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GUÍA DE LECTURA Y ESTUDIO DGC

DOCUMENTO COMPLEMENTARIO:
"DIRECTORIO GENERAL PARA LA
CATEQUESIS"
Por Hernando Sebá López

1. Cuando los estudiantes abordan el módulo titulado "La Catequesis en la Iglesia", lo


primero que hay que anotar es que en el módulo se cita varias veces el "Directorio
Catequístico General" publicado por la Congregación para el Clero en el año de 1971.
Este documento ha sido reemplazado por otro titulado: "DIRECTORIO GENERAL
PARA LA CATEQUESIS" publicado el 25 de agosto de 1997 por la misma
Congregación para el Clero.

2. La Congregación para el Clero es el organismo del Vaticano que tiene a su cargo,


entre otras funciones, el dar todas las directivas y orientaciones sobre la catequesis para
la Iglesia universal.

3. Este nuevo Directorio es, hoy por hoy, el documento más importante sobre
Catequesis en la Iglesia y que un estudiante de la Especialización no puede desconocer.
Será, por tanto, un documento (libro) que hay que estudiar simultáneamente con el
módulo.

4. El nuevo Directorio consta de:

- Una exposición introductoria y


- Cinco PARTES

INDICE

En esta "Guía de estudio" sólo se proponen algunos capítulos del "Directorio General
para la Catequesis". Esto no quiere decir que los capítulos que no aparecen no sean
importantes. No se incluyen porque se ha juzgado que son de más fácil lectura por parte
del estudiante.

Exposición introductoria
PRIMERA PARTE
Capítulo I: La Revelación y su transmisión mediante la Evangelización
Capítulo II: La Catequesis en el proceso de la Evangelización
Capítulo III: Naturaleza, finalidad y tareas de la Catequesis
SEGUNDA PARTE
Capítulo I: Normas y criterios para la presentación del mensaje evangélico en la
Catequesis
TERCERA PARTE
Capítulo I: La pedagogía de Dios, fuente y modelo de la pedagogía de la fe
CUARTA PARTE
Capítulo V: Catequesis según el contexto socio-cultural
QUINTA PARTE
Capítulo II: La formación para el servicio de la Catequesis

EXPOSICIÓN INTRODUCTORIA

Como su nombre lo dice, trata de introducir en la temática de la Catequesis:

- A partir de la Parábola del sembrador (Mc 4, 3-8) afirma, que la Iglesia continúa
sembrando el Evangelio de Jesús, en el "gran campo de Dios" que es el mundo.

- Pero este mundo aparece, a un tiempo:

 Fundado y conservado por el amor del Creador


 Esclavizado por la servidumbre del pecado y,
 Liberado por Cristo, crucificado y resucitado "(GS.2)

- Por eso la catequesis debe iniciar a los catequizandos en una lectura teológica de los
problemas modernos.

EL CAMPO DEL MUNDO

- La realidad de este mundo muestra "el peso intolerable de la miseria". Por eso se debe
suscitar en los cristianos el compromiso por la justicia por medio de una catequesis en la
que la Doctrina Social de la Iglesia ocupe su puesto.

- La Iglesia busca siempre y promueve el desarrollo integral de las personas. En ese


sentido tiene en el campo de los derechos humanos, una tarea irrenunciable cual es:
manifestar y defender la dignidad inviolable de toda persona humana.

- La ciencia y las modernas tecnologías están ejerciendo un influjo poderoso en la


cultura actual. Pero cada días se hace más evidente que este enfoque racional no lo
explica todo. Se impone otro tipo de sabiduría para poder comprender el misterio del
ser humano. Esto se logra con el pensamiento simbólico de gran importancia en la
catequesis.

- Se constata, al mismo tiempo, un deseo actual de revalorizar las culturas autóctonas.


Esto significa que la Catequesis tiene ante sí el gran desafío de la inculturación del
Evangelio. Es decir, asumir todos los valores positivos de las culturas y examinar
aquellos elementos que obstaculizan a las personas el desarrollo de sus auténticas
potencialidades

- En la cultura actual se da el fenómeno, que se va extendiendo, de la indiferencia


religiosa. También el ateísmo, aunque adopta formas diversas, crece. Una de las formas
en que aparece es el secularismo entendido como una visión autónoma del hombre y
del mundo que se explica por sí mismo sin que sea necesario recurrir a Dios.

- Pero, al mismo tiempo, se dan señales de una "vuelta a lo sagrado". Es un fenómeno


ambiguo mezclado con el desarrollo de sectas y grupos religiosos de prácticas
esotéricas. Esto presenta la urgencia de una Catequesis renovada y profunda.
- Se da, igualmente, un "relativismo ético", es decir, ya no hay verdades morales
absolutas; todo se pone en tela de juicio y lo bueno y lo malo dependen de las
situaciones y circunstancias.

Es necesario, para salir al encuentro de estas situaciones adversas, que la Catequesis


propicie el encuentro con Dios.

LA IGLESIA EN EL CAMPO DEL MUNDO

- Los cristianos están inmersos en el mundo; allí actúan como la levadura, pero no están
exentos de peligros.

- La renovación de la Catequesis ha dado buenos frutos porque ha dado origen a un


nuevo tipo de cristianos más conscientes y más comprometidos con su fe.Un nuevo
estilo de ser cristiano donde se nota:

 Una nueva experiencia de Dios y un redescubrimiento de


Jesucristo.
 El sentirse responsable de la misión de la Iglesia y un darse
cuenta de las exigencias sociales de la fe.

- A pesar de lo anterior surge la pregunta: ¿En qué medida los cristianos están afectados
por la atmósfera de secularismo y relativismo ético?

- Podemos destacar las siguientes situaciones:

 Los que han sido bautizados pero viven al margen de toda vida cristiana. Son los
"alejados".
 Los que viven una fe sencilla, de religiosidad popular, pero con muy poca
instrucción religiosa y son víctimas de prácticas supersticiosas.
 Los que ocultan su identidad cristiana.

- Todos ellos reclaman con urgencia el desarrollo de una NUEVA


EVANGELIZACION.En estos ambientes la Catequesis constituye una clara prioridad.

- Asunto importante para valorar es cómo ha acogido la Iglesia los frutos del Concilio
Vaticano II. En muchos sitios el Concilio ha producido excelentes frutos:

 Se ha comprendido mejor la vida litúrgica.


 Se ha adquirido mayor conciencia del "sacerdocio común" originado por el
Bautismo.
 Se ha adquirido un sentido más vivo de la Palabra de Dios.
 Se tiene conciencia de una evangelización vinculada necesariamente con la
promoción humana.

- A pesar de estos progresos se percibe que en muchos cristianos se ha debilitado el


sentido de pertenencia a la Iglesia. Por eso, es urgente que la Catequesis insista mucho
más en abordar una auténtica eclesiología de comunión.
- Vitalidad de la Catequesis en los últimos años:

 Muchos sacerdotes, religiosos y laicos se dedican con entusiasmo


a la Catequesis.
 Se destaca el carácter misionero de la catequesis con relación a
los catecúmenos y se toma conciencia de que ella debe adquirir el
carácter de formación integral.
 Ha cobrado importancia la catequesis de adultos.
 Se dan en las Iglesias particulares orientaciones pastorales
oportunas sobre catequesis.

- Problemas de la catequesis en los últimos años:

 No ha penetrado suficientemente en la conciencia de los catequistas que la


Catequesis es escuela de fe.
 El concepto del Vaticano II sobre "Tradición" tiene poro influjo en cuanto
elemento inspirador de la Catequesis. La interrelación entre la Sagrada
Escritura, la Sagrada Tradición y el Magisterio, "cada uno a su modo", no
fecunda de modo armonioso la transmisión catequética de la fe.

- Es necesario una presentación más equilibrada de toda la verdad del misterio de


Cristo.
- Existen ciertas lagunas doctrinales sobre la verdad de Dios y del hombre, sobre el
pecado y la gracia y sobre los novísimos. - Se advierte la necesidad de una más sólida
formación moral.
- Se advierte una inadecuada presentación de la historia de la Iglesia y poca relevancia
de su Doctrina Social.
- La práctica catequética muestra una vinculación débil y fragmentaria con la liturgia.
- No se atiende debidamente a las exigencias y originalidad de la pedagogía propia de
la fe.
- Falta inculturación del mensaje salvador en los diversos pueblos a los que se dirige.
- Se concede a las misiones (ad gentes) una atención marginal y de carácter ocasional.

LA SIEMBRA DEL EVANGELIO

- Saber leer los signos de los tiempos.Es necesario saber descubrir los signos de la
presencia y del designio de Dios. Es un análisis que debe hacerse a la luz de la fe, con
actitud de comprensión.

- La catequesis debe asumir, hoy, los siguientes desafíos:

 Debe ser propuesta como un servicio fundamental, interior a la Evangelización


de la Iglesia.
 Debe dirigirse fundamentalmente a los adultos y desde allí a niños, adolescentes
y jóvenes.
 Debe ser una verdadera y propia escuela de pedagogía cristiana.
 Debe anunciar los misterios esenciales del cristianismo.
 Debe considerar, como tarea prioritaria, la preparación y formación de
catequistas dotados de una profunda fe.

"Este Directorio se propone indicar los principios teológico-


pastorales de carácter fundamental - tomados del Magisterio de la
Iglesia y particularmente del Concilio Ecuménico Vaticano II - por
los que pueda orientarse y regirse más adecuadamente la acción
pastoral del ministerio de la palabra y, en concreto, de la catequesis"
(DGC, Prefacio, 9).

PRIMERA PARTE."LA CATEQUESIS EN LA MISIÓN


EVANGELIZADORA DE LA IGLESIA"

CAPÍTULO I: "LA REVELACIÓN Y SU TRANSMISIÓN MEDIANTE LA


EVANGELIZACIÓN"

El Directorio presenta en este primer capítulo el tema de la REVELACIÓN, tan


importante para la formación de un catequista. Sobre este tema teológico hay que tener
ideas muy claras y saber sacar de él toda la riqueza que tiene para que los catequizandos
crezcan en madurez cristiana.

* La Revelación es el acto por el cual Dios se manifiesta personalmente a los hombres


(cf. DV,2). Dios revela su "verdad íntima", su "secreto". Dios nos dice quien es El y qué
quiere de nosotros. Y lo hace porque el ser humano es "capaz de Dios", es decir, por su
naturaleza puede llegar a Dios, conocerlo y amarlo.

* Este designio "benevolente" de Dios comporta 3 elementos esenciales:

1. La manifestación de lo que Dios es, así como la verdadera vocación y dignidad de la


persona humana.
2. El ofrecimiento de la salvación a todos los hombres. Ofrecimiento que es gratuito.
3. La definitiva llamada de Dios para reunir a todos los miembros de la humanidad
realizando, así, la unión fraterna entre todos los hombres.
* Cuando Dios se revela utiliza una pedagogía. Se sirve de acontecimientos y
palabras para comunicarnos su designio salvífico.

* Por tanto, se revela en el tiempo, es una revelación histórica; lo hace por etapas, es
decir, es progresiva. (cf. DV, 2).

* Igualmente, la evangelización cuyo objetivo es transmitir al mundo la Revelación, se


realiza con obras y palabras.
"La catequesis, por su parte, transmite los hechos y las palabras de la
Revelación: debe proclamarlos y narrarlos y, al mismo tiempo,
esclarecer los profundos misterios que contienen" (DGC, 39).

* Jesucristo es el mediador y la plenitud de la Revelación. Dios se reveló


progresivamente, en el Antiguo Testamento, por medio de los profetas y de
acontecimientos salvíficos. Pero, llegada "la plenitud de los tiempos", es decir, cuando
está la humanidad madura para ello, Dios envió a su Hijo, Mesías, para revelarse plena
y totalmente.

"Jesucristo, con su presencia y manifestación, con sus palabras y


obras, signos y milagros, sobre todo con su muerte y gloriosa
resurrección, y con el envío del Espíritu Santo de la verdad, lleva a
plenitud toda la revelación" (DV, 4).

* Es tarea primordial de la Catequesis mostrar quién es Jesucristo: su vida y su misterio,


y presentar la fe cristiana como seguimiento de su persona.

* Esto hace que la Catequesis debe ser "Cristocéntrica". El misterio de Cristo no es un


elemento más junto a otro, sino que es el Centro a partir del cual, los demás elementos
se jerarquizan y se iluminan.

* La Iglesia transmite la Revelación. La Revelación de Dios está destinada a toda la


humanidad porque "Dios quiere que todos los hombres se salven..." (1 Tim 2, 4).

* Para realizar este divino designio, Jesucristo instituyó la Iglesia sobre el fundamento
de los Apóstoles y enviándoles el Espíritu Santo les mandó predicar el Evangelio por
todo el mundo.

* Toda la Iglesia vela por la conservación integra y la transmisión de la Revelación


contenida en la Tradición y en la Escritura e interpretada auténticamente por el
Magisterio de la Iglesia.

"La Iglesia, "Sacramento universal de salvación", movida por el


Espíritu Santo, transmite la Revelación mediante la
Evangelización: anuncia la buena nueva del designio salvífico del
Padre y, en los sacramentos, comunica los dones divinos" (DGC,
45).

* La Tarea fundamental de la iglesia es la EVANGELIZACIÓN. Ella "existe para


evangelizar" (EN, 14). Existe para, con su influjo, transformar y renovar, desde dentro,
a toda la humanidad.
* El mandato misionero de Jesús comporta varios aspectos:

"anunciar" = anuncio
"hacer discípulos y
= enseñanza
enseñar"
"ser mis testigos" = testimonio
"bautizar" = hacer discípulos
"hacer esto en
= sacramentos
memoria mía"
"amaos los unos a los
= amor al prójimo.
otros"

Todos estos aspectos reflejan la realidad rica, compleja y dinámica que comporta la
evangelización y son vías y medios para la transmisión del único Evangelio y
constituyen los elementos de la Evangelización.

* La dinámica del proceso evangelizador, según el documento conciliar "Ad Gentes" es:

- testimonio cristiano
- diálogo y presencia de la caridad
- anuncio del Evangelio y llamada a la conversión,
- catecumenado e iniciación cristiana.
- formación de la comunidad cristiana, por medio de los sacramentos, con sus
ministerios (cf. AG, 11-18).

La EVANGELIZACIÓN es el proceso por el que la Iglesia, movida


por el Espíritu, anuncia y difunde el Evangelio en todo el mundo
(DGC, 48).

* La misión evangelizadora de la Iglesia se traduce mediante seis acciones


fundamentales que están señaladas con claridad en el número 48 del DGC.

* El proceso evangelizador está estructurado en etapas:

- Acción misionera para los no creyentes y para los que viven en la indiferencia
religiosa.

- Acción catequético-iniciadora para los que optan por el Evangelio y para los que
necesitan completar o reestructurar su iniciación.

- Acción pastoral para los fieles cristianos ya maduros, en el seno de la comunidad


cristiana.

* El Ministerio de la Palabra. Es el elemento fundamental de la Evangelización.


* El ministerio de la Palabra transmite la Revelación por medio de la Iglesia, valiéndose
de "palabras" humanas, pero referidas a las "obras", es decir, mediante la liturgia, el
testimonio de vida de los cristianos y la acción transformadora que éstos realizan en el
mundo.

* El ministerio de la Palabra se ejerce de "formas múltiples".

Las principales son:

- Convocatoria y llamada a la fe; se realiza mediante el "primer anuncio", dirigido a


los no creyentes, a los bautizados que viven al margen de la vida cristiana y a los que
pertenecen a otras religiones. El despertar religioso de los niños, en las familias
cristianas, es también forma eminente de esta función.

- La función de iniciación: Se realiza esta función, fundamentalmente, por medio de la


catequesis de los sacramentos de la iniciación, tanto si van a ser recibidos como si ya se
han recibido.
La educación cristiana familiar y la enseñanza religiosa escolar ejercen una función de
iniciación.

- La educación permanente de la fe: Se dirige a los cristianos iniciados en los


elementos básicos, que necesitan alimentar y madurar constantemente su fe a lo largo de
toda la vida.

- La función litúrgica: Este ministerio se expresa de forma eminente a través de la


homilía. Otras formas son las diversas preparaciones inmediatas a los sacramentos y
celebraciones sacramentales, sobre todo a la Eucaristía.

- La función teológica: desarrolla la inteligencia de la fe. La teología necesita


confrontarse o dialogar con las formas filosóficas del pensamiento, con los humanismos
que configuran la cultura y con las ciencias del hombre.

- La conversión y la fe: La fe cristiana es, ante todo, conversión a Jesucristo; adhesión


plena y sincera a su persona y a su mensaje. Es encuentro personal con Jesucristo. La
fe comporta un cambio de vida, una "metanoia": una transformación profunda de la
mente y del corazón en todos los niveles de la existencia del cristiano.

* La fe y la conversión brotan del corazón, de lo más profundo del ser humano.

* La fe es un don de Dios. Nace en el fondo del corazón como fruto de la gracia que
previene y ayuda, y como respuesta libre a la moción del Espíritu Santo que mueve el
corazón y lo convierte a Dios.

* El proceso de conversión permanente,. La fe está destinada a crecer en el corazón


de los creyentes. Es un proceso de maduración que dura toda la vida.

* En el proceso de conversión se pueden destacar varios momentos:

- El interés por el Evangelio. Se da cuando brota, como consecuencia del primer


anuncio, un interés por Jesús y su mensaje.
- La conversión. El interés por el Evangelio necesita un tiempo de búsqueda, para
poder llegar a una opción firme. Esta búsqueda prepara a la conversión.

- La profesión de fe: La conversión genera un deseo de conocer mejor a Jesús y su


mensaje. La catequesis lo inicia en este conocimiento y en el aprendizaje de la vida
cristiana, lo cual provoca un cambio de actitudes y costumbres. Entonces el discípulo de
Jesucristo está preparado para hacer su profesión de fe.

- El camino hacia la perfección. La profesión de fe bautismal se sitúa en los elementos


de un edificio espiritual destinado a crecer para llegar a la plenitud a la que está llamado
todo bautizado.

Diferentes situaciones socio-reliogiosas ante la evangelización. Se pueden distinguir


tres situaciones que piden respuestas diferenciadas.
Estas tres situaciones las ha analizado el Papa Juan Pablo II en su encíclica
"Redemptoris missio", número 33.
- La situación de aquellos pueblos donde Cristo y su Evangelio no son conocidos. Esta
situación reclama la misión ad gentes.

- La situación de comunidades cristianas que tienen gran fervor de fe y de vida, irradian


el testimonio del Evangelio y tienen fuerte compromiso cristiano. Necesitan una intensa
acción pastoral de la Iglesia.

- La situación de países de tradición cristiana, y a veces también en las Iglesias más


jóvenes donde grupos enteros de bautizados han perdido el sentido vivo de la fe o
incluso no se reconocen ya como miembros de Iglesia. Esta situación requiere una
nueva evangelización.

* Estas situaciones socio-religiosas frecuentemente conviven juntas en un mismo


territorio. No es fácil definir los confines entre atención pastoral a los fieles, nueva
evangelización y acción misionera específica. Esta realidad hace la acción
evangelizadora muy compleja y difícil.

"El modelo de toda catequesis es el catecumenado bautismal que es


formación específica que conduce al adulto convertido a la profesión
de su fe bautismal en la noche pascual. Esta formación catecumenal ha
de inspirar, en sus objetivos y en su dinamismo, a las otras formas de
catequesis" (DGC, 59).

"La catequesis de adultos, al ir dirigida a personas capaces de una


adhesión plenamente responsable, debe ser considerada como la
forma principal de catequesis, a la que todas las demás, siempre
ciertamente necesarias, de alguna manera se ordenan" (DGC, 59).

RESUMEN
A lo largo de este primer capítulo del Directorio se han estudiado conceptos
fundamentales como:

1. La Revelación como designio de Dios y sus características.


2. Jesucristo el gran mediador y la plenitud de la Revelación de Dios.
3. La transmisión de la Revelación por medio de la Iglesia.
4. La evangelización y su proceso.
5. El ministerio de la Palabra de Dios; funciones y formas de ese ministerio.
6. La conversión y la fe.
7. Diferentes situaciones socio-religiosas ante la evangelización.
De cada uno de estos siete temas el estudiante de la Especialidad debe estar en
capacidad de mostrar que tiene ideas claras, y de explicar, oralmente o por escrito,
algunas ideas relacionadas con ellos.

CAPÍTULO II: LA CATEQUESIS EN EL PROCESO DE LA


EVANGELIZACIÓN

El capítulo segundo de la Primera parte, aunque un poco más breve que el anterior, es
muy iluminador porque trata de clarificar el puesto de la catequesis en el proceso total
de la evangelización y también las características de cada tipo de catequesis y en su
relación con la enseñanza religiosa escolar (E.R.E.).

* Primer anuncio y catequesis. La finalidad del primer anuncio es, como su nombre lo
indica, anunciar el mensaje de Jesús y provocar la conversión. Después entra a
funcionar la catequesis para hacer madurar la conversión inicial y fortalecer la fe del
convertido. Sin embargo, la frontera entre las dos acciones es difícil de delimitar.
Muchas veces se admite en un proceso catequístico a personas no suficientemente
convertidas y los primeros momentos de esta catequesis hay que dedicarlos a consolidar
la opción por Jesucristo, o sea a reafirmar la conversión. A esta acción suele llamársele
"catequesis kerigmática":

LA CATEQUESIS AL SERVICIO DE LA INICIACIÓN CRISTIANA

* La catequesis se configura como un momento esencial dentro de todo el proceso de


la evangelización (cf CT, 18). La catequesis pretende dar una fundamentación a la
opción por Jesucristo. En efecto, los convertidos, son "iniciados" en el misterio de la
salvación y en el estilo de vida que nos propone el Evangelio. En otras palabras, la
catequesis empieza a poner "los cimientos sólidos" del edificio de la fe.

* La catequesis de iniciación se sitúa, pues, entre la llamada a la fe y la acción pastoral


que se desarrolla en las comunidades cristianas. La catequesis de iniciación está
estrechamente vinculada a los sacramentos de iniciación cristiana: Bautismo,
Confirmación, Eucaristía, especialmente al Bautismo. Efecto de este último es la
profesión de la fe.
"La auténtica catequesis es siempre una iniciación ordenada y
sistemática a la revelación que Dios mismo ha hecho al hombre en
Jesucristo, revelación conservada en la memoria profunda de la Iglesia
y en las Sagradas Escrituras y comunicada constantemente, mediante
una "traditio" viva y activa, de generación en generación" (CT, 22)

* Características fundamentales de la catequesis de iniciación.

- Es una formación orgánica y sistemática.


- Es más que una enseñanza: es un aprendizaje de toda la vida cristiana.
- Es una formación básica, esencial, centrada en lo nuclear de la experiencia cristiana.
- Incorpora a la comunidad que vive, celebra y testimonia la fe.
- Por tanto, ejerce tareas de iniciación, de educación y de instrucción.

LA CATEQUESIS AL SERVICIO DE LA EDUCACIÓN PERMANENTE DE LA


FE

* La educación permanente de la fe sigue a la educación básica y la supone. Para


favorecer este proceso educativo permanente se necesita una comunidad cristiana que
recibe en su seno a los iniciados para seguir sosteniéndolos y formándolos en su fe.

* Si esto no sucede el cristiano iniciado va perdiendo poco a poco el fervor de su fe


inicial.

* La comunidad cristiana, en su proceso de formación, debe fortalecerse con un doble


alimento: la Palabra de Dios y el Cuerpo de Cristo.

* La comunidad cristiana debe dar testimonio mediante una fidelidad a la acción del
Espíritu Santo en cada uno de sus miembros.

* Formas múltiples de catequesis permanente: se pueden destacar las siguientes:

- El estudio y profundización de la Sagrada Escritura. La "lectio divina" es forma


eminente de este estudio de las Escrituras.
- Lectura cristiana de los acontecimientos teniendo como fundamento el estudio de la
Doctrina Social de la Iglesia.
- La catequesis litúrgica: tanto la que prepara a los sacramentos como la que favorece
una vivencia profunda de la liturgia.
- La catequesis que se hace ante determinadas circunstancias de la vida personal,
familiar, eclesial, social para ayudar a vivirlas desde la fe.
- Las iniciativas de formación espiritual.
- La profundización sistemática del mensaje cristiano.

"Es importante que la catequesis de niños y jóvenes, la catequesis


permanente y la catequesis de adultos no sean compartimentos
estancos e incomunicados... Es menester propiciar su perfecta
complementariedad" (CT 45).
CATEQUESIS Y ENSEÑANZA RELIGIOSA ESCOLAR

* La relación entre Enseñanza Religiosa Escolar (ERE) y Catequesis es una relación de


distinción y de complementariedad.

* Lo que le da a la ERE su característica propia es el hecho de estar llamada a penetrar


en el ámbito de la cultura y de relacionarse con los demás saberes que se manejan al
interior de los sistemas educativos.

Para captar bien esta posición sería recomendable leer en el Documento "La Escuela
Católica" los números 25 a 32, donde se define a la escuela como "lugar de formación
integral mediante la asimilación sistemática y crítica de la cultura" (n. 26). (Consultar
también "Catechesi Tradendae" número 69 y "Dimensión religiosa de la educación en la
escuela católica", números 66 a 73).
* De esta forma la ERE deposita el fermento evangélico en los demás elementos del
saber científico, social y humanístico.

* Este importante cometido de la ERE le exige:

- Que aparezca como disciplina escolar con la misma exigencia de sistematicidad y


rigor que las demás materias.
- Ha de presentar el mensaje y acontecimiento cristiano con la misma seriedad y
profundidad con que las demás disciplinas presentan sus saberes.
- Si sitúa ante los saberes en diálogo interdisciplinario. Mediante este diálogo la
catequesis funda, potencia, desarrolla y completa la acción educadora de la escuela.
* El contexto escolar y los destinatarios de la ERE. La ERE se desarrolla en
contextos escolares diversos y depende, en gran parte, de las disposiciones de los
gobiernos, de los Acuerdos con los Estados y de las decisiones de las Conferencias
Episcopales.

* En las escuelas católicas la ERE es parte indispensable de su tarea educativa y


fundamento de su propia existencia. "La razón profunda de la escuela católica... es
precisamente la calidad de la enseñanza religiosa integrada en la educación de los
alumnos" (CT, 69).

* La ERE en el marco de la escuela oficial y en la no confesional tendrá un carácter más


ecuménico y de conocimiento interreligioso común. Incluso, podrá tener un carácter
más bien cultural, dirigida al conocimiento de las religiones.

* De otra parte, la ERE deberá tener en cuenta la realidad cambiante de los alumnos, del
hecho de la inestabilidad de la etapa de la vida en que están, para cumplir con su
finalidad.

* A los alumnos creyentes les ayudará a comprender mejor el mensaje cristiano; a los
que están en búsqueda o tienen dudas religiosas les informará qué es exactamente la fe
en Jesucristo y sus implicaciones. Por último, para los no creyentes la ERE asume las
características de un anuncio misionero del Evangelio.

* Educación cristiana familiar, catequesis y ERE al servicio de la educación de la


fe. Los tres momentos o espacios formativos están relacionados, pero toca a las
Conferencias Episcopales establecer las orientaciones para los diversos ámbitos
formulando una actividades que son distintas y se complementan.

"La Educación Religiosa como disciplina escolar se presenta


respaldada por la debida relevancia científica que le confieren la
teología y las ciencias de la religión, porque además de experiencia y
de hecho cultural la religión está constituida como una forma de
conocimiento o de saber caracterizado, entro otros, por los requisitos
del rigor y la objetividad" (Escuela y Religión pág. 24)

RESUMEN

En este segundo capítulo de la Primera Parte:

1. Se muestra el lugar de la catequesis en el proceso total de la evangelización.


2. Se muestra la relación que existe entre Primer anuncio y Catequesis.
3. Se muestra cómo la Catequesis está al servicio de la iniciación cristiana.
4. Se señalan las características fundamentales de la Catequesis de iniciación.
5. Se describe cómo la catequesis está al servicio de la educación permanente de la fe.
6. Se enumeran las múltiples formas de hacer catequesis permanente.
7. Se presenta la relación entre catequesis y Enseñanza Religiosa Escolar.
- su carácter propio
- el contexto escolar
8. Por último, se muestra cómo la familia, la escuela y la catequesis están al servicio de
la educación de la fe.
De cada uno de estos ocho puntos el estudiante de la Especialidad debe estar en
capacidad de señalar lo específico de cada uno de ellos.

CAPÍTULO III: NATURALEZA, FINALIDAD Y TAREAS DE LA


CATEQUESIS

* Naturaleza eclesial de la catequesis. El verdadero sujeto de la Catequesis en la


Iglesia que, como continuadora de la misión de Jesucristo Maestro y animada por el
Espíritu, ha sido enviada para ser maestra de la fe.

* La Iglesia conserva fielmente el Evangelio, lo anuncia, lo celebra, lo vive y lo


transmite en la catequesis a todos los que han decidido seguir a Jesucristo.

* La transmisión del Evangelio es acto vivo de tradición eclesial:


- La Iglesia transmite la fe que ella misma vive.
- La Iglesia transmite la fe de forma activa, la siembra en el corazón de los catecúmenos
y catequizandos para que fecunde sus experiencias más profundas.
* La Iglesia, al transmitir la fe y la vida nueva, actúa como madre de los hombres, que
engendra a unos hijos concebidos por obra del Espíritu Santo y nacidos de Dios.

* Finalidad de la Catequesis

"El fin definitivo de la Catequesis es poner a uno no sólo en contacto,


sino en comunión, en intimidad con Jesucristo: sólo El puede
conducirnos al amor del Padre en el Espíritu y hacernos partícipes de
la vida de la Santísima Trinidad" (CT, 5).

* El Bautismo, sacramento por el que "nos configuramos con Cristo", sostiene con su
gracia este trabajo de la Catequesis.

* La comunión con Jesucristo impulsa al discípulo a unirse con todo aquello con lo que
el propio Jesucristo estaba profundamente unido: con su Padre, con el Espíritu, con la
Iglesia, con los hombres sus hermanos.

* La finalidad de la Catequesis se expresa en la profesión de fe en el único Dios:


Padre, Hijo y Espíritu Santo. El que, por el primer anuncio, se convierte a Jesucristo y
le reconoce como Señor, inicia un proceso, ayudado por la Catequesis, que desemboca
necesariamente en la confesión explícita de la Trinidad.

* Con la confesión de fe en el Dios único, el cristiano renuncia a servir a cualquier


absoluto humano, o sea, a los ídolos que fabrica el mundo: riqueza, poder, placer, raza,
Estado, etc., liberándose de esas esclavitudes.

* La profesión de fe sólo es plena si es referida a la Iglesia. El cristiano proclama el


Credo en la Iglesia y a través de ella, puesto que lo hace como miembro suyo.

* El que proclama la profesión de fe asume compromisos que, no pocas veces, atraerán


persecución.

* Las tareas de la Catequesis realizan su finalidad. Las tareas de la catequesis


corresponden a la educación de las diferentes dimensiones de la fe. Para actualizarlas la
catequesis se inspirará en el modo en que Jesús formaba a sus discípulos.

* Tareas fundamentales de la Catequesis:

- Propiciar el conocimiento de la fe: CONOCER. El que se ha encontrado con Cristo


desea conocerle lo más posible y conocer el designio del Padre que él reveló. Este
conocimiento ilumina cristianamente la existencia humana, alimenta la vida de fe y
capacita para dar razón de ella en el mundo.
- La educación litúrgica: CELEBRAR. La comunión con Jesucristo conduce a celebrar
su presencia salvífica en los sacramentos y particularmente en la Eucaristía.

- La formación moral: VIVIR. La conversión a Jesucristo implica caminar en su


seguimiento. El testimonio moral, al que prepara la Catequesis, ha de saber mostrar las
consecuencias personales y sociales de las exigencias evangélicas.

- Enseñar a orar: CONTEMPLAR. Aprender a orar con Jesús es orar con los mismos
sentimientos que quedan reflejados en el Padre Nuestro.

* Otras tareas relevantes de la Catequesis.La Catequesis capacita al cristiano para


vivir en comunidad y para participar activamente en la vida y misión de la Iglesia.

* La educación para la vida comunitaria. La vida cristiana en comunidad no se


improvisa y hay que educarla con esmero. Para esto la enseñanza y el ejemplo de Jesús
es decisivo.

* La Catequesis deberá fomentar, entre otras, las siguientes actitudes: humildad,


sencillez, solicitud por los pobres y pequeños; por los que se han alejado de la Iglesia.
Igualmente hay que ejercitarse en la corrección fraterna, en la oración en común, en el
perdón mutuo. El amor fraterno aglutina todas estas actitudes.

* La Catequesis deberá cuidar, también, la dimensión ecuménica y estimulará actitudes


fraternales hacia los miembros de otras iglesias y comunidades eclesiales.

* La iniciación a la misión. La Catequesis está abierta al dinamismo misionero. Se


trata de capacitar a los cristianos para estar presentes de manera activa y comprometida
en la sociedad, en la vida profesional, cultural y social.

* Igualmente, la Catequesis prepara para el diálogo interreligioso, que capacite a los


fieles para una comunicación fecunda con hombres y mujeres de otras religiones.

* Algunas consideraciones sobre el conjunto de estas tareas. Sobre este conjunto


conviene hacer varias consideraciones:

- Todas las tareas son necesarias. Si la catequesis descuidara alguna de ellas, la fe


cristiana no alcanzaría todo su crecimiento.
- Cada una de estas tareas realiza, a su modo, la finalidad de la Catequesis.
- Las tareas se implican mutuamente y se desarrollan conjuntamente.
- Para llevar a cabo dichas tareas la Catequesis se vale de:
- La transmisión del mensaje evangélico
- La experiencia de la vida cristiana.

- Las diferentes dimensiones de la fe son objeto de educación tanto en su aspecto de


"don" como en su aspecto de "compromiso".
- Cada dimensión de la fe debe ser enraizada en la experiencia humana, sin que
permanezca en la persona como un añadido o un aparte.
* El catecumenado bautismal: estructura y gradualidad. La fe se desarrolla y crece,
es decir, experimenta un proceso de maduración. Esto debido al impulso de la gracia de
Dios y el cultivo que hace la Iglesia.

* La Catequesis, al servicio de ese crecimiento, es una acción gradual, se distinguen


cuatro etapas:

- El precatecumenado: primera evangelización en orden a la conversión.


- El catecumenado: destinado a la Catequesis integral. Al inicio se hace la "entrega de
los Evangelios".
- El tiempo de purificación e iluminación. Preparación más intensa a los sacramentos de
la iniciación. Se hace la "entrega del Símbolo" y la "entrega del Padre Nuestro".
- El tiempo de la mystagogia. Se caracteriza por la experiencia de los sacramentos y la
entrada en la comunidad cristiana. La palabra "mystagogia" significa: introducción al
misterio pero con unos matices de iniciación, de acompañamiento y de hacer brotar la
experiencia.
* El catecumenado bautismal, inspirador de la Catequesis en la Iglesia. Es
importante aclarar que entre los catequizandos (niños que reciben el Bautismo y
después, son catequizados y los catecúmenos (adultos que primero son catequizados y
después son bautizados), y entre la catequesis posbautismal y la catequesis
prebautismal, hay una diferencia fundamental. Esta diferencia proviene de los
sacramentos de iniciación recibidos por los primeros, los cuales han sido ya
introducidos en la Iglesia y hechos hijos de Dios por el Bautismo. La conversión se
funda en el Bautismo recibido, cuya virtud deben desarrollar después.

* ¿Cómo el catecumenado bautismal inspira a la catequesis postbautismal?

- El catecumenado recuerda a toda la Iglesia la importancia fundamental de la función


de iniciación.
- Esta función es responsabilidad de toda la Iglesia y no solo de catequistas y
sacerdotes.
- El catecumenado está impregnado por el misterio de la Pascua de Cristo.
- El catecumenado es lugar inicial de inculturación.
- El catecumenado es un proceso formativo y verdadera escuela de fe.

RESUMEN

El capítulo tercero de la Primera Parte:

1. Analiza en primer lugar, la naturaleza de la Catequesis y afirma que es de


naturaleza eclesial.
2. Luego estudia la finalidad: la comunión con Jesucristo.
3. Posteriormente, dice que las tareas de la catequesis realizan su finalidad.
4. Luego escribe las cuatro tareas fundamentales de la catequesis.
- el conocimiento de la fe.
- la educación litúrgica.
- la formación moral
- la formación en la oración.
5. Después describe otras 2 tareas relevantes de la catequesis:
- la educación para la vida comunitaria
- la iniciación a la misión.
6. Luego hace consideraciones sobre el conjunto de estas tareas.
7. Posteriormente, explica la estructura y la gradualidad del catecumenado bautismal
y cómo él es inspirador de la catequesis en la Iglesia.

SEGUNDA PARTE. EL MENSAJE EVANGÉLICO

CAPÍTULO I: NORMAS Y CRITERIOS PARA LA PRESENTACIÓN DEL


MENSAJE EVANGÉLICO EN LA CATEQUESIS

* La Palabra de Dios es la fuente de la Catequesis (cf. CT 27). La Palabra de Dios


debe nutrir a todos los hijos de la Iglesia. La palabra de Dios es Jesucristo, cuya voz
sigue resonando, por medio del Espíritu, en la Iglesia y en el mundo.

Esta Palabra llega a nosotros a través de "obras y palabras" humanas. Por eso
permanece en estado "kenótico" y la Iglesia, guiada por el Espíritu, necesita
interpretarla continuamente.

* La fuente y "las fuentes" del mensaje de la Catequesis. La Palabra de Dios


(Tradición + Sagrada Escritura):

- es meditada y comprendida por el Pueblo de Dios


- se celebra en la liturgia
- resplandece en la vida de la Iglesia (testimonio de los cristianos)
- es profundizada en la investigación teológica
- se manifiesta en los valores religiosos y morales de las diversas culturas.
Todas estas son las fuentes, principales o subsidiarias, de la Catequesis. No deben ser
tomadas en un sentido unívoco. Cada una tiene su propio lenguaje. Estas fuentes
proporcionan a la Catequesis los CRITERIOS para transmitir el mensaje.

* Los CRITERIOS para la presentación del mensaje. Dichos criterios están


íntimamente relacionados entre sí, pues brotan de una única fuente. Estos criterios son
válidos para todo el ministerio de la Palabra. Aquí se refieren en relación con la
Catequesis.

Primer criterio: El cristocentrismo del mensaje evangélico

Toda la Catequesis está referida a Jesucristo. El no solo transmite la Palabra de Dios: El


es la Palabra de Dios. Esto significa que:

 En el centro de la Catequesis encontramos una Persona: Jesús de Nazaret


 Cristo está en el centro de la historia de salvación
 El mensaje evangélico no proviene del hombre, sino que es Palabra de Dios.

Segundo criterio: El cristocentrismo trinitario del mensaje evangélico


Jesús remite constantemente al Padre, del que se sabe Hijo único, y al Espíritu Santo,
por el que se sabe Ungido.

El cristocentrismo conduce a la confesión de la fe en Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo

El cristocentrismo trinitario impulsa a cuidar en la Catequesis los siguientes aspectos:

 La estructura interna de la Catequesis será siempre cristocéntrica-trinitaria: "Por


Cristo al Padre en el Espíritu"
 Siguiendo la pedagogía de Jesús, la Catequesis mostrará la vida íntima de Dios,
a partir de sus obras salvíficas a favor de la humanidad
 La presentación del ser íntimo de Dios mostrará las implicaciones vitales para la
vida de los seres humanos.

Tercer criterio: Un mensaje que anuncia la salvación

El mensaje de Jesús sobre Dios es una buena noticia para la humanidad. Jesús anuncia
la salvación, ese gran don de Dios que es liberación de todo lo que oprime al hombre.

En la explicación del kerigma, la Catequesis subraya los siguientes aspectos:

 Dios no es un ser distante e inaccesible, sino que es Padre


 Dios ofrece el don de la salvación integral: al mismo tiempo inmanente y
escatológica
 Jesús anuncia la justicia de Dios: proclama el juicio divino y nuestra
responsabilidad
 Jesús declara que el Reino de Dios se inaugura con El, hasta que lo entregue,
consumado, al Padre, cuando venga de nuevo en su gloria
 Jesús manifiesta que la historia de la humanidad no camina hacia la nada, sino
que es asumida por Dios para ser transformada.

Cuarto criterio: Un mensaje de liberación

La Buena Nueva incluye un mensaje de liberación. Al anunciar el Reino, Jesús se


dirigía de manera muy particular a los pobres (cf Las Bienaventuranzas). La Iglesia
participa hoy de la misma sensibilidad que tuvo su Maestro. Todas las formas de
pobreza preocupan a la Iglesia.

Para preparar a los cristianos a esta tarea, la Catequesis cuidará los siguientes aspectos:

 Situará el mensaje de liberación en la perspectiva de "la finalidad


específicamente religiosa de la evangelización" (EN, 32). El mensaje de
liberación no puede reducirse a las solas dimensiones económicas, políticas,
sociales.
 La Catequesis presentará la moral social cristiana como una exigencia y una
consecuencia de la liberación radical obrada por Cristo.
 La Catequesis suscitará tanto en los catecúmenos como en los catequizandos la
opción preferencial por los pobres. Opción que no es exclusiva.

Quinto criterio: La eclesialidad del mensaje evangélico


La Catequesis tiene su origen en la confesión de fe de la Iglesia y conduce a la
confesión de fe del catecúmeno y del catequizando. La Catequesis no es otra cosa que el
proceso de transmisión del Evangelio tal como la comunidad cristiana lo ha recibido, lo
comprende, lo celebra, lo vive y lo comunica de muchas formas.

Cuando la Catequesis transmite el misterio de Cristo, en su mensaje resuena la fe de


todo el Pueblo de Dios a lo largo de la historia. El Evangelio que la Catequesis entrega
es uno solo, a pesar de hacerlo en lenguajes culturales muy diferentes.

La Catequesis alimenta el vínculo de la unidad creando la conciencia de pertenecer a


una gran comunidad que ni el espacio ni el tiempo pueden limitar.

Sexto criterio: Carácter histórico del misterio de la salvación

La "economía de la salvación" tiene un carácter histórico pues se realiza en el tiempo.


Por eso la Iglesia al transmitir el mensaje, guarda constante "memoria" de los
acontecimientos salvíficos del pasado, narrándolos de generación en generación. A su
luz interpreta los acontecimientos actuales de la historia humana.

El carácter histórico del mensaje obliga a la Catequesis a cuidar estos aspectos:

 Presentar la historia de la salvación por medio de una Catequesis bíblica que dé


a conocer las "obras y palabras" con las que Dios se ha revelado a la humanidad.
 Por medio de una catequesis doctrinal (símbolo de la fe y moral cristiana), el
mensaje evangélico ha de iluminar el "hoy" de la historia de la salvación.
 Situar los sacramentos por medio de una Catequesis mistagógica (de
introducción al misterio) que revive los acontecimientos salvíficos en el "hoy"
de la liturgia.
 La Catequesis ayudará a hacer el paso del signo al misterio.

Séptimo criterio: La inculturación del mensaje evangélico

La Palabra de Dios se hizo hombre, situado en el tiempo y en el espacio, enraizado en


una cultura determinada.

La "inculturación" de la fe es un proceso profundo y global y un camino muy lento. Se


trata de la penetración del Evangelio en los niveles más profundos de las personas y de
los pueblos, afectándolos hasta las raíces de sus culturas. En este trabajo de
inculturación las comunidades cristianas deberán hacer discernimiento. Se trata de
asumir lo que sea compatible con la fe y transformar lo que esté en contraste con el
Reino de Dios.

En esta inculturación se le presentan a la catequesis diversas tareas:

 Considerar a la comunidad cristiana como principal factor de inculturación.


 Elaborar catecismos locales que respondan a las exigencias que dimanan de las
diferentes culturas.
 Realizar una oportuna inculturación en el catecumenado y en las instituciones
catequéticas.
 Presentar el mensaje cristiano de modo que capacite para "dar razón de la
esperanza" (1 Pe 3, 15).

Octavo criterio: La integridad del mensaje evangélico

La Catequesis debe transmitir el mensaje en toda su integridad y pureza. Por tanto se


evitarán presentaciones parciales o deformadoras del mismo.

Dos dimensiones subyacen a este criterio:

 Presentar el mensaje evangélico íntegro, sin silenciar ningún aspecto


fundamental. Esto la Catequesis lo hace de forma adaptada a la capacidad de los
destinatarios.
 Presentar el mensaje evangélico auténtico sin reducir sus exigencias y tampoco
sin imponer cargas pesadas.

En la compleja relación entre inculturación e integridad del mensaje cristiano, el criterio


que debe seguirse es el de una actitud evangélica de apertura misionera para la salvación
integral del mundo.

Noveno criterio: Un mensaje orgánico y jerarquizado

El mensaje que transmite la Catequesis debe constituir una síntesis coherente y vital de
la fe. Se organiza en torno al misterio de la Santísima Trinidad, en una perspectiva
cristocéntrica, ya que este misterio es la fuente de todos los otros misterios de la fe.

La armonía del conjunto del mensaje requiere una "jerarquía de verdades", en el sentido
de que algunas verdades se apoyan en otras como más principales y son iluminadas por
ellas.

Todas las dimensiones del mensaje cristiano participan de esta organicidad jerarquizada:

 La historia de la salvación se organiza en torno a Jesucristo.


 El Símbolo Apostólico es el resumen y la clave de lectura de toda la Escritura y
de toda la doctrina de la Iglesia.
 Los sacramentos brotan del misterio pascual de Jesucristo.
 El doble mandamiento del amor es la jerarquía de valores que el propio Jesús
estableció.
 El Padrenuestro sintetiza y jerarquiza las riquezas de oración contenidas en la
Sagrada Escritura y en toda la vida de la Iglesia.

Décimo criterio: Un mensaje significativo para la persona humana

La Catequesis no solo muestra quién es Dios y cuál es su designio salvífico, sino que,
como hizo el propio Jesús, muestra también plenamente quién es el hombre al propio
hombre y cuál es su altísima vocación.

La relación del mensaje cristiano con la experiencia humana no es puramente


metodológica, sino que brota de la finalidad misma de la Catequesis, que busca la
comunión de la persona humana con Jesucristo
Por esta razón la Catequesis al presentar el mensaje debe preocuparse por orientar la
atención de las personas hacia sus experiencias de mayor importancia.

En este sentido:

 En la primera evangelización el anuncio se hará siempre en íntima conexión con


la naturaleza humana y sus aspiraciones.
 En la Catequesis bíblica se ayudará a interpretar la vida a la luz de las
experiencias vividas por el Pueblo de Israel, por Jesucristo y por la comunidad
eclesial.
 En la explicitación del Símbolo, la Catequesis mostrará cómo los grandes temas
de la fe son siempre fuente de vida y luz para el ser humano.
 La Catequesis moral al promover las Bienaventuranzas las enraizará en las
virtudes humanas presentes en el corazón del hombre.
 En la Catequesis litúrgica, deberá ser constante la referencia a las grandes
experiencias humanas significadas por los signos y los símbolos de la acción
litúrgica.

Principio metodológico para la presentación del mensaje Las normas y criterios


señalados en este capítulo deben ser aplicados en las diferentes formas de catequesis.

La adopción de un orden determinado en la presentación del mensaje debe


condicionarse a las circunstancias y a la situación de fe del que recibe la catequesis. De
ahí la necesidad de investigar cuidadosamente y de encontrar los caminos y los modos
que mejor respondan a las diversas situaciones.

RESUMEN

Este capítulo Primero de la Segunda Parte presenta dos importantes temas:

1. La fuente de donde dimana toda la catequesis en la Iglesia: la Palabra de Dios.


2. Los criterios que hay que tener en cuenta para presentar el mensaje salvador.
3. Son 10 criterios. Cada uno de ellos es definido y luego se describen los aspectos
prácticos de cada uno.
El estudiante de la Especialidad debe estar en capacidad de analizar en profundidad
cualquiera de los 10 criterios mencionados.

"Hoy es necesario tomar conciencia nuevamente del hecho de que todo


cristiano, en virtud de su consagración bautismal, ha de ser difusor del
Evangelio dentro del propio ambiente en todas las circunstancias de la
vida. Por tanto, todo cristiano, en cierto sentido, es misionero a tiempo
completo". (Juan Pablo II, 19 de septiembre de 1986).

TERCERA PARTE. LA PEDAGOGÍA DE LA FE


CAPÍTULO I: LA PEDAGOGÍA DE DIOS, FUENTE Y MODELO DE LA
PEDAGOGÍA DE LA FE

* La Pedagogía de Dios. Dios es un educador genial. Es padre misericordioso que


considera a las personas como son, las atrae hacia sí y las hace crecer progresiva y
pacientemente hacia una madurez de hijo obediente y fiel a su Palabra.

* La Pedagogía de Cristo: Dios Padre entregó al mundo el don supremo de la


salvación: Jesucristo. El continúa la "pedagogía de Dios". Los discípulos tuvieron la
experiencia directa de los rasgos fundamentales de la "pedagogía de Jesús" y la
consignaron, después, en los Evangelios.

* La Pedagogía de la Iglesia: La Iglesia es Madre y educadora de nuestra fe. A lo largo


de 20 siglos la Iglesia ha generado una gran variedad de vías y formas originales de
comunicación religiosa que conforman el patrimonio de pedagogía de la fe en
continuidad visible con la pedagogía del Padre y del Hijo.

* La acción del Espíritu Santo en todo cristiano. Los discípulos, gracias al don del
Espíritu Santo, conocen cada vez más el misterio de la salvación y crecen en todo hacia
Cristo, cabeza de la Iglesia. Nadie puede ser maestro y pedagogo de la fe de otros, si no
es un discípulo convencido y fiel de Cristo en su Iglesia.

* Pedagogía divina y Catequesis. La catequesis se inspira en la pedagogía de Dios y


de este modo:

 Es una pedagogía que se inserta y sirve al "diálogo de la salvación" entre Dios y


la persona.
 Acepta el principio del carácter progresivo de la Revelación, de la trascendencia
de la Palabra de Dios y su adaptación a las diversas personas y culturas.
 Reconoce la centralidad de Jesucristo, Palabra de Dios hecha carne, lo que
determina a la Catequesis como "pedagogía de la encarnación".
 Reconoce el valor de la experiencia comunitaria de la fe como propia de la
Iglesia.
 Se enraiza en la relación interpersonal y se hace pedagogía de signos.
 Encuentra toda su fuerza en el inagotable amor divino que es el Espíritu Santo.

"La catequesis se configura como proceso, o itinerario, o camino del


seguimiento del Cristo del Evangelio en el Espíritu hacia el Padre,
emprendido con vistas a alcanzar la madurez en la fe según la medida
del don de Cristo (Ef. 4, 4) y las posibilidades y necesidades de cada
uno" (DGC, 143).

* Pedagogía original de la fe. La catequesis no confunde la acción salvífica de Dios,


que es pura gracia, con la acción pedagógica del hombre, pero tampoco las contrapone y
separa.

Los objetivos concretos que inspiran sus opciones metodológicas son:


 Promover una progresiva y coherente síntesis entre la adhesión plena del hombre
a Dios y los contenidos del mensaje cristiano.
 Desarrollar todas las dimensiones de la fe, por las cuales ésta llega a ser una fe
conocida, celebrada, vivida, hecha oración.
 Impulsar a la persona a confiarse plena y libremente a Dios: inteligencia,
voluntad, corazón y memoria.
 Ayudar a la persona a discernir la vocación a la que es llamada por Dios.

* Fidelidad a Dios y fidelidad a la persona. Será auténtica aquella catequesis que


ayude a percibir la acción de Dios a lo largo de todo el camino educativo y que a la vez
propicie la respuesta libre de las personas.

* La "condescendencia" de Dios. Dios adapta su modo de hablar a nuestra condición


terrena. La catequesis debe encontrar, igualmente, un lenguaje capaz de comunicar la
Palabra de Dios a las variadas condiciones de los oyentes.

* Evangelizar educando y educar evangelizando. El catequista organiza su trabajo a


modo de un itinerario educativo de calidad. Para este efecto el catequista debe conocer y
poner en práctica los avances de las Ciencias de la Educación.

RESUMEN

El capítulo primero de la Tercera Parte es breve pero importante.

1. Señala cuál es la Pedagogía de Dios.


2. Cómo Jesucristo la continúa.
3. Cómo, a su vez, la Iglesia durante 20 siglos ha seguido creativamente el mismo estilo
pedagógico.
4. Muestra cómo la Catequesis se inspira en la pedagogía divina.
5. De allí nace la llamada pedagogía original de la fe que no se confunde con otras
pedagogías.
6. Por último, presenta la catequesis fiel a Dios y adaptada en su lenguaje a las variadas
condiciones de los catequizandos.
Al terminar de analizar este capítulo el estudiante estará en capacidad de responder a la
temática de los 6 puntos anteriores.

"Lo más importante del cristianismo no es una doctrina, sino algo que
ha sucedido. Y lo que ha sucedido es, concretamente, que Jesús, el
Cristo, que vino al mundo para inaugurar el reinado de Dios y fue
crucificado por ello, SIGUE VIVO; y desde entonces el Reinado de
Dios continúa extendiéndose, hasta que al final de los tiempos alcance
toda su plenitud. Evangelizar será, por tanto, comunicar a toda la
humanidad esa "Buena Noticia" y pedirle que haga suya la causa del
reino. Dado que no se trata - al menos en primer lugar - de una
doctrina, sino de un acontecimiento, parece lógico que para
evangelizar no basten las palabras; tendrá que ser posible también
algún tipo de comprobación. Por eso el Sínodo de los Obispos de
1971 afirmó que "la acción en favor de la justicia y la participación en
la transformación del mundo se nos presentan claramente como una
dimensión constitutiva de la predicación del Evangelio, es decir, como
la misión de la Iglesia para la redención del género humano y la
liberación de toda situación opresiva" (Luis González-Carvajal en
"Evangelizar en un mundo postcristiano", Sal Terrae, 1993, p. 147 ).

"La fe, es un don de Dios mismo que viene al encuentro del hombre
con la palabra de la Verdad absoluta; pero es, al mismo tiempo, la
respuesta del hombre que busca sinceramente el encuentro con esa
Verdad: el encuentro con Dios". (Juan Pablo II, 15 de octubre de 1991)

CUARTA PARTE. LOS DESTINATARIOS DE LA CATEQUESIS

CAPÍTULO V: CATEQUESIS SEGÚN EL CONTEXTO SOCIO-CULTURAL

* Catequesis y cultura contemporánea. La catequesis está llamada a llevar toda la


fuerza del Evangelio al corazón mismo de la cultura y de las culturas (cf. CT, 53). Tarea
muy difícil y exigente y que necesita una seria reflexión.

* Tareas de la Catequesis respecto a la inculturación de la fe. En el número 203 del


texto se encuentran resumidas y muy claras, lo que impide resumirlas más.

* Proceso metodológico. La Catequesis debe proponer el Evangelio en profundidad, es


decir, hasta las mismas raíces de las culturas. Este desafío supone: escuchar, discernir
cuanto hay de valor evangélico, purificar lo que está bajo el signo del pecado, suscitar
actitudes de conversión a Dios, de diálogo con los demás y de maduración interior.

* Necesidad y criterios de valoración. En su momento oportuno es necesario evaluar


si en el proceso de catequesis se han infiltrado elementos de sincretismo. La catequesis
correcta es aquella que logra la asimilación intelectual de la doctrina y al mismo tiempo
alcanza al corazón y cambia la conducta.

* Responsables del proceso de inculturación. Implica a todo el pueblo de Dios y no


sólo a algunos expertos. Por tanto, todos aquellos que viven en el mismo contexto
cultural: pastores, catequistas, laicos, deben participar en esta encarnación del
Evangelio.

* Formas y vías privilegiadas. La catequesis de jóvenes y adultos es una de las


formas más aptas para la inculturación; sin embargo, no hay que desatender la que se
hace con los niños.
Una vía privilegiada es la catequesis litúrgica por la riqueza de signos con que se
expresa. También sigue siendo central el cuidado a la familia, agente primario de una
transmisión inculturada de la fe.

* El lenguaje. Es importante que la catequesis entre en comunicación con formas y


términos propios de la cultura de las personas a las que se dirige, pero valorando y
respetando el lenguaje propio del mensaje: lenguaje bíblico, tradicional de la Iglesia y el
doctrinal.

Es importante, también, encontrar un lenguaje adaptado a niños y jóvenes y de otras


categorías de personas.

* Los medios de comunicación. Hoy por hoy, uno de los lenguajes más persuasivos es
el de los "mass-media". Sin embargo, es importante equilibrar bien el lenguaje de la
imagen y el de la palabra; lo mismo que propiciar una madurez crítica de los usuarios y
la profundización personal de los que utilizan estos medios.

Otro instrumento primordial es el catecismo, sobre todo los catecismos locales donde se
hacen las adaptaciones de la cultura propia de ese ambiente.

* Ámbitos antropológicos y tendencias culturales. La catequesis debe saber estar


presente en aquellos "lugares" donde se dan los cambios culturales fundamentales:
familia, escuela, trabajo, tiempo libre. Lo mismo que en aquellos ámbitos
antropológicos en donde se difunden modelos de vida o pautas de comportamiento:
cultura urbana, turismo, migraciones, mundo juvenil, etc.
Otro sector que ha de ser iluminado por el Evangelio, es el de los "aerópagos
modernos": la comunicación, compromiso por la paz, derechos humanos, salvaguardia
de la creación, la mujer, los niños, etc.

* Actuación ante las situaciones concretas. La catequesis ha de confrontarse con


diferentes situaciones concretas:

 Hay que saber distinguir ambientes donde la presencia cristiana es reciente de


aquellos en donde existe una larga tradición cristiana.
 Se deben tener en cuenta ambientes donde existen tensiones y conflictos:
pluralismo étnico, religioso, diferencias de desarrollo, etc.
 Se han de tener en cuenta las tendencias culturalmente significativas del propio
lugar.

* Tareas de las Iglesias locales. Las Conferencias Episcopales, a la luz de las


directrices de este Directorio, deben revisar y poner al día las instituciones y medios de
que disponen las Iglesias locales para este importante trabajo de la inculturación del
Evangelio.

* Iniciativas bajo la guía de los pastores. Los legítimos pastores deben tomar
iniciativas, entre otras:

 Promover una catequesis amplia y capilar para luchar contra la ignorancia y la


desinformación.
 Llevar a cabo experiencias-piloto de inculturación de la fe.
 En caso de que existan en su territorio diversos grupos étnico-lingüísticos tener
guías y directorios traducidos a las diversas lenguas.
 Establecer relaciones de reciprocidad y comunión entre las Iglesias locales y con
la Santa Sede.

RESUMEN

El capítulo V de la Cuarta Parte, breve pero sustancioso, presenta el decisivo tema de la


inculturación de la fe.

1. Ubica a la catequesis en la cultura contemporánea.


2. Enuncia las tareas de la catequesis en la inculturación de la fe.
3. Señala el proceso metodológico y la necesidad de la valoración del proceso de
inculturación.
4. Define quiénes son los responsables de este proceso y señala las formas privilegiadas
más aptas para la inculturación.
5. Analiza los problemas relacionados con el lenguaje, los medios de comunicación y
las tendencias culturales.
6. Señala cómo se debe actuar ante situaciones concretas.
7. Describe las responsabilidades de los pastores y de las Iglesias locales en este asunto.
El estudiante al finalizar este capítulo debe estar en capacidad de analizar y describir
todos los problemas que la inculturación de la fe plantea a la Catequesis.

"Reconoce, ¡oh cristiano!, tu dignidad, pues participas de la naturaleza divina (2 Pe


1, 4), y no vuelvas a la antigua vileza con una vida depravada. Recuerda de qué
cabeza y de qué cuerpo eres miembro. Ten presente que, arrancado al poder de las
tinieblas (Col 1,13), se te ha trasladado al reino y claridad de Dios. Por el
sacramento del Bautismo te convertiste en templo del Espíritu Santo.

No ahuyentes a tan escogido huésped con acciones pecaminosas, no te entregues


otra vez como esclavo al demonio, pues has costado la sangre de Cristo, quien te
redimió según misericordia y te juzgará conforme a la verdad, el cual con el Padre y
el Espíritu Santo reina por los siglos de los siglos. Amén". (San León Magno,
Papa).

QUINTA PARTE. LA CATEQUESIS EN LA IGLESIA PARTICULAR

CAPÍTULO II: LA FORMACIÓN PARA EL SERVICIO DE LA CATEQUESIS

* La pastoral de catequesis en la Iglesia particular. La Iglesia particular debe contar


con una adecuada pastoral de los catequistas. Para ello:

 Suscitar en las parroquias y comunidades cristianas vocaciones para la


catequesis.
 Promover un cierto número de catequistas de tiempo completo.
 Establecer una distribución equilibrada de los catequistas entre los sectores de
destinatarios que necesitan catequesis.
 Promover animadores responsables de la acción catequética.
 Organizar adecuadamente la formación de los catequistas.
 Cuidar la atención personal y espiritual de los catequistas.
 Coordinar a los catequistas con los demás agentes de pastoral en las
comunidades cristianas.

* Importancia de la formación de los catequistas. La calidad de la catequesis se pone


en peligro con catequistas mal o mediocremente preparados. Y no solo la calidad de la
catequesis, sino, lo que es más grave, la extensión del Reino de Dios en este mundo.
Esto quiere decir que los obispos deben dar absoluta prioridad a la formación de los
catequistas laicos.

* Finalidad y naturaleza de la formación de los catequistas. El fin de la formación es


lograr que el catequista sea la persona más apta para la transmisión del mensaje
salvífico. La formación del catequista debe estar impregnada por la idea de que lo que
busca el catequista es propiciar la comunión del convertido con Jesucristo.

Esta perspectiva cristológica incide directamente en la identidad del catequista y en su


preparación. La formación tiene, también, una naturaleza eclesial por cuanto el
catequista transmite el Evangelio en nombre de la Iglesia.

Criterios inspiradores de la formación de los catequistas. Los siguientes son los


criterios inspiradores de dicha formación:

 Hay que formar catequistas para las necesidades evangelizadoras del momento
histórico que estamos viviendo, con sus valores, desafíos y sus sombras.
 Debe tener en cuenta, también, el concepto de catequesis que propugna hoy la
Iglesia.
 Debe preparar "catequistas integradores", es decir, personas equilibradas que
sepan conjugar la ortodoxia y la ortopraxis, el sentido social y el eclesial.
 No puede ignorar el carácter propio del laico en la Iglesia.
 Debe saber conjugar la formación general en pedagogía con la pedagogía propia
de un proceso catequístico.

* Las dimensiones de la formación: el SER, el SABER, el SABER HACER: La


dimensión más profunda es la del SER del catequista. La formación le ha de ayudar a
madurar, ante todo como persona, como creyente, como apóstol.

Después viene lo que el catequistas debe SABER para ser un excelente apóstol: hay que
conocer tanto el mensaje como el destinatario del mensaje. Hay que tener muy buenas
bases teológicas y psicológicas.

Finalmente, está el SABER HACER, es decir, ser un buen pedagogo, buen


comunicador, en una palabra ser excelente educador.

* Madurez humana, cristiana y apostólica. La madurez humana, es tarea de toda la


vida y no siempre fácil. El catequista deberá crecer en equilibrio afectivo, en sentido
crítico, en unidad interior, en capacidad de relación y diálogo, en trabajo en equipo, lo
mismo que en capacidad de respeto y amor hacia los catequizandos.

El espacio de la catequesis debe alimentar y nutrir su fe, haciéndolo crecer como


creyente, alimentando la espiritualidad propia del catequista.

La formación, igualmente, debe alimentar su conciencia apostólica, su sentido


evangelizador.

* La formación bíblico-teológica del catequista. Además de testigo el catequista debe


ser maestro que enseña.

La formación bíblico-teológica la proporcionará un conocimiento orgánico del mensaje


cristiano, en torno al misterio central de la fe que es Jesucristo.

Esta formación debe tener las siguientes cualidades:

 Es preciso que sea una formación de carácter sintético, es decir, fruto de una
gran síntesis, donde los diferentes elementos de la fe cristiana aparezcan
trabados y unidos.
 Esta síntesis de fe debe ayudar al catequista a madurar en su propia fe.
 Debe ser una formación teológica muy cercana a la experiencia humana,
relacionando el mensaje cristiano con la vida concreta de los hombres y mujeres
de hoy.
 El catequista, con esta formación, debe capacitar a los mismos catequizandos
para recibir ese mensaje de manera activa para que éstos pueden discernir lo que
en su vida es conforme a la fe.

* Las ciencias humanas en la formación de los catequistas. Las ciencias humanas le


proporcionan al catequista un conocimiento adecuado de la persona humana y de la
realidad que vive.

Por eso el catequista debe tener conocimientos suficientes de psicología, sobre todo
psicología evolutiva y psicología religiosa. Igualmente, las ciencias sociales le brindan
el conocimiento adecuado de la realidad socio-política, económica y cultural y que
incide en la recepción del mensaje evangélico.

* Criterios que pueden inspirar el empleo de las ciencias humanas en la formación


de los catequistas. Ellos son:

 El respeto a la autonomía de las ciencias.


 El discernimiento evangélico de las diferentes tendencias o "escuelas" en
ciencias sociales.
 El estudio de las ciencias humanas - para un catequista - no es un fin en sí, sino
con vistas a la fe que se pretende educar.
 La teología y las ciencias humanas deben fecundarse mutuamente.

* La formación pedagógica. Lo primero que hay que respetar es la pedagogía original


de la fe. El catequista no es el dueño de la experiencia de la fe del catequizando; su tarea
es la de cultivar el don de la fe, ofrecerlo, alimentarlo, ayudarlo a crecer.
Dicho esto, la formación tratará de que el catequista madure en su capacidad educativa:
atención a las personas, a sus procesos de aprendizaje.

* La formación de los catequistas dentro de las comunidades cristianas. La


comunidad cristiana es el espacio donde el catequista experimenta su vocación y donde
alimenta su compromiso evangelizador.

La comunidad cristiana realiza varias acciones a favor de sus catequistas:

 Alimentar constantemente su vocación eclesial.


 Ayudar a madurar la fe de ellos.
 La preparación inmediata de la catequesis realizada con los catequistas.
 Otras ctividades formativas: retiros, convivencias, cursos monográficos,
formación doctrinal sistemática, etc.

* Escuelas de Catequistas. Son de varios tipos:

 Escuelas de catequistas de base: proporcionan una formación catequética,


orgánica y sistemática de carácter básico y fundamental.
 Escuelas para responsables: es un nivel más exigente. Prepara catequistas que
se dedican de forma más estable y permanente y a los responsables de diversas
acciones pastorales.
 Centros superiores para peritos en catequesis. A ellas pueden acceder
sacerdotes, religiosos y laicos preparados. Es importante que los Obispos tomen
conciencia de la importancia de formar personas en este nivel superior.

RESUMEN

El capítulo II de la Quinta Parte estudia el fundamental problema de la Formación de


los Catequistas.

1. Se señala, en primer lugar, las características de la pastoral de la Catequesis en la


Diócesis.
2. Se señala la indiscutida importancia de la formación de los catequistas.
3. Se analiza la finalidad de dicha formación.
4. Se plantean los criterios que deben regular la formación de los catequistas.
5. Se presentan las 3 dimensiones de la formación: el SER, el SABER, el SABER
HACER.
6. A continuación se presentan las áreas en que se hace la formación:

 Madurez humana, cristiana y apostólica.


 La formación bíblica-teológica.
 Papel de las ciencias humanas con sus respectivos criterios.
 La formación pedagógica.

7. Se muestra el papel de las comunidades cristianas en esta formación.


8. Se describen los distintos tipos de Escuelas de Formación.
Al finalizar el estudio de este capítulo el estudiante debe:
1. Hacer un serio cuestionamiento de su situación ante las exigencias de su formación
como catequista.
2. Revisar sus fortalezas y sus debilidades con relación al amplio panorama de su
formación.
3. Tener ideas claras sobre los tópicos analizados en el capítulo.