Vous êtes sur la page 1sur 42

o

FACULTAD DE TEOLOGIA DE SAN VICENTE FERRER


, SECCIÓN PP. DOMINICOS '

CAJA DE AHORROS,Y MONTE DE PIEDAD DE TORRENTE


(VALENCIA - ESPAÑA)
FACULTAD DE TEOLOGIA DE SAN VICENTE FERRER
SECCIÓN PP. DOMINICOS

CAJA DE AHORROS Y MONTE DE PIEDAD DE TORRENTE


(VALENCIA - ESPAÑA)
CONSEJO DIRECTIVO

Ó rganos R ectores. Regente, Vice-Regente y Secretario del Estudio General


D ire c to r. F eliciano Pabedes, O. P.
S u b d ire ctor. Sebastián F uster, O. P.
S ecretario d e R eda cción . V i t o T . Gómez, O . P.
C oo rd in a d o r en Cataluña. Salvador C arrasco, O. P.
A d m in istra ción . E steban Pérez, O. P.

DIRECCIÓN, REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN

F acultad de T eología — Sección PP. D ominicos

TORRENTE (V alencia - E spaña )

PRECIOS DE SUSCRIPCIÓN

España ..................................................... 400 ptas.


Extranjero .............................................. 8 $ U. S. A.
Número atrasado .................................. 500 ptas.

C o n las debidas Ucencias

printed in spain

i .s .b .n . 84-600-0654-9
depósito legal : v . 3,352 -19 76
A rtes G ráficas Soler , S. A. - Jávea , 28 - V alencia (8) - 1976
INDICE

Págs.
ESTUDIOS ---------
E steban P érez, O. P.: ¿ T o d o m a trim o n io e n tre cristianos es sacra­
m en to? A p u n te s h istóricos (ss. X I V - X V I ) ....................................... 9-50
Antonio Sanchis , O. P.: L a a u ton om ía é tic a de la persona. V a lo ra ­
c ió n de la s u b jetiv id a d en la ética de Sto. T o m á s ............... ... 51-70
E milio Sauras, O. P.: L a m a tern id a d d ivin a en las nuevas cristología s. 71-90
L orenzo G almés, O. P.: P ersp ectiva s heideggeria n a s en algunas
in terp re ta cion e s sob re J e s u c r is to ......................................................... 9 1-118
J. A. T udela, O. P.: E l hum anism o d el o tro h om b re. L a filo s o fía de
E . L e v i n a s .............................................................................................. 119-164
Jordán G allego Salvadores, O, P.: P ro v is ió n de cátedras en la
U n iversid a d de V a le n cia durante la p rim e ra m ita d d el sig lo X V I . 165-202
L aureano Robles : N e perea n t. I . 15 d ocu m en tos rela tivos a fr. Juan
M ic o , O . P . (1 4 8 9 -1 5 5 5 ) ................................................................... 203-232
A dolfo Robles , O. P. y V ito T. G ómez, O. P.: O pú scu los m ora les de
B a rto lo m é de P a vía , O . P . (1 5 4 0 -1 5 7 4 ) ........................................ 233-264
V icente Cárcel O rtí : E l a rch ivo del n u n cio en España, G ia c o m o
G iu s tin ia n i (1 8 1 7 -1 8 2 7 ) ...................................................................... 265-300
M iguel L lop, O. P.: E l m erca d o y los p recios de la ca rn e en V a le n ­
cia. 1400-1500 ....................................................................................... 301-344

NOTAS Y COMENTARIOS
V icente I gual L uis , O. P.: D e te rm in a c ió n d el “ y o ” y su deses­
p era ción . N o ta -C o m e n ta rio a uL a E n ferm e d a d M o r ta l” de
K ie r k e g a a r d ............................................................................................ 345-358
José M anuel de B ernardo A res : C o n c e p c ió n d octrin a l y o p c ió n
p o lític a d el ca rlism o. R e lig ió n y p o lític a (1 8 9 0 -1 9 0 0 ) ................ 359-370
ín d ic e de personas y lugares ........................................................................ 371-382
PROVISIÓN DE CÁTEDRAS EN LA UNIVERSIDAD
DE VALENCIA DURANTE LA PRIMERA MITAD
DEL SIGLO XVI

La vida universitaria en Valencia, durante el siglo xvi, ofrece aspec­


tos que contrastan con la que se vive aquellos años en Castilla, princi­
palmente en Salamanca y Alcalá, que eran quienes daban en la práctica
la pauta a los demás centros docentes de la Península. Una de las
peculiaridades valencianas la encontramos en el modo de conceder
las cátedras a los respectivos profesores. Tengamos presente que, aun­
que a veces se hable de oposiciones, éstas, durante todo el siglo xvi,
no existieron en la universidad de la ciudad del Turia.
Si tuviésemos que buscar un común denominador que definiera
por lo menos en líneas generales las distintas maneras de nombrar
catedráticos durante dicho período, tendríamos que decir que fue un
sistema si no dictatorial, sí fuertemente autoritario, el que rigió la
vida universitaria valenciana. Esto no es fácil compaginarlo, desde
nuestras categorías de presente, con el esplendor logrado en la misma,
hasta llegar a ser, en esta centuria, tan importante como Salamanca
y Alcalá, y, en algunas facultades superarlas.
E l interés que este estudio ofrece, no está sólo en el conocimiento
de las distintas modalidades empleadas, sino también en la exposición
de las motivaciones que inducen a ello, normalmente brotadas de
exigencias locales y de momento. Todo ello nos llevará, no lo dudemos,
a una justa valoración del Estudio valentino que, a pesar de las dificul­
tades pasadas, ocupa un primer puesto entre las universidades espa­
ñolas del siglo de oro.
Comenzaré señalando unas pautas que nos ayudarán a una mejor
comprensión de los hechos:

En primer lugar, no olvidemos que, desde un principio, la univer­


sidad de Valencia se crea como institución íntimamente ligada a la
ciudad, de forma que lo mismo en su fundación que en su ulterior
desarrollo dependerá, guste o no guste, de las autoridades locales del
166 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

municipio. E llo justifica ya, hasta cierto punto, el carácter autoritario


que prevalece en la misma (1).

Segunda, la universidad de Valencia, como tal, no tuvo Constitu­


ciones en sentido estricto hasta 1561. A lo largo de estas décadas se
va organizando y formando en sus estructuras complementarias e
incluso fundamentales. Las Constituciones de 1499, si es cierto que
fueron hechas para el estudio general antes de ser universidad, lo es
también que fueron esas mismas Constituciones las que se presentaron
al Papa y al Monarca para que convirtieran el estudio general en
universidad. En este sentido, ellas fueron el punto de partida del nuevo
centro superior, abiertas desde entonces a múltiples y posteriores per­
fecciones. Esto explica, por lo menos en parte, los cambios y m odifica­
ciones que encontramos durante dicho período.

Tercera, aunque al inicio de este trabajo acentuaba el carácter auto­


ritario que prevalece en Valencia frente al espíritu democrático que
encontramos en Salamanca y Alcalá, aquél, sin embargo, no es único
y exclusivo de la ciudad del Turia, sino común a todas las universida­
des de la antigua corona de Aragón (2). E l cual, por su parte, no se
justifica solamente, como a veces se ha querido, recurriendo al impe­
rialismo centralista de Castilla, pues lo encontramos, por ejemplo, en
Lérida, antes del Compromiso de Caspe. La verdadera causa, aunque
en ocasiones sea la Corte castellana, está principalmente en los mismos
gobiernos locales, mediatizados unas veces por los partidos, por ciertas
instituciones o escuelas e incluso por personas determinadas y, otras,
por problemas económicos.

(1) En torno al Patronato de la ciudad de Valencia sobre la universidad se


conserva abundante documentación, principalmente del siglo xvm, cuando la ciudad
quiso reivindicar sus derechos frente a Madrid que centralizó y monopolizó la
enseñanza. Es escasa, sin embargo, la literatura que tenemos como exposición del
tema desde sus orígenes. Esta distinción se impone, pues mientras los escritos del
siglo xvnr tienen un carácter apologético y reivindicativo del Patronato, un estudio
objetivo sobre el mismo necesariamente tendría que ser distinto dado el cariz
excesivamente autoritario que tuvo.
(2) Sobre la provisión de cátedras en la antigua corona de Aragón, a parte
de lo que nos dicen las historias generales sobre las distintas universidades, que
es muy poco, son reducidos los estudios monográficos hechos. R. G aya M assot,
publicó P ro v is ió n de cátedras en e l E stu d io G e n era l de L é rid a , en A n a lecta sacra
Ta rra con en sia SO, 1957, 233-296 y A. de la T orre y el cerro, P ro v is ió n de cátedras
en la universida d de B a rcelon a de 1559 a 1596, Barcelona, Núñez y C.a, 1926,
25 pp. Este último trabajo no plantea propiamente el problema. Se trata del
discurso inaugural del curso académico de la universidad de Barcelona, 1526-1527,
y se centra principalmente en los planes de estudios impuestos por las C o n s titu ­
cion es de dicha universidad en 1559 y 1596.
PR O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 167

Cuarta, en las Constituciones de 1499 se ordenaba, en el estatuto 53,


que los profesores se nombraran cada año el 2 de mayo, siendo la
duración de los mismos en su magisterio de un curso, a no ser que
fueran designados de nuevo. E l mismo día se elegía rector del Estudio,
aunque este perduraba en su cargo tres años (3). L a fecha de elección
no se observó, oscilando los nombramientos entre los meses de mayo
y junio. Sí que se tuvo en cuenta, sin embargo, el carácter anual de
los mismos. Sólo a partir de 1551 los nombramientos de catedráticos
se harán para tres años (4), siendo, no obstante, ratificados en sus
cátedras cada curso.

Quinta, las fuentes utilizadas en este trabajo son fundamentalmente


los Manudls de Consells relativos a los años comprendidos entre 1499
y 1561 (5). Así como el material que estos volúmenes nos ofrecen es
de primera mano, ya que son las actas oficiales de los consejos de la
ciudad de Valencia, conviene también indicar que son parcos en deta­
lles, pues sólo consignan escuetamente lo que se aprueba o rechaza
con fuerza de ley. En estas condiciones, encontramos algunas impor­
tantes, que hay que suplir, no sin dificultad, interpretándolos a la luz
de los documentos que se conservan y de un minucioso análisis de
los hechos acaecidos en la “ praxis” .
E l alcance o amplitud de este estudio, que en el título señalo como
“ primera mitad del siglo x v i” , en la práctica abarca los años compren­
didos entre 1499 y 1561. Más lógico hubiera sido estudiar, como era
mi primera intención, los distintos modos de conceder las cátedras en
Valencia hasta el siglo xvn, cuando se impusieron realmente las oposi­
ciones públicas en la ciudad del Turia. Si me he limitado a estos años,
es debido a la extensión de la materia y a las características de este
período que tiene una unidad histórica y al que ya he dedicado varios
trabajos (6). Los años 1499 y 1561 son las fechas en que se hicieron

(3) Durante algún tiempo fue anual y en 1525 se nombró rector perpetuo
a Juan Celaya.
(4) M a n u a ls de C onsells, 77, 1 1 de mayo de 15 5 1. Colección de manuscritos
del Archivo Municipal de Valencia, signatura A. En lo sucesivo utilizaré la sigla
M. C. Como sólo están foliados hasta el volumen 60, que corresponde a los
años 1522-1524, para localizar las citas con mayor facilidad, indicaré el número
del volumen, el día, el año y el folio si lo indica.
(5) Las referencias relativas a estos manuscritos las consigné en la nota ante­
rior. Baste, pues, ahora la indicación de los volúmenes correspondientes a estos
años, que son del 50 al 85.
(6) J. G allego Salvadores, L a fa cu lta d de T e o lo g ía d e la u n iversida d de
V a le n cia duratne la p rim e ra m ita d d el sig lo X V I , en E scritos d el V e d a t 5, 1975,
8 1-132; E l n om in a lism o en la universida d de V a le n cia d urante la p rim e ra m ita d
d el sig lo X V I , en Cuadernos salm antinos de F ilo s o fía 2, 1975, 273-310; L o s estu-
168 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

las dos primeras Constituciones de la universidad y señalan la época


de formación y consolidación del Estudio valentino.
Dos partes integran el cuerpo de este trabajo. En la primera, expon­
dré lo que pretendían, en teoría, que se hiciera, a tenor de las Cons­
tituciones primitivas y los documentos fundacionales, respecto a la
elección o nombramiento de los catedráticos. En la segunda veremos,
en la práctica, lo que se hizo, ya que distó mucho, por carta de más
o de menos, de lo que en un principio se ordenaba en los documentos
mencionados.

I. La provisión de cátedras según las primeras constituciones


Y los documentos fundacionales

Las Constituciones de 1499, que rigen la vida universitaria de


Valencia durante las primeras décadas de ésta, si bien se hicieron
para el estudio general antes de obtener su rango universitario, como
he indicado poco ha, no es menos cierto que la intención que preside
dichas Constituciones se orienta desde su misma elaboración a la trans­
formación, a partir de ellas, del Estudio valentino en centro univer­
sitario, donde se concedieran grados académicos. En ellas aparece
claramente la confianza que conceden la ciudad y la iglesia valentina
a las autoridades académicas del Estudio y a los señores Jurados en
orden al nombramiento de los catedráticos. Así quedaban reglamen­
tadas las elecciones de rector y profesores de la universidad en las
primitivas Constituciones:

“ Item, ordenen que cascun any se ajusten lo segon día de maig apres diñar
en lo dit Studi los Magnifichs Jurats, Racional, Advocats, Sindich e Scriva
de la Sala; e aquí fet bon scrutini ensemps ab lo Rector, e altres Doctors
e Mestres facen eleccío deis Doctors, Mestres e Cambrers a Ies mes veus
pera Iegir Ies Iigons de totes facultats desús expresades pera temps de un
any; e aixi segueixca cascun any. E quant venrra al trienni del Rector, aixi
mateix en lo mateix dia se faga la eleccio peral trienni es devenidor, en
manera que lo Rector puxa preparar aixi mateix per star, e habitar de continu
en la Casa del dit Studi General” (7).

dios b íb lico s en la universidad de V a le n cia d urante la p rim e ra m ita d d e l sig lo X V I ,


en M in is te rio y carisma, número extraordinario de Anales valen tin os dedicado a
Mons. García Lahiguera, 1975, 307-341; L a enseñanza de la M e ta fís ica en la
u niversidad de V a le n cia d urante e l sig lo X V I , en A n a lecta sacra Ta rraconensia
45, 1972, 13 7 -17 1. Aparecerá también de inmediato L a fa cu lta d d e A rtes de la
u n iversida d de V a le n cia durante la p rim e ra m ita d d el sig lo X V I .
(7) C on stitu cion es p rim itiv a s de la u niversidad de V a len cia , d e 1499, esta­
tuto, 53. Citaré estas Constituciones por la transcripción de J. T eixidor en su
P R O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 169

Esta legislación aún se completa y matiza más, en orden a la dis­


ciplina interna de la universidad, con el estatuto 51, donde se señala
la misión del rector y de un grupo selecto de maestros y doctores.
Veámoslo:

“ Item, donen facultat al Rector del Studi, e ais Doctors, Mestres e Cam-
brers principáis, que serán elects pera legir que ab intervencio de tres o
quatre Mestres en Theologia, e del Sindich de Valencia ordenen les Consti-
tucions del Studi, e lo modo de les ligons, e quins Doctors, e quins libres
se dehuen legir per benefici deis studiants, e de tot lo dit Studi” (8).

Sorprende, empero, que en las mencionadas Constituciones no se


haga alusión alguna a la iglesia valentina, ya que era entidad respon­
sable junto con la ciudad del Estudio y luego universidad. L a impor­
tancia eclesiástica, sin embargo, aparece claramente en los documentos
confirmatorios de la nueva universidad, tanto por parte de la Santa
Sede como de la Corte española. En el estatuto 55 de las Constituciones
fundacionales se ordena obtener de aquéllos para el Estudio valen­
ciano el rango universitario:

“ Item, provehexen: que sia scrit al Nostre Sant Pere, e suplicat a Sa San-
tedat, que done e otorgue al dit Studi General gracia o Bula de fer Doctor,
Bachiller, e donar qualsevols Graus aixi propriament com es huy en la
Ciutat de Roma e lo Studi de Bolonya, e de Lleyda: e per lo semblant scriure
e suplicar a la Magestat del Rey Nostre Senyor, que done e otorgue lo
semblant Privilegi e gracia, e ago per adoctorar tantum pot fer tots Sta-
tuts” (9).

E l 23 de enero de 1500 llegó de Roma la Bula del Papa Alejan­


dro V I creando la universidad valentina:

“ Quare pro parte tam dilécti filii nostri Ludovici Sanctae Mariae in via lata
Diaconi Cardinalis, qui Ecclesiae Valentinae ex concesione, et dispensatione
Apostólica praese dignoscitur, quam Communitutus praedictorum nobis fuit
humiliter supplicatum, ut in praedicta Civitate Studium huiusmodi erigere
et instituere, et quod inibi de coetero perpetuis futuris temporibus Studium
sit, tam in Theologia, ac lure Canónico et Civili, necnon, et Artibus Libe-
ralibus, et Latinis et Graecis Litteris quam quavis alia licita Facúltate: in
quibus sicut in Romano, Bononiensi et Salmanticensi, ac quibusvi aliis Studis

obra E stu d ios de V a len cia , edición preparada por L. Robles, Valencia, Secreta­
riado de publicaciones de la universidad, 1976. El texto de las mismas comprende
las páginas 152-159. En lo sucesivo citaré esta obra sólo por Estu d ios.
(8) Ib .
(9) I b .
170 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

generalibus ad hoc privilegiatis Ecclesiastici quaecumque, et qualiacumque


Beneficia Ecclesiastica obtinentes, ac laici Magistri, Doctores, et Lícentiati,
ac aliae graduati, publice legant, et doceant, ac studere volentes, undecum-
que fuerint, studeant, et proficíant, benemeritique ad Magisterii, Doctoratus,
Licentiae, et alios gradus promoveré, el eorum insignia recipere valeant” ...
“ Huiusmodi supplicationibus inclinati, in praedicta tenore praesentium erigi-
mus et instituimus, et quod inibi de coetero perpetuis futuris temporibus
vigeat Studium generale, Studiique generalis Universitas existat tam in
Theologia, ac Iure Canónico et Civili necnon Medicina, et Artibus Libera-
libus, ac Latinis ac Graecis Litteris quam quavis alia licita Facúltate, in
quibus sicut in Romano, Bononiensi et Salmantinensi, et quibusvi aliis Studiis
generalibus ad hoc privilegiatis ecclesiastici quaecumque et qualiacumque
Beneficia Ecclesiastica obtinentes, ac laici Magistri, et Doctores, et Licenciati
ac aliae graduati legant et doceant, ac studere volentes undecumque fuerint,
studeant, et proficiant, ac benemeriti ad Megisterii, Doctoratus, Licentiae,
et alios gradus promoved, eorumque insignia recipere, illaque eis impendí
valeat” (10 ).

En la misma Bula aparece clara la misión que la iglesia valentina


ejercerá en lo sucesivo en la recién creada universidad. Desde el mismo
momento en que se funda la universidad, el Arzobispo de Valencia
queda constituido canciller de la misma, ejerciendo también dicho
cargo sus sucesores en la sede valenciana. El Arzobispo de Valencia,
constituido canciller de la universidad, por sí o por un delegado suyo
será el responsable máximo de la misma. Estas son las palabras del
mencionado documento:

“ Quodque prefatus Luduvicus Cardinalis et Archiepiscopus Valentinus pro


tempore existens Studii et Universitatis huiusmodi Cancellarius existat, qui
per se, vel aliquis alius per eum, aut dicta Ecclesia Pastore carente, per
dilectos filios Capitulum eiusdem Ecclesiae ad hoc pro tempore deputatus
Vicarius, seu Locumtenens in qualibet dictorum Facultatum comendabilis
vitae scholaribus de consilio et assensu duorum, aut trium in eadem Facúl­
tate Doctorum, seu Magistrorum Bachalariatus; iili vero quos ad hoc Rector
studii, et Regentes Magistri, sive Doctores Facultatis, in qua singuli scholares
praedictae postulabunt etiam pro tempore existentes aut maior pars eorum-
dem idóneos reputaverint religioso praecedente examine licentiae; necnon
quibusvis cum rigore examinis huiusmodi promotis Licentiatis, Magisterii,
seu Doctoratus gradus, et eorum insignia, de Regentium, Doctorum, seu
Magistrorum, vel maioris partís eorum consilio et assensu conferat, et
impediat; et illi qui ad singulos gradus sic promoti fuerint, et insignia
huiusmodi receperint, respective Iicentiam habeant, tam in praedicto, quam

(10) Me sirvo del texto publicado por F. V ilanova y Pizcueta en H is to ria de


la universidad lite ra ria de V a le n cia ,
Valencia, 1903, 134-135.
PR O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 171

quicumque alio studio, et ubique terrarum, absque alio examine, vel appro-
batione legendi, docendi, et caetera faciendi, et exercendi, quae Magistri, et
Doctores, ac Baccalarii in Romano vel Bononiense, aut Salmanticensi prae-
dictis, seu quocumque alio Generali Studio promoti lacere et exercere possint,
seu poterunt in uturum. Et insuper quod Cancellarius, seu eius Vicarius
praedictus, ac Rector ipsius Studii Valentini, et rectores inibi residente pro
tempore vocatis secum aliquibus ex Canonicis dictae Ecclesiae providis, et
literatis, de quibus eis videbitur pro felici statu, et salutari directione dicti
Studii Valentini, tam super cursibus per eosdem graduandos peragendis,
quam aliis quibuscumque Studium ipsum, et illius personas concementibus,
quaecumque salubria statuta, et ordinationes laudabilia, et honesta, sacris
tamen Cononibus non contraria, concederé possint: quodque omnes et sin-
guli Magistri, Doctores, Licentiati, Baccallarii, scholares, studentes, ac studere
volentes, ad dictam civitatem accedendi, et inibi legendi, docendi, et
studendi, ac gradus et insignia huiusmodi modis praemisis recipiendi facul-
tatem habeant...” (1 1 ).

El mismo monarca Fernando el Católico, en carta confirmatoria de


la nueva universidad valentina, fechada el 16 de febrero de 1502, acep­
taba, sin restricción alguna, todo lo dispuestos por Roma respecto al
nuevo Estudio. Estas son sus palabras:

“ Praetereaque pro electione dicti Studi per SS Dominum nostrum Papam


Alexandrum VI cum sua Bulla, inquantum ad eum spectabat, fuerunt alia
concessa in favore dicti Studii et pro eius erectione, ac Rectoris, Magistrorum,
Lectorum et Studentium illius, prout in ea, ad quam nos referimus, quae
data fuit Romae apud S. Petrum anno Incarnationis Domini M D, cal.
februarii, Pontificatus sui anno IX latius continetur. Et volumus, prout est
equum, conformando nos cum dispositione et ordinatione suae Sanctitatis,
quod praedicta Bulla debitae executioni tradatur. Ideo eidem Reginae
deprecamur, caeterisque officialibus dicimus sub eisdem iussionibus et poenis,
quod si et quatenus ad eos spectabit, praedictam Apostolicam Bullam, et
omnia et singula in ea contenta, iuxta sui seriem et tenorem plenarios, teneant
firmiter et adimpleant et exequantur, et contrarium praemissarum non
faciant, seu praemissa mutent, aut differant aliqua ratione seu causa, su
dicta Serenissima Regina nobis morem genere, caeteri vero officiales et
subdicti nostri, praeter irae indignationís nostrae, praepossitam paenam cu-
piunt evitare. In cuius rei testimonium praesentent fieri iussimus, nostro
communi sigillo impendenti munitam” (1 2 ).

Después de este bosquejo histórico a través de los primeros docu­


mentos relativos a la universidad de Valencia, aparecen tres fuerzas

(11) Ib ., 135-136.
(12) Ib ., 141-142.
172 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

bien definidas que intervendrán en la organización y marcha de la


nueva universidad: las autoridades civiles de la ciudad, la iglesia valen­
tina y las autoridades académicas en representación del mismo Estudio.
Se podía suponer que la armonía entre las mismas no iba a ser fácil,
máxime en los mismos inicios de una universidad que abría sus puertas
con una legislación elemental e incompleta en lo que se refería a la
concesión de los grados académicos, que no estaba hecha.
Según se desprende de la Bula pontificia de creación de la univer­
sidad, ratificada a su vez por Fernando el Católico, la iglesia valentina
era quien asumía la parte más delicada respecto a la vida universitaria
recién instaurada. E l arzobispo como Canciller de la misma, o su lugar­
teniente, quedaba constituido no sólo en responsable inmediato y
máximo, que junto con el rector, otros competentes maestros represen­
tantes del estudio y algún canónigo deberían responder de la marcha,
cambios y mejoras del Estudio. Según el espíritu de las Constituciones
fundacionales, las autoridades civiles de la ciudad se reunirían en la
universidad con el Canciller y los demás responsables del Estudio y rati­
ficarían las decisiones, reformas y proyectos que le fueran presentados,
dando con su decisión carácter y fuerza jurídica a los propósitos de
aquéllos. Incluso el nombramiento anual de los catedráticos se haría
dentro de estas bases, suficientes para conducir la vida universitaria
por cauces de armonía y comprensión.
Si en teoría todo parecía tan fácil, cabe preguntar ¿Qué ocurrió
en la práctica? ¿Se salvó de hecho este programa de acción conjunta?
Y a un nivel más íntimo, ¿se respetaron los respectivos derechos de
autoridades civiles, del Canciller y del grupo de gobierno de la misma
universidad? E incluso, ¿el Canciller y las autoridades académicas
representaban las inquietudes, aspiraciones y exigencias de los distintos
grupos universitarios de base. Todos estos interrogantes irán teniendo
respuesta en la segunda parte de este trabajo, donde seguiremos paso
a paso la vida universitaria de Valencia. Baste ahora decir que, como
es normal, la vida fue más compleja que la ley y la legislación.
A lo largo de la historia se han ido planteando de una u otra manera
los interrogantes que acabo de formular. Por las respuestas dadas,
fácilmente se deduce que no siempre se ha llegado a captar el pro­
blema de fondo en toda su gravedad. D e este modo, por exceso o por
defecto, no se ha respondido satisfactoriamente. Teixidor, por ejemplo,
nos dice al respecto: “ N o he encontrado provisión o nombramientos
en que se exprese la intervención de los dichos Rector, Doctores y
Maestros, mencionando solamente la asistencia de los Jurados” (13).

(13) J. T eixidor, E s tu d io s ..., 166.


P R O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 173

Creo que el historiador dominico, aunque denuncie el abuso de autori­


dad ejercido en la universidad por parte de los responsables del poder
civil, simplifica en exceso el problema. Es cierto que hasta 1525 son
contadas las veces que encontramos explícitamente la intervención de
la universidad, aunque de hecho se diera. Pero a partir de 1526, no
sólo el rector asiste al consejo secreto de la ciudad durante el acto
de nombramiento de catedráticos (14), sino que cualquier decisión que
toman respecto a la universidad, los Jurados determinan que sea el
propio rector quien decida o lleve a la práctica lo acordado (15). A
partir de 1548 será el propio rector del Estudio quien examinará a los
que voluntariamente se presenten como candidatos para las respectivas
cátedras. E l dictamen del rector deberían tenerlo en cuenta los señores
Jurados (16).
D e todo esto adelantaremos ya, que la universidad de Valencia,
durante toda la primera mitad del siglo xvi, se debate entre una legis­
lación que no se cumplía y unos derechos que se reclamaban. D e ahí
que en su historia interna sean constantes las tensiones y luchas en
pro de unas libertades y derechos que sólo en el correr de los años
irá adquiriendo. Todo ello es comprensible en una institución de esta
envergadura que comienza, donde los ensayos y tentativas se suceden
buscando una estructuración definitiva, A ello hay que añadir el
momento, rico en corrientes y movimientos culturales, que vive enton­
ces Valencia, con sus intrigas e intereses. Quizá en tales circunstancias,
sólo una dura autoridad fuera capaz de controlar o al menos amainar
las fuertes tensiones, surgidas las más de las veces de las mejores
intenciones.

II. E volución y distintos modos empleados en l a provisión de


CÁTEDRAS DURANTE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XVI

Resumiendo, reduciremos a tres los distintos modos utilizados en


la ciudad del Turia para la provisión de cátedras durante la primera
mitad de dicha centuria, aunque cada una de estas modalidades tenga
toda una gama de peculiaridades, que intentaremos también señalar.

(14) Cf. las páginas 193-194 de este trabajo.


(15) Los textos a este respecto son frecuentes. No los transcribo ahora, pues
preparo un trabajo sobre Gelaya y la universidad de Valencia. No obstante puede
verse mi estudio L a enseñanza d e la M e ta fís ica en la u n iversida d de V a le n cia
d urante e l sig lo X V I , en A n a le c ta sacra T a rra con en sia 45, 1972, 14 8 -151, donde
señalo una serie de hechos a este respecto.
(16) Cf. las páginas 198-200 de este trabajo.
174 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

La primera o Nom bram iento por los Jurados de la ciudad previa con­
sulta a la universidad, la segunda o Designación por el sistema de
“redolis” y tercera o Concesión de las cátedras por votación de los
Jurados siguiendo instrucciones de la universidad.

1. N ombramiento por los jurados previa consulta a la universidad


(1500-1510)

La universidad de Valencia inicia su actividad académica con las


aprobaciones pontificia y regia el curso 1501-1502. N o obstante el curso
anterior, con la sola aprobación papal, se imparten ya enseñanzas en
todas las facultades. Siguiendo las actas de nombramiento de catedrá­
ticos de estos años, sorprende el caso omiso que se hizo tanto de la
legislación universitaria como de los documentos fundacionales. Desde
1500 hasta 1510, primero, los nombramientos de los distintos profesores,
contra lo que estaba ordenado, no se hicieron nunca en la universi­
dad (17), sino en la sala del consejo secreto de la ciudad. Segundo,
aunque estaba legislado que las autoridades de la ciudad ,es decir, los
jurados, el racional, los abogados, el síndico y el escribano de la sala,
juntamente con el rector del Estudio y otros doctores, realizaran la
elección de los catedráticos cada año, las mencionadas autoridades
académicas no toman parte explícita durante todo este tiempo en
ninguno de los consejos electivos (18). Es más, la impresión que se
tiene de la lectura de las actas de nombramiento de los profesores
y en general de cualquier documento relativo a la universidad es que
son tratados los asuntos de ésta exactamente igual que cualquier otra
cuestión municipal, como lo puede ser la compra del trigo para la
ciudad o la administración de la justicia.
N o obstante esta ausencia de los representantes universitarios en
los actos de nombramiento de los catedráticos, tenemos dos hechos
que atestiguan la intervención de la universidad junto con los Jurados
en la marcha de aquélla, que en seguida consignaremos. En ellos
me apoyo para afirmar que los Jurados nombraban a los profesores,
habiendo consultado previamente a la universidad.

(17)Recordemos lo que ordenaban las C on stitu cion es p rim itiv a s de la u n iv e r­


sidad., de 1499, en el estatuto 53, que transcribimos en la nota 7 de este trabajo.
Sólo una vez he encontrado reunidas a las autoridades municipales y a las de
la universidad en el Estudio. Ocurrió esto en el consejo celebrado el 2 1 de octubre
de 1504, como se puede ver en la nota 2 1 de este trabajo y en su correspon­
diente texto.
(18) Durante este período, tiene razón Teixidor cuando afirma que no ha
encontrado nunca al rector y a los responsables en el consejo electivo de los
catedráticos.
P R O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 175

E l prim er hecho nos lo proporcionan los profesores de la facultad


de Artes. E l 2 de junio de 1503, los Jurados de la ciudad acceden a
las peticiones formuladas por los maestros de esta facultad y aprueban
para la misma todo un programa de acción y organización. E l alcance
de los estatutos aprobados va desde las aulas, donde tenían sus clases,
hasta la íntima reorganización de los estudios, programas y profesores,
que deberían regentar las cátedras. Este último aspecto, es decir, el
relativo al nombramiento de los maestros es el que aquí nos interesa.
Como se desprende del texto aprobado, respetan y no discuten el
derecho que la ciudad tiene sobre el Estudio general, a través de los
Jurados, para designar los catedráticos de la universidad. Quieren, sin
embargo, y logran que aquéllos sólo acepten los candidatos propuestos
por los maestros, regentes y estudiantes de dicha facultad y única­
mente nombren catedráticos a los que ellos mismos han presentado.
Veamos uno de los textos aprobados para la facultad de Artes:

“ Item demanent perque los mestres regents y estudiants de dita facultat qui
pagaran totes les dispenses de aquella sien mes contents i puix tindran lo
treball es rahonable cosa bajen algún útil i tindran de aquell que la eleccio
deis cathedratichs de examinadors en examen publieh particular y de tot lo
que peral govern y regiment de dites arts satisfará vinga i sia comes ais
dits mestres regents i estudiants daquella com aquells tingueren major cone-
sensa y sapien millor la suficiencia deis lectors deis qui merexeran lo grau
de la dita facultat: la eleccio deis quals volen se fassa per los senyors Jurats
a consell e nominasio deis mestres e regents de les dites Arts en aquesta for­
ma: que presentada la nomina de les persones per los dits mestres e regents
de arts, los dits Jurats bajen de fer eleccio de aquells e no de altres per viam
ipsius sancti, et medio juramento, iuxta tenorem Bullae” (19).

Como he indicado poco ha, este es sólo uno de los aspectos del
programa de reforma que los artistas proponían para su facultad y que
las autoridades municipales aprobaron (20). E l espíritu de la misma
se centra principalmente en las atenciones que dicha facultad se
merece y no tiene, pues, las preocupaciones del Estudio y la ciudad
están orientadas, durante esos primeros años de vida universitaria, a
las facultades mayores, descuidando, o por lo menos no preocupándose
lo suficiente de las Artes, En este sentido los artistas protestan, no
contra las autoridades civiles, sino contra las autoridades académicas,
es decir, contra el rector y el grupo de maestros responsables de la

(19) M. C., 52, 2 de junio de 1503, fol. 109.


(20) Sobre esta reforma procedente de los nominalistas, puede consultarse
mi trabajo: E l n om in a lism o en la u n iversida d de V a le n cia d urante la p rim e ra
m ita d d el sig lo X V I , en Cuadernos salm antinos de F ilo s o fía 2, 1975, 286-290.
176 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

marcha de la universidad. Frente a estos últimos recaban para si los


derechos de organizar ellos mismos su facultad, presentando directa­
mente a los Jurados todo lo relativo a esta sección, para que fuera
ratificado, sin más, por dichas autoridades civiles.
E l segundo hecho, que avala mi tesis, acaece el 21 de octubre de
1504 y .está íntimamente ligado al anterior, aunque sea la contrapartida
del mismo. En esta fecha, los Jurados de la ciudad se reúnen en consejo
en la universidad, junto con el rector de la misma, Ramón Orts, el ex
rector Juan Boix, el maestro en teología Juan Prull y el catedrático de
teología Juan Bayarri y anulan los estatutos que los Jurados habían
aprobado para la facultad de artes, el 2 de junio de 1503. Esta es el
acta:

“ Los Jurats... en presensia Johan Pruill mestre en sacra theologia, rector


del Studi micer Ramón deis Orts, en temps rector del Studi mestre Johan
Boix i mestre Johan Bayarri cathedratich ajustats en lo Studi general revo­
quen i fan per revocat lo beneplácito de aquets capitols que per los dits
magnifichs Jurats foren aprovades ais mestres en arts fets a 2 de juny
M D Iir (21).

Estos dos hechos, aunque únicos y aislados, explicitan hasta cierto


punto la puesta en práctica de lo estipulado en las Constituciones
primitivas, concretamente en el estatuto 51, donde se señala lá inter­
vención de la misma universidad en la marcha de la misma. L a ausen­
cia de otras intervenciones, que no se consignan en los Manuals de
Consells, pero que de hecho se tuvieron, se explica incluso teniendo
en cuenta que en dichos libros consta, por lo general, sólo aquello
que se ratifica con valor jurídico por las autoridades civiles. Desgra­
ciadamente no se conservan, o al menos se desconocen los Libros de
Claustro, donde se consignarían detalles íntimos y substanciales de
la vida universitaria.
Nos queda aún, sin embargo, si no el problema, sí la explicación,
si es posible, a este autoritario señorío de las autoridades civiles sobre
la. universidad. Cualquiera que conozca un poco la historia de las
instituciones docentes de esta época en la corona de Aragón, verá
que estas intromisiones del poder civil en la vida universitaria son, no
corrientes, sino normales. Basta recordar lo que fueron en Lérida los
“ Paheres” desde la fundación del Estudio en 1300, otro tanto ocurre
en Barcelona con los “ Consellers” y lo estamos viendo en Valencia
con los “ JuratsLEn Ja universidad de Lérida no se introducen las opo-

(21) M . C ,, 5 1 , 21 de octu bre de 1 5 0 4 , fol, 3 3 3 v.


P R O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 177

simones a cátedras hasta 1575 (22), en la de Barcelona hasta el siglo xvn


no se generalizan las mismas (23) y en Valencia se establecen en 1609
{24). Por otra parte, no olvidemos que estas universidades son institu­
ciones municipales y, por lo menos en teoría, la financiación de las
mismas corría a cargo de la ciudad.
En Valencia este carácter autoritario, no sólo el que ejercían las
autoridades civiles, sino incluso el rector y los responsables del Estudio,
encontró una fuerte oposición en los distintos grupos intelectuales exis­
tentes entonces la ciudad. Recordaremos entre ellos a los nominalistas,
tomistas, escotistas, lulistas y los grupos humanistas. L a creación de
la universidad de Valencia estaba llamada a albergar en su seno el
Tico contenido intelectual que tanto honró a la ciudad en la segunda
mitad del siglo xv. Esto, empero no era tarea fácil. Recordemos los
estatutos aprobados, el 2 de junio de 1503, para la facultad de Artes.
En sí son extraordinarios, e incluso caen dentro del espíritu de las
Constituciones de 1499, que preveen un perfeccionamiento de las mis­
mas para cada facultad. Sin embargo, la anulación de aquellos esta­
tutos, el 21 de octubre de 1504, fue por el cariz nominalista y escotista
que excluía no sólo otras corrientes, sino incluso materias elementales
e imprescindibles de carácter humanista. Otro tanto ocurrió con el
movimiento lulista, que en los últimos años del xv y primeros del xvi
adquiere extraordinaria importancia en Valencia y no fue admitido
oficialmente en la universidad. La lucha más enconada la encontrare­
mos, no obstante, entre un amplío sector del profesorado formado en
París y otro mayor en número que apoya a la universidad recién
fundada y cortada en líneas generales por patrones clásicos. Aquéllos
representaban la vanguardia, éstos la tradición. Los primeros se cons­
tituyeron en la oposición, mientras los segundos apoyaban la univer­
sidad constituida. Querer etiquetar a aquéllos como nominalistas y
a éstos como realistas no es justo. Baste recordar que entre los
partidarios de la universidad encontramos a Juan Boix, que era el que

(22) Cf., R. G aya M assot, P ro v is ió n de cátedras en él E s tu d io G en era l de


L é rid a , en A n a le c ta sacra T a rra con en sia 30, 1957, 271-274.
(23) En las C on stitu cion es de la universidad de Barcelona de 1559, se esta­
blecen oposiciones para las cátedras menores, para las mayores eran contratados
los catedráticos por los Consellers. Aunque se pretende llegar a establecer oposi­
ciones a todos los niveles, esto sólo se logrará ya entrado el siglo xvn. La razón
de esta distinción venía impuesta por las deficiencias económicas del Estudio. En
tales ocasiones, como estaban mal retribuidas no opositaban los grandes maestros.
Por ello las cátedras fundamentales las regentaban maestros que se traían de
fuera.
(24) He indicado esta fecha, pues es la primera que he encontrado en los
M a n u á ls de C on sells, aunque aún tardarán unos años en generalizarse.
178 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

tenía más títulos jurídicos para que lo incluyésemos entre los nomina­
listas por su célebre tratado Tractatus conceptuum et signorum, perutilis
et introductorius ad nominalium logicorum doctrina (25). E l mismo-
Jaime Esteve, incondicional del Estudio, enseñaba durante estos años
la lógica por el tratado de Boix (26). En otra ocasión (27), estudiando
el nominalismo en la universidad de Valencia, distinguía entre nomina­
lismo com o sistema doctrinal y nominalismo com o m ovimiento cultural.
En Valencia, durante las primeras décadas del siglo xvi, el nominalismo
se nos presenta, sobre todo, como m ovimiento cultural que engloba en
sí personas de distintas órdenes religiosas, del clero secular e incluso
seglares. El ideario de los mismos, más que formado por unas tesis
doctrinales, es una actitud, movimiento o espíritu renovador que quiere
implantar en la universidad de Valencia el sistema docente o método
parisiense, que años más tarde llevó Cisneros a Alcalá. E llo desbordaba,
a no dudarlo, las posibilidades de la recién creada universidad, que
se preocupaba en aquellos instantes principalmente de afianzar sus
fundamentos.
Entre el grupo de oposición (28) y la universidad, esta última
representada por las autoridades municipales y académicas, se suceden
durante esta primera década del siglo duros forcejeos y enconadas
luchas. El fruto de las mismas, favorecido por circunstancias del mo­
mento que luego analizaremos, no tardó en llegar. Desde 1511, la
universidad valentina experimenta un cambio considerable en sus es­
tructuras. Una de ellas es la modificación del sistema electoral de los
catedráticos, que abrirá las puertas del Estudio a los distintos grupos
o escuelas. A aquel período inicial nomocolor le sucederá un sano plu­
ralismo. En 1514 se introduce oficialmente el nominalismo en sus aulas,
en 1515 la teología de Escoto y en 1516 se crea la cátedra de teología

(25) Publicado en Valencia, en los talleres de Juan Jofre, en 1493.


(26) El mismo Esteve hasta cierto punto había intervenido en la impresión
de esta obra. José E. Serrano y Morales, en su Reseña h istórica en fo rm a d e
d iccio n a rio de las im pren ta s q u e han existido en V a len cia , hace constar que el
13 de noviembre de 1493, Jaime Esteve, maestro en las escuelas de la ciudad,
convino con el Dr. Aibert la impresión de un volumen titulado L ó g ic a de m estre
B oix, con la condición de que después de estampada, había de cederle Aibert
60 ejemplares, a razón de cuatro sueldos cada uno.
(27) Cf. E l n om in alism o en la universidad de V a le n cia d urante la p rim e ra
m ita d d el siglo X V I , en C u ad ernos salm antinos de F ilo so fía 2, 1975, 284-285.
(28) Conviene indicar que este grupo de oposición, que adquiere ya verdadera
fuerza en la primera década del siglo, no tiene vinculación alguna ni con la
reforma protestante ni con Erasmo, pues ni una ni el otro habían iniciado a estas
alturas sus obras. Con ello señalo la incongruencia que se comete cuando en
general se identifica a la oposición con la heregía o cuasi heregía y al grupo de
gobierno con la inquisición.
PR O V ISIÓ N D E C Á T E D R A S ... 179

de Santo Tomás. E l único movimiento que quedó sin cátedra, oficial


al menos, fue el lulista.
La clave en este cambio operado aparece por primera vez el 6 de
junio de 1511, cuando se implanta en la universidad la “ insaculación”
o sistema de “ redolis” para la provisión de cátedras. En el próximo
apartado veremos su índole y alcance del mismo en la universidad.

2. N ombramiento de catedráticos siguiendo e l sistema de “redolis ”


(1511-1530)

E l sistema electivo conocido con el nombre genérico de “ insacu­


lación” fue en la antigua corona de Aragón un método bastante utili­
zado, sobre todo en Cataluña y Valencia, donde se llamaba unas veces
con el nombre de elección “ de sac” , otras “ de sac y sort” y en las
menos “ de redolis” . En este trabajo conservamos esta última denomi­
nación, pues es la única que se utiliza en las elecciones universitarias
de Valencia durante este período. Era por lo general el sistema em­
pleado en las elecciones de las corporaciones públicas, bien municipios,
generalidades o gremios, con extensión a otras entidades. Como el
nombre “ insaculación” indica, se trataba de colocar en un saco, en
un cántaro o jarra, o en una urna, suficientemente cerrados, según las
circunstancias, los nombres de aquellas personas idóneas para desem­
peñar los cargos públicos, escritos en cédulas o voletos, ocultos en
bolas de cera virgen, llamadas “ redolis” . La lista de los “ insaculados”
era previamente aprobada por el rey. El día de la elección, una mano
inocente, normalmente un niño de 8 ó 10 años, extraía cada uno de
los “ redolis” que se precisaran, según los cargos que hubiera que
cubrir. A l leer el nombre incluido en aquél, éste quedaba elegido en
suerte para desempeñar tal cargo.
Este método electivo, muy poco estudiado y en consecuencia poco
conocido en nuestros días (29), está íntimamente ligado a la historia
de la corona de Aragón. N o haré en estos momentos la historia del
mismo en Valencia, pues merece un estudio especial, pero sí indicaré
los momentos claves en que fue apoyado por los monarcas del reino.
Ya aparece en el P rivilegio magno de Pedro I, fechado el 1 de diciembre
de 1282. El mismo monarca urge su puesta en marcha en 1283 en las
elecciones de Justicia y Jurados de Valencia. La misma línea siguen

(29) No conozco ningún estudio monográfico sobre la “ insaculación” . Ello


lleva después a imprecisiones cuando se habla de ella en trabajos de divulgación.
A modo de ejemplo citaré la G ra n E n c ic lo p e d ia catalana, Barcelona, 1975, 8, 625,
sobre las fechas en que se implantó aquélla en Valencia.
180 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

Martín el Humano y Alfonso III. Finalmente, Femando el Católico,,


después de abolirlo, lo implanta de nuevo ante la petición valenciana
en las Cortes de Monzón, en 1510, para la elección de las autoridades
civiles.

A) Naturaleza de estas elecciones en la universidad de Valencia

Comenzaré transcribiendo el acta del consejo, del 6 de junio de


1511, en virtud de la cual se implantaban las elecciones de los cate­
dráticos de la universidad siguiendo el sistema de “ redolis” :

“ Los magnificáis Luis Corts Cavaller, en Luis Amalrich, en Guillen March,


en Francés Cabrera, en Gaspar Villaespínosa, ciudadans Jurats de la insigne
ciutat de Valencia, en semps ab magnifieh en Francesch Joan de Montagut,
géneros absent del present acte, presents los magnifichs en Joan Figuerola,
ciutada Racional, micer Baltasar Gailach, miser Marti Eximeno Ros, micer
Francesch de Artes, Doctor en Leys, altres deis Advocats de la dita ciutat,
en Bernat de Assio, notari, Sindich de la dita ciutat, en Gaspar Eximeno^
notari, Scriva deis magnifichs Jurats y Consell de la ciutat: Provehexen,
que de asi avant en los anys sdevenidors en Ies eleccions de les cathedres
del Studi General, se tinguen a fer a redolis, 50 es XIII redolis e en cascu
deis dits redolis hi sia posat lo nom de cascun elector, go es, los sis Jurats
lo nom de cascun Jurat, lo nom del Racinal, lo nom deis quatre Advocats,
lo nom del Sindich, lo nom del Scriva deis magnifichs Jurats de la dita
ciutat; e lo redolí que exira, aquell tal tinga a nomenar lo nom del Rector;
e deis lectors de les cathedres iuxta. D eicm y sa conciencia ab lo jurament
que pera tal com deu esser per benefici y augment del dit Studi y deis
studaints en aquell, e carrech de sa conciencia” (30),

D e la lectura de este documento y de su aplicación durante el


tiempo que estuvo en vigor en la universidad, se desprenden ciertos
detalles que le dan a este sistema electoral un carácter especial, que
iremos viendo.

a) Origen de este sistema electivo en la universidad


En cuanto a la implantación del mismo, aunque sería fácil decir
que fue una mera puesta en práctica de la instauración de la “insacu­
lación” hecha en 1510, en las Cortes de Monzón, creo, sin embargo,
que no fue esta la razón. E llo no excluye tampoco el que sirviese de
ocasión y motivara por parte de la ciudad y autoridades académicas el
recurso al mismo para solucionar la situación concreta del Estudio
valentino. La razón profunda está en el momento crítico por el que

(30) M . C ., 5 5 , 6 de junio de 1511, fol. 7 0 1 v -7 0 2 .


PR O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 181

pasa la universidad, agravado incluso por la fundación de la univer­


sidad de Alcalá, que abrió sus puertas como tal el curso 1509-1510,
dando cabida en sus aulas al nominalismo. Este hecho obligó tam­
bién a la universidad salmantina, totalmente opuesta hasta este mo­
mento, a incluir en sus cuadros de estudio a la corriente nominalista
(31). En estas condiciones, Valencia, que desde finales del siglo x v
había sido uno de los centros nominalistas más importantes de España,
no podía mantener al margen de su universidad a uno de los grupos,
desidentes que gozaba de enorme prestigio en aquel momento. A todo
ello se sumó, a no dudarlo, el hecho de que en la universidad de
Lérida, desde el 30 de octubre de 1458, por concesión de Juan II, se
venía utilizando el sistema electivo de “redolis” para la provisión de
las cátedras, en la que tenían incluso cierta participación los estudian­
tes (32). Es más, quizá hasta los mismos nominalistas valencianos, ca­
racterizados por un auténtico espíritu democrático, fueran los que más
intervinieran a favor de dicho sistema electoral. Por otra parte, este
nuevo método, a la vez que rompía el bloque compacto que dirigía
oficialmente la universidad, servía también en el fuero de la conciencia
para tranquilizar a quienes no simpatizaban con la corriente nomina­
lista, aferrados al sistema tradicional. Por el contrario, supuso para
quienes se sentían comprometidos con las nuevas doctrinas, que incluso
ya los había entre las autoridades de la ciudad como del Estudio, un
descargo de responsabilidad. D e este modo se accede mediante este
sistema electoral a la incorporación en la universidad del pluralismo de
escuelas existentes entonces en Valencia, que difícilmente se hubiera
logrado si las autoridades municipales y académicas colegialmente lo
hubieran tenido que hacer. Si es cierto que este cambio no estaba
exento de riesgos y dificultades, no lo es menos que con él se logró en
Valencia incorporar a su Estudio las grandes corrientes existentes en­
tonces en la ciudad del Turia, como lo eran el nominalismo, el tomismo
y el escotismo. La gran ausencia la constituye el lulismo, a pesar de
lo que este movimiento supuso allí durante los primeros años de la
centuria.

b) Características de este sistema en la universidad


La documentación que tenemos sobre este tipo de elecciones en la
universidad valentina no es lo completa que desearíamos. N o obstante,
siguiendo paso a paso la “ praxis” observada durante este período, no

(31) Cf. V, B eltbán de H ehedia, A ccid e n ta d a y efím era a p a rició n d el n o m i­


n alism o en Salam anca, en C ie n c ia T o m is ta 62, 1942, 68-101.
(32) R. G a y a M a s s o t , L a p ro v is ió n de cátedras en e l E s tu d io G e n era l d e
L é rid a , en A n a le c ta sacra T a rra con en sia 30, 1957, 35-39.
182 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

es difícil la reconstrucción de la misma, señalando sus elementos fun­


damentales.
Respecto al hecho mismo de la elección, recordaremos que en la
“ insaculación” se hacía previamente una lista, que aprobaba el rey,
con los candidatos de cada grupo, que reunían las condiciones exigidas
para tales cargos. En la universidad carecemos de legislación explícita
sobre la misma o su equivalente, pero existía. En cada elección de
catedráticos, los responsables de la universidad presentaban a los
Jurados el cuadro de cátedras, así como varios candidatos para cada
una de ellas, y el respectivo informe sobre los mismos. L o vemos clara­
mente en una elección concreta. E l 2 de enero de 1517, por ausencia
de dos catedráticos del Estudio, los Jurados nombraron sustitutos de
aquéllos a Luis Castelloli y a Juan Andrés Strany, indicando a conti­
nuación: “ los quals sien pagats llurs salaris no obstant que de present
se fasa la present provisió solo de paraula e sens elegir los dits reve-
rents mestres en les dites cadires elegien en aquells de voluntat de
aquells” (33). Ahora bien, si en los diez primeros años de vida univer­
sitaria acentuábamos el carácter autoritario de los Jurados, en este
período, sobre todo entre 1512 y 1525, aún se acrecienta más, pues
queda reducida la elección del rector y de cada uno de los catedráticos
al elector que salía en suerte. Él solo, sin intervención alguna de los
demás, designaba, siguiendo su conciencia y los intereses del Estudio
y de los estudiantes, el profesor que regentaría la cátedra que le tocaba
proveer.
A los consejos de nombramiento, celebrados entre 1512 y 1525, no
asiste ningún responsable de la universidad. Estos hacían el plan de
estudios para el próximo curso encabezado por el rector, si este año
había que elegirlo, y seguido por las respectivas cátedras a las que los
Jurados señalarían sus correspondientes catedráticos, ajustándose al
orden del mismo. La elección de los profesores era individual. Para
cada uno de ellos se extraía un “redolí” , se abría y se leía el nombre
del elector que estaba en él. Era entonces cuando éste nombraba para
la cátedra correspondiente el profesor que en conciencia creía. Desde
1526 encontramos una presencia expresa de la universidad en este acto
electivo.
Sólo se empleó este sistema en la provisión general de cátedras,
que cada año se hacía normalmente entre mayo y junio. En las vacan­
tes que se ocasionaban a lo largo del curso, se nombraba sustituto hasta
que terminara el tiempo del año escolar sin recurrir a los “ redolis” ,
haciéndolo por mero nombramiento. Incluso algún año no se utilizó

(33) M. C ., 5 7 , 2 de enero de 15 1 7 , fol. 196.


PR O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 183

este método electivo, sino el que estuvo en práctica durante los prime­
ros años de la universidad. Así ocurrió, por ejemplo, el curso 1516-1517.
Otras veces, en la misma elección, unos profesores son designados
con “ redolis” y otros por común acuerdo. E llo refleja las divisiones y
tensiones que el nuevo método electivo pretende paliar.
La sencillez, por no decir simpleza, de este procedimiento electivo,
expuesto incluso a las mayores arbitrariedades, necesariamente tenía
que evolucionar, suponiendo ello una perfección del mismo, como
en seguida veremos.

B) Variaciones en la provisión de cátedras por “ redolis”

Aunque fue en junio de 1511 cuando se implantó este nuevo siste­


ma de conceder las cátedras, de hecho no se puso en práctica hasta
el curso 1512-1513. Desde éste hasta el de 1530-1531, encontramos una
auténtica evolución en el nuevo procedimiento. Este período de 19 años
lo dividiremos en dos momentos diferentes. E l primero, sin variante
alguna, va desde 1512 hasta 1525 y se caracteriza por un acentuado
autoritarismo de índole personalista. El segundo, desde 1525 hasta 1530,
se inicia con la llegada de Juan de Celaya a la universidad y prosigue
con su actuación como rector perpetuo de la misma. Es en este último
lapso donde se inician los auténticos cambios y se logran positivos
resultados.

a) Elección por “ redolis” con sólo implícita intervención universi­


taria (1512-1525)
Es éste, sin lugar a dudas, uno de los momentos más difíciles por
los que pasa la universidad de Valencia. Si es cierto que todas las
facultades se encontraban ya a estas alturas en plena actividad, lo
es también que aún faltaba darles una fisonomía intelectual acabada.
Hasta esa fecha se habían preocupado fundamentalmente de la orga­
nización externa, en estos momentos aflorarán los problemas ideológicos,
propios de una estructuración pluralista, a la que se llegó con el nuevo
procedimiento electivo de los catedráticos. Con el recién sistema electo­
ral desaparecen los conflictos colectivos en el momento de nombrar
catedráticos, pero se incrementarán las luchas dentro de la universidad.
Es ahora cuando la dicotomía universidad-oposición impone divisiones
internas como reforma y contrareforma, humanistas y escolásticos, y
entre los mismos humanistas los encontraremos clásicos y modernos,
el mismo Erasmo tiene partidarios encontrados, mientras unos le siguen
en el aspecto literario y le rechazan en lo ideológico, otros lo emulan
en las dos facetas.
184 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

En esta situación conflictiva, las autoridades civiles eran quienes


tenían la última palabra. Si en los diez primeros años de universidad
las tensiones se suceden entre la oposición y las autoridades acadé­
micas, ahora el enfrentamiento es entre los grupos disidentes de la
misma universidad y las autoridades municipales. N o menos enconadas
debieron ser las discordias dentro de la misma universidad entre los
sectores moderados y conservadores por una parte y el grupo de van­
guardia por otra, a la hora de elaborar los planes de estudio para cada
curso, que cada año presenta algunas variantes, creando y suprimiendo
cátedras. En tales circunstancias, como luego veremos, las autoridades
civiles tuvieron que hacer verdaderos equilibrios, viéndose en más de
una ocasión la conciencia de algún elector condicionada por las per­
sonas de los distintos grupos.
La primera provisión de cátedras hecha por el recién implantado
sistema de “ redolis” se llevó a cabo el 29 de mayo de 1512, donde
fueron nombrados los catedráticos para el curso 1512-1513. La provi­
sión se encuentra sólo en los Querns de Provisions, que ocupa el lugar
del correspondiente Manual de Consells que no se conserva. Este hecho
nos priva de detalles enriquecedores que no siempre aparecen en los
Querns, debido a su simplicidad como borradores que son. Veamosla:

“ Los magnifichs Jurats... ajustats per fer elecsio de rector y cathedratichs


del studi per donar hun redolí a cascu de aquells los quals son XIII,
propassat en hun bandaygua tots los XIII redolis y mesolats tres vegades
ixque y vingue presors en lo primer redolí lo nom del magnifich Balthasar
de Gallarch lo qual nomena per rector del studi al reverent mester Jeroni
Rister (?). Propossat lo dit redolí y tres vegades méselats ixque Thomas
Dassio Sindich pera la primera cadira de taulogía nomena a mestre Ber-
nardi Tienda y si no la vol a mestre Stagna ab salari de XXV lliures.
Y tornat lo dit redolí pera la segona de taulogia ixque lo dit Thomas
Dassio y nomena a mestre Alonso de Castro ab lo dit salari. Y tornat
pera la cadira de Ieys ixque Caíala y nomena mestre a Damia Andrés ab
lo dit salari. Y tornat pera la cadira de philosophia natural ixque micer
Ros y nomena mestre a Castelloli ab lo dit salari. Y tornat pera la cadira
de philosophia moral ixque micer Catala y nomena a mestre Domenech.
Y tornat pera la primera cadira de medicina ixque Joan Ferrandis y
nomena a mestre Palere (?) ab lo dit salari. Y tornat pera la segona de
medicina ixque micer Gallach y nomena mestre a Bardaxi ab lo dit salari.
Y tornat pera la cadira de cirugía ixque Joan Ferrandis y nomena a mestre
Salvador Abril ab lo dit salari. Y tornat pera la cadira de mathematiques
ixque Gaspar Eximeno y de la dita nomena a mestre Torres ab salari de
XXV lliures. Y tornat pera la cadira de lógica ixque (está en blanco) y
nomena a Jaume Esteve ab salari de XXV lliures. Y tornat pera la cadira
de poesía y art oratoria ixque (está en blanco) y nomena a mestre Joan
Parteni ab salari de XXV lliures. Y tornat pera la cadira de majors de
PR O V ISIÓ N D E C Á T E D R A S ... 185

gramática ixque micer Catala Jurat y nomena a mestre Periques ab salari


de XXV lliures y tornat pera la cadira de menors ixque lo Racional y
nomena a mestre Joan Pursant ab salari de XXV lliures'” (34),

E l 23 de julio de 1513 encontramos en los mismos Querns de P ro ­


visions la nómina de los profesores que regentaron las cátedras durante
el curso 1512-1513 (35). La sorpresa es grande cuando vemos como va­
rios de los catedráticos nombrados por el sistema de “ redolis” para el
mencionado curso, no aceptaron o por lo menos no regentaron sus
cátedras. ¿A qué obedeció esto? ¿Sería por falta de suficiente informa­
ción, la cual incluiría hablar previamente con los presuntos candidatos?
¿Sería consecuencia de la improvisación personal que conlleva este
método electivo? N o lo sé. Sólo recordaremos a modo de ejemplo lo
que ocurrió en las dos cátedras de teología. Para la primera se nombró
al franciscano Bernardino Tienda y si no la aceptaba, que la regen­
tara el carmelita Stagna. Tienda no aceptó y Stagna sólo leyó parte
del curso, como se indica en los Querns de Provisions: “ Mestre Francés
en loch de Stagna que sia pagat pera lo que ha legit” (36). En la
segunda cátedra de teología nombraron al dominico Alonso de Castro,
que no leyó ninguna clase: “ Mestre Alonso de Castro que no sia pagat
puix no ha legit” (37).
Otro detalle importante, en esta primera provisión hecha con el
nuevo sistema electivo, es que se respeta íntegro el plan de estudios
de los años anteriores.
D e los cursos 1513-1514 y 1514-1515 no he encontrado provisión
alguna. E l volumen de Manuáls de Consells relativo a estos años no
existe. Aunque esté suplido por los Querns de Provisions, estos están
incompletos e incluso desordenados. Tenemos que lamentar esta ausen­
cia, pues nos priva de importantes reformas llevadas a cabo en el
plan de estudios universitario. Se suprimen cátedras, se desdoblan
otras y se crean las cátedras nominalistas en las facultades de artes
y teología. Las mencionadas reformas no sabemos exactamente cuando
se iniciaron. Los primeros datos que tenemos son del 26 de agosto
de 1514, que nombran a M iguel Carenes catedrático de teología no­
minal (38) y el 15 de noviembre del mismo año, se designa sustituto

(34) M. C., 55, 25 de mayo de 15 12 , fol. 80. Aunque en el texto hablo de


si ahora lo cito como M anuáls de C on sells es debido a que
Q uerns de P rovision s,
en estas colecciones, cuando falta uno de éstos se suple con aquéllos,
(35) M. C., 55, 23 de junio de 15 13 .
(36) I b .
(37) I b .
(38) M. C., 56, 26 de agosto de 15 14 , fol. 64.
186 JO R D Á K G A L L E G O SA LV A D O R ES

del maestro Sistemes, en la cátedra de filosofía natural, a Martín


Eximénez (39). Estas dos provisiones nos mueven a pensar que en el
curso 1514-1515 el nominalismo ya había entrado oficialmente en la
Universidad de Valencia. E l interrogante permanece sobre el curso
1513-1514, sobre el cual no he encontrado referencia alguna, ni a favor
ni en contra.
E l 25 de mayo de 1515 se nombran los catedráticos para el curso
1515-1516:

“ Dicto die veneris XXV mensis madii anno a nativitate domini MDXV los
magnifichs en Joan Saburgada géneros en Francés Polinari ciutada en
Miquel Joan Martorell géneros en Francés Revilla menor en dret en
Miquel Perez de Enguillamaros ciutadans Jurats en lo any present de dita
insigne ciutat de Valencia, en Francés Graell major de dret ciutada,
regent lo offici de Racional micer Francés de Artes, micer Francés de
Ros, dos advocats, en Thomas Dassio notario sindich deis advocáis y en
Gaspar Eximeno notari primer deis magnifichs Jurats y consell de la dita
ciutat ajustats y congregáis en la cambra deis consells pera fer eleccio
de cathedratichs del Studi general déla dita ciutat peral any sdevenidor
comensant en la festa de Sant Lluch primer vinent ab los salaris acostumats
e donantli hun redolí per cascu deis sobredits ab lo nom de cascu daquells
los quals son once juxta forma del acta deis magnifichs Jurats de la dita
ciutat. Sobre aquesta eleccio fet y possats tots los once redolis en hun
bandaygua y mesclats tres vegades ixque y vingue en lo primer redolí
lo nom del dit mag. en Miquel Joan Martorell Ioqual nomena per lector
per la cadira de sacra teulogia en via de nomináis al reverent mestre
Miquel Carenes mestre en sacra teulogia ab salari de XXXV lliures
pagadors a nadal y a Sant Joan de juny migeranit” (40).

E l 27 de agosto de 1516 se procedió a la elección del profesorado


para el curso 1516-1517. Como novedad diremos que no se utilizó
en esta provisión el sistema de “ redolis” , como estaba ordenado. E llo
confirma que el nuevo sistema electoral obedecía a las divisiones
y luchas internas que existían, no sólo entre los distintos grupos de
la universidad, sino incluso entre las mismas autoridades municipales.
Este hecho, en este sentido, revela que los ánimos en ese momento
estaban calmados. Se inicia el consejo como en los primeros años
de vida universitaria y el secretario nos relata así la marcha del mismo:

“ ...Ajustats en la cambra daurada de la sala de la dita ciutat pera fer


eleccio de cathedrachs y réctor del Studi general déla dita ciutat peral any

(39) M. C., 56, 15 de noviembre de 1514, fol. 1 1 1 .


(40) M. C., 56, 25 de mayo de 15 15 , fols. 230-232.
P R O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 187

sdevenidor comensant lo lendema déla festa de Sant Luch primer vinent


ab los salaris acostumats a les persones seguents” (41). Transcribo riña de
las provisiones: “ Item elegixen pera la cadira de logiqua en via de nomi­
náis ab que hara de fer practica apres diñar ais hojents a mestre Egidi
Navarro ab salari de XXV lliures” (42).

El 18 de julio de 1517, de nuevo proceden a la elección de los


catedráticos para el curso 1517-1518, siguiendo el sistema de “ redolis” .
La única variante que encontramos es que no se indica el nombre
del elector, dejándolo en todos ellos en blanco:

“ ...Y donat hun redolí per cascu deis sobredits ab lo nom daquells los
quals son nou juxta forma del acta deis mag. Jurats de la dita ciutat per
la present eleccio fet y possats tots los nou redolis en un bandeaygua y
mesolats tres vegades vengui en lo primer redolí lo nom del dit magnifich
(está en blanco) lo qual nomena pera lector de la cadira de sacra theulogía
de Sant Thomas al reverent mestre Luis Castelloli del orde de Prehicadors
ab salari de vint y cinch lliures moneda real de Valencia pagadors a
nadal y Sant Joan de juny migerament” (43).

En el nombramiento de los catedráticos del último curso, indicaba


que se silenciaba en cada una el nombre del elector. En las provi­
siones del curso 1518-1519, llevada a cabo el 20 de mayo de 1518,
tampoco se indica el nombre de los mismos, aunque no dejan en
blanco el espacio, sino que se modifica la fórmula, como queriendo
justificar ese silencio. Veámoslo prácticamente:

“ Aiximateix tornat a posar lo dit redolí en lo dit basi y messolats tres


vegades ne fonch tret hu y fou nomenat pera la cadira de theulogia en
via de nomináis al reverent mestre Vicent (el apellido está en blanco) ab
salari de vint y cinch lliures” (44).

Hasta 1525, las elecciones de profesores se van sucediendo de la


manera que venimos indicando. Unas veces se indicará en el acta
el nombre del elector, otras se silenciará. Aunque nada anormal se
acusa en su cotidiano acaecer, durante estos años se aprecia un retro­
ceso en lo que a la intervención de las autoridades universitarias
se refiere en orden a la provisión de cátedras, si lo comparamos con
los primeros cursos de la misma. Es más, la influencia que se des-

(41) M. C., 57, 27 de agosto de 1516 , fols. 95-96.


(42) M. C„ 57, Ib ., fol. 96.
(43) M. C., 57, 18 de julio de 15 17 , fol. 376.
(44) M. C., 57, Ib ., fol. 377.
188 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

prende de ciertos hechos es distinta de la anterior. Se trata de la


presión ejercida por los distintos grupos de la universidad sobre de­
terminados electores, que se dejaba sentir unas veces en los candi­
datos elegidos y, otras, en la creación o supresión de determinadas
cátedras. Con estas palabras no me estoy contradiciendo con lo que
hace unos momentos escribía, es decir, que “ nada anormal se acusa
en su cotidiano acontecer” . A llí me refería a lo que escueta y lacó­
nicamente nos dicen las actas anuales de provisiones, sin embargo,
tenemos cuatro hechos concretos que evidencian por sí solos un hondo
malestar en el Estudio y que paso a relatar.
Prim er hecho: E l 14 de noviembre de 1514, reunidos los Jurados
d e la ciudad denuncian ciertas irregularidades en el Estudio. Ahora
bien, como no pueden todos ellos visitarlo, dos de ellos, Juan Saburga
y M iguel Pérez de Enguillamaros, se encargarán de hacerlo en nombre
de todos (45). Desgraciadamente no he encontrado referencias poste­
riores relativas a esta visita, pero no deja de ser una llamada de
atención sobre la situación universitaria.
Segundo hecho: E l 15 de mayo de 1521, se reunían los Jurados
d e la ciudad para efectuar la elección de rector y catedráticos para
e l curso 1521-1522. Esta es el acta de este consejo:

“ Ajustáis en la sala daurada déla dita ciutat pera fer eleccio de rector
y cathedratichs del Studi general pera lany sdevenidor qui comensara
lo dia primer dema de Sant Luch primer vinent ab los salaris acostumats
e primerament ans de provehir a fer Ies dits eleccions revoquen e fan per
revocat sens nota de infamia al reverent mestre doctor en sacra theologia
de rector Luis Navarro. E mes revoquen les otres cadires de cursos axi
nomináis com reais. Elegiren en rector del dit Studi general al reverent
mestre Joan Andrés Strany mestre en sacra theologia a hun trieni. Axi
tots los sobredits Jurats Racional Advocats Sindich y Scriva juren a nostre
senyor Deu sobre la creu y los sants evangelis daquel pera llur mans
corporalment tocats, posat y nomenat bones persones en utilitat y profit del
dit Studi general y estudiants, se donat hun redolí axi elegiren en la cadira
de sacra theologia en vía del Doctor Sotil al reverent mestre Jeroni Eximeno
del orde de Sant Francés...” “ Aximateix elegiren pera la cadira de sacra
theologia en via de nomináis a mestre Cerves mestre en sacra theolo­
gia...” (46). De este modo se siguen nombrando los catedráticos de las
restantes cátedras.

En esta acta son varios los detalles que merecen ser comentados.
E l primero, la destitución del rector y de todos los catedráticos, aun-

(45) M. C., 56, 4 de noviembre de 1514 .


(46) M. C., 59, 15 de mayo de 15 2 1, fol. 380 v.
P R O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 189

que “ sens nota de infamia” . Én este documento sólo aparece el nombre


■del rector cesado, Luis Navarro. N o los identifiquemos tampoco con
■el rector y catedráticos del curso 1520-1521, que estaban entonces
a punto de concluir su año de docencia. Se trata del rector y profe­
sores nombrados días antes para el curso 1521-1522. Incluso durante
el curso anterior era rector Bernardo Alcalá y vicerrector el propio
liuis Navarro (47). Lamento sinceramente no baber encontrado ni en
los Manuals de Consells, ni en los Querns de Provisions el acta de
las provisiones revocadas, pues sería de un extraordinario valor en
estos momentos. En esta misma línea, el rechazo no es de las cátedras
qu e continuarán siendo las mismas, sino del modo como se hizo o de
las personas nombradas. E l segundo detalle que acentuaremos es que
el nuevo rector no es elegido siguiendo el método de “ redolis” , sino
«designado autoritaria y colegialmente, como aparece en el acta. Por
el contrario, los catedráticos se nombran por “ redolis” , pero después
de hecho el juramento que hemos visto. E l tercer detalle es el nom-
bramiento de Strany como rector, que marcará una línea conservadora
bien definida.
Tercer hecho: La declaración programática de las autoridades muni­
cipales, hecha el 27 de octubre de 1522, donde señalan con energía
y claridad el papel que la ciudad desempeña respecto a la universidad.
E l mismo día que se redactó este informe fue entregado a los prin­
cipales responsables de la oposición: Martín Eximénez, profesor de
filosofía, Pedro Torrent de retórica, Melchor Masquesa, Luis Crespi
y Melchor Esteve de cánones y al Vedel del Estudio.
E l documento, aunque extenso, lo transcribimos a continuación,
pues no sólo refleja la tensa y delicada situación que atraviesa el
Estudio en aquel momento, sino también una declaración de princi­
pios sobre los derechos que la ciudad tiene y ha tenido sobre la uni­
versidad desde la misma fundación de ésta:

“ Die lunae XXVIIII mensis octobris anuo a nativitate Domini MDXXII,


los Magnifichs en Guillem Ramón Catató, generós, en Nicolau Benet de
Alpont, ciutadá, en Jaume Roca, generós, en Guillem March, ó en Bertho-
meu Martí, ciutadans, Jurats en lo any present de la insigne Ciutat de
Valencia; en Jaume Lopis, ciutadá, regent de Racional, micer Francesch
de Artés, micer Pere Luis Sans, Doctors en Dret, altres deis Advocáis
de la dita Ciutat, en Thomas de Assió, sindich, en Gaspar Eximeno, notari,
Escrivá deis Magnifichs Jurats, y Consell de la dita Ciutat; ajustats en
cambra de consell secret de la Sala de la dita Ciutat; A te n e n t y consi-
derant, que a X IIII de Agost MCCCLXXXXVIII, los Justicia, Jurats, y
Consell provehi, y ordená, que fos fet un Studi General en la present

(47) M. C., 58, 14 de mayo de 1520, fol. 726.


190 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

Ciutat, per fer lo qual fos comprada una Casa gran, tal qual convenia
a Idit Studi, donant poder ais díts Jurats, y oficiáis de la Sala de fer la
dita Obra, é ordenar tots é qualsevol capitols axi de la dita obra, com
en lo regir y provehir en tot lo que necessari sia peral dit Studi: é a XVI
del dit mes de Agost fonch posat en execució lo dit poder de obrar la
Casa, que comprada era stada per la Ciutat, y pagada deis diñes propris.
daquella, fent generáis, y tots los Apartaments necessaris peral dit Studi,
pagant Ies dites obres deis diñes propris de la dita Ciutat.”
“ E atenent encara la suma vigilancia deis Magnifichs Jurats en possaren
en obra é en execució que lo dit Studi se fes, is donas conclusió en.
aquell, los Magnifichs Jurats a XXX de Abril MCCCLXXXXVIIII feren,
ordenaren y etabliren generáis, no sois en elegir Rector, é altres Officials,
mes encara ordenaren Ies Cadires, que teníen a Iegir, y que tenien haver
los qui les legren; e per lo semblant elegiren y feren elecció de Rector,
pera tres anys ab poder de castigar y multar los inobedients, al qual fonch
donat poder axi per lo reverent Official Ecclesiasticb perals Peveres
studiants, com per lo Justicia Criminal, é Civil perals altres qui ecclesias-
tichs no serien; é per lo semblant ordenaren en quines hores, é aix mateix
feren, y elegiren un Vedel o Verguer ab una Verga de argent y ab cota,
de color, lo qual resedis en lo Studi; e no res menys los dits Magnifichs
Jurats ordenaren los salarís que tenien haver los Cathedratichs; qo es: una
Cadira de Theologia, item una en Dret Canonich, ítem altra en Dret
Civil, item altra en Medicina, item altra en Biblia; é axi de Ies altres,.
segons que en les dites Ordinacions es pus Iarch contengut.”
“ E atenent, que en los Capitols y Ordinacions hi ha un Capítol cin-
cuanta e norde, hon es dispost, que los magnifichs Jurats, Racional, y
Sindich puxen ajustar, tolre, mudar, revocar, afegir, y corregir los dits
Stabliments, y Ordinacions segons los parra, y segons la necesitat del temps
ocorrerá; e per lo semblant hi ha un altre capítol, en orde cincuanta tres,
hon es ordenat, que lo segon dia de Maig apres diñar se tinguen ajustar
los Jurats, Racional, Advocats, Sindich y Escrivá de la Sala pera fer
elecció de Rector, Cathedratichs y cambrers; é per lo semblant es dispon
que lo Rector tinga á esser Mestre en Theologia, o Doctor en dret
Canonich, Civil, o en Medicina.”
“ E axi juxta les dits capitols, y ordinacions los díts Jurats, Racional,,
Advocats y Sindich han de fet diverses ordinacions, y provisions, é senya-
Iadament a dos de Juny MDII a suplicació deis Cambrers, feren certs
Capitols, y ordinacions, les quals los dits Jurats, Advocats y Sindich revo­
caren a XXI de Octobre MDIIII. E per lo semblant los dits Jurats, Advo­
cats y Sindich per lo a ells ben vist aumentaren les Cadires, que axi com.
era una de Theologia, provehiren, que fosen dos, é axi mateix de Dret
Canonich com era una que fossen dos, y Ies de Leys, y Medicina, augmen-
tant altres Cadires, y diminuiint altres, segons á ells ben vist los paria,,
y pohien fer; los quals salarís la dita Ciutat; é no sois los dit salarís, mas.
encara Ies obres que de cascun jom se fan e nlo dit Studi. E aprés los.
dits Jurats per aumenta ría dita Casa y Studi han comprat pus de deu
PR O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 191

o dotze Cases miscuint aquells en la dita Casa fent ordinacions a bene-


placit segons la ocurrencia del temps.”
“ Encara los dits Senyors Jurats han provehit, é de cascun jorn prove-
hexen los salaris de hon se tenen a pagar; empero han se aturat facultat
de revocar les consignacions tota hora quels será ben vist. E no res menys
es provehit en lo fundament del dit Studi, que lo Rector tinga a fer tots
é qualsevol juhins ques comensará a fer en lo dit Studi, lo recors del
dit Rector no puxa esser davant nenguna persona ni ecclesiastica ni secular,
sino davant les Senyors de Jurats, Racional y Sindich.”
“ E per lo semblant los tune Senyors Jurats constituits ne lo dit Studi,
y elegits Rector y Cathedrans en lo dit Studi, provehiren que fos haguda
una Bulla de Nostre Sant Pare, é del Catholich Rey D. Ferrando pera
adoctorar tantum, com la Ciutat, Jurats y Consell puxen fer tots capitols
y statuts, ab los quals en lo fundament del dit Studi y Capitols de aquells
feren y ordenaren a son beneplacit, y libera voluntat, segons que en los
dits Capitols se pot veure.”
“ E com sia notori a tot hom en general que per les revolucions que
son stades en la present Ciutat, y Regne, la dita Ciutat ha diminuit les
rendes tanta quanta, que basten a pagar les censáis de pus de vint y dos
millia liures, é les rentes que son stades consignades pera pagar los
Cathedratichs y encara les Cases que son stades comprades, son primera-
ment obligades ais censáis, que eren carregats ans de la constitució del
dit Studi, de hon convé a la Ciutat primerament pagar los deutes, que
primer son causats, que los voluntaris: é per la facultat que tenen ab los
Capitols del dit fundament quen puxen revocar mudar á son beneplacit:
Perqo usant de son beneplacit sospenen, é per ospés tenen tots los salaris,
que la Ciutat paga ais Cathedrans que ligen, y si legir volrran, que la
ciutat ha revocat lur salari del dia avant quels será intimat, restant lo
beneplacit tots temps quels será ben vist a ses Senyories de fer totes
aquelles provisions que ven vist sia en lo dit Studi segons los capitols
del fundament é principal del dit Studi.’''
“ E per lo semblant provehexen, que ju x ía fo rm a deis dits Capitols de
la institució, sis é huit en orde, sia intimat al Rector no recorrega a
neneguna persona ecclesiastica, ni secular, sino ais dits Jurats, Racional
y Sindich sots privació de ofici.”
“ E mes provehexen, que sia manat al Vedell sots pena de privació
de ofici, no fasa cosa alguna sino lo que li será manat per lo Reverent
Rector, ó en sub sidi é absencia de aquell per los Magnifichs Jurats,
Racional y Sindich.”
“ E mes provehexen, que si los Cambrers, studiants y altres del dit
Studi no obehiran al dit reverent Rector, hi se aturen acort en provehir
hi segons forma deis capitols del dit Studi, de manera que sia castic ais
desobedients y en lo sdevenidor exemple, e interina que ligen los Cambrers
fins altrament sia provehit es merexerá” (48).

(48) M. C., 60, 28 de octubre de 1522. Texto transcrito por J. Teixidor en


E s tu d io s ..., 186-188.
192 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

Cuarto hecho: El 3 de octubre de 1525, nos encontramos con una


decisión de los Jurados, que completa los hechos anteriormente narra­
dos. Se trata de la supresión de siete cátedras en el Estudio; la de
teología de Escoto, la de teología de Santo Tomás y la de teología
nominalista, así como también una de cánones, otra de leyes, otra de
filosofía moral y otra de gramática (49).
Ante este hecho, casi unánimemente interpretado, primero, como
medida para recabar las 200 libras que se habían adjudicado como
nómina a Juan Celaya, rector perpetuo y catedrático único de teo­
logía, desde ese mismo día (50). Segundo, como consecuencia de lo-
exhausto que quedó el herario municipal después de la guerra de
Germanías. Creo, empero, que aún admitiendo la validez de una y
otra razón existe una tercera, más honda incluso que las dos anteriores
y que no se ha señalado hasta el presente. Se trata, a mi juicio, de
yugular el pluralismo que, en los últimos años, tuvo plena vigencia,
en la universidad valentina. Desde los primeros años de vida univer­
sitaria, hemos señalado ya los vigorosos grupos o corrientes que se
disputan un puesto en la universidad, principalmente el nominalismo,
el humanismo, el tomismo y el escotismo. Ahora desaparecen sus cáte­
dras respectivas de teología. Asimismo vemos una coincidencia, que
no es gratuita, entre el resto de las cátedras suprimidas y las que se
crearon o aparecen por primera vez en la provisión hecha para el
curso 1515-1516 (51). Todo ello nos lleva a juzgar estas decisiones
como término o fin de un período en el que las autoridades munici­
pales se vieron desbordadas en la práctica, aunque no en teoría, por
los grupos universitarios antes mencionados. En estas condiciones, el
cuadro de Estudios, en los inicios del curso 1525-1526, se sitúa casi
más cerca del que tenía la universidad durante los primeros años del
siglo, que del punto donde había llegado a finales del primer cuarto
del siglo.
Estos cuatro hechos, elegidos entre los muchos que nos brinda
el Estudio valentino durante estos años, creo que son el esquema de
una situación dada, real y que hay que estudiar con tiempo y sere­
nidad, pues aquí hunden sus raíces las corrientes y grupos que en el
resto del siglo, más que movimientos culturales, serán ideologías o
grupos de presión, avalados con serias publicaciones y con fuerte
influencia en la vida ciudadana. Incluso, cuando seleccioné estas cuatro
efemérides, tuve especial cuidado en que fueran las que involucraran

(49) M. C., 61, S de octubre de 1525.


(50) M. C., 61, I b .
(51) M. C., 56, 25 de mayo de 15 15 , fols. 230-2S2.
P R O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 193

de lleno la problemática del mometno. Asi, en el 'primero, vemos una


especie de denuncia de una situación dada, que requiere especiales
atenciones. En el segundo, más importante que la revocación del rector
y catedráticos días antes elegidos, lo es la llamada de atención a los
mismos electores. Con el juramento que se les exige, se les recuerda
que, en su proceder en conciencia, tengan presente ante todo los inte­
reses de la universidad y de los estudiantes. En el tercero, las auto­
ridades municipales reafirman, por encima de las apetencias y pre­
tensiones de los distintos grupos, sus derechos de patronato sobre la
universidad. En el cuarto, la misma ciudad, haciendo uso de sus
derechos sobre el Estudio, suprime las cátedras que ella no creía
oportunas en tales condiciones, dándole así a la universidad la fiso­
nomía que ella juzgaba válida.
Quizá sorprenda el silencio que he mantenido sobre la guerra de
Germanías, que tuvo lugar en el mismo centro de este período que
estoy estudiando. E llo ha sido intencionado, pues este hecho está en
el fondo de cuanto acontece durante estos años. Creo, sin embargo,
que en un trabajo como este, no cabe un problema de tal enverga­
dura, pues bien merece un estudio monográfico sólo para él.

b) Elección por “ redolis” con explícita intervención universitaria


(1526-1530)
E l 3 de octubre de 1525, era nombrado rector perpetuo de la uni­
versidad de Valencia Juan Celaya (52). Con él el Estudio valentino
entra en una etapa nueva y definitiva, logrando para ella, a mediados
de siglo, una consolidación extraordinaria y definitiva. Desde que
Celaya asume la responsabilidad de la universidad, ésta toma un nuevo
sesgo, que repercutirá de inmediato en todas las manifestaciones de
la misma, incluso en la provisión de cátedras, que es la que en estos
momentos nos interesa.

a) Presencia del rector en los nombramientos de catedráticos


Desde la fundación de la universidad, aunque se diera un informe
previo por parte de aquélla a las autoridades municipales en orden
al nombramiento de los catedráticos, no encontramos, en cambio, la
presencia del rector en ninguno de los consejos donde se llevaron a
cabo dichas provisiones. Con Celaya se hace visible en los mismos
la universidad. E llo supone un logro considerable para el Estudio,
aunque la decisión última en los nombramientos por “ redolis” siga
correspondiendo a los Jurados.

(52) M. C., 61, 3 de octubre de 1525.

7
194 JO R D Á N G A L L E G O S A L V A D O R ES

D e dos maneras aparece Celaya en dicho consejo secreto de la


ciudad. Unas veces se le cita como uno más entre los integrantes del
mismo. A modo de ejemplo citaré el acta de elección de catedráticos,
celebrada el 4 de junio de 1527:

“ Los magnifichs Jurats... e lo reverent mestre Joan Salaya rector ajustats


en la cambra de consell secret elegíren a redolis e vingue lo primer pera
la cadira de dret canonich e lo dit nomena a micer Gaspar Ruvio” (53).

A partir de 1530, aparece incluso dando información de los candi­


datos y, ,junto con el notario, dan fe del acto firmando el acta (54).
Amén de esta presencia del rector en las elecciones de catedráticos,
vemos que su actuación se va haciendo cada vez más eficiente en la
marcha de la universidad. Desde 1548, será él quien examinará a
aquéllos que quieran regentar cátedras en el Estudio, como luego
veremos. Así mismo, los jurados ante cualquier situación conflictiva
ocurrida en la universidad, como ante cualquier reforma que se llevará
a cabo, en la misma, recurren de inmediato al rector.

(j) Hacia la superación de los “redolis” en las elecciones

Entre los años 1526 y 1530, aunque sigue siendo preceptiva la elec­
ción de candidatos para el Estudio por medio de los “redolis” , vemos
en cambio como poco a poco se va superando este sistema tan marca­
damente individual, que con facilidad se prestaba a arbitrariedades.
Los nombramientos para los cursos 1526-1527 y 1527-1528 no ofrecen
particularidad alguna, sino es la presencia del rector en el acto. N o
ocurre lo mismo en las elecciones para el curso siguiente, que tuvieron
lugar el 29 de mayo. D e las 19 cátedras que son provistas, sólo de 5
se dice en el margen que han sido cubiertas por el sistema de
“ redolis” . D e las restantes no se dice nada, simplemente se les adjudi­
can los correspondientes profesores (55). Este hecho en sí, que podía
ser pasado por alto, tiene su importancia, sin embargo, y se comprende
perfectamente leyendo el acta de las provisiones de cátedras del curso
siguiente 1529-1530, efectuada el 13 de mayo. En esta provisión, que
es idéntica en líneas generales a la anterior, se indica en el margen los
catedráticos que han sido elegidos con “ redolis” e incluso el nombre
del elector. En cambio hay otros nombramientos que no se hacen con
“ redolis” y se indica en el margen “ acordes” (56). D e estas dos actas

(53) M. C., 62, 4 de junio de 1527.


(54) M. C,, 64, 6 de mayo de 15 3 1.
(55) Ib .
(56) M. C,, 64, 6 de mayo de 1529.
P R O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 195

se deduce que las elecciones con “ redolis” , en estas fechas, sólo se


utilizaban cuando los electores, por las razones que fuesen, no estaban
de acuerdo. Es más, la provisión del 29 de mayo de 1528 podemos
considerarla como exponente del diálogo constructivo y serio razona­
miento de los Jurados en tom o al rector, en cuanto que las cátedras
de Artes, que hasta entonces habían sido las más conflictivas a la hora
de nombrar catedráticos, ahora empero se muestran todos los electores
de acuerdo, estableciendo una formación cíclica en esta facultad. Así
vemos que los profesores de “ Súmulas” en el curso 1527-1528, son
nombrados de nuevo por unanimidad y sin “ redolis” catedráticos de
“ Questions de lógica” para el curso 1528-1529, Con ello se inicia la
formación cíclica en Valencia, donde un solo profesor enseñaba a los
mismos alumnos los tres cursos de filosofía. D e este modo se aseguraba
una formación uniforme y se evitaban las repeticiones. Esta innovación
será sancionada definitivamente en la ciudad del Turia con la ordena­
ción del 22 de diciembre de 1532 (57).
E l sistema de “ redolis” en la universidad de Valencia llega a su
fin en el consejo de la ciudad, celebrado el 4 de junio de 1530. En
esta fecha, última del mandato de los entonces Jurados de la ciudad,
se ven precisados sin posible dilación a nombrar los catedráticos para
el próximo curso. A tal convocatoria no asisten dos Jurados, así como
tampoco los abogados de la ciudad. En vista de ello, el racional se
ausentó también de la sala. Ante la premura del tiempo hábil para
efectuar tales provisiones, se determinó llamar al ausentado señor
racional para llevar a cabo la elección. Son elocuentes las palabras deí
racional justificando el abandono del consejo:

“ E lo dit magnifich Racional dix e repons que no volia esser en dita electio
y sen ana déla dita cambra dient que ell no conexia a ningu sino que ho
dexaba en carrech de les conciencies deis altres dos magnifichs Jurats que
lo quells farien ell ho tenia per fet. Los dits magnifichs micer Gaspar Roca
y en Geronin Collar dos deis dits magnifichs... provéhiren a fer dita electio
de cathedrans per lany seguent y ab los salaris acostumats de les cathedres
inmediatament seguent: primo en la cathedra de dret canonich elegiren a
micer Gaspar Ruvio” (58).

En esta elección ya no se utilizó el método de “ redolis” ni de él


se volverá a hablar más en las provisiones de cátedras de la univer­
sidad de Valencia.

(57) M. C., 65, 22 de diciembre de 1532,


(58) M. C., 63, 4 de junio de 1530.
196 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

3. P r o v isió n d e l a s c á t e d r a s por vo tac ió n de l o s Ju ra do s sig u ien d o


IN S T R U C C IO N E S DE L A U N IV E R SID A D (1531-1561).

A partir del curso 1531-1532, la elección de los catedráticos de la


universidad no estará ya a merced del criterio de cada uno de los
Jurados que, obligados por la suerte, debiera uno por todos cargar
con el peso de la elección de cada uno de los profesores. Desde ahora,
colegialmente votarán a los candidatos propuestos por el rector y los
responsables del Estudio, es decir, por la junta de gobierno de la
universidad. En este tipo de elección encontramos tres modalidades
que se van sucediendo y expresan una perfección progresiva en la
marcha de la universidad hacia las oposiciones libres. La primera, o
mera votación de los jurados expresando su común acuerdo; la segunda,
o votación de los jurados con judías blancas o negras, y la tercera, o
examen por parte de los candidatos, previo a la votación de los
Jurados. Analizaremos cada una de estas peculiaridades.

A) M era votación de los Jurados sobre los candidatos propuestos por


la universidad (1531-1537)

Aunque sorprenda, en la provisión de cátedras que se inicia en 1531,


nos encontramos prácticamente en el mismo plano o nivel que en los
comienzos de la vida universitaria en la ciudad del Turia, con una sola
diferencia, que entonces era esto lo que se legisló, pero no se había
puesto en práctica, llegando sólo a estas alturas del siglo a la realiza­
ción de lo mismo.
A l consejo secreto, celebrado el 6 de mayo de 1531, donde se
procedió a la elección de los catedráticos, no sólo asiste Celaya como
rector del Estudio, sino aportando también el testimonio de la univer­
sidad sobre los distintos candidatos. El propio Celaya, junto con el
notario Pedro Llobet darán testimonio de la elección firmando al final
del acta:

“ Testimonia forent prents. a les dites coses lo reverent mestre Joan de Salaya
doctor de París e lo honor en Pere Lobet notari habitadors de Valencia” (59).

En el nuevo sistema electivo de catedráticos, la impresión que se


tiene leyendo las distintas provisiones, no ofrece dificultad alguna. Es
algo de puro trámite o mero protocolo. La votación de los Jurados rati­
ficaba de común acuerdo la lista de profesores presentada por la

(59) M. C., 64, 6 de junio de 15 3 1.


P R O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 197

universidad para regentar las distintas cátedras. Veamos la provisión


hecha el 6 de mayo de 1531:

“ Dicto die sabbati sexta mensis maii anuo a nativ. Domini millesimo quin-
gentessimo trígessimo primo los magnifichs micer Hierini Dartes géneros en
Rodrigo de Lucerna ciutada micer Miquell Hieroni García en Thomas
Hieroni Roig en Balthasar Miquel Jurats en lany present déla insigne ciutat
de Valencia en Honorat Benet Vidal ciutada Racional micer Francés
micer Dimas Daguilar en Pere Luis Sang advocats en Thomas Dassio
Sindich y en Johan Benet Eximeno notari Scriva déla sala déla dita Ciutat
ajustats en la cambra de consell secret déla sala déla dita Ciutat prove-
hixen a fer electio de les cathedres del Studi general pera lany present
qui comensara len dema de Sent Luch primer vinent de les persones seguents
e forent fetes a vots.”
“ Primo pera la cadira de dret canonich elegiren a micer Gaspar Ruvio
ab que no puga haver lo salari si no lig personalment” (60).

La votación de que habla el acta, podemos traducirla por común


acuerdo o asentimiento de los Jurados a los candidatos presentados por
la universidad. Esta votación adquirirá auténtica fuerza a partir de
1538, como veremos en el próximo apartado. D e este modo se elegirán
los catedráticos hasta 1538, repitiendo en cada provisión: “ Forent hi
electes a vots les persones seguents” .

B) Desde 1538 la -Dotación se hace “ab fabes”

La elección de catedráticos continúa siendo tarea difícil. Los esfuer­


zos por encontrar una solución definitiva o por la menos satisfactoria
se suceden. A estas dificultades aluden los Jurados, cuando establecen,
el 29 de agosto de 1538, que en lo sucesivo la votación que se venía
haciendo se realice con judías blancas y negras:

“ E mes avant tots los sobredits electors proveheixen en que de huy avant
cascun any en les elections de cathedrans del Studi general déla dita Ciutat
se haja de fer la dit electio deis dits cathedrans votant ab faves e no en
altra manera per causa de llevar les grans passions que cascun any hi ha
en semblants elections de cathedrans” (61).

A primera vista apenas se aprecia diferencia entre da votación que


desde 1531 se venía haciendo y la que se impuso en 1538. N o obstante,
el valor y contenido que media entre una y otra es substancial. Así
como aquélla apenas pasaba de un mero asentimiento, válido incluso

(60) M. C., 64, Ib.


(61) M. C., 68, 29 de agosto de 1538.
198 JO R D Á N G A L L E G O SA LV A D O R ES

con el silencio, ésta, empero, tiene hasta valor jurídico. Por su índole,
esta última debió ser secreta, aunque nada nos. indique el acta..
Este tipo de votación se hizo en todas las provisiones de cátedras
del siglo xvi, diciéndolo expresamente en el acta, o indicando en el
margen “ ab faves” , E llo refleja la importancia que tuvo en las ulterio­
res elecciones.

C) Primeras pruebas de los candidatos antes de la votación de los


Jurados (1548-1561)

Poco a poco se van dictando leyes que perfeccionan y regulan las


mencionadas elecciones. En las Cortes de Monzón, celebradas en 1547,
se establecieron severas normas prohibiendo el ejercicio de la ense­
ñanza en la universidad, así como el título de examinador a quienes
no estuviesen graduados por universidad aprobada:

“ Item Senyor com convingue al benefici, autoritat y conservado del Studi


general de la ciutat de Valencia que los examinadora, doctora, e mestres, e
los cathedratíchs que lliguen sien persones doctes e eminents, lo que se
ha de presumir deis que son graduats en Studis generáis e approbats, e lo
contrari se ha de presumir deis que ab rescriptes se gradúen com no passen
per examen ríguros, com passen los graduats en Studis generáis. Suppliquen
pergo los dits tres bragos sia merce de vostra Alteza provehir y manar que
en lo dit Studi general de Valencia no sia admes examinador en ninguna
facuítat ni pugue Uegír en cathedra en ninguna facultat algu que no sia
graduat en Studi general approbat. PIau a sa Alteza” (62).

N o se hizo esperar la puesta en práctica en Valencia de lo dispuesto,


dándole aún mayor alcance que el que tenía, desde tres frentes distintos.
Prim ero, excluyendo a quienes no estuvieran graduados, lo cual alude
ai primer período de la universidad que elegía los catedráticos por
“ redolis” . E l segundo en orden a los graduados por bulas pontificias.
En este sentido ya se había pronunciado la universidad de Valencia
con anterioridad (63). Y, tercero, extendiéndolo a los mismos religiosos,
que con grados académicos obtenidos en sus respectivas Órdenes, no
tenían alcance ni aprobación fuera de las mismas.

(62) F U R S , ca p itóls, p rovision s e actes de C o r t fets p e r lo serenissim o D o n


P h e lip ... en les c o rls generáis deis regnes de la C o ro n a d e A ra g o . Cap. XXXII,
fol. VI v., col, 2. Mongo, 1547.
(63) El 13 de enero de 1525 ya se denuncia el hecho por parte de los
Jurados: “ Considerant que de cascun día se donen y otorguen diversos Graus
axi de Magisteris, Doctoráis com Bachillera y altres en totes facultats y arts de
sciencies liberáis ab Breus Apostolichs y comissions de Comptes Palatins, lo que
es un gran dan y perjurii peral dit Studi General” , M. C., 61.
PR O V ISIÓ N D E C Á T E D R A S ... 199

E l 15 de junio de 1548 iniciaba esta tarea la ciudad de Valencia


con esta disposición:

“ Cometen al molt reverent mestre Joan Salaya doctor de París y Rector


del dit Studi general que sa paternitat de huy avant examine les persones
que volrran esser cathredatichs y legir en lo dit Studi general e los que
serán electes en los officis de examinadora en qualsevol facultat del dit Studi,
si les tais persones tendrán les qualitats que en tal cas sien admeses ais
dits officis y cathredes ab rectificasio fahedora per lo dit reverent mestre
Joan Salaya dirigida ais dits magnifichs Jurats e no en altra manera. Aixi
serant elects en los dits officis e cathredes sens pretehir lo dit examen e
certificasio que en tal cas tais elecsions sien nuiles e de nengu valor axi
com ha fettes contra fur e contra lo present príncipi feta per observancia
del dit fur com dit es dessus” (64).

El alcance que la universidad dio a lo dispuesto en Monzón, fue


en realidad, como ya indiqué, muy superior a lo que allí se pedía, pues
de la lectura de esta acta ya se desprende y la “ praxis” que se siguió
lo confirma, que no se trataba sólo de controlar los grados académicos,
sino también de una especie de examen de quienes pretendían una
cátedra. En el acta queda asimismo clara la importancia que tenía el
informe del rector, hasta tal punto que si no eran válidas las elecciones
que no tuvieran en cuenta dicho veredicto, podemos decir también
que prácticamente los nombramientos de catedráticos dependían del
rector, y en definitiva de la universidad, a través del informe pre­
sentado.
Estas primeras pruebas que encontramos en orden al logro de las
distintas cátedras eran de índole privada, pues se hacían ante el rector
y probablemente algún otro responsable del Estudio. Pronto, sin em­
bargo, se introducen otras con carácter público. E l 12 de mayo de 1551,
se hace obligatorio un acto público para quienes pretendan la regencia
de una cátedra en la universidad. La materia del mismo versará sobre
disciplinas propias de la facultad a la que quiera el candidato incor­
porarse. Así nos lo expresa la siguiente ordenación:

“ Item, que ninguna persona puixa opposarse a cathedra alguna de qualsevol


facultat que sia fins tant aquella tal persona ques voldra opposarse haja
tengut hun acte publich en lo Estudi de la present Ciutat déla facultad
que voldra opposarse, excepto los doctors de leys y cánones” (65).

(64) M. C., 73, 15 de junio de 1548.


(65) M. C., 77, 12 de mayo de 15 51.
200 JO R D Á N G A L L E G O S A L V A D O R ES

Desde estas fechas se generaliza el término “ oposición” y “ opositar” ,


En el mismo consejo donde se establece el mencionado tipo de prueba,
se ordena también:

“ Primo que nengu cathedratich nos puga opposar a altra cathedra” (66).

En las Conclusiones de 1561, donde se resumen y codifican con


carácter general las distintas ordenaciones que a lo largo del siglo se
han ido dando para el gobierno de la universidad y de cada facultad,
es también frecuente el uso de la palabra oposición. Nada nuevo, sin
embargo, encontramos en las mismas en orden a la provisión de cáte­
dras, que no estuviera ya legislado. N o obstante, transcribiré los dis­
tintos números de dichas Constituciones, donde cristalizan los logros de
los últimos años:

“ VII.—Item que alguna persona de qualsevol qualitat que sia no sia admesa
a oppositió de alguna cathedra si primer no s’ha matriculat en dit Ilibre.”
“ XXXIV.—Item se statueix que alguna persona de qualsevol qualitat que
sia no puga opposar-se a cathedra de la present Universítat en Theologia,
Medicina, Philosophia e Dialéctica, si no porta certificatoria ais Magnifichs
Señors Jurats formada de má del Rector ab que conste que aprés que lo
dit oppositor és mestre o Doctor en la facultat de que demana la cáthedra
ha tengut unes conclusions e o acte públich en la mateixa facultat, les quals
conclusions ha sustentat en la present Universítat.”
“ LXIV.— Item, que algún mestre no puga opposar-se á cáthedra de Arts si
no porta certificatoria de la má del Rector firmada ab que conste que
aprés que és mestre en Arts ha tengut unes conclusions.públiques en dita
facultat, a la sustentatió de Ies quals obligam per lo present statut á
qualsevol que s’ha de a cathedra de Arts” (67).

La expresión más plástica de lo que era este tipo de “ oposición” ,


la encontramos en la legislación de 1562, relativa al nombramiento de
profesores de latinidad. Aunque de hecho cae fuera de los límites que
he trazado a este estudio, bien merece la pena transcribamos esta dis­
posición:

“ E si faltara algún mestre en alguna de les dites clases perque sevol causa
que sia en tal cas pera provehir de altre mestre se ha de seguir lo seguent
orde lo Reverent Rector manara posar un edicte lo temps que vist li sera
fent saber la vaccant que los que voldran opposarse dins tres dies se pre­
senten davant del Rev. Rector lo qual Ii assignara de punct una Higo

(66) Ib .
(67) L a C o n s titu ció n d e 1561, edición preparada por A. G allego Babnes. en
Estudis 1, 1972, 57-84.
PR O V IS IÓ N D E C Á T E D R A S ... 201

conforme a la classe que ha de llegir y vintiquatre hores despres llegira


publicament dita Rico en presensia del Rev. Rector y de un cathedratich
de theologia e altre de medecina e altre de arts e un deis mestres de la
primera classe aqueR que al Rev. Rector paresera nomena, los quals en
sems ab lo Rev. Rector oides les Rigons de tots los oppositors precehint
jurament votaran per faves juxta Deum et consientiam y lo qui mes vots
tindra sera elet pera Regir en dita clase regulant los vots contantlos lo
reverent Rector” (68).

A l final de nuestro estudio, que convencionalmente situamos en


1561, nos hemos encontrado con positivos logros respecto a la provisión
de cátedras, si lo comparamos con la “ praxis” seguida durante los
primeros años del siglo. E l uso de los términos “ oposición” y “ opositar”
se generaliza cada vez más. Estamos sólo en los inicios de lo que en
el siglo x v ii adquirirá en Valencia tal madurez, que podamos llamarlo
con plenitud de sentido oposiciones públicas. L a primera referencia
que en estos momentos tengo es del 4 de julio de 1608 (69) si bien
tardó aún en implantarse definitivamente unos años.

Jordán G a l l e g o S a l v a d o r e s , O . P.
Barcelona

(68) 27 de junio 1562 —A— 86. E le ccio n e s en las clases se latinidad.


(69) M. C., 132, 4 de julio de 1608.

Centres d'intérêt liés