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CAPITULO II - EXPLORACION

II-I) FORMACIÓN DE LOS HIDROCARBUROS Y SU ACUMULACIÓN

II-I-1) Características de los hidrocarburos


Un hidrocarburo se puede definir como una sustancia orgánica exclusivamente
compuesta por dos elementos, carbono e hidrógeno. Son tan amplias las distintas posibili-
dades de combinación posible de estos átomos, alternando la cantidad de ambos y la forma
de combinarse, que se conocen innumerables hidrocarburos diferentes.
Los hidrocarburos se pueden presentar en la naturaleza en estado gaseoso
libre (constituyendo lo que se conoce como «gas natural»), en estado líquido (generalmen-
te conocido como petróleo bruto) o en estado semisólido y sólido (constituyendo los
«asfaltos»). Dentro de esta complejidad se ha podido observar que los hidrocarburos más
simples, cuyas moléculas están formados por uno y hasta dos átomos de carbono, debido a
las condiciones de presión y temperatura que normalmente imperan en los yacimientos se
mantienen en la naturaleza en estado gaseoso y constituyen buena parte del «gas natural».
Los cuatro primeros componentes de esta «familia» de hidrocarburos son el metano (CH4),
el etano (C2H6), el propano (C3H8) y el butano (C4H10). Los hidrocarburos que están com-
puestos por cinco (5) y hasta aproximadamente quince (15) átomos de carbono se pueden
considerar líquidos; y los superiores se consideran sólidos, con consistencia de una cera. En
la figura II-1 siguiente se pueden observar algunos componentes del petróleo.

Figura II-1
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El petróleo líquido (petróleo: aceite de piedra, del latín petra, piedra, y oleum,
aceite) que se extrae de los diferentes campos petrolíferos es, en su apariencia externa,
muy diferente según sea el yacimiento o el reservorio de donde se extrae. Así por ejemplo
existen petróleos calificados de livianos, algunos de ellos prácticamente incoloros, otros de
color amarillento, de gran volatilidad y fluidez (conocidos también como gasolinas); otros
de color negro de menor fluidez; otros de color negro-castaño oscuro, extrapesados y
viscosos y de extrema dificultad para fluir; algunos otros que incluso solidifican a tempera-
tura ambiente, dando lugar a una masa de consistencia semi-sólida. Al contrario, y a pesar
de estas diferencias externas, si se consideran desde el punto de vista químico, se observa
que los petróleos se asemejan grandemente unos a otros, ya que todos están constituidos
por hidrocarburos , es decir combinaciones de los elementos químicos Carbono (C) e Hi-
drógeno (H), átomos que se combinarán entre si para formar las moléculas de los hidrocar-
buros. De estas combinaciones, surge una enorme variedad de posibilidades y de formación
de compuestos análogos, denominados “familias” de hidrocarburos, que se van formando
según la cantidad de átomos de carbonos combinados con átomos de hidrógenos que for-
men la molécula.
A causa de su amplia difusión y de su apariencia particular, el petróleo siempre
ha sido advertido por el hombre y es mencionado a menudo en los escritos primitivos de
casi todas las regiones de la Tierra. Los manaderos y manantiales de petróleo y de gas que
aparecen en la superficie han sido considerados desde tiempos remotos como componen-
tes importantes en la vida religiosa, medicinal y económica.
Sin embargo, su potencial importancia en la vida económica sólo se hizo evi-
dente a partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando se descubrieron grandes depósitos
subterráneos y el portentoso crecimiento de la industria del petróleo se dio en los comien-
zos del siglo XX con el desarrollo de la máquina de combustión interna. Sin lugar a dudas,
a partir del momento en que E. L. Drake perforó el primer pozo en EEUU (Pennsylvania)
en 1859, el petróleo y el gas natural se han transformado en uno de los recursos naturales
más importantes de la civilización moderna.
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II-I-II) Origen y migración del petróleo


Las teorías acerca del origen del petróleo aceptan su origen orgánico. Algu-
nos sostienen que todo el petróleo se formó en el mismo lugar en que hoy se encuentra o en
un lugar adyacente; otros sostienen que el petróleo a migrado de las áreas donde se originó
a áreas de acumulación o trampa, donde actualmente se localizan. Para algunas teorías fue
transportado por el agua que circulaba, y para otras emigró, independiente del movimiento
del agua. Cada teoría se basa en ciertas evidencias y razonamientos que la fundamentan, así
como también existen otros fundamentos que se le oponen, pero lo que todas las teorías
aceptan es que el proceso de formación del petróleo y gas se desarrolló durante varios
millones de años.
El estudio es tanto de tipo geológico como químico. El geólogo intentará dar
con las causas que hayan podido motivar la acumulación, así como la influencia de los
factores tiempo, temperatura y presión, a los cuales se vio sometida esta materia original
desde el momento de su formación; mientras que al químico le interesa esclarecer cómo ha
tenido lugar la transformación de la materia original en petróleo, bajo tales condiciones.
La aceptación del origen orgánico se relaciona con la posibilidad de que en los
mares antiguos, millones de minúsculos animales se fueron acumulando en el fondo de los
lechos marinos y se fueron transformando en productos análogos al petróleo, al ser some-
tidos a alta presión por la acumulación de distintos estratos de terreno. Por lo tanto, se
relaciona el origen del petróleo con la descomposición de peces y otros animales marinos.
Además es probable que junto con los restos animales se hayan descompuesto al mismo
tiempo sustancias vegetales arrastradas por las corrientes de los ríos que desembocaban en
los mares, ya que se ha encontrado en el petróleo derivados de clorofila idénticos a los que
existen en las plantas. En la figura N°II-2 se muestra una situación como la descripta,
donde se esquematizan los vegetales y animales que se van descomponiendo y acumulando
en distintas capas de se-
dimentos.
La deposi- Figura II-2
ción de restos de vege-
tales y animales en los
lechos marinos fueron
enormemente comprimi-
dos al ser cubiertos por
varias capas de sedimen-
tos tales como arcillas,
arenas y calizas de entre
2.000 y 5.000 metros de
espesor durante millones
de años, en ausencia de
oxígeno (lo que permi-
tió su preservación ) y
sometidos al calor de la
tierra.
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En las figuras II-3 a y b se


esquematiza este proceso de
compactación por sucesivas deposicio-
nes de terrenos de enormes espesores.

Esta compresión, a presio-


nes elevadas y altas temperaturas, pu-
dieron generar una transformación y
descomposición de los materiales or-
gánicos hasta llegar a compuestos or-
gánicos más simples de combinaciones
de carbono e hidrógeno (hidrocarbu-
ros) que diera origen a al petróleo lí-
quido y al gas. Las arenas y arcillas de-
positadas sobre los lechos se fueron
consolidando formando en algunos ca- Fig II-3a
sos rocas permeables y en otros imper-
meables. Sin embargo, los yacimientos
petrolíferos verdaderamente grandes
no se hallan en el lugar de su formación
( la materia orgánica finamente dividi-
da se encontraría tan distribuida que la
explotación práctica no sería posible).
Es universalmente aceptado que el pro-
ceso de transformación se dio en las de-
nominadas «rocas generadoras» o «roca
madre», pero posteriormente se produjo Fig. II-3b
la «migración» de los hidrocarburos ya
formados y se desplazaron hacia otras rocas
(rocas recipientes o reservorios) hasta que encontraron una barrera impermeable que les
impidió el desplazamiento y permitió la acumulación en dicho lugar del subsuelo, dando
origen a los denominados «yacimien-
tos». En algunos casos, los hidrocarbu-
ros han podido llegar hasta la superficie
de la tierra, formando manantiales o ma-
nifestaciones superficiales. La fig. Nº II-
4 muestra manifestaciones de petróleo
en superficie reconocidos en el Bloque
Sécure - Bolivia -(primeras
estribaciones del Subandino Norte) que
han alentado la exploración en esa área.
Figura II-4
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Entonces, los requisitos geológicos fundamentales para que se den yacimientos


de petróleo y/o gas son los mismos en todas partes del mundo: un cuerpo de roca poroso y
permeable, denominado roca recipiente que, cubierto por una roca impermeable denomi-
nada techo, contenga petróleo o gas, o ambas cosas y esté deformado y obstruido en
forma tal que el petróleo y el gas quedan entrampados. De esta forma el petróleo queda en
el subsuelo, no almacenado en lagunas o bolsones libres sino incluido en el interior de las
rocas sedimentarias (areniscas, por ejemplo), dentro de sus poros.
Estas “trampas geológicas” se conformaron producidas por movimiento regio-
nales tectónicos, tales como un plegamiento, formación de montañas, aumento de calor u
otra actividad ígnea que creara diferentes alojamientos de diversas formas, como son los
anticlinales, geosinclinales, fallas, intrusiones, domos etc. Del mismo modo estas situacio-
nes provocaron el movimiento y entrampamiento de los fluidos hasta la formación de los
actuales yacimientos o reservorios.
Los fluidos contenidos en los reservorios son el gas, el petróleo y el agua. En
las «trampas» estos se distribuyen en estratos de acuerdo al peso específico de cada flui-
do. Así es como en los estratos superiores se encuentra el gas, en los niveles medios el
petróleo líquido y en las zonas inferiores los más pesados y finalmente el agua de forma-
ción. En la figura Nº II-5 se puede observar un esquema mostrando las relaciones típicas
entre el gas, el petróleo y el agua en un reservorio

Figura II-5: Plegamientos formadores de trampas de hidrocarburos.

En las siguientes figuras N° II- 6 y 7 se obervan diferentes estructuras geológicas


y estratos afectados por movimientos de la tierra, que conforman diferentes tipos de tram-
pas para las acumulaciones de hidrocarburos.
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Figura II-6 - trampa estructural

Figura II-7 - trampa estratigráfica


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II-II) CUENCAS SEDIMENTARIAS

La exploración de las cuencas sedimentarias resulta de esencial interés para la


industria del petróleo y del gas, ya que de esta exploración depende en buena medida el
éxito de las prospecciones en busca de los yacimientos.

Las cuencas sedimentarias son depresiones naturales de la corteza terrestre,


que pueden presentar dimensiones de varios miles de kilómetros cuadrados y en las que se
han acumulado materiales erosionados procedentes de otros lugares y transportados hasta
allí por la acción del agua, el viento y otros medios. El conjunto de características, tanto
geológicas como paleontológicas (fósiles) que presentan las rocas sedimentarias, depende-
rá de la evolución que tenga la cuenca desde su formación y pueden tener origen puramente
mecánico, por acumulación de las partículas erosionadas de otras rocas; biológico, por
depósito de caparazones o partes duras de distintos organismos; o químico, derivado de la
precipitación de material inorgánico en disolución.

Si bien los hidrocarburos se encontrarán en las cuencas sedimentarias, la ubica-


ción de una cuenca no es suficiente para asegurar la presencia del hidrocarburo, por lo que
será necesario efectuar otros tipos de estudios y determinaciones para delimitar dentro de
la cuenca el área con mejores posibilidades de contener específicamente los hidrocarburos
buscados.

A pesar de la moderna tecnología aplicada y del desarrollo permanente de nue-


vas formas de estudio de la corteza terrestre para localizar el ambiente apropiado en el que
se pueda dar una acumulación de petróleo que sea comercialmente explotable, es imposible
decir por anticipado a qué profundidad exactamente o en qué lugar exacto habrán de en-
contrarse estas acumulaciones. Sólo perforando un pozo se podrán verificar los estudios y
localizar definitivamente el o los reservorios.

Un geólogo petrolero usa líneas de contornos y mapas para expresar sus ideas
acerca de una posible localización de acuerdo a sus estudios para considerar que las rocas
y la estructura son favorables para la existencia de depósitos de petróleo en determinada
área. Pero hasta que no haya perforado un pozo no se sabe si esa área es un yacimiento que
contiene petróleo o no.
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La ubicación correcta
Figura II-8: Duración de las eras geológicas. del pozo para investigar una trampa
es un problema totalmente
geológico. Constituye la esencia de
la geología petrolera donde conflu-
yen aspectos tan diversos como
estratigrafía, sedimentación,
paleontología, historia geológica,
flujo de fluidos, geología estructu-
ral, petrografía, geofísica,
geoquímica etc. de manera de de-
terminar las características de un
área a partir de datos recogidos en
superficie, de información geofísica
disponible y de la suministrada por
la perforación de otros pozos.
Esta información se
vuelca en mapas y cortes transver-
sales, se la interpreta y se la traduce
en una decisión acerca de cuál es el
mejor lugar para perforar un pozo
que penetre una trampa y descubra
petróleo y/o gas.
En la Figura II-8 se pre-
senta un esquema con la secuencia
y duración de las eras geológicas
universalmente aceptadas para el
proceso de formación de la tierra.
Es de fundamental im-
portancia para los geólogos estas
relaciones y conocer la antiguedad
de las rocas reservorios, de manera
de realizar una correlación y una
adecuada secuencia de la deposi-
ción de los sedimentos en los yaci-
mientos que se están estudiando.
En la figura siguiente II-
9 se observa un esquema secuencial
de la columna estratigráfica corres-
pondiente a la zona subandina, zo-
nas de explotación de hidrocarbu-
ros en Bolivia.
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FAJA S UB A ND INA - C O LUM NA EST RAT IG R` FIC A (Fig II-9)


ESP ESO R RO CA P R O F U N D.
ED A D FORM A CI N (m ts ) LITOLOG˝A P R O ME D IO
M AD R E R ES E R V. S EL L O

Em boroz œ < 1000


OL IGOCENO - M IOCENO - PL IOCENO
T E R C I A R I O

Gua nda ca y 2000

Ta riqu a 2300

Ar. de Tra nsici n 50-800


Ar. S upe riore s 70-180
Ye cua 0-200
P etac a 20-100

Ca jone s 0-220
SUP
C R ET AC IC O

Ya nta ta 0-220
INF MED

Ichoa 0-400
Ca ste ll n 0-500
Tapecua 150

Ipa guaz u 0-200


C AR B O N IF P -TR

Vitiacua 60
C angap i 1 00
SUP San Te lm o 100-150
Es car pm ent 200-300
INF ERIO R

Ta rija /Chorro 0-800/0-400


Itacuami 20

Tupa m bi 360 1000-2000


Itacua 50
SUP
Los M ono s 600
M EDIO
DEV ON ICO

Hua m a m pam pa 500 3000-5000


?
Icla 600
INF ERIO R

Sa nta Rosa 600

Ta ra buco 600
SILU R IC O
SUP ERIO R

Kirusilla s 900

INF Ca nca æiri > 50


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Los pozos que se perforan con un objetivo exploratorio se pueden clasificar en


diferentes grupos:
• Pozos exploratorios: son justamente los que se ubican donde se considera que es posi-
ble que haya una trampa subterránea capaz de encerrar un yacimiento de petróleo y/o
de gas, de acuerdo con los datos geológicos con los que pueda contarse.
• Pozos de avanzada: generalmente tienen por objeto conocer los límites del yacimiento
ya descubierto, de manera de ir cuantificando las reservas y conociendo la extensión e
importancia de los reservorios.
• Pozos de desarrollo: son los realizados en el mismo yacimiento a fin de explotar sus
reservas.
La sedimentación requiere cierta constancia en el estado de la corteza terrestre
y en el entorno ambiental y sólo sobreviene en áreas que no sufren grandes modificaciones
geomorfológicas. Conforme los sedimentos se acumulan, el peso de los mismos se incrementa
y la cuenca se hunde progresivamente. Este hundimiento compensa la continua pérdida de
profundidad de la cuenca a medida que ésta se llena de materiales acarreados hasta ella.

II-V) GEOLOGIA DE SUBSUELO

La geofísica es la ciencia que se encarga del estudio de la estructura y compo-


sición del globo terráqueo así como de los cambios que se producen en el mismo. Se divide
en varias ramas, cada una de las cuales constituye una ciencia por sí misma: la geodesia,
referente al tamaño y forma de la Tierra; la sismología, encargada del estudio de los terre-
motos; la tectónica, que estudia la estructura de la corteza terrestre; la oceanografía; la
hidrografía; la glaciología y la meteorología.
El gran número de problemas abordados por esta ciencia hace que los métodos
empleados sean asimismo múltiples y estén en función del problema en estudio. Los estu-
dios realizados en el ámbito de la geofísica han llevado a un conocimiento más profundo
sobre el comportamiento de la Tierra lo que ha servido también de ayuda en la búsqueda de
depósitos minerales, de petróleo y de gas natural.
Las investigaciones para la búsqueda de reservorios de combustibles están des-
tinadas a localizar los lugares donde existen deformaciones o algún tipo de discontinuidad
en la sedimentación, que indique la ubicación de lugares favorables para que en el pasado se
haya producido una acumulación de fluidos.
Para el estudio y monitoreo de la forma en que se ha dado la sedimentación,
serán aprovechadas las propiedades eléctricas, gravitatorias, magnéticas, sísmicas, térmi-
cas y radioactivas que tienen las rocas.
El área de trabajo será determinada por la geología de superficie en base a la
topografía e información obtenida de fotografías aéreas y con la moderna incorporación de
imágenes satelitales. Casi siempre los primeros pasos consisten en el sobrevuelo de cente-
nares de kilómetros cuadrados para la toma de fotografías de superficie, de manera de
construir mapas regionales y estudios de superficie con los que los geólogos pueden selec-
cionar las áreas más probables para investigar directamente sobre el terreno.
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En dichas áreas se aplicará todo el desarrollo de la investigación, a fin de obte-


ner mapas detallados mostrando posibles estructuras de los estratos del subsuelo donde se
estime posible la existencia de formaciones porosas y estructuras geológicas aptas para
constituir los entrampamientos.
Antes de la perforación de los primeros pozos de exploración se realizan tam-
bién investigaciones con el aporte de los geofísicos, especialistas en obtener información de
la naturaleza y conformación de las rocas del subsuelo.
Existen una gran cantidad de recursos auxiliares de alta tecnología que están a disposición
de la geología, de la geofísica y de la exploración, constituyendo verdaderas especializacio-
nes. Algunos de ellas son:

II-V-1) Gravimetría
Análogamente a lo que sucede con los campos eléctricos y magnéticos, una
maza grande como la de la Tierra crea un campo gravitatorio a su alrededor. Es éste un
estado especial del espacio alrededor de la masa que se manifiesta cuando al colocar un
cuerpo cualquiera en él, el cuerpo queda sometido a una fuerza.
La magnitud y dirección de tal fuerza dependen del punto considerado y la
medición de la misma tiene por fundamento justamente el hecho de que la atracción debida
a la gravedad puede ser diferente en cada punto de la tierra, debido a que la misma depende
de la masa de la corteza situada inmediatamente por debajo. Estas mediciones permiten
interpretar las diferencias según las ubicaciones de las lecturas y con las diferencias se
puede aproximar la confección de un corte del lugar, asumiendo la distinta conformación
de los diferentes puntos analizados. Es decir que con la información recogida se puede
elaborar con alguna aproximación, un mapa del subsuelo.

II-V-II) Magnetometría
Tradicionalmente en física se estudian dos tipos de fuentes de fenómenos mag-
néticos: los imanes y las cargas libres o conductores que transmiten una corriente eléctrica
variable. En este ámbito, se denomina campo magnético a la perturbación sufrida por el
espacio próximo a una de estas fuentes magnéticas. La tierra genera un campo magnético
que se ve influido en la superficie por las masas rocosas que yacen debajo, y que como tal
atraviesa, en mayor o menor medida, a todos los elementos. El campo magnético terrestre,
apreciable con una simple brújula, posee dos peculiaridades características: su irregulari-
dad, dependiente de la latitud; y su cambio gradual en el tiempo, consecuencia de la varia-
ción continua del eje magnético. Los geofísicos podrán medir este campo en los puntos
geográficos que se estén analizando y reunir mayor información para conformar una buena
aproximación de las condiciones del terreno en la sub-superficie y perfeccionar un mapa.
Estas descripciones se utilizaban en zonas de nuevas exploraciones, aunque algunos méto-
dos han sido superados por equipamiento electrónico e información satelital y mediciones
aéreas.
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II-V-III) Sismografía
Las señales de sonido propagadas en ondas varían, por su frecuencia, en un
espectro muy grande; pero con la finalidad de indicar un ejemplo práctico, se puede pensar
en la propagación de una onda sonora que “rebota” sobre una pared o una montaña y se
escucha con posterioridad el eco del sonido emitido.
La emisión de una señal en la tierra (ondas de impacto) se propagará según el
tipo de terreno que atraviese, de tal forma que cada vez que esas ondas chocan contra
diferentes estratos rocosos, serán reflejadas o devueltas a la superficie. Cada reflejo se
podrá detectar en micrófonos especiales, llamados para este fin geófonos, distribuidos so-
bre la tierra en líneas rectas. El registro del rebote se toma en cada geófono, y cada uno de
éstos trasmiten por cable hacia cintas especiales, donde se graban los impulsos recibidos en
un camión registrador. Estos impulsos se convierten mediante computadoras en mapas
sísmicos, y en función del tiempo que tardan en propagarse las ondas producidas a través
de los diferentes estratos, se podrá conformar la forma de la sedimentación y sus deforma-
ciones, profundidades de las capas reflectoras, fallas etc.
En la figura N°II-10 se esquematiza un ejemplo de obtención de un dato sísmico.

Figura II-10
-Material preparado para REPSOL-YPF - Cap.II - Pag:29

Para emitir la señal, se utilizan dos métodos:


• Se perfora un pozo muy poco profundo y se detona una carga en el fondo
para emitir la señal que luego será recogida por los geófonos.
• De lo contrario y en reemplazo de los pozos y la detonación, unos equi-
pos hidráulicos producen golpes sobre la superficie del terreno, con determinada frecuen-
cia, generando de esta manera la se-
Figura II-11 ñal necesaria para registrar su res-
puesta mediante los geófonos. Ejem-
plo de estos equipos se puede ob-
servar en la figura N° II-11.
Este sistema
unidireccional a permitido por mu-
cho tiempo determinar con muy bue-
na aproximación, los lugares donde
puede haber entrampamiento per-
mitiendo de tal manera, ubicar el lu-
gar para la perforación de un pozo.
Muchos de los trabajos
de exploración y de tendido de lineas sísmicas se deben realizar muchas veces en zonas de
muy difícil acceso, con características propias de las selvas que cubren buena parte del
territorio de Bolivia. Son zonas de alta sensibilidad ecológica donde los programas de
exploración deben ser desarrollados sin afectar negativamente el entorno y reduciendo al
mínimo las alteraciones inevitables que este tipo de trabajo impone sobre el medio ambien-
te. La aplicación de nuevas técnicas no convencionales de sismica 3D permite, con un
nuevo diseño, romper la continuidad de las lineas trazadas sobre el terreno, de manera de
evitar así que las sendas abiertas en la selva, por donde luego se escurren las aguas de
lluvia, se conviertan en canales de erosión que provoque el quiebre del paisaje del monte.
Además las picadas en la selva se pueden realizar con una trocha máxima de 1,5 metros, sin
cortar árboles mayores de 20 cms de diámetro y sin intrusión de grandes equipos móviles,
abiertas con machete reducien-
do al mínimo el desmonte. Para
la movilización de los equipos
se trata de utilizar claros exis-
tentes, movilizándolos con he-
licópteros.
Las siguientes fi-
guras II-12 y 13 permiten apre-
ciar en cierto modo, la magni-
tud de los trabajos en las con-
diciones mencionadas.

Figura II-12
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Figura II-13:
perforando un
pozo para
sísmica en la
selva.

Asimismo, la tecnología de la sísmica permite de igual manera la exploración


de cuencas marinas, tal como se esquematiza en la figura II-14.

Figura II-14
-Material preparado para REPSOL-YPF - Cap.II - Pag:31

El avance tecnológico a perfeccionado el método, introduciendo una señal adi-


cional que se interpreta con una tercera dimensión, pudiendo interpretar los resultados no
solo en forma plana como con la Sismografía anterior sino en el espacio, con la incorpora-
ción de la tercera dimensión permitiendo una excelente ubicación del punto analizado. Este
sistema es el que se identifica como estudios sismográficos «3 D», de la que se presentan a
continuación un esquema (figura II-15) y dos ejemplos de mapas sísmicos(fig.II-16/17).

Figura II-15
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Figura II-16

Figura II-17
-Material preparado para REPSOL-YPF - Cap.II - Pag:33

II-VI) TOPOGRAFÍA, UBICACIÓN DE POZOS, LOCACIONES.


Con el soporte técnico de toda la información generada por los análisis
geofísicos, sobre los mapas geológicos y/o estructurales, se localiza el futuro pozo tenien-
do en cuenta el lugar más favorable en función del tipo de explotación que se pretende.
Con la información de las coordenadas que ubicarán físicamente el lugar para
perforar el pozo, se inicia la labor del topógrafo quien, partiendo de puntos trigonométricos
conocidos o referencias del Instituto Geográfico Militar, (están en esas pequeñas torres
instaladas en los campos) o con técnicas más modernas de ubicación satelital, ubica el pozo
y señala perímetros y área de operaciones de los equipos, o sea la locación y el camino de
acceso correspondiente.
El topógrafo considera además la característica de la superficie para la cons-
trucción de la locación y el camino, dado que en lugares montañosos y quebrados se pue-
den presentar serias dificultades que se solucionan desplazando algunos metros la ubica-
ción original. Además se indican los volúmenes de tierra a mover teniendo en cuenta la
orientación, pendiente del terreno, cortes y curvas, instalaciones y caminos existentes,
guardaganados y alambrados, etc. Es muy importante conocer la legislación vigente con
referencia a las autorizaciones necesarias para realizar cualquier actividad en terrenos que
son privados, donde nada se puede hacer sin la autorización del propietario. Por lo tanto
será tan necesario tener en cuenta las autorizaciones correspondientes, como extremar las
medidas para realizar el menor daño posible al medio ambiente y a la vegetación.
Generalmente se planifica la construcción de la locación en función del tamaño
del equipo que perforará el pozo, y la construcción del camino, considerando hacer el
menor daño posible al entorno y al medio ambiente y estudiando la posibilidad de que la
línea de conducción se pueda tender en las proximidades de la traza del camino.
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