Vous êtes sur la page 1sur 3

TEORÍA DEL INCONSCIENTE DE SIGMUND FREUD

“El inconsciente es el círculo más grande que incluye dentro de sí el círculo


más pequeño del consciente; todo consciente tiene su paso preliminar en el
inconsciente, mientras que el inconsciente puede detenerse con este paso y
todavía reclamar el pleno valor como actividad psíquica”.

Freud fue el primero en hablar de los traumas emocionales, de los conflictos


mentales, de los recuerdos escondidos de la mente… Podemos sin duda ver
con escepticismo alguno de sus teorías, pero no podemos menospreciar su
legado, sus aportes y su enfoque revolucionario en el estudio de la mente.

La mente consciente es capaz de atender 6 o 7


cosas a la vez, nuestro inconsciente se ocupa de
centenares de procesos. Desde los puramente
orgánicos regidos por el sistema nervioso pasando
también por gran parte de las decisiones que
tomamos a diario.

Si rechazamos el valor y la relevancia que tiene el


inconsciente en nuestra vida, rechazamos por tanto
gran parte de lo que somos, gran parte de lo que
queda por debajo de esa pequeña punta del
iceberg…

¿Qué es la mente inconsciente para Freud?

Entre 1900 y 1905 Sigmund Freud desarrolló un modelo topográfico de la mente


mediante el cual describió las características de la estructura y función de la
misma. Para ello utilizó una analogía que a todos nos es sobradamente
familiar: la del iceberg.

 En la superficie está la conciencia, ahí donde concurren todos esos


pensamientos donde focalizamos nuestra atención, que nos sirven para
desenvolvernos y que utilizamos con inmediatez y rápida accesibilidad.
 En el preconsciente se concentra todo aquello que nuestra memoria
puede recuperar con facilidad.
 La tercera y más importante región es el inconsciente. Es amplio, vasto,
inabarcable a veces y misterioso siempre. Es la parte que no se ve del
iceberg y la que ocupa en realidad, la mayor parte de nuestra mente.

El concepto del inconsciente de Freud no era una idea nueva

Sigmund Freud no fue el primero en hacer uso de este término, de esta idea.
Neurólogos como Jean Martin Charcot o Hippolyte Bernheim ya hablaban a
menudo del inconsciente; sin embargo, fue él quien hizo de este concepto el
eje vertebrador de sus teorías, dotándolo de nuevas significaciones:

 El mundo inconsciente no está más allá de la conciencia, no es una


entidad abstracta sino un estrato real, amplio, caótico y esencial de la
mente, al cual no se tiene acceso.
 Ahora bien, ese mundo inconsciente se revela de muy diversas formas:
a través de los sueños, en nuestros lapsus o en nuestros actos fallidos.
 Asimismo, el inconsciente para Freud es interno y es externo. Interno
porque se extiende en nuestra conciencia y externo porque afecta a
nuestro comportamiento.

El modelo estructural de la mente

Los conflictos inconscientes son el origen de muchos de nuestros


trastornos psicológicos y enfermedades.
Ahora bien, por otro lado cabe recordar que entre 1920 y 1923 Freud
dio un paso más allá y reformuló un poco más su teoría sobre la mente
para introducir el que hoy se conoce como el modelo estructural de las
instancias psíquicas donde se incluyen las clásicas entidades del “yo,
Ello y superyó.

 El Ello: El Ello o Id es la estructura de la psique humana que queda en la


superficie, la primera que aparece en nuestra vida y que la que rige nuestro
comportamiento en esa primera infancia. Es la que busca el placer inmediato,
se rige por lo instintivo por esas pulsiones más primitivas de nuestra esencia y
contra las cuales, solemos luchar a diario.
 El Yo: a medida que crecemos y llegamos hasta los 3, 4 años va a apareciendo
ya nuestro concepto de realidad y nuestra necesidad de sobrevivir en ese
contexto que nos rodea. Así, con el desarrollo de ese “YO” aparece también
una necesidad: la de controlar a cada instante al “Ello” o que lleva a cabo
acciones para satisfacer sus pulsiones de un modo aceptable y correcto
socialmente. Asimismo, para conseguir que la propia conducta no sea
descarada o demasiado desinhibida se hace uso ya de los mecanismos de
defensa.
 El Superyó: el Superyó surge a partir de la socialización, de la presión de nuestros
padres, de los esquemas de ese contexto social que nos trasmite unas normas,
unas pautas, unas guías de comportamiento. Esta entidad psíquica tiene un fin
último muy concreto: velar por el cumplimiento de las reglas morales. Este
propósito no es nada fácil de llevar a cabo, porque por una parte tenemos al
Ello que detesta lo moral y que desea satisfacer sus pulsiones, y por otro lado,
tenemos al YO que solo quiere sobrevivir, estar en equilibrio.
La importancia de nuestros sueños como camino hacia el inconsciente

“La interpretación de los sueños es el camino real al conocimiento de


las actividades inconscientes de la mente”.
Así, un modo de poder evocar parte de ese recuerdo traumático
guardado bajo llave en los recovecos de la mente, era mediante el
análisis de los sueños. Freud consideraba que la comprensión de ese
mundo de lo onírico era el camino real hacia el inconsciente, ahí donde
poder vencer los mecanismos de defensa y alcanzar todo ese material
reprimido bajo formas distorsionadas, inconexas y extrañas.

El mundo del inconsciente en la actualidad


La teoría del inconsciente de Freud fue considerada como herejía en sus
inicios. A día de hoy es concebida como un corpus teórico con ciertas
limitaciones.

La teoría del inconsciente de Freud fue vista como una auténtica herejía en su
momento, más tarde se alzó como un concepto vertebrador en el análisis y
comprensión de toda conducta. En la actualidad, se la ve como un corpus
teórico no exento de limitaciones técnicas, avales científicos y perspectivas.
También La psicología y la neurociencia actual no quita valor al inconsciente,
todo lo contrario. En realidad, es un mundo fascinante y de gran valor donde
entender muchas de nuestras conductas, de nuestras elecciones cotidianas,
de nuestras preferencias… Un tejido psíquico que conforma gran parte de lo
que somos y cuyo descubrimiento y formulación se la debemos a la figura de
Sigmund Freud.