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IUSPO LEÓN José

Educación, mención Filosofía


Pensamiento Latinoamericano I
MENINI Marino Los Teques, 20-10-2018

INFLUENCIAS DE LOS CONQUITADORES Y RELGIOSOS DURANTE EL


PROCESO CONQUISTA EN EL TERRITORIO VENEZOLANO

Dicho trabajo, no pretende ser un discurrir histórico sobre lo sucedido, hace ya más de
500 años, sino más bien, un pasaje crítico-reflexivo de la realidad y por supuesto, la puesta en
práctica, de una forma de deconstrucción de la ‘realidad’ en que la nos encontramos, es decir,
una especie de lente, que permita al menos, sembrar la semilla, sobre un tema álgido y
sumamente interesante de tratar, ya que forma del acerco cultural que nos constituye como
venezolano.
Cuando se aborda la historia de Hispanoamérica (sea de forma general, sea
sobre un periodo, territorio o aspecto concreto), o, más reducido, cuando se
trata la historia de España sin hacer referencia al Nuevo Mundo, tarde o
temprano nos encontramos con el fenómeno que se ha dado en llamar "Leyenda
Negra", como si se tratara de un fantasma cuya visión fuera inevitable. Y
aparece tanto de forma inconsciente, reflejándose en el resultado final del
trabajo (ya sea éste histórico, literario, periodístico, o de cualquier otro tipo) de
los distintos autores algunas de las opiniones y explicaciones que de la historia
hispanoamericana proporciona dicha leyenda, como conscientemente, cuando el
autor en cuestión, mientras realiza su tarea, se enfrenta ante la reflexión de si lo
que está haciendo se corresponde con la verdad o con el tópico, o incluso con la
falsedad; pero unos tópicos y unas falsedades, unas deformaciones históricas en
suma, tan persistentes y tan definidas que hasta gozan de nombre propio1.
Puede notarse que de primer impacto, he comenzado por establecer una salvedad y
distanciamiento categórico de las típicas acepciones que se tienen sobre el tema que, so pena
de caer en valoraciones de tipo moral, es decir, de la tan popular "Leyenda Negra", que sin
duda alguna, lleva a la rotunda conclusión, de que lo sucedido antaño, fue total y

1
SÁENZ J., La Leyenda Negra sobre el Descubrimiento y Conquista de América, Universidad San Pablo CEU,
España, 2005, 1.
absolutamente negativo, cuestión que, desde lo que pretendo reflejar, es totalmente contrario,
sin dejar de reconocer, que como todo proceso de ‘aculturización’, por efecto de la misma
dinámica, por las características de las seres que la llevaron a cabo, las condiciones bio-psico-
sociales de los agentes involucrados y por supuesto las concepciones filosóficas del hombre,
entre otros, dan como resultado, lo que entendemos en la actualidad, como un ‘cóctel
molotov’.
Lo que pretendo con dicho trabajo, es complejizar las formas de interpretación, en las
que se dieron ambas dinámicas (la visión conquistadora vs la evangelizadora), de las que
vamos a tener, sin duda alguna, el elemento como ya lo describí con la carga valorativa pero,
en lo particular, es de vital importancia resaltar el hecho, de que lo acaecido, no podía no
suceder de esa manera, y eso lo reflejan, inclusive los diarios/memorias del que fuera, en un
comienzo un encomendero de indígenas y luego el mayor defensor de la cualidad humana de
los mismos, el tan conocido Fray Bartolomé de las Casas.
Desde 1513 hasta 1520 se produjo uno de los intentos de penetración al oriente,
basado de manera exclusiva en el proceso evangelizador. Se trató de un proceso
de penetración pacífica donde alternaron franciscanos y dominicos, movidos
por su celo apostólico cuya única intención fue la catequizar a os aborígenes.
En esto el proceso de diferenció en mucho de lo que venían haciendo el resto de
los españoles, a quienes sólo interesaba la explotación de la mano de obra en
condición de esclava. Esta nueva modalidad de poblamiento hispánico culminó
de manera trágica en 1520, con el alzamiento general de los indios contra los
misioneros, originando un fuerte retraso de la obra misional2.
De la cita anterior, y siguiendo la línea argumentativa, este escrito se aleja por
completo del sesgo, de lo que al principio senté como base de lo que no pretendo reflejar como
resultado de la deconstrucción, de los hechos de aquel período histórico, es decir, la popular
"Leyenda Negra", sino más bien, un análisis crítico-reflexivo, que de momento cala y cumple
con el objetivo trazado.
Por lo que puede verse, que de antemano, no todo lo que hicieron los españoles aquí en
territorio venezolano, fue con las intenciones que tan popularmente nos han hecho creer que
2
CHACÓN R., Poblamiento Hispánico del Oriente de Venezuela (Época Colonial), Ediciones de la Presidencia
de la República, Venezuela, 2012, 21.
son o que poseen esa enorme carga negativa, sino que como todo proceso de encuentro, se vio
marcado por la empresa de la desavenencia y de inconsistencia, de lo que daría como
resultado, uno de los productos culturales menos homogéneos de la historia de la humanidad,
en lo referente a la mixtura de personas, dando origen a algo nuevo, que más adelante
constituiría la gran masa ingente de individuos, que a pesar de todo el tiempo que llevan de
historia, y además de supuesta comprensión de lo producido de dicho proceso de mixtura, aún
siguen siendo paliados por un Orden Mundial, que sencillamente no da respuesta a la realidad
particular que viven día a día las gentes que habitan, en este caso concreto, las tierras que se
tienen a bien llamar melódicamente Venezuela.
Es decir, que la empresa religiosa, liderada por franciscanos y dominicos, no fue ni
puedo ser categorizada peyorativamente, ya que sus esfuerzos le dieron forma, una forma
totalmente distinta a la organización del Nuevo Mundo (circunscrito a la realidad del territorio
venezolano), y ‘nuevo’, porque entraba en la carrera de la evolución occidental, de la que
ningún pueblo civilizado en el mundo ha podido rehuir.
En líneas generales y siguiendo los criterios expuestos (…), podemos distinguir
en el proceso de conquista y colonización de las tierras y habitantes de la Nueva
Granada, a partir del 1500 (año en el cual los pobladores de las costas de Santa
Marta surgir ante sus ojos extraños viajeros de piel indestructible y brazos que
vomitaban fuego) tres grandes etapas: una primera, a la que podríamos
denominar Etapa de Rapiña, que comprende desde 1499-1500, fecha del primer
contacto, hasta 1529-30, cuando comienzan a establecerse las primeras
Encomiendas. La segunda, desde 1530 hasta fines del siglo XVIII, que
podríamos denominar Etapa de Explotación de la Comunidad Indígena como
Unidad tierra-hombre. En ella podemos distinguir dos grandes momentos: a) el
del inicio de la Encomiendas y establecimiento de Tributos y b) el del
surgimiento de los Resguardos3.
Y toda esa historia, para hacer justo reconocimiento de otra postura, que si bien no es
nada desdeñable, por la justificación metodológica de los períodos históricos, deja abierta la
brecha, para hacer interpretaciones, de las que no hago nada de propaganda pero, de la que no

3
BOHÓRQUEZ C., El Resguardo en la Nueva Granada. ¿Proteccionismo o Despojo?, Nueva América,
Colombia, 1997, 25-26.
podemos escapar, porque está allí latente, en los cimientos mismos que sustentan las
producciones que intentan gallardamente abordar el tema de dicho momento histórico.
Claro está, que la descripción hecha en el texto anterior, no aplicable stricto sensu, a la
realidad que se vivió en el territorio venezolana pero, que como extensión de lo que sin duda
ocurrió más o menos de la misma manera por aquellos años, puede aceptarse, a manera
ilustrativa, en vista de que, permite hacerse una idea concreta de como se estructuraron los
procesos turbios detrás de la empresa colonizadora, dando la salvedad, hasta ahora hecha, y
que pienso mantener, de la figura jurídica de los “Resguardos (indígenas)” que fungieron a
través de los eclesiásticos, como comunidades de cuido especial de los indígenas, en donde se
les permitía vivir como iguales, so pena de educarse y evangelizarse en la fe cristiana, que
lejos de ser algo negativo en sí mismo, sostengo, de manera muy personal, que fue algo
sumamente positivo y rescatable, a pesar, de que forma parte del mismo proceso de
‘aculturización’ ya descrito.
De lo dicho, y apoyándose en la última cita, la empresa conquistadora, en manos de
aquellos españoles (no religiosos), que llegaron a estas tierras, efectivamente tuvieron un rol,
un tanto cuestionable, ahora, bajo los cánones de lo que se considera como civilizado, como
un hecho repudiable y ‘poco positivo’, sin embargo, cabe hacernos la pregunta individual:
¿hubiese sido diferente, y, qué factores hubieran influido para ello?
Y sobre esta base religiosa, el modelo político, social y cultural de la España
Imperial responde, con sus aciertos y sus errores como toda obra humana, al
Orden Social Cristiano que se ha desarrollado desde la idea del Imperio
Romano, de la filosofía medieval, y de la moral cristiana. Y eso es lo que la
Leyenda Negra pretendía desacreditar. Por supuesto, la Leyenda no actúa como
un sujeto personal con vida propia, sino que es simplemente un medio, un
instrumento, para crear una opinión generalizada, utilizado en la pugna que,
durante los últimos siglos, ha vivido el mundo entre dos cosmovisiones, dos
paradigmas filosóficos, que han configurado la historia de Occidente desde la
desaparición del mundo antiguo: la mentalidad Tradicional, y el pensamiento de
la Modernidad4.

4
SÁENZ J., La Leyenda Negra sobre el Descubrimiento y Conquista de América, Universidad San Pablo CEU,
España, 2005, 20.
Entonces, lo que queda del recorrido hasta ahora hecho, es la valoración final sobre lo
sucedido, y, creo que de momento queda bastante claro, que a pesar de la diversidad de
fuentes, la visión apunta hacia la construcción del juicio crítico de los hechos, para que así se
levanten los sesgos de los fantasmas, que deben despejar las conciencias, para que de una vez
por todas, demos el carácter que corresponden a los acontecimientos y a sus actores, para que
de esta manera tengamos una visión clara y por supuesto, verdaderamente reflexiva de la
realidad, que es resultado de la amalgama que se construye a su alrededor, como resultado de
lo que saben producir los seres humanos, que es el código intangible y a la vez palpable en
cada sujeto, es decir, la cultura.