7.1.4 Proposición

Sea ≺ una relación de orden estricto definida sobre un conjunto A y sea 4 otra relación sobre A
definida en la forma
a 4 b si, y sólo si a ≺ b ó a = b.
Entonces 4 es una relación de orden sobre A.

Demostración

a 4 b ⇐⇒ a ≺ b ∨ a = b, ∀a, b ∈ A (7.2)
Reflexiva. En efecto, para cada a de A, se verifica que

a = a =⇒ a ≺ a ∨ a = a ⇐⇒ a 4 a

Antisimétrica. En efecto, sean a y b cualesquiera de A. Pues bien, si

a4b ∧ b4a

entonces, por (7.2),


(a ≺ b ∨ a = b) ∧ (b ≺ a ∨ b = a)
de aquı́ que
(a ≺ b ∧ b ≺ a) ∨ (a = b)
pero a ≺ b y b ≺ a es falso ya que ≺ es asimétrica, luego nos queda que a = b.

También podı́amos haber razonado en la forma siguiente: si 4 no fuera antisimétrica, entonces existirı́an
a y b en A tales que
a 4 b ∧ b 4 a ∧ a 6= b

158
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

entonces, por (7.2),


(a ≺ b ∨ a = b) ∧ (b ≺ a ∨ a = b) ∧ (a 6= b)
es decir,
[(a ≺ b ∧ b ≺ a) ∨ (a = b)] ∧ (a 6= b)
pero a ≺ b y b ≺ a contradice la asimetrı́a de ≺, luego
(a = b) ∧ (a 6= b)
lo cual es una contradicción, por lo tanto 4 es antisimétrica.

Transitiva. En efecto, sean a, b y c tres elementos arbitrarios de A. Pues bien, si


a4b ∧ b4c
entonces por (7.2),
(a ≺ b ∨ a = b) ∧ (b ≺ c ∨ b = c)
de aquı́ que
(a ≺ b ∧ b ≺ c) ∨ (a ≺ b ∧ b = c) ∨ (a = b ∧ b ≺ c) ∨ (a = b ∧ b = c)
y por ser ≺ transitiva, nos quedarı́a que
(a ≺ c) ∨ (a ≺ c) ∨ (a ≺ c) ∨ (a = c)
es decir,
a≺c ∨ a=c
por lo tanto, y de nuevo por (7.2),
a 4 c.


7.2 Conjuntos Ordenados

7.2.1 Elementos Comparables

Dados dos elementos a y b de un conjunto A sobre el que se ha definido una relación de orden 4,
diremos que son comparables si uno de ellos es anterior al otro. En caso contrario se dice que a y b
son “no comparables”.

Nota 7.2 Obsérvese que


a y b son comparables ⇐⇒ a 4 b ∨ b 4 a
luego
a y b no son comparables ⇐⇒ a 4
/b ∧ b4
/a


7.2.2 Orden Parcial y Total

Una relación de orden se dice que es total cuando todos los elementos del conjunto sobre el que está
definida son comparables por dicha relación. En caso contrario, es decir, si existen elementos no
comparables, diremos que la relación definida es de orden parcial. Ası́ pues, dada la relación de orden
4, diremos
4 es de orden total ⇐⇒ ∀a, b ∈ A (a 4 b ∨ b 4 a)

4 es de orden parcial ⇐⇒ ∃a, b ∈ A : (a 4


/b ∧ b4
/ a)

159
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Ejemplo 7.4 Probar que la relación de orden “menor o igual” definida en el conjunto Z de los números
enteros es total.

Solución

En efecto, sean a y b dos enteros cualesquiera, veamos que a 6 b o b 6 a, es decir, todos los números
enteros son comparables por la relación.

Como a y b están arbitrariamente elegidos, puede ocurrir que sean iguales o distintos. Pues bien,
a = b ∨ a 6= b ⇐⇒ a = b ∨ b − a 6= 0
⇐⇒ a = b ∨ b − a ∈ Z \ {0}
⇐⇒ a = b ∨ b − a ∈ Z− ∪ Z+
∃k ∈ Z− : b − a = k




⇐⇒ a=b ∨ ∨


∃k ∈ Z+ : b − a = k



 a − b = −k, con − k ∈ Z+

⇐⇒ a=b ∨ ∨


b − a = k, con k ∈ Z+



 b<a

⇐⇒ a=b ∨ ∨


a<b



 a=b ∨ b<a

⇐⇒ ∨


a=b ∨ a<b



 b6a

⇐⇒ ∨


a6b

Por tanto, la relación de orden “menor o igual” definida en el conjunto de los números enteros es total.

Ejemplo 7.5 En el conjunto Z+ de los números enteros positivos, se considera la relación de divisibil-
idad, es decir, para cada par de enteros a y b
a 4 b ⇐⇒ a |b
Probar que es una relación de orden parcial.

Solución

Recordemos que si a y b son dos enteros no negativos cualesquiera, entonces


a |b ⇐⇒ ∃k ∈ Z+ : b = ak
luego la relación propuesta puede caracterizarse en la forma
a 4 b ⇐⇒ ∃k ∈ Z+ : b = ak.
Veamos que esta relación es de orden.

Reflexiva. Para cada elemento a de Z+ , se verifica que


a=a·1

160
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

luego,
∃k ∈ Z+ : a = a · k
de aquı́ que
∀a a ∈ Z+ =⇒ a 4 a


es decir, la relación de divisibilidad es, en efecto, reflexiva.


Antisimétrica. Sean a y b dos elementos cualesquiera de Z+ , entonces
 
a4b   ∃k1 ∈ Z+ : b = a · k1
∧ ⇐⇒ ∧
b4a ∃k2 ∈ Z+ : a = b · k2
 

si ahora sustituimos la segunda ecuación en la primera, tendremos

b = b · k1 · k2 ⇐⇒ k1 · k2 = 1 ⇐⇒ k1 = k2 = 1

consecuentemente, a = b.
De aquı́ que
∀a, b ∈ Z (a 4 b ∧ b 4 a =⇒ a = b)
es decir, la relación propuesta es antisimétrica.
Transitiva. Sean a, b y c tres números enteros arbitrarios.
 
a4b   ∃k1 ∈ Z+ : b = a · k1
∧ ⇐⇒ ∧
b4c ∃k2 ∈ Z+ : c = b · k2
 

Sustituyendo la segunda ecuación en la primera, tendremos que

c = a · k1 · k2 : k1 · k2 ∈ Z

luego,
a4c
o sea,
∀a, b, c ∈ Z (a 4 b ∧ b 4 c =⇒ a 4 c)
la relación, por tanto, es transitiva.

Por cumplir las tres condiciones anteriores, la relación es de orden.

Veamos que el orden es parcial. En efecto, consideremos los enteros 2 y 3, entonces

2 6= 3k; ∀k ∈ Z y 3 6= 2k; ∀k ∈ Z

consecuentemente,
∃a, b ∈ Z : a 4
/b ∧ b4
/a
es decir, existen elementos no comparables, de aquı́ que la relación de orden sea parcial. 

Ejemplo 7.6 Determinar si la relación R es un orden parcial en el conjunto A.

(a) A = Z y aRb ⇐⇒ a = 2b
(b) A = Z y aRb ⇐⇒ a2 |2b
(c) A = Z y aRb ⇐⇒ ∃k ∈ Z+ : a = bk

Solución

161
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(a) A = Z y aRb ⇐⇒ a = 2b

Reflexiva. Consideremos el 1, número entero, entonces 1 6= 2 · 1, luego 1R


/ 1, de aquı́ que

∃a : a ∈ Z ∧ aR
/a

La relación propuesta no es, por tanto, reflexiva y, consecuentemente, no es de orden.

(b) A = Z y aRb ⇐⇒ a2 |2b

Reflexiva. Consideremos el número entero 3, entonces

32 no divide a 2 · 3

de aquı́ que 3R
/ 3, es decir,
∃a : a ∈ Z ∧ aR
/a
por tanto, al igual que en el apartado anterior, la relación propuesta es no reflexiva y, consecuente-
mente, no es de orden.

(c) A = Z y aRb ⇐⇒ ∃k ∈ Z : a = bk

Reflexiva. Dado cualquier número entero a, se verifica que a = a1 , luego

∃k ∈ Z+ (k = 1) : a = ak

de aquı́ que
∀a (a ∈ Z =⇒ aRa)
consecuentemente, la relación propuesta es reflexiva.
Antisimétrica. Sean a y b dos enteros cualesquiera, entonces

aRb ⇐⇒ ∃k1 ∈ Z+ : a = bk1



bRa ⇐⇒ ∃k2 ∈ Z+ : b = ak2

sustituyendo la segunda ecuación en la primera, tendremos


 k1
a = ak2 ⇐⇒ a = ak1 k2 ⇐⇒ k1 · k2 = 1 ⇐⇒ k1 = k2 = 1

de aquı́ que a sea igual a b, por tanto,

∀a, b ∈ Z (aRb ∧ bRa =⇒ a = b)

es decir, R es antisimétrica.
Transitiva. Sean a, b y c tres números enteros cualesquiera, entonces

aRb ⇐⇒ ∃k1 ∈ Z+ : a = bk1



bRc ⇐⇒ ∃k2 ∈ Z+ : b = ck2

sustituyendo la segunda ecuación en la primera, tendremos


k1
a = ck2 ⇐⇒ a = ck1 k2 : k1 · k2 ∈ Z+ ⇐⇒ aRc

es decir,
∀a, b, c ∈ Z (aRb ∧ bRc =⇒ aRc)
luego la relación propuesta es transitiva.

162
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Por tanto, la relación es de orden. Veamos de que tipo es.


Tomando los enteros 2 y 3, se verifica que

2 6= 3k , ∀k ∈ Z+ y 3 6= 2k , ∀k ∈ Z+

luego,
/ 3 ∧ 3R
2R /2

es decir,
∃a, b ∈ Z : (aR
/ b ∧ aR
/ b)

es decir, existen en Z elementos no comparables con la relación propuesta, de aquı́ que esta sea de
orden parcial. 

Ejemplo 7.7 Determinar si la relación de inclusión definida en el conjunto A = P(S), donde S es un


conjunto cualquiera es una relación de orden total.

Solución

A = P(S), donde S es un conjunto cualquiera y R la inclusión de conjuntos.

Esta relación es claramente reflexiva, antisimétrica y transitiva (ver lección de teorı́a de conjuntos), luego
es de orden.

El siguiente ejemplo prueba que el orden es parcial. En efecto, sea S = {a, b, c} y

P(S) = {∅, {a} , {b} , {c} , {a, b} , {a, c} , {a, b, c}}

se observa con facilidad que hay elementos en este conjunto que no son comparables con la relación, por
ejemplo {a} no está contenido en {b} ni {b} en {a}. 

7.2.3 Conjuntos Ordenados

Dado un conjunto A diremos que está ordenado si en él hay definida una relación de orden. Dicho
conjunto estará parcial o totalmente ordenado según que la relación definida sea parcial o total.

Notaremos (A, 4) al conjunto A ordenado con la relación 4.

Ejemplo 7.8

(a) La relación de inclusión es una relación de orden parcial sobre cualquier colección de subconjuntos
de A; es decir, ⊆ es un orden parcial sobre el conjunto de las partes de A y, consecuentemente,
(P(A), ⊆) es un conjunto parcialmente ordenado.

(b) La relación 6 (menor o igual que) es una relación de orden total sobre el conjunto de los números
enteros, es decir, (Z, 6) es un conjunto totalmente ordenado.

(c) La relación “menor que” no es un orden sobre Z ya que no es reflexiva. 

7.3 Producto

El siguiente teorema nos muestra como construir un nuevo conjunto ordenado a partir de otros.

163
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

7.3.1 Orden del Producto

Si (A, 41 ) y (B, 42 ) son dos conjuntos parcialmente ordenados, entonces {A × B, 4} también lo es


con el orden definido por
(a, b) 4 (a0 , b0 ) ⇐⇒ a 41 a0 ∧ b 42 b0

Demostración

Veamos que la relación definida cumple las tres condiciones que caracterizan las relaciones de orden.

Reflexiva. Sea (a, b) un elemento arbitrario de A × B. Entonces

(a, b) ∈ A × B ⇐⇒ a∈A ∧ b∈B


=⇒ a 41 a ∧ b 42 b {Reflexividad en (A, 41 ) y {B, 42 }}
⇐⇒ (a, b) 4 (a, b)

luego,
∀(a, b) [(a, b) ∈ A × B =⇒ (a, b) 4 (a, b)]
es decir, la relación propuesta es, en efecto, reflexiva.
Antisimétrica. Sean (a, b) y (a0 , b0 ) dos elementos cualesquiera de A × B. Entonces,

(a, b) 4 (a0 , b0 )   a 41 a0 ∧ b 42 b0
 

∧ ⇐⇒ ∧
(a0 , b0 ) 4 (a, b)
 0
a 41 a ∧ b0 42 b

 a 41 a0 ∧ a0 41 a en A

⇐⇒ ∧
b 42 b0 ∧ b0 42 b en B

=⇒ a = a0 ∧ b = b0 {Por la antisimetrı́a en (A, 41 ) y (B, 42 )}

⇐⇒ (a, b) = (a0 , b0 )

Tendremos, por tanto,

∀(a, b), (a0 , b0 ) ∈ A × B [(a, b) 4 (a0 , b0 ) ∧ (a0 , b0 ) 4 (a, b) =⇒ (a, b) = (a0 , b0 )]

luego la relación propuesta es antisimétrica.


Transitiva. Sean ahora (a, b), (a0 , b0 ) y (a00 , b00 ) cualesquiera de A × B, entonces

(a, b) 4 (a0 , b0 )  a 41 a0 ∧ b 42 b0
 

∧ ⇐⇒ ∧
(a0 , b0 ) 4 (a00 , b00 )
 0
a 41 a00 ∧ b0 42 b00

 a 41 a0 ∧ a0 41 a00 en A

⇐⇒ ∧
b 42 b0 ∧ b0 42 b00 en B

=⇒ a 41 a00 ∧ b 42 b00 {Transitividad en (A, 41 ) y (B, 42 )}

⇐⇒ (a, b) 4 (a00 , b00 )

luego,

∀(a, b), (a0 , b0 ), (a00 , b00 ) ∈ A × B [(a, b) 4 (a0 , b0 ) ∧ (a0 , b0 ) 4 (a00 , b00 ) =⇒ (a, b) 4 (a00 , b00 )]

es decir, la relación es transitiva.

164
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Por tanto, la relación 4 definida en el producto cartesiano A × B es de orden. Lo llamaremos el orden


del producto. 

Ejemplo 7.9 En Z+ × Z+ y definimos la siguiente relación:


(a, b) 4 (a0 , b0 ) ⇐⇒ a |a0 ∧ b 6 b0
donde 6 es el orden usual. Demuestre que ≺ es de orden.

Solución

Recordemos que la relación de divisibilidad “|” sobre el conjunto de los enteros positivos, es de orden
parcial.

Veamos si la relación propuesta es de orden.

Reflexiva. Sea (a, b) un elemento arbitrario de A × A. Entonces,


a |a , por ser “|” reflexiva

b 6 b, por ser “6” reflexiva
luego,
(a, b) ≺ (a, b)
es decir,
∀(a, b) ((a, b) ∈ A × A =⇒ (a, b) ≺ (a, b))
o sea, ≺ es reflexiva.
Antisimétrica. Sean (a, b) y (a0 , b0 ) cualesquiera de A × A.
(a, b) ≺ (a0 , b0 )   a |a0 ∧ b 6 b0
 

∧ ⇐⇒ ∧
(a0 , b0 ) ≺ (a, b)
 0
a |a ∧ b0 6 b

 a |a0 ∧ a0 |a

⇐⇒ ∧
b 6 b0 ∧ b0 6 b

=⇒ a = a0 ∧ b = b0 {Por ser “|” y “6” antisimétricas}

⇐⇒ (a, b) = (a0 , b0 )
Tenemos, pues,
∀(a, b), (a0 , b0 ) ∈ A × A ((a, b) ≺ (a0 , b0 ) ∧ (a0 , b0 ) ≺ (a, b) =⇒ (a, b) = (a0 , b0 ))
es decir, ≺ es antisimétrica.
Transitiva. Si (a, b), (a0 , b0 ) y (a00 , b00 ) son elementos arbitrarios de A × A, entonces
(a, b) ≺ (a0 , b0 )  a |a0 ∧ b 6 b0
 

∧ ⇐⇒ ∧
(a0 , b0 ) ≺ (a00 , b00 )
 0 00
a |a ∧ b0 6 b00

 a |a0 ∧ a0 |a00

⇐⇒ ∧
b 6 b0 ∧ b0 6 b00

=⇒ a |a00 ∧ b 6 b00 {Por ser “|” y “6” transitivas}

⇐⇒ (a, b) ≺ (a00 , b00 )

165
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Ası́ pues,

∀(a, b), (a0 , b0 ), (a00 , b00 ) ∈ A × A ((a, b) ≺ (a0 , b0 ) ∧ (a0 , b0 ) ≺ (a00 , b00 ) =⇒ (a, b) ≺ (a00 , b00 ))

es decir, ≺ es transitiva.

Consecuentemente, la relación propuesta es de orden, siendo éste parcial por serlo la relación de divisi-
bilidad. 

7.3.2 Orden Lexicográfico

Un orden muy útil en el producto A × B, siendo (A, 41 ) y (B, 42 ) dos conjuntos parcialmente orde-
nados, es el definido de la forma siguiente:

(a, b) 4 (a0 , b0 ) ⇐⇒ a ≺1 a0 ∨ (a = a0 ∧ b 42 b0 )

donde a ≺1 a0 si a 41 a0 y a 6= a0 .

Demostración

Veamos que esta relación es, en efecto, una relación de orden

Reflexiva. Sea (a, b) cualquiera de A × B. Entonces, a ∈ A y b ∈ B y como 42 es reflexiva,

a = a ∧ b 42 b =⇒ a ≺1 a ∨ (a = a ∧ b 42 b) ⇐⇒ (a, b) 4 (a, b).

Antisimétrica. Sean (a, b) y (a0 , b0 ) dos elementos cualesquiera de A × B. Pues bien,

(a, b) 4 (a0 , b0 )  (a ≺1 a0 ) ∨ (a = a0 ∧ b 42 b0 )
 
 

 
∧ ⇐⇒ ∧
 
(a0 , b0 ) 4 (a, b)
 0
(a ≺1 a) ∨ (a0 = a ∧ b0 42 b)

 

(a ≺1 a0 ∧ a0 ≺1 a)


 {Contradicción}








(a ≺1 a0 ) ∧ (a = a0 ∧ b 42 b0 )

{Contradicción}





⇐⇒ ∨

(a = a0 ∧ b 42 b0 ) ∧ (a0 ≺1 a)

{Contradicción}












(a = a0 ∧ b 42 b0 ) ∧ (a0 = a ∧ b0 42 b)

⇐⇒ (a = a0 ∧ b 42 b0 ) ∧ (a0 = a ∧ b0 42 b)
⇐⇒ a = a0 ∧ (b 42 b0 ∧ b0 42 b)
⇐⇒ a = a0 ∧ b = b0 {Antisimetrı́a de 42 }
⇐⇒ (a, b) = (a0 , b0 )

166
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Transitiva. Sean (a, b), (a0 , b0 ) y (a00 , b00 ) tres elementos cualesquiera de A × B. Entonces,

(a, b) 4 (a0 , b0 ) a ≺1 a0 ∨ (a = a0 ∧ b 42 b0 )
 

 

 
∧ ⇐⇒ ∧
 
0 0 00 00  0
a ≺1 a00 ∨ (a0 = a00 ∧ b0 42 b00 )
 
(a , b ) 4 (a , b )

(a ≺1 a0 ∧ a0 ≺1 a00 )











(a ≺1 a0 ) ∧ (a0 = a00 ∧ b0 42 b00 )






⇐⇒ ∨

(a = a0 ∧ b 42 b0 ) ∧ (a0 ≺1 a00 )













(a = a0 ∧ b 42 b0 ) ∧ (a0 = a00 ∧ b0 42 b00 )

(a ≺1 a0 ∧ a0 ≺1 a00 )











a ≺1 a00 ∧ b0 42 b00






⇐⇒ ∨

a ≺1 a00 ∧ b 42 b0













(a = a0 ∧ b 42 b0 ) ∧ (a0 = a00 ∧ b0 42 b00 )

(a ≺1 a0 ∧ a0 ≺1 a00 )











⇐⇒ (a ≺1 a00 ) ∧ (b0 42 b00 ∨ b 42 b0 )








(a = a0 ∧ b 42 b0 ) ∧ (a0 = a00 ∧ b0 42 b00 )

a ≺1 a00


 {Transitividad de ≺1 }








⇐⇒ a ≺1 a00








a = a00 ∧ b 42 b00

{Transitividad de 42 }

00 00
⇐⇒ a ≺1 a ∨ (a = a ∧ b 42 b00 )
⇐⇒ (a, b) 4 (a00 , b00 )

Este ordenamiento se llama lexicográfico u orden de diccionario. Domina el orden de los elementos
de la primera coordenada, exceptuando el caso de “empate”, en el que la atención pasa a la segunda
coordenada.

Nota 7.3 Si (A, 41 ) y (B, 42 ) son conjuntos totalmente ordenados, entonces el orden lexicográfico en
A × B también es total.

167
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

En efecto, sean (a, b) y (a0 , b0 ) cualesquiera de A × B. Como 41 es de orden total

a 41 a0 ∨ a0 41 a

es decir,
(a ≺1 a0 ∨ a = a0 ) ∨ (a0 ≺1 a ∨ a0 = a)
luego
a ≺1 a0 ∨ a0 ≺1 a ∨ a = a0 .
Pues bien,

si a ≺1 a0 , entonces (a, b) ≺ (a0 , b0 )


si a0 ≺1 a, entonces (a0 , b0 ) ≺ (a, b)
b 42 b0 , luego (a, b) ≺ (a0 , b0 )




si a = a0 , entonces como 42 es de orden total ∨

 0
b 42 b, luego (a0 , b0 ) ≺ (a, b)

Ası́ pues, en cualquier caso,


(a, b) 4 (a0 , b0 ) ∨ (a0 , b0 ) 4 (a, b)
es decir todos los elementos de A × B son comparables mediante 4 y, por tanto, 4 es de orden total. 

Ejemplo 7.10 Sea {R, 6} donde 6 es el orden usual. Consideremos en el plano R2 = R × R, el orden
lexicográfico. Si p1 y p2 son dos puntos cualesquiera de R2 de coordenadas (x1 , y1 ) y (x2 , y2 ), entonces

(x1 , y1 ) 4 (x2 , y2 ) ⇐⇒ x1 < x2 ∨ (x1 = x2 ∧ y1 6 y2 )

p3 •

p1 •

p2 •

x = x1 x = x2

Orden lexicográfico en R × R

En la figura se ilustra el ordenamiento lexicográfico en R2 . El plano está totalmente ordenado y cada


recta vertical tiene el orden usual en R. Los puntos en una misma lı́nea son menores que los puntos de
cualquier lı́nea situada a su derecha. Según esto, en la figura p1 4 p2 , p1 4 p3 y p2 4 p3 . 

168
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Nota 7.4 El ordenamiento lexicográfico puede extenderse fácilmente al producto cartesiano A1 × A2 ×


· · · × An en la forma siguiente:
a1 ≺ a01







 a1 = a01 ∧ a2 ≺ a02




 ∨


0 0 0
(a1 , a2 , . . . , an ) 4 (a1 , a2 , . . . , an ) ⇐⇒ a1 = a01 ∧ a2 = a02 ∧ a3 ≺ a03





············








a1 = a01 ∧ a2 = a02 ∧ · · · ∧ an−1 = a0n−1 ∧ an 4 a0n

La primera coordenada predomina excepto para la igualdad, en cuyo caso se examina la segunda coorde-
nada. Si la igualdad se mantiene nuevamente, se pasará a la siguiente coordenada y ası́ sucesivamente.


Ejemplo 7.11 Sea A = {a, b, c, . . . , z} el alfabeto, ordenado totalmente por el orden usual, es decir,
a 6 b, b 6 c, . . . , y 6 z. El producto cartesiano An puede considerarse como el conjunto de las palabras
de longitud n.

El orden lexicográfico en An tiene la propiedad que si p1 4 p2 (p1 , p2 ∈ An ), entonces la palabra p1


deberá preceder a la p2 en una lista de diccionario. Este hecho justifica el nombre dado al ordenamiento.

Obsérvese, por ejemplo,

leñera 4 leñero, ya que l=l, e=e, ñ=ñ, e=e, r=r y a 4 o


amigo 4 azar, ya que a=a y m 4 z
pájaro 4 zumbido, ya que p 4 z. 

Nota 7.5 Si Σ es un alfabeto ordenado, el orden lexicográfico puede extenderse al conjunto Σ∗ de


todas las palabras de longitud finita construidas con sı́mbolos de Σ, en la forma siguiente:

si x = a1 a2 . . . an e y = b1 b2 . . . bk

están en Σ∗ con n 6 k, entonces

x 4 y ⇐⇒ (a1 , a2 , . . . , an ) 4 (b1 , b2 , . . . , bn )

bajo el orden lexicográfico de Σn .

Dicho con otras palabras: se recorta la palabra de longitud más larga a la longitud de la más corta y
luego se comparan. 

Ejemplo 7.12 Sea Σ = {a, b, c, . . . , z}. Entonces, Σ∗ es el conjunto de todas las palabras posibles de
cualquier longitud, independientemente de que tengan o no significado.

Consecuentemente, tendremos

ama 4 amando

en Σ∗ ya que

ama 4 ama

en Σ3 . Análogamente,

169
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

amando 4 amante

en Σ∗ ya que

amando 4 amante

en Σ6 .

Obsérvese que

ama 4 amando

ama 4 amante

lo cual prueba que este orden incluye el “orden de los prefijos”; esto es, cualquier palabra es mayor que
cualquiera de sus prefijos. También es ésta la forma en que las palabras están colocadas en el diccionario.

Tenemos, pues, nuevamente un ordenamiento de diccionario, en este caso de palabras de cualquier lon-
gitud finita. 

Ejemplo 7.13 Sea el conjunto ordenado {Z+ × Z+ , ≺} donde ≺ es el orden lexicográfico. Diga si cada
una de las siguientes afirmaciones es verdadera o falsa.

(a) (2, 12) 4 (5, 3)

(b) (3, 6) 4 (3, 24)

(c) (4, 8) 4 (4, 6)

(d) (15, 92) 4 (12, 3)

Solución

Recordemos que el orden lexicográfico se caracterizaba en la forma siguiente:

(a, b) 4 (a0 , b0 ) ⇐⇒ a < a0 ∨ (a = a0 ∧ b 6 b0 )

siendo 6 el orden usual en Z+ . Entonces,

(a) (2, 12) 4 (5, 3)


La afirmación es verdadera, ya que 2 < 5.

(b) (3, 6) 4 (3, 24)


Dado que 3 = 3 y 6 < 24, la afirmación es verdadera.

(c) (4, 8) 4 (4, 6)


4 = 4, pero 8 ≮ 6, por tanto la afirmación es falsa.

(d) (15, 92) 4 (12, 3)


Como 15 ≮ 12, la afirmación es falsa. 

170
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

7.4 Representación Gráfica

7.4.1 Diagrama de Hasse

Dada una relación de orden, 4, sobre un conjunto A, un diagrama de Hasse es un grafo dirigido de
la misma simplificado según los criterios siguientes:

1. Dado que toda relación de orden es reflexiva, en cada punto de su digrafo habrá un bucle.
Simplificaremos el dibujo eliminándolos todos.
2. Como toda relación de orden es transitiva, suprimimos todos los arcos del digrafo que se obtenga
al hallar el cierre transitivo de los restantes. De esta forma, si a 4 b y b 4 c, se sigue que a 4 c.
En este caso omitiremos la arista que va desde a hasta c y mantendremos las que van desde a
hasta b y desde b a c.
3. Al igual que en un digrafo, cada punto de A lo representamos por un punto del plano, aunque
conviniendo en que si “a precede a b”, dibujaremos el punto a por debajo del b. Todas las lı́neas
que unan puntos serán, por tanto, ascendentes, de aquı́ que se supriman las direcciones utilizadas
en los digrafos.

c c c c
• • • •

b • b • b • b •

• a • • •
a a a

Paso de un grafo dirigido a un diagrama de Hasse

La figura anterior nos muestra el paso del grafo dirigido de una relación de orden hasta la obtención de
su diagrama de Hasse mediante la aplicación de los criterios anteriores.

Ejemplo 7.14 Dado el conjunto A = {a, b, c} dibujar el diagrama de Hasse del conjunto parcialmente
ordenado {P(A), ⊆}

Solución

Si A = {a, b, c}, entonces el conjunto P(A) de las partes de A, es

P(A) = {∅, {a} , {b} , {c} , {a, b} , {a, c} , {b, c} , {a, b, c}}

171
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

y el diagrama de Hasse del conjunto parcialmente ordenado {P(A), ⊆} es:

{a, b, c}

{b, c} • •{a, c}
• {a, b}
{c}

{b} • •{a}


Ejemplo 7.14

Ejemplo 7.15 Determinar el diagrama de Hasse del orden dado por los grafos dirigidos de la figura:

5
• •
• 4
a

b 3 •
• e •

2

c • d •


1

(a) (b)
Ejemplo 7.15

Solución

172
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

a 4
• • • 5

3 •

b • • e

2 •

• • •
c c 1

(a) (b)
Solución al ejemplo 7.15

Ejemplo 7.16 Determinar el diagrama de Hasse de las relaciones siguientes:

(a) A = {1, 2, 3, 4} y

R = {(1, 1), (1, 2), (2, 2), (2, 4), (1, 3), (3, 3), (3, 4), (1, 4), (4, 4)}

(b) A = {a, b, c, d, e} y

R = {(a, a), (b, b), (c, c), (a, c), (c, d), (c, e), (a, d), (d, d), (a, e), (b, c), (b, d), (b, e), (e, e)}

Solución

4 e d
• • •

2 • • 3 • c

• • •
1 a b
(a) (b)

Ejemplo 7.16

173
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Ejemplo 7.17 Describir las parejas ordenadas de la relación determinada por el siguiente diagrama
de Hasse de en el conjunto A = {1, 2, 3, 4}.

4 4
• •

• 3
• 3
• 2

• • •
2 1 1
(b) (b)

Ejemplo 7.17

Solución

(a)
R = {(1, 1), (1, 3), (1, 4), (2, 2), (2, 3), (2, 4), (3, 3), (3, 4), (4, 4)}

(b)
R = {(1, 1), (1, 2), (1, 3), (1, 4), (2, 2), (2, 3), (2, 4), (3, 3), (3, 4), (4, 4)}

Ejemplo 7.18 Determinar los diagramas de Hasse de las relaciones en el conjunto A = {1, 2, 3, 4, 5}
cuyas matrices son:

(a)
 
1 1 1 1 1

 0 1 1 1 1 


 0 0 1 1 1 

 0 0 0 1 1 
0 0 0 0 1

(b)
 
1 0 1 1 1

 0 1 1 1 1 


 0 0 1 1 1 

 0 0 0 1 0 
0 0 0 0 1

Solución

174
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

5 5 4
• • •

4 •

3 • 3 •

2 •

• • •
1 1 2

(a) (b)

Solución al ejemplo 7.18

Ejemplo 7.19 Dibujar los diagramas de Hasse de los siguientes conjuntos ordenados por la relación
de divisibilidad y determinar cuáles están totalmente ordenados.

(a) A = {1, 2, 3, 5, 6, 10, 15, 30}

(b) A = {2, 4, 8, 16, 32}

(c) A = {3, 6, 12, 36, 72}

(d) A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 10, 12, 15, 30, 60}

Solución

175
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

32 • 72 • 60
30 •

16 • 36 • 12 • 30

6 • • 10
• 15
8 • 12 • 6 • 4 • 10
2 • • 15

3 • • 5
2 •
4 • 6 • 3 • • 5

1
2 • 3 • •
1

(a) (b) (c) (d)

z }| {
Totalmente Ordenados

Ejemplo 7.19

7.5 Ordenación Topológica

Si {A, 4} es un conjunto parcialmente ordenado, muchas veces será necesario encontrar un orden total ≺
del conjunto A que es simplemente una extensión del orden parcial dado en el sentido de que a 4 b ⇐⇒
a ≺ b.

El proceso de construcción de un orden total tal como ≺ se llama clasificación u ordenación topológica.
Este problema se presenta cuando se necesita introducir un conjunto parcialmente ordenado en una
computadora. Los elementos de A deberán introducirse en un orden secuencial y la introducción será de
tal manera que el orden parcial se preserve. Esto es si a 4 b, entonces a se introducirá antes que b. Una
clasificación topológica ≺ dará un orden de entrada de los elementos que satisfagan esta condición.

Ejemplo 7.20 Obtener la ordenación topológica del conjunto parcialmente ordenado cuyo diagrama
de Hasse es el (1) de la figura siguiente:

Solución

176
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

f
• f • f • f •
g • g •

e • c •
d • e •
e •
g
e • • d • b • b •

c • g • d •
d
b • •
b • c •
• c

• a • a • a •
a

(1) (2) (3) (4)

Ejemplo 7.20

El orden ≺ cuyo diagrama de Hasse se muestra en la figura (2) es un orden total. Es fácil ver que
cualquier par en 4 está también en el orden ≺, por lo cual ≺ es una ordenación topológica del orden
parcial 4. Los apartados (3) y (4) en la misma figura muestran otras dos soluciones de este problema.

7.6 Elementos Caracterı́sticos de un Conjunto Ordenado

Ciertos elementos en un conjunto ordenado son de especial importancia para muchas de las aplicaciones
de esos conjuntos. Explicaremos quienes son estos elementos y posteriormente veremos el importante
papel que juegan.

A lo largo de este apartado {A, 4} será un conjunto ordenado y B un subconjunto suyo (B ⊆ A).

7.6.1 Elemento Maximal

Un elemento b de B se dice que es maximal de B, respecto de la relación 4, si no hay en B elemento


alguno que sea estrictamente posterior a él. Es decir,

b es maximal ⇐⇒ @x ∈ B : b ≺ x

o lo que es igual
b es maximal ⇐⇒ @x ∈ B : b 4 x ∧ x 6= b
y una formulación equivalente serı́a

b es maximal ⇐⇒ ∀x ∈ B, ¬ (b 4 x) ∨ x = b
⇐⇒ ∀x ∈ B, b 4 x =⇒ x = b

luego b es maximal si cualquiera que sea x de B se verif ica que si x es posterior a b, entonces x es
igual a b.

177
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

7.6.2 Elemento Minimal

Un elemento b de B se dice que es minimal de B, respecto de la relación 4, si no hay en B elemento


alguno que sea estrictamente anterior a él. Es decir,

b es minimal ⇐⇒ @x ∈ B : x ≺ b

o lo que es igual
b es minimal ⇐⇒ @x ∈ B : x 4 b ∧ x 6= b
y una formulación equivalente serı́a

b es minimal ⇐⇒ ∀x ∈ B, ¬ (x 4 b) ∨ x = b
⇐⇒ ∀x ∈ B, x 4 b =⇒ x = b

luego b es minimal si cualquiera que sea x de B se verifica que si x es anterior a b, entonces x es igual
a b.

7.6.3 Existencia del Maximal y Minimal

Todo conjunto ordenado finito posee, al menos, un elemento maximal y un elemento minimal.

Demostración

Sea {A, 4} un conjunto ordenado con n elementos, y sea a cualquier elemento de A.

Supongamos que a no fuese maximal. Entonces existirá, al menos, un a1 en A que lo sucede, es decir,

∃a1 ∈ A : a 4 a1

si a1 no fuese maximal, razonando de la misma forma,

∃a2 ∈ A : a1 4 a2

Como A es un conjunto finito, este razonamiento no se puede continuar indefinidamente, luego obten-
dremos una cadena finita
a 4 a1 4 a2 4 · · · 4 an−1 4 an
que ya no puede extenderse. Por lo tanto no es posible encontrar un elemento b en A tal que an 4 b,
luego an es un elemento maximal del conjunto dado.

La existencia de elemento minimal se demuestra de una forma similar. 

7.6.4 Algoritmo para la Ordenación Topológica

Dado un conjunto parcialmente ordenado, {A, 4}, utilizando el concepto de elemento minimal, es
posible construir un algoritmo que ordene topológicamente dicho conjunto.

Recordemos que la ordenación topológica de un conjunto es un proceso mediante el cual sumergimos un


orden parcial 4 en un orden total ≺.

Esto es, dado un orden parcial 4, queremos encontrar un orden total ≺ tal que

a 4 b =⇒ a ≺ b

Pues bien, veamos el algoritmo.

178
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Sea (A, 4) un conjunto finito, no vacı́o y parcialmente ordenado. Según la proposición anterior, existirá
un elemento a en A que es minimal. Situamos este elemento como el primero de (A, ≺).

Repetimos el proceso para el conjunto parcialmente ordenado {A \ {a}}.

Cada vez que encontremos un nuevo elemento minimal, lo situamos como el siguiente en la lista que
representa a (A, ≺) y el proceso se continúa hasta que A no tiene más elementos.

De esta forma obtenemos el siguiente algoritmo que produce un orden total y que llamaremos ORDEN-
TOPO.

Si ORDENTOPO está ordenado por un ı́ndice ascendente, es decir,

ORDENTOPO[1] ≺ ORDENTOPO[2] ≺ · · · · · ·

entonces, la relación ≺ en A definida de esta forma es una ordenación topológica de (A, 4)

Algoritmo ORDENTOPO
I := 1
O := A
Hacer mientras (O 6= ∅)
ORDENTOPO[I] := a
I := I + 1
O := O \ {a}
f in

Ejemplo 7.21 Sea A = {a, b, c, d, e} y el diagrama de Hasse de la figura (a) del conjunto parcialmente
ordenado (A, 4).

Obtener una lista de los elementos de A ordenados topológicamente mediante el algoritmo ORDEN-
TOPO.

Solución

Los elementos minimales de (A, 4) son d y e. Elegimos uno de ellos, por ejemplo, el d.

ORDENTOPO[1] = d
O = O \ {d}

En el apartado (b) de la figura tenemos el diagrama de Hasse del conjunto parcialmente ordenado (O, 4)
y la ordenación que produce el algoritmo.

Como O 6= ∅ y su elemento minimal es e, hacemos

ORDENTOPO[2] = e
O = O \ {e}

El apartado (c) de la figura muestra el diagrama de Hasse del conjunto parcialmente ordenado (O, 4) y
la ordenación que produce ORDENTOPO.

Nuevamente es O 6= ∅ y su elemento minimal es c. Repitiendo el proceso,

ORDENTOPO[3] = c
O = O \ {c}

179
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

y el diagrama de Hasse más la ordenación que produce el algoritmo están en (d).

O = {a, b} y los minimales de (O, 4) son a y b, elegimos b y

ORDENTOPO[4] = b
O = O \ {b}

cuya representación gráfica es el apartado (e) de la figura.

O = {a}, siendo a el minimal de (O, 4). Hacemos,

ORDENTOPO[5] = a
O = O \ {a}

a b a b a b a
• • • • • • •

• c •
c

a b
• • • a •
e
b •
• c c •
e •

• • •
d e d
b •
(a) (f)
c • c •

e • e • e •

• • • •
d d d d
(b) (c) (d) (e)

Ordenación Topológica

El orden definitivo y el diagrama de Hasse están en el apartado (f). El ordenamiento obtenido es una
ordenación topológica de {A, 4}. 

7.6.5 Elemento Máximo

Un elemento b perteneciente al subconjunto B se dice que es máximo de B, respecto de la relación 4,


si es posterior a todos los elementos de B. Es decir,

b es máximo ⇐⇒ ∀x, x ∈ B =⇒ x 4 b

180
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

7.6.6 Elemento Mı́nimo

Un elemento b perteneciente al subconjunto B se dice que es mı́nimo de B, respecto de la relación 4,


si es anterior a todos los elementos de B. Es decir,

b es mı́nimo ⇐⇒ ∀x, x ∈ B =⇒ b 4 x

Nota 7.6 Obsérvese la diferencia que existe entre máximo y maximal y entre mı́nimo y minimal.

Para ser maximal sólo se necesita que no haya ningún elemento que lo suceda, mientras que para ser
máximo ha de suceder y por tanto estar relacionado con todos los demás.

Un razonamiento similar explica la diferencia entre mı́nimo y minimal. 

Ejemplo 7.22 Sea C = {a, b, c}, consideremos el conjunto A = P(C) ordenado con la relación de
inclusión y el subconjunto de A,

B = {{a} , {b} , {c} , {a, b} , {b, c}} .

{a, b} {b, c}
• •

• • •
{a} {b} {c}

Ejemplo 7.22

Entonces, {a}, {b} y {c} son elementos minimales ya que no hay elemento alguno en B que sea estricta-
mente anterior (esté estrictamente contenido) a ellos.

{a, b} y {b, c} serán maximales ya que no hay elemento en B que sea estrictamente posterior (que
contenga) a ellos.

El subconjunto B no tiene máximo ni mı́nimo ya que no hay ningún elemento que sea posterior ni anterior
a todos los demás.

El diagrama de Hasse puede verse en la figura anterior.

Ejemplo 7.23 En A = Z+ ordenado por la relación de divisibilidad consideramos el subconjunto


B = {2, 3, 4, 5, 6, 7, 8}.

181
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Los elementos maximales son 5, 6, 7 y 8 ya que no hay en B elementos posteriores a ellos.

2, 3, 5 y 7 son minimales ya que no existen en B elementos, distintos de ellos mismos, que los precedan.

Obsérvese que un elemento puede ser a un tiempo maximal y minimal de un conjunto, como sucede aquı́
con el 5 y el 7.

El subconjunto B no tiene máximo ni mı́nimo ya que no hay ningún elemento que sea posterior ni anterior
a todos los demás.

El diagrama de Hasse puede verse en la figura siguiente:

8

6
4 • •

• • • •
2 3 5 7

Ejemplo 7.23

Ejemplo 7.24 Sea A = {R, 6} donde 6 es la relación de orden usual y consideremos el subconjunto

B = {x ∈ R : x > 3} .

Entonces, 3 es minimal ya que no existe x ∈ B tal que x 6 3 y x 6= 3. Por otra parte elementos maximales
no hay ya que cualquier elemento de B tiene un elemento posterior a él.

El 3 es el mı́nimo de B ya que pertenece a el conjunto y no hay ninguno que lo preceda. No hay ningún
elemento que sea posterior a todos los demás por lo tanto el conjunto no tiene máximo. 

Ejemplo 7.25 En el conjunto R de los números reales con el orden usual, el subconjunto

B = {x ∈ R : 1 < x < 3}

no tiene minimales, ni maximales, ni mı́nimo, ni máximo y el

B = {x ∈ R : 1 6 x 6 3}

tiene al 1 como mı́nimo y minimal y al 3 como máximo y maximal. 

182
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

7.6.7 Unicidad del Máximo y el Mı́nimo

Todo conjunto ordenado finito posee, a lo sumo, un elemento máximo y uno mı́nimo.

Demostración

En efecto, supongamos que un conjunto ordenado {A, 4} tiene dos elementos m1 y m2 que son máximos,
entonces

)
m1 , máximo
=⇒ m2 4 m1
m2 ∈ A

Por otra parte,

)
m2 , máximo
=⇒ m1 4 m2
m1 ∈ A

luego por la antisimetrı́a,

m1 = m2

y el máximo, si existe, es único.

De una forma similar se prueba que el mı́nimo de un conjunto ordenado, si existe, es único. 

7.6.8 Cota Superior

El elemento a de A se dice que es cota superior de B, subconjunto de A, si es posterior a todos los


elementos de B; es decir,

a es cota superior de B ⊆ A ⇐⇒ ∀x, x ∈ B =⇒ x 4 a

7.6.9 Cota Inferior

El elemento a de A se dice que es cota inferior de B, subconjunto de A, si es anterior a todos los


elementos de B; es decir,

a es cota superior de B ⊆ A ⇐⇒ ∀x, x ∈ B =⇒ a 4 x

Ejemplo 7.26

183
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

h

f g
• •

• •
d e


c

• •
a b

Ejemplo 7.26

Sea A = {a, b, c, d, e, f, g, h} y la figura anterior, el diagrama de Hasse del conjunto ordenado {A, 4}.
Encontrar todas las cotas superiores e inferiores de los subconjuntos de A,

(a) B1 = {a, b}
(b) B2 = {c, d, e}

Solución

(a) B1 = {a, b}
No tiene cotas inferiores.
Las cotas superiores son c, d, e, f, g y h.
(b) B2 = {c, d, e}
Las cotas inferiores son a, b y c.
Las cotas superiores son f, g y h.

Obsérvese que un subconjunto B de un conjunto ordenado A puede tener o no cotas superiores o inferiores
en A. Además una cota superior o inferior de B podrá o no pertenecer a B. 

184
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

7.6.10 Conjunto Acotado

Cuando un conjunto tiene cota inferior se dice que está acotado inferiormente y acotado superiormente
cuando tiene cota superior. Cuando un conjunto posee ambas cotas se dice que está acotado.

7.6.11 Supremo

Sea B un subconjunto de A. El elemento a ∈ A se dice que es el supremo o cota superior mı́nima de


B en A si se verifica

1. a es una cota superior de B en A.


2. Si a0 es otra cota superior de B en A, entonces a 4 a0 .

7.6.12 Ínfimo

Sea B un subconjunto de A. El elemento a ∈ A se dice que es el ı́nfimo o cota inferior máxima de B


en A si se verifica

1. a es una cota inferior de B en A.


2. Si a0 es otra cota inferior de B en A, entonces a0 4 a.

Ejemplo 7.27 Encontrar el supremo y el ı́nfimo en el ejemplo 7.26 para los subconjuntos de A,

(a) B1 = {a, b}
(b) B2 = {c, d, e}

Solución

(a) B1 = {a, b}
Ínfimo. Según vimos en el citado ejemplo, B1 no tenı́a cotas inferiores, luego tampoco tendrá
cota inferior máxima, es decir, no tiene ı́nfimo.
El supremo es c ya que precede a todas las cotas superiores de B1 .
(b) B2 = {c, d, e}
El ı́nfimo es c ya que sucede a todas las cotas inferiores de B2 .
Supremo no tiene ya que al no ser comparables los elementos f y g, no hay ninguna cota
superior que preceda a todas las demás. 

7.6.13 Unicidad del Ínfimo y el Supremo

Todo conjunto ordenado finito posee, a lo sumo, un ı́nfimo y un supremo.

Demostración

En efecto, supongamos que un conjunto ordenado {A, 4} tiene dos elementos s1 y s2 que son supremos,
entonces )
s1 , supremo
=⇒ s2 4 s1
s2 ∈ A

185
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Por otra parte, )


s2 , supremo
=⇒ s1 4 s2
s1 ∈ A
luego por la antisimetrı́a,
s1 = s2
y el supremo, si existe, es único.

De una forma similar se prueba que el ı́nfimo de un conjunto ordenado, si existe, es único. 

Nota 7.7 Sea {A, 4} un conjunto ordenado y B = {b1 , b2 , . . . , bk } un subconjunto suyo. Observemos
lo siguiente:

− Si a es el supremo, entonces a es el primer vértice que puede alcanzarse siguiendo una trayectoria
ascendente desde b1 , b2 . . . , bk .
− Si a es el ı́nfimo, entonces a es el último vértice que puede alcanzarse siguiendo una trayectoria
descendente desde b1 , b2 . . . , bk . 

Ejemplo 7.28 Sea A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11} un conjunto ordenado cuyo diagrama de Hasse
está en la figura. Encontrar el supremo y el ı́nfimo de B = {6, 7, 10}.

11

9 10
• •

6
5 • • 7 • • 8

• 3 • •
2 4


1

Ejemplo 7.28

Solución

Siguiendo una trayectoria ascendente desde los vértices 6, 7 y 10, el primer vértice que se encuentra es
el 10, luego el supremo es el 10.

De la misma forma, explorando todas las trayectorias descendentes desde 6, 7 y 10, encontramos que el
ı́nfimo es el 4. 

Ejemplo 7.29 En el conjunto Z+ se define la relación aRb ⇐⇒ a divide a b.

186
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(a) Demostrar que es de orden. ¿Es de orden total?

(b) Encontrar los elementos caracterı́sticos de los conjuntos

A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9} y B = {1, 2, 3, 4, 6, 9, 12, 18, 36}

ordenados por esta relación.

(c) Dibujar un diagrama de Hasse para ambos conjuntos.

Solución

La relación de divisibilidad se expresa en los siguientes términos.

aRb ⇐⇒ a divide a b (a|b) ⇐⇒ ∃k ∈ Z+ /b = a · k

Obsérvese que a|b equivale a decir que a es un divisor de b o que b es un múltiplo de a.

(a) Veamos que es de orden.

Reflexiva. Dado cualquier a ∈ Z+ , se verifica que a = a · 1, luego a|a, es decir aRa.


Antisimétrica. Dados a y b, cualesquiera de Z+ , tendremos

aRb ⇐⇒ a|b ⇐⇒ ∃k1 ∈ Z+ : b = a · k1 
∧ =⇒ b = b · k2 · k1 =⇒ k2 · k1 = 1 ⇐⇒ k1 = k2 = 1
bRa ⇐⇒ b|a ⇐⇒ ∃k2 ∈ Z+ : a = b · k2

luego, a = b.
Transitiva. Dados tres elementos arbitrarios de Z+ , a, b y c, tenemos:

aRb ⇐⇒ a|b ⇐⇒ ∃k1 ∈ Z+ : b = a · k1 
∧ =⇒ c = a · k1 · k2 : k1 · k2 ∈ Z+ =⇒ a|c ⇐⇒ aRc
+
bRc ⇐⇒ b|c ⇐⇒ ∃k2 ∈ Z : c = b · k2

La relación es de orden, pero no es total como prueba la existencia de elementos no comparables


por la relación. En efecto, el 3 y el 5 no son comparables ya que ni 3 divide a 5 ni 5 divide a 3.

(b) Determinemos los elementos caracterı́sticos de A y B.

A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9}

Elementos maximales.
Recordemos que a ∈ A es maximal si no existe en A ningún elemento que lo suceda. En este caso
podemos decir, por tanto, que a ∈ A es maximal si no es divisor de ningún elemento de A, luego
los maximales son 5, 6, 7, 8 y 9.
Elementos minimales.
El elemento a ∈ A es minimal si no existe en A ningún elemento que lo preceda. En este caso
podemos decir, por tanto, que a ∈ A es minimal si no es múltiplo de ningún elemento de A, luego
el único minimal es el 1.
Máximo.
Un elemento a ∈ A es máximo si sucede a todos los elementos de A. Por tanto, en este caso a ∈ A
es máximo si es múltiplo de todos los elementos de A. En el conjunto propuesto, obviamente, no
hay máximo.
Mı́nimo.
Un elemento a ∈ A es mı́nimo si precede a todos los elementos de A. Por tanto, en este caso, a ∈ A
es mı́nimo si es divisor de todos los elementos de A. El mı́nimo es, consecuentemente, el 1.

187
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Cotas superiores.
Un elemento a ∈ Z+ es cota superior del conjunto A si sucede a todos los elementos de A. Con-
secuentemente, en este caso, a ∈ Z+ es cota superior si es múltiplo de todos los elementos de A.
Por lo tanto, son cotas superiores de A el mı́nimo común múltiplo de 5, 6, 7, 8 y 9 y todos sus
múltiplos. Es decir,

Cotas superiores = x ∈ Z+ : x = 2520 · k, k ∈ Z+




Cotas inferiores.
Un elemento a ∈ Z+ es cota inferior del conjunto A si precede a todos los elementos de A. Conse-
cuentemente, en este caso, a ∈ Z+ es cota inferior si es divisor de todos los elementos de A. Por
lo tanto, la única cota inferior del conjunto A es el 1.

Supremo.
El elemento a ∈ Z+ es el supremo del conjunto A si es cota superior y precede a todas las demás
cotas superiores. En este caso, podemos decir que a ∈ Z+ es el supremo de A si divide a todas las
cotas superiores, luego es el mı́nimo común múltiplo de 5, 6, 7, 8 y 9, es decir, 2520.

Ínfimo.
El elemento a ∈ Z+ es el ı́nfimo del conjunto A si es cota inferior y sucede a todas las demás cotas
inferiores. En este caso, podemos decir que a ∈ Z+ es el ı́nfimo de A si es múltiplo de todas las
cotas inferiores. Dado que sólo hay una cota inferior, ella será el ı́nfimo, es decir, el 1.

Veamos ahora los elementos caracterı́sticos de

B = {1, 2, 3, 4, 6, 9, 12, 18, 36}

Elementos maximales. El 36.

Elementos minimales. El 1.

Máximo. El 36.

Mı́nimo. El 1.

Cotas superiores. {x ∈ Z+ : x = 36 · k, k ∈ Z+ }

Cotas inferior . El 1.

Supremo.El 36.

Ínfimo. El 1.

(c) Los diagramas de Hasse se muestran en la figura.

188
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

8 6 9 5 7 36
• • • • • •

12 18
• •
4 •

4 • 6 • • 9

• 3 •
2 • •
2 3

• •
1 1
A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9} B = {1, 2, 3, 4, 6, 9, 12, 18, 36}

Ejemplo 7.29

Ejemplo 7.30 Dado el conjunto B = {2, 4, 6, 10, 12, 30}, se define en él la siguiente relación:

xRy ⇐⇒ x divide a y

(a) Demostrar que es una relación de orden. ¿Es total o parcial?

(b) Dibujar el diagrama de Hasse y hallar la matriz asociada a la relación.

(c) Dado C = {4, 6}, subconjunto de B, hallar sus elementos caracterı́sticos.

Solución

(a) La relación es de orden parcial. Ver ejemplo 7.29.

(b) El diagrama de Hasse y la matriz de la relación se muestra en la figura siguiente:

189
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

12 30
• •

 
1 1 1 1 1 1

 0 1 0 0 1 0 

 0 0 1 0 1 1 
4 • 6 • • 10 MR = 

 0 0 0 1 0 1 

 0 0 0 0 1 0 
0 0 0 0 0 1


2

Ejemplo 7.30

(c) Veamos los elementos caracterı́sticos de C = {4, 6}.

Razonando igual que en el ejemplo 7.29,

Elementos maximales. El 4 y el 6.

Elementos minimales. El 4 y el 6.

Máximo. No tiene.

Mı́nimo. No tiene.

Cotas superiores. El 12.

Cotas inferiores. El 2.

Supremo. El 12

Ínfimo. El 2. 

Ejemplo 7.31 Determinar los elementos maximales y minimales de los siguientes conjuntos ordenados.

(a) Figura siguiente.

190
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

3 5 f g
• • • •

2 • 4 •

d • • e

• • • • •
1 6 a b c
(a.1) (a.2)

e f 4 7
• • • •

3
• 6 •

d • 5
2 • • • 8
c •

b •

• • •
a 1 9
(a.3) (a.4)

Ejemplo 7.31(a)

(b) R con el orden usual, 6.

(c) A = {x : x ∈ R y 0 6 x < 1} con el orden usual 6.

(d) A = {x : x ∈ R y 0 < x 6 1} con el orden usual 6.

(e) A = {2, 3, 4, 6, 8, 24, 48} con el orden de divisibilidad.

Solución

Recordemos que si {A, 4} es un conjunto ordenado, entonces

a ∈ A es maximal ⇐⇒ @x ∈ A : a 4 x
b ∈ A es minimal ⇐⇒ @x ∈ A : x 4 b

(a) Según la figura,

(a.1) Los maximales son el 3 y el 5 y los minimales el 1 y el 6.

191
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(a.2) f y g son los maximales y a, b, c los minimales.


(a.3) Los maximales son el e y f y minimal el a.
(a.4) Los maximales son el 4 y el 7, siendo los minimales 1,9 y 8.

(b) Todo número real está precedido y seguido por otro número real, luego el conjunto ordenado {R, 6}
no tiene maximal ni minimal.

(c) A = {x : x ∈ R y 0 6 x < 1} con el orden usual 6.


Sea x ∈ R, entonces
x ∈ A ⇐⇒ 0 6 x < 1 ⇐⇒ x ∈ [0, 1)
es decir, A = [0, 1) y este conjunto no tiene maximal ya que el 1 no pertenece al mismo. El cero es
minimal ya que no existe en A ningún número que lo preceda.

(d) A = {x : x ∈ R y 0 < x 6 1} con el orden usual 6.


Razonando igual que en el apartado anterior, A = (0, 1] y en este caso ocurre todo lo contrario, es
decir, el 1 es maximal de {A, 6} y no tiene minimal.

(e) A = {2, 3, 4, 6, 8, 24, 48} con el orden de divisibilidad.


El maximal es el 48 y los minimales 2 y 3. 

Ejemplo 7.32 Determinar los elementos máximo y mı́nimo, si existen, de los siguientes conjuntos
ordenados.

f e 4 5 5
• • • • •

d • • e d •
• 4
3 •

b • • c c •
2 • • 3

• • • • • •
a a b 1 2 1
(a.1) (a.2) (a.3) (a.4)

Ejemplo 7.32(a)

(a) Figura anterior.

(b) A = {x ∈ R : 0 < x < 1} con el orden usual 6.

(c) A = {x ∈ R : 0 6 x 6 1} con el orden usual 6.

(d) A = {2, 4, 6, 8, 12, 18, 24, 36, 72} con el orden parcial de divisibilidad.

192
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(e) A = {2, 3, 4, 6, 12, 18, 24, 36} con el orden parcial de divisibilidad.

Solución

Recordemos que si {A, 4} es un conjunto ordenado, entonces


a ∈ A es máximo ⇐⇒ ∀x ∈ A, x 4 a
b ∈ A es mı́nimo ⇐⇒ ∀x ∈ A, b 4 x

(a) Según la figura,


(a.1) El máximo es f y el mı́nimo, a.
(a.2) e es el máximo y mı́nimo no tiene.
(a.3) No tiene máximo ni mı́nimo.
(a.4) El máximo es el cinco y no tiene mı́nimo.
(b) A = {x ∈ R : 0 < x < 1} con el orden usual 6.
A = (0, 1), luego {A, 6} no tiene máximo ni mı́nimo ya que ni el cero ni el uno pertenecen al
conjunto.
(c) A = {x ∈ R : 0 6 x 6 1} con el orden usual 6.
A = [0, 1], luego el máximo y el mı́nimo de {A, 6} son, respectivamente, 0 y 1.
(d) A = {2, 4, 6, 8, 12, 18, 24, 36, 72} con el orden parcial de divisibilidad.
El máximo de {A, 4} es 72 ya que sucede a todos los elementos de A y el mı́nimo el 2.
(e) A = {2, 3, 4, 6, 12, 18, 24, 36} con el orden parcial de divisibilidad.
El conjunto ordenado {A, 4} siendo 4 la relación de divisibilidad no tiene máximo ni mı́nimo. 

Ejemplo 7.33

g h 4 5 f 5 8
• • • • • • •

e •
f •
4 • 6 • • 9
d •
d• •e 3 •
c •
3 • •
c • 7
b •

• • • • • • •
a b 1 2 a 1 2
B = {c, d, e} B = {1, 2, 3, 4, 5} B = {b, c, d} B = {3, 4, 6}

(a.1) (a.2) (a.3) (a.4)

Ejemplo 7.33(a)

193
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

Encontrar en los siguientes conjuntos ordenados las cotas superiores, las cotas inferiores, el ı́nfimo y el
supremo del subconjunto B que se indica.

(a) Figura anterior.


(b) {A, 4} es el conjunto ordenado del apartado (a.1) y B = {b, g, h}.
(c) {A, 4} es el conjunto ordenado del apartado (a.4) y B = {4, 6, 9}.
(d) {A, 4} es el conjunto ordenado del apartado (a.4) y B = {3, 4, 8}.
(e) {R, 6}, donde 6 denota el orden usual y B = {x : x ∈ R y 1 < x < 2}
(f) {R, 6}, donde 6 denota el orden usual y B = {x : x ∈ R y 1 6 x < 2}
(g) {P ({a, b, c}) , ⊆} y B = P ({a, b})
(h) A = {2, 3, 4, 6, 8, 12, 24, 48} ordenado por la relación de divisibilidad y B = {4, 6, 12}.

Solución

(a) Según la figura,


(a.1) B = {c, d, e}
Cotas superiores de B: f, g y h.
Cotas inferiores de B: c, a y b.
Supremo: f .
Ínfimo: c.
(a.2) B = {1, 2, 3, 4, 5}
Cotas superiores de B: 4 y 5.
Cotas inferiores de B: 1 y 2.
Supremo: no tiene.
Ínfimo: no tiene.
(a.3) B = {b, c, d}
Cotas superiores de B: d, e y f .
Cotas inferiores de B: a y b.
Supremo: d.
Ínfimo: b.
(a.4) B = {3, 4, 6}
Cotas superiores de B: 5 y 8.
Cotas inferiores de B: 1, 2 y 3.
Supremo: no existe.
Ínfimo: 3.
(b) {A, 4} es el conjunto ordenado del apartado (a.1) y B = {b, g, h}.
Cotas superiores de B: g y h.
Cota inferior de B: b.
Supremo: no existe.
Ínfimo: b.
(c) {A, 4} es el conjunto ordenado del apartado (a.4) y B = {4, 6, 9}.
Cotas superiores de B: 5 y 8.

194
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Cotas inferiores de B: 1, 2 3 y 7.
Supremo: no existe.
Ínfimo: no existe.

(d) {A, 4} es el conjunto ordenado del apartado (a.4) y B = {3, 4, 8}.

Cotas superior de B: 8.
Cotas inferiores de B: 3,1 y 2.
Supremo: 8.
Ínfimo: no existe.

(e) {R, 6}, donde 6 denota el orden usual y B = {x : x ∈ R y 1 < x < 2}

Cotas superiores de B: x ∈ R : x > 2, es decir, [2, ∞).


Cotas inferiores de B: x ∈ R : x 6 1, es decir, (−∞, 1].
Supremo: el 2.
Ínfimo: el 1.

(f) {R, 6}, donde 6 denota el orden usual y B = {x : x ∈ R y 1 6 x < 2}

Cotas superiores de B: x ∈ R : x > 2, es decir, [2, ∞).


Cotas inferiores de B: x ∈ R : x 6 1, es decir, (−∞, 1].
Supremo: el 2.
Ínfimo: el 1.

(g) {P ({a, b, c}) , ⊆} y B = P ({a, b})

Cotas superiores de B: {a, b} y {a, b, c}.


Cota inferior de B: el conjunto vacı́o, ∅.
Supremo: {a, b}.
Ínfimo: el conjunto vacı́o, ∅.

(h) A = {2, 3, 4, 6, 8, 12, 24, 48} ordenado por la relación de divisibilidad y B = {4, 6, 12}.

Cotas superior de B: 12, 24 y 48.


Cota inferior de B: 2.
Supremo: 12.
Ínfimo: 2. 

Ejemplo 7.34 Dada la siguiente matriz de una relación R en el conjunto A = {a, b, c, d, e}


 
1 1 1 1 0
 0 1 1 1 0 
 
MR =   0 0 1 1 0  
 0 0 0 1 0 
0 0 1 1 1

Hallar el diagrama de Hasse y los elementos caracterı́sticos.

Solución

El diagrama de Hasse se muestra en la figura siguiente.

195
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

d


c

b •

• •
a e

Ejemplo 7.34

Veamos los elementos caracterı́sticos.

Elementos maximales. d.
Elementos minimales. a y e.
Máximo. d
Mı́nimo. No tiene.
Cotas superiores. d.
Cotas inferiores. No hay.
Supremo. d.
Ínfimo. No tiene. 

Ejemplo 7.35 En el conjunto C de los números complejos se define la relación:



 a<c
(a + bi)R(c + di) ⇐⇒ ó
a=cyb6d

(a) Demostrar que es de orden.


(b) Dibujar el diagrama de Hasse para el siguiente conjunto ordenado por la relación anterior

A = {1, 1 + i, 3 − 4i, 1 − i, 4i}

y hallar dos cotas superiores y dos inferiores de este conjunto, ası́ como los restantes elementos
caracterı́sticos del mismo.

Solución

196
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(a) Veamos que es de orden.

Reflexiva. Para todo número complejo a + bi se verifica que a = a y b = b, luego (a + bi)R(a + bi).
Antisimétrica. Sean a + bi y c + di dos números complejos cualesquiera, entonces:
 

 a<c 
∧ Imposible




c<a

 










 
a<c
  

 a<c

 
∧ Imposible

 

(a + bi)R(c + di) ⇐⇒ ∨

 

c=a ∧ d6b

 
 
a=c ∧ b6d
 
 

 
∧  =⇒ ∨
 c<a

 
 
a=c ∧ b6d 

 

(c + di)R(a + bi) ⇐⇒ ∨

 

∧ =⇒ Imposible

 

c=a ∧ d6b
  

c<a

 










 
a=c ∧ b6d 




∧ =⇒ a = c ∧ b = d




c=a ∧ d6b
 

de donde se sigue que a = c y b = d, luego a + bi = c + di.


Transitiva. Sean a + bi, c + di y e + f i tres números complejos cualesquiera, entonces
 

 a<c 
∧ ⇐⇒ a < e {Orden estricto}




c<e

 










 
a<c
  

 a<c

 
∧ ⇐⇒ a < e ∧ d 6 f

 

(a + bi)R(c + di) ⇐⇒ ∨

 

c=e ∧ d6f

 
 
a=c ∧ b6d
 
 

 
∧  =⇒ ∨
 c<e

 
 
a=c ∧ b6d 

 

(c + di)R(e + f i) ⇐⇒ ∨

 

∧ ⇐⇒ a < e ∧ b 6 d

 

c=e ∧ d6f
  

c<e

 










 
a=c ∧ b6d 




∧ ⇐⇒ a = e ∧ b 6 f




c=e ∧ d6f
 

y de aquı́ se sigue que



 a<e

a=e ∧ b6f

luego (a + bi)R(e + f i).

(b) Diagrama de Hasse y elementos caracterı́sticos pedidos.

197
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

3 − 4i • Dos cotas superiores de A: 4 − 4i y 3 − 3i.


Dos cotas inferiores de A: −1 + 4i y 3i.
1+i • Maximal: 3 − 4i.
Minimal: 4i.
Máximo: 3 − 4i.
1 •
Mı́nimo: 4i.
Cotas superiores: {(a + bi) ∈ C : a > 3 y b > −4}
1−i •
Cotas inferiores: {(a + bi) ∈ C : a 6 0 y b 6 4}
Supremo: 3 − 4i
4i •
Ínfimo: 4i

198
Apuntes de Matemática Discreta
8. Relaciones de Equivalencia

Francisco José González Gutiérrez


Cádiz, Octubre de 2004
Lección 8

Relaciones de Equivalencia

Contenido
8.1 Generalidades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 199
8.1.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 200
8.1.2 Digrafo asociado a una Relación de Equivalencia . . . . . . . . . . . . . . . . . 201
8.2 Clases de Equivalencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 201
8.2.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 201
8.2.2 Lema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 202
8.3 Conjunto Cociente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 203
8.3.1 Teorema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 203
8.3.2 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 204
8.3.3 Teorema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 208

La verdad no es un objeto que se encuentre al cabo de una


cadena lógica rı́gida; tampoco está indeterminada en todas las
direcciones del discurso. En una región limitada por contornos
excepcionales: descubrir estos contornos es iluminar esa región,
es explorar lo posible y precisar lo probable, es aplicar a las
cosas la potencia de la claridad y de orden del espı́ritu; en una
palabra es comprender
Jean Ullmo

8.1 Generalidades

Este tipo de relaciones binarias juegan un papel importante en todas las ciencias porque permiten clasi-
ficar los elementos del conjunto en el que están definidas.

Muchas veces trataremos a los elementos de un conjunto más por sus propiedades que como objetos
individuales. En tales situaciones, podremos ignorar todas las propiedades que no sean de interés y
tratar elementos diferentes como “equivalentes” o indistinguibles, a menos que puedan diferenciarse
utilizando únicamente las propiedades que nos interesen.

La noción de “equivalencia” tiene tres caracterı́sticas importantes:

(i) Todo elemento es equivalente a sı́ mismo. (Reflexividad ).


(ii) Si a es equivalente a b, entonces b es equivalente a a. (Simetrı́a).

199
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(iii) Si a es equivalente a b y b es equivalente a c, entonces a es equivalente a c. (Transitividad ).

Estas propiedades son la base para una clase importante de relaciones binarias sobre un conjunto.

8.1.1 Definición

Una relación binaria R definida sobre un conjunto A se dice que es de equivalencia cuando es reflexiva,
simétrica y transitiva.

Ejemplo 8.1 Sea A = {1, 2, 3, 4} y

R = {(1, 1), (1, 2), (2, 1), (2, 2), (3, 4), (4, 3), (3, 3), (4, 4)} .

Ver si R es de equivalencia.

Solución

Reflexividad. En efecto,
(1, 1) ∈ R, (2, 2) ∈ R, (3, 3) ∈ R y (4, 4) ∈ R
luego,
∀x (x ∈ A =⇒ xRx)
es decir, R es reflexiva.

Simetrı́a. En efecto,
(1, 2) ∈ R y (2, 1) ∈ R
(3, 4) ∈ R y (4, 3) ∈ R
luego,
∀x, y ∈ A [(x, y) ∈ R =⇒ (y, x) ∈ R]
es decir, la relación propuesta es simétrica.

Transitividad. En efecto,
(1, 1) ∈ R y (1, 2) ∈ R =⇒ (1, 2) ∈ R
(1, 2) ∈ R y (2, 1) ∈ R =⇒ (1, 1) ∈ R
(1, 2) ∈ R y (2, 2) ∈ R =⇒ (1, 2) ∈ R
(2, 1) ∈ R y (1, 1) ∈ R =⇒ (2, 1) ∈ R
(2, 1) ∈ R y (1, 2) ∈ R =⇒ (2, 2) ∈ R
(2, 2) ∈ R y (2, 1) ∈ R =⇒ (2, 1) ∈ R
(3, 4) ∈ R y (4, 4) ∈ R =⇒ (3, 4) ∈ R
(3, 3) ∈ R y (3, 4) ∈ R =⇒ (3, 4) ∈ R
(4, 3) ∈ R y (3, 3) ∈ R =⇒ (4, 3) ∈ R
(4, 4) ∈ R y (4, 3) ∈ R =⇒ (4, 3) ∈ R

luego,
∀x, y, z ∈ A [(x, y) ∈ R ∧ (y, z) ∈ R =⇒ (x, z) ∈ R]
y la relación es, por tanto, transitiva. 

Ejemplo 8.2

(a) La relación universal sobre cualquier conjunto A es una relación de equivalencia.

200
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(b) La relación vacı́a ∅ es una relación de equivalencia sobre el conjunto vacı́o ∅. No es, sin embargo,
una relación de equivalencia sobre cualquier conjunto no vacı́o ya que no es reflexiva.
(c) La relación de igualdad sobre cualquier conjunto es una relación de equivalencia. 

8.1.2 Digrafo asociado a una Relación de Equivalencia

El digrafo asociado a una relación de equivalencia, R, tiene algunas caracterı́sticas que lo distinguen.
− Como R es reflexiva, cada vértice tiene un bucle.
− La simetrı́a implica que si existe un arco desde a hasta b, también existe un arco desde b hasta
a.
− La transitividad implica que si existe un camino desde a hasta b, entonces existe un arco desde
a hasta b.
Consecuentemente, cada una de las componentes del digrafo de una relación de equivalencia es un
digrafo completo.

8.2 Clases de Equivalencia

8.2.1 Definición

Sea R una relación de equivalencia sobre un conjunto A. Para cada a ∈ A, llamaremos clase de
equivalencia de a, al conjunto formado por todos los elementos de A que estén relacionados con él. La
notaremos [a], es decir,
[a] = {x ∈ A : xRa}

Obsérvese que la clase de equivalencia de un elemento a nunca es vacı́a, ya que la reflexividad de R


implica que a ∈ [a].

Ejemplo 8.3 Sea A = {a, b, c, d} y R el conjunto


R = {(a, a), (a, b), (b, a), (b, b), (c, c), (c, d), (d, c), (d, d)}
Representar el digrafo de R y calcular las clases de equivalencia.

Solución

[a] = {a, b}

[b] = {a, b}

[c] = {c, d}
• • • •
a b c d
[d] = {c, d}

Digrafo Clases

Ejemplo 8.3

Obsérvese que [a] = [b] y [c] = [d], es decir, existen sólo dos clases de equivalencia. 

201
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

8.2.2 Lema

Sea R una relación de equivalencia sobre el conjunto A. Entonces,


(i) [a] = [b] si, y sólo si aRb.
(ii) Si [a] 6= [b], entonces [a] ∩ [b] = ∅

Demostración

(i) [a] = [b] si, y sólo si aRb.


“Sólo si”. En efecto, supongamos que [a] = [b]. Como a ∈ [a] y [a] = [b], entonces a ∈ [b] de aquı́
que aRb.
“Si”. Supongamos que aRb y sea x cualquiera de A, entonces

x ∈ [a] ⇐⇒ xRa
=⇒ xRb {Hipótesis y transitividad de R}
⇐⇒ x ∈ [b]

tenemos, pues, que


∀x ∈ A (x ∈ [a] =⇒ x ∈ [b])
es decir, [a] ⊆ [b].
Por otra parte,

x ∈ [b] ⇐⇒ xRb
=⇒ xRa {Simetrı́a de la hipótesis y transitividad de R}
⇐⇒ x ∈ [a]

tenemos, pues, que


∀x ∈ A (x ∈ [b] =⇒ x ∈ [a])
es decir, [b] ⊆ [a].
De la doble inclusión hallada se sigue el resultado.

(ii) Si [a] 6= [b], entonces [a] ∩ [b] = ∅


Probaremos la contrarrecı́proca. Es decir,

[a] ∩ [b] 6= ∅ =⇒ [a] = [b]

En efecto,
[a] ∩ [b] 6= ∅ =⇒ ∃x ∈ A : x ∈ [a] ∧ x ∈ [b]
⇐⇒ ∃x ∈ A : xRa ∧ xRb
=⇒ ∃x ∈ A : aRx ∧ xRb {Simetrı́a}
=⇒ aRb {Transitividad}
⇐⇒ [a] = [b] {Apartado (ii)}


Obsérvese que de todo lo anterior se sigue que cualquiera de los elementos que componen una clase de
equivalencia puede elegirse como representante de la misma.

202
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

8.3 Conjunto Cociente

8.3.1 Teorema

Si R es una relación de equivalencia en un conjunto A, entonces la familia de todas las clases de


equivalencia de los elementos de A produce una partición de A.

Demostración

Dado que cada clase de equivalencia es un subconjunto de A, el conjunto de todas ellas será una familia
de subconjuntos de A.

Veamos que, en efecto, es una partición de A.

1. [a] 6= ∅, ∀a ∈ A
En efecto, como ya dijimos antes, al menos a pertenece a su clase de equivalencia, luego son no
vacı́as.

2. Si [a] 6= [b], entonces [a] ∩ [b] = ∅


Directamente de (ii) en el lema anterior.
[
3. [a] = A
a∈A

Veamos que la unión de todas las clases de equivalencia es el conjunto A. En efecto,


[ [a]⊆A
x∈ [a] =⇒ ∃a ∈ A : x ∈ [a] =⇒ x ∈ A
a∈A

luego,
!
[
∀x x ∈ [a] =⇒ x ∈ A
a∈A

es decir,
[
[a] ⊆ A
a∈A

Por otra parte,


[
x ∈ A =⇒ x ∈ [x] =⇒ x ∈ [a]
a∈A

luego,
!
[
∀x x ∈ A =⇒ x ∈ [a]
a∈A

es decir,
[
A⊆ [a]
a∈A

de la doble inclusión se sigue el resultado,


[
A= [a]
a∈A

203
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

8.3.2 Definición

Dada una relación de equivalencia sobre un conjunto A, llamaremos conjunto cociente al formado por
todas las clases de equivalencia, lo notaremos por A/R, indicando ası́ que es el conjunto A partido
por la relación de equivalencia R.
A/R = {[a] : a ∈ A}

Ejemplo 8.4 Determinar el conjunto cociente A/R siendo R la relación de equivalencia del ejemplo
8.1

Solución

A = {1, 2, 3, 4}

[1] = {x ∈ A : xR1} = {1, 2}


[2] = {x ∈ A : xR1} = {1, 2}
[3] = {x ∈ A : xR1} = {3, 4}
[4] = {x ∈ A : xR1} = {3, 4}

Consecuentemente,
A/R = {[1] , [3]} = {{1, 2} , {3, 4}}


Ejemplo 8.5 Sea el conjunto Z+ × Z+ y consideremos en él la relación

(a, b)R(c, d) si, y sólo si a + d = b + c

cualesquiera que sean (a, b) y (c, d) de Z+ × Z+ .

(a) Probar que la relación propuesta es de equivalencia.


(b) Hallar las clases de equivalencia.
(c) Obtener el conjunto cociente.
(d) Escribir el conjunto cociente que se obtiene en el caso de que la relación se defina en el conjunto
A × A siendo A = {1, 2, 3, 4, 5}.
(e) Construir una gráfica que represente al conjunto cociente para A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10}

Solución

(a) Probaremos que R cumple las condiciones exigidas para ser de equivalencia.

Reflexividad. En efecto, para cada par (a, b) de Z+ × Z+ se verifica que

a+b=b+a

de aquı́ que
(a, b)R(a, b)
y la relación es, por tanto, reflexiva.

Simetrı́a. En efecto, si (a, b) y (c, d) son cualesquiera de Z+ × Z+ tales que

(a, b)R(c, d)

204
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

tendremos que
a+d=b+c
de donde por la conmutatividad de la suma en Z+ se sigue que

d+a=c+b

luego
(c, d)R(a, b)
y R es, por tanto, simétrica.

Transitividad. Sean (a, b), (c, d) y (e, f ) tres elementos arbitrarios de Z+ × Z+ , tales que

(a, b)R(c, d) y (c, d)R(e, f )

es decir, tales que


a+d=b+c y c+f =d+e
si sumamos miembro a miembro ambas igualdades obtendremos

a+d+c+f =b+c+d+e

de donde se sigue que


a+f =b+e
luego
(a, b)R(e, f )
y, consecuentemente, R es transitiva.

Por ser reflexiva, simétrica y transitiva, R será una relación de equivalencia

(b) Hallemos las clases de equivalencia.

Sea (a, b) un par de enteros positivos cualesquiera. Entonces,

[(a, b)] = {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : (x, y)R(a, b)}


= {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x + b = y + a}
= {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = a − b}
= {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = d}

donde d es la diferencia entre a y b. Cuando el par (a, b) recorra todo el conjunto Z+ ×Z+ , su diferencia, d,
recorrerá el conjunto Z de los números enteros ya que será un entero negativo, cero o positivo dependiendo
de que a sea menor, igual o mayor que b.

Por lo tanto, la clase de equivalencia de cualquier elemento tendrá la forma:

(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = d, con d ∈ Z


Por ejemplo,
(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = 0


será la clase de equivalencia del par (1, 1) y del (2, 2), del (3, 3), etc..., en general de todos los pares de
la forma (a, a). Tomando como representante el (1, 1),

[(1, 1)] = (x, y) ∈ Z+ × Z+ : x = y = {(1, 1), (2, 2), (3, 3), . . . . . .}




y el conjunto

(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = −8 = {(1, 9), (2, 10), (3, 11), (4, 12), . . . . . .}




205
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

será, por ejemplo, [(1, 9)], clase de equivalencia del par (1, 9).

(c) Obtengamos el conjunto cociente.

Z+ × Z+ /R = { ······ {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = −2} ,


{(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = −1} ,
{(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = 0} ,
{(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = 1} ,
{(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = 2} , ······ }

es decir,


Z+ × Z+ /R = {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = d}d∈Z− ,
{(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = 0} ,

{(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = d}d∈Z+

= {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = −d}d∈Z+ ,
{(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = 0} ,

{(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x − y = d}d∈Z+

= {(x, x + d) ∈ Z+ × Z+ }d∈Z+ , {(x, x) ∈ Z+ × Z+ } , {(y + d, y) ∈ Z+ × Z+ }d∈Z+
= {[(x, x + d)] , [(x, x)] , [(y + d, y)] , con d ∈ Z+ }x∈Z+ ,y∈Z+

y como x − (x + d) = −d, x − x = 0 y d + y − y = d independientemente de los valores que tomen x e


y, podemos tomar x = 1 e y = 1, es decir elegir como representante de cada clase a los pares (1, 1 + d),
(1, 1) y (1 + d, 1), respectivamente. Entonces,

Z+ × Z+ /R = [(1, 1 + d)] , [(1, 1)] , [(1 + d, 1)] , con d ∈ Z+




y haciendo 1 + d = p,

Z+ × Z+ /R = [(1, p)] , [(1, 1)] , [(p, 1)] , con p ∈ Z+ \ {1} = [(1, p)] , [(p, 1)] , con p ∈ Z+
 

(d) Escribiremos el conjunto cociente para el subconjunto de Z+ , A = {1, 2, 3, 4, 5}

A × A/R = {[(1, p)] , [(p, 1)] , con p ∈ A}


= {[(1, 5)] , [(1, 4)] , [(1, 3)] , [(1, 2)] , [(1, 1)] , [(2, 1)] , [(3, 1)] , [(4, 1)] , [(5, 1)]}
= {{(1, 5)} , {(1, 4)(2, 5)} , {(1, 3), (2, 4), (3, 5)} , {(1, 2), (2, 3), (3, 4), (4, 5)} ,
= {(1, 1), (2, 2), (3, 3), (4, 4), (5, 5)} , {(2, 1), (3, 2), (4, 3), (5, 4)} , {(3, 1), (4, 2), (5, 3)} ,
= {(4, 1), (5, 2)} , {(5, 1)}}

(e) Construiremos una gráfica representativa del conjunto cociente para el subconjunto de Z+ ,

A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10} .

206
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(1, 10) (2, 10) (3, 10) (4, 10) (5, 10) (6, 10) (8, 10) (7, 10) (9, 10) (10, 10)

]
0)
,1
[(1

(1, 9) (2, 9) (3, 9) (4, 9) (5, 9) (6, 9) (7, 9) (8, 9) (9, 9) (10, 9)
)]
,9
[(1

(1, 8) (2, 8) (3, 8) (4, 8) (5, 8) (6, 8) (7, 8) (8, 8) (9, 8) (10, 8)
)]
,8
[(1

(1, 7) (2, 7) (3, 7) (4, 7) (5, 7) (6, 7) (7, 7) (8, 7) (9, 7) (10, 7)
)]
,7
[(1

(1, 6) (2, 6) (3, 6) (4, 6) (5, 6) (6, 6) (7, 6) (8, 6) (9, 6) (10, 6)
)]
,6
[(1

(1, 5) (2, 5) (3, 5) (4, 5) (5, 5) (6, 5) (7, 5) (8, 5) (9, 5) (10, 5)
)]
,5
[(1

(1, 4) (2, 4) (3, 4) (4, 4) (5, 4) (6, 4) (7, 4) (8, 4) (9, 4) (10, 4)
)]
,4
[(1

(1, 3) (2, 3) (3, 3) (4, 3) (5, 3) (6, 3) (7, 3) (8, 3) (9, 3) (10, 3)
)]
,3
[(1

(1, 2) (2, 2) (3, 2) (4, 2) (5, 2) (6, 2) (7, 2) (8, 2) (9, 2) (10, 2)
)]
,2
[(1

(1, 1) (2, 1) (3, 1) (4, 1) (5, 1) (6, 1) (7, 1) (8, 1) (9, 1) (10, 1)

]
)]

)]

)]

)]

)]

)]

)]

)]

)]

1)
,1

,1

,1

,1

,1

,1

,1

,1

,1

0,
[(1

[(2

[(3

[(4

[(5

[(6

[(7

[(8

[(9

[(1

Conjunto cociente

Ejemplo 8.6 En el conjunto A = {0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9} se considera la relación


aRb si, y sólo si a − b es múltiplo de 3
Probar que es de equivalencia, hallar las clases de equivalencia y el conjunto cociente.

Solución

Obsérvese que
a − b es múltiplo de 3 ⇐⇒ a − b = 3k; k ∈ Z.
luego la relación puede escribirse en la forma
aRb ⇐⇒ a − b = 3k; k ∈ Z
Reflexiva. Para cada a de A se verifica que
a−a=0
lo cual puede escribirse en la forma
a − a = 3 · 0; 0 ∈ Z

207
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luego aRa.

Simétrica. Si a y b son cualesquiera de A tales que aRb, entonces

a − b = 3k; k ∈ Z

de aquı́ que
b − a = 3(−k); −k ∈ Z
y por tanto, bRa.

Transitiva. En efecto, si a, b y c son cualesquiera de A tales que aRb y bRc, entonces

a − b = 3k1 ; k1 ∈ Z y b − c = 3k2 ; k2 ∈ Z

y si sumamos miembro a miembro ambas ecuaciones, tendremos que

a − c = 3(k1 + k2 ); k1 + k2 ∈ Z

luego aRc.

Clases de equivalencia. Si a es cualquiera de A, entonces

x ∈ [a] ⇐⇒ xRa
⇐⇒ x − a = 3k; k ∈ Z
⇐⇒ x = a + 3k; k ∈ Z

luego
[a] = {x : x = a + 3k; k ∈ Z} .
Ası́ pues,
[0] = {x : x = 3k; k ∈ Z} = {0, 3, 6, 9}
[1] = {x : x = 1 + 3k; k ∈ Z} = {1, 4, 7}
[2] = {x : x = 2 + 3k; k ∈ Z} = {2, 5, 8}
El conjunto cociente será, por tanto,

A/R = {{0, 3, 6, 9} , {1, 4, 7} , {2, 5, 8}}

8.3.3 Teorema

Dada una partición de un conjunto A, puede definirse en él una relación de equivalencia R tal que el
conjunto cociente A/R coincida con la partición dada.

Demostración

Sea {A1 , A2 , . . . , An } una partición del conjunto A. Definimos la siguiente relación:

Dos elementos de A están relacionados si, y sólo si pertenecen al mismo subconjunto de la partición.

es decir, si a y b son cualesquiera de A, entonces

aRb ⇐⇒ ∃Ai ⊆ A : a y b ∈ Ai

Veamos que R es de equivalencia.

En efecto,

208
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Reflexividad. Si a es cualquiera de A, como {A1 , A2 , . . . , An } es una partición de A, será


n
[
A= Ai
i=1

luego
n
[
a∈ Ai =⇒ ∃Ai : a ∈ Ai =⇒ a y a ∈ Ai =⇒ aRa
i=1

por lo tanto,
∀a (a ∈ A =⇒ aRa)
es decir, la relación es reflexiva.

Simetrı́a. Sean a y b dos elementos cualesquiera de A, entonces

aRb ⇐⇒ ∃Ai ⊆ A : a y b ∈ Ai =⇒ ∃Ai ⊆ A : b y a ∈ Ai ⇐⇒ bRa

o sea,
∀a, b ∈ A (aRb =⇒ bRa)
y la relación es, por tanto, simétrica.

Transitividad. En efecto, si a, b y c son tres elementos arbitrariamente elegidos en A, entonces

aRb ⇐⇒ ∃Ai ⊆ A : a y b ∈ Ai
y
bRc ⇐⇒ ∃Aj ⊆ A : b y c ∈ Aj

de donde se sigue que b ∈ Ai ∩ Aj , consecuentemente Ai ∩ Aj 6= ∅ y por la definición de partición


tendremos que Ai = Aj .
Resulta, pues, que a y c pertenecen al mismo subconjunto de la partición y, por lo tanto, aRc.
Ası́ pues,
∀a, b, c ∈ A (aRb ∧ bRc =⇒ aRc)
es decir, R es transitiva.

Veamos el conjunto cociente.

Por la forma en que hemos definido la relación, se sigue directamente que las clases de equivalencia
correspondientes son los subconjuntos de la partición, luego

A/R = {A1 , A2 , . . . , An }

Ejemplo 8.7 Sea A = {1, 3, 3, 4} y {{1, 2, 3} , {4}} una partición de A. Determı́nese la relación de
equivalencia correspondiente en A.

Solución

Si tenemos en cuenta que las clases de equivalencia son los subconjuntos de la partición, tendremos

[1] = {1, 2, 3} y [4] = {4}

A partir de la definición de clases de equivalencia y de que R ha de ser de equivalencia, tendremos:

[1] = {1, 2, 3} , luego (1, 1), (1, 2), (1, 3), (2, 1), (2, 2), (2, 3), (3, 1), (3, 2), (3, 3) ∈ R
[4] = {4} , luego (4, 4) ∈ R

209
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

de aquı́ que
R = {(1, 1), (1, 2), (1, 3), (2, 1), (2, 2), (2, 3), (3, 1), (3, 2), (3, 3), (4, 4)}

Ejemplo 8.8 Determinar si la relación R cuya matriz se da es una relación de equivalencia sobre el
conjunto A = {a, b, c}.

 
1 0 0
(a) MR = 0 1 1 
0 1 1
 
1 0 1
(b) MR = 0 1 0 
0 0 1

Solución

Supongamos que rij es un elemento cualquiera de la matriz, donde i indica la fila a la que pertenece y j
la columna.

(a) Veamos si cumple las condiciones para que la relación propuesta sea de equivalencia.
Reflexiva. En efecto lo es ya que todos los elementos de la diagonal principal son unos, lo cual
significa que
∀x (x ∈ A =⇒ xRx)

Simétrica. También lo es, ya que

rij = rji , ∀i, j = 1, 2, 3; i 6= j

lo cual significa que


∀x, y ∈ A (xRy =⇒ yRx)

Transitiva. Se prueba con facilidad que

si rij = 1 ∧ rjk = 1, entonces rik = 1

y
si rik = 0, entonces rij = 0 ∨ rjk = 0

lo cual significa que


∀x, y, z ∈ A (xRy ∧ yRz =⇒ xRz)

(b) La relación propuesta no es de equivalencia ya que r13 = 1 y r31 = 0, lo cual significa que

aRc y, sin embargo cR


/a

es decir, la relación propuesta no es simétrica. 

Ejemplo 8.9 Determinar si las relaciones cuyos grafos dirigidos se dan en la figura siguiente son de
equivalencia.

210
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

1 • • 2

1 • • 2
6 •

5 •

3 •

4 • • 3

(a) (b)

Solución

(a) Veamos si cumple las tres condiciones.


Reflexiva. En efecto lo es, ya que en cada uno de los vértices hay un bucle.
Simétrica. También lo es, ya que entre cada dos vértices x e y hay dos aristas, una que va desde x
hasta y y otra que va desde y hasta x.
Transitiva. En efecto, para cada camino entre dos puntos x e y del digrafo, hay una arista entre
los mismos.
(b) Veamos si cumple las condiciones exigidas para que la relación representada por el digrafo sea de
equivalencia.
Reflexiva. En cada uno de los vértices hay un bucle, luego la relación es reflexiva.
Simétrica. No lo es, ya que por ejemplo entre 1 y 2 hay una arista, pero no ası́ entre 2 y 1.
Consecuentemente, la relación no es de equivalencia. 

Ejemplo 8.10 Si {{a, c, e} , {b, d, f }} es una partición del conjunto A = {a, b, c, d, e, f }, determinar la
relación de equivalencia correspondiente.

Solución

Si R es la relación de equivalencia buscada, entonces el conjunto cociente es

A/R = {{a, c, e} , {b, d, f }}

luego las clases de equivalencia son

[a] = {a, c, e} y [b] = {b, d, f }

Pues bien,

[a] = {a, c, e} , luego (a, a), (a, c), (a, e), (c, a), (c, c), (c, e), (e, a), (e, c) y (e, e) están en R

211
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

también,

[b] = {b, d, f } , luego (b, b), (b, d), (b, f ), (d, b), (d, d), (d, f ), (f, b), (f, d) y (f, f ) están en R

Consecuentemente, la relación es

R = {(a, a), (a, c), (a, e), (c, a), (c, c), (c, e), (e, a), (e, c), (e, e),
(b, b), (b, d), (b, f ), (d, b), (d, d), (d, f ), (f, b), (f, d), (f, f )}

Ejemplo 8.11 Sobre el conjunto Z+ × Z+ se define la relación,

(a, b)R(c, d) ⇐⇒ ad = bc

(a) Probar que R es de equivalencia.


(b) Obtener las clases de equivalencia.
(c) Escribir el conjunto cociente.
(d) Escribir el conjunto cociente y dibujar una gráfica explicativa del mismo para el conjunto A × A,
siendo A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10}

Solución

(a) Probaremos que R es de equivalencia.


Reflexiva. Sea (a, b) cualquiera de Z+ × Z+ A. Por la conmutatividad del producto de enteros, ab = ba,
luego (a, b)R(b, a), es decir,

∀(a, b) (a, b) ∈ Z+ × Z+ =⇒ (a, b)R(a, b)


 

y la relación es, en efecto, reflexiva.


Simétrica. Sean (a, b) y (c, d) dos elementos arbitrarios de Z+ × Z+ . Entonces,

(a, b)R(c, d) ⇐⇒ ad = bc ⇐⇒ bc = ad ⇐⇒ (c, d)R(a, b)

luego,
∀(a, b), (c, d) ∈ Z+ × Z+ [(a, b)R(c, d) =⇒ (c, d)R(a, b)]
es decir, R es simétrica.
Transitiva. Si (a, b), (c, d) y (e, f ) son cualesquiera de Z+ × Z+ , entonces

(a, b)R(c, d) ⇐⇒ ad = bc 
y =⇒ adcf = bcde =⇒ af = be ⇐⇒ (a, b)R(e, f )
(c, d)R(e, f ) ⇐⇒ cf = de

(b) Obtengamos las clases de equivalencia.


Sea (a, b) un par de enteros positivos cualquiera. Entonces,

[(a, b)] = {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : (x, y)R(a, b)}


= {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : xb = ya}
 
+ + x a
= (x, y) ∈ Z × Z : =
y b
Por ejemplo,  
x 9
[(9, 15)] = (x, y) ∈ Z+ × Z+ : =
y 15

212
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

ahora bien,
9
9 3 3
= 15 = , siendo 3 = m.c.d.(9, 15)
15 3
5
y
3 3k
= , con k ∈ Z+
5 5k
luego,  
+ + x 3
[(9, 15)] = (x, y) ∈ Z × Z : = = [(3, 5)]
y 5
y  
x 3
[(3, 5)] = (x, y) ∈ Z+ × Z+ : =
y 5
= {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x = 3k e y = 5k, con k ∈ Z+ }
= {(3k, 5k) : k ∈ Z+ }
= {k(3, 5) : k ∈ Z+ }
En general podemos razonar de forma análoga.
a
− Si m.c.d.(a, b) = 1, es decir si la fracción es irreducible, entonces
b
a ka
= , con k ∈ Z+
b kb
− Si m.c.d.(a, b) = d 6= 1, entonces
a
a d
= b
b d
a
d
y la fracción b
es irreducible, luego
d
a
k ad
d
b
= con k ∈ Z+
d k db

Por lo tanto, si llamamos d al m.c.d.(a, b), tendremos


 
x a/d
[(a, b)] = (x, y) ∈ Z+ × Z+ : =
y b/d
 
+ + a b +
= (x, y) ∈ Z × Z : x = k e y = k , con k ∈ Z
d d
  
a b
= k ,k , con k ∈ Z+
d d
   
a b +
= k , , con k ∈ Z
d d
Por ejemplo, si queremos calcular la clase de equivalencia del par (3, 7), como m.c.d.(3, 7) = 1, tendremos
que
[(3, 7)] = {k(3, 7), con k ∈ Z+ }
= {(3, 7), (6, 14), (9, 21), (12, 28), (15, 35), . . .}
y si queremos calcular la clase del par (16, 20), como m.c.d.(16, 20) = 4,
   
16 20
[(16, 20)] = k , , con k ∈ Z+
4 4
= {k(4, 5), con k ∈ Z+ }
= {(4, 5), (8, 15), (16, 20), (20, 25), (24, 30), . . .}

213
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(c) Escribamos el conjunto cociente Z+ × Z+ /R.


Según lo que hemos visto en el punto anterior,

Z+ × Z+ /R = {{k(a, b), con k ∈ Z+ } (a, b) ∈ Z+ × Z+ y m.c.d.(a, b) = 1}


= {[(a, b)] : (a, b) ∈ Z+ × Z+ y m.c.d.(a, b) = 1}

(d) Veamos cual es el conjunto cociente para A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10}.


Por el punto anterior,

A × A/R = {{k(a, b), con k ∈ Z+ } (a, b) ∈ A × A y m.c.d.(a, b) = 1}


= {[(a, b)] : (a, b) ∈ A × A y m.c.d.(a, b) = 1}

luego tenemos que saber cuantos pares de números primos entre sı́ hay en el conjunto A × A. En la
siguiente tabla figuran los divisores de todos los números y en los cruces los divisores comunes.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
1 1,2 1,3 1,2,4 1,5 1,2,3,6 1,7 1,2,4,8 1,3,9 1,2,5,10
1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1
2 1,2 1 1,2 1 1,2 1 1,2 1 1,2 1 1,2
3 1,3 1 1 1,3 1 1 1,3 1 1 1,3 1
4 1,2,4 1 1,2 1 1,2,4 1 1,2 1 1,2,4 1 1,2
5 1,5 1 1 1 1 1,5 1 1 1 1 1,5
6 1,2,3,6 1 1,2 1,3 1,2 1 1,2,3,6 1 1,2 1,3 1,2
1 1,7 1 1 1 1 1 1 1,7 1 1 1
8 1,2,4,8 1 1,2 1 1,2,4 1 1,2 1 1,2,4,8 1 1,2
9 1,3,9 1 1 1,3 1 1 1,3 1 1 1,3,9 1
10 1,2,5,10 1 1,2 1 1,2 1,5 1,2 1 1,2 1 1,2,5,10

Por lo tanto,

A × A/R = {[(1, 10)] , [(1, 9)] , [(1, 8)] , [(1, 7)] , [(1, 6)] , [(1, 5)] , [(2, 9)] , [(1, 4)] , [(2, 7)] ,
[(3, 10)] , [(1, 3)] , [(3, 8)] , [(2, 5)] , [(3, 7)] , [(4, 9)] , [(1, 2)] , [(5, 9)] , [(4, 7)] ,
[(3, 5)] , [(5, 8)] , [(2, 3)] , [(7, 10)] , [(5, 7)] , [(3, 4)] , [(7, 9)] , [(4, 5)] , [(5, 6)] ,
[(6, 7)] , [(7, 8)] , [(8, 9)] , [(9, 10)] , [(1, 1)] , [(10, 9)] , [(9, 8)] , [(8, 7)] , [(7, 6)] ,
[(6, 5)] , [(5, 4)] , [(9, 7)] , [(4, 3)] , [(7, 5)] , [(10, 7)] , [(3, 2)] , [(8, 5)] , [(5, 3)] ,
[(7, 4)] , [(9, 5)] , [(2, 1)] , [(9, 4)] , [(7, 3)] , [(5, 2)] , [(8, 3)] , [(3, 1)] , [(10, 3)] ,
[(7, 2)] , [(4, 1)] , [(9, 2)] , [(5, 1)] , [(6, 1)] , [(7, 1)] , [(8, 1)] , [(9, 1)] , [(10, 1)]}
= {{(1, 10)} , {(1, 9)} , {(1, 8)} , {(1, 7)} , {(1, 6)} , {(1, 5) , (2, 10)} , {(2, 9)} ,
{(1, 4) , (2, 8)} , {(2, 7)} , {(3, 10)} , {(1, 3) , (2, 6) , (3, 9)} , {(3, 8)} , {(2, 5) , (4, 10)} ,
{(3, 7)} , {(4, 9)} , {(1, 2) , (2, 4) , (3, 6) , (4, 8) , (5, 10)} , {(5, 9)} , {(4, 7)} ,
{(3, 5) , (6, 10)} , {(5, 8)} , {(2, 3) , (4, 6) , (6, 9)} , {(7, 10)} , {(5, 7)} , {(3, 4) , (6, 8)} ,
{(7, 9)} , {(4, 5) , (8, 10)} , {(5, 6)} , {(6, 7)} , {(7, 8)} , {(8, 9)} , {(9, 10)} , {(1, 1)} ,
{(10, 9)} , {(9, 8)} , {(8, 7)} , {(7, 6)} , {(6, 5)} , {(5, 4) , (10, 8)} , {(9, 7)} ,
{(4, 3) , (8, 6)} , {(7, 5)} , {(10, 7)} , {(3, 2) , (6, 4) , (9, 6)} , {(8, 5)} , {(5, 3) , (10, 6)} ,
{(7, 4)} , {(9, 5)} , {(2, 1) , (4, 2) , (6, 3) , (8, 4) , (10, 5)} , {(9, 4)} , {(7, 3)} ,
{(5, 2) , (10, 4)} , {(8, 3)} , {(3, 1) , (6, 2) , (9, 3)} , {(10, 3)} , {(7, 2)} , {(4, 1) , (8, 2)} ,
{(9, 2)} , {(5, 1) , (10, 2)} , {(6, 1)} , {(7, 1)} , {(8, 1)} , {(9, 1)} , {(10, 1)}}

Veamos una gráfica del conjunto cociente para A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10}.

214
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

10 • • • • • • • • • • •

]
0)
[(1, 9)] [(1, 10)]

,1
0)]

0)

[(9
,1
[(3, 1

[(7
]
9)

]
, 9)
0,•

9)]
9 • • • • • • • • • • 1

)]
[(

[(5

,9
)]
]

[(4,
[(2, 9)

,9

[(8
[(7
)]
,8
8 • • • • • • • • • ([ 9 • •

)]
[(1, 8)]

8)]

,8
8)]

[(7
[(3,

,
[(5
)]

]
, 7•
, 7)
7)]
7 • • • • • • • • 8 ]• •

)]
[(4 [( )]
7)

,7
[(3,

)]
[(1, 7)]

)]

, 7
0,

[(6
,7
[(9
[(2, 7

[(1
[(5
)]
7, 6•
6 • • • • • • • ( • • •

)]
[

,6
[(1, 6)]

[(5
)]
5 • • • • • • 6, 5• •
[( )] • • )] •
)]

)] ,5 ,5
,5

,5
[(1, 5)]

]
5)]

[(9
, 5)

[(7 [(8
[(4
[(2,

[(3

)] 4)]
5, 4• [(9, •
4 • • • • • [ ( • • )] • •
)]

,4
,4
)]

[ (7
[(3
[(1, 4

)] 3)]
4, 3• [(7,•
3 • • • • [ ( • • • • 3)] •
3)] 3)] [(10,
[(8,
)]

,
)]

[( 5
,3
3

[(2
[(1,

2 • • • • • • • )] • • ]• •
)] 2)] [(7, 2 [(9, 2)
,2 [(5,
]

[(3
, 2)
[(1

1 • • ]• • • •
[(6, 1)]
• • • • •
, 1) [(3,
1)] [(4, 1
)] [(5, 1)] [(7, 1)] [(8, 1)] [(9, 1)] [(10, 1)]
)]

[(2
,1
[(1

• • • • • • • • • •
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

Conjunto cociente

Ejemplo 8.12 Sobre Z+ × Z+ se define la relación,

(a, b)R(c, d) ⇐⇒ a + b = c + d

(a) Probar que R es de equivalencia.

(b) Hallar las clases de equivalencia.

(c) Obtener el conjunto cociente.

Solución

215
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(a) Probemos que R es de equivalencia.


Reflexiva. Para todo (a, b) de Z+ × Z+ se verifica que a + b = a + b, de aquı́ que (a, b)R(a, b) y R
sea reflexiva.
Simétrica. Para todo (a, b) y (c, d) de Z+ × Z+ , se verifica,

(a, b)R(c, d) ⇐⇒ a + b = c + d ⇐⇒ c + d = a + b ⇐⇒ (c, d)R(a, b)

luego R es simétrica.
Transitiva. Para todo (a, b), (c, d) y (e, f ) de AZ+ × Z+ , se verifica,

(a, b)R(c, d) ⇐⇒ a + b = c + d 
y =⇒ a + b = e + f ⇐⇒ (a, b)R(e, f )
(c, d)R(e, f ) ⇐⇒ c + d = e + f

luego R es transitiva y, consecuentemente, de equivalencia.


(b) Hallemos las clases de equivalencia.
Sea (a, b) cualquier par de enteros positivos. Entonces,

[(a, b)] = {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : (x, y)R(a, b)}


= {(x, y) ∈ Z+ × Z+ : x + y = a + b}
= {(a + b − y, y) ∈ Z+ × Z+ }
= {(a + b − y, y) : a + b − y ∈ Z+ e y ∈ Z+ }
= {(a + b − y, y) : a + b − y > 1 e y > 1}
= {(a + b − y, y) : y 6 a + b − 1 e y > 1}
= {(a + b − y, y) : 1 6 y 6 a + b − 1}

Por ejemplo,

[(1, 1)] = {(1 + 1 − y, y) : 1 6 y 6 1 + 1 − 1} = {(2 − y, y) : y = 1} = {(1, 1)}

[(5, 8)] = {(5 + 8 − y, y) : 1 6 y 6 5 + 8 − 1}


= {(13 − y, y) : 1 6 y 6 12}
= {(12, 1), (11, 2), (10, 3), (9, 4), (8, 5), (7, 6), (6, 7), (4, 9), (3, 10), (2, 11), (1, 12)}

(c) Obtengamos el conjunto cociente.

Z+ × Z+ /R = [(a, b)] : (a, b) ∈ Z+ × Z+




donde
[(a, b)] = {(a + b − y, y) : 1 6 y 6 a + b − 1}
= {(a + b − 1, 1) , (a + b − 1, 2) , . . . , (2, a + b − 2) , (1, a + b − 1)}
= [(a + b − 1, 1)]
es decir, en cada clase habrá un par cuya segunda componente es 1 y que elegiremos como repre-
sentante, luego
Z+ × Z+ /R = [(a + b − 1, 1)] : a ∈ Z+ y b ∈ Z+ .


Además,

a ∈ Z+ =⇒ a > 1 


y =⇒ a + b > 2 =⇒ a + b − 1 > 1 =⇒ a + b − 1 ∈ Z+


b ∈ Z+ =⇒ b > 1

216
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

es decir, cuando el par (a, b) recorra Z+ × Z+ , a + b − 1 recorrerá Z+ , luego si hacemos a + b − 1


igual a k, tendremos que
Z+ × Z+ /R = [(k, 1)] : k ∈ Z+ .


La gráfica siguiente es una representación parcial del conjunto cociente.

(1, 10)

(1, 9) (2, 9)

(1, 8) (2, 8) (3, 8)

(1, 7) (2, 7) (3, 7) (4, 7)

(1, 6) (2, 6) (3, 6) (4, 6) (5, 6)

(1, 5) (2, 5) (3, 5) (4, 5) (5, 5) (6, 5)

(1, 4) (2, 4) (3, 4) (4, 4) (5, 4) (6, 4) (7, 4)

(1, 3) (2, 3) (3, 3) (4, 3) (5, 3) (6, 3) (7, 3) (8, 3)

(1, 2) (2, 2) (3, 2) (4, 2) (5, 2) (6, 2) (7, 2) (8, 2) (9, 2)

(1, 1) (2, 1) (3, 1) (4, 1) (5, 1) (6, 1) (7, 1) (8, 1) (9, 1) (10, 1)
[(1
[(1

[(2

[(3

[(4

[(5

[(6

[(7

[(8

[(9

0,
,1

,1

,1

,1

,1

,1

,1

,1

,1

1
)]

)]

)]

)]

)]

)]

)]

)]

)]

)]

Conjunto cociente

Ejemplo 8.13 En el conjunto Z+ se define la siguiente relación R


√  √
xRy ⇐⇒ E x = E ( y)

donde E(x) significa “parte entera de x”.

Demostrar que se trata de una relación de equivalencia, hallar las clases de equivalencia y el conjunto
cociente.

Solución

217
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

R es de equivalencia.
√ √
En efecto, para cada entero positivo x se verifica que E( x) = E( x), luego,

∀x x ∈ Z+ =⇒ xRx


es decir, R es reflexiva.
También es simétrica puesto que,
√ √ √ √
∀x, y ∈ Z+ xRy =⇒ E( x) = E( y) ⇐⇒ E( y) = E( x) =⇒ yRx
 

y transitiva, ya que
√ √  √ √  √ √
∀x, y, z ∈ Z+ xRy ∧ yRz =⇒ E( x) = E( y) ∧ E( y) = E( z) =⇒ E( x) = E( z) =⇒ xRz
 

Clases de equivalencia.
Sea n un número entero positivo cualquiera, entonces

[n] = x ∈ Z+ : xRn


luego,
x ∈ [n] ⇐⇒ xRn
√ √
⇐⇒ E ( x) = E ( n)
√ √ √
⇐⇒ E ( n) 6 x < E ( n) + 1
√ 2 √ 2
⇐⇒ (E ( n)) 6 x < (E ( n) + 1)
es decir, n √ 2 √  2 o
[n] = x ∈ Z+ : E n 6x< E n +1
Por ejemplo,
n √ 2 √  2 o
[1] = x ∈ Z+ : E 1 6x< E 1 +1 = {x ∈ Z+ : 1 6 x < 4} = {1, 2, 3}
n √ 2 √  2 o
[4] = x ∈ Z+ : E 4 6x< E 4 +1 = {x ∈ Z+ : 4 6 x < 9} = {4, 5, 6, 7, 8}

y ası́, sucesivamente.
Conjunto cociente.
Observemos lo siguiente:
√ √ √
E( 1) = 1, E( 2) = 1, E( 3) = 1,
√ √ √ √ √
E( 4) = 2, E( 5) = 2, E( 6) = 2, E( 7) = 2, E( 8) = 2
√ √ √
E( 9) = 3, E( 10) = 3, ... ... ... E( 15) = 3
√ √ √
E( 16) = 4, E( 17) = 4, ... ... ... ... E( 24) = 4

E( 25) = 4, ... ... ... ... ... ...
y ası́ sucesivamente, de aquı́ que el conjunto cociente sea
Z+ /R = {[1] , [4] , [9] , [16] , [25] . . . . . .}
 2 
= n : n ∈ Z+
  √ 2  √  2 
= x ∈ Z+ : E n2 6x< E n2 + 1

= x ∈ Z+ : n2 6 x < (n + 1)2 n ∈ Z+
= {{1, 2, 3} , {4, 5, 6, 7, 8} {9, 10, 11, 12, 13, 14, 15} , {16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24} , . . .}


218
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Ejemplo 8.14 Dado A = R2 , sea R la siguiente relación en A,

(x1 , y1 )R(x2 , y2 ) ⇐⇒ x1 = x2

(a) Verificar que es una relación de equivalencia.

(b) Describir geométricamente las clases de equivalencia y el conjunto cociente que la relación R de-
termina en el conjunto A.

Solución

(a) Veamos que es una relación de equivalencia.

Reflexiva. Para todo (x, y) ∈ R2 , se verifica que x = x luego (x, y)R(x, y).
Simétrica. Dados dos puntos cualesquiera de R2 , se verifica que:

(x1 , y1 )R(x2 , y2 ) ⇐⇒ x1 = x2 =⇒ x2 = x1 ⇐⇒ (x2 , y2 )R(x1 , y1 )

Transitiva. Para cada terna de puntos de R2 , se verifica:


)
(x1 , y1 )R(x2 , y2 ) ⇐⇒ x1 = x2
=⇒ x1 = x3 ⇐⇒ (x1 , y1 )R(x3 , y3 )
(x2 , y2 )R(x3 , y3 ) ⇐⇒ x2 = x3

(b) Estudiemos las clases de equivalencia y el conjunto cociente.


Si (a, b) es cualquier punto de R2 , entonces

[(a, b)] = (x, y) ∈ R2 : (x, y)R(a, b)




luego,
(x, y) ∈ [(a, b)] ⇐⇒ (x, y)R(a, b) ⇐⇒ x = a
de aquı́ que
[(a, b)] = (x, y) ∈ R2 : x = a


es decir, la clase de equivalencia de un punto (a, b) es el conjunto formado por todos los puntos del
plano cuya primera componente es igual a a, o lo que es igual la recta paralela al eje de ordenadas
x = a.
El conjunto cociente será
R2 /R = {x = a : a ∈ R}
es decir el plano queda partido en rectas paralelas al eje de ordenadas. 

Ejemplo 8.15 En R se considera la siguiente relación:



 x = y
xRy ⇐⇒ ó
x+y = 3

(a) Probar que R es una relación de equivalencia.

(b) Calcular la clase de equivalencia de 113.

(c) Calcular la clase de equivalencia de un elemento x.

Solución

219
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

(a) Veamos si es de equivalencia.

Reflexiva. Dado cualquier número real x, se verifica que x = x, luego xRx.


Simétrica. Dados dos números reales cualesquiera, x e y, se tiene
   
 x=y   y=x 
xRy ⇐⇒ ∨ ⇐⇒ ∨ ⇐⇒ yRx
x+y =3 y+x=3
   

Transitiva. Si x, y, z son tres números reales arbitrarios. Entonces,

(xRy) ∧ (yRz) =⇒ [(x = y) ∨ (x + y = 3)] ∧ [(y = z) ∨ (y + z = 3)]


=⇒ [((x = y) ∨ (x + y = 3)) ∧ (y = z)] ∨
[((x = y) ∨ (x + y = 3)) ∧ (y + z = 3)]
=⇒ [((x = y) ∧ (y = z)) ∨ ((x + y = 3) ∧ (y = z))] ∨
[((x = y) ∧ (y + z = 3)) ∨ ((x + y = 3) ∧ (y + z = 3))]
⇐⇒ [(x = z) ∨ (x + z = 3)] ∨ [(x + z = 3) ∨ (x = z)]
=⇒ (x = z) ∨ (x + z = 3)
⇐⇒ xRz

(b) En general,
[a] = {x ∈ R : xRa}
luego, 
 x=a
x ∈ [a] ⇐⇒ xRa ⇐⇒ ∨
x + a = 3 =⇒ x = 3 − a

es decir,
[a] = {x ∈ R : x = a ∨ x + a = 3} = {a, 3 − a}
de aquı́ que
[113] = {−110, 113}

(c) Del apartado anterior


[x] = {x, 3 − x}


Ejemplo 8.16 En el conjunto A = {1, 2, 3, . . . . . . , q}, siendo q un número entero positivo, se define la
siguiente relación:
aRb ⇐⇒ m.c.d.(a, p) = m.c.d.(b, p)
Para cada a, b de A y p ∈ Z+ .

(a) Probar que R es una relación de equivalencia.

(b) Calcular el conjunto cociente que la relación R determina sobre A para q = 7 y p = 18.

Solución

(a) Dado que la relación R viene caracterizada por una igualdad, será reflexiva, simétrica y transitiva,
por tanto, es de equivalencia.

220
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

(b) Calculamos el conjunto cociente cuando

A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7}

y
aRb ⇐⇒ m.c.d.(a, 18) = m.c.d(b, 18).

Por definición,
A/R = {[a] : a ∈ A}

y
[a] = {x ∈ A : xRa}

luego,
x ∈ [a] ⇐⇒ xRa ⇐⇒ m.c.d.(x, 18) = m.c.d.(a, 18)

de aquı́ que
[a] = {x ∈ A : m.c.d.(x, 18) = m.c.d.(a, 18)} .

Entonces,

[1] = {x ∈ A : m.c.d.(x, 18) = m.c.d.(1, 18)} = {x ∈ A : m.c.d.(x, 18) = 1} = {1, 5, 7}


[2] = {x ∈ A : m.c.d.(x, 18) = m.c.d.(2, 18)} = {x ∈ A : m.c.d.(x, 18) = 2} = {2, 4}
[3] = {x ∈ A : m.c.d.(x, 18) = m.c.d.(3, 18)} = {x ∈ A : m.c.d.(x, 18) = 3} = {3}
[4] = [2]
[5] = [1]
[6] = {x ∈ A : m.c.d.(x, 18) = m.c.d.(6, 18)} = {x ∈ A : m.c.d.(x, 18) = 1} = {6}
[7] = [1]

Por tanto,
A/R = {[1] , [2] , [3] , [6]} = {{1, 5, 7} , {2, 4} , {3} , {6}}

Ejemplo 8.17 En R \ {0}, se define la relación:

1 1
aRb ⇐⇒ a + =b+
a b

¿De qué tipo de relación se trata?

Solución

Dado que la relación viene caracterizada a través de una igualdad, será reflexiva, simétrica y transitiva,
luego es de equivalencia.

Clases de equivalencia. Sea a cualquiera de R \ {0}, entonces

[a] = {x ∈ R \ {0} : xRa}

221
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

luego,
x ∈ [a] ⇐⇒ xRa
1 1
⇐⇒ x+ =a+
x a
1 1
⇐⇒ x−a+ − =0
x a
x−a
⇐⇒ x−a− =0
ax
 
1
⇐⇒ (x − a) 1 − =0
ax


 x=a


⇐⇒ ∨
 1− 1 =0



ax


 x = a


⇐⇒ ∨
 x= 1



a
Consecuentemente,
 
1
[a] = ,a
a

Conjunto cociente.
(R \ {0}) /R = {[a] : a ∈ R \ {0}}

Obsérvese que ∀a ∈ R, se verifica que


 
1 1
[a] = y = [−1, 0) ∪ (0, 1]
a a

luego en este intervalo hay un representante de cada clase, de aquı́ que

(R \ {0}) /R = {[a] : a ∈ [−1, 0) ∪ (0, 1]}

Ejemplo 8.18 En el conjunto A = {12, 52, 16, 17, 26, 29, 47, 35, 53} se define la relación:

aRb ⇐⇒ la suma de las cifras de a es igual a la suma de las cifras de b

siendo a y b elementos arbitrarios de A. Estudiar la relación.

Solución

Dado que la relación está definida por una igualdad, será reflexiva, simétrica y transitiva, por tanto es
de equivalencia.

Veamos el conjunto cociente.


A/R = {[a] : a ∈ R}

222
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Los resultados que dan la suma de las diferentes cifras de los números de A, son:

1+2=3
5+2=7
1+6=7
1+7=8
2+6=8
2 + 9 = 11
4 + 7 = 11
3+5=8
5+3=8

habrá, por tanto, cuatro clases de equivalencia:

[12]
[52] = [16]
[17] = [26] = [35] = [53]
[29] = [47]

y el conjunto cociente será:

A/R = {[12] , [52] , [17] , [29]}


= {{12} , {16, 52} , {17, 26, 35, 53} , {29, 47}}

223
Apuntes de Matemática Discreta
9. Funciones

Francisco José González Gutiérrez


Cádiz, Octubre de 2004
Lección 9

Funciones

Contenido
9.1 Definiciones y Generalidades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 226
9.1.1 Función . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 226
9.1.2 Dominio e Imagen . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 226
9.1.3 Igualdad de Funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 231
9.1.4 Función Identidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 231
9.2 Composición de Funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 231
9.2.1 Definición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 232
9.2.2 Proposición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 232
9.2.3 Asociatividad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 235
9.3 Tipos de Funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 241
9.3.1 Función Inyectiva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 241
9.3.2 Función Suprayectiva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 243
9.3.3 Función Biyectiva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 244
9.3.4 Composición y Tipos de Funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 253
9.4 Función Inversa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 255
9.4.1 Función Invertible . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 255
9.4.2 Caracterización de una Función Invertible . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 255
9.5 Composición de Funciones e Inversa de una Función . . . . . . . . . . . . . 258
9.5.1 Proposición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 258
9.5.2 Unicidad de la Inversa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 260
9.5.3 Inversa de la Composición de Funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 260

Hija orgullosa del Número y del Espacio, he aquı́ a la función.


François Le lionnais

Las funciones son un tipo especial de relaciones binarias. Una función puede tomarse como una relación
de entrada-salida; es decir, para cada entrada o argumento, una función produce una salida o valor. Las
funciones son la base de muchas de las más poderosas herramientas matemáticas, y muchos de nuestros
conocimientos en informática pueden ser codificados convenientemente describiendo las propiedades de
cierto tipo de funciones. En esta lección definiremos las funciones en general y varios casos particulares.
La notación y terminologı́a que utilizamos se usa ampliamente en matemáticas e informática.

225
Universidad de Cádiz Departamento de Matemáticas

9.1 Definiciones y Generalidades

Una función de un conjunto A en otro conjunto B es una regla que asigna un elemento de B a cada
elemento de A. Notaremos las funciones con las letras f, g, h, . . ..

9.1.1 Función

Sean A y B dos conjuntos no vacı́os. Una función de A en B, y que notaremos f : A −→ B, es una


relación de A a B en la que para cada a ∈ A, existe un único elemento b ∈ B tal que (a, b) ∈ f . Si
(a, b) ∈ f , escribiremos f (a) = b y diremos que b es la imagen de a mediante f .

Es decir, una función f de A en B es una relación de A a B con las caracterı́sticas especiales siguientes:

1. Cada elemento de A se presenta como la primera componente de un par ordenado de la relación f .


Obsérvese que esto significa que Dom (f ) = A, luego

∀a ∈ A, ∃b ∈ B : f (a) = b

o sea, para cada elemento a de A ha de encontrarse un elemento b en B tal que f (a) = b.

2. Si f (a) = b1 y f (a) = b2 , entonces b1 = b2 .

Las dos condiciones anteriores nos ofrecen la siguiente caracterización de una función.


 1. ∀a ∈ A, ∃b ∈ B : f (a) = b

f : A −→ B es función ⇐⇒ y


2. ∀a ∈ A [f (a) = b1 ∧ f (a) = b2 =⇒ b1 = b2 ]

Nota 9.1 Si en la caracterización anterior negamos ambos miembros, la contrarrecı́proca nos ofrece
una forma sencilla de comprobar que f no es una función.


 1. ∃a ∈ A : f (a) 6= b, ∀b ∈ B

f : A −→ B no es función ⇐⇒ ó


2. ∃a ∈ A : (f (a) = b1 ∧ f (a) = b2 ) ∧ b1 6= b2

Es decir, una relación f de A a B puede dejar de ser función porque exista algún elemento en A que
no sea imagen, mediante f , de ninguno de B, o bien porque exista algún elemento en A que tenga dos
imágenes.

Las funciones reciben también el nombre de aplicaciones o transformaciones, ya que desde un punto
de vista geométrico, podemos considerarlas como reglas que asignan a cada elemento a ∈ A, el único
elemento f (a) ∈ B.

9.1.2 Dominio e Imagen

Si f es una función de A en B, entonces A es el dominio de f y su imagen es el subconjunto de B,

Img (f ) = {b ∈ B, ∃a : a ∈ A ∧ f (a) = b}

Ejemplo 9.1 Sean A = {1, 2, 3, 4} , B = {a, b, c, d} y f = {(1, a), (2, a), (3, d), (4, c)}. Comprobar que
f es una función.

226
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Solución

En efecto, todos los elementos de A aparecen como primer elemento de un par ordenado en la relación,
y ninguno como primero de dos pares diferentes. En la función propuesta,

f (1) = a, f (2) = a, f (3) = d, f (4) = c

La figura siguiente muestra un esquema de la situación.

1 • • a

2 • • b

3 • • c

4 • • d

A B

Obsérvese que el elemento a ∈ B aparece como segundo elemento de dos pares diferentes de f , es decir,
es imagen de dos elementos distintos de A y además existen elementos en B que no son imagen de ningún
elemento de A. Ninguna de las dos cosas causa conflicto con la definición de función. 

Ejemplo 9.2 Sean A = {1, 2, 3} y B = {x, y, z}. Determinar si las relaciones siguientes son funciones
de A en B.

(a) R1 = {(1, x), (2, x)}


(b) R2 = {(1, x), (1, y), (2, z), (3, y)}

Solución

(a) R1 no es una función ya que existen elementos de A que no son primer elemento de ningún par de
la relación, es decir, que no tienen imagen en el conjunto B.
(b) R2 tampoco es función ya que contiene los pares ordenados (1, x) y (1, y), es decir, el 1 tiene dos
imágenes distintas, x e y, lo cual viola la segunda condición de la definición de relación.

La dificultad que encontramos en R1 para que no sea función, no es tan seria como la que presenta la
relación R2 . Obsérvese que R1 es una función del conjunto {1, 2} en B. Esto ilustra la idea general de
que, si una relación f de A en B satisface la segunda condición de la definición anterior, entonces f será
una función del Dom (f ) en B. 

Ejemplo 9.3 Sean A = B = Z y f definida en la forma:

f : A −→ B : f (a) = a + 1, ∀a ∈ A

Determinar si f es una función.

Solución

La relación definida está formada por todos los pares ordenados (a, a + 1), siendo a ∈ Z, es decir, f hace
corresponder a cada número entero el siguiente. Veamos si f es función.

227
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1. Para cada a entero, tomando b = a + 1, tendremos que b también es entero, y

b = a + 1 =⇒ a = b − 1 =⇒ f (a) = f (b − 1) =⇒ f (a) = b − 1 + 1 =⇒ f (a) = b

luego,
∀a ∈ A, ∃b ∈ B : f (a) = b

2. Sea a cualquiera de A. Entonces,


  
f (a) = b1   a + 1 = b1 
y =⇒ y =⇒ b1 − b2 = 0 =⇒ b1 = b2
f (a) = b2 a + 1 = b2
  

f cumple, pues, las dos condiciones exigidas para ser función. 

Ejemplo 9.4 Sean A = Z y B = {0, 1}. Determinar si


(
0, si a es par.
f : A −→ B : f (a) =
1, si a es impar.

es una función.

Solución

Veamos si cumple las dos condiciones de función.

1. Sea a ∈ A, cualquiera, entonces como a es un número entero, entonces ha de ser par o impar, luego
tomando b = 0 en el primer caso y b = 1 en el segundo,

∀a ∈ A, ∃b ∈ B : f (a) = b

2. Sea a cualquiera de A y sean b y c de B tales que

f (a) = b y f (a) = c

Entonces,   
 b=0  

y , si a es par


 
f (a) = b 

c=0
  

y =⇒   =⇒ b = c
f (a) = c
  b=1  


y , si a es impar 



c=1
  

luego,
∀a ∈ A, [f (a) = b ∧ f (a) = c =⇒ b = c]

Consecuentemente, f es una función. 

Ejemplo 9.5 Sean A = {a, b, c, d} y B = {1, 2, 3}. Determinar si las siguientes relaciones de A en B
son funciones. En caso de que lo sean dar su imagen.

(a) R = {(a, 1), (b, 2), (c, 1), (d, 2)}


(b) R = {(a, 1), (b, 2), (a, 2), (c, 1), (d, 2)}
(c) R = {(a, 3), (b, 2), (c, 1)}
(d) R = {(a, 1), (b, 1), (c, 1), (d, 1)}

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Solución

Llamaremos f a las relaciones que sean funciones.

(a) R = {(a, 1), (b, 2), (c, 1), (d, 2)}


Si es función.
f : A −→ B tal que f (a) = 1, f (b) = 2, f (c) = 1, f (d) = 2
Img (f ) = {y ∈ B, ∃x ∈ A tal que f (x) = y} = {1, 2}

(b) R = {(a, 1), (b, 2), (a, 2), (c, 1), (d, 2)}
No es función, ya que f (a) = 1 y f (a) = 2, siendo 1 6= 2.
(c) R = {(a, 3), (b, 2), (c, 1)}
No es función, ya que Dom (R) 6= A
(d) R = {(a, 1), (b, 1), (c, 1), (d, 1)}
Si es función.
f : A −→ B tal que f (x) = 1, ∀x ∈ A
Img (f ) = {1}


Ejemplo 9.6 Verificar que las fórmulas siguientes producen una función de A en B.

(a) A = B = Z; f (a) = a2
(b) A = B = R; f (a) = ea
(
0, si a ∈
/Z
(c) A = R, B = {0, 1} ; f (a) =
1, si a ∈ Z
(d) A = R, B = Z y f (a) es igual al mayor número entero que sea menor o igual que a.

Solución

Veamos si se cumplen las condiciones de función.

(a) A = B = Z; f (a) = a2
f : A −→ B tal que f (a) = a2 , ∀a ∈ A
1. Sea a cualquiera de A. Entonces, tomando b = a2 , tendremos que b ∈ B y
√ √  √ 2
b = a2 =⇒ a = b =⇒ f (a) = f b =⇒ f (a) = b =⇒ f (a) = b

luego,
∀a ∈ A, ∃b ∈ B : f (a) = b
2. Si f (a) = b1 y f (a) = b2 , entonces a2 = b1 y a2 = b2 de donde se sigue que b1 = b2 .
f cumple las dos condiciones, luego es una función de Z en Z.
(c) A = B = R; f (a) = ea
f : R −→ R tal que f (a) = ea , ∀a ∈ R
1. Sea a cualquier número real. Entonces, tomando b = ea tendremos que b ∈ R y

b = ea =⇒ a = ln(b) =⇒ f (a) = f (ln(b)) =⇒ f (a) = eln(b) =⇒ f (a) = b

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2. Para todo a real, se verifica


  a 
f (a) = b1   e = b1 
y =⇒ y =⇒ ln(b) = ln(c) =⇒ b1 = b2
 a
f (a) = b2 e = b2
 

Consecuentemente, f es una función de R en R.


(
0, si a ∈
/Z
(c) A = R, B = {0, 1} ; f (a) =
1, si a ∈ Z
(
0, si a ∈
/Z
f : A −→ {0, 1} tal que f (a) = , ∀a ∈ A
1, si a ∈ Z

Veamos si f es una función.

1. Sea a un elemento arbitrario de A. Entonces,

a ∈ A ⇐⇒ a ∈ (R \ Z) ∪ Z =⇒ a ∈ R \ Z ∨ a ∈ Z =⇒ a ∈
/Z ∨ a∈Z

tomando b = 0 si a ∈
/ Z y b = 1 si a ∈ Z, tendremos que f (a) = b, luego

∀a ∈ A, ∃b ∈ B : f (a) = b

2. Sea a ∈ A, cualquiera. Entonces,


  
f (a) = b1   b1 = b2 = 0, si a ∈
/Z 
y =⇒ ó
f (a) = b2 b1 = b2 = 1, si a ∈ Z
  

luego en cualquier caso,

∀a ∈ A [f (a) = b1 ∧ f (a) = b2 =⇒ b1 = b2 ]

Por tanto, f es una función de R en {0, 1}.

(c) A = R, B = Z y f (a) es igual al mayor número entero que sea menor o igual que a.

f : R −→ Z tal que f (a) = máx {p ∈ Z : p 6 a} , ∀a ∈ R

Veamos si es función.

1. Si a es cualquiera de R, entonces
− si a es entero, tomamos b = a.
− si a no es entero, tomamos b igual al primer entero menor que a.
luego,
∀a ∈ R, ∃b ∈ Z : f (a) = b

2. Si a es cualquier número real, entonces


  
f (a) = b1   b1 = máx {p ∈ Z : p 6 a} 
y =⇒ y =⇒ b1 = b2
f (a) = b2 b2 = máx {p ∈ Z : p 6 a}
  

ya que el máximo de un conjunto es único.

Consecuentemente, f es una función. 

230
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9.1.3 Igualdad de Funciones

Dadas dos funciones f y g definidas entre los mismos conjuntos A y B, diremos que son iguales
cuando toman idénticos valores sobre los mismos elementos de dominio. Es decir,

f = g ⇐⇒ f (a) = g(a), ∀a ∈ A

9.1.4 Función Identidad

Dado un conjunto A, se define la identidad iA como la función

iA : A −→ A : iA (a) = a, ∀a ∈ A

9.2 Composición de Funciones

Estudiamos en este apartado una nueva función que se obtiene componiendo dos funciones conocidas.
Introduciremos el concepto con un ejemplo.

Sean los conjuntos


A = {a, b, c} , B = {1, 2} C = {α, β}
y consideremos las funciones

f : A −→ B : f (a) = 1, f (b) = 2, f (c) = 1

y
g : B −→ C : g(1) = β, g(2) = α
Observemos lo siguiente: )
g(1) = β
=⇒ g [f (a)] = β
f (a) = 1
)
g(1) = β
=⇒ g [f (c)] = β
f (c) = 1
)
g(2) = α
=⇒ g [f (b)] = α
f (b) = 2
Si ahora llamamos h a la función

h : A −→ C : h(a) = β, h(b) = α, y h(c) = β

y comparamos con la anterior, tendremos

h(a) = g [f (a)]
h(b) = g [f (b)]
h(c) = g [f (c)]

es decir, h hace el mismo efecto que la f y la g juntas.

A esta nueva función la llamaremos composición o producto de f y g. La figura siguiente ilustra el


ejemplo.

231
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a • • • α
1

b •

c • • • β
2

f g
A B C

a • • α

b •

c • • β

h=g◦f
A C

Composición de Funciones

9.2.1 Definición

Dadas dos funciones f : A −→ B y g : B −→ C, llamaremos composición de f y g a una nueva


relación
h : A −→ C : h(a) = g [f (a)] , ∀a ∈ A

la notaremos h = g ◦ f .

Veamos ahora que esta nueva relación también es una función, es decir, probaremos que la composición
de dos funciones es una función.

9.2.2 Proposición

Dadas dos funciones f : A −→ B y g : B −→ C, la composición de ambas, g ◦ f es una función de A


en C.

232
Matemática Discreta Francisco José González Gutiérrez

Demostración

Según hemos definido:

g ◦ f : A −→ C : (g ◦ f )(a) = g [f (a)] ; ∀a ∈ A

Veamos que cumple las dos condiciones de función.

1. Sea a cualquiera de A. Entonces, al ser f : A −→ B una función, existirá b ∈ B tal que f (a) = b.

Dado que g : B −→ C también es una función, para el b ∈ B recién encontrado, existirá un c ∈ C


tal que g(b) = c.

Tenemos, pues,

f (a) = b 
y =⇒ g [f (a)] = c =⇒ (g ◦ f )(a) = c
g(b) = c

luego,

∀a ∈ A, ∃c ∈ C : (g ◦ f )(a) = c

es decir, todos los elementos de A tienen imagen mediante g ◦ f .

2. Sea a cualquiera de A y sean c1 , c2 ∈ C tales que (g ◦ f )(a) = c1 y (g ◦ f )(a) = c2 . Entonces,

 
(g ◦ f )(a) = c1   g [f (a)] = c1
y =⇒ y
(g ◦ f )(a) = c2 g [f (a)] = c2
 


 g(b) = c1
=⇒ y {f función =⇒ ∃b ∈ B : f (a) = b}
g(b) = c2

=⇒ c1 = c2 {g es funcion}

es decir,

∀a ∈ A [(g ◦ f )(a) = c1 ∧ (g ◦ f )(a) = c2 =⇒ c1 = c2 ]

Consecuentemente, la composición de dos funciones es una función. 

La figura siguiente ilustra como se calcula el valor de g ◦ f en un punto a ∈ A.

233
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g◦f

f g

• • •
a b = f (a) c = g(b) = (g ◦ f )(a)

A B C

Cálculo de (g ◦ f ) (a)

Ejemplo 9.7 Sean A = Z, B = Z y C el conjunto de todos los números enteros pares y

f : A −→ B : f (a) = a + 1, g : B −→ C : g(b) = 2b

Encontrar g ◦ f .

Solución

Sea a cualquiera de A. Entonces,

(g ◦ f )(a) = g [f (a)] = g(a + 1) = 2(a + 1)

es decir,
g ◦ f : A −→ C : (g ◦ f )(a) = 2(a + 1), ∀a ∈ A


Ejemplo 9.8 Dadas las funciones

f : R −→ R : f (x) = x2

g : R −→ R : g(x) = x + 5

Calcular g ◦ f y f ◦ g.

Solución

Para cada x de R, se verifica que

(g ◦ f )(x) = g [f (x)] = g(x2 ) = x2 + 5


(f ◦ g)(x) = f [g(x)] = (x + 5)2 = x2 + 10x + 25

luego
g ◦ f : R −→ R : (g ◦ f )(x) = x2 + 5

234
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y
f ◦ g : R −→ R : (f ◦ g)(x) = x2 + 10x + 25


Obsérvese que g ◦ f 6= f ◦ g, es decir, la composición de aplicaciones no es, en general, conmutativa.

Puede ocurrir incluso que una de las dos no exista.

Ejemplo 9.9 Sean


f : Z+ −→ Z+ tal que f (x) = x, ∀x ∈ Z+ y g : {0, 1, 2} −→ Z+ tal que g(x) = x, ∀x ∈ {0, 1, 2}
Calcular g ◦ f y f ◦ g.

Solución

g ◦ f no existe ya que el dominio de g no es igual a la imagen de f .

f ◦ g está definida en la forma siguiente:


f ◦ g : {0, 1, 2} −→ Z+ tal que (f ◦ g)(x) = f [g(x)] = f (x) = x
En este caso, f ◦ g = g. 

Ejemplo 9.10 Sean f y g las funciones,


 x
 , si x es par.
f : Z+ −→ Z+
tal que f (x) = 2
0 0
0, en cualquier otro caso.

g : Z+ +
0 −→ Z0 tal que g(x) = 2x

Calcular g ◦ f y f ◦ g.

Solución

Sea x cualquiera de Z+ 0 . Entonces,


 x   x
 g , si x es par.   2 = x, si x es par.
(g ◦ f )(x) = g [f (x)] = 2 = 2
g(0), en cualquier otro caso. 2 · 0 = 0, en cualquier otro caso.
  

es decir, (
x, si x es par.
g ◦ f : Z+ +
0 −→ Z0 tal que (g ◦ f )(x) =
0, en cualquier otro caso.
Por otra parte,
2x
(f ◦ g)(x) = f [g(x)] = f (2x) = , ya que 2x siempre es par.
2
luego,
f ◦ g : Z+ +
0 −→ Z0 tal que (f ◦ g)(x) = x
es decir f ◦ g = iZ+ 
0

9.2.3 Asociatividad

Dadas tres aplicaciones


f : A −→ B g : B −→