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SEMINARIO 1: EL PRINCIPIO DE LEGALIDAD

(Lección 2).
El Principio de Legalidad limita la capacidad de penar del Estado.

El Principio de Legalidad tiene 4 garantías derivadas:

1. Garantía criminal  Irretroactividad de la norma

La irretroactividad solo será posible para las normas favorables y no para las desfavorables. La
irretroactividad es aplicable tanto al legislador como a los jueces, es decir, el principio de
legalidad se aplica a la jurisprudencia.

2. Reserva de ley.

Leyes orgánicas, ordinarias, decreto ley y decreto legislativo.

La Ley Orgánica puede privar o restringir Derechos Fundamentales, por tanto las leyes penales
pueden ser Leyes Orgánicas, también Leyes Ordinarias o Decreto Legislativo aunque nunca si
privaran de Derechos Fundamentales.

Las normas penales no pueden ser Real Decreto Ley.

Una Comunidad Autónoma no puede emitir leyes penales.

3. La vinculación del juez a la norma

Tiene la potestad de interpretar la ley penal, pero no pueden alejarse de lo que realmente dice
la ley. Se prohíbe la analogía in “malam parte” o en contra del reo.

4. Mandato de determinación.

La conducta punible y su consecuencia jurídica deben estar claramente expuestas en la ley


penal. Debe ser los suficientemente general y particular para que no haya posibles dudas.

La ley penal no puede remitirse a una norma con rango de ley.

Las leyes penales en blanco son aquellas que remiten a otras normas para completar el supuesto
de hecho. Esto tiene lugar por criterio de necesidad.

Lo recogido en las normas penales castiga el hacer y no el ser, se castigan actos y conductas.

5. Prohibición Bis in ídem (No se puede juzgar 2 veces el mismo delito)

Existen partidarios de incluir el bis in ídem en el Principio de Legalidad porque solo bajo la
interpretación de que formara parte de él cabría el recurso de amparo potenciando su
protección.
ACTIVIDAD: Profundización en el estudio del principio de legalidad a través del análisis de los
siguientes casos breves

CASO Nº 1

El art. 208 CP señala que “[e]s injuria la acción o expresión que lesionan la dignidad de otra
persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación”. Y el 209 CP afirma
que “[l]as injurias graves hechas con publicidad se castigarán con la pena de multa (pena
económica) de seis a catorce meses y, en otro caso, con la de tres a siete meses”.

Ambas normas fueron aprobadas como leyes orgánicas (disposición final sexta de la LO
10/1995).

¿Es acorde con nuestro sistema constitucional de fuentes esta decisión de tramitar y aprobar
como ley orgánica ambos preceptos?

No debe regularse por Ley Orgánica ya que la pena afecta al patrimonio que no es un Derecho
Fundamental.

Sobre el problema que existe en torno a la regulación del Derecho Penal con Leyes Orgánicas u
Ordinarias el Tribunal Constitucional se ha manifestado con lo siguiente:

1. Cualquier norma penal desarrolla derechos.


2. Para ver qué derecho se desarrolla no hay que atender a la conducta prohibida sino
a la consecuencia del delito o sanción, es decir, el que eventualmente se puede
perder.
De tal manera que, por ejemplo, en el Artículo 138, no tenemos una norma que está
preservando el bien a la vida, que es el derecho que está protegiendo, sino una
norma que está desarrollando el derecho a la libertad pues es el derecho que
castiga y limita con la prisión.
3. Si el derecho que se puede perder es un Derecho Fundamental la norma debe tener
rango de Ley Orgánica y si el Derecho que se puede perder no es fundamental basta
la Ley Ordinaria.

CASO Nº 2

Siguiendo la correspondiente ley de bases de las Cortes, el Gobierno aprueba un decreto


legislativo que comprende una nueva regulación de los delitos leves que tienen asignada una
pena de multa.

¿Sería acorde este decreto legislativo con nuestro sistema constitucional de fuentes?

Un decreto legislativo es una norma con rango de ley dictada por el Gobierno en base a
una delegación de la Cortes. Esta delegación no cabe en materias que requieran ser reguladas
por ley orgánica.

Sí que podría utilizarse el Decreto Legislativo pues no restringe ningún Derecho Fundamental

Atendiendo al nuevo tipo de multa que se establezca para estos delitos sería correcto usar
decreto legislativo o no, pues si la nueva multa fuera, por ejemplo, una privación de libertad
deberíamos usar Ley Orgánica, pues el Decreto Legislativo puede llegar hasta donde lo hace la
Ley Ordinaria. Ni la Ley Ordinaria ni el De creto Legislativo pueden llegar a la materia reservada
para la Ley Orgánica.

EJEMPLO

Artículo 53

1. Si el condenado no satisficiere, voluntariamente o por vía de apremio, la multa impuesta,


quedará sujeto a una responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por
cada dos cuotas diarias no satisfechas, que, tratándose de delitos leves, podrá cumplirse
mediante localización permanente. En este caso, no regirá la limitación que en su duración
establece el apartado 1 del artículo 37.

También podrá el juez o tribunal, previa conformidad del penado, acordar que la responsabilidad
subsidiaria se cumpla mediante trabajos en beneficio de la comunidad. En este caso, cada día de
privación de libertad equivaldrá a una jornada de trabajo.

2. En los supuestos de multa proporcional los Jueces y Tribunales establecerán, según su


prudente arbitrio, la responsabilidad personal subsidiaria que proceda, que no podrá exceder, en
ningún caso, de un año de duración. También podrá el Juez o Tribunal acordar, previa
conformidad del penado, que se cumpla mediante trabajos en beneficio de la comunidad.

3. Esta responsabilidad subsidiaria no se impondrá a los condenados a pena privativa de libertad


superior a cinco años.

4. El cumplimiento de la responsabilidad subsidiaria extingue la obligación de pago de la multa,


aunque mejore la situación económica del penado.

5. Podrá ser fraccionado el pago de la multa impuesta a una persona jurídica, durante un período
de hasta cinco años, cuando su cuantía ponga probadamente en peligro la supervivencia de
aquélla o el mantenimiento de los puestos de trabajo existentes en la misma, o cuando lo
aconseje el interés general. Si la persona jurídica condenada no satisficiere, voluntariamente o
por vía de apremio, la multa impuesta en el plazo que se hubiere señalado, el Tribunal podrá
acordar su intervención hasta el pago total de la misma.

Hay normas penales, como puede ser este Artículo 53 del Código Penal, que no desarrollan de
manera directa una privación de libertad pero lo hacen de manera indirecta.

Este problema llega al Tribunal Constitucional que exige que el Artículo 53 tenga forma de Ley
Orgánica. Cualquier norma que prevea la responsabilidad de personas por pena de multa no
tiene por qué tener forma de Ley Orgánica, en este caso sí ya que existirá una privación de
libertad si la multa tardase en pagarse.
CASO Nº 3

El sujeto A era dueño de un restaurante en el que, en una inspección sanitaria rutinaria llevada
a cabo en 1994, se encontraron cincuenta y cuatro ejemplares de tortugas boba o caretta
caretta, muertas y congeladas. A fue condenado por un delito de contrabando a penas de seis
meses de prisión y de 30.000 euros.

El tipo penal que se le aplicó señalaba que constituía delito de contrabando la posesión de
artículos o géneros prohibidos “que por razones de higiene, seguridad u otra causa cualquiera
hayan sido comprendidos o se comprendan expresamente por disposición con rango de Ley,
en prohibiciones de importación, exportación, circulación, comercio, tenencia o producción”
(art. 1.1.4º LO 7/1982). La sentencia condenatoria señalaba que las tortugas encontradas
pertenecían a una especie protegida y por ello de comercio prohibido. Las normas que
señalaban que las tortugas caretta caretta eran especies protegidas eran el RD 439/1990, de
30 de marzo, que regula el Catálogo General de Especies Amenazadas, y la Ley autonómica
3/1988, de 4 de marzo, de Protección de los Animales, del Parlamento de Cataluña.

¿Vulnera la condena el principio de legalidad? ¿Y algún otro principio?

No lo vulnera pues según enuncia la Constitución Española en el Artículo 25.1.: “ Nadie puede
ser condenado o sancionado por acciones u omisiones que en el momento de producirse no
constituyan delito, falta o infracción administrativa, según la legislación vigente en aquel
momento.”

Se vulnera el Principio de Igualdad con las leyes autonómicas pues hechos iguales deben tener
las mismas consecuencias jurídicas.

En este caso, y a efectos penales, esto sí que podría hacerse, pues en este caso no se exige un
tratamiento único uniforme.

No se vulnera el Principio de Legalidad porque el mecanismo que hemos activado de las leyes
penales en blanco permite remitir a otra norma para el contenido no esencial y sí está
correctamente motivado.
CASO Nº 4

En el año 1994 el sujeto A fue condenado como autor de un delito de exhibicionismo por
mostrar sus genitales a una mujer mayor de edad. El art. 431 del Código Penal entonces
vigente consideraba delito ejecutar actos de exhibición obscena ante mayores de dieciséis
años sin su consentimiento. El Código Penal de 1995 despenalizó la realización de actos de
exhibicionismo, salvo los realizados ante menores de edad o incapaces (art. 185 CP).

El condenado recurrió en apelación, pero la Sentencia de la Audiencia Provincial, de junio de


1996, confirmó la condena. La disposición transitoria novena del Código Penal de 1995
señalaba que “[e]n las sentencias dictadas conforme a la legislación que se deroga y que no
sean firmes por estar pendientes de recurso, se observarán, una vez transcurrido el período
de vacatio, las siguientes reglas: a) Si se trata de un recurso de apelación, las partes podrán
invocar y el Juez o Tribunal aplicará de oficio los preceptos del nuevo Código, cuando resulten
más favorables al reo”.

¿Vulnera la sentencia de la Audiencia Provincial el principio de legalidad?

Sí, pues la actuación castigada ha dejado ya de ser una acción sancionada en 1996 y por lo tanto
ya no constituye delito según la legislación vigente.

El delito cometido y la sentencia fallada tienen lugar en 1994 y el nuevo Código Penal entra en
vigor en el 1995, por tanto se admitiría la retroactividad de la ley penal favorable.

Por esto la sentencia de la Audiencia Provincial sí que vulnera el Principio de Legalidad y también
el Principio de Proporcionalidad pues sí ya no es considerado dicha actuación como delito no
habría porque seguir castigándola.

CASO Nº 5

¿Es contrario al principio de legalidad el artículo 563 CP, conforme al cual “la tenencia de
armas prohibidas […] será castigada con la pena de prisión de uno a tres años”?

El artículo 563 CP puede considerarse una Ley Penal en Blanco pues tenemos la necesidad de
remitir a otra disposición legal que nos indique cuáles son esas “armas prohibidas”; lo cual no
va en contra del Principio de Legalidad.

Las leyes penales en blanco son necesarias por necesidades de regulación penal, para hacer más
preciso el contenido de la norma y lo adapte a las distintas áreas o supuestos en los que se dé.
Es importante que el núcleo esencial del delito esté en la norma penal.

El TC hizo una sentencia interpretativa, la rellenó de contenido porque sino habría una
infracción al principio de legalidad.
CASO Nº 6

El art. 16 del Código Penal soviético de 1926 disponía que “[c]uando algún acto socialmente
peligroso no esté expresamente previsto en este Código, se determinará el fundamento y la
responsabilidad por el parágrafo de este Código que prevea delitos más análogos”. ¿Resulta
acorde con el principio de legalidad?

No, vulnera el Principio de Legalidad por utilizar el término analogía en un amplio sentido.

Si la analogía fuera en contra del reo, es decir, “in malam partem” queda totalmente prohibida
por el Principio de Legalidad.

Sin embargo, la analogía en beneficio del reo o “in bonam parte” que se lleva a cabo para atenuar
la responsabilidad o para hacerla desaparecer en lugar de agravarla queda, al menos, reconocida
en el Código Penal.

ANALOGÍA: La analogía es una forma muy útil de colmar lagunas. Un ordenamiento no puede
prever siempre todos los supuestos y para ello nos apoyamos en la analogía.
Artículo 4

1. Procederá la aplicación analógica de las normas cuando éstas no contemplen un supuesto


específico, pero regulen otro semejante entre los que se aprecie identidad de razón.

2. Las leyes penales, las excepcionales y las de ámbito temporal no se aplicarán a supuestos ni
en momentos distintos de los comprendidos expresamente en ellas.

3. Las disposiciones de este Código se aplicarán como supletorias en las materias regidas por
otras leyes.
Partiendo de esto, es importante destacar que la analogía se permite y se considera en Derecho
General pero NO en Derecho Penal.
CASO Nº 7

Sobre las siete horas del día 11 de junio de 1993 el director de fábrica de cierta sociedad
mercantil se dirigió en su vehículo como todos los días al centro de trabajo y al llegar a la
puerta principal de acceso se encontró con un grupo de unas doscientas personas, empleados
de otra mercantil del mismo grupo empresarial que estaban en huelga, y entre ellos, el
representante de los huelguistas, Jesús, que además es Secretario del Comité de Empresa y
miembro del Comité de Huelga, por lo que no pudo pasar a la fábrica. Se apeó del vehículo y
preguntó a Jesús si podía pasar. Jesús le dijo que no, “dado el panorama que había”, sin que
hiciera ninguna indicación u orden a los huelguistas, los cuales impedían la entrada y salida de
vehículos y por tanto de mercancías. Al escuchar esta respuesta el director decidió retirarse
para evitar situaciones violentas, recibiendo abucheos de los trabajadores.

Jesús fue condenado como autor de una falta de coacciones (hoy, tras la reforma del CP de la
LO 1/2015, sería un delito leve de coacciones) a cinco días de arresto domiciliario. Las
coacciones consisten en el hecho de, “sin estar legítimamente autorizado, impedir a otro con
violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o compelerle a efectuar lo que no quiere, sea justo o
injusto”.

Jesús pidió amparo al Tribunal Constitucional por haber sido condenado por una conducta que
en el momento de producirse no constituía delito.

La actuación de Jesús respondió a un tipo de violencia intimidatorio y no físico (se está aplicando
un precepto a un caso que no está previsto en la ley penal), sin embargo, impedir el acceso al
trabajo implica la prohibición de una conducta contraria a su voluntad.

La violencia no se da, la palabra violencia se esta interpretando de una forma muy amplia. El
sujeto que impide la entrada a otro se le castiga por coacción. Cuando habla de violencia hace
referencia a las personas. Se ha extendido de forma que la violencia afecta a las cosas también.