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I.E.

S EL ARGAR
DPTO. ELECTRONICA

PRACTICA Nº10:
Montaje y orientación de una antena
parabólica.

Autor: Manuel López Lorenzo


Profesor: Leonardo García López
Módulo: Técnicas y Procesos en Infraestructuras de Telecomunicaciones
Curso: Sistemas de Telecomunicaciones e Informática

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Índice
1. Presentación de la práctica.
2. Pregunta 1.
3. Pregunta 2.
4. Pregunta 8.
5. Pregunta 9.
6. Resumen del tema “Antenas y líneas”.
7. Anexo.

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1.- Presentación de la práctica
1º.- Con ayuda de una utilidad de satélite de la web diesl.com, kingofsat.net o lyngsat.com, localiza
los satélites que se pueden recibir en Almería con un PIRE superior a 50dBW y rellena la siguiente
tabla que contiene las coordenadas geográficas de Almería, la posición orbital de los satélites, así
como la elevación, y el acimut del reflector parabólico y la polarización del LNB para cada satélite.

Localidad Satélite Longitud Latitud Acimut Elevación Polarización


Almería
Almería
Almería

2º.- Sobre la figura, marca los puntos correspondientes al acimut de cada satélite y traza una recta
desde éstos hasta el centro.

3º.- Monta el reflector parabólico en su soporte. Coloca el LNB y atornillar con el ángulo de
polarización correcto para el primeo de los satélites, no muy fuerte para poder ajustarlo.

4º.- Ajusta el ángulo de inclinación valiéndose de las marcas que hay en la parte posterior de la
parabólica. Contrasta este valor con el señalado por el inclinómetro.

5º.- Con ayuda de la brújula localiza el eje norte-sur y coloca la parabólica mirando al sur.

6º.- Conecta el LNB al medidor de campo o a un localizador de satélites.

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7º.- Localiza, con la brújula, un punto lejano en el horizonte, con el mismo ángulo de acimut, que el
primer satélite, que sirva de referencia y gira lentamente la antena hacia él observando las
indicaciones del localizador de satélites, reajustando su sensibilidad si fuera necesario. Cuando se
alcance la posición orbital se oirá un tono y se producirá un desplazamiento de la aguja indicadora
que se procurará que sea máximo.

8º.- Para alcanzar el máximo nivel de la señal captada habrá que ajustar, también, lentamente el
ángulo de inclinación y el de polarización. Cuando esto ocurra sintonizar el receptor para visualizar
los canales. Observa y anota qué sucede cuando se interpone un obstáculo entre el LNB y el
reflector y la trayectoria antena-satélite.

9º.- Con ayuda del medidor de campo y con los datos obtenidos a través de las páginas Web,
sintoniza la frecuencia y la polarización de los satélites que has elegido y anótalos en la tabla 2;
identifica el programa que se visualiza. Mide y anota la potencia del canal y demás mediciones
indicadas.

Satélite Situación Frecuencia- Programa Potencia del Relación BER


polarización sintonizado canal dBµV portadora-
ruido
Astra 19,2º Este
Astra 19,2º Este
Astra 19,2º Este

Conclusiones:

Presenta una memoria explicando, a modo de resumen, el tema “Antenas y líneas”, las
características y tipos de las antenas parabólicas y sus componentes, el apuntamiento y ajuste de
estas así como las medidas y sus valores que establece el Reglamento de ICT para la instalación en
edificios.

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2.- Pregunta 1.
Con ayuda de una utilidad de satélite de la web diesl.com, kingofsat.net o lyngsat.com, localiza los
satélites que se pueden recibir en Almería con un PIRE superior a 50dBW y rellena la siguiente
tabla que contiene las coordenadas geográficas de Almería, la posición orbital de los satélites, así
como la elevación, y el acimut del reflector parabólico y la polarización del LNB para cada satélite.
Localidad Satélite Longitud Latitud Acimut Elevación Polarización
Almería Astra 2,26W 36,66N 146,6º 42,8º -26,2º
Almería Hispasat 2,26W 36,66N 112,5º 20,1º -47,8º
Almería Hotbird 2,26W 36,66N 124,2º 30,6º -41,5º

ASTRA

5
HISPASAT

6
HOTBIRD

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3.- Pregunta 2.
Sobre la figura, marca los puntos correspondientes al acimut de cada satélite y traza una recta desde
éstos hasta el centro.

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4.- Pregunta 8.
Para alcanzar el máximo nivel de la señal captada habrá que ajustar, también, lentamente el ángulo
de inclinación y el de polarización. Cuando esto ocurra sintonizar el receptor para visualizar los
canales. Observa y anota qué sucede cuando se interpone un obstáculo entre el LNB y el reflector y
la trayectoria antena-satélite.

Al tapar el LNB con la mano, por ejemplo, se pierde completamente la señal, ya que tapamos las
antenas que se encuentran dentro del LNB para la recepción de la señal, sin embargo si el objeto
es muy pequeño, por ejemplo una mosca o un mosquito, no pasa nada, ya que el obstáculo es muy
pequeño, pero si el obstáculo es más grande, empieza a bajar la calidad de la señal, hasta un punto
en que no tenemos señal, como por ejemplo en el primer caso mencionado, cuando lo tapamos con
la mano.
Con la antena parabólica sucede lo mismo, si el objeto es muy pequeño, en comparación con la
parábola, a penas se aprecia, pero si va aumentando el tamaño del obstáculo que se encuentra
entre la parábola y la parabólica, la señal empieza a empeorar, hasta que llega un punto en que no
recibimos nada, ya que la parabólica no visualiza el satélite por lo tanto, si llega alguna señal,
será mínima, que no nos serviría para nada.

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5.- Pregunta 9.
Con ayuda del medidor de campo y con los datos obtenidos a través de las páginas Web, sintoniza la
frecuencia y la polarización de los satélites que has elegido y anótalos en la tabla 2; identifica el
programa que se visualiza. Mide y anota la potencia del canal y demás mediciones indicadas.

Satélite Situación Frecuencia- Programa Potencia del Relación BER


polarización sintonizado canal dBµV portadora-
ruido
Astra 19,2º Este 10803,0 - H * 81,3dBµV 1,3dB 7,6E-5
Astra 19,2º Este 11171,0 - H * 80,6dBµV 2,6dB 9,5E-6
Astra 19,2º Este 11947,0 - V * 79,5dBµV 10,6dB 2,4E-5

*La columna de “Programas sintonizados”, se haya adjunta en el Anexo, que ha sido sacado de la
página: onastra.es.

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6.- Resumen del tema “Antenas y líneas”.
Antenas para radio y televisión por satélite.
Los satélites artificiales son estaciones espaciales, situados en una órbita geoestacionaria a
36000Km de la tierra, que permiten la recepción amplificación y emisión de las señales de
telecomunicación.
La radiodifusión de televisión por satélite requiere, además del satélite en sí, una estación terrestre
para la emisión de las señales electromagnéticas y una estación para la recepción de las mismas.
Este tipo de comunicación es unidireccional, ya que la estación receptora, no emite ningún tipo de
señal hacia el satélite.
Los satélites de radiodifusión se encuentran ubicados en la denominada Órbita de Clarke que es
paralela al Ecuador de la Tierra. El giro de los satélites en esta órbita se realiza de forma que su
posición es permanente respecto a cualquier punto de la Tierra (geoestacionaria), permitiendo así
que las antenas receptoras tengan una orientación y posición fija.

Las frecuencias que se utilizan en la radiodifusión vía satélite están en la zona de las microondas
dentro del espectro electromagnético. La ventaja de utilizar una banda de frecuencias tan elevada, es
que se puede enviar información mucho más rápido que a frecuencias más bajas.
Para el envío de señales desde el emisor terrenal al satélite, se utiliza un rango de frecuencias
denominadas enlace ascendente (uplink). Y para el retorno desde el satélite al dispositivo receptor,
para el mismo tipo de comunicación, se usa un rango de frecuencias diferente denominado enlace
descendente (downlink).
Existen diferentes frecuencias en bandas (C, Ku, Ka, etc.) para la transmisión de señales vía satélite,
pero en la actualidad la más utilizada para la radiodifusión es la denominada banda Ku, cuyo rango
de frecuencias es: en recepción (enlace descendente) desde 10,7 hasta 12,75GHz, y en transmisión
(enlace ascendente) desde 14 hasta 17,8GHz.
Para la recepción por satélite de todos los canales, tanto digitales como analógicos, la banda Ku se
divide en dos tramos: Banda Baja de 10,7 – 11,70GHz y Banda Alta de 11,7 – 12,75GHz.

Posiciones orbitales.
Como el satélite es estacionario (geosíncrono) respecto a cualquier punto de la tierra, podemos
definir su posición orbital como el ángulo subtendido entre un punto de referencia en el ecuador y el
satélite.
Este ángulo se mide como la diferencia de longitud entre el punto de referencia (meridiano
Greenwich) y el punto de la línea recta que une el centro de la tierra y el satélite corta al ecuador.

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Cobertura del satélite.
Se define la zona de cobertura de un satélite como la zona de la superficie terrestre que es iluminada
por el satélite. Está determinada por el sistema (“array”) de antenas transmisoras en el satélite.
Los mapas de cobertura de los satélites son imprescindibles para el diseño de un sistema de
recepción, estos mapas son el resultado de dibujar líneas o contornos de densidad de potencia
constante sobre mapas geográficos. Este mapa de líneas se denomina la huella del satélite o PIRE.

Tipos de haz:
• Haz global (Global Beam): 42,2% de la superficie terrestre. Es la máxima área visible desde
un satélite. Se utiliza para transmisiones transoceánicas de datos, telefonía, enlace de
contribución de televisión, etc.
• Haz hemisférico (Hemi-global): 20% de la superficie terrestre. Es la suma de haces de
zona.

• Haz zonal: 10% de la superficie aproximadamente. Cubre una zona amplia de cobertura, es
el haz que se corresponde con las plataformas de servicios de radio y televisión europeas.
• Haz puntual (Spot beam): es la cobertura de máxima potencia de un determinado haz.
Independientemente de la configuración de la cobertura del satélite, el mapa de la huella del satélite
incluye siempre las curvas de densidad de potencia recibidas.

PIRE o EIRP, es un acrónimo que significa “Potencia Isotrópica Radiada Eficaz”, o también su
versión en ingles, “Effective Isotropic Radiated Power”. La PIRE se calcula conociendo la potencia
del emisor y la ganancia de la antena y se expresa en decibelios de la forma:
PIRE=10 log( Pt ∗G)
El PIRE es un dato que encontramos en los gráficos de huellas o pisadas de satélites
geoestacionarios. Pero, este dato por si solo es insuficiente, necesitamos una taba o un gráfico que
presente esos resultados y los traduzca en relación al diámetro del plato nuestra antena parabólica.

Quienes han consultado estos datos seguramente ya se han dado cuenta que no todas las señales del
satélite se reciben con la antena recomendada según el PIRE o que si lo hacen, entran con el umbral
justo.
Esto es así porque el PIRE indicado es el óptimo o el máximo y hoy en día tenemos canales que

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están emitiendo con menos potencia de la “esperada”, por ejemplo los canales religiosos o los
canales “poco conocidos” suelen emitir con menos potencia y hasta sucede que algunos canales de
TV bajan intencionalmente la potencia para restringir la recepción a grandes platos, como los de las
compañías de cables y así dejar “fuera” de la sintonia a los que disponen de antenas pequeñas o
caseras.
Por eso es conveniente considerar en Banda Ku, un incremento del 20% hasta el 40% de la antena
sugerida, si deseamos captar también esas señales más débiles o captar las nuevas señales dvb-s2 y
HD que requieren un 20% más de antena.

Partes de un sistema de recepción de radio y TV por satélite.


Un sistema de recepción de señales de radio TV por satélite consta de los siguientes elementos:

Reflector parabólico.
Es el disco reflector que se encarga de reflejar las señales provenientes del satélite, hacia el LNB.
La ganancia de la antena depende de forma directa de su tamaño.
El reflector parabólico recibe rayos de señales a muy a muy alta frecuencia, que se pueden
considerar paralelos entre sí, y que al reflejarse sobre él, se concentran en un punto denominado
foco.

Unidad externa.
Es el dispositivo electrónico encargado de recibir las señales reflejadas en el disco parabólico. Se
encuentra ubicado en el foco y está formado principalmente por dos elementos: LNB y el
alimentador.

LNB
LNB son las iniciales de Low Noise Block, que significa Bloque de Bajo Ruido. Es la parte principal
del sistema de captación parabólico y se encarga de captar y amplificar las señales de súper alta
frecuencia, SHF, enviadas por el satélite, y convertirlas en UHF, en una frecuencia intermedia o FI,
que va de 950 a 2150MHz, para poder distribuirlas con menos pérdidas por la instalación de
usuario.
El más común en instalaciones domésticas es el denominado LBN universal. Lo constituyen varias
partes sobre un mismo bloque: alimentador o guía ondas, pre-amplificador, conversor y
amplificador de FI.
Un LNB universal dispone de dos polaridades horizontal/vertical. La recepción de los diferentes
canales debe hacerse conmutado entre dichas polaridades, mediante el receptor de satélite,

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aplicando 13Vcc para la polarización vertical y 18Vcc para la horizontal.
El control de Banda se realiza inyectando o no una señal de 22KHz, a través del cable coaxial. Así,
combinando la polaridad con el tipo de banda, los canales de televisión o radio se reciben de la
siguiente forma:
• Banda Baja – Polaridad Vertical (13V, 0KHz).
• Banda Baja – Polaridad Horizontal (18V, 0KHz).
• Banda Alta – Polaridad Vertical (13V, 22KHz).
• Banda Alta – Polaridad Horizontal (18V, 22KHz).

Para convertir el LNB de SHF a UHF, lo hace gracias a un oscilador local con frecuencias que se
restan a las de bajada en SHF y dan dos Bandas de FI, la FI baja o 1ª FI de 950 a 1950MHz y la FI
alta, o 2ª FI de 1150 a 2150MHz.
Estas frecuencias o FOL o LOF (Frecuencias de Oscilador Local, o Local Oscillator Frequency), las
indica el fabricante en el cuerpo del LNB universal, y son 9,75 y 10,6GHz, 1ª FOL y 2ª FOL
respectivamente.
Sirven para conocer el valor de FI que tendrá determinado canal de entrada de SHF en su
conversación a FI, de la siguiente forma: si el canal pertenece a la Banda Baja (10,7 a 11,7GHz) se
le resta la FOL baja, 9,75GHz, y si pertenece a la Banda alta (11,7 a 12,75GHz) restaremos la FOL
alta o 10,6GHz.
La conmutación a estas cuatro polaridades permite visualizar la totalidad de los canales emitidos
por un satélite. Si solamente se utiliza una polaridad, solamente se recibe la cuarta parte de dichos
satélites.
Por un cable coaxial solo cabe a la vez una única polaridad o segmento más los canales de
televisión y radio terrestres. En el diseño de instalaciones de SAT y TVT hay que tenerlo muy
presente.
Existen diferentes tipos de configuraciones de LNB para la banda Ku destinados a la recepción de
un solo satélite: Simple, Twin, Quad y Octo, que se conecta individualmente a uno, dos, cuatro u
ocho receptores respectivamente. El denominado LNB Quattro (no hay que confundirlo con el
Quad) entrega simultáneamente las señales de las cuatro posibles configuraciones de banda y
polaridad. Están diseñados para instalaciones colectivas y no se pueden conectar de forma directa a
un receptor SAT individual.

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Alimentador o guíaondas.
Es un dispositivo de tipo pasivo que se encarga de recoger y guiar las ondas de los reflectores
parabólicos hacia el conversos LBN. En los LNB universales forma parte solidaria de él. En otros
tipos de LNB es una pieza aparte, utilizándose principalmente en parabólicas de foco centrado.

Soporte del conjunto reflector.


Es una estructura mecánica que soporta el plato parabólico y los elementos de la unidad externa.
Dispone de varios puntos de ajuste para que la orientación de la antena se pueda realizar de forma
óptima, y abrazaderas para la sujeción a un mástil o pared.

Tipos de antenas parabólicas.


En función de cómo esté situado el foco respecto al reflector, las antenas parabólicas pueden ser de
dos tipos: de foco centrado y de foco desplazado (offSet).

De foco centrado.
En este tipo de antenas el foco se encuentra ubicado en el punto focal del reflector parabólico. Para
ello, la unidad exterior (LNB y alimentador) se encuentra sujeta mediante 3 o más varillas al disco.
Estos soportes producen zonas de sombra en la recepción de las señales que afectan negativamente
en el rendimiento.
Son más inmunes a interferencias terrestres, por su alta relación C/N: normalmente se utilizan en
instalaciones colectivas.

OffSet.
El principal problema de las antenas parabólicas que se ha visto es la zona de sombra creada por los
elementos situados en el campo de visión, la cual merma la cantidad de señal útil de la antena. Este
inconveniente se resuelve si se coloca el sistema de alimentación fuera de la zona útil del reflector,
lo que se consigue con la antena de foco desplazado o antena offset.

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Para entender su funcionamiento, se toma una antena de foco primario de gran tamaño y se
selecciona únicamente una zona de la mitad superior del reflector. En esta parte, al alimentador no
presenta sombras, al quedar situado por debajo de la zona de visión del punto focal de la antena
original.
Esta circunferencia representa que, al eliminar las zonas de sombra, el rendimiento se sitúa en torno
al 80%, incluso para antenas de pequeño tamaño. Por ello, la ganancia de la antena aumenta casi la
mitad si se compara con otra de foco primario, lo que justifica su alto grado de implantación.

El único «obstáculos» es que la dirección en la que apunta la antena no es tan evidente como en las
antenas anteriores, sino que se desplaza hacia arriba respecto del eje aparente de la antena. Esto
supone que en las operaciones de ajuste se debe introducir una corrección en la elevación de la
antena (un dato que proporciona el fabricante), como consecuencia de que el foco se halla
desplazado de su posición original.

Antenas multisatélite.
Como norma general, las antenas para televisión vía satélite presentan un haz muy estrecho, excepto
las antenas planas. Esto significa que para recibir las señales procedentes de varios satélites, es

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necesario utilizar una antena para cada uno, lo que supone un notable encarecimiento de la
instalación.
Existe, sin embargo, la posibilidad de emplear una sola antena, siempre que los satélites se
encuentren próximos entre sí. Para conseguir este resultado se utiliza un soporte especial, ubicado
en el punto focal de la parábola, que permite montar varios dispositivos conversores adyacentes.

Antena plana.
En la recepción de satélites de alta potencia se pueden utilizar antenas planas, basadas en el
principio de enfasamiento de dipolos.
Al trabajar en la recepción de televisión por satélite con frecuencias de unos 12GHz, la longitud de
dipolo necesario para recibir la señal es de apenas unos milímetros. Como los dipolos son tan
pequeños, se coloca un gran número de ellos en un espacio reducido unidos por una red de
alimentación.

Esta red se ocupa de sumar las señales procedentes de todas las pequeñas antenas con la misma fase
y presenta una estructura de árbol. Sin embargo, esta disposición no puede crecer indifinidamente,
puesto que llega un momento en que la señal aportada por un dipolo lejano del tronco principal de
alimentación se pierde en las propias líneas.
Frecuentemente, esta antena se utiliza para recibir señales de polarización circular. Para ello basta
con utilizar parejas de pequeños dipolos situados en ángulo recto, captando así la polarización
vertical y horizontal (contenidas en la polarización circular alternativamente) con la fase adecuada.
Las líneas de alimentación serán de longitud diferente en cada uno de los dipolos del par; de esta
forma se compensan las diferencias de fase de llegada de las distintas polarizaciones y se obtiene
una única señal en la salida.

Precauciones en la instalación de la antena parabólica.

1.- Situación de la parabólica.


• No colocar la antena si existen obstáculos.
• No colocar la antena cerca de elementos que pueden producir alteraciones en la correcta
recepción de señales, inclusive vías de vehículos.
• Dejar distancia, según reglamentos y normas particulares implicadas, con otras redes
próximas.
• Se respetarán las distancias que marque la normativa, entre antenas, de éstas hacia la

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edificación, así como la distancia hacia otras antenas próximas.
Ya con el ángulo de azimut de referencia, observar si no existe algún obstáculo que pueda obstruir
la línea de vista hacia el satélite. Los objetos que típicamente puede obstruir la línea de vista son:
• Árboles, cuyo crecimiento puede afectar la operación.
• Anuncios espectaculares.
• Construcciones en proceso que en su conclusión pueda obstruir la línea de vista.
Para calcular de una manera muy simple la distancia que tienes que respetar hasta un obstáculo
puedes usar este gráfico.
La distancia al obstáculo (d) ha de ser, como mínimo igual a 1,5 veces la altura del obstáculo (H).
d ≥ H ∗1,5

2.- Colocar elementos de apoyo y sujeción.


• Fijar a la pared o lugar de sujeción, los soportes y abrazaderas necesarios para una correcta
ubicación.
• Se ensamblará la antena, según indicaciones del fabricante.

Orientación de una antena parabólica.


La operación más delicada del montaje de una instalación de recepción por satélite es la orientación
de su antena, ya que de ello depende que las señales recibidas lleguen al usuario en las mejores
condiciones posibles.
Las coordenadas geográficas permiten ubicar con precisión un punto cualquiera de la superficie
terrestre. Estas coordenadas se expresan con dos números, uno correspondiente a la latitud y otro a
la longitud.
La latitud es la distancia angular que existe entre un punto cualquiera y el ecuador, medida sobre el
meridiano que pasa por dicho punto. La longitud es la distancia angular que existe entre un punto
cualquiera y el meridiano de Greenwich, medida sobre el paralelo que pasa por dicho punto.
Ambos datos se expresan en grados, siendo así, la longitud 0º la correspondiente a la línea del
ecuador y la longitud 0º a la del meridiano de Greenwich.

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Como ya se ha dicho anteriormente, todos los satélites de comunicaciones se encuentran situados en
la órbita de Clarke, que es geoestacionaria y paralela a la línea del Ecuador. Por lo tanto, todos los
satélites allí ubicados tienen latitud 0º y su localización se hace por el valor fijo de la coordenada
longitud. A esta ubicación en el espacio se le denomina posición orbital del satélite.
Así, las posiciones orbitales de algunos satélites conocidos son:
Satélites Posición orbital
Hispasat (1C, 1D) 30º Oeste
Asta (1H, 1KR, 1L, 1M, 2C) 19,2º Este
Hot Bird (6, 8,9) 13,0º Este
Thor 5/6 e Intelsat 10-02 0,8º Oeste
Las antenas receptoras deben orientarse de tal forma que apunten hacia la posición orbital del
satélite del que s quiere recibir las señales. Como todas tienen que apuntar a la línea del Ecuador,
las instaladas en el hemisferio norte deben apuntar hacia el sur y las instaladas en el hemisferio sur
hacia el norte.

La orientación de una antena está condicionada al lugar geográfico en el que se va a instalar. Es


decir, para la recepción de señales del mismo satélite, una antena ubicada en un pueblo de
Salamanca puede tener orientación diferente a otra instalada en un punto de la Comunidad de
Murcia.

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La orientación de una antena a un satélite requiere tres ajustes, y confirmar la recepción con datos
del satélite a orientar:
• Azimut: Es el ángulo horizontal al que hay que girar la antena, teniendo como referencia
(0º) el Norte, o el Sur, según muchas plataformas de sistemas de satélites (Astra, Eutelast,
Hispasat, etc.).

Una vez efectuado el cálculo preliminar, se sitúa la antena en el plano horizontal con ayuda de una
brújula, según las coordenadas obtenidas en las tablas. Para llevar a cabo esta operación, hay que
colocar la brújula lejos de cualquier superficie metálica y localizar con ella un punto de referencia
lejano.

El punto elegido debe ser tal que, si trazamos una línea recta entre la posición de la brújula y el
objeto de referencia, teniendo dicha línea el ángulo adecuado, el eje de la antena esté contenido en
la línea, o sea, paralelo a ella. De cualquier modo, el apuntamiento de azimut se completará en el
paso siguiente, debido a que la precisión necesaria no se puede obtener con una brújula.
• Elevación: Es el ángulo que hay que elevar la antena respecto al plano del suelo, para
apuntar al haz de emisión del satélite.
Cuando se quiere ajustar la antena en el plano vertical, se coloca el
inclinómetro sobre la superficie del conversor, de modo que quede paralelo al
eje de la antena, se selecciona el ángulo que se desea obtener y se varía la
elevación de la antena hasta que la lectura del apartado sea correcta. El
inclinómetro tiene dos escalas: una exterior, fija, y otra interior, que varía según
el ángulo que adopta en cada momento. Para ajustar un ángulo de elevación, se
selecciona dicho ángulo en la escala exterior, haciéndolo coincidir con una
marca de referencia. Unidas a las escalas fija móvil, el aparato tiene dos líneas

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radiales, que se emplean para realizar las medidas. Esta lectura se consigue cuando las líneas fija y
móvil coinciden. En ese momento, la antena estará apuntada correctamente. La precisión que
proporciona el inclinómetro es mucho mayor que la que ofrece la brújula. Por este motivo el ángulo
de elevación necesitará menos retoques de ajuste fino que el azimut.
Si las caras del conversor no están paralelas al eje de la antena,
se puede ajustar la elevación con ayuda de una regla o un listón
rígido, situado verticalmente en el centro del reflector.
Sobre este listón se coloca el inclinómetro con la salvedad de
que hay que añadir 90º al valor original, puesto que en esta
ocasión se está midiendo el ángulo complementario de la
situación anterior.
Los fabricantes de antenas suelen facilitar accesorios de
montaje, con escalas graduadas, que permiten realizar
manualmente los ajustes del azimut, elevación y polarización.
Este tipo de ajuste es fijo y si se desea reorientar la antena, es
necesario manipular nuevamente en el soporte y el mástil.

Las herramientas auxiliares que se pueden utilizar para realizar los ajustes de la antena son: una
brújula para el azimut y un inclinómetro para la elevación.
• Polarización: Es el ángulo al que hay que girar el conversor LNB, respecto a la vertical del
suelo para que las ondas electromagnéticas incidan correctamente en él. Para la polarización
circular (derecha o izquierda) no es necesario este ajuste.

Este ajuste final es muy importante, puesto que la posición óptima del conversor LNB depende de
la zona del cinturón de Clarke en que se encuentre. Así, si vamos a recibir la polarización vertical
del satélite Astra, tendremos que girar el conversor ligeramente en el sentido horario (con la antena
vista de frente). Esto se debe a la inclinación de su posición orbital desde el punto de vista del
receptor, al encontrarse en el extremo derecho del arco polar.

Ajuste fino con equipos de medida.


Aunque los apuntamientos se realicen correctamente, lo normal es que aún no se pueda visualizar la
señal procedente del satélite, sobre todo si se trata de antenas de gran diámetro.
El ajuste del sistema se completa al emplear elementos de medida que son mucho más precisos y

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que permiten obtener una tolerancia mínima en la posición de la antena. Para que esto ocurra se
utiliza un medidor de campo de señales de satélite, que es capaz de trabajar con frecuencias de hasta
2GHz aproximadamente, correspondiente al valor de la primera frecuencia intermedia
proporcionada por los dispositivos conversores ubicados en la antena.
Todos los medidores de TV-SAT tienen la posibilidad de alimentar este conversor. Basta con
conectar el medidor al conversor, seleccionar la tensión de alimentación que se enviará por el cable,
y el equipo estará listo para recibir señal. Cuando se ajusta la antena, se tiene que configurar el
medidor como analizador de espectros y con la frecuencia de un canal del satélite que se quiere
recibir.
Los medidores de campo disponen de la opción de emitir un tono audible, cuya frecuencia es
proporcional a la cantidad de señal recibida. Este tono es grave ante señales de bajo nivel, y se va
volviendo más agudo cuanto mayor va siendo la señal que llega al medidor. Esto permite que se
haga el ajuste son necesidad de mirar constantemente la pantalla.
Es importante destacar que mientras dure el proceso de anclaje de la antena, se debe observar
continuamente la medida de la señal. Durante la fijación, se pueden producir desplazamientos de la
antena que provocarían una disminución de la cantidad de señal recibida.
En principio, se procede a barrer la zona del espacio próxima al apuntamiento indicado en las
coordenadas. Esta operación es preciso que se realice con mucho cuidado, moviendo la antena
horizontalmente de un lado a otro, en torno a los puntos localizados con anterioridad en el azimut y
la elevación, al tiempo que se va observando el aparato en el monitor.
En un momento determinado aparecerán en el monitor al mismo tiempo las portadoras del satélite,
que volverán a desaparecer si se continúa moviendo la antena. Si hemos ajustado el equipo a la
frecuencia de uno de los transpondedores del satélite, el tono de ajuste se volverá en ese momento
más agudo, indicando el aumento de la potencia que capta el medidor de campo.
A medida que nos alejamos del punto de recepción, el tono volverá a hacerse más grave. Entonces
hay que centrar la antena sobre la señal recibida y retocar secuencialmente la elevación y el azimut
en la dirección en la que se obtenga un mayor nivel de señal, hasta lograr el máximo absoluto.
Las empresas instaladoras de ICT deben disponer, por ley, de un medidor de campo con pantalla y
función de análisis de espectros, por lo que ajustaremos la antena siguiendo este método. Sin
embargo, existen otros sistemas para realizar este ajuste.
Si no dispone de un medidor de campo, es posible realizar el apuntamiento mediante un localizador
de satélites, llamados también finders o hunters. Se trata de un equipo de bajo coste que
proporciona una indicación acústica y visual de la potencia que recibe, al tiempo que ofrece la
posibilidad de alimentar el conversor LNB.
En los modelos que son más avanzados se puede identificar el satélite y seleccionar el servicio
deseado, e incluso tomar medidas avanzadas, como los índices MER y BER.

Una vez localizado el satélite, debemos identificarlo, puesto que en algunas zonas del arco polar
hay varios satélites muy próximos entre sí. Para ello, sintonizaremos uno de los canales y
comprobaremos los datos de su trama digital, donde se identifican la red y el servicio.
Si el canal es analógico, realizaremos la identificación a través del logotipo de la emisora y
comprobaremos en una tabla de canales que, efectivamente, corresponde a una señal emitida desde
el satélite que nos interesa recibir.

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7.- Anexo.

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