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CONSEJO DE LA

MAGISTRATURA
NACIONAL - PROVINCIAL.-
DERECHO CONSTITUCIONAL.

DRA. ANDREA AGUILERA.

Oyarzun Castro Maria del Rosario.


Hernández Pablo.
Sánchez Daniela.
Joaquín Gorlier y Pistzak.
Alan Cardenas.
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INTRODUCCIÓN:
La siguiente monografia realizada bajo el tema principal de “El Consejo de la Magistratura” que
primeramente lo podemos definir como un órgano permanente del Poder Judicial de la Nación,
incorporado a la Carta Magna mediante la reforma constitucional realizada en el año 1994, y se
encuentra regulado por la Ley 24.937 (t.o. por Decreto 816/1999), norma esta última que fue
reformada parcialmente por la Ley 26.080 (t.o. por Decreto 207/2006), tiene la finalidad de
primeramente hacer referencia a dicha constitución, y dichas reglamentaciones nacionales y
por supuesto ademas comparar la ley V – 70 de la provincia de chubut, y ademas en ultima
instancia desarollaremos fallos jurisprudenciales relacionados con el tema principal de esta
monografia.

El objetivo principal del trabajo es conocer plenamente nuestro consejo de la magistratura, sus
atribuciones, su integracion, sus comisiones, y su actuacion.

Primero comenzaremos determinado cuestiones escenciales del tema a desarollar; que luego
seran determinadas con profundidad a lo largo del trabajo.

Las atribuciones del Cuerpo han sido establecidas por el art. 114 de la Constitución Nacional, en
los siguientes términos:

“El Consejo de la Magistratura, regulado por una ley especial sancionada por la mayoría absoluta
de la totalidad de los miembros de cada Cámara, tendrá a su cargo la selección de los magistrados
y la administración del Poder Judicial.”

“El Consejo será integrado periódicamente de modo que se procure el equilibrio entre la
representación de los órganos políticos resultante de la elección popular, de los jueces de todas
las instancias y de los abogados de la matrícula federal. Será integrado, asimismo, por otras
personas del ámbito académico y científico, en el número y la forma que indique la ley.”

“Serán sus atribuciones:

1. Seleccionar mediante concursos públicos los postulantes a las magistraturas inferiores.

2. Emitir propuestas en ternas vinculantes, para el nombramiento de los magistrados de los


tribunales inferiores.

3. Administrar los recursos y ejecutar el presupuesto que la ley asigne a la administración de


justicia.

4. Ejercer facultades disciplinarias sobre magistrados.

5. Decidir la apertura del procedimiento de remoción de magistrados, en su caso ordenar la


suspensión, y formular la acusación correspondiente.

6. Dictar los reglamentos relacionados con la organización judicial y todos aquellos que sean
necesarios para asegurar la independencia de los jueces y la eficaz prestación de los servicios de
justicia.”

Además de lo expuesto, son atribuciones propias del Consejo:

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• Organizar el funcionamiento de la Escuela Judicial, dictar su reglamento, aprobar sus
programas de estudio y establecer el valor de los cursos realizados, como antecedentes para los
concursos convocados. Planificar los cursos de capacitación para magistrados, funcionarios y
empleados del Poder Judicial para la eficaz prestación del servicio de justicia.

• Elaborar el anteproyecto de presupuesto anual del Poder Judicial, de conformidad con lo


dispuesto en la Ley de Autarquía Judicial y la Ley de Administración Financiera, y ejecutarlo.

¿Cómo está integrado?

El Consejo está integrado por trece miembros, de acuerdo con la siguiente composición:

1. Tres jueces del Poder Judicial de la Nación, elegidos por el sistema D`Hont, debiéndose
garantizar la representación igualitaria de los jueces de cámara y de primera instancia y la
presencia de magistrados, con competencia federal del interior de la República.

2. Seis legisladores. A tal efecto los presidentes de la Cámara de Senadores y de la Cámara de


Diputados, a propuesta de los bloques parlamentarios de los partidos políticos, designarán tres
legisladores por cada una de ellas, correspondiendo dos a la mayoría y uno a la primera minoría.

3. Dos representantes de los abogados de la matrícula federal, designados por el voto directo de
los profesionales que posean esa matrícula. Uno de los representantes deberá tener domicilio
real en cualquier punto del interior del país.

4. Un representante del Poder Ejecutivo.

5. Un representante del ámbito académico y científico que deberá ser profesor regular de cátedra
universitaria de facultades de derecho nacionales y contar con una reconocida trayectoria y
prestigio, el cual será elegido por el Consejo Interuniversitario Nacional con mayoría absoluta
de sus integrantes.

¿Cómo se dividen las comisiones que lo conforman?

El Consejo de la Magistratura, por Ley, se divide en cuatro comisiones, integradas de la siguiente


manera:

1. De Selección de Magistrados y Escuela Judicial: tres jueces, tres diputados, el representante


del Poder Ejecutivo y el representante del ámbito académico y científico.

2. De Disciplina y Acusación: un representante de los abogados de la matrícula federal, dos


senadores, dos diputados, dos jueces, el representante del ámbito académico y científico y el
representante del Poder Ejecutivo.

3. De Administración y Financiera: dos diputados, un senador, dos jueces, un representante de


los abogados de la matrícula federal y el representante del Poder Ejecutivo.

4. De Reglamentación: dos jueces, un diputado, un senador, un abogado y el representante del


ámbito académico y científico.

¿Cómo actúa?

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De acuerdo al artículo 6° de la ley 24.937, el Consejo de la Magistratura actúa en sesiones
plenarias, por la actividad de sus comisiones y por medio de una Secretaría del Consejo, de una
Oficina de Administración Financiera y de los organismos auxiliares cuya creación disponga.

Las sesiones tanto de las comisiones como las plenarias son públicas, al igual que los expedientes
que tramiten en el Consejo de la Magistratura, especialmente los que se refieran a denuncias
efectuadas contra magistrados.

¿Cuánto tiempo permanecen los Consejeros en sus cargos?

Los miembros del Consejo de la Magistratura durarán cuatro años en sus cargos, pudiendo ser
reelectos con intervalo de un período. Los miembros del Consejo elegidos por su calidad
institucional de jueces en actividad o legisladores, cesarán en sus cargos si se alterasen las
calidades en función de las cuales fueron seleccionados, debiendo ser reemplazados por sus
suplentes o por los nuevos representantes que designen los cuerpos que los eligieron para
completar el mandato respectivo. A tal fin, este reemplazo no se contará como período a los
efectos de la reelección" (conf. art. 2º de la ley 26.080).

Emitidas las cuestiones principales del consejo de la magistratura, damos comienzo a un


desarrollo mas amplio y detallado:

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DESARROLLO:

Comenzaremos primeramente haciendo un análisis de la normativa al respecto en la


constitución nacional:

Al recordar el sistema institucional dispuesto por la Constitución de 1853 para la elección de


magistrados de la justicia nacional y federal es relevante tener presente que en ese sistema
intervenían solamente el Poder Ejecutivo y el Legislativo, a través del Senado de la Nación, sin
otra necesidad de justificación técnica mayor que el arbitrio en la propuesta y los argumentos
en la aceptación del candidato a juez por parte del Poder Legislativo
La creación del Consejo de la Magistratura tuvo entre sus principales objetivos el de dotar a los
procesos de selección de magistrados de mecanismos que condujeran a la designación de
los/as candidatos/as más idóneos y eliminaran la discrecionalidad absoluta del sector político.
En ese sentido, con la reforma constitucional de 1994 se pretendió diseñar un procedimiento
de selección que incluyera en el proceso de elección de jueces y juezas criterios de idoneidad
objetivos que fueran eficientes para incidir significativamente en la elección de los/as mejores
candidatos/as
La Constitución ha definido a este cuerpo como un órgano plurisectorial, y ha indicado que los
estamentos que lo componen deben estar representados de forma equilibrada. Claramente la
Constitución ha optado por la idea de que ningún sector pueda tomar decisiones de forma
autónoma. Por esto, la ingeniería institucional debe asegurar que ningún sector pueda formar
quórum propio ni bloquear, por si mismo, la toma de decisiones del cuerpo. Por otro lado, la
composición del Consejo debe garantizar una alta diversidad de opiniones por estamento
En efecto el artículo 114 de la Carta Magna estableció los cimientos para la formación del
nuevo órgano constitucional dejando la distribución de funciones y la composición a merced de
la oportuna ley nacional a dictarse –dentro de los trescientos sesenta días de aprobada la
reforma- por intermedio del Poder Legislativo de la Nación.
La ley en cuestión (nº 24.937) recién fue sancionada en 1997, luego de varias propuestas y
contrapropuestas y de acordar la sanción de otra ley correctiva (n° 24.939), fijando una
composición numerosa de miembros, representando a sectores vinculados al ámbito jurídico –
jueces, abogados y académicos- y a órganos políticos –diputados, senadores y representante
del Poder Ejecutivo-.
Asimismo, tal norma estructuraba el funcionamiento del Consejo en pleno y en Comisiones que
se dedicarían en forma exclusiva a diferentes potestades atribuidas al órgano, entre las cuales
se encontraban aquella encargada de la selección de magistrados y otra cuya principal función
fuera ejercer el poder disciplinario. Esta última se hallaba disgregada existiendo una Comisión
de Disciplina y otra de Acusación. El objetivo de la primera era proponer al Plenario del
Consejo sanciones disciplinarias a los magistrados, en cambio, la segunda tenía por principal
función la acusación, ante el Plenario, de jueces a efectos de su remoción..
Una de las razones por las cuales se le otorgó al Consejo de la Magistratura y al Jurado de
Enjuiciamiento la facultad de sancionar y remover a los/as jueces/zas fue la baja eficiencia que
demostró tener el Congreso para realizar juicios políticos a magistrados/as. Las instancias de
sanción y remoción de jueces y juezas deben servir de efectivos controles para tender a una
administración de justicia más democrática y transparente.
De igual manera de las problemática inmersas acerca de la integración y funciones del Consejo de la
Magistratura nacional cabe recalcar que esta ha tenido una especial relevancia en estos últimos
tiempos a propósito de la sanción de la ley 26.855 y su posterior declaración de inconstitucionalidad
por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso “Rizzo”.

La Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires ya se había pronunciado

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críticamente acerca del contenido de las reformas introducidas en la organización del Consejo de la
Magistratura por medio de la Ley N° 26.855. En su dictamen del 25 de abril de 2013, en cuya
redacción tuvo la oportunidad de participar, señaló lo siguiente:

“El proyecto de ley contiene graves vicios constitucionales e introduce numerosas


modificaciones sumamente inconvenientes y disvaliosas que atentan contra la independencia
judicial y una eficaz administración de justicia, principales finalidades que tuvo el
Constituyente de 1994 al incorporar el Consejo de la Magistratura a la organización
constitucional de nuestro país (cfr. art. 114 inc. 6).

De una interpretación del art. 114 de la CN se desprende claramente que los representantes de los
jueces y abogados han de ser elegidos por su pares y de modo diverso a los representantes de los
órganos políticos resultantes de la elección popular. Sin embargo, de modo manifiestamente
inconstitucional, el nuevo art. 2 (N° 26.855) establece que, tanto los tres jueces del Poder Judicial de
la Nación como los tres representantes de los abogados de la matrícula federal que integren el
Consejo de la Magistratura, serán :

“elegidos por el Pueblo de la Nación por medio de sufragio universal”

distorsionando la clara finalidad de representación sectorial pretendida por el texto constitucional.

Por otra parte, la nueva ley prevé la incorporación al Consejo de la Magistratura de seis
representantes de los ámbitos académicos y científicos, también elegidos por medio del sufragio
universal, por esto nosotros podemos hacer un análisis ,dado el elevado número de representante del
mundo académico en relación a lo que previsto con respecto a los jueces y abogados podríamos decir
que esta conformación afecta el “equilibrio” en la integración del Consejo de la Magistratura, criterio
expresamente consagrado en el art. 114 de la CN para determinar su composición:

“El Consejo será integrado periódicamente de modo que se procure el equilibrio entre la
representación de los órganos políticos resultante de la elección popular, de los jueces de todas las
instancias y de los abogados de la matrícula federal. Será integrado, asimismo, por otras personas
del ámbito académico y científico, en el número y la forma que indique la ley.”

En lo que hace al equilibrio nuestra constitución tampoco se hace fiel a esta norma pero hace una
incorporación la cual podemos decir es una mejora o un mayor despliegue de democracia al hacer uso
de los ciudadanos( 5 , no abogados ni empleados judiciales que cumplan con los requisitos de ser
abogados )los cuales son elegidos por medio de partidos políticos en sufragio universal

Con respecto a esto una critica común que podemos aunque en relación mas directa a la elección que
disponía el antiguo articulo 2 respecto a la elección partidaria de los jueces y abogados ya que los
partidos políticos tendrán el monopolio legal para la designación de precandidatos y candidatos a
consejeros que representen a estos cuerpos y los que provengan del ámbito académico, lo que
implicará la partidización de la gestión del Poder Judicial en el marco de las amplias facultades que
en esta materia la Constitución le ha otorgado al Consejo de la Magistratura. Las elecciones de los
consejeros se harán de modo simultáneo con la elección de los integrantes de los poderes Legislativo y
Ejecutivo, lo que contribuye a la partidización del Consejo de la Magistratura y a distorsionar aún más
su misión institucional o al menos es lo que denotaba este articulo antes de su declaración de
inconstitucionalidad .

La disminución de las mayorías exigidas para la aplicación de sanciones disciplinarias a los jueces (de
la mayoría absoluta de los miembros se pasa a mayoría simple) y para decidir la apertura del proceso
de remoción (de dos tercios se pasa a mayoría absoluta de la totalidad de los miembros), son dos

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modos de debilitar y amenazar la independencia judicial, afectando la finalidad que tuvo la
incorporación del Consejo de la Magistratura al sistema institucional argentino.