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MADURACIÓN DE LA CORTEZA CEREBRAL:

REDUCCIÓN EN LA SUSTANCIA GRIS

1. Introducción

El desarrollo del cerebro humano, estructural y funcionalmente, es un


proceso no lineal.

La densidad de sustancia gris en las imágenes por resonancia magnética


(IRM) es una medida indirecta de una compleja arquitectura que incluye
glía, la vasculatura y las neuronas con sus procesos dendríticos y
sinápticos.

2. Método

En su estudio participó una muestra de 13 niños y adolescentes (4 a 21


años de edad) que fue estudiada de manera prospectiva con IRM cada dos
años por 8-10 años.

Para cuantificar la sustancia gris local, Gogtay et al. usaron una medida
denominada "densidad de sustancia gris", usada en estudios previos, la cual
mide la proporción de sustancia gris en una región pequeña de un radio fijo
(15 mm) alrededor de cada punto cortical. La densidad está altamente
correlacionada con el grosor de la sustancia gris.

En cada hemisferio se seleccionaron las siguientes regiones para los


análisis: giro precentral, corteza motora primaria, giro frontal superior
(límite posterior cerca del surco central), giro frontal inferior (límite
posterior), surco frontal inferior (límite anterior), surco frontal inferior en
la corteza prefrontal dorsolateral, terminación anterior del surco frontal
superior, polo frontal, corteza sensorial primaria en el giro postcentral,
giro supramarginal, giro angular, polo occipital, porciones anterior, media y
posterior del giro temporal superior, punto medio del giro temporal
inferior, así como los límites anterior y posterior y la superficie inferior y
terminaciones anterior y posterior del surco olfatorio y las terminaciones
anterior y posterior del surco colateral.

3. Resultados

En general, el volumen total de sustancia gris se encontró que incrementó


hacia edades más tempranas, seguido por una pérdida sostenida que
comenzó alrededor de la pubertad. El proceso de pérdida de sustancia gris
(maduración) comienza primero en las cortezas parietales dorsales,
particularmente las áreas sensoriomotoras primarias cercanas al
margen ínter-hemisférico y luego se extiende rostralmente sobre la
corteza frontal, y caudal y lateralmente sobre la corteza parietal,
occipital, y por último la temporal.

Los polos frontal y occipital pierden temprano sustancia gris; en el lóbulo


frontal la maduración de sustancia gris involucra por último a la corteza
prefrontal dorsolateral -la cual pierde sustancia gris sólo al final de la
adolescencia.

4. Discusión

Estos resultados, afirman Gogtay et al., los cuales resaltan la


"heterocronicidad" del desarrollo cortical humano, sugieren que las
subregiones individuales siguen trayectorias de maduración temporalmente
distintas, en las cuales las áreas de asociación superiores maduran sólo
después de las regiones sensoriomotoras (de "bajo" nivel), cuyas funciones
ya maduras, aquéllas integran. Adicionalmente, parece que las áreas
corticales filogenéticamente más antiguas maduran más temprano que las
regiones corticales más recientes. Los lóbulos temporales laterales son los
últimos en madurar (área de asociación).
En otras palabras, según Gogtay et al., las partes del cerebro asociadas
con funciones más básicas maduran temprano: las áreas cerebrales
sensoriales y motoras maduran primero, seguidas por las áreas
involucradas en la orientación espacial, el habla y el desarrollo del lenguaje
y la atención (lóbulos parietales superiores e inferiores). Las áreas
implicadas en la función ejecutiva, la atención y la coordinación motora son
las que maduran más tarde (lóbulos frontales).

La corteza temporal en humanos, en particular el aspecto posterior del


surco temporal superior, el giro temporal superior y el giro temporal medio
es pensada como un sitio de asociación heteromodal [de
distintas modalidades sensoriales] (junto con las cortezas prefrontal y
parietal inferior) y está implicada con las funciones de integración de la
memoria, la asociación audiovisual y el reconocimiento de objetos.

A pesar de los resultados, aclaran Gogtay et al., el proceso exacto que


subyace a la pérdida de sustancia gris es desconocido. El incremento de
sustancia blanca cerebral durante las primeras cuatro décadas debido a
la mielinización axonal podría explicar, aunque parcialmente, la pérdida
observada de sustancia gris. Los autores especulan que podría ser
también, al menos parcialmente, por un proceso de "poda sináptica" o,
incluso, una combinación de procesos de mielinización, poda dendrítica y
cambios en la densidad neuronal, glial, vascular y de neuritas en las
diferentes láminas corticales.

05/10/2011