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ESPECIAL

La interpretación de la

MECÁNICA
CUÁNTICA
ESPECIAL
La interpretación de la mecánica cuántica

CONTENIDO
Una serie sobre las dificultades a las que se enfrenta la divulgación
de la teoría cuántica acompañada de una selección de artículos
­h istóricos sobre sus principales paradigmas interpretativos.

SERIE Cien años de misterios cuánticos


Max Tegmark y John Archibald Wheeler
La interpretación de la
Investigación y Ciencia, abril 2001
mecánica cuántica
Heisenberg, imprecisión
La charla
Scott Aaronson y Zach Weinersmith
y revolución cuántica
Investigación y Ciencia, julio 2017 David C. Cassidy
Investigación y Ciencia, julio 1992

Mecánica cuántica:
Einstein rechaza la mecánica cuántica
interpretación Silvio Bergia
y divulgación Temas de IyC, abril/junio 2005
Adán Sus
Investigación y Ciencia, julio 2017 Teoría alternativa de Bohm
a la mecánica cuántica
El problema de la David Z Albert
mecánica cuántica Investigación y Ciencia, julio 1994
Steven Weinberg
Investigación y Ciencia, agosto 2017 Los muchos mundos de Hugh Everett
Peter Byrne
El puzle de la teoría Investigación y Ciencia, febrero 2008

cuántica
Adán Cabello
Bayesianismo cuántico
Investigación y Ciencia, septiembre 2017 Hans Christian von Baeyer
Investigación y Ciencia, agosto 2013

EDITA
Prensa Científica, S.A.
Muntaner, 339 pral. 1a, 08021 Barcelona (España)
precisa@investigacionyciencia.es
www.investigacionyciencia.es
Copyright © Prensa Científica, S.A. y Scientific American, una división de Nature America, Inc.
ESPECIAL n.o 35 ISSN: 2385-5657
En portada: iStock/CreepyCube | Imagen superior: iStock/sequential5
ESPECIAL
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SERIE
L A I N T E R P R E TA C I Ó N
D E L A M E C Á N I C A C UÁ N T I C A

La mecánica cuántica,
contada de otra forma
¿Por qué la física cuántica resulta tan difícil de divulgar?
¿A qué se debe el continuo debate sobre su interpretación? ¿Es posible explicar
a los no expertos los términos esenciales de ese debate sin caer en analogías en-
gañosas?
La serie de artículos que aquí presentamos pretende dar respuesta a las dos
primeras preguntas y contestar de manera afirmativa a la tercera. Para ello con-
tamos con cuatro investigadores expertos en la materia y nos apoyamos en un
formato muy poco explorado en el ámbito de la divulgación científica: el cómic.
La historia gráfica que abre la serie («La charla») aborda de forma magistral
varios conceptos que rara vez se ven explicados con mayor claridad en otros for-
matos más tradicionales. Escrita por el experto en computación cuántica Scott
Aaronson y por el humorista gráfico Zach Weinersmith, la narración lanza al
mismo tiempo una áspera crítica a la manera en que en ocasiones se populari-
zan dichas ideas. En el artículo que sigue («Mecánica cuántica: interpretación
y divulgación»), el filósofo de la ciencia Adán Sus se pregunta por las distorsio-
nes en las que tan a menudo incurre la divulgación de la mecánica cuántica y, a
partir de un análisis histórico y filosófico, las relaciona con la perpetua contro-
versia sobre la interpretación de la teoría.
En los siguientes artículos se analizan las cuestiones interpretativas desde una
perspectiva que va más allá del clásico debate entre Einstein y Bohr. Steven Wein-
berg, premio nóbel y uno de los padres del modelo estándar de la física de partí-
culas, desgrana las dificultades que en tiempos recientes ha comenzado a apre-
ciar en la teoría. Por último, el experto en fundamentos de la teoría cuántica
Adán Cabello redefine desde una óptica novedosa tales críticas y defiende por qué
pueden —y deberían— abordarse desde una perspectiva científica, no metafísica.
En el espíritu de la serie, ambos artículos están también ilustrados por las viñetas
de Weinersmith.
Esperamos que esta combinación de humor y rigor contribuya a aclarar el
estado moderno de un debate que, como pocos en la historia de la ciencia, ha
cautivado siempre a legos y a expertos.
—La redacción

60  INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, julio 2017 4


SERIE: LA INTERPRETACIÓN
DE LA MECÁNICA CUÁNTICA

La charla. Por Scott Aaronson


y Zach Weinersmith

Mecánica cuántica: interpretación


y divulgación. Por Adán Sus

El problema de la mecánica cuántica.


Por Steven Weinberg

El puzle de la teoría cuántica.


Por Adán Cabello

5 Julio 2017, InvestigacionyCiencia.es  61


Scott Aaronson es catedrático de ciencias Zach Weinersmith es humorista gráfico
de la computación en la Universidad de especializado en ciencia y tecnología y autor
Texas en Austin. Su investigación se centra de la web de cómics Saturday Morning Breakfast
en las posibilidades y los límites de la compu- Cereal. Sus trabajos han aparecido publicados
tación cuántica y en la teoría de la com- en numerosos medios de prestigio interna-
plejidad computacional. cional. Es autor de Soonish: Ten emerging
technologies that’ll improve and/or ruin
everything (Penguin Press, octubre de 2017).

FÍSIC A CUÁNTIC A

La charla Scott Aaronson y Zach Weinersmith

¡¿QUÉ ESTÁS ¡NADA! ¡NADA!


LEYENDO?!

ERES TAN MAYOR YA. CREO


QUE ES HORA DE QUE
TENGAMOS... “LA CHARLA”.

LA CHARLA SOBRE ¡NO! ¡SERÁ INCÓMODO! ¿ASÍ QUE SABES LO


COMPUTACIÓN CUÁNTICA. MIRA, TENGO INTERNET. QUE ES UN QUBIT?
¡SÉ TODO LO QUE
HACEN LAS PARTÍCULAS
CUANDO NADIE
LAS MIRA!

6
¡POR SUPUESTO! ¡ES UN ¿Y CÓMO SE ¡FÁCIL!
BIT CUÁNTICO! YA SABES... USARÍAN ESAS CON DOS QUBITS HAY
UN BIT CLÁSICO ES Ø O 1. SUPERPOSICIONES CUATRO POSIBILIDADES: ØØ,
ENCENDIDO O APAGADO. CUÁNTICAS Ø1, 1Ø, 11. CON TRES QUBITS,
PERO CUANDO UN Ø Y UN 1 EN COMPUTACIÓN? OCHO. Y EL NÚMERO SE
SE QUIEREN MUCHO, DOBLA CON
A VECES HACEN UN QUBIT, CADA QUBIT
QUE ES COMO... Ø Y 1 A LA ADICIONAL.
VEZ. JUNTOS. EN PARALELO.
“EN SUPERPOSICIÓN”.
COMO EL GATO DE
SCHRÖDINGER, QUE ESTÁ
VIVO Y MUERTO AL
MISMO TIEMPO.

ENTONCES, EN OJALÁ NO LEYESES ESAS


UN ORDENADOR REVISTAS. NO SON BUENAS
CUÁNTICO, TODAS PARA LOS NIÑOS.
ESAS POSIBILIDADES
TRABAJARÍAN EN
PARALELO, CADA UNA
INTENTANDO UNA
RESPUESTA DIFERENTE
AL PROBLEMA...

¡NO SOY UN NIÑO! CARIÑO, CREO QUE YA ERES


*ufff* LO BASTANTE MAYOR PARA SABER
LA VERDAD SOBRE
LA MECÁNICA CUÁNTICA.
LA SUPERPOSICIÓN
CUÁNTICA... NO QUIERE DECIR
Ø Y 1 A LA VEZ. AL
MENOS, NO COMO
PIENSAS.

AH, ¿NO ES Ø Y 1? ¡OH! CIELO, LA SUPERPOSICIÓN


ESPERA, YA SÉ. ES Ø O 1, PERO, SI ES ASÍ... ¿QUÉ NO QUIERE DECIR “Y”,
SOLO QUE NO SABEMOS VENTAJAS TIENE LA PERO TAMPOCO “O”.
CUÁL. Y CUANDO MIRAS, COMPUTACIÓN CUÁNTICA?
EL UNIVERSO ESCOGE UNA
POSIBILIDAD AL AZAR.
¡DIOS JUGANDO A LOS
DADOS!

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ESPERA. ¿VOSOTROS
QUIERE DECIR UNA COMBINACIÓN LINEAL COMPLEJA DE PONÉIS NÚMEROS COMPLEJOS
UN ESTADO Ø Y UN ESTADO 1. TIENES QUE VERLO COMO EN VUESTRAS ONTOLOGÍAS?
UNA NUEVA CATEGORÍA ONTOLÓGICA: UNA MANERA DE
COMBINAR COSAS QUE NO SE CORRESPONDE CON
NINGÚN CONCEPTO CLÁSICO.
SÍ. Y
NOS ENCANTA.

PUAJ

UN MOMENTO... ¡ESO ¡SÍ! LA MECÁNICA


SIGNIFICA QUE UN QUBIT CUÁNTICA NO ES MÁS QUE
ES UN VECTOR UNITARIO EN CIERTA GENERALIZACIÓN
UN ESPACIO DE HILBERT DE DE LA PROBABILIDAD.
DOS DIMENSIONES!

PERO LA PROBABILIDAD QUE TE CUANDO HACES


ENSEÑARON EN PREESCOLAR SOLO UNA MEDIDA, HAY
PERMITÍA NÚMEROS REALES ENTRE Ø Y 1. UNA REGLA PARA
CONVERTIR ESAS
AMPLITUDES EN
PROBABILIDADES
ORDINARIAS.
PERO CUANDO
NO MIRAS, LAS
AMPLITUDES...
BUENO, A VECES
HACEN ALGO
MUY ESPECIAL
EN MECÁNICA CUÁNTICA HAY Y PRIVADO
AMPLITUDES DE PROBABILIDAD. ENTRE SÍ.
Y PUEDEN SER POSITIVAS, ALGO MUY...
NEGATIVAS O INCLUSO
COMPLEJAS. ÍNTIMO.

¿INTERFERENCIA? HOY ESO ES. Y SI UN SUCESO PUEDE OCURRIR DE UNA


LOS NIÑOS MANERA CON UNA AMPLITUD POSITIVA Y DE OTRA
CRECÉIS TAN CON UNA AMPLITUD NEGATIVA, UNA Y OTRA
RÁPIDO. PUEDEN INTERFERIR DESTRUCTIVAMENTE
Y CANCELARSE. ASÍ QUE LA AMPLITUD
TOTAL ES CERO...

¡Y EL SUCESO
NO TIENE LUGAR!

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¡EXACTO! ESO EN COMPUTACIÓN CUÁNTICA, TODA ¡Y ESO BUENO, SOLO
ES LO QUE LA IDEA ES COREOGRAFIAR UN AUMENTA SABEMOS CÓMO
DIFERENCIA PATRÓN DE INTERFERENCIA EN EL HACERLO CON UNOS
QUE LOS CAMINOS QUE LLEVAN A
MUCHÍSIMO POCOS PROBLEMAS
LA MECÁNICA LA
CUÁNTICA DE LA RESPUESTAS INCORRECTAS INTERFIERAN CONCRETOS.
VELOCIDAD
PROBABILIDAD DE DESTRUCTIVAMENTE Y SE CANCELEN,
DEL
TODA LA VIDA. MIENTRAS QUE LOS QUE LLEVAN
ORDENADOR!
A LA RESPUESTA CORRECTA SE
REFUERCEN.

LO QUE TIENES QUE ¿Y POR QUÉ DURANTE GENERACIONES, LOS FÍSICOS


ENTENDER ES QUE LA ME MINTIERON ADOPTARON UNA COSTUMBRE AL HABLAR
COMPUTACIÓN CUÁNTICA ESOS ARTÍCULOS DE ESTO CON EXTRAÑOS. NO QUERÍAN
NO VA SOLO DE INTENTAR DIVULGATIVOS? SER DEMASIADO... GRÁFICOS.
TODAS LAS RESPUESTAS
EN PARALELO.
DEMASIADO
EXPLÍCITOS.

DEMASIADO...

*glup*

MATEMÁTICAMENTE
PRECISOS.

CUANDO MI ABUELO ME HOY VIVIMOS EN UNA CULTURA MÁS ABIERTA. Y LOS


ENSEÑABA MECÁNICA CHICOS PUBLICAN SUS PRIMEROS ARTÍCULOS DE
CUÁNTICA SIEMPRE COMPUTACIÓN CUÁNTICA CADA VEZ ANTES. TU PADRE Y
DECÍA COSAS COMO YO NO ESTÁBAMOS SEGUROS DE QUE FUESE
“CARIÑO, IMAGINA EL MOMENTO DE CONTARTE TODO
UN GATO EN UNA ESTO. PERO ESTÁS CRECIENDO,
CAJA”. Y NO QUERÍAMOS QUE... QUE
COMETIESES UN ERROR.

¿QUÉ PASA? PUEDES EN EL COLEGIO HAY CHICOS


CONTÁRMELO. QUE YA ESTÁN HACIENDO ¿AH, SÍ? ¿Y QUÉ DICEN
EXPERIMENTOS DE QUE ESTÁN HACIENDO
INTERFERENCIA CUÁNTICA. INTERFERIR?

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CARIÑO, NO ES CIERTO. CUANDO SEAS MAYOR
MONTONES DE COSAS. NADIE HA CONSEGUIDO APRENDERÁS QUE UN
SUS PROPIAS MANOS. CREAR INTERFERENCIAS QUBIT ES QUISQUILLOSO.
INCLUSO RATONES Y CUÁNTICAS CON OBJETOS NO INTERFIERE A MENOS
RANAS. DE ESE TAMAÑO. NO ES MÁS QUE ESTÉ INCREÍBLEMENTE
QUE UNA FANTASÍA QUE A BIEN AISLADO DEL
VECES LA GENTE MENCIONA ENTORNO.
EN LAS REVISTAS.

DE LO CONTRARIO, Y CUANTO MÁS GRANDE ES ALGO, NO ES EL TAMAÑO


ES COMO SI EL MÁS DIFÍCIL RESULTA DE AISLAR. LO QUE IMPORTA.
RESTO DEL UNIVERSO ES LA ROTACIÓN EN
LO ESTUVIESE Y POR ESO UN ESPACIO VECTORIAL
OBSERVANDO. Y EL LOS QUBITS COMPLEJO.
QUBIT SE AVERGÜENZA SON DEMASIADO
Y NO PUEDE... YA PEQUEÑOS PARA
SABES... DAR LA APRECIARLOS A
TALLA. SIMPLE VISTA.

GRACIAS,
MAMÁ.

¿Y QUÉ PASA CON TODO LO


DEMÁS, COMO EL PRINCIPIO
DE INCERTIDUMBRE DE
HEISENBERG, LA DUALIDAD
¿MAMÁ? ¿SÍ? ONDA-PARTÍCULA O EL
EFECTO TÚNEL? HE OÍDO
QUE ALGUNA GENTE
INCLUSO BUSCA
ACCIONES FANTASMALES
A DISTANCIA.

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SI NO SÉ TODO ESO... LA TRANQUILO. TODO SON DISTINTAS
PRIMERA VEZ QUE PUBLIQUE... CONSECUENCIAS DE LO
¡TODOS SE REIRÁN MISMO: LOS SUCESOS
DE MÍ! CLÁSICOS TIENEN
PROBABILIDADES,
Y LOS CUÁNTICOS,
AMPLITUDES. RECUERDA
ESO Y TODO IRÁ BIEN.

CREO QUE YA NO NECESITARÉ NUNCA LO


ESTO NUNCA MÁS. NECESITASTE,
CIELO. NUNCA.

ESTO HA SIDO UN
ANUNCIO DE INTERÉS
PÚBLICO.

SI USTED NO HABLA CON SUS HIJOS


SOBRE COMPUTACIÓN CUÁNTICA...

PARA SABER MÁS OTROS LO HARÁN.


Quantum computing since Democritus. Scott Aaronson.
Cambridge University Press, 2013.
EN NUESTRO ARCHIVO

Procesamiento cuántico de la información. Antonio Acín en IyC,


septiembre de 2006.
Los límites de la computación cuántica. Scott Aaronson en IyC,
mayo de 2008.

scottaaronson.com/blogsmbc-comics.com

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Adán Sus es licenciado en física y profesor del Departamento
de Filosofía de la Universidad de Valladolid. Sus investigaciones
se centran en la filosofía de la física.

FÍSIC A CUÁNTIC A

Mecánica cuántica:
interpretación
y divulgación
Pese a su incomparable éxito predictivo, la teoría cuántica sigue
presentando problemas de interpretación y sufriendo distorsiones
en su comunicación. ¿A qué se debe?
Adán Sus

E n los libros y revistas de divulgación podemos leer


con frecuencia que la mecánica cuántica incorpo-
ra efectos no locales o «acciones a distancia». Al
mismo tiempo, sin embargo, también se nos dice
que la teoría resulta compatible con la relatividad
especial de Einstein, la cual prohíbe la transmisión de señales
instantáneas. A menudo oímos hablar de gatos que están vivos y
muertos al mismo tiempo, si bien según el formalismo cuántico
la probabilidad de que un experimento nos permita observar ese
ha relacionado con el holismo oriental, con el poder creador de
la consciencia, con la capacidad de los sujetos para diseñar su
propio destino y con la existencia de realidades alternativas en
las que elegimos aquello que hemos rehusado en esta. Hoy en día
incluso se llegan a ofrecer tratamientos «cuánticos» para todo
tipo de enfermedades, incluido el cáncer. ¿Qué hace que la física
cuántica se vea expuesta a este tipo de distorsiones?
Por supuesto, ninguno de los últimos ejemplos que acaba-
mos de mencionar guarda una verdadera relación con la teoría.
supuesto estado indefinido es estrictamente cero. Algunos constituyen meras apropiaciones indebidas de su vo-
Fuera del ámbito científico y divulgativo, la confusión en torno cabulario; otros se basan en extrapolaciones injustificadas que
a la mecánica cuántica no parece conocer límites: la teoría se exageran los rasgos más llamativos de alguna de sus interpre-

EN SÍNTESIS

La mecánica cuántica ha entrado El fenómeno puede relacionar- ¿Se debe la mala comunicación de la Dicho debate guarda una estrecha conexión con
de lleno en la cultura popular. se con la dificultad para inter- mecánica cuántica a la falta de una dos posturas filosóficas: el realismo y el instru-
Con gran frecuencia, sin embar- pretar la teoría; es decir, para interpretación clara? ¿U obedece más mentalismo. Una mirada atenta a la historia de
go, lo ha hecho acompañada de reconciliar su formalismo con bien a la insistencia que muchos po- la ciencia y al cambio que supuso la llegada de la
mensajes poco claros e incluso nuestras intuiciones naturales nen en buscar una interpretación que, mecánica cuántica revela por qué resulta tan difícil
fuertes distorsiones. acerca del mundo físico. en el fondo, resulta innecesaria? renunciar por completo a cualquiera de ellas.

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Las funciones de onda
que los expertos en
física cuántica utilizan
para estudiar el
mundo microscópico...

... en el mundo de
la divulgación se
convierten en un
galimatías de gatos
“vivomuertos” y otras
paradojas misteriosas...

... y, en el terreno
de la charlatanería
y la pseudociencia,
derivan en todo tipo
de fantasías que nada
tienen que ver con la
teoría.

taciones. No son interpretaciones en ningún sentido propio del parecernos menos inaceptable. O tal vez empecemos a admitir
término (una interpretación implica un trabajo riguroso para que no resulta tan descabellado considerar que la realidad con-
compatibilizar el formalismo de la teoría con las creencias que tenga aspectos no locales. O que lo que llamamos realidad no
tenemos los sujetos acerca del mundo). Sin embargo, estas visio- sea algo que está previamente configurado y esperando a que
nes deformadas sí parecen estar motivadas por ciertos aspectos nosotros lo descubramos.
que dificultan la comprensión de la teoría cuántica. Se puede afirmar que la mecánica cuántica es mucho más
Tomemos como ejemplo el clásico experimento mental del que una excelente teoría científica. Por un lado, excede la califi-
gato de Schrödinger. La mecánica cuántica parece decirnos que, cación de teoría, pues es considerada por la vasta mayoría de los
en algunas circunstancias, hay gatos que están vivos y muer- físicos como un marco general que cualquier teoría física debe-
tos al mismo tiempo. ¿Es así? Ante esto, podemos rebelarnos y ría respetar. Por otro, ha rebasado los límites en los que suelen
argumentar que no: que la teoría se limita a proporcionarnos desarrollarse las teorías científicas y ha entrado de lleno en la
un algoritmo que, en tales situaciones, nos permite predecir cultura popular. Pero, en gran medida, no lo ha hecho tanto por
de manera exitosa la probabilidad de encontrar el gato vivo o sus impresionantes logros predictivos como por sus dificultades
muerto; fin de la discusión. El problema llega si no nos confor- interpretativas y sus consecuencias de apariencia extravagan-
mamos con esta respuesta (ni con la elusiva argumentación de te. Esto nos lleva a un tercer aspecto que la distingue de otras
que la teoría no puede aplicarse a sistemas del tamaño de un teorías físicas: la mecánica cuántica parece estar especialmente
gato). Y hay razones de sobra para no hacerlo. necesitada de una adecuada interpretación.
Si pensamos que la teoría logra hacer predicciones porque, Todas las afirmaciones anteriores requieren matices, pero
INVESTIGACIÓN Y CIENCIA

de alguna manera, es capaz de describir la realidad, entonces no muy especialmente la que hace referencia a las necesidades
nos quedará más remedio que enfrentarnos al problema de su interpretativas de la teoría. Algunos físicos declararían sin am-
interpretación. Y, llegados aquí, quizá la posibilidad de que el bages que dicha afirmación es falsa; o, al menos, que lo es si con
gato esté vivo en algunos mundos y muerto en otros comience a ella entendemos que la teoría es incompleta o que se encuentra

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en estado de crisis. No obstante, otros físicos (en particular, los No cabe duda de que una postura como esta no quedará
padres fundadores de la teoría), la mayoría de los filósofos de exenta de problemas. A fin de cuentas, no parece tarea fácil
la física y, de manera más difusa, el público en general, sí que dar cuenta de la relación entre teoría y mundo. Los numerosos
estarán de acuerdo —aunque seguramente por motivos distin- debates que ha suscitado y suscita el realismo científico son una
tos— con que la mecánica cuántica exige, más que ninguna otra consecuencia de ello y, en gran medida, han servido de estímulo
teoría, un especial esfuerzo interpretativo. para el desarrollo de una disciplina como la filosofía de la ciencia.
¿En qué se basa dicha percepción? En las líneas que siguen Con todo, se puede argumentar que, en líneas generales, tales
quiero acercarme a la cuestión de la necesidad interpretativa de debates presuponen que las teorías científicas se formulan con
la mecánica cuántica y a su incidencia en el tipo de recepción pretensión de proporcionar una guía para el descubrimiento de
que tiene la teoría fuera de los círculos especializados: en su la realidad y que, por tanto, la práctica científica implica alguna
extendida pero difícil inserción en la cultura popular. Al respecto forma de realismo. En su sentido más débil, esto solo implicaría
cabe sostener dos posturas enfrentadas y, en principio, plausi- asumir que la ciencia tiene, además de sus capacidades predic-
bles: que el problema de la interpretación resulta central para tivas, ciertas pretensiones descriptivas.
la definición de la teoría, por lo que no ocuparse de él ejerce
efectos devastadores para la forma en que esta se difunde; o que
es precisamente el excesivo énfasis en una interpretación inne-
cesaria lo que incita a las distorsiones a la hora de divulgarla.
Entrar en esta discusión nos obliga a considerar con detalle en La idea de interpretar una
qué consiste interpretar una teoría científica.
teoría suele relacionarse con
REALISMO E INSTRUMENTALISMO una concepción realista del
La idea de interpretar una teoría suele incorpo-
rar ciertos presupuestos acerca de qué es aque- mundo: con la suposición
llo de lo que hablan las teorías físicas. Dichos de que existe una realidad
presupuestos suelen relacionarse de un modo
u otro con una concepción realista de las teorías; es decir, con objetiva y que la labor de
la suposición de que existe una realidad objetiva, independiente
del observador, y que la labor de las teorías físicas consiste en
las teorías físicas consiste
describirla. Por tanto, la discusión sobre la necesidad de inter- en describirla
pretación de la mecánica cuántica tiene que ver, al menos en
parte, con la cuestión del realismo y con su significado.
Por otro lado, las reticencias que muestran algunos físicos
con respecto al énfasis que a menudo se pone en la interpre- Negar lo anterior es lo que podemos denominar posición ins-
tación de la mecánica cuántica se hallan vinculadas al cues- trumentalista. Dicho de manera simple, esta consiste en tomar
tionamiento de esa idea; esto es, al rechazo de que las teorías las teorías físicas como meras herramientas que permiten a los
proporcionen descripciones fidedignas de la realidad. Dicho sujetos realizar predicciones sobre un sistema físico a partir de
cuestionamiento puede entenderse, al menos, de dos formas. un conjunto de datos iniciales conocidos. Según esto, para dar
Por un lado, cabe defender que la mecánica cuántica no debe cuenta de la capacidad predictiva de las teorías no resultaría
asumirse con pretensión de describir realidad alguna, sino más necesario presuponer que estas describen de manera fiel una
bien como un algoritmo para efectuar predicciones sobre los realidad subyacente. Eso será una ilusión que tal vez opere en la
resultados de ciertas intervenciones sobre el mundo (el tipo de psicología de algunos físicos, pero carecería de relevancia para
intervenciones que llamamos «experimentos»). Esta postura explicar el éxito de las teorías.
recibe el nombre de instrumentalismo. Por otro, puede argu- La dicotomía entre realismo e instrumentalismo plantea dos
mentarse que aquello que describe la teoría no constituye una debates muy distintos. Por un lado, la cuestión sobre cuál de
realidad independiente de los observadores que la describen. las dos posturas proporciona un mejor marco conceptual para
Esta posición, sobre la que volveremos más adelante, ha sido entender qué son las teorías científicas, qué motiva el cambio
denominada recientemente realismo participativo. científico y, en definitiva, en qué consiste la validez empírica.
Una de las virtudes más preciadas de las teorías científicas Por otro, si los físicos muestran una marcada tendencia a favor
es, sin duda, su capacidad predictiva. Podría argumentarse que de una u otra actitud. Debemos tener en cuenta que, en último
esta no es una virtud entre otras, sino que constituye en gran término, realismo e instrumentalismo constituyen formas de
medida aquello que distingue a las teorías científicas de otras entender la actividad científica que habrán de legitimarse por
teorizaciones, ya que se encuentra estrechamente relacionada su capacidad para dar sentido al conjunto de la práctica que
con la posibilidad de confirmación empírica. No obstante, a denominamos ciencia, más allá de las intuiciones que cada uno
menudo se piensa que la capacidad predictiva no puede venir de nosotros tenga. Aunque no podamos profundizar en nin-
sola. Más aún, se entiende que ha de estar vinculada con —o guno de estos debates, sí nos interesa el efecto que tiene la
incluso derivarse de— el hecho de que las buenas teorías cientí- existencia de estas posturas enfrentadas, así como su distri-
ficas proporcionan descripciones más o menos aproximadas de bución diferencial entre los grupos de físicos, filósofos de la
la realidad. De manera general, podemos llamar realistas a las física y público general, en el problema de la interpretación y
concepciones de las teorías científicas que estarían de acuerdo la recepción de la mecánica cuántica.
con esta caracterización; es decir, que atribuyen a las teorías la Del mismo modo que antes, al abordar la relación entre rea-
capacidad de describir una realidad subyacente y que funda- lismo, instrumentalismo y divulgación, podemos defender dos
mentan en ello su éxito predictivo. tesis contrapuestas. La primera argumentaría que es el realismo

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imperante entre los filósofos y el público general el principal se fue desarrollando incorporaba la posibilidad de representar
responsable de la mala difusión que se hace de la mecánica los estados de un sistema físico como una superposición de
cuántica: sería la pretensión de interpretar la teoría forzándola a otros estados.
encajar con nuestras intuiciones realistas lo que termina desvir- Desde el punto de vista matemático, los estados posibles de un
tuando su comunicación al gran público. La segunda achacaría sistema cuántico quedan expresados como vectores de un espacio
la confusión que reina en la divulgación a la desidia interpreta- vectorial complejo. Y, como saben bien los estudiantes de álgebra
tiva de algunos físicos, la cual estaría vinculada, precisamente, de bachillerato, los espacios vectoriales exhiben la propiedad de
a su actitud instrumentalista. Estas dos posiciones son sin duda que sus elementos pueden expresarse como combinaciones de
extremas y en cierto sentido idealizadas. No obstante, su formu- otros. Así pues, los estados de un sistema cuántico pueden repre-
lación puede sernos útil para entender el origen del problema. sentarse como superposiciones de otros estados, lo que permite
que nuestro gato quede descrito por una superposición de los
LA LLEGADA DE LA MECÁNICA CUÁNTICA estados «vivo» y «muerto». Interpretado de manera literal, lo
Con anterioridad a la formulación de la mecá- anterior implica que hay estados en los que el sistema no tiene
nica cuántica, la actitud realista con respecto a algunas propiedades bien definidas. Este es el origen de la difi-
las teorías físicas no parecía plantear especia- cultad de interpretar la mecánica cuántica de manera realista y
les problemas. Una interpretación literal de las lo que señala la especial necesidad de una interpretación.
teorías físicas precuánticas se antoja perfectamente plausible: El formalismo nos faculta para calcular la probabilidad de
no hay dificultad en asumir que estas describen sistemas físicos encontrar tal o cual valor asociado a una propiedad una vez
con una realidad independiente y que, en principio, son capaces que efectuamos una «medición» sobre el sistema. Sin embar-
de reflejar todas sus propiedades físicas. De ahí que podamos go, no nos permite atribuir valores bien definidos a algunas
concluir, sin demasiada controversia aparente, que la actitud propiedades de un estado genérico. Si a ello le añadimos que,
dominante en la historia de la ciencia ha sido de corte realis- como consecuencia del mismo formalismo, hay conjuntos de
ta: como si las teorías científicas proporcionasen descripciones propiedades a las que resulta imposible asignar valores bien
similares a las precientíficas pero más refinadas, sin especiales definidos de manera simultánea, y que es posible tener sistemas
problemas de interpretación. entrelazados, la idea de asignar atributos a un sistema del mismo
En realidad las cosas nunca fueron tan sencillas —no hay modo en que lo hacíamos en la física clásica se tornará menos y
más que echar un vistazo a las discusiones sobre cómo enten- menos plausible. Varios de los fundadores de la teoría intentaron
der nociones tan elementales como espacio y tiempo—, pero desarrollar estas ideas en lo que se terminaría denominando, de
esa situación cambió de manera radical con la irrupción de la manera algo confusa, «interpretación de Copenhague».
mecánica cuántica. Veamos de qué manera. ¿Qué consecuencias implica lo anterior? Para evaluarlas,
En física clásica, los estados posibles de un sistema pueden consideremos un ejemplo. Supongamos que nuestro sistema
representarse matemáticamente como puntos en un espacio de físico se corresponde con lo que clásicamente denominaríamos
fases: en esencia, el conjunto de todas las posiciones y velocida- una partícula, cuyas propiedades son su posición y su veloci-
des que puede adoptar el sistema. A su vez, las propiedades del dad. ¿Qué significa que una partícula pueda encontrarse en un
sistema físico en cuestión pueden expresarse como funciones estado en el que su posición no está determinada? Semejante
de las coordenadas de dichos puntos, y su evolución viene dada situación parece requerir un esfuerzo interpretativo, ya que no
por una trayectoria única en el espacio de fases. Esto se presta resulta compatible con lo que sabemos acerca de los objetos a
a una interpretación natural: los sistemas físicos se encuentran los que solemos denominar partículas ni con la propiedad a la
en estados en los que todas sus propiedades se hallan siempre que llamamos posición: una partícula no puede encontrarse en
bien definidas, algo que encaja a la perfección con algunas de varios lugares al mismo tiempo. Así que tal vez los sistemas de
nuestras intuiciones más arraigadas. los que habla la teoría no sean partículas. O quizás el formalismo
Lo que se encontraron los físicos a principios del siglo xx no nos esté describiendo un solo mundo. O puede que la teoría
fue que, para dar cuenta de ciertos fenómenos microscópicos, sea incompleta. Todo esto son reacciones iniciales. Convertirlas
la descripción clásica no parecía funcionar. El formalismo que en posiciones coherentes es tarea de la «interpretación» de la

Más que por


sus logros
predictivos, la
mecánica cuántica
ha llegado
a la cultura
popular por sus
consecuencias
de apariencia
extravagante.

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teoría. Renunciar a ella supone dejar vía libre para que florezcan dimensión descriptiva de las teorías científicas. Hacerlo podría
las pseudointerpretaciones. dejar fuera aspectos esenciales de la ciencia.
Una situación como la descrita arriba puede ser considera- Sin embargo, los razonamientos anteriores no nos obligan a
da altamente indeseable para una teoría científica. Contra esta abrazar sin más un realismo tradicional. Ya en filosofía existen
caracterización reaccionan, seguramente con razón, algunos versiones deflacionarias del realismo científico, las cuales solo
físicos. Vienen a decir que esta indeterminación interpretativa están dispuestas a admitir que las teorías reflejan la estructura de
no afecta a la teoría; los físicos no tienen problemas a la hora la realidad, pero no todos sus aspectos (el denominado realismo
de aplicarla, hacer predicciones y corroborar que se cumplen. estructural). En el caso de la mecánica cuántica, defender una
Y si ocurre así solo puede ser porque, en cierto sentido, sí sa- posición intermedia entre el realismo tradicional y el instrumen-
ben de qué habla la teoría: esta nos dice qué resultados cabe talismo puro supone reconocer que, si bien hay aspectos de la
esperar cuando llevamos a cabo un experimento. El problema, postura realista que tal vez merezca la pena rescatar, quizás haya
según ellos, aparece cuando interpretamos de manera literal los que poner en cuestión la idea de que la ciencia empírica describe
elementos del formalismo, como si estos fuesen un fiel reflejo una realidad anterior a la teoría e independiente de ella.
de algunos aspectos de la realidad física. Esta es la postura
crítica que hemos denominado instrumentalista, la cual podría
resumirse en el siguiente eslogan: la única interpretación que
necesita la mecánica cuántica es aquella que da sentido a la
práctica habitual de los físicos que la utilizan. Un divulgador solo puede
Pero, como veremos, no queda del todo claro que entender
las teorías como un mero algoritmo predictivo pueda explicar la hacer bien su trabajo si la
práctica científica en general. Y, por otro lado, tampoco es cierto
que todos los que critican la manera en que habitualmente se
cuestión que se propone
presenta el problema de la interpretación de la mecánica cuán- comunicar al gran público
tica estarían de acuerdo con la etiqueta de instrumentalista. cuenta con una imagen clara
REALIDAD E INFORMACIÓN entre los expertos. Esa no
Incluso si tomamos como punto de partida la
interpretación mínima de la mecánica cuán-
parece ser la situación con
tica, nos encontramos con que su formalismo respecto al significado
incorpora ciertos elementos que nos permiten
efectuar predicciones. El vector de estado o, de manera equi-
de la teoría cuántica
valente, la función de onda, se emplea para transformar una
parte de la información allí contenida en la probabilidad de
obtener un resultado u otro en un experimento, algo posible
gracias a un algoritmo conocido como regla de Born. Así pues, Este punto de vista se ve apoyado por el hecho de que las
no cabe duda de que la función de onda contiene información interpretaciones realistas «tradicionales» de la mecánica cuán-
sobre el sistema físico. Pero ¿podemos inferir a partir de ahí tica no se encuentran exentas de problemas. Dos de las más
que hay algo en la realidad que se corresponde con la función populares son la interpretación de muchos mundos de Everett y
de onda? Como hemos señalado, una postura abiertamente la mecánica de Bohm. Los everettianos modernos (físicos como
instrumentalista contestará que no, mientras que los enfoques David Deutsch, de la Universidad de Oxford, o filósofos de la físi-
declaradamente realistas querrán responder de manera afir- ca como David Wallace, de la Universidad de California del Sur,
mativa. No obstante, entre aquellos que rechazan un realismo, han revitalizado en los últimos años esta postura) pretenden dar
digamos, «ingenuo», hay muchos que no aceptan ser tomados una interpretación lo más literal posible del formalismo cuán-
por instrumentalistas. tico, según la cual la superposición de estados debe entenderse
Las razones que pueden ofrecerse para situarse en esta en términos de una multiplicidad de mundos. Esto nos ayudaría
posición intermedia son varias. Por un lado, reconocer que el a comprender, o a visualizar, qué quiere decir que un sistema
instrumentalismo es una ideología demasiado débil para dar posea al mismo tiempo propiedades incompatibles. Sin embar-
cuenta de la actividad científica: no resulta difícil identificar go, el precio a pagar, demasiado alto para muchos, reside en la
en investigadores de distintas disciplinas una motivación co- exuberancia ontológica de este multiverso, por no mencionar
mún relacionada con el descubrimiento de cómo son las cosas. los problemas ligados a dar cuenta de la noción de probabilidad
Además, puede defenderse que dicha motivación es relevante en dicha interpretación. La mecánica bohmiana, por otro lado,
para entender el cambio científico a largo plazo. Las razones introduce partículas clásicas guiadas por la función de onda,
que suelen ofrecerse en favor de esta posición argumentan que entendida aquí como un campo físico real. Sin embargo, para
el éxito predictivo de las teorías científicas parece un milagro ello debe incorporar una fantasmagórica acción a distancia y
si no admitimos que, de algún modo, estas describen una reali- afrontar dificultades en su formulación relativista. Por último,
dad subyacente (en jerga filosófica, este razonamiento se cono- las llamadas «teorías de colapso», las cuales intentan describir
ce como «argumento de los no milagros»). Por último, puede la reducción del paquete de ondas en términos de un proceso
también defenderse que el cambio científico exhibe una cierta físico objetivo sujeto a sus propias leyes dinámicas, adolecen
continuidad, la cual sugiere una aproximación progresiva de las igualmente de sus propios problemas.
teorías hacia una mejor descripción de la realidad. Y aunque Para algunos críticos, lo anterior serían ejemplos de aberra-
tales argumentos no sean concluyentes, sí hacen pensar que no ciones producidas al intentar amoldar la mecánica cuántica a
deberíamos apresurarnos demasiado para liberarnos de toda esquemas interpretativos clásicos, las cuales mostrarían que su

16
no clasicidad se manifiesta de distintas maneras. Pensar que SI TE INTERESA ESTE TEMA...
todas estas interpretaciones presentan rasgos inaceptables suele
venir acompañado de la idea de que la teoría nos obliga a re- Descubre Fronteras de la física cuántica,
considerar nuestras intuiciones realistas. Llegados a este punto, uno de los últimos números de nuestra
puede parecer natural preguntarnos por qué no asumir que la colección TEMAS, en el que 17 expertos
mecánica cuántica no se deja interpretar en términos de una exponen con gran rigor algunos de
realidad independiente del observador. ¿Qué implicaciones tiene los retos físicos y epistemológicos
esto? ¿Nos ofrece una imagen menos problemática? que aún afronta una de las teorías
Algunas propuestas recientes que apuntan en ese sentido se más profundas y fascinantes
encuentran relacionadas con el proyecto de entender la mecá- de todos los tiempos.
nica cuántica en términos de la teoría de la información. Antes
mencioné que la función de onda proporciona información. www.investigacionyciencia.es/revistas/temas/numero/73
Una postura más radical consistiría en defender que los esta-
dos cuánticos no son nada más que información y que la mecáni-
ca cuántica podría derivarse a partir de varios principios de una
eventual teoría de la información. Por otro lado, la información medida, al desinterés de la mayoría de los físicos por las preguntas
tiene que ver con el conocimiento que posee un sujeto acerca relativas a sus fundamentos. Si bien es cierto que, entre quienes
de un sistema. Por tanto, la función de onda no representaría se ocupan de los fundamentos, muy pocos defienden una actitud
algo objetivo, en el sentido de «estar allí» con independencia de instrumentalista, no resulta menos claro que hay una mayoría
quien la utiliza como recurso descriptivo. silenciosa que, de manera tácita, sí da la impresión de estar de
Uno de los defensores de esta estrategia es Christopher Fuchs, acuerdo con ella. Sea como fuere, no resulta extraño que el desin-
físico de la Universidad de Massachusetts en Boston que, en terés por los fundamentos, unido a la falta de consenso en la inter-
los últimos años, ha desarrollado una interpretación conocida pretación y, sobre todo, a la imposibilidad de hacer compatible la
como QBismo (QBism en inglés), nombre que tiene su origen en teoría con el conjunto de intuiciones que usamos para interpretar
la expresión «bayesianismo cuántico». Según él, se trata de un las teorías clásicas, genere una situación de desconcierto que
«realismo participativo» que entiende que buena parte de los ele- afecta a su divulgación. A fin de cuentas, como argumenta Dieks,
mentos de la teoría, como los estados cuánticos, no representan un divulgador solo puede hacer bien su trabajo si la cuestión que
realidades independientes, sino estados relativos al sujeto. Aun se propone comunicar al gran público cuenta con una imagen
así, la teoría tendría también una dimensión objetiva, aunque clara entre los expertos. Esa no parece ser la situación en lo que
cuál sea esta no parece quedar claro en el estado actual de la pro- respecta al significado de la teoría cuántica.
puesta. Que esto suponga o no algún avance en la comprensión de Es cierto que no resulta fácil determinar si pesa más el cariz
la mecánica cuántica constituye hoy un asunto tremendamente realista de algunas interpretaciones y las consecuencias que
controvertido. En cualquier caso, nos obliga a revisar algunos estas implican a la hora de entender la realidad supuestamente
de los presupuestos que durante mucho tiempo se consideraron descrita por la teoría (resulta difícil no sentirse conmocionado
esenciales para entender la actividad científica. Por otro lado, al ante la existencia de mundos alternativos o de conexiones no
hacer una mención explícita de un componente subjetivo, no causales entre sistemas físicos) o la actitud instrumentalista de
parece más inmune al tipo de exageraciones y extrapolaciones algunos físicos, la cual implica no prestar suficiente atención a
a las que se ven sometidas el resto de las propuestas. los fundamentos de la teoría. En cualquier caso, no parece que
la extrañeza asociada con la mecánica cuántica, la cual explotan
INTERPRETACIÓN Y DIVULGACIÓN las falsas interpretaciones, sea fácil de conjurar.
En definitiva, nos encontramos frente a una teo- Sea como fuere, la decisión de cuáles sean las consecuencias
ría que, a pesar de su enorme éxito predictivo, de la teoría no debería dejarse en manos de presuntos gurús
se puede afirmar que sigue estando incompleta cuánticos. Lo único que podemos hacer es pensarla con rigor.
por el lado de su interpretación. A mi entender,
esta no es una cuestión superflua: afecta a la comprensión de la
teoría y a su inserción en el proyecto global de la ciencia. Incluso PARA SABER MÁS
puede afirmarse —aunque sin duda resulte discutible— que la The quantum mechanical worldpicture and its popularization. Dennis Dieks
pregunta acerca de la interpretación de la teoría reviste una en Communication & Cognition, vol. 29, n.o 2, págs. 153-168, 1996.
importancia crucial para afrontar algunos retos centrales, como Quantum theory needs no «interpretation». Christopher A. Fuchs y Asher
la formulación de una teoría de la gravitación cuántica. Todo Peres en Physics Today, vol. 53, n.o 3, págs. 70-71, marzo de 2000.
Qbism, the perimeter of quantum bayesianism. Christopher A. Fuchs.
ello nos obliga a prestar debida atención a los debates relativos
Disponible en arxiv.org/abs/1003.5209, marzo de 2010.
al significado de la mecánica cuántica y a no intentar ocultarlos Scientific realism. Anjan Chakravartty en The Stanford Encyclopedia of
debajo de la alfombra. Philosophy, abril de 2011: plato.stanford.edu/archives/win2016/entries/
Además, esta situación de indefinición interpretativa parece scientific-realism
estrechamente relacionada con la forma en que la teoría llega al The emergent multiverse. David Wallace. Oxford University Press, 2012.
gran público. La falta de consenso en relación con el significado EN NUESTRO ARCHIVO
de la teoría constituye un caldo de cultivo más que propicio para Realismo científico: ¿Sigue el debate? Antonio Diéguez en IyC, marzo de 2012.
la aparición de imprecisiones y exageraciones en la comunica- Más allá del horizonte cuántico. David Deutsch y Artur Ekert en IyC,
ción de la teoría y en su traslado a la cultura popular. noviembre de 2012.
El filósofo de la física Dennis Dieks, de la Universidad de Bayesianismo cuántico. Hans Christian von Baeyer en IyC, agosto de 2013.
¿Qué es real? Meinard Kuhlmann en IyC, octubre de 2013.
Utrecht, ha argumentado que la extravagancia que encontra-
mos en la divulgación de la mecánica cuántica se debe, en gran

17
FÍSIC A CUÁNTIC A

El problema
de la mecánica
cuántica
El debate sobre su interpretación sigue ocupando a los físicos.
¿Es necesario modificar la teoría?
Steven Weinberg
Viñetas de Zach Weinersmith para Investigación y Ciencia

E l desarrollo de la mecánica cuántica,


en las primeras décadas del siglo xx,
supuso una conmoción para muchos
físicos. Hoy, a pesar de sus numero-
sos éxitos, continúa el debate sobre
su significado y sobre su futuro.
La primera sorpresa llegó en forma de desa-
fío para las nítidas categorías a las que se habían
acostumbrado los físicos hacia el año 1900. Había
(condiciones del espacio que impregnaban aque-
llas zonas en las que se ejercían fuerzas eléctricas,
magnéticas o gravitatorias). Las ondas de luz se
interpretaban con claridad como oscilaciones auto-
sostenidas de campos eléctricos y magnéticos. Sin
embargo, para entender ciertas propiedades de la
luz emitida por los cuerpos calientes, Albert Eins-
tein encontró en 1905 que las ondas de luz debían
describirse como una corriente de partículas sin
partículas (átomos, electrones y núcleos) y campos masa, más tarde llamadas fotones.

EN SÍNTESIS

La mecánica cuántica predice la pro- La postura instrumentalista, herede- La postura realista interpreta la fun- Tales problemas podrían estar indi-
babilidad de encontrar un resultado u ra de la interpretación de Copenha- ción de onda como una descripción cando la necesidad de modificar las
otro en un experimento. Sin embargo, gue, postula que la función de onda fidedigna de la realidad. Sin embar- ecuaciones de la mecánica cuántica.
la evolución de la función de onda no es más que una mera herramienta go, eso parece implicar la existencia Las leyes más generales para des-
queda gobernada por una ecuación para calcular probabilidades. Ello im- de muchos universos, así como la de cribir la evolución relativista de las
determinista. ¿De dónde surgen en- pide una formulación de las leyes físi- algunos aspectos no locales de la probabilidades permiten, en principio,
tonces las probabilidades? cas ajena al observador. realidad. dichas modificaciones.

18
¡MAMÁ, MUY BIEN. ¿Y HABÉIS MEDIDO ALGO
QUE YA ERA “REAL”? ¿O FUE EL
HOY HEMOS ACTO DE MEDIR LO QUE HIZO QUE
APRENDIDO LA CANTIDAD MEDIDA COBRASE
A MEDIR! EXISTENCIA?

¡HEMOS
MEDIDO UN
PERRITO DE
JUGUETE!

¿CREES QUE TU INTELIGENCIA CONSCIENTE ¿CREES POSIBLE QUE


TUVO ALGO QUE VER CON TU CAPACIDAD PARA HAYA UNA SERIE CASI
DETERMINAR LA POSICIÓN DEL PERRITO? INFINITA DE HISTORIAS
CUÁNTICAS, EN LAS QUE ¡EL
CASI INFINITAS VER- PERRITO
SIONES DE TI MISMO OLÍA A
HICIERON MEDIDAS PLÁSTICO!
LIGERAMENTE
DISTINTAS?

¡EL
PERRITO
ERA UN
PERRITO
AZUL!

A VER, ¿HABÉIS PUEDE QUE TENGA


MAMÁ, QUE AJUSTAR MIS
APRENDIDO NI
ALGO SOBRE QUÉ EXPECTATIVAS...
SIQUIERA
SIGNIFICA MEDIR? USAMOS
EL
SISTEMA
MÉTRICO.

19
En los años veinte, según las teorías desarrolladas por Louis Steven Weinberg es físico teórico en la Universidad
de Broglie y Erwin Schrödinger, parecía que los electrones, a los de Texas en Austin. Ha destacado por sus
que siempre se había considerado partículas, se comportaban en contribuciones a la teoría cuántica de campos y por
sus aportaciones al modelo estándar de la física de
ocasiones como ondas. Para poder explicar las energías de los es-
partículas. En 1979 recibió el premio Nobel de física
tados estables de los átomos, los físicos tuvieron que abandonar por su formulación de la teoría electrodébil.
la idea de que los electrones actuaban como pequeños planetas
newtonianos en órbita alrededor del núcleo. Un electrón en un
átomo quedaba mucho mejor descrito en términos de ondas,
las cuales se acomodaban en torno al núcleo de modo análogo
a como las ondas sonoras se adecúan a la longitud del tubo de
un órgano (un fenómeno que solo permite que aparezcan ciertas
notas o, en el caso del átomo, limita las energías posibles de los
estados). Las distintas categorías del mundo habían quedado de la nada (Pasado & Presente, 2013), el físico de la Universidad
mezcladas de manera irremediable. de Arizona Lawrence Krauss ha definido el cálculo de cierto
Peor aún: las ondas de los electrones no eran ondas de mate- efecto en el espectro del átomo de hidrógeno como «la mejor
ria electrónica, al modo en que las olas del océano son ondas de y más precisa predicción de toda la ciencia». Más allá de la
agua. Antes bien, como advirtiera Max Born, la onda del electrón física atómica, algunas aplicaciones tempranas de la mecánica
es una onda de probabilidad. Cuando un electrón choca contra cuántica enumeradas por el físico Gino Segrè, de la Universidad
un átomo, resulta imposible predecir en qué dirección rebotará. de Pensilvania, incluyen los enlaces moleculares, las desintegra-
Tras el encuentro, la onda correspondiente se dispersa en todas ciones radiactivas, la conductividad eléctrica, el magnetismo y
direcciones, al igual que ocurre con una ola en un arrecife. Pero, la radiación electromagnética. Otros usos posteriores abarcan
como comprendió Born, eso no quiere decir que el electrón en las teorías de la semiconductividad y la superconductividad, las
sí se esparza. Tomará una dirección bien definida, pero no una enanas blancas y las estrellas de neutrones, las fuerzas nucleares
que podamos predecir. Resulta más probable que rebote en y las partículas elementales. Incluso las especulaciones moder-
una dirección en la que la onda es más intensa, pero cualquier nas más aventuradas, como la teoría de cuerdas, se basan en
dirección es posible. los principios de la mecánica cuántica.
La probabilidad no era algo ajeno a los físicos de los años Muchos físicos llegaron a pensar que las reacciones de
veinte. No obstante, se pensaba que esta simplemente reflejaba Einstein, Feynman y otros ante la extrañeza de la mecánica
un conocimiento incompleto del sistema bajo estudio, no un cuántica habían sido exageradas. Esa era también mi opinión.
indeterminismo intrínseco a las leyes de la física. Las teorías de A fin de cuentas, incluso las teorías de Newton fueron difíci-
Newton sobre el movimiento y la gravitación habían establecido les de aceptar para sus coetáneos. Newton había postulado lo
el estándar de las leyes deterministas: si conocemos razonable- que sus críticos veían como una fuerza oculta, la gravedad, la
mente bien la posición y la velocidad de cada uno de los cuerpos cual no parecía relacionada con nada tangible capaz de tirar y
del sistema solar en un momento dado, las leyes de Newton nos empujar, y que no podía explicarse sobre la base de la filoso-
permitirán determinar con buena precisión dónde se encontra- fía o la matemática pura. Además, sus teorías renunciaban a
rán todos ellos mucho tiempo después. En la física newtoniana, una de las metas principales de Ptolomeo y Kepler, como era
la probabilidad solo aparece cuando nuestro conocimiento es calcular, a partir de primeros principios, las órbitas planeta-
imperfecto; como, por ejemplo, cuando ignoramos los detalles rias. Con todo, la oposición a las ideas newtonianas acabaría
del lanzamiento de un dado. Sin embargo, en la nueva mecánica esfumándose. Newton y sus seguidores lograron dar cuenta no
cuántica, el determinismo parecía haber desaparecido de las solo del movimiento de los planetas y las manzanas que caen,
leyes mismas de la física. sino también del de los cometas y las lunas, de la forma de
Todo esto resultaba muy extraño. En una carta escrita a Born la Tierra y de los cambios de dirección de su eje de rotación.
en 1926, Einstein escribía: Hacia finales del siglo xviii, todos esos éxitos habían otorgado
a las teorías de Newton sobre el movimiento y la gravitación el
La mecánica cuántica es muy impactante. Sin embargo, estatus de correctas o, al menos, el de una aproximación extraor-
una voz interna me dice que no es aún lo definitivo. La teo- dinariamente precisa. Sin duda, es un error exigir de manera
ría da cuenta de mucho, pero no hace nada por acercarnos demasiado estricta que las nuevas teorías físicas se ajusten a
a los secretos del Viejo. En todo caso, yo estoy convencido nuestros prejuicios filosóficos.
de que Él no juega a los dados. En mecánica cuántica, el estado de un sistema en un instante
dado no queda descrito por la lista de posiciones y velocidades
Años después, en una de sus conferencias Messenger impar- de cada una de las partículas y por los valores y las tasas de
tidas en Cornell en 1964, Richard Feynman se lamentaba: «Creo cambio de los distintos campos, como ocurre en física clásica.
que puedo decir con toda tranquilidad que nadie entiende la En su lugar, viene dado por una función de onda: en esencia, una
mecánica cuántica». La ruptura de la mecánica cuántica con lista de números, uno por cada posible configuración del sistema
el pasado fue tan profunda que todas las teorías físicas previas (tales números son complejos; es decir, de la forma a + bi, donde
acabaron denominándose «clásicas». a y b denotan números reales e i corresponde a la raíz cuadrada
No obstante, la extrañeza que despertaba la mecánica cuán- de –1). Si se trata de una sola partícula, tendremos un número
tica carecía de importancia para la mayoría de las aplicaciones. asociado a cada una de las posiciones que esta pueda ocupar en
Los físicos aprendieron a usarla para efectuar cálculos cada vez el espacio. Esto se asemeja a la descripción de una onda sonora
más precisos sobre los niveles de energía de los átomos y sobre en física clásica; sin embargo, en el caso del sonido, el número
la probabilidad de que las partículas saliesen despedidas en asociado a cada posición del espacio nos indica la presión del
una dirección u otra en una colisión. En su libro Un universo aire en dicho punto. En mecánica cuántica, el número que la

20
función de onda asigna a una posición dada refleja la probabi- ral, amplitudes no nulas para cada uno de los dos estados de
lidad de encontrar la partícula allí. ¿Qué hay de terrible en ello? espín bien definido.
Sin duda, Einstein y Schrödinger cometieron un profundo error Hay una regla en mecánica cuántica, conocida como regla
al resistirse a usar la mecánica cuántica, aislándose a sí mismos de Born, la cual nos indica cómo usar la función de onda para
en la etapa final de sus vidas de los emocionantes progresos calcular la probabilidad de obtener los distintos resultados posi-
logrados por sus colegas. bles en un experimento. Por ejemplo, dicha regla establece que,
al medir el espín en una dirección determinada, la probabilidad
NO OBSTANTE, HOY NO ESTOY TAN de obtener el valor positivo o el negativo resultará proporcional
SEGURO COMO LO ESTUVE UNA VEZ al cuadrado del número que la función de onda asocia a cada
ACERCA DEL FUTURO DE LA MECÁNI­ uno de esos dos estados de espín (en rigor, se trata del cuadrado
CA CUÁNTICA. Es una mala señal que aque- del módulo del número complejo correspondiente).
llos físicos que en la actualidad más cómodos La introducción de la probabilidad en los principios de la fí-­
se sienten con ella no consigan ponerse de acuerdo sobre su sica perturbó a muchos en el pasado. Pero el problema de la
significado. La controversia aparece, principalmente, al consi- me­cánica cuántica no es que implique probabilidades. Podemos
derar la naturaleza de la medición en mecánica cuántica. La idea vivir con eso. El problema radica en que, en mecánica cuántica, la
puede ilustrarse mediante un ejemplo sencillo: la medida del manera en que evoluciona la función de onda a lo largo del tiempo
espín de un electrón (el espín de una partícula a lo largo de una queda gobernada por una ecuación, la ecuación de Schrödinger,
dirección dada refleja cuánto rota la materia en torno al eje la cual no implica probabilidades. Es tan determinista como lo
correspondiente a dicha dirección). eran las ecuaciones de Newton para el movimiento y la gravita-
Todas las teorías indican, y los experimentos confirman, que ción. En otras palabras: dada la función de onda en un instante
cuando medimos la magnitud del espín de un electrón en una determinado, la ecuación de Schrödinger predice con exactitud
dirección determinada solo hay dos resultados posibles. Uno cuál será la función de onda en cualquier momento futuro. Ni
de ellos es un número positivo, igual a una constante univer- siquiera existe la posibilidad del caos, la sensibilidad extrema a
sal de la naturaleza (h, la constante originalmente introducida las condiciones iniciales que sí permite la mecánica newtoniana.
por Max Planck en su teoría de la radiación térmica de 1900, De manera que, si consideramos que todo el proceso de medición
dividida por 4p). El otro resultado es el opuesto, el negativo se rige por las ecuaciones de la mecánica cuántica, y resulta que
del anterior. Los valores positivos o negativos
del espín corresponden a un electrón que gira
en sentido horario o antihorario con respecto al
eje considerado. ¡LO HAS AHORA NO PODRE-
Sin embargo, es solo cuando llevamos a cabo DEJADO MOS COLAPSAR
la medición cuando estas dos opciones aparecen INCONS- NINGUNA FUNCIÓN
como las únicas posibles. Un espín que no ha sido
CIENTE! DE ONDA.
medido es como un acorde musical formado por
la superposición de dos notas, la correspondiente
al espín positivo y al negativo, cada una con su
propia amplitud. Y al igual que un acorde produ-
ce un sonido distinto del que generan sus notas
constitutivas por separado, el estado de espín de
un electrón que aún no ha sido medido difiere
cualitativamente de cada uno de los dos estados
de espín bien definido. En esta analogía musical,
es como si el acto de medir transfiriese toda la
intensidad del acorde a una sola de las notas, la
cual escuchamos entonces por sí sola.
Pongamos lo explicado hasta ahora en tér-
minos de la función de onda. Si dejamos de
lado todos los aspectos de un electrón salvo su
espín, no queda mucho de ondulatorio en su
función de onda: esta constará de dos números,
uno por cada signo del espín en la dirección
escogida, análogos a las amplitudes de cada una
de las notas del acorde. (Por simple que pueda
parecer, semejante función de onda incorpora
mucha más información que la mera elección
entre el valor positivo y el negativo. Es justa-
mente esa información extra lo que hace que las
computadoras cuánticas, las cuales almacenan
los datos en funciones de onda de esta clase,
sean mucho más potentes que las ordinarias.)
La función de onda de un electrón cuyo espín
aún no hemos medido tiene, de manera gene-

21
dichas ecuaciones son perfectamente deterministas, ¿cómo apa- ven de modo muy diferente el origen de la probabilidad en el
recen las probabilidades en mecánica cuántica? proceso de medida. Por las razones que explicaré a continuación,
Una respuesta común es que, al efectuar una medida, el es- ninguna de ellas me resulta verdaderamente satisfactoria.
pín (o cualquier otra cantidad que estemos midiendo) queda
sometido a una interacción con un entorno macroscópico que LA POSTURA INSTRUMENTALISTA es des-
lo zarandea de manera impredecible. Dicho entorno podría ser cendiente de la interpretación de Copenhague.
la lluvia de fotones del haz de luz que usamos para observar el Sin embargo, en lugar de postular una frontera
sistema, tan impredecible en la práctica como una cascada de a partir de la cual la realidad ya no queda des-
gotas de lluvia. Eso desbarataría la superposición de estados y crita por la mecánica cuántica, rechaza que la
conduciría a un resultado imposible de vaticinar (este proceso mecánica cuántica en su totalidad constituya una descripción de
recibe el nombre de «decoherencia»). Sería como si, de alguna la realidad. Sigue habiendo una función de onda, pero esta ya no
manera, un fondo ruidoso hiciese audible una sola de las notas es real, como una partícula o un campo, sino un mero instrumen-
que componen un acorde. Sin embargo, esta respuesta evade la to para calcular las probabilidades de los distintos resultados que
pregunta. Si la ecuación de Schrödinger, que es determinista, no podemos obtener cuando efectuamos una medida.
solo gobierna la evolución del espín, sino también la del aparato En mi opinión, el problema de este enfoque no es solo que
de medida e incluso la del físico que realiza el experimento, en- renuncie a una meta fundamental de la ciencia: describir qué
tonces los resultados no deberían ser en principio impredecibles. ocurre realmente «ahí fuera». Se trata de una capitulación par-
De modo que, una vez más, nos enfrentamos al problema sobre ticularmente desafortunada. Según la postura instrumentalista,
el origen de las probabilidades en mecánica cuántica. tendríamos que aceptar, como leyes fundamentales de la natura-
En los años veinte del siglo pasado, Niels Bohr ofreció una leza, las reglas (como la regla de Born) sobre cómo usar la función
respuesta a esta pregunta de la mano de lo que más tarde da- de onda para calcular las probabilidades de los resultados cuando
ría en llamarse interpretación de Copenhague. Según Bohr, al los humanos llevamos a cabo una medición. Como consecuencia,
efectuar una medición, el estado de un sistema «colapsa» a un el ser humano entra en las leyes de la naturaleza a su nivel más
resultado u otro de una manera que, en sí misma, no se puede fundamental. Según Eugene Wigner, uno de los pioneros de la
describir con la mecánica cuántica y que resulta verdaderamente teoría cuántica, «no es posible formular las leyes fundamentales
impredecible. Esta respuesta es hoy ampliamente considerada de la mecánica cuántica de un modo completamente coherente
como inaceptable. No parece haber ningún modo de situar la sin hacer referencia a la consciencia».
frontera entre los regímenes en los que, según Bohr, la mecánica Así pues, la postura instrumentalista da la espalda a la idea,
cuántica puede aplicarse o no. Se da la circunstancia de que yo posible desde Darwin, de un mundo gobernado por leyes imper-
fui estudiante de posgrado en el instituto de Bohr, en Copenha- sonales, las cuales controlan el comportamiento humano junto
gue. Pero en aquella época él era un gigante y yo era muy joven, con todo lo demás. No es que nos opongamos a pensar en el
y nunca tuve la oportunidad de preguntarle sobre estos asuntos. papel del ser humano. Nos gustaría entender la relación entre los
En la actualidad existen dos posturas predominantes sobre humanos y la naturaleza. Pero, en lugar de limitarnos a asumir
la mecánica cuántica: la realista y la instrumentalista, las cuales el carácter de dicha relación incorporándola en lo que creemos

¿CREES EN EL NO. ESTAMOS EN LA VERSIÓN DE LA HISTORIA EN


MULTIVERSO? LA QUE CREO QUE EVERETT ESTABA EQUIVOCADO.

22
que son las leyes fundamentales, preferiríamos deducirla a partir
de leyes que no hagan referencia explícita a los humanos. Puede
que tarde o temprano tengamos que renunciar a este objetivo,
pero no creo que ese momento haya llegado aún.
La postura instrumentalista
Algunos de los físicos que adoptan la postura instrumen- da la espalda a la idea,
talista defienden que las probabilidades que se extraen de la
función de onda son en realidad probabilidades objetivas, in-
posible desde Darwin,
dependientes de si hay o no humanos efectuando una medida. de un mundo gobernado
En mi opinión, este argumento es insostenible. En mecánica
cuántica, las probabilidades no existen hasta que alguien elige
por leyes impersonales que
qué va a medir, como el espín a lo largo de una dirección u otra. controlan el comportamiento
A diferencia de lo que ocurre en física clásica, aquí es necesario
hacer una elección, ya que la mecánica cuántica nos impide humano junto con todo
medir todo al mismo tiempo. Como advirtió Werner Heisenberg, lo demás
una partícula no puede tener simultáneamente una posición
y una velocidad definidas: medir una nos impide medir la otra.
De igual modo, si conocemos la función de onda que describe
el espín de un electrón, podremos calcular la probabilidad de
que el espín adopte un valor positivo en la dirección norte si eso resulta profundamente inquietante y, al igual que otros físicos,
es lo que decidimos medir, o un valor positivo en la dirección yo también preferiría una sola historia.
este si eso es lo que deseamos medir. Sin embargo, no podemos En todo caso, y más allá de nuestras provincianas preferen-
preguntar acerca de la probabilidad de que el espín sea posi- cias particulares, hay otro aspecto poco satisfactorio del enfoque
tivo en ambas direcciones, ya que no existe ningún estado en realista. Según este, la función de onda del multiverso evolu-
el que el espín de un electrón adopte un valor definido en dos ciona de manera determinista. Podemos seguir pensando en
direcciones distintas. las probabilidades como en el porcentaje de las ocasiones que
aparece cada resultado cuando en cualquiera de esas historias
TALES PROBLEMAS PUEDEN SORTEARSE repetimos muchas veces un experimento. Sin embargo, las re-
PARCIALMENTE EN LA POSTURA REA­ glas que gobiernan qué probabilidades observamos tendrían
LISTA —en cuanto opuesta a la instrumenta- que poder obtenerse a partir de la evolución determinista del
lista— acerca de la mecánica cuántica. En ella, multiverso como un todo. En caso contrario, para predecir esas
la función de onda y su evolución determinista probabilidades tendremos que hacer suposiciones adicionales
son consideradas como una descripción genuina de la realidad. sobre qué ocurre cuando los humanos efectuamos medidas, lo
No obstante, esto nos aboca a otros problemas. que nos trae de nuevo a los problemas de la postura instrumen-
La postura realista encierra una implicación muy extraña, la talista. Ha habido varios intentos por incorporar en el enfoque
cual fue señalada por primera vez por Hugh Everett en su tesis realista varias reglas que, como la regla de Born, sabemos que
doctoral, leída en 1957 en la Universidad de Princeton. Cuando dan buenos resultados experimentales. Pero, en mi opinión, no
un físico mide el espín de un electrón en una dirección dada, han tenido éxito.
digamos en la dirección norte, la función de onda asociada al El enfoque realista ya se había topado con otro problema
electrón, al aparato de medida y al físico mismo evoluciona de mucho antes de que Everett postulara sus múltiples historias.
manera determinista, como dicta la ecuación de Schrödinger. Dicha dificultad quedó plasmada en un artículo escrito en 1935
Sin embargo, como consecuencia de su interacción durante el por Einstein, Boris Podolsky y Nathan Rosen, y guarda relación
proceso de medida, dicha función de onda se convierte en una con el fenómeno conocido como entrelazamiento cuántico.
superposición de dos componentes: una en la que el espín es Tendemos a pensar que la realidad admite una descripción
positivo y en la que todo aquel que mire pensará que es positivo; y local. Yo puedo hablar de lo que ocurre en mi laboratorio y usted
otra en la que el espín es negativo y en la que todo el mundo cree puede describir lo que sucede en el suyo, pero no tenemos la
que es negativo. Dado que en cada componente todos creen que necesidad de hablar simultáneamente de lo que pasa en ambos.
el espín posee un signo bien definido, dicha superposición resulta En mecánica cuántica, sin embargo, es posible que un sistema
indetectable. De hecho, la historia del mundo se ha dividido en físico se encuentre en un estado entrelazado, en el que las corre-
dos ramas, cada una desconectada de la otra. laciones entre sus partes constituyentes persisten aunque estas
Aunque todo esto ya resulta bastante extraño, esa división se hallen arbitrariamente lejos una de otra, como si fuesen los
de la historia no se limitaría a las situaciones en las que alguien extremos de una vara rígida y de gran longitud.
mide un espín. Según la imagen realista, el mundo se está bi- Consideremos el estado de un par de electrones cuyo espín
furcando de manera constante: lo hace cada vez que un cuerpo total en cualquier dirección es cero. En un estado así, la fun-
macroscópico queda vinculado a una alternativa entre estados ción de onda (cuando dejamos de lado todo menos el espín)
cuánticos. Esta inconcebible variedad de historias coexistentes viene dada por una suma de dos términos: en uno de ellos el
ha alimentado numerosas historias de ciencia ficción y ofrece electrón A tiene espín positivo en, por ejemplo, la dirección
una justificación para la idea del multiverso, en el que la historia norte, mientras que el electrón B tiene espín negativo en esa
cósmica en la que nos encontramos ha de cumplir con el requi- misma dirección; en el otro término, los signos positivo y nega-
sito de presentar condiciones lo suficientemente benignas como tivo estarán intercambiados. Decimos entonces que los espines
para permitir la existencia de seres vivos conscientes [véase están entrelazados. Si no intervenimos, ese estado entrelazado
«El multiverso cuántico», por Yasunori Nomura, en este mismo persistirá por más que los electrones se separen una distancia
número]. Pero la panorámica de todas estas historias paralelas arbitrariamente grande. Con independencia de cuán lejos se

23
hallen, en semejante situación solo tiene sentido hablar de la Por mi parte, hace poco he estado estudiando la posibili-
función de onda de los dos electrones, no de la de cada uno dad de buscar experimentalmente desviaciones de la mecánica
de ellos por separado. El entrelazamiento contribuyó al rece- cuántica con relojes atómicos. La base de estos dispositivos es
lo de Einstein hacia la mecánica cuántica mucho más que la un instrumento inventado por el ya fallecido Norman Ramsey,
aparición de probabilidades. de Harvard, el cual sirve para ajustar la frecuencia de una ra-
Por extraño que nos resulte, el entrelazamiento cuántico pue- diación de microondas o visible y acompasarla con la frecuencia
de observarse en los experimentos. Pero ¿cómo es posible que de oscilación de la función de onda de un átomo que se halla
algo tan no local represente la realidad? en una superposición de dos estados de diferente energía. Esta
última viene dada por la diferencia de energía de los dos estados
¿QUÉ CABE HACER CON TODOS ESTAS atómicos dividida por la constante de Planck. Tiene el mismo
LIMITACIONES DE LA MECÁNICA CUÁN- valor independientemente de las condiciones externas, por lo
TICA? Una respuesta razonable es la ya legen- que sirve como referencia fija para la frecuencia, del mismo
daria recomendación que suele darse a los estu- modo en que el cilindro de paladio e iridio custodiado en Sèvres
diantes inquisitivos: «cállate y calcula». No sirve como referencia para la unidad de masa.
existen dudas acerca de cómo utilizar la mecánica cuántica, sino Ajustar la frecuencia de una onda electromagnética para
solo sobre cómo describir lo que significa, así que tal vez el pro- que iguale dicha frecuencia atómica viene a ser como ajustar
blema no sea más que uno de falta de palabras adecuadas. un metrónomo para acompasarlo con otro. Si los ponemos en
Por otro lado, puede que las dificultades para entender el marcha al mismo tiempo y siguen sincronizados después de,
proceso de medición en su formulación actual nos estén aler- digamos, mil pulsaciones, sabremos que las frecuencias de uno y
tando de que la teoría necesita modificaciones. La mecánica otro coinciden en, al menos, una parte por cada mil. La mecánica
cuántica funciona tan bien cuando la aplicamos a los átomos cuántica predice que, en algunos relojes atómicos, ese ajuste
que cualquier teoría que pudiera sustituirla tendría que ser casi debería alcanzar una precisión de una parte en 100.000 billones
indistinguible de ella al aplicarla a objetos tan diminutos. Sin (1/1017), un nivel que de hecho se alcanza en el laboratorio. Sin
embargo, quizá pueda diseñarse una nueva teoría en la que las embargo, si las correcciones a la mecánica cuántica representa-
superposiciones de los estados asociados a objetos de gran ta- das por los nuevos términos de la ecuación de Lindblad fueran
maño, como los físicos y sus aparatos de medida, experimenten de una parte en 100.000 billones, entonces dicha precisión se
un colapso rápido y espontáneo incluso estando aislados, y en habría perdido. Por tanto, sabemos que los nuevos términos han
la que las probabilidades evolucionen hasta alcanzar los resul- de implicar una corrección aún menor.
tados que dicta la mecánica cuántica. Las múltiples historias de ¿Cuán relevante es esta cota? Por desgracia, las ideas para
Everett convergerían de manera natural en una sola. El objetivo modificar la mecánica cuántica no solo son especulativas, sino
de concebir una nueva teoría es lograr que todo esto ocurra sin también vagas, por lo que ignoramos qué magnitud deberían
necesidad de otorgar a la medida ningún papel especial en las alcanzar tales correcciones. En lo que atañe no solo a este asunto,
leyes de la física, sino como parte de lo que, en la teoría pos- sino de manera más general al futuro de la mecánica cuántica,
cuántica, sería un proceso físico ordinario. solo puedo repetir las palabras de Viola en Noche de Reyes: «Oh,
Una de las dificultades a la que nos enfrentamos es que care- tiempo, tú debes desenmarañar esto, no yo».
cemos de pistas experimentales: hasta la fecha, todos los datos
concuerdan con las predicciones de la mecánica cuántica. Sin Artículo publicado originalmente en The New York Review of
embargo, existen algunos principios generales que, de modo Books con el título «The trouble with quantum mechanics».
sorprendente, acotan sobremanera las formas que podría adop-
tar esa nueva teoría.
En primer lugar, las cantidades que representen probabilida-
des tendrán que venir dadas por números positivos, los cuales
habrán de sumar siempre 100 por cien. Otro requisito, también PARA SABER MÁS
satisfecho en mecánica cuántica, es que, en un estado entrela- Lectures in quantum mechanics. Steven Weinberg. Cambridge University
zado, la evolución de las probabilidades durante la medida no Press, segunda edición, 2015.
puede permitir el envío instantáneo de información. Eso violaría Lindblad decoherence in atomic clocks. Steven Weinberg in Physical Review A,
la teoría de la relatividad, la cual prohíbe la existencia de señales vol. 94, art. 042117, octubre de 2016.
El gran cuadro: Los orígenes de la vida, su sentido y el universo entero. Sean
que viajen más rápido que la luz.
Carroll. Pasado & Presente, 2017.
Al combinar estas dos condiciones, puede verse que la ley La publicación original de este artículo provocó una gran cantidad de
más general para la evolución de las probabilidades ha de estar comentarios. Una selección de ellos y la réplica del autor pueden encontrarse
regida por una ecuación de un tipo conocido como «ecuaciones en www.nybooks.com/articles/2017/04/06/steven-weinberg-puzzle-
de Lindblad». Esta familia incluye la ecuación de Schrödinger quantum-mechanics. Incluye cartas de David Mermin, Jeremy Bernstein,
Michael Nauenberg, Jean Bricmont, Sheldon Goldstein y Tim Maudlin.
como un caso particular, pero en general comprende toda una
variedad de cantidades nuevas, las cuales representan desviacio- EN NUESTRO ARCHIVO
nes con respecto a la mecánica cuántica. Por supuesto, se trata Teoría cuántica y realidad. Bernard D’Espagnat en IyC, enero de 1980.
de cantidades cuyos detalles desconocemos. A pesar de haber pa- Los muchos mundos de Hugh Everett. Peter Byrne en IyC, febrero de 2008.
Más allá del horizonte cuántico. David Deutsch y Artur Ekert en IyC,
sado prácticamente inadvertida fuera de la comunidad teórica,
noviembre de 2012.
hay una serie de artículos interesantes, los cuales se remontan a Efectos cuánticos macroscópicos. Markus Aspelmeyer y Markus Arndt en IyC,
un influyente trabajo publicado en 1986 por Giancarlo Ghirardi, marzo de 2013.
Alberto Rimini y Tullio Weber, de la Universidad de Trieste, Bayesianismo cuántico. Hans Christian von Baeyer en IyC, agosto de 2013.
que han usado las ecuaciones de Lindblad para generalizar la Teorías supracuánticas. Miguel Navascués en IyC, septiembre de 2016.
mecánica cuántica de varias maneras.

24
FÍSIC A CUÁNTIC A

El puzle
de la
teoría cuántica
¿Es posible zanjar científicamente el debate sobre
la naturaleza del mundo cuántico?
Adán Cabello
Viñetas de Zach Weinersmith para Investigación y Ciencia

D ecía John Wheeler, director


de tesis de Richard Feynman
y en parte responsable de que
Steven Weinberg se traslada-
se en 1982 a la Universidad
de Texas en Austin: «La teoría cuántica no me
preocupa en absoluto. Es simplemente la manera
en que funciona el mundo. Lo que me corroe [...]
es entender [...] de dónde viene». Wheeler, que
falleció en 2008, dedicó buena parte de su vida a
buscar la respuesta a esta pregunta. Yo la reformu-
laría así: ¿cómo tiene que ser un universo para que
la teoría cuántica sea la herramienta predictiva
más eficaz?
Hace poco, Weinberg ha confesado su preocu-
pación por lo que considera «el problema de la
mecánica cuántica» y por el futuro de la teoría
[véase «El problema de la mecánica cuántica»,

EN SÍNTESIS

La mecánica cuántica choca con Un enfoque tradicional se ha basado Una tercera opción consiste en acep- La respuesta podría apuntar a un
algunas de nuestras intuiciones más en cuestionar el carácter intrínseca- tar la teoría cuántica tal y como es y aspecto clave de la realidad física:
arraigadas acerca del mundo físico. A mente probabilístico de la teoría. Otros preguntarse sobre su origen: ¿cómo el universo tal vez carezca de leyes
lo largo de la historia, esa situación ha han defendido la necesidad de corregir debería ser un universo para que la que determinen las probabilidades
generado un continuo debate acerca sus ecuaciones fundamentales para in- teoría cuántica constituya la herra- de obtener un resultado u otro en un
de su significado. corporar el proceso de medición. mienta predictiva más eficaz? experimento.

25
ASÍ QUE PUEDE QUE HUBO UN TIEMPO EN EL QUE
UNA PARTE DEL UNIVERSO CREÍAMOS EN UN COSMOS
SEA ALEATORIA. CENTRADO EN EL SER HUMANO.
HOY YA NO LO HACEMOS,
¿QUÉ HAY DE MALO
EN ELLO? ¡Y ESTAMOS BIEN!

TAMBIÉN PODEMOS DEJAR DE SER


QUISIMOS ESPECIALES. PODEMOS PRESCINDIR
CREER EN UN DE LA IDEA DE QUE TODO
UNIVERSO ESTÁ ORDENADO A UN NIVEL
GOBERNADO FUNDAMENTAL.
SIEMPRE PODEMOS HACER ESO...
POR LEYES ¡Y NO SUCEDE
FUNDAMENTALES. NADA TAN TERRIBLE!
PERO PUEDE QUE
NO OCURRA ASÍ.
¿Y QUÉ?

¿Y ESTA SENSACIÓN DE PAVOR


EXISTENCIAL QUE SE ME
HA QUEDADO, QUÉ?
PERO, APARTE DE ESO,
¡TODO ESTÁ BIEN!

26
por Steven Weinberg; Investigación y Ciencia, agosto de 2017]. Adán Cabello es catedrático de física
Ha desgranado qué aspectos de la teoría le incomodan y ha de la Universidad de Sevilla. Sus
sugerido cómo cambiarla. A continuación me gustaría explicar investigaciones se centran en los
fundamentos de la física cuántica.
en qué aspectos estoy de acuerdo con él y en cuáles no. Y, sobre
todo, me gustaría sugerir cómo creo que deberíamos actuar para
resolver este «problema» de una vez por todas.


ANTES DE PROSEGUIR, UN MATIZ SE-
MÁNTICO.Considero fundamental distinguir
entre teoría cuántica y mecánica cuántica, pues
dicha distinción resultará útil para identificar
dónde, y dónde no, radica el problema.
Como afirmaba Scott Aaronson en su libro Quantum com- UNA DE LAS CRÍTICAS DE WEINBERG 
puting since Democritus (Cambridge University Press, 2013), la es que «no parece haber ningún modo de si-
teoría cuántica es una especie de «sistema operativo sobre el tuar la frontera entre los regímenes en los que
que [algunas] teorías físicas funcionan como software de apli- [...] la mecánica cuántica puede aplicarse o
cación». Per se, la teoría cuántica no es más que una teoría no». No estoy de acuerdo. Desde la perspecti-
abstracta de probabilidades, la cual puede estudiarse —y debe- va de la teoría cuántica, la frontera está claramente definida:
ría enseñarse— desligada de su aplicación a problemas físicos. la establece la capacidad que tenga un observador para efec-
Esta teoría abstracta de probabilidades se basa en los siguientes tuar medidas. Para otro observador, equipado con otros apara-
axiomas: tos que permitan resolver más o menos detalles, el límite se
encontrará en otro sitio. Pero, para un observador con una ca-
• El estado de un sistema viene dado por una lista de probabili-
pacidad experimental concreta, la frontera siempre está per-
dades. Dichas probabilidades son las que un observador con
fectamente definida.
capacidad para efectuar «medidas» sobre el sistema asigna
Hay otro aspecto en el que la distinción entre teoría y me-
a cada uno de los resultados posibles. Matemáticamente, ese
cánica cuántica resulta útil. Para Weinberg, el problema radica
estado se representa mediante un «rayo» (o dirección) en
en que «en mecánica cuántica, la manera en que evoluciona
un espacio vectorial complejo. Todos los rayos corresponden
la función de onda a lo largo del tiempo queda gobernada por
a estados posibles. El «sistema» queda definido por el tipo
una ecuación, la ecuación de Schrödinger, la cual no implica
de medidas que el observador puede hacer.
probabilidades». Por tanto, «¿cómo aparecen las probabilidades
• Las transformaciones reversibles de dicho estado quedan en mecánica cuántica?».
representadas por cierta clase de objetos matemáticos, llama- En la teoría cuántica, la función de onda es el estado del sis-
dos operadores unitarios, los cuales actúan sobre el rayo que tema, el cual es una lista de probabilidades. Poco importa cómo
representa el estado. Todos los operadores unitarios corres- evolucione en el tiempo: sigue siendo una lista de probabilida-
ponden a transformaciones reversibles posibles. des. Ergo, en realidad, no hay ningún problema con la mecánica
cuántica, sino una pregunta a la que hemos de responder: ¿por
• Las medidas que un observador puede efectuar sobre el sis-
qué la herramienta predictiva más eficaz de la que disponemos
tema quedan representadas por otra clase de operadores, lla-
para describir el mundo es una teoría de probabilidades? Hay
mados autoadjuntos, cuyas propiedades (sus «autovalores»,
tres respuestas posibles.
en jerga técnica) determinan los posibles resultados de una
Primera: No es cierto que la mecánica cuántica sea una teoría
medida. Todos los operadores autoadjuntos corresponden
de probabilidades. Existe una forma de verla como una teoría de-
a medidas posibles.
terminista consistente.
• Para un estado inicial dado, la probabilidad de obtener un Segunda: No es cierto que la mecánica cuántica sea una
resultado específico se calcula mediante una regla propues- teoría completa. Hay determinados aspectos (en particular, el
ta por Max Born en 1926. El estado del sistema después de proceso de la medición) que es necesario corregir.
una medida ideal se obtiene aplicando una regla que el Tercera: El universo carece de leyes que determinen las
físico alemán Gerhart Lüders propuso en 1951. probabilidades de los resultados de ciertas medidas. Un ob-
servador asigna probabilidades (es decir, un estado) a partir
Por otro lado, la mecánica cuántica constituye la aplicación de la información que posee; pero ello no quiere decir que las
de esta teoría abstracta de probabilidades a las moléculas, los probabilidades (el estado) sean objetivas. Ello obliga a que, para
átomos, los fotones y otros entes físicos. hacer predicciones, el observador tenga que adoptar una teoría
Los ingredientes fundamentales en esta «capa extra de soft- de probabilidades que no asuma que dichas probabilidades es-
ware» son tres: la ecuación de Schrödinger, la cual establece tén predeterminadas. Desde esta perspectiva, la teoría cuántica
que el operador matemático asociado a la energía total es, ade- sería simplemente la forma más eficaz de hacer comprensible
más, el que determina cómo evoluciona el estado a lo largo del lo incomprensible.
tiempo; las «reglas de cuantización» para convertir problemas Dependiendo de cuál sea la respuesta correcta, los pasos
de la física clásica en cuánticos, y las llamadas «reglas de super- que habremos de dar y el futuro de la mecánica cuántica serán
selección», las cuales impiden preparar determinados estados distintos.
y realizar ciertas medidas (por ejemplo, una regla de superse- Coincido con Weinberg en que es una mala señal que, des-
lección viene de la carga eléctrica: no es posible preparar un pués de tantos años —¡estas cuestiones ya se debatían en 1926!—,
estado correspondiente a la superposición de dos estados con los físicos sigan sin estar de acuerdo sobre el significado de la
cargas eléctricas diferentes). teoría. Comparto el análisis de que existen esencialmente dos

27
¿Y si la posición no es sino una propiedad emergente? ¿Cuál
si no es el precio que hay que pagar por ser un constituyente
elemental del universo? ¿Cómo van a ser estos constituyentes
«elementales» y, a la vez, tener olor, sabor, color, posición y
velocidad? ¿Y si el determinismo es también emergente?

posturas muy distintas, que él llama —inadecuadamente, en aún debe responder numerosas preguntas. ¿En qué sentido se
mi opinión— «realista» e «instrumentalista», para abordar el desdoblan los universos? ¿Se desdoblan también las masas, las
asunto. Y convengo también en que, hoy en día, ninguna de estas cargas eléctricas y el espaciotiempo? ¿Qué sistema de referencia
dos posturas resulta verdaderamente satisfactoria. Pero eso no define la función de onda universal? ¿Qué ocurre con la teoría
quiere decir que ambas sean igualmente insatisfactorias. La pos- de la relatividad? ¿Por qué no hay conexión entre los univer-
tura realista puede asociarse con quienes creen que la respuesta sos? ¿Y por qué en nuestro(s) universo(s) las probabilidades
a la pregunta anterior es la primera o la segunda, mientras siguen la regla de Born? Los defensores de esta propuesta han
la instrumentalista correspondería a quienes se decantan de formular una teoría coherente que responda a todas estas
por la tercera. preguntas. En ausencia de dicha teoría, la interpretación de los
Resulta habitual leer que es imposible zanjar esta dis- muchos mundos no es más que una solución ad hoc de dudosa
cusión por métodos científicos y que, para ello, hemos de consistencia y que poco nos dice de la naturaleza más allá
recurrir a un «juicio metafísico». No creo que sea así. No de que, misteriosamente, permite la existencia de un número
se trata de discutir apasionadamente cuál de estas opciones fantástico de universos. Tienen mucho trabajo por delante sus
cada uno cree correcta ni de argumentar con cuál de ellas nos defensores.
sentimos más cómodos o menos incómodos. Como veremos, No habla Weinberg de otras variantes realistas, como la
ninguna de las respuestas pasa de ser un proyecto inacabado mecánica bohmiana. Sin embargo, en todas ellas los problemas
lleno de cabos sueltos. Se trata de examinar, científicamente, son similares y pueden resumirse como sigue: hasta ahora,
el estado real de cada uno de esos proyectos, identificar los nadie ha conseguido construir una teoría realista compatible
problemas que plantean y, por último, resolverlos o demostrar con la relatividad especial de Einstein y que haga las mismas
que son irresolubles. predicciones que la mecánica cuántica. Mucho peor: en 1964,
En lo que sigue intentaré resumir qué problemas creo que John Bell demostró que todas las teorías realistas locales in-
deberían abordarse antes de seguir perpetuando un debate cluyen necesariamente predicciones que difieren de las de la
que ya dura demasiado, que afecta al futuro de la física y, en mecánica cuántica. Predicciones que, según han demostrado
concreto, a problemas tan fundamentales como el de extender los experimentos, no se cumplen en nuestro universo [véase
la teoría cuántica a otros sistemas físicos, en particular a la «Un test de Bell sin escapatorias», por Carlos Abellán, Wal-
gravedad. dimar Amaya y Morgan W. Mitchell; Investigación y Ciencia,
enero de 2016].
COMENCEMOS CON LOS FÍSICOS A LOS
QUE WEINBERG LLAMA «REALISTAS» PASEMOS AHORA A QUIENES CONSIDE-
y a quienes yo prefiero denominar «propugnan- RAN QUE LA OPCIÓN CORRECTA ES LA
tes del realismo intrínseco». Son aquellos que SEGUNDA, según la cual la mecánica cuánti-
defienden que las probabilidades de los resulta- ca no sería una teoría completa —Weinberg
dos de las medidas están determinadas por propiedades intrín- entre ellos, aunque sin mucho entusiasmo,
secas al sistema observado. Los hay de dos tipos: quienes creen dicho sea de paso—. Esta postura se basa en la creencia de que
que la función de onda es, en sí misma, una propiedad intrínse- los problemas con que se encuentran los defensores del realis-
ca; y los que sostienen que la función de onda solo representa el mo intrínseco podrán resolverse «corrigiendo» la mecánica
conocimiento que posee un observador acerca de una realidad cuántica: por ejemplo, añadiendo nuevos términos a la ecua-
intrínseca subyacente. Weinberg solo se ocupa explícitamente ción de Schrödinger.
de un subconjunto de los primeros: los defensores de la inter- La idea no es nueva. Su versión más conocida la hallamos en
pretación de los muchos mundos. Estos suscriben que existe una un modelo enunciado en 1986 por Giancarlo Ghirardi, Alberto
única función de onda del universo, la cual evoluciona de forma Rimini y Tullio Weber, de la Universidad de Trieste, el cual in-
completamente determinista y de tal manera que, con cada me- cluía un mecanismo físico de colapso espontáneo de la función
dición, el universo se desdobla en tantas ramas desconectadas de onda. En este espíritu, el propio Weinberg consideró en 1989
como resultados posibles hay. una clase de modificaciones no lineales de la mecánica cuántica.
La postura de los muchos mundos no constituye una solu- Un problema de este enfoque reside en que hay muchas
ción, sino el comienzo de un programa de investigación que maneras de abordarlo, y ninguna de las que se han propuesto

28
de onda para calcular las probabilidades».
SEGÚN MIS ÚLTIMOS En absoluto: lo que hemos de hacer es, como
EXPERIMENTOS LÍTICOS, LA decía Wheeler, intentar comprender de dón-
FRONTERA ENTRE LA FÍSICA de viene la teoría cuántica. Entender cómo
CLÁSICA Y LA CUÁNTICA tiene que ser un universo para que la teoría
ESTÁ AHORA EN LA cuántica constituya la herramienta predictiva
PIEDRA PEQUEÑA. más eficaz.
En particular, antes de adoptar la postura
instrumentalista, uno debería resolver el si-
guiente problema. Supongamos que la opción
correcta es la tercera; es decir, que el universo
carece de leyes que determinen las probabi-
lidades de los resultados de ciertas medidas.
Enfrentémonos al reto de construir una teoría
predictiva en esa situación, a priori, tan ad-
versa. ¿Es cierto que, bajo tales condiciones,
la teoría cuántica proporciona la mejor herra-
mienta predictiva?
Si fuésemos capaces de demostrar que la
respuesta es afirmativa, habríamos aprendido
mucho sobre el origen de la teoría cuántica. Y
habríamos aprendido mucho sobre el univer-
so. Lo que estoy proponiendo es una «deriva-
ción» o «reconstrucción» de la teoría cuánti-
ca, parecida a las que se han sugerido en los
últimos años [véase «Teorías supracuánticas»,
por Miguel Navascués; Investigación y Cien-
cia, septiembre de 2016], pero asumiendo un
modelo muy concreto de universo y un pro-
pósito muy concreto para la teoría.
Creo que se trata de un proyecto necesario
y factible. Ello también explica por qué no co-
mulgo con la etiqueta de «instrumentalista».
El instrumentalismo es una posición filosófi-
ca que sostiene que las teorías científicas no
han de intentar representar la realidad, sino
que deben ser instrumentos para manejarse
en el mundo. Esto puede parecer científica-
mente poco ambicioso si damos por sentado
que la realidad se encuentra constituida por
propiedades intrínsecas. Pero ¿qué sucede si
la realidad no contiene leyes que dicten las
probabilidades de los resultados de ciertas
hasta ahora y que predicen diferencias con respecto a la mecá- medidas? ¿Hace eso que la realidad sea «irreal»? ¿No parece
nica cuántica ha pasado el filtro de los experimentos. Existen, mucho más sensato hacer la observación de que la realidad
además, problemas asociados a la consistencia lógica de las ofrece también este aspecto y buscar la mejor herramienta para
teorías resultantes. desenvolverse? ¿Implica esto «renunciar a una meta fundamen-
Así pues, de nuevo nos hallamos más ante una línea de inves- tal de la ciencia», como afirma Weinberg? ¿No es más bien co-
tigación abierta que ante una solución. También queda mucho menzar a entender un nuevo y fascinante aspecto de la realidad?
trabajo por hacer en este frente, con la ventaja de que una parte Desde esta perspectiva, decir que una de las alternativas es
de esa labor consiste en diseñar experimentos que validen o instrumentalista es contar la historia al revés. No hay ningún
refuten tales propuestas. problema con la mecánica cuántica: la efectividad de la teoría
es síntoma de un aspecto muy importante de la realidad. ¿Y en
VAYAMOS POR ÚLTIMO CON QUIENES qué sentido la realidad es entonces «participativa»? En que
WEINBERG LLAMA «INSTRUMENTALIS- en un universo así hay lugar para el libre albedrío: hay lugar
TAS» y a quienes yo considero más adecuado para la decisión de efectuar una u otra medida, la cual puede
denominar, por motivos que espero queden afectar a la historia posterior del universo.
claros más adelante, «propugnantes del realis- En cierto momento, Weinberg compara la aleatoriedad de
mo participativo». la teoría cuántica con la impredecibilidad que, «en la prácti-
No estoy de acuerdo con Weinberg en que «según la postura ca», exhi­be «una cascada de gotas de lluvia». No creo que nos
instrumentalista, tendríamos que aceptar, como leyes fundamen- estemos enfrentando a un problema práctico de ignorancia,
tales de la naturaleza, las reglas [...] sobre cómo usar la función sino a algo que ocurre en la realidad. Los resultados de los

29
Lo que estoy proponiendo es una «derivación» o
«reconstrucción» de la teoría cuántica, parecida a
las que se han sugerido en los últimos años, pero
asumiendo un modelo muy concreto de universo y
un propósito muy concreto para la teoría


experimentos cuánticos son tan absolutamente aleatorios que EN 1964, FEYNMAN IMPARTIÓ una célebre
no existe teoría capaz de predecirlos. La teoría cuántica es un serie de conferencias en Cornell. En una de
síntoma de que da igual cómo describamos el universo: nunca ellas, poco después de pronunciar una de las
hallaremos en él «leyes» en el sentido usual de la física —¡del frases que con el tiempo acabarían siendo más
siglo xix!— que determinen las probabilidades de los resultados citadas («creo que puedo decir con toda tran-
de esas medidas. quilidad que nadie entiende la mecánica cuántica»), añadió: «No
Encuentro que existe una flagrante contradicción entre la insistan en preguntarse [...] “¿cómo es posible?”, porque se me-
afirmación de Weinberg —y que yo comparto— de que «es un terán en un callejón del que nadie ha conseguido salir todavía.
error exigir de manera demasiado estricta que las nuevas teorías Nadie sabe cómo es posible».
físicas se ajusten a nuestros prejuicios filosóficos» y su veredicto Este consejo siempre me ha parecido una barbaridad. Al con-
posterior de que la postura instrumentalista «renuncia a una trario: no hay que dejar nunca de preguntarse cómo es posible.
meta fundamental de la ciencia: describir qué ocurre realmente Sobre todo porque, como diría Wheeler, «detrás seguramen-
ahí fuera». ¿Y si algunas de las cosas que realmente ocurren «ahí te yace una idea tan sencilla, tan bella y tan convincente que,
fuera» no están gobernadas por leyes como las que permiten cuando la comprendamos, dentro de una década, un siglo o un
predecir la posición de una canica conocidas su posición y ve- milenio, nos diremos: ¿cómo podía no ser así? ¿Cómo hemos
locidad iniciales? ¿Y si la posición, al igual que la temperatura, sido tan estúpidos durante tanto tiempo?».
no es sino una propiedad emergente? ¿Cuál si no es el precio
que hay que pagar por ser un constituyente elemental del uni-
verso? ¿Cómo van a ser estos constituyentes «elementales» y,
a la vez, tener olor, sabor, color, posición y velocidad? ¿Y si el
determinismo es también emergente?
Comparto la opinión de Wheeler de que no hay que cambiar
nada de la teoría cuántica. Y ello por el mismo motivo por el
que no hay que cambiar nada de la teoría clásica de la pro-
PARA SABER MÁS
babilidad: no hay nada incorrecto en ellas. Simplemente, hay
situaciones en las que una es la más adecuada y situaciones en How come the quantum? John A. Wheeler en «New techniques and ideas in
las que lo es la otra. quantum measurement theory», Annals of the New York Academy of Sciences,
vol. 480, págs. 304-316, diciembre de 1986.
No obstante todo lo anterior, es igualmente cierto que tam- Perfiles cuánticos: Un análisis de la física cuántica. Jeremy Bernstein.
bién los proponentes del realismo participativo tienen mucho McGraw-Hill, 1991.
trabajo por delante. On participatory realism. Christopher Fuchs en Information and iteraction:
Eddington, Wheeler and the limits of knowledge, dirigido por Ian T. Durham and
Dean Rickles. Springer, 2017. Disponible en arxiv.org/abs/1601.04360
SOLO SE ME OCURREN DOS MANERAS
The universe would not be perfect without randomness: A quantum
de alcanzar ese idílico consenso científico que physicist’s reading of Aquinas. Valerio Scarani en Quantum [un]speakables II:
nos permita avanzar: o bien formulando una Half a century of Bell’s theorem, dirigido por Reinhold Bertlmann y Anton
teoría coherente que vaya más allá de la mecá- Zeilinger. Springer, 2017. Disponible en arxiv.org/abs/1501.00769
nica cuántica y comprobando que sus predic- Interpretations of quantum theory: A map of madness. Adán Cabello en
What is quantum information?, dirigido por Olimpia Lombardi, Sebastian
ciones se cumplen en los experimentos; o bien demostrando que Fortin, Federico Holik y Cristian López. Cambridge University Press, 2017.
tal teoría no puede existir y que, en un universo en el que no Disponible en arxiv.org/abs/1509.04711
existen leyes que determinen las probabilidades de los resultados
EN NUESTRO ARCHIVO
de ciertas medidas, la herramienta predictiva más eficaz es la
John A. Wheeler: ¿qué es la realidad? Entrevista y esbozo biográfico; IyC, julio
teoría cuántica.
de 1991.
Un punto psicológico y sociológico que se me escapa es por Cien años de misterios cuánticos. Max Tegmark y John A. Wheeler en IyC,
qué a tantos científicos del siglo xxi les cuesta renunciar al de- abril de 2001.
terminismo. Ya en el siglo xiii, incluso un pensador tan apegado Bayesianismo cuántico. Hans Christian von Baeyer en IyC, agosto de 2013.
a la idea de un dios rector del universo como Tomás de Aquino Teorías supracuánticas. Miguel Navascués en IyC, septiembre de 2016.
apuntaba que un universo no sería «perfecto» sin aleatoriedad.

30
Takaaki Kajita Angus Deaton Paul Modrich Arthur B.
McDonald Shuji Nakamura May-Britt Moser Edvard

MÁSDavid
Karplus 100
I. Moser Michael Levitt James E. Rothman Martin
DEJ. WinelandPREMIOS NÓBEL
Serge Haroche J. B. Gurdon
Adam G.hanRiessexplicado
André K. Geim Carol W. Greider
sus hallazgos en Jack
W. Szostak E. H. Blackburn W. S. Boyle Yoichiro Nambu
Luc Montagnier Investigación y Ciencia
Mario R. Capecchi Eric Maskin Roger
D. Kornberg John Hall Theodor W. Hänsch Richard
Axel Frank Wilczek Riccardo Giacconi Daniel Kahneman
Toyoichi Tanaka Carl E. Wieman Eric A. Cornell Alan
G. MacDiarmid Eric R. Kandel Paul Greengard M. J. G.
Veltman Gerard ‚t Hooft Ahmed H. Zewail Amartya
Sen William D. Phillips Stanley B. Prusiner Steven Chu
Robert F. Curl Richard E. Smalley David M. Lee Martin L
Perl Paul J. Crutzen C. Nüsslein-Volhard Alfred G. Gilma
Joseph H. Taylor Kary B. Mullis Pierre-G. De Gennes
Erwin Neher Bert Sakmann Henry W. Kendall Harold
Varmus J. Michael Bishop Thomas R. Cech Norman F.
Ramsey Jack Steinberger Leon M. Lederman Susumu
ON

Tonegawa Jean-Marie Lehn Heinrich Rohrer Gerd Binni


TI
DA
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Rita Levi-Montalcini Stanley N. Cohen Joseph L. Goldstein


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Klaus Von Klitzing Michael S. Brown Simon Van der Meer
®©

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Wilson Aaron Klug Arthur L. Schawlow Roald Hoffmann
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Eigen Charles H. Townes M. F. Perutz Macfarlane Burne
George W. Beadle Albert Einstein
CIEN AÑOS
DE MISTERIOS
CUANTICOS
Max Tegmark y John Archibald Wheeler

Electrodinámica cuántica
Ecuación de Schrödinger; y renormalización
interpretación de Copenhague (1926) (1948)

Teoría de los
espectros Principio de indeterminación
atómicos Principio de exclusión de Heisenberg (1927)
de Bohr (1913) de Pauli
(1925)
Ecuación del electrón
de Dirac (1928)
Predicción
de la condensación
Planck explica la radiación de Bose-Einstein Descubrimiento
del cuerpo negro (1900) (1924) del antielectrón Bomba atómica
(1932) (1945)

1900 1910 1920 1930 1940

Descubrimiento de la superconductividad (1911) Transistor (1947)


Einstein explica Artículo del gato
el efecto de Schrödinger;
fotoeléctrico artículo de Einstein,
(1905) Podolsky y Rosen
sobre el realismo
local (1935)

Descubrimiento
de la superfluidez (1938)

LAS BASES de la mecánica


cuántica se sentaron entre 1900
y 1926, gracias en buena me-
dida a los siete físicos de la de-
recha. A lo largo del último
siglo, la mecánica cuántica no
sólo nos ha permitido ahondar
en nuestra comprensión de la
naturaleza, sino que nos ha
proporcionado también nume-
rosas aplicaciones técnicas.
Pero quedan por resolver algu-
nos enigmas fundamentales.

MAX PLANCK ALBERT EINSTEIN NIELS BOHR


(1858–1947) (1879–1955) (1885–1962)

32
“E
n unos pocos años habremos determinado con una buena aproximación
las grandes constantes de la física, y... la única ocupación de los hombres
de ciencia será extender las medidas a un nuevo decimal.” Recién llegados
al siglo xxi, en plena celebración de los logros anteriores, estas palabras
resultan familiares. Pero la frase fue pronunciada por James Clerk Maxwell en 1871, en
la clase magistral que impartió con motivo de su incorporación a la Universidad de
Cambridge; expresaba el sentir común por aquel entonces (aunque él no lo compartiera).
Treinta años después, el 14 de diciembre de 1900, Max Planck anunció su fórmula para
el espectro del cuerpo negro y dio así el disparo de salida de la revolución cuántica.
Abordamos aquí los primeros cien años de la mecánica cuántica, prestando especial
atención al lado misterioso de la teoría, para culminar en el debate abierto sobre cues-
tiones que van de la computación cuántica a la naturaleza misma de la realidad física,
pasando por la conciencia y los universos paralelos. Nos sorprenderíamos de la cantidad
La mecánica cuántica asombrosa de aplicaciones científicas y prácticas de la mecánica cuántica. Alrededor
del 30 % del producto interior bruto de los Estados Unidos depende de inventos basados
cumple cien años en la mecánica cuántica; por citar algunos: semiconductores de los chips de los ordena-
dores, láser de los lectores de discos compactos o aparatos de formación de imágenes
combinando éxitos por resonancia magnética de los hospitales.
­espectaculares con En 1871, los científicos tenían buenas razones para sentirse optimistas. La mecánica
clásica y la electrodinámica habían impulsado la revolución industrial, y sus ecuaciones
enigmas persistentes fundamentales parecían bastar para describir todas las propiedades de los sistemas físi-

Interpretación de la
onda piloto de Bohm Descubrimiento
(1952) del quark cima
(1995)

Interpretación de estado
relativo o de muchos
universos (1957) Descubrimiento
de la partícula Z ¿Indicios de
Teorema de Bell (1983) la partícula
sobre variables de Higgs?
Escáner de resonancia Efecto Hall cuántico Teoría del teletransporte
ocultas locales (2000)
magnética fraccionario (1982) cuántico (1993)
(1964)
(1973)

1950 1960 1970 1980 1990

Invención del láser (1960)


Descubrimiento
Descubrimiento Superconductores de condensados
del leptón tau de altas temperaturas Bose-Einstein (1995)
(1975) (1987)
Teoría de la Unificación
superconductividad electrodébil
(1957) (1973) Refutación experimental
de las variables ocultas
locales (1982)
Teoría de aforo (gauge) Teoría de la decoherencia
de Yang-Mills (1954) (1970)

LOUIS DE BROGLIE ERWIN SCHRÖDINGER MAX BORN WERNER HEISENBERG


(1892–1987) (1887–1961) (1882–1970) (1901–1976)

33
NAIPES CUANTICOS
LA CAIDA DEL NAIPE DA PIE A UN MISTERIO CUANTICO

S egún la física cuántica, un naipe ideal en equilibrio perfecto


  sobre uno de sus bordes caerá en ambos sentidos a la
vez; es lo que se conoce como superposición. La función de
con un naipe real, se han puesto de manifiesto situaciones
análogas en ocasiones innumerables con electrones, átomos
y objetos mayores. Uno de los retos más persistentes y fun-
onda cuántica del naipe (azul) varía continuamente, sin saltos, damentales de la mecánica cuántica consiste en comprender
desde el estado de equilibrio (izquierda) hasta el misterioso el significado de tales superposiciones y saber por qué no las
estado final (derecha), en el cual parece que el naipe esté en vemos nunca en el mundo que nos rodea. A lo largo de varias
dos lugares a la vez. Aunque el experimento no es factible décadas, los investigadores han desarrollado diversas ideas
para resolver este enigma, entre las que se cuentan las inter-
pretaciones rivales de Copenhague y de los muchos universos,
sobre la función de onda, y la teoría de la decoherencia.

cos. Algunos detalles insignificantes em- órbita emitirían radiación continuamente Pese a los éxitos de la idea de los cuan-
pañaban la imagen. Así, el espectro calcu- y se precipitarían sobre el núcleo en una tos, los físicos todavía no sabían qué
lado para la luz emitida por un objeto billonésima de segundo. Pero los átomos pensar de estas reglas extrañas y aparen-
incandescente no coincidía con las obser- de hidrógeno eran muy estables. Tal temente arbitrarias. En 1923, Louis de
vaciones. La predicción clásica se cono- discrepancia representa el error cuanti- Broglie propuso una respuesta en su tesis
cía como la catástrofe ultravioleta, porque tativo más grave de toda la historia de la doctoral: los electrones y otras partículas
según ella una intensa radiación ultravio- física, ya que estima a la baja la vida actúan como ondas estacionarias, ondas
leta, acompañada de rayos X, debería media del hidrógeno en unos 40 órdenes que, cual vibraciones de una cuerda de
cegarnos al contemplar el elemento in- de magnitud. guitarra, adoptan ciertas frecuencias dis-
candescente de una estufa. En 1913 Niels Bohr, que había ido a la cretas (cuantizadas). La idea se salía tanto
Universidad de Manchester para trabajar de lo normal, que el tribunal de tesis tuvo
El desastre del hidrógeno con Rutherford, dio con una explicación que recabar la ayuda de Einstein, que
que nuevamente implicaba a los cuantos. emitió un informe favorable.

E n su artículo de 1900 Planck con-


  siguió deducir el espectro correcto.
Mas, para ello, hubo de introducir una
Postuló que el momento angular de los
electrones sólo podía tomar ciertos valo-
res definidos, que confinarían a los elec-
En noviembre de 1925 Erwin Schrö-
dinger dio un seminario en Zurich sobre
el trabajo de De Broglie. Al terminar,
hipótesis tan extraña, que estuvo años sin trones en un conjunto discreto de órbitas. Peter Debye le preguntó que, tratándose
creer realmente en ella: toda la energía se Los electrones sólo podrían emitir energía de ondas, dónde estaba la ecuación de
emitía en cantidades discretas, o cuantos. saltando a una órbita inferior y emitiendo ondas. Schrödinger dedujo entonces la
Esta enigmática hi­pótesis resultó ser acer- un fotón. Al alcanzar la órbita más cer- ecuación que lleva su nombre, donde se
tada. cana al núcleo, el electrón no tenía donde encierra la llave de buena parte de la física
En 1905 Albert Einstein avanzó un saltar y se formaba un átomo estable. moderna, al tiempo que Max Born, Pas-
paso más, al proponer que la radiación La teoría de Bohr daba cuenta también cual Jordan y Werner Heisenberg propo-
sólo podía transportar energía en peque- de muchas de las líneas espectrales del
ños paquetes, o “fotones”, y explicar de hidrógeno, es decir, las frecuencias espe-
esta manera el efecto fotoeléctrico, gra- cíficas de la luz emitida por los átomos MAX TEGMARK y JOHN ARCHI-
cias al cual funcionan hoy las baterías excitados. La teoría funcionaba con el BALD WHEELER mantuvieron nume-
solares y los sensores de imagen de las átomo de helio, pero sólo si se ignoraba rosas conversaciones sobre mecánica
cámaras digitales. uno de sus dos electrones. De vuelta a cuántica durante los tres años y medio
La física volvió a pasar apuros en Copenhague, Bohr recibió una carta de que el primero pasó como investigador
1911. Ernest Rutherford argumentó de Ru­therford que le instaba a publicar sus postdoctoral en el Instituto de Estudios
manera convincente que los átomos con- resultados, pero el danés respondió que Avanzados de Princeton. Tegmark enseña
física en la Uni­versidad de Pennsylvania.
sistían en electrones que orbitaban en nadie le creería a menos que explicara el Whee­ler, discípulo de Niels Bohr, es pro-
torno a un núcleo dotado de carga posi- espectro de todos los elementos. Ruther- fesor emérito de física en Princeton, don-
tiva, a la manera de un sistema solar en ford insistió que, si explicaba el hidró- de tuvo entre sus alumnos a Richard
miniatura. Según la teoría electromag- geno y el helio, el resto no plantearía Feynman y Hugh Everett III.
nética, sin embargo, los electrones en problemas.

34
nían una formulación matricial equiva- la vez, como pretende la ecuación de cos, el no disponer de esta ecuación sig-
lente. Gracias a esta sólida fundamentación Schrödinger. Semejante contradicción nificaba que la mecánica cuántica era
matemática, la teoría cuántica realizó aparente está relacionada con uno de los intrínsecamen­te defectuosa, y que pronto
progresos espectaculares. En pocos años, misterios originales y más persistentes de la sustituiría una teoría más fundamental
los físicos explicaron multitud de resul- la mecánica cuántica. que incluiría dicha ecuación. Por ello, en
tados experimentales, desde los espectros La interpretación de Copenhague de la lugar de debatir las implicaciones onto-
de átomos más complicados hasta las mecánica cuántica, que se fraguó en los lógicas de las ecuaciones, la mayoría de
propiedades de las reacciones quími­cas. intercambios que mantuvieron Bohr y los físicos se dedicó a desarrollar las
Pero seguía sin saberse qué era esa “fun- Heisenberg a finales de los años veinte numerosas aplicaciones de la teoría y a
ción de ondas” que verificaba la ecuación del siglo xx, aborda este misterio a partir ocuparse de los problemas acuciantes que
de Schrödinger. Es el interrogante central del carácter especial de las observaciones planteaba la física nuclear.
de la mecánica cuántica, que permanece o las mediciones. Mientras no observa- Este enfoque pragmático cosechó gran-
abierto. mos el naipe en equilibrio, su función de des éxitos. La mecánica cuántica permitió
A Born se le ocurrió que la función de onda evoluciona de acuerdo con la ecua- predecir la antimateria, comprender la
onda podía interpretarse en clave proba- ción de Schrödinger; se trata de una evo- radiactividad (y los fundamentos de la
bilista. Cuando los físicos experimentales lución continua y gradual que recibe el energía nuclear), dar cuenta del compor-
miden la posición de un electrón, la pro- nombre matemático de “unitaria” y que tamiento de los semiconductores y expli-
babilidad de hallarlo en una región deter- tiene diversas propiedades interesantes. car la superconductividad, amén de des-
minada depende de la magnitud de la La evolución unitaria produce la super- cribir las interacciones entre la luz y la
función de onda en esa región. Esta inter- posición en la cual el naipe ha caído tanto materia (que llevó a la invención del lá-
pretación concedía al azar un papel fun- a la izquierda como a la derecha, pero el ser) o entre las ondas de radio y el núcleo
damental en las leyes de la naturaleza, una acto de observarlo provoca un cambio (que condujo a la formación de imágenes
conclusión que inquietaba profundamente brusco en la función de onda, lo que se por resonancia magnética nuclear). Mu-
a Einstein, quien expresó su preferencia conoce como un “colapso”: el observador chos de los éxitos de la mecánica cuántica
por un universo determinista con la céle- ve el naipe en un estado clásico determi- implican a su extensión, la teoría cuántica
bre frase “No puedo creer que Dios jue- nado (cara arriba o cara abajo) y a partir de campos, que se halla en la base de la
gue a los dados”. de ese momento sólo subsiste la parte física de las partículas elementales desde
correspondiente de la función de onda. Es sus orígenes hasta los actuales experimen-
Gatos curiosos como si la naturaleza seleccionara un tos con las oscilaciones de neutrinos y la
y naipes cuánticos estado al azar, de acuerdo con las proba- búsqueda de la partícula Higgs y la super-
bilidades que determina la función de simetría.

T ampoco Schrödinger se sentía sa-


  tisfecho. Las funciones de onda po-
dían describir combinaciones de distintos
onda.
La interpretación de Copenhague per-
mitió calcular en detalle, con sorpren-
Muchos universos

estados, las llamadas superposiciones. Un


electrón, por ejemplo, podía estar en una
superposición de distintas posiciones.
dente eficacia, el resultado de los experi-
mentos, pero no eliminó la sospecha de
que alguna ecuación debía describir
A mediados del siglo pasado era
  evidente que los sucesivos éxitos de
la mecánica cuántica no podían ser fruto
Para Schrödinger, si los átomos y otros cuándo y cómo se produciría el colapso de una teoría provisional e improvisada.
cuerpos microscópicos podían estar en de la función de onda. Para muchos físi- En el ecuador de los años cincuenta, un
extrañas superposiciones, por qué no iban
a estarlo los objetos macroscópicos, he-
chos de átomos. E ideó un ejemplo rebus-
cado: el famoso experimento mental en LA INTERPRETACION DE COPENHAGUE
el que un dispositivo perverso acaba con IDEA: Los observadores ven un resultado aleatorio; la probabilidad viene dada por
un gato si un átomo radiactivo se desin- la función de onda.
tegra. Puesto que el átomo radiactivo se VENTAJAS: Sólo se da un resultado, que coincide con lo que observamos.
halla en una superposición de desinte- INCONVENIENTES: Precisa el “colapso” de la función de onda, pero ninguna ecua-
grado y no desintegrado, produce un gato ción especifica cuándo se producirá.
que está a la vez vivo y muerto, en super-
posición.
El recuadro “Naipes cuánticos” mues-
tra una variante sencilla de este experi-
C uando se mide o se observa una superposición cuántica, vemos al azar una
  u otra de las dos alternativas, con probabilidades que vienen dadas por la
función de onda. Si una persona ha apostado que el naipe caerá cara arriba, la
mento mental. Consiste en tomar un naipe primera vez que lo mira tiene un 50 % de posibilidades de alegrarse por haber
con un borde impecable y colocarlo en ganado la apuesta. Esta interpretación ha sido aceptada en la práctica por los fí-
equilibrio sobre una mesa. Según la física sicos durante mucho tiempo, pese a que exige un cambio brusco o colapso de la
clásica, el naipe permanecerá en equili- función de onda que contradice la ecuación de Schrödinger.
brio indefinidamente. Según la ecuación
de Schrödinger, caerá a los pocos segun-
dos aunque esté perfectamente equili-
brado, y lo hará en ambos sentidos, a
derecha y a izquierda, en superposición.
Si acometiéramos ese experimento
ideal con un naipe de verdad, concluiría-
mos sin duda que la física clásica está
equivocada y que el naipe cae; siempre
lo veríamos caer al azar a la derecha o a
la izquierda, nunca en ambos sentidos a

35
INTERPRETACION DE LOS MUCHOS UNIVERSOS
IDEA: Las superposiciones aparecerán como universos alternativos paralelos Un universo
a sus habitantes. paralelo alternativo
VENTAJAS: La ecuación de Schrödinger se cumple siempre; la función de onda
no se colapsa jamás.
INCONVENIENTES: Idea arriesgada que todavía plantea problemas de ca-
rácter técnico.

S i las funciones de onda nunca se colapsan, la ecuación


  de Schrödinger predice que la persona que contempla
la superposición del naipe entrará en una superposición de
dos posibles resultados: ganar o perder la apuesta. Estas
dos partes de la función de onda total (de la persona y del
4/4 3/4 2/4 1/4 0/4
naipe) evolucionan independientemente, como dos mundos
paralelos. Si se repite el experimento muchas veces, la gente PROBABILIDADES DE GANAR SI SE DEJAN CAER CUATRO NAIPES
que habita la mayoría de los universos paralelos verá que el
naipe cae hacia arriba aproximadamente la mitad de las
veces. Los naipes apilados de la derecha muestran los 16
universos que genera el dejar caer un
naipe cuatro veces.

alumno de la Universidad de Princeton, y, lo que es más importante, percibirían que en tal caso las magnitudes que se
Hugh Everett III, decidió dedicar su tesis que el azar aparente obedece las reglas podían medir en ciertos experimentos de
doctoral a revisar el postulado del co- de probabilidad correctas (véase el re- difícil realización, mostrarían una dis-
lapso. Everett llevó las ideas cuánticas al cuadro “Interpretación de los muchos crepancia inevitable con las predicciones
límite al plantearse qué pasaría si la evo- universos”). estándar de la mecánica cuántica. Mu-
lución temporal del universo entero fuera Al punto de vista de Everett se le co- chos años después, la técnica permitió
siempre unitaria. Después de todo, si la noce en la academia por formulación de ejecutar los experimentos y eliminar, así,
mecánica cuántica bastara para describir estado relativo. Más famosa es su deno- la posibilidad de la existencia de varia-
el universo, el estado actual del universo minación popular de “interpretación de bles ocultas.
estaría representado por una función de los muchos universos” de la mecánica Uno de nosotros (Wheeler) propuso en
onda (una función extraordinariamente cuántica; en efecto, en su seno cada com- 1978 un experimento de “selección dife-
complicada). Según el planteamiento de ponente de la superposición del observa- rida” (delayed choice). Realizado con
Everett, tal función de onda evolucionaría dor percibe su propio universo. La formu- éxito en 1984, mostró otro aspecto cuán-
siempre de forma determinista, exclu- lación de Everett simplifica la teoría tico de la realidad que desafía la descrip-
yendo todo desplome misterioso no uni- subyacente porque elimina el postulado ción clásica: no sólo puede un fotón estar
tario o la posibilidad de que Dios juegue del colapso, pero a un precio elevado: el en dos lugares a la vez, sino que los ex-
a los dados. que le lleva a la conclusión de que todas perimentadores pueden escoger tras el
En lugar de desplomarse por las me- estas percepciones paralelas de la realidad experimento si el fotón estaba en los dos
diciones, las superposiciones microscó- son igualmente reales. sitios o sólo en uno.
picas se amplificarían vertiginosamente El trabajo de Everett pasó sin pena ni El sencillo experimento de interferen-
en complicadas superposiciones macros- gloria durante cerca de veinte años. Mu- cia de la doble rendija, en el que luz o
cópicas. Nuestro naipe estaría realmente chos físicos seguían confiando en el electrones pasan a través de dos rendijas
en dos lugares a la vez. Además, una advenimiento de una teoría fundamental y producen un patrón de interferencia, y
persona que lo contemplara entraría en que mostraría que el mundo es, después que Richard Feynman ensalzó como la
una superposición de dos estados men- de todo, clásico, y que en él no caben madre de todos los efectos cuánticos, fue
tales distintos, cada uno de los cuales absurdos como el de la bilocación de un repetido con éxito con objetos cada vez
percibiría uno de los dos resultados. Si objeto grande. Pero una nueva serie de mayores: átomos, pequeñas moléculas y,
hubiéramos apostado que el naipe caería experimentos dio al traste con estas es- recientemente, buckybolas de 60 átomos.
cara arriba, acabaríamos en una super- peranzas. Tras este logro, el grupo de Anton Zeilin-
posición de alegría y desengaño. Everett ¿No podría sustituirse la aparente ger en Viena comenzó a plantear la posi-
intuyó genialmente que los observadores aleatoriedad cuántica por algún tipo de bilidad de realizar el experimento con un
de este universo cuántico, determinista variable desconocida propia de las par- virus. El veredicto experimental es inape-
pero esquizofrénico, percibirían la rea- tículas (las variables ocultas)? John S. lable: nos guste o no, la rareza del uni-
lidad con la que estamos familiarizados Bell, físico teórico del CERN, mostró verso cuántico es real.

36
DECOHERENCIA: EL CUANTO SE HACE CLASICO
IDEA: La menor interacción con el ambiente hace que se disipe rápidamente el peculiar carácter cuántico
de las superposiciones.
VENTAJAS: Contrastable experimentalmente. Explica por qué el mundo entorno parece “clásico” y no cuántico.
ADVERTENCIA: La decoherencia no elimina por completo la necesidad de adoptar una interpretación, ya sea
la de Copenhague o la de los muchos universos.

L a indeterminación de una superposición cuántica (iz-


 quierda) es distinta de la incertidumbre de la probabilidad
clásica, como la que se da al lanzar una moneda (derecha).
(50 %) de cada resultado, cara arriba o cara abajo. Los otros
dos indican que estos dos resultados pueden, en principio,
obstruirse entre sí. El estado cuántico todavía es “coherente”.
Un objeto matemático denominado matriz de densidad ilus- La matriz de densidad de un lanzamiento de moneda sólo
tra la distinción. La función de onda del naipe cuántico se tiene dos máximos, lo que significa, por convención, que la
corresponde con una matriz de densidad con cuatro máxi- moneda está realmente cara arriba o cara abajo, aunque no
mos. Dos de estos máximos representan la probabilidad la hayamos mirado aún.

INDETERMINACION CUANTICA INCERTIDUMBRE CLASICA

SUPERPOSICION COHERENTE

Interferencia LANZAMIENTO DE MONEDA

Cara
arriba Cara Cara Cruz
abajo

MATRIZ DE MATRIZ DE
DENSIDAD DENSIDAD

La teoría de la decoherencia muestra que la menor dad que, a todos los efectos, representa las probabili-
interacción con el entorno, como la colisión de un fotón dades clásicas como las de un lanzamiento de mo-
o una molécula de gas, transforma rápidamente una neda. La ecuación de Schrödinger controla el proceso
matriz de densidad coherente en una matriz de densi- entero.

DECOHERENCIA
Cara arriba Cara abajo

Interacción en el entorno

CUANTICO CLASICO

37
naipe pasa de una superposición cuántica
a una representación clásica de nuestra
DIVIDIR LA REALIDAD ignorancia de lo que aquella persona vio.
Los cálculos de la decoherencia muestran,
R esulta instructivo dividir el universo ejemplo, haciendo el experimento en
  en tres partes: el objeto conside- una cámara oscura en el cero abso-
rado, el entorno y el estado cuántico luto de temperatura) las cosas no
pues, que no es precisa la intervención de
un observador humano (o el colapso ex-
plícito de la función de onda) para obtener
del observador, o sujeto. La ecuación serían muy distintas. Por lo menos
prácticamente el mismo efecto; bastaría
de Schrödinger que rige el universo una neurona del nervio óptico entra-
con una molécula de aire que rebotara en
en su totalidad puede dividirse en tér- ría en una superposición de activarse
minos que describen la dinámica in- o no activarse cuando el observador
el naipe caído. A efectos prácticos, una
terna de cada uno de los tres subsis- mirara el naipe; los cálculos recientes interacción ínfima torna la superposición
temas y términos que exponen las cifran en 10–20 segundos el tiempo en una situación clásica, en un abrir y
interacciones entre ellos. Estos térmi- en que la decoherencia haría mella cerrar de ojos.
nos ejercen efectos muy distintos en esta superposición. A poco que La decoherencia explica por qué no
desde el punto de vista cualitativo. los complejos procesos de excitación solemos ver las superposiciones cuánticas
El término que describe la dinámica de las neuronas de nuestro cerebro en el mundo que nos rodea. No se debe a
del objeto suele ser el más impor- tengan que ver con la conciencia y que la mecánica cuántica se ciña, por
tante; por ello, para saber qué hará el con la formación de nuestro pen- principio, a objetos mayores que cierta
objeto, los teóricos pueden empezar samiento y percepciones, la decohe- talla mágica, sino a la cuasiimposibilidad
ignorando el resto de los términos. En rencia de las neuronas garantizará de mantener aislados los objetos macros-
el caso de nuestro naipe cuántico, su que nunca percibiremos una super- cópicos como los gatos o los naipes en el
dinámica predice que caerá a dere- posición cuántica de estados menta- grado necesario para evitar la decoheren-
cha e izquierda en superposición. les. En esencia, nuestros cerebros cia. Los objetos microscópicos, en cam-
Cuando nuestro observador mira al relacionan inextricablemente sujeto y bio, pueden ser aislados de su entorno
naipe, la interacción entre sujeto y entorno, imponiéndonos la decohe- para que retengan su comportamiento
objeto extiende la superposición a su rencia. cuántico.
estado mental, produciendo La segunda pregunta sin respuesta
una superposición de ale- planteada por Everett, más sutil aunque
gría y tristeza por haber ga- de igual importancia, inquiría por el me-
nado y perdido la apuesta. canismo que selecciona los estados clási-
Pero el observador nunca cos (cara arriba y cara abajo, en el caso
percibe esta superposición, del naipe). Si los consideramos estados
porque la interacción entre cuánticos abstractos, no tienen nada de
el objeto y el entorno (que SUJETO particular, comparados con las innume-
incluye el choque de las mo- rables superposiciones posibles de arriba
léculas de aire o los fotones y abajo en distintas proporciones. ¿Por
contra el naipe) conduce qué respetan los muchos universos la
rápidamente a una decohe- separación estricta entre arriba y abajo
rencia que hace que la su- con la que estamos familiarizados, y
perposición no pueda obser- nunca otras alternativas? La decoherencia
varse.
responde también a esta cuestión, ya que
Aun en el caso de que
los cálculos muestran que los estados
nuestro observador consi-
clásicos como arriba y abajo son precisa-
guiera aislar completamente OBJETO ENTORNO
al naipe de su entorno (por
mente los más resistentes a la decoheren-
cia. Con otras palabras, las interacciones
con el entorno no afectarían a los naipes
cara arriba o cara abajo, pero harían que
La censura cuántica: ciech H. Zureck, Zeh y otros en las déca- toda superposición de arriba y abajo des-
la decoherencia das siguientes. Hallaron que las superpo- embocara en una de las dos alternativas
siciones coherentes sólo persisten clásicas.

L os progresos experimentales de
  las últimas décadas se acompa­ñaron
de notables avances en la comprensión
mientras permanecen ocultas al resto del
mundo. Nuestro naipe cuántico recibe
constantemente el impacto de moléculas
La decoherencia y el cerebro

teórica. El trabajo de Everett había dejado


sin responder dos cuestiones cruciales. A
tenor de la primera, si el mundo contiene
de aire y fotones que comprueban si ha
caído hacia la derecha o hacia la iz-
quierda, destruyendo (“decohesionando”)
D e lejos les viene a los físicos su
  tendencia a analizar el universo
dividiéndolo en dos partes. En termodi-
realmente extrañas superposiciones ma- la superposición y hurtándola a la obser- námica, los teóricos separan un cuerpo
croscópicas, ¿por qué no las percibimos? vación (véase el recuadro “Decoherencia: material de todo cuanto le rodea (el “am-
La respuesta la aportó en 1970 H. Die- el cuanto se hace clásico”). biente”), que proporciona las condiciones
ter Zeh, de la Universidad de Heidelberg, Es como si el entorno sustituyera al prevalentes de temperatura y presión.
en un artículo seminal. Mostraba que la observador, provocando el hundimiento Tradicionalmente la física cuántica separa
propia ecuación de Schrödinger compor- de la función de onda. Supongamos que del aparato de medición clásico el sistema
taba decoherencia, cierta forma de cen- una persona mirara al naipe sin decirnos cuántico. Si se toman en serio la unitarie-
sura. Así vino en designarse tal fenómeno de qué lado ha caído. Según la interpre- dad y la decoherencia, resulta instructivo
porque de la superposición ideal prístina tación de Copenhague, su medida fuerza dividir el universo en tres partes descritas
se predica la coherencia. El concepto de la superposición en un resultado determi- por sendos estados cuánticos: el objeto
decoherencia sería depurado por Woj- nado, y nuestra mejor descripción del considerado, el ambiente y el observador,

38
o sujeto (véase el recuadro “Dividir la manuales de mecánica cuántica. Aunque El objetivo último de la física es dar
realidad”). estos libros incluyan, sin excepción, en con lo que popularmente se conoce como
La decoherencia causada por la inte- uno de los primeros capítulos el colapso una teoría del todo, a partir de la cual se
racción entre el ambiente y el objeto o el no unitario como un postulado fundamen- deduzca el resto. De existir una teoría así,
sujeto es la responsable de que nunca tal, la encuesta sugiere que muchos físicos ocuparía el lugar más alto del árbol ge-
percibamos una superposición cuántica (especialmente los cada vez más nume- nealógico, lo que querría decir que tanto
de estados mentales. Además, nuestros rosos que se dedican a la computación la teoría de la relatividad general como la
cerebros están inextricablemente ligados cuántica) no toman este postulado en teoría cuántica de campos se deducirían
con el ambiente, de forma que la decohe- serio. La noción de colapso seguirá siendo de ella. Los físicos echamos de menos
rencia de las neuronas excitadas es inevi- útil como receta de cálculo, pero una algo en lo alto del árbol, porque carece-
table y esencialmente instantánea. Como advertencia adicional de que probable- mos de una teoría consistente que incluya
ha hecho notar Zeh, estas conclusiones mente no se trata de un proceso funda- la gravedad y la mecánica cuántica, mien-
justifican el que en los libros de texto se mental que viola la ecuación de Schrö- tras que el universo contiene ambos fenó-
use el postulado del colapso de la función dinger ahorraría muchas horas de menos.
de onda como una receta práctica que confusión a los estudiantes más avispa- Una teoría del todo puede que no de-
recomienda “callar y calcular”: se deben dos. biera contener ningún concepto, ya que
calcular las probabilidades como si la de otro modo nos veríamos obligados a
función de onda se desplomara cuando Mirando al futuro buscar una explicación para esos concep-
observamos el objeto. Pese a que, según tos en términos de una teoría más funda-
Everett, la función de onda no llega nunca
a hundirse, los investigadores están de
acuerdo en que la decoherencia produce
T ras 100 años de ideas cuánticas,
  ¿qué nos depara el futuro? ¿Qué
misterios quedan por resolver? ¿Qué he-
mental, y así sucesivamente en un proceso
sin fin. En otras palabras, la teoría debería
ser pura matemática y no incluir explica-
un efecto que tiene el mismo aspecto que mos de pensar o hacer con los cuantos? ciones ni postulados. Un matemático in-
un “colapso”. Aunque las cuestiones relacionadas con finitamente inteligente podría deducir
El descubrimiento de la decoherencia, la ontología y la naturaleza última de la todo el árbol genealógico de teorías a
junto con los experimentos cada vez más realidad aparecen recurrentemente en los partir de las ecuaciones, e inferir así las
refinados que ponen de manifiesto las debates sobre la interpretación de la me- propiedades del uni­ver­so que estas ecua-
perplejidades cuánticas, no han dejado cánica cuántica, puede que la teoría no ciones describen, junto con las propieda-
indiferentes a los físicos. La principal sea sino una de las piezas del rompecabe- des de sus habitantes y sus percepciones
motivación para la introducción de la zas. Podemos agrupar las teorías en árbo- del mundo.
noción de colapso de la función de onda les genealógicos de forma que, al menos El primer siglo de mecánica cuántica
era explicar por qué los experimentos en principio, cada una de ellas esté basada nos ha regalado técnicas muy poderosas
producían resultados determinados y no en las teorías más fundamentales que la y ha contestado a muchas preguntas. Pero
extrañas superposiciones de resultados. preceden. Muy en lo alto del árbol halla- la física ha plantea­do nuevas cuestiones
Esta motivación ha dejado de existir. mos la teoría de la relatividad general y tan importantes como las que preocupa-
Además, llama la atención que nadie haya la teoría cuántica de campos. En el si- ban a Maxwell cuando impartió su lec-
sugerido una ecuación determinista con- guiente nivel aparecen la relatividad es- ción inaugural, cuestiones relacionadas
trastable que especifique con exactitud el pecial y la mecánica cuántica, que a su con la gravedad cuántica y con la natura-
momento en que se supone debe produ- vez comprenden el electromagnetismo, la leza última de la realidad. Si la historia
cirse el colapso. mecánica clásica, la física atómica, etc. nos enseña algo, la centuria que iniciamos
De una encuesta informal realizada en Disciplinas como la informática, la psi- nos deparará más de una sorpresa.
julio de 1999 durante un congreso sobre cología o la medicina aparecen en las
computación cuántica en el Instituto Isaac ramas inferiores.
Newton de Cambridge se desprende que Todas estas teorías tienen dos compo-
la percepción de los físicos está cam- nentes: las ecuaciones matemáticas y la
biando. De los 90 físicos encuestados, prosa que explican la relación entre ecua-
sólo ocho declararon que su punto de ciones y observación experimental. La
vista implicaba el colapso explícito de la mecánica cuántica enseñada en los ma-
función de onda. Treinta prefirieron “mu- nuales presenta ambos componentes: al- BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA
chos universos o historias consistentes gunas ecuaciones y tres postulados fun- One Hundred Years of Quantum
(sin colapso)”. (A grandes rasgos, el en- damentales enunciados con palabras del Physics. Daniel Kleppner y Roman
foque de historias consistentes analiza lenguaje ordinario. En cada nivel de la Jackiw, en Science, vol. 289, págs.
secuencias de medidas y reúne grupos de jerarquía de teorías se introducen nuevos 893-898; 11 de agosto de 2000.
resultados alternativos que formarían una conceptos (por ejemplo, protones, áto- Beam Line. Número especial dedi-
historia “consistente” para un observa- mos, células, organismos, culturas) por- cado al siglo cuántico. Volumen 30,
dor.) que son convenientes y porque captan la número 2 (verano/otoño 2000). Dis-
ponible en la red en www.slac.
Pero la imagen resultante no es clara: esencia de los fenómenos, sin tener que stanford.edu/pubs/beamline/pdf/
50 de los investigadores respondieron recurrir a las teorías de niveles superiores. 00ii.pdf.
“ninguna de las anteriores o indeciso”. La proporción entre ecuaciones y prosa Max Planck: the Reluctant Re-
Puede que la confusión lingüística rei- decrece a medida que descendemos por volutionary . Helge Kragh, en
nante haya contribuido a un número tan el árbol de teorías, y aquéllas terminan Physics World, vol. 13, n.o 12, págs.
alto. No es raro encontrar dos físicos que por desaparecer llegados a la medicina o 31-35; diciembre de 2000.
afirman subscribir la interpretación de la sociología. Las teorías de la copa del The Quantum Centennial. A. Zei-
Copenhague y discrepan, sin embargo, en árbol, en cambio, están fuertemente ma- linger, en Nature, vol. 408, págs.
qué entender por tal. tematizadas, y los físicos siguen esforzán- 639-641; 7 de diciembre de 2000.
Dicho esto, la encuesta plantea sin dose por comprender los conceptos codi-
ambages la necesidad de poner al día los ficados en las fórmulas que utilizan.

39
Heisenberg,
imprecisión y revolución cuántica
A sus 32 años, Werner Heisenbergfue uno de los científicos másjóvenes entre

los galardonados con el Nobel. Tras uno de los principios fundamentales

de la física, se halla un a historia de ambición y feroz competencia

David C. Cassidy

ntre los muchos logros cientí­ El papel desempeñado en la cien­ tal de las ecuaciones cuánticas y es

E ficos del siglo xx, quizás el


fundamental sea la mecánica
cuántica. Ideada por un puñado de
cia por el talante del hombre queda
ejemplificado, quizás como en nin­
gún otro caso, en uno de los prin­
característica de todo experimento
cuántico. Más aún, Heisenberg decla­
ró absolutamente inevitable el princi­
físicos europeos de mente preclara, cipales inventores y más activos pio de imprecisión, en la medida en
la ciencia del átomo exige transfor­ defensores de la interpretación de que fuera válida la mecánica cuánti­
maciones profundas y controvertidas Copenhague, Werner Karl Heisen­ ca. Era la primera vez, desde la re­
en nuestra comprensión de la natura­ berg. Ocurrió en febrero de 1927, y volución científica, que un físico de
leza. La materia puede consistir en tenía 25 años, cuando este asistente primera línea proclamaba una limita­
ondas o en partículas, según como la postdoctoral de Niels Bohr formuló ción al conocimiento científico.
observemos; la causa y el efecto ya lo que constituye su contribución más Junto con las ideas de Bohr y
no están íntimamente conectados. famosa en el dominio de la física y Max Bom (otras lumbreras), el prin­
Esta interpretación de la mecánica es elemento clave para la interpreta­ cipio de imprecisión de Heisenberg
cuántica -las prescripciones sobre ción de Copenhague: el principio de constituía el sistema lógicamente ce­
el cómo y el cuándo de su uso y imprecisión o indeterminación. Como rrado de la interpretación de Copen­
sobre qué nos dice del mundo físi­ la interpretación de Copenhague, este hague, que Heisenberg y Born pro­
co- fue elaborada en Copenhague principio puede considerarse el resul­ clamaron completa e irrevocable ante
en 1927. Debido a la difusión que le tado de la búsqueda de un método una reunión de los principales físicos
dieron sus creadores y al éxito sor­ coherente de conectar el mundo co­ cuánticos en octubre de 1927, con
prendente que obtuvieron sus par­ tidiano del laboratorio con ese mun­ motivo del quinto congreso Solvay
tidarios, la interpretación de Co­ do, nuevo y extraño, propio del mi­ sobre física fundamental celebrado
penhague adquirió ya en los años núsculo átomo. en Bruselas. A las pocas semanas de
treinta el prestigio de que goza hoy. Dicho brevemente, el principio de ese acontecimiento, Heisenberg fue
Pero una "interpretación" no es más imprecisión afirma que la medida si­ nominado para la cátedra de física
que eso. Su origen, defensa y acep­ multánea de dos variables llamadas teórica de la Universidad de Leipzig.
tación pudieron haber sido, en aspec­ conjugadas, como la posición y el Con sólo 25 años, era el catedrático
tos importantes, fruto de circunstan­ momento lineal de una partícula en más joven de Alemania.
cias históricas y preferencias perso­ movimiento, impone necesariamente
nales, tanto como de su validez una limitación en la precisión. Cuan­ a extrema juventud de Heisen­
científica. to más precisa sea la medida de la L berg en el momento de su obra
posición, tanto más imprecisa será la más significativa señala un rasgo ca­
medida del momento, y viceversa. racterístico que habría de definir a
En el caso extremo, la precisión ab­ toda su investigación de primera
DAVID C. CASSIDY, profesor de la soluta de una de las variables impli­ hora: el ansia casi insaciable de éxi­
Universidad de Hofstra, ha intervenido caría imprecisión absoluta respecto a to académico y la necesidad de des­
en la edición de los Collected Papers of la otra. (N. del T.: Se traduce siste­ tacar como el mejor en todo lo que
Albert Einstein. Se doctoró en historia máticamente por imprecisión el tér­ hacía. De ese estado de ánimo pode­
de las ciencias por la Universidad de
Purdue en 1976. Residió seis años en
mino inglés uncertainty, con el que mos rastrear su explicación hasta el
vino a expresarse el adjetivo original entorno familiar.
Alemania, primero como becario Ale­
xander von Humboldt en la Universidad alemán unscharf Se pretende con Los Heisenberg eran una familia
de Stuttgart y después como profesor ello eliminar toda acepción psicoló­ muy culta y ambiciosa, que fue es­
asistente en la Universidad de Ratisbo­ gica, de estado de la mente, que calando peldaños hasta instalarse en
na, intervalo que le permitió acometer conlleva el término castellano incer­ la clase media alta de la sociedad
una investigación rigurosa sobre Hei­ tidumbre. Tal acepción es totalmente germana. La unificación de Alemania
senberg y la historia de la ciencia ale­
ausente tanto en Heisenberg como en bajo Otto von Bismarck hacia finales
mana. Acaba de aparecer, en la editorial
Cassidy.) del siglo XIX, con el vigoroso creci­
W. H. Freeman and Company, su libro
Esta indeterminación no debe acha­ miento consiguiente de la economía,
Uncertainty: The Lije and Science of
Werner Heisenberg. carse al experimentador, sino que se había creado una apremiante necesi­
trata de una consecuencia fundamen- dad de burócratas, diplomáticos, jue-

40
l. WERNER HEISENBERG realizó sus principales aportacio­ La fotografía se tomó hacia 1924, en la Universidad de Gotinga,
nes a la física cuando apenas contaba ventitantos años de edad. donde impartió la clase que le habilitó para una cátedra.

41
42
ces, abogados y empresarios. En ya se había habilitado en la Univer­ dos formalismos rivales eran, de he­
consecuencia, las nuevas universida­ sidad de Gotinga, es decir, había sido cho, matemáticamente equivalentes.
des y escuelas conocieron un espec­ reconocido apto para ocupar una cá­ Heisenberg y sus colegas matriciales
tacular despegue. Y se prestigió el tedra de enseñanza universitaria. repusieron su causa y lo hicieron en
reconocimiento y la remuneración En segundo lugar, y quizá más im­ términos que fueron adquiriendo por
económica de los docentes y de sus portante, fue la aparición de una ambas partes tonos emocionales cre­
alumnos más brillantes. descripción matemática nueva y rival cientes.
Tanto el padre de Werner, August, de la mecánica cuántica. Heisenberg Schrodinger no se mostraba muy
como su abuelo materno, Nikolaus y sus colegas habían desarrollado en cooperador. En su artículo sobre la
Wecklein, se habían remontando des­ 1925 un formalismo de la mecáni­ equivalencia no pondera por igual
de sus orígenes humildes hasta la ca cuántica, basado en las matemá­ los dos esquemas opuestos, sino que
cumbre de la alta burguesía alemana ticas abstractas del cálculo matricial. resaltaba la superioridad del suyo
mediante logros académicos. Weck­ Para sus autores, esta "mecánica propio. En una famosa nota al pie,
lein era director de un renombrado matricial" incardinaba su voluntad llegó a escribir: "No veo ninguna
instituto (Gymnasium) de Munich, y de fundarse, de manera exclusiva, conexión genética de ningún tipo
August en 1910 fue nombrado pro­ en magnitudes observables en el [entre el trabajo de Heisenberg y el
fesor de filología bizantina en la laboratorio. Sostenían puntos esen­ mío propio]. Por supuesto que cono­
Universidad de Munich. Ambos con­ ciales como la existencia de saltos cía su teoría, pero me sentía desani­
trajeron matrimonio dentro de su cuánticos y discontinuidades en los mado, por no decir repelido, por los
nueva situación social. átomos, y rechazaban la idea de métodos de álgebra trascendental,
Desde su mismo nacimiento en modelos atómicos visualizables (ans­ que a mí me parecieron difíciles, y
1901, la familia de Werner decidió chaulich). por la falta de visualizabilidad [Ans­
que él persistiera también en ese ni­ Erwin Schrodinger, un físico vie­ chaulichkeit]."
vel privilegiado mediante una cómo­ nés de 39 años que trabajaba enton­ En carta a su íntimo colega Wolf­
da situación académica. Creyendo ces en Zurich, atacaba los enigmas gang Pauli, Heisenberg respondía en
que la competencia alentaría el éxito de la física atómica desde un punto el mismo tono: "Cuanto más pienso
en los estudios, August estimuló la de vista totalmente distinto y con en el aspecto físico de la teoría de
rivalidad entre Werner y su hermano objetivos enteramente otros. En una Schrodinger, más repulsiva la en­
mayor, Erwin. Durante años los dos serie de artículos publicados durante cuentro... Lo que escribe Schrodinger
muchachos pugnaron sin cuartel, has­ la primera mitad de 1926, Schrodin­ sobre la visualizabilidad de su teoría
ta que un día la lucha acabó en una ger presentaba una ecuación de on­ 'probablemente no es del todo co­
pelea violenta con las sillas como das cuántica, basada en una hipótesis rrecto' [eco de una expresión típica
armas. Llegados a la edad adulta, que había propuesto el doctorando de Bohr], en otras palabras, es ba­
cada uno siguió su propio camino francés Louis de Broglie. La idea, sura [Mist]." La única ventaja del
-Erwin se trasladó a Berlín y se recibida favorablemente por Einstein, método de Schrodinger, decía a
hizo químico- y, fuera de esporádi­ era que toda materia en movimiento quien quisiera oírlo, es que permite
cas reuniones familiares, tuvieron podía considerarse como ondas. un cálculo simple de las probabili­
poco contacto. Schrodinger, sirviéndose de esa no­ dades de transición atómicas, o pro­
ción, aducía que las "ondas de ma­ babilidades de saltos cuánticos, para
a ambición de Werner por alcan­ teria" del electrón excitaban modos poder insertarlas en las matrices de
L zar la cumbre se evidencia con armónicos de vibración en el interior la mecánica cuántica. Pauli estaba de
claridad durante el período com­ del átomo. Estos armónicos reempla­ acuerdo.
prendido entre julio de 1925, cuando zaban los estados atómicos estacio­
desarrolló, con sus colegas Born y narios de la teoría matricial; en vez na lectura detenida de las obser­
Pascual J ardan, una descripción ma­ de saltos cuánticos discontinuos, ha­ U vaciones nos revela que lo que
temática de la mecánica cuántica, y bía transiciones continuas de un ar­ provocó el conflicto no era la equi­
febrero de 1927, cuando formuló las mónico a otro. Si eso era verdad, valencia (Pauli la había probado sin
relaciones de imprecisión. La con­ Schrodinger tornaba inútiles los pun­ más ni más un mes antes), sino lo
fluencia de dos procesos convirtió en tos fundamentales de la mecánica que cada bando sacaba de ella. Hei­
determinante ese afán durante dicho matricial de Heisenberg. senberg y su escuela matricial se ha­
intervalo. La mayoría de los físicos acogie­ bían empeñado a fondo en las pro­
En primer lugar, varias cátedras de ron con satisfacción el enfoque más piedades de la naturaleza que creían
física teórica quedaron de repente familiar de Schrodinger, atendiendo existir y estar incorporadas en su
vacantes en la Europa central de len­ poco a su manera de interpretarlo. mecánica matricial. Habían apostado
gua alemana. Esos cargos constituían Esta situación cambió bruscamente su futuro en ese enfoque. Schrodin­
una gran oportunidad para un acadé­ en mayo de 1926, cuando Schrodin­ ger había arriesgado su reputación
mico ambicioso como Heisenberg, que ger publicó una prueba de que los en eliminar la discontinuidad y los
saltos cuánticos al parecer irracio­
nales, resucitando la física de los
2. PERSONAS QUE INFLUYERON en la vida de Heisenberg. Debemos empezar por su movimientos ondulatorios, racionales,
abuelo, Nikolaus Wecklein (a), y su padre, August, que aparece con su esposa, Anna, y causales y continuos. Ninguno de los
sus hijos, Erwin (de pie) y Werner (b). Abuelo y progenitor inculcaron afán de triunfo dos bandos estaba dispuesto a con­
académico en los dos muchachos. Heisenberg estudió con Niels Bohr (e), con quien ceder al otro la superioridad, y su
más tarde desarrolló la interpretación de Copenhague. Uno de los primeros rivales probable consecuencia -el predo­
de Heisenberg fue Envio Schriidinger (d), cuyo formalismo ondulatorio constituía un
minio profesional-. Se debatía na­
reto a la mecánica matricial, elaborada por Heisenberg con Max Boro (e) y Pascual
da menos que la naturaleza de la
Jordan (f, a la derecha). Wolfgang Pauli (g) fue una fuerza de primer orden, que
ayudó a Heisenberg a elaborar el principio de imprecisión en 1927. En 1929 Heisen­ orientación futura de la mecánica
berg se embarcó en una vuelta al mundo docente para difundir el "espíritu de Co­ cuántica.
penhague", llegando a los Estados Unidos, Japón, China y, finalmente, la India (h). Este desacuerdo espoleó aún más

43
impulso vigoros1s1mo para la nueva
interpretación. En una carta de 19 de
octubre de 1926, al tiempo que le
informaba de una cátedra vacante en
Leipzig, Pauli aplicaba los estados
atómicos estacionarios al primer es­
tudio de Born de ondas electrónicas
libres. Según sus resultados, han de
elegirse variables continuas para el
momento lineal p y la posición q de
un electrón atómico, pero en su com­
portamiento cuántico se manifestaba
un "punto negro": "Ha de darse por
sentado que las variables p están
controladas y las q incontroladas.
Esto es, sólo se pueden calcular las
probabilidades de determinados cam­
bios de las variables p, para unas
condiciones iniciales dadas, y prome­
diando sobre todos los valores posi­
bles de las variable q." Por tanto,
no se puede hablar de un determina­
do "'camino' de la partícula", escri­
bía Pauli, ni "se puede preguntar si­
multáneamente sobre el valor de la
variable p y la variable q".
Heisenberg respondió que estaba
3. CARTA ESCRITA por Heisenberg a Wolfgang Pauli, en que deriva las relaciones "muy entusiasmado" con la carta de
de imprecisión para p y q, donde p, --.12 tJ.p y q, --.12 l'>q. Este fragmento, tomado de
Pauli y con ese punto negro, sobre
= =

una carta de 14 páginas, fue la base de su artículo s o bre el principio de imprecisión.


el que hubo de reflexionar una y
otra vez durante los meses siguien­
la ambición académica de Heisen­ su juicio desquiciado-- en favor de tes. El entusiasmo de Heisenberg
berg. Una semanas antes de que las concepciones de SchrOdinger. culminó en una carta de 14 páginas,
Schrodinger publicara su prueba de Por último, en octubre de 1926 se enviada a Pauli el 23 de febrero de
la equivalencia, Heisenberg había re­ produjo un tenso debate, aunque en 1927. En ella presentaba práctica­
nunciado a una plaza de profesor en último término inconcluso, entre mente todos los elementos esenciales
Leipzig, en favor del puesto de asis­ Bohr y Schrodinger en Copenhague. del artículo, que enviará a publicar
tente de Bohr en Copenhague. El El resultado final de la disputa fue un mes más tarde, titulado "Sobre el
incrédulo abuelo de Werner, Weck­ el reconocimiento de que no se dis­ contenido intuitivo [anschaulich] de
lein, se apresuró a viajar a Copenha­ ponía de ninguna interpretación ente­ la cinemática y la mecánica teórico­
gue para disuadir a su nieto de to­ ramente aceptable, ni del uno ni del cuánticas": el artículo de Heisenberg
mar dicha opción, justamente cuando otro formalismo cuántico. Quien en­ sobre la imprecisión.
aparecía el artículo de SchrOdinger contrara tal interpretación, fuera per­ Habiendo deducido las relaciones
sobre la equivalencia. La presión re­ sona o bando, podría dar cumpli­ de imprecisión a partir de razona­
novada de Wecklein y el desafío de miento, expresaba Bohr abiertamente, mientos matemáticos y a partir de
Schrodinger a las bases de la física a sus "deseos" de cómo debiera ser experimentos mentales, Heisenberg
matricial redoblaron los esfuerzos de la física del futuro. consideró la concordancia entre am­
Heisenberg por producir un trabajo bas deducciones como una prueba de
de tan alta calidad, que pudiera ad­ uestas en marcha estas diversas la validez universal de la impreci­
quirir amplia reputación profesional P motivaciones -personales, pro­ sión. El argumento matemático co­
y le permitiera, en última instancia, fesionales y científicas-, Heisenberg menzaba con una función de ondas
hacerse con alguna otra cátedra va­ creyó, en febrero de 1927, haber correspondiente a una curva en for­
cante. dado de repente con la interpretación ma de campana o, dicho matemáti­
Pero al menos tres sucesos de 1926 necesaria: el principio de impreci­ camente, a una distribución de pro­
ahondaron el profundo abismo inte­ sión. Su progreso intelectual hacia babilidad gaussiana, para la variable
lectual entre sus propias ideas y el esta idea, a finales de 1926 y prin­ q. El error en el conocimiento del
punto de vista de Schrodinger. El pri­ cipios de 1927, se apoya en la in­ valor exacto de q (llamado la desvia­
mero fueron las conferencias de Schro­ vestigación de sus colegas más pró­ ción estándar) es delta q, que escri­
dinger en Munich sobre su nueva ximos, especialmente de Jordan y de bimos flq. U san do el formalismo
física, a fines de julio. Allí, mezcla­ Paul A. M. Dirac, quienes formula­ desarrollado por Dirac y J ordan,
do en una audiencia multitudinaria, ron a la vez la "teoría de transfor­ transformó Heisenberg la distribución
el joven Heisenberg objetaba que la maciones", una amalgama de mate­ gaussiana en la de su variable con­
teoría de Schrodinger dejaba sin ex­ mática ondulatoria y matricial. El jugada p.
plicar diversos fenómenos. No logró objetivo para Heisenberg y sus alia­ Al hacerlo, descubrió que, como con­
convencer a nadie, y abandonó desalen­ dos era, en aquel momento, descubrir secuencia matemática, las desviacio­
tado la sala. A continuación, durante un método irrefutable para incorporar nes estándar de las dos distribuciones
la reunión de otoño de los científicos las discontinuidades en el formalis­ -es decir, las imprecisiones en los
y médicos alemanes, Heisenberg fue mo de Dirac y Jordan. valores de q y p- están en relación
testigo del soporte abrumador -y a De Pauli recibió Heisenberg un inversa una respecto a otra. Este ca-

44
rácter inverso puede generalizarse y neutralizar las críticas de Schrodin­ más allá del razonamiento matemáti­
expresarse mediante la relación ger, de que una física de partículas co y el experimento mental. Con la
discontinua es esencialmente irracio­ teoría de transformaciones de Dirac­
t:,.p.t:,.q:::: :
n
' nal y unanschaulich (no-intuitiva). J ordan, declaraba, el formalismo
Lo que se hallaba en íntima relación cuántico queda completo y resulta
donde h es la constante de Planck. con otra innovación: una redefinición inalterable; las relaciones de impre­
A continuación demostró que este re­ de conceptos clásicos, como posi­ cisión son verdaderas e irrefuta­
sultado no es mero constructo mate­ ción, velocidad y trayectoria de una bles, porque son una consecuencia
mático, sino enteramente compatible partícula atómica, en función de las directa del formalismo. Todas las
con cualquier experimento imagina­ operaciones experimentales usadas observaciones experimentales ante­
ble que implique la medición simul­ para medirlas, una forma de opera­ riores y futuras de fenómenos atómi­
tánea de pares de variables conju­ cionalismo. Sólo lo que el físico cos están así sometidas a tal inter­
gadas, como posición y momento puede medir tiene significado real, y pretación.
lineal, o energía y tiempo. estas mediciones manifiestan siempre Más aún, razonaba, aunque la físi­
La compatibilidad con el experi­ las relaciones de imprecisión. ca cuántica contenga un elemento es­
mento se basaba, sin embargo, en tadístico básico, éste no es una pro­
diversas innovaciones que Heisen­ ara el joven Heisenberg, el prin­ piedad de la naturaleza misma.
berg introducía al objeto de incorpo­ P cipio de imprecisión culminaba Aparece en virtud de la perturbación
rar la discontinuidad y las partículas. y completaba la revolución cuántica, causada por los intentos del físico
U na de ellas era la redefinición del una revolución que incorporaba sus para observar la naturaleza. Final­
término alemán anschaulich (intuiti­ compromisos personales con los fun­ mente, presentaba su primera afirma­
vo) que aparecía en el mismo título damentos que él mismo había ayuda­ ción explícita sobre la consecuencia
de su artículo, para significar "físi­ do a establecer. Y, como para hacer más profunda de la imprecisión: un
co" o dotado de significado empí­ callar toda objeción sobre este punto, desafío a la causalidad.
rico, más que "visualizable" o pictó­ concluía su artículo publicado con El principio de causalidad requiere
rico. Con este cambio pretendía algunas pretensiones que iban mucho que todo efecto sea precedido por

El experimento mental con el microscopio de rayos gamma


ara demostrar el principio de imprecisión, Heisenberg es la longitud de onda del rayo gamma desviado, h es la

P ofreció un experimento mental. Usando un micros­


copio cuya resolución era alta, por basarse en rayos
gamma para su iluminación, intentó mostrar que la posi­
constante de Planck (que relaciona la frecuencia del fotón

con su energía), y
h
Á es el momento lineal total del fotón
ción y el momento lineal del electrón obedecían al prin­ rayo gamma, según lo definen los principios cuánticos. En
cipio de imprecisión. Aunque Heisenberg logró los resul­ el otro extremo, el rayo gamma se dispera hacia atrás, im­
tados correctos, Bohr le señaló que el experimento original pactando justamente el borde izquierdo de la lente. En este
descuidaba dos puntos esenciales: el poder de resolución caso, el momento lineal total en la dirección x es
del microscopio y la dualidad onda-corpúsculo.
En la versión correcta, un electrón libre está directamen­
" h
te debajo de la lente (el objetivo) del microscopio. El ob­ PX -
f...." sene.
jetivo circular forma un cono de ángulo 2e con vértice en
el electrón. El electrón es iluminado por un rayo gamma El momento lineal final en la dirección x ha de ser en
proveniente de la izquierda. Según un principio de óptica ambos casos igual al lineal; por consiguiente,
ondulatoria, el microscopio tiene
' h h
capacidad de resolución para ob- P X + - sene = p"X -- sene.
jetos de hasta un tamaño 1'1x, re- A' A"
lacionado con e y con la longitud Si e es pequeño, entonces es
de la onda, 1.., mediante la expre- 1..' -1.."-1..,
sión
"
1.. P X - p'X = t:,.pX _l!!_ sene "
1'1x= --- A
2 sene
1..
En el momento en que la luz se Puesto que !':,.x , exis- =

difracta en el objetivo del micros­ 2 sene


copio, el electrón retrocede hacia te una relación inversa entre la im­
la derecha. Después de la coli­ precisión mínima en la medida de
sión, el rayo gamma observado la posición del electrón a lo largo
podría haberse dispersado con un del eje x y la de su momento lineal
ángulo cualquiera dentro del en la dirección x:
cono 2e. En el caso extremo de h
dispersión hacia adelante (hacia la 1'1px ---.
/':,.x
derecha) sobre el borde de la len­
te, el momento lineal en la direc­ Para imprecisiones mayores que
ción x sería ese mínimo, puede introducirse
h una desigualdad
'
PX + - sene 1
A' 1'1x • !':,.x 2: h,

donde p'x es el momento lineal que aproxima la relación de im­


del electrón en la dirección x, 1..' precisión de Heisenberg.

45
una causa única. Esta idea había ser­ nes en la nieve, se encontró sobre la mitación que venía representada por
vido durante más de un siglo como mesa, a su regreso, el borrador del las relaciones de imprecisión. Para
hipótesis básica de prácticamente to­ artículo de Heisenberg. Al enviárselo Bohr, el argumento de Heisenberg
das las formas de investigación ra­ a Einstein, cumpliendo el ruego de era tan sólo un caso particular de lo
cional. Se le reconoce al matemático Heisenberg, Bohr se le quejaba de que que Bohr iba llamando ya comple­
francés Laplace la definición quizás el enfoque del autor pecaba de exce­ mentariedad.
más simple de causalidad, en su apli­ siva estrechez y que el microscopio
cación a la mecánica newtoniana: Si de rayos gamma era falso de arriba eisen berg estaba en vehemente
sabemos con exactitud la posición y abajo, aunque el resultado fuera co­ H desacuerdo. Insistiendo en el
el momento lineal de una partícula rrecto. Para Bohr, las relaciones de empleo primordial de partículas y
en un instante dado, conociéndose imprecisión no surgían sólo del for­ discontinuidad, rechazó de plano la
además todas las fuerzas que actúan malismo, de las re-definiciones de sugerencia que le hizo Bohr de reti­
sobre la partícula, su movimiento los conceptos clásicos y de la prima­ rar su artículo; lo había enviado en
queda entonces completamente deter­ cía de la discontinuidad y los cor­ el ínterin a su publicación. Hei ­
minado por las ecuaciones mecánicas púsculos sobre las ondas continuas. senberg no podía tolerar un uso ex­
para todo el futuro. También eran decisivas la dualidad tensivo de ondas o de nociones de
El principio de impre­ mecánica ondulatoria, ni
cisión, asevera Heisen­ podía dejar de publicar
berg, niega eso. "En la su propia y más impor­
formulación estricta de tante contribución al de­
la ley causal -si cono­ bate de la interpretación.
cemos el presente, pode­ La subsiguiente batalla
mos calcular el futuro­ con Bohr se hizo tan in­
no es falsa la conclu­ tensa que, según se dice,
sión, sino la premisa." durante uno de estos en­
Los valores iniciales del cuentros Werner estalló
momento lineal y la po­ en lágrimas e incluso
sición no pueden ser si­ consiguió ofender al im­
multáneamente medidos perturbable Bohr con al­
con absoluta precisión. gunas observaciones du­
Razón por la cual, sólo ras. Evidentemente había
puede calcularse una gama muchas cosas en juego
de posibilidades para la para el joven de 25 años:
posición y el momento sus nuevas concepciones,
lineal de la partícula en sus planes académicos y
un cierto tiempo futuro. quizá también su deseo
Del movimiento real de de paridad intelectual con
la partícula resultará, sin sus mentores. En mayo
embargo, una única po­ apareció su artículo en
sibilidad. La conexión una de las principales re­
causal entre presente y vistas de física alemanas,
futuro se pierde, y las sin ninguna revisión; sí
leyes y predicciones de agregaba un breve post­
la mecánica cuántica re­ scriptum, donde admitía
sultan de naturaleza pu­ el error del microscopio
ramente probabilística, o y llamaba la atención del
estadística. lector sobre algunos pun­
El artículo de Heisen­ tos esenciales del razona­
berg sobre el principio miento de Bohr.
de imprecisión era pro­ Cuatro meses más tar­
4. HEINSEBERG a los 65 años, de vuelta a Leipzig para impartir
fundo y trascendental en de, Heisenberg había en­
un curso de conferencias como profesor invitado. Cayó enfermo
casi todos sus aspectos. años más tarde y murió de cáncer en 1976. j u gado ya sus ojos y
Además de satisfacer es- cambiado de tono: pare­
trictamente sus propósi- cía estar agradecido por
tos, el artículo de Heisenberg estaba onda-partícula y, en el microscopio la crítica de Bohr. Tras ofrecer Bohr
"cortado a su medida". Cuando su de rayos gamma, la dispersión de su primera presentación de la com­
mentor, Bohr, le señaló un error en ondas de luz sobre el electrón dentro plementariedad ante una audiencia
el argumento, Heisenberg defendió del objetivo del microscopio. reunida en el lago Como en septiem­
su posición obstinadamente en una Las imágenes ondulatoria y cor­ bre de 1927, Heisenberg, antes tan
batalla que en la primavera de 1927 puscular eran complementarias una seguro de su imprecisión, brindó a
degeneró en lo que Heisenberg llamó de otra, descripciones mutuamente Bohr el primero de sus generosos
"gran malentendido personal". El exclusivas pero conjuntamente esen­ reconocimientos. En la versión publi­
error implicaba la confianza absoluta ciales. Bohr objetaba que el experi­ cada de la discusión que siguió al
de Heisenberg en la discontinuidad y mentador ha de elegir o la imagen artículo de Bohr en Como, Heisen­
los aspectos corpusculares del cuanto ondulatoria o la corpuscular, para berg le agradeció por esclarecer
de luz, en uno de sus experimentos analizar con ella el experimento. El la imprecisión "en todos sus deta­
mentales básicos, el llamado micros­ precio a pagar por dicha opción pro­ lles" y por enunciar lo que vino a
copio de rayos gamma. ducía una restricción sobre lo que conocerse como la interpretación de
Bohr, que había estado de vacacio- podía enseñarnos el experimento, li- Copenhague.

46
El cambio de corazón en Hei­ na de Copenhague que tuvieron un
senberg pudo haberse iniciado con enorme impacto. En el prólogo a la
la realización de su ambición. Por­ publicación de esas clases, escribió:
que el mismo mes del congreso "El objetivo de este libro me parece
de Como, se enteró de su inminen­ que quedará alcanzado, si contribuye
te llamada a la cátedra de Leipzig. de alguna manera a la difusión de
Al menos habíase cumplido esa este Kopenhagener Geist der Quan­
meta. tentheorie... [espíritu de Copenhague
Al apaciguarse en Heisenberg el de la física cuántica... ], que ha diri­
deseo de demostrar su capacidad y gido todo el desarrollo de la moder­
sus aportaciones a la mecánica cuán­ na física atómica."
tica, surgió en él otro que ahora in­ El suministrador de ese espíritu
cluía a Bohr: la voluntad de crear en retornó a Leipzig con sus primeros
Leipzig un programa de investiga­ compromisos científicos, esta vez
ción permanente y de primera línea, ampliamente aceptados por una pro­
basado en la física. Además de re­ fesión que le proporcionó posiciones
forzar lo defectuosamente argumenta­ prominentes en el aspecto institucio­
do sobre la imprecisión, las explica­ nal y en el aspecto científico. En
ciones de Bohr proporcionaban un 1933 la profesión le otorgó a Hei­
punto de apoyo para los seguidores senberg, con Schrodinger y Dirac, el
del danés que, como Heisenberg, es­ reconocimiento supremo de su traba­
taban ansiosos por una física com­ jo: el premio Nobel.
pleta que poder propagar desde sus
cátedras recién adquiridas y explotar unque se le celebre, con toda
en sus artículos. Heisenberg y otros A justicia, como uno de los físi­
discípulos de Bohr ya no prestaron cos más eminentes de los tiempos
su fidelidad a programas y descubri­ modernos, no han faltado voces que
mientos individuales, como la mecá­ le han criticado su comportamiento
nica matricial o la imprecisión, sino tras la subida de Hitler al poder. No
al "espíritu de Copenhague". militó nunca en el partido nacional­
Heisenberg y otros consiguieron socialista, pero ocupó cargos acadé­
asegurar la aceptación de su interpre­ micos de altísimo rango y se convir­
tación, a pesar de las prolongadas tió en interlocutor de la cultura ale­
objeciones de Einstein y Schrodin­ mana en los territorios ocupados.
ger. Durante la media década que Rechazando repetidos ofrecimientos
siguió a la reunión de Como y el de emigración, dirigió el principal
ulterior congreso Solvay, Heisenberg esfuerzo de investigación sobre la fi­
y su instituto produjeron teorías sión del uranio para el Tercer Reich.
cuánticas muy importantes: cristales Después de la guerra ofreció diver­
de estado sólido, estructura molecu­ sas explicaciones de sus actividades,
lar, dispersión de radiación por nú­ que empañaron aún más su reputa­
cleos, y la estructura neutrónico-pro­ ción en el extranjero. La enigmática
tónica de los núcleos. Con otros yuxtaposición de ese comportamiento
expertos, dieron pasos de gigante ha­ cuestionable y una física brillante re­
cia una teoría cuántica de campos fleja los delicados compromisos del
relativista y sentaron los fundamen­ científico y la ciencia durante un si­
tos de la investigación sobre física glo turbulento y a veces brutal. Hijo
de altas energías. leal de Alemania, Heisenberg, que
Tales éxitos atrajeron a los mejo­ veía tan profundamente en la natura­
res alumnos hacia institutos como el leza, encontró difícil distinguir y
de Heisenberg. Esos estudiantes, aceptar cuán trágicamente se había
amamantados con la doctrina de Co­ descarriado su país. Murió de cáncer
penhague, formaron una nueva gene­ de riñón y vesícula biliar en su casa
ración de físicos, predominante, que de Munich en 1976.
difundieron por todo el mundo esas
ideas, cuando el ascenso de Hitler al
poder, en los años treinta, les obligó
BffiLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA
a emigrar y dispersarse.
THE SHAKY GAME: EINSTEIN, REAL! SM AND
Heisenberg y otros de la escuela
THE QUANTUM THEORY. Arthur Fine. Uni­
de Copenhague no consumieron mu­
versity of Chicago Press, 1986.
cho tiempo en explicar su doctrina a SCHRÓDINGER: L!FE AND THOUGHT. Walter
los que no viajaron a los institutos J. Moore. Cambridge University Press,
europeos. Aquél, en particular, en­ 1989.
contró en los Estados Unidos un NIELS BOHR'S TIMES: IN PHYSICS. PHILO·

campo fértil para el proselitismo. SOPHY AND POLITY. Abraham Pais. Üx­
ford University Press, 1991.
Durante una vuelta alrededor del
UNCERTAINTY: THE LJFE ANO SCIENCE OF
mundo con Dirac en 1929, Heisen­
WERNER HEISENBERG. David C. Cassidy.
berg impartió en la Universidad de W. H. Freeman and Company, 1991.
Chicago unas clases sobre la doctri-

47
Einstein rechaza
la mecánica cuántica
Se pone de manifiesto la fecundidad de la mecánica cuántica desarrollada
durante los años veinte. Sin embargo, su interpretación en términos
de probabilidades choca con la empecinada resistencia de Einstein
Silvio Bergia

A
principios del siglo xx, ondas, es decir, un conjunto de on- sistemas cuánticos— debía resolver:
los indicios en favor de das concentradas en el espacio, que la determinación de los niveles ener-
los fenómenos cuánticos se propagan por el mismo. Un elec- géticos del átomo de hidrógeno (cons-
se acumulan. Los físicos trón en un átomo, por ejemplo, que- tituido por un núcleo y un electrón).
se esfuerzan en elabo- da descrito por una onda estacionaria. Los niveles de energía posibles (los
rar una teoría general que los descri- Así, curiosamente, la física matemáti- niveles de Bohr) corresponden, en la
ba. Pero no lo consiguen a la prime- ca clásica aporta una solución al prin- formulación de Schrödinger, a las so-
ra. Los progresos cobran buen ritmo cipal problema que la mecánica cuán- luciones de una ecuación que guarda
en el bienio 1925-1926, siguiendo dos tica —la teoría de la dinámica de los una extraña semejanza con la ecua-
direcciones privilegiadas. Una se basa
en la idea de Louis de Broglie, según
la cual las partículas presentan pro- 1. ERWIN SCHRÖDINGER,
piedades ondulatorias. La otra, ini- físico austríaco (1887-1961).
cialmente independiente de la prime-
ra, se inspira en las investigaciones
sobre los espectros atómicos y la de-
mostración de Einstein (de 1916) para
la ley de la radiación. De participan-
te activo en el desarrollo de la teoría
cuántica, Einstein pasa gradualmente
a comentador crítico de la misma, en
ocasiones incluso empecinado.

¿Cómo formalizar la
dualidad onda-partícula?
Hemos mencionado ya la contribu-
ción de los trabajos de Louis de Bro-
glie a la teoría cuántica de los gases de
Einstein. El segundo artículo de Eins-
tein sobre esta teoría despierta el in-
terés de Erwin Schrödinger. El físi-
co austríaco profundiza y formaliza
los precursores trabajos de de Bro-
glie. Publica su propia versión de la
mecánica cuántica: la mecánica on-
dulatoria. Las partículas pasan a con-
siderarse ondas. En concreto, a cada
partícula se le asocia un paquete de

48
ción clásica de propagación de las on- mecánicas cuánticas. Schrödinger es
das. (Con todo, la naturaleza de es- el primero en demostrar que las dos
tas nuevas “ondas” sigue resultando formulaciones son equivalentes, al
enigmática.) menos desde el punto de vista mate-
De forma independiente, el joven mático. Paul Dirac y, después, John
físico alemán Werner Heisenberg, von Newmann consolidan esa propo-
persuadido de que la fugacidad de los sición empleando recursos matemáti-
fenómenos cuánticos impide com- cos más adecuados: las dos mecánicas
prenderlos mediante los modelos me- se unifican en un formalismo más ge-
cánicos tradicionales, insiste, en su neral. Los estados y las variables de la
primer artículo fundamental, en la ne- dinámica cuántica se definen respec-
cesidad de partir de resultados sim- tivamente mediante vectores unita-
ples, exclusivamente experimentales. rios y operadores lineales en un espa-
Se refiere a los espectros de los ele- cio abstracto de dimensión infinita, el
mentos químicos, que proporcionan espacio de Hilbert. Los elementos de
la frecuencia y la intensidad de las ra- este espacio (los estados) y los opera-
yas luminosas correspondientes a los dores lineales que operan sobre ellos
niveles de energía de dichos elemen- (las variables dinámicas) se represen-
tos. En efecto, Einstein había facilita- tan por series de números complejos
do en su artículo de 1916 indicaciones y por matrices de dimensión infini- 2. WERNER HEISENBERG (1901-1976).
para el cálculo de los mismos. ta. Tal es la herencia de Born, Hei-
Según Heisenberg, estos datos pue- senberg y Jordan. Llámense a estos
den interpretarse mediante una mecá- elementos funciones de onda (de va-
nica newtoniana modificada, donde riable compleja) y operadores dife-
las variables dinámicas clásicas (po- renciales, y se obtiene la formulación
sición y cantidad de movimiento) se de Schrödinger. Al lector que no haya
sustituyen por elementos matemáti- recibido una formación previa sobre
cos que satisfacen las leyes de la teo- el tema, todo esto le parecerá impla- 3. LA MECANICA ONDULATORIA se esta-
ría de grupos. De repente, el orden en cablemente hermético y abstracto (y blece en el decenio de 1920, de la mano de
el que se efectúan dos mediciones físi- al especialista, naturalmente, impre- Schrödinger. A toda partícula que se des-
cas cobra importancia. Gracias a este ciso e incompleto). Sólo pretendemos plaza a una velocidad v se le asocia un pa-
nuevo formalismo matemático, se co- mostrar el nivel de abstracción que se quete de ondas, es decir, una superposi-
nocen ahora las reglas de cuantifica- requiere para comprender el mundo ción de ondas concentradas en el espacio
ción de los sistemas físicos, reglas en de los fenómenos cuánticos. y que se propagan por el mismo. Una par-
las que la constante de Planck adquiere tícula queda así representada por una fun-
un gran protagonismo. Heisenberg ne- La interpretación ción de onda. Heisenberg elabora, junto
gará más tarde haber sido influido por probabilística de las con Born y Jordan, la mecánica matricial:
el pensamiento de Mach —como era funciones de onda el estado de una partícula (el equivalente
el caso de Einstein—, subrayando en La elaboración de un formalismo ma- a la función de onda de Schrödinger) viene
cambio que la relatividad restringida temático que describa los resultados descrito por un vector en un espacio abs-
de Einstein le había dejado una profun- experimentales constituye sólo la pri- tracto (el espacio de estados) de dimen-
da huella. Einstein, sin embargo, no ve mera etapa del desarrollo; la teoría sión infinita.
con buenos ojos esta relación entre sus todavía está lejos de ofrecer una in-
propios trabajos y la nueva mecánica. terpretación física coherente y satis-
Max Born pronto se da cuenta de factoria de los mismos. Schrödinger
que las variables dinámicas de la me- piensa al principio que sus funcio-
cánica cuántica pueden describirse nes de onda proporcionan una des-
empleando entidades matemáticas cripción completa de las partículas.
bien conocidas: las matrices. Poco Su visión de la mecánica cuántica es,
después, Born y Heisenberg publi- por tanto, realista (en el sentido filo- v
can, en colaboración con otro físico sófico) y unitaria (atribuye una na-
teórico alemán, Pascual Jordan, un turaleza única —ondulatoria— a los
artículo en el cual presentan una nue- constituyentes últimos de la materia).
va mecánica: la mecánica matricial. Asimismo, considera que las funcio-
Así, los físicos se encuentran con nes de onda describen la distribución
que disponen no de una, sino de dos de la carga eléctrica de las partículas

49
en el espacio. La concepción unita- de 1924, mientras prepara el terreno
ria de Schrödinger, sin embargo, es para una inminente revolución de la
abandonada poco después, cuando se física estadística, le escribe a Born:
descubre, mediante cálculos teóricos, Me interesa sobremanera la opi-
que sus paquetes de ondas se disper- nión de Bohr sobre la radiación, pero
san conforme se propagan, de tal ma- no querría dejarme arrastrar a renun-
nera que ya no se les puede atribuir la ciar a la causalidad estricta sin an-
propiedad de partículas, de entidades tes intentarlo de forma distinta del ca-
concentradas en una pequeña región mino seguido hasta ahora. La idea de
del espacio. que un electrón expuesto a la radia-
Born proporciona, en 1926, la clave ción escoja con toda libertad el mo-
de la interpretación de las funciones mento y la dirección en la que quiere
de onda: el cuadrado de la función de encaminarse me resulta insoportable.
onda en un punto dado corresponde a Si así fuera, preferiría ser zapatero, o
la densidad de probabilidad de encon- trabajar en un garito, antes que ejer-
trar la partícula en ese punto. Se re- cer de físico. Mis tentativas para con-
concilia así el carácter esencialmente ferir a los cuantos una forma tangible
corpuscular de la mecánica matricial se han saldado siempre con el fraca-
(cuyos objetos elementales son las so, a decir verdad, pero aún estoy le- 4. PAUL DIRAC (1902-1984).
partículas de la mecánica newtoniana, jos de perder la esperanza. Y si nada
sometidas empero a una nueva diná- funciona, siempre me consolará el he-
mica) con la interpretación ondulato- cho de que sólo yo habré fallado. de manera salvajemente especulati-
ria de la mecánica de Schrödinger: las Más tarde, en 1944, resumirá otra va. Lo creo firmemente, pero espero
ondas constituyen la expresión pro- vez sus convicciones sobre este tema que alguien encontrará una manera
babilística de la posición de las par- en otra carta a Born: más realista o una base más sólida
tículas. La naturaleza de las ondas se Nuestras esperanzas científicas que la que tengo a mi disposición. El
comprende al fin, si bien es poco con- nos han conducido a cada uno a los gran logro de la teoría de los cuan-
creta, pues se trata de ondas de pro- antípodas del otro. Tú crees que Dios tos desde sus comienzos no me puede
babilidad. juega a los dados; yo en el solo valor llevar a creer en este juego de dados
Esta interpretación le desagra- de las leyes en un universo que exis- fundamental, aunque sé que mis com-
da profundamente a Einstein. Des- te objetivamente y que intento captar pañeros más jóvenes ven en esto una
suerte de anquilosamiento. Algún día
se descubrirá cuál de las dos actitu-
INSTITUTO SOLVAY, BRUSELAS

des instintivas es la buena.


Con todo, la interpretación probabi-
lística de las funciones de onda enun-
ciada por Born no marca todavía el fin
de las investigaciones que pretenden
comprender la nueva mecánica. A pe-
sar de las ondas de probabilidad, to-
davía se utilizan conceptos que ya no
tienen sentido: por ejemplo, el de tra-
yectoria de una partícula.

El toque final: el principio


de incertidumbre y la
complementariedad
En un artículo de 1927, Heisenberg
le proporciona un nuevo impulso a
la investigación sobre la teoría cuán-
5. CONGRESO SOLVAY de 1927, el quinto. En la primera fila, de izquierda a derecha: tica. Refiriéndose una vez más a los
I. Langmuir, M. Planck, M. Curie, H. Lorentz, A. Ein­s tein, P. Langevin, C. Guye, C. Wilson métodos tan apreciados por Eins-
y O. Richardson. En la segunda fila: P. Debye, M. Knudsen, W. Bragg, H. Kramers, P. Dirac, tein, se apoya en experimentos ima-
A. Compton, L. de Broglie, M. Born y N. Bohr. De pie: A. Piccard, E. Henriot, P. Ehrenfest, ginarios y demuestra, a partir de las
E. Herzen, T. de Donder, E. Schrödinger, W. Verschaffelt, W. Pauli, W. Heisenberg, propiedades generales de la nue-
R. Fowler, L. Brillouin. va mecánica, que el producto de las

50
6. EXPERIMENTO MENTAL que Einstein contrapuso al principio
de incertidumbre en el Congreso Solvay de 1930 (según un cro-
quis de Bohr). Einstein considera una caja taladrada con un agu-
jero T, que se puede abrir o cerrar por medio de un obturador A
controlado por un reloj, colocado en la caja. La caja, cerrada, R
contiene una radiación; se pesa mediante el resorte R, que sir-
ve de balanza gracias a la graduación G. Luego se abre el obtura-
dor, para dejar salir un fotón. La caja vuelve a pesarse. Se medi-
ría así la energía del fotón y el instante exacto de su paso por el
agujero, lo que entra en contradicción con el principio de incer-
tidumbre. Bohr demostró que las mediciones de la energía y del
A T
tiempo introducen una incertidumbre sobre el resultado de acuer-
do con el principio de incertidumbre. La primera pesada se efec-
túa anotando la posición, sobre la escala G, de un cursor adosado
a la caja. La pérdida de peso debida a la marcha del fotón que- G
da compensada por una carga C, que devuelve el cursor a su po-
sición inicial con una incertidumbre D q. Esta incertidumbre in-
duce una incertidumbre D m sobre la segunda pesada. Cuando el C
fotón se escapa, la carga C hace oscilar la caja con una cantidad
de movimiento p que no se puede medir más que con una incerti-
dumbre D p, que verifica el principio de incertidumbre: D p D q ≥ h
(donde h es la constante de Planck). Como la caja está sostenida
por un resorte, la cantidad de movimiento de la misma es inferior
a la que le habría comunicado la carga C si ningún resorte hubie-
ra influido en su movimiento. Lo mismo ocurre para la incertidum-
bre asociada a estas magnitudes: D p < (t × g) D m, donde t es el = c –2gt D q. Así, reemplazando g t D q por esta fórmula en la desi-
tiempo que invierte el cursor en volver a su posición inicial y g la gualdad precedente, se obtiene c2 D m D t > h. Ahora bien, c2 D m
aceleración de la gravedad. Así, combinando las dos desigualda- corresponde a la incertidumbre D E sobre la energía del fotón. Así
des, se llega a que t g D m D q > h. Por otro lado, según la teoría de pues, D E D t > h: la precisión con que se mide la energía del fotón
la relatividad, el tiempo medido por el reloj difiere del que se ha- restringe la precisión con que se puede determinar el instante de
bría medido con un reloj exterior a la caja, pues ésta se desplaza su partida. El principio de incertidumbre, por tanto, se sigue cum-
respecto del campo gravitatorio de la Tierra, modificando el ritmo pliendo en el experimento mental de Einstein. Bohr utiliza la pro-
del reloj. La incertidumbre sobre el tiempo medido será, pues, D t pia teoría de Einstein para contrarrestar los argumentos de éste.

incertidumbres que afectan a la po- sumo interés epistemológico, pues bérselas con el aparente dualismo on-
sición y la cantidad de movimiento afecta a las relaciones entre el hombre dulatorio-corpuscular? En otras pala-
de una partícula no puede ser infe- y el mundo. Para explorar el mundo bras, ¿cómo puede ser que un objeto
rior a cierto valor, que no es otro que microscópico, el hombre emplea úti- sea a la vez onda y partícula? Bohr
el de la constante de Planck. Esto no les que son, como él, macroscópicos. introduce una nueva herramienta ló-
significa que sea imposible localizar Cualquier tentativa de aproximarse gica: la “complementariedad”.
una partícula con precisión ni deter- a una verdad microscópica conduce Este término designa una mane-
minar la cantidad de movimiento de inevitablemente a una modificación ra de considerar sin contradicción dos
una partícula, sino que las dos opera- de la misma: cuando se intenta de- conjuntos de conceptos mutuamen-
ciones son incompatibles. terminar, con cierta precisión, la po- te excluyentes pero ambos necesa-
Por tanto, dado que para definir la sición de una partícula, nuestra medi- rios. Las propiedades son complemen-
trayectoria de una partícula debemos ción le comunica necesariamente una tarias cuando concurren para aportar
conocer la posición y la velocidad de cantidad de movimiento; perdemos una definición cabal de una entidad,
la misma (y por consiguiente, la can- así precisión sobre su eventual canti- permaneciendo a la vez en contextos
tidad de movimiento), el concepto de dad de movimiento real. distintos. Los aspectos ondulatorio y
trayectoria pierde su sentido. Heisen- En septiembre de 1927, con moti- corpuscular tienen esta naturaleza. El
berg bautiza sus conclusiones con el vo de un congreso en Como para con- comportamiento ondulatorio de la ra-
adecuado título de “principio de in- memorar el centenario de la muerte diación electromagnética, por ejemplo,
certidumbre”. de Alessandro Volta, Bohr aporta un se comprueba con ayuda de un inter-
Algunos verán en este principio elemento suplementario en favor de ferómetro, como el interferómetro de
la aparición de un nuevo aspecto de una interpretación global. ¿Cómo ha- doble rendija de Young. En cambio,

51
so Solvay, en 1930. Einstein propo-
ne entonces otro experimento men-
INSTITUTO AMERICANO DE FISICA, BIBLIOTECA NIELS BOHR, NUEVA YORK

tal que, esta vez, pretende derribar


el principio de incertidumbre. En esa
época, escribe Bohr, “nuestras dis-
cusiones tomaban tintes verdadera-
mente dramáticos”. Según Leon Ro-
senfeld, un colaborador de Bohr que
participó en el congreso:
Fue para Bohr una verdadera
conmoción [...] Tardó en hallar la
solución. Durante toda la tarde se
le vio extremadamente inquieto, yen-
do de un sitio a otro para convencer-
se de que no podía ser cierto, de que
si Einstein tenía razón sería el fin de
7. NIELS BOHR Y ALBERT EINSTEIN perdidos en sus reflexiones, fotografiados la física; pero no lograba encontrar
por Paul Ehrenfest en el Congreso Solvay de 1930. la manera de refutarlo. [...] A la ma-
ñana siguiente, se produjo el triun-
fo de Bohr.
si queremos determinar, desde un pun- Bohr, asistieron “a esta sesión [...], im- Bohr demuestra que, incluso en el
to de vista corpuscular, a través de qué pacientes por conocer la reacción de caso del experimento mental de Eins-
rendija ha pasado un fotón, perturba- Einstein ante las últimas aportaciones tein, el principio de incertidumbre
remos inevitablemente el patrón de in- que, según nosotros, aclaraban de ma- queda a salvo porque los instrumen-
terferencia. El dispositivo experimen- nera satisfactoria los problemas que él tos macroscópicos que integran el dis-
tal se transforma entonces en un nuevo mismo había sido el primero en susci- positivo (véase la figura 6) —una ba-
instrumento de medida, destinado a es- tar con suma perspicacia”. lanza y un reloj— imponen también
tudiar las propiedades corpusculares Durante el congreso, Einstein ata- requerimientos físicos que no pueden
de la luz. Los dos aparatos se exclu- ca la conclusión según la cual no se ignorarse. Esta “segunda fase del de-
yen mutuamente (no pueden operar de puede predecir ya nada sobre el es- bate entre Einstein y Bohr” toca a su
forma simultánea), de la misma forma tado de las partículas más allá de los fin con una victoria del segundo, tan-
que se excluyen los lenguajes ondula- límites aparentemente impuestos por to más cuanto que Bohr se apoya so-
torio y corpuscular. Los objetos descri- el principio de incertidumbre. A tal bre la teoría de la relatividad general:
tos por la mecánica cuántica son, des- fin, emplea un dispositivo imaginario Bohr argumenta contra Einstein con
de el punto de vista de la lógica, ondas que, según él, permitirá determinar el las propias razones de éste. Más tar-
o corpúsculos, pero también ondas y camino que ha tomado una partícula de, los físicos subrayarán que la répli-
corpúsculos. Son dos aspectos com- mediante un experimento de interfe- ca de Bohr es poco satisfactoria desde
plementarios de una misma realidad. rencia, midiendo igualmente su canti- un punto de vista lógico, especial-
A pesar de todo, Bohr no puede evi- dad de movimiento cuando incide so- mente porque la argumentación de
tar describir fenómenos en términos bre una pantalla. Einstein no se basa en la teoría de la
de ondas o de corpúsculos (es decir, A fin de demostrar que tal experi- relatividad; es decir, su refutación de-
re­curriendo sólo a uno de los dos con- mento no refuta el principio de incer- bería haberse mantenido en el mismo
ceptos): según él, la intersubjetividad tidumbre sobre la posición y la canti- marco teórico.
de esta descripción no es posible más dad de movimiento, Bohr objeta que La fotografía de la figura 7, tomada
que recurriendo a un lenguaje no am- el aparato de medida está sometido por Ehrenfest, ofrece uno de los testi-
biguo y, por tanto, clásico. también a las leyes cuánticas. Esta monios más conocidos de las dispu-
observación no hace avanzar la dis- tas que animaron los dos congresos.
El debate Bohr-Einstein cusión (tal hipótesis contradice, al Permiten imaginar uno de los debates
Einstein no participa en el congreso de menos en parte, el punto de vista pre- más hondos de la física del siglo xx.
Como. Pero apenas un mes más tarde, viamente sostenido por Bohr, según Nos hallamos ante una mezcla de con-
se celebra en Bruselas el quinto Con- el cual los experimentos, y en par- ductas única e irrepetible: los interlo-
greso Solvay. Bohr dejará, en la obra ticular los aparatos macroscópicos, cutores combinaban el sentimiento de
Einstein, filósofo-científico, un vivo pueden describirse mediante concep- pertenencia a un grupo que se ocupa-
resumen de la discusión que le enfren- tos clásicos). ba de temas de la mayor importancia
tó a Einstein en ese congreso. Unos El debate entre Einstein y Bohr con una bonhomía bienintencionada,
cuantos de entre nosotros, escribirá continua en el siguiente Congre- civilizada y discreta.

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a la mecánica cuántica
Ignorada durante cuarenta años, esta teoría constituye un desafío

a la concepción probabilista y subjetivista de la realidad que se halla implícita

en la formulación estándar de la mecánica cuántica

David Z Albert

nado la "interpretación de Copenha­ una caja vertical, justo la mitad (en

S
e supone que la investigación
de las propiedades de las par­ gue de la mecánica cuántica", así términos estadísticos) sale por la
tículas subatómicas ha estable­ llamada porque los orígenes de la abertura "arriba" y la mitad por la
cido, a lo largo de este siglo, que el misma se remontan al físico danés abertura "abajo". Lo mismo les pasa­
mundo físico tiene, al menos, tres Niels Bohr y su círculo. rá a los electrones con espín izquier­
características sumamente curiosas: en da que entren en una caja vertical o
lo más hondo de la naturaleza rige el mpezaré con un esbozo de los a los electrones que tengan espín
azar; los objetos materiales ocupan E principales argumentos a favor arriba o abajo y entren en cajas ho­
siempre un espacio, pero en determi­ de ese dogma imperante. Indicaré, a rizontales.
nadas circunstancias no se trata de nin­ continuación, de qué manera esca­
guna región en particular, y -quizá la pa de ellos la teoría de Bohm. Por tra verdad experimental, del m �­
nota más sorprendente- las leyes fun­ último, diré algo acerca de cómo y O . , para nuestro propo­
yor mteres
damentales por las que se gobiernan dónde encaja la teo ría de Bohm sito, es que la medición del espín
los objetos físicos "ordinarios" dejan en las reflexiones actuales sobre los horizontal de un electrón altera el
de ser válidas cuando tales objetos fundamentos últimos de la mecá­ valor de su espín vertical, y vicever­
sirven de "instrumentos de medición" nica cuántica. sa, de manera incontrolable. Si, por
u "observadores". Así lo decidieron La manera más sencilla de formu­ ejemplo, se miden los espines verti­
los fundadores de la mecánica cuán­ lar las razones que respaldan el dog­ cales de un gran conjunto de electro­
tica; ése es el dogma, más o menos ma quizá sea considerar ciertos ex­ nes entre dos mediciones de sus es­
oficial, de la física teórica, y tal es perimentos con electrones. En todos pines horizontales, se tendrá que la
la lección que exponen los manuales ellos se miden dos componentes de medición del espín vertical cambiará
universitarios. su espín. Por mor de sencillez, los siempre los valores del espín hori­
Pero se está abriendo paso la idea llamaré espín horizontal y espín ver­ zontal de la mitad de los electrones
de que la adopción de estas conclu­ tical. Es un hecho empírico (confor­ y dejará inmutados los de la otra
siones fue algo apresurada. Hay una me a lo que hasta ahora sabemos) mitad (véase la figura 3).
teoría cabalmente trenzada y absolu­ que los espines horizontales de los Nadie ha logrado diseñar una me­
tamente diferente que da cuenta tam­ electrones sólo pueden tomar uno de dición del espín vertical que evite
bién de todos los fenómenos subató­ dos valores; les daré el nombre de tales alteraciones. Más aún, nadie ha
micos conocidos; en ella, el azar no "derecha" e "izquierda". Lo mismo podido identificar alguna propiedad
desempeña ningún papel y todo ob­ pasa con los verticales: los denomi­ física de electrones individuales que
jeto material ocupa siempre una re­ naré "arriba" y "abajo". determine cuáles portarán cambiados
gión concreta del espacio. Además, Con las técnicas disponibles pode­ sus espines horizontales en el curso
sus leyes básicas forman un conjunto mos medir los espines horizontal y de la medición de sus espines verti­
único, aplicable por igual a todos los vertical. Los aparatos que lo hacen cales y cuáles no.
objetos físicos. alteran la dirección del movimiento Ante semejante estado de cosas, la
Su principal artífice fue David del electrón que entra en ellos, sobre doctrina oficial dice que, por princi­
Bohm, del Colegio Birbeck de Lon­ la base del valor de la componente pio, no puede haber una medición
dres. La teoría vio la luz pública de espín que se mide. Bastará con del espín vertical que tenga otro
hace ya más de cuarenta años, pero medir luego la posición del electrón efecto que no sea precisamente ése
se la ha ignorado hasta hace poco. para determinar dicho valor. Llamaré en los valores del espín horizontal.
A lo largo de ese tiempo ha domi- a esos aparatos de medición cajas, Además, dicta que se debe al puro
verticales u horizontales (véase la fi­ azar qué electrones son los que su­
gura 2). fren el cambio de su espín horizontal
DA VID Z ALBERT ha investigado en Por norma, y ése es otro hecho cuando se les mide el espín vertical.
los cimientos teóricos de la mecánica empírico, no hay correlaciones entre En breve, las leyes que rigen estos
cuántica, con especial atención al pro­ los valores del espín horizontal y cambios no son deterministas. Estas
blema de la medición. Doctor en física vertical de un electrón. Así, cuando conclusiones parecen inocuas y razo­
teórica, da clases de filosofía en la Uni­ entra una gran cantidad de electrones nables, habida cuenta de los datos
versidad de Columbia.
con espín derecha por la abertura de experimentales.

54
l. UN GATO CUANTICO VIVO es uno de los resultados po­ un estado casi inimaginablemente extraño en el que no estarían
sibles del famoso experimento mental de Schrodinger, donde ni muertos ni vivos. En la formulación estándar, o interpreta­
una sustancia radiactiva provoca, al emitir una partícula, que ción de Copenhague, se aborda el problema asignándoles a los
se libere un veneno letal. El problema que plantea el experi­ observadores o aparatos de medición un papel único e indis­
mento consiste en la conciliación de dos hechos: sólo vemos pensable para que se obtenga un resultado determinado. La
gatos vivos o muertos y las ecuaciones lineales mecanocuánticas teoría de Bohm rechaza esta concepción subjetivista. Solventa
de movimiento parecen predecir que los gatos pueden estar en el problema sin que los observadores tengan un papel especial.

Si la medición de un tipo de espín posición y el momento, o, en nuestro falta un experimento más complica­
altera siempre de forma incontrolable caso, el espín horizontal y el verti­ do. Imaginemos una caja que mida
el valor del otro, es que no hay cal, son incompatibles. La medición el espín vertical de los electrones
manera de averiguar los valores del de una altera siempre a la otra. Hay (véase la figura 4). Los electrones
espín horizontal y del vertical a la muchos otros ejemplos de pares in­ con espín arriba saldrán de ella por
vez en un instante dado. Tenemos compatibles de propiedades físicas. una trayectoria a la que llamaremos
ahí un ejemplo del principio de in­ Esto por lo que se refiere al inde­ "de arriba" (o "superior"); los que
certidumbre, formulado por Werner terminismo. Pero las partículas suba­ tengan espín abajo, por la "de abajo"
Heinsenberg: ciertos pares de propie­ tómicas presentan varios aspectos (o ruta "inferior"). Coloquemos un
dades físicas mensurables, como la desconcertantes. Para mostrarlos hace par de "paredes reflectoras" que ha-

55
2. LAS CAJAS DE MEDIDA DEL ESPIN
cambian la dirección del movimiento de
los electrones basándose en los valores de
espín de las partículas. Una "caja hori­
zontal" envía hacia la izquierda los elec­
trones que tienen espín izquierda; los
electrones con espín derecha van hacia la
derecha (izquierda). Una "caja vertical"
envía hacia arriba los electrones con es­
pín arriba y envía hacia abajo los que
tienen espín abajo (derecha). Las letras
corresponden a los distintos espines: 1, iz­
quierda; D, derecha; A, arriba, y B, abajo.

gan que se corten las dos trayecto­


rias en algún punto. Cabe diseñarlas más extraños de la física moderna.
de manera que no modifiquen en ab­ Quizá se nos aclaren algo las ideas
soluto las propiedades de espín de si modificamos el experimento. In­
los electrones. Donde se corten los sertemos una pared móvil capaz de
dos caminos, pongamos Ul).a "caja detener los electrones, que la poda­
negra" que haga otra vez de ambos mos deslizar a voluntad en el camino posibilidades de que tome uno u otro
uno solo y que tampoco modifique superior. Al retirar la pared, tenemos camino. ¿Podría tomar la vía infe­
los valores de espín. el mismo aparato de antes. Pero rior? Parece que no, pues sabemos
mientras la pared permanece, los que los electrones que toman ese ca­
upongamos que entran, uno a uno, electrones que van por la ruta de mino (según revela el experimento
S numerosos electrones con el es­ arriba se detienen y sólo los que se con la pared colocada) tienen una
pín derecha en la caja vertical. Avan­ mueven por la inferior atraviesan la estadística de espín horizontal de mi­
zan por los dos caminos hacia la caja negra. tad y mitad, mientras que un electrón
caja negra y, cuando salen de ésta, ¿Qué cabría esperar que sucediera que atraviese, sin la pared, nuestro
se les miden sus espines horizonta­ al colocar la pared? Para empezar, el aparato tendrá cuando salga espín
les. ¿Qué resultados deberíamos es­ número de electrones a la salida de derecha. ¿Podría, entonces, haber to­
perar? Por estadística basada en la la caja negra debería reducirse a la mado el camino de arriba? No, por
experiencia, la mitad de los electro­ mitad, pues uno de los caminos está las mismas razones.
nes tendrá espín arriba y atravesará bloqueado. ¿Qué pasaría con la esta­ ¿Podría haber tomado ambas tra­
la caja vertical por el camino supe­ dística del espín horizontal de la mi­ yectorias? Tampoco. Supóngase que
rior, y la otra mitad tendrá espín tad que sigue llegando al final? Con detenemos el experimento mientras
abajo y saldrá de ella por la ruta la pared fuera, el cien por cien de está pasando un electrón a través del
inferior. los electrones originales, todos ellos aparato y miramos a ver dónde está.
Fijémonos en la primera mitad. No con espín derecha, termina con el Veríamos que la mitad de las ve­
hay nada a lo largo de las trayecto­ espín hacia la derecha también. Es ces se halla en el camino superior y
rias entre la caja vertical y el punto decir, todos ellos, sigan el camino no en el inferior, y que la otra mitad
de salida que afecte a los valores de superior o el inferior, acaban con es­ de las veces pasa al revés. ¿Podría
espín vertical de los electrones. Por pín derecha. Por tanto, como la pre­ no haber tomado ni un camino ni
tanto, todos abandonarán la caja ne­ sencia o ausencia de la pared en la el otro? Con certeza, no. Si bloquea­
gra con espín arriba. Entonces, de ruta superior no influye en la infe­ mos ambas rutas, nada atraviesa el
· acuerdo con nuestros datos previos, rior, el 50 por ciento restante deberá montaje.
el 50 por ciento de ellos saldrá de tener espín derecha. Según el segundo dogma de la fí­
la caja horizontal con el espín hacia Lo que de verdad pasa en el ex­ sica teórica, el que se refiere a la
la derecha y el 50 por ciento con el perimento es lo contrario de lo que indefinición de la posición, estos ex­
espín �acia la izquierda. La mitad de esperamos. Llegan al final la mitad perimentos no nos dejan otra opción
los electrones con espín abajo tendrá de los electrones, de acuerdo con lo que negarle todo sentido a la mera
justo esa misma estadística de espín predicho. Pero los del otro 50 por pregunta de cuál ha sido el camino
horizontal. Juntando todas estas ex­ ciento no tienen todos espín derecha: seguido por el electrón a través del
pectativas, se sigue que, para cual­ la mitad lo tiene hacia la derecha y dispositivo. Se acepta que preguntar
quier conjunto nutrido de electrones la mitad hacia la izquierda. Y lo mis­ qué ruta ha tomado el electrón viene
con espín derecha que entre en el mo sucede si insertamos una pared a ser como preguntar, por ejemplo,
aparato, la mitad debería salir con en el camino inferior. (Los lectores qué ideas políticas tiene un bocadillo
espín derecha y la otra mitad con familiarizados con la mecánica cuán­ de atún. La idea es que hacer este
espín izquierda. tica se habrán percatado de que el tipo de preguntas supone usar ina­
Parece que son habas contadas. Pero experimento es una estilización lógi­ propiadamente el lenguaje o cometer,
tiene su gracia observar qué pasa ca del famoso experimento de las como dicen Jos filósofos, un error
cuando se efectúa de verdad este ex­ dos rendijas.) categorial.
perimento: exactamente el 100 por Los manuales no afirman, a propó­
cien de los electrones con espín de­ • c ómo puede entenderse esta dis­ sito de estos electrones, que las par­
recha cuando entran en este aparato ¿ crepancia entre los resultados tículas toman el camino de arriba, el
(uno a uno, recuérdese) salen al final de los experimentos y lo que espe­ de abajo, ambos o ni uno ni otro. Lo
con espín derecha también. rábamos que ocurriese? Piénsese en que dicen es que no hay un hecho
No exageramos si decimos que un electrón que atraviese el aparato que corresponda a tomar una ruta;
este resultado constituye uno de los cuando no hay pared. Piénsese en las no que sea un hecho desconocido,

56
3. EL COMPORTAMIENTO del espín
es alterado por una secuencia de tres
mediciones. Se les miden a los electrones
-uno a uno- sus espines horizontales
(izquierda), luego los verticales (derecha)
y otra vez los horizontales (abajo). La caja
vertical altera los espines de la mitad de
esos electrones, de manera que esa mitad
sale de la segunda caja horizontal con
el espín hacia la derecha y la mitad con el
espín hacia la izquierda.

gión B valdrá cero en todas partes


excepto en B. Y la función de onda
de una partícula en una superposi­
ción de estar en A y estar en B -la
función de onda, por ejemplo, de un
electrón con espín originalmente ha­
cia la derecha que acaba de atravesar
una caja vertical- tendrá valores
distintos de cero en esas regiones y
nulos en cualquier otro sitio.
Es una regla cardinal de la mecá­
sino que ni siquiera es un hecho. Se comportamiento de los sistemas físi­ nica cuántica (violada por la teoría
hallan en lo que se denomina una cos en todas las circunstancias. de Bohm) que la función de onda
superposición de seguimiento de la Al objeto matemático con el que representa por completo a un objeto
ruta superior y la ruta inferior a tra­ la mecánica cuántica representa los físico: todo cuanto hay que decir
vés del aparato. estados de los sistemas físicos se le acerca de un sistema físico dado en
Pese a lo mucho que violentan es­ da el nombre de función de onda. En un instante dado se lee en su función
tas ideas nuestra imagen intuitiva del el caso de un sistema de una sola de onda.
mundo y las nociones mismas de partícula, como el que he venido
materialidad y partícula, se ha elabo­ analizando, la función de onda toma as leyes físicas tratan de la evolu­
rado un conjunto cerrado de reglas la forma de una función directa de L ción en el tiempo de la función
que ha demostrado ser extraordina­ la posición. La función de onda de de onda de los sistemas físicos; se­
riamente eficiente a la hora de pre­ una partícula que esté localizada en gún la mecánica cuántica, no de otra
decir qué les acontece a los electro­ una región A, por ejemplo, valdrá cosa podría tratar una ley física,
nes en esas circunstancias. No sólo cero en cualquier parte del espacio pues no hay nada más de lo que
eso; dichas reglas -la mecánica salvo en A, donde no será nula. Si­ pudiera tratar. A tenor de la versión
cuántica, claro- han tenido también milarmente, la función de onda de de la mecánica cuántica que dan los
un éxito excepcional al predecir el una partícula localizada en una re- manuales, esas leyes se agrupan en

4. EL ARTILUGIO DE LOS DOS CAMINOS muestra el insó­ una "caja negra", tras lo cual se halla que todos los electrones
lito comportamiento del espín de los electrones. En el panel a, tienen el espín hacia la derecha. En el panel b, una pared blo­
los electrones con espín derecha que entran en la caja vertical quea uno de los caminos, así que sólo la mitad de los electrones
son enviados por el camino superior o por el inferior. Las su­ llega al final. De éstos, la mitad tienen espín izquierda y la otra
perficies reflectoras hacen que los dos caminos converjan en mitad espín derecha.

57
dos categorías. En esta formulación
lo verdaderamente singular es que una
El creador de esas categorías se aplica cuando

de un feliz mundo cuántico los sistemas físicos en cuestión no se


observan directamente, y la otra
cuando sí se los observa.
avid Joseph Bohm nació en 1917 en Wilkes-Barre, Pennsy lvania.
D Tras estudiar física en el Colegio Universitario del estado, prosiguió
Se suelen escribir las leyes de la
primera categoría en la forma de ecua­
su formación en la Universidad de California en Berkeley. Allí, durante
ciones diferenciales lineales "de mo­
la segunda guerra mundial, investigó la dispersión de las partículas
vimiento". Están concebidas de manera
nucleares bajo la supervisión de J. Robert Oppenheimer. Una vez hubo
que de ellas se siga, por ejemplo,
recibido el doctorado en Berkeley, pasó a ser profesor asistente de la
que un electrón que al principio ten­
Universidad de Princeton en 1946.
ga espín derecha y entre en una caja
En esos a.í'ios escribió Teoría cuántica, en defensa de la interpretación de
vertical salga de ésta en una super­
Copenhague. Pero las dudas sobre su justificación le asaltaban creciente­
posición de ir por el camino superior
mente y, poco después, en 1952, publicó su propia teoría alternativa.
y de ir por el camino inferior. Todas
Durante el maccarthysmo hubo de comparecer ante el comité de acti­
las pruebas experimentales disponi­
vidades antiamericanas bajo la acusación, carente de todo fundamento,
bles indican que estas leyes gobier­
de que él y algunos compañeros suyos del laboratorio de radiación de
nan la evolución de la función de
Berkeley simpatizaban con el comunismo. (En la segunda guerra mund1al
onda de cada sistema físico micros­
Oppenheimer remitió al FBI los nombres de amigos y conocidos supues­
cópico que esté aislado, cualesquiera
tamente filomarxistas. Bohm era, al parecer, uno de ellos.) Creía apasio­
que sean las circunstancias. Siendo,
nadamente en la libertad, y se negó a declarar, por razones de principio.
los sistemas microscópicos, constitu­
Por esa actitud se le acusó de desacato al Congreso.
yentes de todo lo que existe, parece,
El incidente fue desastroso para su carrera en los Estados Unidos.
pues, que hay una buena razón para
Princeton no le renovó el contrato. No pudo encontrar trabajo en ninguna
suponer que esas ecuaciones diferen­
otra universidad, así que dejó su país en 1951 y se marchó a la de Sao
ciales lineales son las verdaderas
Paulo. Allí, la embajada le requisó el pasaporte, con lo que, de hecho,
ecuaciones de movimiento del uni­
se le despojó de su nacionalidad.
verso físico entero.
De Brasil pasó al Instituto Technion y, luego, a la Universidad de
Pero tal conclusión no puede re­
Bristol. Aunque más tarde se le absolvió del cargo de desacato y se le
sultar correcta si es cierto que, como
permitió volver a los Estados Unidos, se estableció de manera permanen­
sostiene la mecánica cuántica, las
te en el Colegio Birbeck de Londres en 1961.
funciones de onda son descripciones
Además de su interpretación de la mecánica cuántica, hizo diversas
completas de los sistemas físicos.
contribuciones a la corriente principal de la física con trabajos sobre
Para empezar, las leyes que esas
plasmas, metales y helio líquido. En 1959 descubrió con Yakir Aharonov
ecuaciones expresan son determinis­
el que hoy se conoce como efecto Aharonov-Bohm. Demostraron que la
tas y, sin embargo, parece que un
mecánica cuántica predice que el movimiento de las partículas cargadas
elemento de azar puro interviene en
se ve condicionado por la presencia de campos magnéticos, aun cuando
los resultados de los experimentos
aquéllas no penetren donde éstos se hallen confinados. Diversos experi­
con las cajas de espín.
mentos han ido confirmando este efecto.
En un período posterior de su vida se interesó por cuestiones filosó­
ensemos en lo que resulta de me­
ficas. Elaboró una imagen del universo según la cual éste consiste en la
interconexión de todas las cosas, noción a la que dio el nombre de
P dir la posición de un electrón
que se halle, al principio, en una
"orden de implicación". Escribió libros de física, filosofía y sobre la
superposición de estar en la región A
naturaleza de la conciencia. Estaba participando en la preparación de otro
y de estar en la región B. Unos
volumen, esta vez escrito en cooperación, sobre la mecánica cuántica
cálculos inmediatos revelan que las
cuando murió de un ataque al corazón en octubre de 1992. Sus amigos
ecuaciones lineales del movimien­
y colegas le recuerdan como un hombre que no sólo era brillante y
to ofrecen una predicción definida
audaz, sino también extraordinariamente franco, educado y generoso.
acerca del final de ese proceso de
medición. Esas ecuaciones, en cam­
bio, no predicen que el dispositivo
medidor indi que que el electrón se
ha hallado en la región A o que ha
sido en la región B (que es lo que
en realidad pasa cuando se hace una
medida de ese tipo).
Muy al contrario, las ecuaciones
dicen que el dispositivo de medida
ha de terminar, con certeza, en una
superposición de indicar que se ha
hallado el electrón en A y de indicar
que ha sido encontrado en la región B.
Dicho de una manera un poco dife­
rente, esas ecuaciones predicen que
el aparato de medida ha de acabar
DAVID ]. BOHM (centro) entra en la sala de audiencias del comité de en un estado físico en el que, sim­
actividades antiamericanas escoltado por Donald Appel, el 25 de mayo de 1949. plemente, no hay un hecho que res­
ponda a la pregunta de qué es lo que

58
el aparato indica. Semejantes super­
posiciones no describen de forma co­
rrecta la manera en que terminan las
cosas cuando acometemos una medi­
ción real.
Según el razonamiento oficial, he­
mos de añadir a la primera categoría
de leyes una segunda, probabilista.
Se exige, por ejemplo, que si se
mide la posición de un electrón que
esté, al princ1p1o, en una superposi­
ción de hallarse en la región A y de
hallarse en la región B, habrá la po­
sibilidad de encontrarlo el 50 por
ciento de las veces en A y el 50 por
ciento en B. En otras palabras, si se
mide la posición de un electrón, ha­
brá un 50 por ciento de posibilidades
de que su función de onda se con­
vierta durante la medición en otra
cuyo valor sea cero en todas partes
excepto en A, y un 50 por ciento de 5. LAS FUNCIONES DE ONDA DE UNA PARTICULA tienen valores no nulos en
posibilidades de que se convierta en las áreas espaciales donde una medición de la posición pueda encontrar la partícula.
una que sea nula en todas partes Según el dogma vigente, la observación hace que la función de onda "cola pse", re­
menos en la región B. (A esta alte­ duciéndose o a la región A o a la B.

ración se le llama "colapso" de la


función de onda.) Bohm considera a las partículas co­ duciblemente aleatorio en las leyes
¿Cómo se distinguen las condicio­ sas que siempre están situadas en un fundamentales del mundo. Pero la
nes en que se aplican las leyes de la lugar u otro en concreto. Es mucho propia teoría implica que, por princi­
primera categoría de las circunstan­ más clara que la interpretación de pio, no podemos librarnos de cierta
cias donde valen las de la segunda? Copenhague en lo que respecta a la ignorancia. Las leyes de movimiento
Lo único que los fundadores de la constitución del mundo. En la teoría de la teoría de Bohm nos imponen
mecánica cuántica decían al respecto de Bohm, las funciones de onda no esta forma de ignorancia, que resulta
es que esa discriminación tiene algo son meros constructos matemáticos, ser tanta cuanta se requiere, y del
que ver con la distinción entre una sino entes físicos, y las aborda a la tipo preciso además, para que se re­
"medición" y un "proceso físico or­ manera en que se tratan los campos produzcan las predicciones estadísti­
dinario", entre lo que observa y lo de fuerza clásicos, así el gravitatorio cas de la mecánica cuántica que nos
que es observado, entre el sujeto y y el magnético. Las funciones de son familiares. Ello se logra median­
el objeto. onda actúan, según esta teoría, como te un tipo de promedio de lo que se
los campos clásicos: empujan a las desconoce, que es justo el tipo de
ace tiempo que a muchos físicos partículas, las guían -podría decir­ promedio que se emplea en la mecá­
H y filósofos este estado de cosas se- a lo largo del curso que siguen. nica estadística clásica.
les resulta absolutamente insatisfacto­ Se estipula que las leyes que go­
rio. Les parece absurdo que la mejor biernan la evolución de esas funcio­ a teoría describe un proceso físi­
formulación que pueda haber de las nes de onda en el tiempo sean las L co real, concreto y determinista
leyes básicas de la naturaleza depen­ ecuaciones diferenciales lineales de -y que se puede seguir matemática­
da de distinciones tan imprecisas y movimiento de la mecánica cuántica, mente al detalle- en virtud del cual
escurridizas. La eliminación o en­ sólo que esta vez no se hace excep­ el acto de medir se introduce en lo
mienda de esa vaguedad se ha vuel­ ción alguna. Hay leyes en la teoría que se está midiendo. En otras pala­
to, en los últimos treinta años, la de Bohm que establecen cómo empu­ bras, la teoría de Bohm implica que
tarea central de la fundamentación de jan las funciones de onda a sus res­ esta ignorancia, aunque mera igno­
la mecánica cuántica. El problema es pectivas partículas. Todas estas leyes rancia de hechos del mundo que es­
el mismo bajo distintos nombres: son deterministas. Por tanto, las po­ tán perfectamente definidos, no se
gato de Schrodinger, amigo de Wig­ siciones, en un momento dado, de puede eliminar sin que se viole una
ner o reducción del estado cuántico. todas las partículas del mundo y la ley física (es decir, sin que se viole
Prefiero el del uso corriente: proble­ función de onda mecanocuántica una u otra de las dos leyes del mo­
ma de la medición. completa de éste en ese mismo mo­ vimiento descritas en el recuadro de
Una solución que llama particu­ mento pueden calcularse con certi­ la página siguiente, de las que se
larmente la atención es la que ideó dumbre a partir de las posiciones de infiere el resto de la teoría de
David J. Bohm. Había propuesto Louis todas las partículas del mundo y de Bohm).
de Broglie una concepción parecida la función de onda mecanocuántica La teoría de Bohm explica cabal­
años antes, pero su formulación era completa de éste en un momento an­ mente los resultados de los experi­
mucho menos general y poderosa terior cualquiera. mentos que se hacen con el artilugio
que la de Bohm. Más recientemente, Toda incapacidad de efectuar los de los dos caminos, esos experimen­
John Bell le dio a la teoría original cálculos, toda incertidumbre en los tos de los que parece desprenderse
de Bohm una forma muy simple y resultados que arrojen, serán en que los electrones pueden tener esta­
atractiva. esta teoría necesariamente epistémi­ dos en los que no hay hecho alguno
Pese a todas las pruebas en contra cas. Se deberán a la ignorancia, no que responda a la pregunta sobre
presentadas más arriba, la teoría de a la operación de un elemento irre- dónde están los electrones. Cuando

59
entra en el aparato un electrón que la función de onda no estará en la entero, incluidos los aparatos de me­
tenga inicialmente espín derecha, la salida de la caja negra. Esta ausen­ dida, los observadores y cualquier
teoría mantiene que tomará o el ca­ cia, en sí misma, puede ser una in­ otra cosa. Pero estipula, además, que
mino de arriba o el de abajo. formación decisiva. Por tanto, el mo­ las posiciones de las partículas tie­
Cuál de los dos será, lo determi­ vimiento que el electrón describa, nen una naturaleza factual y están
narán del todo las condiciones inicia­ aun cuando haya seguido el camino siempre definidas; por tanto, cabe
les de la partícula; en particular, su superior a través del aparato, depen­ decir lo mismo de las posiciones de
función original de onda y sus posi­ derá de si se ha insertado o no dicha las agujas en los dispositivos de me­
ciones iniciales. Por supuesto, no pared. dida, de las posiciones de las molé­
será posible, y no lo será por ley, Además, de la teoría de Bohm se culas de tinta en los cuadernos de
averiguar con una medición hasta el deduce que la parte "vacía" de la notas de los laboratorios, de los iones
último detalle de esas condiciones. función de onda -la que viaja por en los cerebros de los observadores
Pero aquí el punto crucial es que, el camino que el electrón no sigue­ humanos y, por todo ello, presumi­
cualquiera que sea la ruta que siga es indetectable. Una de las conse­ blemente, de los resultados de los
el electrón, su función de onda se cuencias de la segunda ecuación del experimentos.
dividirá y tomará ambos caminos. Lo recuadro de esta misma pagma es
hará así de acuerdo con las ecuacio­ que sólo la parte de la función de pesar de todas las ventajas, bas­
nes diferenciales lineales de movi­ onda de cualquier partícula que esté A tante espectaculares, de la teo­
miento. ocupada por la propia partícula podrá ría de Bohm, ésta sólo ha merecido
influir en el movimiento de otras que se rechace hasta su mera consi­
o r consiguiente, en el caso de partículas. Así, a la parte vacía de la deración. Se ha perseverado en la
P que el electrón en cuestión tome función de onda -a pesar de que aceptación de la formulación están­
el camino superior, se reunirá en la está real, físicamente- le es del dar de la mecánica cuántica. Son
caja negra con la parte de su función todo imposible dejar alguna traza ob­ muchos los que han venido dejando
de onda que fue por la ruta de abajo. servable de sí misma. de lado a la teoría de Bohm porque
De qué manera esta parte inferior de En consecuencia, la teoría de Bohm en ella se da un papel matemático
la función de onda irá empujando al explica ese comportamiento, un tanto privilegiado a las posiciones de las
electrón una vez se hayan juntado fantasmagórico, de los electrones con partículas. La excusa era que tal con­
dependerá de las condiciones físicas la misma propiedad que la interpre­ cesión arruinaba la simetría entre la
que hubiera a lo largo del camino de tación estándar. Además, está libre posición y el momento, implícita en
abajo. de las perplejidades metafísicas aso­ las matemáticas de la mecánica cuán­
Por decirlo de una forma un poco ciadas a la superposición mecano- tica, como si la quiebra de esa sime­
más sugerente: una vez se han reu­ cuántica. tría fuese una afrenta a la razón
nido las dos partes de la función de En cuanto al problema de la me­ científica mayor que el radical soca­
onda del electrón, la parte que tomó dición, a la teoría de Bohm no le vamiento de la mismísima idea de
el camino por el que no fue el elec­ aqueja nada por el estilo. Bohm sos­ realidad física objetiva por la formu­
trón puede "informar" a éste de tiene que las ecuaciones diferenciales lación de Copenhague.
cómo eran las cosas por ese camino. lineales de movimiento describen, Otros descartaban la teoría de
Y, si se inserta una pared en la ruta fiel y completamente, la evolución Bohm porque no hacía predicciones
inferior, la componente de abajo de de la función de onda del universo empíricas (obvias) diferentes de las

Formulación matemática exacta


de la teoría de Bohm
a teoría de Bohm consta de tres elementos. El pri­ de X¡ en el tiempo t y J¡ representa los componentes
L mero es una ley determinista (la ecuación de Schro­ de la corriente de probabilidad mecanocuántica están­
dinger) que describe la evolución con el tiempo de las dar. El subíndice i va de 1 a 3N.
funciones de onda de los sistemas físicos. Es ésta: El tercer elemento es una regla estadística análoga a
una que se usa en mecánica estadística clásica. Esta
regla estipula de manera precisa cómo operar para
"promediar" la ignorancia que inevitablemente se tiene
del estado exacto de los sistemas físicos. Consiste en lo
donde i es el número imaginario -f:.T , h es la constante
siguiente. Partamos de que se da la función de onda
de Plank, ljl es la función de onda, H es un objeto
de cierto sistema, pero no la posición de sus partículas.
matemático, el operador hamiltoniano, N es el número
Para calcular el movimiento de las partículas en el
de partículas del sistema, x¡ ...XJN representa sus coorde­
futuro, habria de suponerse que la probabilidad de que
nadas espaciales y t es el tiempo. Dicho sea sin afinar
las partículas estén a ctualmente en una posición
mucho, el operador hamiltoniano describe la energía del
(X¡...XJN) es igual a llji(X¡... X3N)I2 Si se llega a dispo­
sistema.
ner de información acerca de la posición de las partí­
El segundo elemento es una ley determinista del mo­
culas (como ocurre durante una medición), la regla
vimiento de las partículas:
indica que esa información ha de usarse para "actuali­
dX¡(t) f¡(X¡ .. X3N, t)
.
zar" las probabilidades mediante un procedimiento ma­
temático de condicionalización directa.
dt 1 \!f(X¡ ... X3N, t) 12
En esto consiste la teoría de Bohm. Todo lo demás
donde X¡ ...XJN representan los valores de coordenadas que de ella sabemos -lo que se ha expuesto en este
reales de las partículas, dX¡(t) 1 dt es el ritmo de cambio artículo, por ejemplo- deriva de estos tres elementos.

60
que se derivan de la interpre­ para los sistemas físicos no
tación estándar, como si el relativistas. Es decir, se apli­
que tengan mucho en común ca sólo a los sistemas cuyas
las dos formulaciones desde energías no son muy altas,
ese punto de vista favoreciese que no se mueven a veloci­
de manera clara a una en dades cercanas a la de la luz
contra de la otra. Aún había y que no están expuestos a
otros que citaban "pruebas" campos gravitatorios muy in­
bibliográficas -la más famo­ tensos. La elaboración de un
sa de las cuales es la que sustitutivo bohmiano de la
concibió John von Neumann, teoría cuántica de campos
pero todas ellas son erró­ relativista está en marcha,
neas- de que ni siquiera era aunque no hay garantías ab­
posible que hubiera un sus­ solutas de que la empresa
titutivo determinista de la termine en éxito. Si se viese
mecánica cuántica como el que ese reemplazo es impo­
que ya había conseguido Da­ sible, habría que abandonar
vid J. Bohm. la teoría de Bohm y sansea­
Por fortuna, esas reticencias cabó.
son agua pasada. Aunque la Pero a la mayoría de las
interpretación de Copenhague otras propuestas de resolu­
sigue siendo el dogma que ción del problema de la me­
guía al común de los físicos, dición les pasa lo mismo.
es raro que quienes estudian Las excepciones vuelven a
con seriedad los fundamentos ser las interpretaciones de
de la mecánica cuántica de­ los muchos mundos y de las
fiendan aún la formulación muchas mentes, cuyas gene­
estándar. Hay ahora varias ralizaciones relativistas son
nuevas propuestas de interés inmediatas, aunque difíciles
para solventar el problema de de creer sus aseveraciones
la medición. (Se intenta, por metafísicas. En buena medi­
ejemplo, resucitar, con un len- da, el curso que en el futuro
guaje más preciso, la idea del 6. EL APOSTATA DE LA MECANICA CUANTICA David siga la fundamenación de la
colapso de la func ión de J. Bohm -en una fotografía tomada tres años antes de su mecánica cuántica dependerá
onda.) La teoría de Bohm ten­ muerte, acaecida en 1992- formuló su interpretación de del resultado que arrojen los
drá que ser juzgada con res­ la mecánica cuántica en la década de 1950. intentos de relativización.
pecto a esas propuestas, a las Mientras tanto, lo noticioso
que se conciban en adelante y a los quier teoría que reproduzca las pre­ es que, en los fundamentos de la me­
hechos experimentales. dicciones estadísticas, cuyo cumpli­ cánica cuántica, hay muchas cosas que
La teoría de Bohm es la única miento ya se conoce, de la mecánica no están en absoluto claras. En par­
propuesta seria totalmente determi­ cuántica, ha de ser necesariamente ticular, tanto la posibilidad de que las
nista. Es, también, la única que nie­ no local, si satisface ciertos supues­ leyes de la física sean deterministas
ga que haya superposiciones, ni si­ tos relativos a la naturaleza física del del todo como la de que describan
quiera en los sistemas microscópicos. mundo. Los únicos modelos concebi­ movimientos de partículas (o algo
Pero no anda libre de transgresiones dos para negar esos supuestos y elu­ análogo a esos movimientos en la
contra lo que se podría llamar "sen­ dir la no localidad son los de "los teoría cuántica de campos relativista)
tido común físico"; la más flagrante muchos mundos" y "las muchas vuelven a hallarse sobre la mesa.
es quizá la no localidad. La teoría mentes". Según ellos, en algún sen­
permite que lo que pase en la región tido se dan, realmente, todos los re­
A tenga, instantáneamente, un efecto sultados experimentales posibles, y
físico en la región B, por alejadas no sólo uno u otro de ellos. Son BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA
que estén ambas entre sí. El influjo (quizá) demasiado extravagantes para
A SUGGESTED INTERPRETATION OF THE
es, además, del todo independiente que se los tome en serio.
QUANTUM THEORY IN TERMS OF "HIDDEN"
de las condiciones que existen en el VARIABLES 1 AND 11. David Bohm, en
espacio entre A y B (véase "¿Más o acaban ahí las dudas. ¿Cuál
N
Quantum Theory and Measurement. Di­
veloz que la luz? por Raymond Y. es, en la teoría de Bohm, el rigido por J. A. Wheeler y W. H. Zurek.
Chiao, Paul G. Kwiat y Aephraim M. estatuto filosófico exacto de las proba­ Princeton University Press.
Steinberg; INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, bilidades? El garantizar que cada ÜN THE IMPOSSIBLE PILOT W AVE. En Spea­
kab/e and Unspeakable in Quantum Me­
octubre de 1993). partícula del mundo posea siempre
chanics, de John S. Bell. Cambridge Uni­
Pero puede que tengamos que una posición determinada, ¿asegura
versity Press, 1987.
aprender a vivir con la no localidad, que cualquier medición imaginable
BüHM'S THEORY. En Quantum Mechanics
pues quizá sea un rasgo de la natu­ tendrá un resultado determinado y and Experience, de David Z Albert. Har­
raleza. La formulación estándar de la que todo lo que nuestra intuición vard University Press, 1992.
mecánica cuántica tampoco es local, quiere que esté determinado lo está QUANTUM EQUILIBRIUM AND THE ÜRJGIN
lo mismo que casi todas las solucio­ realmente? Estas cuestiones siguen OF ABSOLUTE UNCERTAINTY. DetlefDürr,

siendo objeto de debate. Sheldon Goldstein y Nino Z anghi en


nes del problema de la medición que
Journal of Sta ti stical Physics, vo lu­
se han enunciado en los últimos Una última observación, muy im­
men 67, números 5/6, páginas 843-908;
tiempos. Y es que, de acuerdo con portante. Debo recalcar que todo lo
junio 1992.
un famoso argumento de Bell, cual- que se ha dicho en este artículo vale

61
Los muchos mundos de
Hugh Everett
Cuando la teoría cuántica de los universos múltiples, hoy celebrada, sólo encontró
el menosprecio, Hugh Everett abandonó el mundo de la física académica.
Se dedicó a investigaciones militares secretas. La tragedia arruinó su vida privada

PETER BYRNE

H
ugh Everett III fue un brillante mate- Las investigaciones archivísticas del historiador
mático, un iconoclasta de la mecánica ruso Eugene Shikhovtsev, de mí mismo y de
cuántica y, más tarde, un afortunado otros, más las entrevistas que he realizado con
CONCEPTOS BASICOS contratista del ejército, con acceso a los secretos colegas y amigos de Everett, así como con su
n Hace cincuenta años, militares más reservados de Estados Unidos. hijo, músico de rock, revelan el derrotero de
Hugh Everett elaboró Introdujo en la física un nuevo concepto de una inteligencia brillante que los demonios
la interpretación de los realidad y puede que tuviera alguna influencia personales extinguieron muy pronto.
muchos mundos de la en el curso de la historia del mundo por los
mecánica cuántica, en la días en que un apocalipsis nuclear no parecía Cosas ridículas
que los efectos cuánticos improbable. Para los aficionados a la ciencia La trayectoria científica de Everett empezó una
llenan innumerables ficción, hablamos del legendario creador de la noche de 1954, “tras uno o dos tragos de jerez”,
ramas del universo con idea de los múltiples universos cuánticos. Pero según contaría veinte años después. A Charles
eventos diferentes en sus hijos conocieron a un ser muy distinto: Misner, compañero suyo de clase en Princeton,
cada rama. un padre frío y distante, “un mueble arrimado a un visitante, Aage Petersen (por entonces
n Por extraña que parezca a la mesa del comedor”, siempre cigarrillo ayudante de Niels Bohr), y a él mismo se les
la hipótesis, Everett se en mano. Alcohólico y fumador compulsivo, fueron ocurriendo “cosas ridículas acerca de
basó en las matemáticas murió prematuramente. las consecuencias de la mecánica cuántica”.
fundamentales de la O al menos así ocurrió en nuestra bifurca- Fue en esa reunión cuando Everett tuvo la
mecánica cuántica. Ello no ción del universo. Si la teoría de los muchos idea en que se basa la teoría de los muchos
impidió que la rechazaran mundos que Everett concibió mientras estudia- mundos. En las semanas siguientes empezó a
la mayoría de los físicos de ba en la Universidad de Princeton, a mediados desarrollarla en forma de disertación doctoral.
la época. Hubo de abre- de los años cincuenta, es cierta, su vida debió de El núcleo de su proyecto consistía en esta-
viar su tesis doctoral para tomar otros muchos caminos en un insondable blecer qué representaban las ecuaciones de la
limar discrepancias. número de ramificaciones del universo. mecánica cuántica en el mundo real a partir,
n Desalentado, Everett El revolucionario análisis de Everett despe- no de hipótesis interpretativas añadidas a las
abandonó la física y jó un atolladero teórico en la interpretación matemáticas de la teoría, sino siguiendo el ca-
trabajó en matemáticas y del cómo de la mecánica cuántica. Aunque la mino que éstas indicaban. Así, el joven Everett
computación aplicadas al idea de los muchos mundos no esté todavía retaba a la plana mayor de la física de entonces
sector militar e indus- admitida por todos, los métodos con que la a que reconsiderara la noción fundamental de
trial. Era un consumado elaboró fueron un presagio del concepto de realidad física.
bebedor, frío y distante en decoherencia cuántica, una explicación moder- Con ese propósito, Everett abordó atrevi-
lo emotivo. na del modo en que las rarezas probabilísticas damente el tenaz problema de la medición en
n Murió cuando tenía ape- de la mecánica cuántica engendran el mundo la mecánica cuántica, que venía exasperando a
nas 51 años. No vivió para concreto de nuestra experiencia. los físicos desde los años veinte. El problema
ver el reciente respeto que El trabajo de Everett es bien conocido en los surge de una contradicción entre el modo en
los físicos conceden a sus círculos de la física y de la filosofía, pero no que las partículas elementales (electrones, fo-
ideas. son tantos quienes saben algo de la gestación tones) interactúan en la realidad microscópica,
de la idea y de la vida posterior de su creador. cuántica, y lo que sucede cuando se las mide

62
desde el nivel macroscópico, clásico. En el
mundo cuántico, una partícula elemental, o
una colección de partículas elementales, puede
hallarse en una superposición de dos o más
estados posibles. Un electrón, por ejemplo,
puede hallarse en una superposición de dis-
tintas posiciones, velocidades y orientaciones
de espín. Sin embargo, siempre que una de
estas propiedades se mide con precisión, se
obtiene un resultado definido: sólo uno de
los elementos de la superposición, no una
combinación de ellos. Tampoco vemos nunca
objetos macroscópicos en superposiciones. El
ILUSTRACION DE SEAN McCABE; CORTESIA DE LA BIBLIOTECA DE LA UNIVERSIDAD DE PRINCETON (joven Everett); CORTESIA DE EUGENE SHIKHOVTSEV Y KENNETH W. FORD (Everett adulto);
DEPARTAMENTO DE ENERGIA DE LOS EE.UU./PHOTO RESEARCHERS, INC. (explosión nuclear); CORTESIA DEL INSTITUTO AMERICANO DE FISICA, BIBLIOTECA Y ARCHIVOS NIELS BOHR (letra)

problema de la medición se reduce a la pre-


gunta siguiente: ¿cómo y por qué el mundo
exclusivo de nuestra experiencia emerge de la
multiplicidad de alternativas disponibles en el
mundo cuántico, plagado de superposiciones?
Los estados cuánticos se representan me-
diante unas entidades matemáticas, las fun-
ciones de onda. Cabe imaginar una función
de onda como una lista de todas las configu-
raciones posibles de un sistema cuántico en
superposición, junto con números que dan
la probabilidad de que una de esas configu-
raciones, aparentemente seleccionada al azar,
sea la que detectaremos si medimos el sistema.
Para la función de onda, los elementos de la
superposición son reales por igual, aunque no
por ello tengan que ser igualmente probables
desde nuestro punto de vista.
La ecuación de Schrödinger enuncia la
forma en que irá cambiando con el tiempo
la función de onda de un sistema cuántico.
Predice una evolución suave y determinista
(sin aleatoriedad). Pero esta elegancia ma-
temática parece darse de bruces con lo que
sucede cuando los humanos observamos un
sistema cuántico, por ejemplo un electrón, con
un instrumento científico (que, en sí mismo,
también es un sistema mecanicocuántico). En
el momento de la medición, la función de
onda que describe la superposición de alterna-
tivas parece colapsar de modo que quede uno
solo de los miembros de la superposición. Se
interrumpe la suave evolución de la función
de onda y se crea una discontinuidad. La
medición arroja un solo resultado; las demás
posibilidades son desterradas de la realidad
EL PROBLEMA “La interpretación clásicamente descrita.
de Copenhague Esa única alternativa que sobrevivirá al mo-
Una cuestión no resuelta en la mecánica
mento de la medida no se deriva de la infor-
cuántica es la de cómo se relacionan los es irremediablemente mación almacenada en la función de onda del
estados cuánticos de las partículas con el
mundo clásico que vemos en lo que nos rodea.
incompleta... y una electrón antes de la medida; la selección parece
monstruosidad arbitraria. Tampoco la matemática del colapso
surge del continuo devenir de la ecuación de
La mecánica cuántica representa los estados de filosófica...” Schrödinger. El colapso se ha de añadir como
las partículas mediante entidades matemáticas
llamadas funciones de onda. Por ejemplo, una —Hugh Everett un postulado, como un proceso adicional que
función de onda que represente a una partícula viola la ecuación.
en una determinada ubicación A (por ejemplo, un
electrón en una trampa nanoscópica) tendrá
Para abordar el problema de la medición,
un pico en A y será cero en el resto del espacio. muchos de los fundadores de la mecánica
cuántica —Bohr, Werner Heisenberg y John
Von Neumann, sobre todo— adoptaban una
determinada exposición de la mecánica cuán-
tica, la “interpretación de Copenhague”. Se-
gún este modelo de la realidad, la mecánica
del mundo cuántico se reduce a fenómenos
clásicamente observables y sólo tiene sentido
A B en esos términos. No a la inversa.
De manera muy similar a como se combinan las
Este enfoque privilegia al observador exter-
ondas ordinarias, pueden sumarse las funciones no, situado en un ámbito clásico, distinto del
de onda para formar superposiciones. Tales ámbito cuántico del objeto observado. Aunque
funciones de onda representan partículas que
se encuentran en más de un estado alternativo eran incapaces de explicar la naturaleza de la
a la vez. La amplitud de cada pico se relaciona frontera entre los reinos clásico y cuántico,
con la probabilidad de encontrar una u otra de los copenhaguenistas utilizaron la mecánica
esas alternativas cuando se hace una medición.
cuántica con gran éxito técnico. A generaciones
enteras de físicos se les ha enseñado que las
ecuaciones de la mecánica cuántica funcionan
sólo en una parte de la realidad, la microscó-
pica, mientras que dejan de contar en la otra,
la macroscópica. Es todo lo que necesita saber
la mayoría de los físicos.
A B

Función de onda universal


Cabe también ver la función de onda como una En marcado contraste, Everett enfocó el pro-
lista de cada alternativa y amplitud.
blema de la medición unificando los mundos
Posición Amplitud Probabilidad microscópico y macroscópico. Mediante una
A 0,8 64% función de onda universal que vincula a ob-
B 0,6 36% Los autores servadores y objetos como partes de un solo
sistema cuántico, convirtió al observador en
Peter Byrne prepara una integrante del sistema observado. Describió el
Pero si un aparato mide una partícula en una tal biografía exhaustiva sobre
superposición, arrojará un resultado específico mundo macroscópico mecanocuánticamente y
Hugh Everett. Reconoce su
—A o B, aparentemente al azar—, no una
deuda múltiple: con Eugene
supuso que también los objetos grandes existen
combinación de ambos, y la partícula dejará de en superposiciones cuánticas. Al romper con
estar en la superposición. Tampoco vemos nunca Shikhovtsev, el primer histo-
objetos macroscópicos en superposiciones. riador que estudió la vida de Bohr y Heisenberg, se ahorraba la necesidad
Everett y que generosamente de una discontinuidad, el colapso de la fun-
compartió su material de ción de onda.
investigación; con el American Everett dio el paso revolucionario de plan-
Institute of Physics, por su
A B
tearse las cuestiones siguientes: ¿Y si las me-
apoyo económico; con George
E. Pugh y Kenneth Ford, por
diciones no rompiesen en realidad la evolu-
su ayuda; y con los físicos ción continua de la función de onda. ¿Y si la
A B que han revisado los aspectos ecuación de Schrödinger se aplicase siempre
RE SU LTAD
científicos de este artículo: y a todo, a objetos y a observadores, de igual
OS Stephen Shenker, Leonard manera? ¿Y si ningún elemento de las super-
Susskind, David Deutsch, Woj- posiciones quedase desterrado de la realidad?
JEN CHRISTIANSEN

ciech H. Zurek, James B. Hartle,


Cecile DeWitt-Morette y Max
¿Qué percibiríamos en un mundo así?
Tegmark. Everett vio que la función de onda de un ob-
servador, si se toma como premisa la respuesta

64
afirmativa a esas cuestiones, se bifurca cada vez
que el observador interacciona con un objeto DOS RESPUESTAS
que existe en modo de superposición. La fun-
ción de onda universal contiene ramificaciones La interpretación de Copenhague y la interpretación de los muchos mundos de
Everett proporcionan dos soluciones sorprendentemente diferentes del problema
para cada una de las alternativas que forman
de la medida. (También hay otras hipótesis.)
la superposición del objeto. Cada rama tiene
su propia copia del observador, una copia que
percibe que el resultado es una y sólo una de las LA INTERPRETACION DE COPENHAGUE
alternativas. Según una propiedad matemática
Según Bohr y otros,
fundamental de la ecuación de Schrödinger, los aparatos (y las REINO CUANTICO
las ramas, una vez formadas, no se influyen personas) que hacen
entre sí. Cada rama se embarca en un futuro mediciones residen en
un reino clásico separa-
diferente, con independencia de las otras. do del reino cuántico.
Alguien mide una partícula que se en- Cuando un aparato
cuentra en una superposición de dos estados; clásico mide un estado
superpuesto, la función
digamos que se trata de un electrón en una de onda cuántica
superposición de la posición A y la posición B. colapsa aleatoriamente
En una rama, la persona que ha efectuado la y se reduce a una de las
REINO CLASICO
alternativas; las demás
medición percibe que el electrón se halla en desaparecen. Las ecua-
A. En una rama casi idéntica, una copia de ciones de la mecánica
A B
la persona percibe el mismo electrón en B. cuántica no explican
por qué debe producir-
Cada copia de la persona se considera única se un tal colapso, que RE SU LTAD
OS
e interpreta que el azar escoge una sola reali- se añade a modo de
dad de un menú de posibilidades físicas. Sin postulado adicional.

embargo, en la realidad, cada oferta del menú


se materializa.
Para explicar cómo percibiríamos un tal
universo, hay que introducir un observador en LA INTERPRETACION DE LOS MUCHOS MUNDOS
el esquema. Pero el proceso de ramificación es
La contribución revolucionaria de Everett estribó en analizar el proceso de medida con
más general: sucede con independencia de que el aparato (y los observadores humanos) visto simplemente como otro sistema cuántico,
el individuo esté presente. En cada interacción que obedece las ecuaciones y principios habituales de la mecánica cuántica. De este
entre sistemas físicos, la función de onda total análisis llegó a la conclusión de que el resultado final sería una superposición de los
resultados alternativos de la medición y que los componentes de la superposición serían
de los sistemas combinados se bifurcará de esa ramas separadas de un universo ramificado. No percibimos estas superposiciones
misma manera. Hoy se dispone de una teoría del mundo macroscópico porque nuestra copia en cada rama sólo puede ser consciente
que explica la independencia de las ramas y de lo que haya en ella.

que cada una se presente como la realidad


clásica a que estamos acostumbrados. Recibe
el nombre de teoría de la decoherencia; es una
parte aceptada de la teoría cuántica estándar
moderna, aunque no todos admitan la inter-
pretación everettiana, según la cual las ramas
representan realidades simultáneas.
Everett no fue el primero que criticó el
postulado de Copenhague sobre el colapso.
Pero abrió nuevos caminos para deducir una
teoría matemáticamente coherente de la fun- A B
A
ción de onda universal a partir de las pro- B
RES

pias ecuaciones de la mecánica cuántica. La


U LT
AD
RES OS
U LT
AD
OS
existencia de múltiples universos surgió como
una consecuencia de su teoría, no al revés. En
una nota a pie de página en su tesis, Everett
escribió: “Desde el punto de vista de la teo-
ría, todos los elementos de una superposición
(todas las ‘ramas’) son ‘reales’; ninguna es más A B
‘real’ que las otras”.
El borrador que contenía estas ideas de- RES
U LT
AD
OS

sencadenó una sorda batalla entre bastidores.


JEN CHRISTIANSEN

Lo descubrió hace unos cinco años, investi-


gando en los archivos, Olival Freire Jr., de la
Universidad Federal de Bahia, en Brasil. En

65
Deducción de los muchos mundos
Everett supuso que todo lo que existe es un sistema cuántico y obedece a la ecuación de la primavera de 1956, el supervisor de Everett
Schrödinger. Analizó conceptualmente qué sucede cuando los aparatos de medición cuánticos en Princeton, John Archibald Wheeler, llevó
y los observadores interaccionan con objetos cuánticos superpuestos. Para ello, consideró la el borrador de la tesis a Copenhague con la
matemática de una “función de onda universal”, que incluye el estado del aparato, del obser- pretensión de convencer a la Academia Danesa
vador y del objeto. Estos tres estados se multiplican para dar el estado total, según se muestra de Ciencias y Letras para que lo publicara.
a continuación: Escribió a Everett que había mantenido “tres
largas y fuertes discusiones [sobre el borrador]”
RE SU LTAD
OS con Bohr y Petersen. Wheeler dio también a
A B A B conocer el trabajo de su pupilo a otros físicos
del Instituto de Física Teórica de Bohr, entre
En el estado descrito más arriba, la partícula se encuentra antes de acometer la medición ellos Alexander W. Stern.
en la posición A, con el 100 por cien de probabilidad. En ese caso (que, en lo que se refiere a la
posición, carece de las desconcertantes superposiciones), la ecuación de Schrödinger describe Desdoblamientos
la evolución del estado total hacia un estado cuántico final sin ambigüedad: la interacción entre La carta de Wheeler a Everett decía: “Su her-
partícula y aparato disparará el indicador “A”. La luz viaja hasta el observador, que al verla moso formalismo de la función de onda sigue
registra en la memoria que el indicador “A” se ha iluminado (abajo). incólume, por descontado; pero todos creemos
que el meollo de la cuestión reside en las pa-
RE SU LTAD
OS
labras que deben asociarse a las magnitudes
A B A B
del formalismo”. Por un lado, a Wheeler le
preocupaba el uso que hacía Everett de la
Una evolución parecida, nítida, se producirá si la partícula empieza en la ubicación B.
palabra “desdoblar” (split), aplicada a seres
El proceso descrito está muy idealizado, aunque no altera las conclusiones. humanos y balas de cañón, como metáfora
Pero, ¿qué sucede si, antes de la medición, se prepara la partícula de modo que se encuentre científica. Su carta revelaba el malestar de los
en un estado de superposición? En la descripción matemática, las superposiciones son sólo copenhaguenistas por el significado del trabajo
sumas: de Everett. Stern tachó la teoría de Everett
de “teología” y el propio Wheeler se resistía
a plantarle cara a Bohr. En una carta a Stern,
, , larga y muy diplomática, presentaba la teoría
A B A B A B
de Everett como una extensión, no una refu-
tación, de la interpretación prevaleciente de
Los números que se muestran en este ejemplo corresponden a un 64 por ciento de proba-
la mecánica cuántica:
bilidad de ver el resultado A (0,64 es 0,8 al cuadrado) y a un 36 por ciento de probabilidad
de B. Cuando la suma anterior se incluye en el estado cuántico total inicial del objeto, aparato
Creo que puedo decir que este joven, con
y observador, el resultado constituye un estado total donde se superponen las dos alternativas:
talento, muy capaz, de pensamiento inde-
(0,8 A + 0,6 B) × Aparato × Observador = pendiente, ha ido poco a poco aceptando
0,8 (A × Aparato × Observador) + 0, 6 (B × Aparato × Observador) que el enfoque actual del problema de la
Gracias a una propiedad de la ecuación de Schrödinger, su linealidad, cuando el estado total medición es correcto y carece de contradic-
superpuesto evoluciona, cada uno de los componentes (es decir, las dos piezas a cada lado del ciones internas, pese a que algunas trazas de
signo “+”) evoluciona como si no existiese el otro. Por consiguiente, el estado total final es una su dubitativa actitud precedente persistan en
superposición de los estados finales individuales obtenidos cuando la partícula hubiera comenza- el actual borrador de la tesis. De manera que,
do en una localización definida: para evitar cualquier posible malentendido,
permítame que diga que la tesis de Everett
RE SU LTAD
OS
no pretende cuestionar el enfoque actual del
, problema de la medida, sino aceptarlo y ge-
A B A B
neralizarlo. [Palabras resaltadas en el original.]

RE SU LTAD
OS Everett habría estado en completo desa-
, cuerdo con esta descripción de Wheeler de
A B A B
su opinión acerca de la interpretación de Co-
Las propiedades de linealidad y ortogonalidad (ésta, una propiedad de los estados) penhague. Por ejemplo, un año más tarde, al
garantizan que, a medida que transcurre el tiempo, estas dos partes de la función de onda no responder a las críticas de Bryce S. DeWitt, a
se influirán mutuamente. Un análisis más moderno, la teoría de la decoherencia, explica este cargo entonces de la revista Reviews of Modern
punto con detalle. La rama “A”, con un observador en un estado de total certidumbre de haber Physics, escribió:
visto brillar la luz A, prosigue como si se tratara de la totalidad de la función de onda, igual que
hace la rama “B”. Las imágenes que dibujan el universo dividiéndose en ramas con historias La interpretación de Copenhague es irreme-
diferentes representan este proceso. La ramificación no se añade, sino que se encuentra entera diablemente incompleta a causa de su depen-
en las matemáticas. Everett comprobó además que las matemáticas funcionan consistente- dencia, a priori, de la física clásica... [y] es
JEN CHRISTIANSEN

mente en situaciones más complicadas, como aquellas en las que participan múltiples medi- una monstruosidad filosófica, con un concep-
ciones y observadores. Una dificultad persistente, que se sigue reanalizando y sobre la que se to de “realidad” para el mundo macroscópico
debate acaloradamente, es la de entender qué quiere decir, en este modelo, que la rama A y su negación para el microcosmos.
“se produce” un 64 por ciento de las veces y la rama B sólo el 36 por ciento.
—Graham P. Collins
Mientras Wheeler andaba por Europa de-
fendiéndolo, Everett corría peligro de perder
la prórroga militar. Para librarse de los cam-
pamentos de instrucción ocupó una plaza de
investigador en el Pentágono. Se trasladó a la
zona de Washington, DC. Nunca volvería a
dedicarse a la física teórica.
Durante el año siguiente, sin embargo,
mantuvo comunicaciones a distancia con
Wheeler. De mala gana acortó su tesis hasta
dejarla en una cuarta parte de su longitud
original. En abril de 1957, el comité de tesis
de Everett aceptó la versión abreviada, sin
los “desdoblamientos”. Tres meses más tarde,
Reviews of Modern Physics publicó la versión
acortada bajo el título de “Formulación de
‘Estado Relativo’ de la Mecánica Cuántica”
(“‘Relative State’ Formulation of Quantum Me- decenios; entre ellas, la noción de Destruc-
chanics”). En el mismo número, otro trabajo ción Mutua Asegurada. El WSEG informó a
NIELS BOHR (en el centro)
de Wheeler loaba el descubrimiento de su los diseñadores de políticas de guerra nuclear
con Everett (derecha, el más
alumno. de unos efectos mundiales tan terribles de
cercano a él) en la Universidad
El trabajo, una vez apareció impreso, pasó la precipitación de partículas radiactivas, que de Princeton en noviembre de
inmediatamente a la oscuridad. Wheeler fue muchos se convencieron de que sería mejor 1954, el año en que Everett ideó
distanciándose poco a poco de la teoría de librar un conflicto perpetuo que lanzar, como la hipótesis de los muchos mun-
Everett, sin perder el contacto personal. Le propugnaban personajes influyentes, ataques dos, que Bohr nunca aceptó.
alentó, en vano, para que siguiera con la me- preventivos contra la Unión Soviética, China Se hallaban también presentes
cánica cuántica. En una entrevista realizada y otros países socialistas. otros alumnos de doctorado:
el año pasado, Wheeler, nonagenario, decla- Un último capítulo de la batalla por la Charles W. Misner, Hale
raba que “[Everett] quedó decepcionado, tal teoría de Everett se escribió en esas fechas. En F. Trotter y David K. Harrison
vez amargado, por la falta de reacción a su la primavera de 1959 Bohr concedió una en- (de izquierda a derecha).
teoría. ¡Ojalá no hubiese dejado de reunirme trevista a Everett en Copenhague. Se reunieron
con él para hablar de mecánica cuántica! Las varias veces durante seis semanas, aunque con
cuestiones que planteaba eran importantes”. pocos resultados: ni Bohr cambió de posición,
ni Everett retornó a la investigación cuántica.
Estrategias nucleares Pero no puede afirmarse que el encuentro fra-
Princeton otorgó el doctorado a Everett casi casara. Cierta tarde, mientras bebían cerveza Bibliografía
un año después de haber comenzado su pri- en el Hotel Østerport, Everett escribió en el complementaria
mer proyecto para el Pentágono: el cálculo papel del hotel un importante refinamiento del The Many Worlds Interpreta-
de las tasas de mortalidad que causaría la otro logro matemático por el que se le conoce, tion of Quantum Mechanics.
precipitación de partículas radiactivas en una el método generalizado de los multiplicadores Dirigido por Bryce S. DeWitt
guerra nuclear. Pronto encabezó la división de Lagrange, o algoritmo de Everett. El mé- y Neill Graham. Princeton
de matemáticas en el Grupo de Evaluación de todo simplificaba las búsquedas de soluciones University Press, 1973.
Sistemas de Armas (WSEG, de Weapons Sys- óptimas a problemas logísticos complejos, se
The Fabric of Reality. David
tems Evaluation Group) del Pentágono. Un tratase del despliegue de armas nucleares, de Deutsch. Penguin Books,
FOTOGRAFIA DE ALAN RICHARDS, CORTESIA DE AIP EMILIO SEGRE VISUAL ARCHIVES

cenáculo tan invisible cuan influyente. Everett la programación de la producción industrial 1997.
aconsejó a funcionarios de alto nivel de las para optimizar existencias o de la configura-
administraciones de Eisenhower y de Kennedy ción de rutas de autobuses que maximizasen Biographical Sketch of Hugh
sobre los mejores métodos de selección de ob- la integración racial de los distritos escolares. Everett, III. Eugene Shikhovt-
jetivos para las bombas de hidrógeno y sobre En 1964 Everett, Pugh y otros colegas del sev. 2003.
cómo debía estructurarse la tríada nuclear de WSEG fundaron una empresa de defensa
Science and Ultimate Reality:
bombarderos, submarinos y misiles de modo privada, Lambda Corporation. Entre otras Quantum Theory, Cosmology,
que se obtuviera un resultado óptimo en un actividades, diseñaban modelos matemáticos and Complexity. Dirigido por
ataque nuclear. de sistemas de misiles antibalísticos y juegos John D. Barrow, Paul C. W.
En 1960 contribuyó en la elaboración de de guerra nuclear computarizados que, según Davies y Charles L. Harper, Jr.
WSEG núm. 50, un informe catalítico que Pugh, fueron utilizados por los militares du- Cambridge University Press,
sigue sin desclasificarse. Según el amigo de rante años. Everett se dedicó a inventar apli- 2004.
Everett, y colega suyo en el WSEG, George caciones del teorema de Bayes, un método
Things the Grandchildren
E. Pugh, y corroboran varios historiadores, el matemático que correlaciona las probabilidades Should Know. Mark Everett.
WSEG núm. 50 justificaba y promovía estra- de eventos futuros con las experiencias ante- Little; Brown, 2008.
tegias militares que serían operativas durante riores. En 1971 construyó un prototipo de

67
máquina bayesiana, un programa de ordenador VIDA de la conciencia, estaba claro que la existencia
que aprendía de la experiencia; para simplificar de los demás era sólo una existencia relativa,
11 de noviembre de 1930: Nace en
la toma de decisiones, deducía los resultados en el mundo al que él había dado existencia”.
Washington, D.C.
probables. El ingenio en cuestión remedaba, Apenas si conoció a sus hijos, Elizabeth
pues, la facultad humana del sentido común. 1943: Albert Einstein responde a una y Mark.
carta que el adolescente Everett le
En virtud de un contrato con el Pentágono, Mientras Everett proseguía su carrera em-
envió acerca de una fuerza irresistible
Lambda utilizó el método bayesiano para idear sobre un objeto inamovible. presarial, el mundo de la física empezaba a
técnicas de seguimiento de las trayectorias de prestar atención a su teoría, antes ignorada.
Otoño 1953: Entra en el programa
llegada de misiles balísticos. DeWitt provocó un giro de 180 grados y se
de estudios de doctorado en física de
En 1973 Everett dejó Lambda y fundó una la Universidad de Princeton. Estudia convirtió en su mayor defensor. En 1967 for-
empresa de procesamiento de datos, DBS, mecánica cuántica con Eugene mulaba en un artículo la ecuación de Wheeler-
con Donald Reisler. Sin dejar de investigar Wigner y John Archibald Wheeler. DeWitt para una función de onda universal,
aplicaciones para armas, la compañía DBS Junio de 1956: Ocupa una plaza de que una teoría de la gravedad cuántica debería
se especializó en el análisis de los efectos so- investigador en el Grupo de satisfacer. Atribuyó a Everett el mérito de haber
cioeconómicos de los programas de acción Evaluación de Sistemas de Armas del demostrado la necesidad de un tal enfoque.
afirmativa [contra la discriminación racial] del Pentágono (WSEG). DeWitt y su doctorando Neill Graham diri-
gobierno. Cuando se encontraron por prime- Noviembre de 1956: Se casa con gieron entonces una recopilación de artículos
ra vez, recuerda Reisler, Everett le preguntó Nancy Gore. de física, The Many-Worlds Interpretation of
“tímidamente” si había leído su trabajo de Noviembre de 1956: Es nombrado Quantum Mechanics [La interpretación de
1957. “Me quedé pensando un instante y le jefe de la división de matemáticas del muchos mundos de la mecánica cuántica],
contesté: ¡Oh, Dios mío, tú eres ese Everett, WSEG. que incluyó la tesis de Everett sin amputar. El
el chalado que escribió aquella locura!”, cuenta Junio de 1957: Recibe el doctorado. apodo “de muchos mundos” arraigaría ensegui-
Reisler. “Lo leí mientras hacía el doctorado. da; lo popularizó la revista de ciencia-ficción
Julio de 1957: Nace su hija Elizabeth.
Me dio risa y lo rechacé de plano”. Los dos Analog en 1976.
se hicieron muy amigos, pero acordaron no Primavera de 1959: Mientras Sin embargo, no todos están de acuer-
volver a hablar de los universos múltiples. estaba en el Hotel Østerport, en do en que la interpretación de Copenhague
Copenhague, idea una importante
tenga que ceder su sitio. N. David Mermin,
mejora de un método para encontrar
Tres martinis soluciones óptimas a problemas de la Universidad Cornell, mantiene que la
A pesar de sus éxitos, la vida de Everett se logísticos complejos. interpretación de Everett trata la función de
resquebrajaba. Tenía reputación de bebedor. onda como parte de un mundo objetivamente
Un problema que se agravó con el tiempo, real. Para Mermin se trata, en cambio, de una
en parecer de sus amigos. Cuenta Reisler que mera herramienta matemática. “Una función
su socio disfrutaba a menudo, como dicen en de onda es una construcción humana”, dice.
Estados Unidos, de “comidas de tres marti- “Sirve para que demos sentido a las obser-
nis”, largas y abundantes en bebida. Luego vaciones macroscópicas. Mi punto de vista
las dormía en su despacho. Aun así, seguía es justo el contrario a la interpretación de
siendo productivo. los muchos mundos. La mecánica cuántica
Sin embargo, su hedonismo no reflejaba constituye un dispositivo que nos permite dar
una actitud relajada y alegre hacia la vida. coherencia a las observaciones. Afirmar que
“Carecía de calor para con los demás”, dice 1959-1960: Ayuda a redactar el estamos dentro de la mecánica cuántica y que
Reisler. “Aportaba una lógica fría y brutal al informe WSEG N.o 50 sobre la mecánica cuántica se debe aplicar a nuestras
estudio de las cosas. Los derechos civiles no estrategias militares nucleares. percepciones resulta incongruente.”
significaban nada para él.” John Y. Barry, que Enero de 1961: Informa al Secretario Pero muchos físicos en activo creen que
fue compañero de Everett en el WSEG, pone de Defensa entrante, Robert la teoría de Everett debería tomarse en serio. CORTESIA DEL INSTITUTO AMERICANO DE FISICA, BIBLIOTECA Y ARCHIVOS NIELS BOHR

en tela de juicio que tuviera un código moral. McNamara, sobre el análisis del “Cuando supe de la interpretación de Eve-
WSEG de las opciones existentes en
A mediados de los setenta, Barry consiguió que rett a fines del decenio de 1970”, dice Stephen
la guerra nuclear.
la institución financiera de la que era emplea- Shenker, físico teórico de la Universidad de
do, JP Morgan, contratara a Everett para que Abril de 1963: Nace su hijo Mark. Stanford, “pensé que era una locura. Ahora,
desarrollase un método bayesiano de predicción 1964: Everett y otros del WSEG entre quienes reflexionan acerca de la teoría de
de los movimientos del mercado de valores. fundan Lambda Corporation, cuerdas y de la cosmología cuántica, hay muy
Según varias fuentes, Everett llevo a cabo la empresa contratista del ejército pocos que no piensen en algo próximo a una
tarea, pero no quiso entregar el producto a estadounidense. interpretación al estilo de Everett. Y debido
JP Morgan. “Nos usó”, recuerda Barry. “[Era] 1973: Abandona Lambda y forma la a los recientes desarrollos de la computación
un individuo brillante, innovador, escurridizo, empresa de procesamiento de datos cuántica, tales cuestiones han dejado de ser
poco fiable, seguramente un alcohólico.” DBS. retóricas”.
Y egocéntrico. “A Hugh le gustaba cultivar 19 de julio de 1982: Muere en la Según uno de los pioneros de la decohe-
una forma extrema de solipsismo”, dice Elaine cama de un ataque al corazón. rencia, Wojciech H. Zurek, del Laboratorio
Tsiang, antigua empleada de DBS. “Aunque se Nacional de Los Alamos, “el logro de Everett
esforzaba por distanciar su teoría [de los esta- consistió en recalcar que la teoría cuántica
dos relativos] de cualquier teoría de la mente o debía ser universal, que no debía dividirse el

68
Ecos
en la ciencia en la teoría de Everett), estuvo allí.
“Everett se adelantó a su tiempo”,
HISTORIA
DE LA TEORIA
ficción dice, resumiendo la contribución de
Everett. “Representa la negativa a re- Invierno 1954-1955: Everett
Abundan los relatos que se chazar la explicación objetiva. Se hizo comienza a escribir la tesis doctoral
sobre mecánica cuántica.
refieren a mundos paralelos e mucho daño al avance de la física y
historias alternativas. Aquí se de la filosofía cuando se abdicó del Enero de 1956: Everett completa el
presentan tres que aluden a la propósito original de la una y de la borrador de la tesis “La Teoría de la
teoría de los muchos mundos de Función de Onda Universal”.
otra: explicar el mundo. Quedamos
Everett. irreversiblemente empantanados en Primavera 1956: Wheeler lleva la
formalismos, se consideraron avances tesis a Copenhague para discutir con
n The Coming of the Niels Bohr y otros importantes físicos.
Quantum Cats, de Frederik Pohl (Spec- cosas que no eran explicativas y el vacío Reaccionan negativamente ante la
tra, 1986): Copias de los personajes viajan se llenó con misticismo y religión y todo tipo misma.
hacia adelante y hacia atrás a través de de basura. Everett es importante porque se
Agosto de 1956-marzo de 1957:
las innumerables líneas de tiempo alter- levantó contra esta situación.” Wheeler y Everett reescriben la tesis;
nativas de donde proceden. Tras la visita a Texas, Wheeler quiso llevar a la someten a un recorte drástico.
Everett al Instituto de Física Teórica en Santa
n Quarantine, de Greg Egan (Harper- Abril de 1957: El comité de la tesis
Barbara. A Everett le interesó la propuesta, acepta la versión abreviada de la
Collins, 1992): Las superposiciones
según parece. Pero no cuajó. disertación, con el título de
cuánticas —y lo que sucede cuando se las
observa— son fundamentales en la trama “Formulación de ‘Estado Relativo’ de
del libro, la clave para el destino final de
Totalidad de la experiencia la Mecánica Cuántica”.
la humanidad. Everett murió en la cama el 19 de julio de Mayo de 1957: Bryce S. DeWitt (que
1982. Tenía 51 años. Su hijo Mark, adoles- dirigía Reviews of Modern Physics)
n His Dark Materials, de Philip Pullman cente, encontró el cuerpo inerte de su padre insiste, en una carta a Wheeler, en
(Knopf, 1995-2000): Esta trilogía de por la mañana. Al percibir su frigidez, cayó en que “el mundo real no se ramifica”.
novelas fantásticas transcurre a través la cuenta de que no recordaba haberlo rozado Julio de 1957: Reviews of Modern
de varios mundos paralelos. En uno de nunca. “No sabía qué sentir por que mi padre Physics publica la tesis abreviada,
ellos, un físico menciona a Everett y su acabase de morir”, me contó. “La verdad es junto con una evaluación laudatoria
hipótesis de 1957; en otro, dos teólogos que no tenía ninguna relación con él.” por Wheeler.
experimentales proponen una herejía de
Al poco, Mark se mudó a Los Angeles. Se Primavera de 1959: Everett se
muchos mundos.
convirtió en un compositor afortunado y en so- encuentra con Bohr en Copenhague,
lista de una banda de rock, Eels. Muchas de sus pero ninguno modifica su punto de
vista sobre la teoría.
canciones expresan la tristeza que experimentó
por ser hijo de un hombre deprimido, alcohó- Marzo de 1970: Dieter Zeh publica
lico, sin calor. Sólo años después de la muerte un trabajo seminal sobre la
decoherencia. Reconoce el trabajo de
de su padre supo Mark de su carrera y logros.
Everett.
El primero de los muchos intentos de
suicidio de la hermana de Mark, Elizabeth, Septiembre de 1970: DeWitt
publica un artículo de revisión en
fue en junio de 1982, sólo un mes antes de
Physics Today donde promociona la
universo en algo que, a priori, es clásico y en la muerte de Everett. Mark descubrió a su teoría de Everett.
algo que, a priori, es cuántico. Nos dio un hermana inconsciente en el suelo del cuarto
1973: DeWitt y Neill Graham
vale gracias al cual se nos permite aplicar la de baño y justo a tiempo la llevó al hospital.
publican las dos versiones de la tesis,
teoría cuántica, como hoy la aplicamos, a la Cuando volvió a casa esa noche, recuerda, su así como otros trabajos, en un libro.
descripción general del acto de medir.” padre “miró por encima del periódico y dijo
Diciembre de 1976: La revista de
El teórico de cuerdas y cosmólogo Juan que no sabía que estuviera tan triste”. En 1996
ciencia-ficción Analog populariza la
Maldacena, del Instituto de Estudios Avan- Elizabeth se suicidó con una sobredosis de teoría.
zados de Princeton, manifiesta una actitud somníferos. Dejó una nota en la que afirmaba
compartida: “Cuando pienso mecanocuánti- que iba a unirse con su padre en otro universo. Julio de 1985: David Deutsch
propone un ordenador cuántico que
camente en la teoría de Everett, no me parece En una canción de 2005, “Cosas que los explotaría el paralelismo everettiano.
que haya nada en lo que sea más razonable nietos deben saber”, Mark escribía: “Nunca
creer. Pero en la vida cotidiana, no me la creo”. comprendí / lo que debió entender / por vivir”. Julio de 2007: el 50 aniversario del
trabajo de Everett en Reviews of
CORTESIA DE HARPERCOLLINS (portada del libro)

En 1977 DeWitt y Wheeler invitaron a Su padre, tan inclinado al solipsismo, habría Modern Physics se conmemora con
Everett, que odiaba hablar en público, a di- entendido el dilema. “Una vez aceptamos que un congreso de la Universidad de
sertar sobre su interpretación en la Univer- cualquier teoría física es en esencia sólo un Oxford y en la portada de Nature.
sidad de Texas en Austin. Se presentó con modelo que nos hacemos del mundo de la
un arrugado traje negro y no paró de fumar experiencia”, concluía Everett en la versión
durante todo el seminario. David Deutsch, sin recortar de su tesis doctoral, “tenemos
ahora en la Universidad de Oxford y uno de que renunciar a toda esperanza de encontrar
los fundadores de la disciplina de la compu- la teoría correcta... ya que la totalidad de la
tación cuántica (especialidad que se inspira experiencia nunca nos será accesible”.

69
70
FÍSIC A

BAYESIANISMO
CUÁNTICO

Una nueva interpretación de la


teoría cuántica aspira a eliminar
las paradojas que parecen plagar
el mundo microscópico. ¿El precio?
Admitir que la información cuántica
solo existe en nuestra imaginación
Hans Christian von Baeyer

L a mecánica cuántica predice a la perfección el com-


portamiento de la materia a múltiples escalas. Tan-
to es así que, de hecho, bien puede considerarse la
teoría física más exitosa. Sin embargo, es también
la más extraña.
En el mundo cuántico, las partículas aparentan encontrarse en dos
sitios a la vez, la información parece viajar más rápido que la luz y hay
gatos que están vivos y muertos al mismo tiempo. Los físicos han lu-
chado contra estas presuntas paradojas durante más de nueve déca-
das. Al contrario de lo que ocurre con la teoría de la evolución o con
la cosmología, cuyas tesis principales han permeado en el bagaje in-
telectual de la población, la teoría cuántica es considerada una extra-
ña anomalía: un poderoso libro de recetas para construir todo tipo de
artilugios, pero poco más. La profunda confusión que envuelve al sig-
nificado de la mecánica cuántica continúa alimentando la sensación
CALEB CHARLAND

de que, a pesar de todas las lecciones que la teoría parece querer en-
señarnos sobre el mundo, estas carecen de relevancia para la vida dia-
ria y resultan demasiado estrambóticas como para darles importancia.

71
Hans Christian von Baeyer es físico teórico de
En 2001, un grupo de investigadores comenzó a desarrollar partículas y profesor emérito en el Colegio Universi-
un modelo que, o bien elimina las paradojas cuánticas, o bien tario William and Mary, en Virginia, donde ha enseñado
les da una forma menos preocupante. Dicha propuesta, conoci- durante 38 años. Autor de seis libros de divulgación,
da como bayesianismo cuántico (o QBism, a partir de sus inicia- sus obras le han valido varios premios; entre ellos,
les en inglés), se basa en reinterpretar por completo la entidad el del Instituto Americano de Física y el de la Asociación
matemática de la que parten todas las excentricidades cuánti- Americana para el Avance de la Ciencia.
cas: la función de onda.
Según el punto de vista habitual, un objeto como el electrón
queda caracterizado por su función de onda, una expresión ma-
temática que codifica todas las propiedades medibles de la par- ción de onda en términos de creencias subjetivas que se van ac-
tícula. Si deseamos predecir su comportamiento, deberemos tualizando de acuerdo con las reglas de la inferencia bayesiana,
calcular cómo evoluciona dicha función de onda en el tiempo. las misteriosas paradojas de la mecánica cuántica desaparecen.
El resultado del cálculo servirá para determinar la probabilidad Consideremos de nuevo un electrón. Cada vez que efectua-
de que, el realizar un experimento, observemos una propiedad mos un experimento para detectarlo, lo encontramos en un lu-
u otra del electrón; por ejemplo, que se encuentre en cierto lu- gar concreto. Sin embargo, cuando no lo miramos, la función
gar. Pero, si damos por sentado que la función de onda es real, de onda del electrón se esparce, lo que parece indicar que el
comenzarán a aparecer problemas. electrón está en varios sitios a la vez. Pero si algo más tarde
El bayesianismo cuántico combina la mecánica cuántica con volvemos a medir su posición, lo hallaremos de nuevo en un
la teoría de la probabilidad. Postula que la función de onda no lugar preciso. La interpretación usual de la mecánica cuánti-
está asociada a una realidad objetiva; en su lugar, debe inter- ca nos dice que la observación provoca que la función de onda
pretarse como un «manual de instrucciones» que nos ayuda a «colapse» hacia un solo valor (el asociado al resultado del ex-
tomar decisiones inteligentes sobre el mundo que nos rodea. En perimento).
concreto, un observador empleará la función de onda para asig- Debido a que el colapso de la función de onda ocurre de ma-
nar un valor a su creencia personal de que un sistema cuánti- nera simultánea en todos los puntos, parece violar el principio de
co posea una propiedad u otra; en el proceso, deberá recono- localidad, la idea según la cual todos los cambios que experimen-
cer que sus propias acciones afectarán al sistema de un modo ta un objeto deben proceder de la interacción entre dicho objeto
inhe­rentemente incierto. Otro observador usará una función de y su entorno más inmediato. De hecho, lo anterior nos lleva a
onda que describirá el mundo tal y como él lo ve, por lo que po- algunos de los famosos rompecabezas que Einstein calificó de
drá llegar a conclusiones completamente distintas sobre el mis- «espeluznante acción a distancia». Desde el nacimiento de la
mo sistema cuántico. Un sistema (un suceso) puede tener tan- mecánica cuántica, los físicos han advertido en el colapso de
tas funciones de onda como observadores. Una vez que estos se la función de onda una propiedad paradójica y alarmante. Sus
hayan comunicado entre sí y hayan modificado sus respectivas incómodas implicaciones han llevado a proponer todo tipo de
funciones de onda para incorporar la información adquirida, versiones alternativas, con resultados muy diversos.
emergerá una visión coherente del mundo. El bayesianismo cuántico nos dice que tales paradojas no
Vista así, la función de onda bien podría considerarse «la existen. El colapso de la función de onda solo reflejaría lo que
abstracción más poderosa jamás concebida», en palabras de ocurre cuando un observador, de manera súbita y discontinua,
N. David Mermin, físico teórico de la Universidad Cornell y uno actualiza las probabilidades que asigna a los diferentes suce-
de los recientes conversos al bayesianismo cuántico. sos. Algo muy similar a lo que hace un oncólogo que reconside-
ra su diagnóstico tras estudiar un nuevo TAC. El sistema cuán-
EL CUANTO IRREAL tico no ha sufrido modificación alguna. Lo que ha cambiado es
La idea de que la función de onda no es real se remonta a los la función de onda elegida por el observador para dar cuenta
años treinta del siglo pasado y a los escritos de Niels Bohr. El de sus expectativas.
físico danés la consideraba parte del formalismo «puramen- Podemos aplicar el mismo razonamiento a la famosa parado-
te simbólico» de la mecánica cuántica: una herramienta para ja concebida por Erwin Schrödinger en 1935. Imaginemos una
calcular, pero nada más. El bayesianismo cuántico constituye caja sellada herméticamente, en cuyo interior hay un gato vivo,
el primer modelo que proporciona un armazón matemático a un átomo radiactivo y un vial lleno de gas venenoso. Dicho áto-
la aseveración de Bohr. Para ello se sirve de la estadística baye- mo es tal que, según las reglas de la mecánica cuántica, cuenta
siana, una disciplina que cuenta más de 200 años y que define con una probabilidad del 50 por ciento de desintegrarse en el
la probabilidad en términos de grados de creencia subjetiva. La plazo de una hora. Si eso ocurre, la desintegración activará un
estadística bayesiana también nos provee de reglas matemáticas martillo, el cual romperá la botella, liberará el veneno y mata-
formales para ir actualizando dichos grados de creencia a me- rá al gato. En caso contrario, el animal sobrevivirá.
dida que adquirimos nueva información. Los partidarios del Supongamos ahora que realizamos el experimento, pero sin
bayesianismo cuántico sostienen que, si interpretamos la fun- mirar dentro de la caja. La teoría cuántica tradicional nos dice

EN SÍNTESIS

La interpretación de la teoría cuántica sigue El bayesianismo cuántico reinterpreta uno de los La nueva propuesta sostiene que la función de
suscitando debates. Una propuesta reciente, el objetos fundamentales de la teoría cuántica: la fun- onda no se halla asociada a ninguna realidad
bayesianismo cuántico, combina la mecánica ción de onda. Esta entidad matemática es la que objetiva. En su lugar, reflejaría el estado mental
cuántica con el enfoque bayesiano de la teoría de permite calcular la probabilidad de obtener un subjetivo del observador, o sus expectativas sobre
la probabilidad. resultado u otro en un experimento. el mundo.

72
que, pasada una hora, la función de onda E S TA D O S C UÁ N T I C O S Y C O N O C I M I E N T O
del átomo describe una superposición de
dos estados, desintegrado y no desinte-
grado. Pero, al no haber observado lo que
¿Qué describe la función de onda?
ocurre en la caja, esa superposición de es- Para analizar las diferencias entre el bayesianismo cuántico y la interpretación tradi-
tados va más allá: afecta al martillo y al cional, conviene considerar el famoso experimento mental del gato de Schrödinger.
vial con el veneno. Y, lo que es aún más En el interior de una caja hay un gato y una ampolla con veneno. Cierto suceso cuán-
grotesco, también el gato se encuentra en tico puede ocurrir (o no) con una probabilidad del 50 por ciento, en cuyo caso matará
una superposición de dos estados, vivo y (o no) al animal. Según la interpretación usual, mientras no se observe en el interior
muerto al mismo tiempo. de la caja, el gato se hallará en una superposición de los estados «vivo» (aquí repre-
El bayesianismo cuántico resuelve la sentado por el símbolo (|) y «muerto» (|). El bayesianismo cuántico, en cambio,
cuestión al postular que la función de nos dice que la función de onda no refleja más que el estado mental del observador:
onda describe una propiedad subjetiva el gato está vivo o muerto; la superposición solo existe en la mente del experimenta-
del observador, no el estado del gato. dor durante el tiempo en que este desconoce el estado del animal.
La teoría nos dice que, por supuesto, el
gato está vivo o muerto, no las dos cosas
a la vez. Es cierto que la función de onda
nos habla de una superposición de dos
estados, pero estos solo se refieren a las
expectativas del observador. Afirmar que
el gato está vivo y muerto a la vez vendría
a ser como decir que nuestro equipo de
béisbol favorito se halla en una superpo- Bayesianismo
sición de «ganando» y «perdiendo» hasta cuántico:
que decidimos mirar el marcador. Sería La función
un sinsentido, un delirio megalómano, de onda
pensar que nuestro estado mental da Interpretación solo describe
estándar: el estado
forma al mundo.
La función de mental del
Los proponentes del bayesianismo onda describe observador.
cuántico esperan que, al eliminar todas un gato vivo El gato se
esas paradojas, los físicos puedan cen- y muerto encuentra
trarse en las propiedades verdaderamen- a la vez. o bien vivo,
te fundamentales de la teoría cuántica o bien muerto.
­—­sean­ estas las que sean—. En opinión
de Mermin, ello evitaría que perdiesen el
tiempo «haciéndose preguntas absurdas
sobre problemas imaginarios».

EL ALBOROTADOR
El bayesianismo cuántico nació en un artículo corto publica- quantum information («Llegando a la mayoría de edad con la
do en enero de 2002 que llevaba por título «Probabilidades información cuántica»). Al tiempo que relata los orígenes del
cuánticas como probabilidades bayesianas». Fue escrito por los bayesianismo cuántico, el libro deja entrever que los físicos teó-
expertos en información cuántica Carlton M. Caves, de la Uni- ricos son personas reales y de fuerte carácter, muy distintas de
versidad de Nuevo México, Christopher A. Fuchs, por entonces las criaturas bidimensionales que nos muestra la Wikipedia. La
en los Laboratorios Bell, y Rüdiger Schack, de la Universidad obra también documenta que, al contrario de lo que ocurre con
de Londres. La diversidad de sus afiliaciones académicas (un la mayoría de los científicos, Fuchs se halla convencido de la im-
departamento de física, otro de matemáticas y un laboratorio portancia de la filosofía. No solo por la manera en que esta in-
industrial) refleja el carácter interdisciplinar de su trabajo. fluye en la física, sino también por el modo en que evoluciona
En la última década Fuchs se ha trasladado al Instituto —o debería— gracias a los conceptos físicos.
Perimeter, en Canadá, y ha asumido el cargo de portavoz del
bayesianismo cuántico. Caracterizado por un irreverente sentido PROBABILIDADES POSIBLES
del humor, quienes le conocen no se sorprenden al ver que un Ese vínculo con la filosofía se hace patente cuando advertimos
artículo suyo comienza con las palabras: «En este artículo trato que el bayesianismo cuántico nos obliga a reconsiderar la no-
de causar algunos problemas cordiales». Su estilo se basa en ción de probabilidad. En cierto sentido, la probabilidad se pa-
la convicción de que la ciencia es una actividad comunal y de rece al tiempo: sabemos lo que es, hasta que se nos pide que lo
que los avances solo llegan tras enérgicos debates intelectuales. definamos. Al arrojar una moneda al aire, nadie ignora que la
Muy activo, viaja con frecuencia por todo el mundo organizando expresión «una probabilidad del 50 por ciento de obtener una
ANNA-KAISA JORMANAINEN

conferencias, presidiendo comités e impartiendo clases. cara» guarda alguna relación con lo que ocurrirá cuando efec-
Ese espíritu le ha convertido en pionero de un nuevo esti- tuemos 100 lanzamientos. Sin embargo, no queda muy claro de
lo de literatura científica. En 2011, Cambridge University Press cuánto nos sirve dicha intuición a la hora de definir el signi-
publicó su correspondencia con científicos de todo el mundo ficado de una proposición como «la probabilidad de que llue-
en un tomo de más de 600 páginas titulado Coming of age with va esta tarde es del 60 por ciento», o el hecho de que, antes de

73
F I L O S O F Í A C UÁ N T I C A

Cuatro interpretaciones de la mecánica cuántica


¿Qué sucede realmente en el mundo cuántico? Con el paso de los años, los físicos han propuesto más de una docena de interpreta-
ciones muy distintas del formalismo matemático que rige la mecánica cuántica. Estas cuatro se encuentran entre las más populares.

INTERPRETACIÓN DE COPENHAGUE. Desarro- MUCHOS MUNDOS. La forma más directa de evi-


llada principalmente por Werner Heisenberg y tar el problema asociado al colapso de la función
Niels Bohr, proporciona la interpretación orto- de onda consiste en eliminarlo. La interpretación
doxa de la mecánica cuántica. Las propieda- de muchos mundos postula que el estado cuántico
des medibles de un sistema quedan codificadas en su estado del universo se desdobla una y otra vez de forma suave y pre-
cuántico. Matemáticamente, este puede representarse con decible. Cuando se realiza un experimento para averiguar qué
una matriz o bien mediante una función de onda (un «mapa camino ha tomado un electrón, por ejemplo, ese estado cuán-
de posibilidades»). La conexión con el experimento llega de tico no «colapsa» hacia una de las múltiples posibilidades; en
la mano de la regla de Born, la cual prescribe cómo obtener su lugar, el mundo se dividiría en varias ramas. Nosotros nos
probabilidades medibles a partir del estado cuántico. Cuando encontraríamos en una de ellas y seríamos completamente
se produce una medida, la teoría postula que el estado cuán- ignorantes de las demás. Los principales escollos de esta inter-
tico «colapsa» hacia un nuevo estado (uno asociado con el pretación —aparte del descomunal esfuerzo imaginativo que
resultado obtenido en el experimento). Un colapso instantá- exige— residen en su fracaso a la hora de decidir qué «medi-
neo, sin embargo, parece indicar que ciertos efectos se pro- ciones» provocan esas ramificaciones, así como en las dificul-
pagarían más rápido que la luz. tades para justificar la regla de Born.

ONDA GUÍA. Varios físicos —incluido Albert COLAPSO ESPONTÁNEO. En lugar de eliminarlo,
Einstein durante unos años— se han propuesto estas teorías postulan que el colapso de la función
reescribir el aparato matemático de la mecánica de onda sucede de manera natural. Aunque puede
cuántica para que incluya un campo físico real afectar de manera espontánea a cualquier sistema
que guiaría el movimiento de la partícula. Sin embargo, este cuántico, su efecto resulta más notorio en la interacción con los
formalismo se torna problemático cuando intenta describir la objetos macroscópicos. Sin embargo, la teoría necesita incor-
dinámica de varias partículas. Su principal dificultad reside en porar un mecanismo nuevo que dé cuenta del colapso de la
el hecho de que la onda-guía ejerce una acción a distancia, lo función de onda. Y, mientras no pueda verificarse experimen-
que implica que los efectos físicos se transmiten de forma ins- talmente, dicho mecanismo constituye un axioma adicional tan
tantánea a regiones muy alejadas. misterioso como el del colapso inducido por el observador.

que la operación contra Bin Laden se hubiese producido, Ba- yas ideas serían más tarde perfeccionadas por Pierre-Simon
rack Obama estimase las probabilidades de éxito frente a las de Laplace. Al contrario que la interpretación frecuentista, la
fracaso en un 55/45. probabilidad bayesiana es subjetiva por definición: propor-
A lo largo de los últimos tres siglos se han desarrollado dos no- ciona una medida del grado de confianza que depositamos
ciones de probabilidad, cada una de ellas con numerosas varian- en un suceso. Puede entenderse como una medida numérica
tes. La opción moderna y ortodoxa, la probabilidad frecuentista, de cuánto estaríamos dispuestos a apostar a que dicho suceso
define la probabilidad de un suceso como su frecuencia relativa tendrá lugar. En casos sencillos, como el lanzamiento de una
en una serie de situaciones idénticas. Ese número pretende ser moneda, las probabilidades frecuentista y bayesiana coinci-
objetivo, verificable y aplicable a los experimentos científicos. El den. Sin embargo, cuando se trata de predecir el tiempo o el
ejemplo típico nos lo proporciona el lanzamiento de una moneda. resultado de una operación militar, el enfoque bayesiano per-
Si lo repetimos un gran número de veces, en casi la mitad de mite combinar la información estadística cuantitativa con las
ellas saldrá cara, por lo que la probabilidad de obtener una cara estimaciones intuitivas basadas en nuestra experiencia previa
será aproximadamente igual a 1/2. (Para evitar la ambigüedad [véase «Thomas Bayes y las sutilezas de la estadística», por
que conllevan las expresiones como «un gran número de veces», Marc Dressler; Investigación y Ciencia, julio de 2013].
«casi» o «aproximadamente», la definición se asocia al límite en La interpretación bayesiana puede manejar con facilidad los
el que realizamos un número infinito de lanzamientos, en cuyo sucesos que solo ocurren una vez (sobre los cuales la definición
caso la probabilidad toma exactamente el valor 1/2. Por desgracia, frecuentista no puede decir nada) y evita las dificultades de los
dicho valor resulta inverificable, con lo que pierde su pretensión infinitos. Sin embargo, su verdadero poder es otro. En ella, la
de objetividad.) Al aplicar la misma definición al pronóstico me- asignación de probabilidades puede cambiar, ya que un grado de
teorológico, tal vez podamos contar sucesos climáticos, sean estos confianza no es algo fijo. Un meteorólogo frecuentista no tendrá
reales o simulados. Pero, en el caso de la corazonada de Obama, ningún problema en predecir el tiempo en una región cuyo clima
la interpretación frecuentista es inútil: la operación contra Bin ha permanecido estable durante años. Sin embargo, si sobrevi-
Laden solo podía ejecutarse una vez. niese un cambio brusco, como una sequía inusitada, un meteo-
El punto de vista más antiguo, la probabilidad bayesiana, rólogo bayesiano se encontraría mejor equipado para dar cuen-
recibe su nombre de Thomas Bayes, clérigo del siglo xviii cu- ta de la nueva información y del estado del tiempo.

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El enfoque bayesiano descansa sobre una fórmula, la regla La nueva ecuación goza de una simplicidad sorprendente.
de Bayes, la cual nos permite calcular el efecto que ejerce la Excepto por un pequeño detalle, tiene el mismo aspecto que la
nueva información en la estimación de las probabilidades. ley de la probabilidad total: el requerimiento de que la suma
Si, por ejemplo, se sospecha que un paciente tiene cáncer, el de las probabilidades asociadas a todos los resultados posibles
oncólogo comenzará por asignar una probabilidad inicial a la sea 1. (En el caso de una moneda, la probabilidad de obtener
enfermedad, llamada probabilidad a priori. Esta se basará en cara es 1/2 y la de obtener cruz también, de modo que su suma
datos como la incidencia de ese tipo de cáncer en la población, vale 1.) El detalle inusual —y la única referencia a la mecánica
el historial clínico del individuo y otros factores. Sin embargo, cuántica en este formalismo— es que en dicha ecuación apa-
cuando reciba los resultados de las primeras pruebas, el médico rece la dimensión d del sistema cuántico. Aquí, el concepto no
actualizará dicha probabilidad inicial; para ello, usará el teo- hace referencia a las dimensiones espaciales, como la longi-
rema de Bayes. Ese nuevo número reflejará, ni más ni menos, tud o el grosor, sino al número de estados que puede ocupar
las convicciones personales del facultativo. el sistema cuántico. Por ejemplo, un electrón cuyo espín pue-
La mayoría de los físicos optan por el enfoque frecuentis- de apuntar hacia arriba o hacia abajo constituiría un sistema
ta porque han sido educados para rehuir la subjetividad. Pero de dimensión d = 2.
cuando se trata de efectuar predicciones, el punto de vista ba- Fuchs señala que, del mismo modo en que la masa de un
yesiano es el imperante, explica Marcus Appleby, matemático de objeto determina sus propiedades gravitatorias e inerciales, la
la Universidad de Londres. Este investigador concede a Fuchs­ dimensión cuántica d supondría una propiedad intrínseca e
el mérito de haberle convencido de la importancia de las pro- irreducible que caracterizaría la «naturaleza cuántica» de un
babilidades bayesianas. sistema. Aunque d se halla implícito en todos los cálculos de la
Por más que el enfoque frecuentista nos diga que los resulta- mecánica cuántica, el hecho de que aparezca de forma explicita
dos pasados no influyen en las probabilidades futuras, Appleby en una ecuación fundamental es algo nuevo. Fuchs espera que
señala que nadie en sus cabales aceptaría jugar a una lotería si esta nueva formulación de la regla de Born allane el camino para
se enterarse de que, durante los últimos diez años, el premio ha entender la mecánica cuántica desde otra perspectiva: «Juego
venido recayendo siempre sobre la misma persona. En la prác- con la idea de que la regla de Born constituya el axioma más
tica, de hecho, nadie ignoraría los resultados de las últimas se- importante de toda la teoría cuántica», confiesa.
manas. El sentido común nos empuja a usar el punto de vista
bayesiano, actualizar nuestras creencias y actuar en consecuen- UNA NUEVA REALIDAD
cia basándonos en los indicios previos de los que disponemos. Uno de los defectos que se achacan al bayesianismo cuántico
es su incapacidad para explicar los fenómenos macroscópicos
REESCRIBIR LAS LEYES CUÁNTICAS complejos en términos de otros microscópicos y más primiti-
Aunque el bayesianismo cuántico niega la realidad de la función vos, como hace la mecánica cuántica tradicional. Ese problema
de onda, Schack explica que no se trata de una teoría nihilista podría solucionarse si el bayesianismo cuántico lograse su de-
que niegue la realidad: según ella, el sistema cuántico que exa- clarada intención de reconstruir la teoría estándar a partir de
mina un observador es muy real. Mermin opina que, desde un una serie de axiomas nuevos y convincentes.
punto de vista filosófico, el bayesianismo cuántico sugiere una Dicha meta está aún por alcanzar. Sin embargo, el bayesia-
división entre el mundo en el que vive el observador y la expe- nismo cuántico ofrece una nueva imagen de la realidad física.
riencia que este tiene de ese mundo. Esta última quedaría des- Al interpretar la función de onda en términos de expectativas
crita por la función de onda. personales, proporciona un significado matemático preciso a la
Un hallazgo reciente de Fuchs podría ayudar a cimentar el afirmación de Bohr de que la tarea de la física no consiste en
bayesianismo cuántico como una interpretación válida de la averiguar cómo es la naturaleza, sino en investigar lo que po-
probabilidad y de la mecánica cuántica. El descubrimiento guar- demos decir sobre ella. Los partidarios del bayesianismo cuán-
da relación con la regla de Born, la fórmula empírica que nos tico sostienen que, hasta que no realizamos un experimento, el
dice cómo calcular la probabilidad de un suceso a partir de la resultado simplemente no existe.
función de onda. (En términos técnicos, dicha regla dicta que Antes de medir la posición o la velocidad de un electrón,
la probabilidad de encontrar un sistema en el estado X viene este no posee ninguno de esos atributos. Es el experimento
dada por el cuadrado del módulo de la función de onda asignada lo que hace emerger dicha propiedad. En palabras de Fuchs:
a X.) Fuchs ha demostrado que este principio puede reescribirse «Con cada medida realizada por un experimentador a su libre
casi por completo usando el lenguaje de la teoría de la proba- albedrío, el mundo se va perfilando poco a poco, pues parti-
bilidad; es decir, sin hacer referencia a la función de onda. La cipa en una especie de alumbramiento». De alguna manera,
regla de Born constituye el nexo entre la función de onda y los ello nos convierte en agentes activos en la continua creación
resultados experimentales. Ahora, Fuchs ha demostrado que del universo.
los resultados de los experimentos pueden predecirse sin usar
más que probabilidades.
Para Fuchs, la nueva expresión de la regla de Born propor-
ciona otro indicio de que la función de onda no constituye más PA R A S A B E R M Á S
que una herramienta que permite a un observador calcular sus Quantum probabilities as Bayesian probabilities. C. M. Caves, C. A. Fuchs y R. Schack en
expectativas, o probabilidades, sobre el mundo cuántico que le Physical Review A, vol. 65, 022305, enero de 2002. Disponible arxiv.org/abs/quant-ph/0106133.
rodea. «Desde este punto de vista, la regla de Born supone una QBism, the perimeter of quantum Bayesianism. C. A. Fuchs, marzo de 2010. Disponible en
ampliación de la inferencia bayesiana; no en el sentido de pro- arxiv.org/abs/1003.5209.
Interview with a quantum Bayesian. C. A. Fuchs, julio de 2012. Disponible en arxiv.org/
porcionar probabilidades más objetivas, sino en el de aportar abs/1207.2141.
reglas adicionales para guiar el comportamiento de un agente Quantum mechanics: Fixing the shifty split. N. David Mermin en Physics Today, vol. 65, ­n.o 7,
cuando interacciona con el mundo físico», explica. pág. 8, julio de 2012.

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