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Lo más sobresaliente de los textos es para mí entender la estrategia de los frentes populares

para contrarrestar el avance de la derecha en España y Francia en el período entre guerras.


Surgen del análisis del texto las falencias de estos Frentes, y de sus líderes, como lo
evidencia el párrafo dedicado a Largo Caballero ‘un advenedizo de la revolución’, ‘que se
pavoneo por el escenario de la historia’. Las presencia de izquierdas, la animosidad entre
socialistas y comunistas, por lo visto irreconciliables marco el rumbo al fracaso.

Me resultó interesante leer en el texto de Eley la conmemoración en honor a los muertos de


la Comuna de Paris del 24 de Mayo de 1936 en la capital francesa, con la participación de
600.000 personas dice el autor, lo que demuestra la apropiación de ese hecho y su
mitificación por parte de la izquierda francesa.

El acuerdo de Martignon, también me parece revelador tienen los avances obtenidos una
asombrosa actualidad: convenios colectivos, incrementos salariales, cuarenta horas
semanales, negociaciones colectivas, vacaciones pagas, hoy cualquiera de éstos ítems
pueden estar en la primera plana de un diario.

Casanova refleja muy bien las tensiones internas de la II Internacional entre dos grupos. El
compuesto por los marxistas ortodoxos, partidarios de una revolución como fórmula para
destruir el capitalismo y cambiar la sociedad, y el sector más moderado de carácter
reformista, que proponía llegar al socialismo mediante una vía pacífica con la participación
de los trabajadores en el juego parlamentario y la posibilidad de forjar coaliciones basadas
en la democracia y la justicia social. Internamente las diferencias ideológicas tenían varias
agendas, imperialismo, huelgas, lealtades nacionales era un tiempo de consolidar
posiciones doctrinarias.

De este texto me parece sobresaliente el apartado dedicado a la mujer y su lucha por la


igualdad, y el ‘abismo’ entre la retórica socialista ‘no puede haber antagonismo entre los
hombres y mujeres de la clase proletaria’ y la práctica sindical, la burocracia que les negaba
puestos oficiales, y se resistía a la igualdad sindical.