Vous êtes sur la page 1sur 7

INDICE

CORRIENTES FILOSÓFICAS QUE EXPLICAN EL PROBLEMA ÉTICO MORAL……………………………………………………….. 2


1. ETICA ………………………………………………………………………………………………………………………………………………………. 2
 DEFINICIÓN………………………………………………………………………………………………………………………………………. 2
2. MORAL: …………………………………………………………………………………………………………………………………………………… 2
 DEFINICIÓN ……………………………………………………………………………………………………………………………………... 2
3. DIFERENCIA ENTRE ETICA Y MORAL……………………………………………………………………………………………………………. 2
4. CORRIENTES FILOSOFICAS QUE EXPLICAN EL PROBLEMA DE LA ETICA Y LA MORAL. ………………………………… 3
 SOCRATES ETICA………………………………………………………………………………………………………………………………. 3
 ARITOTELES ETICA……………………………………………………………………………………………………………………………..4
5. LA MORAL ……………………………………………………………………………………………………………………………………………….. 6
1- ¿Qué es lo moral? ……………………………………………………………………………………………………………………………………. 6
2- Concepto de moral…………………………………………………………………………………………………………………………………….. 6
2.1. Objeto material y formal de la moral………………………………………………………………………………………………………. 6
2.2. Definición de la moral……………………………………………………………………………………………………………………………… 6
CONCLUIREMOS: …………………………………………………………………………………………………………………………………………. 6
Conciencia moral………………………………………………………………………………………………………………………………………… 6
Elementos constitutivos de la conciencia moral…………………………………………………………………………………………... 6
Diferencia entre conciencia moral y sicológica……………………………………………………………………………………………… 7
Tipos de conciencia moral……………………………………………………………………………………………………………………………. 7

1
CORRIENTES FILOSÓFICAS QUE EXPLICAN EL PROBLEMA ÉTICO MORAL
1. ETICA:
DEFINICIÓN: El término ética proviene de la palabra griega ethos, que originariamente significaba “morada”,
“lugar donde se vive” y que terminó por señalar el “carácter” o el “modo de ser” peculiar y adquirido de alguien;
la costumbre (mos-moris: la moral).
La ética tiene una íntima relación con la moral, tanto que incluso ambos ámbitos se confunden con bastante
frecuencia.
En la actualidad se han ido diversificando la Ética son el conjunto de normas que vienen del interior y la Moral las
normas que vienen del exterior; es decir, de la sociedad.
Se considera una rama de la filosofía relacionada con la naturaleza del juicio moral, que medita sobre lo que es
correcto o incorrecto (lo bueno y lo malo) en nuestra sociedad y en nuestra conducta diaria.
2. MORAL:
DEFINICIÓN: Moral es una palabra de origen latino, que proviene del término moris (“costumbre”). Se trata de un
conjunto de creencias, costumbres, valores y normas de una persona o de un grupo social, que funciona como
una guía para obrar. Es decir, la moral orienta acerca de qué acciones son correctas (buenas) y cuales son
incorrectas (malas).
3. DIFERENCIA ENTRE ETICA Y MORAL
Se diferencia en que la ética es el estudio filosófico y científico de la moral y es teórica mientras que la moral es
práctica. La ética trata sobre la razón y depende de la filosofía y en cambio la moral es el comportamiento en el
que consiste nuestra vida. Etimológicamente “ética” y “moral” tienen el mismo significado. “moral” viene de latín
“mos” que significa hábito o costumbre; y “ética” del griego “ethos” que significa lo mismo. Sin embargo, en la
actualidad han pasado a significar cosas distintas y hacen referencia a ámbitos o niveles diferentes. La moral tiene
que ver con el nivel práctico o de la acción. La ética con el nivel teórico o de la reflexión. Moral es el conjunto de
principios, criterios, normas y valores que dirigen nuestro comportamiento. La moral nos hace actuar de una
determinada manera y nos permite saber que debemos de hacer en una situación concreta. Es como una especie
de brújula que nos orienta, nos dice cuál es el camino a seguir, dirige nuestras acciones en una determina
dirección. La brújula nos indica el camino. En la vida hay que intentar no perder el norte. Ética es la reflexión
teórica sobre la moral. La ética es la encargada de discutir y fundamentar reflexivamente ese conjunto de
principios o normas que constituyen nuestra moral. Como conclusión: moral y ética se plantean cuestiones
distintas. La moral tiene que ver el nivel práctico de la acción y trata de responder a la pregunta ¿qué debo hacer?;
la ética con el nivel teórico de la reflexión y trata de responder a preguntas del tipo ¿qué es la moral? ¿Cómo se
aplica la reflexión a la vida cotidiana? Empecemos a hacer ética respondiendo a la primera pregunta: ¿qué es la
moral? Para ello definiremos: acciones morales, normas morales, valores morales y dilema moral.
Ahora los puntos en los que difieren son los siguientes: La moral tiene una base social, es un conjunto de normas
establecida en el seno de una sociedad y como tal, ejerce una influencia muy poderosa en la conducta de cada
uno de sus integrantes. En cambio, la ética surge como tal en la interioridad de una persona, como resultado de
su propia reflexión y su propia elección. Una segunda diferencia es que la moral es un conjunto de normas que
actúan en la conducta desde el exterior o desde el inconsciente. En cambio, la ética influye en la conducta de una
persona, pero desde si misma conciencia y voluntad.

2
4. CORRIENTES FILOSOFICAS QUE EXPLICAN EL PROBLEMA DE LA ETICA Y LA MORAL.
SOCRATES ETICA
Sócrates vive en la segunda mitad del siglo V, ateniense, pertenece a una familia humilde; su padre, Sofronisco,
era escultor y su madre, Fenarete, partera. Sócrates afirma que heredo el oficio de sus padres en cuanto que se
considera un escultor de hombres en la brusquedad de la verdad. Sócrates no dejó testimonios escritos, su
doctrina es transmitida a la posterioridad por sus discípulos Jenofonte y Platón. El pensamiento filosófico de
Sócrates descansa en dos divisas fundamentales, los atenienses de aquellos días no escribían libros; fue una edad
de grandes tragedias, pero no de literatura en prosa. En el año 399 A.C Sócrates fue acusado de impiedad y de
corromper a la juventud con sus enseñanzas; por lo cual fue condenado a beber cicuta (planta umbelífera
venenosa parecida al perejil.
Sócrates llamó “virtud” aquello que era común para toda la raza humana y en todas las circunstancias, por
ejemplo, la justicia, la valentía o el autocontrol. De esta manera no sólo se opuso al relativismo de los sofistas,
sino que extrajo de todas las virtudes aquellas que hoy llamaríamos “virtudes morales”. Por esa razón a Sócrates
se le considera como el fundador de la ética. Sócrates no dejó testimonios escritos, su doctrina es transmitida a la
posterioridad por sus discípulos Jenofonte y Platón. El pensamiento filosófico de Sócrates descansa en dos divisas
fundamentales: El saber fundamental para Sócrates, es el saber acerca del hombre (de ahí su máxima: “Conócete
a ti mismo”) que se caracteriza por esto tres rasgos: es un conocimiento universal válido, contra lo que sostienen
los sofistas es ante todo un conocimiento moral es un conocimiento práctico (conocer para obrar correctamente).
La ética de Sócrates es racionalista. En ella encontramos: una concepción del bien (como felicidad del almas) lo
bueno (como lo útil a la felicidad) la tesis de la virtud como conocimiento vicio como ignorancia (el que obra mal
es porque ignora el bien; por tanto, nadie hace el mal voluntariamente) la tesis de origen sofista de que la virtud
puede ser transmitida o enseñada. Para Sócrates, bondad, conocimiento y felicidad se enlazan estrechamente.
Intelectualismo moral, Contemporáneo de los sofistas, Sócrates fue uno de los personajes más curiosos de su
época y su fama ha perdurado a lo largo de los siglos. Platón, discípulo suyo, le rindió homenaje en su obra,
haciéndolo aparecer como interlocutor principal en gran parte de sus diálogos. Sócrates se opone al relativismo y
escepticismo de sus contemporáneos los sofistas, y considera que es necesario llegar a establecer una moral no
relativista, válida para todos. El método para llegar a conocer qué es lo bueno o lo justo es el diálogo, o arte
mayéutica, que es el arte de ayudar sacar a la luz la verdad mediante preguntas dirigidas hábilmente (Sócrates era
un "artista" en hacer decir a los demás lo que él quería, de ahí que por esa faceta suya algo manipuladora, algunos
de sus contemporáneos lo tomaran por un sofista, también artistas en ese mismo campo: la retórica y la erística)

3
ARITOTELES ETICA
El hombre es capaz de moralidad, porque y en cuanto está dotado de libertad y de razón. A diferencia de los
animales, los cuales obran propter finem de una manera instintiva e inconsciente, el hombre conoce, delibera y
obra propter finem, de una manera consciente y refleja. El fin o bien que el hombre se propone alcanzar por medio
de su acción, es el primer movente [310] y la primera causa de esta acción, aunque su consecución real y efectiva
es posterior a las otras causas: primum in intentione, est ultimum in executione. No siendo posible proceder in
infinitum en el número y orden de los bienes que sirven de fin a nuestras acciones deliberadas, es preciso que
haya alguna cosa que se considere como fin último y bien supremo asequible por medio de dichas acciones, y, por
consiguiente, como la última perfección del individuo. Cierto que Aristóteles parece concretarse a la vida presente
al exponer la teoría acerca de la felicidad como fin último del hombre; pero se reconoce fácilmente que su teoría
es igualmente aplicable a la felicidad del hombre en la vida futura, enla hipótesis de la inmortalidad del alma, y,
sobre todo, dada la concepción elevada y sublime que había formado de Dios; pues es claro que, una vez admitida
la inmortalidad del alma, su felicidad después de la muerte debe consistir en el conocimiento perfecto y en la
contemplación intelectual de Dios, ser infinito en su esencia y atributos. La aplicación de esta teoría a la felicidad
del hombre después de la muerte, no sólo es una exigencia de la lógica, sino que se halla, si no explícitamente
consignada, indicada al menos en algunos pasajes de sus obras. Sócrates y Platón habían enseñado que la virtud
consiste en la asimilación con Dios. Aristóteles, sin negar esto, antes bien dándolo por supuesto, define y
determina de una manera más filosófica el concepto de la virtud moral, apellidándola un hábito que inclina al
hombre a obrar conforme a la recta razón, rechazando a la vez la opinión de Sócrates, que confundía la virtud con
la sabiduría; pues las ciencias residen y perfeccionan la parte intelectual de hombre, siendo así que las virtudes
residen en la parte afectiva y perfeccionan sus operaciones. Aun la prudencia, que reside en el entendimiento, en
tanto es una virtud, en cuanto que facilita y dirige las acciones humanas bajo el punto de vista de la moral. La
justicia reside en la voluntad, determinando su operación recta con relación a su objeto propio, que es dar a cada
uno lo que es suyo. La templanza y la fortaleza rectifican y moderan las pasiones de la parte afectiva sensible,
haciendo que sus manifestaciones se hallen subordinadas a la razón, norma inmediata de la moralidad. La virtud
moral, según Aristóteles, es un hábito o facilidad adquirida por la repetición de actos para elegir y ejecutar el bien
honesto, consistente en el medio que se aparta de los extremos viciosos, siendo propio de la razón, informada y
perfeccionada por la prudencia, conocer y fijar el medio en que consiste la virtud, sirviendo de principio y de
norma general para reconocer y prefijar la naturaleza y condiciones de la acción [313] moralmente buena o
virtuosa. Esto y no otra cosa es lo que quiere significar el filósofo de Estagira cuando escribe que la virtud est De
las tres partes que abraza el alma humana, vegetativa, sensitiva y racional, la última es el sujeto per se, connatural
y propio de la virtud moral, y en sus potencias específicas residen las principales de aquéllas, que son la prudencia
y la justicia: aunque de una manera secundaria e indirecta, la segunda es capaz de virtud moral por parte de
algunas de sus facultades o potencias, cuales son el apetito concupiscible y el irascible, porque aunque irracionales
en sí mismos, participan en cierto modo y hasta cierto grado de la razón a la cual se hallan subordinados y
obedecen con mayor o menor perfección. La parte vegetativa del alma es incapaz de virtud moral, porque no
participa en manera alguna de la a la cual no obedece ni se halla sujeta en sus potencias y actos. Y nótese aquí
que, cualquiera que sea la opinión que se atribuya o suponga en Aristóteles acerca de la felicidad última, perfecta
y ultramundana del hombre, es indudable que este filósofo hace consistir la felicidad de la vida presente en la
práctica de la virtud, en las acciones del alma procedentes de la perfecta virtud moral: Felicitas animae per
virtutem perfectam operatio quaedam est. La teoría político-social de Aristóteles comienza por afirmar que el
hombre está destinado por la misma naturaleza a vivir en sociedad, no solamente porque la sociabilidad es una
inclinación y hasta un atributo de la naturaleza humana, sino a causa de las grandes ventajas que el hombre
reporta de la sociedad, tanto en el orden intelectual, como en el moral, económico y físico. La sociedad no puede
subsistir sin un poder público y sin leyes. El poder público y sus depositarios se comparan a la sociedad como el
alma al cuerpo y como la razón a las facultades inferiores. La ley es, o natural, o puramente humana. Esta última,
o sea el derecho legal, determina y prescribe lo que es indiferente de suyo u originariamente; pero deja de serlo
para el ciudadano, una vez promulgada la ley, como las leyes relativas a los pesos y medidas. La ley o derecho
natural obliga siempre y en todas partes, aun cuando no se halle escrito ni sancionado por el legislador humano.
El gobierno real, el aristocrático y el democrático, son tres formas de gobierno buenas en sí mismas, a condición
de que no degeneren en tiranía el primero, en oligarquía el segundo y el tercero en demagogia. La condición
fundamental de su bondad y legitimidad es que procuren y realicen el bien común, y no he particular de los
gobernantes. En principio, y por punto general, el gobierno de uno es preferible al de muchos; pero en concreto,
debe atenderse al estado, hábitos, carácter y condición social de cada pueblo, para determinar la forma de
gobierno que más le conviene. Porque Aristóteles, que se distingue por su sentido de la realidad, especialmente

4
en las cosas político-sociales, enseña y afirma que cuando se trata de fundar u organizar el régimen político de
una sociedad, no se ha de atender a lo que es mejor en sí mismo y en principio, sino a lo que es posible (non solum
república quae optima sit considerari debet, sed etiam quae constitui possit), sin perder de vista al propio tiempo
las condiciones que pueden influir para hacer más fácil y aceptable para la generalidad de los ciudadanos ésta o
aquella forma de gobierno: Praeterea, quae facilior et cunctis civibus communior habeatur. En todo caso, y
cualquiera que sea la forma política del gobierno que se adopta, se debe atender ante todo a evitar la tiranía, y
quienquiera que sea el depositario del poder, debe conducirse como verdadero rey y padre de familia, y no como
tirano; debe administrar y gobernar como procurador del bien común, y no como dueño absoluto de los bienes y
personas {111}, viviendo con moderación en todo. El fin del gobernante y legislador, debe ser ante todo hacer
virtuosos a los ciudadanos (propositum enim ejus est ut cives bonos legibusque obtemperantes efficiat) y
obedientes a las leyes. El Estado debe realizar el derecho en la sociedad (jus ordinatio est civilis societatis), y así
es que la justicia es en cierto modo la virtud específica, y como característica de la comunidad político-social. Nada
hay más detestable y perjudicial que la injusticia acompañada del poder (saevissima est enim injustitia tenens
arma), ora se trate del poder público [316] o del poder privado. El estado social, que es connatural al hombre,
eleva y perfecciona a éste, cuando el Estado realiza y aplica la justicia; pero fuera de estas condiciones y cuando
el hombre no está sujeto a la ley y al juicio como derivación y aplicación de la justicia, el hombre conviértase
entonces en el peor de los animales (pessimum est omnium animalium). Entre las excelentes máximas de conducta
que Aristóteles propone e inculca a los gobernantes, merece especial mención a la que se refiere a la ambición de
dominar por medio de guerras y conquistas. El discípulo de Platón, sin negar la conveniencia y hasta necesidad de
estar preparado para la guerra, y sin negar a legitimidad de ésta y su utilidad en algunos casos, advierte y afirma
que el legislador, el político y el gobernante no deben proponerse esto como fin propio, ni siquiera como fin
principal o preferente del Estado; que es absurdo y contrario al Estado mismo emprender guerras y conquistas
cuando no son legítimas y justas, y que yerran grandemente los que hacen consistir el arte político en dominar a
otros, sin reparar en la justicia o injusticia de semejante dominación, no avergonzándose de hacer contra otros lo
que no quieren que a ellos se les haga. Recorriendo sus tratados o libros políticos, se ve claramente que Aristóteles
poseía en alto grado el sentimiento de justicia y de su necesidad para la constitución y conservación de los Estados
o sociedades políticas. Cuando éstas perecen y se disuelven, es principalmente a causa de haber infringido y
violado la justicia. La propiedad y la familia son dos condiciones y elementos esenciales de la sociedad; la
comunidad de bienes y de mujeres es absurda, inmoral e incompatible con el buen orden y hasta con la existencia
misma de la sociedad. Sin embargo, el Estado tiene el derecho y el deber de prohibir a los padres conservar a los
hijos que nacen estropeados, y también tener más hijos que los señalados por la ley. Esto no obstante, el sistema
de educación propuesto por Aristóteles para niños y jóvenes es mucho más moral y rígido que el de Platón. Entre
otras cosas, ordena y advierte que debe evitarse con todo cuidado que vean u oigan cosa alguna deshonesta,
prohibiendo al efecto las estatuas y pinturas menos decentes en las calles y las plazas, y no permitiendo tampoco
que asistan a las comedias y demás representaciones teatrales. Por lo demás, el padre de familia tiene el derecho
de mandar a su mujer e hijos, pero no como a esclavos, sino como a personas libres, y, por consiguiente, con
ciertas restricciones, las cuales desaparecen casi por completo respecto de los esclavos. Porque el filósofo de
Estagira, lo mismo que sus antecesores, considera los esclavos como seres de condición naturalmente inferior, y
la esclavitud como una institución fundada en la naturaleza misma, haciendo del esclavo como una especie de ser
intermedio entre el bruto y el hombre libre. Sin embargo, la doctrina de Aristóteles en orden al tratamiento y
conducta con los esclavos es más racional y humanitaria que la de Platón; pues enseña que es conveniente y justo
fijar un término a la esclavitud, ofreciendo y concediendo la libertad al esclavo en un plazo dado. Debe advertirse
igualmente que cuando Aristóteles dice que algunos hombres son naturalmente esclavos, no debe entenderse
esto en el sentido de que la naturaleza misma, o la ley natural, los haga tales, sino en el sentido de que, así como
hay algunos hombres dotados de ingenio y de felices disposiciones para la virtud, el saber y el mando, así hay
otros con quienes la naturaleza no fue tan benévola, que poseen un ánimo naturalmente servil, inclinaciones bajas
y cierto grado de estupidez nativa, de todo lo cual resulta que en esta clase de hombres la esclavitud y la sujeción
son como connaturales. Quienquiera que lea con reflexión los pasajes del Estagirita que a esta materia se refieren,
se convencerá fácilmente de que éste es el [319] sentido en que enseña que la esclavitud es natural a ciertos
hombres, al menos en la mayor parte de los pasajes a aludidos, aunque debemos confesar que algunos de ellos
no se compadecen fácilmente a primera vista con esta interpretación.

5
5. LA MORAL
Este trabajo esta abordado por la filosofía moral. Aquí no solo se hablará estrictamente de moral, sino de cómo
puede concebirse por una reflexión filosófica. También se dará a conocer que hay un orden moral y que la noción
moral nos es común, estamos confirmándolo a cada rato con nuestras acciones. El mundo moral aparece en todo
aquello que es más propio del hombre, que depende más de él mismo y que puede proyectar en dimensiones
inauditas, capaces de despertar energías que a el mismo asombran y de generar, justamente, héroes, santos,
líderes políticos, sabios y maestros. Sobre esta realidad reflexiona la filosofía moral. Vamos a estudiar todo acerca
de la moral y sus corrientes morales (ismos)
1- ¿Qué es lo moral?
Es un hecho que nos señala nuestra propia experiencia que, en determinadas circunstancias, expresamos
valorizaciones morales. Estos contenidos se refieren a categorías opuestas: de bien o mal. Actos morales positivos:
- Son aquellos actos nobles, heroicos, desinteresados. Actos morales negativos: - Son aquellos actos infames y
egoístas. En ambos casos, al valorar dichos actos, tenemos conciencia que la valorización que hacemos no
depende de nuestro antojo. Más bien, es el acto mismo que nos exige determinada valorización. De lo dicho hasta
ahora se desprende que la valorización moral propiamente dicha la aplicamos solo a las acciones humanas.
“Cuando efectuamos una valorización moral, siempre tenemos en vista seres humano, es decir personas”.
2- Concepto de moral
El termino moral, etimológicamente, proviene de la palabra latina “mores” que significa costumbres.
2.1. Objeto material y formal de la moral:
El objeto material de la moral son las costumbres y conductas humanas. El objeto formal de la moral es el conjunto
de leyes que deben informar y orientar a la actividad humana.
2.2. Definición de la moral:
Hay que tener presente los elementos constitutivos de la moral. Ellos son: su carácter sicológico y su carácter
práctico.
Tomando en cuenta ambos elementos podemos definir la moral como la “ciencia de las leyes ideales y de la
actividad libre del hombre”. Según Jolivet. Paul Faulquié define la moral: “la moral es la teoría razonada del bien
y del mal”. Al detenernos sobre esta definición.
CONCLUIREMOS:
Que la moral es normativa, porque establece las normas que determinan lo que está bien y lo que está mal. En
otras palabras, establece lo que se debe y lo que no se debe hacer. Lo que se permite y los que prohíbe. Esta
fórmula los principios generales. Según estos principios clasifica y juzga todos los hechos particulares que son
propios de su campo. El fundamento de la moral es la razón.
 Conciencia moral:
Es un hecho que nadie de nosotros juzga las acciones de un vegetal o de un animal irracional como acciones
morales o inmorales. Solo un ser humano es sujeto de actos morales o inmorales. “La conciencia moral es una
función de la persona humana”. “La conciencia moral no es algo añadido a la persona, sino que es la misma
persona, el sujeto de la conducta moral”. Además, es una realidad dinámica que capacita al hombre para captar y
vivir los valores morales”. Su desarrollo y perfección dependen del desarrollo de la perfección de la personalidad
de cada hombre.
 Elementos constitutivos de la conciencia moral:

 Elementos racionales: son aquellos que concurren a la formación de los juicios. Estos son formulados antes
y después del acto moral.
 Los juicios previos al acto moral establecen los principios. Por ejemplo, hay que hacer el bien y evitar el
mal.
 Sentimientos morales: son aquellos que pensamos antes del acto y después del acto. Elementos activos:
son actos de la voluntad.

6
 Diferencia entre conciencia moral y sicológica
La diferencia entre ambas proviene de los distintos objetos a los que se dirige cada una de ellas. La conciencia
sicológica atestigua la existencia de los diferentes elementos que entran en la estructura del yo, mientras que la
conciencia moral tiene la función de valorar los actos del yo, y con ello la de trazar “un proyecto de vida” del yo.
 Tipos de conciencia moral

 Conciencia verdadera: son aquellas cuando la valorización de la conciencia está de acuerdo con normas
objetivas.
 Conciencia falsa: son cuando las valorizaciones no están de acuerdo con las normas éticas de la conducta.
 Conciencia segura: es cuando el hombre no tiene duda alguna acerca de la legitimidad o legitimidad de
una acción dada.
 Conciencia dudosa: es cuando las valorizaciones son inseguras y cambiantes por motivos pasajeros.