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Introducción.

Muchas veces se habla por hablar, porque se desconoce el alcance conceptual


y pragmático que tienen las palabras que utilizamos para defender posiciones
más o menos numantinas. (Moreno, 2011). La mayoría de las discusiones que
se entablan pecan del vicio original de no definir previamente los términos que
se disputan. Porque charlar o disputar cuando no se sabe de qué se está
charlando o disputando, es la cosa más difícil pero más habitual de este mundo.
Este curso no debe limitarse a realizar lecturas de animación, o de recreación,
pues este se limitaría a un conglomerado de actividades “divertidas” que tienen
la virtud de no hacer odiosos los libros y su lectura. Que es poco en estos tiempos
de indigencia cultural. Sin embargo, nuestra labor aquí no es el hacer de manera
lúdica la lectura, sino complementar el desarrollo de la comprensión lectora.

Y he aquí formula la función específica del sistema educativo: ser un lector


competente. El papel de las instituciones educativas no es hacer lectores, sino
lectores competentes. Ser un lector competente consiste en saber leer (Moreno,
2011).

El curso tiene la finalidad de fortalecer la habilidad para buscar y seleccionar


información, apropiarse de los conocimientos inmersos en las lecturas y valorar
las propiedades inherentes a cada texto a través de la ejercitación de estrategias
de lectura.

Se pretende iniciar un proceso de acompañamiento, a partir de un auto


diagnóstico, por medio del cual se logrará precisar cuáles son las debilidades
que se enfrentan.

Es un curso-taller principalmente práctico, dinámico y de construcción colectiva.


Los estudiantes redactaran las acciones de intervención, promoviendo su
desempeño de manera autónoma. Esto permitirá movilizar los conocimientos
previos sobre el contenido del texto y aplicar de manera práctica ejercicios
propios de estrategias de lectura, desde un enfoque sociocultural, considerando
las habilidades de pensamiento como son: conocer, comprender, sintetizar,
verificar y evaluar los conocimientos, procedimientos o hechos que se presentan
en los textos.
Desarrollo.

Saber leer es comprender e interpretar. Puede entenderse como un acto de


decodificación, pero también como un proceso en el que se comprende y se
interpreta lo que se va decodificando. Ni que decir tiene que este aprendizaje es
clave para acceder a leer en el sentido interactivo.

Habrá que hacer una especial mención y distinguir que la interpretación es más
compleja que la comprensión, y afirmando esto se hace la distinción entre la
comprensión del significado y la comprensión del sentido.
Comprender el significado remite al reconocimiento de los factores lingüísticos
de un texto, sin que entren en juego el ejercicio de inferencias, deducciones,
interpretaciones y valoraciones de todo signo. Y la comprensión del sentido
implica poner en movimiento los conocimientos propios, no solo lingüísticos,
sino, también, los derivados de la experiencia personal, y es gracias a esta que
es posible hacer una lectura propiamente dicha (Moreno, 2011).

Comprender, entonces, entenderemos una serie de actividades intelectuales y


afectivas que, interrelacionadas entre sí y en confrontación con el texto,
aprehendemos un determinado sentido, en sentido que, en principio, ni está en
el individuo ni en el texto leído, sino en la interacción de ambos.

Por tanto, se puede decir que, se puede comprender el significado de muchos


textos, pero ser incapaz de interpretarlo, de hacer inferencias; en definitiva de
apropiarse del sentido. El lector elabora dialécticamente el sentido del texto,
combinando la nueva información, que le proporciona el autor, con la que él tiene
almacenada en su mente. Conviene repetirlo: se puede comprender el
significado del texto, pero no entenderlo.

La comprensión e interpretación (establecer un sentido) está en la base de los


procesos cognitivos y afectivos que desencadena el acto lector.

La socialización de los procesos de aprendizaje de comprensión lectora,


permiten alcanzar altos niveles de significación y apropiación de conocimientos,
habilidades, destrezas y valores acordes al perfil de egreso, contemplados en
los planes y programas de estudio. Para el manejo de la información los
estudiantes participarán en el proceso que todo esto implica: búsqueda de
información; selección e identificación de lo que le es útil; sistematización de la
información y evaluación, lo cual les permitirá de manera permanente movilizar
las habilidades de pensamiento como son: Analizar, sintetizar, utilizar y compartir
información para pensar, reflexionar, argumentar y expresar juicios críticos.

En la primera unidad de aprendizaje se proponen lecturas intervenidas, con la


finalidad de que los estudiantes (de manera gradual) se conviertan en lectores
autónomos, mejorando de esta forma la capacidad para comprender con mayor
profundidad y de manera crítica los textos, desarrollando una metodología
personal que seguramente facilitará el desarrollo de los contenidos de todas las
asignaturas.
Estrategias.

La competencia lectora exige el desarrollo de habilidades intelectuales afectivas


que es preciso abordar. Habrá que tomar en cuenta que si el lector no entiende,
entonces, el texto no le gusta, se aburre, no quiere leer y acaba formando parte
del angustioso pelotón de quienes consideran que la lectura es un aburrimiento.

Considerando, entonces, las estrategias que podrían facilitar la lectura, se hará


un repaso por pasos que podrían facilitar este proceso de darle sentido a los
significados de los textos que se leen. Como punto de partida se habla de la
elección de los textos; este es un criterio fundamental a la hora de la elección de
los textos, por tanto esto se trata de un modo afectivo y efectivo de involucrar a
los participantes en estas tareas: compartir con ellos la elección misma de los
textos.

De este modo la interrelación entre texto, alumnado y dificultad se convierte en


un acicate de lectura inmediato. El alumno es consciente de que lee para mejorar
su competencia, cifrando su esfuerzo en enfrentarse a sus dificultades y
resolverlas in situ.

En el siguiente paso, antes de leer, es dejar claras las tareas y las actividades
de lectura. Esto ayudara a focalizar la atención en la diana que se desea, el
alumno, centre su inteligencia. Algunas de las tareas que el maestro debe
exponer, son las de exponer las razones por las que el texto merece la pena ser
leído y para que finalidad.

Durante la lectura, es aconsejable que el alumno tenga un acercamiento afectivo


con el texto, es decir, hacerle partícipe de lo que está leyendo, este es una labor
importante del profesor que tendrá la terea de hacer ver al alumno que sin él, el
feed-back no tendría sentido.

Para realizar esta labor, se puede pedir al alumno que exprese su opinión acerca
de lo que considera oportuno y necesario, en este sentido no existe estrategia
alguna que resulte favorecedora para la participación de los alumnos, por lo que
el profesor, podría fácilmente conseguir la participación del alumno si se conecta
el texto con su ego.

Por último, entonces, un lector competente, es aquel sujeto capaz de leer con
precisión y rapidez; alguien que ha desarrollado un conjunto de habilidades y
destrezas que le permiten interpretar los textos que lee y, por consiguiente,
interactuar con ellos, manipularlos y transformarlos en función de una situación
comunicativa o informativa (Moreno, 2011)

Hay que hacer una distinción, por tanto, de niveles de competencia necesarios
para el acto lector:

- Comprensión literal-global. Permite a una persona identificar y recuperar


información determinada, comprenderla y, por lo mismo, seleccionarla.
- Comprensión inferencial-interpretativo. Permite extraer lo esencial de un
texto, establecer una jerarquía entre las ideas y elegir la predominante, la
más general, distinguiéndola de las llamadas secundarias o particulares.
- Comprensión valorativa. Permite valorar las afirmaciones y hechos de un
texto, es decir, considerar de forma crítica su contenido y posicionarse
ante la realidad presentada.
- Comprensión organizativa. Permite evaluar las características lingüísticas
del texto en sus diversos planos estructurales, de coherencia, de cohesión
y adecuación.
- Transcodificación. Este último nivel, permite apropiarse de las
características formales y de contenido del texto para trasladarlo a otro
código de comunicación.

Así mismo, se tiene que tomar en cuenta, las llamadas estrategias


metacognitivas, que se tratan de prácticas habituales que hace cualquier lector
avanzado: releer lo que no entiende a la primera, utilizar el contexto, aplazar la
solución para otro momento, descomponer las palabras, formular preguntas y
hacer recapitulaciones parciales a medida que se va leyendo.

En resumen, el lector competente será aquel que sabe identificar, reconocer y


recordar lo que lee; sabe interpretar lo que se dice y lo que se quiere decir; sabe
valorar la forma del contenido de lo que se dice; y, finalmente, sabe organizar y
reorganizar lo leído en forma de resúmenes y esquemas, mapas conceptuales u
otras formas visuales de resumir. Y podríamos añadir, sabe extrapolar a otro tipo
de soportes la información recabada.
Lectura conjunta.

Se caracteriza porque en ella el maestro se desempeña como mediador, al


utilizar textos ya intervenidos para su comprensión.

Durante la lectura conjunta el maestro o el lector competente, realizarán tres


tipos de mediaciones: Mediaciones genéricas, Mediaciones específicas,
Mediaciones directas.

1. Mediaciones genéricas: son las acciones que ayudan a orientar la tarea y


consisten:
- Definir actividades previas a la lectura
- Precisar el objetivo u objetivos de la lectura
- Planificar el proceso que se seguirá durante la lectura del escrito
- Acompañar durante el proceso de lectura mediante observaciones,
interrogantes, sugerencias, etc.
2. Mediaciones específicas: son las intervenciones que el maestro realiza
durante el proceso, para que el estudiante desarrolle habilidades como:
- Buscar información especifica en el texto
- Cubrir las lagunas de información que se omiten en el escrito,
recurriendo a fuentes bibliográficas o electrónicas
- Contrastar sus ideas del texto
- Confrontar el significado de algunos conceptos expuestos
- Precisar algunas ideas o conceptos
- Emitir juicios sobre hechos o procesos que se describen en el texto
- Comprobar los cambios que se van describiendo y los cambios que
ocurren en la realidad
- Valorar la pertinencia de los apoyos visuales para facilitar la
comprensión del texto
- Formular supuestos o hipótesis a partir de la información o las
explicaciones contenidas en el escrito
- Localizar y precisar las ideas principales o centrales de la lectura
- Localizar los procedimientos escritos en el texto y enumerar los pasos
en orden
- Confrontar la información del texto con las ideas personales del
estudiante
- Sintetizar el texto mediante esquemas, resúmenes, subrayado, mapas
conceptuales, diagramas, graficas, tablas de doble entrada, líneas de
tiempo, etc.
- Reconocer a qué tipo de texto corresponde el escrito que lee (texto
científico, informativo, literario, epistolares, etc.)
- Valorar las dificultades que enfrenta durante la lectura para
comprender el texto y los medios para superarlas.
3. Mediaciones directas: durante su desarrollo, el maestro o el lector
competente, induce a los estudiantes a utilizar las estrategias generales
de lectura como son:
- Identificar.
- Interpretar.
- Valorar.
- Organizar.
- Escribir. (Moreno, 2011)
Haciendo un plan lector, se deben plantear tareas específicas, iniciando por el
profesor; en primer lugar, el maestro debe conocer las implicaciones teóricas y
prácticas de dichos niveles: ¿Qué implica identificar, interpretar, valorar,
organizar y extrapolar una determinada información en términos de competencia
lectora?

En segundo lugar, el profesor tiene que elaborar un conjunto de actividades, cuyo


objetivo específico busque el desarrollo de las habilidades señaladas.
En tercer lugar, el profesor tendrá que recopilar aquellos textos (narrativos,
expositivos, argumentativos, descriptivos, instructivos, poéticos) que le servirán
para realizar dichas actividades de comprensión lectora.

En cuarto lugar, el profesor establecerá un método o secuencia didáctica-modelo


a seguir para el desarrollo de las actividades señaladas en segundo lugar.

Competencias Lectoras Posibles actividades


Identificar - Reconocer palabras clave o
Recordar fundamentales
reconocer
- Recordar datos para responder
preguntas
- Recordar detalles
- Localizar, identificar y comprender
la información
- Retener lo más relevante
- ¿Qué dice el titulo?
- Determinar el emisor,
destinatario, finalidad
- Asociar ideas con párrafos de los
textos
- Formarse una opinión
- Captar el sentido de un párrafo
- Establecer jerarquía entre ideas
Interpretar
- Obtener diversas ideas,
principales, secundarias
- Deducir ideas implícitas
- Predecir lo que sucederá
- Comparar y contrastar
información
- Realizar inferencias

- Considerar críticamente el
contenido
- Posicionarse ante la
representación de la realidad
presentada en el texto
- Diferenciar lo verdadero de lo
Valorar falso
- Diferenciar lo real de lo imaginario
- Separar y clasificar ideas/hechos
- Relacionar elementos textuales
entre sí
- Generalizar o matizar
- Relacionar texto y vida
- Elegir un título para cada párrafo
- Establecer consecuencias
- Analizar coherencia, cohesión,
adecuación
- Evaluar el impacto de ciertas
características lingüísticas
- Establecer tramas conceptuales
Organizar - Descubrir rasgos subyacentes e
identificar matices
- Seguir órdenes y aplicar
instrucciones
- Hacer esquemas y mapas
conceptuales
- Completar estructuras
- Resumir
- Imitar
Escribir
- transformar
Evaluación.

Considerando que la evaluación por competencias es un proceso continuo, que


se inicia desde el momento en el cual se realiza un diagnóstico sobre los
conocimientos, habilidades de pensamiento y destrezas que el sujeto que
aprende, pone en movimiento y continúa durante todo el proceso.

Para realizar dicha evaluación se propone que se tomen en cuenta algunas


características, criterios y componentes, con el propósito de mejorar su
comprensión lectora.

1. Cuando se evalúa por competencias se requiere definir y determinar los


instrumentos que se utilizarán para recabar información o evidencias
sobre el desempeño del estudiante porque la naturaleza de una
competencia es multifacética y se requiere de diferentes instrumentos y
más de una evidencia de los avances logrados.
2. La evaluación por competencias es una oportunidad más para aprender,
un mecanismo de retroalimentación, para identificar lo que el estudiante
puede hacer solo y cuando requiere de apoyo para resolver una situación
de aprendizaje.
3. Para que la evaluación se convierta en el eje reflexivo, que articule las
acciones de enseñanza y de aprendizaje entre el docente y el estudiante,
se requiere observar los conocimientos y las habilidades de pensamiento
que se movilizan durante el desempeño del estudiante, en situaciones
próximas a la vida real, por lo tanto, para evaluar la competencia, es
conveniente tomar en cuenta los indicadores y los niveles de desempeño,
de esta forma se podrán describir con mayor objetividad las habilidades y
destrezas logradas.
4. Las escalas que se utilizan para la evaluación por competencias
básicamente son dos: la escala cualitativa que valora el alcance del
indicador de desempeño con base en un porcentaje y la escala cualitativa
que valora la calidad del producto o del proceso.

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