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SIMBOLISMO

El sistema de símbolos que permite representar un concepto, una creencia o un suceso se conoce simbolismo.
Este sistema funciona a base de la asociación de ideas que promueven los símbolos y de las redes de éstos que
van surgiendo.

Por ejemplo: “La logia masónica se caracteriza por sus fuertes simbolismos”, “No entiendo el simbolismo de los
libros de este autor”, “Mañana asistiré a la conferencia de un japonés que se especializa en el simbolismo de los
dragones”.

El simbolismo, por otra parte, es una escuela artística que surgió en Francia a finales del siglo XIX y que se
caracteriza por evocar o sugerir los objetos en lugar de nombrarlos de manera directa.

El surgimiento del simbolismo está relacionado a la oposición al naturalismo a través de una apuesta por la
fantasía. Los artistas enrolados en este nuevo movimiento intentaban recuperar las ideas del romanticismo, que
fueron perdiendo relevancia ante el avance de la revolución industrial. El simbolismo, por lo tanto, aparece
vinculado a lo espiritual.

SIMBOLOGIA

La simbología es el estudio que se lleva a cabo sobre los símbolos.

En tanto, por símbolo se refiere a aquella representación perceptible que se hace de una idea, cuyos rasgos se
encuentran socialmente aceptados por convención. El símbolo es un signo pero sin semejanza ni contigüidad. Vale
destacar que los signos únicamente significan cosas, es decir, son meros y simples referentes o imágenes de
alguna cosa y el símbolo, además de significar lo propio, ostenta la función de simbolizar, que es lo mismo a decir
que transmite un mensaje que deviene de la ideas que simboliza el símbolo en cuestión.

Hay símbolos referentes a diferentes asociaciones, ya sean religiosas, políticas, comerciales, deportivas, artísticas,
entre otras.

Un símbolo puede estar conformado por información real, extraída directamente del entorno y que por lo tanto
será fácil de reconocer y también por formas, colores, texturas, entre otros, que son elementos visuales que no
tienen ninguna similitud con los objetos del entorno real. A los símbolos se los puede clasificar como simples,
complejos, oscuros, obvios, inútiles, eficaces.

Y respecto del valor de acción que presentan, el mismo se encontrará determinado por el nivel de penetración en
la mente que consigan, es decir, el reconocimiento y la memoria que despierten.

La simbología es aquella rama del conocimiento que estudia un conjunto o sistema de símbolos, por esto es que
es la parte especializada de la Semiótica, la disciplina que se encarga de estudiar los símbolos en cuanto partes de
la vida social.

El símbolo nacional, por ejemplo, es aquel que una nación determinada adoptará para representar a través de el
sus valores, metas, historias, riquezas y por el cual se identificará y distinguirá del resto. Generalmente, los
símbolos nacionales crean un sentimiento de pertenencia entre los ciudadanos del país cuando lo adoptan y
tienden a reunirse alrededor del el. La bandera, el escudo y el himno son los símbolos nacionales más populares.
También, al conjunto o sistema de símbolos se la designa como simbología.

SIMBOLO

El concepto de símbolo (una palabra que deriva del latín simbŏlum) sirve para representar, de alguna
manera, una idea que puede percibirse a partir de los sentidos y que presenta rasgos vinculados a una
convención aceptada a nivel social. El símbolo no posee semejanzas ni un vínculo de contigüidad con su
significado, sino que sólo entabla una relación convencional. Símbolo

Por estas características, el símbolo puede ser diferenciado del ícono (un signo que reemplaza al objeto
por semejanza) y del índice o indicador (el cual se caracteriza por la causalidad). El símbolo permite
exteriorizar o reflejar un pensamiento o concepto a partir de una convención social (de carácter
arbitrario).

Por ejemplo: “El movimiento hippie de la década del ’60 se identificaba con el símbolo de la paz”, “La
cruz es el principal símbolo cristiano”, “Ayer vi un documental que explicaba el surgimiento del símbolo
del ying y yang”.

En el lenguaje cotidiano, se entiende como símbolo a aquello que representa y encarna determinados
valores. De esta manera puede hablarse de los símbolos nacionales (como lo puede ser una bandera o
un escudo), que suponen el estandarte de un país.

De la misma manera, tampoco podemos pasar por alto la existencia de símbolos dentro del ámbito
religioso. Así, por ejemplo, en el Antiguo Egipto era frecuente utilizar la escritura jeroglífica para
representar y simbolizar no sólo a sus deidades sino también a diversos aspectos culturales o sociales.

Y eso sin olvidar tampoco que en el caso de la religión cristiana muchos han sido los símbolos que ha
desarrollado y tenido a lo largo de su historia. De esta manera, hay que destacar el importante valor que
aquellos tuvieron en sus orígenes, en el momento en el que cualquier persona que profesase dicha fe era
perseguida para ser asesinada.

Así, en dicho momento los símbolos eran utilizados como métodos para poder reconocerse entre
cristianos. Una manera de hacerlo, por ejemplo, era mediante la representación de anillos que se
representaban en las catacumbas, las galerías subterráneas que se empleaban como lugar de
enterramiento.

Un símbolo sexual, por otra parte, es una persona que, para la mayor parte de la sociedad, resulta
atractiva y sensual. El concepto comenzó a utilizarse en la primera década del siglo XX y, en la actualidad,
incluye a celebridades como Angelina Jolie, Megan Fox, Leonardo DiCaprio y Brad Pitt.
Para la lingüística, un símbolo es una clase de abreviatura científica o técnica que está basada en signos
ajenos al alfabeto o por caracteres y que, a diferencia de las abreviaturas tradicionales, no se acompañan
por un punto. $ es el símbolo de peso o dólar, mientras que N es el símbolo de norte.

Además de todo lo expuesto, hay que subrayar que en los últimos años ha adquirido especial
protagonismo un libro que utiliza el término que nos ocupa como parte integrante de su título. Nos
estamos refiriendo a la novela “El símbolo perdido” que publicó en el año 2009 el escritor
estadounidense Dan Brown.

Dicho autor, tras la polémica suscitada con su trabajo “El Código Da Vinci” que ponía en tela de juicio los
pilares de la Iglesia Cristiana, presentó esta narración donde el experto en simbología Robert Langdon
debe afrontar una investigación de secretos masónicos que puede hacer tambalear el mundo del siglo
XXI.