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Capitulo 3

Psicología clínica

3.1 Ciencia y psicología clínica

Con relación a este apartado se exponen una de las principales modalidades que se
utilizan para la explicación de la conducta anormal, esto con la finalidad de conocer las
maneras en que el hombre a intentado crear modelos para explicar la conducta de las
personas, incluyendo la conducta anormal, ya que a partir de esta formas de explicar es de
donde se deriva el soporte teórico de la practica de la psicología clínica. A continuación se
explica los conceptos de modelos, metáforas.

Elaboración de modelos, metáforas.


Según Price, los términos modelo, metáfora, y perspectiva designan un proceso análogo,
una situación nueva ambigua o enigmática se analizan a partir de una noción mas familiar.
Este proceso antecede a la elaboración de una teoría más formal de la psicopatía. El
empleo de estos términos implica el aplicar un enfoque metafórico para entender los
fenómenos el cual influye en la manera de reflexionar sobre los problemas (Price, 1981).

Modelo, este es el termino, mas corriente con que se designa la conceptualización de la


conducta anormal. La propiedad fundamental del modelo es que se trata de una analogía,
en general, el modelo puede describirse como un análogo conceptual que sirve para
emprender la investigación empírica. Al toparse uno con una serie de fenómenos o
estructuras que no comprende, las explica a partir de una analogía. Es posible recurrir a la
analogía para entender acontecimientos de mayor amplitud o problemas definidos con
menor precisión, así cabe ver a la conducta anormal como si fuera un padecimiento
subjetivo de una enfermedad física, al emplear a la enfermedad como modelo, se pretende
comprender una serie de eventos y comportamientos enigmáticos, es decir la conducta
anormal, y para ellos se supone que son análogos a otros con los cuales estamos más
familiarizados.

Los modelos cumplen varias funciones. La primera es que ayudan a seleccionar ciertos
hechos que se relacionan con la investigación y a descartar los que son ajenos a ella. Una
segunda función es que presentan un modo de presentación, así dentro del modelo de
enfermedad algunas conductas o sistemas de creencias y pensamientos se calificara de
síntoma, por lo que los modelos sirven para rotular las partes de un rompecabezas. La
tercera función consiste en que ayudan a organizar los fenómenos en cuestión, sirven para
especificar las relaciones de los hechos o los aspectos de la situación que fueron
escogidos y representados.

Por otro lado el empleo de modelos plantea algunas dificultades. Una de ellas radica en
que induce a hacer generalizaciones que rebasan los limites establecidos inicialmente y
entonces tienden a perder su virtud calificadora. Otro problema reside en que los modelos
siempre serán representaciones incompletas, por consiguiente rara vez abarcan todos los
aspectos de la situación nueva o desconocida que pretende describir y representar. El
ultimo problema es que las relaciones especificadas por los modelos son validas y precisas
en el concepto original, no así en la nueva situación que se desea entender, la única forma
de cerciorarse de la validez de la analogía es someterla a una prueba empírica.

Metáfora, esta es un tropo que consiste en trasladar el sentido recto de las voces en otro
figurado mediante una comparación tácita. Cuando la metáfora designa un medio para
llegar a entender los fenómenos, se la considera un proceso de pensamiento, dicho proceso
supone la comprensión hechos nuevos o desconocidos a partir de conceptos más
familiares. En este sentido su función se parece a la de los modelos, pero produce efectos
totalmente diferentes en el problema de formular una hipótesis sobre la conducta anormal.

Según Schon describe el proceso metafórico como un desplazamiento de conceptos e


identifica cuatro fases en el, a saber; la primera fase es de transposición y tiene lugar
cuando un concepto viejo se aplica a una situación desconocida y se establecen relaciones
entre la situación anterior y la nueva; la segunda fase es la de interpretación y en ella se
asigna un termino procedente de un grupo viejo y mas familiar de conceptos a un aspecto
especifico de la nueva situación, esta fase nos lleva a la siguiente; la de corrección, esta es
un procedimiento reciproco, no solo se corrige el antiguo concepto atendiendo a la nueva
situación y esta se corrige a partir de aquél, sino que se da un proceso de adaptación mutua.
Especificación de la metáfora es el nombre que le da Schon a la fase final del
desplazamiento de conceptos, en ella se examinan las áreas de semejanza y diferencia
entre el viejo concepto y la situación desconocida. La metáfora pasa por una descripción
ulterior y se establece una descripción mas o menos completa de dicha situación, (Schon,
1963)

Las funciones de las metáforas son: en cuanto al proceso del pensamiento esta tiene
algunos aspectos en común con la analogía, sirven para seleccionar los hechos pertinentes
a la cuestión, amabas proporcionan un modelo para representar fenómenos, por ultimo
ayudan a organizarlos. Entre las funciones especificas de la metáfora encontramos que al
utilizarla el concepto original se aplica a una nueva situación, otra función es que se fija
el punto de vista de la situación, una vez hecho esto suele interrumpirse cualquier
investigación ulterior sobre el significado de los acontecimientos en cuestión.

La metáfora tal como ha sido descrita posee un rasgo de especial importancia, nos
referimos a un efecto perceptivo, es decir hay una perspectiva para caracterizar la manera
en que los investigadores enfocan el problema de la psicopatía. Es importante mencionar
que el proceso de la metáforas ocasiona un efecto en la construcción de hechos, los cuales
llegamos a verlos en función de nuestros conceptos, que son reales para nosotros y muy
difíciles de cambiar.
3.2 Definición de psicología clínica

Se considera que Witmer fue el primero en utilizar el término “psicología clínica” y su


declaración subraya la importancia de considerar las necesidades y estado de cada
individuo con una metodología científica basada en la observación y en la experimentación
(Bernstain y Nietzel, 1982).

La psicología clínica es una forma de psicología aplicada que pretende determinar las
capacidades y características de la conducta de un individuo recurriendo a métodos de
medición, análisis y observación, que, en base en una integración de estos resultados con
sus datos obtenidos a través del examen físico y de las historias sociales, ofrece sugerencias
para la adecuada adaptación del individuo. (APA 1935, cit. en Bernstain y Nietzel, 1982).

3.3Antecedentes de la psicología clínica

3.3.1 Mundiales

Antes de hablar de la este temas es importante mencionar que surge como una necesidad
en un contexto histórico y cultural especifico como lo es postguerra, es un campo joven de
la psicología, pero que sus raíces se encuentran no diferenciadas desde el inicio de la
psicología como una forma de explicar al hombre. Actualmente es importante entender la
realidad, los nuevos desarrollo y problemas que se presentan, para poder delimitar el campo
de acción de los psicólogos clínicos. Raíces de la psicología clínica. Para poder explicar a
la psicología clínica moderna debemos remitirnos a un punto importante como lo es el de
la investigación en psicología. Desde los inicios de las investigaciones psicológicas como
las de Weber, la fisiología experimental y los trabajos del primer laboratorio psicológico, se
intento establecer la psicología como una ciencia que utilizaba los mismos métodos y
procedimientos de investigación de otras ciencias naturales, a partir de este momento
quedaba establecida la tradición experimental. Cuando comienza a surgir la psicología
clínica, dicha tradición ya estaba implantada. Resulto espontaneo entonces que los
primeros psicólogos clínicos, formados en la tradición científica, utilizaran estos sistemas
en el ámbito clínico, el éxito obtenido fue irregular, pero la tradición de investigación que
aportaron quedo establecida, lo que conlleva a los psicólogos clínicos a investigar
experimentalmente la precisión y el valor de sus trabajos (Bernstain y Nietzel, 1982).
Otro punto importante como raíz histórica de la psicología clínica es el interés por las
diferencias individuales, ya que esta se ocupa de casos concretos esto posibilito que
apareciera como especialidad hasta que se reconocieran las diferencias existentes
entre los seres humanos. Los primeros desarrollos de medición científica de las
diferencias entre individuos proviene de dos fuentes; la astronomía, recordar el caso
del astrónomo Maskelyne donde se constata la diferencia entre percepción de un
hombre a otro, y por otro lado la anatomía con la frenología de Gall, donde el
pensaba encontrar relaciones entre las protuberancias de la cabeza y las
características mentales. Aunque la teoría de Gall es parcialmente correcta, el cerebro
representa el papel principal en la determinación del comportamiento y sus
funciones están en cierta medida localizadas, las conclusiones a las que llego y los
métodos que utilizo fueron rechazadas por los investigadores de su tiempo, la
importancia que tuvo para la psicología clínica la frenología, cuando cayo en un
total descrédito radica en su orientación para evaluar las características
individuales, su método sistemático y su cruda taxonomía o clasificación de los
rasgos humanos. Por otra parte Galton se interesa en analizar las teorías de Darwin
aplicándolas a la herencia de las diferencias personales, le intereso demostrar que la
genialidad se produce por familias, y se dio cuenta que para explorar las
características mentales uno debe contar con medios sistemáticos y científicos de
medición. Las pruebas de Galton intentaban medir capacidades, estructuras y
funciones estables de la mente, por que así concebía al ser humano. Por ultimo con
interés similares al anterior Binet comenzó a desarrollar sistemas para medir las
operaciones mentales complejas de los niños retrasados, para que así se les
proporcionara ayuda , se les identificara y se les proporcionara una educación
adecuada (Bernstain y Nietzel, 1982).
Por ultimo las creencias de los desordenes conductuales coloco en duda el establecimiento
de lo que se considera como normal o anormal, o mas específicamente a considerar
la conducta inapropiada o poco usual, las concepciones acerca de esta temática han
ido evolucionando a lo largo de los siglos. Las explicaciones primitivas atribuían
las perturbaciones mentales a agentes sobrenaturales, los grupos humanos primitivos
pensaban que los individuos que actuaban en forma extraña eran poseídos por
espíritus o demonios y el tratamiento consistía en distintas clases de exorcismos.
La explicación demoniaca o celestial era todavía muy fuerte cuando el siglo IV a.
C el médico Hipócrates comenzó a afirmar que las afirmaciones de la conducta se
debían a causas y procesos naturales. La enfermedad sagrada (la epilepsia) no era ni
más divina ni mas sagrada que las demás enfermedades. Durante la edad media el
retorno a las explicaciones demoniacas hizo desaparecer la actitud medica, la iglesia
se convirtió en la institución social y legal más importante de Europa y el clero
nuevamente se hizo cargo de la conducta aberrante. Los médicos continuaron siendo
miembros respetados de la sociedad pero se vieron reducidas ala tratamiento de
enfermedades físicas. Antes de que se pusieran fin a las practicas eclesiásticas
encaminadas a curar a las personas con conductas anormales, el origen demoniaco de
las enfermedades mentales se comenzó a cuestionar por algunos , médicos y
estudiosos y poco a poco el tratamiento de los enfermos mentales comenzó a ser el
confinamiento en hospitales y asilos de nueva fundación , el movimiento hospitalario
creció y salvo muchas vidas. Después gracias a los esfuerzos de los reformadores
europeos y americanos del siglo XIX se fueron mejorando las condiciones de vida
de los enajenados y se les dio un tratamiento mas humano destinado a mejorar su
comportamiento. Una puntualización que se debe hacer es que a finales del siglo
antes mencionado se descubrió que la sífilis era la causa de la parecía generalizada,
un síndrome de deterioro cerebral que hasta entonces se había tratado como locura,
esto impulso la idea de que todos los desordenes mentales tenían bases organicas y
que era necesario hacer investigaciones para encontrarlas.

La investigación medica para encontrar las causas organicas y el tratamiento físico de las
enfermedades mentales llevo a algunos médicos a descubrir una nueva dimensión a
la que llamaron revolución psiquiátrica lo que dio pie para que entrara en la escena
un joven vienes llamado Freud que ya para 1896 había propuesto la primera
versión de su teoría según la cual los desordenes de conducta como la histeria no
son el resultado de una condición orgánica establecida sino de una lucha dinámica
de la mente humana para satisfacer por una parte los deseos instintivos, sobre todo
los sexuales, que comienzan desde la infancia y por otra parte para adaptarse a las
reglas y las exigencias y restricciones impuestas por el mundo exterior. La
presentación de esta teoría produjo entre los colegas médicos una reacción menos
que entusiasta, ya que el presupuesto de que niños inocentes son un deposito de
bajos instintos sexuales y agresivos no resulta una idea revolucionaria sino
inaceptable. Las teorías de Freud iban a tener también una gran influencia en la
psicología clínica pero su repercusión en este nuevo campo en 1896 no fueron de
importancia por que la teoría no era en ese momento mas que una idea muy
controvertida por que trataba el aspecto de las enfermedades mentales restringiendo
su campo únicamente a la medicina (Bernstain y Nietzel, 1982).
La psicología clínica que estaba naciendo en ese momento no tenia pretensiones de dar
tratamiento a las personas enfermas pero mas adelante la consideración del
dinamismo por Freud determinó las actividades de los psicólogos clínicos en otras
áreas.

El desarrollo de la psicología clínica.

A fines del siglo XIX estaban dadas las condiciones para que pudiera aparecer como
disciplina independiente. La psicología se consideraba ya como ciencia y algunos
cientificos comenzaban a aplicar a aplicar los métodos cientificos al estudio de las
diferencias individuales. Además la consideración dinámica del comportamiento
estaba por surgir en psiquiatría, abriendo nuevos y amplios campos a los psicólogos
que se interesaban de las desviaciones del comportamiento.

El primer psicólogo clínico reconocido como tal, apareció en ese contexto histórico, su
nombre Witmer, la postura de este desde el principio fue hacer el diagnostico del
problema del paciente para después administrar el procedimiento apropiado para
curarlo. Otro importante desarrollo del siglo XX fue el diagnostico en adultos, se
inicio en los laboratorios de psicología que se habían instalado en varios hospitales
de enfermos mentales, para ayudar al diagnostico y tratamiento de los casos de
lesiones cerebrales y de otros problemas, después de 1907 el examen psicológico de
todos los pacientes se hizo una rutina y se comenzaron a hacer diagnósticos en las
prisiones para identificar a los presos que estuvieran enfermos y para elaborar los
planes de rehabilitación.
Lo anterior despertó el interés y la investigación de los psicólogos por los adultos que
presentaban desordenes serios, mientras que el interés por los adultos se fue
convirtiendo en el aspecto central de la psicología clínica. Así pues las tendencias
ignoradas por Witmer eran tendencias que no generaron cambios instantáneos en
los enfoque y procedimientos de la psicología clínica. La imagen era clara en 1913
se hicieron criticas de quienes afirmaba que los psicólogos clínicos estaban
perdiendo demasiado tiempo en los casos que no tenían solución y que además
carecían de la debida orientación psicoanalítica.

Como se puede imaginar la necesidad que había de los servicios psicológicos superaron
ampliamente las criticas y las especialidad siguió creciendo. Los psicólogos
aplicaron infinidad de pruebas tradicionales elaboraron nuevas e hicieron
investigaciones sobre la validez y la confiabilidad de todas. La mayor parte de los
nuevos instrumentos diseñados tenían por objeto medir el nivel de inteligencia,
pero algunos ya comenzaban a centrarse sobre el análisis de la personalidad.

Entre las guerras de 1928 – 1941

Cuando estados unidos se unió en la guerra surgió la necesidad de clasificar un numero


muy amplio de adultos, en relación con su nivel intelectual, como no existían las
técnicas adecuadas el ejercito solicito al APA que estuviera al frente de una
comisión de psicólogos experimentales que tenían el cometido de desarrollar los
medios necesarios para este fin. después de la guerra los psicólogos clínicos se
siguieron ocupando principalmente de los niños pero comenzaron a multiplicarse
las oportunidades dedicarse a hacer las pruebas en las instalaciones que ocupaban
los adultos.

Así pues en la medida que han ido creciendo la importancia de la psicología clínica ha
ido desapareciendo la preocupación por defender su derecho a existir, permitiendo
una mayor tolerancia para las ideas divergentes, no solo sobre el papel de la terapia y
de la formación sino también sobre problemas mas fundamentales que son el
desarrollo de los problemas del comportamiento y los sistemas que se pueden
utilizar para aliviarlos.

3.3.2 nacionales.

Así se identifican la existencia de principios filosóficos, médicos, psiquiátricos, inclusos


psicológicos en las comunidades prehispanicas de México (particularmente entre los
aztecas y los mayas), por ejemplo entre los primeros existió el Tonalpohqui , personaje que
ponía en practica métodos terapéuticos para restablecer el equilibrio emocional de otros
individuos (Alvarez y colbs 1981)

Además de los augurios eran dos las causas de la enfermedad: la cólera divina y la
infracción de normas sociales de comportamiento. Entre los términos utilizados para
describir enfermedades mentales en la cultura maya encontramos: cooil (demencia o
locura) Tzsniolal (melancolía), entre otros. Al mismo tiempo Somolinos señala el interés
social para que el o los enfermos sanen, ya que por ejemplo la ira divina, pudo haber
tenido efectos desastrosos en la comunidad. Esta es una de las visiones que se tenían sobre
los trastornos emocionales en un primer momento en México (Somolinos, 1976)

En un segundo momento encontramos el periodo de conquista donde se establece la


enseñanza , por la Real y Pontificia Universidad, principalmente de la filosofía clásica
aristotélica. Esta institución no estuvo abierta a las nuevas ideas, sino todo lo contrario. La
rigidez de los escolásticos obstruyo el desarrollo de otras disciplinas. Además de que el
cuidado y atención a los enfermos mentales no fue un problema que al parecer
preocupase mayormente a las autoridades de la colonia ni a los catedraticos o alumno de
dicha institución. Con esto observamos un panorama de relativo abandono y estancamiento
en la consolidación de un interés por las personas con trastornos mentales.

Saltando años de historia en 1924 la Escuela de latos Estudios e dividió y de ella surgieron
la escuela normal superior y la facultad de filosofía y letras. En esa época se enseñaban
tres materias de psicología. Fue en el año de 19323 que se creo la sección de psicología
dentro del plan de estudios de la facultad de filosofía y letras y en 1936 se funda el
instituto de psicología y psiquiatría dependiente de la universidad (Alvarez y colbs 1981)

3.4 Objetivos de la psicología clínica

La psicología parte del hecho de determinar las problemáticas de la conducta de las


personas, pero tomando como variable o eje central la emoción, como parte de un
proceso más, el cual se encuentra interrelacionado con todos los demás procesos
psicológicos. La finalidad de determinar esta problemáticas es con la finalidad de aplicar
tratamientos de índole psicológico para lograr una calidad en el desempeño de su
actividad psicológica, la cual se vera reflejada en los demás aspectos de su vida.

Para realizar el objetivo anterior, se vale de herramientas como el diagnostico y la


evaluación, las cuales derivan de las tradiciones históricas de la disciplina a los cuales se les
asigna en los programas de estudio y en la preparación clínica (Mensh 1971)

3.5 Las actividades: evaluación, tratamiento, intervención.

Se acude a los psicólogos clínicos para diferentes servicios tanto científicos como
profesionales. La mayor parte de los psicólogos se dedica a alguna de estas funciones
básicas:
Evaluación. Recaban de sus pacientes información a través de pruebas, entrevistas y
observaciones directas.

Tratamiento. Consiste en ayudar a sus pacientes a solucionar problemas psicológicos que


los angustian.. La intervención puede llamarse psicoterapia, modificación de la conducta,
asesoramiento psicológico o de otras maneras dependiendo de la orientación del psicólogo.

Investigación. Los objetivos de la investigación clínica son muy variados, como pueden
ser: psicofarmacología, problemas de desarrollo, geriatría, diseño y validación de pruebas,
diagnóstico y ajustes de la personalidad, teoría psicoanalítica, procedimientos terapéuticos,
lesiones cerebrales y retraso mental, desordenes psicóticos , neuróticos y psicosomáticos de
la conducta, problemas conyugales y familiares, entre otros.

Enseñanza. En la supervisión de los cursos de práctica clínica, el maestro emplea el


material existente de enseñanza e investigación, unido a su experiencia personal al asistir a
los estudiantes en la aplicación de la teoría y de las técnicas de diagnóstico y tratamiento.

Consultoría. Esta actividad brinda la oportunidad al psicólogo de combinar la


investigación, el diagnóstico, el tratamiento y la enseñanza.

Administración. Un psicólogo clínico como administrador coordina las actividades del


personal, planea y organiza los recursos, distribuye los presupuestos, desarrolla y lleva
acabo las políticas de la institución, preside reuniones, escribe propuestas para la asignación
de fondos, hace planes para el desarrollo y utilización de las instalaciones, recibe a los
visitantes importantes decide promociones y aumentos de salarios y delega
responsabilidades a otras personas o comités (Bernstain y Nietzel, 1982).

3.6 Principales modelos de explicación

A continuación se exponen las cuatro principales fuerzas de explicación de la conducta


anormal del hombre, tratando de no caer en un simplismo se abordan los principales
elementos de cada una de ellas. Siempre tomando en cuenta que las bases teóricas,
epistemológicas y practicas de cada una de ellas, son diferentes.

3.6.1 Medico

La perspectiva medica es sin duda la que predomina en la concepción de la conducta


anormal, ya que al hablar de esta ultima utilizamos espontáneamente el lenguaje y los
conceptos de la medicina. Actualmente esta perspectiva ocupa un lugar central en el
pensamiento psiquiátrico, la frecuencia con que gran parte de sus conceptos y de su
lenguaje se emplea en la exposición de la conducta anormal. Es tal que a menudo
olvidamos que esos términos proceden de la medicina física.

Uno de los conceptos más interesante de la perspectiva medica que pude servir para la
psicología clínica puede ser el de enfermedad sistémica el cual hace alusión a que si un
órgano o un aparato no funciona bien pude llevar a un deterioro mayor. Por otra parte de
la practica se extraen conceptos como el clasificación y diagnostico, solo por mencionar
un ejemplo de la influencia de estos conceptos es el DSM-IV (Price, 1981 ).

3.6.2 Psicoanalítico

La perspectiva psicoanalítica elaborada por Freud es uno de los planteamientos de mayor


influencia en el estudio de los trastornos mentales, ya que varios teóricos los explicaron y
lo emplearon en sus formulaciones concernientes a la conducta anormal, además de que
las ideas Freudianas como son de índole heurística, las proponentes de nuevos
planteamientos las emplean como punto de partida para lanzar hipótesis. Sin duda las
aportaciones de esta perspectiva son amplias, pero antes cabe hacer algunas aclaraciones
con respecto a esta.

El psicoanálisis no es una perspectiva sino un grupo de perspectivas que se concentran en


tres áreas generales. Unas versan sobre el índole del pensamiento y de la percepción; otras
se ocupan de l desarrollo humano y otras mas se refieren a la naturaleza de la psicopatía y
su tratamiento.

Procesos inconscientes.

El concepto de inconsciente no es una idea original de Freud, ya antes se había afirmado


la existencia de procesos psíquicos que ocurren sin que el individuo se percate de ellos,
dos clases de datos convencieron de la necesidad de ahondar en el, las observaciones
sobre los fenómenos poshipnoticos y el hecho de que muchos no lograsen recordar los
episodios decisivos de su vida, algunas de las nociones de Freud sobre la actividad mental
inconsciente, preconsciente y consciente, esta ultima denota la experiencia inmediata, la
vivencia del momento. La esfera preconsciente abarca sucesos, pensamientos, ideas y
recuerdos que escapan a la consciencia inmediata pero que son accesibles. Finalmente el
inconsciente es la esfera mas extensa de la actividad mental, se trata de un enorme
deposito de memorias, temores, esperanza, deseos impulsos, pensamientos infantiles y
presentes que rara vez penetran en la conciencia. Freud sabia que el inconsciente no podía
ser visto d manera directa y que dichos procesos solo podían ser inferidos de fenómenos
psíquicos observables. Par Freud toda conducta tanto la neurótica como la anormal
obedece a un motivo o causa, con las aseveraciones causales sobre ella intento describir
los propósitos presentes de la actividad y sus determinantes remotos (Price, 1981).

Según Freud la gente lucha incesantemente con conflictos internos que surgen entre
motivos e impulsos antitéticos, por ejemplo le impresionaban profundamente los
frecuentes conflictos de impulsos sexuales y restricciones de la realidad que afectaban a
sus pacientes. Tales conflictos dejaban de expresar abiertamente una vez que chocaban
unos contra otros; sin embargo conservan su influjo aunque estuvieran bloqueados y
fuera de la conciencia.

Para Freud la personalidad tiene una naturaleza evolutiva, por ello la comprensión de
cualquier síntoma. Uno y otro solo se entienden en función de la conducta o
acontecimiento pretérito de los que proceden. Además se creía que las soluciones o
componendas con un conflicto psíquico se prolongan en la vida presente del individuo.
Aveces algunos motivos, metas e impulsos quedan congelados o fijados en los niveles
infantiles del desarrollo y a lo largo de la vida adulta conservan su forma más
indiferenciada (Price, 1981).
Con respecto a los aspectos cuantitativos de la conducta Freud consideraba que los
impulsos y necesidades diferían en intensidad o cantidad. Las variaciones de intensidad
del sufrimiento en sus pacientes y las notables diferencias que mostraban en el interés de
la propia persona y por el mundo le llevaron a postular el aspecto cuantitativo de la
conducta.

Etapas del desarrollo psicosexual.


Según la teoría psicoanalítica los orígenes de temores, esperanzas, peculiaridades y
virtudes del adulto se desarrollan al desarrollo temprano del niño. Aun antes que sepa
hablar o razonar ya entablado una lucha incesante para satisfacer sus necesidades
biológicas y ganarse el amor y la aprobación de quienes la cuidan. Freud postulo una
serie de estadios evolutivos llamadas etapas psicosexuales, donde el adjetivo sexual
tiene un significado mucho mas amplio que su connotación corriente, no solo indica la
estimulación de la zona genital, sino también de las otras zonas erógenas (boca, ano, y
órganos genitales). Freud pensaba que estas zonas son importantes para el desarrollo de la
personalidad por tratarse de las primeras fuentes de estimulación con que lucha el niño.
Además los actos que se relacionan con ellas pueden provocar la censura de sus padres.

Etapa oral, en el primer año de vida la boca es la principal zona erógena dominante. Los
dos modos básicos de actividad bucal, introducir y morder se vuelven prototipos de los
rasgos del carácter de la edad adulta, además de que la madre como es casi la única
persona que cuida y protege y alimenta al niño ,, esta etapa influye considerablemente en
los sentimientos de dependencia que se experimenta en la edad adulta; etapa anal, en el
segundo y tercer año de vida el niño comienza a concentrase en la presión que presenta el
esfínter anal como causa del malestar y de placer erótico, la defecación es la manera
natural de aliviar este malestar, pero sucede que los padres son los encargados de iniciar
este control de esfínteres, por lo que es la primera vez que el niño debe aprender a frenar
un impulso instintivo; Etapa fálica, en el cuarto y quinto años de vida los órganos
genitales se convierten en la fuente principal de satisfacción del niño, comienza entonces
a masturbarse y a realizar sus actos eróticos, es la etapa en la que aparece el complejo de
edipo, (incluye una atracción sexual por el progenitor del sexo contrario, así como
aversión y hostilidad contra el progenitor del mismo sexo); Etapa genital, terminado el
priodo de latencia principia un estadio final de desarrollo psicosexual que se presenta en
el transcurso de la adolescencia cuando los intereses narcisisticos de la etapa pregenital
son reemplazados por elecciones de objetos del mundo real. El niño deja de ser narcisista
y se transforma en un adulto socializado (Price, 1981).

Estructura del aparato psíquico.


Freud coloco el fundamento de una estructura de la psique humana que delineaba las tres
grandes regiones de la mente, postuladas como las principales unidades funcionales de la
vida mental, las llamo id (ello), ego (yo) y super ego (superyo) y constituyen la piedra
angular sobre la cual se edifico la dinámica del comportamiento. EL Id es la región mas
primitiva de la personalidad, contiene los instintos y es fuente de la energía psíquica del
hombre, además de representar el sustrato biológico de la personalidad humana, no se
desarrolla con el tiempo y la realidad externa no puede cambiarlo ni alterarlo. Ego a
medida que las restricciones del mundo externo afectan al organismo, ego es el nombre
que recibe esta estructura, su cometido es procurar la satisfacción pero al mismo tiempo
tomar en consideración las exigencias de la realidad, por tanto se dice que su actuación se
rige por el principio de realidad. Superego, Freud deseaba contar con una forma de
representar la esfera de los valores morales de la conducta humana, para ello postulo la
existencia del superego como una tercera porción de la estructutra de la personalidad, del
mismo modo que el ego nace de una parte del id también el superego surge de una parte
del ego. Los niños al crecer son influidos por sus padres mediante premios y castigos, así
se realiza el aprendizaje de los valores que los niños internalizan o introyectan cuando se
identifican con los padres (Price, 1981).

Ansiedad y conflicto.

La ansiedad no solo tiene un importante papel en la compresión de la conducta anormal,


sino también en el desarrollo normal de la personalidad, Freud la describió como una
sensación desagradable que se asocia a la excitación del sistema nervioso autónomo.
Además el describe tres tipos de ansiedad la objetiva, la moral y la neurotica la primera se
refiere a una vivencia emocional desagradable que resulta de la percepción de un peligro
o una amenaza proveniente del medio externo, es el ego quie sufre la amenaza de la
ansiedad objetiva, a medida que el organismo adquiere y acumula experiencia , el ego
aprende métodos para sortear esa ansiedad mediante la evitación de situaciones o
sensaciones amenazadoras. Por otra parte la ansiedad neurotica se refiere a la amenaza de
fuerzas tanto externas como internas que se ciernen sobre el ego, en el caso de la exitacion
del ego se debe a la percepción de la posibilidad de sucumbir a los instintos del id, a qui
el paradigma es basico es el conflicto, existe un lucha entre las incesantes exigencias de
los instintos del id por alcanzar determinada cosa y las tentativas del ego encaminadas a
contrarestarlas e impedir que la abrumen. La ansiedad neurotica es una señal de peligro al
ego pues le releva que las exigencias instintivas del id impugnan por manifestarse y que
el ego esta haciendo lo imposible por evitar que lo venzan, lo aprisionen y lo anulen. Desde
el punto de vista clínico las expresiones de la ansiedad son tres: ansiedad difusa, fobia y
reacción pánica; la ansiedad moral es fruto de un conflicto entre el superego y la
conciencia y los impulsos del id. El que la padece suele sentir una fuerte venganza o
sentimiento de culpabilidad.

Mecanismos de defensa.

Freud indica que el ego se ocupa de la solución de problemas reales (como sucede cuando
afronta la ansiedad objetiva) o recurre a métodos irracionales que distorsionan y niegan
la realidad, estos métodos los agrupo bajo la clasificación general de mecanismos de
defensa, entre los cuales encontramos a la represión: que se refiere al mecanismo en
virtud del cual se impide que los impulsos peligrosos de los instintos, procedentes del id
y en conflicto con el ego y el superego, penetren en la conciencia, estas exigencias
instintivas no pueden provocar angustia si se las mantiene fuera de conciencia. La
represión se efectúa en múltiples formas, distorsiona lo que se ve y se escucha, protegiendo
a si al ego contra la percepción de objetos que juzgue peligrosos para él, actúa sobre la
memoria y entonces reprime o simplemente hace inaccesibles los recuerdos vinculados a
experiencias traumáticas o que las traen de memoria. En una y otro caso su finalidad es
controlar la ansiedad moral neurótica u objetiva, impidiendo para ello que las amenazas
externas o internas lleguen a la conciencia. Por otro lado a veces el ego hace frente a las
tendencias instintivas efectuando aquello que es totalmente opuesto a ellas, así los
sentimientos de odio e ira se tornan manifestaciones exageradas de amor, de manera
análoga los impulsos sexuales de gran intensidad se convierten en profundos sentimientos
de repugnancia al pensar en el contacto sexual. Formación reactiva es el nombre que se le
da alñ mecanismo en virtud del cual un impulso se mantiene alejado de la conciencia
por medio de su opuesto. Proyección es otro mecanismo que permite negar los impulsos a
del id consiste en atribuirlos a una persona u objeto del mundo exterior, he aquí el caso
el que experimenta tendencias sexuales hacia alguien y no puede soportarlas las
proyectara sobre otra persona. Negación, es un mecanismo primitivo de defensa que
suele observarse en los niños, por lo regular se utiliza cuando el conflicto se da entre el
impulso del id y alguna frustración objetiva del mundo externo, cuando las circunstancias
frustran alguna tendencia, este mecanismo obra de tal manera que niega la existencia de
la situación que se encuentra en el sujeto, eta defensa no debe confundirse con la represión,
en el caso de la represión el conflicto se da entre los impulsos del id y el ego o superego ,
mientras que en la negación dichas tendencias entran en conflicto con las circunstancias
reales del medio externo. Regresión , al individuo que ya alcanzó cierto estadio de
desarrollo y que se ve amenazado por la exigencias del id puede volver a una etapa
precedente en su comportamiento, gracias a este mecanismo de defensa se exteriorizan
los impulsos del id en una forma que seria imposible a niveles superiores del desarrollo.
(Price, 1981).

Cuando es anormal la conducta


La exposición de las etapas del desarrollo psicosexual, de la ansiedad, el conflicto y los
mecanismos de defensa proporcionan una idea clara de la perspectiva psicoanalítica
sobre la génesis de la psicopatía, pero es importante mencionar que tanto la ansiedad como
los mecanismos de defensa forman parte de la vida anímica de todo hombre. Por lo tanto
Freud señala que las tendencias y los conflictos descubiertos por él no eran la causa
especifica de la neurosis, sino que el trastorno proviene de la distribución cuantitativa de
las energías, no de la simple existencia de un conflicto

3.6.3 Aprendizaje

La perspectiva basada en el aprendizaje es una de los métodos de estudio de la conducta


anormal que ha adquirido mayor difusión e influjo. Parte de su atractivo se debe a que
posee la cualidad de la respetabilidad científica. Sus partidarios insisten en advertir que
se funda en la moderna teoría del aprendizaje. otro motivo de su atractivo es el hecho de
que ofrece no solo la formulación de la conducta anormal, sino además de un programa
bien definido de tratamiento que se funda en los mismos principios. Por tanto en la
presentación de un caso suelen proponerse al mismo tiempo los medios de modificar la
conducta en cuestión. A principios de la década de1960 comenzaron a emerger dos
orientaciones distintas en esta perspectiva, una basada en los principios del
condicionamiento clásico, la otra tendencia eskineriana que descansa sobre los principios
del condicionamiento, aunque no descarta fenómenos relacionados con la conducta
anormal. En la década de 1970 aparecieron nuevas líneas de innovación, una de ellas las
técnicas terapeuticas que se inspiran en los principios del aprendizaje surgieron en los
medios mas diversos. La modificación de conducta en especial la de tipo eskineriana, no se
limita al consultorio del psicoterapeuta, sino que se aplica también en aulas,, en
correccionales para jóvenes (Price, 1981).

Procesos básicos y fenómenos clínicos.


El condicionamiento clásico se define como u n proceso en virtud del cual un estimulo
condicionado originalmente neutral adquiere, por acompañarse constantemente de un
estimulo incondicionado, la capacidad de provocar una respuesta que inicialmente se
emitía ante el estimulo incondicionado. Este proceso actúa en la génesis de la conducta
anormal de la siguiente manera, un estimulo neutral coexiste en el medio natural con un
estimulo traumático o nocivo que hace las veces de estimulo incondicionado, por ejemplo
recuérdese el caso de albert, (Watson).

Por otra parte el condicionamiento instrumental u operante es otro proceso fundamental


con que se explica la génesis de la conducta anormal. En el caso de este tipo de
condicionamiento, el organismo debe emitir la respuesta antes de la aplicación del
refuerzo. Haughton y Ayllon (1965) proporcionan un ejemplo de la aplicación de los
principios de condicionamiento operante en la adquisición de conducta inadaptada.
Mencionan un caso en que trataron de crear un síntoma en un sujeto y luego suprimirlo,
demostrando así los efectos que el refuerzo tiene en la conducta.
La modelación. La observación y la imitación de otro mecanismo del aprendizaje al cual se
le asigna una participación en el origen de la conducta anormal. Albert Bandura realizó
un trabajo exhaustivo en este campo, explorando la modelación como causa de la
psicopatía y como medio de tratamiento. Una breve reflexión sugiere que el aprendizaje
observacional puede desempeñar un importante función incluso en los casos en que no se
aplica directamente. Un ejemplo lo encontramos en el condicionamiento bicario de la
conducta fobica demostrado por Bandura, lo sujetos observaron a un modelo atado a un
aparato eléctrico diseñado para dar la impresión de que el modelo iba a recibir una
descarga eléctrica. Tras varios intentos en los cuales vieron a un zumbador señalar las
descargas aparentes aplicadas al modelo, también observaron un aumento de
emocionalidad ante el sonido del zumbador aunque no se había tenido un apareamiento
directo del estimulo aversivo con el zumbador (Price, 1981).

La conducta anormal como conducta aprendida.


Los defensores de esta perspectiva comienzan por afirmar que la conducta anormal es un
comportamiento inadaptado que posee varias características o atributos. Piensan que no
difieren de los demás ni de su manifestación ni de su conservación, como no existe
discontinuidad entre ellos, la decisión de llamar patológico a un comportamiento particular
dependerá en gran parte de los factores sociales. Así pues la conducta inadaptada
presentan dos rasgos distintivos, es juzgada de inapropiada por quienes controlan los
reforzadores en la vida del sujeto, y tiende a disminuir el numero de refuerzos positivos
suministrados al sujeto. Por otra parte la mayor parte de los partidarios de la perspectiva
basada en el aprendizaje en el aprendizaje piensan que la aseveración: el síntoma es el
trastorno, ofrece una distinción tajante entre su concepción y la perspectiva psicoanalítica.

3.6.4 fenomenológico
En los ultimo años una fuerza aparte del psicoanálisis y del conductismo a captado el
interés de los profesionales de la salud mental y del hombre común y corriente, a saber la
psicología humanística. Aunque esta perspectiva contiene tres enfoques distintos: teorizas
del yo, algunos elementos del existencialismo y algunos de la fenomenología. Una idea
general de la naturaleza humana es la que los unifica bajo el epígrafe de psicología
humanística. Desde hace algunos años la tercera fuerza acusa otra influencia: la
concepción exclusivamente occidental de la posibilidades humanas se han enriquecido
con ideas de Oriente tales como el Sufismo, Zen y otras disciplinas religiosas, junto con
estas ideas se ha hecho hincapié en los estados alterados de la conciencia como medio
para alcanzar el desarrollo personal.

Dentro de esta perspectiva encontramos a dos psicólogos que sobresalen como principales
representantes, por un lado encontramos a Rogers y por otro a Maslow, ambos pusieron
en primer plano la vida subjetiva del individuo y se ocuparon sobre todo de la idea de
autorealización, o sea de las actividades encaminadas al cumplimiento del potencial que
cada hombre lleva en sí. Su creencia en el potencial humano y en el valor de la s
experiencias subjetivas son la esencia de la psicología humanística. Si se quiere entender
las ideas de Rogers sobre la génesis de la conducta anormal, se debe examinar primero su
teoría del desarrollo normal del individuo a partir de la infancia. Según Rogers las
vivencias del lactante constituyen la totalidad de su realidad, así pues su conducta
teleológica es un intento de realizarse en función del mundo que percibe, gracias a ellos
aprende a valorara las experiencias que les ayudan poner en practica el proceso
actualizador. A medida que los niños llevan a cabo el proceso de realización de si mismos,
sus vivencias se van diferenciado entre sí. La incipiente consciencia la conducta personal
y de sus funciones marca el principio de la experiencia de si mismos como seres
autónomos, conforme siguen creciendo e interactuando con la gente, esa experiencia se
convierte en le concepto del yo, el cual a su vez se transforma en un objeto perceptivo
que cada uno capta como agente o receptor de la acción . Sus contactos con los demás y
con las reacciones que suscitan les hacen jusgarze bueno o malos, inteligentes o
ineficientes (Price, 1981).

Cuando el aprecio positivo se aplica a una de las experiencia relativas al yo, recibe el
nombre de autoestimación positiva, esta última es una necesidad de aprendida y el niño
llega a valorarse o desvalorarse sin tomar en cuenta la opinión que los demás tengan del
él. Las condiciones del valor aparecen cuando el sujeto reacciona en forma selectiva a las
experiencias del yo y las considera más o menos merecedoras de estimación positiva.

La génesis de la conducta defensiva y desorganizada. El que muestra incoherencia esta


expuesto a las amenazas, la principal de ellas consiste en que las experiencias
incompatibles con la estructura del yo ponen en peligro su integridad, la persona no
satisfará las condiciones de valor y de ahí que sufra angustia. Las conductas defensivas
de originan cuando uno trata de impedir la aparición de la ansiedad. En general esa
conducta es una deformación o percepción selectiva que hace la vivencia compatible con
la estructura actual del yo. La incongruencia hace al individuo vulnerable a la ansiedad
que es un estado desagradable, es entonces cuando sus defensas entran en juego, sirven
para distorsionar la experiencia y hacerla más compatibles con su concepto del yo, pero se
trata de una compatibilidad artificial que se logra a costa de una percepción deformada.

Conceptos de Maslow: autorrealización.


A diferencia de las demás perspectivas de la psicopatología el movimiento humanístico
pone de relieve los aspectos de la actividad. El concepto de autorealización es el tema
capital que preside la obra de los teóricos del movimiento. Mediante una lista de
características Maslow designa a las personas que se realizan a si mismas, son más
eficientes en la percepción de la realidad, se aceptan mejor a si mismos y a sus
semejantes, son imparciales y objetivos, son más espontáneos y se centran mas en los
problemas. Además muestran autonomía, una gran frescura en la apreciación de las cosas y
apertura frente a las experiencias místicas. Se interesan muchisimo por los demás, poseen
un carácter democrático, establecen profundas y estrechas relaciones interpersonales,
saben distinguir entre medios y fin.

Maslow postula la existencia de una jerarquía de necesidades en que las más básicas
ocupan la parte inferior, a medida que se avanza hacia la parte superior de la jerarquía se
encuentra uno con necesidades menos indispensables para la vida del hombre. Maslow
asegura que las necesidades superiores solo entran en acción una vez satisfechas las
anteriores, supone además que todas ellas son universales e independientes de la
influencias especificas de la cultura, las llama instintoides para indicar que si bien existen
en todo ser humano algunas no son lo bastante fuertes para ser cumplidas a menos que
haya condiciones propicias. Maslow coloca las necesidades fisiológicas en la aparte
inferior de la jerarquía, en segundo lugar en dirección ascendente lo ocupan las
necesidades de seguridad, a semejanza de las anteriores dominan la conducta sino se les
satisface. En tercer lugar de la jerarquía lo ocupan las necesidades de pertenencia o amor,
en general se manifiestan por un anhelo de las relaciones cariñosas con la gente, tampoco
estas hacen su aparición antes de satisfacer las anteriores. En cuarto lugar lo ocupan las
necesidades de estimación que representan el deseo de recibir buena valoración con
bases sólidas. Por ultimo la necesidad de autorealización ocupa un lugar supremo de la
jerarquía, las características de los que se realizan a sí mismos denotan implícitamente sus
necesidades, entre las que se cuentan: espontaneidad, creatividad e interés por los demás
(Price, 1981).

Referencias bibliográficas.
 Alvarez, G., Ramírez, A.M., Russo, S. Notas para la historia de la psicología en
México: En G. Alvarez y J Molina, (eds). Psicología e historia. México, UNAM.
1981.
 Bernstain, D., y Nietzel, M., (1982) Introducción a la Psicología Clínica, México. Edit.
Mc Graw Hill.
 Pérez, A., (1988) Psicología Clínica, México. Edit. Trillas.
 SomolinosD. A (1976) Capítulos de historia medica mexicana. México. SMHFM
 Price. R. H. (1981). Perspectivas sobre la conducta anormal. México. Interamericana.