Vous êtes sur la page 1sur 10

UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTO UAPA

Presentado Por:

Víctor Alfonso Sepúlveda Morel

Matricula:

13-2286

Asignatura:

Derecho Penal General

Tema:

Trabajo sobre el delito Culposo y Doloso

Facilitador:

Pantaleón Mieses Reynoso

Santiago, República Dominicana 09/04/2017


INTRODUCCION

El objetivo de este trabajo es, que sea de ayuda a la sociedad, para que se
informe sobre la importancia que posee tener conocimientos sobre el Derecho
penal que el que se encarga de regular las penas que se imponen a las personas
que violan las leyes. Antes de desarrollar el siguiente trabajo es importante tener
en cuenta dos factores necesarios para que se lleve a cabo dicho análisis. ¿Qué
el derecho penal? Y ¿Qué es el código penal?

Para empezar redactaremos cual es el significado de Delito, delito doloso, delito


culposo y sus objetos principales en el derecho penal que son la pena, el delito y
las medidas de seguridad o sanciones impuestas por los jueces o tribunales.
DELITO CULPOSO Y DOLOROSO

Dentro del Derecho Penal se establecen una serie de supuestos de delitos


dolosos, culposos o preterintencionales y dependiendo de la forma dependerá
también la pena que debe pagar en la cárcel o en su domicilio, según la
determinación de un juez.

Cuasidelito o delito culposo o imprudente es un término legal usado en


legislaciones de Derecho continental, referente a una acción u omisión no
intencional que provoca un daño a una persona; en otras palabras, es un hecho
dañoso realizado sin dolo, es decir, sin tener una intención maliciosa de cometer
un perjuicio a otro. El mismo hecho, de ser cometido con ánimo doloso, sería
calificable de delito.2 Mientras que el término "cuasidelito" es más usado en el
ámbito del Derecho civil, el "delito culposo o imprudente" lo es dentro del Derecho
penal La Teoría jurídica del Delito es la sistematización de los diversos elementos
que, partiendo del Derecho Penal positivo, pueden entenderse comunes a todos
los ilícitos penales o a un grupo significativo de ellos.

Más precisamente, los delitos culposos son aquellos en que se verifica un


resultado dañoso, producto de la falta de cuidado en que ha incurrido el sujeto
activo al ejecutar una conducta.

La incriminación de estos delitos se fundamenta en la necesidad de protección de


los bienes jurídicos. La convivencia en sociedad siempre implica riesgos para los
bienes jurídicos, los que se han acrecentado por la industrialización, el progreso,
etc., pasando a ser parte integrante de nuestra forma de vida. Por ejemplo,
pensemos en los riesgos que surgen en nuestra diaria actividad de
desplazamiento de un lugar a otro. El Derecho no puede eliminar todos esos
peligros, pues no puede prohibir todas las acciones que los generan. Pero sí
puede limitarlos y proteger los bienes jurídicos frente a aquellas acciones que
sobrepasan los límites tolerables de riesgo. A través de las normas penales que
sancionan la ejecución culposa de determinadas conductas, se impone a quienes
las realizan el deber de prestar atención a su entorno, anticipar las eventuales
consecuencias de sus acciones y determinar el modo de realizarlas en función del
riesgo que de ellas pueda surgir, adoptando los resguardos necesarios para
controlar o reducir el riesgo de daño para los bienes jurídicos.
Los tipos culposos como tipos abiertos

Son tipos abiertos (numerus apertus) los que deben ser completados por el juez,
acudiendo a una disposición o norma de carácter general que se encuentra fuera
del tipo. El tipo abierto, por sí mismo, resulta insuficiente para individualizar la
conducta prohibida. Es lo que sucede con los tipos culposos: no es posible
individualizar la conducta prohibida si no se acude a otra norma que nos indique
cual es el cuidado a su cargo que tenía el sujeto activo.

El castigo de los delitos culposos tiene por objeto motivar a los individuos para que
en sus actuaciones empleen todo el cuidado que sea necesario para no lesionar
bienes jurídicos. De ahí, en consecuencia, que el núcleo del tipo en esta clase de
delitos consiste en una divergencia entre la acción realizada y la que debería
haber sido ejecutada, en virtud del deber de cuidado que era necesario observar.
Tal divergencia puede materializarse en la realización de una conducta en vez de
otra; o de una misma conducta, pero en condiciones menos riesgosas.

FORMA DE INCRIMINACIÓN

La sanción de los delitos culposos exhibe varias características que la diferencian


de la de los delitos dolosos. En primer lugar, es indudable que el desvalor de
acción es menor en los ilícitos culposos que en los dolosos, lo cual, naturalmente,
debe traducirse en penas más bajas para aquéllos. En segundo término, la menor
gravedad de las acciones culposas determina que sólo se las sancione cuando
producen como consecuencia un daño concreto para un bien jurídico. Y esta
lesión de un bien jurídico (resultado en sentido jurídico) se traduce, además, en un
resultado separado de la conducta (resultado en el sentido material y estricto). Por
esta razón, los delitos culposos son siempre delitos de resultado, nunca delitos de
mera actividad.

En cuanto a la técnica utilizada para tipificarlos, se conocen tres sistemas:

Sistema de numerus apertus: todos los delitos admiten, en principio, tanto


comisión culposa como dolosa. Requiere que exista una cláusula general que,
relacionada con cada uno de los artículos que definen los delitos dolosos, permita su
punición general a título de culpa. Luego corresponde una labor interpretativa para
determinar si una figura delictiva en particular admite o no la comisión culposa.
Sistema de numerus clausus: es el sistema opuesto. Sólo se incrimina un número
determinado de delitos culposos en que la ley prevea expresa y específicamente esa
posibilidad.
Sistema mixto: combina los dos sistemas anteriores. Así, existen figuras culposas
específicas y, además, hay una o varias clases o categorías de delitos que por
regla general pueden ser cometidos con culpa.

ESTRUCTURA DE LOS DELITOS CULPOSOS

El delito culposo tiene la siguiente estructura:

La parte objetiva del tipo supone la infracción de la norma de cuidado (desvalor de


acción) y una determinada lesión de un bien jurídico penal (desvalor de resultado).

La parte subjetiva del tipo requiere el elemento positivo de haber querido la


conducta descuidada, sea con conocimiento del peligro que entraña (culpa
consciente) o sin él (culpa inconsciente), y el elemento negativo de no haber
querido cometer el hecho resultante.

Ejemplo:
CASO DEL DENTISTA.
Un dentista administra anestesia total a una señora sin realizar los exámenes
pertinentes por un internista, máxime cuando la señora le había comunicado que
padecía del corazón. La señora muere de paro cardíaco por la anestesia. En el
examen por el internista no se hubiera descubierto la lesión y sólo se hubiera
conseguido retrasar la muerte por unos días.

El accidente de tránsito es considerado un delito penal, pero un delito penal


culposo, es decir, es un delito con ausencia de dolo. Los delitos culposos son
aquellos en que el autor no ha planificado, organizado y pensado el delito. O sea,
lo que media en estos tipos de delitos es una imprudencia, negligencia e
inadvertencia por parte de la persona imputada como responsable penalmente del
hecho. A si lo describe el artículo 49 de la ley sobre tránsito. En otras palabras, el
autor del accidente no quiso un accidente. Esto se parece cuando una persona
hace disparo al aire en medio de una celebración pero la bala al caer hiere o mata
a una persona. Realmente no quiso matar pero su imprudencia hizo que matare.
Es lo que se llama homicidio involuntario o delitos culposos.
El resultado de la evolución de la labor de sistematización de la teoría del delito ha
sido la construcción de cuatro grandes categorías como son la tipicidad, la
atijuridicidad, la culpabilidad y la punibilidad. Estas categorías son las que han
permitido definir el delito. Y en ese sentido decimos que delito es un hecho típico,
antijurídico, culpable y punible. Típico porque es contraria a la norma; antijurídico,
porque está prohibido por ella, o sea, no está autorizada; y culpable, porque
pudiendo actuar conforme a la norma, no lo ha hecho.

Estas cuatro categorías se comportan de una manera escalonada, y por ende no


resulta posible entrar a valorar la punibilidad de un hecho si previamente no se ha
determinado la culpabilidad, ni ésta sin analizar antes la antijuridicidad, ni ésta sin
constatar primero la tipicidad.

DELITO DOLOROSO

Un delito doloso es aquel que se comete con conciencia, es decir, el autor quiso
hacer lo que hizo. En este sentido, se contrapone al delito culposo, donde la falta
se produce a partir de no cumplir ni respetar la obligación de cuidado

El delito doloso supone una rebelión consciente en contra del bien jurídico
protegido, mientras que la imprudencia es sólo una falta de cuidado en la que a
veces el sujeto ni siquiera se plantea el posible daño al bien jurídico; por eso, la
realización dolosa de un delito siempre se considera más grave que la imprudente
del mismo delito.

Los art. 296,297, 298. Incriminan (incriminar en el sentido que nos interesa, es
identificar, colocar etiqueta sobre esa acción u omisión como infracción, delito y
ponerle sanciones o penas y en nuestro sistema el único con facultad de
incriminar es el poder legislativo).
Art. 296.- código penal dominicano "El homicidio cometido con premeditación o
acechanza, se califica asesinato."
Art. 297.- código penal dominicano "La premeditación consiste en el designio
formado antes de la acción, de atentar contra la persona de un individuo
determinado, o contra la de aquél a quien se halle o encuentre, aún cuando ese
designio dependa de alguna circunstancia o condición."
Art. 298.- código penal dominicano "La acechanza consiste en esperar, más o
menos tiempo, en uno o varios lugares, a un individuo cualquiera, con el fin de
darle muerte, o de ejercer contra él actos de violencia."
El juez solamente debe interpretar de manera restrictiva la norma consignada en
la ley.
DELITO DOLOSO.

Ejemplo: Voy a una tienda de videojuegos y cojo un juego, me lo meto en el abrigo


y me voy sin pagarlo. Esto es un delito de hurto.
Cuando cogí el juego yo ya sabía que me lo iba a llevar sin pagar y además se,
que si me voy sin pagar produzco una pérdida de dinero a la tienda.

ELEMENTOS OBJETIVOS
La acción y el resultado producido por dicha acción.
La acción se produce por el modo de actuar de la persona. Esta acción da lugar
a un resultado que produce un daño. Entre la acción y el resultado hay
una relación de causalidad, es decir, la causa (acción) produce el efecto (el daño).

CRITERIOS DE IMPUTACIÓN DOLOSOS.

IMPUTACIÓN OBJETIVA DE LA CONDUCTA.


El resultado de una acción es objetivamente imputable, cuando el autor realiza
una conducta que el derecho no permite.
Las consecuencias de la conducta del autor debe ser peligrosa y debe estar
dentro del ámbito de protección de la norma.
La acción se realiza y da lugar al resultado típico señalado en la norma.

IMPUTACIÓN OBJETIVA DEL RESULTADO.


Realizada la acción típica, esta produce un resultado.
El Código Penal, en este caso, cataloga las acciones y sus resultados.
Es necesario comprobar que el resultado producido por la acción desarrollada por
el autor era el que la norma infringida trataba de evitar.

EL DOLO CONCEPTO Y ELEMENTOS Término que se utiliza para designar el


aspecto subjetivo del delito, es decir, la relación subjetiva entre el autor del delito y
éste mismo en aquéllos casos en que no existe imprudencia, lo que podría
denominarse un delito intencional en el que el autor quiere que se produzca el
resultado

ELEMENTOS SUBJETIVOS DEL DOLO.


En la mayoría de los delitos, para que se den todos los elementos del tipo de delito
señalado por el Código Penal, debe producirse previamente del dolo.
Ejemplo: Previamente a realizar la acción ya tengo planeado “llevarme el
videojuego gratis de la tienda”.

La tentativa puede ser castigada, pero para castigar la tentativa debemos


valorar previamente la voluntad de querer cometer la acción.
CLASES DE DOLO

Dolo directo de primer grado: El autor persigue la realización del delito, es decir, el
resultado típico es el fin que se proponía el autor

Dolo directo de segundo grado: El autor no persigue la realización del tipo delictivo
en cuestión, pero su ejecución es una consecuencia necesaria de la conducta
típica que el autor toma la decisión de realizar, la finalidad que guía al autor es
distinta a la realización de un determinado tipo delictivo (un determinado resultado
concreto), pero él sabe que la ejecución del mismo es una consecuencia
absolutamente necesaria de su conducta

Dolo eventual: Es la modalidad más compleja de dolo, el autor no persigue la


realización del tipo delictivo, ni percibe su consecución como consecuencia
necesaria derivada de la realización de la conducta típica, sino como una
consecuencia probable o meramente posible (eventual). Todas las modalidades
de dolo reciben exactamente el mismo tipo de sanción penal, sin embargo, si
calificamos un hecho como imprudente, la sanción que recibe es siempre inferior a
la dolosa

Ejemplo: Entro en una bisutería, cojo 4 pulseras pero pago sólo 3 porque una la
metía sin darme cuenta en mi bolso. Habría que valorar si realmente tuvo voluntad
de irse sin pagar una pulsera o realmente no quiso hacerlo.

El dolo tiene que tener una finalidad. Es decir, la acción dolosa debe tener
consecuencias tipificadas en el Código Penal y cuyo resultado será la comisión de
un delito doloso.
Ejemplo: Le quito la cartera a una persona sin que se dé cuenta, cojo el dinero y
tiro la cartera. La acción de quitar la cartera tiene como consecuencia que me
quedo con el dinero de otro.
Conclusión

Después de haber leído he investido distintas fuente pudo decirle que Delito es
sólo aquello que el legislador considera como tal, entonces, para que exista
tentativa, esta debe estar expresamente contenida en la ley. Por lo tanto, sólo
existe la tentativa delictiva para aquellos casos en que el legislador lo ha previsto.
La tentativa sólo existe en función de otro tipo, el cual no ha sido consumado, sino
semi-consumado puesto que hubo únicamente una puesta en peligro de un bien
jurídico, no parece lógico que la tentativa pueda ser penada como si el acto
hubiese efectivamente dañado el bien jurídico.

La legalidad de las penas se ha mantenido en nuestro derecho y se le considera


una garantía contra el abuso legislativo. Un freno para que el poder público no
pueda reprimir, a su modo, y antojo la infracción ya cometida bajo el régimen de
disposiciones legales anteriormente mencionadas.

Un tribunal no puede imponer una pena por un delito que no existe.

Sea cual fuere el carácter moral de un hecho, su autor no puede ser castigado, si
tal hecho no constituye una infracción prevista y sancionada por la ley.

Como consecuencia de lo que es la tentativa de delito, el juez no puede condenar


a una persona más que de la pena legalmente impuesta, a la reparación al honor
del agraviado, ni ordenar confiscaciones que la ley no ha previsto en ningún
momento.

La tentativa del delito será castigada siempre y cuando estén establecidas las
penas para cada delito, por que las tentativas conllevan las penas tal como si
hubiere cometido el acto delictivo.
BIBLIOGRAFIA

https://es.wikipedia.org/wiki/Dolo

www.juicios.cl/dic300/DELITO_CULPOSO.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/Cuasidelito